Venezuela: El Socialismo del Siglo XXI es puro cuento

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Documentos de Opcin Obrera Junio 2010

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  • 1Los derechos laborales de los trabajadores valen para un patrnlo que vale habilitar un juez acompaado de la polica

    Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI

    es puro cuento

    Junio 2010

    Seccin documentos No. 12

    Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI es puro cuento

    En nombre del socialismo se estrangula la va para ir hacia l

    El socialismo no se conquista convenciendo por las bondades que nos traera, ni con buenas intenciones y menos an mediante engaos. En los hechos, los salarios se alejan cada vez ms de la cesta bsica, aumentan la flexibilidad laboral, el desempleo y los servicios son deficientes y a veces inexistentes.

    A travs de los medios de comunicacin sobran los charlatanes autorizados u oficiales que solo hablan de las maravillas del socialismo. Para estos medios no existen el abandono, la miseria, ni la inseguridad, mientras que para los medios de la derecha slo existen las falencias que aprovechan para denunciar al gobierno y promover la prensa, radio y televisin privadas. Son dos caras del capitalismo, uno nacionalista incapaz de cumplir lo ofrecido ante su agotamiento en distribuir la ya insuficiente renta petrolera, el otro que representa a los capitales asociados al imperialismo y la oligarqua tradicionales empeados en retomar el control del estado capitalista.

    Como resultado de la poltica nacionalista son cada vez ms los trabajadores embaucados en empresas nacionalizadas como Invepal, Invetex, Invetubo, Sideroca, Cermicas Carabobo, y los provenientes de empresas quebradas, como las de Guayana, o de proyectos frustrados y fracasados como la fbrica de camiones vibradores para exploracin petrolera y la fbrica de celulares. Otros trabajadores son defraudados por los convenios colectivos impuestos o no reconocidos o cumplidos a medias, como en los casos de CANTV, Corpoelec, Pdvsa, Metro de Caracas (subterrneo), Aluminio, docentes, empleados pblicos. Tampoco se acatan las providencias administrativas de las Inspectora del Trabajo como sucedi con el reenganche de los trabajadores de Sanitarios Maracay o de Fundimeca en Valencia y, por el contrario, se ejecutan fallos o arbitrajes en contra de los trabajadores como sucedi en la Mitsubishi para cumplir acuerdos con el imperio japons.

    La sociedad venezolana convive con una serie de mitos o

    slogans publicitarios, que invaden todos los espacios, para justificar las limitaciones del gobierno y alimentar una ilusin de conseguir las reivindicaciones sociales en el marco del chavismo. Estos mitos forman parte del discurso oficial y subsisten porque las clases oprimidas an no vislumbran una organizacin alternativa con posibilidades de gobernar. Tales mitos son:

    El gobierno revolucionarioMientras se difunde un discurso socialista, de lucha contra la pobreza, y se menciona al pueblo como protagonista y soberano, se siguen nombrando ministros, viceministros, directores generales y jefes de divisin simplemente para hacer negocios; su currculo es la va castrense o haber sido asiduo visitante de Chvez cuando estuvo en prisin en la crcel de Yare. Son estos oportunistas los que ponen en prctica las polticas cotidianas alejadas y en contra de los intereses de los trabajadores y el pueblo. No es extrao entonces que tampoco cumplan con sus comunidades ni les suministren los servicios pblicos para los que fueron designados.

    El gobierno est lleno de burcratas. Desde los ministros, pasando por los gobernadores, parlamentarios, alcaldes y concejales, los directivos de las empresas e instituciones del estado de PDVSA hasta Mercal, todos conforman la llamada derecha endgena que dirige el pas. Esto funciona as porque el gobierno es reflejo de la estructura del estado, los funcionarios cumplen mientras ayudan a la supervivencia de la sociedad capitalista y abogan por su permanencia. Intentan convencer a los capitalistas de que cedan unas miserias y permitan un desahogo para que los trabajadores y las comunidades mermen sus reclamos y se sustente la paz social. Por ejercer esta funcin los funcionarios cobran hasta 15 sueldos mnimos, valor que establece como tope la recientemente sancionada Ley de Emolumentos para Altos Funcionarios del Poder Pblico.

    Esta gerencia asignada a dedo, generalmente, no conoce el servicio que debe prestar ni los procesos productivos de las industrias que debe dirigir. Muchas veces, estos funcionarios son enviados desde Caracas con su respectivo clan o mafia, incrementando an ms los costos por su incapacidad e ignorancia.

  • 1Los derechos laborales de los trabajadores valen para un patrnlo que vale habilitar un juez acompaado de la polica

    Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI

    es puro cuento

    Junio 2010

    Seccin documentos No. 12

    Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI es puro cuento

    En nombre del socialismo se estrangula la va para ir hacia l

    El socialismo no se conquista convenciendo por las bondades que nos traera, ni con buenas intenciones y menos an mediante engaos. En los hechos, los salarios se alejan cada vez ms de la cesta bsica, aumentan la flexibilidad laboral, el desempleo y los servicios son deficientes y a veces inexistentes.

    A travs de los medios de comunicacin sobran los charlatanes autorizados u oficiales que solo hablan de las maravillas del socialismo. Para estos medios no existen el abandono, la miseria, ni la inseguridad, mientras que para los medios de la derecha slo existen las falencias que aprovechan para denunciar al gobierno y promover la prensa, radio y televisin privadas. Son dos caras del capitalismo, uno nacionalista incapaz de cumplir lo ofrecido ante su agotamiento en distribuir la ya insuficiente renta petrolera, el otro que representa a los capitales asociados al imperialismo y la oligarqua tradicionales empeados en retomar el control del estado capitalista.

    Como resultado de la poltica nacionalista son cada vez ms los trabajadores embaucados en empresas nacionalizadas como Invepal, Invetex, Invetubo, Sideroca, Cermicas Carabobo, y los provenientes de empresas quebradas, como las de Guayana, o de proyectos frustrados y fracasados como la fbrica de camiones vibradores para exploracin petrolera y la fbrica de celulares. Otros trabajadores son defraudados por los convenios colectivos impuestos o no reconocidos o cumplidos a medias, como en los casos de CANTV, Corpoelec, Pdvsa, Metro de Caracas (subterrneo), Aluminio, docentes, empleados pblicos. Tampoco se acatan las providencias administrativas de las Inspectora del Trabajo como sucedi con el reenganche de los trabajadores de Sanitarios Maracay o de Fundimeca en Valencia y, por el contrario, se ejecutan fallos o arbitrajes en contra de los trabajadores como sucedi en la Mitsubishi para cumplir acuerdos con el imperio japons.

    La sociedad venezolana convive con una serie de mitos o

    slogans publicitarios, que invaden todos los espacios, para justificar las limitaciones del gobierno y alimentar una ilusin de conseguir las reivindicaciones sociales en el marco del chavismo. Estos mitos forman parte del discurso oficial y subsisten porque las clases oprimidas an no vislumbran una organizacin alternativa con posibilidades de gobernar. Tales mitos son:

    El gobierno revolucionarioMientras se difunde un discurso socialista, de lucha contra la pobreza, y se menciona al pueblo como protagonista y soberano, se siguen nombrando ministros, viceministros, directores generales y jefes de divisin simplemente para hacer negocios; su currculo es la va castrense o haber sido asiduo visitante de Chvez cuando estuvo en prisin en la crcel de Yare. Son estos oportunistas los que ponen en prctica las polticas cotidianas alejadas y en contra de los intereses de los trabajadores y el pueblo. No es extrao entonces que tampoco cumplan con sus comunidades ni les suministren los servicios pblicos para los que fueron designados.

    El gobierno est lleno de burcratas. Desde los ministros, pasando por los gobernadores, parlamentarios, alcaldes y concejales, los directivos de las empresas e instituciones del estado de PDVSA hasta Mercal, todos conforman la llamada derecha endgena que dirige el pas. Esto funciona as porque el gobierno es reflejo de la estructura del estado, los funcionarios cumplen mientras ayudan a la supervivencia de la sociedad capitalista y abogan por su permanencia. Intentan convencer a los capitalistas de que cedan unas miserias y permitan un desahogo para que los trabajadores y las comunidades mermen sus reclamos y se sustente la paz social. Por ejercer esta funcin los funcionarios cobran hasta 15 sueldos mnimos, valor que establece como tope la recientemente sancionada Ley de Emolumentos para Altos Funcionarios del Poder Pblico.

    Esta gerencia asignada a dedo, generalmente, no conoce el servicio que debe prestar ni los procesos productivos de las industrias que debe dirigir. Muchas veces, estos funcionarios son enviados desde Caracas con su respectivo clan o mafia, incrementando an ms los costos por su incapacidad e ignorancia.

  • 3Esta situacin slo puede ser superada con el control obrero de las empresas, dado que los trabajadores son los que conocen las formas de produccin y administracin de cada planta. Son ellos los que pueden mejorar la actividad en beneficio de ellos mismos, de la localidad, de la regin y del pas.

    El gobierno se considera obrerista pero suele militarizar para prevenir, o directamente reprimir la protesta. No es un gobierno de los trabajadores si no de los explotadores. Para lo primero hay que cambiar las relaciones de produccin y de su apropiacin.

    La derecha endgenaLa inmensa base esperanzada que expresa su apoyo en las elecciones puede pensar que no se avanza en las reivindicaciones sociales por culpa de la derecha endgena. As se llama el sector del chavismo conservador o procapitalista sin rodeos que dirige el pas desde el principio. La derecha endgena sali de adentro del chavismo, indicando que internamente algo comenz podrido. La nica alternativa es la organizacin de la clase obrera en forma independiente.

    Nacionalizacin y estatizacionesLas estatizaciones de sectores de servicios o fbricas no son medidas socialistas, el socialismo es contrario a todo vestigio del estado actual. Poner en manos de unos burcratas del gobierno sectores de la produccin como la electricidad o empresas de servicios para la produccin petrolera, ferrosa y del aluminio no redunda en beneficios para los trabajadores. Por el contrario, las nacionalizaciones agravan la hipertrofia de la maquinaria estatal y, en la prctica, frenan o paralizan la produccin. No obstante, no se trata de volver a privatizar posibilidad que considera el nacionalismo burgus en sus momentos de escasez de recursos monetarios sino de que los trabajadores controlen las empresas para dirigir la produccin en razn de las necesidades de la mayora del pas.

    Expropiar pagndole con creces a la burguesa es una manera de intentar comprar el socialismo y a un precio muy caro.

    La revolucin bolivarianaDesde la dictadura de Juan Vicente Gmez, la estructura que

    sustenta el devenir del pas no ha cambiado. El moderno estado capitalista venezolano sigue siendo un estado cuasi monoproductor de petrleo, lo que es la fuente fundamental de divisas. El chavismo no ve otra salida que el aumento del precio del crudo. Por otro lado, ocurre una hipertrofia en el estado que agudiza esta situacin, la multiplicacin de ministerios, entes pblicos, empresas y misiones devoran el presupuesto para el servicio social por dems deficiente y el sector productivo se reduce dramticamente. El Poder Popular es un vaco real, la pesadez interminable es la constante en los trmites ante las instituciones del Estado.

    El aparato mismo del Estado durante los 11 aos de gobierno ha sido incapaz de solucionar problemticas como la vivienda, los servicios bsicos o la seguridad. La rotacin de cargos entre ministerios y otros institutos pblicos, los enroques, la multiplicacin de puestos por una misma persona, tanto en el gobierno como en las direcciones del partido PSUV son otra aberracin como respuesta al fracaso de sus propias gestiones.

    Llamando Revolucin Bolivariana a la gestin del gobierno se apropian de algo muy caro para los revolucionarios como es el cambio de una sociedad a otra. Hoy la sociedad capitalista est vigente y est estructurada en relaciones de produccin basadas en la explotacin y la enajenacin del trabajo. La revolucin autntica tiene por delante la liberacin de la opresin extranjera, el desarrollo del mercado interno, la produccin de la tierra, la diversificacin de bienes y la industrializacin del pas.

    La burguesa es incapaz de resolver las tareas pendientes, incluso las pendientes desde que Venezuela se independiz de Espaa.

    Hoy la contradiccin y el antagonismo fundamental es entre los capitalistas (tanto forneos como sus socios vernculos) y los trabajadores y verdaderos productores de la ciudad y del campo, con un programa de lucha que parte de las reivindicaciones transitorias, hasta alcanzar el poder y encaminarnos hacia la sociedad socialista.

    Su realizacin debe alcanzar la integracin poltica y 4

    econmica de los pases de Latinoamrica como una liga para poder progresar impidiendo las intervenciones de tipo colonialistas, como fueron plasmadas en el Congreso Anfictinico de Panam en 1826. Hoy el trotskysmo interpreta y responde a esa situacin, desde su programa en la consigna de los Estados Unidos Socialistas de Amrica Latina.

    Democracia directa, protagnica y

    participativaCon la democracia en una sociedad de clases controlada por una minora, es decir, burguesa, no se llega al socialismo. Por el contrario, con el socialismo se alcanza la autntica democracia de las mayoras (de los trabajadores) para en una etapa superior instaurar una sociedad sin clases, pero primero es menester conquistar un gobierno revolucionario un gobierno obrero para inmediatamente comenzar a construir el socialismo. La democracia burguesa y su constitucin establecen libertades para todas las clases sociales, con las cuales los trabajadores pueden defenderse, pero tales libertades tambin le garantizan a la burguesa el derecho de explotarlos.

    Chvez al referirse al pueblo le dice El Soberano. Veamos si lo somos: quien conoci las conversaciones entre Techint y el gobierno para nacionalizar a Sidor? Cuanto se ofreci y cuanto pidieron los argentinos? Cunto se pag? Quin design la directiva de Sidor? Lo mismo sucede con los convenios para subastar la faja petrolfera del Orinoco, la diplomacia es secreta con nosotros y no con el enemigo. Otro ejemplo es la compra del Banco de Venezuela: nacionalizacin paga generosamente con el dinero de todos los venezolanos.

    Otro caso, menos importante pero pattico, sucedi en Valencia con Hielomatic, una pequea empresa privada de refrigeradores que fue vendida a PDVAL (Productora y distribuidora venezolana de alimentos). Previamente fue cerrada, se dio la lucha, derrotaron a los trabajadores, liquidaron el sindicato, despidieron a todo el personal y luego pas a manos del gobierno. Los directivos de PDVAL negaron haber comprado la empresa mientras dur el conflicto. Otra situacin muy reciente se manifiesta en forma atroz en la prdida de 70.000 toneladas de comida en depsitos de PDVAL.

    Invetex era una empresa textilera en Tinaquillo, Cojedes, que quebr por las polticas que favorecen la importacin de ropa y telas de China e India y sus trabajadores despedidos. PDVSA la compr para reactivarla con una cooperativa de textiles que nunca cuaj. Sus instalaciones fueron usadas entonces como un centro de acopio de PDVAL para almacenar 400 contenedores con alimentos importados que nunca llegaron al pueblo porque se pudri su contenido.

    Alianza de los pueblosChvez, su canciller y sus embajadores pretenden una integracin latinoamericana con pases donde tampoco existe la soberana ni la autodeterminacin de los pueblos. Por el contrario, se reprime y se criminaliza la protesta. Todos los gobiernos de estos pases arremeten contra los trabajadores, las comunidades y los pueblos originarios que viven en las regiones donde saquean los recursos naturales. El gobierno de Ecuador ha reprimido los reclamos de las poblaciones de Sucumbios y Orellana afectadas por la explotacin petrolera; en Brasil, se reprimen a los campesinos organizados en el Movimiento sin Tierra MST; en Argentina, las comunidades luchan por los daos ocasionados por la megaminera y en Venezuela, en el estado Zulia, se arrasa con los derechos de los Bari y los Yukpa, en forma conjunta entre la Guardia Nacional, Corpozulia y la complicidad de la Comisin de Demarcacin de Tierras.

    Lo que llaman la solidaridad y complementariedad social, poltica, econmica y cultural; la cooperacin con otros pueblos del Sur; la promocin de un escenario multipolar y plural, en realidad son acuerdos con las burguesas locales y su puja por competir en los mercados. En ningn momento estn representados los trabajadores, las comunidades y los campesinos, tampoco los pueblos originarios. Toda una mentira la defensa del ambiente, enmascarados en supuestos modelos de desarrollo, en fin de cuentas es la redistribucin de la economa regional pero en las manos de sus burguesas. El BID, el ALBA, junto al MERCOSUR, el Pacto Subregional Andino, unos inclusive ya inviables, otros todava en proceso, son barreras arancelarias, convenios financieros, promociones comerciales, subsidios entre las burguesas locales. Dentro de los negocios hay acuerdos militares como el UNASUR, pero

  • 3Esta situacin slo puede ser superada con el control obrero de las empresas, dado que los trabajadores son los que conocen las formas de produccin y administracin de cada planta. Son ellos los que pueden mejorar la actividad en beneficio de ellos mismos, de la localidad, de la regin y del pas.

    El gobierno se considera obrerista pero suele militarizar para prevenir, o directamente reprimir la protesta. No es un gobierno de los trabajadores si no de los explotadores. Para lo primero hay que cambiar las relaciones de produccin y de su apropiacin.

    La derecha endgenaLa inmensa base esperanzada que expresa su apoyo en las elecciones puede pensar que no se avanza en las reivindicaciones sociales por culpa de la derecha endgena. As se llama el sector del chavismo conservador o procapitalista sin rodeos que dirige el pas desde el principio. La derecha endgena sali de adentro del chavismo, indicando que internamente algo comenz podrido. La nica alternativa es la organizacin de la clase obrera en forma independiente.

    Nacionalizacin y estatizacionesLas estatizaciones de sectores de servicios o fbricas no son medidas socialistas, el socialismo es contrario a todo vestigio del estado actual. Poner en manos de unos burcratas del gobierno sectores de la produccin como la electricidad o empresas de servicios para la produccin petrolera, ferrosa y del aluminio no redunda en beneficios para los trabajadores. Por el contrario, las nacionalizaciones agravan la hipertrofia de la maquinaria estatal y, en la prctica, frenan o paralizan la produccin. No obstante, no se trata de volver a privatizar posibilidad que considera el nacionalismo burgus en sus momentos de escasez de recursos monetarios sino de que los trabajadores controlen las empresas para dirigir la produccin en razn de las necesidades de la mayora del pas.

    Expropiar pagndole con creces a la burguesa es una manera de intentar comprar el socialismo y a un precio muy caro.

    La revolucin bolivarianaDesde la dictadura de Juan Vicente Gmez, la estructura que

    sustenta el devenir del pas no ha cambiado. El moderno estado capitalista venezolano sigue siendo un estado cuasi monoproductor de petrleo, lo que es la fuente fundamental de divisas. El chavismo no ve otra salida que el aumento del precio del crudo. Por otro lado, ocurre una hipertrofia en el estado que agudiza esta situacin, la multiplicacin de ministerios, entes pblicos, empresas y misiones devoran el presupuesto para el servicio social por dems deficiente y el sector productivo se reduce dramticamente. El Poder Popular es un vaco real, la pesadez interminable es la constante en los trmites ante las instituciones del Estado.

    El aparato mismo del Estado durante los 11 aos de gobierno ha sido incapaz de solucionar problemticas como la vivienda, los servicios bsicos o la seguridad. La rotacin de cargos entre ministerios y otros institutos pblicos, los enroques, la multiplicacin de puestos por una misma persona, tanto en el gobierno como en las direcciones del partido PSUV son otra aberracin como respuesta al fracaso de sus propias gestiones.

    Llamando Revolucin Bolivariana a la gestin del gobierno se apropian de algo muy caro para los revolucionarios como es el cambio de una sociedad a otra. Hoy la sociedad capitalista est vigente y est estructurada en relaciones de produccin basadas en la explotacin y la enajenacin del trabajo. La revolucin autntica tiene por delante la liberacin de la opresin extranjera, el desarrollo del mercado interno, la produccin de la tierra, la diversificacin de bienes y la industrializacin del pas.

    La burguesa es incapaz de resolver las tareas pendientes, incluso las pendientes desde que Venezuela se independiz de Espaa.

    Hoy la contradiccin y el antagonismo fundamental es entre los capitalistas (tanto forneos como sus socios vernculos) y los trabajadores y verdaderos productores de la ciudad y del campo, con un programa de lucha que parte de las reivindicaciones transitorias, hasta alcanzar el poder y encaminarnos hacia la sociedad socialista.

    Su realizacin debe alcanzar la integracin poltica y 4

    econmica de los pases de Latinoamrica como una liga para poder progresar impidiendo las intervenciones de tipo colonialistas, como fueron plasmadas en el Congreso Anfictinico de Panam en 1826. Hoy el trotskysmo interpreta y responde a esa situacin, desde su programa en la consigna de los Estados Unidos Socialistas de Amrica Latina.

    Democracia directa, protagnica y

    participativaCon la democracia en una sociedad de clases controlada por una minora, es decir, burguesa, no se llega al socialismo. Por el contrario, con el socialismo se alcanza la autntica democracia de las mayoras (de los trabajadores) para en una etapa superior instaurar una sociedad sin clases, pero primero es menester conquistar un gobierno revolucionario un gobierno obrero para inmediatamente comenzar a construir el socialismo. La democracia burguesa y su constitucin establecen libertades para todas las clases sociales, con las cuales los trabajadores pueden defenderse, pero tales libertades tambin le garantizan a la burguesa el derecho de explotarlos.

    Chvez al referirse al pueblo le dice El Soberano. Veamos si lo somos: quien conoci las conversaciones entre Techint y el gobierno para nacionalizar a Sidor? Cuanto se ofreci y cuanto pidieron los argentinos? Cunto se pag? Quin design la directiva de Sidor? Lo mismo sucede con los convenios para subastar la faja petrolfera del Orinoco, la diplomacia es secreta con nosotros y no con el enemigo. Otro ejemplo es la compra del Banco de Venezuela: nacionalizacin paga generosamente con el dinero de todos los venezolanos.

    Otro caso, menos importante pero pattico, sucedi en Valencia con Hielomatic, una pequea empresa privada de refrigeradores que fue vendida a PDVAL (Productora y distribuidora venezolana de alimentos). Previamente fue cerrada, se dio la lucha, derrotaron a los trabajadores, liquidaron el sindicato, despidieron a todo el personal y luego pas a manos del gobierno. Los directivos de PDVAL negaron haber comprado la empresa mientras dur el conflicto. Otra situacin muy reciente se manifiesta en forma atroz en la prdida de 70.000 toneladas de comida en depsitos de PDVAL.

    Invetex era una empresa textilera en Tinaquillo, Cojedes, que quebr por las polticas que favorecen la importacin de ropa y telas de China e India y sus trabajadores despedidos. PDVSA la compr para reactivarla con una cooperativa de textiles que nunca cuaj. Sus instalaciones fueron usadas entonces como un centro de acopio de PDVAL para almacenar 400 contenedores con alimentos importados que nunca llegaron al pueblo porque se pudri su contenido.

    Alianza de los pueblosChvez, su canciller y sus embajadores pretenden una integracin latinoamericana con pases donde tampoco existe la soberana ni la autodeterminacin de los pueblos. Por el contrario, se reprime y se criminaliza la protesta. Todos los gobiernos de estos pases arremeten contra los trabajadores, las comunidades y los pueblos originarios que viven en las regiones donde saquean los recursos naturales. El gobierno de Ecuador ha reprimido los reclamos de las poblaciones de Sucumbios y Orellana afectadas por la explotacin petrolera; en Brasil, se reprimen a los campesinos organizados en el Movimiento sin Tierra MST; en Argentina, las comunidades luchan por los daos ocasionados por la megaminera y en Venezuela, en el estado Zulia, se arrasa con los derechos de los Bari y los Yukpa, en forma conjunta entre la Guardia Nacional, Corpozulia y la complicidad de la Comisin de Demarcacin de Tierras.

    Lo que llaman la solidaridad y complementariedad social, poltica, econmica y cultural; la cooperacin con otros pueblos del Sur; la promocin de un escenario multipolar y plural, en realidad son acuerdos con las burguesas locales y su puja por competir en los mercados. En ningn momento estn representados los trabajadores, las comunidades y los campesinos, tampoco los pueblos originarios. Toda una mentira la defensa del ambiente, enmascarados en supuestos modelos de desarrollo, en fin de cuentas es la redistribucin de la economa regional pero en las manos de sus burguesas. El BID, el ALBA, junto al MERCOSUR, el Pacto Subregional Andino, unos inclusive ya inviables, otros todava en proceso, son barreras arancelarias, convenios financieros, promociones comerciales, subsidios entre las burguesas locales. Dentro de los negocios hay acuerdos militares como el UNASUR, pero

  • 5detrs de todo esto, estn tambin las compaas extranjeras norteamericanas, europeas y asiticas. Nada funciona a favor de los intereses de los pueblos. El MERCOSUR tiene un tratado de libre comercio con el Estado sionista de Israel (que acaba de atacar criminalmente la ayuda humanitaria a Gaza), adems mucho de los pases que lo integran participan en la fuerza militar de ocupacin en Hait. La MINUSTAH es integrada por soldados de los pases de Sudamrica a pedido del imperialismo yanqui, los cuales reprimen a ese pueblo en el peor estado de pobreza antes, durante y despus del devastador terremoto.

    En ese contexto, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua, hacen maravillas para ayudar a sostener el sistema capitalista. Todos los gobiernos latinoamericanos, cada quien segn su peculiaridad y su relacin de fuerzas, tiene como objetivo este papel. Las tesis de la Coordinacin para la Refundacin de la IV Internacional CRCI pronosticaron que la izquierda que integraba el Foro de San Paulo era el recambio capitalista ante el agotamiento de los gobiernos de centro-derecha anteriores.

    La revolucin Cubana sigue retrocediendo con la restauracin de negocios netamente capitalistas. El turismo y la explotacin del campo mediante el parcelamiento privado de la tierra son los recursos utilizados. La burocracia que gobierna a Cuba sobrevive a costa de asesorar a los gobiernos a mantener el sistema capitalista.

    Chvez mediante el ALBA y Petrocaribe alivia la incapacidad econmica de los gobiernos de regimenes abiertamente de derecha, diseminados en las islas del Caribe y en Centroamrica, en otras palabras, ayuda a mantener la estabilidad de estos tteres aliados de los gobiernos de EEUU. La justificacin que se aduce pasa por el comercio justo, la complementacin, la solidaridad, la justicia social y la voluntad comn de avanzar. Es posible realizar esto mediante negociaciones con regimenes burgueses y opresores de sus pueblos?

    El complemento: El PSUV (Partido socialista unido de

    Venezuela) y los militaresLos militares son intocables y estn incluso al margen del

    control partidario, por lo que se podra decir que la corrupcin y los militares van de la mano. En la estructura del PSUV, los sectores reformistas y la llamada derecha endgena son una misma cosa y constituyen las direcciones nacionales y regionales del partido. Ocupan los rganos del gobierno desde los ministerios, pasando por los organismos autnomos hasta llegar a los cargos de gobierno local como alcaldes, diputados regionales y concejales. En otras palabras, los organismos de direccin partidaria y gubernamental estn copados por esa derecha endgena.

    Para que no hubiera equivocaciones, Chvez neg el marxismo como herramienta del PSUV desde su fundacin, luego se realiz una seleccin mixta de las direcciones nacionales y regionales, una parte democrtica, previamente filtrada, y otra seleccionada a dedo.

    No obstante, las bases --una vertiente potencialmente revolucionaria-- son el fundamento del PSUV pero dominadas por su lder Chvez, quien a su vez sostiene y defiende a la casta de burcratas.

    El PSUV, los militares y Chvez como caudillo principal constituyen un gobierno improvisado, arbitrario y un poder econmico y poltico al servicio de una sociedad donde la propiedad privada para explotar al trabajador es lo fundamental. Dentro de las cabezas predominantes estn Diosdado Cabello, represores de trabajadores en Guayana como Sanz en la CVG y Rangel Gmez en la gobernacin, sper ministros como Ali Rodrigues, directivos de la poltica econmica como Merentes en el BCV, Giordani en el Ministerio de Finanzas, hasta los redomados burcratas sindicales de la FSBT con Vera, Machuca y Rondon. Como producto de la quiebra de los bancos y sociedades financieras y por la crisis econmica cay el ministro Jesse Chacn.

    El Estado y el partido, ambos de la mano de Chvez, sus segundones y una inmensa capa de arribistas con la venia del lder, son un fardo pesado imposible de sacar a flote. El PSUV con su orientacin clientelar y electoral impide construir un verdadero partido revolucionario. Su composicin social es algo desconocida, pero sin duda alguna los trabajadores estn poco representados.

    6

    La poltica del gobierno es antiobrera. Ni siquiera cumple formalidades legales, se viola la Ley Orgnica del Trabajo y la Constitucin. La Guardia Nacional y las diferentes policas regionales ejecutan la poltica represiva.

    Para una poltica revolucionaria hay que superar el chavismo. Algunas personas se consideran revolucionario-chavistas, pero dicen que hay chavistas no revolucionarios. Entonces para apuntalar una poltica revolucionaria habra que derrotar a esos chavistas, pero eso es imposible en el partido chavista, esa es su organizacin y su fin, es decir su direccin y su estrategia. Como conclusin es necesario implementar una poltica independiente y nuclear a los trabajadores en una organizacin revolucionaria y para esto es indispensable superar las ilusiones en un caudillo.

    La revolucin tiene un lder indiscutibleChvez esta atrapado, no tiene salida para zanjar las tareas democrticas pendientes que la burguesa criolla no pudo resolver: la soberana, la reforma agraria, el fortalecimiento del mercado interno. El populismo nacionalista es incapaz de resolver estos problemas. Para que cambie esta situacin a favor de la mayora se debe destruir el Estado burgus. Chvez representa y defiende al Estado, engaa al pregonar que con su poltica y su gobierno se conduce a socialismo.

    El presidente dice que su gestin de gobierno est sustentada en la sabidura del rbol de las tres races: Bolvar, el libertador, Zamora, el luchador agrario y Simn Rodrguez, el maestro. En la prctica, defiende a los militares, paga la deuda y nos endeuda ms y permite ganancias descomunales a la banca privada. Ahora, ante la bancarrota econmica mundial, acta con las mismas medidas que cualquier gobierno neoliberal: devaluacin, aumento del IVA y prstamos a los empresarios. Adems entrega la Faja del Orinoco y las reservas de gas costa afuera, criminaliza la protesta y sacrifica los convenios colectivos de trabajo.

    Chvez est definido, a la que hay que ayudar a definir es a la clase obrera, a organizarse a construir su herramienta, su partido, a no creer en lderes que no los representan. La verdadera revolucin conduce al socialismo, para profundizarla hay que conquistar el poder, formar un gobierno

    obrero. Lo que est sucediendo no conduce al socialismo, para s tender a eso hay que desenmascarar a quienes en nombre de la revolucin se enriquecen a costa del hambre, el desempleo y la falta de servicios plenos para las comunidades y para el pas.

    Estado popular y comunitario el desarrollo del Poder Popular Toda esta creacin institucional alrededor del llamado Poder Popular, pretende regimentar la organizacin popular. Si seguimos la farsa, luego de creado el Poder Popular mediante el Consejo Comunal se ejerce el gobierno comunitario y la gestin directa de las polticas pblicas.

    En realidad las polticas pblicas se ejecutan regionalmente a travs de las alcaldas, gobernaciones y Fundacomunal (Fundacion para el desarrollo y el poder comunal) o inclusive desde Caracas con el recin creado Ministerio de las Comunas, convirtiendo a los consejos en receptores de recursos (dinero) que se procesa por varias vas. Estn sometidos a la Ley Orgnica de los Consejos Comunales, y dependen de las bondades de las instituciones u organismos del gobierno y hasta de representantes del PSUV.

    El consejo debera nacer de la comunidad, ser autnomo y tener libertad para enfrentar o reclamar a quienes dirigen las polticas pblicas. Exigir junto a las comunidades la participacin mediante empleos directos y el control popular de la ejecucin en las obras. Las luchas son por lograr satisfacer las carencias de siempre: calles y su asfaltado, agua, luz, cloacas, aceras, viviendas, mercados populares y problemas de seguridad.

    Se manipula con trminos como gobierno comunitario o gestin directa de polticas pblicas pero la ley impide el cmo se ejerce esa competencia que en realidad supeditada a una superestructura del propio Estado. Comienzan crendose paralelamente a los organismos tradicionales del Estado debido a una necesidad de la comunidad y luego terminan siendo dependientes de su estructura burocrtica. Por esto, frases como la de contralora social terminan siendo huecas, las denuncias se desvanecen ante los cuerpos de investigacin criminal.Ante los proyectos paralelos promovidos por el gobierno debido

  • 5detrs de todo esto, estn tambin las compaas extranjeras norteamericanas, europeas y asiticas. Nada funciona a favor de los intereses de los pueblos. El MERCOSUR tiene un tratado de libre comercio con el Estado sionista de Israel (que acaba de atacar criminalmente la ayuda humanitaria a Gaza), adems mucho de los pases que lo integran participan en la fuerza militar de ocupacin en Hait. La MINUSTAH es integrada por soldados de los pases de Sudamrica a pedido del imperialismo yanqui, los cuales reprimen a ese pueblo en el peor estado de pobreza antes, durante y despus del devastador terremoto.

    En ese contexto, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua, hacen maravillas para ayudar a sostener el sistema capitalista. Todos los gobiernos latinoamericanos, cada quien segn su peculiaridad y su relacin de fuerzas, tiene como objetivo este papel. Las tesis de la Coordinacin para la Refundacin de la IV Internacional CRCI pronosticaron que la izquierda que integraba el Foro de San Paulo era el recambio capitalista ante el agotamiento de los gobiernos de centro-derecha anteriores.

    La revolucin Cubana sigue retrocediendo con la restauracin de negocios netamente capitalistas. El turismo y la explotacin del campo mediante el parcelamiento privado de la tierra son los recursos utilizados. La burocracia que gobierna a Cuba sobrevive a costa de asesorar a los gobiernos a mantener el sistema capitalista.

    Chvez mediante el ALBA y Petrocaribe alivia la incapacidad econmica de los gobiernos de regimenes abiertamente de derecha, diseminados en las islas del Caribe y en Centroamrica, en otras palabras, ayuda a mantener la estabilidad de estos tteres aliados de los gobiernos de EEUU. La justificacin que se aduce pasa por el comercio justo, la complementacin, la solidaridad, la justicia social y la voluntad comn de avanzar. Es posible realizar esto mediante negociaciones con regimenes burgueses y opresores de sus pueblos?

    El complemento: El PSUV (Partido socialista unido de

    Venezuela) y los militaresLos militares son intocables y estn incluso al margen del

    control partidario, por lo que se podra decir que la corrupcin y los militares van de la mano. En la estructura del PSUV, los sectores reformistas y la llamada derecha endgena son una misma cosa y constituyen las direcciones nacionales y regionales del partido. Ocupan los rganos del gobierno desde los ministerios, pasando por los organismos autnomos hasta llegar a los cargos de gobierno local como alcaldes, diputados regionales y concejales. En otras palabras, los organismos de direccin partidaria y gubernamental estn copados por esa derecha endgena.

    Para que no hubiera equivocaciones, Chvez neg el marxismo como herramienta del PSUV desde su fundacin, luego se realiz una seleccin mixta de las direcciones nacionales y regionales, una parte democrtica, previamente filtrada, y otra seleccionada a dedo.

    No obstante, las bases --una vertiente potencialmente revolucionaria-- son el fundamento del PSUV pero dominadas por su lder Chvez, quien a su vez sostiene y defiende a la casta de burcratas.

    El PSUV, los militares y Chvez como caudillo principal constituyen un gobierno improvisado, arbitrario y un poder econmico y poltico al servicio de una sociedad donde la propiedad privada para explotar al trabajador es lo fundamental. Dentro de las cabezas predominantes estn Diosdado Cabello, represores de trabajadores en Guayana como Sanz en la CVG y Rangel Gmez en la gobernacin, sper ministros como Ali Rodrigues, directivos de la poltica econmica como Merentes en el BCV, Giordani en el Ministerio de Finanzas, hasta los redomados burcratas sindicales de la FSBT con Vera, Machuca y Rondon. Como producto de la quiebra de los bancos y sociedades financieras y por la crisis econmica cay el ministro Jesse Chacn.

    El Estado y el partido, ambos de la mano de Chvez, sus segundones y una inmensa capa de arribistas con la venia del lder, son un fardo pesado imposible de sacar a flote. El PSUV con su orientacin clientelar y electoral impide construir un verdadero partido revolucionario. Su composicin social es algo desconocida, pero sin duda alguna los trabajadores estn poco representados.

    6

    La poltica del gobierno es antiobrera. Ni siquiera cumple formalidades legales, se viola la Ley Orgnica del Trabajo y la Constitucin. La Guardia Nacional y las diferentes policas regionales ejecutan la poltica represiva.

    Para una poltica revolucionaria hay que superar el chavismo. Algunas personas se consideran revolucionario-chavistas, pero dicen que hay chavistas no revolucionarios. Entonces para apuntalar una poltica revolucionaria habra que derrotar a esos chavistas, pero eso es imposible en el partido chavista, esa es su organizacin y su fin, es decir su direccin y su estrategia. Como conclusin es necesario implementar una poltica independiente y nuclear a los trabajadores en una organizacin revolucionaria y para esto es indispensable superar las ilusiones en un caudillo.

    La revolucin tiene un lder indiscutibleChvez esta atrapado, no tiene salida para zanjar las tareas democrticas pendientes que la burguesa criolla no pudo resolver: la soberana, la reforma agraria, el fortalecimiento del mercado interno. El populismo nacionalista es incapaz de resolver estos problemas. Para que cambie esta situacin a favor de la mayora se debe destruir el Estado burgus. Chvez representa y defiende al Estado, engaa al pregonar que con su poltica y su gobierno se conduce a socialismo.

    El presidente dice que su gestin de gobierno est sustentada en la sabidura del rbol de las tres races: Bolvar, el libertador, Zamora, el luchador agrario y Simn Rodrguez, el maestro. En la prctica, defiende a los militares, paga la deuda y nos endeuda ms y permite ganancias descomunales a la banca privada. Ahora, ante la bancarrota econmica mundial, acta con las mismas medidas que cualquier gobierno neoliberal: devaluacin, aumento del IVA y prstamos a los empresarios. Adems entrega la Faja del Orinoco y las reservas de gas costa afuera, criminaliza la protesta y sacrifica los convenios colectivos de trabajo.

    Chvez est definido, a la que hay que ayudar a definir es a la clase obrera, a organizarse a construir su herramienta, su partido, a no creer en lderes que no los representan. La verdadera revolucin conduce al socialismo, para profundizarla hay que conquistar el poder, formar un gobierno

    obrero. Lo que est sucediendo no conduce al socialismo, para s tender a eso hay que desenmascarar a quienes en nombre de la revolucin se enriquecen a costa del hambre, el desempleo y la falta de servicios plenos para las comunidades y para el pas.

    Estado popular y comunitario el desarrollo del Poder Popular Toda esta creacin institucional alrededor del llamado Poder Popular, pretende regimentar la organizacin popular. Si seguimos la farsa, luego de creado el Poder Popular mediante el Consejo Comunal se ejerce el gobierno comunitario y la gestin directa de las polticas pblicas.

    En realidad las polticas pblicas se ejecutan regionalmente a travs de las alcaldas, gobernaciones y Fundacomunal (Fundacion para el desarrollo y el poder comunal) o inclusive desde Caracas con el recin creado Ministerio de las Comunas, convirtiendo a los consejos en receptores de recursos (dinero) que se procesa por varias vas. Estn sometidos a la Ley Orgnica de los Consejos Comunales, y dependen de las bondades de las instituciones u organismos del gobierno y hasta de representantes del PSUV.

    El consejo debera nacer de la comunidad, ser autnomo y tener libertad para enfrentar o reclamar a quienes dirigen las polticas pblicas. Exigir junto a las comunidades la participacin mediante empleos directos y el control popular de la ejecucin en las obras. Las luchas son por lograr satisfacer las carencias de siempre: calles y su asfaltado, agua, luz, cloacas, aceras, viviendas, mercados populares y problemas de seguridad.

    Se manipula con trminos como gobierno comunitario o gestin directa de polticas pblicas pero la ley impide el cmo se ejerce esa competencia que en realidad supeditada a una superestructura del propio Estado. Comienzan crendose paralelamente a los organismos tradicionales del Estado debido a una necesidad de la comunidad y luego terminan siendo dependientes de su estructura burocrtica. Por esto, frases como la de contralora social terminan siendo huecas, las denuncias se desvanecen ante los cuerpos de investigacin criminal.Ante los proyectos paralelos promovidos por el gobierno debido

  • 7a la incapacidad de sus organismos regionales, debemos orientar las juntas parroquiales, junta de vecinos o consejos comunales para enfrentar la opresin de clase del Estado capitalista. El gobierno de los trabajadores es quien puede garantizar que los distintos niveles de ejecucin de las polticas pblicas tengan correspondencia desde las comunidades.

    Transicin hacia el socialismoPara la gran mayora de la humanidad no hay posibilidad de progreso econmico, tampoco cultural y en salud dentro del sistema capitalista. Sin embargo, no hay propuestas para echar a andar una tentativa de transformacin social. Por el contrario, las medidas econmicas decretadas por el gobierno son para mantener vivo el sistema capitalista.

    Merentes, el presidente del Banco Central, se ufana diciendo que tenemos una banca slida, que el sistema financiero es estable, Rodrguez Araque, exministro de finanzas y ahora de Energa Elctrica, reafirma su esperanza en la fortaleza del socialismo venezolano junto a la banca. La falsedad del socialismo en un solo pas (de Stalin) se qued corta con estos estrategas. Por lo menos el dictador parti de una revolucin en retroceso, en cambio Chvez y los suyos sin siquiera una revolucin de por medio.

    Es triste or que la salida es esperar precios altos del petrleo, como toda la vida. Durante este gobierno se vivieron nueve aos de precios altos, llegando al pico mximo de 150 dlares por barril. Simultneamente los monopolios automotores vendieron autos y camiones importados mientras tambin lo hacan con los ensamblados en el pas que contenan 70% de piezas importadas. Diversificar la industria y eliminar el despilfarro son acciones inverosmiles dentro de la gestin de este gobierno.

    En el sector petrolero los nuevos planes de inversin se limitan a producir y vender ms crudo. La refinacin del petrleo, el gas y sus derivados, desarrollar la petroqumica, su distribucin a la industria nacional es incipiente. El Proyecto de Gas Anaco PGA tiene ms de cuatro aos de iniciado y todava no arranca siquiera una de las siete plantas. La primera plataforma que se est fabricando en Venezuela para produccin de gas desde hace cuatro aos, esta retardada. Se adeudan ms de 7.000

    millones de dlares por servicios de las contratistas y por la indemnizacin acordada por las nacionalizaciones de las mismas. Venezuela como estado capitalista est subordinado las leves de la economa mundial en bancarrota, a pesar que Chvez se hiciese el desentendido hasta que le fue imposible negarlo. La salida fue paliar la crisis con ms endeudamiento emitiendo petrobonos.

    Debido al escaso desarrollo de la burguesa, Chvez utiliza la va bonapartista designando a sus compaeros de armas en los puestos claves de la economa para dirigir este proceso capitalista erigindose por encima de la sociedad. Pero cuando quiso recoger los logros se encontr con las limitaciones propias del carcter corrupto burocrtico de su propia organizacin. La sustitucin de importaciones iniciada en los 60 no ha logrado avanzar debido a la presin del capital extranjero que invirti en industrias ensambladoras. La industria automotriz es un ejemplo tpico: las de autopartes y accesorios han disminuido; la industria textil desapareci, los equipos, accesorios y servicios de fabricacin nacional para la industria petrolera decayeron ante la procura de insumos importados y la mala planificacin.

    El aluminio se desarroll solamente como materia prima y para ello cont con fuertes subsidios del Estado. Los monopolios extranjeros se llevan el recurso y luego traen productos finales donde el valor agregado se recupera rpidamente. Las industrias bsicas no son competitivas por falta de inversiones. La industria del hierro y del acero est destinada fundamentalmente a la construccin, no como insumo de otras industrias.

    El aparato administrativo tiene muchas limitaciones, el centralismo abort el desarrollo regional autnomo, necesario hasta desde el punto de vista burgus. Se desestim el agro. El azcar y el caf, tras la poltica agraria de grandes financiamientos y subsidios para lograr el abastecimiento interno, condujo por el contrario a la cada de la produccin. Se producen 600 mil toneladas de azcar y se traern 500 mil desde Brasil. La cada de la produccin de caf fue de 35% respecto de la cosecha 2007-008; el rendimiento por hectrea ha disminuido a pesar que el gobierno se haba propuesto duplicarlo, llevando el rendimiento a 18 quintales

    8

    por hectrea y no hemos llegado ni a la mitad, el ao pasado se produjo 8,2 quintales por Hectrea. El caf, elemento bsico de la economa antes de explotacin del petrleo, ahora en parte se importa.

    Ante el caos econmico cabe la nacionalizacin del comercio exterior para atender las necesidades alimenticias y la produccin local. En general, se importa lo que es negocio, sea necesario o no. Si es necesario se le pone sobreprecio.

    Todas las propuestas alternativas al control de cambio o modificaciones al mismo, mercado dual oficial, supervisiones, ya sea por el BCV o los privados que lucran con las importaciones y la bolsa, favorecen al gran comerciante o al capital financiero. Se quiere hacer ver que el pas es un conjunto de venezolanos con intereses comunes, mientras la realidad es que el desastre creado por los dueos de la economa lo paga la inmensa mayora de la poblacin.

    Ya deca Bujarin en 1918, el capitalismo moderno es un capitalismo mundial. Esto significa que las relaciones de produccin capitalistas dominan en todo el mundo y ligan todas las partes de nuestro planeta con un ajustado cordn econmico. En cierta forma esto tambin significa que estrictamente no existe economa nacional, y mucho menos, como economa mixta socialista y privada.

    Chvez concert negocios ventajosos para los capitales asiticos tanto nipones como chinos en sus ltimos viajes. En particular, el acuerdo con Japn fue entre otros con la Mitsubushi que tiene una ensambladora de vehculos en Barcelona, estado Anzotegui. La represin a los trabajadores que luchaban contra la tercerizacin se realiz con la participacin protagnica y directa de la Ministra del Trabajo Mara Cristina Iglesias y la polica estadal bajo el mando del gobernador Tarek Saab. Tuvo como saldo dos compaeros asesinados y ms de doscientos despedidos.

    El ltimo mito: el control obreroEn 2008, cuando se renacionaliz Sidor, los trabajadores tomaron la iniciativa de desarrollar el control obrero. En asambleas masivas sometieron a los gerentes y directivos a disposicin del colectivo llegando hasta elegir

    democrticamente a sus jefes previa exigencia a stos de presentar planes concretos de produccin y mantenimiento as como de disponibilidad de insumos y presupuestos. El gobierno bolivariano en aquel momento consider que esas iniciativas no eran procedentes y sabote la gestin nacida de la autonoma de los propios trabajadores.

    Tuvo que ocurrir la quiebra capitalista mundial en Septiembre de ese ao para que se evidenciara que las empresas de Guayana no se sostenan por su productividad o eficiencia si no por el dinero suministrado por el gobierno proveniente de la renta petrolera. Al deterioro de los equipos y las plantas, ahora sin dinero suficiente para inyectarles y con la corrupta e ineficiente gerencia, los salarios cayeron y los pasivos laborales aumentaron. Fue entonces que los trabajadores con su lucha llegaron a provocar la cada del ministro de industrias bsicas y minera.

    Recientemente la respuesta de Chvez ante la radicalizacin obrera, de la misma forma que cuando decidi nacionalizar SIDOR, fue implantar el control obrero en las empresas bsicas (produccin de Aluminio, hierro y acero). Slo esto se dio en Guayana, ya que no hay decreto de control obrero en PDVSA ni en las empresas nacionalizadas del cemento, lcteos o en muchas otras que ahora son propiedad del Estado. En stas sus trabajadores an no dan muestras de radicalidad y autonoma aunque sin duda de igual forma estn sujetos a la ineficiencia de sus gerentes.

    Esta medida, ante la situacin de quiebre econmico y radicalidad obrera en las empresas bsicas del Estado en Guayana, impone en nombre del socialismo, la designacin de los directivos de las empresas. El llamado control obrero consisti en unos acuerdos con una minscula representacin de trabajadores. No hubo asambleas de trabajadores ni elecciones de los cargos. Incluso, como en el caso de Alucasa, impusieron a un extrao, en este caso a un general retirado. El fin de esta patraa, ante la imposibilidad de sacar a flote unas empresas con saldo en rojo desde hace varios aos, es en un futuro imponerles a los trabajadores la responsabilidad de colocar en manos de los capitales extranjeros los chinos en particular las empresas bsicas. Estos capitales chinos estn dispuestos a poner el dinero siempre y cuando no est

  • 7a la incapacidad de sus organismos regionales, debemos orientar las juntas parroquiales, junta de vecinos o consejos comunales para enfrentar la opresin de clase del Estado capitalista. El gobierno de los trabajadores es quien puede garantizar que los distintos niveles de ejecucin de las polticas pblicas tengan correspondencia desde las comunidades.

    Transicin hacia el socialismoPara la gran mayora de la humanidad no hay posibilidad de progreso econmico, tampoco cultural y en salud dentro del sistema capitalista. Sin embargo, no hay propuestas para echar a andar una tentativa de transformacin social. Por el contrario, las medidas econmicas decretadas por el gobierno son para mantener vivo el sistema capitalista.

    Merentes, el presidente del Banco Central, se ufana diciendo que tenemos una banca slida, que el sistema financiero es estable, Rodrguez Araque, exministro de finanzas y ahora de Energa Elctrica, reafirma su esperanza en la fortaleza del socialismo venezolano junto a la banca. La falsedad del socialismo en un solo pas (de Stalin) se qued corta con estos estrategas. Por lo menos el dictador parti de una revolucin en retroceso, en cambio Chvez y los suyos sin siquiera una revolucin de por medio.

    Es triste or que la salida es esperar precios altos del petrleo, como toda la vida. Durante este gobierno se vivieron nueve aos de precios altos, llegando al pico mximo de 150 dlares por barril. Simultneamente los monopolios automotores vendieron autos y camiones importados mientras tambin lo hacan con los ensamblados en el pas que contenan 70% de piezas importadas. Diversificar la industria y eliminar el despilfarro son acciones inverosmiles dentro de la gestin de este gobierno.

    En el sector petrolero los nuevos planes de inversin se limitan a producir y vender ms crudo. La refinacin del petrleo, el gas y sus derivados, desarrollar la petroqumica, su distribucin a la industria nacional es incipiente. El Proyecto de Gas Anaco PGA tiene ms de cuatro aos de iniciado y todava no arranca siquiera una de las siete plantas. La primera plataforma que se est fabricando en Venezuela para produccin de gas desde hace cuatro aos, esta retardada. Se adeudan ms de 7.000

    millones de dlares por servicios de las contratistas y por la indemnizacin acordada por las nacionalizaciones de las mismas. Venezuela como estado capitalista est subordinado las leves de la economa mundial en bancarrota, a pesar que Chvez se hiciese el desentendido hasta que le fue imposible negarlo. La salida fue paliar la crisis con ms endeudamiento emitiendo petrobonos.

    Debido al escaso desarrollo de la burguesa, Chvez utiliza la va bonapartista designando a sus compaeros de armas en los puestos claves de la economa para dirigir este proceso capitalista erigindose por encima de la sociedad. Pero cuando quiso recoger los logros se encontr con las limitaciones propias del carcter corrupto burocrtico de su propia organizacin. La sustitucin de importaciones iniciada en los 60 no ha logrado avanzar debido a la presin del capital extranjero que invirti en industrias ensambladoras. La industria automotriz es un ejemplo tpico: las de autopartes y accesorios han disminuido; la industria textil desapareci, los equipos, accesorios y servicios de fabricacin nacional para la industria petrolera decayeron ante la procura de insumos importados y la mala planificacin.

    El aluminio se desarroll solamente como materia prima y para ello cont con fuertes subsidios del Estado. Los monopolios extranjeros se llevan el recurso y luego traen productos finales donde el valor agregado se recupera rpidamente. Las industrias bsicas no son competitivas por falta de inversiones. La industria del hierro y del acero est destinada fundamentalmente a la construccin, no como insumo de otras industrias.

    El aparato administrativo tiene muchas limitaciones, el centralismo abort el desarrollo regional autnomo, necesario hasta desde el punto de vista burgus. Se desestim el agro. El azcar y el caf, tras la poltica agraria de grandes financiamientos y subsidios para lograr el abastecimiento interno, condujo por el contrario a la cada de la produccin. Se producen 600 mil toneladas de azcar y se traern 500 mil desde Brasil. La cada de la produccin de caf fue de 35% respecto de la cosecha 2007-008; el rendimiento por hectrea ha disminuido a pesar que el gobierno se haba propuesto duplicarlo, llevando el rendimiento a 18 quintales

    8

    por hectrea y no hemos llegado ni a la mitad, el ao pasado se produjo 8,2 quintales por Hectrea. El caf, elemento bsico de la economa antes de explotacin del petrleo, ahora en parte se importa.

    Ante el caos econmico cabe la nacionalizacin del comercio exterior para atender las necesidades alimenticias y la produccin local. En general, se importa lo que es negocio, sea necesario o no. Si es necesario se le pone sobreprecio.

    Todas las propuestas alternativas al control de cambio o modificaciones al mismo, mercado dual oficial, supervisiones, ya sea por el BCV o los privados que lucran con las importaciones y la bolsa, favorecen al gran comerciante o al capital financiero. Se quiere hacer ver que el pas es un conjunto de venezolanos con intereses comunes, mientras la realidad es que el desastre creado por los dueos de la economa lo paga la inmensa mayora de la poblacin.

    Ya deca Bujarin en 1918, el capitalismo moderno es un capitalismo mundial. Esto significa que las relaciones de produccin capitalistas dominan en todo el mundo y ligan todas las partes de nuestro planeta con un ajustado cordn econmico. En cierta forma esto tambin significa que estrictamente no existe economa nacional, y mucho menos, como economa mixta socialista y privada.

    Chvez concert negocios ventajosos para los capitales asiticos tanto nipones como chinos en sus ltimos viajes. En particular, el acuerdo con Japn fue entre otros con la Mitsubushi que tiene una ensambladora de vehculos en Barcelona, estado Anzotegui. La represin a los trabajadores que luchaban contra la tercerizacin se realiz con la participacin protagnica y directa de la Ministra del Trabajo Mara Cristina Iglesias y la polica estadal bajo el mando del gobernador Tarek Saab. Tuvo como saldo dos compaeros asesinados y ms de doscientos despedidos.

    El ltimo mito: el control obreroEn 2008, cuando se renacionaliz Sidor, los trabajadores tomaron la iniciativa de desarrollar el control obrero. En asambleas masivas sometieron a los gerentes y directivos a disposicin del colectivo llegando hasta elegir

    democrticamente a sus jefes previa exigencia a stos de presentar planes concretos de produccin y mantenimiento as como de disponibilidad de insumos y presupuestos. El gobierno bolivariano en aquel momento consider que esas iniciativas no eran procedentes y sabote la gestin nacida de la autonoma de los propios trabajadores.

    Tuvo que ocurrir la quiebra capitalista mundial en Septiembre de ese ao para que se evidenciara que las empresas de Guayana no se sostenan por su productividad o eficiencia si no por el dinero suministrado por el gobierno proveniente de la renta petrolera. Al deterioro de los equipos y las plantas, ahora sin dinero suficiente para inyectarles y con la corrupta e ineficiente gerencia, los salarios cayeron y los pasivos laborales aumentaron. Fue entonces que los trabajadores con su lucha llegaron a provocar la cada del ministro de industrias bsicas y minera.

    Recientemente la respuesta de Chvez ante la radicalizacin obrera, de la misma forma que cuando decidi nacionalizar SIDOR, fue implantar el control obrero en las empresas bsicas (produccin de Aluminio, hierro y acero). Slo esto se dio en Guayana, ya que no hay decreto de control obrero en PDVSA ni en las empresas nacionalizadas del cemento, lcteos o en muchas otras que ahora son propiedad del Estado. En stas sus trabajadores an no dan muestras de radicalidad y autonoma aunque sin duda de igual forma estn sujetos a la ineficiencia de sus gerentes.

    Esta medida, ante la situacin de quiebre econmico y radicalidad obrera en las empresas bsicas del Estado en Guayana, impone en nombre del socialismo, la designacin de los directivos de las empresas. El llamado control obrero consisti en unos acuerdos con una minscula representacin de trabajadores. No hubo asambleas de trabajadores ni elecciones de los cargos. Incluso, como en el caso de Alucasa, impusieron a un extrao, en este caso a un general retirado. El fin de esta patraa, ante la imposibilidad de sacar a flote unas empresas con saldo en rojo desde hace varios aos, es en un futuro imponerles a los trabajadores la responsabilidad de colocar en manos de los capitales extranjeros los chinos en particular las empresas bsicas. Estos capitales chinos estn dispuestos a poner el dinero siempre y cuando no est

  • 9permitido la protesta laboral.

    As entendido el control obrero sin las inversiones necesarias y programadas bajo una planificacin centralizada en funcin de las prioridades nacionales en vez de la tradicional capitalista destinada a entregar materias primas a los pases industrializados va a fracasar. Tal ser el fracaso que lo que no pudieron lograr los gobiernos de la cuarta repblica con la excepcin de Sidor (renacionalizada para salvarle el capital al pulpo Techint ante el impasse de ste por no aceptar un aumento en los costos por la firma de un contrato colectivo), lo terminar asumiendo el desgastado nacionalismo burgus en nombre del socialismo.

    El control obrero significa elegir o remover a sus gerentes o directores; con un objetivo comn escogido por los trabajadores en torno a cmo, cundo y por qu producir y para quin; disponer el control sobre la administracin de los recursos financieros necesarios; con la garanta de la cancelacin de todas las deudas y pasivos laborales pendientes, as como el reconocimiento de sus contratos colectivos vigentes o la discusin de los vencidos. Lo que se mont es una burla descarada a los trabajadores a pesar que en ella se vean sus ilusiones representadas.Triste sera que en nombre del socialismo y el control obrero, los trabajadores cooptados terminen renunciando a sus reivindicaciones y reduciendo sus beneficios logrados a lo largo de incontables luchas, as como de continuar la norma laboral de mano de obra superexplotada como son la inmensa cantidad de trabajadores tercerizados.

    La alternativa vuelve a comenzar por Sidor. A diferencia de lo que pas en el 2008 donde los trabajadores no lograron superar el sabotaje gubernamental a sus iniciativas de autonoma, hoy empiezan a ver el trasfondo de las decisiones asumidas por Chavez con el control obrero y, en vez de permanecer pasivos, ponen sobre el tapete su verdadero sentido para orientar la produccin mediante decisiones democrticas y autnomas. Recientemente los trabajadores imponen asambleas masivas para elegir 47 gerencias de la empresa.

    Conclusin

    Detrs del gobierno se amparan grupos econmicos donde sectores castrenses tienen una participacin importante que realizan proyectos subordinados a sus intereses financieros, creando una anarqua y un desastre mayor a la economa del pas. Las camarillas emergentes y dominantes intentan servirse del Estado para asegurarse sus privilegios. En este juego de fuerzas sociales, el poder del Estado para salvar al capital en su conjunto tiene un papel interventor superior a la llamada democracia puntofijista de los aos sesenta hasta finales del siglo pasado. Entre las comitivas de las giras presidenciales son imprescindibles los empresarios, ellos van en busca de algn provecho entre las alianzas comerciales y de inversin industrial que se establecen con grupos econmicos de las regiones visitadas. Este intercambio de ayudas mutuas entre el estado y los grupos sociales capitalistas, se realiza a expensas del pueblo trabajador. La clase obrera no la tiene consigo, solo le queda luchar. Los trabajadores venezolanos necesitan organizarse con un programa que contemple salarios mnimos iguales a la canasta familiar, abolicin del trabajo tercerizado, nacionalizacin de la banca, de los monopolios y de las empresas aseguradoras bajo control obrero y comunal, nacionalizacin de la gran industria y las empresas estratgicas con control de sus trabajadores, expropiacin de todas las empresas cerradas para ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores y en beneficio de las comunidades, nacionalizacin de todos los edificios abandonados, creacin de una empresa nacional de construccin de viviendas y obras pblicas, nacionalizacin de la tierra y desarrollo de una reforma agraria que acabe con el latifundio y desarrolle la produccin agraria, formacin de consejos de campesinos pobres para controlar las cooperativas y para participar en la gestin de las empresas y explotaciones agropecuarias de propiedad estatal, elegibilidad y revocabilidad de todos los jueces, no al pago de la deuda externa, monopolio estatal del comercio exterior para garantizar la soberana alimentaria y tecnolgica.

    Oswaldo Ramirez Opcin Obrera VenezuelaCon la colaboracin de Roberto Yepez Opcin Obrera

    y Alicia Rodrguez Partido Obrero Argentina

    10

    En nombre del socialismo se estrangula la va para ir hacia

    l.

    QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS.

  • 9permitido la protesta laboral.

    As entendido el control obrero sin las inversiones necesarias y programadas bajo una planificacin centralizada en funcin de las prioridades nacionales en vez de la tradicional capitalista destinada a entregar materias primas a los pases industrializados va a fracasar. Tal ser el fracaso que lo que no pudieron lograr los gobiernos de la cuarta repblica con la excepcin de Sidor (renacionalizada para salvarle el capital al pulpo Techint ante el impasse de ste por no aceptar un aumento en los costos por la firma de un contrato colectivo), lo terminar asumiendo el desgastado nacionalismo burgus en nombre del socialismo.

    El control obrero significa elegir o remover a sus gerentes o directores; con un objetivo comn escogido por los trabajadores en torno a cmo, cundo y por qu producir y para quin; disponer el control sobre la administracin de los recursos financieros necesarios; con la garanta de la cancelacin de todas las deudas y pasivos laborales pendientes, as como el reconocimiento de sus contratos colectivos vigentes o la discusin de los vencidos. Lo que se mont es una burla descarada a los trabajadores a pesar que en ella se vean sus ilusiones representadas.Triste sera que en nombre del socialismo y el control obrero, los trabajadores cooptados terminen renunciando a sus reivindicaciones y reduciendo sus beneficios logrados a lo largo de incontables luchas, as como de continuar la norma laboral de mano de obra superexplotada como son la inmensa cantidad de trabajadores tercerizados.

    La alternativa vuelve a comenzar por Sidor. A diferencia de lo que pas en el 2008 donde los trabajadores no lograron superar el sabotaje gubernamental a sus iniciativas de autonoma, hoy empiezan a ver el trasfondo de las decisiones asumidas por Chavez con el control obrero y, en vez de permanecer pasivos, ponen sobre el tapete su verdadero sentido para orientar la produccin mediante decisiones democrticas y autnomas. Recientemente los trabajadores imponen asambleas masivas para elegir 47 gerencias de la empresa.

    Conclusin

    Detrs del gobierno se amparan grupos econmicos donde sectores castrenses tienen una participacin importante que realizan proyectos subordinados a sus intereses financieros, creando una anarqua y un desastre mayor a la economa del pas. Las camarillas emergentes y dominantes intentan servirse del Estado para asegurarse sus privilegios. En este juego de fuerzas sociales, el poder del Estado para salvar al capital en su conjunto tiene un papel interventor superior a la llamada democracia puntofijista de los aos sesenta hasta finales del siglo pasado. Entre las comitivas de las giras presidenciales son imprescindibles los empresarios, ellos van en busca de algn provecho entre las alianzas comerciales y de inversin industrial que se establecen con grupos econmicos de las regiones visitadas. Este intercambio de ayudas mutuas entre el estado y los grupos sociales capitalistas, se realiza a expensas del pueblo trabajador. La clase obrera no la tiene consigo, solo le queda luchar. Los trabajadores venezolanos necesitan organizarse con un programa que contemple salarios mnimos iguales a la canasta familiar, abolicin del trabajo tercerizado, nacionalizacin de la banca, de los monopolios y de las empresas aseguradoras bajo control obrero y comunal, nacionalizacin de la gran industria y las empresas estratgicas con control de sus trabajadores, expropiacin de todas las empresas cerradas para ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores y en beneficio de las comunidades, nacionalizacin de todos los edificios abandonados, creacin de una empresa nacional de construccin de viviendas y obras pblicas, nacionalizacin de la tierra y desarrollo de una reforma agraria que acabe con el latifundio y desarrolle la produccin agraria, formacin de consejos de campesinos pobres para controlar las cooperativas y para participar en la gestin de las empresas y explotaciones agropecuarias de propiedad estatal, elegibilidad y revocabilidad de todos los jueces, no al pago de la deuda externa, monopolio estatal del comercio exterior para garantizar la soberana alimentaria y tecnolgica.

    Oswaldo Ramirez Opcin Obrera VenezuelaCon la colaboracin de Roberto Yepez Opcin Obrera

    y Alicia Rodrguez Partido Obrero Argentina

    10

    En nombre del socialismo se estrangula la va para ir hacia

    l.

    QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS.

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