Acompaamiento - Parte I -

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    18-Jul-2015

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  • Algunas claves y propuestas

    para nuestra tarea educativa

    Acompaamiento

    Pastoral Juvenil Salesiana

    uruguay

    Pastoral Juvenil Salesiana

  • Algunas claves y propuestas

    para nuestra tarea educativa

    con adolescentes y jvenes.

    Acompaamiento

    Pastoral Juvenil Salesiana

    uruguay

    2011

    Pastoral Juvenil Salesiana

    uruguay

    2011

  • PRESENTACI N DE LA PROPUESTA

    33

  • 44

  • 55

    Queridos jvenes, animadores y catequistas del MJS:

    Como recordarn, para el ao 2011 nos habamos

    propuesto como lnea de accin orientadora de nuestra accin

    educativa-pastoral:

    Poner en marcha acciones que ayuden a desarrollar la

    lnea de accin implica trabajo y dedicacin, adems de la

    necesaria iniciativa pastoral de salir al encuentro de los jvenes; si

    nosotros, los educadores y animadores, no damos el primer paso

    para conocer y acompaar a los muchachos, difcilmente se d

    esta relacin.

    En el ao 2010 el Grupo de Animacin Pastoral del Colegio

    Maturana, elabor una propuesta de acercamiento a cada uno de

    los alumnos de secundaria, para iniciar un camino de

    acompaamiento personal con quienes as lo desearan. Esta

    propuesta fue publicada en un librillo de uso interno, y ahora la

    queremos hacer extensiva a todo el MJS, con algunas

    adaptaciones para que pueda usarse en todas las realidades.

    En sntesis, lo que se busca es que los adolescentes y

    jvenes tengan una pequea experiencia de charlar con un adulto

    sobre su espiritualidad, sobre su dimensin trascendente.

    Para ello lo que se propone es destinar un da de las

    actividades normales del grupo para encontrarse personalmente

    con los chicos y chicas, con la intencin de compartir por donde

    transcurre la vida de ellos en su relacin con su dimensin

    espiritual.

    En este librillo encontraran tambin una palabras sobre la

    dimensin espiritual de la persona y una seleccin de lecturas del

    libro Mientras vas de camino como apoyo y formacin para

    entender mejor el acompaamiento salesiano.

    PROMOVER EXPERIENCIAS PARA QUE CADA JOVEN Y CADA ANIMADOR

    ENCUENTREN ELEMENTOS PARA CONSTRUIR SU PROYECTO DE VIDA

    APOYADO EN UN AMBIENTE EDUCATIVO FAVORABLE Y UN

    ACOMPA AMIENTO QUE TENGA LUGAR A NIVEL PERSONAL Y GRUPAL.

    Queridos jvenes, animadores y catequistas del MJS:

    PRESENTACIN DE LA PROPUESTA

    SEMBRAMOS

    V I D A

  • 1. Conocer las expresiones y vivencias concretas de la

    relacin del adolescente o joven con Dios.

    2. Conocer en qu etapa de su relacin con Dios o con su

    dimensin espiritual se encuentra, para brindarle la mejor

    forma de acompaamiento.

    3. Dar un espacio para que el adolescente o joven pueda

    expresar y tomar conciencia de cmo vive su religiosidad .

    Mediante charlas personales que cada animador tendr con

    los muchachos de su grupo. Habr que considerar el tiempo

    normal de la reunin de grupo para tener una idea de cunto

    tiempo destinar, en promedio, a cada joven. Aqu vale mucho el

    buen tino para saber cuando continuar una conversacin que

    parece ir a ms, o cuando cerrar delicadamente una charla que

    tal vez no logre profundizar demasiado.

    Mientras ocurre la conversacin, los dems chicos esperaran

    en el patio, con actividades que los ayuden a mantenerse

    entretenidos mientras esperan.

    En la semana previa tenemos que avisarles a los chicos la

    forma en que nos organizaremos y algunas pautas de cuales

    sern los objetivos del encuentro.

    Sabemos que la propuesta es pretensiosa pero queremos

    proponernos grandes aspiraciones para partir con fuerza en este

    acompaamiento.

    Generar ambiente para el dilogo recibiendo al joven con

    amabilidad y cario.

    No tomar apuntes (si se quiere, hacerlo luego que

    termine el momento).

    Al final agradecer por lo compartido y despedirlo con

    cario y entusiasmo.

    SEMBRAMOS

    V I D A

    LOS OBJETIVOS

    C MO HACERLO?

    66

    CONSEJOS IMPORTANTES

  • wRescatar y valorar sus actitudes positivas y aportes.

    wNo es un interrogatorio.

    wNo es una charla ntima de sus problemas.

    wNo podemos tomar posturas, criticar o cuestionar sus

    creencias y vivencias.

    wNo es una devolucin de cmo se comporta y de sus

    actitudes.

    wNo debemos dar respuestas a todos los planteos.

    wSi es necesario, buscar la forma de derivar con otro

    educador o sacerdote: Te gustara seguir charlando este

    tema con alguien en especial - Me permits decirle a . que

    te acompae en este tema.

    Como sabemos que puede ser difcil pensar por donde arrancar la

    charla aqu les dejamos algunas preguntas o temas para orientar

    el momento.

    Relacin con Dios:

    - Cmo te llevs con Dios?

    - Cmo vivs tu relacin con Dios? (oracin, sacramentos, etc)

    - En tu familia cmo se vive lo religioso?

    - Hechos concretos de la experiencia y vivencia de Dios.

    Dimensin espiritual:

    - Sents la necesidad de creer en algo?

    - En el ambiente de la casa (parroquia, oratorio, colegio, etc)

    descubrs o vivs signos que alimentan tu dimensin

    espiritual?

    - Cmo reaccionas frente a un clima o propuesta que no

    comparts?

    - Te permite el grupo (de referencia) contrastar las preguntas

    que te planteaste o te planteas?

    - Las reuniones del grupo te motiva o abre a algo?

    - Quers preguntarme algo sobre m?

    Relacin con Dios:

    Dimensin espiritual:

    CONSEJOS M S IMPORTANTES

    77

    SEMBRAMOS

    V I D A

  • ESPIRITUALIDAD

    Cuando hablamos de espiritualidad solemos hacer referencia a la

    vivencia o experiencia religiosa, pero la espiritualidad puede ser

    considerada mucho ms ampliamente.

    La espiritualidad es el modo de ser propio del ser humano, cuya

    esencia es la libertad. El ser humano es un modo de existencia nico

    donde la dimensin biofsica, la dimensin psicoafectiva y la

    relacional se fusionan de un modo nico, de tal modo que todas ellas,

    siendo dimensiones del hombre ninguna lo agota ni lo define. El

    hombre es un ser que se autodefine, con capacidad de decidir sobre

    s mismo, ms all de sus necesidades y pulsiones biofsica, de sus

    sentimientos y pensamientos y ms all de sus condicionamientos

    sociales. Ms all de, no significa prescindencia de estas

    realidades, pero s capacidad de organizacin, de priorizacin, de

    superacin, incluso de renuncias voluntaria, en vistas de ideales,

    valores y opciones propias, lo cual hace de cada ser humano un ser

    nico, autoconsciente y responsable de su vida.

    Ese centro personal, capaz de autorreflexin y autodecisin,

    ligado pero no determinado por aquello que comparte con el reino

    animal, lo llamamos espritu humano.

    Justamente porque es capaz de descentrarse de s mismo, para

    proyectarse a s mismo, la espiritualidad genera capacidad de

    trascendencia. Trascendencia del presente, con posibilidad de

    proyectarse; trascendencia de s mismo, para ir al encuentro del

    otro, fuente del amor; para ir al encuentro del Otro, fuente de la

    religiosidad.

    Acompaar espiritualmente implica:

    Descubrir y valorar la propia interioridad

    Crecer en direccin de la libertad y el amor autnticos

    Ayudar a profundizar experiencias de vida

    Poder elegir en funcin de proyectos e ideales

    Trascender de lo inmediato y de la tirana del yo

    Poner las bases para el amor autntico, que es autodonacin

    libre

    Suscitar la pregunta por lo inaferrable del hombre: su

    espritu, donde la experiencia de Dios encuentra su mbito

    propio y su radicacin autntica.

    Profundizar y purificar las experiencias religiosas

    Material

    elaborado por el

    P. Jorge Prez sdb.

    VIDA ESPIRITUAL

    88

  • PROPUESTAS PARA EL ACOMPAAMIENTO

    SALESIANO DE JVENES

    MATERIALES DE APOYO EN BASE AL LIBRO

    MIENTRAS VAS DE CAMINO

    99

  • 1010

  • UNA MIRADA DESDE LA PALABRA...

    JESS ACOMPAANTE

    Ya en el Antiguo Testamento, en la misma forma de actuar de Dios

    con Israel descubrimos algunas actitudes que nos hablan de

    acompaamiento:

    Dios camina con su Pueblo (Dt 31,8) y lo gua para que escoja el

    sendero de la Vida (Dt 30,15-16), suscita preguntas al hombre, lo

    interpela desde la situacin que vive y desborda sus expectativas.

    Dios sale permanentemente al encuentro del hombre (Sal 42, 3) y

    desde antes de su nacimiento cada persona disfruta ya de la

    cercana cariosa y comprometida de Dios (Jer 1,5).

    Dios est en medio de su pueblo (Is 7,14) y habla y comprende al

    hombre (Sal 35, 115, 3-7), es Padre (Dt 1,31-33), pastor (Is 40,11, Sal

    80), continuamente enva mensajeros y profetas que acompaen

    al pueblo en su camino y revelen su voluntad (Is 6,8; Jr 1,4-10).

    Dios desde todos los tiempos se nos revela a cada uno en particular

    y nos acompaa en el camino hacia l. Su presencia en medio de

    su pueblo, su confianza en cada uno de nosotros, su esperanza en

    la nueva humanidad, su entrega universal para todos se

    personalizan en Jess de Nazaret. Si el proyecto de Dios asume

    la vida del hombre en su cotidianeidad, en su historia, en sus

    situaciones y experiencias, si est dirigido, como propuesta, al

    hombre en situacin, la relacin entre fe y educacin es muy

    estrecha. El don y la propuesta de Dios ha de ser "oda", "acogida"

    y no solo "aprendida", "elaborada". Esto est sostenido,

    condicionado, para bien o para mal, por mediaciones humanas...

    ste es el mbito propio de la educabilidad de la Fe: colaborar con la

    persona para que sta se abra a la propuesta de Dios, acompaar un

    proceso, no como quien dirige sino cono quien ayuda, habiendo

    hecho uno mismo el propio proceso y reconociendo en la propuesta 1

    de Dios el mayor BIEN de nuestra vida . Si hay algo que podemos

    comprobar en un recorrido por la Biblia es esta pedagoga de Dios,

    que se atiene a los procesos humanos y que en ellos se va develando

    y revelando.

    1 Urbieta J.R.,

    Acompaamiento

    de los jvenes,

    p.18

    JESS ACOMPAANTE

    1111

  • Por otra parte, podemos afirmar que la misma pedagoga de Jess

    nos lleva una vez ms hacia el acompaamiento:

    Jess rene a los apstoles para que estuvieran con l (Mc 3,14);

    los llama uno a uno, personalmente (Mc 1,16ss) y antes de

    enviarlos crea con ellos su pequea comunidad donde vivir la

    comunin, la amistad, la fraternidad; les explica las parbolas

    para que sean capaces de entenderlas (Mt 13,11); comparte con

    ellos su oracin (Jn 17, 1-26); les regala el ttulo de hijos para

    enviarlos a ser hermanos.

    El seguimiento de Jess es un camino en el cual hay condiciones

    de entrada (Mc 1,15; Lc 13,5) el creyente ha de ir colocando en el

    centro de su existencia el Reino y supeditar todo lo dems (Mc

    2,4; Lc 9, 57-62; Jn 1,43; 15,16) se produce as la conversin y

    Jess se convierte en Seor

    Jess educa sobre todo por su manera de comportarse entre los

    hombres, su testimonio, sus gestos, sus palabras convierten su

    presencia en acontecimiento gozoso y salvador. Ejerce con

    ellos en todo momento una relacin de acompaamiento

    siendo el Maestro, modelo de todos aquellos que queremos

    brindar nuestro acompaamiento a los jvenes.

    Siguiendo en la perspectiva de la Palabra, queremos profundizar la

    realidad del acompaamiento detenindonos en un encuentro

    particular de Jess que nos muestra claramente el itinerario de todo

    buen acompaamiento.

    Jess y la samaritana es un esplndido ejemplo de acompaamiento,

    uno de los tantos del Evangelio, pero particularmente significativo

    para los animadores. Es como un icono que resume y expresa el

    misterio perdido que tiene que ser encontrado.

    Nos acercamos a Jess que se encuentra con la mujer de Samara,

    quien haba ido a sacar agua del pozo de Jacob.

    Jess, cansado por el viaje, se sent cerca del pozo". Quizs nos sea

    lcito ver en este cansancio y en la aparente bsqueda de descanso

    una estrategia muy inteligente, tpica de un buen acompaante.En

    efecto, por un lado est cansado porque se est destinado a hacer,

    porque uno no est para esperar.

    UN ENCUENTRO PARADIGMTICO: JESS Y 2

    LA SAMARITANA (Jn 4, 1-30)

    2 A.CENCINI, La

    historia personal,

    cuna del misterio.

    Indicaciones para

    el discernimiento

    vocacional, en Ed.

    Paulinas 2002,

    pg.12 a 18 y 68 a

    71.

    JESS ACOMPAANTE

    1212

  • Acompaar quiere decir ir al encuentro, pensarlo todo, ser

    infatigable en la bsqueda y en la propuesta, pero no quiere decir

    cierto girar en el vaco o sin ton ni son, sino con un plan bien preciso

    en la mente. Sobre todo significa saber encontrar en el lugar justo,

    en los puntos estratgicos donde hay vida y donde el joven se acerca

    a buscar vida. El pozo, en la sociedad de entonces, era fuente de la

    vida, condicin bsica de supervivencia. En efecto...

    "Llego una mujer de Samara para sacar agua. Noten el anonimato

    absoluto: una persona cualquier. Quien acompaa debe ayudar a

    afrontar las preguntas que est en el corazn de cada uno y que a

    todos debe dar respuestas, pero es antes que nada ayuda y camino

    ofrecido a todo joven. Estamos convencidos que cada joven lleva

    dentro de s, al igual que una mujer embarazada, preguntas muchas

    veces sin descifrar que pretenden ser ledas y que en todo caso

    existe tencin particular por parte del acompaante?

    Le dice Jess: Dame de beber. Este acercamiento comienza con un

    pedido, no es en lo inmediato una oferta de respuesta, sino por el

    contrario, una atribucin de responsabilidad que es ante todo un

    mensaje de estima por alguna cosa concreta que la persona puede

    hacer. Es como si Jess dijese: Tengo necesidad de ti, y de algo que

    solamente t puedes hacer". Es lgico que Jess no piense

    exclusivamente en el agua terrenal, ya que entretanto ha

    establecido un contacto importante, ha pedido algo que el otro est

    en situacin de poder hacer y dar. La propuesta supera siempre la

    posibilidad del sujeto, pero en todo caso parte de la conciencia de

    poder dar algo de si y de la posibilidad concreta de obrar en tal

    sentido. En sntesis, el acompaamiento es experiencia de vida.

    Pero la samaritana le dice: Cmo t, que eres judo, me pides que te

    d de beber? El mtodo pedaggico usado por Jess ha conseguido

    crear inters y provocar sorpresa. Su persona no pasa inadvertida,

    hace lo inusual, utiliza palabras que no son habituales, establece

    vnculos que van ms all de los criterios de pertenencia tnica o de

    simpata instintiva, de religin o de identidad cultural. El

    acompaante debe siempre lograr decir palabras y proponer cosas

    que sean novedosas, que no puedan ser comprendidas segn los

    clich acostumbrados: algo que sacude el corazn y parece como

    extrao, original, indito, como una perspectiva impensada de vida

    que se abre hacia un futuro que tiene que ser descubierto en su

    totalidad, pero que ya ejerce una misteriosa atraccin sobre quien

    est buscndose a s mismo.

    JESS ACOMPAANTE

    1313

  • Jess responde: Si conocieras el don de Dios. Estamos en el

    centro de la accin que lleva a excavar-escalar el deseo y la pregunta.

    Con esta expresin Jess coloca nuevamente el misterio en el centro

    de atencin de la mujer, quien crea saber. Cun importante sera que

    el acompaante fuese capaz de transmitir esta saludable inquietud,

    abriendo la mente y el corazn del joven a la perspectiva del misterio,

    hacindole comprender la conveniencia de tal accin. Coma si dijera:

    si t simplemente comenzases a abrir tu vida ms all de las

    pequeas preocupaciones y temores cotidianos, en direccin de

    algo que te supera y que adems est hecho para ti, y que, es tu

    identidad y tu felicidad, cmo cambiaria tu historia, cmo se

    extendera el horizonte de tu Vida... Por lo general, este arte lo posee

    solamente quien en su vida est familiarizado con la perspectiva del

    misterio.

    Y quien es el que te dice: Dame de beber.... Jess atrae sobre si la

    atencin de la mujer. Por el contrario, el acompaante debe

    comprender que no es l (o ella) quien llama, sino Dios y es con 1 con

    quien el joven debe luchar, establecer un vnculo, dialogar, entrar en

    una relacin de amor. La vocacin es dilogo con Dios, el

    acompaante es simplemente el que introduce en este dialogo

    misterioso.

    T misma le habras pedido". He aqu un ejemplo de cmo hacer

    nacer la pregunta justa. Parece que Jess reconoce esta pregunta en

    lo profundo del corazn de la mujer y entonces, la menciona,

    presentndola como una consecuencia inevitable de la apertura al

    misterio de su persona. El acompaante debe recordar siempre que

    la pregunta abre al misterio, pero tambin el misterio hace nacer la

    pregunta justa en el corazn.

    Le dice la mujer: Seor, si t no tienes nada para sacar agua y el pozo es

    profundo, de dnde sacas esta agua viva? Eres quizs ms grande que

    nuestro padre Jacob que nos dio este pozo en el que bebi l con sus

    Hijos y su rebao. Una intervencin por parte de la mujer que dice y

    revela una actitud interior compleja y en movimiento. Ante todo, la

    mujer, imagen de aquel o de aquella en los que se presenta la

    bsqueda de sentido, intenta defenderse analizando la cosa (no

    tienes con qu...) y negando un posible sentido superior y

    trascendente de las cosas que recin ha escuchado, porque no

    puede creer en la grandeza del deseo divino sobre ella, no puede

    tomar en serio ofrecimiento, no puede arriesgarse a tanto, porque

    solamente puede creer en aquello que ve y toca o que est segura de

    saber hacer. Todo esto constituye la negacin del misterio y su prdida.

    JESS ACOMPAANTE

    1414

  • Pero, al mismo tiempo, parece que no est ausente una cierta

    intuicin: el pozo es "profundo", el pozo que Jess (y su

    acompaante) est "excavando" en su vida, ese pozo que es el

    mismo Seor Jess, profundo como ningn otro, profundo en

    cuanto a su sentido y a la posibilidad de dar satisfaccin. El agua

    prometida y buscada es "agua viva", fresca y pura, es aquello en lo

    que la mujer reconoce su verdadera identidad, su Vida, su futuro.

    Para eso surge la pregunta: dnde tienes esa agua viva? Dime donde

    est". Ha nacido el inters, la bsqueda, el deseo de buscar ms all.

    Pero solo son intuiciones, como luces intermitentes, todava dbiles

    e inmediatamente sofocadas por la duda, por el realismo que sofoca

    el misterio, por el miedo que crea desconfianza (en s y en los otros)

    tanto en el Seor como en el solicito y porfiado acompaante: eres

    quizs ms grande que nuestro padre Jacob que nos dio este pozo

    en el que bebi l con sus hijos y su rebao? Y adems, el joven de hoy

    se da cuenta como la Samaritana que todos se han contentado

    siempre con sta agua, no han ido a buscar otra. Por qu tienes que

    venir a complicarme la Vida, hacerme elegir tan a contramano que

    me hace ser un extrao a los ojos de los amigos? Djame vivir mi vida

    normal, coma hacen todos, por favor. El misterio perturba, provoca,

    desconcierta. Pero Jess no se da por vencido e insiste.

    Todo aquel que beba de est agua tendr sed de nuevo, pero el que

    beba del agua que yo le d jams tendr sed.... Con esta afirmacin,

    Jess expresa una doble intencin. Quiere insistir en hacer

    comprender que lo que le puede dar es otro nivel, se sita ms all,

    es respuesta a un deseo superior y, al mismo tiempo, quiere hacer

    entender que es profundamente satisfactorio, es saciedad

    definitiva, es humanidad plena y felicidad perenne...

    Por eso el agua que yo le dar se convertir en l en un fuente de agua

    que brota para la vida eterna. La Vida no est slo en funcin de la

    Persona directamente interesada, sino que tiene siempre un

    objetivo y un horizonte que va ms all de sus lmites: es para los

    otros, es responsabilidad, es hacerse cargo de los otros, es concluir

    de una vez con el preocuparse solo de s mismo. Por otra parte, es

    precisamente esta insistencia la que hace fascinante el llamado, ya

    que es mucho ms atrayente un ideal de vida que aspira al don de s

    para los otros que un ideal que tiende simplemente a la

    autorrealizacin.

    JESS ACOMPAANTE

    1515

  • Seor, le dice la mujer, dame de esta agua. La perspectiva es todava

    subjetiva y ambigua (si no tengo que venir ms aqu a sacar agua),

    pero el deseo profundo ha sido alcanzado. La pregunta se ha

    convertido en bsqueda del propio rostro segn el designio de Dios.

    La mujer (el joven, la joven en bsqueda), ha sido colocada frente al

    misterio, al misterio de su vida y de su futuro. La oracin indica el

    estar frente al misterio, sin intentar jams escapar y evitarlo. El

    misterio recuperado es ahora sometido al discernimiento

    fundamentalmente de dos formas: arrojando claridad sobre la

    propia vida y el propio pasado (Ve y llama a tu marido...) y

    haciendo referencia a la persona de Jess ("...y despus vuelve

    aqu).

    Ve y llama a tu marido.... Podemos considerar la afirmacin de

    como un modo inteligente de introducirse dentro del misterio vital

    mujer, ante todo invitndola a releer el dato histrico, es decir, lo

    acontecido en ella, a partir de un acontecimiento central, cargado

    probablemente de tensin emotiva si ha tenido cinco maridos. Una

    vez ms Jess acierta con la exigencia justa Para discernir y ayudar a

    discernir. El secreto est justamente en tocar un punto problemtico

    que permanece irresuelto, en torno al cual la persona siente que se

    pone de nuevo en discusin su propia vida, que quizs ha tenido

    vergenza de afrontar, que jams ha tenido el coraje de reconocer

    en su verdad o en el que se tocan los extremos de su debilidad con

    sus potencialidades...

    Responde la mujer: No tengo marido. El objetivo ha sido alcanzado.

    La mujer est obligada a decir la verdad, no tanto a Jess cuanto a s

    misma. Est obligada a admitir, en este caso, que una cierta

    abundancia (de maridos y de relaciones, quizs de sexo y de xitos)

    no la ha colmado ni enriquecido; el agua que ha bebido

    abundantemente no ha saciado su sed; el nfora ha permanecido

    vaca... Qu importante es conducir a nuestros jvenes a la admisin

    del vaco interior! No como declaraciones de fracaso con respuestas

    depresivas y melancolas incurables, sino como inicio estimulante

    capacidad de discernimiento, de deseo de verdad que satisfaga de

    una vez por todas, que permita abandonar todas esas mscaras y

    desfiguraciones de la propia imagen que durante tanto tiempo,

    hasta ahora, han llevado al joven a decir y a aparentar estar contento,

    mientras de ninguna manera lo era!

    Le dice Jess: Has dicho bien... el que tienes ahora no es tu marido...,

    en esto has dicho la verdad. La mujer llega a una cierta verdad y Jess

    subraya y especifica, para hacerle comprender a esta mujer que est

    JESS ACOMPAANTE

    1616

  • todava lejos de su verdadera identidad, pero adems para

    empujarla a descubrir su genuina identidad. El problema es cada vez

    ms el de la verdad de si en el fondo, esto significa hacer

    acompaamiento: ayudar a descubrir la verdad de s.

    Seor, veo que t eres un profeta. La samaritana no comprende

    que Dios pueda ser encontrado en la historia del hombre.

    Creme mujer, ha llegado la hora, y es sta, en que los verdaderos

    adoradores adoraran al Padre en espritu y en verdad. Jess repite

    dos veces este concepto. El problema no es el lugar fsico particular,

    quizs ni siquiera el que uno conoce o le gusta o al que

    espontneamente va, sino la persona y su verdad interior, el

    descubrimiento de la propia verdad, de aquello que uno est

    llamado a ser. Ahora, quin puede revelar al hombre tal verdad? En

    la mujer no existe la costumbre de remitirse a la interioridad evocada

    por Jess, pero despertando la memoria bblica exclama:

    S que debe venir el Mesas. Cuando l venga nos anunciara todo",

    afirmando implcitamente que ser l quien revelar al hombre su

    verdad. San Agustn comenta que "ella saba que esto sera hecho

    por el maestro, pero todava no comprende que este Maestro ya

    estaba all con ella.". Segn nuestra terminologa, la mujer tena una

    cierta memoria bblica, pero privada totalmente de memoria

    afectiva, en consecuencia esttica, nocional, de un hecho del pasado

    que tiene pocos vnculos con el presente y que no suscita ninguna

    emocin. Y aqu tenemos la escena-madre dominada por la frase

    Jess:

    Soy yo, el que habla contigo. Todo el sentido de la historia de Israel

    se resume en estas palabras, pero tambin la historia de la mujer

    est, de alguna manera, dentro de esta frase, que se convierte en la

    clave interpretativa de las vicisitudes de la mujer, que en efecto

    abandona el jarrn vaco, la vida anterior con sus costumbres, esa

    vida vaca y pobre de verdad, y corre a la ciudad para decir una cosa

    sensacional a la gente:

    Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. Es

    decir, me ha revelado a m misma, me ha hecho descubrir el sentido

    de mi pasado, ha abierto mi Vida a un futuro nuevo, me ha dicho la

    verdad... Esta es la cosa prodigiosa que puede cambiar la Vida de una

    persona, hacerle recuperar el misterio y someterlo a discernimiento

    a travs del relato de la historia misma.

    Aqu nace el apstol, que corre a anunciar la buena nueva, que invita

    a hacer la misma experiencia, que no se pone en primer plano, pero

    que provoca a los otros para que escuchen al Seor, como el nico

    JESS ACOMPAANTE

    1717

  • que tiene palabras de Vida y puede revelar a cada uno su misterio

    personal. En efecto:

    Muchos samaritanos creyeron en l por las palabras de la mujer... y le

    decan a la mujer: Ya no es por tus palabras que creemos, sino porque

    nosotros mismos hemos odo y sabemos que ste es verdaderamente

    el Salvador del mundo. La experiencia se contagia. El apstol genera

    nuevos apstoles, porque es imposible tener para s una experiencia

    como el descubrimiento de la verdad de s y del propio misterio.JESS ACOMPAANTE

    1818

  • Tiene como centro de su accin la persona del joven.

    Est presente con mirada atenta a la realidad del

    joven.

    Toma la iniciativa y va al encuentro.

    Acepta incondicionalmente al joven y le propone un

    camino alternativo basado en los valores de

    Evangelio.

    Parte de su bsqueda y de la necesidad de expresar la

    verdad de s mismo/a y de sus sentimientos, de hacer

    explcito lo implcito, de abrir, su corazn y de la

    necesidad de confiar en alguien que lo ama.

    EL

    QU

    EA

    CO

    MP

    A

    A

    Est inculturado en el mundo y especialmente en la

    realidad juvenil.

    Hace una lectura creyente de la historia y de su

    historia personal.

    Tiene una mirada positiva del joven.

    Hace experiencia de amor y entrega al joven.

    Su presencia entre ellos/as lo lleva a tomar parte

    activa en sus vidas.

    Sale en su busca para encontrarlos all donde estn.

    En su experiencia comunitaria genera espacios vitales

    de confianza y afecto.

    LA

    PE

    RS

    ON

    AD

    EL

    AC

    OM

    PA

    A

    NT

    E

    ESTILO DEL ACOMPAAMIENTO 3

    SALESIANO

    A partir de las constantes de nuestras experiencias de

    acompaamiento confrontadas con Don Bosco y Madre Mazzarello,

    podemos distinguir cuatro aspectos presentes en un proceso de

    acompaamiento:

    ! Previos y constantes en la persona del/la acompaante,

    hombres y mujeres de Dios, testigos de su amor a los jvenes:

    ! Punto de partida de un proceso de acompaamiento:

    E S T I L O

    SALESIANO

    3 Trabajo

    realizado durante

    la Consulta en

    Ypacarai, julio

    2004.

    1919

  • Es cercano/a en su cotidiano ya que acompaa dentro

    de un ambiente educativo propositivo construido

    conjuntamente por educadores y jvenes en red de

    relaciones.

    Es disponible a la escucha.

    Tiene capacidad de apertura, de acogida emptica, de

    gratitud, de comprensin, de estmulo.

    Valora las riquezas personales del/la joven y lo ayuda

    a desarrollarlas para que puede apoyarse en lo mejor

    de s mismo.

    Intuye y contempla en el joven la presencia de Dios.

    Interviene con gestos concretos de amor sincero:

    abrazos, miradas, palabras, silencio...

    Se involucra en el proceso y camina junto a la/el

    joven.

    Cree en la fuerza de vida presente en cada joven.

    AC

    TIT

    UD

    ES

    DE

    LA

    CO

    MP

    A

    AN

    TE

    ! Durante el proceso, el/la acompaante:

    ! Lo que esperamos del proceso de acompaamiento:

    E S T I L O

    SALESIANO

    Que el joven se haga cargo de su historia.

    Que sea capaz de lograr un integracin armnica de

    su persona y construya su propio proyecto de vida.

    Que los cambios profundos que se operan en su

    interior se expresen en sus acciones, pensamientos,

    sentimientos y opciones cotidianas.

    Que pueda hacer experiencia de vida plena y de

    felicidad desarrollando todas sus capacidades

    ponindolas al servicio de la construccin del Reino

    presente en la historia.

    EL

    FIN

    DE

    LA

    CO

    MP

    A

    AM

    IEN

    TO

    2020

    Pgina 1Pgina 2Pgina 3Pgina 4Pgina 5Pgina 6Pgina 7Pgina 8Pgina 9Pgina 10Pgina 11Pgina 12Pgina 13Pgina 14Pgina 15Pgina 16Pgina 17Pgina 18Pgina 19Pgina 20

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