Proceso a darwin phillip e. johnson

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1. Phillip JohnsonProceso a DarwinTraduccin del ingls, 1994(de la segunda edicin)y revisin 2011Santiago Escuain 2. Ttulo - Proceso a DarwinTtulo original - Darwin on TrialAutor - Phillip E. Johnson, A.B., J.D.Traduccin del ingls: Santiago EscuainPublicado en lnea por SEDIN con permiso expreso del autor, Dr. Phillip E. Johnson. Sepuede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a condicin de que se citela procedencia reproduciendo ntegramente lo anterior y esta nota. Copyright 2011, SEDIN - todos los derechos reservados.SEDIN-Servicio Evanglico / Documentacin / InformacinApartado 200208200 SABADELL(Barcelona) ESPAAAdaptacin a version de libro electrnico por Jos Miguel ArrizApologeticaCatolica.org2 3. TABLA DE CONTENIDOTABLA DE CONTENIDO ................................................................................... 3CAPTULO 1 EL MARCO LEGAL .................................................................... 4CAPTULO 2 SELECCIN NATURAL ............................................................ 14CAPTULO 3 MUTACIONES, GRANDES Y PEQUEAS ............................. 28CAPTULO 4 EL PROBLEMA DE LOS FSILES ........................................... 37CAPTULO 5 EL HECHO DE LA EVOLUCIN ............................................. 51CAPTULO 6 LA SECUENCIA DE LOS VERTEBRADOS ............................ 60CAPTULO 7 LA PRUEBA MOLECULAR ...................................................... 70CAPTULO 8 LA EVOLUCIN PREBIOLGICA .......................................... 81CAPTULO 9 LAS REGLAS DE LA CIENCIA ................................................ 90CAPTULO 10 LA RELIGIN DARWINISTA ................................................ 99CAPTULO 11 LA EDUCACIN DARWINISTA .......................................... 107CAPTULO 12 CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA ............................................. 117CAPTULO 13 EL LIBRO Y SUS CRTICOS ................................................. 125NOTAS DE INVESTIGACIN ....................................................................... 1363 4. Captulo 1El marco legalEN1981, LA LEGISLATURA del Estado de Louisiana aprob una ley que exiga que si enlas escuelas pblicas se enseaba ciencia evolucionista, las escuelas haban de dartambin un trato equilibrado presentando algo llamado ciencia creacionista. Esteprecepto era un desafo directo a la ortodoxia cientfica actual, que proclama que todoslos seres vivientes evolucionaron mediante un proceso gradual, natural de la materiainerte a microorganismos sencillos, llegando finalmente al hombre. La evolucin seensea en las escuelas pblicas (y se presenta en los medios de comunicacin) no comouna teora, sino como un hecho, el hecho de la evolucin. Hay sin embargo muchosdiscrepantes, algunos con ttulos cientficos avanzados, que niegan que la evolucin seaun hecho, y que insisten en que un Creador inteligente caus que todos los seresvivientes vinieran a la existencia para el cumplimiento de un propsito.Este conflicto precisa de una explicacin cuidadosa, porque los trminos sonconducentes a confusin. El concepto de creacin por s mismo no implica oposicin ala evolucin, si evolucin slo significa un proceso gradual por el que una especie de servivo cambia a algo diferente. Un Creador bien podra haber empleado un procesogradual de este tipo como medio de creacin. Evolucin contradice a creacin slocuando es definida de manera explcita o tcita como evolucin plenamente naturalista,significndose una evolucin no dirigida por ninguna inteligencia con un propsito.De manera similar, creacin contradice a evolucin slo cuando significa creacinrepentina, y no creacin mediante un desarrollo progresivo. Por ejemplo, el trminociencia creacionista, tal como se empleaba en la ley de Louisiana, se entiendecomnmente como referida a un movimiento de cristianos fundamentalistas que se basaen una interpretacin extremadamente literal de la Biblia. Los cientficos creacionistasno insisten meramente en que la vida fue creada; insisten en que la obra fue acabada enseis das no hace ms de diez mil aos, y que toda evolucin desde aquel tiempo hainvolucrado modificaciones triviales en lugar de cambios bsicos. Debido a que laciencia creacionista ha sido objeto de tanta polmica y atencin de los medios decomunicacin, muchas personas dan por supuesto que cualquiera que aboga por lacreacin apoya la posicin de la tierra reciente y atribuye la existencia de los fsilesal diluvio de No. La clarificacin de esta confusin es uno de los propsitos de estelibro.11 La clarificacin de la confusin exige una utilizacin cuidadosa y consistente de los trminos. En este libro,ciencia creacionista se refiere a la postura de una creacin especial de una tierra reciente en seis das.Creacionismo significa la creencia en la creacin en un sentido ms general. Las personas que creen que latierra tiene miles de millones de aos de antigedad, y que formas sencillas de vida evolucionaron gradualmentepara llegar a ser ms y ms complejas, incluyendo los seres humanos, son creacionistas si creen que un4 5. La ley de Louisiana y leyes comparables en otros estados surgieron de los persistentesesfuerzos de fundamentalistas cristianos de reafirmar la vitalidad cientfica de lanarracin bblica de la creacin contra su rival darwinista. El gran hito en este conflictoentre la Biblia y la ciencia fue el famoso caso Scopes, el juicio del mono de la dcadade los veinte, conocido por la mayora de los americanos y en occidente en general porel drama y la pelcula La herencia del viento. La leyenda habla de unos fanticosreligiosos que invaden un aula escolar para perseguir a un inofensivo maestro de ciencia,y de un heroico abogado defensor que simboliza a la razn misma en su batalladenodada contra la supersticin.Como sucede con otros muchos incidentes legendarios, la realidad histrica es mscompleja. La legislatura de Tennessee haba aprobado como medida simblica una leyque prohiba la enseanza de la evolucin, y que el gobernador haba firmado slo en elbien entendido explcito de que la prohibicin no sera aplicada. Los oponentes de la ley(y algunas personas que sencillamente queran hacer famosa a la ciudad de Dayton,Tennessee) prepararon un caso-prueba. Un ex profesor sustituto llamado Scopes, que noestaba siquiera seguro de haber jams enseado evolucin, se dispuso voluntariamente aser el acusado.El proceso se transform en un circo de los medios de comunicacin debido a laspersonalidades de los abogados involucrados. William Jennings Bryan, tres vecescandidato democrtico a la Presidencia de los Estados Unidos y Secretario de Estadobajo el Presidente Woodrow Wilson, diriga la acusacin. Bryan era un creyente en laBiblia, pero no un literalista frreo, en cuanto que crea que los das de Gnesis hacanreferencia no a perodos de 24 horas sino a eras histricas de duracin indefinida. Seopona al darwinismo principalmente porque crea que su aceptacin haba dado impulsoa la tica de una competencia feroz y que subyaca a males como el militarismo alemny el capitalismo desenfrenado de rapaces barones financieros e industriales.El equipo de defensa de Scopes estaba dirigido por el famoso abogado criminalista yconferenciante agnstico Clarence Darrow. Darrow consigui con sus maniobras queBryan compareciese en el estrado como testigo experto sobre la Biblia y lo humill conun devastador interrogatorio. Habiendo conseguido su principal propsito, Darrowadmiti que su cliente haba violado la ley y pidi al jurado a que lo condenase. As, eljuicio termin con una condena y con una multa nominal de cien dlares. En laapelacin, el tribunal supremo de Tennessee anul la multa por una cuestin tcnica,pero mantuvo la constitucionalidad de la ley. Desde un punto de vista legal, el resultadohaba sido incierto, pero tal como el juicio fue presentado al mundo por el mordazreportero H. L. Mencken, y posteriormente por Broadway y Hollywood, el juicio delmono fue un triunfo de relaciones pblicas para el darwinismo.Creador sobrenatural no slo inici el proceso, sino que en algn sentido pleno de significado lo controla encumplimiento de un propsito. Como veremos, evolucin (en su utilizacin cientfica contempornea) excluyeno slo la ciencia creacionista, sino tambin al creacionismo en su sentido ms amplio. Por darwinismo merefiero a la evolucin plenamente naturalista, involucrando mecanismos aleatorios guiados por seleccin natural.5 6. Sin embargo, el establecimiento cientfico no estaba entonces cubrindose precisamentede gloria. Aunque no apareci en el proceso, el principal portavoz del evolucionismodurante los aos veinte fue Henry Fairfield Osborn, director del Museo Americano deHistoria Natural. Osborn se apoyaba de manera muy destacada en el notorio Hombre dePiltdown (que ahora se sabe que fue un fraude), y confirm con entusiasmo eldescubrimiento de un diente supuestamente pre-humano anunciado por el paleontlogoHarold Cooke en el estado de Bryan, Nebraska. Posteriormente, Osborn present demanera destacada al Hombre de Nebraska (designacin cientfica: Hesperopithecusharoldcookii) en sus artculos y emisiones de radio antifundamentalistas, hasta que sedescubri que el diente perteneca a un pecar, una especie de cerdo. Si Osborn hubiesesido interrogado por un abogado tan inteligente como Clarence Darrow y hubiese sidosatirizado por un columnista tan implacable como H. L. Mencken, se le habra hechoparecer tan estpido como se hizo con Bryan.Los estatutos antievolucionistas de los aos veinte no fueron aplicados, pero la tendenciade los editores de libros de texto fue la de decir lo menos posible acerca de la evolucin,para evitar controversias. Finalmente, el Tribunal Supremo declar inconstitucionalesdichas leyes en 1968, pero para entonces los fundamentalistas haban cambiado susobjetivos. Fundaron institutos de investigacin de la creacin, y comenzaron a aparecerlibros que atacaban la interpretacin ortodoxa de la prueba cientfica, y queargumentaban que los registros fsil y geolgico podan ser armonizados con el relatobblico. Ninguna de esta literatura fue tomada en serio por el establecimiento cientficoni por los medios de comunicacin de masas, pero los cientficos creacionistas fueronadquiriendo ms confianza acerca de que tenan fundamentos cientficos para susargumentos.Comenzaron tambin a ver que era posible volver para su ventaja los principios de la leyconstitucional liberal reivindicando su derecho a debatir a los evolucionistas en trminosde igualdad en las clases de ciencia en las escuelas. Su meta dej de ser suprimir laenseanza de la evolucin, y pas a ser tratar de conseguir una oportunidad justa para supropia perspectiva de la cuestin. Si se puede presentar un argumento para ambas partesen una controversia cientfica, por qu deban los estudiantes de las escuelas pblicasor slo a una de las partes? Los creacionistas cientficos enfatizaron que queranpresentar slo los argumentos cientficos en las escuelas. La Biblia misma no deba serenseada.Naturalmente, la ciencia oficial no acepta que haya dos partes en la controversia, yconsidera la ciencia creacionista como un fraude. A los darwinistas les encanta decir quedar el mismo tiempo a la ciencia creacionista en clases de biologa es como dar igualtiempo a la teora de que la cigea es la que trae a los bebs. Pero la perspectiva delconsenso del establecimiento cientfico no est consagrada en la Constitucin. Loslegisladores tienen derecho a actuar en base de presuposiciones diferentes, al menoshasta all donde les permitan los tribunales.La ley de Louisiana nunca lleg a aplicarse, porque un juez federal pronto la declarinconstitucional, como establecimiento de religin.* En 1987 el Tribunal Supremo de6 7. los Estados Unidos mantuvo esta resolucin por una mayora de siete a dos. La ley deLouisiana era inconstitucional, dijo la opinin de la mayora expresada por el JuezWilliam Brennan, porque su propsito era evidentemente impulsar el punto de vistareligioso de que un ser sobrenatural haba creado la humanidad. Esta opinin eracontradicha por la opinin discrepante del Juez Antonin Scalia, porque el pueblo deLouisiana, incluyendo a los que son cristianos fundamentalistas, tienen todo derecho,como cuestin secular, a que se presente en las escuelas cualquier prueba cientfica quepueda haber en contra de la evolucin, as como el Sr. Scopes tena derecho a presentarcualquier prueba que existiese en favor de ella.Tanto el Juez Brennan como el Juez Scalia tenan en cierto sentido razn. LaConstitucin excluye de las clases de las escuelas pblicas el partidismo religioso, ydecir que un ser sobrenatural cre la humanidad es desde luego abogar por una posicinreligiosa. Por otra parte, la legislatura de Louisiana haba actuado en base de la premisade que se estaban suprimiendo objeciones cientficas legtimas a la evolucin.Algunos podran dudar de que existan estas objeciones, pero el Tribunal Supremo nopoda desautorizar el juicio de la legislatura sobre una cuestin cientfica discutida,especialmente al considerar que al estado no se le dio oportunidad de exponer quhubiese significado en la prctica el trato equilibrado propuesto. Adems, los cientficoscreacionistas argumentaban que la enseanza misma de la evolucin tena un objetivoreligioso, es decir, desacreditar la idea de que un ser sobrenatural haba creado lahumanidad. Tomndolo todo en cuenta, el Juez Scalia pensaba que la Constitucinpermita a la legislatura dar una oportunidad justa de responder a aquellas personas quese sintiesen ofendidas por la enseanza supuestamente dogmtica del evolucionismo.Como acadmico del mundo de las leyes, un tema que atrajo mi atencin en este casodel Tribunal Supremo fue la manera en que se emplean trminos como ciencia yreligin para implicar conclusiones que jueces y educadores podran no estardispuestos a expresar de manera explcita. Si decimos que la evolucin naturalistaes ciencia y que la creacin sobrenatural es religin, el efecto no es muy diferente adecir que lo primero es verdadero, y lo segundo fantasa. Cuando se ensean lasdoctrinas de la ciencia como un hecho, entonces, todo lo que estas doctrinas excluyan nopuede ser cierto. Mediante el empleo de etiquetas, se pueden rechazar las objeciones a laevolucin naturalista sin orlas de manera objetiva.Mis sospechas fueron confirmadas por el argumento de amicus curi [amigo deltribunal] presentado por la influyente Academia Nacional de las Ciencias, querepresentaba a los ms prestigiosos cientficos de la nacin. La ciencia creacionista no esciencia, dijo la Academia en su argumento ante el Tribunal Supremo, porqueno exhibe la caracterstica ms bsica de la ciencia: apoyarse en explicacionesnaturalistas. En lugar de ello, los proponentes de la ciencia creacionista mantienen quela creacin del universo, de la tierra, de los seres vivos y del hombre se consiguimediante medios sobrenaturales inaccesibles a la comprensin humana. 7 8. Por cuanto los creacionistas no pueden llevar a cabo investigaciones cientficas paraestablecer la realidad de la creacin sobrenatural siendo esto imposible pordefinicin la Academia describa sus esfuerzos como dirigidos principalmente adesacreditar la teora de la evolucin:As, la ciencia creacionista es de manera manifiesta un instrumento que tiene elpropsito de diluir la capacidad de persuasin de la teora de la evolucin. Adems, elmodo dualista de anlisis y la argumentacin negativa empleada para conseguir estadilucin son contrarios al mtodo cientfico.De ese modo, la Academia defini ciencia de tal manera que los defensores de lacreacin sobrenatural no pueden argumentar en favor de su propia posicin ni rebatir laspretensiones de la Ciencia Oficial. Este puede ser un modo de ganar una discusin, perono es convincente para nadie que crea posible que Dios realmente tuvo algo que ver conla creacin de la humanidad, o que algunas de las declaraciones que hacen los cientficosbajo la capa de evolucin puedan ser falsas.Abordo la disputa creacin-evolucin no como cientfico sino como profesor de leyes, loque significa entre otras cosas que s algo de la manera en que se emplean las palabrasen las discusiones. Lo que atrajo primero mi atencin a esta cuestin fue la forma en queparecan haberse fijado las reglas de discusin para hacer imposible poner en tela dejuicio si es verdaderamente cierto lo que se nos est contando acerca de la evolucin.Por ejemplo, la regla de la Academia contra el argumento negativo eliminaautomticamente la posibilidad de que la ciencia no haya descubierto cmo pudieronsurgir los organismos complejos. Por muy errnea que sea la respuesta actual, semantiene hasta que llegue una respuesta mejor. Es como si un acusado de un crimen nopudiese presentar una coartada excepto si puede tambin demostrar quin realmentecometi el crimen.Un segundo punto que atrajo mi atencin fue que las mismas personas que insisten enmantener la religin y la ciencia separadas estn muy bien dispuestas en emplear suciencia como una plataforma desde la que hacer pronunciamientos acerca de la religin.La literatura darwinista est repleta de conclusiones antitestas, como la de que eluniverso no fue diseado y que carece de propsito, y que los humanos somos productode unos procesos naturales ciegos que no se preocupan para nada de nosotros. Lo que esms, estas declaraciones no se presentan como opiniones personales, sino como lasimplicaciones lgicas de la ciencia evolucionista.Otro factor que hace que la ciencia evolucionista se parezca mucho a una religin es elevidente celo de los darwinistas por evangelizar el mundo, con su insistencia en queincluso los no cientficos deben aceptar la verdad de su teora como cuestin deobligacin moral. Richard Dawkins, un zologo de Oxford y una de las figuras msinfluyentes en la ciencia evolucionista, es descaradamente explcito acerca de la facetareligiosa del darwinismo. Su libro de 1986, The Blind Watchmaker [El relojero ciego],trata a un nivel acerca de biologa, pero a un nivel ms fundamental es un argumento8 9. sostenido en favor del atesmo. Segn Dawkins, Darwin hizo posible ser un ateointelectualmente satisfecho.Cuando contempla la perfidia de los que rehsan creer, Dawkins apenas si puedereprimir su clera. Se puede decir con total certidumbre que si uno se encuentra conalguien que afirma no creer en la evolucin, esta persona es ignorante, estpida o estloca (o es malvada, pero preferira no considerar esta posibilidad). Dawkins pasa aexplicar, de pasada, que lo que le disgusta particularmente acerca de los creacionistas esque son intolerantes.Por ello, hemos de creer en la evolucin o irnos al manicomio, pero, qu esexactamente lo que se nos pide que creamos? Evolucin puede significar cualquiercosa desde la declaracin no polmica de que las bacterias evolucionan unaresistencia a los antibiticos hasta la magna declaracin metafsica de que el universo yla humanidad evolucionaron por medio nicamente de unas fuerzas mecnicascarentes de propsito. Una palabra tan elstica como sta puede inducir a error, alimplicar que sabemos tanto acerca de la magna declaracin como acerca de laformulacin limitada.Precisamente este punto fue el tema de una trascendental conferencia pronunciada porColin Patterson en el Museo Americano de Historia Natural en 1981. Patterson es unpaleontlogo jefe en el Museo Britnico de Historia Natural y autor del texto generalsobre evolucin del dicho museo. Su conferencia comparaba el creacionismo (no laciencia creacionista) con la evolucin, y caracteriz a ambos conceptos comocientficamente vacos, sustentados primariamente sobre la base de la fe. Muchos de lospuntos que toca en su conferencia son tcnicos, pero dos de ellos son particularmenteimportantes para este captulo introductorio. Primero, Patterson hizo a su pblico deexpertos una pregunta que reflejaba sus propias dudas acerca de mucho de lo que se hapensado que era un conocimiento seguro acerca de la evolucin:Me podis decir algo que sepis acerca de la evolucin, cualquier cosa que seacierta? Hice esta pregunta al personal de geologa del Museo de Historia Natural deChicago, y la nica respuesta que obtuve fue el silencio. Lo intent con los miembrosdel Seminario de Morfologa Evolutiva de la Universidad de Chicago, un cuerpoevolucionista muy prestigioso, y todo lo que consegu fue el silencio durante muchorato, y finalmente uno de ellos dijo: Una cosa s que s: no debera ser enseada en losinstitutos.Patterson sugiri que tanto la evolucin como la creacin son formas depseudoconocimiento, conceptos que parecen implicar informacin pero que no la dan.Un punto de la comparacin era particularmente digno de nota. Una objecin comn alcreacionismo en los tiempos anteriores a Darwin era que nadie poda decir nada acercadel mecanismo de la creacin. Los creacionistas sencillamente sealaban el hecho dela creacin y concedan su desconocimiento de los medios. Pero ahora, segn Patterson,la teora de Darwin de la seleccin natural est siendo atacada y los cientficos ya noestn seguros de su validez general. Los evolucionistas estn hablando ms y ms como9 10. los creacionistas en cuanto a que sealan a un hecho, pero sin poder dar una explicacinde los medios.Patterson estaba actuando de una manera deliberadamente provocativa, y no quiero coneso dar la impresin de que su punto de vista escptico tenga amplios apoyos en lacomunidad cientfica. Al contrario, Patterson fue duramente atacado por los darwinistasdespus que alguien circul una transcripcin informal de la conferencia, y finalmente lse ech atrs de todo aquello. Pero tanto si tena intencin de que lo que deca tuvieseresonancia pblica como si no, estaba diciendo algo muy importante. Podemos sealar aun misterio, y llamarlo evolucin, pero esto es slo una etiqueta. Lo importante no essi los cientficos se han puesto de acuerdo con una etiqueta, sino cunto saben acerca decmo los seres vivientes complejos como nosotros llegamos a la existencia.Irving Kristol es un destacado socilogo terico con talento para reconocer la ofuscacinideolgica, y aplic este talento al darwinismo en un ensayo en The New York Times.Kristol observaba que la teora darwinista, que explica la complejidad de la vida comoproducto de pequeas mutaciones genticas y la supervivencia de los ms aptos, esconocida como vlida slo para variaciones dentro de las especies biolgicas. Que laevolucin darwinista pueda transformar de manera gradual una clase de criatura en otraes meramente una hiptesis biolgica, no un hecho. Observaba que la ciencia abunda enopiniones rivales acerca del origen de la vida, y que algunos cientficos han llegado aponer en duda que la palabra evolucin tenga mucho significado. Kristol conceda quela ciencia creacionista es cosa de fe y no ciencia, y que no deba ser enseada en lasescuelas, pero pensaba que sus defensores tenan razn en un punto.Es razonable suponer que si la evolucin fuese enseada de manera ms cauta, comouna aglomeracin de ideas compuesta de hiptesis en conflicto y no como unacertidumbre indudable, sera mucho menos polmica. Tal como estn las cosas ahora,los fundamentalistas religiosos no estn lejos de la verdad cuando dicen que laevolucin, tal como se ensea generalmente, tiene un acento injustificadamenteantirreligioso.Un famoso evolucionista que pudiera esperarse que tuviese simpata por la postura deKristol sera el Profesor Stephen Jay Gould, de Harvard. En 1980 Gould haba publicadoun artculo en una revista cientfica en la que predeca el surgimiento de una nuevateora general de la evolucin para tomar el puesto de la sntesis neodarwinista. Gouldescriba que aunque l se haba sentido seducido por el poder de unificacin de lasntesis darwinista cuando la estudi como estudiante graduado en la dcada de lossesenta, el peso de la evidencia lo haba llevado de mala gana a la conclusin de que lasntesis, como proposicin general, est efectivamente muerta, a pesar de supersistencia como ortodoxia de libro de texto. Y la enseanza dogmtica de estaortodoxia muerta de libro de texto era precisamente lo que estaba criticando Kristol.Sin embargo, Gould escribi una rplica a Kristol que puso a este lego bien en su sitio.Gould neg que el prejuicio de los libros de texto fuese ms generalizado enevolucionismo que en otros campos de la ciencia, neg que la ciencia evolucionista sea10 11. antirreligiosa, e insisti en que la seleccin darwinista permanecer como un fococentral de teoras evolucionistas ms inclusivas. Su argumento principal era que Kristolhaba ignorando una distincin capital entre los hechos seguros y un sano debate acercade la teora. Los bilogos s ensean la teora de la evolucin como una aglomeracinde ideas compuestas de hiptesis en conflicto, escribi Gould, pero la evolucin esadems un hecho de la naturaleza, tan bien establecido como el hecho de que la tierragira alrededor del sol.2Como observador forneo que gusta de seguir la literatura de la evolucin y susconflictos, me he acostumbrado a encontrar esta especie de respuesta evasiva a la crtica.Cuando los de fuera ponemos en tela de juicio si la teora de la evolucin es tan ciertacomo se nos ha hecho creer, se nos dice firmemente que estas preguntas estn fuera delugar. Los argumentos entre los expertos, se nos dice, son acerca de cuestiones dedetalle, como la escala de tiempo exacta y el mecanismo de las transformacionesevolutivas. Estos desacuerdos no son seales de crisis, sino de un sano fermento creativodentro del campo, y en todo caso no hay lugar para ninguna duda acerca de algo llamadoel hecho de la evolucin.Pero consideremos el argumento de Colin Patterson de que un hecho evolutivo estvaco excepto si viene con una teora que le apoye. En ausencia de una explicacin decmo pueden darse transformaciones fundamentales, la declaracin desnuda de que losseres humanos evolucionaron de los peces no es contundente. Lo que hace persuasiva ycreble esta imaginativa historia es que los cientficos creen que saben cmo se puedetransformar un pez a un ser humano sin ninguna intervencin milagrosa.Charles Darwin hizo de la evolucin un concepto cientfico al exponer, o pretenderhaber expuesto, cmo podan suceder transformaciones radicales en pasos muypequeos por medios puramente naturales, de modo que el tiempo, el azar y lasupervivencia diferencial podran tomar el puesto de un milagro. Si el escenariodarwinista de cambio gradual adaptativo est equivocado, entonces evolucin puedeno ser nada ms que una etiqueta que le ponemos a la observacin de que los hombres ylos peces tienen ciertos rasgos comunes, como el plan vertebrado de estructura corporal.Por eso, los desacuerdos acerca del mecanismo de la evolucin son de importanciafundamental para los que queremos saber si los cientficos saben en realidad tanto comohan estado afirmando saber. Una teora adecuada de cmo funciona la evolucin esparticularmente indispensable cuando se considera que la evolucin implica, comoincontables darwinistas han insistido, que la causa de nuestra existencia son unosmecanismos materiales sin propsito. La evolucin, en el sentido en que estoscientficos emplean el trmino, es un proceso mecanicista, de modo que el contenido quequeda de cualquier hecho cuando se elimina el mecanismo resulta absolutamenteconfuso.2 Los argumentos de Gould en favor del hecho de la evolucin son el tema de los Captulos Cinco y Seis deeste libro.11 12. En los captulos que siguen contemplar la pruebas propuestas para ver si se conocealgn mecanismo que pueda conseguir los cambios a gran escala que la teora de laevolucin supone que han ocurrido, como el cambio de bacterias unicelulares a plantas yanimales complejos, de peces a mamferos, y de simios a hombres. Si el mecanismoneodarwinista no cumple la funcin, y si en lugar de un recambio establecido tenemosslo lo que Gould y Kristol han estado de acuerdo en denominar una aglomeracin deideas compuesta de hiptesis en conflicto, entonces podemos llegar a la conclusin deque los cientficos no saben en realidad cmo pudo haber ocurrido la evolucin a granescala. Tendremos entonces que considerar si se puede disociar un hecho de laevolucin de la teora de Darwin. Nuestra investigacin nos llevar a explorar losnuevos datos revelados por los estudios moleculares, el estado de las investigacionestocantes al origen de la vida, y las reglas de la indagacin cientfica.Antes de emprender esta tarea, debera decir algo acerca de mi capacitacin y propsito.No soy cientfico, sino un abogado acadmico profesional, y mi especialidad es analizarla lgica de los argumentos e identificar las presuposiciones que subyacen a estosargumentos. Este trasfondo es ms apropiado de lo que uno podra suponer a simplevista, porque lo que se cree acerca de la evolucin y del darwinismo depende en granmanera de la clase de lgica que se emplee y del tipo de presuposiciones que sehagan.3 Ser cientfico no es necesariamente una ventaja cuando se trata acerca de untema tan amplio como la evolucin, que se extiende a travs de muchas disciplinascientficas y que involucra tambin cuestiones filosficas. Los cientficos practicantesestn necesariamente muy especializados, y un cientfico, cuando est fuera de su campode especialidad, es sencillamente otro lego.El acceso a la informacin cientfica pertinente no presenta una gran dificultad. CharlesDarwin y T. H. Huxley escribieron para el lector general, y lo mismo hicieron losgigantes de la sntesis neodarwinista como Theodosius Dobzhansky, George GaylordSimpson y Julian Huxley. Entre los autores actuales que se dirigen al gran pblico y queson eminentes entre los cientficos tenemos a Stephen Jay Gould, Richard Dawkins,Douglas Futuyma y una hueste de otros expertos que estn mencionados en las notas deinvestigacin de cada captulo.La mayor parte de la literatura cientfica profesional est disponible en las revistascientficas destacadas como Nature yScience, los ms prestigiosos rganos de la cienciaen Gran Bretaa y Amrica, respectivamente, y, a un nivel algo ms popular, estn larevista britnica New Scientist y Scientific American [que en su edicin espaola sellama Investigacin y Ciencia N. de. T.]. Los filsofos e historiadores han publicadotambin libros repletos de informacin. En resumen, la literatura disponible esabundante, y las figuras cientficas destacadas siempre han dado por supuesto que loslectores no cientficos pueden comprender las pruebas esenciales. Pero las pruebasnunca hablan por s mismas: tiene significado slo en el contexto de reglas derazonamiento que determinan qu es lo que se puede considerar, y qu cuenta como3Cuando la Academia Nacional de las Ciencias design a un comit especial para preparar su folleto oficialtitulado Science and Creationism [Ciencia y Creacionismo], cuatro de los once miembros eran abogados.12 13. prueba. Estas reglas de razonamiento son lo que yo quiero examinar de maneraparticular.El ltimo tema que querra enfocar antes de comenzar es mi perspectiva religiosapersonal, porque los lectores seguramente se lo preguntarn, y porque no estoy exentode la regla general de que se deben reconocer y examinar las preferencias. Soy un testafilosfico y cristiano. Creo que existe un Dios que pudo crear de la nada si hubieraquerido, pero que en lugar de eso podra haber decidido obrar por medio de un procesoevolutivo. No soy un defensor de la ciencia creacionista, y de hecho en este libro noemprendo examinar ningn conflicto entre los relatos bblicos y los datos cientficos.Mi propsito es examinar los datos cientficos sobre su mismo terreno, tomando cuidadoen distinguir entre los datos mismos y cualquier preferencia religiosa o filosfica quepudiera distorsionar nuestra interpretacin de dichos datos. Doy por supuesto que loscientficos creacionistas tienen un prejuicio por su dedicacin previa al fundamentalismobblico, y es muy poco lo que tendr que decir acerca de su posicin. El tema que quieroinvestigar es si el darwinismo est basado en una valoracin limpia de los datoscientficos, o si se trata de otra clase de fundamentalismo.Sabemos de verdad que existe algn proceso natural por medio del que los sereshumanos y todos los otros seres vivos pudieron haber evolucionado de antepasadosmicrobianos, y stos a su vez de la materia inerte? Cuando la Academia Nacional de lasCiencias nos dice que la caracterstica ms bsica de la ciencia es que se apoya enexplicaciones naturalistas, est implicando que los cientficos saben de alguna maneraque ningn Creador tuvo parte en la creacin del mundo y de sus formas de vida?Puede algo ser no cientfico pero verdadero, o acaso lo que no es ciencia carecede sentido? Dado el apoyo enftico que la comunidad cientfica da a la evolucinnaturalista, pueden los forneos abrigar siquiera la posibilidad de que esta doctrinaoficialmente establecida sea falsa? Bueno, pues emprendamos el camino y veamos.13 14. Captulo 2 Seleccin NaturalMUCHAS VECES se ha contado la historia de Charles Darwin, y no es de extraar. Larelacin con el abogado-gelogo Charles Lyell, el largo viaje en el Beagle con eltemperamental Capitn Fitzroy, las observaciones y aventuras en Amrica del Sur y enlas Islas Galpagos, los largos aos de preparacin y postergacin, la publicacinfinalmente apresurada de El Origen de las Especies, cuando Alfred Russell Wallaceapareci dispuesto a publicar una teora similar, las controversias y el enorme triunfo todo esto conforma una gran saga que siempre vale la pena volver a contar. Pero mitema no es la historia, sino la lgica de la actual controversia, y por tanto mi inters hade radicar en el darwinismo, no en Darwin. Tampoco me interesan las diferencias entrela teora tal como Darwin la propuso y como la entienden los neodarwinistas en laactualidad, que tienen la ventaja de una mayor comprensin de la gentica que haalcanzado la ciencia desde los tiempos de Darwin. Mi propsito es explicar quconceptos emplea la teora contempornea, qu declaraciones significativas hace acercadel mundo natural, y qu puntos puede haber de controversia legtima.El clsico libro de Darwin argumentaba tres proposiciones importantes relacionadas. Laprimera era que las especies no son inmutables. Con eso se refera a que hanaparecido nuevas especies en el largo decurso de la historia de la tierra mediante unproceso natural que llama descendencia con modificaciones. La segunda proposicinera que este proceso evolutivo puede extenderse para que d cuenta de toda o casi todala diversidad de la vida, porque todos los seres vivos descendieron de un nmero muypequeo de antecesores comunes, quiz de un solo antecesor microscpico. La terceraproposicin, y una de las ms distintivas del darwinismo, era que este vasto proceso fueconducido por la seleccin natural, o supervivencia de los ms aptos, una fuerzaconductora tan eficaz que poda lograr prodigios de manufactura biolgica que laspersonas de pocas anteriores haban credo que exiga la mano conductora de uncreador.4 El tema de este captulo es la prueba que haya en favor de esta terceraproposicin.4 Darwin no insisti en que toda la evolucin tuvo lugar por seleccin natural, ni lo hacen sus sucesores. lescribi al final de la introduccin a la primera edicin (1859) de El Origen de las Especies: Estoy convencidode que la seleccin natural ha sido el principal medio de modificacin, pero no el exclusivo, y ms adelante sequej de la constante tergiversacin que ignoraba esta salvedad. Por otra parte, Darwin era impreciso acercade la importancia de las alternativas, una de las cuales era variaciones que nos parece en nuestra ignorancia quesurgen espontneamente. Los neodarwinistas contemporneos tambin practican una flexibilidad tcticamenteventajosa acerca de la frecuencia e importancia de la evolucin no selectiva. Stephen Jay Gould escribi que estaimprecisin impone una gran frustracin a todo aquel que quiera caracterizar la moderna sntesis a fin desometerla a crtica, y estoy seguro de que cada crtico comparte esta frustracin. Los lectores, por tanto,deberan ser cautos y no creer de entrada las declaraciones de autoridades neodarwinistas de que algn crtico hacomprendido mal o tergiversado su teora.14 15. El tema no es si hay seleccin natural. Naturalmente que hay, y que tiene un efectomanteniendo la idoneidad gentica de una poblacin. Los bebs con severos defectos denacimiento no sobreviven hasta la madurez sin caros tratamientos clnicos, y los seresque no sobreviven para reproducirse no dejan descendientes. Estos efectos nadie losdiscute, pero el darwinismo afirma mucho ms que meramente el hecho de que lasespecies evitan el deterioro gentico debido a la atricin natural entre los genticamenteincompetentes. Los darwinistas afirman que esta misma fuerza de atricin tiene unefecto edificador tan poderoso que puede comenzar con una clula bacteriana ymanufacturar gradualmente a sus descendientes, a lo largo de miles de millones de aospara producir maravillas como rboles, flores, hormigas, aves y humanos. Cmosabemos que tal cosa es posible?La evolucin darwinista postula dos elementos. El primero es lo que Darwin denominvariacin, y lo que los cientficos actualmente llaman mutacin.5 Las mutaciones soncambios genticos que ocurren al azar y que casi siempre son dainos cuando producenefectos en el organismo lo suficientemente grandes como para hacerse visibles, pero queocasionalmente pueden mejorar ligeramente la capacidad del organismo para sobreviviry reproducirse. Los organismos generalmente producen ms descendencia que la quepuede sobrevivir hasta la madurez, y de la descendencia que posee una ventaja de estaclase se puede esperar que, a igualdad de otras condiciones, produzca ms descendenciaque los miembros menos aventajados de la especie. Al proseguir el proceso desupervivencia diferencial, el rasgo va extendindose paulatinamente por toda la especie.y puede llegar a ser la base para adicionales mejoras cumulativas en generacionessucesivas. Dado el tiempo suficiente, y las suficientes mutaciones del tipo adecuado, sepueden llegar a producir rganos enormemente complejos y pautas de conductaadaptativas en pequeos pasos cumulativos, sin ayuda de ninguna inteligenciapreexistente.Es decir, todo esto puede suceder si la teora es cierta. Darwin no poda sealar acambios impresionantes de la seleccin natural en accin, y por ello tuvo que recurrircontinuamente al argumento de la analoga. En palabras de Douglas Futuyma:Cuando Darwin escribi El Origen de las Especies, no pudo presentar ningn caso deseleccin natural porque nadie los haba buscado. Recurri en lugar de ello a unaanaloga con la seleccin artificial que emplean los criadores de animales y de plantaspara mejorar variedades domesticadas de animales y plantas. Al criar slo en base de lasovejas ms lanudas, de las gallinas ms frtiles, etc., los criadores han tenido unos xitosespectaculares en alterar casi cualquier rasgo imaginable de nuestros animales y plantas5 Mutacin, segn se emplea aqu, es simplemente una etiqueta para designar al conjunto de mecanismos queproveen la variacin gentica sobre la que la seleccin natural puede actuar. Este conjunto incluye lasmutaciones puntuales, el doblaje cromosmico, la duplicacin gentica y la recombinacin. El punto esencial esque las variaciones se suponen al azar. La evolucin creativa sera mucho ms fcil de concebir si alguna fuerzaconductora hizo que las mutaciones adecuadas llegaran en el momento oportuno. La teora gentica ortodoxainsiste en que no existe ningn principio conductor as para las mutaciones, de modo que las criaturas tienen quearreglarse con todo aquello que la naturaleza ciega les provea al azar.15 16. domsticos, hasta el punto en que la mayora de ellos difieren de sus antecesoressilvestres mucho ms que difieren de ellos las especies relacionadas.La analoga con la seleccin artificial es engaosa. Los criadores de plantas y animalesemplean la inteligencia y el conocimiento especializado para seleccionar las razas paracrianza y para proteger a sus ganados o plantas de los peligros naturales. Pero la tesis dela teora de Darwin era establecer que los procesos naturales sin propsito pueden tomarel puesto de un designio inteligente. El hecho de que argumentase citando los logros dediseadores inteligentes slo demuestra que el adepto pblico de su teora erasumamente falto de sentido crtico.La seleccin artificial no es bsicamente la misma clase de cosa que la seleccin natural,sino que se trata de algo fundamentalmente diferente. Los criadores humanos producenvariaciones en las ovejas o en las palomas con propsitos inexistentes en la naturaleza,incluyendo el puro deleite en ver cunta variacin puede conseguirse. Si los criadoresestuviesen interesados tan solo en conseguir animales capaces de sobrevivir en el medionatural, no existiran los extremos de variacin. Cuando los animales domsticosvuelven al estado silvestre, las lneas ms especializadas perecen rpidamente, y lossobrevivientes revierten al tipo silvestre original. La seleccin natural es una fuerzaconservadora que impide la aparicin de los extremos de variacin que a los criadoreshumanos les gusta impulsar.Lo que muestra en realidad la seleccin artificial es que hay lmites definidos a lacantidad de variacin que puedan conseguir incluso los criadores ms diestros. Lacrianza de animales domsticos no ha producido ninguna nueva especie, en el sentidocomnmente aceptado de nuevas comunidades de crianza que sean interfrtiles cuandose crucen con el grupo progenitor. Por ejemplo, todos los perros forman una sola especieporque son qumicamente capaces de fertilizacin, aunque en algunos casos la diferenciade tamao hace impracticable la cpula natural. El eminente zologo francs PierreGrass lleg a la conclusin de que los resultados de la seleccin artificial constituyenun poderoso testimonio en contra de la teora de Darwin:A pesar de la intensa presin generada por la seleccin artificial (con la eliminacin detodo progenitor que no responda al criterio impuesto) a lo largo de milenios enteros, nosurgen nuevas especies. Un estudio comparativo de los sueros, hemoglobinas, protenasde la sangre, interfertilidad, etc., demuestra que las razas permanecen dentro de lamisma definicin especfica. Esto no es cosa de opinin o de clasificacin subjetiva,sino una realidad mensurable. El hecho es que la seleccin da forma tangible a y renetodas las variedades que un genoma es capaz de producir, pero no constituye un procesoevolutivo productor de innovaciones.En otras palabras: la razn de que los perros no se vuelvan tan grandes como loselefantes, y mucho menos que cambien a elefantes, no es sencillamente que no loshemos estado criando selectivamente durante el tiempo suficiente. Los perros no tienenla capacidad gentica para esta magnitud de cambio, y dejan de hacerse ms grandescuando llegan al lmite gentico.16 17. Los darwinistas no estn de acuerdo con este criterio, y tienen algunos argumentos quedar. Sealan con orgullo a los experimentos de laboratorio con las moscas de la fruta.Estos experimentos no han producido ms que moscas de la fruta, pero s han producidocambios en una multitud de rasgos. Se han desarrollado hbridos de plantas que sepueden cruzar entre s, pero no con las especies progenitoras, con lo que se ajustan a ladefinicin establecida de nueva especie. Con respecto a los animales, los darwinistasatribuyen su incapacidad de producir nuevas especies a la falta de tiempo suficiente. Loshumanos han estado criando perros slo durante unos pocos miles de aos, pero lanaturaleza tiene millones e incluso cientos de millones de aos a su disposicin. Enalgunos casos, existen evidencias circunstanciales convincentes de evolucin que haproducido nuevas especies en la naturaleza. Ejemplos conocidos incluyen los cientos deespecies de moscas de la fruta en Hawai y las famosas variaciones entre los pinzonesde Darwin en las Islas Galpagos.Es indiscutible que el tiempo disponible se ha de tener en cuenta al evaluar losresultados de los experimentos de crianza, pero es tambin posible que el mayor tiempodisponible para la naturaleza quede ms que contrarrestado por el poder del propsitointeligente que acta en la seleccin artificial. Con respecto a los famosos experimentosde la mosca de la fruta, por ejemplo, Grass observa que la mosca de la fruta(drosophila melanogaster), el insecto favorito de los genetistas, cuyos genotiposgeogrficos, biotropicales, urbanos y rurales son ahora conocidos del derecho y delrevs, no parecen haber cambiado desde los tiempos ms remotos. La naturaleza hatenido tiempo sobrado, pero sencillamente no ha estado actuando como losexperimentadores.La falta de tiempo sera una excusa razonable si no hubiese otro factor conocido quelimitase el cambio que se puede producir mediante seleccin, pero de hecho el cambioselectivo queda limitado por la variabilidad inherente en el fondo gentico. Despus deun nmero de generaciones, se agota la capacidad de variacin. Se puede concebir quefuese renovada mediante mutaciones, pero no se sabe si esto sucede (y si sucede, concuanta frecuencia).El fondo no es si la seleccin ha conseguido jams una especiacin (esto es, laproduccin de una nueva especie). Una especie biolgica es simplemente un grupocapaz de interfertilizarse. El xito en dividir una poblacin de moscas de la fruta en doso ms poblaciones separadas que no pueden fertilizarse entre s no constituira evidenciade que un proceso similar puede producir con el paso del tiempo una mosca de la frutade una bacteria. Si los criadores consiguiesen un da producir un grupo de perros quepuedan reproducirse entre ellos pero no cruzarse con otros perros, habran slo dado elms pequeo de los pasos hacia la demostracin de las importantes pretensiones deDarwin.Que la analoga con la seleccin artificial sea defectiva no lleva necesariamente a que lateora darwinista sea errnea, pero s significa que tendremos que buscar evidencias msdirectas para ver si la seleccin natural posee un efecto creativo. Peroantes de examinarlo que los darwinistas han podido encontrar, hemos de preguntar si las pruebas son 17 18. siquiera necesarias. Por extrao que parezca, hay muchas declaraciones en la literaturadarwinista que significan que la validez de la teora puede ser demostrada sencillamentecomo cuestin de lgica.La seleccin natural como tautologaMuchos de los neodarwinistas ms destacados han escrito en una u otra ocasin que laseleccin natural es una tautologa, una forma de decir la misma cosa dos veces. En estaformulacin, la teora predice que los organismos ms aptos son los que producirn msdescendencia. Es importante documentar este punto, porque muchos darwinistas se hanconvencido a s mismos que la idea de la tautologa es un malentendido introducido enla literatura por creacionistas y otros detractores poco inteligentes. Pero aqu tenemosunos pocos ejemplos recogidos por Norman Macbeth:J. B. S. Haldane (1935): ... la frase supervivencia de los ms aptos es una especie detautologa. Lo mismo sucede con la mayora de los teoremas matemticos. No hay malalguno en decir la misma verdad de dos formas diferentes.Ernst Mayr (1963): los individuos que tienen ms cantidad de descendencia son pordefinicin los ms aptos.George Gaylord Simpson (1964): La seleccin natural favorece a los ms aptos slo sise define a los ms aptos como los que dejan ms descendientes. De hecho, losgenetistas lo definen de esta manera, lo que puede ser conducente a confusin para otros.Para un genetista, la aptitud no tiene nada que ver con la salud, la fuerza, el atractivo onada sino la eficacia en la reproduccinLa explicacin de Simpson que acabamos de citar indica por qu no es fcil formular lateora de la seleccin natural de otra forma que como tautologa. Por ejemplo puedeparecer evidente que es ventajoso para un corcel salvaje poder correr ms velozmente,pero en el sentido darwinista esto ser cierto slo hasta el punto en que un corcel msveloz engendre ms descendencia. Si la mayor velocidad lleva a cadas ms frecuentes,o si los corceles ms veloces tienden a alejarse de las yeguas y a perder oportunidadesreproductivas, entonces la mejora puede ser desventajosa.Prcticamente cualquier rasgo puede ser ventajoso o desventajoso, dependiendo de lascondiciones ambientales que le rodeen. Parece que la capacidad de volar esevidentemente una ventaja? Darwin emiti la hiptesis de que la seleccin natural pudohaber llevado a que los escarabajos de Madeira perdiesen la capacidad de volar, porquelos escarabajos voladores tenderan a ser arrastrados al mar por el viento. El grancerebro humano exige un crneo grande, lo que causa incomodidad y peligro para lamadre durante el parto. Suponemos que nuestro tamao de cerebro es ventajoso porquelos humanos civilizados dominan el planeta, pero est bien lejos de ser evidente que elcerebro grande fuese una ventaja neta en las circunstancias en que se supone queevolucion. Entre los primates en general, los que tienen cerebros ms grandes no sonlos que tienen menor peligro de extincin.18 19. En todos estos casos podemos suponer que una caracterstica es ventajosa porque unaespecie que la tiene parece estar medrando, pero en la mayor parte de los casos esimposible identificar la ventaja con independencia del resultado. Por eso insista tantoSimpson en que ventaja no tiene ningn significado inherente aparte del xito real enla reproduccin. Todo lo que podemos decir es que los individuos que produjeron lamayor parte de la descendencia debieron tener las cualidades precisas para producir lamayor parte de descendencia.El famoso filsofo de la ciencia Karl Popper escribi en cierta ocasin que eldarwinismo no es realmente una teora cientfica, porque la seleccin natural es unaexplicacin universal, que puede explicar cualquier cosa, y que por ello no explica nada.Popper se ech atrs de esta postura despus de verse asediado por indignadas protestasdarwinistas, pero haba estado plenamente justificado al asumirla. Tal como escribi ensu propia defensa, algunos de los ms ilustres darwinistas contemporneos formulanellos mismos la teora de una manera que resulta en la tautologa de que los organismosque dejan ms descendencia son los que dejan ms descendencia, citando a Fisher,Haldane, Simpson y otros. Uno de los otros era C. H. Waddington, cuyo intento dedar buen sentido a esta tesis merece ser conservado para la posteridad:La principal contribucin de Darwin fue, naturalmente, la sugerencia de que laevolucin puede ser explicada por la seleccin natural de variaciones al azar. Laseleccin natural, que fue al principio considerada como si se tratase de una hiptesisnecesitada de confirmacin experimental u observacional, resulta, tras un examen mspreciso, ser una tautologa, una declaracin de una relacin inevitable peroanteriormente no reconocida. Declara que los individuos ms aptos en una poblacin(definida como aquellos que dejan ms descendencia) dejarn ms descendencia. Estehecho no reduce en absoluto la magnitud del logro de Darwin; slo despus que fueclaramente formulado pudieron los bilogos darse cuenta del enorme poder de esteprincipio como instrumento de explicacin.Esta no fue una declaracin informal, sino un juicio meditado publicado en un trabajopresentado en la gran convocatoria de la Universidad de Chicago en 1959 para celebrarel centenario de la publicacin de El Origen de las Especies. Aparentemente, ninguna delas distinguidas autoridades presentes le dijo a Waddington que una tautologa noexplica nada. Cuando quiero saber cmo un pez puede llegar a transformarse hasta llegara ser un hombre, no se me ilustra en nada si se me dice que los organismos que dejanms descendencia son los que dejan ms descendencia.No es difcil comprender cmo los darwinistas lderes fueron llevados a formular laseleccin natural como una tautologa. La sntesis neodarwinista contempornea surgide la gentica de poblaciones, un campo anclado en las matemticas y cuyo inters secentra en estudiar con qu rapidez podran esparcirse ventajas mutativas muy pequeasen el seno de una poblacin. Las ventajas en cuestin eran presuposiciones en unteorema, no cualidades observadas en la naturaleza; naturalmente, los matemticostendieron a pensar en ellas como . Esta forma de pensar se extendi a los zologos ypaleontlogos, que encontraron conveniente suponer que su teora gua era cierta19 20. simplemente por definicin. En tanto que los crticos de fuera no estuviesen prestandoatencin, no haba peligro que se denunciase el absurdo de la formulacin tautolgica.Lo que sucedi para cambiar esta situacin es que el comentario de Popper recibi unagran cantidad de publicidad, y que los creacionistas y otros crticos hostiles comenzarona citarlo para apoyar su afirmacin de que el darwinismo no es en realidad una teoracientfica. Los darwinistas mismos se dieron cuenta de lo peligroso de la situacin, y apartir de entonces se les dijo firmemente a los crticos que suscitaban la cuestin de latautologa que slo estaban demostrando su incapacidad de comprender el darwinismo.Pero como veremos en captulos posteriores, en la prctica la seleccin natural siguesiendo empleada en su formulacin tautolgica.Si el concepto de seleccin natural fuese realmente slo una tautologa, podra terminaryo el captulo aqu en este punto, porque un ejemplo de vaca repeticin evidentementeno tiene la capacidad de conducir un proceso evolutivo en su largo trayecto desde laprimera macromolcula reproductora hasta los actuales seres humanos. Pero aunque laseleccin natural puede ser formulada como una tautologa, como frecuentemente hasucedido, tambin puede ser formulada en otras maneras que no pueden ser desechadascon tanta facilidad. Hemos de pasar a considerar estas otras posibilidades.La seleccin natural como argumento deductivoLos visitantes del Museo Britnico de Historia Natural encontrarn bien visible para laventa el manual del museo sobre evolucin, escrito por el paleontlogo Colin Patterson.Cuando l considera el rango cientfico del darwinismo, Patterson escribe que la teorapuede presentarse en forma de un argumento deductivo, por ejemplo:1. Todos los organismos han de reproducirse;2. Todos los organismos exhiben variaciones hereditarias;3. Las variaciones hereditarias difieren en su efecto sobre la reproduccin;4. Por ello, las variaciones con efectos favorables sobre la reproduccin tendrn xito,las que tengan efectos desfavorables fracasarn, y los organismos cambiarn.Patterson observa que el teorema establece slo que tendr lugar alguna seleccinnatural, no que sea una explicacin general para la evolucin. Realmente, el teorema noestablece siquiera que los organismos cambiarn. El margen de las variacioneshereditarias puede ser estrecho, y las variaciones que sobreviven pueden ser slo losuficientemente favorables para mantener la especie como es. Posiblemente las especiescambiaran mucho ms (en direccin de una eventual extincin) si los individuos menosfavorecidos consiguiesen reproducir su tipo con mayor frecuencia. Que el efecto de laseleccin natural sea el de impedir que una especie cambie no es una mera posibilidadterica. Como veremos en el Captulo Cuatro, la caracterstica dominante de las especiesfsiles es la estasis, la ausencia de cambio. Hay numerosos fsiles vivientes que son20 21. muy parecidos en la actualidad a como eran hace millones de aos, al menos hastadonde podamos determinarlo.Patterson no es el nico evolucionista que cree que la seleccin natural es cuestin delgica deductiva, aunque la mayor parte de los que han empleado esta formulacin hanmanifestado tener mucho ms respeto por la teora que el que l aparenta. Por ejemplo,el investigador del origen de la vida A. G. Cairns-Smith emple la formulacinsilogstica (sustancialmente como el mismo Darwin la haba expresado) para explicarcmo organismos complejos pueden evolucionar de otros muy sencillos.Darwin nos persuade acerca de que la construccin aparentemente llena de propsito delos seres vivientes puede muchas veces, y quiz siempre, ser atribuida a la operacin dela seleccin natural. Si tienes seres que se reproducen conforme a su naturaleza; si enocasiones, sin embargo, se dan variaciones al azar en la descendencia; si estasvariaciones se pueden heredar; si algunas de estas variaciones pueden a veces conferiruna ventaja a sus poseedores;si hay competencia entre las entidades reproductivas; si hay una produccin excesiva de modo que no todos podrn producir descendenciaentonces estas entidades irn mejorando en su reproduccin de su tipo. La naturalezaacta en estas circunstancias como criadora selectiva: la raza no puede sino mejorar.En realidad, la raza tiene a menudo gran xito en su resistencia a los cambios, a menudodurante millones de aos, por lo que ha de haber algo muy errado con esta lgica. Estavez la confusin la genera la palabra ventaja. Ventaja en el sentido propiamentedarwinista, como nos lo explica George Gaylord Simpson, no significa mejora tal comolos humanos la concebimos. Las hormigas y las bacterias poseen tantas ventajas comonosotros mismos, si lo medimos por el exclusivo criterio del xito en la reproduccin.En cualquier poblacin, algunos individuos dejarn ms descendencia que otros, inclusosi la poblacin no est cambiando o si est dirigida directamente hacia la extincin.La seleccin natural como hiptesis cientficaHasta este punto hemos estado eliminando algunas falacias simples para despejar elcampo de distracciones, pero ahora llegamos a la importante categora que merecenuestro escrutinio ms respetuoso. Estoy seguro que en la actualidad la mayora de loscientficos evolucionistas insistiran en que la seleccin natural darwinista es unahiptesis cientfica que ha sido tan ampliamente ensayada y confirmada por la evidenciaque debera ser aceptada por las personas razonables como una explicacinpresumiblemente adecuada de la evolucin de las formas complejas de vida. Estahiptesis, para ser precisos, es que la seleccin natural (en combinacin con lamutacin) es un proceso evolutivo innovador capaz de producir nuevas clases derganos y de organismos. Esto nos lleva a la pregunta crtica: qu evidencia confirmaque esta hiptesis es cierta?Douglas Futuyma ha hecho el mejor trabajo de exponer las pruebas corroborativas, yaqu tenemos ejemplos que da de observaciones que confirman la eficacia creativa de laseleccin natural: 21 22. 1. Las bacterias desarrollan de natural resistencia a los antibiticos, y las plagas deinsectos se vuelven resistentes a los insecticidas, debido a la supervivencia diferencial deformas mutantes que poseen la ventaja de la resistencia.2. En 1898, una fuerte tempestad en Massachusetts dej centenares de pjaros muertos ymoribundos tras su rastro. Alguien llev 136 gorriones exhaustos a un cientfico llamadoBumpus, creo que para que cuidase de ellos, pero Bumpus estaba hecho de materia msdura, y mat a los supervivientes para medir sus esqueletos. Descubri l que entre losgorriones machos los ms grandes haban sobrevivido ms frecuentemente que los mspequeos, aunque el diferencial de tamao era relativamente pequeo.3. Una sequa en las Islas Galpagos en 1977 provoc una carencia de semillas pequeasde las que se alimentan los pinzones. Como consecuencia, estos pjaros tuvieron quecomer semillas ms grandes, que generalmente pasan de largo. Despus de unageneracin, hubo tanta mortalidad entre los pinzones ms pequeos, que no podancomer fcilmente las semillas ms grandes, que el tamao medio de los pjaros (yespecialmente de sus picos) aument apreciablemente. Futuyma comenta: Muyposiblemente, los pjaros volvern a evolucionar a su estado anterior si el medio reviertea la normalidad,6 pero en este ejemplo podemos ver lo que podra suceder si a los pjarosse les forzase a vivir en un medio constantemente seco: evolucionaran una adaptacinpermanente a aquella clase de semillas que estuviesen constantemente disponibles. Estoes seleccin natural en accin, y no es cosa del azar.4. El alelo (estado gentico) responsable de la anemia falciforme en las poblacionesafricanas est asociado tambin con un rasgo que confiere resistencia a la malaria. Losindividuos que estn totalmente exentos del alelo de anemia falciforme sufren de unaelevada tasa de mortalidad por malaria, y los individuos que heredan el alelo de laanemia falciforme de ambos padres tienden a morir jvenes por anemia. La probabilidadde supervivencia es ms elevada cuando el individuo hereda el alelo de la anemiafalciforme de un padre pero no del otro, y de esta manera el rasgo no queda eliminado dela poblacin. Futuyma comenta que este ejemplo muestra no slo que la seleccinnatural es efectiva, sino tambin que es un proceso mecnico insensible.5. Se ha observado que las poblaciones de ratones dejan de reproducirse y se extinguencuando quedan temporalmente inundados por la extensin de un gen que causa laesterilidad en los machos.6. Finalmente, Futuyma recapitula las famosas observaciones de Kettlewell demelanismo industrial en la polilla del abedul. Cuando los rboles quedaronoscurecidos por el humo industrial, las polillas oscuras (melnicas) se hicieronabundantes porque los predadores tenan dificultades para verlas sobre el fondo de losrboles. Cuando los rboles se hicieron ms claros debido a la reduccin en la polucin6 De hecho, eso es exactamente lo que sucedi. El artculo de Gibbs y Grant (Nature, vol. 327, pg. 511, 1987)informa que los adultos pequeos sobrevivieron mucho mejor que los grandes despus del ao hmedo de1982-83, lo que invirti totalmente la tendencia de 1977-82.22 23. atmosfrica, las polillas ms claras adquirieron ventaja. Las observaciones de Kettlewellmostraban de manera detallada cmo el color dominante de las polillas cambi con elcolor dominante de los rboles. Posteriores comentaristas han observado que esteejemplo muestra estabilidad as como cambio cclico dentro de unos lmites, porquequeda potenciada la capacidad de la especie para sobrevivir en un medio cambiante simantiene en todo tiempo un suministro de polillas claras y oscuras. Si la variedad clarahubiese desaparecido totalmente durante los aos de rboles oscuros, la especie hubiesequedado amenazada de extincin cuando los rboles se aclararon.Hay algunos pocos ejemplos ms en el captulo de Futuyma, pero creo que tienen laintencin de ser ilustraciones para mostrar cmo el darwinismo explica ciertasanomalas como la conducta abnegada y el abanico del pavo real, y no como ejemplosadicionales de observaciones que confirmen el efecto de la seleccin natural paraproducir cambios. Si tomamos estos seis ejemplos como los mejores disponibles depruebas observadas de seleccin natural, podemos extraer dos conclusiones:1. No hay razn alguna para dudar que circunstancias peculiares pueden a vecesfavorecer a las bacterias resistentes a frmacos, o a pjaros grandes frente a pequeos, oa las polillas oscuras frente a las claras. En circunstancias as, las poblaciones debacterias sensibles a los frmacos, los pjaros pequeos y las polillas claras puedenquedar reducidas por un cierto perodo de tiempo, o en tanto prevalezcan aquellascircunstancias.2. Ninguna de estas pruebas da ninguna razn persuasiva para creer que la seleccinnatural pueda producir nuevas especies, nuevos rganos ni otros cambios principales, oni siquiera cambios mnimos, que sean permanentes. El caso de la anemia falciforme,por ejemplo, muestra sencillamente que en circunstancias especiales un rasgodesventajoso puede no quedar eliminado de la poblacin. Que los pjaros ms grandestengan una ventaja sobre los pequeos en medio de huracanes o sequas no tienetendencia alguna a demostrar que factores similares hicieron que los pjaros viniesen enprimer lugar a existir. Es muy probable que los pjaros pequeos tengan una ventaja enotras circunstancias, lo que explica que los pjaros no estn continuamente aumentandode tamao.Pierre Grass se senta tan poco impresionado por esta clase de evidencia como yo, yresume sus conclusiones al final de su captulo sobre evolucin y seleccin natural:La evolucin en accin de J. Huxley y otros bilogos es sencillamente la observacinde factores demogrficos, de fluctuaciones locales de genotipos, y de distribucionesgeogrficas. A menudo, las especies observadas han permanecido prcticamente sincambios durante cientos de siglos! Las fluctuaciones como resultado de lascircunstancias, con modificaciones previas del genoma, no implican evolucin, ytenemos una prueba tangible de esto en muchas especies pancrnicas [es decir, fsilesvivientes que permanecen sin cambios durante millones de aos]. 23 24. Esta conclusin parece tan evidentemente correcta, que se suscita con ella otroproblema. Por qu otras personas, incluyendo expertos cuya inteligencia e integridadintelectual yo respeto, creen que la evidencia de fluctuaciones locales de poblacinconfirma la hiptesis de que la seleccin natural tiene la capacidad de obrar maravillasde ingeniera, de construir maravillas como el ojo y el ala? Todos los que estudianevolucin saben que el experimento de Kettlewell con la polilla del abedul es lademostracin clsica del poder de la seleccin natural, y que los darwinistas tuvieronque esperar un siglo para ver siquiera esta modesta confirmacin de su doctrina cardinal.Todo aquel que estudia este experimento sabe asimismo que no tiene nada que ver conel origen de ninguna especie, ni siquiera de ninguna variedad, porque a travs de todo elexperimento ya haba polillas oscuras y claras. Lo nico que cambi fue la proporcinde una variedad respecto a la otra. Cmo puede haber gente inteligente tan crdulacomo para imaginar que el experimento de Kettlewell apoya en manera alguna lasambiciosas pretensiones del darwinismo? Para responder a esta pregunta hemos deconsiderar una cuarta manera en que se puede formular la seleccin natural.La seleccin natural como necesidad filosficaLa Academia Nacional de las Ciencias manifest ante el Tribunal Supremo que el rasgoms bsico de la ciencia es que se apoya en explicaciones naturalistas, en contraste amedios sobrenaturales inaccesibles a la comprensin humana. En esta ltimacategora de lo inaceptable los cientficos contemporneos ponen no slo a Dios, sinotoda fuerza vital no material que supuestamente pueda conducir a la evolucin en ladireccin de una mayor complejidad, conciencia o lo que sea. Si la ciencia ha de llegar acualquier explicacin en absoluto de la complejidad biolgica, tiene que conformarsecon lo que queda cuando se ha excluido lo inaceptable. La seleccin natural es la mejorde las alternativas restantes, probablemente la nica alternativa.En esta situacin, algunos pueden decidir que sencillamente el darwinismo tiene que sercierto, y para tales personas el propsito de toda investigacin adicional sersencillamente explicar cmo funciona la seleccin natural y resolver los misterioscreados por aparentes anomalas. Para ellos no existe la necesidad de poner a prueba lateora misma, porque no hay ninguna alternativa respetable frente a la que ponerla aprueba. Cualquiera que diga que la teora misma est mal apoyada puede ser derrotadocon la pregunta que sola hacer T. H. Huxley, el Buldog de Darwin, a los dubitativosde la poca de Darwin: Cul es tu alternativa?No creo que muchos cientficos se sientan cmodos aceptando el darwinismo slo comoun principio filosfico, sin tratar al menos de hallar alguna prueba emprica de surealidad. Pero hay una enorme diferencia entre ir a la prueba emprica para poner aprueba una teora dudosa contra alguna alternativa plausible, y recurrir a la pruebapara buscar confirmacin para la nica teora que uno est dispuesto a tolerar. Ya hemosvisto que distinguidos cientficos han aceptado sin sentido crtico la dudosa analogaentre la seleccin natural y la artificial, y que a menudo se han quedado impertrritosante las falacias de las formulaciones de la tautologa y de la lgica deductiva. Estafalta de lgica ha sobrevivido y se ha reproducido por la misma razn que a veces una24 25. especie aparentemente incompetente evita la extincin: no haba competencia eficaz ensu nicho ecolgico.Si no se precisa de una confirmacin positiva de la potencia creativa de la seleccinnatural, hay poco peligro que esta teora sea refutada por datos contrarios. Losdarwinistas han evolucionado una hueste de conceptos subsidiarios capaces de darexplicaciones plausibles para casi cada eventualidad concebible. Por ejemplo, los fsilesvivos, que han permanecido bsicamente sin cambios durante millones de aos, mientrasse supone que sus primos iban evolucionando a seres ms avanzados como los sereshumanos, no constituyen un aprieto para los darwinistas. No llegaron a evolucionarporque no llegaron las mutaciones necesarias, o debido a limitaciones de desarrollo, odebido a que ya estaban adecuadamente adaptados a su medio. En resumen, noevolucionaron porque no evolucionaron.Algunos animales dan seales de advertencia cuando se aproximan predadores,aparentemente reduciendo su propia seguridad para beneficio de otros en la manada.Cmo alienta la seleccin natural la evolucin de un rasgo de sacrificio propio?Algunos darwinistas atribuyen la aparente anomala a seleccin de grupo. Lasnaciones humanas se benefician si contienen individuos dispuestos a morir en batalla porsu pas, y del mismo modo los grupos animales que contengan individuos abnegadospueden tener una ventaja sobre grupos compuestos exclusivamente de individuosegostas.Otros darwinistas escarnecen el concepto de seleccin de grupo, y prefieren explicar elaltruismo sobre la base de seleccin de parentesco. Al sacrificarse para preservar a sudescendencia o parientes prximos, un individuo potencia la supervivencia de sus genes.De este modo, la seleccin puede operar al nivel gentico para alentar la perpetuacin decombinaciones genticas que producen individuos capaces de conducta altruista.Desplazando el enfoque de la seleccin bien ms arriba (al nivel del grupo), bien msabajo (al nivel gentico), los darwinistas pueden fcilmente dar cuenta de rasgos queparecen contradecir la hiptesis de la seleccin al nivel de los organismos individuales.Potencialmente, el instrumento explicativo ms poderoso en toda la panoplia darwinistaes la pleiotropa, el hecho de que un solo gen tenga mltiples efectos. Esto significa quecualquier mutacin que afecte a un rasgo funcional puede cambiar tambin otros rasgos,y si esto es ventajoso o no depende del efecto neto. Por ello, se puede suponer que losrasgos que de entrada parecen ser no adaptativos estn ligados genticamente a rasgosms favorables, y se puede atribuir a la seleccin natural la preservacin del conjunto.No estoy implicando con ello que haya nada inherentemente irrazonable en invocar lapleiotropa, o la seleccin de parentesco, o los lmites al desarrollo para explicar por qulas aparentes anomalas no son necesariamente inconsecuentes con el darwinismo. Sisuponemos que el darwinismo es bsicamente cierto, entonces es perfectamenterazonable ajustar la teora segn sea necesario, para conformarla con los hechosobservados. El problema es que los instrumentos de ajuste son tan flexibles que una vezcombinados hacen difcil concebir alguna forma de poner a prueba emprica las 25 26. pretensiones del darwinismo. Aparentemente, los rasgos de inadaptacin puedenatribuirse a la pleiotropa, o a nuestra incapacidad de percibir la ventaja que pueda haberall, o cuando todo falla, sencillamente al azar. Darwin escribi que si se pudiesedemostrar que cualquier parte de la estructura de cualquier especie se hubiese formadopara el bien exclusivo de otra especie, esto aniquilara mi teora, porque esto no podrahaberse producido por seleccin natural. Pero ste era el mismo Darwin que insista enque nunca haba pretendido que la seleccin natural fuese el mecanismo exclusivo de laevolucin.Un importante concepto subsidiario la seleccin sexual ilustra la destreza deDarwin para incorporar ejemplos recalcitrantes a su teora. La seleccin sexual es uncomponente relativamente poco importante en la teora darwinista actual, pero paraDarwin era casi tan importante como la misma seleccin natural. (El segundo clsico deDarwin, El linaje del hombre, es principalmente un tratado sobre seleccin sexual.) Elejemplo ms famoso de seleccin sexual es el llamativo abanico del pavo real, que esevidentemente un estorbo cuando un pavo real quiere escapar de un predador. Elabanico, sin embargo, es estimulante para las pavas, por lo que su posesin aumenta laprobabilidad de que el pavo real consiga producir descendencia aunque disminuya suexpectativa de vida.Hasta ah, la explicacin es razonable, incluso amena, pero lo que encuentro curioso esque a los darwinistas no les preocupa lo poco idneo que es el gusto sexual de la pava.Por qu la seleccin natural, que se supone que form a todas las aves a partir depredecesores inferiores, produjo una especie en la que las hembras sienten deseo pormachos con decoraciones peligrosas para su vida? La pava debera haber desarrolladouna preferencia por machos con talones puntiagudos y alas potentes. Quiz el gusto porabanicos est asociado genticamente con algn rasgo absolutamente vital comocscaras de huevo resistentes, pero entonces, por qu y cmo alent la seleccin naturaluna vinculacin gentica tan absurda? Sin embargo, Douglas Futuyma proclamaabiertamente que el pavo real es un problema no para los darwinistas, sino para loscreacionistas:Suponen de veras los cientficos creacionistas que su Creador consider apropiadocrear un ave que no podra reproducirse sin un metro de abultadas plumas que lo hacenpresa fcil de los leopardos?Yo no s lo que puedan suponer los cientficos creacionistas, pero me parece que el pavoreal y su pava son precisamente la clase de criaturas que un Creador lleno de fantasapodra favorecer, pero que un proceso mecnico insensible como la seleccin naturalnunca permitira desarrollar.Lo que vemos en el comentario de Futuyma acerca del pavo real es el principiopolemista de que la mejor defensa es un buen ataque, pero tambin vemos la influenciadel apriorismo filosfico al cegar a un darwinista inteligente a la existencia de uncontraejemplo. Julian Huxley escribi una vez que la improbabilidad es algo a esperarcomo resultado de la seleccin natural; y tenemos la paradoja de que una aparente26 27. elevadsima improbabilidad en sus productos puede ser tomada como evidencia de sualto grado de eficacia. Segn eso, la teora no tiene nada que temer en base de laevidencia.La seleccin natural es el elemento ms famoso del darwinismo, pero no esnecesariamente su elemento ms importante. La seleccin meramente preserva odestruye algo que ya existe. La mutacin es lo que ha de proveer las innovacionesfavorables antes que la seleccin natural pueda retenerlas y potenciarlas. Esto nos lleva anuestro siguiente tema, que exige un captulo aparte.27 28. Captulo 3 Mutaciones, grandes y pequeasEl concepto de evolucin es suficientemente amplio para incluir prcticamentecualquier alternativa a la creacin instantnea, y por ello no es sorprendente que lospensadores hayan especulado acerca de la evolucin desde la antigedad. La singularcontribucin de Charles Darwin fue describir un mecanismo plausible mediante el quepodran acaecer las transformaciones precisas, un mecanismo que no precisaba deconduccin divina, de fuerzas vitales misteriosas ni de ninguna otra causa que no estactualmente operando en el mundo. Darwin se senta particularmente ansioso por evitarla necesidad de ningn salto por el cual aparece un nuevo tipo de organismo en unasola generacin. La mayora de los cientficos creen que los saltos (o macromutacionessistmicas, como se les llama muchas veces en la actualidad) son tericamenteimposibles, y ello por buenas razones. Los seres vivos son conjuntos extremadamenteintrincados de partes interrelacionadas, y las partes mismas son tambin complejas. Esimposible imaginar cmo las partes cambiaran al unsono como resultado de unamutacin al azar.En una palabra (y es palabra de Darwin), un salto es equivalente a un milagro. En suextremo, el saltacionismo es virtualmente indistinguible de la creacin especial. Si serompiese un huevo de serpiente y saliese un ratn, podramos con la misma justiciaclasificar este acontecimiento como un ejemplo de evolucin o de creacin. Incluso larepentina aparicin de un solo rgano complejo, como un ojo o un ala, implicara unaintervencin sobrenatural. Darwin rechaz de forma enftica toda teora evolucionista deeste tipo, escribiendo a Charles Lyell queSi yo llegase a quedar convencido de que necesitaba tales adiciones a la teora de laseleccin natural, las rechazara como basura. No dara un cntimo por la teora de laseleccin natural, si se precisa de adiciones milagrosas en cualquier etapa dedescendencia.Darwin se propuso hacer para la biologa lo que Lyell haba hecho para la geologa:explicar grandes cambios en base de principios uniformistas y naturalistas, significandocon ello la operacin gradual durante largos perodos de tiempo de las conocidas fuerzasnaturales que podemos ver an operando en el presente. l comprenda que el rasgodistintivo de su teora era su inflexible materialismo filosfico, lo que lo hacaverdaderamente cientfico en el sentido de que no invocaba ningunas fuerzas msticas nisobrenaturales que sean inaccesibles a la investigacin cientfica. Para lograr una teoratotalmente materialista, Darwin tuvo que explicar todos los rasgos complejos otransformaciones capitales como el producto cumulativo de una gran cantidad depequeos pasos. En sus propias y elocuentes palabras:28 29. La seleccin natural puede actuar slo mediante la preservacin y acumulacin demodificaciones infinitsimas que se heredan, cada una de ellas provechosa para el serque se preserva; y de la misma manera que la geologa moderna ha casi barrido lasopiniones como la excavacin de un gran valle por una sola ola diluvial, as la seleccinnatural, si es un principio verdadero, barrer la creencia de la creacin continua denuevos seres orgnicos, o de ninguna gran y repentina modificacin en sus estructuras.T. H. Huxley protest desde el principio contra este gradualismo dogmtico, advirtiendoa Darwin en una famosa carta que Usted se ha cargado con una dificultad innecesaria aladoptar de manera tan incondicional el principio de que natura non facit saltum. Estadificultad era difcilmente innecesaria, dado el propsito de Darwin, pero era bien cierta.A largo plazo el problema ms grave era el registro fsil, que no ofreca prueba de lasmuchas formas de transicin que la teora de Darwin exiga que hubiesen existido.Darwin dio la respuesta obvia, argumentando que la evidencia no estaba ah porque elregistro fsil era incompleto. En aquel tiempo, esta era una posibilidad razonable, yconvenientemente a salvo de refutacin; volveremos a esto en el siguiente captulo.La dificultad ms apremiante era de carcter terico. Muchos rganos exigen unaintrincada combinacin de partes complejas para llevar a cabo sus funciones. El ojo y elala son las ilustraciones ms conocidas, pero sera engaoso dar la impresin de que setrata de casos especiales; el cuerpo humano y los de los animales estn literalmentecargados de maravillas similares. Cmo pueden estas cosas ser constituidas pormodificaciones infinitsimas que se heredan, cada una de ellas provechosa para el serque se preserva? El primer paso hacia una nueva funcin como la visin o lacapacidad de volar no dara necesariamente ninguna ventaja a no ser que las otraspartes precisas para la funcin apareciesen simultneamente. Como analoga,imaginemos a un alquimista medieval produciendo por azar un microchip de silicio; nohabiendo una tecnologa informtica de apoyo, el prodigioso invento sera intil yechado a la basura.Stephen Jay Gould se plante a s mismo la excelente pregunta: Para qu sirve elcinco por ciento de un ojo?, y especul que las primeras partes del ojo podran habersido tiles para alguna cosa distinta de la vista. Richard Dawkins respondi queUn antiguo animal con un cinco por ciento de un ojo podra ciertamente haberloempleado para alguna otra cosa que la vista, pero me parece probable que lo emplepara un cinco por ciento de visin. Y en realidad a m no me parece una excelentepregunta. Es muy valioso poder tener una visin en un cinco por ciento tan buena comola tuya o la ma, en comparacin con no tener ninguna visin. Y as una visin del unopor ciento es mejor que la ceguera total. Y el seis por ciento es mejor que el cinco, elsiete por ciento mejor que el seis, y as ascendiendo por la serie gradual y continua.La falacia en este argumento es que el cinco por ciento de un ojo no significa lomismo que el cinco por ciento de visin normal. Para que un animal tenga ningunavisin til en absoluto, ha de haber muchas partes operando conjuntamente. Incluso elojo completo es intil, excepto si pertenece a una criatura con una capacidad mental y29 30. neural para poder emplear la informacin y aplicarla a acciones que potencien lasupervivencia o la reproduccin. Lo que debemos imaginar es una mutacin al azar qued esta capacidad compleja de golpe, al nivel de utilidad suficiente para dar a este seruna ventaja para producir descendencia.Dawkins pasa a reformular la respuesta de Darwin al enigma del ojo, observando quehay una serie plausible de diseos intermedios de ojo en los seres vivos. Algunosanimales unicelulares tienen un punto sensible a la luz con una diminuta pantalla depigmento detrs, y en algunos seres multicelulares hay una disposicin similar en unacuenca, lo que da una capacidad mejorada de distinguir direcciones. El antiguo nautilotiene un ojo hueco sin lente, el ojo del calamar aade la lente, y as. Pero no se piensaque ninguno de estos diferentes tipos de ojos han evolucionado el uno del otro, porqueinvolucran diferentes tipos de estructuras y no una serie de estructuras similares encreciente complejidad.Si el ojo evolucion, evolucion muchas veces. Ernst Mayr escribe que el ojo tiene quehaber evolucionado independientemente al menos cuarenta veces, una circunstancia quele sugiere que un rgano sumamente complicado puede evolucionar repetidas veces yde manera convergente cuando es ventajoso, siempre y cuando tal evolucin sea enabsoluto probable. Pero entonces, por qu las muchas formas primitivas de ojo quesiguen existiendo en nuestro mundo nunca evolucionaron a formas ms avanzadas?Dawkins admite que el nautilo le deja perplejo, porque en sus cientos de millones deaos de existencia nunca ha evolucionado una lente para sus ojos a pesar de poseer unaretina que est prcticamente clamando por (este) sencillo cambio particular.7El ala, que existe en formas muy diferentes en insectos, aves y murcilagos, es el otroenigma frecuentemente citado. Acaso dara ninguna ventaja selectiva la primeramodificacin infinitsima heredada en direccin a la construccin del ala? Dawkinscree que as sera, porque incluso un pequeo alote o membrana podran ayudar a un serpequeo a saltar ms lejos o a salvarse de romperse el cuello en una cada. Finalmente,una protoala de esta clase podra desarrollarse hasta un punto en el que el ser podracomenzar a planear, y mediante mejoras graduales adicionales se hara capaz de unvuelo genuino. Lo que se olvida en este ingenioso escenario es que las extremidadesanteriores que estaran evolucionando a alas se volveran probablemente torpes paratrepar o agarrar mucho antes que se volvieran tiles para planear, lo que situaraentonces a la criatura intermedia en seria desventaja.Hay una buena discusin escptica del problema del ala de las aves en el captulo 8 dellibro de Denton Evolution: A Theory in Crisis. Denton describe la pluma aviana,exquisitamente funcional, con sus ganchos entrelazantes y otros intrincados rasgos quela hacen apropiada para el vuelo y totalmente distinto de cualquier forma de plumaempleada slo para abrigo. Si el darwinismo es cierto, las plumas de las aves tuvieron7 Antes de dejar el tema del ojo, debera aadir que los darwinistas citan las imperfecciones en el ojo comoevidencia de que no fue diseado por un creador omnisciente. Segn Dawkins, las fotoclulas estn alambradasal revs, y cualquier ingeniero diestro no habra sido tan descuidado.30 31. que evolucionar de las escamas de los reptiles, pero, una vez ms, es difcil imaginar lasformas intermedias. An ms difcil es el problema que presenta el distintivo pulmn delas aves, que es de estructura totalmente diferente al de ningn concebible antecesorevolutivo. Segn Denton:Es fantsticamente imposible imaginar precisamente cmo pudo evolucionar un sistemarespiratorio tan diferente del diseo vertebrado normal, especialmente si recordamos queel mantenimiento de la funcin respiratoria es absolutamente vital para la vida delorganismo, hasta el punto de que el ms ligero defecto lleva a la muerte al cabo deminutos. As como la pluma no puede funcionar como rgano de vuelo hasta que losganchos y las muescas estn coadaptados para ajustarse perfectamente, tambin elpulmn aviano no puede funcionar como rgano de respiracin hasta que el sistemaparabronquial que lo impregna y el sistema de sacos areos que garantiza a losparabronquios su provisin de aire estn ambos sumamente desarrollados y capaces defuncionar juntos de una manera perfectamente integrada.Que uno encuentre plausibles o no los escenarios gradualistas para el desarrollo desistemas complejos involucra un elemento de juicio subjetivo. Pero es cuestin objetivaque estos escenarios son especulativos. Las alas de las aves y de los murcilagosaparecen en el registro fsil ya desarrolladas, y nadie ha confirmado jamsexperimentalmente que sea posible la evolucin gradual de las alas y de los ojos. Estaausencia de confirmacin histrica o experimental es posiblemente lo que estaba en lamente de Gould cuando escribi que Estas historias, en la tradicin del rase una vezde la historia natural evolucionista, no demuestran nada. Estamos tratando aqu conciencia, o con versiones racionalistas de las fbulas de Kipling?Darwin escribi que si se pudiese demostrar que ha existido algn rgano complejoque no pudo en absoluto formarse por numerosas y pequeas modificaciones sucesivas,mi teora se derrumbara totalmente. Un cientfico particularmente eminente demediados del siglo veinte que lleg a la conclusin de que se haba derrumbadototalmente fue el genetista germano-americano, el profesor Richard Goldschmidt, de laUniversidad de California en Berkeley. Goldschmidt public un famoso reto a losneodarwinistas, dando una lista de una serie de estructuras complejas, desde el pelo delos mamferos hasta la hemoglobina, que l pensaba que no se podan haber producidopor una acumulacin y seleccin de pequeas mutaciones. Lo mismo que Pierre Grass,Goldschmidt lleg a la conclusin de que la evolucin darwinista no poda explicar msque variaciones dentro de los lmites de la especie; a diferencia de Grass, pens que laevolucin ms all de este punto tuvo que ocurrir en saltos singulares por medio demacromutaciones. Concedi que las mutaciones a gran escala producira en casi todoslos casos monstruos desesperadamente mal adaptados, pero pens que en raras ocasionesun feliz accidente podra producir un monstruo viable, un miembro de una nuevaespecie capaz de sobrevivir y de reproducirse (pero con qu pareja?).Los darwinistas hicieron frente a esta sugerencia con una ridiculizacin cruel. Comodice Goldschmidt, Esta vez yo no slo estaba loco, sino que era casi un criminal.Gould incluso ha comparado el tratamiento dispensado a Goldschmidt en los crculos 31 32. darwinistas con los dos minutos de odio diarios dirigidos a Emmanuel Goldstein,enemigo del pueblo, en la novela 1984 de George Orwell. Este veneno se explica conla devocin emocional que los darwinistas tienen a su teora, pero el ridculo tena unasana base cientfica. Si Goldschmidt realmente significaba que todas las partescomplejas e interrelacionadas de un animal podan ser reformadas juntas en una solageneracin por una macromutacin sistmica, estaba postulando un virtual milagrocarente de base, ni en la teora gentica, ni en la prueba experimental. Se cree que lasmutaciones provienen de errores aleatorios en la copia de las instrucciones del cdigogentico del ADN. La suposicin de que un acontecimiento aleatorio as podrareconstruir siquiera un solo rgano complejo como un hgado o rin es casi tanrazonable como suponer que se puede conseguir un reloj mejorado lanzando uno viejocontra una pared. Las macromutaciones adaptativas son imposibles, dicen losdarwinistas, especialmente si se precisan en cierta cantidad, y por ello todos estoscomplejos rganos tienen que haber evolucionado muchas veces eindependientemente por la acumulacin selectiva de micromutaciones a lo largo de undilatado perodo de tiempo.Pero hemos de tratar de otra falacia, y se trata de una falacia supremamente importante.Que la evolucin por macromutaciones sea imposible no demuestra que la evolucin pormicromutaciones sea probable, o siquiera posible. Es probable que el gradualismodarwinista sea estadsticamente tan improbable como el saltacionismo de Goldschmidt,cuando prestamos adecuada atencin a los elementos necesarios. Las micromutacionesventajosas que postula la gentica neodarwinista son diminutas, generalmentedemasiado pequeas para ser observadas. Esta premisa es importante, porque, enpalabras de Richard Dawkins, virtualmente todas las mutaciones estudiadas enlaboratorios de gentica que son bastante macro, porque en caso contrario losgenetistas no se daran cuenta de ellas son deletreas para los animales que lassufren. Pero si las mutaciones necesarias son demasiado pequeas para ser observadas,tendr que haber una gran cantidad de ellas (millones?) del tipo adecuado, y en elmomento oportuno en que sean necesarias para llevar a cabo el proyecto a largo plazo deproducir un rgano complejo.La probabilidad de la evolucin darwinista depende de la cantidad de micromutacionesfavorables necesarias para crear rganos y organismos complejos, la frecuencia con laque estas micromutaciones favorables tienen lugar justo donde y cuando son necesarias,la eficacia de la seleccin natural para preservar las ligeras mejoras con suficienteconsistencia para permitir que los beneficios se acumulen, y el tiempo permitido por elregistro fsil para que todo esto haya sucedido. A no ser que podamos hacer clculostomando en cuenta todos estos factores, no tenemos manera de saber si la evolucin pormicromutaciones es ms o menos improbable que la evolucin por macromutacin.Algunos matemticos intentaron hacer los clculos, y el resultado fue una confrontacinbastante acerba entre ellos y algunos de los darwinistas lderes en el Instituto Wistar enFiladelfia en 1967. El informe del simposio es fascinante, no slo por la sustancia delreto matemtico, sino an ms por la lgica de la respuesta darwinista. Por ejemplo, elmatemtico D. S. Ulam argumentaba que era sumamente improbable que el ojo pudiese32 33. haber evolucionado por acumulacin de pequeas mutaciones, porque la cantidad demutaciones tendra que ser tan grande y el tiempo disponible no era ni de cercasuficiente para que apareciesen. Sir Peter Medawar y C. H. Waddington respondieronque Ulam estaba haciendo ciencia al revs: el hecho era que el ojo haba evolucionado yque por ello las dificultades matemticas slo podan ser aparentes. Ernst Mayr observque los clculos de Ulam estaban basados en suposiciones que podan ser infundadas, ylleg a la conclusin de que de alguna u otra manera, ajustando estas cifras, llegaremosa la solucin. Nos conforta el hecho de que la evolucin ha tenido lugar.Los darwinistas estaban tratando de ser razonables, pero era como si Ulam hubiesepresentado ecuaciones demostrando que la gravedad es una fuerza demasiado dbil paraimpedir que nos levantemos y flotemos a la deriva en el espacio. Para ellos eldarwinismo no era una teora abierta a la refutacin, sino un hecho que explicar, almenos hasta que los matemticos pudiesen ofrecer una alternativa aceptable. Ladiscusin se hizo particularmente ardorosa despus que un matemtico francs llamadoSchtzenberger concluy que hay una sima considerable en la teora neodarwiniana dela evolucin, y creemos que esta sima es de tal naturaleza que no puede ser franqueadadentro de la actual concepcin de la biologa. C. H. Waddington pensaba que vea adnde se diriga este tipo de razonamiento, y replic que Su argumento essencillamente que la vida ha de haberse originado por creacin especial.Schtzenberger grit No! (acompaado de un coro de voces annimas de losoyentes), pero la realidad es que los matemticos no presentaron alternativa alguna.Las dificultades con las teoras micromutativa y macromutativa son tan grandes quepodramos esperar ver que se haga algn esfuerzo para llegar a un terreno medio queminimice las desventajas de ambos extremos. Stephen Jay Gould intent algo as, tantoen su artculo cientfico de 1980 proponiendo una nueva teora general como en suartculo popular El regreso del monstruo viable. Gould intent rehabilitar aGoldschmidt y a la vez domesticar a su monstruo. Goldschmidt no quera realmente dara entender que las nuevas especies surgen de golpe, plenamente formadas, por unamacromutacin afortunada, explicaba Gould, y lo que s quera dar a entender era quepoda ser conciliado con la esencia del darwinismo.Supongamos que surge un cambio discontinuo en forma adulta debido a una pequeaalteracin gentica. No surgen problemas de discordancia con otros miembros de laespecie, y la gran variante favorable puede extenderse por una poblacin al mododarwinista. Supongamos tambin que este cambio grande no produce una forma perfectatodo de golpe, sino que ms bien sirve como una adaptacin clave para hacer girar asu poseedor hacia un nuevo modo de vida. El xito continuado en este nuevo modopuede exigir un gran conjunto de alteraciones colaterales, de tipo morfolgico yetiolgico; estos pueden surgir por una ruta ms tradicional y gradual una vez laadaptacin clave obliga a un profundo viraje en las presiones selectivas.33 34. Tenemos que hacer todas estas suposiciones, segn Gould, porque es sencillamentedemasiado difcil inventar una secuencia razonable de formas intermedias es decir,de organismos viables y funcionales entre antecesores y descendientes en transicionesestructurales cardinales. Al final tenemos que aceptar muchos casos de transicindiscontinua en la macroevolucin. La clase de pequea alteracin gentica que Gouldtena en mente (y que Gould dice que Goldschmidt tena en mente) era una mutacin enlos genes regulando el desarrollo del embrin, en base de la teora de que cambiospequeos en etapas tempranas del embrin se acumulan por medio del crecimiento paraproducir enormes diferencias entre los adultos. Desde luego, as ha de ser, porque deotra forma Gould no puede ver otra manera en la que se puedan lograr transicionescardinales de tipo evolutivo.Gould public un artculo capital en la revista cientfica Paleobiology en el queexpresaba de manera aun ms explcita su conformidad con Goldschmidt, y en el quepronunciaba la muerte efectiva de la sntesis neodarwinista. En lugar de la muertaortodoxia saludaba como el eptome y fundamento de perspectivas emergentes acercade la especiacin un pasaje de Goldschmidt en el que insista l en que la evolucinneodarwinista es un proceso que conduce a la diversificacin estrictamente dentro delas especies. El paso decisivo en evolucin, el primer paso hacia la macroevolucin,el paso de una especie a otra, exige otro mtodo evolutivo que la simple acumulacin demicromutaciones. Con respecto a la evolucin de los rganos complejos, Gouldrechaz apoyarse en un origen saltacional de diseos enteramente novedosos, sino quepropuso, en su lugar, un origen potencialmente saltacional de los rasgos esenciales deadaptaciones cardinales. En resumen, intent reducir la diferencia entre darwinismo ygoldschmidtismo.Y as volvi el monstruo viable, pero sus esperanzas quedaron pronto frustradas una vezms. Ernst Mayr, el ms prestigioso de los neodarwinistas vivientes, escribi que Gouldhaba tergiversado totalmente la teora de Goldschmidt al negar que Goldschmidt habaabogado por macromutaciones imposibles de una sola generacin. En realidad, esto eslo que Goldschmidt afirm en repetidas ocasiones. Por ejemplo, cit con aprobacin lasugerencia de Schindewolf8 de que la primer ave sali de un huevo de reptil. Mayrcrea que eran posibles algunas mutaciones con efectos a gran escala,9 pero no podaencontrar evidencia alguna de que hubiese ocurrido una gran cantidad de las mismas yno vea necesidad alguna de invocarlas, porque consideraba que los mecanismos delneodarwinismo eran capaces de explicar el surgimiento de novedades evolutivas.8Otto Schindewolf fue un destacado paleontlogo con el que nos volveremos a encontrar en el siguientecaptulo.9 El debate sobre las macromutaciones se ha centrado principalmente en el reino animal, pero se sabe que unaclase especial de macromutacin, conocida como poliploida, puede producir una nueva especie vegetal. Estefenmeno, que involucra la duplicacin del nmero de cromosomas, puede ocurrir de dos maneras: (1) laautopoliploida, que se aplica slo a especies hemarfroditas capaces de autofertilizacin, y (2) alopoliploida, quepuede suceder como resultado de la hibridacin de dos especies diferentes. Se cree que este ltimo proceso jugun papel muy importante slo para las plantas, aunque no se encuentra totalmente ausente en el reino animal.En todo caso, la poliploida no explicara la creacin de estructuras adaptativas complejas como las alas y losojos.34 35. Richard Dawkins escribi con escarnio sobre Goldschmidt en The Blind Watchmaker ycritic a Gould por intentar rehabilitarlo. Para Dawkins, El problema de Goldschmidt resulta no ser en absoluto un problema, porque no hay ninguna verdadera dificultadpara explicar el desarrollo de estructuras complejas por evolucin gradualista. Lo queparece que significa Dawkins por esta declaracin es que la evolucin a pasos desistemas adaptativos complejos es una posibilidad conceptual, y no que haya algunamanera de demostrar que esto es lo que verdaderamente sucede. Emplea el murcilago,con su maravilloso sistema de ecolocalizacin semejante al sonar, que tanto se parece alproducto de una sociedad tecnolgicamente avanzada, como ejemplo paradigmtico decmo la seleccin natural puede explicar el desarrollo de un sistema complejo quepodra ser tomado en cambio como evidencia de la existencia de un creador relojero.Dawkins tiene razn en argumentar que si la evolucin darwinista puede manufacturarun murcilago puede hacer cualquier otra cosa, pero lo que descuida hacer es demostrarque la evolucin darwinista pueda hacer nada de esta clase. Es concebible que el sonardel murcilago evolucionase mediante un proceso gradual, en el que la primerainsinuacin de una capacidad de localizar mediante eco fuese de tal valor para suposeedor que todo lo dems tuviese que seguir, pero, cmo sabemos que una cosa asjams sucedi, o que pudo suceder?A pesar de su adhesin generalmente rgida al gradualismo darwinista, hasta Dawkinsencuentra imposible proseguir sin lo que podra ser llamado macromutaciones modestas,significando mutaciones que aunque puedan ser grandes en la magnitud de sus efectos,resultan no ser grandes en trminos de su complejidad. Emplea como ejemplo lasserpientes, algunos de cuyos ejemplos contemporneos tienen ms vrtebras que sussupuestos antecesores. La cantidad de vrtebras ha de cambiar por unidades enteras, ypara conseguir esto se precisa hacer algo ms que slo introducir un hueso extra,porque cada vrtebra lleva asociado con ella todo un conjunto de nervios, vasossanguneos, msculos, etc. Estas complejas partes habran de aparecer juntas para que lavrtebra de ms tuviese algn sentido biolgico, pero es fcil creer que podran habersurgido serpientes individuales con media docena de vrtebras de ms que sus padres enun slo paso mutacional. Esto es fcil de creer, a decir de Dawkins, porque la mutacinslo aade ms de lo que ya exista, y porque el cambio slo aparece comomacromutacional cuando contemplamos el adulto. Al nivel del embrin, estos cambiosresultan ser micromutaciones, en el sentido de que slo un pequeo cambio en lasinstrucciones embrinicas tuvieron un aparente gran efecto sobre el adulto.Gould supone lo que tiene que suponer, y Dawkins encuentra fcil creer lo que quierecreer, pero suponer y creer no son suficientes para dar una explicacin cientfica. Hayalguna forma de confirmar la hiptesis de que las mutaciones en los genes que regulan eldesarrollo embrionario podran proveer todo lo necesario para llevar la evolucin porencima de las simas infranqueables? Los seres que parecen muy diferentes como adultosson a veces mucho ms parecidos en las primeras etapas embrionarias, y por ello hayuna cierta plausibilidad en el concepto de que un cambio sencillo pero bsico en elprograma gentico que regula el desarrollo podra inducir a que un embrin se desarrolleen una direccin inslita. En principio, sta es la clase de cambio que podramos 35 36. imaginar que los ingenieros genticos puedan un da poder dirigir, si esta rama de laciencia sigue avanzando en el futuro como lo ha hecho en el reciente pasado.Supongamos que despus de un masivo programa de investigacin los cientficos logranalterar el programa de un embrin de pez, de modo que se desarrolla como un anfibio.Servira este hipottico triunfo de la ingeniera gentica para confirmar que los anfibiosverdaderamente evolucionaron, o que al menos pudieron hacerlo, de manera semejante?No, no servira, porque Gould y los otros que postulan macromutaciones en la etapa deldesarrollo estn hablando de cambios al azar, no de cambios elaboradamenteplanificados por la inteligencia humana (o divina). Un cambio al azar en el programaque gobierna mi procesador de textos podra fcilmente transformar este captulo en unguirigay ininteligible, pero no lo traducira a una lengua extranjera no producira uncaptulo coherente acerca de algn otro tema. Lo que necesitan establecer losproponentes de las macromutaciones en la etapa de desarrollo no es meramente que hayun programa gentico susceptible de alteracin que gobierna el desarrollo, sino que sepuedan producir innovaciones evolutivas mediante cambios al azar en las instruccionesgenticas.La suposicin dominante en la ciencia evolucionista parece ser que todo lo necesario sonposibilidades especulativas, sin confirmacin experimental. El principio operativo es elmismo que Waddington, Medawar y Mayr invocaron cuando fueron desafiados por losmatemticos. La naturaleza ha de haber provedo todo lo que la evolucin necesitaba,porque si no la evolucin no habra acontecido. Se sigue que si la evolucin precis demacromutaciones, que entonces las macromutaciones han de ser posibles, o que si lasmacromutaciones son imposibles, la evolucin no tiene que haberlas necesitado. Lateora misma provee toda la evidencia de apoyo que sea esencial.Si los darwinistas sienten la menor incomodidad debido a esta situacin (en realidad, lamayora de ellos no parecen sentirla), los antidarwinistas no estn en mejor situacin. Elgran genetista Goldschmidt se vio reducido a endosar una imposibilidad gentica, y elgran zologo Grass no pudo hacer nada ms que sugerir que las especies en evolucinadquieren de alguna manera un nuevo fondo de informacin gentica gracias a unososcuros factores internos involucrando un fenmeno cuyo equivalente no se puedever en las criaturas viviendo en la actualidad (bien porque no est ah o porque somosincapaces de verlo). Grass era ms que consciente de que esta manera de hablarsuscita las sospechas de muchos bilogos [debido a que] concita visiones delfantasma del vitalismo o de algn poder mstico que conduce el destino de los seresvivos. . Neg una y otra vez que tuviese tal cosa en mente, pero las sospechas devitalismo, cuando han sido suscitadas, no se pueden eliminar con meras negaciones.Podemos ver, en base de estos ejemplos, por qu el neodarwinismo retiene su posicincomo ortodoxia de libro de texto a pesar de todas las dificultades e incluso de lasimputaciones de situacin agonizante. Si el gradualismo neodarwinista fueseabandonado como incapaz de explicar los saltos macroevolutivos y el origen de losrganos complejos, la mayora de los bilogos seguiran creyendo en la evolucin36 37. (Goldschmidt y Grass nunca dudaron que la evolucin hubiese tenido lugar), pero sequedaran sin teora de evolucin. Los cientficos materialistas rebosan de escarnio hacialos creacionistas que invocan un creador invisible que emple poderes sobrenaturalesque no pueden ser observados operando en nuestros propios tiempos. Si la cienciaevolutiva hubiese de apoyarse en fuerzas conductoras msticas o en transformacionesgenticamente imposibles, un filsofo materialista como Charles Darwin la llamarabasura.Hasta ahora he evitado tratar la prueba fsil, para concentrarme en las dificultadestericas y experimentales que rodean la sntesis neodarwinista reinante. Pero laevolucin trata, en el fondo, de historia; tiene el propsito de decirnos lo que sucedi enel pasado. Acerca de esta cuestin, la evidencia ms directa que tenemos son los fsiles,y es a ellos a los que nos dirigimos a continuacin. Captulo 4El problema de los fsilesEn la actualidad est muy extendida la suposicin de que la existencia de restos fsilesde numerosas especies extinguidas implica necesariamente una evolucin, y la mayorade la gente no es sabedora de que los opositores ms temibles de Darwin no fueron losclrigos, sino los expertos en los fsiles. A principios del siglo diecinueve, la teorageolgica dominante era el catastrofismo propuesto por el gran cientfico francsCuvier, el fundador de la paleontologa. Cuvier crea que el registro geolgico mostrabauna pauta de acontecimientos cataclsmicos que involucraban extinciones en masa, y quehaban sido seguidos por perodos de creacin en los que haban aparecido nuevasformas de vida sin ninguna traza de desarrollo evolutivo.En tiempos de Darwin, el catastrofismo de Cuvier estaba siendo suplantado por lageologa uniformista propuesta por Charles Lyell, un amigo y mentor de Darwin, queexplicaba los espectaculares rasgos de la naturaleza como resultado no de repentinoscataclismos, sino de la lenta operacin de las fuerzas cotidianas a lo largo de inmensoslapsos de tiempo. Retrospectivamente, la teora evolucionista darwinista parece casi unaextensin inevitable de la lgica de Lyell, pero Lyell mismo tuvo grandes dificultadespara aceptar la evolucin biolgica, lo mismo que otras personas que estabanfamiliarizadas con la evidencia.Cada una de las divisiones del mundo biolgico (reinos, flums o tipos, clases, rdenes),se observaba, estaba conformada en base a un plan estructural bsico, con muy pocostipos intermedios. Dnde estaban los eslabones entre estos grupos discontinuos? Laausencia de los intermedios de transicin era algo perturbador hasta para el lealpartidario de Darwin, T. H. Huxley, que advirti repetidas veces a Darwin en privadoque una teora consecuente con los hechos tendra que admitir algunos grandes saltos.37 38. Darwin mismo se plante la cuestin, preguntando:por qu, si las especies han descendido de otras especies mediante gradacionesinsensiblemente diminutas, no vemos en todas partes innumerables formas detransicin? Por qu no est toda la naturaleza en confusin, en lugar de estar lasespecies, como las vemos, bien definidas?Respondi a esto con una teora de la extincin que era la contrapartida lgica de lasupervivencia de los ms aptos. La aparicin de una forma mejorada implica unadesventaja para su forma progenitora. As, si contemplamos a cada especie comodescendida de otra forma desconocida, tanto la progenitora como todas las formas detransicin sern generalmente exterminada por el mismo proceso de formacin yperfeccin de la nueva forma. Este exterminio por obsolescencia implica quelas apariciones sern contra una teora de evolucin en nuestro mundo de lo viviente,porque vemos especies estables y distinguibles (y grupos mayores), con slo rarasformas intermedias. Los eslabones que existieron entre los grupos discontinuos se handesvanecido debido a la inadaptacin.Pero, qu sucede si los necesarios eslabones estn ausentes no slo del mundo de loviviente, sino tambin del registro fsil del pasado? Darwin reconoci que su teoraimplicaba que la cantidad de eslabones intermedios y de transicin entre todas lasespecies vivas y extinguidas ha de haber sido inconcebiblemente grande. Unosupondra que los gelogos estaran continuamente descubriendo evidencia fsil deformas de transicin. Pero es evidente que no es as. Lo que los gelogos descubrieronfue especies y grupos de especies que aparecieron sbitamente, y no al final de unacadena de eslabones evolutivos. Darwin concedi que el estado de la evidencia fsil erala objecin ms evidente y de peso que se puede apremiar contra mi teora, y queexplicaba que todos los ms eminentes paleontlogos y todos nuestros ms grandesgelogos han mantenido, a veces de manera vehemente, la inmutabilidad de lasespecies.Darwin argument de manera elocuente que el problema de los fsiles, aunqueciertamente grave, no era fatal para su teora. Su argumento principal fue que el registrofsil es extremadamente imperfecto. Los fsiles se preservan slo en circunstanciasespeciales, y por ello las varias capas fsiles del mundo reflejan probablemente no unregistro continuo, sino ms bien imgenes de perodos relativamente breves separadosentre s por amplios intervalos de tiempo. Adems, podramos dejar de reconocer lasrelaciones antecesor-descendiente en los fsiles incluso si estuviesen presentes. Exceptosi tuvisemos todos los eslabones intermedios para ver las relaciones entre ellos, las dosformas podran parecernos totalmente distintas. En ocasiones, Darwin pareca inclusoimplicar que la ausencia de las transiciones era en s misma una demostracin de loimperfecto del registro, como sucedera si se tuviese un conocimiento a priori de que suteora era cierta:No pretendo que jams habra sospechado cun pobre registro de las mutaciones de lavida presentaba la seccin geolgica mejor presentada, si la dificultad de no descubrir38 39. innumerables eslabones de transicin entre las especies que aparecieron al comienzo yfin de cada formacin no gravitase tan duramente sobre mi teora.Darwin hizo con el problema de los fsiles lo mejor que le permita la desalentadorarealidad, pero a algunas preguntas tuvo que responder con franqueza que no puedo daruna respuesta satisfactoria, y en ocasiones cuando escribe hay una insinuacin dedesesperacin, como en las siguientes palabras: Se puede casi decir que la naturaleza seha guardado en contra del frecuente descubrimiento de sus formas de transicin oenlace. Pero Darwin nunca perdi la fe en su teora; la nica perplejidad era cmo darcuenta de los aspectos claramente engaosos del registro fsil.Al llegar aqu le pido al lector que se detenga conmigo por un momento, y que considerequ habra tenido que pensar una persona sin prejuicios acerca de la controversia sobrela evolucin en el perodo inmediatamente posterior a la publicacin deEl Origen de lasEspecies. Difcilmente podra atribuirse la oposicin a la teora de Darwin a prejuiciosreligiosos cuando entre los escpticos se incluan los principales paleontlogos ygelogos de la poca. La defensa de Darwin de la teora contra la evidencia fsil no erairrazonable, pero de esto debemos estar conscientes: fue una defensa. Es muy posibleque las capas fsiles sean meras instantneas de momentos en el tiempo geolgico, contiempo y espacio suficientes entre ellas para que en los vacos hubiese mucha evolucin.Con todo, una cosa es decir que hay discontinuidades, y otra muy distinta es pretender elderecho a llenar las discontinuidades con la evidencia necesaria para apoyar la teora.Los argumentos de Darwin podan como mximo establecer que el problema de losfsiles no era irremediable; pero lo que no podan hacer era transformar en un puntopositivo la ausencia de prueba corroboradora.Pero haba una manera de poner a prueba la teora por medio de la evidencia fsil siDarwin y sus seguidores hubiesen querido. Darwin era enftico acerca de que lacantidad de intermedios de transicin tiene que haber sido inmensa, inclusoinconcebible. Quiz la evidencia de su existencia no apareca porque en 1859 slo sehaban investigado una pequea parte de las capas fosilferas del mundo y porque losexploradores no haban sabido qu buscar. Pero cuando los paleontlogos aceptasen eldarwinismo como una hiptesis de trabajo y exploraran muchas nuevas capas fosilferasen un esfuerzo por confirmar la teora, la situacin debera cambiar. Con el paso deltiempo se podra esperar que el registro fsil tuviese una apariencia muy diferente, ymucho ms darwinista.Pero la prueba no sera razonable para los escpticos excepto que sea posible que lateora falle. Imaginemos, por ejemplo, que la creencia en la teora de Darwin barriese elmundo cientfico con un poder tan irresistible que pronto llegase a ser una ortodoxia.Supongamos que la marea fuese tan irresistible que incluso el ms prestigioso de loscientficos por ejemplo, Louis Agassiz de Harvard se convirtiese en un instante enun don nadie por no unirse al movimiento. Supongamos que los estudios sobre fsiles sepublicasen slo si apoyasen la teora, y fuesen descartados como fracasos si noofreciesen prueba de cambio evolutivo. Como veremos, esto es lo que sucedi. El39 40. darwinismo pas aparentemente la prueba del registro fsil, pero slo porque no ledejaron que fallase.La teora de Darwin predeca no slo que se hallaran las transiciones fsiles; implicabaque un registro fsil verdaderamente completo estara compuesto mayormente detransiciones, y que lo que consideramos como especies fijas resultaran ser merasperspectivas arbitrarias en un proceso de cambio continuo. El darwinismo implicabatambin una importante prediccin acerca de la extincin, aquel corolario necesario dela lucha por la existencia. Darwin reconoca que su teora demandaba una pauta deextincin an ms gradual que la de emergencia evolutiva:El antiguo concepto de que todos los moradores de la tierra haban sido barridos enperodos sucesivos por cataclismos ha sido muy generalmente abandonado, incluso poraquellos gelogos cuyas perspectivas generales les llevara de natural a estaconclusin. Hay razones para creer que la extincin completa de la especie de ungrupo es por lo general un proceso ms lento que su produccin: si la aparicin ydesaparicin de un grupo de especies se representa, como antes, mediante una lneavertical de grosor variable, se encuentra que la lnea converge ms gradualmente en suextremo superior, que indica el progreso de la extincin, que en su extremo final, queindica la primera aparicin y multiplicacin de la especie en cantidad. Pero en algunoscasos, la extincin de grupos enteros de seres, como de los ammonites hacia el fin delperodo secundario, ha sido maravillosamente repentina.Las extinciones continuas y graduales son una consecuencia necesaria de la suposicinde que especies antecesoras estn constantemente siendo suplantadas por descendientesmejor adaptados. Sin embargo, supongamos que se estuviese mostrando que ha tenidolugar una proporcin sustancial de extinciones en el curso de unos pocos cataclismos decarcter global, como los que podran ser causados por un cometa chocando con latierra, o algn cambio repentino de temperatura. En estos cataclismos, la supervivenciano habra estado necesariamente relacionada con la aptitud en las circunstancias msnormales, y podra haber sido enteramente aleatoria. Por ello, el darwinismo podra serpuesto a prueba no slo por la bsqueda de especies de transicin en capas fsiles recindescubiertas, sino tambin estudiando la pauta de extinciones para medir la importanciade los cataclismos.La evolucin triunf durante la poca de Darwin, aunque su oposicin a los saltos siguisiendo polmica en los crculos cientficos durante largo tiempo. El descubrimientodel Archaeopteryx una antigua ave con algunos rasgos notablemente reptilianos fueen s misma una confirmacin fsil suficiente para satisfacer a muchos. Despus huboaparentemente xito tras xito, con informes de antecesores humanos, de antiguosreptiles mamiferoides, una buena secuencia en la serie del caballo, etctera. Lapaleontologa se uni a la sntesis neodarwinista en la obra de George Gaylord Simpson,que declar que Darwin haba sido confirmado por los fsiles (una declaracin que fuecomunicada como un hecho a generaciones de estudiantes de biologa). El libro de textoque Stephen Jay Gould describi en 1980 como el ms sofisticado de los modernos40 41. libros de texto americanos de introduccin a la biologa daba su aquiescencia a la teorasinttica sobre la base de la evidencia fsil:[Se puede] explicar un cambio evolutivo ms extenso, la macroevolucin, comoresultado de estos cambios microevolutivos? Surgieron realmente las aves de losreptiles por acumulacin de sustituciones de genes de la clase ilustrada por el gen decolor de mora del ojo?La respuesta es que es totalmente plausible y que nadie ha dado una mejor explicacin. El registro fsil sugiere que la macroevolucin es verdaderamente gradual, con unritmo que lleva a la conclusin de que est basado en centenares o millares desustituciones de genes que no son cualitativamente diferentes de las que hemosexaminado en nuestros casos de ejemplo.Pero esta ltima frase es falsa, y los paleontlogos han sabido que son falsas desde hacelargo tiempo.El registro fsil fue vuelto a visitar a partir de 1970 en obras de Stephen Jay Gould,Niles Eldredge y Steven Stanley. Gould y Eldredge propusieron una nueva teora a laque llamaron equilibrio puntuado, a fin de poder afrontar un hecho de lo msturbador: el registro fsil da en la actualidad una apariencia muy semejante a la que tenaen 1859, a pesar del hecho de que durante los aos transcurridos se ha efectuado unaenorme cacera de fsiles. En palabras de Gould:La historia de la mayora de las especies fsiles incluye dos rasgos particularmenteinconsecuentes con el gradualismo:La estasis. La mayora de las especies no exhiben cambio direccional alguno durante suestancia en la tierra. Aparecen en el registro fsil con una apariencia muy similar acuando desaparecen; el cambio morfolgico es generalmente limitado y no direccional.Aparicin repentina. En cualquier rea local, una especie no surge gradualmente por latransformacin constante de sus antecesores; aparece toda de una vez, y plenamenteformada.Recapitulando, si evolucin significa el cambio gradual de un tipo de organismo a otro,la caracterstica sobresaliente del registro fsil es la ausencia de evidencia de evolucin.Los darwinistas pueden siempre justificar la aparicin repentina de nuevas especiesdiciendo que las formas intermedias de transicin, por alguna razn, no se fosilizaron.Pero la estasis la ausencia constante de cambio direccional fundamental quedapositivamente documentada. Es tambin la norma y no la excepcin.Segn Steven Stanley, la Cuenca Bighorn de Wyoming contiene un registro localcontinuo de depsitos fsiles de unos cinco millones de aos, durante un perodotemprano de la edad de los mamferos. Debido a que este registro es tan completo, lospaleontlogos supusieron que ciertas poblaciones de la cuenca podran ser vinculadasentre s para ilustrar una evolucin continuada. Al contrario, las especies que se haba 41 42. credo que se haban transformado en otras resultaron solapadas en el tiempo con suspretendidos descendientes, y el registro fsil no documenta de manera convincente unasola transicin de una especie a otra. Adems, las especies permanecenfundamentalmente sin cambios por una media de ms de un milln de aos antes dedesaparecer del registro. Stanley emplea el ejemplo del murcilago y de la ballena, quese supone que evolucionaron desde un antepasado mamfero comn en poco ms de diezmillones de aos, para ilustrar el problema insuperable que la estasis fsil plantea algradualismo darwiniano:Supongamos hipotticamente que queremos formar un murcilago o una ballena [mediante un] proceso de transformacin gradual de una especie establecida. Si unacronoespecie media dura casi un milln de aos, o incluso ms, y tenemos a nuestradisposicin slo diez millones de aos, entonces slo tenemos diez o quincecronoespecies10 que poder alinear, extremo con extremo, para formar una sucesincontinua de descendencia conectando nuestro diminuto mamfero primitivo con unmurcilago o con una ballena. Esto es evidentemente absurdo. Las cronospecies, pordefinicin, pasan gradualmente de una a otra, y cada una de ellas manifiesta muy pococambio. Una cadena de diez o quince de estas podra llevarnos de una pequea formaroedora para formar a otra ligeramente diferente, quiz representando a un nuevognero, pero no a un murcilago o una ballena!Para proveer un cambio ms rpido, Stanley recurre en parte a la teora hasta ahora nosusceptible de prueba de que mutaciones aleatorias en los genes reguladores podranalterar de manera suficiente el programa de desarrollo embrionario para producir unanueva forma en una sola generacin. Tanto si las macromutaciones estn involucradascomo si no lo estn, el concepto ms importante de evolucin por equilibrio puntuado,tal como ha sido desarrollado por Gould y Eldredge, es que la especiacin (la formacinde nuevas especies) tiene lugar de manera rpida,11 y en el seno de grupos pequeosaislados en la periferia del rea geogrfica ocupada por la especie ancestral. Laspresiones selectivas podran ser particularmente intensas en un rea en la que losmiembros de la especie apenas si pueden sobrevivir, y las variaciones favorables podranextenderse con una relativa rapidez por una poblacin pequea y aislada. Por medio deesto podra surgir una nueva especie en un rea perifrica sin dejar evidencias fsiles.Debido a que los fsiles provienen principalmente de grandes poblaciones centrales, una10 En el mundo de lo viviente, las especies son comunidades separadas de reproduccin, que no se cruzan entreellas. Por cuanto no podemos determinar las capacidades reproductoras de seres conocidos slo en forma fsil,tienen que ser asignadas a especies por sus rasgos visibles. Una cronoespecie es un segmento de un linaje fsilque se considera que ha evolucionado tan poco en sus rasgos observables que ha permanecido como una solaespecie.11 Trminos como de manera rpida en este contexto se refieren a tiempo geolgico, y los lectores deberantener en cuenta que 100.000 aos son un perodo breve para un gelogo. El enftico rechazo del gradualismopor parte del puntuacionista es conducente a equvocos, y tiende a dar la impresin de que estn abogando porel saltacionismo. Lo que parecen estar diciendo es que el cambio evolutivo tiene lugar a lo largo de muchasgeneraciones por el mtodo darwiniano de pasos graduales, pero en un perodo relativamente breve de tiempogeolgico. Sin embargo, la ambigedad puede que sea deliberada, por razones que se explicarn en este captulo.42 43. nueva especie aparecera de manera repentina en el registro fsil despus de habermigrado al rea central de la poblacin ancestral.El equilibrio puntuado explica la dominancia de la estasis en el registro fsil vinculandola macroevolucin con la especiacin. Esta identificacin es necesaria, segn Gould yEldredge, porque en una gran poblacin interfrtil hay algo llamado flujogentico que obstaculiza la evolucin. Lo que esto significa es sencillamente que elefecto de las mutaciones favorables queda diluido en la gran masa de la poblacin por laque se tienen que extender. Este factor explica por qu las especies parecen taninmutables en el registro fsil; la poblacin como un todo no est cambiando. El cambioevolutivo importante tiene lugar slo entre los grupos perifricos aislados, que se renencon la poblacin ancestral estable de manera repentina despus de haber constituidouna nueva especie.La mayora de los bilogos evolutivos no aceptan la hiptesis de Eldredge y Gould deque el cambio evolutivo est estrechamente asociado con la especiacin. Se puedeobtener una gran cantidad de variacin dentro de una especie biolgica (recordemos losperros), mientras que hay especies separadas que son muy similares en sus rasgosvisibles. La especiacin y el cambio de forma parecen ser por ello fenmenos diferentes.Que la dilucin, o flujo gentico, realmente impida el cambio en grandes poblacioneses tema de una discusin terica aparentemente irresoluble. No hay evidencia de que seformen poblaciones hijas y que luego se renan con la especie progenitora. SegnDouglas Futuyma, se han documentado pocos, o ningn ejemplo de una formaancestral que persista en la misma regin con un descendiente modificado.Por esta y otras razones, los neodarwinistas ortodoxos prefieren explicar la repentinaaparicin a la manera tradicional de las discontinuidades en el registro fsil, y la estasiscomo reflejo de la evolucin en mosaico y de la seleccin estabilizadora. Loprimero significa que las partes blandas del cuerpo pueden haber estado evolucionandode manera invisible, mientras que las partes que quedaron fosilizadas permanecieron sinmodificacin. Lo segundo significa que la seleccin natural impidi el cambioeliminando todas las innovaciones, a veces por perodos de millones de aos y a pesar delas cambiantes condiciones del medio que deberan haber impulsado la innovacinadaptativa. La seleccin natural aparece aqu en su formulacin tautolgica, con unpoder explicativo ms bien excesivo, una explicacin invisible omnivalente paracualquier cambio o ausencia de cambio que pudiese haber sucedido.Si el darwinismo goza de una posicin de verdad a priori, entonces el problema quepresenta el registro fsil es cmo sucedi la evolucin darwinista de manera que siempreescapase a la deteccin. Si, en cambio, el darwinismo es una hiptesis cientfica quepueda ser confirmada o falsada por evidencia fsil, entonces lo realmente importanteacerca de la controversia puntuacionista no es la solucin propuesta por Gould, Eldredgey Stanley, sino el problema sobre el que fijaron su atencin. No veo razn alguna paradudar que el puntuacionismo sea un modelo vlido para la evolucin en ciertos casos.Hay ejemplos, como la proliferacin de especies de moscas de la fruta en Hawai, dondese hace evidente que ha tenido lugar una rpida diversificacin despus de una 43 44. migracin inicial de una especie progenitora a una nueva regin. Lo importante no es siha ocurrido una rpida especiacin en poblaciones perifricas aisladas, sino si estemecanismo puede explicar algo ms que un margen relativamente estrecho demodificaciones que atraviesen el lmite de las especies pero que no involucren cambiosbsicos en las caractersticas corporales.Consideremos el problema planteado por el ejemplo que da Stanley de las ballenas y delos murcilagos, un caso de medio camino involucrando un cambio dentro de una solaclase. Nadie est proponiendo que un roedor ancestral (o lo que fuese) se convirtiese enuna ballena o un murcilago en un solo episodio de especiacin, con o sin la ayuda deuna mutacin en sus genes reguladores. Habran tenido que existir muchas especiesintermedias, algunas de las cuales habran tenido que ser numerosas y longevas.Ninguna de stas aparece en el registro fsil. Naturalmente, las formas intermediaspodran haber tenido una presencia muy efmera si no eran bien adecuadas para lasupervivencia, como sera probablemente el caso de una criatura a mitad de camino en elproceso de cambiar piernas a aletas o a alas. Pero suscitar esta cuestin no aade nada ala plausibilidad del escenario darwinista.Es indudable que podra haber tenido lugar una cierta cantidad de evolucin de maneraque no dejase rastro en el registro fsil, pero en algn punto necesitamos algo ms queingeniosas excusas para llenar los vacos. Las discontinuidades entre los gruposprincipales flums o tipos, clases, rdenes no slo son omnipresentes, sino que enmuchos casos son inmensas. Es que nunca hubo nada sino grupos perifricos aisladosentre ellos?El mayor problema solitario que presenta el registro fsil para el darwinismo es laexplosin cmbrica de hace alrededor de 600 millones de aos. Casi todos los flumsanimales aparecen en las rocas de este perodo, y sin rastro de los antecesores evolutivosque los darwinistas precisan. Como lo dice Richard Dawkins, Es como si hubiesen sidosencillamente plantados ah, sin ninguna historia evolutiva. En tiempos de Darwin nohaba evidencia de la existencia de la vida precmbrica, y concedi en El Origen de lasEspecies que Por ahora esto ha de quedar como inexplicable, y puede serverdaderamente presentado como un argumento vlido contra la postura que aqu sepresenta. Si su teora era cierta, escribi Darwin, el mundo precmbrico debera haberestado atestado de seres vivos.En aos recientes se ha encontrado evidencia de bacterias y algas en algunas de las msantiguas rocas de la tierra, y en la actualidad se acepta generalmente que estas formasunicelulares de vida debieron haber aparecido hace tanto como cuatro mil millones deaos. Las bacterias y las algas son procariotas, lo que significa que cada ser secompone de una sola clula sin ncleo y sin sus orgnulos relacionados. Las clulaseucariotas ms complejas (con ncleo) aparecieron ms adelante, y luego aparecierondocenas de grupos independientes de animales multicelulares sin ningn proceso visiblede desarrollo evolutivo. La teora darwinista exige que haya conjuntos muy dilatados deformas intermedias entre los organismos unicelulares y animales como insectos, gusanos44 45. y almejas. Pero no hay evidencia de que estos intermedios existiesen, y no hay ningunabuena excusa para ello.12El problema planteado por la explosin del Cmbrico ha llegado al conocimiento demuchos lectores contemporneos gracias al xito del libro de Gould WonderfulLife (Vida maravillosa), donde describe la reclasificacin de los fsiles del Cmbricoconocida como la Pizarra Burgess. Segn Gould, el descubridor de los fsiles de laPizarra Burgess, Charles Walcott, fue motivado a forzarlos a categoras taxonmicasanteriormente conocidas debido a su predisposicin a apoyar lo que se llama la teoraartificial del registro fsil del Precmbrico. En palabras de Gould:Se han debatido dos diferentes clases de explicaciones acerca de la ausencia de losantecesores precmbricos durante ms de un siglo: la teora artificial (s que existieron,pero el registro fsil no los ha preservado) y la teora de la transicin rpida (realmenteno existieron, al menos como invertebrados complejos fcilmente vinculados con susdescendientes, y la evolucin de los modernos planes anatmicos tuvo lugar con unaceleridad que amenaza a nuestras ideas usuales acerca del ritmo majestuosamente lentodel cambio evolutivo).Investigaciones ms recientes han mostrado que los fsiles de la Pizarra Burgessincluyen unas 15 o 20 especies que no pueden relacionarse con ningn grupo conocido yque probablemente deberan clasificarse como flums separados, as como muchas otrasespecies que se ajustan dentro de un flum existente pero que tambin exhiben unosplanes somticos muy diferentes de todo lo que se sabe que existe despus. La imagengeneral de la historia de los animales es as un estallido de planes somticos generalesseguidos por extincin. No evolucionaron nuevos flums a partir de entonces. En laactualidad existen nuevas especies que estn ausentes de las rocas del pasado remoto,pero todas ellas pertenecen dentro de categoras taxonmicas generales presentes desdeel principio. La imagen es de evolucin de algn tipo, pero slo dentro de los confinesde las categoras bsicas que tampoco muestran ninguna historia evolutiva anterior.Gould describi la reclasificacin de los fsiles Burgess como el doblar de lascampanas por la teora artificial, porqueSi la evolucin pudo producir diez nuevos flums cmbricos y luego borrarlos con lamisma rapidez, qu sucede con los grupos cmbricos supervivientes? Por qu elloshaban de tener un largo y honroso linaje precmbrico? Por qu no tuvieron que12La imagen queda ligeramente enturbiada por la incertidumbre acerca de la posicin de los fsiles ediacaranos,un grupo de invertebrados marinos de cuerpo blando y de aguas someras, descubiertos en rocas que datan depoco antes de la explosin cmbrica. Algunos paleontlogos los han interpretado como precursores de unoscuantos de los grupos del cmbrico. Estudios ms recientes efectuados por un paleontlogo llamado Seilacherapoyan la postura, aceptada por Gould, de que la fauna ediacarana no contiene antecesores de los organismosmodernos, y que cada animal ediacarano comparte un modo bsico de organizacin muy distinto de laarquitectura de los grupos vivientes. Interpretados as, los fsiles ediacaranos destruyen en realidad unaexplicacin darwinista estndar acerca de la ausencia de los antecesores precmbricos: que las criaturas decuerpo blando no se fosilizaran. En realidad, existen muchos fsiles de cuerpos blandos, en las Pizarras Burgessy otros lugares.45 46. originarse justo antes del Cmbrico, como parece indicar el registro fsil si se leeliteralmente, y como propone la teora de transicin rpida?Un darwinista ortodoxo respondera que un salto directo de los organismos unicelularesa 25 o 50 complejos flums animales sin una larga sucesin de intermediostransicionales no es la clase de cosa para la que exista un mecanismo gentico plausible,por decirlo de manera suave. Gould est describiendo algo que l llama evolucin,pero la imagen es tan diferente de lo que Darwin y sus sucesores tenan en mente quequiz se tendra que encontrar un trmino diferente. El modelo darwinista de evolucines lo que Gould describe como el cono de diversidad en aumento. Esto significa quela historia de la vida animal multicelular debera comenzar con un pequeo nmero deespecies evolucionando a partir de formas ms simples. Las docenas de diferentes planescorporales bsicos manifestados en los fsiles del Cmbrico seran entonces el productode un largo y gradual proceso de evolucin desde comienzos menos diferenciados.Tampoco debera el cono haber dejado abruptamente de expandirse despus de laexplosin cmbrica. Si los hechos negativos no fuesen ya conocidos, cualquierdarwinista estara confiado que los cientos de millones de aos de evolucinpostcmbrica habran producido muchos nuevos flums.En lugar de ello, vemos los planes corporales apareciendo todos ellos primero, muchosde estos quedando extinguidos, y la posterior diversificacin procediendo de maneraestricta dentro de los lmites de los flums originales. Estos grupos cmbricos originalesno tienen una historia evolutiva visible, y la teora artificial que suministrara estahistoria ha de ser descartada. Quiz existieron algunos pocos intermedios evolutivospara algunos de los grupos, aunque no se ha identificado ninguno de ellos de maneraconcluyente, pero por otra parte todo lo que tenemos entre los animales multicelularescomplejos y las clulas simples es algunas palabras como transicin rpida. A esteescenario totalmente no darwinista le podemos llamar evolucin, pero lo nico quehacemos con ello es poner una etiqueta a un misterio.La aparicin repentina y la estasis de las especies en el registro fsil es lo opuesto a loque predecira la teora darwinista, y la pauta de las extinciones es igualmente frustrante.Parece haber habido una cantidad de extinciones en masa en la historia de la tierra, yprosigue el debate acerca de qu las caus. En particular se destacan dos cataclismos: laextincin prmica de hace unos 245 millones de aos, que extermin a la mitad de lasfamilias de invertebrados marinos y probablemente a ms del noventa por ciento detodas las especies; y la famosa extincin K-T al final de la era del Cretceo, hace unos65 millones de aos, que extermin a los dinosaurios y tambin a una gran cantidad deotros seres, incluyendo los ammonites cuya desaparicin Darwin concedi que habasido maravillosamente repentina.Segn Gould, los paleontlogos han sabido siempre de estas grandes mortandades,pero han tratado de minimizar su importancia debido a que nuestros fuertes prejuiciosen favor de cambios graduales y continuos nos obligan a contemplar las extinciones enmasa como algo anmalo y amenazador. Las explicaciones cataclsmicas de lasextinciones estn sin embargo volviendo al frente con gran fuerza, y muchos46 47. investigadores informan ahora que las extinciones en masa fueron ms frecuentes, msrpidas y ms profundas en sus efectos que lo que antes se haba reconocido.El catastrofismo es un tema polmico entre los gelogos y los paleontlogos. Muchosartculos cientficos han argumentado que los dinosaurios y los ammonites estabandesapareciendo de la tierra durante millones de aos antes del impacto meteortico quepuede haber desencadenado el cataclismo K-T. Es mucho lo que est en juego en estaesotrica controversia, porque el darwinismo exige que las formas antiguas (losantepasados ausentes y los intermedios) se extingan gradualmente mientras sonreemplazados por formas nuevas y mejor adaptadas. Un registro de extincionesdominado por cataclismos a escala global, en el que la diferencia entre supervivencia yextincin puede haber sido cosa arbitraria, es tan frustrante para las expectativasdarwinistas como un registro de aparicin repentina seguida por una estasis.Habr nuevas controversias acerca de los fsiles antes que pase mucho tiempo, yprobablemente cualquier cosa que se escriba en la actualidad quedar obsoleto de aqu apocos aos. Pero lo que se debe recordar es que el problema que los fsiles le plantean aldarwinismo va empeorando con el paso del tiempo. Los paleontlogos darwinistas seindignan cuando los creacionistas sealan estas cosas, pero lo que ellos mismos escribenes extraordinariamente revelador. Como suele ser, Gould es el comentarista msinteresante.Despus de asistir a una conferencia geolgica sobre extinciones en masa, Gouldescribi un destacable ensayo acerca de cmo la evidencia se estaba volviendo contra eldarwinismo. Contaba a sus lectores que l haba estado durante mucho tiempo perplejoante la falta de prueba de un desarrollo progresivo, a lo largo del tiempo, en losinvertebrados con los que estaba ms familiarizado. Podemos contar historias demejoras para algunos grupos, pero en momentos de sinceridad hemos de admitir que lahistoria de la vida compleja es ms una historia de variacin muy diversa alrededor deun conjunto de diseos bsicos que una saga de una acumulacin de excelencia. Pero laevolucin darwinista tendra que ser una historia de mejoramiento en aptitud,13 y por esoGould consider el fracaso en hallar un claro vector de progreso en la historia de lavida como el hecho ms enigmtico del registro fsil.l pens que la solucin al enigma podra residir en perodos alternativos de evolucinpor equilibrio puntuado por una parte, y por la otra de extincin arbitraria durantecataclismos. Bajo estas circunstancias, la evolucin no sera una historia de mejoraadaptativa y gradual, sino ms bien el xito evolutivo ha de ser valorado entre lasespecies mismas, no al nivel darwinista tradicional de organismos en lucha dentro de13 Gould apoy este extremo con una cita de Darwin, pero yo pondr en su lugar otra an mejor: Se puededecir que la seleccin natural est haciendo un escrutinio a diario y hora tras hora, en todo el mundo, de cadavariacin, hasta la ms nfima; rechazando lo que es malo, preservando y acumulando todo lo bueno; trabajandocallada y sigilosamente, siempre y en todas partes donde hay oportunidad, para la mejora de cada ser orgnico enrelacin con su condicin de vida en lo orgnico y en lo inorgnico. En ediciones posteriores, Darwin aadi aestas palabras la de metafricamente, evidentemente al darse cuenta de que haba escrito acerca de la seleccinnatural como si fuese un ser inteligente y creativo.47 48. poblaciones. Adoptando sin vacilar la formulacin tautolgica de la seleccin naturalal nivel de especies, Gould propuso que las razones por las que las especies tienen xitoson muchas y variadas por ejemplo, elevadas tasas de especiacin y una fuerteresistencia a la extincin y a menudo no involucran referencias a expectativastradicionales de mejora en diseo morfolgico.Casi todos los que estudiaron un curso universitario de biologa durante los ltimossesenta aos, ms o menos, han sido llevados a creer que el registro fsil era un baluartede apoyo para la tesis darwinista clsica, no un engorro que tena que ser justificado dealguna manera. Y si no estudiamos un curso de biologa vimos La herencia del viento ynos remos con todos los dems mientras Clarence Darrow ridiculizaba a WilliamJennings Bryan. Pero me pregunto si Bryan habra parecido tan ridculo si hubiesepodido encontrar a un distinguido paleontlogo sufriendo de uno de aquellosmomentos de sinceridad, y lo hubiese presentado como testigo sorpresa para decir aljurado y al pblico en la sala que el registro fsil exhibe una pauta persistente deaparicin continua seguida de estasis, que la historia de la vida es ms una historia devariacin muy diversa alrededor de un conjunto de diseos bsicos que una deacumulacin de mejoras, que la extincin ha tenido lugar de manera predominante porcataclismos y no por obsolescencia gradual, y que las interpretaciones ortodoxas delregistro fsil deben frecuentemente ms a las preconcepciones darwinistas que a laevidencia misma. Imaginemos la confusin que Bryan podra haber causado exigiendoel derecho a leer su propia evidencia preferida en aquellas famosas discontinuidades!Por qu no, si Darwin poda hacerlo?Los paleontlogos parecen haber considerado que su deber era protegernos al resto denosotros de las errneas conclusiones a las que podramos haber llegado si hubisemosconocido el verdadero estado de la evidencia. Gould describe la extrema rareza de lasformas de transicin en el registro fsil como el secreto del gremio de lospaleontlogos. Steven Stanley explicaba que las dudas de los paleontlogos acerca dela evolucin gradualista fueron suprimidas durante muchos aos. Escribi que elproceso comenz con el mismo T. H. Huxley, que cambi sus actitudes negativas haciaun cambio gradual y la seleccin natural posiblemente porque como creyente, Huxleyno se senta inclinado a ayudar a aquellos que estaban dispuestos a tirar al beb de laevolucin con el agua sucia de la seleccin natural gradualista. Pero, por qu ibaHuxley a temer esto, excepto que fuese imposible separar el beb del agua sucia?Niles Eldredge ha sido an ms revelador: Los paleontlogos han dicho que la historiade la vida sustenta [a la historia del cambio adaptativo gradual], sabiendo todo el tiempoque no es as. Pero, cmo pudo ser perpetrado un engao de esta magnitud por todo elcuerpo de una ciencia respetada, dedicada casi por definicin a la bsqueda de laverdad? La explicacin de Eldredge es totalmente creble para cualquiera que estfamiliarizado con las formas de hacer del mundo acadmico:Cada nueva generacin, segn parece, produce unos pocos jvenes paleontlogosdispuestos a documentar ejemplos de cambio evolutivo en sus fsiles. Los cambios quesiempre han buscado, naturalmente, han sido los del tipo gradual, progresivo. Las ms48 49. de las veces sus esfuerzos han quedado sin recompensa sus fsiles, en lugar deexhibir la pauta esperada, parecen simplemente seguir virtualmente sin cambios. Esteextraordinario conservadurismo le pareca, al paleontlogo anhelante de encontrarcambio evolutivo, como si no hubiese habido evolucin. As, los estudios quedocumentaban la persistencia conservadora en lugar de cambio evolutivo gradual fueronconsiderados un fracaso, y con la mayor de las frecuencias no fueron siquierapublicados. La mayora de los paleontlogos eran conscientes de la estabilidad, de laausencia de cambio que llamamos estasis. Pero por lo que respecta a la evolucinmisma, los paleontlogos consideraban habitualmente la estasis como resultadosnegativos en lugar de como una contradiccin de la prediccin de cambio gradual,evolutivo progresivo. Y (hasta el da de hoy) se siguen invocando las discontinuidadesen el registro fsil como la razn principal de que se encuentren tan pocos casos decambio gradual.Gould escribi en el mismo sentido que Cuando Niles Eldredge y yo propusimos lateora de equilibrio puntuado en la evolucin, lo hicimos para conceder a la estasis en loslinajes filogenticos la posicin de digna de mencin porque la estasis haba sidoanteriormente ignorada como ausencia de prueba de evolucin, aunque todos lospaleontlogos conocan su elevada relativa frecuencia. Lo que Gould y Eldredge tenanque evitar, sin embargo, era lo que Eldredge describi como el no irrazonablearrinconamiento a la franja de los lunticos que han sufrido en el pasado algunospaleontlogos cuando ellos tambin se dieron cuenta de las diferencias entre la teoraevolucionista contempornea, por una parte, y las pautas de cambio en el registro fsilpor la otra. En resumen, tenan que evitar aparecer como abrazando el saltacionismo.En el captulo anterior mencion al paleontlogo Otto Schindewolf, cuyo saltacionismose extendi a la proposicin extrema de proponer que la primera ave deba haber salidode un huevo de reptil. George Gaylord Simpson escribi una resea crtica del libro deSchindewolf, pero concedi que las excntricas conclusiones del autor estaban basadasen un exhaustivo conocimiento de la evidencia fsil. El problema que tuvo Schindewolffue que no intent imponer una interpretacin sobre la evidencia fsil que pudiese seraceptada por los genetistas, o quiz que se apoy excesivamente en la aprobacin delgenetista Richard Goldschmidt. Sencillamente, se lanz y public lo que los fsiles ledecan, y los fsiles decan saltacin.Los paleontlogos que tienen que trabajar bajo la influencia del neodarwinismo notienen la misma libertad para sacar aquellas conclusiones a las que les conduce suevidencia. Eldredge ha descrito con franqueza el dilema del paleontlogo: O bien teaferras a la teora convencional a pesar de lo mal que se ajustan los fsiles a ella, o tecentras en la evidencia emprica y dices que los saltos parecen un modelo razonable delproceso evolutivo en cuyo caso has de abrazar un conjunto cuestionable deproposiciones biolgicas. La paleontologa, segn parece, es una disciplina en la que enocasiones es inapropiado centrarse en la evidencia emprica. Por otra parte, uno nopuede sencillamente echarse adelante y fabricar pruebas de la evolucin darwinista, yEldredge escribi patticamente acerca de cmo esta combinacin de restricciones hacedifcil progresar profesionalmente:49 50. Lo que complica la rutina normal es el lo para obtener un doctorado. Una tesis deinvestigacin doctoral es en realidad un aprendizaje, y la disertacin es un informeexhaustivo que muestra la capacidad del candidato para elaborar y seguir con xito unainvestigacin cientfica original. Suena a razonable, pero es enorme la presin porconseguir resultados, y resultados positivos.En estas desalentadoras circunstancias, los paleontlogos precisaban claramente de unateora que les permitiese informar acerca de sus proyectos como de xito, pero se sentanlimitados a trabajar dentro de los lmites de la sntesis neodarwinista. Lo que senecesitaba era una teora suficientemente saltacionista para permitir a los paleontlogospublicar, pero lo suficientemente gradualista para aplacar a los darwinistas. El equilibriopuntuado consigue esta hazaa de estadista haciendo el proceso de cambioinherentemente invisible. Uno puede imaginar a aquellas formas perifricas aisladascambiando tanto y tan rpido como quiera, porque nadie las ver nunca.Gould y Eldredge han descrito invariablemente el equilibrio puntuado como una teoradarwinista, no como un repudio saltacionista del darwinismo. Por otra parte, es fcil vercmo algunas personas recibieron la impresin de que se estaba al menos insinuando elsaltacionismo, si no estaba siendo propuesto de forma abierta. Gould y Eldredgepusieron dos citas de T. H. Huxley delante de su artculo de 1977, que eran dos quejasacerca del rechazo de Darwin a permitir un poco de salto en su teora. Alrededor deaquel mismo tiempo, Gould subscribi independientemente un saltacionismo limitado ypredijo la vindicacin de Goldschmidt.El problema con el saltacionismo, sin embargo, es que cuando es examinado de cercaresulta ser slo un terreno medio carente de sentido entre la evolucin y la creacinespecial. Tal como lo expres Richard Dawkins, a la creacin bblica del hombre delpolvo de la tierra la podramos llamar un salto. En trminos de evidencia fsil, el saltoslo significa que una forma nueva apareci de ninguna parte, y no tenemos la menoridea de cmo. Como teora cientfica, la evolucin a saltos es precisamente lo queDarwin la llam al principio: basura. Gould y Eldredge comprenden esto, y por ello, apesar de insinuaciones de saltacionismo (especialmente de parte de Gould), siempre hanmantenido abiertas sus lneas de retirada al gradualismo darwinista ortodoxo.Esto lleva a la pregunta ms bsica de todas. Si hay tantos problemas con el darwinismoy si no hay ninguna alternativa satisfactoria dentro del marco evolutivo, por qu novolver a evaluar el marco? Qu es lo que hace que nuestros cientficos estn tanabsolutamente seguros de que todo realmente evolucion desde unos comienzossimples?50 51. Captulo 5 El hecho de la evolucinLOS DARWINISTAS CONSIDERAN LA EVOLUCIN como un hecho, no como una merateora, porque les da una explicacin satisfactoria del patrn de relacin que vincula atodos los seres vivos un patrn tan identificado en sus mentes con lo que ellosconsideran la causa necesaria del patrn la descendencia con modificacin que,para ellos, la relacin biolgica significa relacin evolutiva.La clasificacin biolgica es una cuestin tan polmica como la religin o la poltica,pero se aceptan algunos principios bsicos. Los bilogos clasifican animales (y otrosorganismos) por medio de categoras taxonmicas como familias, rdenes, clases yflums o tipos. Una clasificacin superficial podra agrupar a la ballena, el pingino y eltiburn en un mismo grupo como criaturas acuticas, y a las aves, murcilagos y abejasen otro como criaturas voladoras. Pero el diseo corporal bsico de las aves,murcilagos y abejas es fundamentalmente diferente, sus sistemas reproductivos sondiferentes, e incluso sus alas son similares slo en el sentido de que son adecuadas paravolar. Por tanto, todos los taxnomos estn de acuerdo en que el murcilago y la ballenadeberan ser agrupados con el caballo y el mono como mamferos, a pesar de lasenormes diferencias en conducta y mecanismos de adaptacin. Las abejas estnconstruidas en base de un plan corporal fundamentalmente diferente del de losvertebrados de todo tipo, y pasan a una serie de clasificacin totalmente diferente.Los bilogos, antes y despus de Darwin, han tenido en general la sensacin de que alclasificar no estaban simplemente forzando a unos seres a unas categoras arbitrarias,sino descubriendo unas relaciones que en cierto sentido son reales. Algunos taxnomospredarwinianos expresaron esta impresin al decir que las ballenas y los murcilagos sonsuperficialmente como los peces y las aves, pero son esencialmente mamferos esdecir, en su esencia se conforman al tipo mamfero. De forma similar, todas las avesson esencialmente aves, tanto si vuelan, nadan o corren. Este principio puede serextendido hacia arriba o abajo de la escala de clasificacin. Los San Bernardos y losdachsunds son esencialmente perros, a pesar de la visible disparidad, y los gorriones ylos elefantes son esencialmente vertebrados.El esencialismo no intent explicar la causa de las relaciones naturales, sino quemeramente describi el patrn en el lenguaje de la filosofa platnica. Los esencialistassaban acerca de los fsiles, y por ello eran conscientes de que diferentes clases de sereshaban vivido en diferentes tiempos. Sin embargo, el concepto de evolucin no tenasentido para ellos, porque demandaba la presencia de numerosas formas intermedias criaturas imposibles que estaran en algn punto de transicin de un estado esencial aotro. Por eso, los esencialistas atribuyeron los rasgos comunes que vinculaban a cada51 52. clase no a una herencia de antecesores comunes, sino a una especie de modelo llamadoel Arquetipo, que exista slo en algn reino metafsico, como la mente de Dios.Darwin propuso una explicacin naturalista para los rasgos esencialistas del mundoviviente, y que era tan chocante en su atractivo lgico que conquist el mundo cientficoaunque quedaban dudas acerca de algunas partes importantes de su teora. Teoriz quelos grupos discontinuos del mundo viviente eran los descendientes de antecesoresextinguidos durante mucho tiempo. Grupos relacionados de una forma relativamenteestrecha (como los reptiles, las aves y los mamferos) compartan un antepasado comnrelativamente reciente; y todos los animales compartan un antepasado comn msantiguo. Luego propuso que estos antepasados haban de estar unidos con susdescendientes mediante largas cadenas de intermedios de transicin, tambin extintas.Segn Darwin:De este modo [por la extincin] podemos dar cuenta incluso de la disparidad de clasesenteras entre s por ejemplo, de las aves de todos los otros animales vertebradosmediante la creencia de que muchas formas de vida se han perdido totalmente, y pormedio de las cuales los ms tempranos progenitores de las aves estuvieron antiguamenterelacionadas con los antiguos progenitores de las otras clases vertebradas.Esta teora de la descendencia con modificacin daba sentido al patrn de relacionesnaturales de una manera aceptable para los materialistas filosficos. Explicaba por qulos grupos parecan formar parte de un marco natural y no de una mera invencinhumana. Para la imaginacin darwinista se trata de familias literales. Cuando se combinacon la teora de la seleccin natural, explicaba la diferencia entre los rasgos comunesque son relevantes para la clasificacin (homologas) y los que no lo son (analogas).Los primeros eran reliquias de un antepasado comn; lo segundo evolucion de maneraindependiente para proveer criaturas muy diferentes con unos miembros del cuerposuperficialmente similares y tiles para estrategias adaptativas como el vuelo y lanatacin. Expresndolo con las histricas palabras de Darwin:Todas las dificultades en la clasificacin quedan explicadas en base de la posturade que el sistema natural est basado en la descendencia con modificaciones; que loscaracteres que los naturalistas consideran como exteriorizando una verdadera afinidadentre cualesquiera dos o ms especies son las que han sido heredadas de un progenitorcomn, y hasta ah toda verdadera clasificacin es genealgica; que el vnculo ocultoque los naturalistas han estado inconscientemente buscando es la comunidad de linaje, yno algn desconocido plan de creacin, ni la enunciacin de proposiciones generales y lamera coleccin y separacin de objetos ms o menos parecidos.Darwin terminaba su captulo diciendo que el argumento de la clasificacin era tandecisivo que slo en base del mismo l adoptara su teora incluso si no estuvieseapoyada por otros argumentos. Esta confianza explica por qu Darwin no se sentadesalentado por las evidentes dificultades del registro fsil: su lgica le deca que laexplicacin de la descendencia con modificaciones haba de ser la explicacin para lasdificultades en la clasificacin, con independencia de toda discontinuidad en la52 53. evidencia. La misma lgica inspira a los actuales darwinistas, cuando se encogen dehombros ante los crticos que afirman que uno u otro elemento de la teora es dudoso.Di lo que quieras contra cada detalle, responden ellos: sin embargo, en biologa nadatiene sentido excepto bajo la luz de la evolucin.Es indudable que la teora de Darwin tiene un impresionante poder de explicacin, pero,cmo podemos saber si esverdad? Si definimos evolucin sencillamente como todolo que produzca clasificacin, entonces la evolucin es un hecho en el mismo sentidoque la clasificacin es un hecho. Pero aqu tenemos otra tautologa, y como tal no tieneun valor explicativo genuino. En esta forma, la teora est apoyada principalmente porlas implicaciones semnticas de la palabra relacin. Los darwinistas dan por supuestoque la relacin entre, digamos, murcilagos y ballenas es similar a la existente entrehermanos y primos en las familias humanas. Quiz, pero la proposicin no es evidentepor s misma.La descendencia con modificacin podra ser algo mucho ms slido que una tautologao un truco semntico. Podra ser una hiptesis cientfica susceptible de ensayo. Siexistieron en el pasado antepasados comunes y cadenas de formas de eslabonesintermedios, los estudios sobre los fsiles deberan poder identificarlos, al menos enalgunos casos. Si es posible que una sola especie ancestral cambie mediante procesosnaturales para transformarse en formas tan diferentes como un tiburn, una rana, unaserpiente, un pingino y un mono, entonces la ciencia debera poder descubrir en ellaboratorio los mecanismos del cambio.Si no se puede establecer un mecanismo en un laboratorio cientfico, y si los estudiossobre los fsiles no pueden encontrar los antecesores comunes ni los eslabones detransicin, entonces el darwinismo falla como teora emprica. Pero los darwinistassuprimen la consideracin de esta posibilidad invocando una distincin entre el hechode la evolucin y la teora particular de Darwin. Las objeciones basadas en el registrofsil y en la impotencia del mecanismo darwinista slo inciden sobre la teora,argumentan ellos. La evolucin misma (la explicacin lgica para las relaciones) siguesiendo un hecho, por lo cual se refieren a una deduccin irrefutable procedente delhecho de la relacin. El influyente artculo de Stephen Jay Gould, Evolution as Factand Theory, explica esta distincin citando el hecho y la teora de la gravedad:Los hechos son los datos del mundo. Las teoras son estructuras de ideas que explican einterpretan los hechos. Los hechos no se desvanecen mientras los cientficos debatenteoras rivales para explicarlos. La teora de la gravitacin de Einstein sustituy a la deNewton, pero las manzanas no se detuvieron en medio del aire esperando el resultado. Ylos seres humanos evolucionaron de antepasados simios, tanto si lo hicieron mediante elmecanismo propuesto por Darwin, o mediante algn otro mecanismo an noidentificado.53 54. Esta analoga es falsa. Es cosa de observacin directa que las manzanas caen cuando sesueltan, pero no observamos un antepasado comn de los simios modernos y de loshombres. Lo que s observamos es que los simios y los humanos son fsica ybioqumicamente ms parecidos entre s que a los conejos, serpientes o rboles. ELantepasado comn simiesco es una hiptesis en una teora, que intenta explicar cmollegaron a existir estas mayores y menores semejanzas. Se trata de una teora plausible,especialmente para un materialista, pero puede sin embargo ser falsa. La verdaderaexplicacin de las relaciones naturales podra ser algo mucho ms misterioso.Debido a que Gould establece la frontera entre hecho y teora en un lugar errneo, ladistincin carece prcticamente de significado. Para l, la teora es sencillamente lateora de seleccin natural, y el hecho es el hecho de que la evolucin puede ocurrirpor mecanismos aleatorios sin influencia de la seleccin. Gould explica esta distincinobservando queen tanto que ningn bilogo pone en duda la importancia de la seleccin natural, muchosdudan ahora de su omnipresencia. De forma particular, muchos evolucionistasargumentan que puede que grandes cantidades de cambio gentico puedan no estarsujetos a la seleccin natural y que puede que se extiendan al azar a travs de laspoblaciones.Sin embargo, y como lo reconoce Gould, Darwin siempre insisti en que la seleccinnatural era slo uno de los mecanismos de la evolucin, y se quejaba acerbamentecuando se le acusaba de escribir que la seleccin sea omnipresente. Por tanto, el hechoque describe Gould no es nada ms que la teora bien entendida de Darwin: que laevolucin es descendencia con modificacin impulsada por cambios genticos al azar,con la seleccin natural para dar la conduccin que se precise para producir estructurasadaptativas complejas como alas y ojos.14 As queda asegurado el poder creativo de laseleccin natural, porque es una implicacin necesaria del hecho de que la evolucinha producido todas las maravillas del mundo de lo viviente. La reformulacin de lateora como hecho no sirve para otro propsito que para protegerla de la falsacin.Nadie necesita demostrar que las manzanas caen y no suben, pero Gould da tres pruebaspara el hecho de la evolucin. La primera prueba es la microevolucin:14 Los lectores no deberan ser extraviados por las osadas especulaciones de unos pocos paleontlogos comoGould y Steven Stanley, que coquetean con alternativas macromutativas al gradualismo darwinista. No hay en elhorizonte ninguna alternativa genuina al darwinismo. Desde el tiempo de T. H. Huxley hasta el presente, hahabido paleontlogos que han reconocido que el registro fsil no concuerda con el darwinismo estricto. Paramitigar esta dificultad, han tratado de describir una alternativa saltacionista en un lenguaje que pudiese sertolerado con los puristas.Sin embargo, el problema de los fsiles no es el tema principal. Un hecho o teora de la evolucin no valdramucho si no pudiese explicar el origen de estructuras biolgicas complejas, y nadie ha descubierto unaalternativa naturalista, para este propsito, a las micromutaciones y a la seleccin natural. Hasta Gould tiene querecurrir al darwinismo ortodoxo cuando se aparta del problema de los fsiles y pasa a justificar la evolucincomo explicacin general del origen de estructuras biolgicas complejas como las alas y los ojos.54 55. Primero, tenemos abundante evidencia directa, observada, de la evolucin en accin,tanto de campo como de laboratorio. Esta evidencia va desde incontables experimentossobre cambios en prcticamente todos los aspectos de las moscas de la fruta sujetas aseleccin artificial en laboratorio hasta las famosas poblaciones de polillas britnicasque se ennegrecieron cuando el holln industrial oscureci los rboles sobre los que seposan las polillas. (Las polillas consiguen proteccin de las aves predadoras, de granagudeza visual, confundindose con el medio.) Los creacionistas no niegan estasobservaciones: cmo podran hacerlo? Los creacionistas se han aplicado. Ahoraargumentan que Dios slo cre tipos bsicos, dejando lugar para oscilacin evolutivaen su seno. As, los caniches domsticos y los grandes daneses provienen del tipocanino, y las polillas pueden cambiar de color, pero la naturaleza no puede convertir unperro en un gato, ni un mono en un hombre.Gould tiene razn: todo el mundo est de acuerdo en que hay microevolucin, inclusolos creacionistas. Hasta los cientficos creacionistas estn de acuerdo con ello, no porquese hayan aplicado, sino porque su doctrina siempre ha sido que Dios cre tiposbsicos, o naturalezas, que posteriormente se diversificaron. El ejemplo ms famoso demicroevolucin creacionista involucra a los descendientes de Adn y Eva, que se handiversificado de una pareja ancestral comn para originar todas las diversas razas de laespecie humana.El tema a debate no es si hay microevolucin, sino si este fenmeno nos dice algorelevante acerca de los procesos responsables del primer origen de las aves, insectos yrboles. Gould mismo ha escrito que incluso el primer paso hacia la macroevolucin(especiacin) demanda ms que la acumulacin de micromutaciones. En lugar deexplicar cmo se relacionan las variaciones de la polilla del abedul con la clase deevolucin que realmente importa, lo que hace es cambiar de tema y atacar a loscreacionistas.15Otros darwinistas que no ignoran tranquilamente el problema recurren a la mala filosofapara esquivarlo. Por ejemplo, Mark Ridley dice que Todo lo que se necesita parademostrar la evolucin es la microevolucin observada aadida a la doctrina filosficadel uniformismo que (en la forma que se necesita aqu) subyace a toda la ciencia.Pero qu tipo de prueba es sa? Si nuestra filosofa exige que los cambios pequeos seacumulen a grandes, entonces la evidencia cientfica es irrelevante. A los cientficos lesencanta suponer que las leyes de la naturaleza fueron uniformes siempre y en todaspartes, porque en caso contrario no podran hacer inferencias acerca de lo que sucedi enel remoto pasado o en el otro extremo del universo. No suponen que las normas querigen la actividad a un nivel de magnitud se aplican necesariamente a todos los otros15Son comunes en la polmica darwinista los ataques a los creacionistas en lugar de la presentacin deevidencias. Por ejemplo, la Nueva Gua a la Ciencia de Isaac Asimov, de 884 pginas en su edicin en ingls, tieneuna seccin de media pgina sobre la evidencia a favor del darwinismo, donde se cita el ejemplo de la polilla delabedul como suficiente para demostrar toda la teora. Y esto va precedido de casi tres pginas de invectivascontra los creacionistas. El apartamiento del profesionalismo es tanto ms destacable cuanto que en otros temasel libro es admirablemente cientfico. 55 56. niveles. Las diferencias entre la fsica newtoniana, la relatividad y la mecnica cunticamuestra cun injustificada sera tal suposicin. Lo que los darwinistas tienen quepresentar es no un principio filosfico arbitrario, sino una teora cientfica de cmopuede tener lugar la evolucin.Se deriva mucha confusin del hecho de que se emplea un slo vocablo evolucinpara designar procesos que pueden tener poco o nada en comn. Se le da el nombre deevolucin a una oscilacin en la cantidad relativa de polillas oscuras y claras en unapoblacin, y tambin al proceso creativo que produjo a la clula, al organismomulticelular, al ojo y a la mente humana. La implicacin semntica es que la evolucines fundamentalmente un proceso simple, y los darwinistas explotan con entusiasmo estaimplicacin como sucedneo de la evidencia cientfica. Incluso la separacin de laevolucin en sus variedades micro y macro a la que generalmente se resisten losdarwinistas implica que todos los procesos creativos involucrados en la vidacomprenden un fenmeno simple en dos partes que se entender de manera adecuadacuando descubramos un proceso que haga nuevas especies a partir de las existentes.Quiz sea as, pero ms probablemente no. El vocabulario del darwinismo limita demanera inherente nuestra comprensin de las dificultades al recubrirlas engaosamentecon el trmino inclusivo de evolucin.El segundo argumento de Gould, y la pieza central de su argumento en favor delhecho de la evolucin, es el argumento de la imperfeccin:El segundo argumento el de que la imperfeccin de la naturaleza revela unaevolucin les suena a muchos como irnico, porque creen que la evolucin tendraque exhibirse de la forma ms elegante en la adaptacin prcticamente perfectaexpresada por algunos organismos: la cmara del ala de una gaviota, o mariposas que nose pueden ver en la hojarasca del suelo porque imitan de manera tan precisa a las hojas.Pero la perfeccin podra ser impuesta por un creador sabio o evolucionar por seleccinnatural. La perfeccin recubre las huellas de la historia del pasado. Y la historia delpasado la evidencia de la descendencia es la marca de la evolucin.La evolucin queda expuesta en las imperfecciones que registran una historia dedescendencia. Por qu habra de correr la rata, volar el murcilago, nadar la marsopa yyo estar mecanografiando este ensayo con estructuras construidas con los mismoshuesos, a no ser que todos las heredsemos de un antepasado comn? Un ingeniero quecomenzase de cero podra en cada caso disear mejores miembros. Por qu han de sermarsupiales todos los grandes mamferos nativos de Australia, a no ser que desciendande un antecesor comn en este continente-isla? Los marsupiales no son mejores ni sonespecialmente idneos para Australia; muchos de ellos han sido borrados por animalesplacentarios importados por el hombre desde otros continentes.Lo que hace aqu Gould es simplemente repetir la explicacin de Darwin para laexistencia de grupos naturales la teora para la que estamos buscando confirmaciny le da un giro teolgico. Un Creador apropiado tendra que haber diseado cada clasede organismo de nuevo para conseguir una mxima eficacia. Esta especulacin no puede56 57. sustituir a la evidencia cientfica que establezca la realidad de los antecesores comunes.Tampoco hace nada por confirmar el proceso natural mediante el que se supone que tuvolugar la transformacin de ancestro a descendiente. A fin de cuentas, fue Darwin quiendesterr de la ciencia la especulacin acerca del desconocido plan de la creacin.Douglas Futuyma tambin se apoya de lleno en el tema de Dios no lo habra hecho,citando ejemplos de embriologa vertebrada:Por qu especies que al final desarrollan adaptaciones para formas tan absolutamentediferentes de vida han de ser casi indistinguibles en sus etapas tempranas? Por qu elplan de Dios para los humanos y los tiburones demanda que tengan embriones casiidnticos? Por qu las salamandras terrestres, si no descendieron de ancestrosacuticos, pasan por una etapa larval totalmente dentro del huevo, con branquias y aletasque nunca se emplean, y luego pierden estos rasgos antes de romper el cascarn?stas son preguntas retricas, pero sealan a puntos legtimos de inicio de investigacin.Los rasgos que Futuyma menciona puede que existan porque un Creador los emplepara algn propsito inescrutable; puede que reflejen la herencia de antecesorescomunes especficos; puede que se deban a algn proceso an no imaginado que laciencia pueda descubrir en el futuro. La tarea de la ciencia no es especular acerca de porqu Dios podra haber hecho las cosas de esta manera, sino ver si mediante investigacinemprica se puede establecer una causa material. Si la biologa evolutiva ha de ser unaciencia y no una rama de la filosofa, sus teorizadores han de estar dispuestos a hacer lapregunta cientfica: Cmo se puede confirmar o falsar la hiptesis de Darwin dedescendencia con modificaciones?Gould y Futuyma nos sealan hacia una forma de responder a esta pregunta. Desde lapoca de Darwin hasta el presente, los bilogos evolutivos han credo que ladescendencia comn implica algunas proposiciones muy importantes acerca de lahomologa y del desarrollo embrionario. Si los rasgos homlogos son reliquias dedescendencia comn, tendran que poderse seguir a partes embrionarias comunes. A lainversa, si hubiera evidencia de que partes que parecen homlogas en organismosadultos se han desarrollado por vas muy diferentes en el embrin, esto sera evidenciade que haban evolucionado por separado y que por tanto no se han heredado de unantepasado comn. Esta correspondencia entre homologa en el adulto y en las formasembrionarias le pareca tan lgicamente ineludible a Darwin que en la sexta edicinde El Origen de las Especies defini la homologa como aquella relacin entre partesque resulta de su desarrollo de partes embrionarias correspondientes. Los genes erandesconocidos en tiempos de Darwin, pero por extensin de la misma lgica, losmodernos bilogos han supuesto que las partes correspondientes del embrin estntambin controladas por genes homlogos.La definicin de homologa dada por Darwin reflejaba una creencia ampliamenteextendida entre los evolucionistas de que hay una profunda relacin entre la ontogenia yla filogenia es decir, entre el desarrollo embrionario y la historia evolutiva. En losprimeros aos, este concepto fue expresado en la llamada Ley Biogentica de Ernst 57 58. Haeckel: La ontogenia recapitula la filogenia. Que los embriones realmenterecapitulen las formas adultas ancestrales que los humanos pasen, por ejemplo, atravs de etapas de pez y reptil nunca que sustentado por la evidencia, y losembrilogos la descartaron discretamente. Sin embargo, el concepto era tericamentetan grato que generaciones de estudiantes de biologa la aprendieron como un hecho.Gould recuerda que le ensearon esta frmula en la escuela, cincuenta aos despus dehaber sido descartada por la ciencia.Aunque la ley de Haeckel ha sido desacreditada, hay otra interpretacin de la relacinentre ontogenia y filogenia que sobrevive bajo el nombre de Ley de Von Baer. Estahiptesis propone que las semejanzas entre los embriones reflejan niveles declasificacin biolgica, de modo que, por ejemplo, todos los vertebrados se parecenmucho en las primeras etapas de desarrollo, pero van hacindose ms y ms distintos alirse aproximando a su etapa adulta. La anterior declaracin que hemos citado deFutuyma incorpora la Ley de Von Baer (aunque con sobretonos de Haeckel). El mismoDarwin expres este mismo extremo con su acostumbrada elocuencia. Describiendo loshechos de la embriologa como no a la zaga de ningn otro en cuanto a su importanciapara su teora, observ que el embrin en sus etapas tempranas es una imagen ms omenos oscurecida del progenitor, bien en su estado adulto o larval, de todos losmiembros de la misma gran clase. Toda excepcin a esta regla de semejanzaembrionaria temprana, crea Darwin, se podan explicar como adaptaciones de las etapaslarvales a diferentes medios. Por cuanto una larva ha de competir por los alimentos y hade sobrevivir a los predadores, podra ser modificada por la seleccin natural, aunqueetapas posteriores quedasen sin afectar.Esta formulacin est ligada a la lgica bsica de la comprensin darwiniana de lahomologa. Si las similitudes heredadas de una forma ancestral se pueden asignar a unproceso de desarrollo comn y a genes comunes, es lgico esperar que estos rasgosancestrales sean generados en etapa temprana del proceso del desarrollo embrionario.Los organismos diferentes en un mismo grupo (como los vertebrados) deberancomenzar en la vida como organismos relativamente similares y luego ir conformandoms adelante sus rasgos distintivos. Lo mismo que con la ley de Haeckel, esta imagen estan grata que ha sido enseada como un hecho a generaciones de estudiantes de biologa.Desafortunadamente para la teora, sin embargo, los hechos no se ajustan tanlimpiamente a la preconcepcin terica. Bien lejos de proveer la sencilla confirmacinque sugiere Futuyma, los patrones embrionarios generan un monumental rompecabezaspara la teora. Aunque es verdad que todos los vertebrados pasan por una etapaembrionaria en la que se parecen entre s, de hecho llegan por vas muy diferentes a estaetapa. Despus de su fertilizacin, un huevo de vertebrado pasa por unas divisiones ymovimientos celulares caractersticos de su clase: llos peces siguen un patrn, losanfibios otro, las aves otro distinto, y los mamferos otro tambin distinto de las dems.Estas diferencias no se pueden explicar como adaptaciones larvales, porque estas etapastempranas tienen lugar antes de la forma larval, y por ello no parece que quedenexpuestas a la seleccin natural. Slo se puede ajustar la teora de Darwin con los hechosde la embriologa si se desechan las etapas tempranas de desarrollo, pero son58 59. precisamente las etapas tempranas de desarrollo las que Darwin declar que eran las mssignificativas!Las etapas posteriores del desarrollo no muestran mayor tendencia a cooperar con lasexpectativas darwinistas que las ms tempranas. Las semejanzas entre las estructurasseas en los miembros de los vertebrados parecen sugerir un origen comn. Tal comopregunta Gould retricamente, por qu habran de ser similares, si no han sidoheredadas de un antepasado comn? Pero desde una perspectiva darwinista, lacontinuidad genealgica debera quedar reflejada en la continuidad del desarrollo. Enotras palabras, la similitud de patrn en el miembro maduro debera reflejar unarepeticin de patrones ancestrales en el miembro en desarrollo en el embrin.Desafortunadamente, una comparacin detallada del desarrollo de los miembros enpeces, aves y anfibios demuestra que eso no es as. Al contrario, las clulas embrionariasque dan origen a los huesos de los miembros exhiben patrones de divisin, ramificaciny produccin de cartlago que difieren entre cada especie, sin amoldarse a laspredicciones basadas en la teora de la descendencia comn. Bajo criteriosembriolgicos, las similitudes en los miembros vertebrados se asemejan ms a analogasque a homologas, y como tales no dan apoyo alguno a la pretensin de Gould de queson imperfecciones heredadas de un antecesor comn.Los embrilogos saben muy bien que los embriones de los vertebrados se desarrollansiguiendo diferentes caminos, slo para converger en apariencia a mitad del proceso, yluego volver a diverger hasta que por fin generan (de diversas maneras) estructurasseas similares en sus miembros. Se puede concebir que haya alguna manera en que losdarwinistas ajusten su teora a estos desconcertantes hechos si suponemos a priori quela teora es cierta. Pero no es esto lo que estamos tratando ahora. Los hechos de lahomologa y de la embriologa han sido presentados como una confirmacin directa delhecho de la evolucin, y no lo son en absoluto. Si la embriologa es nuestra mejorgua a la genealoga, como pensaba Darwin, nuestro gua parece estarnos diciendo quelos vertebrados tienen mltiples orgenes y que no heredaron sus similitudes de unantecesor comn.Eso nos lleva a la tercera prueba de Gould, que nos retrotrae al registro fsil. Gouldconcede que raras veces se ha encontrado evidencia fsil de macroevolucin, peroinsiste en que hay al menos dos casos en la secuencia vertebrada en los que se puedenconfirmar estas transformaciones. Un ejemplo es el de los reptiles mamiferoides, que,como su nombre implica, parecen ser intermedios en la transformacin de reptil amamfero. El otro es el de los homnidos, u hombres-simios, que estn aceptados porla ciencia oficial como predecesores genuinos de los humanos modernos. Esta evidenciafsil constituye el tema del siguiente captulo. 59 60. Captulo 6 La secuencia de los vertebradosLOS DARWINISTAS AFIRMAN que los anfibios y los peces modernos descendieron de unpez ancestral; que los reptiles descendieron de un antecesor anfibio; y que las aves y losmamferos descendieron por separado de antecesores reptiles. Finalmente, dicen que losseres humanos y los simios modernos tuvieron un antecesor simio comn, del quedescendieron los humanos modernos a travs de intermedios transicionales que han sidoidentificados de forma positiva. Segn Gould, los fsiles en las transiciones reptil amamfero y simio a hombre proveen una confirmacin decisiva del hecho de laevolucin.Antes de pasar a las pruebas, he de imponer una importante condicin que de ciertopondr muy incmodos a los darwinistas. Esta condicin es que la evidencia ha de servalorada con independencia de cualquier suposicin acerca de la veracidad de la teoraque se est sometiendo a ensayo.La paleontologa, como vimos en el Captulo Cuatro, ha adoptado la descendenciadarwiniana como una certidumbre deductiva y ha intentado revestirla de detalles msbien que someterla a prueba. El xito de los expertos en fsiles que estudian la evolucinha venido a significar el xito en la identificacin de antepasados, lo que provee unincentivo para establecer criterios que permita la identificacin de antepasados. GarethNelson, del Museo Americano de Historia Natural, ha expresado en lenguaje llano loque esto ha venido a significar en la prctica:Hemos de tener algunos antepasados. Tomaremos stos. Por qu? Pues porquesabemos que han de estar ah, y stos son los mejores candidatos. As es a grandesrasgos como la cosa ha funcionado. Y no exagero nada.Evidentemente, los antepasados no pueden confirmar la teora si han sido designadoscomo tales slo porque la teora les deca a los investigadores que los antepasadoshaban de estar ah.Examinemos ahora la secuencia vertebrada.De peces a anfibiosLa historia que se ha de someter a prueba es que una especie de peces desarroll lacapacidad de salir del agua y de desplazarse sobre tierra, evolucionando mientras, demanera ms o menos sincrnica, el peculiar sistema reproductor de los anfibios y otrosrasgos de los mismos. No se ha identificado ninguna especie de peces fsiles comoantecesora de los anfibios, pero hay un orden extinto de peces conocido como losripidistios, que los darwinistas describen frecuentemente como un grupo ancestral.60 61. Los ripidistios tienen rasgos esquelticos parecidos a los de los primitivos anfibios,incluyendo huesos que parecen que podran haber evolucionado a piernas. Pero segn elextenso libro de texto de Barbara J. Stahl,Vertebrate History, ninguno de los pecesconocidos es considerado como directamente ancestral de los ms primitivosvertebrados terrestres. La mayora de ellos vivieron despus de la aparicin de losprimeros anfibios, y los que vinieron posteriormente no muestran evidencia alguna dedesarrollar los firmes miembros y costillas que caracterizaron a los primitivostetrpodos.En 1938 unos pescadores capturaron en el Ocano ndico un celacanto, un antiguo pezque se crea que estaba extinto desde haca unos setenta millones de aos. Muchospaleontlogos consideraron que el celacanto estaba estrechamente relacionado con losripidistios, y de esta manera se esperaba que un espcimen vivo arrojara luz sobre laspartes blandas de los inmediatos antecesores de los anfibios. Pero cuando se diseccionel moderno celacanto, sus rganos internos no mostraron ninguna seal de estarpreadaptado para un medio terrestre y no dieron indicacin alguna de cmo podra serque un pez se transformase en anfibio. La experiencia sugiere que un pez ripidistiopodra ser igualmente frustrante para los darwinistas si se pudiesen examinar las partesblandas de su cuerpo.Anfibios a reptilesNo existen candidatos satisfactorios para documentar esta transicin. Hay anfibiosfsiles llamados Seymouria que tienen algunas caractersticas esquelticos reptilianas,pero aparecen demasiado tardamente en el registro fsil y la evidencia reciente indicaque eran verdaderos anfibios. En todo caso, la transicin es de tal tipo que sera difcil deconfirmar con fsiles, porque la diferencia ms importante entre anfibios y reptilesinvolucra las partes blandas no fosilizadas de sus sistemas reproductivos. Los anfibiosponen sus huevos en el agua y las larvas sufren una complicada metamorfosis antes dellegar a la etapa adulta. Los reptiles ponen un huevo con una dura cscara y los jvenesson rplicas perfectas de los adultos ya al salir del cascarn. No existe explicacinalguna de cmo un anfibio pudiera haber desarrollado un modo reptiliano dereproduccin mediante descendencia darwiniana.Reptiles a mamferosLlegamos por fin a la joya de la corona de la evidencia fsil para el darwinismo, losfamosos reptiles mamiferoides citados por Gould y muchos otros como pruebaconcluyente. El gran orden Therapsida contiene muchos fsiles con rasgos esquelticosque parecen intermedios entre los de los reptiles y los de los mamferos. En la frontera,los reptiles y los mamferos fsiles son difciles de distinguir. El criterio usual es que unfsil es considerado de reptil si su mandbula contiene varios huesos, de los que uno deellos, el articular, se conecta con el hueso cuadrado del crneo. Si la mandbula inferiorse compone de un solo hueso dentario, conectndose con el hueso escamosal del crneo,el fsil es clasificado como mamfero.61 62. En este rasgo crtico de la estructura de la mandbula, y en algunos otros rasgos, variosTerpsidos se aproximan tanto a los rasgos de los mamferos que en algunos casospodran razonablemente clasificarse como bien reptiles, bien mamferos. La vvidadescripcin de Gould expone la importancia de este hecho:La mandbula inferior de los reptiles contiene varios huesos, y la de los mamferos slouno. Las mandbulas no mamferas quedan reducidas, paso a paso, en los antecesores nomamferos, hasta que llegan a ser diminutas protuberancias situadas en la parte posteriorde la mandbula. Los huesos martillo y yunque del odo mamfero sondescendientes de estas protuberancias. Cmo pudo conseguirse esta transicin?,preguntar el creacionista. Desde luego, un hueso est o bien del todo en la mandbula oen el odo. Sin embargo, los paleontlogos han descubierto dos linajes transicionales deTerpsidos (los llamados reptiles mamiferoides) con una doble articulacin demandbula una compuesta de los viejos huesos cuadrado y articular (que pronto se hande transformar en el martillo y el yunque), y la otra de los huesos escamoso y dentario(como en los mamferos modernos).Podemos conceder la declaracin estricta de Gould, pero su pretensin ms amplia deque con ello queda establecida la transicin de reptil a mamfero es cosa muy distinta.Han existido seres con una estructura del hueso craneano de carcter intermedio entre lade los reptiles y mamferos, y por ello es posible la transicin con respecto a este rasgo.Por otra parte, hay muchos rasgos importantes por los que los mamferos difieren de losreptiles adems de la mandbula y de los huesos del odo, incluyendo losimportantsimos sistemas reproductores. Como vimos en otros ejemplos, laconvergencia en rasgos esquelticos entre dos grupos no seala necesariamente a unatransicin evolutiva.Douglas Futuyma hace una confiada declaracin acerca de los Terpsidos que enrealidad revela cun ambiguos son los fsiles terpsidos. Escribe l que la transicingradual de los reptiles terpsidos a mamferos est tan abundantemente documentada pordocenas de especies en todas las etapas de transicin, que se hace imposible decir quespecies terpsidas fueron los verdaderos antecesores de los modernos mamferos. Perouna gran cantidad de candidatos disponibles slo es un punto positivo si se pueden situaren una sola lnea de descendencia que pueda realmente llevar de una especie concreta dereptil a un descendiente mamfero primitivo determinado. La presencia de similitudes enmuchas especies diferentes ajenas a cualquier posible lnea ancestral slo llama laatencin al hecho de que las similitudes esquelticas no implican necesariamentedescendencia comn. El concepto de que los mamferos-en-general evolucionaron de losreptiles-en-general por medio de una amplia masa de diversas lneas terpsidas no esdarwinismo. La transformacin darwiniana demanda una lnea singular de descendenciaancestral.Parece que las cualidades mamiferoides de los Terpsidos estaban ampliamentedistribuidas por todo el orden, en muchos y diferentes subgrupos que son mutuamenteexcluyentes como candidatos para antecesores de los mamferos. Se puede construir unalnea artificial de descendencia, pero slo mezclando de manera arbitraria especmenes62 63. de diferentes subgrupos, y disponindolos fuera de su verdadera secuencia cronolgica.Si nuestra hiptesis es que los mamferos evolucionaron slo una vez de los Terpsidos(punto ste al que volver ms adelante), entonces la mayor parte de los Terpsidos concaractersticas mamiferoides no fueron parte de una transicin macroevolutiva. Si lamayora de ellos no lo fueron, quiz no lo fue ninguno de ellos.La tesis de que los Terpsidos son una cadena ancestral que vincula a los reptiles con losmamferos sera mucho ms persuasiva si la cadena se pudiese fijar a algo especfico aambos extremos. Desafortunadamente, unas importantes diferencias estructurales entrelos tempranos mamferos hacen igual de difcil escoger un mamfero especfico comodescendiente que tomar a alguno de los Terpsidos como antecesor especfico. Estadesconcertante situacin llev a algunos paleontlogos a considerar una perturbadorateora de que los mamferos, que durante mucho tiempo fueron considerados como ungrupo naturalmente monofiltico (es decir, procedente de un antecesor mamferocomn) eran en realidad varios grupos que haban evolucionado por separado a partir dediferentes lneas de terpsidos.Convertir los mamferos en un grupo polifiltico hara de los Terpsidos unosantecesores ms plausibles, pero slo al coste inaceptable de minar el argumentodarwinista de que las homologas de los mamferos son reliquias de una descendenciacomn. Que los mamferos evolucionasen ms de una vez es una cuestin abierta por loque a los fsiles respecta, pero el prestigioso George Gaylord Simpson rebajconsiderablemente las exigencias al decidir que un grupo podra ser consideradomonofiltico de forma razonable si descenda de una sola unidad de rango inferior en lajerarqua taxonmica. Habiendo surgido del orden Therapsida, la clase Mammalia eraaceptable como unidad natural.Si uno no quiere detenerse en la transicin reptil a mamfero sino que quiere proseguircon el intento de dar una explicacin coherente de la macroevolucin hasta la clasemisma de los Mamferos, se hace inmediatamente evidente que hay mucho ms queexplicar que las diferencias en la estructura de la mandbula y de los huesos del odoentre reptiles y mamferos. La clase de los Mamferos incluye grupos tan diversos comolas ballenas, las marsopas, las focas, los osos polares, los murcilagos, el ganado, losmonos, gatos, cerdos y zarigeyas. Si los Mamferos son un grupo monofiltico,entonces el modelo darwinista demanda que cada uno de los grupos haya descendido deun simple mamfero terrestre pequeo no identificado. Habra tenido que existir unaenorme cantidad de especies en la lnea directa de transicin, pero el registro fsil no losregistra.Reptil a aveEl Archeopteryx (ala antigua), un ave fsil que aparece en rocas que se estiman deunos 145 millones de aos, fue descubierto poco despus de la publicacin de El Origende las Especies, y con ello ayud enormemente a establecer la credibilidad deldarwinismo y a desacreditar a escpticos como Agassiz. El Archopteryx tiene variosrasgos esquelticos que sugieren una estrecha relacin con un pequeo dinosaurio 63 64. llamado Compsognathus. Globalmente es aviano, con alas, plumas y espoleta, pero tienegarras en las alas y dientes en el pico. Ningn ave moderna tiene dientes, aunquealgunas antiguas aves las tenan, y hay un ave moderna, el hoatzn, que tiene garras.El Archopteryx es un impresionante mosaico. La cuestin es si constituye prueba deuna transicin de reptil (dinosaurio) a ave, o si es simplemente una de aquellas extraasvariedades, como el actual ornitorrinco, que tienen rasgos parecidos a los de otra clase,pero que no son intermedios de transicin en el sentido darwiniano. Hasta hace muypoco, la tendencia entre los paleontlogos era considerar al Archopteryx como una vamuerta y no como el antecesor de las aves modernas. Las siguientes aves fsiles msantiguas eran zambullidoras acuticas especializadas que no daban muestras de poderser sus descendientes directos.16La imagen ha cambiado algo despus de descubrimientos de aves fsiles, una en Espaay otra en China, en rocas datadas en unos 125 y 135 millones de aos. Los nuevosespecmenes tienen rasgos esquelticos reptilianos que las hacen idneas como posiblesintermedios entre el Archopteryx y ciertas aves modernas. Sin embargo, la evidencia esdemasiado fragmentaria para justificar cualquier conclusin cierta. Segn una reseapublicada en 1990 por Peter Wellnhofer, una autoridad reconocida, es imposibledeterminar si Archopteryx fue realmente el antecesor de las aves modernas. Wellnhoferllega a la conclusin de que esta correlacin no tiene gran importancia, porque losespecmenes deArchopteryx dan pistas acerca de cmo evolucionaron las aves, yporque son documentos sin los que la idea de la evolucin no sera tan poderosa.As, en el Archopteryx tenemos un posible antecesor de las aves, no uno de seguro.Como en los casos de los mamferos, hay abundantes dificultades para imaginar comocualquier antecesor solitario podra haber producido descendientes tan variados como elpingino, el colibr y el avestruz a travs de etapas intermedias viables. La ausencia deevidencia fsil para las transiciones queda sin embargo ms fcilmente disculpada,porque las aves tienen un estilo de vida que asegura que sus cuerpos raramente quedarnfosilizados.Globalmente, el Archopteryx es un punto vlido para los darwinistas, pero, cuntaimportancia tiene? Los que acudan a la evidencia fsil como darwinistas convencidosvern una confirmacin poderosa, pero los escpticos vern una excepcin solitaria a unpatrn constante de refutacin fsil. Si lo que estamos haciendo es poniendo a prueba eldarwinismo y no slo buscando uno o dos hechos confirmadores, entonces un slo buencandidato a una posicin de antecesor no es suficiente para salvar una teora quepropone una historia a nivel mundial de transformacin evolutiva continua.16Un paleontlogo llamado Chatterjee afirma haber descubierto evidencia fsil de un ave a la que llama protoavis,en rocas de Texas que se estiman de 225 millones de aos. Aves fsiles muchos ms antiguas que 145 millonesde aos descalificaran al Archopteryx como antecesor de las aves, pero la asercin de Chatterjee ha sido puestaen tela de juicio.64 65. Cualquiera que sea la conclusin a la que uno llegue acerca del Archopteryx, el origende las aves presenta muchos misterios. El vuelo tuvo que evolucionar, junto con lasintrincadas alas y otros equipos especializados, incluyendo el distintivo pulmn de lasaves. Quiz las aves evolucionaron de alguna manera procedentes de predecesoresdinosaurios, con elArchopteryx como estacin intermedia, pero incluso en base de estasuposicin desconocemos qu mecanismo pudo haber producido todos los complejos einterrelacionados cambios necesarios para esa transformacin.De simios a hombresEn el artculo Hecho y Teora de 1981 que hemos tratado en el anterior captulo,Gould citaba la media docena de especies humanas descubiertas en rocas antiguascomo prueba de que los humanos evolucionaron de los simios. Cuando public unaversin revisada del mismo argumento en 1987, el nmero de especies se haba reducidoa cinco, una de las cuales era el Homo sapiens mismo, pero el argumento era el mismo:Acaso Dios por alguna razn inescrutable, o meramente para poner a prueba nuestrafe iba a crear cinco especies, una tras otra (Australopithecus afarensis, A. africanus,Homo habilis, H. Erectus y H. Sapiens) para imitar una tendencia continua de cambioevolutivo?17Esta forma de plantear la cuestin hace parecer que Darwin propuso su teora debido aque la presencia de una abundancia de intermedios fsiles entre los simios y los hombrespeda una hiptesis explicativa. Naturalmente, lo que sucedi es que la teora fueaceptada antes, y que la evidencia corroborante fue descubierta e interpretada en el cursode un esfuerzo decidido por encontrar los eslabones perdidos que exiga la teora. Lacuestin que suscita esta secuencia de acontecimientos no es si Dios ha estado plantandoevidencias fsiles para poner a prueba nuestra fe en Gnesis, sino si la imaginacindarwinista no ha tenido un importante papel en la construccin de la evidencia que se hapresentado para sustentar la teora de Darwin.La antropologa fsica el estudio de los orgenes humanos es un campo que a lolargo de la historia ha estado ms pesadamente influido por factores subjetivos quecualquier otro campo de la ciencia respetable. Desde la poca de Darwin hasta laactualidad, el linaje del hombre ha sido una certidumbre cultural que suplicaba unaconfirmacin emprica, y la fama universal era la recompensa de cualquiera que pudiesepresentar una evidencia fsil plausible de eslabones perdidos. La presin para encontrar17Las cuatro especies de hombres-simios que Gould cita incluyen los dos Australopitecinos en el lado simio de lademarcacin, que tenan cerebros de simio y que supuestamente andaban erguidos, y los especmenes Homo decerebro mayor. El Homo habilis (Hombre hbil) de Louis Leakey est en la lnea fronteriza y le fue concedida laposicin de Homo principalmente porque fue encontrado en un emplazamiento junto con herramientasprimitivas, que se supone que habra empleado. Los lectures que aprendieron acerca de estos temas en la escuelapuede que se sientan sorprendidos al saber que el hombre de Neandartal es frecuentemente considerado comoun subgrupo dentro de nuestra propia especie, y que el Cro-Magnon es sencillamente el hombre moderno.Algunos otros nombres familiares fueron o bien expulsados del panten, o bien absorbidos en las cuatroespecies. La clasificacin de los fsiles de homnidos es un tema acerbamente polmico y estuvo en el caos hastaque el omnipresente Ernst Mayr intervino y estableci las normas bsicas. 65 66. una confirmacin era tan intensa que condujo a un espectacular fraude, el hombre dePiltdown que fue celosamente protegido por los funcionarios del Museo Britnicofrente a inspecciones no amistosas, permitiendo que durante cuarenta aos prestase eltil servicio de moldear la opinin pblica.Las reconstrucciones de museo basadas en las escasas evidencias fsiles han causado ungran impacto en la imaginacin del pblico, y los fsiles mismos han tenido un efectosimilar sobre los antroplogos. La atmsfera psicolgica que rodea a la contemplacinde los fsiles de homnidos es extraamente reminiscente de la veneracin de lasreliquias en un santuario medieval. Precisamente as es como Roger Lewin describa laescena en la exhibicin Ancestors de 1984 en el Museo Americano de Historia Natural,una exposicin sin precedentes de fsiles originales relacionados con la evolucinhumana, procedentes de todas partes del mundo.Aquellas inapreciables y frgiles reliquias fueron transportadas por ansiososconservadores en asientos de avin de primera clase y llevadas al Museo en unacabalgata de limusinas con escolta policial. Dentro del Museo, las reliquias fuerondispuestas detrs de vidrio antibalas, para que antes de su exposicin al pblico fuesenadmiradas por un grupo selecto de antroplogos, que hablaban en voz baja, porque eracomo hablar de teologa en una catedral. Un socilogo que observ este ritual de latribu de los antroplogos coment: A m eso me suena a culto a los antepasados.Lewin considera comprensible que los antroplogos que observan los huesos de susantecesores se sientan emocionalmente ms implicados en su materia que otras clases decientficos. Hay una diferencia. Hay algo indescriptiblemente conmovedor acerca deacunar en las manos un crneo procedente de sus propios ascendientes. Lewin tienetoda la razn, y no creo que pueda haber nada ms capaz de detraer de la objetividad delpropio criterio. Las descripciones de fsiles de parte de gente que anhelan acunar a susantecesores en sus manos tendran que ser escrutadas con tanto cuidado como una cartade recomendacin recibida de la madre del solicitante de un trabajo. En su libroEvolucin Humana, Lewin informa de numerosos ejemplos de la subjetividadcaracterstica de la investigacin de los orgenes humanos, lo que le lleva a la conclusinde que este campo est invisible pero constantemente influido por la cambiante propiaimagen de la humanidad. En castellano y sin circunloquios, esto significa que vemos loque esperamos ver, excepto si somos sumamente rigurosos acerca de refrenar nuestrosprejuicios.Claro, los antroplogos se critican sus trabajos entre s sus feroces rivalidadespersonales son en parte responsables de la subjetividad de sus juicios pero la cuestinque debaten es a quin pertenecen los candidatos fsiles que representan con mayorprecisin la historia de la evolucin humana, no si hay prueba fsil de la transicin desimio a hombre. Para los que han decidido consagrar sus vidas a explorar de maneraexacta cmo los humanos evolucionaron de los simios, las personas que dudan de lapremisa bsica son por definicin creacionistas, y por ello no han de ser tomadas enserio. Ni se plantea que pueda no haber evidencia fsil fiable de la evolucin humana.66 67. Sin embargo, un prestigioso observador extranjero ha propuesto lo impensable. SollyZuckerman, uno de los ms influyentes cientficos britnicos y lder experto en primates,es un buen cientfico materialista que considera como evidente por s misma laevolucin de los hombres procedente de los simios, pero que tambin considera a muchade la evidencia fsil como paparruchas. Zuckerman someti a los Australopitecinos aaos de intrincadas pruebas biomtricas y lleg a la conclusin de que la baseanatmica para la afirmacin de que andaban y corran erguidos es tanto ms endebleque la evidencia que seala a la conclusin de que su andadura era alguna variante de loque se ve en Primates subhumanos, que sigue siendo inaceptable.El juicio de Zuckerman sobre las normas profesionales de la antropologa fsica no erageneroso: las compar con la parapsicologa, y observ que el registro de especulacionesdesaforadas en los orgenes humanos es tan pasmoso que es legtimo preguntar si existemucha ciencia en este campo. No es sorprendente que los antroplogos se resintiesende este juicio, que los habra dejado sin fsiles y sin categora profesional. Wilfred LeGros Clark llev a cabo un estudio rival que lleg a conclusiones ms aceptables, y elconsenso de los expertos, lo que significa aquellos que ms tenan que perder, fue queZuckerman era un manitico estrafalario sin ninguna sensibilidad para aquel tema. Lascuestiones de biometra son tcnicas, pero la verdadera disputa era sobre un conflicto deprioridades. La premisa metodolgica de Zuckerman era que la primera prioridad de losinvestigadores de los orgenes humanos haba de ser evitar embrollos como los fiascosdel Hombre de Piltdown y de Nebraska, y no encontrar fsiles que pudiesen proclamarplausiblemente como antecesores. Su premisa factual era que la variacin entre losfsiles de simios es lo suficientemente grande como para que un cientfico cuyaimaginacin estuviese atrapada por el deseo de encontrar antecesores poda fcilmenteencontrar algunos rasgos en un simio fsil y decidir que eran prehumanos.Concedidas estas dos premisas, segua que todos los candidatos a antecesores habande ser sometidos a un riguroso anlisis objetivo, y rechazados si el anlisis era o biennegativo, o bien cuestionable.Zuckerman entenda que era probable que ninguno de los fsiles homnidos simiescospudiese pasar esta clase de prueba, y que en consecuencia la prueba fsil fsil de laevolucin humana pudiese quedar limitada a especmenes como el Hombre deNeandertal, que son humanos o casi humanos. La ausencia de evidencia directa de unatransicin simio a hombre no lo turbaba, porque l daba por supuesto que el modelodarwinista estaba establecido para los humanos y para otras especies sobre una baselgica. Adems, la evidencia de relaciones ancestrales est generalmente ausente delregistro fsil. Siendo eso as, debera ser ms causa de sospechas que de parabienes si sediese una acumulacin de antecesores en una rea en la que los observadores humanosson ms susceptibles a dar rienda suelta a la imaginacin.La postura de Zuckerman podra haber parecido razonable a personas que no tuviesenmucho que perder en la cuestin, pero se han de considerar tambin los aspectosculturales y econmicos de la situacin. La historia de la descendencia de los sereshumanos de los simios no es una mera hiptesis cientfica; es el equivalente secular de lahistoria de Adn y Eva y es un asunto de una inmensa importancia cultural. La 67 68. propagacin de esta historia demanda ilustraciones, exhibiciones musesticas yreconstrucciones televisivas. Tambin precisa de un sacerdocio, bajo la forma de milesde investigadores, maestros y artistas que proveen un detalle realista e imaginativo y quecomunican la historia al gran pblico. Las necesidades del pblico y de la profesinaseguran que se encontrar la evidencia confirmadora, pero slo una auditora llevada acabo por personas no previamente consagradas por adelantado a la hiptesis bajoinvestigacin nos podr decir si la evidencia tiene algn valor como confirmacin.Por todas estas razones, no acepto las pretendidas especies homnidas como datosobservados de manera independiente que puedan confirmar el modelo darwinista.Tendra que aadir, no obstante, que no es necesario este grado de escepticismo paradejar patente que la serie homnida citada por Gould est abierta a dudas. Por ejemplo,algunos expertos reconocidos dudan de que el A. Afarensis y el A. Africanus fuesenrealmente especies distintas, y muchos niegan que jams existiese una especiecomo Homo habilis. La hiptesis ms fascinante en este campo ahora es la teora de laEva mitocondrial basada en la hiptesis del reloj molecular que se discute en elCaptulo Siete, y que afirma que los seres humanos modernos surgieron de frica hacemenos de 200.000 aos. Si se acepta esta hiptesis, entonces todos los fragmentosde Homo erectus descubiertos fuera de frica estn necesariamente fuera de la cadenaancestral, porque tienen ms de 200.000 aos.Con todo, por seguir la discusin, me doy por satisfecho con suponer que existiesensimios pequeos (losAustralopitecinos) que anduviesen erguidos o ms erguidos que lossimios actuales, y que puede haber existido tambin una especie intermedia (Homoerectus) que anduviese erguida y que tuviese un tamao de cerebro intermedio entre elde los hombres modernos y los simios. En base de esta suposicin hay unos posiblespasos de transicin entre los simios y los humanos, pero nada semejante a la tersa lneade desarrollo que proclamaron Dobzhansky y otros neodarwinistas. Hemos de imaginarlo que Steven Stanley llama ramificacin rpida, un eufemismo designandomisteriosos saltos que de alguna manera produjeron, de materiales animales, la mente yel espritu humanos. En la ausencia de confirmacin de que eso sea posible, lo razonablees mantener abierta la posibilidad de que las supuestas especies homnidas fueron algodistinto a antecesores humanos, incluso si son fiables las descripciones de los fsiles.Los homnidos, como los reptiles mamiferoides, proveen como mucho algunoscandidatos plausibles para su identificacin como antecesores, si de entrada damos porsupuesto que debieron existir antecesores. Que 130 aos de esfuerzos muy decididosintentando confirmar el darwinismo no haya logrado nada mejor que encontrar unospocos ejemplos ambiguos para sustentarlo es una evidencia negativa significativa.Tambin es significativo que tanto del pretendido apoyo provenga de la historia de laevolucin humana, donde es ms de esperar la subjetividad en la evaluacin.Cuando se examinan de manera objetiva, los fsiles proveen mucho ms desaliento queapoyo para el darwinismo, pero el examen objetivo ha sido pocas veces el objeto de lapaleontologa darwinista. El enfoque darwinista ha sido de manera consistente encontraralguna evidencia fsil como sustento, presentarla como prueba de evolucin, y luego68 69. ignorar todas las dificultades. Esta prctica queda ilustrada por el uso que se ha hecho deun fsil recin descubierto de una criatura ballenoide llamada Basilosaurus.El Basilosaurus era un enorme monstruo como serpiente que vivi durante la primerapoca de las ballenas. Originalmente se pens que era un reptil (el nombre significalagarto rey), pero pronto fue reclasificado como mamfero y primo de las modernasballenas. Los paleontlogos informan ahora que un esqueletode Basilosaurio recientemente descubierto en Egipto tiene apndices que parecenpiernas y pies posteriores vestigiales. La funcin a que pudiesen haber servido es oscura.Son demasiado pequeos incluso para poder haber servido de mucho para la natacin, ydesde luego no hubiesen podido servir para sostener aquel enorme cuerpo sobre la tierra.Los descubridores del fsil especulan que estos apndices pueden haber sido tiles comoayuda para la copulacin.Los reportajes sobre el fsil en las revistas cientficas y en los diarios presentan elhallazgo como prueba que las ballenas anduvieron en el pasado sobre piernas, y que porello descienden de mamferos terrestres. Ninguno de estos reportajes menciona laexistencia de ningn problema irresuelto en el escenario de la evolucin de la ballena,pero los problemas son descomunales. Las ballenas tienen todo tipo de equipamientoque les permite la inmersin, la comunicacin submarina mediante ondas sonoras yincluso para permitir a los pequeos mamar sin tragar agua de mar. El desarrolloadaptativo gradual de cada una de estas caractersticas presenta los mismos problemastratados en relacin con las alas y los ojos en el Captulo Tres. Incluso las patasvestigiales presentan problemas. Mediante qu proceso darwiniano se desvanecieronunos tiles miembros posteriores hasta proporciones vestigiales, y en qu etapa en latransformacin de roedor a monstruo marino tuvo esto lugar? Se transformaron losmiembros delanteros del roedor en aletas de ballena? No omos nada de estasdificultades porque para los darwinistas los problemas irresolubles no son cosaimportante.Darwin concedi que la evidencia fsil pesaba intensamente contra su teora, y as siguesiendo hasta el da de hoy. Por tanto, no es sorprendente que la ciencia darwinista hayavuelto la atencin a la evidencia molecular recin descubierta, pretendiendo que aqu almenos es donde se puede encontrar una prueba concluyente del modelo darwinista.Examinaremos esta pretensin en el siguiente captulo.69 70. Captulo 7La prueba molecularANTES DE TRATAR de conseguir alguna respuesta en base de la prueba molecular, seramejor repasar dnde nos encontramos. Qu sabemos ya, y qu necesitamos saber?Vimos en el Captulo Cinco que es posible clasificar los seres, y que para hacerlo esnecesario identificar las similitudes fundamentales llamadas homologas que reflejanuna verdadera relacin natural. Tanto antes como despus del triunfo del darwinismo,los clasificadores reconocan que las relaciones descubiertas de este modo no sonarbitrarias sino que ms bien expresan alguna propiedad genuina del orden natural. Losesencialistas que rechazaban la evolucin pensaban que los grupos naturales seajustaban a la pauta de un arquetipo, de una pauta que exista en algn mbito mstico,como la mente de Dios. Los darwinistas descartaron los arquetipos y pusieron en sulugar una creencia en antecesores comunes, en seres materiales que existieron en latierra en el distante pasado.La historia de la vida que se da en el registro fsil es de una importancia fundamentalcomo prueba del darwinismo, porque los necesarios antecesores comunes y eslabonesintermedios de transicin estn constantemente ausentes del mundo de lo viviente. Enlos niveles ms elevados de la jerarqua taxonmica, los grupos actuales sondiscontinuos. Cada criatura pertenece a un nico flum, clase y orden, y no hayintermedios. Esto es cierto incluso en el caso de los extraos mosaicos: el pez-pulmn esun pez, y el ornitorrinco palmpedo es un mamfero. Los clasificadores predarwinianoscitaban la ausencia de formas intermedias como razn concluyente para rechazar unaevolucin biolgica.Los darwinistas no niegan en principio la discontinuidad fundamental del mundo de loviviente, pero la explican como debido a la extincin de inmensas cantidades de formasintermedias que en el pasado vinculaban los grupos ahora distintos con sus antecesorescomunes remotos. Algunos darwinistas como Richard Dawkins incluso han sealado ala actual discontinuidad con orgullo, como si la misma fuese un descubrimiento deldarwinismo:En tanto que nos mantengamos por encima del nivel de la especie, y en tanto queestudiemos slo los animales modernos (o animales en cualquier momento temporaldeterminado ) no hay intermedios inauditos. Si un animal parece ser un intermedioinaudito, digamos que parezca ser exactamente un intermedio entre un mamfero y unave, un evolucionista puede estar confiado en que tiene que ser de manera decidida ouna cosa o la otra. Desde luego, es importante comprender que todos los mamferoshumanos, ballenas, ornitorrincos con su pie palmpedo, y el resto estn a igual70 71. distancia de los peces, por cuanto todos los mamferos estn vinculados con los pecespor va del mismo antecesor comn.En cierta manera, aade Dawkins, es una bendicin que el registro fsil sea imperfecto.Un registro fsil perfecto hara arbitraria la clasificacin, porque una categorasimplemente se fundira en la otra. Muchos otros darwinistas han dicho lo mismo, y lacuestin para aquellos de nosotros que querramos ver la prueba de ello es si hay algunamanera de poner a prueba de manera emprica estas declaraciones. En los CaptulosCuatro y Seis hemos examinado las dificultades que los darwinistas han encontrado paraconciliar su premisa de una continuidad en el pasado con la incapacidad de identificarantecesores comunes e intermedios de transicin en el registro fsil, y con la presenciageneralizada de la estasis (la ausencia de cambios significativos). Hoy en da, lo mismoque cuando Darwin public por vez primera El Origen de las Especies en 1859, elregistro fsil como un todo es una dificultad a conciliar, no un apoyo de la teora.El darwinismo daba no slo una premisa de cambio gradual desde los antecesores hastalos descendientes, sino tambin una explicacin de cmo este cambio podra crearnuevas formas de vida y estructuras biolgicas complejas. El mecanismo era la seleccinnatural de los organismos individuales el concepto darwiniano ms importante y laevidencia tocante a este extremo la hemos contemplado en los Captulos Dos y Tres.Vimos all que la hiptesis de que la seleccin natural es una fuerza creativa primordialno est empricamente bien sustentada, y que los darwinistas han empleado esteconcepto como una proposicin lgica virtualmente evidente por s misma, algo quesencillamente ha de ser cierto. A pesar de los desmentidos oficiales, los darwinistassiguen apelando a la seleccin natural de esta manera para explicar cualquier innovacino estasis que la naturaleza haya producido. Si aparecen nuevas formas, se da el crditode ello a la seleccin natural; si viejas formas no cambian, a esta fuerza conservadora sele da el nombre de seleccin estabilizadora; y si algunas especies han sobrevivido a lasextinciones en masa en tanto que otras han perecido, ello se debe a que lassupervivientes eran ms resistentes a la extincin.Los darwinistas han dicho una y otra vez que la seleccin natural no fue el medioexclusivo de la evolucin, pero a menudo han sido equvocos acerca de qu otras cosaseran admisibles y qu importancia podran tener. No niegan necesariamente que hayansucedido macromutaciones, pero con pocas excepciones niegan de forma vigorosa quemacromutaciones adaptativas pudiesen haber tenido ningn papel importante en laformacin de nuevas formas de vida o de rganos complejos. Los saltos o lasmacromutaciones sistmicas, mediante las que todos los rganos de un cuerpocambiaran de manera armnica en un solo cambio generacional, estn fuera deconsideracin: se trata virtualmente de milagros genticos. S que es claramente posiblealguna evolucin neutral, o deriva gentica. Los darwinistas creen que las variacionessurgen al azar, y que se pueden extender por azar, pero los darwinistas msrigurosamente lgicos han insistido en que las variantes han de pasar pronto la prueba dela seleccin natural o desaparecer. 71 72. Esta postura es una inferencia natural de los principios bsicos del darwinismo. Inclusocambios muy pequeos han de tener un impacto significativo sobre el xito en lareproduccin si la seleccin natural ha de llevar a cabo las necesarias maravillas de laartesana biolgica. Recordemos, por ejemplo, cmo Dawkins explicaba la evolucin delala. l argumentaba que la primera micromutacin (probablemente imperceptible) enaquella direccin tuvo que conferir alguna pequea ventaja selectiva, quiz impidiendoque la criatura se rompiese el cuello en una cada. Pero si las criaturas pueden variarsustancialmente sin ningn efecto significativo sobre la supervivencia o sobre el xitoreproductivo, la seleccin natural no puede ponerse a trabajar hasta que esta criaturahaya adelantado bastante en el desarrollo de las alas. El panseleccionismo ladoctrina de que la seleccin natural preserva o elimina incluso variaciones nfimas esuna consecuencia lgica de la suposicin de que la seleccin natural puede construirestructuras biolgicas complejas con slo micromutaciones como materia prima.La seleccin natural opera de manera directa sobre los caracteres del fenotipo18 quefuncionan en el medio, pero por extensin lgica ha de tener un efecto similar sobre elmaterial gentico que contiene la informacin que produce estos caracteres en el procesoreproductivo. As, una autoridad como Ernst Mayr anunci en 1963, en los inicios de larevolucin molecular, que creo sumamente improbable que cualquier gen vaya apermanecer selectivamente neutral por ningn espacio de tiempo.El propsito de este repaso ha sido el de clarificar lo que tendramos que encontrar en laevidencia molecular, o en cualquier otro cuerpo de nuevas evidencias, antes quequedemos justificados en la conclusin de que el darwinismo sea probablemente cierto.Deberamos encontrar evidencia de que realmente existieron los antecesores comunes ylas formas intermedias de transicin en el mundo de la vida del pasado, y que laseleccin natural, en combinacin con cambios genticos al azar, tiene realmente el tipode poder creativo que se le atribuye. No ser suficiente encontrar que los organismoscomparten una base bioqumica comn, ni que sus molculas, as como sus rasgosvisibles, se puedan clasificar en una pauta de grupos dentro de grupos. La importanteafirmacin del darwinismo no es que existen relaciones, sino que estas relaciones fueronproducidas por un proceso naturalista en el que especies progenitoras fuerongradualmente cambiadas en formas descendientes muy diferentes siguiendo largas ramas(o incluso espesos matorrales) de intermedios de transicin, sin intervencin de ningnCreador ni de ningn otro mecanismo no naturalista. Si el darwinismo as definido esfalso, entonces no tenemos ninguna informacin cientfica relevante acerca de cmolleg la vida a su actual complejidad y diversidad, y no podemos transformar laignorancia en informacin llamndola evolucin.Clarificada as la agenda de las materias a tratar, pasamos ahora a la evidencia para verqu nos dice acerca del poder de la seleccin natural y acerca de si se puede confirmar laexistencia de antecesores comunes y de formas intermedias.18 El trmino fenotipo se refiere a los rasgos visibles de un organismo, o de forma ms precisa a la expresindetectable de la interaccin entre el genotipo y el medio. El genotipo es el paquete invisible de genes que dirigeel crecimiento del fenotipo en el proceso reproductivo.72 73. DEBIDO a los grandes avances en bioqumica, se ha hecho posible comparar no slo losrasgos visibles de los organismos, sino tambin sus molculas. Los principalescomponentes de la clula biolgica incluyen las protenas, que gobiernan los procesosbioqumicos esenciales, y los cidos nucleicos (los famosos ADN y ARN), que dirigenla sntesis de las protenas. La estructura y composicin de estas molculasinmensamente complejas es ahora comprendida en parte, y as se pueden comparar lasprotenas y los cidos nucleicos de varios tipos de seres y se pueden cuantificar susdiferencias de manera precisa.Por ejemplo, cada molcula de protena se compone de una larga cadena de aminocidosen una secuencia especfica, anloga a la manera en que una oracin se compone conuna secuencia de letras y espacios en un orden particular. Los aminocidos son unoscompuestos orgnicos ms simples, y veinte de ellos se pueden combinar en variasformas para hacer protenas. Un tipo determinado de protena (como la hemoglobina)que se encuentra en una gran variedad de especies, diferir de manera ligera o no tanligera en sus secuencias aminocidas de especie en especie. La diferencia se puedecuantificar alineando las secuencias y contando la cantidad de posiciones en las quedifieren los aminocidos. Si hay un total de 100 posiciones y los aminocidos son losmismos en 80 de ellas y diferentes en 20, entonces el bioqumico puede decir que elgrado de divergencia es del 20 por ciento.Se pueden emplear tcnicas comparables para medir la divergencia en secuenciasmoleculares de las molculas de ADN y de ARN. El resultado es que los bioqumicoshan descubierto que es posible clasificar especies y grupos mayores por su grado desimilitud al nivel molecular. La validez de las clasificaciones as conseguidas es unacuestin polmica. No todas las molculas sugieren la misma pauta de relaciones, y enalgunos casos las clasificaciones moleculares difieren de clasificaciones tradicionales.Adems, no parece haber una relacin necesaria entre el grado de diferencia molecularentre dos especies y cualquier diferencia en caractersticas tangibles. Por ejemplo, todaslas especies de ranas se parecen mucho, pero sus molculas difieren tanto como las delos mamferos, un grupo que contiene formas tan fantsticamente diversas como laballena, el murcilago y el canguro.A pesar de estas dificultades, muchos cientficos consideran no slo posible laclasificacin molecular, sino, en principio, ms objetiva que la clasificacin basada enrasgos visibles. Los estudios moleculares tambin han suscitado aserciones conimportantes implicaciones filosficas, particularmente acerca de la delicada cuestin dela evolucin humana, porque en base de ciertas mediciones moleculares los chimpancsson mucho ms similares a los humanos que a otros primates no humanos. Este grado desimilaridad puede arrojar dudas sobre la importancia de la comparacin molecular,porque hace poca cosa para explicar las profundas diferencias entre los humanos y losanimales de toda clase. Es evidente que el contenido de informacin del sistemagentico humano es significativamente diferente del de los simios, aunque la disposicinde las letras qumicas parezca casi idntica. Este extremo lo pierden de vista algunos 73 74. darwinistas. En Blueprints: Solving the Mystery of Evolution [Pautas: la solucin almisterio de la evolucin], Maitland Edey y Donald Johanson dicen despreocupadamenteque aunque los humanos puedan parecer totalmente diferentes de los chimpancs ygorilas, estas diferencias son superficiales. All donde cuenta en sus genes los tresseres son idnticos en un noventa y nueve por ciento. Pero hay un montn de filosofacargada en la frase all donde cuenta.Debido a que los darwinistas dan por supuesto que relacin es equivalente adescendencia comn, dan por supuesto que las clasificaciones moleculares confirman elhecho de la evolucin al confirmar la existencia de algo que por definicin esconsecuencia de la evolucin. Tambin suelen suponer que las relaciones particularesdeterminadas por los taxnomos fueron predichas por la teora de Darwin. Cuando sehacen estas falaces suposiciones, parece que una similitud molecular del 99 por cientoentre hombres y simios confirma de manera decisiva el darwinismo.Este equvoco es fundamental. Darwin no invent la clasificacin ni reform su prctica.Su contribucin fue contribuir una explicacin en trminos materialistas acerca de cmose originaron las categoras y de por que los clasificadores tenan razn en su instinto deque los tipos son entidades naturales reales y no sistemas arbitrarios de agrupacin(como se emplean en las bibliotecas para los libros). Los clasificadores predarwinianoseran tambin plenamente conscientes de que los humanos son fsicamente muysemejantes a los simios antropoides. Por eso el creacionista Linneo, el padre de lataxonoma, incluy sin vacilaciones a los humanos entre los primates. La similitudgentica ratifica a Linneo, no a Darwin. Nos dice una vez ms que los simios y loshumanos son notablemente similares en algunas formas, as como son notablementediferentes en otras, pero esto no nos dice cmo llegaron a existir ni las similitudes ni lasdiferencias.Una cosa que s confirma la evidencia molecular es que los grupos del orden naturalestn aislados entre s, es decir, que no estn conectados por ninguna forma intermediasuperviviente. Se ha estudiado extensamente una protena llamada citocromo c, que seencuentra en una gran variedad de especies. Una tabla estndar de referencia exhibe ladivergencia porcentual de la secuencia entre el citocromo c de una bacteria determinaday una amplia variedad de organismos ms complejos, incluyendo los mamferos, aves,reptiles, anfibios, peces, insectos y angiospermas (plantas). Las divergencias de lassecuencias con respecto a la forma bacteriana oscilan entre el 64 por ciento (conejo,tortuga, pingino, carpa, gusano torcedor) y 69 por ciento (girasol). Si restringimos lacomparacin a los animales, de los insectos al hombre, el margen oscila slo entre el 64y el 66 por ciento.A juzgar por las comparaciones del citocromo c, las plantas de ssamo y los gusanos deseda son prcticamente tan diferentes de las bacterias como los mismos humanos. Dehecho, cada especie vegetal y animal est aproximadamente a la misma distanciamolecular de cualquier especie bacteriana, y no hay rastros supervivientes de ningunosintermedios que puedan haber llenado el espacio entre la vida unicelular ymulticelular. Si las molculas evolucionaron gradualmente hasta su forma actual,74 75. entonces, con el transcurso del tiempo, los intermedios han de haber llenado esteespacio, pero la comparacin de las molculas de nuestro tiempo presente no nos puededecir si jams existieron estas formas de transicin.Otro resultado de los estudios moleculares ha sido revelar que hay una mayor cantidadde divisiones fundamentales en el mundo de lo viviente que lo que se haba reconocidoanteriormente. Un bioqumico llamado Woese compar las secuencias ARN en unagran variedad de organismos. El ARN es una macromolcula muy importante que ayudaa formar protenas en todo tipo de organismos vivos. Antes que Woese publicase susresultados, todos haban dado por supuesto que la divisin fundamental de la naturalezaera entre procariotas (bacterias) y eucariotas (todas las plantas y animales). La diferenciaentre las dos tiene que ver con la estructura fundamental de la clula. La clulaprocariota no tiene un verdadero ncleo, y la clula eucariota tiene un ncleo encerradopor su propia membrana. Woese y sus colegas expusieron que el reino procariota incluyedos clases totalmente diferentes de bacterias, tan diferentes entre s a nivel molecularcomo lo es cada una de ellas de las eucariotas.Esto significa que hay tres divisiones principales del mundo de lo viviente (en trminosde estructura celular), y no dos. Woese asign a las procariotas ms convencionales elnombre de eubacterias, y al nuevo reino lo design comoarchaebacteria. Todas lasarqueobacterias favorecen lo que nosotros consideraramos estilos inslitos de vida: ungrupo anaerbico puede producir gas metano, a otro le gustan los medios de salmueraque matan a casi cualquier otro ser, y un tercer grupo prefiere lugares de altastemperaturas como fuentes sulfuradas calientes. El prefijo archae significa antiguo.Woese escogi este prefijo porque especul que un grupo que favoreciese unos mediostan extremos podra haber sido apropiado para las condiciones que se cree queprevalecieron en la tierra primitiva. Esto podra sugerir que las arqueobacterias sonantecesores de las eubacterias, pero estos dos reinos bacterianos son tanfundamentalmente diferentes que uno no podra haber evolucionado del otro. Seencuentran separados por una inmensa distancia molecular (y por muchas otrascaractersticas tangibles) sin nada entremedio.Los bioqumicos suponen que los tres reinos celulares evolucionaron de un soloantecesor comn porque la alternativa de suponer un origen independiente de la vida doso ms veces presenta dificultades an mayores. Este antecesor comn es sencillamentehipottico, como lo son las numerosas formas de transicin que tendran que relacionarcon el antecesor a grupos tan enormemente diferentes. Desde un punto de vistadarwinista, todas estas hipotticas criaturas son una necesidad lgica, pero no hayconfirmacin emprica de que existiesen.Esto nos lleva a la segunda cuestin principal tratada en los prrafos introductorios aeste captulo. La teora darwinista insiste en que la seleccin natural es una fuerzacreativa de inmenso poder, que preserva las ms ligeras variaciones favorables y lasextiende a travs de una poblacin interfrtil, de modo que se pueden acumular lasadicionales micromutaciones favorables y producir nuevas caractersticas de unacomplejidad formidable, como las alas y los ojos. Ya hemos visto que la hiptesis de 75 76. una seleccin natural creativa carece de apoyo experimental, y que carece deconfirmacin en el registro fsil. La evidencia molecular aade dudas adicionales,debido al fenmeno ya descrito de equidistanciamolecular.Consideremos una pequea parte de lo que supuestamente sucedi en la lnea de losmamferos, por ejemplo, despus que este grupo divergiese de su ltimo hipotticoantecesor comn con los reptiles modernos. Sigui un nmero de otras divergencias, yuna de estas nuevas lneas emprendi camino hacia el agua, y, despus de un conjuntocasi inconcebible de cambios adaptativos, se transform en la primera ballena. Una lneadiferente emprendi camino a los rboles y a las cuevas, aprendi paso a paso a volar, ydesarroll un sistema de navegacin por sonar como sustituto a la visin. Lasexperiencias de estas dos lneas fueron tan diferentes como sus formas finales, peroahora se hace evidente que todas estas diferencias no tuvieron efecto alguno sobre lavelocidad de cambio en el citocromo c y varias otras molculas. Cuando se comparanmolculas homlogas de ballenas y murcilagos contemporneos, se encuentran ms omenos a distancias moleculares iguales, en relacin con molculas de cualquier reptilmoderno como la serpiente, que por hiptesis haba tomado su propio camino separadohacia su forma actual. Por razones que pronto se explicarn, este pasmoso fenmenolleg a ser conocido como el reloj molecular.Cmo podra tener lugar una coincidencia as? Podra suceder si la tasa de cambiomolecular fuese independiente de lo que sucede en los fenotipos y no fuese afectada porla seleccin natural. En otras palabras, si la evolucin molecular tuvo lugar avelocidades de relojera, tiene que haber sido producto de mutaciones de incidenciaregular que no eran muy afectadas por las condiciones ambientales que se suponenprodujeron rpidos cambios y prolongadas estasis en los fenotipos. sta es la premisaesencial de la teora neutral de la evolucin, cuyo principal proponente es MotooKimura.Al principio, muchos darwinistas encontraron increble la teora neutral. Las mutacionestienen lugar en organismos individuales, y segn la teora darwinista se extienden atravs de una poblacin por medio de la seleccin natural. Cmo podra una mutacinneutra (que por definicin no confiere ninguna ventaja reproductiva) extenderse hastallegar a ser una caracterstica de toda la especie? Y cmo poda un organismo sufrircambios funcionales significativos en su estructura bioqumica sin ningn efecto sobresu capacidad vital?Los neutralistas tenan respuestas a todas las objeciones. Hay muchas variaciones en lassecuencias moleculares que no parecen tener ningn impacto sobre el organismo. Porejemplo, hay secuencias redundantes del ADN que no codifican protenas, y el lenguajedel ADN contiene sinnimos, significando secuencias variantes que comunican elmismo mensaje. Hasta el punto en que las mutaciones moleculares no tengan ningnefecto, nadie puede esperar que la seleccin natural haya de conducir la evolucinmolecular.76 77. Las mutaciones neutras se extienden aleatoriamente segn van aconteciendo, y segnresultan transmitidas a los descendientes. Una mutacin particular puede quedar fijada(caracterstica de toda la poblacin interfrtil) sencillamente como resultado de habersobrevivido a un largo proceso continuado de muestreo aleatorio en el que se eliminaronlas formas alternativas. En ausencia de circunstancias especiales, la teora neutra prediceun elevado grado de heterocigosidad la coexistencia de formas genticas variantesllamadas alelos en poblaciones coetneas. La seleccin natural tendera a eliminar lasformas menos ventajosas. La evolucin neutral, por definicin, no discrimina, y en elmundo real se encuentra frecuentemente mucha ms heterocigosidad que la queaparentemente permitira la seleccin.Hasta ah, la explicacin es lgicamente sana, aunque Kimura conceda que depende desuposiciones acerca de tasas de mutacin en el pasado, de tamaos de poblacin y deefectos selectivos que no se pueden poner a prueba de manera independiente. Pero elmismo Kimura se situ sobre terreno resbaladizo cuando argument que el efectoselectivo de un cambio gentico funcional depende totalmente de si realmente afecta a lasupervivencia y a la reproduccin. En otras palabras:La teora neutra no supone que los genes neutrales sean carentes de funcin, sino sloque varios alelos pueden ser igualmente efectivos en la promocin de la supervivencia yde la reproduccin del individuo. Algunas crticas contra la teora neutra se suscitanpor una definicin incorrecta de seleccin natural. La frase debera ser aplicadaestrictamente en el sentido darwinista: la seleccin natural acta a travs de y ha deser evaluada por la supervivencia y reproduccin diferenciales del individuo. La meraexistencia de diferencias funcionales detectables entre dos formas moleculares noconstituye evidencia de la operacin de la seleccin natural, la cual puede ser evaluadaslo por investigacin de las tasas de supervivencia y de fecundidad.El argumento de Kimura es sencillamente otro intento de rescatar la hiptesis de laseleccin natural de una potencial falsacin redefinindola como una tautologa. Si laidoneidad queda determinada slo por el hecho bruto de la supervivencia y del xitoreproductivo, entonces no hay ninguna diferencia efectiva entre la evolucin neutral y laselectiva. Ambas ilustran la supervivencia de los ms aptos, y los ms aptos son los quesobreviven.Los neutralistas pueden tambin explicar cmo puede coexistir una gran cantidad deevolucin selectiva de los fenotipos. Hay tantas mutaciones moleculares que,concebiblemente, un pequeo porcentaje de las mismas podra producir suficientesmutaciones favorables para que la seleccin natural las emplee en la produccin decomplejas estructuras adaptativas. En base de esta suposicin (inverificable), siguesiendo posible la evolucin selectiva de los fenotipos incluso si la mayora de loscambios moleculares son selectivamente neutros. Kimura aadi que la seleccin naturales importante en la teora neutral en su sentido negativo, conservador. Hay evidencias deque la variacin tiene lugar con la mayor frecuencia en emplazamientos moleculares queno controlan funciones crticas del proceso de la vida, y con menor frecuencia enemplazamientos constreidos, donde las alteraciones podran afectar adversamente a77 78. funciones importantes. Al nivel molecular, el efecto de la seleccin natural es por tantoprincipalmente el de impedir cambios.Sea cual sea su efecto sobre otras cuestiones, la evidencia molecular no hace nada paradar a la hiptesis de la seleccin natural creadora la confirmacin emprica que tantonecesita. La seleccin natural es una fuerza para producir complejidad adaptativa slocuando es formulada como una tautologa o como una deduccin lgica desconectada detoda realidad empricamente verificable.No es preciso que la polmica neutralista-seleccionista llegue a ser resuelta, porque lasexplicaciones seleccionistas pueden tener una ventaja respecto a un conjunto de datos ylas explicaciones neutralistas con otro. Ambos lados son darwinistas en el nico sentidoimportante: suponen que la seleccin natural conform los fenotipos, y que el cambiogentico al azar provey el material bruto de la evolucin. La teora neutral fuepropuesta no como desafo al darwinismo, sino ms bien como una forma imaginativade conciliar algunos datos muy sorprendentes con los elementos esenciales de la teorade Darwin. Lejos de suponer un peligro, aument en gran manera la capacidadexplicativa del darwinismo.El concepto de evolucin neutral a velocidades de reloj implicaba que los bilogosmoleculares haban descubierto un poderoso instrumento para datar acontecimientosmacroevolutivos. Si suponemos antecesores comunes para los grupos vivientes actualesrelacionados con el mundo presente mediante largas lneas de formas intermediasdesaparecidas entonces es posible estimar la cantidad de tiempo transcurrido desdeque dos especies cualquiera se separaron de su ltimo antepasado comn. Por cuantolos cambios parecen acumularse en molculas homlogas en especies diversas a tasasaproximadamente constantes, todo lo que es necesario es calibrar el reloj molecular enuna especie frente a los datos de alguna transicin evolutiva estimada en base delregistro fsil. Las molculas equivalentes en otras especies deberan tericamente haberestado cambiando al mismo ritmo, y de este modo, al comparar las molculas apropiadasde cualesquiera dos especies el bioqumico puede determinar cunto tiempo hace que sesepararon de su supuesto antepasado comn.El reloj molecular fue empleado de manera eficaz por Allan Wilson y Vincent Sarich, deBerkeley, y tuvo un importante impacto sobre los conceptos aceptados acerca del linajehumano. Los antroplogos haban estimado, apoyndose en la evidencia fsil, que loslinajes simio y humano se haban separado hace al menos 15 millones de aos, pero losclculos moleculares sustentaban un perodo de entre 5 y 10 millones de aos. Se hallegado a aceptar ampliamente una fecha de alrededor de 7 millones de aos, en granparte debido a la influencia de los datos moleculares. Ms recientemente, Wilson y otroshan estudiado la descendencia dentro de la especie humana analizando el ADN de lamitocondria, que se transmite slo en lnea femenina, de madre a hija. Su conclusin esque todos los seres humanos contemporneos descienden de una mujer que vivi enfrica hace menos de 200.000 aos. Pero algunos antroplogos no aceptan estaconclusin, en parte porque implica que todos los fsiles de Homo erectus hallados fuerade frica ms antiguos de 200.000 aos no podran estar en la lnea de descendencia78 79. llevando a los humanos modernos. Se est abriendo un conflicto entre expertospaleontlogos y bilogos moleculares acerca de cul disciplina tiene la autoridad pararesolver disputas acerca del curso de la evolucin humana.Los darwinistas citan una y otra vez los hallazgos del reloj molecular como la pruebadecisiva de que la evolucin es un hecho. El reloj es precisamente la clase de cosa queintimida a los no cientficos: es imponentemente tcnico, parece funcionar de maneramgica, y da unas cifras numricas impresionantes por su precisin. Viene como unanueva rama de la ciencia desconocida por Darwin o incluso por los fundadores de lasntesis neodarwinista, y los cientficos dicen que confirma de manera independiente loque nos han estado diciendo todo este tiempo. La exhibicin de alta tecnologa distrae laatencin de la realidad de que la hiptesis del reloj molecular supone la validez de latesis de la descendencia comn que supuestamente confirma.Lo que la evidencia molecular realmente da es una reformulacin del argumento de laclasificacin. Las relaciones moleculares de las que se ha informado son hasta ahora porlo general (pero no siempre) consecuentes con clasificaciones basadas en rasgos visibles.Se dice tambin que las fechas de divergencia calculadas en base de las relacionesmoleculares son bsicamente consecuentes con las estimaciones de la primera aparicinde nuevos grupos segn la evidencia fsil.19 Lo mismo que las relaciones determinadasen base de caractersticas visibles, las relaciones moleculares podran haber llegado aexistir por divergencia de antecesores comunes, si es que jams los antecesoresexistieron.Para el darwinista, esta posibilidad es ms que slo una evidencia en favor de laevolucin. Es evolucin, porque para el darwinista una relacin significa una relacinevolutiva. Y el hecho conlleva consigo todos los corolarios necesarios, incluyendo todoaquel poder creativo que tenga que ser atribuido a la seleccin natural para posibilitarque los antecesores simples cambien a descendientes complejos. Como consecuencia deesta lgica, los darwinistas consideran perverso que nadie familiarizado con la evidenciamolecular dude de la evolucin significando el desarrollo gradual y naturalista detodas las formas de vida por descendencia con modificacin, todo el camino desde lasprocariotas hasta los humanos.19 En este captulo estoy aceptando de entrada los datos de la teora neutra y del reloj molecular, pero tendraque observar que todo este tema est actualmente enredado en una compleja controversia. Segn una recienteresea de Roger Lewin, La teora de que podemos datar el nacimiento de nuevas especies tabulando laconstante acumulacin de mutaciones a lo largo del tiempo evolutivo tiene graves problemas. Parece que losdatos son demasiado regulares incluso para una interpretacin seleccionista, y no lo suficiente regulares para unaexplicacin neutralista. Segn Allan Wilson, muchos bilogos que hacen modelos matemticos del procesoevolutivo estn llegando a creer que muchas de las mutaciones acumuladas durante la evolucin molecular noson neutrales. Argumentan que en lugar de proceder con suavidad, la evolucin molecular podra caracterizarsepor largos perodos de inactividad puntuada por estallidos de cambio. Si es cierto, se intensifica el reto aencontrar una explicacin para el fenmeno del reloj molecular. Casi lo nico que se puede decir por ahora esque existe una pauta de relaciones al nivel molecular que es generalmente consistente con las relacionesdeterminadas por los rasgos visibles, y que podra haber llegado a existir por una combinacin de evolucin aritmo variable y constante. 79 80. Si las variaciones en las molculas fuesen lo nico que se necesita explicar, no habrarazn alguna para dudar de que las mutaciones neutras pueden acumularse y causar unapauta de relaciones moleculares. El problema es que las molculas tenan que quedarincorporadas en organismos, que tenan que estar evolucionando de formas ancestrales adescendientes junto con las molculas. Los antecesores comunes y las formas detransicin siguen siendo slo entes tericos, conspicuamente ausentes del registro fsilincluso tras largas y decididas bsquedas.Ms importante an, la ciencia no sabe de ningn mecanismo natural capaz de conseguirlos enormes cambios en forma y funcin necesarios para completar el escenariodarwinista. Una teora que slo explica cambios que no tienen efectos funcionalesimportantes no hace nada para resolver el verdadero misterio de la evolucin, que escmo en primer lugar pudieron evolucionar las maravillosas estructuras moleculares, ycmo una (relativamente) simple clula pudo cambiar a una planta o animal complejos.Al contrario, la biologa molecular aade a la dificultad revelando que las molculasmismas son piezas de una intrincada maquinaria que exige la cooperacin de numerosaspartes complejas para llevar a cabo sus funciones. La molcula de hemoglobina, porejemplo, es tan compleja en su arquitectura y funcin que a veces se le llama el pulmnmolecular. Las dificultades de explicar cmo las estructuras de la vida pudieronevolucionar por mutacin y seleccin se hacen ms y ms grandes al descubrirse cadanivel adicional de complejidad.Por tanto, la evidencia molecular no confirma ni la realidad de los antepasados comunesni la aptitud del mecanismo darwinista. En realidad, nunca se ha intentado poner aprueba el darwinismo frente a la evidencia molecular. Lo mismo que en otras reas, elobjetivo ha sido encontrar confirmacin para una teora que se supone de maneraconcluyente como cierta al comenzar la investigacin. Nunca se ha planteado laverdadera pregunta, que es: Tiende la evidencia molecular como un todo a confirmar eldarwinismo cuando se evala sin un prejuicio darwinista?En este captulo hemos repasado evidencias acerca de las similitudes y diferencias en lasprotenas y en los cidos nucleicos que se encuentran entre los componentes msfundamentales de todos los organismos vivientes. Permanece en pie la cuestin de cmoen primer lugar llegaron a existir estas complejas estructuras moleculares. Esto nos llevaa nuestro siguiente tema, que es el origen de la vida misma.80 81. Captulo 8 La evolucin prebiolgicaCuando el Tribunal Supremo aboli la ley de Louisiana que exiga un trato equilibradopara la ciencia creacionista, el Juez Antonin Scalia disinti de la decisin porquepensaba que El pueblo de Louisiana, incluyendo aquellos que son cristianosfundamentalistas, tienen todo el derecho a que se presente en sus escuelas todaaquella evidencia que pueda haber contra la evolucin. Stephen Jay Gould se sintiperplejo de que un jurista de la erudicin de Scalia (haba tenido ctedras en variasuniversidades principales) sostuviese la absurda idea de que los fundamentalistaspudiesen tener evidencias cientficas contra la evolucin. Gould se dedic a leer laopinin de Scalia buscando una explicacin de aquello, y la encontr en varias frases enlas que se implicaba que la evolucin es una teora acerca del origen de la vida.En un artculo en el que corrige El malentendido del Juez Scalia, Gould intentdeshacer el entuerto. La evolucin, escribi Gould, no es el estudio del origen ltimode la vida, como una va para intentar discernir su sentido ms profundo. Incluso losaspectos puramente cientficos de la primera aparicin de la vida en la tierra pertenecena otros departamentos de la ciencia, porque evolucin es simplemente el estudio decmo la vida cambia una vez est ya en existencia. Debido a que haba entendido mal eltema estrictamente limitado de la evolucin, Scalia haba tropezado en el malentendidode que es posible tener objeciones racionales a las doctrinas de la ciencia evolucionista.De hecho, el Juez Scalia emple el trmino general evolucin exactamente como loemplean los cientficos para incluir no slo la evolucin biolgica, sino tambin laevolucin prebiolgica o qumica, que intenta explicar cmo evolucion la vida alprincipio, a partir de sustancias qumicas inertes. La evolucin biolgica es slo unaparte principal de un gran proyecto naturalista que intenta explicar el origen de todo,desde el Big Bang hasta el presente, sin dejar papel alguno al Creador. Si los darwinistashan de mantener al Creador fuera de la escena, han de dar una explicacin naturalista alorigen de la vida.Las especulaciones acerca de la evolucin prebiolgica comenzaron a aparecer tanpronto como El Origen de las Especies hubo hecho su impacto, siendo el Bulldogalemn de Darwin, Haeckel, quien asumi el papel principal. Darwin mismo hizo unafamosa contribucin a este campo en una carta de 1871:Se dice con frecuencia que todas las condiciones para la primera produccin de unorganismo vivo que pudiesen existir estn ahora presentes. Pero si (y oh, que si tanenorme) pudisemos concebir que en algn pequeo estanque caliente, con todas clasesde amoniaco y de sales fosfricas, luz, calor, electricidad, etc., presentes, se formasequmicamente un compuesto de protena listo para pasar por cambios an ms 81 82. complejos, en la actualidad esta materia sera inmediatamente devorada o absorbida, loque no podra ser el caso antes que se formasen criaturas vivientes.Robert Shapiro observ en 1986 que esta informal especulacin de Darwin esinslitamente actual en nuestros das, lo cual es un tributo bien a su visin de granalcance, bien a nuestra falta de progreso. Hace una generacin el campo de laevolucin biolgica pareca estar al borde de un xito espectacular; en la actualidad seencuentra prcticamente all donde Darwin lo dej.La dificultad bsica para explicar cmo la vida pudo comenzar es que todos losorganismos vivientes son extremadamente complejos, y que la seleccin darwiniana nopuede llevar a cabo este diseo ni en teora hasta que existan organismos vivientes y queestos sean capaces de reproducir su naturaleza. Un darwinista puede imaginar queaparezca un roedor mutante con una membrana entre sus dedos, y que con ello consigaalguna ventaja en la lucha por la supervivencia, con el resultado de que se esparza unnuevo rasgo por la poblacin, para esperar adicionales mutaciones que finalmente llevenal vuelo alado. El problema es que este escenario depende de que el roedor tengadescendencia que herede la caracterstica mutante, y las sustancias qumicas no tienendescendencia. El reto de la evolucin qumica es encontrar una manera de conseguiralguna combinacin qumica hasta el punto donde pudiese iniciarse la reproduccin y laseleccin.Este campo de estudio logr su mayor xito a comienzos de la dcada de 1950, cuandoStanley Miller, a la sazn estudiante graduado en el laboratorio de Harold Urey en laUniversidad de Chicago, obtuvo pequeas cantidades de dos aminocidos haciendopasar una chispa por una mezcla de gases que se pensaba que simulaban la atmsfera dela tierra primitiva. Debido a que los aminocidos son los componentes de las protenas, aveces se les llama los ladrillos de la vida. Experimentos posteriores basados en elmodelo de Miller-Urey produjeron una variedad de aminocidos y otros compuestoscomplejos empleados en el proceso gentico, con el resultado de que los investigadoresms optimistas llegaron a la conclusin de que los productos qumicos necesarios paraproducir la vida podran haber estado presentes en suficiente cantidad sobre la tierraprimitiva.El experimento de Miller-Urey valid en parte un modelo terico propuesto porAlexander Oparin y J. B. S. Haldane en la dcada de 1920. El modelo Oparin-Haldanepostulaba primero que la tierra primitiva tuvo una atmsfera reductora compuesta degases como metano, hidrgeno y amoniaco, con poco o nada de oxgeno libre. Segundo,en esta atmsfera actuaban diversas formas de energa, como las chispas elctricas en elaparato de Miller-Urey, que formaran los compuestos orgnicos esenciales. Tercero, enpalabras de Haldane, estos compuestos debieron acumularse hasta que los primitivosocanos llegaron a la consistencia de una sopa caliente diluida. La metfora de Haldanecaptur la imaginacin de los reporteros, y la sopa prebitica ha venido a formar partedel folklore cientfico, y se presenta al pblico en libros y exhibiciones musesticascomo la fuente conocida de la vida primitiva. El cuarto elemento en la teora era el ms82 83. importante y asimismo el ms misterioso. De alguna manera, la vida surgi de la sopaprebitica.El limitado xito del experimento de Miller-Urey tuvo lugar en los aos justo anterioresa las celebraciones del Centenario Darwiniano en 1959. Fue la cumbre del triunfalismoneodarwinista, precisamente cuando el debut literalmente demoledor de la energaatmica haca parecer que todos los misterios iban a ceder al poder de la investigacincientfica. En aquel clima de opinin, el experimento pareca haber creado vida de unamanera tranquilizadoramente similar a la empleada por el doctor Frankenstein en laspelculas. En cambio, la dcada de 1980 ha sido un perodo de reevaluacin escptica,durante el que los especialistas han puesto en duda cada uno de los cuatro elementos delescenario Oparin-Haldane.Los geoqumicos informan ahora que la atmsfera de la tierra primitiva no eraprobablemente de la intensa capacidad reductora necesaria para que el aparato de Miller-Urey diese los resultados apetecidos. Incluso bajo condiciones ideales y probablementeirreales, los experimentos no pudieron producir algunos de los componentes precisospara la vida. Quiz la crtica ms desalentadora es la que proviene de los qumicos, quehan estropeado la sopa prebitica al mostrar que los compuestos orgnicos producidosen la tierra primitiva quedaran sujetos a reacciones qumicas que los haraninapropiados para la vida. Con toda probabilidad, la sopa prebitica nunca pudo existir,y sin ella no hay razones para creer que la produccin de pequeas cantidades dealgunos aminocidos por descargas elctricas en una atmsfera reductora tuviese nadaque ver con el origen de la vida.Aunque estas objeciones a la relevancia de los resultados del experimento de Miller-Urey sean importantes, prefiero para el propsito que nos ocupa dejarlas de lado comouna digresin del punto principal. Concedamos que de una u otra forma todos loscomponentes qumicos necesarios hubiesen estado presentes en la tierra primitiva. Estosigue dejndonos en un callejn sin salida, porque no hay razn alguna para creer que lavida tenga tendencia a surgir cuando las sustancias qumicas adecuadas estn endisolucin en una sopa. Aunque algunos componentes de los sistemas vivos puedan serduplicados con tecnologas muy avanzadas, los cientficos, empleando toda la capacidadde su inteligencia, no pueden fabricar organismos vivos en base de aminocidos,azcares y cosas semejantes. Cmo se consigui este truco antes que llegase a existir lainteligencia cientfica?El organismo ms simple capaz de vida independiente, la clula bacteriana procariota, esuna obra maestra de complejidad organizada que hace que una nave espacial parezcabastante burda. Incluso si se supone que sera suficiente una forma mucho ms simpleque una clula bacteriana para iniciar la evolucin darwinista en su camino digamos,por ejemplo, que una macromolcula de ADN o ARN la posibilidad de que unaentidad tan compleja pudiese montarse a s misma por casualidad sigue siendofantsticamente improbable, incluso si estuviesen disponibles miles de millones de aos.83 84. No citar cifras, porque los nmeros exponenciales son irreales para las personas que noestn acostumbradas a emplearlos, pero una metfora de Fred Hoyle se ha hechofamosa, porque comunica de una forma vvida la magnitud del problema: Que unorganismo vivo surgiese por azar procedente de una sopa prebitica es ms o menos tanprobable como que un tornado que azotase una chatarrera montase un Boeing 747 enbase de los materiales encontrados all. El montaje al azar es slo una maneranaturalista de decir milagro.No hay una necesidad absoluta de una explicacin cientfica de este milagro, porque inextremis los darwinistas pueden hacer frente al problema con un argumento filosfico.La vida evidentemente existe, y si la nica explicacin concebible de su existencia es unproceso naturalista, entonces las dificultades no pueden ser tan insuperables comoparecen. Incluso los aspectos ms desalentadores de la situacin pueden ser tornados enventaja cuando se contemplan con los ojos de la fe. Por ejemplo, la vida parece haberexistido en forma celular hace casi cuatro mil millones de aos, quiz tan pronto como latierra se hubo enfriado lo suficiente. Esto significa que el surgimiento de las primerasmolculas autorreplicantes y la consiguiente evolucin de toda la maquinaria de la clulatuvieron que ocurrir dentro de un breve perodo de tiempo geolgico. Bien lejos dequedar desalentado por el poco tiempo disponible, Carl Sagan lleg a la conclusin deque es probable que la vida evolucionase tambin en otros planetas. Su razonamiento esque el origen espontneo de la vida tiene que ser relativamente fcil, por cuanto suceditan rpidamente en la tierra primitiva.Para los que no se dan tan pronto por satisfechos, est disponible el principioantrpico para domar las desfavorables improbabilidades. Este principio comienza conla existencia de observadores nosotros y funciona hacia atrs. Si no hubiesenexistido las circunstancias precisas para que la vida evolucionase, no estaramos aqupara hablar de ello. Estas circunstancias pueden parecer muy improbables, dado lolimitado de nuestro conocimiento, pero no tenemos forma de saber cuntos universospuede haber, o pueden haber existido. En una infinidad de tiempo y espacio, hasta elacontecimiento ms improbable ha de tener lugar por lo menos una vez, y nosotrosexistimos necesariamente en el rincn de la realidad donde precisamente sucedi elconjunto de coincidencias necesario para nuestra existencia.Richard Dawkins, que tiene la facilidad que tena Darwin para transformar dificultadesen puntos positivos, incluso ha argumentado que la improbabilidad de los escenarios delorigen de la vida es un punto a favor de ellos. Razona l que Una teora aparentemente(para la conciencia humana ordinaria) milagrosa es precisamente la clase de teora quedeberamos esperar en esta cuestin particular del origen de la vida. Esto se debe a quela evolucin ha equipado nuestros cerebros con una conciencia subjetiva de riesgo eimprobabilidad apropiada para criaturas con un lapso de vida menor que un siglo.Dawkins se siente en realidad alentado por el fracaso de los cientficos por duplicar lageneracin espontnea de la vida en sus laboratorios. A fin de cuentas, los cientficostampoco pueden duplicar la macroevolucin biolgica. Si la formacin de la vida fuesecosa suficientemente fcil como para que los cientficos pudiesen hacerlo, entonces la84 85. naturaleza habra causado que la vida se originase espontneamente sobre la tierra enmuchas ocasiones, as como sobre los planetas dentro del alcance de la radio. Comoparece que esto no ha sucedido, el fracaso en duplicar el origen de la vida en ellaboratorio es precisamente lo que la teora darwinista nos llevara a esperar.20Cuando se hace necesario apoyarse en argumentos de este tipo, el trabajo experimentaldebe estar yendo muy mal. Para los que prefieren aproximarse al problema conmetodologa cientfica en lugar de con virtuosismo retrico, se tiene que encontrar unamanera para extender el concepto de evolucin a un nivel anterior a las molculas delsistema gentico. En los organismos contemporneos, el ADN, ARN y las protenas sonmutuamente interdependientes, donde el ADN almacena la informacin gentica y lacopia a ARN, el ARN dirige la sntesis de las protenas, y las protenas llevan a cabo eltrabajo qumico esencial de la clula. Un escenario evolutivo tiene que suponer que estesistema complejo evolucion de un predecesor mucho ms sencillo, empleando alprincipio probablemente slo uno de los tres constituyentes principales. Qu vinoprimero, los cidos nucleicos (ADN y ARN) o las protenas? Y cmo funcion laprimera molcula viviente y evolucion, en ausencia de las otras?Estas cuestiones definen la agenda para el campo de la evolucin qumica, donde variosescenarios compiten por captar la atencin. Describir slo por encima a los candidatosprincipales, porque el tema est bien tratado en otros libros y porque se estgeneralmente de acuerdo en que ninguna teora ha recibido ninguna confirmacinexperimental sustancial.Durante algn tiempo el contendiente ms popular ha sido la hiptesis del gendesnudo o ARN primero, que se basa en la premisa de que la vida comenz cuandouna molcula de ARN logr de alguna manera sintetizarse a s misma de entre loscomponentes orgnicos de la sopa prebitica. El ARN es el candidato ms probablecomo primer componente del sistema gentico, porque no slo acta como portador deinformacin gentica en su papel mensajero, sino que tambin puede catalizar algunasreacciones qumicas a la manera de las protenas. Con esta versatilidad, es concebibleque el ARN pudiese haber llevado a cabo las funciones esenciales de la vida de algunamanera primitiva hasta que pudiesen evolucionar el ADN y las protenas.Naturalmente, concebible est muy lejos de probable o de verificableexperimentalmente. En captulos anteriores hemos visto que no hay prueba de que laseleccin darwiniana sea una fuerza suficientemente poderosa para transformar unamolcula o una clula en una abundancia de plantas y animales complejos, ni siquieradando unos cuantos miles de millones de aos. Los qumicos dedicados al estudio delorigen de la vida dan por supuesto el darwinismo biolgico universal, pero puedenidentificar abundantes problemas en la proposicin de que pudo evolucionar una20Si los lectores sospechan que Dawkins no estaba hablando en serio al presentar este argumento,probablemente estn en lo cierto. Conclua este pasaje con la siguiente frase: Habiendo dicho todo lo anterior,he de confesar que, debido a que hay tanta incertidumbre en los clculos, si un qumico s tuviese xito en crearla vida espontneamente, no me sentira desconcertado!85 86. molcula de ARN autorreplicante en base de compuestos orgnicos en la tierraprimitiva. Los obstculos a la sntesis prebitica del ARN fueron examinados en 1989 enun largo artculo de G. F. Joyce en Nature. Joyce lleg a la conclusin de que el ARNno es una molcula prebitica plausible, porque es improbable que haya sido producidaen cantidades significativas en la tierra primitiva. Tal como sucedi en el caso demodelos de evolucin prebiolgica que parecan prometedores, la teora del ARNprimero no puede sobrevivir a un examen detallado.Joyce conjetur que el ARN mismo tendra que haber evolucionado de un sistemagentico ms simple que ya no existe. A. G. Cairns-Smith propuso recientemente, en unencantador libro titulado Seven Clues to the Origin of Life (Siete pistas para el origen dela vida), una imaginativa idea acerca de cmo podra haber sido un sistema genticoprebitico. Por extravagante que pueda parecer la idea al principio, o incluso tras unareflexin, Cairns-Smith cree que los cristales de arcilla tienen cualidades que podranposibilitar su combinacin a una forma de vida mineral pre-orgnica. Segn lassuposiciones darwinistas, la seleccin natural favorecera luego a los replicantes dearcilla ms eficaces, preparando el camino para una final sustitucin gentica demolculas orgnicas que hubiesen evolucionado debido a su creciente utilidad en elproceso pre-orgnico.Es impresionante la imaginacin involucrada en la tesis del origen mineral de la vida,pero para mi propsito es suficiente decir que carece totalmente de confirmacinexperimental. Segn el bioqumico Klaus Dose, Esta tesis est ms all de lacomprensin de todos los bioqumicos o bilogos moleculares que estn a diarioenfrentados a los hechos experimentales de la vida. Esto sera por lo general razn msque suficiente para descartar una teora, pero muchos cientficos siguen tomndose anen serio la idea de un origen mineral de la vida, porque no hay ningn competidorclaramente superior.Hay otras posibilidades, incluyendo un escenario de las protenas primero, que parecaque estaba pasando de moda, pero que puede que haga un retorno debido a ladevastadora crtica sufrida recientemente por el rival ARN. De hecho, la ausencia deapoyo experimental para cualquier teora deja la puerta abierta para casi cualquierespeculacin que no sea creacionismo. Una revisin general hecha por Klaus Doseacerca de las teoras evolucionistas prebiolgicas en 1988 conclua que actualmentetodas las discusiones sobre las principales teoras y experimentos en el campo o bienterminan en tablas, o con una confesin de ignorancia. El artculo de resea de GeraldJoyce terminaba con la sombra observacin de que los investigadores del origen de lavida se han ido acostumbrando a una falta de datos experimentales relevantes y a unelevado nivel de frustracin.Las perspectivas de xito experimental son tan desalentadoras que los investigadoresms emprendedores han pasado a simulaciones por ordenador que pasan por alto lasbarreras experimentales empleando presuposiciones cmodas. Un artculo en Science en1990 resuma el estado de investigacin por ordenador como autoorganizacinespontnea, un concepto basado en la premisa que los sistemas dinmicos complejos86 87. tienden a caer en un estado muy organizado incluso en ausencia de presiones selectivas.Esta premisa puede parecer una contradiccin a la famosa Segunda Ley de laTermodinmica, que dice que la energa organizada inevitablemente se derrumba haciael desorden o mxima entropa. Hay razones para creer, sin embargo, que en unsistema local (la tierra) que recibe energa externa (el sol), la segunda ley permite quesucedan algunos casos de auto-organizacin espontnea. Por ejemplo, son comunes lasestructuras ordenadas como cristales de nieve y la cristalizacin. Ms concretamente, lamayora de los cientficos dan por supuesto que la vida se origin de manera espontnea,y que luego evolucion a su actual estado de complejidad. Esto no podra habersucedido excepto si en la naturaleza hubiese poderosas tendencias a la autoorganizacin.Comenzando con este tipo de suposiciones, los cientficos pueden disear modelosinformatizados que imitan el origen de la vida y su consiguiente evolucin. Que esosmodelos tengan alguna relacin con la realidad ya es otra cosa. Segn Science, losproponentes de la organizacin espontnea admiten en el acto que no estn basando supropuesta en datos empricos ni en experimentos de laboratorio, sino en matemticasabstractas y en modernos modelos informticos. El bioqumico G. F. Joyce comentaba:Habrn de andar un largo camino para persuadir a los bilogos tradicionales acerca dela relevancia [de estos estudios].Esquivar los puntos difciles es una manera de resolver un problema irresoluble. Otramanera es enviar el problema al espacio. Esta fue la estrategia de uno de los msfamosos cientficos del mundo, Francis Crick, codescubridor de la estructura del ADN.Crick est totalmente al corriente de la maravillosa complejidad de la vida de la clula yde la extrema dificultad de explicar cmo esta vida pudo evolucionar en el tiempodisponible sobre la tierra. De modo que especul que las condiciones podran haber sidoms favorables en algn planeta distante.Esta tctica se encuentra con el problema de llevar la vida desde el planeta de origenhasta la tierra. Primero en un artculo con Leslie Orgel y luego en un libro suyo, Crickpropuso una teora a la que denomin como panspermia dirigida. La idea bsica esque una civilizacin extraterrestre avanzada, quiz haciendo frente a la extincin, enviformas de vida primitivas a la tierra en una nave espacial. Los constructores de la naveespacial no pudieron venir debido a la gran cantidad de tiempo necesario para el viajeinterestelar; de modo que enviaron bacterias capaces de sobrevivir al viaje y las durascondiciones que les habran acogido al llegar a la tierra primitiva.Qu clase de evidencia cientfica da su apoyo a la panspermia dirigida? Crick escribique si la teora es cierta, que sera de esperar que los microorganismos celularesapareciesen de repente, sin evidencia de ser precedidas por ningunas formas mssimples. Tambin sera de esperar el hallazgo de que las formas primitivas estuviesenlejanamente relacionadas pero sumamente distintas, sin evidencia de antecesores, porqueestos slo existieron en el planeta original. Esta expectativa se ajusta perfectamente a loshechos, porque las arqueobacterias y las eubacterias son a la vez demasiado diferentespara haber evolucionado de un antepasado comn en el tiempo disponible, y a la vezdemasiado similares (comparten el mismo lenguaje gentico) para no tener una fuente 87 88. comn en algn lugar. Los que se sienten tentados a ridiculizar la idea de la panspermiadirigida deberan refrenarse, porque los extraterrestres de Crick no son ms invisiblesque el universo de antepasados que los darwinistas, tan anclados en esta tierra, tienenque invocar.Crick arrojara escarnio sobre cualquier cientfico que abandonase la investigacincientfica y adscribiese el origen de la vida a un Creador sobrenatural. Pero lapanspermia dirigida viene a ser lo mismo. Las mismas limitaciones que hicieronimposible que los extraterrestres viniesen a la tierra hace imposible que los cientficospuedan jams inspeccionar aquel planeta. La investigacin cientfica sobre el origen dela vida queda tan efectivamente cerrada como si Dios se hubiese reservado el tema paraS.Cuando un cientfico del calibre de Crick piensa que tiene que invocar extraterrestresindetectables, es hora de considerar si el campo de la evolucin prebiolgica no hallegado a un callejn sin salida. Sin embargo, a pesar de la ausencia de xitoexperimental, muchos cientficos siguen confiados acerca de que el problema quedarresuelto en un futuro previsible. Para comprender esta confianza, tenemos que examinarla cuestin intelectual ms importante en este campo la manera en que los cientficosdefinen la vida cuyo origen estn tratando de descubrir.En Seven Clues to the Origin of Life (Siete claves para el origen de la vida), A. G.Cairns-Smith explica el concepto darwinista de vida que subyace al campo de laevolucin prebiolgica. La vida es un producto de la evolucin, escribe l, y elelemento indispensable en la evolucin es la seleccin natural. Esto significa que elpropsito de un ser vivo es sobrevivir, competir, reproducir su naturaleza contra laspresiones ambientales. Por lo tanto, la meta de la ciencia prebiolgica es encontrar (o almenos imaginar) la combinacin ms simple de sustancias qumicas que podrancompetir y reproducirse, de modo que la seleccin natural pueda comenzar su operacin.De esta forma, la seleccin natural no es simplemente algo que le suceda a la vida: es lacaracterstica definitoria de la vida.Cuando la vida se define como materia evolucionando por seleccin natural, hay todaslas razones para confiar en encontrar una explicacin evolucionista de su origen. SiDarwin explic realmente en 1859 cmo todas las complejas y diversas formas de vidapueden evolucionar a partir de un simple microorganismo, entonces ciertamente nuestraciencia, mucho ms avanzada, no se quedar parada ante el paso final. Pero, qu siDarwin estaba equivocado y la seleccin natural no tiene el prodigioso poder creativoque le atribuyen los darwinistas? En este caso, la ciencia prebiolgica ha planteado malel problema, y sus esfuerzos estn tan condenados a la futilidad como los esfuerzos delos alquimistas medievales por transformar el plomo en oro.La definicin darwinista de la vida es la preferencia filosfica de Cairns-Smith. Perocuando describe lo que realmente ve, nos dice algo muy diferente:88 89. A fin de cuentas, lo que nos impresiona acerca de un ser vivo es el ingenio que llevaincorporado, su apariencia de haber sido diseado, pensado de haber sido construidocon un propsito. El rasgo singular es el [enorme] intervalo entre la versin mssimple concebible de los organismos tal como los conocemos, y los componentes que laTierra pudiese haber generado de una manera razonable. Pero el gran problema surgeporque demasiada de la complejidad parece necesaria para toda la forma en quefuncionan los organismos.Cairns-Smith describe tambin los mensajes que aparecen contenidos en lainformacin gentica almacenada en la biblioteca de cada ADN celular, que setranscriben y traducen para dirigir la sntesis de las protenas. Su lenguaje es totalmentetpico de otros que escriben acerca de este tema: prcticamente todos destacan laapariencia de designio y de propsito, la inmensa complejidad de la clula ms sencilla,y la aparente necesidad de que muchos componentes complejos acten coordinadamentepara sostener la vida. Todos emplean el vocabulario de la comunicacin inteligente paradescribir la sntesis de las protenas: mensajes, instrucciones programadas, lenguajes,informacin, codificacin y descodificacin, bibliotecas.Por qu no considerar la posibilidad de que la vida sea lo que tan evidentemente pareceser, producto de una inteligencia creadora?21 La ciencia no llegara a su fin, porquequeda la tarea de descifrar los lenguajes en los que se comunica la informacin gentica,y descubrir en general cmo funciona todo el sistema. Lo que los cientficos perderanno es un inspirador programa de investigacin, sino el espejismo de un total dominio dela naturaleza. Tendran que hacer frente a la posibilidad de que haya ms all del mundonatural una realidad adicional que trasciende a la ciencia.Pero hacer frente a esta posibilidad es algo totalmente inaceptable. La razn de ello es eltema de los siguientes dos captulos.21La respuesta de Cairns-Smith es que l se siente inclinado al prejuicio de la mayora, que es que elexorcismo [de las fuerzas sobrenaturales] que inici Darwin proseguir hasta el mismo origen de la vida.89 90. Captulo 9 Las reglas de la cienciaEn 1981, la legislatura estatal de Arkansas aprob una ley que exiga un tratoequilibrado para la ciencia creacionista y la ciencia evolucionista. Los oponentespusieron una demanda en el tribunal federal local para que esta ley fuese declaradainconstitucional, y se prepar el escenario para una lucha muy desigual.La ley de Arkansas era un trabajo de unos activistas poco sofisticados que no tenan ideade cmo conseguir apoyo fuera de su propio estrecho campo fundamentalista. Comoresultado, se enfrentaban a una potente coalicin de grupos deseosos de defender a lavez la ciencia y la religin liberal en contra de extremistas religiosos. La coalicininclua no slo a las principales asociaciones de cientficos y de educadores, sinotambin a la Unin Americana de Libertades Civiles y a una impresionante diversidadde personas y organizaciones representando a la Cristiandad y al Judasmo establecidos.La coalicin consigui tambin los servicios de un equipo de primera clase de abogadosdonados gratuitamente por una de las ms grandes y mejores firmas legales de Amrica.Estos especialistas en litigaciones de grandes causas saban como seleccionar ypreparar a los lderes religiosos y cientficos para que diesen testimonio experto queestablecera la ciencia creacionista como un absurdo indigno de cualquier consideracinseria. La ciencia ortodoxa gan el juicio por un enorme margen.La decisin del Juez William Overton destil el testimonio de los testigos expertos,especialmente el del darwinista filsofo de la ciencia Michael Ruse, y provey unadefinicin de ciencia que dejaba bien claro por qu no puede haber nada que puedaconsiderarse como ciencia creacionista. El Juez Overton comenz definiendo laciencia como todo lo que sea aceptado por la comunidad cientfica, significando,naturalmente, la comunidad cientfica oficial. Esto en si mismo no era muy informativo,pero el juez pas a especificar cinco rasgos esenciales de la ciencia.(1) Es guiada por la ley natural;(2) Tiene que dar sus explicaciones con referencia a la ley natural;(3) Es susceptible de prueba frente al mundo emprico;(4) Sus conclusiones son provisionales es decir, no son necesariamente la palabrafinal; y(5) Es falsable.90 91. La ciencia creacionista, segn el Juez Overton, no cumple estos criterios, porque apela alo sobrenatural, y por ello no es susceptible de prueba, falsable ni da sus explicacionescon referencia a la ley natural. Como ilustracin tpica de la naturaleza no cientfica delas pretensiones creacionistas, el juez cit la siguiente declaracin del cientficocreacionista Duane Gish:No sabemos cmo Dios cre, qu procesos emple, porque Dios emple procesos queno estn ahora en operacin en ninguna parte del universo natural. Por eso nos referimosa la creacin divina como Creacin Especial. Por investigacin cientfica no podemosdescubrir nada acerca de los procesos creativos usados por Dios.Al mismo tiempo, el Juez Overton neg con indignacin la declaracin creacionista deque la creencia en un creador y la aceptacin de la teora cientfica de la evolucin sonmutuamente excluyentes, describiendo esta opinin como ofensiva para las opinionesreligiosas de muchas personas.Los filsofos de la ciencia han encontrado muchas deficiencias en la definicin deciencia por parte del Juez Overton, y han insinuado que Ruse y los otros expertos sesalieron con la suya con una tomadura de pelo filosfica. Estos crticos observan que loscientficos no son en absoluto provisionales acerca de sus creencias bsicas,incluyendo su consagracin a la evolucin. Adems, con frecuencia los cientficos hanestudiado los efectos de un fenmeno (como la gravedad) que no podan explicar por leynatural. Finalmente, los crticos observaron que la ciencia creacionista hacedeclaraciones totalmente empricas (una tierra reciente, un diluvio universal, unacreacin especial) que segn dice la ciencia oficial son demostrablemente falsas. Cmopueden ser las mismas declaraciones demostrablemente falsas y no falsables?Si la definicin Ruse-Overton no dio satisfaccin a los filsofos, s que hizo las deliciasde la ciencia oficial. En la importante revista cientfica Science se sintieron tanentusiasmados que reimprimieron toda la opinin como artculo principal. La opininrecapitulaba la manera en que muchos cientficos activos contemplan su empresa, lo quehace de ella un buen punto de inicio para discutir lo que la ciencia incluye y excluye.No me siento interesado en ningunas declaraciones basadas en una lectura literal de laBiblia, ni comprendo el concepto de creacin de manera tan estrecha como Duane Gish.Si existe un Creador omnipotente, podra haber creado todo de manera instantnea enuna sola semana, o por medio de una evolucin gradual a lo largo de miles de millonesde aos. Podra haber empleado medios totalmente inaccesibles a la ciencia, omecanismos que sean al menos comprensibles por medio de la investigacin cientfica.El punto esencial de la creacin no tiene nada que ver con el tiempo empleado ni con elmecanismo que el Creador quiso emplear, sino con el elemento de designio o propsito.En el sentido ms amplio, un creacionista es sencillamente una persona que cree queel mundo (y especialmente la humanidad) fue diseado y que existe con un propsito.Con la cuestin definida de esta manera, la cuestin se transforma en: Est opuesta la91 92. ciencia oficial a la posibilidad de que el mundo natural fuese diseado por un Creadorcon un propsito? Y si es as, sobre qu base?El Juez Overton fue persuadido de que la creacin (en el sentido general de designio)es compatible con evolucin en el sentido cientfico. En esto estaba equivocado, oms bien fue engaado. Cuando los bilogos evolutivos hablan de evolucin no serefieren a un proceso que o bien fue guiado o pudo haber sido guiado por un Creadorsobrenatural. Se refieren a la evolucin naturalista, un proceso puramente materialistacarente de direccin y que no refleja ningn propsito consciente. Por ejemplo, as escomo George Gaylord Simpson defini el significado de la evolucin:Aunque quedan muchos detalles por desentraar, es ya evidente que todos losfenmenos objetivos de la historia de la vida se pueden explicar por factores puramentenaturalistas, o, en un sentido propio de un trmino del que a veces se abusa,materialistas. Tienen fcil explicacin en base de la reproduccin diferencial en laspoblaciones (el factor principal en la moderna concepcin de la seleccin natural) y de lainteraccin aleatoria de los procesos conocidos de la herencia. El hombre es elresultado de un proceso carente de propsito y natural que no le tena en mente.[nfasisaadido.]Debido a que el establecimiento cientfico ha considerado prudente alentar a una ciertaconfusin sobre este punto, tengo que enfatizar que el punto de vista de Simpson no eraalguna opinin personal extraa a su disciplina cientfica. Al contrario, estabasencillamente exponiendo de manera explcita lo que los darwinistas significan porevolucin. Este mismo entendimiento se expresa en incontables libros y artculos, ydonde no se expresa se implica de manera generalizada. Que nadie se confunda en eso.En la perspectiva darwinista, que es la postura oficial de la ciencia establecida, Dios notuvo nada que ver con la evolucin.22La evolucin testa o guiada ha de quedar excluida como posibilidad porque losdarwinistas identifican ciencia con una doctrina filosfica conocidacomo naturalismo.23 El naturalismo supone que todo el reino de la naturaleza es un22 Un segundo pasaje del libro de Simpson The Meaning of Evolution clarifica la relacin entre el naturalismo yel atesmo. Los naturalistas cientficos no estn necesariamente opuestos a la existencia de Dios, siempre queDios sea definido como una Primera Causa inalcanzable y no como un Creador que acta de manera activa en lanaturaleza ni en los asuntos humanos. En palabras de Simpson:No hay necesidad ni excusas para postular una intervencin no material en el origen de la vida, elsurgimiento del hombre o ninguna otra parte de la larga historia del cosmos material. Pero el origende este cosmos y los principios causales de su historia quedan sin explicacin e inaccesibles a laciencia. Aqu est escondida la Primera Causa buscada por la teologa y la filosofa. La Primera Causano es conocida, y sospecho que nunca ser conocida para el hombre viviente. Podemos, si as loqueremos, adorarla a nuestra propia manera, pero desde luego no la comprendemos.23 En la literatura se ha empleado una variedad de trminos para designar la postura filosfica que yo designocomo naturalismo cientfico. Para los propsitos que nos ocupan, los trminos que siguen pueden ser todosconsiderados como equivalentes: naturalismo cientfico, naturalismo evolucionista, materialismo cientfico, ycientificismo. Todos estos trminos implican que la investigacin cientfica es o bien el camino exclusivo al92 93. sistema cerrado de causas y efectos materiales que no puede ser influido por nada defuera. El naturalismo no niega explcitamente la mera existencia de Dios, pero sniega que un ser sobrenatural pueda influir de ninguna manera en los acontecimientosnaturales, como la evolucin, o comunicarse con criaturas reales como nosotros mismos.El naturalismo cientfico presenta el mismo argumento comenzando con el supuesto deque la ciencia, que slo estudia lo natural, es nuestro nico camino fiable alconocimiento. Un Dios que nunca pueda hacer nada que marque una diferencia, y dequin no podamos tener ningn conocimiento fiable, no tiene importancia para nosotros.El naturalismo no es algo acerca de lo que los darwinistas puedan permitirse una posturaprovisional, porque su ciencia se basa en ello. Como hemos visto, no existe ningunaevidencia positiva de que el evolucionismo darwinista pueda producir o haya producidoinnovaciones biolgicas. Los darwinistas saben que el mecanismo mutacin-seleccinpuede producir alas, ojos y cerebros no porque se pueda observar que este mecanismohaga nada as, sino porque su filosofa directora les asegura que no hay ningn otropoder disponible para hacer este trabajo. La ausencia de ningn Creador de nuestrocosmos es, as, el punto de partida esencial para el darwinismo.Los dos primeros elementos de la definicin del Juez Overton expresan la consagracinde la ciencia al naturalismo. Los tres restantes elementos declaran su consagracinal empirismo. Un buen empirista insiste en que las conclusiones han de estar apoyadaspor la observacin o por la experimentacin, y est dispuesto a descartar incluso lasdoctrinas ms veneradas si no se ajustan a la evidencia. A menudo se toman elnaturalismo y el empirismo como cosas muy semejantes, pero no lo son. En el caso deldarwinismo, estos dos principios fundamentales de la ciencia estn en conflicto.El conflicto surge porque el origen de los seres vivos por evolucin darwinista esdifcilmente ms observable que la creacin sobrenatural por Dios. Desde luego, existela seleccin natural, pero nadie tiene evidencia de que pueda conseguir nada que seasemeje remotamente a los actos creadores que los darwinistas le atribuyen. El registrofsil, como un todo, testifica que la evolucin que pueda haberse dado no fue elproceso de cambio gradual en linajes continuos que implica el darwinismo. Comoexplicacin de modificaciones en poblaciones, el darwinismo es una doctrina emprica.Como explicacin de cmo se originaron al principio los organismos complejos, es merafilosofa.Si el empirismo fuese el valor principal en juego, el darwinismo habra quedado limitadohace mucho tiempo a la microevolucin, donde no tendra importantes implicacionesteolgicas ni filosficas. Esta limitacin no implicara la aceptacin del creacionismo, nisiquiera en base de la definicin ms amplia del trmino. Lo que s implicara es que elestablecimiento cientfico fue despus de 1859 arrastrado por el entusiasmo, y crey quese haba demostrado toda una historia de la creacin cuando slo se haban llenadoalgunos detalles poco importantes. Si los darwinistas aceptasen la primaca delconocimiento, o al menos de lejos el camino ms fiable, y que slo los fenmenos naturales o materiales sonreales. En otras palabras, aquello que la ciencia no puede estudiar es efectivamente irreal.93 94. empirismo, podran an abrigar la esperanza de poder encontrar una explicacinnaturalista para todo, pero por ahora tendran que admitir que han cometido un granerror.Pero no se ha dado esta admisin, porque el valor primordial en juego no es el delempirismo. La prioridad ms importante es mantener la perspectiva naturalista y con ellael prestigio de la ciencia como la fuente de todo conocimiento importante. Sin eldarwinismo, el naturalismo cientfico no tendra una historia de la creacin. Una retiradaacerca de una cuestin de tanta importancia sera catastrfica para el establecimientocientfico, y abrira la puerta a todo tipo de falsos profetas y charlatanes (al menos enopinin de los naturalistas) que intentaran llenar el vaco.Para impedir un cataclismo as, los defensores del naturalismo han de forzar unas reglasde procedimiento para la ciencia que impidan puntos de vista opuestos. Conseguido esto,el siguiente paso crtico es tratar la ciencia como equivalente a la verdad, y lo que noes ciencia como equivalente a la fantasa. Las conclusiones de la ciencia pueden luegoser presentadas de manera engaosa como refutaciones de argumentos cuyaconsideracin qued en realidad descartada de cualquier consideracin ya desde elprincipio. En tanto que los cientficos naturalistas impongan las normas, los crticos quepidan evidencias positivas para el darwinismo no tienen por qu ser tomados en serio.No entienden cmo opera la ciencia.No estoy implicando que los cientficos naturalistas acten as con el intento expreso deengaar. Al contrario, estn generalmente tan inmersos en sus suposiciones naturalistasque se ciegan a los elementos arbitrarios de su manera de pensar. Como ejemplo, lasecuidadosamente el siguiente pasaje de The Dreams of Reason [Los sueos de la razn],un libro acerca de razonamiento cientfico, por Heinz Pagels:Tan poderoso es el mtodo [cientfico-experimental] que virtualmente todo lo que loscientficos saben acerca del mundo natural procede de l. Lo que encuentran es que laarquitectura del universo est verdaderamente construida segn unas invisibles reglasuniversales, lo que yo llamo cdigo csmico el cdigo de edificacin del Demiurgo.24Ejemplos de este cdigo universal de edificacin son la teora cuntica y de larelatividad, las leyes de las combinaciones qumicas y de la estructura molecular, lasreglas que gobiernan la sntesis de las protenas y la manera en que se hacen losorganismos, por nombrar slo unos pocos. Los cientficos, al descubrir este cdigo,estn descifrando el mensaje oculto del Demiurgo, los trucos que emple para crear eluniverso. Ninguna mente humana podra haber dispuesto un mensaje tanintachablemente coherente, tan extraamente imaginativo, y a veces directamente genial.Ha de ser obrade unaInteligencia Ajena! Para nuestras vidas, carece de importancia si Dios es el mensaje, si escribi el24 Demiurgo es un trmino derivado de la filosofa griega y de la hereja gnstica del cristianismo primitivo.Los gnsticos consideraban la materia como algo malo, y pensaban que Dios no la habra creado, y por elloatribuan el mundo material al demiurgo, una deidad inferior que en ocasiones identificaban con el Dios delAntiguo Testamento.94 95. mensaje, o si el mensaje se escribi por s mismo. Podemos dejar de lado tranquilamentela idea del Demiurgo, porque no hay prueba cientfica de un Creador del mundo natural,ni prueba de una voluntad ni de un propsito que vaya ms all de las leyes conocidas dela naturaleza. Incluso la realidad de la vida sobre la tierra, que impuls el irresistibleargumento del designio acerca de un Creador, puede ser explicada mediante laevolucin. [Pagels remite a sus lectores a libros de Dawkins y Gould para la evidencia.]De modo que tenemos un mensaje sin remitente.El primer prrafo de este pasaje nos dice que es tan evidente la presencia de diseointeligente en el cosmos que incluso un ateo como Pagels no puede dejar de darse cuentay de extasiarse ante ello, dndole al Creador el nombre de el Demiurgo. El segundoprrafo manifiesta despreocupadamente que no hay evidencia cientfica de un Creador.Lo que hace de este pasaje una buena ilustracin de la mentalidad del naturalistacientfico es que Pagels acepta todos los puntos crticos. Lo que pareca ser prueba de unCreador resulta no ser prueba en absoluto, porque la prueba cientfica de algo que vams all de las leyes de la naturaleza sera una contradiccin lgica. Por otra parte, laprueba de la evolucin (lo que puede referirse meramente a la microevolucin ms laexistencia de relaciones naturales) excluye automticamente la posibilidad del designio.La filosofa naturalista controla su mente de manera tan completa que Pagels puedemirar cara a cara a la prueba de un diseo inteligente, describirla como tal, y sinembargo no verla.La voluntad del Creador es un concepto que por lo general se reconoce que seencuentra totalmente fuera del campo de la ciencia natural. Para una mente clara, estosignifica que la ciencia no nos puede decir si hay o no una voluntad o propsitotrascendente que vaya ms all de las leyes de la ciencia. Para un naturalista cientfico,sin embargo, fuera de la ciencia significa fuera de la realidad.Por eso los naturalistas cientficos pueden decir con buena conciencia en un momentodeterminado que no tratan ni de Dios ni de religin, e inmediatamente despus hacerpronunciamientos demoledores acerca de la carencia de propsito del cosmos. Lo queotras personas comprenden como las limitaciones de la ciencia se retuerce comolimitaciones sobre la realidad, porque para los naturalistas cientficos es literalmenteimpensable el concepto de que pueda haber una realidad fuera de la ciencia.Esta manera de pensar es alentada por la manera en que la ciencia emplea losparadigmas como conceptos organizadores en la conduccin de la investigacin. Segnel famoso modelo de Thomas Kuhn, el progreso de la ciencia es muy parecido a la teorade Gould y Eldredge de evolucin por equilibrio puntuado. Los perodos de estasis, laciencia normal de Kuhn, quedan puntuados por revoluciones en forma de giros deparadigma, donde una manera de pensar acerca de un tema queda reemplazada porotra. Lo mismo que otras teoras filosficas, el modelo de Kuhn ha de ser aplicado concautela. Pero aparte de sus limitaciones como descripcin general de la ciencia, nos dauna iluminadora imagen de la metodologa del darwinismo. 95 96. El ms importante de los conceptos de Kuhn es el paradigma, que no es una mera teorao hiptesis, sino una manera de contemplar el mundo que est bajo la influencia delprejuicio cultural as como por la observacin y la experiencia cientficas. Segn Kuhn,Un elemento aparentemente arbitrario, compuesto de accidentes personales ehistricos, es siempre un ingrediente conformador de las creencias adoptadas por unacomunidad cientfica determinada en un tiempo dado. Los cientficos, como todos losdems, contemplan la realidad a travs del cristal coloreado de ideas y suposiciones queconstituyen el paradigma.Cuando un paradigma queda establecido, sirve como el magno director organizador dela investigacin cientfica. Esto significa que define las cuestiones que han de sercontestadas y los hechos que se han de reunir. En tanto que el paradigma no seadesafiado de manera efectiva, la ciencia normal procede desarrollando susimplicaciones tericas y prcticas y resolviendo los enigmas creados por hechos queno parecen ajustarse a las explicaciones del paradigma. La ciencia puede hacer grandesprogresos durante estos perodos, porque los cientficos comparten un entendimientocomn de lo que estn tratando de hacer y de cmo debieran tratar de hacerlo, y no sedistraen por incertidumbres acerca de las suposiciones bsicas. Segn Kuhn:Cuando se examina de cerca, tanto histricamente como en el laboratoriocontemporneo, [la ciencia normal] parece un intento de forzar la naturaleza a la cajapreformada y relativamente inflexible que el paradigma provee. Ninguna parte delobjetivo de la ciencia normal es conjurar nuevos tipos de fenmenos; lo cierto es que losque no se ajustan a la caja no se ven en absoluto. Tampoco tienen los cientficos laintencin de inventar nuevas teoras, y a menudo son intolerantes acerca de las teorasinventadas por otros. En lugar de ello, la investigacin de la ciencia normal se dirige a laarticulacin de aquellos fenmenos y teoras que el paradigma ya nos proporciona.[nfasis aadido.]Hay enigmas que resultan rebeldes a las soluciones, y gradualmente van acumulndoselas anomalas. stas no amenazan al dominio del paradigma en tanto que lainvestigacin proceda de manera satisfactoria en otros respectos. Incluso un paradigmarelativamente inadecuado puede definir un campo cientfico y establecer un programa deinvestigacin, y puede que se precise de largo tiempo para que los cientficos seconvenzan de que algunos importantes problemas jams hallarn solucin dentro de losconceptos del paradigma existente. Pero tal como lo describe Kuhn, la fervorosaconsagracin al paradigma produce el xito de la ciencia normal y lleva a la vez a unainevitable crisis:La ciencia normal, la actividad en la que la mayora de los cientficos pasaninevitablemente casi todo su tiempo, se predica sobre la suposicin de que la comunidadcientfica sabe cmo es el mundo. Mucha parte del xito de la empresa deriva de labuena disposicin de la comunidad a defender esta suposicin, a gran coste si esnecesario. La ciencia normal, por ejemplo, suprime a menudo novedades fundamentalesporque son necesariamente subversivas de sus compromisos bsicos. Sin embargo,mientras estos compromisos retengan un elemento de arbitrariedad, la misma naturaleza96 97. de la investigacin normal asegura que la novedad no quedar suprimida durante muchotiempo.Finalmente, se hace imposible negar que existen problemas que no se pueden resolverdentro de la forma aceptada de contemplar las cosas. En este momento se llega a unestado de crisis, y la disciplina parece amenazada por una confusin y caosgeneralizados. La crisis se resuelve con el surgimiento de un nuevo paradigma, y laciencia normal puede proceder de nuevo hacia adelante con confianza.Una definicin influyente de la ciencia que el modelo de Kuhn puso en tela de juicio fueel criterio de la falsabilidad del filsofo Karl Popper, que sin embargo volvi aaparecer como un elemento en la definicin del Juez Overton. Popper pensaba que unateora o hiptesis era cientfica slo hasta all donde pudiese ser en principio capaz deser refutada, o falsada, por medio de pruebas empricas. El problema con este criterio esque es imposible poner a prueba aisladamente cada proposicin cientfica importante. Setienen que hacer suposiciones de fondo para poder poner a prueba enunciadosdetallados. El paradigma est constituido por las suposiciones de fondo que definen laactual visin cientfica del mundo.Un paradigma no es meramente una hiptesis que pueda ser descartada si falla una solaprueba experimental; es una forma de ver el mundo, o una parte del mismo, y loscientficos comprenden incluso las anomalas en trminos del mismo. Segn Kuhn, lasanomalas, por s mismas, nunca falsan un paradigma, porque sus defensores puedenrecurrir a hiptesis ad hoc para acomodar cualquier evidencia potencialmenterefutadora. Un paradigma reina hasta que es reemplazado por otro, porque rechazar unparadigma sin sustituirlo por otro es rechazar la ciencia misma. La sentencia contra laargumentacin negativa que invoc la Academia Nacional de las Ciencias en elTribunal Supremo fue una aplicacin de esta lgica.Cuando surge un nuevo paradigma, hace algo ms que explicar las anomalas: reorientala perspectiva cientfica con tanta intensidad que las anteriores anomalas pueden ya noparecer meros hechos sino virtuales tautologas, declaraciones de situaciones que serainconcebible que fuesen de otra manera. Por ello, no es tan excepcional como puedehaber parecido que distinguidos cientficos hayan elogiado la teora de Darwin como unaprofunda tautologa, o que hayan declarado que es una proposicin lgicamente evidentepor s misma y que no precisa de confirmacin emprica. Una tautologa o inevitabilidadlgica es precisamente lo que les parece la teora a ellos: describe una situacin que serainconcebible que fuese de otra manera. Desde esta perspectiva, una prueba refutadoraes algo profundamente desagradable.Kuhn describi la evidencia experimental mostrando que las personas ordinarias tiendena ver aquello que se les ha instruido que vean, y dejan de ver lo que saben que no tendraque estar ah. Y los mejores cientficos no son una excepcin; al contrario: por cuantodependen de inferencias y de observaciones difciles de hacer, son particularmentesusceptibles a los fallos de percepcin condicionados por el paradigma. 97 98. Kuhn cit ejemplos de fenmenos celestiales visibles que no fueron vistos hasta queel nuevo paradigma astronmico de Coprnico legitim su existencia. Si Kuhn hubieseescogido la biologa evolutiva como un caso a estudiar, habra corrido el riesgo de serdenunciado como creacionista. Como vimos en el Captulo Cuatro, el patrngeneralizado de estasis en el registro fsil no fue reconocido durante largo tiempoporque para los darwinistas no vala la pena reconocerlo en letras de molde. El problemade la visin con anteojeras no es algo que podamos esperar que se desvanezca con unamayor sofisticacin de la ciencia. Al contrario, al quedar ms y ms la financiacinesencial bajo el control gubernamental centralizado, los investigadores no tienen msalternativa que concentrarse en la agenda establecida por el paradigma.Un nuevo paradigma no propone meramente diferentes respuestas a las preguntas quelos cientficos han estado haciendo, ni meramente explica los hechos de maneradiferente: sugiere preguntas totalmente diferentes y diferentes posibilidades factuales.Por esta razn, los paradigmas en oposicin son hasta cierto punto inconmensurables,en el sentido de que sus respectivos partidarios encuentran difcil comunicarse entre s.La perspicacia de Kuhn a este respecto es particularmente cierta cuando el paradigma noes una teora cientfica especfica, sino una amplia perspectiva filosfica.Para citar un ejemplo de mi experiencia personal, de nada vale discutir con unnaturalista cientfico acerca de si la teora neodarwinista de la evolucin es verdad. Lacontestacin ser probablemente que el neodarwinismo es la mejor explicacin cientficaque tenemos, y que esto significa que es nuestra mejor aproximacin a la verdad. Losnaturalistas concedern generalmente que cualquier teora puede ser mejorada, y quenuestro entendimiento de la evolucin naturalista puede ser algn da mucho mejor queahora. En cambio, poner en duda que la evolucin naturalista misma sea verdad eshablar sin sentido. La evolucin naturalista es la nica explicacin concebible de la vida,y por ello el hecho de la existencia de la vida demuestra que es verdad.Es fcil ver por qu el naturalismo cientfico es una filosofa atractiva para loscientficos. Da a la ciencia un virtual monopolio sobre la produccin de conocimiento, yasegura a los cientficos que no hay ninguna cuestin importante que en principio quedems all de la investigacin cientfica. Pero la cuestin capital es si esta perspectivafilosfica es meramente un comprensible prejuicio profesional o si es la maneraobjetivamente vlida de comprender el mundo. Esta es la cuestin real detrs del empujepor hacer de la evolucin naturalista un principio fundamental de la sociedad, al quetodos tienen que ser convertidos.Si el naturalismo cientfico ha de ocupar una posicin cultural dominante, tiene quehacer algo ms que proporcionar informacin acerca del universo fsico. Ha deexteriorizar las implicaciones espirituales y ticas de su historia de la creacin. En suma,la evolucin se ha de transformar en una religin. En los siguientes captulos veremoscomo se ha conseguido llevar esto a cabo.98 99. Captulo 10 La religin darwinistaEl prefacio al panfleto de 1984 titulado Science and Creationism: A View From theNational Academy of Sciences [Ciencia y Creacionismo: Una perspectiva desde laAcademia Nacional de las Ciencias], firmado por el presidente de la Academia, FrankPress, aseguraba a la nacin que es falso pensar que la teora de la evolucinrepresente un conflicto irreconciliable entre religin y ciencia. El doctor PressproseguaUna gran cantidad de lderes religiosos aceptan la evolucin sobre una base cientfica sinceder sus creencias en principios religiosos. Sin embargo, como se expres en unaresolucin del Consejo de la Academia Nacional de las Ciencias en 1981, La religin yla ciencia son mbitos separados y mutuamente exclusivos del pensamiento humano,cuya presentacin en el mismo contexto lleva a malos entendidos tanto de la teoracientfica como de la creencia religiosa.La preocupacin de la Academia era slo justificar su oposicin a la cienciacreacionista, y no se sinti obligada a explicar qu podra ser religin o bajo qucircunstancias el mbito religioso podra tener derecho a la proteccin de las incursionesde la ciencia. Pero Stephen Jay Gould tuvo algo ms que decir acerca de este tema, en surplica a la acusacin de Irving Kristol de que el neodarwinismo, tal como se ensea enla actualidad, incorpora un prejuicio ideolgico contra la creencia religiosa. Gouldrespondi que la mayora de los cientficos no muestran hostilidad a la religin, porquesu tema no choca con los intereses de la teologa.La ciencia no puede responder ms a la pregunta de cmo debiramos vivir que lareligin puede decretar la edad de la tierra. Los cientficos honorables y condiscernimiento (la mayora de nosotros, creo yo) siempre han comprendido que loslmites de lo que la ciencia puede contestar describen tambin el poder de sus mtodosen su dominio apropiado. Darwin mismo exclam que la ciencia no poda abordar elproblema del mal ni similares enigmas morales: Igual podra un perro especular acercade la mente de Newton. Que cada hombre espere y crea lo que pueda.Esta declaracin de limitacin de responsabilidad de parte de Gould-Darwin contieneuna importante ambigedad. Si la ciencia no nos puede decir nada acerca de cmodebiramos vivir, significa esto que el conocimiento acerca de esta cuestin se puedeconseguir mediante la religin, o significa que no podemos saber ms del bien y del malque un perro conoce la mente de Newton? Cada uno puede esperar y creer como pueda,pero hay algunos que diran que las esperanzas y las creencias son meras expresionessubjetivas de sentimientos, poco ms que desatinos sentimentales, a no ser quedescansen sobre el firme fundamento del conocimiento cientfico. 99 100. Un darwinista que dice precisamente esto es el Profesor William Provine, de laUniversidad de Cornell, un destacado historiador de la ciencia. Provine insiste en que elconflicto entre ciencia y religin es ineludible, hasta el punto en que las personas queconsiguen retener creencias religiosas junto con una aceptacin de la biologa evolutivatienen que dejar sus cerebros a la puerta de la iglesia. De manera especfica:La ciencia moderna implica de forma directa que el mundo est organizado de maneraestricta en base de principios mecanicistas. En la naturaleza no hay principiosintencionales algunos. No hay dioses ni fuerzas diseadoras que sean racionalmentedetectables.Segundo, la ciencia moderna implica directamente que no hay leyes inherentes moralesni ticas, ningn principio rector para la sociedad humana.Tercero, los seres humanos son mquinas maravillosamente complejas. El ser humanoindividual llega a ser una persona tica por medio de dos mecanismos primordiales: laherencia y las influencias ambientales. Esto es todo lo que hay.Cuarto, hemos de llegar a la conclusin de que cuando morimos, morimos, y ste esnuestro fin.Finalmente, el libre albedro, tal como es tradicionalmente concebido la libertad detomar decisiones sin coercin e impredecibles entre diferentes posibles cursos deaccin sencillamente, no existe. No hay ninguna manera en que el procesoevolutivo tal como se concibe en la actualidad pueda producir un ser verdaderamentelibre para tomar decisiones. Gould haba asegurado a Kristol que entre los bilogos evolutivos hay toda una gamade actitudes religiosas desde la devota oracin y culto diarios hasta un resueltoatesmo. Yo, por mi parte, he observado mucho ms de lo ltimo que de lo primero, yProvine est de acuerdo conmigo. l informa de que la mayora de losbilogos evolutivos son ateos, y muchos han sido llevados ah por su comprensin delproceso evolutivo y de otra ciencia. Los pocos que no ven un conflicto entre subiologa y su religin son o bien obtusos, o bien compartimentados en su manera depensar, o son en realidad ateos sin darse cuenta de ello. Las organizaciones cientficasocultan el conflicto por temor a poner en peligro la financiacin de la investigacincientfica, o porque piensan que la religin juega un papel til en la educacin moral.Segn Provine, que tena especficamente en mente la declaracin de 1984 de laAcademia, estas justificaciones son polticas, pero intelectualmente no son nadahonradas.No es difcil conciliar todas estas declaraciones cuando desentraamos la confusaterminologa. La Academia tiene literalmente razn al decir que no hay incompatibilidadentre evolucin y religin. Cuando estos trminos no son definidos de una maneraespecfica, ninguno de ambos tiene suficiente contenido para ser incompatible con nada.Ni siquiera hay ningn conflicto entre la evolucin y la religin testa. Dios bien podra100 101. haber creado desarrollando gradualmente una clase de criatura procediendo de otra.No es una evolucin de esta clase lo que los cientficos tienen en mente, pero no ganannada con poner esto en claro ante el pblico.La observacin de Gould es similarmente engaosa. La mayora de los cientficosaceptan lo que se llama la distincin entre hechos y valores, y no pretenden que unadescripcin cientfica de lo que es pueda llevar directamente a una teora de lo quedebiramos hacer. Por otra parte, tampoco consideran que todas las declaracionessobre tica sean igualmente racionales. Una persona racional comienza con lo que esconocido y real y no con lo que es desconocido e irreal. Tal como George GaylordSimpson explicaba esto:Naturalmente, hay algunas creencias an actuales, etiquetadas como religiosas einvolucradas en emociones religiosas, que son llanamente incompatibles con laevolucin y que por ello son intelectualmente insostenibles a pesar de su atractivoemocional. Sin embargo, tengo ahora como evidente por s mismo, y sin exigir ningunadiscusin adicional especial, que la evolucin y la verdadera religin son compatibles.Una doctrina cientfica que establezca los lmites entre religin verdadera y falsa no esciertamente antirreligiosa, pero contradice las tranquilizadoras declaraciones de laAcademia en el sentido de que religin y ciencia sean mbitos separados y mutuamenteexclusivos del pensamiento humano.Los naturalistas cientficos no ven contradiccin alguna, porque nunca significaron quelos mbitos de la ciencia y de la religin tengan la misma dignidad e importancia. Paraellos, la ciencia es el mbito del conocimiento objetivo; la religin es cosa de creenciasubjetiva. Ambos mbitos no deberan entrar en conflicto porque una persona racionalsiempre prefiere el conocimiento objetivo a la creencia subjetiva, cuando est disponiblelo primero. Las religiones que estn basadas en ideas intelectualmente insostenibles(como la de que hay un Creador que de alguna manera comunic Su voluntad a loshumanos) se encuentran en el reino de la fantasa. La religin naturalista, que busca enla ciencia su imagen de la realidad, es una forma de dirigir fuerzas irracionales conpropsitos racionales. Puede rendir un til servicio para conseguir apoyo para programascientficos en reas como la proteccin ambiental y la investigacin mdica.La Afiliacin Cientfica Americana (American Scientific Affiliation ASA) incurrien las iras de los darwinistas por mezclar el tipo errneo de religin con la ciencia. Lamembresa de la ASA est compuesta de profesores de ciencia y otros que se identificancomo cristianos evanglicos comprometidos a la vez con Jesucristo y con unacomprensin cientfica del mundo natural. Los cientficos creacionistas fundamentalistasse separaron hace aos de la ASA, disgustados por la disposicin de sus miembros aaceptar no slo la evidencia geolgica de que la tierra es muy antigua, sino tambin lateora de evolucin biolgica.Los dirigentes de la ASA han abrazado por lo general el compatibilismo (la doctrinade que la ciencia y la religin no estn en conflicto porque ocupan mbitos separados) y 101 102. la evolucin testa. La evolucin testa no es fcil de definir, pero comporta unesfuerzo por mantener que el mundo natural est regido por Dios y a la vez evitar eldesacuerdo con el establecimiento darwinista en cuestiones cientficas. Debido a que losdarwinistas se han ido volviendo ms y ms explcitos acerca de las implicacionesreligiosas y filosficas de su sistema, esta estrategia llev a que el tesmo en elevolucionismo de la ASA quedase sometido a presiones cada vez mayores.Pero el compatibilismo tena sus lmites, y algunos lderes de la ASA se sintieronimpulsados a la accin por el intenso prejuicio naturalista del panfleto de 1984 de laAcademia Nacional, que intentaba dar la impresin al pblico de que la ciencia tienebien encarrilados todos los principales problemas de la evolucin. Con el apoyo de lafundacin, la ASA produjo su propio folleto ilustrado, titulado Teaching Science in aClimate of Controversy: A View from the American Scientific Affiliation [La enseanzade la ciencia en un clima de controversia: Una perspectiva de la Afiliacin CientficaAmericana], que fue enviado a miles de profesores de escuelas. El tenor general delfolleto era alentar a una actitud abierta, especialmente en cuestiones abiertas acerca desi la vida realmente surgi por azar, cmo los primeros animales pudieron evolucionaren la explosin cmbrica, y cmo evolucionaron la inteligencia y el modo de andarerguido de los hombres.25Los miembros de la ASA que escribieron La enseanza de la ciencia esperabaningenuamente que la mayora de los cientficos acogeran bien su contribucin comocorrectivo a la desmesurada confianza que tiende a proyectar la ciencia evolucionistacuando intenta persuadir al pblico a no abrigar ningn tipo de dudas. Pero lasorganizaciones cientficas oficiales estn en guerra con el creacionismo, y su poltica esexigir la rendicin sin condiciones. Los que pretenden ser cientficos pero que intentanconvencer a los profesores de escuela que hay cuestiones abiertas acerca de lacomprensin naturalista del mundo, son traidores en esta guerra.25 Los siguientes prrafos reflejan el tema general de La enseanza de la ciencia: Muchos aspectos de la evolucin estn siendo estudiados en la actualidad por cientficos que tienen varios grados de creencia o incredulidad acerca de Dios. No importa cmo resulten estas investigaciones, la mayora de los cientficos estn de acuerdo en que una ciencia creacionista basada en una tierra de slo unos miles de aos no provee una base terica suficiente sana para servir como alternativa razonable. Evidentemente, es difcil ensear evolucin o incluso evitar ensearla sin introducirse en una controversia cargada con todo tipo de implicaciones: cientficas, religiosas, filosficas, educativas, polticas y legales. Los dogmatizadores en cada extremo que insisten en que la suya es la nica posicin sostenible tienden a dar una apariencia poco atractiva a ambos lados de la cuestin. Pero muchas personas inteligentes que aceptan la evidencia de una tierra de miles de millones de aos y que reconocen que las formas de vida han cambiado drsticamente a lo largo de mucho de este tiempo, se toman tambin la Biblia en serio y adoran a Dios como su Creador. Algunos (aunque no todos) de los que afirman la creacin sobre una base religiosa pueden contemplar la macro-evolucin como una posible explicacin de cmo Dios ha creado nuevas formas de vida. En otras palabras, existe un amplio terreno medio en el que creacin y evolucin no son vistos como antagonistas.102 103. La operacin de castigo no se hizo esperar. Un consultor cientfico de Californiallamado William Bennetta, que ha hecho una profesin de perseguir a los creacionistas,organiz un pelotn de pesos pesados de la ciencia para condenar el opsculo de la ASAcomo un intento de reemplazar la ciencia por un sistema de pseudociencia dedicado aconfirmar las narraciones bblicas. Una revista llamada The Science Teacher [ElProfesor de Ciencias] public una coleccin de ensayos dirigida por Bennetta, tituladoLos cientficos lamentan un astuto nuevo paquete de creacionismo. Nueve destacadoscientficos, incluyendo entre ellos a Gould, Futuyma, Eldredge y Sarich, contribuyeronduras condenas de La enseanza de la ciencia. El mensaje generalizado era que la ASAera un engaoso frente creacionista que esconde un programa literalista bblico bajo lapretensin de objetividad cientfica.Las acusaciones dejaron aturdidos a los autores de La enseanza de la ciencia, y estabantan alejadas de la realidad que los conocedores de la ASA podran haberlas consideradoerrneamente como calumnias deliberadas. Pero sera un error pensar que haba ningunaintencin de engaar, porque los naturalistas cientficos realmente fanticos noreconocen sutiles distinciones entre los testas. Para los fanticos, las personas que dicenque creen en Dios son o bien inofensivos sentimentalistas que aaden algn lenguajeacerca de Dios a una perspectiva bsicamente naturalista, o son creacionistas. En amboscasos se trata de necios, pero en el segundo caso son adems una amenaza.Desde el punto de vista de un fantico, los escritores de la ASA haban proporcionadounas claras pruebas de su propsito creacionista. Por qu, si no, insistan acerca decuestiones abiertas, excepto para implicar que Dios podra haber intervenido en laaparicin de nuevas formas? Por definicin, esta sugerencia es creacionismo, y la ASAadmite ser una organizacin de cristianos que aceptan la autoridad de la Biblia. Portanto, su verdadera razn para rechazar la evolucin cientfica tena que ser quecontradice la narracin bblica. Qu otra razn podra haber?Mezclar religin y ciencia es aborrecible para los darwinistas slo cuando se estmezclando la religin inadecuada. Para demostrar esto, podemos citar a dos de los msimportantes fundadores de la sntesis moderna, Theodosius Dobzhansky y JulianHuxley. La religin del humanismo evolucionista de Julian Huxley ofreca a lahumanidad el deber sagrado y la gloriosa oportunidad de tratar de impulsar lamxima plenitud del proceso evolutivo sobre la tierra. Esto no significaba meramentededicarse a asegurar que los organismos que tuviesen ms descendencia siguiesenteniendo ms descendencia, sino impulsar la ms plena realizacin de lasposibilidades inherentes de la humanidad. Inspirado por la misma visin, el filsofo yreformador educativo John Dewey lanz en 1933 un movimiento de humanismoreligioso, cuyo Manifiestoreflejaba la suposicin corriente entre los naturalistascientficos en aquella poca de que la final debacle de la religin testa introducira unanueva era de progreso cientfico y de cooperacin social para la humanidad. Pocodespus, Hitler y Stalin proporcionaron una impresionante materializacin de algunas delas posibilidades inherentes de la humanidad. Los sucesores de Dewey admitieron en1973 que se necesitaba de un nuevo Manifiesto, porque los acontecimientos de los103 104. anteriores cuarenta aos haban hecho que la declaracin original parecieseexcesivamente optimista.El Manifiesto revisado hace algunas concesiones no muy entusiastas a la realidad, comoque la ciencia ha trado males a veces, en lugar de bienes, y que las religionestradicionales no son desde luego el nico obstculo al progreso humano. El mensajegeneral es el mismo que en el primero: que la salvacin viene por medio de la ciencia.Empleando la tecnologa con sabidura, podemos controlar nuestro medio, vencer lapobreza, reducir las enfermedades de manera marcada, extender nuestro tiempo de vida,modificar de manera significativa nuestra conducta, alterar el curso de la evolucinhumana y del desarrollo cultural, desencadenar vastos nuevos poderes y dar a lahumanidad una oportunidad sin paralelo para conseguir una vida abundante y llena designificado.El cientfico-filsofo que fue ms all que nadie ms para sacar un mensaje deoptimismo csmico a partir de la evolucin fue Pierre Teilhard de Chardin, el nadaortodoxo paleontlogo jesuita que tuvo un importante papel en los descubrimientos delos Hombres de Piltdown y de Pequn. Teilhard tena como objetivo actualizar elcristianismo establecindolo directamente sobre la roca de la evolucin y no sobreciertos acontecimientos que se deca que haban ocurrido en Palestina haca casi dos milaos. Los darwinistas ms rigurosamente materialistas echaron de lado la filosofa deTeilhard como una presuntuosa barbaridad, pero atrajo intensamente a personas con unatendencia mental ms espiritual, como Theodosius Dobzhansky.En su rplica a Irving Kristol, Gould cit a Dobzhansky, el gran evolucionista denuestro siglo, y ortodoxo ruso de toda la vida, para ilustrar la compatibilidad de laevolucin con la religin. Para Dobzhansky, ambas cosas eran mucho ms quecompatibles, porque escribi en su libro Mankind Evolving [La Humanidad enevolucin] que Darwin haba sanado la herida infligida por Coprnico y Galileo. Estaherida era el descubrimiento de que la tierra, y por ello el hombre, no era el centro deluniverso. El darwinismo la haba sanado al situar a la humanidad como elcentro espiritual del universo, porque ahora el hombre comprende la evolucin y tiene lacapacidad potencial de asumir el control sobre ella. Dobzhansky dijo lleno de regocijo:La evolucin ya no tiene que ser un destino impuesto desde el exterior; se puedeconcebir su control por parte del hombre, en conformidad a su sabidura y a susvalores. Para mayores detalles remita a sus lectores a las siguientes citas, que destilanla inspiradora visin de Teilhard:Es la evolucin una teora, un sistema o una hiptesis? Es mucho ms es unpostulado general al que desde ahora se han de inclinar todas las teoras, hiptesis ysistemas, y que tienen que satisfacer para poder ser concebibles y verdaderos. Laevolucin es una luz que ilumina todos los hechos, una trayectoria que han de seguirtodas las lneas de pensamiento esto es la evolucin.104 105. En resumen, la evolucin es el Dios al que tenemos que adorar. Nos est llevando alcielo, al Punto Omega, en jerga de Teilhard, que es:una colectividad armnica de conciencia, equivalente a una especie de superconciencia.La tierra est cubrindose no slo de miradas de unidades de pensamiento, sino de unsolo continuo de pensamiento, para formar por fin una nica Unidad de Pensamiento dedimensiones planetarias. La pluralidad de los pensamientos individuales se combinan yrefuerzan mutuamente en un slo acto de Pensamiento unnime. En la dimensin delPensamiento, lo mismo que en la dimensin del Tiempo y del Espacio, puede elUniverso llegar a la consumacin en nada sino en lo Inconmensurable?El ingenuo optimismo de estos intentos de conformar una religin cientfica sobreviveen el contemporneo movimiento de la Nueva Era, pero la tendencia entre losdarwinistas en la actualidad es adoptar una perspectiva ms sombra de las expectativaspara la humanidad. Escribiendo en 1989, Maitland Edey y Donald Johanson especulanque el Homo sapiens pueda estar al borde de la autoextincin como resultado de unaguerra nuclear o de un cataclismo ecolgico. Esta deprimente situacin es consecuenciade una tecnologa desbocada que produce enormes cantidades de residuos txicos,destruye las selvas y la capa de ozono, y permite un crecimiento demogrficodesenfrenado. Somos incapaces de tratar de manera inteligente con estos problemasporque en nuestro fuero interno somos apasionadas gentes de la edad de piedracapaces de crear tecnologa pero no de controlarla. Edey y Johanson creen que la cienciaest a punto de desarrollar la capacidad tcnica para disear mejores personasmediante ingeniera gentica. Si la humanidad tiene que evitar la extincin, ha de reunirla voluntad poltica de asumir el control de la evolucin, y hacer de ella en el futuro unasunto de decisin humana y no de ciega seleccin.Los continuados esfuerzos en basar una religin o sistema tico sobre la evolucin noson ningn fenmeno extrao, y prcticamente todos los principales escritoresdarwinistas lo han intentado. La evolucin darwinista es una imaginativa historia acercade quienes somos y de dnde vinimos, es decir, se trata de un mito creacional. Como tal,es un evidente punto de partida para la especulacin acerca de cmo deberamos vivir yqu deberamos valorar. Un creacionista comienza apropiadamente con la creacin deDios y la voluntad de Dios para con el hombre. Un naturalista cientfico comienza igualde apropiadamente con la evolucin y con el hombre como producto de la naturaleza.En su dimensin mitolgica, el darwinismo es la historia de la liberacin de lahumanidad del engao de que su destino est controlado por un poder superior al suyo.Careciendo de conocimiento cientfico, los hombres atribuyen al principio losacontecimientos naturales como el clima y las enfermedades a seres sobrenaturales. Alaprender a predecir o a controlar fuerzas naturales echan de lado a los espritusinferiores, pero una religin ms evolucionada retiene el concepto de un Creadorracional que rige el universo.Por fin se llega al ms grande de todos los descubrimientos cientficos, y los humanosmodernos aprenden que son producto de un proceso natural ciego que no tiene ningn105 106. objetivo y que no se cuida para nada de ellos. La resultante muerte de Dios esexperimentada por algunos como una gran prdida, y por otros como una liberacin.Pero, liberacin para qu? Si la naturaleza ciega ha producido de alguna manera unaespecie humana con capacidad para regir la tierra con sabidura, y si esta capacidad hasido anteriormente invisible slo porque haba sido ahogada por la supersticin,entonces las perspectivas para la libertad y dicha humanas no conocen lmites. ste erael mensaje del Manifiesto Humanista de 1933.Otra posibilidad es que una naturaleza sin propsito haya producido un mundo regidopor fuerzas irracionales, donde la fuerza da la razn y en el que la libertad humana es undelirio. En este caso, el derecho a gobernar pertenece a cualquiera que pueda controlaren uso de la ciencia. Sera ilgico para los gobernantes preocuparse mucho por lo que lagente dice quedesean, porque la ciencia les ensea que los deseos son producto defuerzas irracionales. En principio, a la gente se le puede hacer querer algo mejor. No esbondadoso dejarlos como estn, porque los caverncolas apasionados, cuando tienen ensus manos el poder de la tecnologa cientfica, no pueden hacer ms que destruirse a smismos.Tanto si el darwinista adopta la perspectiva optimista como si adopta la pesimista, esimperativo ensear al pblico a comprender el mundo tal como lo entienden loscientficos naturalistas. Los ciudadanos han de aprender a contemplar la ciencia como lanica fuente fiable de conocimiento y como el nico poder capaz de mejorar (o inclusopreservar) la condicin humana. Esto, como veremos, implica un programa deadoctrinamiento bajo el disfraz de la educacin pblica.106 107. Captulo 11La educacin darwinistaEL MUSEO BRITNICO de Historia Natural, situado en un magnfico edificio victorianoen el distrito del Gran Londres de South Kensington, celebr su centenario en 1981inaugurando una nueva exhibicin acerca de la teora de Darwin. Una de las primerascosas que se encontraba el visitante al entrar en la exhibicin era un cartel que deca losiguiente:Se ha preguntado usted alguna vez por qu hay tantas clases diferentes de seresvivientes?Una idea es que todos los seres vivientes que vemos en la actualidad hanEVOLUCIONADO a partir de un antecesor distante mediante un proceso de cambiosgraduales.Cmo pudo tener lugar la evolucin? Cmo pudo una especie cambiar a otra?La exhibicin en este local contempla una posible explicacin: la explicacin primeroideada por Charles Darwin.Un cartel que haba al lado inclua esta declaracin: Otra explicacin es que Dios cretodos los seres vivientes, perfectos e inmutables. Un folleto afirmaba que el conceptode evolucin por seleccin natural, hablando estrictamente, no es cientfico, porque hasido establecido por deduccin lgica y no por demostracin emprica. El folleto haca laobservacin de que si la teora de la evolucin es cierta, proporciona una explicacinpara la disposicin de grupos dentro de grupos de la naturaleza que haban descrito lostaxnomos. El tenor general de la exhibicin era que el darwinismo era una teoraimportante, pero no algo de lo que sea irrazonable dudar.Destacados cientficos reaccionaron furiosamente ante estas expresiones relativizadoras.El escenario de la controversia fue el editorial y las pginas de correspondencia de laprincipal revista cientfica britnica, Nature. L. B. Halstead, un campen delneodarwinismo, inici la controversia en la que atacaba no slo la exhibicin sobreDarwin, sino tambin las nuevas exhibiciones en el Museo sobre dinosaurios yevolucin humana. Lo malo acerca de todas estas exhibiciones, a decir de Halstead, eraque empleaban un sistema de clasificacin conocido como cladismo, que supone que nose puede identificar ninguna especie como antecesora de ninguna otra especie. 2626 El cladismo ha tomado por asalto la ciencia de clasificacin biolgica en aos recientes, y se emplea ahora demanera generalizada en las exhibiciones musesticas y en los libros de texto. Para nuestro actual propsito, elpunto a destacar es que los cladogramas presentan relaciones entre especies vivas y fsiles, pero nuncarelaciones ancestrales. Si se cree que dos especies (como el chimpanc y el hombre) se parecen ms entre s que107 108. Describa luego la literatura cladstica como llena de ultrajes contra Ernst Mayr yGeorge Gaylord Simpson, y desde luego contra el mismo Charles Darwin, porque estosgrandes hombres se haban adherido firmemente a la idea de que los procesos que sepueden observar en la actualidad son suficientes, cuando se extrapolan al pasado, paraexplicar los cambios observados en el registro fsil.Halstead lanzaba la acusacin de que algunas de las exhibiciones podran serinterpretadas como atacando no slo al darwinismo, sino a la misma evolucin. Porejemplo, la exhibicin sobre El puesto del Hombre en la Evolucin negaba de maneraexplcita que el Homo erectus fuese un antecesor directo del Homo sapiens, de modoque Ahora el Museo de Historia Natural est anunciando abiertamente lo que loscreacionistas han estado insistiendo durante aos.Pero no eran creacionistas aquellos a los que Halstead acusaba de estas transgresiones,sino marxistas. Los marxistas suelen preferir un modelo de cambio evolutivo queproceda con estallidos rpidos y no por gradualismo constante, porque concuerda con superspectiva de que el cambio social tiene lugar mediante un salto revolucionario de untipo de estado a otro. En cambio, el gradualismo de Darwin tiene semejanzas innegablescon el modelo de mejora social gradual por medio de competencia econmica libre yreforma democrtica que haba sido tan ampliamente aceptado en la InglaterraVictoriana. Halstead no present evidencias concretas de ninguna motivacin marxistaentre los cientficos del Museo, pero afirm que el Museo estaba dando apoyo a la teoramarxista, bien inadvertidamente, bien a sabiendas, al arrojar dudas sobre elgradualismo darwinista.27La acusacin de motivacin poltica fue un buen entretenimiento, pero la cuestinsustancial era que el personal del Museo se estaba manifestando pblicamente condudas acerca del neodarwinismo e incluso acerca de la existencia de antecesores fsilesdudas que anteriormente haban sido expresadas slo en crculos profesionales. Demanera especfica, algunas de las exhibiciones sugeran que la teora ortodoxaencontraba su apoyo en un cierto tipo de lgica y no en la evidencia cientfica. Unreportaje en Nature citaba lo que les deca uno de los cientficos decanos del Museo alpblico en una conferencia filmada:cualquiera de ellas se parece a cualquier tercera especie, entonces las dos se sitan de manera adyacente en uncladograma. Nunca se identifica el hipottico antepasado comn que se supone es el responsable de la relacin.Algunos darwinistas de la vieja escuela creen que el cladismo predispone a la mente a pensar en la evolucincomo un proceso de repentinas ramificaciones y no como un gradualismo darwinista, y algunos cladistas handicho que, por lo que a su trabajo respecta, bien se podra abandonar la hiptesis de la descendencia comn.27Aunque la acusacin de Halstead careca de base, es un hecho que con frecuencia la ideologa poltica y labiolgica estn relacionadas. Darwinistas destacados como Richard Lewontin y Stephen Jay Gould, ambos deHarvard, han proclamado con orgullo la inspiracin marxista para sus teoras biolgicas. Los darwinistasderechistas han relacionado con frecuencia sus teoras biolgicas con conceptos de competicin econmica oracial. En una reunin cientfica en Alemania Oriental [entonces regida por un gobierno comunista], el filsofodarwinista de la ciencia Michael Ruse observ (con la aprobacin de los presentes) que la biologa gotea contantos deseos/anhelos/aspiraciones/impulsos, con tantas exhortaciones a acciones rectas como un sermn deLutero o de Wesley.108 109. La supervivencia de los ms aptos es una frase vaca; es un juego de palabras. Por estarazn, muchos crticos creen que no slo la idea de evolucin es acientfica, sino quetambin lo es la de la seleccin natural. De nada sirve preguntar si deberamos creer o noen la idea de seleccin natural, porque es la consecuencia lgica ineludible de unconjunto de premisas. La idea de evolucin por seleccin natural es cosa de lgica, no de ciencia, y sigueque el concepto de evolucin por seleccin natural, hablando estrictamente, no esciencia. En el caso que aceptemos que la evolucin ha sucedido, aunque evidentemente hemosde mantener una mente abiertaacercadeello.No podemos demostrar que esta idea es verdadera, slo que an no ha sidodemostrada falsa. Puede que algn da sea reemplazada por una teora mejor, pero hastaentonces.El reportero comentaba: Si sta es la voz de nuestros amigos y defensores, que laCreacin nos proteja entonces de nuestros enemigos!Un editorial en Nature, titulado Darwins Death in South Kensington [La muerte deDarwin en South Kensington], aporreaba a los delincuentes con preguntas retricas:Podra ser que los gestores del Museo, que es lo ms parecido a una ciudadela deldarwinismo, han perdido la sangre fra, por no hablar de su buen sentido? Nadiediscute que en la presentacin pblica de la ciencia es bueno, siempre que sea apropiado,decir que las cuestiones disputadas estn en duda. Pero es que la teora de la evolucinsigue siendo una cuestin abierta entre los bilogos serios? Y si no, a qu propsitopueden servir estas palabras equvocas, aparte el de un confusionismo general?El editorial especulaba que la exhibicin tena que haber sido diseada por alguien sinun estrecho contacto con el personal cientfico del Museo, porque la mayora de aquellosdistinguidos bilogos preferiran perder la mano derecha antes que comenzar unaoracin con la frase Si la teora de la evolucin es cierta, . Esto suscit unaindignada respuesta de veintids de los distinguidos bilogos, que se sentan atnitosal ver que Nature fuese a abogar por que una teora sea presentada como un hecho.Los bilogos escribieron que No tenemos una prueba absoluta de la teora de laevolucin, aunque, aadan, s tenemos una evidencia circunstancial abrumadora ensu favor, y por ahora no tenemos una mejor alternativa. Concluan, quizingenuamente, que la teora de la evolucin sera abandonada maana mismo siapareciera una teora mejor.El intercambio de cartas y de comentarios editoriales prosigui durante meses. Loseditores de Nature descubrieron demasiado tarde que el darwinismo era cosa mspolmica entre los cientficos que lo que ellos pensaban, e intentaron adoptar una lneams moderada en un artculo de fondo acerca de los lmites de la duda legtima. Esteesfuerzo con el provocativo ttulo de How True is the Theory of Evolution? [Cuncierta es la Teora de la Evolucin?] contribuy a la confusin generalizada al hacerconcesiones que deben haber sido ms alarmantes para los darwinistas que las109 110. exhibiciones en el Museo. Los editores interpretaron a Karl Popper como habiendodicho que el darwinismo es a la vez metafsico y no falsable, concedieronimprudentemente que esta descripcin es tcnicamente correcta y luego respondieroncon bien poca conviccin que la teora de la evolucin no carece totalmente de apoyoemprico y que las teoras metafsicas no son necesariamente malas teoras.Este ensayo en divagacin pas a reconocer que grandes sectores del pblico generalson escpticos acerca del darwinismo, y apremi al Museo a desafiar a estosescpticos, arrojando luz sobre los temas bajo discusin. Los escpticos fuerondistribuidos en dos categoras: Aunque algunos dudan acerca del darwinismo porrazones respetables, otros pretenden que el curso de los acontecimientos pueden serdeterminados por influencias literalmente sobrenaturales. Las teoras de este tipo no sonsiquiera metafsicas son sencillamente acientficas. El artculo apremiaba a que elagnosticismo (acerca de la veracidad absoluta de las teoras cientficas) no seallevado demasiado lejos, para evitar desmoralizar a los cientficos. Aunque concedaque en general se deban abandonar los prejuicios, Nature insista en que hay unprejuicio que s es permisible, incluso necesario el concepto primordial de que sepueden erigir teoras para explicar todos los fenmenos observables.El editorial de Nature no slo implicaba que el darwinismo es un sistema metafsicosustentado en parte por la fe, sino que cortej el desastre de lleno al alentar al Museo aeducar al pblico acerca de los problemas probatorios que hacen que algunas personasse vuelvan escpticas acerca del darwinismo. Esto difcilmente poda quedar as, y pocassemanas despusNature publicaba otro artculo que intentaba arreglar el estropicio.Deca que aunque ningn bilogo puede negar la posibilidad de que Dios crease alhombre, pocos dudaran que, si lo hizo, el mecanismo que escogi emplear fue el quediscerni Darwin.28 El deber del Museo no era el de condescender a los que dudaban,sino defender la causa del evolucionismo:Frente a las presiones organizadas de sectas religiosas y msticas, los evolucionistasprecisan de una cierta organizacin para exponer sus perspectivas, que sostienen deforma no menos ferviente, de la manera ms convincente que sea posible. No que sedeba descender a medias verdades ni a la doblez de la propaganda poltica. Pero deberaajustar los trminos de su mensaje a los que quieran darle atencin, en lugar de embotarsu filo con el repiqueteo bizantino de la filosofa de la ciencia.Los cladistas tambin ganaron algunos puntos en el debate. Particularmente mordaz fuela carta de Gareth Nelson:Para consternacin, a veces aguda, de los miembros de mentalidad ms funcionarial deesta profesin, la cladstica trata los fsiles de una forma secular no como una28 Probablemente, el mecanismo que este escritor tena en mente era la seleccin natural. Pero el Darwin queescribi El Linaje del Hombre estaba desencantado con la seleccin natural, casi pidi perdn por darle demasiadaimportancia en El Origen de las Especies, y recurri principalmente a la seleccin sexual (y a otros vagosmecanismos que en la actualidad tendran poco apoyo de los neodarwinistas) para explicar el origen de losrasgos humanos.110 111. revelacin sino como algunos entre tantos otros especmenes biolgicos sujetos a unainterpretacin que es susceptible, y que es de esperar que sea, diversa, especialmentetocante a los detalles. Por muy razonable que pueda ser este tratamiento para el defuera, el efecto emocional para este tipo de paleontlogo involuntariamente enfrentadocon la cladstica (como he podido observar en ms ocasiones que las que quisierarecordar) no es diferente de la que experimenta un ministro fundamentalista al que se lefuerza sin l solicitarlo el concepto de que la Biblia es slo un libro entre muchos. Essuficiente con decir que ms de una clase de iglesia se ha edificado sobre roca.Sin embargo, prevaleci la postura de que la presentacin a los visitantes del Museo delconcepto de que El Origen de las Especies es slo uno entre muchos libros slo servirapara confundirlos. Anthony Flew, un filsofo renombrado por su defensa deldarwinismo, atesmo y pensamiento claro, explic posteriormente todo el episodio comoun abuso de confianza de unos funcionarios (es decir, los cientficos del Museo) quetenan el deber de exponer la verdad establecida en lugar de confundir al pblico conopiniones no ortodoxas. Denunci a aquellos arribistas por su abuso de los recursos deuna institucin del estado para intentar de introducir [su teora favorita, el cladismo] atodas las personas inocentes y predominantemente legos jvenes que visitan estasgaleras pblicas, como si ya fuese parte del consenso establecido entre todos los mejorcalificados para juzgar.Flew informaba que el material ofensivo ha sido desde entonces retirado, y ms deprisahubieran podido hacerlo. Tal como este comentario significaba, el Museo haba cedidoante las presiones. El portavoz del Museo explic (en una carta aNature) que el intentodel personal por evitar el dogmatismo en su presentacin del darwinismo habadesafortunadamente dado una impresin distinta de la deseada. El fragmento depelcula que calificaba a la supervivencia de los ms aptos de frase vaca fue eliminadoen el acto, y luego sigui una limpieza ms general de las exhibiciones.Cuando yo visit el Museo en 1987, las exhibiciones no contenan nada que pudiesealertar al observador de la calle acerca del hecho que haya cosas polmicas en la teorade Darwin. Por ejemplo, el infame cartel de la una posible explicacin en la entradade la exhibicin de Darwin haba sido reemplazado con el siguiente y tranquilizadormensaje:Cuando nos comparamos con nuestros parientes fsiles, encontramos pruebas de que elhombre ha evolucionado.El trabajo de Darwin dio un fuerte sustento a la idea de que todos los seres vivientes hanevolucionado a las formas que vemos en la actualidad mediante un proceso de cambiogradual a lo largo de muy largos perodos de tiempo. Esto es lo que queremos decirpor evolucin. Muchas personas encuentran que la teora de la evolucin no entra enconflicto con sus creencias religiosas.Las palabras equvocas en la exhibicin original insinuaban claramente que hababases para dudar acerca del darwinismo, pero no haban dado una indicacin clara de111 112. cules podan ser precisamente las bases para la duda. Como explic el portavoz delMuseo en una entrevista, las exhibiciones no abordaban problemas como la ausencia deformas de transicin en el registro fsil, el repentino estallido de formas complejas devida al comienzo de la Era Cmbrica, la dificultad de explicar el origen del cdigogentico, los lmites al cambio que se hacen patentes en los experimentos de crianza, lacontroversia sobre el monstruo viable, la controversia acerca del equilibrio puntuado,ni la importancia de las extinciones por causas catastrficas. Desde el punto de vista deun crtico informado, incluso la exhibicin original era ms una tapadera que una sinceraexhibicin de las dificultades del darwinismo. El portavoz observ sin embargo que elMuseo haba hecho una larga andadura desde la anterior exhibicin sobre evolucinhaca veinte aos, cuando el director (Sir Gavin de Beer) escribi un manual en el quese deca que en esta poca la evolucin se acepta como un hecho, y que la seleccinnatural es su mecanismo, punto final. Por lo que a l se refera, todo lo interesante yconceptual estaba totalmente solucionado, y no haba nada ms en que pensar.La batalla del Museo Britnico de Historia Natural mostr que los creacionistas no sonnecesariamente culpables del hecho de que los educadores tiendan a ceirse ageneralidades cuando presentan la evidencia de la evolucin a los jvenes. Losdarwinistas se resienten mucho si su teora es presentada a las personas impresionablesde una manera susceptible a alentar a las dudas. Por ejemplo, una explicacin delequilibrio puntuado puede dar a los escpticos la impresin de que los darwinistas estnfabricando unas pobres excusas para su incapacidad de encontrar datos fsiles quepresten apoyo a sus afirmaciones acerca de la macroevolucin. No importa cunfervientemente los expertos insistan en que estn slo discutiendo acerca del ritmo de laevolucin gradualista y no acerca de si realmente sucedi. Algunos inteligentesadolescentes pueden pensar que quiz los datos no estn ah porque nunca hubotransiciones graduales. Para los darwinistas, la enseanza de la evolucin no significaalentar a mentes inmaduras o maduras, es igual a que piensen acerca deposibilidades inaceptables.CALIFORNIA es un estado con una poblacin diversa que incluye a muchos creacionistas,y tambin a una comunidad cientfica numerosa y asertiva. A principios de la dcada de1970, los creacionistas persuadieron a la Junta Estatal de Educacin a que adoptase unaPoltica de antidogmatismo, pero, ms recientemente, los educadores cientficos hancontraatacado. Presionaron a la Junta Estatal de Educacin para que dictase unas normasclaras mandando la enseanza de la evolucin tal como la entienden los darwinistas.Despus de mucho debate, la Junta adopt a principios de 1989 una Declaracin deprincipios acerca de la Enseanza de Ciencia. Aunque todo el propsito de la nuevapoltica es alentar a un tratamiento ms extenso de la evolucin en las aulas y en loslibros de texto, la Declaracin de principios misma no se refiere de manera explcita a laevolucin. Los educadores prefirieron hacer una declaracin ms general acerca deciencia, porque no queran conceder que la evolucin es un caso excepcional queinvolucra cuestiones religiosas o filosficas diferentes de las que se presentan en otrasreas de la ciencia.112 113. En apariencia, la Declaracin de principios es razonable y amplia. Comienza diciendoque la ciencia se ocupa de hechos e hiptesis susceptibles de prueba acerca del mundonatural, y no acerca de la creacin divina, propsitos ltimos ni causas ltimas. Estostemas no cientficos estn relegados a los currculos de literatura y estudios sociales.La Declaracin de principios enfatiza que ni la ciencia ni ninguna otra cosa se deberaensear de forma dogmtica, porque imponer creencias no es consecuente con la metade la educacin, que es alentar al entendimiento. La Declaracin de principios inclusorepite esta importante distincin entre creer y comprender: Para ser ciudadanosplenamente informados, los estudiantes no tienen que aceptar todo lo que se ensea en elcurrculo de las ciencias naturales, pero s tienen que comprender las grandes lneas delpensamiento cientfico, incluyendo sus mtodos, hechos, hiptesis, teoras y leyes.La Declaracin de principios pasa a explicar que los hechos, teoras e hiptesis de laciencia estn sujetos a ensayo y rechazo; este rasgo los distingue de las creencias ydogmas, que no se ajustan al criterio de verificacin por ensayo y que por tanto soninapropiadas para su consideracin en las clases de ciencia. Los profesores de cienciaestn profesionalmente obligados a limitarse a la ciencia, y deberan alentarrespetuosamente a los estudiantes a discutir los temas fuera del dominio de la cienciacon sus familias y el clero.Una persona no sabedora de los matices de la distincin conocimiento-creencia podraimaginarse que la Declaracin de principios protege el derecho de los estudiantescreacionistas a poner en tela de juicio la veracidad de la evolucin, siempre y cuandocomprenda el tema. Pero esto sera un malentendido, porque desde una perspectivadarwinista no es ms posible comprender la evolucin y no creerla que comprender laaritmtica y pensar que dos por cuatro son siete. Para los darwinistas, la evolucinplenamente naturalista es un hecho a aprender, no una opinin a discutir. Un estudiantepuede dejar de creer en silencio, pero ni los estudiantes ni los profesores pueden discutiren clase las bases para no creer, cuando otros estudiantes pudiesen resultar infectados.El propsito de la Declaracin de principios no es proteger a los disidentes, sinoestablecer una justificacin filosfica para ensear la evolucin naturalista como unhecho en un sistema educativo que est al menos nominalmente opuesto aldogmatismo. La justificacin es que la ciencia es un mundo aparte debido a laexcepcional fiabilidad de sus mtodos. Los hechos y teoras de la ciencia estn sujetos aprueba continua, mientras que las creencias filosficas y religiosas se basan, al menosen parte, en fe, y no estn sujetas a prueba y refutacin cientfica. Aunqueimponer creencias esinconsistente con lametadela educacin,imponer conocimiento es de lo que trata la educacin. Los que comprenden las palabrasclave saben que todas estas generalidades estn pensadas para establecer un nico puntoespecfico: que la evolucin naturalista pertenece a la naturaleza del conocimiento, no delas creencias, de modo que la resistencia a la misma surge de la ignorancia, que laeducacin con justicia quiere eliminar.La Declaracin de principios fue seguida por una gua curricular llamada el Marcocientfico, que dice a los editores de libros de texto qu enfoque han de adoptar si 113 114. quieren que sus libros sean aceptables en el enorme mercado californiano. ElMarco daun culto externo al principio de que la enseanza debera ser no dogmtica, pero tambincomunica el claro mensaje de que el propsito de la instruccin en evolucin espersuadir a los estudiantes a creer en la teora ortodoxa. Las principales reas dedificultad quedan ignoradas o minimizadas. Se exhorta a los profesores a tranquilizar alos estudiantes acerca de que la ciencia es una empresa fiable y autocorrectiva, que lasobjeciones cientficas a las doctrinas aceptadas ya han sido consideradas y rechazadaspor la comunidad cientfica, y que la evolucin es un hecho cientficamente aceptado.El lenguaje con el que se dice todo esto parece calculado ms para ocultar informacinque para revelarla. Por ejemplo, en lugar de reconocer que la ciencia no puede demostrarcmo pueden surgir complejas estructuras adaptativas mediante mutacin al azar yseleccin, el Marco provee una distincin sin sentido entre seleccin natural yadaptacin:La seleccin natural y la adaptacin son conceptos diferentes. La seleccin natural serefiere al proceso por medio del que aquellos organismos cuyas caractersticasbiolgicas los adecan mejor a sus ambientes son mejores representados en futurasgeneraciones. Adaptacin es el proceso por el que los organismos responden a losretos de su medio ambiente, por medio de la seleccin natural con cambios y variacionesen su forma y conducta.La incapacidad de los paleontlogos de identificar antepasados fsiles especficos paracualquiera de los principales grupos se afronta de manera oblicua con una sola frase: Eldescubrimiento de las relaciones evolutivas es menos una bsqueda de antecesores quede grupos que estn ms estrechamente relacionados entre s. Las notoriascontroversias acerca del ritmo de la macroevolucin quedan tapadas con la observacinde que el gradualismo es la norma, excepto cuando no es la norma.Aunque la mayor parte de cambios en organismos ocurren en pequeos pasos en unlargo perodo de tiempo, algunos principales cambios biolgicos han tenido lugardurante intervalos relativamente breves y en ciertos puntos en la historia de la tierra.Estos incluyen la evolucin, diversificacin y extincin de mucha vida fsil.Finalmente, el Marco incluye una tabla para ilustrar la enorme regularidad en lasdivergencias de la secuencia de citocromo c. Este fenmeno del llamado relojmolecular contradeca las expectativas basadas en la teora de la seleccin natural, yexigi la invencin de la teora neutral de evolucin molecular. El Marco comenta quela tabla muestra cun regular ha sido la tasa de la evolucin molecular en estos cambiosde secuencias de aminocidos. Sus resultados son exactamente lo que sera de esperar yson predichos por la teora de la evolucin.2929 La tabla del citocromo c caus apuro a los autores del Marco cuando se descubri que contena errorestipogrficos idnticos a los que aparecan en una tabla similar impresa en un libro de texto creacionista tituladoOf Pandas and People [De pandas y personas]. Confrontado con esta evidencia, el consultor responsable de lassecciones de biologa evolucionista del Marco admiti que haba copiado la tabla del libro creacionista,114 115. En su seccin introductoria, los autores del Marco exaltan la ciencia como un viaje sinlmites de gozosa exploracin, y destacan la importancia de inspirar a los estudiantescon el entusiasmo de la empresa cientfica. Pero esta sensacin de entusiasmo no sesupone que se ha de extender a las cuestiones fundamentales acerca de la evolucin. Alos estudiantes se les alienta a pensar acerca de profesiones en biotecnologa, peroresolver el misterio de la evolucin est fuera de debate, porque los darwinistas han deinsistir acerca de que no hay misterio. La cuestin conceptual que interesa estatotalmente solucionada, y slo queda que completar los detalles.La recomendacin ms constructiva del Marco es que los profesores y los escritores delibros de texto eviten toda terminologa que implique que los juicios cientficos sonasunto de preferencia subjetiva o de mayoras o minoras.A los estudiantes nunca se les debera decir que muchos cientficos piensan as o as.La ciencia no debe ser decidida por votos, sino por pruebas. Tampoco se les deberadecir a los estudiantes que los cientficos creen. La ciencia no es cosa de creencia; esms bien asunto de evidencia que puede ser sometida a las pruebas de la observacin ydel razonamiento objetivo. Se debe mostrar a los estudiantes que nada en la ciencia sedecide slo porque alguien importante dice que es as (autoridad) o porque es la maneraen que siempre se ha hecho (tradicin).Sin embargo, el Marco contradice inmediatamente este mensaje, al definir evolucinslo de una manera vaga, como cambio a travs del tiempo. Un concepto vagamentedefinido no puede ser sometido a prueba mediante observacin y razonamiento objetivo.Luego, el Marco nos apremia a que creamos en este vago concepto porque tantoscientficos creen en l: Es una explicacin cientfica aceptada y por ello no mspolmica en los crculos cientficos que las teoras de la gravedad y del flujoelectrnico. Es inevitable apelar a la autoridad, porque los educadores darwinistas no sepueden permitir revelar que su teora descansa directamente sobre lo que la Declaracinde principios llama creencias filosficas que no estn sujetos a prueba y refutacincientficas.Los cientficos darwinistas creen que el cosmos es un sistema cerrado de causas yefectos materiales, y creen que la ciencia ha de poder dar una explicacin naturalista delas maravillas de la biologa que parecen haber sido diseadas con un propsito. Sinadoptar estas creencias no podran deducir que existieron antecesores comunes paratodos los principales grupos del mundo biolgico, o que las mutaciones aleatorias y laseleccin natural pueden reemplazar a un diseador inteligente. Ninguna de estascreencias fundamentales es empricamente susceptible de prueba, y, segnla Declaracin de principios, ninguna de ellas pertenece al aula de ciencias.Los darwinistas han cometido un grave error estratgico al decidir emprender unacampaa de adoctrinamiento en las escuelas pblicas. Anteriormente, los libros de textoinvirtiendo el orden de la lista de organismos pero repitiendo los datos literalmente sin comprobar si todo estabacorrecto. 115 116. de instituto decan relativamente poco acerca de la evolucin, excepto que la mayora delos cientficos creen en ella, lo que es difcil de rebatir. El examen serio de la evidenciacientfica se pospona hasta la universidad, y se daba mayormente a los que emprendanestudios de biologa y a los estudiantes graduados. La mayora de las personas fuera deesta profesin tenan poca oportunidad de enterarse de cunta filosofa se enseaba conel nombre de ciencia, y, si saban lo que estaba sucediendo, no tenan oportunidad depresentar un desafo efectivo.Los mismos darwinistas han cambiado esta cmoda situacin al demandar que lasescuelas pblicas enseen mucho ms sobre evolucin. Lo que quieren decir es quelas escuelas pblicas deberan intentar persuadir ms enrgicamente a los estudiantes aque crean en el darwinismo, no que se presente de manera equilibrada la evidencia queest causando tantos problemas al darwinismo. Pero lo que pasa en las escuelas pblicases cosa que atae a todo el pblico, e incluso los creacionistas tienen derecho a sealarerrores y evasiones en los libros de texto y materiales de enseanza. Las invocaciones ala autoridad puede que sirvan durante un poco de tiempo, pero al final los discrepantesdecididos persuadirn al pblico a que se les d una justa oportunidad de presentar losdatos. Y segn se vayan enterando ms personas fuera del campo fundamentalistabblico de cun profundamente consagrados estn los darwinistas a oponerse a todo tipode tesmo, y de cun poco apoyo tiene el darwinismo en los datos cientficos, es posibleque los darwinistas lleguen a desear no haber dejado nunca su santuario.116 117. Captulo 12 Ciencia y PseudocienciaKarl Popper proporciona el indispensable punto de partida para comprender la diferenciaentre ciencia y pseudociencia. Popper pas sus aos de formacin en la Viena deprincipios del siglo veinte, donde la vida intelectual estaba dominada por ideologasbasadas en la ciencia, como el marxismo y las escuelas psicoanalticas de Freud y Adler.stas eran ampliamente aceptadas como ramas legtimas de la ciencia natural, y atraanun gran cortejo de seguidores de entre los intelectuales, porque parecan tener un poderexplicativo tan enorme. La aceptacin del marxismo o del psicoanlisis tena, comoobserv Popper,el efecto de una conversin o revelacin intelectual, que abra tus ojos a una nuevaverdad oculta a los no todava iniciados. Cuando se te abran los ojos de esta maneraveas ejemplos confirmatorios en todas partes; el mundo estaba lleno de verificacionesde la teora. Todo lo que suceda siempre la confirmaba. As, su veracidad se hacapatente; y los incrdulos eran evidentemente personas que no queran ver la verdadmanifiesta; que rehusaban verla, bien porque iba en contra de su inters de clase, o biendebido a sus represiones, que seguan no analizadas y que clamaban por ser tratadas. Un marxista no poda abrir un diario sin encontrar en cada pgina una pruebaconfirmatoria de su interpretacin de la historia; no slo en las noticias, sino tambin ensu presentacin que revelaba el prejuicio de clase del diario y especialmente, claro,en lo que el diario no deca. El anlisis freudiano destacaba que sus teoras resultabanconstantemente verificadas por sus observaciones clnicas.Popper se dio cuenta de que una teora que parece explicarlo todo en realidad no explicanada. Si los salarios disminuan era porque los capitalistas estaban explotando a losobreros, como Marx predeca que lo haran, y si los sueldos se elevaban era porque loscapitalistas estaban intentando salvar un sistema podrido mediante unos sobornos, queera tambin lo que el marxismo predeca. Un psicoanalista podra explicar por qu unhombre cometera un asesinato o, con la misma facilidad, por qu el mismo hombresacrificara su propia vida para salvar la de otro. Pero segn Popper, una teora con unacapacidad explicativa genuina hace predicciones arriesgadas que excluyen la mayorparte de posibles resultados. El xito en la prediccin es impactante slo hasta donde elfracaso sea una verdadera posibilidad.Popper qued impresionado por el contraste entre la metodologa de Marx o Freud poruna parte, y de Albert Einstein por la otra. Einstein expuso casi temerariamente suTeora General de la Relatividad a la falsacin prediciendo el resultado de un osadoexperimento. Si el resultado hubiese sido diferente del predicho, la teora habra quedadodesacreditada. En contraste, los freudianos buscaban slo ejemplos confirmatorios, yformulaban su teora de manera tan flexible que todo contaba como confirmacin. Marx 117 118. s hizo predicciones especficas acerca de las inevitables crisis del capitalismo, porejemplo; pero cuando los predichos acontecimientos no se materializaron, susseguidores respondieron modificando la teora, de modo que siguiese explicando todolo que suceda.Popper emprendi responder no slo a la cuestin especfica de por qu el mtodocientfico de Einstein difera de la pseudociencia de Marx y de Freud, sino tambin a lacuestin ms general de qu es ciencia y en qu difiere de la filosofa o de la religin.El modelo aceptado, descrito por vez primera por Francis Bacon, conceba la cienciacomo un ejercicio deinduccin. Se crea que los cientficos formulaban teoras paraexplicar datos preexistentes, y que verificaban sus teoras acumulando evidenciasadicionales confirmatorias. Pero los filsofos escpticos especialmente DavidHume haban puesto en tela de juicio que una serie de observaciones objetivaspudiesen realmente establecer la validez de una ley general. Un suceso puede seguir aotro una y otra vez en nuestra experiencia inevitablemente limitada, pero siempre hay laposibilidad de que adicionales observaciones revelarn excepciones de refuten la norma.No se trataba de una mera posibilidad terica: los cientficos se haban quedadoaturdidos al ver como se derrumbaba el edificio aparentemente invulnerable de la fsicanewtoniana cuando tcnicas modernas hicieron posible hacer nuevas clases deobservaciones.La validez de la induccin como base para la ciencia no era slo filosficamenteinsegura, sino que era tambin inexacta, porque los cientficos no trabajan comoprescribe el modelo inductivo. En la prctica cientfica, la teora normalmente precede alexperimento o al proceso de recoleccin de datos, y no al revs. En palabras de Popper,la observacin es siempre selectiva. Necesita un objeto escogido, una tarea definida, uninters, un punto de vista, un problema. Carentes de teora, los cientficos no sabrancmo disear experimentos, ni dnde buscar los datos importantes.La inspirada contribucin de Popper fue descartar el modelo inductivo y describir laciencia como comenzando en una conjetura imaginativa o incluso mitolgica acerca delmundo. La conjetura puede ser falsa en todo o en parte, pero da un punto de partida parala investigacin cuando se enuncia con una claridad suficiente para poder ser sometida acrtica. El progreso no se consigue investigando el mundo en busca de ejemplosconfirmatorios, que siempre se pueden encontrar, sino buscando la evidencia falsadoraque revela la necesidad de una nueva y mejor explicacin.Popper expres el punto esencial en un maravilloso aforismo: La perspectiva errneade la ciencia se descubre por su avidez de ser verdadera. En algunos casos, esta avidezproviene del orgullo del descubridor, que defiende una teora con todos los artificios a sudisposicin porque est en juego su reputacin profesional. Para los marxistas yfreudianos, su avidez provena de la sensacin de seguridad que haban conseguido alposeer una teora que pareca dar sentido al mundo. Las personas basan sus carreras ysus vidas personales en teoras as, y se sienten personalmente amenazadas cuando lateora es atacada. El temor lleva a estas personas a aceptar sin sentido crtico cualquierartificio que preserve a la teora de la falsacin.118 119. Popper propuso el criterio de la falsacin como ensayo para distinguir la ciencia de otrasactividades intelectuales, entre las que incluy la pseudociencia y la metafsica. Estostrminos han causado alguna confusin, porque en lenguaje ordinario identificamosciencia como el estudio de un tipo determinado de materia, como la fsica o labiologa, en contraste con (digamos) la historia o la literatura. La lgica de Popperimplica que la posicin cientfica de una teora depende menos de su campo de estudioque de la actitud de sus seguidores hacia la crtica. Un fsico o un bilogo pueden serdogmticos o evasivos, mientras que un historiador o un crtico literario pueden expresarlas implicaciones de una tesis de una manera tan llana que se invita a la presentacin deejemplos refutadores. La metodologa cientfica existe all donde las teoras son sujetasa una prueba emprica rigurosa, y est ausente all donde la prctica es proteger unateora en lugar de someterla a ensayo.La metafsica un trmino muy general mediante el que Popper designaba a todas lasteoras que no son susceptibles de prueba emprica es tambin una categora equvoca.Muchos lectores dieron por supuesto que Popper implicaba que metafsica equivale adisparate. Esta era la opinin de una escuela filosfica influyente llamada positivismolgico, con la que a veces fue incorrectamente identificado Popper. Los positivistaslgicos intentaban juzgar todo pensamiento por medio de criterios cientficos, y con estefin clasificaban las declaraciones como significativas slo hasta donde pudiesen serverificadas. Una declaracin inverificable, como que el adulterio es inmoral, era obien un ruido carente de significado, o una mera expresin de opinin personal.Popper se opuso intensamente al positivismo lgico, porque se dio cuenta que si sedescartaba toda metafsica como carente de significado se hara imposible todoconocimiento, incluyendo el conocimiento cientfico. Las declaraciones universales,como las leyes cientficas muy generales, no son susceptibles de verificacin. (Cmopodramos verificar que la entropa siempre aumenta en el cosmos como un todo?)Adems, Popper crea que es de la metafsica es decir, de las conjeturas imaginativasacerca del mundo que ha surgido la ciencia. Por ejemplo, la astronoma tiene una grandeuda con la astrologa y la mitologa. El propsito de la investigacin cientfica no esrechazar de entrada las doctrinas metafsicas, sino intentar all donde sea posibletransformarlas en teoras que se puedan someter a prueba emprica.Popper insista en que las doctrinas metafsicas son frecuentemente significativas eimportantes. Aunque no puedan ser ensayadas cientficamente, s pueden ser sometidas acrtica y se pueden dar razones para preferir una opinin metafsica a otra. Popperincluso concedi que pseudocientficos como Freud y Adler haban aportado valiosospuntos de conocimiento que podran algn da tener su papel en una genuina ciencia dela psicologa. Su crtica no era que sus teoras fuesen disparates, sino sencillamente quese engaaban al creer que podran verificar aquellas teoras mediante casos clnicos quesiempre les permitan encontrar lo que esperaban encontrar.Debido a todas estas complicaciones, el criterio de falsacin no diferencia de maneranecesaria a la ciencia natural de otras formas vlidas de actividad intelectual. Lacontribucin de Popper no fue la de imponer una frontera alrededor de la ciencia, sino119 120. hacer unas observaciones generalmente ignoradas acerca de la integridad intelectual quetienen igual importancia para los cientficos como para los no cientficos. Nos dice queno debemos tener temor a cometer errores, que no debemos encubrir los errores quehayamos cometido, y que no debemos refugiarnos en la falsa seguridad que procede detener una perspectiva del mundo que explica las cosas con demasiada facilidad.Qu tal le va al darwinismo si juzgamos las prcticas de los darwinistas mediante lasmximas de Popper? Darwin fue relativamente sincero al reconocer que no era fcilconciliar la evidencia con su teora en varios asuntos importantes, pero al final hizofrente a cada dificultad con una solucin retrica. Describi El Origen de lasEspecies como un largo argumento, y el punto focal del argumento era que la tesis dela descendencia comn era tan lgicamente atrayente que no haba necesidad de unaprueba emprica rigurosa. No propuso ningunos atrevidos ensayos experimentales, y porello inici su ciencia por el mal camino. Darwin mismo estableci la tradicin desoslayar el registro fsil con hbiles justificaciones, de citar la crianza selectiva comoprueba sin reconocer sus limitaciones, y de difuminar la crtica distincin entrevariaciones menores e innovaciones fundamentales.El concepto central del darwinismo que posteriormente vino a ser llamado el hecho dela evolucin la descendencia con modificacin qued as protegido desde elcomienzo frente a la prueba emprica. Darwin s dej abiertas algunas importantescuestiones, incluyendo la importancia relativa de la seleccin natural como mecanismode cambio. Los argumentos resultantes acerca de este proceso, que siguen hasta el da dehoy, distrajeron la atencin acerca de que el crucial concepto central se habatransformado en un dogma.El concepto central es crucial porque no hay una verdadera distincin entre el hechode la evolucin y la teora de Darwin. Cuando proponemos que los grupos discontinuosdel mundo viviente estuvieron unidos en el pasado remoto en los cuerposde antepasados comunes, estamos implicando mucho acerca del proceso mediante elque los antecesores adoptaron nuevas formas y desarrollaron nuevos rganos. Losantecesores dan nacimiento a descendientes por el mismo proceso reproductivo queobservamos en la actualidad, extendido a lo largo de millones de aos. Semejanteengendra semejante, y de este modo este proceso slo puede producir transformacionescruciales mediante la acumulacin de las pequeas diferencias que distinguen a ladescendencia de sus padres. Tambin ha de estar involucrada alguna fuerza para formarlos rganos complejos en pequeos pasos, y esta fuerza slo puede ser la seleccinnatural. Puede que haya argumentos acerca de los detalles, pero todos los elementosbsicos del darwinismo estn implicados en el concepto de la ascendencia ancestral.Slo podemos especular acerca de los motivos que condujeron a los cientficos a aceptarde manera tan carente de sentido crtico este concepto de antepasados comunes. Eltriunfo del darwinismo contribuy claramente a un ascenso en el prestigio de loscientficos profesionales, y la idea del progreso automtico se apoder tanto del espritudel siglo que, sorprendentemente, la teora se atrajo incluso un gran respaldo de parte delderes religiosos. En todo caso, los cientficos aceptaron la teora antes que fuese120 121. ensayada con rigor, y despus emplearon toda su autoridad para convencer al pblico deque los procesos naturalistas son suficientes para producir un hombre a partir de unabacteria, y una bacteria de una mezcla de productos qumicos. La ciencia evolucionistavino a ser la bsqueda de pruebas confirmatorias y la hbil explicacin de las pruebascontrarias.El descenso a pseudociencia se consum con el triunfo de la sntesis neodarwinista, ytuvo su apoteosis en la celebracin del centenario de la publicacin de El Origen de lasEspecies en 1959 en Chicago. Para este tiempo, el darwinismo no era meramente unateora biolgica, sino el elemento ms importante en la religin del naturalismocientfico, con su propio programa tico y plan de salvacin por medio de ingenierasocial y gentica. Julian Huxley fue el orador ms respetado en Chicago, y sutriunfalismo no conoca freno:Los historiadores del futuro tomarn quiz esta Semana del Centenario como eptome deun importante y crtico perodo en la historia de esta nuestra tierra el perodo en elque el proceso de la evolucin, en la persona del hombre indagador, comenz a serverdaderamente consciente de s mismo. sta es una de las primeras ocasionespblicas en las que se ha afrontado con franqueza que todos los aspectos de la realidadestn sometidos a la evolucin, desde los tomos y las estrellas hasta los peces y lasflores, desde los peces y las flores hasta las sociedades humanas y sus valores decierto, que toda la realidad es un nico proceso de evolucin. En la pauta evolutiva de pensamiento ya no hay ms necesidad de lo sobrenatural. Latierra no fue creada, evolucion. Lo mismo sucedi con todos los animales y plantas quemoran en ella, incluyndonos a los humanos, mente y alma as como cerebro y cuerpo.As sucedicon la religin. Finalmente, la visin evolucionista nos capacita para discernir, aunqueimperfectamente, las lneas de la nueva religin que, podemos estar seguros, surgir paraservir a las necesidades de la era venidera.Estas proposiciones, naturalmente, van mucho ms all de nada que pueda serdemostrado por la ciencia emprica, y, para sustentar esta visin del mundo, losdarwinistas tuvieron que recurrir a todas las tcticas que Popper haba advertido quetenan que ser evitadas por los buscadores de la verdad. Su instrumento ms importantees su engaoso uso del vago trmino evolucin.En su uso darwinista, evolucin implica un sistema metafsico totalmente naturalista,en el que la materia evolucion hasta su estado presente de complejidad organizada sinparticipacin alguna de un Creador. Pero evolucin se refiere tambin a conceptosmucho ms modestos, como la microevolucin y las relaciones biolgicas. La tendenciade las polillas oscuras a preponderar en una poblacin cuando los rboles del fondo sonoscuros demuestra as la evolucin y demuestra tambin, por transformacinsemntica, la descendencia naturalista de los seres humanos de las bacterias.Si los crticos son lo suficientemente sofisticados para ver que las variaciones enpoblaciones no tienen nada que ver con las transformaciones fundamentales, los 121 122. darwinistas pueden abandonar el argumento de la microevolucin y sealar alarelacin como el hecho de la evolucin. O pueden pasar a la biogeografa y sealarque las especies en las islas se parecen estrechamente a las de la costa cercana. Porcuanto evolucin significa tantas cosas diferentes, prcticamente cualquier ejemploser de utilidad. El truco es siempre demostrar uno de los sentidos modestos del trmino,y tratarlo como prueba del sistema metafsico entero.La manipulacin de la terminologa permite tambin que la seleccin natural aparezca ydesaparezca a voluntad. Cuando no hay crticos inamistosos alrededor, los darwinistaspueden simplemente dar por supuesto el poder creativo de la seleccin natural yemplearlo para explicar todo cambio o falta de cambio que se haya observado. Cuandoaparecen los crticos y piden confirmacin emprica, los darwinistas pueden evitar laprueba respondiendo que los cientficos estn descubriendo mecanismos alternativos, enparticular a nivel molecular, que relegan la seleccin a un papel menos importante. Portanto, el hecho de la evolucin permanece incontestable, aunque pueda haber una ciertamedida de sano debate acerca de la teora. Una vez ha quedado distrada la atencin delos crticos, el Relojero Ciego puede volver a entrar por la puerta trasera. Losdarwinistas explicarn que ningn bilogo duda de la importancia de la seleccindarwinista, porque no haba nada ms a disposicin para conformar los rasgosadaptativos de los fenotipos.Cuando no se pueden ignorar totalmente los datos contrarios, se contrarrestan conhiptesis ad hoc. El libro de texto de Futuyma les dice a los estudiantes universitariosque Darwin, ms que nadie, extendi a los seres vivientes la conclusin de que elorden natural es la mutabilidad, no la estasis. S, eso hizo, y la consecuencia fue que lospaleontlogos pasaron por alto el predominio de la estasis en el registro fsil. Y laestasis no poda llegar a hacerse pblica, hasta que fue disfrazada como evidencia deequilibrio puntuado, lo que al principio sonaba a nueva teora pero que luego resultser una variante poco importante del darwinismo. Los darwinistas pueden tambinjustificar la estasis como un efecto de seleccin estabilizadora, o de limitaciones aldesarrollo, o de evolucin en mosaico y de esta manera, igual que la mutabilidad, esprecisamente lo que un darwinista esperara encontrar.Los darwinistas encuentran a veces prueba confirmatoria, lo mismo que los marxistasencontraban a capitalistas explotando a trabajadores, y que los freudianos que analizabana pacientes que decan que queran asesinar a sus padres y casarse con sus madres.Encuentran casos adicionales de microevolucin o ejemplos adicionales de relacionesnaturales, o un grupo fsil que pudiera haber contenido un antecesor de mamferosmodernos. Lo que nunca encuentran es datos que contradigan la tesis de la descendenciacomn, porque para los darwinistas esta evidencia no puede existir. El hecho de laevolucin es cierto por definicin, de modo que la informacin contraria carece deinters y generalmente no se publica.Si los darwinistas quisieran adoptar las normas de Popper para la indagacin cientfica,habran tenido que definir la tesis de la ascendencia comn como hiptesis emprica, yno como una consecuencia lgica del hecho de la relacin. El patrn de las relaciones122 123. biolgicas incluyendo el cdigo gentico universal implica desde luego unelemento comn, lo que significa slo que es improbable que la vida evolucionase porazar en muchas ocasiones diferentes. Las relaciones pueden deberse a antepasadoscomunes, o a predecesores que fuesen transformados por otros medios que laacumulacin de pequeas diferencias, o mediante algn proceso totalmente fuera delalcance de la ciencia. La descendencia comn es una hiptesis, no un hecho, por muchoque atraiga al sentido comn del materialista. Como hiptesis merece nuestra msrespetuosa atencin, lo que, en trminos de Popper, significa que deberamos someterlaa un riguroso ensayo.Haramos esto prediciendo lo que sera de esperar que se encontrase si la hiptesis de ladescendencia comn fuese cierta. Hasta ahora, los darwinistas slo han buscadoconfirmaciones. Los resultados demuestran cunta razn tena Popper al advertir quelas confirmaciones slo deberan contar si son resultado de predicciones arriesgadas.Si Darwin hubiese hecho predicciones arriesgadas acerca de lo que el registro fsil iba amostrar despus de un siglo de exploracin, no habra predicho que un slo grupoancestral como los terpsidos y un mosaico como el Archaeopteryx seranprcticamente la nica evidencia para la macroevolucin. Pero debido a que losdarwinistas buscan slo confirmaciones, estas excepciones les parecen a ellos pruebas.Los darwinistas no predijeron la extremada regularidad de las relaciones moleculares alas que ahora llaman el reloj molecular, pero este fenmeno vino a ser precisamente loque la teora evolucionista predecira despus que la teora fue sustancialmentemodificada para acomodar la nueva evidencia.Cuando se procede a analizarlos mediante los principios de Popper, los ejemplos que losdarwinistas citan como confirmacin parecen ms una falsacin. No hay necesidad, sinembargo, de apremiar ahora a un veredicto. Si los darwinistas fuesen a volver a formularla ascendencia comn como una hiptesis cientfica y a animar a una investigacin deevidencia refutadora, vendran datos adicionales. El juicio definitivo sobre eldarwinismo puede ser dejado tranquilamente al proceso deliberativo de la comunidadcientfica una vez esta comunidad haya demostrado su buena disposicin a investigarel tema sin prejuicios.Sin embargo, el prejuicio es un problema capital, porque los lderes de la ciencia seconsideran enfrentados en una desesperada batalla contra los fundamentalistasreligiosos, una etiqueta que ellos suelen aplicar ampliamente a cualquiera que crea en unCreador que juega un papel activo en los asuntos del mundo. Estos fundamentalistas sonconsiderados como una amenaza para la libertad desde la perspectiva liberal, yespecialmente como una amenaza a la financiacin pblica de la investigacin cientfica.El darwinismo, como mito creacional del naturalismo cientfico, juega un papelindispensable en la guerra contra el fundamentalismo. Por esta razn, las organizacionescientficas estn dedicadas a proteger el darwinismo en lugar de a ponerlo a prueba, y lasreglas de la investigacin han sido formuladas para ayudarlos a triunfar.Si el propsito del darwinismo es el de persuadir al pblico a que crea que no hayninguna inteligencia llena de propsito que trasciende al mundo natural, entonces este123 124. propsito implica dos importantes limitaciones sobre la indagacin cientfica. Primero,no se les permite a los cientficos considerar todas las posibilidades, sino que se han derestringir a las que sean consecuentes con un naturalismo filosfico estricto. Porejemplo, no pueden estudiar la informacin gentica con la suposicin de que pueda serproducto de una comunicacin inteligente. Segundo, los cientficos no pueden refutar unelemento del darwinismo, como el poder creativo de la seleccin natural, hasta alldonde y excepto que puedan dar un sustituto aceptable. Esta regla es necesaria porquelos abogados del naturalismo necesitan en todo momento tener una teora completa a sudisposicin para impedir que ninguna filosofa rival establezca una cabeza de puente.Los darwinistas adoptaron una perspectiva falsa de la ciencia porque estaban infectadospor el ansia de estar en lo cierto. Sus colegas cientficos les han permitido salirse conprcticas pseudocientficas principalmente porque la mayora de los cientficos noentienden que hay una diferencia entre el mtodo cientfico de indagacin, tal como loarticul Popper, y el programa filosfico del naturalismo cientfico. Una razn de que nose sientan inclinados a reconocer la diferencia es que temen el crecimiento del fanatismoreligioso si se debilita el poder de la filosofa naturalista. Pero siempre que la ciencia semoviliza en defensa de cualquier otra causa religiosa, poltica o racista, el resultadoes que los cientficos mismos se vuelven fanticos. Los cientficos ven esto con claridadcuando piensan en los errores de sus predecesores, pero encuentran difcil creer que suscolegas puedan estar hoy cometiendo los mismos errores.Exponer el darwinismo a una posible falsacin no implicara el apoyo a ninguna otrateora, y desde luego no a ninguna teora pseudocientfica basada en un dogma religioso.La aceptacin del desafo de Popper significa sencillamente dar el primer paso hacia elentendimiento: reconocer la ignorancia. La falsacin no es una derrota para la ciencia,sino una liberacin. Elimina el peso muerto de los prejuicios, y con ello nos libera parabuscar la verdad..124 125. Captulo 13El libro y sus crticosEn su libro de 1992 Dreams of a Final Theory [Sueos de una teora definitiva], StevenWeinberg me describi como en la actualidad el ms respetable crtico acadmico de laevolucin. No estoy seguro de que esto sea un gran cumplido en la escala de valores deWeinberg, pero estoy ms interesado en la descripcin que en el honor. Exactamente,qu es un crtico de la evolucin, y por qu, en un mundo acadmico en el que sevalora tanto la crtica de las opiniones establecidas, es tan inslita la crtica de laevolucin?Una cosa que no estoy haciendo es tomar partido en un conflicto entre la Biblia y laciencia. Estoy interesado en lo que una investigacin cientfica desprejuiciada puedadecirnos acerca de la historia de la vida, y en particular de cmo llegaron a existir loscomplejsimos rganos de las plantas y de los animales. Este proyecto no implicaoposicin a la evolucin en todos los sentidos de este trmino tan manipulable. Estoyde acuerdo, por ejemplo, en que grupos interfrtiles que quedan circunscritos a una islavaran a menudo con respecto a las especies continentales como resultado de crianzaaislada, mutacin y seleccin. Esto es un cambio dentro de los lmites de un tipopreexistente, y no necesariamente el medio por el que los tipos vinieron a existir alprincipio. A un nivel ms general, el patrn de relaciones entre plantas y animalessugiere que pueden haber sido producidos por algn proceso de desarrollo desde algunafuente comn. Lo que es importante no es si a ese proceso lo llamamos evolucin,sino cunto sabemos realmente acerca del mismo.El argumento de Proceso a Darwin es que sabemos mucho menos que lo que sepretende. En particular, no sabemos cmo los sistemas orgnicos tan inmensamentecomplejos de las plantas y de los animales podran haber sido creados por procesos sindireccin inteligente y carentes de propsito, como dicen los darwinistas que tuvo queser. La teora de Darwin atribuye la complejidad biolgica a la acumulacin demicromutaciones adaptativas mediante seleccin natural, pero el poder creativo de estehipottico mecanismo nunca ha quedado demostrado, y los datos fsiles sonincongruentes con la insistencia de que la creacin biolgica tuvo lugar de esta forma.Por tanto, la seccin filosficamente importante de la teora darwinista su mecanismopara la creacin de formas complejas que antes no existan no forma en absoluto partede la ciencia emprica, sino que es una deduccin de la filosofa naturalista. En resumen,lo que me hace un crtico de la evolucin es que distingo entre la filosofa naturalistay la ciencia emprica, y me opongo a la primera cuando se presenta revestida de laautoridad de la segunda.Para cientficos naturalistas como Steven Weinberg, la distincin que hago entrenaturalismo y ciencia es carente de sentido. En sus mentes, la ciencia es naturalismo125 126. aplicado y no puede ser otra cosa. En palabras de Weinberg: la nica manera en quecualquier clase de ciencia puede proceder es suponer que no hay intervencin divina yver hasta dnde se puede llegar con esta suposicin. Se puede llegar muy lejos, desdeluego, porque la ciencia juzga sus teoras por normas relativas, no absolutas, de modoque la mejor teora naturalista actualmente disponible puede retener la posicin deconocimiento cientfico incluso si se enfrenta a una gran cantidad de datos conocidos.De esta manera, Weinberg pudo defender el neodarwinismo de mi crtica sobre la basede principios generales, sin molestarse en considerar los datos mismos. Sencillamenteobserv que si la sntesis neodarwinista tiene problemas con algunos datos que no seamoldan a ella, no es porque sea algo no usual en la ciencia. Todo lo que significa es queal emplear la teora naturalista de la evolucin los bilogos estn trabajando con unateora que tiene un xito abrumador, pero que no ha terminado su tarea de explicacin.Para un grupo profesional que da por sentado el naturalismo metafsico y que intentaslo dar explicaciones naturalistas siempre ms completas, esta manera de pensar puedeser apropiada. Pero cuando se est cuestionando el proyecto naturalista mismo se precisade una forma muy diferente de razonar. Los darwinistas nos dicen que no hay necesidadde considerar la posibilidad de que las plantas y los animales deban su existencia a unCreador sobrenatural, porque mecanismos naturales como la mutacin y la seleccinnatural fueron suficientes para llevar a cabo la obra de la creacin. Yo quiero saber siesta afirmacin es cierta, no sencillamente si es la mejor explicacin naturalistadisponible. Es indudable que los bilogos evolucionistas estn consagrados a la teoraque define su campo, y es indudable que los cientficos naturalistas consideran que elproyecto de explicacin naturalista ha tenido un xito abrumador. Pero los que nocomparten su consagracin a priori al naturalismo pueden estar sin embargo en lo ciertocuando piensan que la teora reinante no es meramente incompleta, sino que esincongruente con los datos.Estas cuestiones no se pueden dejar a la exclusiva competencia de una clase de expertos,porque estn en juego importantes cuestiones sobre religin, filosofa y poder cultural.La tesis de la evolucin naturalista no es meramente una teora cientfica; es la historiaoficial de la creacin que promueve la cultura moderna. El sacerdocio cientficoautorizado para interpretar esta historia oficial de la creacin consigue por ello unainmensa influencia cultural, influencia que podra perder si esta historia fuese puesta entela de juicio. Los expertos, por tanto, tienen intereses propios para proteger estahistoria, y unas imponentes reglas de razonamiento que la hacen invulnerable. Cuandolos crticos preguntan: Es verdaderamente cierta su teora?, no deberamos darnospor satisfechos con la respuesta de que es buena ciencia, tal como definimos laciencia.Una persona de quien se podra haber esperado que comprendiese el papel de la filosofay del conflicto de inters profesional en la teora evolucionista es Stephen Jay Gould.Como bien saben los lectores de este libro, Gould ha sido en ocasiones transparente ensu reconocimiento de la debilidad de la afirmacin de que se dan profundasinnovaciones evolutivas por medio de la acumulacin de micromutaciones por medio dela seleccin natural, y sus descripciones del registro fsil son tan antidarwinistas como126 127. pueda ser posible. Aunque Gould es un enrgico oponente del creacionismo, es tambinun enemigo implacable de la sociobiologa, que es el intento de aplicar la teoradarwinista a la cultura y a la conducta humana. Sus ensayos tratan frecuentementeacerca del papel que han jugado la ideologa y los prejuicios personales en la historia dela ciencia, particularmente en el caso de la ciencia darwinista.Gould ha sido incluso directo acerca de la oposicin inherente entre el darwinismo y lareligin testa. Ha escrito que antes de Darwin, creamos que nos haba creado un Diosbenevolente. Pero a causa de Darwin, hemos llegado a saber que ningn esprituinterferente contempla con amor los asuntos de la naturaleza (aunque el dios newtonianopudo dar cuerda al reloj para poner en marcha la maquinaria al comienzo del tiempo,para dejar luego que funcionase). Ningunas fuerzas vitales impulsan el cambioevolutivo. Y pensemos lo que pensemos de Dios, su existencia no se manifiesta en losproductos de la naturaleza. Si el darwinismo tuvo unas implicaciones antitestas tanprofundas, y si el crucial mecanismo darwinista para generar innovaciones complejastiene tantos problemas ante los datos como Gould dice, entonces parece ser cosa bienrazonable para los filsofos testas poner en duda que el darwinismo sea verdad. Serposible que un grupo dominante de cientficos se haya entregado con tanta devocin a lafilosofa naturalista que se hayan sentido demasiado fcilmente satisfechos con una tesisinadecuada de mecanismos naturalistas para la creacin? Desde luego, Gould es quienmejor puede comprender por qu esta es una pregunta razonable.Pero puede permitirse admitir esto? Una cosa es denunciar los prejuicios y lasideologas en la ciencia del pasado; otra muy distinta es reconocer su influencia vivienteen el presente. Gould es uno de los ms destacados metafsicos de la ciencia de todo elmundo, y nunca pasa por alto una oportunidad de comunicar la impresin de que laciencia ha descubierto que el mundo est regido por el azar. Su autoridad como estrellade los medios de comunicacin y gur de la izquierda acadmica se basa en sucapacidad de interpretar la historia darwinista con un giro igualitario. Se ajustara a susintereses conceder que la teora mediante la que ha conseguido su propio prestigio estbasada en algo menos seguro que unos datos intachables?Evidentemente, no. La resea de Gould de Proceso a Darwin ocup cuatro pginas en elnmero de julio de 1992 de la revista Scientific American, y apareci ms de un aodespus de la publicacin del libro. La resea fue una indisimulada pualada que tena elpropsito de dar la impresin de que mi escepticismo acerca del darwinismo tena quedeberse a mi ignorancia de los hechos bsicos de la biologa. A este fin, Gould hizo unalista de objeciones acerca de cuestiones que nada tenan que ver con la lnea principal demi argumento,30 e incluso invoc a su profesor de tercer curso de primaria comoautoridad acerca de cmo escribir transiciones de captulos. Nada de esto habraimpresionado a nadie que hubiese ledo el libro, pero la mayora de los lectoresde Scientific American no lo deban haber ledo, y seguramente pensaran que Gould loestaba describiendo con precisin. Y no era probable que fuesen a or nada en sentido Vanse las notas de investigacin despus de este captulo para un sumario de las objeciones especficas de30Gould. 127 128. contrario, porque los editores rehusaron imprimir mi respuesta y las cartas querecibieron de los lectores, de las que s que recibieron muchas.Bien lejos de desalentarme por este tratamiento, me sent entusiasmado. La mayora delos libros no son noticia despus de un ao de su publicacin; el mo era aparentementetodava una amenaza para merecer un ataque total por parte del darwinista msimportante de Amrica. Adems, el Gould sobre el papel result ser mucho menosformidable que el Gould que muchos de mis colegas esperaban. Todos los que seguanla controversia daban por supuesto que Gould era el adversario ms formidable con elque me podra encontrar, y muchos esperaban a ver si iba a salir con una respuestademoledora. El hecho de que no pudiese hacer nada mejor que un ataque relmpago paradespus replegarse fue una admisin implcita de que no tena respuesta a misargumentos. Tal como me escribi un amigo bioqumico para felicitarme: A juzgar porlos alaridos de dolor desde las pginas traseras de Scientific American, creo que usteddebe haber golpeado en un punto vital.Y as era. En la nica seccin de su resea en la que hizo frente a una cuestin principaly sustancial, Gould adopt una lnea que convenci a muchos en su propio bando que noestaba poniendo sus cartas sobre la mesa. Escribi diciendo que se sentaparticularmente ofendido por mi falsa y nada caritativa acusacin de que los cientficosactan con falta de honradez cuando pretenden el mismo respeto para la ciencia y para lareligin. Naturalmente, yo me haba referido a los defensores del naturalismocientfico, no a los cientficos, siendo esto ltimo un grupo muy amplio que incluye amuchas personas que no aceptan la metafsica naturalista. Y yo no haba acusadosiquiera a los naturalistas cientficos de no ser honrados, sino que sencillamente habasealado que lo que ellos significan por respeto a la religin ha de ser interpretado a laluz de su filosofa. En esta filosofa, la ciencia (es decir, el naturalismo) define la imagenobjetiva de la realidad para todos; la religin contribuye juicios de valor o reaccionessubjetivas a esta imagen.En su intento de refutar mi afirmacin, Gould la confirm rotundamente. La ciencia y lareligin estn separadas pero tienen la misma importancia, escribi, porque la cienciatrata de la realidad factual, mientras que la religin se debate con la moralidad humana.Esto es una recapitulacin de la metafsica naturalista en pocas palabras, y su versin deseparadas pero iguales significa aproximadamente lo mismo que la misma frasesignificaba en los das de la segregacin racial o desarrollo separado: la ley delembudo. El poder para definir la realidad factual es el poder para gobernar la mente, yde esta manera confinar la religin dentro de una camisa de fuerza naturalista. Porejemplo, un supuesto mandamiento de Dios difcilmente puede dar una base para lamoralidad a no ser que Dios verdaderamente exista. Los mandamientos de una deidadimaginaria son meramente mandamientos humanos disfrazados de ley divina. Lamoralidad en la metafsica naturalista es un puro invento humano, como lo admitaGould en la resea que nos ocupa, al observar displicentemente que acerca de cuestionesde moralidad no hay ley natural que espere ser descubierta ah fuera. Y por quno? La respuesta, claro, es que la metafsica naturalista relega tanto la moralidad como a128 129. Dios a un mbito ajeno al del conocimiento cientfico, donde slo se pueden encontrarcreencias subjetivas.Que la teora darwinista es fundamentalmente incompatible con una comprensin testade la realidad fue abiertamente admitido por otros naturalistas cientficos. La recienteresea de David Hull en Nature insista en que la racionalidad cientfica exige laadhesin al naturalismo, y que la teora darwinista implica un Creador que habra sidoderrochador, indiferente a sus criaturas y casi diablico. Steven Weinberg se enfrentdirectamente a la resea de Gould en este punto y observ con palabras ms que cautasque la mayora de los que creen en Dios se sentiran muy sorprendidos al enterarse deque su creencia no tiene nada que ver con la realidad factual. Puedo ilustrar este extremopidiendo a los lectores que imaginen cmo reaccionaran los darwinistas ante unasugerencia ma de que yo respeto su teora como un artefacto de la creencia naturalistay que en absoluto pretendo menospreciarla cuando digo que no tiene nada que ver con laverdadera historia de la vida.El reconocimiento ms radical de las races filosficas del darwinismo lo hizo MichaelRuse, autor de Darwinism Defended y testigo experto en pro de la evolucin en elfamoso juicio de Arkansas descrito en el Captulo Nueve de este libro. Ruse particip enuna conferencia sobre Proceso a Darwin patrocinada por la Foundation for Thought andEthics [Fundacin para el pensamiento y la tica] en Dallas, en la Universidad Metodistadel Sudoeste en marzo de 1992. Esta conferencia fue un hito para la controversiacreacin/evolucin en el mundo acadmico. Por primera vez que yo supiera participaronacadmicos de reputacin a ambos lados para discutir la proposicin crtica de que elnaturalismo filosfico proporciona el soporte filosfico para la moderna sntesisevolucionista neodarwinista. La principal atraccin de la conferencia fue un debate entreRuse y yo mismo. Yo argument que la metafsica naturalista sobre la que se basa eldarwinismo es incompatible con ningn tesmo que tenga significado; Ruse defendi lapostura de que ciertas clases de tesmo pueden conciliarse con la teora. La diferenciaentre nosotros giraba probablemente acerca de si un tesmo que tenga que respetar lasreglas del naturalismo cientfico es intelectualmente coherente.Como suele suceder, el verdadero impacto de este encuentro se hizo sentir un tiempodespus. En febrero de 1993, Ruse hizo algunas notables concesiones en una charla enla reunin anual de la Asociacin Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). Elprograma haba sido organizado por Eugenie Scott, del Centro Nacional para laEducacin Cientfica (NCSE), un grupo de financiacin privada dedicado a proteger laeducacin cientfica de la amenaza del creacionismo. En la prctica, este proyectoinvolucra montar un ataque retrico contra cualquiera que ponga en duda la evolucinnaturalista. La lnea usual de la NCSE es que todos los crticos del naturalismo son bienliteralistas bblicos confesos o encubiertos, y as fue probablemente un paso hacia larealidad que el grupo pidiese a Ruse que hablase acerca de un tema tituladoAntievolucionismo no literalista: El caso de Phillip Johnson. El objeto de este anlisisno fue invitado a defenderse, pero el acto fue grabado oficialmente y recib una copiacasi inmediatamente.129 130. Despus de dedicar unos momentos al ritual de atacar a Johnson, tal como exiga elespritu de aquella ocasin, Ruse cambi dramticamente de tono y emprendi unprofundo examen de conciencia. La conferencia de Dallas pareca haberle producido unaprofunda impresin. Dijo que haba descubierto que tanto yo como los demsparticipantes eran personas muy agradables, y que pensaba que nuestras discusioneshaban sido plenamente constructivas. Principalmente habamos hablado de metafsicay de mi posicin de que la metafsica naturalista subyace a las creencias darwinistas.Ruse admiti ante su pblico en la AAAS: En los diez aos desde que actu, ocomparec, en el juicio creacionista de Arkansas, he de decir que yo mismo he estadoderivando hacia esta postura. Aunque sigue siendo tan evolucionista como siempre,Ruse reconoce ahora que el lado cientfico tiene ciertas presuposiciones metafsicasincorporadas en la actividad cientfica, lo cual y puede que no sea bueno admitirloante un tribunal creo sinceramente que esto deberamos admitirlo.Me han dicho que el pblico recibi estas observaciones con un silencio anonadado,indicando que sentan las consecuencias polticas que podran derivarse de esta lnea derazonamiento. La reaccin entre los darwinistas ante la perspectiva de admitir que elloshacen presuposiciones metafsicas se indica en el ttulo del comentario del zologoArthur Shapiro en el siguiente nmero de NCSE Reports: Did Michael Ruse GiveAway the Store? [Es que Michael Ruse destap el pastel?] Shapiro, que tambin habaparticipado en la conferencia de Dallas, rebata la postura de sus colegas que habancontestado a la pregunta en sentido afirmativo. l crea que Ruse simplemente habaincomodado a aquellos practicantes de la ciencia que se creen de verdad laautojustificadora propaganda positivista sobre la objetividad final. Shapiro dijo, enitlicas: Naturalmente que hay un ncleo irreductible de presuposiciones ideolgicasque subyacen a la ciencia, pero aada que estas presuposiciones no deslegitiman lapotencial existencia de entidades ms all del alcance de la ciencia. Conclua que eldarwinismo es una preferencia filosfica, si por ello significamos que escogemosdiscutir el universo material en trminos de procesos materiales accesibles poroperaciones materiales. Podramos escoger contemplar una nube de tormenta yexplicarla diciendo que los dioses estn airados. Apostad.Las observaciones de Shapiro ilustran un malentendido acerca del tesmo que estprofundamente arraigado en la mentalidad naturalista, y que explica por qu losreconocimientos formales de los lmites de la ciencia se tienen que interpretar tancuidadosamente como las declaraciones naturalistas de respeto a la religin. Para losnaturalistas cientficos, el reconocimiento de una realidad sobrenatural no es ms quesupersticin, y por ello un abandono de la ciencia. Para los testas, en cambio, elreconocimiento de una Mente sobrenatural a cuya imagen hemos sido creados es la basemetafsica esencial para nuestra confianza de que el cosmos es racional y hasta ciertopunto comprensible. Los naturalistas cientficos insisten, paradjicamente, en que elcosmos puede ser comprendido por una mente racional slo si no fue creado por unamente racional. (Con este tipo de razonamientos, un ordenador habra de ser una cajanegra impenetrable.) Lo que nos dice este grotesco malentendido tanto de la teologacomo de la historia de la ciencia es que el mundo cientfico est impregnado de malafilosofa, especialmente si consideramos que el nivel de malentendido por parte de130 131. Shapiro es muy avanzado respecto al de sus muchos colegas, que siguen repitiendocomo loros la autojustificadora propaganda positivista sobre la objetividad final.Espero que sea pronto posible convocar una conferencia de cientficos y filsofosdestacados para proseguir la discusin acerca de las presuposiciones ideolgicas queinfluyentes cientficos estn decididos a imponer no slo dentro de sus propiasdisciplinas, sino por medio de la educacin pblica sobre la cultura en general.Evidentemente, una gran cantidad de profesores de ciencia esperan que los testas secontentarn con la frmula de Gould de separadas pero iguales, donde la ciencianaturalista asume como su parte todo el mbito de la realidad. Otros, como StevenWeinberg, afirman ms agresivamente que la metafsica naturalista desacredita lascreencias irracionales, refirindose de manera especial a la religin sobrenatural.Algunas voces influyentes creen que la mejor estrategia es reconocer los principiosmetafsicos del naturalismo cientfico y defenderlos; otros temen que esto sera destaparel pastel y planean seguir presentando la evolucin naturalista como un hecho exentode valores. Parece que se necesita una cierta clarificacin, y tambin una cierta discusinacerca de si es apropiado movilizar la educacin cientfica para la tarea de vender unacosmovisin.Michael Ruse no es el nico darwinista destacado que est enfrentndose cara a cara conlas graves cuestiones filosficas en juego despus de haber primero descartado miargumento como digno de una consideracin seria. William Provine escribi unarespuesta mordaz a mi artculo Evolution as Dogma [La evolucin como dogma]en First Things, pero luego acept que tenemos un punto importante en comn. En suspalabras, ambos pensamos que destacados evolucionistas se han unido a igualmentedestacados telogos y lderes religiosos para esconder debajo de la alfombra lasincompatibilidades de la evolucin y de la religin [testa], y ambos deploramosprofundamente esta estrategia. Un ao despus de la aparicin de Darwin on Trial, ydespus que Provine y yo nos hubisemos encontrado en un amistoso debate, el rea deacuerdo pareci expandirse. Provine ensea un curso de biologa evolutiva en laUniversidad de Cornell a ms de cuatrocientos estudiantes, y les mand a todos queleyeran mi libro y que escribiesen un trabajo de fin de curso sobre el mismo. Me buscen Berkeley para un memorable desayuno de debate y me invit a Cornell aquel otoocomo orador invitado a su curso y para pasar un da entero discutiendo el tema con losestudiantes y los profesores auxiliares graduados. Fui, y la experiencia fue un xito, yacordamos repetirla el siguiente otoo. Provine y yo nos hemos hecho adversarios muyamigos, porque nuestro acuerdo acerca de cmo definir la cuestin es ms importanteque nuestro desacuerdo acerca de cmo responder a ella.Mi meta primordial al escribir Proceso a Darwin fue legitimar la asercin de una visintesta del mundo en las universidades seculares. Dos aos despus de la publicacin seha hecho un enorme progreso hacia la consecucin de esta meta. Al visitaruniversidades, encuentro ms y ms que influyentes cientficos, filsofos e historiadoresde la ciencia estn dispuestos e incluso deseosos de tratar estas cuestiones. Se han dadocuenta de que es posible una discusin racional acerca del naturalismo cientfico, yalgunos han comenzado a interrogarse si la exclusin de la perspectiva testa de la 131 132. ciencia es inevitable o justificada. Incluso est extendindose el mensaje de que esdivertido desafiar el secreto tab del modernismo mismo, en un marco que permita unanlisis razonado y no un mero choque de posiciones partidistas. Qued en particularcomplacido con el profesor de antropologa de la Universidad Metodista del Sudoeste,Ronald Wetherington, que dirigi la organizacin de un coloquio un ao despus delsimposio en el que habamos debatido Ruse y yo. Wetherington recopil unmemorndum de discusin recapitulando nuestros puntos de acuerdo y de desacuerdo,y lo pusimos a disposicin de todos los asistentes. Este tipo de preparacin es esencialen nuestras universidades, donde tantos estudiantes y profesores estn tan totalmenteimbuidos de presuposiciones naturalistas que encuentran difcil seguir una discusin queno da estas presuposiciones por sentadas.Mis colegas seculares suponen generalmente que un libro que desafa la columna centraldel naturalismo cientfico tiene que haber sido recibido con entusiasmo en el mundocristiano. Es cierto que muchos lectores cristianos estn entusiasmados, pero tambin loshay muchos con serias reservas. Hay una gama muy amplia de opiniones entre loscristianos acerca de la evolucin, desde los cientficos creacionistas de la tierrareciente hasta los telogos liberales que abrazan entusiasmados la evolucinnaturalista. Un grupo con el que he estado particularmente implicado en discusiones ydebates se compone de los profesores cristianos de ciencia y filosofa que intentanacomodar la ciencia y la religin abrazando la evolucin testa. Crticos quepertenecen a esta categora incluyen William Hasker, Nancey Murphy, Howard Van Tilly Owen Gingerich.Un mosaico de la crtica de Proceso a Darwin desde la perspectiva evolucionista testaincluira los siguientes puntos principales: (1) Johnson no distingue entre la teoracientfica de la evolucin, que los cristianos pueden y deberan respetar como ciencia, ylos excesos filosficos de ciertos destacados cientficos (p.e., Carl Sagan y RichardDawkins) que manipulan la teora para sustentar el atesmo. (2) Los cientficos comotales pueden no reconocer ningn papel para Dios en la evolucin, pero ello se debe sloa que por su misma naturaleza la ciencia est comprometida con elatesmo metodolgico, y no debido a que los cientficos estn necesariamentepromoviendo el atesmo como visin del mundo. (3) Lo cierto es que es un grave errorinsertar a Dios en relatos cientficos de (por ejemplo) el origen de la vida, porque estocrea a un Dios de los agujeros, que inevitablemente ir siendo dejado de lado al iravanzando el conocimiento cientfico. (4) En todo caso, Johnson exagera los fallos de lateora cientfica de la evolucin, quiz porque es un abogado. Insiste en prueba absoluta,cuando el razonamiento cientfico demanda slo que una teora sea ms fuerte que susrivales. (5) Por cuanto Johnson no ha dado una teora alternativa, su crtica fracasa frentea las reglas generalmente aplicadas en la ciencia.Los lectores probablemente se habrn dado cuenta que estas observaciones son engeneral similares a las que hacen los naturalistas cientficos. He respondido a losevolucionistas testas en varios artculos de revistas y en respuestas a reseas, yespecialmente en mi ensayo Creador o Relojero Ciego? en el nmero de enero de1993 de First Things. El argumento central es que definir la cuestin como si132 133. evolucin es buena ciencia es permitir que las categoras naturalistas definan lostrminos del debate y por ello controlar su resultado. Evolucin significa el modestoconocimiento que la ciencia realmente ha conseguido acerca de cmo varan losorganismos, y tambin la vasta historia naturalista de la creacin, acerca de cmo lasmutaciones y la seleccin llevaron la vida a su actual complejidad. Admites o niegas elhecho de la evolucin? Nigalo, y parecer que ests negando que las especies de lasislas varan respecto a sus antecesores continentales, o que los criadores de perros hayanproducido San Bernardos y dachsunds de una raza ancestral. Admtelo, y se entenderque has admitido, sin apoyo de ningn dato, que una bacteria ancestral cambi medianteuna inmensa serie de pasos adaptativos carentes de propsito hasta producir los actualesseres, ballenas, humanos, insectos y flores. Si se supone que evolucin es un soloproceso, entonces admitir cualquiera de sus aspectos es admitir la historia entera.Esta manipulacin verbal tiene poder incluso sobre mentes instruidas o quiz deberadecir, especialmente sobre las mentes que han sido instruidas a aceptarla comopensamiento cientfico. As, Owen Gingerich cita las aves no voladoras de Hawaicomo evidencia de evolucin, como si razonando que un proceso que puede privar delpoder del vuelo puede tambin crear este poder. Asist a una conferencia de un profesorde gentica evolucionista testa acerca de El Futuro de la Evolucin Humana quetrataba enteramente de enfermedades genticas como la idiocia amaurtica y la fibrosiscstica. Howard Van Till declara enrgicamente que conceptos como continuidadgenealgica y una economa creacional sin discontinuidades son consistentes con lasposturas de reverendos padres de la iglesia como Agustn. Y lo son; pero lainterpretacin plenamente naturalista de la historia de la vida que incorpora elestablecimiento cientfico contemporneo en el trmino evolucin es cosa muydistinta.La experiencia con este uso continuo de una terminologa imprecisa para enturbiar lascuestiones me llev a introducir una terminologa ms precisa que ayudara a loslectores y al pblico en las conferencias a comprender los extremos realmenteimportantes de la evolucin darwiniana. Comenzando con conferencias a principios de1992, puse cuidado en evitar el trmino evolucin y describ la doctrina central deldarwinismo como la tesis del relojero ciego, como el ttulo del famoso libro deRichard Dawkins. Dawkins expuso la cuestin con una esplndida claridad. Labiologa escribi l, es el estudio de cosas complicadas que dan la apariencia de habersido diseadas con un propsito. Esta apariencia, a decir de Dawkins, es engaosa,porque de hecho sus causas fueron las fuerzas sin propsito de las mutaciones y de laseleccin. La seleccin natural es un relojero ciego, ciego porque no ve ms adelante,no planifica consecuencias, no tiene propsitos a la vista. Pero los resultados vivientesde la seleccin natural nos impactan de manera abrumadora con la apariencia dedesignio como si fuese de un maestro relojero, nos impactan con la ilusin de designio yde planificacin.La metafsica y la ciencia estn inseparablemente entrelazadas en la tesis del relojerociego. Creo que la mayora de los evolucionistas testas aceptan como cientfica lapretensin que la seleccin natural llev a cabo la creacin, pero les gustara rechazar la 133 134. doctrina metafsica concomitante de que la comprensin cientfica de la evolucinexcluye el designio y el propsito. El problema con esta manera de dividir las cosas esque la declaracin metafsica no es un mero adorno, sino la base esencial para laafirmacin cientfica. Esto se debe a que el poder creativo de las mutaciones y de laseleccin nunca se demuestra directamente; ms bien, se considera que existenecesariamente, debido a la ausencia de una mejor alternativa. En cambio, si Diosexiste, y tiene poder para crear, no hay necesidad de que exista ningn mecanismo derelojero ciego y la ausencia de evidencia de que realmente exista tal relojero ciego esdigna de mencin.He descubierto que es muy difcil conseguir que los evolucionistas testas discutan latesis del relojero ciego. Prefieren hablar vagamente de evolucin y consolarse con elpensamiento de que este trmino puede ser definido en formas no totalmentenaturalistas. Detrs de esta renuencia a definir con claridad las cuestiones filosficassubyace una cuestin mucho ms importante. Deberan los testas (cristianos u otros)intentar competir con los naturalistas cientficos en la tarea de describir la realidad, odeberan aceptar tcitamente la imagen naturalista y tratar de encontrar dentro de ella unlugar seguro? Varios tipos de fundamentalistas han tomado el primer camino, y suejemplo no es alentador para nadie que quiera ser un partcipe respetado en lacomunidad mundial de cientficos e intelectuales. En cambio, el naturalismo cientfico sdeja un lugar para la creencia religiosa, siempre que los creyentes religiosos nodesafen la autoridad de la ciencia naturalista para decir lo que es real y lo que no lo es.Algunos naturalistas cientficos como Richard Dawkins son ateos agresivos, peromuchos otros reconocen que la humanidad no vive slo de ciencia, y que se debe dejarun espacio (cuidadosamente limitado) para la satisfaccin de los anhelos espirituales. Sila nica aparente alternativa es un fundamentalismo enfrentado con el conocimientogenuinamente cientfico, un cierto enturbiamiento de los planteamientos para preservarun puesto para la religin testa en una cultura intelectual naturalista puede parecer unasana estrategia.Naturalmente, no estoy de acuerdo con esta estrategia. No creo que la mente puedaservir a dos amos, y estoy cierto que cada vez que se haga el intento, al final elnaturalismo ser el verdadero amo y el tesmo tendr que mantenerse bajo sus dictados.Si la tesis del relojero ciego es cierta, entonces el naturalismo merece regir, pero meestoy dirigiendo a los que creen que esta tesis es falsa, o al menos que estn dispuestos aconsiderar la posibilidad de que sea falsa. Estas personas tienen que estar dispuestas adesafiar las falsas doctrinas, no sobre la base del prejuicio ni de la ciega adhesin a latradicin, sino con argumentos claros y razonados. Tambin es preciso que trabajensobre un entendimiento positivo de la perspectiva testa de la realidad, que permita a laciencia natural encontrar su puesto apropiado como una parte importante, pero nodominante, de la vida de la mente.Naturalmente, hay un riesgo al emprender este proyecto, como nos lo recuerdanconstantemente los evolucionistas testas al referirse a la necesidad de evitar recurrir alDios de los agujeros. Si la comprensin naturalista de la realidad es verdaderamentecorrecta y total, entonces Dios tendr que abandonar totalmente el cosmos. No creo que134 135. este riesgo sea demasiado grande, pero en todo caso no creo que los testas tengan queenfrentarse a ello con una rendicin anticipada.La evolucin darwiniana con su tesis del relojero ciego me hace pensar en un granacorazado en el ocano de la realidad. Sus lados estn pesadamente cubiertos de corazasfilosficas frente a la crtica, y sus cubiertas estn cargadas de grandes caones deretrica listos para intimidar a cualquier posible atacante. En apariencia, es taninexpugnable como la Unin Sovitica pareca serlo hace unos cuantos aos. Pero en lanave se ha abierto una va de agua metafsica, y los ms perceptivos de los oficiales abordo han comenzado a darse cuenta de que toda la potencia de fuego de la nave nopuede salvarla si no se cierra la va de agua. Habr esfuerzos heroicos por salvar la nave,claro, y algunos plausibles salvadores invitarn a los oficiales a que se refugien en botessalvavidas electrnicos equipados con sistemas de alta tecnologa como conjuntosautocatalticos y modelos informticos de sistemas de autoorganizacin. El espectculoser fascinante, y la batalla proseguir durante largo tiempo. Pero al final vencer larealidad. 135 136. Notas de investigacinEstas notas dan una gua a las fuentes reales empleadas en la redaccin de este libro, eintentan responder a preguntas que podran ocurrrseles a cientficos y a otros lectoresfamiliarizados con la literatura profesional.Captulo UnoEl marco legalLa citacin legal oficial para la decisin del Tribunal Supremo en Aguillard v. Edwardses 484 U.S. 578 (1987). La ley de Lousiana fue reimprimida en el apndice a la opinindel Tribunal de Apelacin federal en la misma causa, 765 F.2d 1251, 1258-59 (5 Cir.1985). Aquella resolucin fue dictada por un panel de tres jueces del Tribunal deApelaciones; el tribunal en pleno rehus conceder una nueva audiencia ante el pleno deltribunal, pero slo por un voto de 8 a 7. Esta accin est registrada en 778 F.2d 225,junto con la enrgica opinin disidente del Juez Gee y la desconcertada respuesta delJuez Jolly, el autor de la decisin del panel.En Edwards, el Tribunal Supremo aplic lo que llama su criterio Lemon tridentado(anunciado por primera vez en la sentencia de 1971 en Lemon v. Kurtzman, 403 U.S.602). Este criterio dice que una ley objeto de recusacin se ajusta a la Clusula deEstablecimiento de la Primera Enmienda de la Constitucin slo si (1) la legislaturatena un propsito secular; (2) el principal efecto de la ley no es ni impulsar ni inhibir lareligin; y (3) la ley no involucra excesivamente al gobierno con la religin. Este criterioha sido objeto de muchas crticas, y las crticas esenciales quedan cubiertas en la opinindiscrepante del Juez Scalia en Edwards.Yo present mi propio anlisis de esta parte de la ley en mi artculo Concepts andCompromise in First Amendment Religious Doctrine [Conceptos y Contemporizacionesen la Doctrina de la Primera Enmienda sobre la Religin] en el volumen 72 de larevista California Law Review, pg. 817 (1984). Mi opinin es que el criteriode Lemon es un artificio para justificar una resolucin despus de haber sido adoptadapor otras razones, porque sus criterios son vacos y manipulables.Adems de Edwards, hay otras dos causas acerca de la evolucin que valen la pena deconsiderarse. En Epperson v. Arkansas, 339 U.S. 99 (1968), el Tribunal Supremodeclar inconstitucional una ley estatal nunca aplicada que databa de haca cuarenta aosy que declaraba delito ensear la teora o doctrina de que la humanidad ascendi odescendi de un orden inferior de animales. Una versin anterior de la legislacin detrato equilibrado fue declarada inconstitucional por el Juez Overton, del distrito federal,en McLean v. Arkansas Board of Education, 529 E.Supp 1255 (E. D. Ark. 1982). Adiferencia del Tribunal Supremo, el Juez Overton intent definir qu era ciencia. Suopinin la analizo en el Captulo Nueve.136 137. El panfleto exponiendo la posicin oficial de la Academia Nacional de las Ciencias sepublic en 1984, con unas hermosas ilustraciones, bajo el ttulo Science andCreationism: A view from the National Academy of Sciences. Extractos de esteartculo se emplearon en el alegato de amicus curi [amigo del tribunal] de la Academiaen la causa ante el Tribunal Supremo.Stephen Jay Gould coment acerca de la decisin del Tribunal Supremo en su artculoJustice Scalias Misunderstanding, 5 Constitutional Commentary 1 (1988). Gouldcritica a Scalia por adoptar una perspectiva incorrecta acerca de la naturaleza de laciencia y por escribir que, ante el expediente que tiene delante, el Tribunal no deberadecir que la evidencia cientfica en favor de la evolucin es tan concluyente que nadiesera suficientemente crdulo para creer que haya ninguna verdadera evidencia cientficaen contra. Gould responde: Pero esto es exactamente lo que yo, y todos los cientficos,decimos. Aparentemente Gould no comprendi un punto legal que todos los Juecesdaban por supuesto: los tribunales no pueden enfrentarse con una parte en una cuestinfactual disputada (por ejemplo, si existe evidencia cientfica contra la evolucin) sin daroportunidad a la parte para presentar sus alegaciones y testigos expertos a un juicio. Eltribunal haba declarado inconstitucional la ley de Louisiana por su presunto propsitoreligioso, sin dar al estado oportunidad para exponer qu clase de datos presentaran loscientficos creacionistas en las aulas, si se les daba la oportunidad. Por tanto, el TribunalSupremo no habra tenido base alguna para descubrir que los datos pudieran serfraudulentos o inexistentes.La conferencia de Colin Patterson en 1981 no fue publicada, pero yo he tenido acceso auna transcripcin, y Patterson reafirm su postura, que yo designara como nihilismoevolucionista, que haba expuesto en una entrevista con el periodista Tom Bethell.(Vase Bethell, Deducing from Materialism [Deducciones a partir delMaterialismo], National Review, 29 Ago. 1986, pg. 43. Yo mismo hable de evolucindurante varias horas con Patterson en Londres en 1988, y no se retract de ninguna delas declaraciones escpticas que ha hecho, pero s dijo que sigue aceptando laevolucin como la nica explicacin concebible de ciertos rasgos del mundo natural.El ensayo de Irving Kristol Room for Darwin and the Bible [Espacio para Darwin y laBiblia] apareci en la pgina de contribuciones de The New York Times el 30 deseptiembre de 1986. Este ttulo era poco acertado, porque la tesis de Kristol no era quese la Biblia debiera incluirse en las clases de ciencia, sino que el darwinismo se enseasede manera menos dogmtica. El ensayo de rplica de Stephen Jay Gould apareci en elnmero de enero de 1987 de la revista Discover con el ttulo de Darwinism Defined:The Difference between Fact and Theory [La definicin del darwinismo: La diferenciaentre Hecho y Teora].Las citas atribuidas a Richard Dawkins proceden de su libro The Blind Watchmaker [Elrelojero ciego] (1986) y de su resea en The New York Times acerca del libro Blueprints,de Donald Johanson y Maitland Edey. 137 138. Para descripciones del juicio de Scopes, vase Kevin Tierney, Darrow: ABiography (1979); L. Sprague de Camp, The Great Monkey Trial (1968); y Edward J.Larson, Trial and Error: The American Controversy over Creation and Evolution (ed.rev. 1989). La historia tambin se vuelve a narrar de manera cautivante en el ensayo deGould, A Visit to Dayton, en Hens Teeth and Horses Toes [publicado en castellano,Una visita a Dayton, en el libro Dientes de gallina y dedos de caballo, H. BlumeEdiciones (Madrid 1984)], que se apoya en el libro de Ray Ginger, Six Days or Forever,de 1958. Este es tan buen lugar como otro para dejar registrado que soy un admirador delos ensayos de Gould; a pesar de la diferencia de perspectiva, casi siempre sacoprovecho de leerlos. Quiz l pensar que no he sacado el provecho suficiente. Lahistoria de Henry Fairfield Osborn y del Hombre de Nebraska se vuelve a narrar en laobra de Roger Lewin, Bones of Contention (1987).La cita legal para la opinin del Tribunal Supremo de Tennessee es Scopes v. State, 154Tenn. 105, 289 S.W. 363 (1927). Al mantener la ley, el tribunal rechaz un argumentode que prohibir la enseanza de la evolucin se violaba una clusula de la constitucindel estado que exiga que la legislatura protegiese la literatura y la ciencia. El tribunalrazon que la legislatura podra haber considerado que por razn de prejuicio popular,la causa de la educacin y del estudio de la ciencia en general ser fomentadaprohibiendo la enseanza de la evolucin en las escuelas del estado. As, se podaargumentar que la ley en Scopes cumpla el requerimiento de propsito secularde Edwards, porque la legislatura tena el propsito secular de obtener apoyo pblicopara un currculo de ciencias.Captulo Dos Seleccin NaturalLa fuente principal para la defensa de la seleccin natural neodarwinista que se haempleado en este captulo es el libro de 1983 de Douglas Futuyma, Science on Trial:The Case for Evolution. Este es el libro que ms frecuentemente me han citado losdarwinistas como presentando el argumento ms poderoso en favor del darwinismo ycontra el creacionismo. Futuyma hace un trabajo particularmente bueno de presentacinde las pruebas, y su perspectiva es el neodarwinismo ortodoxo. Las citas en este captuloson del Captulo Seis de Futuyma.Futuyma no es slo un polemista, sino que es autor de uno de los principales libros detexto universitarios acerca de evolucin y una autoridad reconocida a nivelinternacional. La cubierta de Science on Trial exhibe entusiastas tributos de Ernst Mayr,Richard Leakey, David Pilbeam, Ashley Montagu e Isaac Asimov. El elogio de Mayr(El Profesor Futuyma ha proporcionado una recapitulacin magistral de la prueba de laevolucin ) es especialmente importante. Mayr es la ms prestigiosa autoridaddarwinista viviente, un hombre de prodigiosa erudicin y cuyas opiniones virtualmentedefinen la ortodoxia en este campo.Las citas de Pierre Grass son de la traduccin inglesa de 1977 de su libro Evolution ofLiving Organisms, pgs. 124-25, 130. Este libro fue originalmente publicado en Franciaen 1973 con el ttulo LEvolution du Vivant [y del que hay traduccin castellana de H.138 139. Blume Ediciones (Madrid 1977), titulada La evolucin de lo viviente]. Grass eraevolucionista, pero era antidarwinista. Como veremos en el siguiente captulo, estaperspectiva le impuls hacia la hereja del vitalismo, que los darwinistas considerancomo poco mejor que el creacionismo. La resea de su libro por parte de Dobzhanskycomienza con el siguiente tributo:El libro de Pierre P. Grass es un ataque frontal contra todo tipo de Darwinismo. Supropsito es destruir el mito de la evolucin como fenmeno sencillo, comprendido yexplicado, y exponer que la evolucin es un misterio acerca del que poco se sabe, yquiz poco se pueda saber. Ahora bien, se puede estar en desacuerdo con Grass, perono ignorarlo. Es el ms distinguido de los zologos franceses, redactor jefe de los 28volmenes del Traite de Zoologie, autor de numerosas investigaciones originales, y expresidente de la Acadmie des Sciences. Su conocimiento del mundo de lo viviente esenciclopdico.Parece, por tanto, que es posible que una persona perfectamente conocedora de loshechos llegue a la conclusin de que el darwinismo es un mito. El prrafo final de laresea de Dobzhansky indica la base filosfica para la disputa entre Grass y losneodarwinistas:La teora de mutacin y seleccin intenta, con mayor o menor xito, hacer accesibles lascausas de la evolucin a la razn. El postulado de que la evolucin est orientada poralguna fuerza desconocida no explica nada. Esto no significa que la teora sinttica lohaya explicado todo. Lejos de ello, esta teora abre a la vista un gran campo que precisade investigacin. Nada es ms fcil que observar que este o aquel problema estirresuelto o que causa perplejidad. Pero rechazar lo que es conocido y apelar a algnmaravilloso descubrimiento futuro que pueda explicarlo todo, es contrario al sanomtodo cientfico. La sentencia con la que termina Grass su libro es turbadora: Esposible que en este dominio la biologa, impotente, ceda la palabra a la metafsica.Pero por qu no ha de ser posible que el desarrollo de la vida haya precisado de unafuerza orientadora que nuestra ciencia no comprende? Rechazar esta posibilidad porquesea turbadora es implicar que es mejor aferrarse a una teora que est en contra delpeso de la evidencia que admitir que el problema est irresuelto.Mi discusin de la seleccin artificial trata slo brevemente de los experimentos delaboratorio de crianza de la mosca de la fruta, y esto indudablemente suscitar lasprotestas de los darwinistas. Un experimentador puede aumentar o disminuir en granmanera el tamao del ala, etc., pero las moscas de la fruta siguen siendo moscas de lafruta, generalmente mal adaptadas. Algunos informes acreditan a los experimentos conmoscas de la fruta como productores de nuevas especies, en el sentido de poblacionesque no se cruzan entre s; otros ponen en duda que se haya verdaderamente traspasado ellmite de la especie. Aparentemente, la cuestin gira acerca de cun estrecha oampliamente se defina una especie, de manera especial con respecto a poblaciones quesean inhibidas de entrecruzarse pero que no sean totalmente incapaces de ello. No mesiento interesado en seguir ms adelante con esta cuestin, porque lo que est en juego 139 140. es la capacidad de crear nuevos rganos y organismos por este mtodo, no la capacidadde producir poblaciones de crianza separada. En todo caso, no hay razn alguna paracreer que la clase de seleccin empleada en los experimentos de la mosca de la frutatenga nada que ver acerca de cmo las moscas de la fruta llegaron a existir como tales.Los horticultores han desarrollado hbridos de plantas que pueden cruzarse entre ellospero no con ninguna de ambas especies progenitoras. Vase Ridley, The Problems ofEvolution (1985), pgs. 4-5. Por otra parte, la capacidad de alterar plantas medianteseleccin est tambin limitada por la dotacin gentica de la especie, y cesa una vez seha agotado aquella capacidad de variacin.Las citas en la seccin de tautologa proceden de Norman Macbeth, DarwinRetried (1971), pgs. 63-64; A Pocket Popper (1983), pg. 242; y C. H. Waddington,Evolutionary Adaptation, en Evolution after Darwin, vol. 1, pgs, 381-402 (Tax, ed.,1960). Las citas del argumento deductivo son de Evolution de Colin Patterson (1978),pg. 147, y A. G. Cairns-Smith, Seven Clues to the Origin of Life (1985), pg. 2.Gould coment acerca del tema de la tautologa y de la analoga entre la seleccinartificial y natural en su ensayo Darwins Untimely Burial, en la coleccin Ever SinceDarwin. Este ensayo era una respuesta a un artculo de revista de Tom Bethell,criticando el darwinismo, y ambos artculos estn reimpresos en el libro detexto Philosophy of Biology (Ruse, ed., 1989). Gould conceda que la crtica de latautologa se aplica a mucha de la literatura tcnica sobre teora evolutiva,especialmente a los tratamientos matemticos abstractos que consideran la evolucinslo como una alteracin en nmeros, no un cambio cualitativo. Pero l argumentabaque un diseo superior en medios cambiados es un criterio de aptitud independientedel hecho de la supervivencia diferencial, y que por ello la teora, tal como Darwin laformul, no es una tautologa. Estoy de acuerdo que en principio la seleccin naturalpuede ser formulada de manera no tautolgica, como en el experimento de melanismoindustrial de Kettlewell. El problema no es que la teora sea inherentemente tautolgica,sino que la ausencia de evidencia para las importantes pretensiones que los darwinistaspresentan respecto a la seleccin natural les tientan una y otra vez a retirarse a latautologa. En el Captulo Cuatro veremos al mismo Gould explicando la supervivenciade las especies debido a que poseen el rasgo de resistencia a la extincin.Al suscitar la cuestin de la tautologa, no estoy meramente aprovechando algunasdeclaraciones descuidadas. Cuando los crticos no vigilan, los darwinistas persisten enemplear la seleccin natural en su forma tautolgica como la explicacin evidente por smisma de todo cambio o ausencia de cambio que haya acontecido. El extremoimportante es que los darwinistas se han sentido continuamente tentados por elpensamiento de que su teora podra recibir la posicin de verdad a priori, o deinevitabilidad lgica, de modo que podra ser sabida como cierta sin necesidad dedemostracin emprica. Cuando la teora se formula como una hiptesis que precisa deconfirmacin emprica, la prueba con que se sustenta no es impresionante.140 141. Para un excelente repaso de la cuestin de la tautologa y de los defectos en losargumentos en pro de la seleccin natural como fuerza creativa, vase R. H. Brady,Dogma and Doubt, en Biological Journal of the Linnaean Society (1982); 17:79-96.La observacin de Kettlewell del melanismo industrial en la polilla del abedul (BistonBetularia) ha sido citada en multitud de libros de texto y de divulgacin como prueba deque la seleccin natural tiene la clase de poder creativo necesario para producir nuevasclases de rganos y organismos complejos. El Science Framework [Marco cientfico]publicado por la Junta de Educacin Estatal de California para servir de pauta a loseditores de libros de texto (vase el Captulo Once para un anlisis de su contenido) haintentado corregir la falsa impresin:Los estudiantes deberan comprender que aqu no tenemos un ejemplo de cambioevolutivo de polillas claras a oscuras y otra vez a claras, porque las dos clases estaban yapresentes en la poblacin. Se trata de un ejemplo de seleccin natural, pero en dossentidos. Primero, las condiciones temporales en el medio impulsaron la seleccincontra las polillas oscuras, y luego contra las claras. Pero segundo, e igualmenteimportante, es la seleccin para mantener un equilibrio de ambas formas, la blanca y lanegra, que son adaptables a una variedad de circunstancias ambientales. Esta seleccinequilibrada aumenta la probabilidad de supervivencia de la especie. Es en muchasformas un rasgo de lo ms interesante de la evolucin de la polilla del abedul, pero que amenudo se ha tergiversado en libros de texto. [pg. 103.]No es difcil comprender por qu ha tenido lugar esta frecuente tergiversacin. Cuandose comprende de manera apropiada, el melanismo industrial ilustra la seleccin naturalcomo una fuerza fundamentalmente conservadora, que induce alguna variacinrelativamente trivial dentro de los lmites de la especie pero que tambin conserva ladotacin gentica original de modo que las frecuencias de la poblacin pueden oscilar enla otra direccin cuando vuelven a cambiar las condiciones. Un proceso as no produceun cambio permanente, irreversible, de la clase exigida para producir nuevas especies, ymucho menos nuevos flums o tipos. Pero lo que los escritores de los libros de textoqueran ilustrar era un proceso de seleccin natural capaz de producir un insecto a partirde un microbio, un ave a partir de un reptil, y un hombre a partir de un simio. Y seprecisaba de la supresin de las implicaciones conservadoras del melanismo industrialpara lograr este objetivo.Cmo explican los darwinistas la aparente contradiccin entre seleccin natural yseleccin sexual? El ensayo de Mayr, An Analysis of the Concept of NaturalSelection, observa que la seleccin sexual volvi a la prominencia despus de laconmemoracin del centenario de El linaje del hombre en 1971. Concede l que laexistencia de seleccin egosta para el xito reproductivo impone un dilema al bilogoevolutivo, porque tiende a hacer que la especie sea menos apta para la supervivencia ypuede incluso conducir a la extincin. Pero no se espera que surja la perfeccin de laseleccin natural, y la frecuencia de la extincin misma indica que la seleccin nonecesariamente halla una respuesta apropiada a cada problema. Vase Mayr, Toward aNew Philosophy of Biology (1988), pgs. 105-06. Dawkins, que dedica varias pginas141 142. de The Blind Watchmaker a la seleccin sexual, pregunta: Por qu no habra decoincidir la moda [en el gusto sexual de las mujeres] con la utilidad? No hace intentoalguno de responder, aparte de indicar que, fuese como fuese que surgi la preferenciaantiutilitaria de la mujer, la fuerza de la seleccin sexual tendera a preservarla. (pg.205).En su segunda obra clsica, El linaje del hombre, Darwin se aproxim mucho a repudiarla teora de la seleccin natural tal como la haba expuesto en El Origen de las Especies:Se puede dar con seguridad una gran pero indefinida extensin a los resultados directo eindirecto de la seleccin natural; pero ahora admito que en ediciones anteriores de miOrigen de las Especies probablemente atribu demasiado a la accin de la seleccinnatural o a la supervivencia de los ms aptos. Antes no haba considerado de manerasuficiente la existencia de muchas estructuras que no parecen ser, hasta ah dondepodemos juzgar, ni beneficiosas ni dainas; y creo que esta es una de las mayoresomisiones hasta ahora detectadas en mi obra. A modo de excusa, se me permitir decirque tena dos objetos diferentes delante de m, primero, mostrar que las especies nohaban sido creadas por separado, y segundo, que la seleccin natural haba sido elprincipal agente del cambio, aunque muy ayudada por los efectos heredados del hbito,y ligeramente por la accin directa de las condiciones ambientales. Sin embargo, nopude anular la influencia de mi anterior creencia, entonces ampliamente dominante, deque cada especie haba sido creada con un propsito; y eso me llev a suponer demanera tcita que cada detalle de la estructura, exceptuando los rudimentos, tena algunautilidad especial, aunque no se pudiese conocer. Si he errado en dar un gran poder ala seleccin natural, lo que estoy lejos de admitir, o si he exagerado su poder, que es ens mismo algo probable, he hecho al menos un buen servicio, espero, al ayudar a derribarel dogma de las creaciones separadas. [Darwin, El linaje del hombre, citado enHimmelfarb, Darwin and the Darwinian Revolution (1959), pg. 302.]Himmelfarb observa el ritmo alternante de autoacusacin y autodefensa en estacuriosa declaracin. La explicacin de Darwin de haber exagerado la importancia de laseleccin natural es particularmente enigmtica, porque en 1859 no mantena ningnvestigio de adhesin al creacionismo, y cualquier exageracin habra sido motivada porun deseo de presentar el cargo contra la tesis de la creacin de manera tan enrgicacomo fuese posible. Este pasaje casi implica que la seleccin natural era un instrumentoretrico, importante principalmente para elaborar el cargo contra el creacionismo, y quepodra ser reevaluado y rebajado una vez haba servido su propsito.La cita de Julian Huxley procede de la pgina 50 de Evolution in Action (1953).Captulo TresMutaciones, grandes y pequeasLa carta de Darwin a Charles Lyell se cita en la pg. 249 de The Blind Watchmaker deDawkins, quien luego prosigue y comenta: Esto no es una pequeez. Desde el punto devista de Darwin, todo el objeto de la teora de la evolucin por seleccin natural era queproporcionaba un relato no milagroso de la existencia de adaptaciones complejas.142 143. El inflexible materialismo filosfico de Darwin es el tema de los dos primerosensayos en la coleccin de Gould Ever Since Darwin. Gould observa que Otrosevolucionistas hablaban de fuerzas vitales, de historia dirigida, de esfuerzos orgnicos yde la esencial irreductibilidad de la mente una panoplia de conceptos que elcristianismo tradicional poda aceptar en una acomodacin, porque permitan a un Dioscristiano obrar por evolucin en lugar de creacin. Darwin hablaba slo de variacionesal azar y de seleccin natural (pgs. 24-25). Gould cree tambin que el giro de Darwinhacia el materialismo puede haber sido en parte una reaccin contra el fundamentalismoreligioso del imperioso Capitn Fitzroy, cuya compaa soport durante cinco aos enel Beagle. Fitzroy puede bien haber sido mucho ms importante que los pinzones, almenos para inspirar el tono materialista y antitesta de la filosofa y teora evolucionistade Darwin (pg. 33).La sincera presentacin por parte de Gould del papel que la preferencia filosfica eincluso que los prejuicios personales pueden haber jugado en la formacin de las teorasde Darwin es como una entrada de aire fresco, porque muchas veces se da la impresinde que Darwin era un devoto creacionista que desarroll su teora slo debido a lairresistible presin de la evidencia emprica. La indiferencia de Darwin a las objecionesempricas que presentaron T. H. Huxley y otros demuestra cun falsa es esta percepcin.Lo mismo que su amigo Charles Lyell, el fundador de la geologa uniformista, Darwinestaba seguro de que los datos deban ser engaosos cuando iban en direccin contraria asu filosofa. Vase tambin el fascinante ensayo de Gould acerca de Lyell, dondeobserva que Para esquivar esta apariencia literal [de cataclismos geolgicos], Lyellimpuso su imaginacin sobre la evidencia. El registro geolgico, argumentaba l, esextremadamente imperfecto, y hemos de interpolar en l lo que podemosrazonablemente inferir pero no podemos ver (Ever Since Darwin, pg. 150). Comoveremos en el siguiente captulo, Darwin aprendi concienzudamente de su ejemplo.La biografa de Darwin por Gertrude Himmelfarb es reveladora acerca de la cuestin desus inclinaciones religiosas (y tambin acerca de otras cuestiones). Robert, el padre deDarwin, era un incrdulo secreto que mantena una fachada tan bien presentada deortodoxia que inclua hasta una carrera eclesistica para Charles. Segn Himmelfarb:Aunque la forma en que Robert expresaba, o ms bien disimulaba, su incredulidad noera del agrado de su hijo, el conocimiento de esta incredulidad puede haber ejercidoalguna influencia sobre l. No slo hizo que la incredulidad, cuando vino, fuese unmodo natural y aceptable de pensamiento, de modo que la prdida de la fe nunca se lepresent como una crisis moral o rebelin; ms an, pareca impulsar a la incredulidadcomo deber filial. Uno de los pasajes que fue eliminado de la autobiografa explicabapor qu Charles no slo no poda creer en el cristianismo, sino por qu no querra creeren l. Citando la detestable doctrina que condenara a todos los incrdulos al castigoeterno, protestaba que esto incluira a mi padre, a mi hermano, y casi a todos mismejores amigos lo que lo converta en una idea impensable y totalmente inmoral.143 144. Puede que haya razones ms sofisticadas para la incredulidad, pero difcilmente podrahaber una razn emocional ms persuasiva (pg. 22).Esta clase de informacin no debera llevar a nadie a la falacia gentica, por la queuna teora es considerada errnea si es causada por factores irracionales. La conclusincorrecta que se debe sacar es sencillamente que el darwinismo no debera quedarexcusado de la prueba emprica rigurosa que la ciencia exige a las otras teoras.Para la posicin darwinista ortodoxa sobre la evolucin de rganos complejos, estecaptulo se basa en Ernst Mayr y Richard Dawkins. El libro de Dawkins The BlindWatchmaker se dedica principalmente a esta cuestin, y Dawkins es un defensor tanbrillante de esta causa que un lector puede fcilmente pasar por alto (como ha sucedidocon la mayor parte de sus reseadores) la ausencia de pruebas para algunos de los puntoscrticos. Para las citas, vanse las pginas 81, 84, 85-86, 89-90, 93, 230-33, 249. Lascitas de Ernst Mayr son de su coleccin de 1988 Toward a New Philosophy ofBiology:vanse pginas 72, 464-66.Para Gould acerca de Goldschmidt (algunos detractores se refieren a los dos comoGouldschmidt), vase The Return of the Hopeful Monster en la coleccin ThePandas Thumb [publicado en castellano, El regreso del monstruo esperanzado (mejorsera, El regreso del monstruo viable N. del presente T.), en el libro El pulgar delpanda, H. Blume Ediciones (Madrid 1983/1986)]. El artculo de Gould Una nuevateora general ha sido reimprimido en la coleccinEvolution Now: A Century AfterDarwin (Maynard Smith, ed., 1982). Los que quieran leer a Goldschmidt en sus propiaspalabras son remitidos a leer su artculo de 1952 en la revista American Scientist (vol.40, pg. 84), en lugar de su detallado volumen de 1940 The Material Basis of Evolution,que se basa en las Conferencias Memoriales Silliman que dio en Yale en 1939.El simposio del Instituto Wistar est transcrito en Mathematical Challenges to the Neo-Darwinian Interpretation of Evolution (P. S. Moorehead y M. M. Kaplan, ed., 1967).Las citas de Darwin son de El Origen de las Especies en su edicin inglesa de PenguinLibrary, 1982, The Origin of Species, pgs. 142, 219-20.La teora aceptada de mutaciones ha sido recientemente desafiada desde un lugarinesperado. Los investigadores en la Escuela de Harvard de Salud Pblica publicaron unartculo en Nature en 1988 (vol. 335, pg. 142), comunicando datos experimentales deque algunas bacterias pueden producir mutaciones tiles dirigidas en respuesta a uncambio en el ambiente. Si estas indicaciones preliminares quedan apoyadas en uncontexto ms amplio, podra surgir una teora enteramente nueva de las mutaciones enlugar de la teora neodarwinista de que las mutaciones son aleatorias y sin direccin. Esconcebible que esto pudiese conducir a una nueva teora de la evolucin ms alineadacon las perspectivas de Goldschmidt y de Grass que con el neodarwinismo, pero porahora nadie sabe cmo explicar un misterio como mutaciones guiadas, y la cienciaoficial evidentemente necesitar una gran cantidad de datos constatados antes de aceptarque un fenmeno as tenga una relevancia general.144 145. Captulo Cuatro El problema de los fsilesEl ensayo de Gould The Stinkstones of Oeningen, en la coleccin Hens Teeth andHorses Toes [publicado en castellano, Las antraconitas de Oeningen, en ellibro Dientes de gallina y dedos de caballo, H. Blume Ediciones (Madrid 1984)], sirvede buena y breve introduccin a la ciencia de Georges Cuvier. Gould exhibe aqu labenvola comprensin que a menudo adorna sus bosquejos histricos. La reputacin deCuvier est en eclipse en la actualidad, pero en su poca fue conocido como elAristteles de la biologa, el virtual fundador de las modernas ciencias de la anatoma yde la paleontologa y un gran estadista y hombre pblico. Gould refuta totalmente elprejuicio de que la creencia de Cuvier en cataclismos y en la fijeza de las especiesestuviese arraigada en un prejuicio religioso. Al contrario, Cuvier estaba mucho menosdado a principios filosficos apriorsticos que Lyell y Darwin.Cuvier crea que la evolucin era imposible debido a que los rganos principales de unanimal son tan interdependientes que un cambio en una parte exigira cambiossimultneos en todos los dems una imposible macromutacin sistmica. Gouldcomenta en un parntesis: En la actualidad no negaramos la inferencia de Cuvier, sinoslo su premisa inicial de una estrecha correlacin generalizada. La evolucin es decarcter de mosaico, yendo a diferentes velocidades en diferentes estructuras. Las partesde un animal son mayormente disociables, lo que permite que suceda el cambiohistrico. Por mi parte, sospecho que esta conclusin est basada no en pruebasexperimentales, sino en un deseo voluntarista Esto ha de ser as, o no podra habersucedido la evolucin. La observacin de Gould sugiere una forma de poner a pruebala hiptesis de la evolucin en mosaico, transplantando rganos de una clase deanimal a otro.Darwin esperaba que Charles Lyell diese un vuelco y prestase finalmente su apoyo a suteora. Despus de dar en la primera edicin de El Origen de las Especies una lista detodos los distinguidos paleontlogos y gelogos que mantenan la inmutabilidad de lasespecies, aada que tengo razones para creer que la eminente autoridad, Sir CharlesLyell, tras adicionales reflexiones, abriga graves dudas acerca de este tema. Labiografa de Himmelfarb seala que cuando Lyell no dio un apoyo claro a la evolucinen una obra publicada en 1863, la frustracin de Darwin se manifestaba casi en unasensacin de haber sido traicionado. Lyell anunci su conversin a la mutabilidad enuna edicin posterior de la misma obra en 1867, quiz por conviccin genuina, quiz poruna combinacin de amistad y de desgana de ser dejado atrs.Las citas de Darwin son de la primera edicin de El Origen de las Especies en suversin inglesa (The Origin of Species, edicin de Penguin Library, 1982), pgs. 133,205, 292-93, 301-02, 305, 309, 313, 316, 322.Louis Agassiz es el modelo de lo que sucedi a los cientficos que intentaron resistir lamarea en ascenso de la evolucin. La tragedia de Agassiz se describe en el ensayo de 145 146. Gould, Agassiz in the Galapagos, en Hens Teeth and Horses Toes[publicado encastellano, Agassiz en las Galpagos, en el libro Dientes de gallina y dedos decaballo, H. Blume Ediciones (Madrid 1984)]. Tal como lo explica Gould, el profesor deHarvard de extraccin suiza era indudablemente el naturalista ms grande e influyentede la Amrica del siglo diecinueve, un gran cientfico y un len social que era ntimode todas las personas importantes. Pero el verano de fama y fortuna de Agassiz setransform en un invierno de duda y de confusin, porque su prejuicio filosficoidealista le impidi abrazar la teora de Darwin. Todos sus estudiantes se volvieronevolucionistas y cuando muri en 1873 se haba convertido en una triste figura aislada.Estoy de acuerdo en que el prejuicio filosfico de Agassiz era intenso, pero no msintenso que el prejuicio uniformista de Lyell y Darwin, y puede que su conocimientoincomparable de la naturaleza de los datos del registro fsil fuese ms importante pararefrenarle de abrazar una teora que se apoyaba tan intensamente en buscar excusasfrente a dichos datos. Irnicamente, la obra mejor recordada de Agassiz, el Ensayo sobreclasificacin, fue publicada en 1859, ahora recordado como el ao de El Origen de lasEspecies.El desdn con que Futuyma despacha a Agassiz ilustra el ansia con que los darwinistasaceptaron una sola forma fsil intermedia como demostrativa de su causa: Elpaleontlogo Louis Agassiz insista en que los organismos se clasifican en gruposdelimitados, basados en planes creativos singulares y diferentes, entre los que no podrahaber formas intermedias. Slo unos aos despus, en 1868, el fsil Archaeopteryx, unaexquisita forma intermedia entre aves y reptiles, derrib el argumento de Agassiz, y notuvo ms que decir acerca del singular carcter de las aves. Futuyma, Science on Trial,pg. 38. En el Captulo Seis se discuten casos especficos de intermedios fsiles.Douglas Dewar, un lder del Evolution Protest Movement en Inglaterra en la dcada de1930, describi el prejuicio darwinista en trminos que eran una premonicin de lacrtica puntuacionista de la actualidad. Escribi que los bilogos se permitan quedardominados por el concepto filosfico de la evolucin. Dieron una clida acogida a lahiptesis, y se dedicaron a buscar pruebas en su favor. [Cuando se encontr algunaprueba favorable] no es sorprendente que la hiptesis llegase a ser generalmenteaceptada por los bilogos. Quiz era slo natural que en su entusiasmo considerasen lateora no slo como una muy til hiptesis de trabajo, sino como una ley de lanaturaleza. En la dcada de los ochenta del siglo pasado encontramos al Presidente de laAsociacin Americana, el Profesor Marsh, diciendo: No encuentro necesario ofrecerargumento alguno en favor de la evolucin, porque dudar de la evolucin es dudar de laciencia, y la ciencia es slo otro nombre para la verdad. Despus de la adopcin de estaactitud, se impuso una interpretacin evolucionista sobre cada descubrimiento. Loshechos que no parecan concordar con la teora eran considerados como enigmas queseran finalmente resueltos. Dewar, Difficulties of the Evolution Theory (1931), pgs.2-3.El libro de Gould de 1989, Wonderful Life, da una esplndida descripcin de laExplosin Cmbrica y del Calzador de Burgess, uno de los muchos esfuerzos de lospaleontlogos por dar una descripcin de los datos fsiles que sea consecuente con sus146 147. postulados darwinistas. Las observaciones de Gould acerca de la teora artificial y surechazo proceden de las pgs. 271-73. Gould se refiere tambin al actual estado de ladisputa acerca de la fauna ediacarana en las pgs. 58-60 y 311-14. Vase tambin suensayo Death and Transfiguration, en la coleccin Hens Teeth and HorsesToes [publicado en castellano, Oh! tumba, dnde est tu victoria?, en ellibro Dientes de gallina y dedos de caballo, H. Blume Ediciones (Madrid 1984)].La tesis filosfica de Gould en Wonderful Life es lo menos interesante del libro, aunqueha recibido una gran publicidad. Especula all que no se podra esperar de la evolucinque produjese el mismo resultado (esto es, humanos) por segunda vez, porque procedecon factores fortuitos, no deterministas. La imagen de la evolucin como progreso queconduce inevitablemente a formas ms elevadas de vida como la nuestra ha sidoatractiva para muchos darwinistas, y ha ayudado a hacer aceptable la evolucin amuchos testas como una versin naturalista de un plan divino. Me parece que un testapodra tomar la descripcin cientfica de Gould y sacar la conclusin de que tiene quehaber la implicacin de una inteligencia creativa y conductora fuera de la naturaleza,porque la creacin de la humanidad (o de los insectos, por la misma razn) esinexplicable sin ninguna poderosa fuerza direccional para conformar la vida a pautas demayor complejidad.La teora de Steven M. Stanley de evolucin por ramificaciones rpidas se presenta algran pblico en su libro The New Evolutionary Timetable (1981). Las citas en estecaptulo proceden de las pginas 71, 93-95, 104.El artculo Punctuated Equilibria, an Alternative to Phyletic Gradualism, publicado en1972 por Eldredge y Gould, est reimpreso como apndice en el libro de Eldredge, TimeFrames. Este libro es la fuente de la mayora de las citas de Eldredge en este captulo, yproceden de las pginas 59, 144-45. La cita ms larga es de su artculo EvolutionaryTempos and Modes: A Paleontological Perspective, en la coleccin What DarwinBegan; Modern Darwinian and Non-Darwinian Perspectives on Evolution (Godfrey,ed., 1985). El Captulo Tres de Time Frames da una buena introduccin al dilema bsicode la paleontologa, que es si se ha de leer la evidencia fsil en sus propios trminos(ejemplo: Schindewolf), o si se ha de adherir uno a una interpretacin aceptable para losdarwinistas (ejemplo: Simpson).La descripcin bsica del equilibrio puntuado en el texto es una adaptacin del artculode Gould, The Episodic Nature of Evolutionary Change, en The PandasThumb [publicado en castellano, La naturaleza episdica del cambio evolutivo, en ellibro El pulgar del panda, H. Blume Ediciones (Madrid 1983/1986)]. El ensayo quesigue justo a continuacin en la coleccin es El regreso del monstruo esperanzado(mejor sera, El regreso del monstruo viable N. del presente T.)], lo que indica porqu algunas personas tuvieron la impresin de que equilibrio puntuado era un trminoen clave para designar la tesis Goldschmidt-Schindewolf. Las dos citas introductoriasde T. H. Huxley en el encabezamiento del artculo de Gould y Eldredge en 1977 son: (1)la dirigida a Darwin: Usted se ha cargado con una dificultad innecesaria al adoptar demanera tan incondicional el principio de que natura non facit saltum; y (2) la dirigida147 148. al macromutacionista William Bateson: Veo que usted est inclinado a defender laposibilidad de considerables saltus por parte de la Vieja Naturaleza en sus variaciones.Yo siempre tuve la misma postura, con considerable disgusto del seor Darwin.El hecho de que las acusaciones de Goldschmidtismo no eran carentes de base sepuede documentar fcilmente en base de los artculos de Gould de 1980 y 1984. Elartculo de 1980, Una nueva teora general, argumentaba la siguiente tesis: (1)Richard Goldschmidt tena razn al concluir que la especiacin es un procesofundamentalmente diferente al de la microevolucin, exigiendo otra clase demutaciones. Gould denomin a esta barrera frente a la especiacin la discontinuidad deGoldschmidt. (2) La especiacin es aleatoria en su direccionamiento, en contraste a lastendencias macroevolutivas, de modo que las tendencias macroevolutivas son elresultado de un xito diferencial entre especies (esto es: seleccin de especies, enlugar de seleccin natural entre organismos individuales, que era el pensamiento deDarwin). Con excusas por el juego de palabras, la ruptura jerrquica entre especiaciny tendencias macroevolutivas podra ser llamada la discontinuidad de Wright [porSewall Wright].31 (3) El xito reproductivo de una especie no es necesariamenteresultado de ventajas adaptativas, sino que se puede deber a la presencia fortuita de unnicho ecolgico, o de factores como altas tasas de especiacin y una intensa resistenciaa la extincin. Con respecto a la evolucin de rganos complejos, Gould desechapoyarse en un origen saltacional de diseos enteramente nuevos, y propuso en sulugar un origen saltacional potencial para los rasgos esenciales de adaptaciones clave.Para una respuesta neodarwinista al artculo de Gould, vase Stebbins y Ayala, Is anew Evolutionary Synthesis Necessary? en Science, vol. 213, pg. 967 (agosto 1981).La lnea bsica que proponen es que la sntesis puede incorporar cualquier rasgoespecfico de la macroevolucin que sea compatible con las teoras y leyes de labiologa de poblaciones. Esta limitacin es de suma importancia, porque la necesidadde una teora separada de macroevolucin surge del hecho de que las teoras de labiologa de poblaciones son inadecuadas para explicar la macroevolucin, si se hacefrente al registro fsil de manera honrada y no se intenta cubrir con una cortina de humode hiptesis ad hoc.La explicacin de Gould de que el propsito de la hiptesis del equilibrio puntuado erapermitir que se pudiese escribir acerca de la estasis se cita de su ensayo CardboardDarwinism, en The Urchin in the Storm.La opinion de Mayr acerca de la controversia del equilibrio puntuado puede encontrarseen su ensayo de 1988, Speciational Evolution through Punctuated Equilibria, en la31 Habiendo hecho este juego de palabras, no s cmo Gould pudo resistirse a aadir que las especies quetriunfan son las que tienen el material Wright. [Nota del Traductor: Los juegos de palabras son por lo generaly desafortunadamente intraducibles. El juego de palabras a que se hace referencia aqu gira en torno al apellidoWright, que en ingls suena fonticamente idntico al adjetivo right (correcto, idneo, etc.). Wright era unteorizador neodarwinista, y por tanto el juego de palabras est en tomar su apellido (Wright) en el sentidofontico de correcto (Right), refirindose a la discontinuidad correcta (Right = Wright), y en el caso deJohnson, al material correcto (otra vez Right = Wright).].148 149. coleccin de sus artculos titulada Toward a New Philosophy of Biology. Generalmente,Mayr intenta dar la interpretacin ms razonable (desde una perspectiva neodarwinista)que lo que escribieron Gould y Eldredge. Sus palabras ms severas son que Nadaindign ms a algunos evolucionistas que las pretensiones de Gould y de sus asociadosde haber sido los primeros en descubrir, o el menos de haber enfatizado por vez primera,varios fenmenos evolutivos ya ampliamente aceptados en la literatura evolucionista(pg. 463). Para una presentacin ms enrgica del mismo punto de vista, vase ladescripcin de esta controversia en la obra de Dawkins, The Blind Watchmaker.Mucha de la controversia en los crculos paleontolgicos sobre extinciones en masa hatenido lugar acerca de si la evidencia sustenta teoras como la de Louis y WalterAlvarez. La teora de Alvarez es que un asteroide impact sobre la tierra al final de laera del Cretceo (el lmite K-T), causando una nube de polvo a nivel mundial quesuprimi temporalmente la fotosntesis y perturb la cadena trfica. Segn una resea de1982 acerca de esta cuestin por Archibald y Clemens [American Scientist, vol. 70, pg.377], la evidencia paleontolgica como un todo sustenta un patrn ms gradual deextincin, ocurriendo a lo largo de miles o incluso millones de aos. Un artculo de 1988en Science (vol. 239, pg. 729), que informaba de discusiones en la reunin anual de laSociedad Geolgica de Amrica, conclua que el patrn de extinciones se extenda a lolargo de miles de aos al final del perodo Cretceo, pero que la evidencia en favor de lateora del asteroide es importante y que el gran impacto en el lmite pudo desde luegohaber hecho caer un sistema ecolgico desestabilizado.La cuestin de si las grandes extinciones fueron precedidas por perodos de extincinms gradual es el objetivo de una investigacin en marcha. Segn un informeen Science (11 de enero de 1991, pg. 160), unos nuevos estudios estn revelando quelos dinosaurios y los ammonites (unos antiguos moluscos) estuvieron prosperando hastala poca del impacto del asteroide. Es cosa a destacar que la nica evidencia slida queDarwin cit en su pasaje en defensa de extinciones graduales fue el exterminiomaravillosamente repentino de los ammonites.Un buen relato breve del actual estado de la investigacin lo dio el reportero cientficoRichard Kerr en The Los Angeles Times del 12 de junio de 1989, parte II, pg. 3(reproducido de The Washington Post). Parece seguro decir que la opinin cientficapredominante en la actualidad es que hubo una extincin en masa en el lmite K-T,causada por un impacto de un asteroide o cometa. Una minora de gelogos atribuyen laextincin en masa a una actividad volcnica, y muchos paleontlogos siguen insistiendoen una explicacin gradualista de las extinciones. Naturalmente, es difcil determinarcon ninguna precisin cundo tuvieron lugar las extinciones, especialmente si el registrofsil es tan imperfecto como lo tendra que ser para que el darwinismo sea unaposibilidad seria. Incluso si las extinciones en masa tuvieron lugar a lo largo de muchosaos debido a cambios climticos, ocanos en recesin o cualquier otra causa, estepatrn no sera necesariamente congruente con la obsolescencia gradual postulada porDarwin.149 150. Acerca de la cuestin de si los libros de texto de ciencia y otras fuentes han estadopresentando una imagen distorsionada del registro fsil tanto al pblico general como ala profesin cientfica, es tambin de gran inters una carta publicada enScience en 1981por David Raup. Raup, basado en la Universidad de Chicago y en el Museo Field, esuno de los paleontlogos de ms prestigio en el mundo. La carta contiene este pasaje:Desafortunadamente, un gran nmero de cientficos bien instruidos fuera de los camposde la biologa y paleontologa evolutivas han recibido la impresin de que el registrofsil es mucho ms darwiniano que lo que realmente es. Esto se debe probablemente a laexcesiva simplificacin inevitable en fuentes secundarias: libros de texto de bajo nivel,artculos semipopulares, etctera. Tambin, hay probablemente algo de intencinvoluntarista. En los aos siguientes a Darwin, sus defensores esperaban descubrirprogresiones predecibles. Por lo general, no se han encontrado pero el optimismo hapersistido, y algo de pura fantasa se ha deslizado a los libros de texto. Una de lasironas del debate creacin-evolucin es que los creacionistas han aceptado el errneoconcepto de que el registro fsil muestra una progresin detallada y ordenada y hanhecho grandes esfuerzos para acomodar este hecho en su geologa diluvial. [Science,vol 213, pg. 289.]La carta de Raup comenta tambin que la teora darwinista es meramente uno de variosmecanismos biolgicos propuestos para explicar la evolucin que observamos que hatenido lugar. Pero la cuestin es si se ha propuesto ningn mecanismo aparte de laseleccin darwiniana que pueda explicar a la vez el desarrollo de sistemas complejos ydar satisfaccin a las demandas de los genetistas de poblaciones.El ensayo de Raup acerca de la cuestin del registro fsil en la coleccin deGodfrey Scientists Confront Creationists es de particular inters. En lo que se suponaque sera una polmica contra el creacionismo incluy el siguiente prrafo:Darwin predijo que el registro fsil mostrara una continuidad razonablementeprogresiva de pares antecesor-descendiente con un nmero satisfactorio de intermediosentre los grupos principales. Darwin fue incluso tan lejos como decir que si no se hallabatal cosa en el registro fsil, su teora general de la evolucin peligrara gravemente. Estastransiciones graduales no se encontraron en tiempos de Darwin, y l explic esto enparte sobre la base de un registro geolgico incompleto y en parte alegando una falta deestudio de dicho registro. Ahora han transcurrido ms de cien aos despus de la muertede Darwin, y la situacin ha cambiado bien poco. Desde Darwin ha tenido lugar unatremenda expansin de conocimiento de la paleontologa, y sabemos mucho ms sobreel registro fsil que lo que se saba en su tiempo, pero la situacin bsica no es muydiferente. En realidad podemos tener menos ejemplos de transiciones graduales que lasque tenamos en poca de Darwin, porque algunos de los antiguos ejemplos hanresultado ser invlidos al ser estudiados de manera ms detallada. Desde luego, se hanencontrado algunas nuevas formas intermedias o de transicin, particularmente entre losvertebrados terrestres. Pero si Darwin fuese a escribir hoy, tendra que seguir citandouna perturbadora ausencia de eslabones o de formas de transicin entre los principalesgrupos de organismos. [nfasis aadido.]150 151. Raup prosegua explicando que los evolucionistas explican la perturbadora ausencia deevidencia de tres maneras: (1) Debido a la naturaleza de los sistemas de clasificacin,los seres tienen que ser puestos en uno y otro grupo, y por ello la ausencia de formasintermedias es en cierto sentido una consecuencia artificial de la prctica taxonmica;(2) El registro fsil sigue siendo incompleto; y (3) La evolucin puede que sucedarpidamente por equilibrio puntuado. La conclusin de Raup: Con estasconsideraciones en mente, se tiene que argumentar que el registro fsil es compatiblecon las predicciones de la teora evolutiva (De Godfrey, ed., pgs. 156-58). Me parecea m que la formulacin de esta conclusin insina una cierta falta de conviccin.Para una comparacin erudita de las teoras evolucionistas de Schindewolf y Simpson,vase el artculo de Marjorie Grene, Two Evolutionary Theories, en The BritishJournal for the Philosophy of Science, vol. 9, pgs. 110-27, 185-93. Grene concluye quela teora de Schindewolf era la ms adecuada de las dos porque el reduccionismodarwinista de Simpson hizo que este ltimo pasase por alto aspectos esenciales delfenmeno, y que en general intentase evitar el empleo de conceptos molestos que eransin embargo inevitables y que por ello tendan a entrometerse en su anlisis de maneracrptica. Raup ha descrito a Schindewolf, que muri en 1972, como el erudito en elcampo de los fsiles ms prestigioso de Alemania y quiz del mundo, ampliamenteconocido por su investigacin de la gran extincin en masa del final del perodo Prmicohace 250 millones de aos. Schindewolf fue el primer experto en sugerir una causaextraterrestre para las extinciones en masa. (Raup, The Nemesis Affair, pg. 38.)Captulo CincoEl hecho de la evolucinEl argumento de Darwin acerca de la clasificacin procede del Captulo 13 de El Origende las Especies. La observacin de que en biologa nada tiene sentido excepto bajo laluz de la evolucin es el ttulo de una famosa conferencia de Theodosius Dobzhansky.Se cita en prcticamente cada apologa darwinista como argumento decisivo en favor dela teora.Las citas de Gould proceden del ensayo Evolution as Fact and Theory, en lacoleccin Hens Teeth and Horses Toes[publicado en castellano, La evolucin comohecho y como teora, en el libro Dientes de gallina y dedos de caballo, H. BlumeEdiciones (Madrid 1984)]. Gould da prcticamente los mismos argumentos en su rplicaa Irving Kristol, que es descrita en otros respectos en el Captulo Uno. Empleo a Gouldcomo punto de partida porque presenta el caso de manera sucinta y tan persuasiva comonadie pueda hacerlo. Gould observa en la primera pgina de su Ontogeny andPhylogeny(Harvard Belknap, 1977) que las escuelas pblicas de New York le ensearonla doctrina de Haeckel, que la ontogenia recapitula la filogenia, cincuenta aos despusde haber sido abandonada por la ciencia. Gould prosigue contando que detrs de puertascerradas muchos cientficos admitirn que piensan que despus de todo hay algo enello. Aunque la ley de Haeckel no es acreditada como proposicin general, algunosrasgos embrionarios considerados de forma aislada parecen ilustrarla, y se supone queesto es vagamente significativo.151 152. La cita de Futuyma en este captulo es de la pgina 48 de Science on Trial. La cita deMark Ridley acerca de como la evolucin universal queda demostrada por lamicroevolucin ms uniformismo procede de su libro Evolution and Classification.Ridley da el mismo argumento en el primer captulo de Problems of Evolution.El trmino homologa fue empleado por vez primera por Richard Owen, el rival deDarwin y director fundador del Museo Britnico de Historia Natural. Se deriva de lapalabra griega para concordancia. Como se observa en el texto, Darwin incluy unglosario en la sexta edicin de El Origen de las Especies donde se defina homologacomo aquella relacin entre partes que resulta de su desarrollo de partes embrionariascorrespondientes. Segn una monografa de 1971 de Sir Gavin de Beer, que era a lasazn director del Museo Britnico de Historia Natural y una destacada autoridad enembriologa, esto es precisamente lo que no es la homologa.De Beer escribi que la correspondencia entre estructuras homlogas no se puederemontar a correspondencia de posiciones de las clulas del embrin o a las partes delhuevo de las que estas estructuras finalmente se diferencian. Adems, las estructurashomlogas no necesariamente estn controladas por genes idnticos, y la homologa delos fenotipos no implica similitud de genotipos. De Beer pregunta retricamente:Qu mecanismo puede haber que resulte en la produccin de rganos homlogos, delos mismos patrones, a pesar de no estr controlados por los mismos genes? Hice estapregunta en 1938, y nadie me ha contestado.Es divertido ver a de Beer, uno de los ms dogmticos de todos los neodarwinistas,sonando en esta ocasin como otro Richard Goldschmidt. La monografa de DeBeer Homology: An Unsolved Problem, est publicada en la serie de Oxford BiologyReaders (1971). Sus principales argumentos estn sumarizados en el captulo sobrehomologa en la obra de Denton,Evolution: A Theory in Crisis.Las tempranas diferencias en el desarrollo de los vertebrados que preceden al estadio defarngula (que por lo general se emplea para ilustrar semejanzas embrionarias) sedescriben en Scott F. Gilbert, Developmental Biology (3a. ed., Sinauer Associates,1991), pgs. 75-154, 840. La desemejanza de las pautas en el desarrollo de lasextremidades de los vertebrados se expone en Neal H. Shubin, The Implications of theBauplan for the Development and Evolution of the Tetrapod Limb, en DevelopmentalPatterning of the Vertebrate Limb (J. R. Hinchliffe et al., eds., Plenum Press, 1991),pgs. 411-21; Richard Hinchliffe, Towards a Homology of Process: EvolutionaryImplications of Experimental Studies on the Generation of Skeletal Pattern in AvianLimb Development, en Organizational Constraints on the Dynamics of Evolution (J.Maynard Smith y G. Vida, eds., Manchester University Press, 1990), pgs. 119-31.Vase tambin Brian K. Hall, Evolutionary Developmental Biology (Chapman & Hall,1992), pg. 190.152 153. Debera hacer la observacin de que ninguno de los embrilogos aqu citados consideraque las anomalas que surgen de la embriologa constituyan una contradiccin alparadigma darwinista. Pero lo que se debe recordar constantemente es que la mayora delos bilogos contemporneos, incluyendo los embrilogos, no consideran que ladescendencia con modificacin (descendencia comn) sea una teora que tenga que serdemostrada. Sera ms preciso decir que en la biologa la descendencia comn ha venidoa ser un axioma. Los rasgos como el miembro pentadctilo en los vertebrados son tangeneralmente aceptados como homlogos que su posicin no resulta amenazada cuandoresulta que en diferentes clases surgen a travs de diferentes modelos de desarrollo. Talcomo nos lo explica Thomas Kuhn (vase Captulo Nueve), las anomalas, por smismas, nunca refutan un paradigma atrincherado, al menos hasta que se hayaencontrado una explicacin ms satisfactoria para las mismas. El objeto de la discusinen este captulo no es argumentar que la evidencia de la embriologa refuta por s lahiptesis de la descendencia comn, sino desmentir el falso concepto tan extendido deque la embriologa da la clase de apoyo positivo a la teora que han pretendido Futuymay muchos.Me siento particularmente agradecido a Jonathan Wells y Paul Nelson por ayudarme coninformacin y fuentes acerca del desarrollo embrionario.Captulo SeisLa secuencia de los vertebradosLa fuente primaria de la informacin en este captulo acerca del registro de losvertebrados fsiles es el exhaustivo libro de texto de Barbara J. Stahl VertebrateHistory: Problems in Evolution (Dover 1985), especialmente los Captulos Cinco yNueve.La informacin acerca del celacanto y de los ripidistios procede de Stahl, pgs. 121-48;vase tambin Denton, pgs. 179-80, y un excelente artculo de Max Hall (en HarvardMagazine, enero de 1989) titulado The Survivor, con hermosas ilustraciones. Loscelacantos y ripidistios estn clasificados juntos como peces crosopterigios, y estetrmino ms general es empleado en muchos textos y artculos para describir el supuestogrupo ancestral de los anfibios. Stahl observa que los seymouriamorfos llegandemasiado tarde al registro fsil para ser antecesores de los reptiles, y en todo caso sonactualmente considerados como verdaderos anfibios; pgs. 238-39.El comentario de Gareth Nelson acerca de cmo se escogen los antepasados procede deuna entrevista con el periodista Tom Bethell, publicada en la revista The Wall StreetJournal (9 de diciembre de 1986).La discusin de los reptiles mamiferoides est basada en Stahl (Captulo Nueve) ascomo en los captulos correspondientes en Futuyma y Grass. La cita de Futuyma acercade eso procede de la pgina 85 de Science on Trial, y la cita de Gould procede delensayo Evolution as Fact and Theory que ha sido considerado en el Captulo Cinco.Siguiendo el ejemplo de otros escritores, he agrupado a todos los reptiles mamiferoidescomo Terpsidos, evitando el uso de trminos tcnicos ms especficos como153 154. Cynodontos, Teriodontos, etc., que habran distrado innecesariamente al lectorgeneral. Los reptiles mamiferoides son tambin en ocasiones llamados Sinpsidos, lasubclase a la que pertenece el grupo. El punto esencial es que all donde uno disponga lalnea alrededor de un grupo de candidatos a antecesores para mamferos, contiene unagama de grupos y de numerosas especies, ninguno de los cuales se puede identificar enparticular de manera concluyente como antepasado de los mamferos. Aqu ser til unacita de Grass (pg. 35):Todos los paleontlogos observan que la adquisicin de rasgos mamferos no ha sidoel privilegio de un orden en particular, sino de todos los rdenes de Teriodontos, aunqueen diferente grado. Esta evolucin progresiva hacia los mamferos ha sido observada conmayor claridad en tres grupos de Terpsidos carnvoros: los Terocfalos, Bauriamorfos yCynodontos, cada uno de los cuales ha sido considerado en una u otra ocasin antecesorde algunos o de todos los mamferos.James A. Hopson, de la Universidad de Chicago, es un experto destacado acerca de losreptiles mamiferoides, y defiende el argumento de la posicin de los mismos comoantecesores de los mamferos en su artculo The Mammal-like Reptiles: A Study ofTransitional Fossils, en The American Biology Teacher, vol. 49, n 1, pg. 16 (1987).Hopson no est poniendo a prueba la hiptesis ancestral en el sentido en que yo lo hagoen este captulo, sino que intenta demostrar la superioridad del modelo evolucionistarespecto del modelo creacionista cientfico de Duane Gish. A este fin muestra que losterpsidos pueden ser dispuestos en una secuencia progresiva que van de formasreptilianas a mamferas, con las formas crecientemente mamferas apareciendoposteriormente en el registro fsil. Hasta ah, muy bien, pero Hopson no presentaninguna lnea ancestral genuina. En lugar de ello, mezcla ejemplos de diferentes rdenesy subrdenes, y termina la lnea con un mamfero (el Morganucodonte) que essustancialmente ms antiguo que el terpsido que le precede. La prueba que da puede sersuficientemente buena para apoyar el punto especfico de Hopson, que es el de que paraeste ejemplo ser preferible cualquier forma de modelo evolutivo al modelo creacionistacientfico de Gish, pero su argumento no es idneo, ni pretende serlo, como pruebagenuina de la hiptesis misma de descendencia comn.Futuyma defiende el Archaeopteryx como forma de transicin en las pgs. 188-89de Science on Trial. Stahl observa en su texto que por cuanto Archaeopteryx ocupa unaposicin aislada en el registro fsil, es imposible saber si este animal condujo alsurgimiento de voladores ms avanzados o si representa slo una rama lateral de la lneaprincipal. En el prefacio a la edicin de 1985 de Dover, aade la observacin de queel hallazgo de fsiles de aves verdaderas en la era del Cretceo inferior slo hafortalecido el argumento de que el famoso emplumado Archaeopteryx puede ser unarama lateral arcaica del ancestral grupo aviano (pgs. VIII, 369). La informativa reseade Peter Wellnhofer Archaeopteryx apareci en el nmero de mayo de 1990de Scientific American. No menciona el anuncio de Paul Sereno del descubrimiento delave fsil en China, del que se inform en The New York Times del 12 de octubre de1990.154 155. Roger Lewin es un buen escritor de ciencia que ha escrito varios libros sobre evolucinhumana. Para este captulo me he apoyado en particular en su Bones ofContention (1987). Los dos ms importantes descubridores de fsiles, Donald Johansony Richard Leakey, son tambin autores o coautores de unos informativos libros. Para unbreve examen de todo este tema, recomiendo el artculo de Cartmill, Pilbeam e Isaac,One Hundred Years of Paleoanthropology, en American Scientist, vol. 74, pg. 410(1986).Hay dos narrativas desmitificadoras de la historia de la evolucin humana escritas porautores desde fuera de la ciencia oficial que merecen una cuidadosa lectura. Uno es ellibro editado privadamente Ape-Men, Fact or Fallacy, de Malcolm Bowden. Bowden esun cientfico creacionista, pero los lectores no prejuiciados encontrarn su librototalmente documentado y repleto de interesantes detalles. Bowden aporta un fascinanterelato del fraude de Piltdown, y lo mismo que Stephen Jay Gould, concluye que elfilsofo y paleontlogo jesuita Teihlard de Chardin estuvo probablemente implicadocomo culpable en el fraude. Bowden me persuadi de que hay razones para abrigarsospechas tanto acerca de los hallazgos del Hombre de Java como del Hombre dePequn, que establecieron lo que en la actualidad se llama Homo erectus. Este libro sepuede adquirir tambin en castellano. Ha sido publicado por CLIE (Terrassa, Espaa.1984) bajo el ttulo Los Hombres-Simios Realidad o ficcin?, con el nmero ISBN84-7228-819-6, y se puede pedir en las siguientes direcciones: desde Espaa y toda laUnin Europea Occidental: a Biblio Club - c/ Galvani 125 bis - 08224 Terrassa(Barcelona) Espaa. Telf. (93) 733 32 63. Desde la Amrica Hispana: S PANISH HOUSE- P.O. Box 8337, 3585 N.W. 54th St - FORT LAUDERDALE - FL 33309 USA - Telf.(305) 739-4654. En ingls se puede solicitar a Sovereign Publications, P.O. Box 88,Bromley, Kent BR2 9PF, Inglaterra.La otra desmitificacin no oficial es The Bone Peddlers: Selling Evolution, de WilliamR. Fix. Para m, este libro resulta arruinado por sus captulos posteriores, en los que seaceptan sin sentido crtico testimonios de fenmenos parapsicolgicos, pero loscaptulos acerca de los datos de la evolucin humana son demoledores. Fix comienzacon un relato acerca de un reportaje en 1981 de la cadena de televisin CBS sobre ladeclaracin del candidato presidencial Ronald Reagan en el sentido de que la teora de laevolucin no es creda por la comunidad cientfica como tan infalible como lo habasido antes. Un portavoz de la Asociacin Americana para el Avance de la Cienciarespondi que los 100 millones de fsiles que han sido identificados y datadosconstituyen 100 millones de hechos que demuestran la evolucin ms all de todaduda.El libro de Stephen Stanley The New Evolutionary Timetable proporciona un anlisis delos datos sobre homnidos en el Captulo Siete. Stanley seala que la actual secuenciahomnida es radicalmente incongruente con la teora neodarwinista de Dobzhansky(en Mankind Evolving) de que la evolucin de los Australopitecinos al hombre ocurrien un linaje continuo dentro de un solo fondo gentico. Al contrario, informa Stanley,hubo un nmero muy pequeo de especies intermedias concretas y de larga persistencia155 156. que pueden haberse solapado unas con otras. Stanley propone un modelo basado en unaespeciacin divergente rpida.Las declaraciones de Solly Zuckerman (ahora Lord Zuckerman) proceden de su libro de1970 Beyond the Ivory Tower. Zuckerman volvi a esta cuestin en 1988 en su obraautobiogrfica Monkeys, Men and Missiles, donde relata su continuo debate con SirWilfred Le Gros Clark acerca de la interpretacin de los australopitecinos. Zuckermancree que Le Gros Clark estaba obsesionado acerca del tema y que era incapaz de unaconsideracin racional de las evidencias. Indudablemente, la opinin era correspondida.El popular libro de Donald Johanson y Maitland Edey acerca del descubrimiento de A.Afarensis, Lucy: The Beginnings of Mankind (1981) describe bien el punto principal decontroversia entre Zuckerman y los antroplogos:Para darle a Zuckerman lo que le corresponde, haba parecidos entre los crneos desimios y de los australopitecinos. Los cerebros eran aproximadamente del mismotamao, ambos tenan mandbulas prognticas (largas, proyectndose hacia fuera), y as.Lo que Zuckerman perdi de vista era la importancia de algunos rasgos que losaustralopitecinos tenan en comn con los hombres. Charles A. Reed, de la Universidadde Illinois, haba recapitulado con acierto los malos entendidos de Zuckerman en unaresea de la controversia acerca de los australopitecinos: No importa que Zuckermanescribiese acerca de que estos rasgos sean a menudo inconspicuos; lo importante era lapresencia de varios de estos caracteres incipientes en combinaciones funcionales. Esteltimo punto de vista era el que, en mi opinin, no llegaron a entender Zuckerman y suscolaboradores, aunque decan que s lo entendan. Su enfoque era extremadamenteesttico en tanto que exigan esencialmente que para que ellos considerasen que un fsilmostraba alguna indicacin de evolucin hacia humanos vivientes, tendra que haberprcticamente llegado al ltimo estado antes que le considerasen como habiendocomenzado el viaje evolutivo. En otras palabras: si no era ya sustancialmente humano,no podra ser considerado como de camino a ser humano. (pg. 80)Este argumento apoya de manera reveladora uno de los principales argumentos deZuckerman, que era que los intentos de situar a los fsiles en una secuencia evolutivadependen en parte de suposiciones, y en parte de algn concepto preconcebidoacerca del curso de la evolucin homnida. Los Australopitecinos posean rasgosincipientes, ms visibles para los ojos de algunos que los de otros, que podran habersedesarrollado a rasgos humanos, o no. Si esas criaturas fosilizadas estaban de camino aser humanos, entonces lo mismo era sin duda cierto acerca de los controvertidoscaracteres incipientes, pero si no lo estaban, entonces estos caracteres carecanprobablemente de significacin. La descripcin de lo que eran los fsiles quedadecisivamente condicionada por la suposicin acerca de qu iban a llegar a ser.El artculo de Zuckerman, A Phony Ancestor, en The New York Review of Books parael 8 de noviembre de 1990, aporta algunos comentarios adicionales en el curso de unaresea de un libro acerca del fraude de Piltdown. Remite a sus lectores a un artculo quehaba publicado l en 1933 negando la singularidad del Hombre de Pequn y156 157. sugiriendo que los homnidos deberan ser divididos en dos familias conteniendo: (1) ElHombre de Pequn y los Neandertales; y (2) los que tienen crneos como los hombresmodernos. Zuckerman atribuy el xito del fraude de Piltdown al hecho de que losantroplogos se engaaban a s mismos al pensar que podan diagnosticar con el ojodesnudo lo que se imaginaban que eran caracteres homnidos en los huesos y en losdientes. Concluye diciendo: El problema es que siguen en lo mismo. Una vezentregados a lo que sus ojos o los de otros les han dicho, todo lo dems ha de ocurrir enbase del diagnstico.La desmitificacin biomtrica que realiz Zuckerman de los Australopitecinos tuvolugar antes del descubrimiento de Lucy por parte de Johanson. Lucy es un espcimenms primitivo del gnero que el A. Africanus de Dart, y por ello quedara descalificado afortiori si las conclusiones de Zuckerman acerca del Africanus son correctas. AunqueJohanson y su colega Owen Lovejoy declaran confiados que Lucy andaba erguida comoun humano, esta declaracin no ha carecido de impugnaciones. La controversia quedabrevemente recapitulada en Roger Lewin, Human Evolution: An IllustratedIntroduction:Aunque queda bien claro que la pelvis de Lucy no es la de un simio, tampoco esplenamente de forma humana, particularmente en el ngulo de las paletas de la pelvis.Sin embargo, concluye Owen Lovejoy de la Universidad Estatal de Kent, los estudiosbiomecnicos y anatmicos de la pelvis en mosaico indica que la estructura escongruente con un estilo de locomocin bpeda que es notablemente moderna. Encontraste, dos investigadores en la Universidad Estatal de New York en Stony Brookinterpretan la mezcla de caracteres en la pelvis de Lucy como indicativa de una formaalgo simia de bipedalismo, con una pelvis doblada, y las rodillas dobladas. La diferenciade opinintodava no ha quedadoresuelta. Estudios sobre el esqueleto de Lucy y sobre los otros especmenes de Hadar indicanque el A. Afarensis tuvo unas extremidades anteriores largas y unas extremidadesposteriores relativamente cortas una configuracin simiesca. (Milford Wolpoff, de laUniversidad de Michigan, argumenta, sin embargo, que las pequeas piernas de Lucyson de la longitud que uno podra esperar en un humano de su diminuta estatura.) Anms simiescos son los huesos distintivamente curvados de los dedos de las manos y delos pies. Los investigadores de Stony Brook, Randall Susman y Jack Stern, interpretanestos rasgos como adaptaciones a una condicin arborcola significativa. Otros,incluyendo Lovejoy y White, sugieren que hay otras interpretaciones posibles. (pg. 41.)Es indudable que hay muchas interpretaciones posibles, pero la hiptesis que se estsometiendo a prueba en este captulo es que Lucy y otros homnidos han sidoidentificados de manera concluyente como antecesores de los seres humanos, sin ayudade ninguna presuncin de que tenga que haber ocurrido la cuestionada transicin de lossimios a los hombres.La hiptesis de la Eva mitocondrial y el resultante conflicto entre los bilogosmoleculares y los antroplogos fsicos recibe un buen tratamiento popular (si se puedepasar por alto el vulgar estilo de redaccin) en la obra de Michael H. BrownThe Search157 158. for Eve (Harper & Row, 1990). Brown parece inseguro acerca de si su tema es ciencia oficcin imaginativa, y creo que muchos lectores pensarn que su incertidumbre estjustificada. El libro muestra el menosprecio que los bilogos moleculares, de la cienciapura y dura, sienten por los paleontlogos, ms blandos, que basan sus teoras de laevolucin humana en reconstrucciones de dientes aislados, crneos fragmentados ytrozos de mandbulas. Segn la colega de Allan Wilson, Rebecca Cann: Muchospaleontlogos temen que si exponen los legtimos lmites cientficos de la certidumbrede sus teoras, los fundamentalistas y los cientficos creacionistas pueden presentarfalsamente estos datos para poner en duda el hecho de que la evolucin ocurri. (pg.239.)Brown cita tambin una interesante observacin de Alan Mann, profesor dePaleoantropologa en la Universidad de Pennsylvania: La evolucin humana es en estosdas un gran tema. Leakey es clebre en todo el mundo, Johanson es como una estrellade cine, y las mujeres le persiguen para pedirle autgrafos. Circuito de conferencias.Fundacin Nacional de la Ciencia. Montones de dlares. Todo es discutible,especialmente all donde est mezclado el dinero. A veces la gente manipuladeliberadamente los datos para que se ajusten a lo que ellos estn diciendo (pg. 241).La reconstruccin del Basilosaurus est descrita para cientficos en el artculo HindLimbs of Eocene Basilosaurus:Evidence of Feet in Whales, por Philip D. Gingerich, B.Holly Smith y Elwyn L. Simons, en Science, vol. 249, pgs. 154-57 (15 de julio de1990). Este artculo dice que los huesos de extremidades y pies descritos aqu fuerontodos encontrados en asociacin con esqueletos articulados de Basilosaurus isis eindudablemente representan a esta especie. Aunque acepto la descripcin de los autorespara el propsito de este captulo, confieso que expresiones como encontrado enasociacin directa con e indudablemente despertaron mi curiosidad. Es cierto queel Basilosaurus tena extremidades traseras atrofiadas, o es slo cierto que seencontraron huesos fsiles de pies a una distancia razonablemente corta de losesqueletos de Basilosaurus? Los reportajes en la prensa diaria citan al descubridor PhilipGingerich como diciendo que Me siento confiado acerca de que podemos volver acualquier esqueleto, medir la distancia desde la cabeza unos cuarenta pies, barrer laarena y encontrar ms pies. sta es una prediccin admirablemente arriesgada, y siGingerich puede confirmarla, se deberan abandonar todas las dudas acerca de a quinpertenecan los pies.Douglas Dewar, un bilogo creacionista destacado que disenta de la ortodoxiaevolucionista en Gran Bretaa en la dcada de 1930, dio una divertida descripcin de losproblemas involucrados en un hipottico escenario de la evolucin de la ballena:Consideremos lo que se implicara en la conversin de un cuadrpedo terrestre, primeroen una criatura semejante a la foca, y luego a una ballena. El animal terrestre, an entierra, habra tenido que dejar de emplear sus extremidades posteriores para locomocin,y tendra que haberlas mantenido permanentemente estiradas hacia atrs a cada lado dela cola y arrastrarse empleando sus extremidades anteriores. Durante sus incursiones alagua, tiene que haber retenido sus extremidades posteriores en su posicin rgida y nadar158 159. movindolas junto con la cola de lado a lado. Como resultado de este acto de propianegacin, hemos de suponer que las extremidades traseras quedaron finalmente fijadas ala cola con el desarrollo de una membrana. De esta manera, la parte trasera del cuerpo sehabra vuelto como la de una foca. Habiendo llegado a esta etapa, la criatura, enanticipacin de un tiempo futuro en el que dara nacimiento a sus pequeos debajo delagua, fue desarrollando gradualmente un aparato mediante el que la leche es forzada a laboca del pequeo, y mientras tanto se ha de formar una caperuza alrededor del pezn enla que se ajuste hermticamente el hocico del pequeo, la epiglotis y el cartlagolarngeo se alargan hacia abajo para conectarse firmemente a este tubo, a fin de que eladulto pueda respirar mientras toma agua en la boca, y el joven mientras toma la leche.Estos cambios han de ser conseguidos en su totalidad antes que la cra pueda nacerdebajo del agua. Obsrvese que no hay ninguna etapa intermedia entre nacer y mamardebajo del agua y nacer y mamar en el aire. Al mismo tiempo tienen que aparecer otrosvarios cambios anatmicos, el ms importante de los cuales es la transformacincompleta de la regin de la cola. La parte posterior del cuerpo se tiene que habercomenzado a doblar en la zona anterior, y el doblamiento tiene que haber continuadohasta que el movimiento lateral se transforma en un movimiento arriba y abajo. Mientrastuvo lugar este proceso de doblamiento, las extremidades posteriores y la pelvis tuvieronque ir disminuyendo de tamao, hasta que las primeras dejaron de existir comoextremidades externas en todas las ballenas, y desaparecieron completamente en lamayora de ellas. [Citado en Denton, pgs. 217-18.]Los darwinistas se han concentrado casi totalmente en el tema de la evolucin animal yhan dado mucha menos atencin a los problemas de la macroevolucin en las plantas,probablemente porque este tema no es tan pertinente al linaje del hombre. Lamonografa de 1971, The Mysterious Origin of Flower Plants, por Kenneth Sporne(Profesor de Botnica de la Universidad de Cambridge) comenta:Se han propuesto teoras innumerables acerca del origen y posterior evolucin de lasplantas con flores, pero ninguna ha recibido aprobacin generalizada. Darwin, en unacarta a Hooker escrita en 1879, hizo el siguiente comentario: El rpido desarrollo, hastaah donde podemos juzgar, de todas las plantas superiores en tiempos geolgicosrecientes, es un abominable misterio, y la situacin apenas si ha cambiado desdeentonces, a pesar de los notables avances logrados en el siglo veinte.Laurie Godfrey escribe que los paleobotnicos han identificado recientemente polen yhojas fsiles como miembros de una radiacin adaptativa de angiospermas,en Scientists Confront Creationism, pg. 201. Me gustara que hiciesen lospaleobotnicos con la evidencia de las plantas lo que yo he intentado hacer con losvertebrados, y que pusiesen a prueba la hiptesis de descendencia comn mediante elregistro fsil de las plantas. Sospecho que el resultado sera turbador para losdarwinistas. Las fuentes creacionistas frecuentemente citan la observacin del botnicoE. Corner de la Universidad de Cambridge acerca de esta cuestin:Se puede aducir mucha evidencia en favor de la teora de la evolucin de la biologa,biogeografa y paleontologa; pero sigo pensando que, para los carentes de prejuicios, el159 160. registro fsil de las plantas est en favor de la creacin especfica. No obstante, si sepuede encontrar otra explicacin para esta jerarqua de clasificacin, sonara el toque adifuntos para la teora de la evolucin. Podemos imaginar cmo una orqudea, unalenteja y una palmera pueden haber procedido de un mismo antecesor comn? Ytenemos alguna prueba para esta presuncin? El evolucionista ha de estar preparado conuna respuesta, pero creo que la mayora se derrumbaran bajo un interrogatorio. [Delensayo de Corner Evolution, en Contemporary Biological Thought, vanse pgs. 95 y97 (McLeod & Colby, ed., 1961).]Captulo Siete La evidencia molecularPara la informacin de fondo acerca de la evidencia molecular he recurridoprincipalmente a tres artculos de destacadas autoridades en la revista ScientificAmerican: Motoo Kimura, The Neutral Theory of Molecular Evolution (Nov. 1979);G. Leylard Stebbins y Francisco Ayala, The Evolution of Darwinism (Jul. 1985) yAllan Wilson, The Molecular Basis of Evolution (Oct. 1985).Los datos acerca de las divergencias en la secuencia molecular del citocromo c procedende una tabla en el Atlas of Protein Sequence and Structure de Dayhoff; se reproduce enla obra de Denton, Evolution: A Theory in Crisis (1985). Denton sigue la tesis de que losdatos moleculares exhiben un mundo de agrupaciones naturales discontinuas que apoyanla perspectiva esencialista o tipolgica, y no la perspectiva darwinista de continuidad alo largo del tiempo. La respuesta darwinista es suponer que los grupos discontinuos delpresente surgieron por evolucin continua de distantes antecesores comunes. La cuestines si la suposicin darwinista es meramente una preferencia filosfica, o si est apoyadapor datos sustanciales.La cita apoyando el pan-seleccionismo de Ernst Mayr y las citas atribuidas a Kimuraproceden del artculo de Kimura enScientific American. Kimura reconoce que para ponera prueba la teora neutral es necesario evaluar cantidades como tasas de mutacin,coeficientes de seleccin, tamaos de poblacin y tasas migratorias [a lo largo degrandes lapsos de tiempo geolgico]. Concede que muchos bilogos evolucionistasmantienen que estas magnitudes de gentica de poblacin nunca podrn serdeterminadas y que consiguientemente cualquier teora que dependa de ellas es unejercicio de futilidad. Kimura responde que sin embargo estas magnitudes han de serinvestigadas y medidas si se han de llegar a comprender los mecanismos de laevolucin. Si se lee de manera cuidadosa, la lgica de Kimura no nos da razn algunapara suponer que los mecanismos de evolucin puedan realmente ser comprendidospor la investigacin cientfica, por cuanto no tiene ninguna verdadera respuesta a lacrtica de que es imposible establecer los hechos esenciales acerca de cuestiones comolos tamaos de poblacin y coeficientes de seleccin en el remoto pasado. Por otra parte,Kimura observa con razn que la incapacidad de someter a ensayo es tambin unaacusacin vlida contra las teoras seleccionistas, que pueden invocar tipos especialesde seleccin para ajustarse a circunstancias especiales, y que generalmente dejan dehacer predicciones cuantitativas.160 161. Un ejemplo que menciona Kimura ilustra la esencia del debate entre neutralismo yseleccionismo. La teora neutral predeca casi un 100 por ciento de heterocigosidadprotenica en una poblacin grande. Francisco Ayala informa que la heterocigosidad enuna gran poblacin de mosca de la fruta era del 18 por ciento, y que por ello la teoraneutral era errnea. Sin problemas, respondi Kimura: la discrepancia se poda resolversuponiendo que hubiese un embotellamiento de poblacin de un tamao adecuado enalguna ocasin (quiz causado por la ltima era glacial), o con un ajuste de lassuposiciones del modelo matemtico en algn otro respecto. De todas maneras, losseleccionistas se encontraban con sus propios problemas para explicar por qu laseleccin natural iba a preservar tanta heterocigosidad como parece existir. Ambos ladosde la controversia suponan que o bien la versin neutralista o la seleccionista deldarwinismo haba de ser cierta, y de este modo cada bando poda apoyar sus razonesrefutando las del otro.Los artculos citados en la nota nmero 2 son el de Roger Lewin, Molecular ClocksRun Out of Time, New Scientist, 10 de febrero de 1990, pg. 38; y el ya citado artculode Allan Wilson en Scientific American.Christian Schwabe expres lo que yo considero como una perspectiva apropiadamenteescptica de las teoras evolutivas moleculares en su artculo On the Validity ofMolecular Evolution en Trends in Biochemical Sciences, 1986, vol. 11, pgs. 280-82.Observa l que parece desconcertante que existan muchas excepciones a la progresinordenada de las especies tal como queda determinado por las homologas moleculares;tantas, de hecho, que la(s) excepcin(es), los rasgos caprichosos, puede que estncomunicando un importante mensaje. Schwabe se quejaba del frecuente uso dehiptesis ad hoc para conciliar los datos moleculares discrepantes con el neodarwinismo,y observaba que la hiptesis neodarwinista permite interpretar diferencias simplesde secuencia como las que representan procesos complejos, entre ellas duplicacin degenes, mutaciones, eliminaciones e inserciones, sin ofrecer la ms mnima posibilidad deprueba, ni en la prctica ni en principio.Una razn por la que puede que sea imprudente sacar conclusiones acerca de laevolucin de los datos moleculares es que la evolucin molecular es un camporelativamente nuevo, y los informes ms detallados de seguimiento pueden poner en telade juicio algunos de los resultados publicados por entusiasmados pioneros. Por ejemplo,el nmero de septiembre de 1989 de Evolutionary Biology contiene un artculo delbioqumico Siegfried Scherer, titulado The Protein Molecular Clock: Time for aReevaluation. Scherer estudi diez protenas diferentes que representaban a ms de 500secuencias de aminocidos individuales. Inform que en ningn caso los datos erancongruentes con predicciones basados en el concepto del reloj, y concluy que lahiptesis del reloj molecular de las protenas ha de ser descartada.La obra de Edey y Johanson, Blueprints, hace un buen trabajo al nivel popular deexplicar las arqueobacterias, el reloj molecular, y el impacto de la aproximacinmolecular a la paleoantropologa. Naturalmente, estos autores no cuestionan laspresuposiciones darwinistas.161 162. Captulo OchoLa evolucin prebiolgicaComo lectura de fondo acerca de la evolucin prebiolgica, recomiendo de maneraparticular los siguientes libros: A. G. Cairns-Smith, Seven Clues to the Origin ofLife (1985); Robert Shapiro, Origins: A Skeptics Guide to the Creation of Life onEarth (1986); y Charles Thaxton, Walter Bradley y Roger Olsen, The Mystery of LifesOrigin (1984). Cairns-Smith y Shapiro son qumicos destacados en su campo. Ambosson dotados popularizadores que revelan con sinceridad que los problemas para laexplicacin del origen de la vida han sido frecuentemente subestimados al exagerar losinvestigadores la importancia de xitos de poca importancia. Ambos afirman laexistencia de una solucin naturalista como asunto de fe.The Mystery of Lifes Origin esun exposicin pionera escptica acerca de este campo que apareci al mismo tiempo quegente como Carl Sagan estaban ocupados asegurando al pblico que el problema estabavirtualmente solucionado. Muchos le han hecho el vaco porque considera de maneraexplcita el argumento en favor de una creacin inteligente. Pero se mantiene totalmentea la par de la norma de este campo de estudio, y puede que sea demasiado difcil paralectores que carezcan de conocimientos de qumica. El libro de Francis Crick LifeItself (1981) es inferior a la competencia, a pesar de la fama de su autor, pero el lector nodebera perderse su descripcin de la panspermia dirigida. Para los que prefieran unenfoque ms circunscrito a lo terrenal, la obra experimental y terica de Manfred Eigeny su equipo sobre el gen desnudo del ARN est descrito en Blueprints, de Edey yJohanson.Hay un buen tratamiento escptico de la evolucin prebiolgica en el Captulo Oncede Evolucin: A Theory in Crisis, de Michael Denton (1985). La conclusin de CarlSagan de que el origen espontneo de la vida ha de ser sumamente probable porque tuvolugar en un perodo tan breve de la tierra primitiva se cita en la pg. 352 de Denton. Estalgica de Sagan de comenzar desde la conclusin favorita e ir hacia atrs es tpica delos investigadores en este campo. Por ejemplo, algunos cientficos han rehusado darcrdito a las pruebas de que la atmsfera primitiva no era de la naturaleza intensamentereductora que se presupona en el experimento de Miller-Urey, razonando que tienenque haber estado presentes las condiciones necesarias para la produccin deaminocidos, porque en caso contrario la vida no podra existir. Robert Shapiro comentaque hemos llegado a una situacin en la que algunos han aceptado una teora como unhecho, y donde las posibles pruebas contrarias se pasan por alto. Esta condicin,naturalmente, describe a la mitologa, no a la ciencia.Para un excelente y breve examen general de la escena para el cientfico profesional,recomiendo el artculo The Origin of Life: More Questions than Answers, por KlauseDose, en Interdisciplinary Science Reviews, vol. 13, n 4, pg. 348 (1988). Vasetambin la breve resea por Dose de una coleccin de artculos acerca de la tesis delorigen mineral de la vida, que apareci en Bio Systems, vol. 22 (1), pg. 89 (1988).Dose, una figura destacada en el campo de la evolucin prebiolgica, es Director delInstituto de Bioqumica en la Universidad Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania.162 163. El artculo citado en el texto por Gerald F. Joyce, RNA Evolution and the Origins ofLife, apareci en Nature, vol. 338, pgs. 217-24 (16 de marzo de 1989). Joyceconcluye con la sombra observacin de que los investigadores del origen de la vida sehan llegado a acostumbrar a una carencia de datos experimentales relevantes y a unelevado nivel de frustracin.El Captulo Seis de Richard Dawkins, sobre Origins and Miracles [Orgenes yMilagros] en The Blind Watchmaker, es una partitura de virtuoso en defensa deldarwinismo, donde se presta una particular atencin al escenario de la evolucin sobrearcilla de Cairns-Smith. Dawkins emplea la metfora de la chatarrera de Hoyle paraexplicar cmo una micromutacin en los genes que regulan el desarrollo embrionariopodra producir costillas y msculos adicionales, etc., en el organismo adulto. Lamutacin sera sencillamente aadir ms de lo que ya estaba en el programa, y de estamanera Dawkins pensaba que se tratara de una mutacin de alargamiento del DC-8 yno de formacin de un Boeing 747. Considera l mucho ms probable que un tornadoque azotase un DC-8 en una chatarrera lo transformase en una versin alargada delmismo avin que no que un tornado pudiese transformar pura chatarra en un 747.La investigacin que involucra modelos informticos de sistemas de autoorganizacinqueda descrita de manera muy completa en dos colecciones de artculos comunicandoconferencias celebradas en 1987 y 1990 en Los Alamos National Laboratory. De laconferencia de 1990 se informa en el artculo Spontaneous Order, Evolution, and Life,en Science, 30 de marzo de 1990, pg. 1543. Este es el artculo citado en el texto.Tambin me he beneficiado de dos artculos inditos de Charles Thaxton: DNA,Design and the Origin of Life (1986); y In Pursuit of Intelligent Causes: SomeHistorical Background (1988).Captulo NueveLas reglas de la cienciaLa cita legal de la opinin del Juez Overton es McLean v. Arkansas Board of Education,1529 F.Supp. 1255 (W.D. Ark. 1982). La opinin est reimpresa en la coleccin But Is ItScience? (Ruse, ed., 1988). Esta coleccin contiene tambin artculos crticos de ladefinicin Ruse-Overton por los filsofos Larry Laudan y Philip Quinn, acompaadosde rplicas de Ruse. Para narraciones adicionales del juicio por parte de participantes,vase Langdon Gilkey, Creationism on Trial: Evolution and God at Little Rock (1985),y la obra de Robert V. Gentry, Creations Tiny Mistery (2 edicin, 1988). Gilkey es untelogo liberal que testific del lado de los querellantes; Gentry es un fsico y cientficocreacionista que testific en defensa de la ley.Stephen Jay Gould elogi la opinin en los siguientes trminos: La brillante resolucindel Juez Overton, de hermosa redaccin, es el mejor documento legal jams escritoacerca del tema pasando bien de lejos cualquier escrito generado por el juicio deScopes, ni ninguna opinin [en los otros dos casos que fueron presentados ante el163 164. Tribunal Supremo]. Las definiciones de ciencia del Juez Overton son tan convincentes yexpresadas de una manera tan clara que podemos emplear sus palabras como modelopara nuestros propios procedimientos. Science, la principal revista de la cienciaprofesional americana, public la decisin del Juez Overton de manera literal comoartculo principal. (Postscript, Natural History, Noviembre de 1987, pg. 26.)Los reportajes en los medios de comunicacin y las opiniones judiciales dan por sentadoque las leyes de tratamiento equilibrado fueron obra de una coalicin de cientficoscreacionistas sumamente organizada a nivel nacional, pero esto ha sido desmentido.Segn el abogado cientfico creacionista Wendell R. Bird, la mayor parte de lasorganizaciones nacionales de ciencia creacionista se oponen a legislaciones de este tipo,prefiriendo ms bien persuadir a los profesores y a los administradores acerca delmrito cientfico de la teora de la creacin sin imposiciones legales. Parece que unindividuo llamado Paul Ellwanger tom la iniciativa de proponer una legislacin de tratoequilibrado, con el resultado de que algunos cientficos creacionistas nadaentusiasmados se vieron llevados a batallas perdidas sobre un terreno que no habanescogido. Vase Wendell R. Bird, The Origin of Species Revisited, vol. 2, pgs. 357-359(1989).Las citas de Thomas Kuhn The Structure of Scientific Revolutions (2 ed., 1970)proceden de las pginas 5, 24, 77-79 y 127-128. Cosa interesante, el modelo de Kuhn dela empresa cientfica se basa ella misma en la filosofa darwinista. Kuhn observ que elrasgo distintivo de la teora darwinista, desde un punto de vista filosfico, era que abolael concepto de que la evolucin sea un proceso dirigido a una meta. La seleccin naturalno tena ningn objetivo, y sin embargo produce el progreso en forma de rganosmaravillosamente adaptados como el ojo y la mano. De manera semejante, la cienciaprogresa mediante la seleccin, por conflicto dentro de la comunidad, de la mejormanera de practicar la ciencia futura. El resultado neto de una secuencia de estasselecciones revolucionarias, separadas por perodos de investigacin normal, es elconjunto maravillosamente adaptado de instrumentos que designamos comoconocimiento cientfico. Y todo el proceso puede haber tenido lugar, como ahorasuponemos que lo hizo la evolucin biolgica, sin el beneficio de un objetivoestablecido, ni de una verdad cientfica fija permanente, de lo que cada etapa en eldesarrollo del conocimiento cientfico resulta un mejor ejemplar. (pgs. 172-173.)El pasaje de la obra de Heinz Pagel, The Dreams of Reason (1988), procede de las pgs.156-58. Los dos prrafos citados quedan separados por tres prrafos en los que Pagelsdiscute la lgica de las matemticas como ejemplo adicional del cdigo csmico deconstruccin del Demiurgo. Los pasajes de George Gaylord Simpson proceden de TheMeaning of Evolution (ed. rev., 1967), pgs. 279, 344-45. Aunque el criterio de KarlPopper de falsabilidad es insatisfactorio como definicin de ciencia, los escritos dePopper acerca de este tema son sumamente valiosos por su percepcin acerca de ladiferencia entre ciencia y pseudociencia. Este es el tema del Captulo Doce.164 165. Captulo Diez La religin darwinistaLa declaracin de 1984 de la Academia Nacional de las Ciencias y la rplica de Gould aIrving Kristol se describen en las notas de investigacin al Captulo Uno. Gould replica la acusacin de Kristol de que los libros de texto sobre evolucin tienen un prejuicioantirreligioso citando la evidente imparcialidad de los autores de destacados libros detexto como Dobzhansky y Futuyma. La interpretacin naturalista de la neutralidadante la religin no inhibe a los cientficos de hacer explcita su suposicin de que lareligin testa es un absurdo. Esto es lo que Futuyma tiene que decir en las pgs. 12-13deScience on Trial: The Case for Evolution (1983):Cualquiera que crea Gnesis como una descripcin literal de historia tiene que sustentaruna visin del mundo totalmente incompatible con la idea de la evolucin, por no hablarde la ciencia misma. Donde la ciencia insiste en causas materiales y mecanicistas quepuedan ser comprendidas por la fsica y la qumica, el creyente literal en Gnesis invocafuerzas sobrenaturalesincognoscibles. Quiz ms importante, si el mundo y sus criaturas se desarrollaron puramente porfuerzas materiales y fsicas, no podra haber sido diseado y no tiene propsito niobjetivo. En cambio, el fundamentalista cree que todo en el mundo, cada especie y cadacaracterstica de cada especie, fue diseado por un artfice inteligente y con un designioen mente, y que fue hecho para un propsito. En ninguna parte este contraste aparececon mayor fuerza que en la especie humana. Algunos retroceden de la conclusin de quela especie humana no fue diseada, de que no tiene ningn propsito, y que es elproducto de unos mecanismos meramente mecnicos pero este parece ser el mensajede la evolucin.El artculo de William Provine Evolution and the Foundation of Ethics aparecien MBL Science (una publicacin del Laboratorio Biolgico Marino en Woods Hole,Massachusetts), vol. 3, n 1, pgs. 25-29. Una versin ms breve apareci como editorialinvitado en el nmero del 5 de septiembre de 1988 de The Scientist con correspondenciay rplicas en posteriores nmeros. Provine tambin dio conferencias acerca de este temaen una magna reunin de bilogos evolutivos en el Museo Field en Chicago en 1987.El folleto Teaching Science in a Climate of Controversy se puede conseguirsolicitndolo a la American Scientific Affiliation, P.O. Box 668, Ipswich, MA 01938-9980. La edicin de 1989 ha sido trabajosamente revisada para afrontar variasobjeciones, justas e injustas, a anteriores versiones. Las reseas darwinistas citadas en eltexto aparecieron en la revista The Science Teacher de febrero y septiembre de 1987.La cita de la obra de Julian Huxley Religion Without Revelation (1958) es de la pgina194. Muchos cientficos han fomentado filosofas ticas o inspiracionales basadas en laevolucin. Para los deprimentes detalles, vase Mary Midgely,Evolution as aReligion (1986), y los ensayos en la coleccin de John C. Greene Science, Ideology andWorld View(1981). En especial recomiendo el artculo de Marjorie Grene, The Faith ofDarwinism, en Encounter, vol. 74, pgs. 48-56 (1959), cuyo tema es que Es165 166. como religin de la ciencia que el darwinismo principalmente captur, y mantienecautivas, las mentes de los hombres.La corroboracin que hace Dobzhansky de la filosofa de Teilhard de Chardin aparece alfinal de su libro de 1962,Mankind Evolving (edicin de Bantam, 1970). Las citas deTeilhard proceden de The Phenomenon of Man (1959). Dobzhansky describi la fe deTeilhard como indemostrable por hechos cientficamente establecidos pero nocontradichos por ningn conocimiento cientfico, y como un rayo de esperanza para elhombre moderno y que se ajusta a las necesidades de nuestro tiempo.La aspiracin de Teilhard de reformular la fe catlica con la evolucin en su centroilustra la necesidad de desembrollar los motivos religiosos y cientficos a ambos ladosde la controversia sobre la evolucin. Teilhard no era slo un telogo, sino tambin unafigura principal de la paleontropologa. Estuvo estrechamente implicado con el buscadoramateur de fsiles Charles Dawson y con Sir Arthur Smith Woodward en eldescubrimiento del fraudulento Hombre de Piltdown en 1912-13.Hay fuertes razones para sospechar que el entusiasmo religioso de Teilhard por laevolucin le llev a participar en un fraude. Muchas personas familiarizadas con esteasunto (incluyendo Stephen Jay Gould y Louis Leakey) han llegado a la conclusin deque Teilhard estuvo probablemente involucrado de manera culpable en la preparacindel fraude de Piltdown, aunque la prueba no es concluyente y los admiradores deTeilhard insisten en que su carcter humano era de tal santidad que nunca habrapensado tal cosa. Los ensayos de Gould The Piltdown Conspiracy y A Reply toCritics en Hens Teeth and Horses Toes (1983) dan una buena introduccin al tema[publicados en castellano, La conspiracin de Piltdown y Rplica a los crticos, enel libro Dientes de gallina y dedos de caballo, H. Blume Ediciones (Madrid 1984)].Vanse tambin las Notas de Investigacin al Captulo Seis.El Hombre de Piltdown vino a ser una anomala tras el descubrimiento del Hombre dePequn en China en la dcada de 1930 (en el que Teilhard tambin desempe unimportante papel), y eso llev a los expertos a la hiptesis de un diferente camino para laevolucin del hombre primitivo, y unas nuevas pruebas establecieron en 1953 que lacalavera combinaba de manera hbil la mandbula de un orangutn con el crneo de unhombre moderno. Hasta que el fsil de Piltdown no lleg a ser un inconveniente, y hastaque los cientficos britnicos acreditados con su descubrimiento no hubierondesaparecido de la escena, la calavera fue guardada lejos de los investigadoresescpticos en una caja fuerte en el Museo Britnico de Historia Natural. Considerandoque algunos eruditos cientficos haban expresado su escepticismo acerca del Hombre dePiltdown desde el momento de su descubrimiento, este ocultamiento de la evidencia esun mayor escndalo que el fraude original.Captulo Once La educacin darwinistaLa historia de la controversia en el Museo Britnico de Historia Natural procedeprincipalmente de las pginas editoriales y de correspondencia de Nature para los aos166 167. 1980-82, volmenes 288-291. Las cartas de L. B. Halstead aparecieron en el vol. 288,pg. 208; vol. 289, pgs. 106, 742, y vol. 292, pg. 403. El primer editorial de Nature,Darwins Death in South Kensington, apareci en el nmero del 26 de febrero de1981, vol. 289, pg. 735. La carta de respuesta de los veintids cientficos del Museoaparece en el vol. 290, pg. 82. El editorial de seguimiento, How True is the Theory ofEvolution, aparece en vol. 290, pg. 75. La ltima palabra editorial apareci en unartculo firmado por Barry Cox, vol. 291, pg. 373. La carta de Gareth Nelson apareceen el vol. 289, pg. 627.Relatos adicionales de la controversia acerca del Museo se pueden encontrar en AnthonyFlew, Darwinian Evolution, pgs. 33-34; Alan Hayward, Creation and Evolution: SomeFacts and Fallacies, pgs. 1-2 (1985), y Francis Hitching,The Neck of the Giraffe, pgs.219-23. La entrevista con el Director de Servicios Pblicos del Museo, doctor RogerMiles, se describe en Hitching, pgs. 222-23.La conferencia de Michael Ruse titulada The Ideology of Darwinism fue presentadaen un congreso patrocinado por la UNESCO en Alemania Oriental en 1981, y publicadaen ingls bajo los auspicios de la Akademie der Wissenschaften der DDR en enero de1983.El Marco de ciencia [Science Framework] para las escuelas pblicas de California fuepublicado por la Junta de Educacin del Estado de California en 1990. La versinpublicada contiene la Declaracin de Principios sobre la enseanza de las CienciasNaturales, que fue adoptada por la Junta en 1989 para que sustituyese los Principios deantidogmatismo de la Junta de 1972. La tabla de citocromo c aparece enel Framework en la pgina 116; las cifras en esta tabla fueron copiadas literalmente dellibro Of Pandas and People, pg. 37, de Percival Davis y Dean H. Kenyon, con CharlesThaxton (Haughton, 1989). Este libro es creacionista slo en el sentido de queyuxtapone un paradigma de designio inteligente frente al paradigma dominante deevolucin (naturalista), y defiende la causa del primero. No se apoya en la autoridad dela Biblia, y desde luego su metodologa es mucho ms emprica que ladel Framework [Marco].Captulo Doce Ciencia y pseudocienciaEl ensayo de Popper, Science: Conjetures and Refutations, de lacoleccin Conjectures and Refutations (1963), es la fuente principal para este captulo.El pequeo libro de Bryan Magee, Popper (1973), da un lcido sumario de la filosofade Popper para el gran pblico. La cita de Douglas Futuyma procede del primer captulode su libro de texto Evolutionary Biology (1986). La cita de Julian Huxley procede delvolumen 3 de Evolution after Darwin (Tax ed., 1960), el registro de la Celebracin en laUniversidad de Chicago del Centenario de la publicacin de El Origen de las Especies.El texto observa que el darwinismo se ajustaba tanto al espritu de su poca que la teoraatrajo una sorprendente proporcin de apoyo de parte de lderes religiosos. Muchos delos primeros partidarios de Darwin fueron o bien clrigos o devotos laicos, incluyendo167 168. su ms destacado defensor americano, el congregacionalista profesor de Harvard, AsaGray. Los defensores de la evolucin incluan no slo a personas que nosotrosconsideraramos como liberales religiosos, sino tambin a evanglicos conservadorescomo el Profesor del Seminario Teolgico de Princeton Benjamin Warfield. Dosfactores especficos influyeron en este apoyo: (1) los intelectuales religiosos estabandecididos a no repetir el escndalo de la persecucin contra Galileo; y (2) con ayuda deun poco de autoengao, el darwinismo poda ser interpretado como creacin al pormayor por parte de una Deidad mentalizada en el progreso actuando por medio decausas secundarias racionalmente accesibles. Acerca de la sorprendente receptividad delos telogos conservadores hacia el darwinismo, vase David N. Livingstone, DarwinsForgotten Defenders: The Encounter Between Evangelical Theology and EvolutionaryThought (1987).EplogoEl libro y sus crticosProceso a Darwin no fue reseado en ninguno de los principales diarios o revistas parael gran pblico excepto enNational Review. S que fue objeto de extensas reseas ocomentarios en revistas cientficas y en publicaciones religiosas. Mi fichero contienedocenas de reseas, y siguen apareciendo ms despus de los aos de su publicacin. Enestas notas no he hecho ningn esfuerzo por revisar esta masa de material como un todo,sino que me he concentrado en los principales desafos crticos de los naturalistascientficos y de los evolucionistas testas. Esta seleccin puede que d una impresinunilateral, porque no tiene en cuenta a las muchas reseas que se mostraron de acuerdocon el libro.Steven Weinberg analiz uno de mis artculos que se publicaron en diversas revistas enel penltimo captulo de su libroDreams of a Final Theory (pgs. 247-29). Las citasatribuidas a Weinberg en este captulo proceden de estas pginas. Weinberg es un fsicoPremio Nbel que busca una gran teora unificada de la fsica de las partculas, queconstituira en efecto un conjunto completo de las leyes naturales que gobernaron eluniverso en el instante ms temprano del Big Bang. En la filosofa reduccionista queatrae a los fsicos de las partculas, esta teora unificada constituira una teora detodo; en principio regira todo lo que ha sucedido en la historia del cosmos, aunque enla prctica podra predecir bien poco. Mi ensayo de resea sobre el reduccionismo deWeinberg apareci bajo el ttulo de Science Without God [Ciencia sin Dios] enel Wall Street Journal, 10 de mayo de 1993, pg. A12. Weinberg y yo debatimosalgunas de estas cuestiones en una muy estimulante comida de trabajo de la facultad enAustin, Texas, en marzo de 1993.Stephen Jay Gould observ que antes de Darwin, creamos que un Dios benevolentenos haba creado, en su ensayo So Cleverly Kind an Animal, en Ever Since Darwin,pg. 267. El contexto era una reflexin acerca de cmo el avance de la ciencia ha idosacando a la humanidad de un puesto central en el cosmos y, en el caso de la biologaevolutiva, ha destacado nuestra unidad con otros animales. El pasaje acerca de que nohay ningn espritu benevolente que interfiera y que est involucrado en la naturalezaaparece en In Praise of Charles Darwin, de Darwins Legacy, pgs. 6-7 (Charles L.168 169. Hamrum, ed., 1983). Este ensayo apareci originalmente en la revista Discover, febrerode 1982.La resea de Gould de Proceso a Darwin, titulada Impeaching a Self-AppointedJudge, apareci en el nmero de julio de 1992 de Scientific American, pgs. 118-92. Mirplica, The Religion of the Blind Watchmaker, se puede leer enPerspectives onScience and Christian Faith (la revista de la Afiliacin Cientfica Americana American Scientific Affiliation), vol. 45, pgs. 46-48 (marzo de 1993). Partidarios mosconsiguieron tambin fondos para circular la rplica a listas de direcciones de profesoresde ciencias y otros. Desafortunadamente, no pudimos incluir la resea de Gould en losenvos porque nos neg el permiso. Antes no me he preocupado por replicar de maneraespecfica a la lista de objeciones de Gould mayormente nimiedades porque noquera cooperar con su intento de distraer la atencin de la lnea principal del argumento.Para los que estn interesados en los detalles, aqu estn los puntos que l presenta [conmi respuesta entre corchetes].1. El libro no tiene citas completas de las fuentes ni bibliografa. [Las citas y referenciasaparecen en estas notas de investigacin, para presentar la necesaria informacin de unamanera legible. Gould mismo es citado como autoridad ms que ninguna otra persona;me siento complacido de que no afirme haber sido citado fuera de contexto.]2. Johnson emplea unas transiciones de captulos por las que la Sra. McInerney, midura pero querida maestra de tercer grado, le hubiese vareado los nudillos. [Mipropia maestra de tercer grado, la Srta. Daisy Poplin, se atena a la ortografa y a lagramtica.]3. La afirmacin de Johnson de que el darwinismo est aliado con el naturalismo quedadesmentida por ejemplos contrarios, como Theodosius Dobzhansky, un ruso ortodoxocreyente. Segn Gould, la ciencia del darwinismo es totalmente compatible con lascreencias religiosas convencionales e igualmente compatible con el atesmo, lo quedemuestra que los dos grandes mbitos de la objetividad de la naturaleza y de la fuentede la moralidad humana no se solapan intensamente. [En realidad, Dobzhansky era unpantesta que hizo una religin de la evolucin. Gould mismo ha escrito que eldarwinismo contradice la creencia en una deidad que asuma un papel activo en lacreacin biolgica. Dejando esto de lado, me gustara realmente que Gould desarrollasesu implicacin de que la moralidad est exclusivamente en el mbito de la religin.Quiere realmente decir que le pertenece a la religin decidir si los cientficos puedenexperimentar con tejidos embrionarios de hombres o con animales? Sobre qu basepuede la religin decidir acerca de estas cuestiones? Me parece que la discusin notendr que ir muy lejos para poder descubrir que Gould no tiene intencin alguna dedejar que la religin (y especialmente la religin testa) tenga ninguna verdaderaautonoma o autoridad en el mbito de la moral.]4. Johnson escribe que el mecanismo darwinista para la creacin de nuevos rganos secompone de dos elementos principales, mutacin y seleccin. Luego se da cuenta quese ha olvidado de la recombinacin sexual, la inmensa y dominante fuente de variacin 169 170. inmediata en las especies sexuales, pero empeora este error al incluir la recombinacincomo una categora de mutaciones. [Bobadas: Es una prctica normativa emplear eltrmino mutacin como una designacin conveniente para los cambios genticossupuestamente al azar sobre los que se dice que trabaja la seleccin natural. La nota alpie 2 en el Captulo Dos explica claramente esta utilizacin. La recombinacin es unaimportante fuente de variacin inmediata, pero por definicin no es una fuente deinnovaciones genuinas.]5. Johnson escribe que La seleccin sexual es un componente relativamente pocoimportante en la teora darwinista actual, pero la seleccin sexual es quiz el temadarwiniano ms candente de la pasada dcada. [El argumento era no si la seleccinsexual es un tema que est de moda, sino si los bilogos evolucionistas contemporneosle daran un campo explicativo tan amplio como el que le asign Darwin en El Linajedel Hombre.]6. La nota al pie 3 en la pgina 41 identifica errneamente la poliploida con laautoploida, ignorando la forma evolutivamente ms potente de poliploida llamadaaloploida. [Cierto: hasta mis ms diligentes consultores cientficos, que corrigieronmuchos otros errores antes de la publicacin, pasaron este por alto. Nada importantepara el argumento principal depende de este detalle. No creo que Gould replicara a lodicho en la nota al pie: que haga lo que haga la poliploida, no explica la creacin denuevos rganos complejos.]7. Johnson llama a Otto Schindewolf un saltacionista, pero Schindewolf mantena unateora ms sutil y pas la mayor parte de su carrera estudiando cambios pequeos ycontinuos en las pautas de las suturas de los ammonites. [Es indudable que una etiquetacomo saltacionista no resume de manera adecuada la obra de toda la vida deSchindewolf, pero al menos estoy en buena compaa al emplear este trmino. ErnstMayr describi a Schindewolf como saltacionista en su libro One LongArgument (1991), pg. 46. El mismo Gould clasific a Schindewolf comomacromutacionista en Ontogeny and Phylogeny (1977), pg. 377n.]8. Johnson critica al darwinismo por no ser una ciencia experimental, pero en lugar deello debera ser juzgado como una ciencia histrica con xito por haber reunido unainformacin dispersa y diversa bajo una explicacin singular y coherente. [Este es unpunto importante, pero lo he tratado de manera exhaustiva en el libro. En el CaptuloCinco expongo este tema: Es indudable que la teora de Darwin tiene un impresionantepoder de explicacin, pero, cmo podemos saber si esverdad? Mi rechazo a aceptar elpoder unificador de la teora darwinista como el equivalente a la verdad se mantienemuy en lnea con el famoso comentario de Gould: Bien recuerdo como la teorasinttica me sedujo con su poder de unificacin cuando yo era estudiante graduado amediados de la dcada de 1960. He sentido desgana de admitirlo, pero si ladescripcin que hace Mayr de la teora sinttica es precisa, entonces esta teora, comoproposicin general, est efectivamente muerta, a pesar de su persistencia comoortodoxia de libro de texto. Vase Gould: Is a New and General Theory of EvolutionEmerging? en Evolution Now (Maynard Smith, ed., 1982).]170 171. 9. Los primeros anfibios han conservado rasgos de un pasado ictneo [No discuto quealguien pueda observar rasgos de varios organismos que parecen sealar a algn procesode desarrollo histrico. La cuestin es: cunto sabemos acerca de este proceso? Existerealmente un mecanismo sostenible para transformar a un pez en anfibio, y finalmente aun ser humano?]10. Johnson da insuficiente crdito a la transicin terpsida (huesos maxilares a huesosauditivos) como indicio convincente de macroevolucin. [Para ms material sobre estacuestin, vase mi respuesta a la resea de William Hasker, citada ms adelante. A laespera de un examen no prejuiciado de la prueba que espero alentar, acepto el ejemploterpsido por el momento como una rara excepcin del constante patrn dedesconfirmacin fsil de las expectativas darwinistas. Mi argumento era que un soloejemplo de esta clase no puede ser concluyente, e incluso esta joya de la corona delalegato fsil desde el darwinismo ilustra puntos en un pretendido zarzal y no una lneaancestral especfica conduciendo a un primer mamfero identificado. No es cosasorprendente que un ejrcito de investigadores dedicados a buscar confirmacin para unparadigma haya encontrado aqu y all alguna evidencia aparentemente confirmadora.Para evaluar el paradigma mismo hemos de considerar tambin las montaas de pruebasnegativas como la ausencia de cualquier antecesor precmbrico para los flums otipos animales. Tambin hemos de considerar si la descripcin aceptada de la secuenciade los terpsidos ha sido condicionada por presuposiciones darwinistas.]11. Johnson escribe que la posibilidad de que una entidad tan compleja [una molculade ADN o ARN] pudiese ensamblarse a s misma por casualidad sigue siendofantsticamente improbable, pero ningn cientfico ha empleado este argumentodurante veinte aos, ahora que comprendemos mucho ms acerca de las propiedades deautoorganizacin de las molculas y de otros sistemas fsicos. [Mi afirmacin apareceal comienzo de una discusin acerca de los principales escenarios sobre el origen de lavida, que intentan resolver el problema de las grandes improbabilidades estableciendoun punto de partida ms sencillo. Pensar que el problema se pueda resolver con el uso detrminos mgicos como propiedades de autoorganizacin es un mero espejismo.]12. Johnson ataca declaraciones superadas de George Gaylord Simpson y Ernst Mayr.[Estas citas (pgs. 77, 89) estn situadas en un contexto histrico para mostrar cmoprestigiosos darwinistas abordaron o anticiparon cuestiones en su tiempo.]13. Johnson no da el crdito debido a H. F. Osborn por corregir su error acerca delHombre de Nebraska,Hesperopithecus haroldcookii. [Osborn ridiculiz una y otra veza Bryan por rehusar aceptar este falso antecesor humano como evidentemente genuino.Mi argumento era que unos adversarios listos e implacables como Darrow y Menckenpodran haber confundido y ridiculizado a Osborn si hubiesen querido hacerlo, lo que noes inconsecuente con el argumento de Gould de que crticos ms comprensivos podranhaber encontrado algo bueno que decir en su defensa (o en defensa de Bryan). Por otraparte, crticos de la conducta de Osborn despus que el fiasco sali a relucir podranhaber escrito algo tan demoledor como esto: Osborn, que nunca haba mostrado unadisposicin generosa hacia los dems, simplemente cerr el pico y nunca volvi a 171 172. mencionar el Hesperopithecus en sus numerosos artculos posteriores acerca del linajedel hombre. Haba gozado de la gloria, pero dej que [su colega] recibiese el oprobiocon una retractacin clara publicada en Science. Estas son palabras del mismo Goulden su ensayo Bully for Brontosaurus (1991), pg. 442.]Creo que esto cubre casi todos los puntos suscitados. Espero que Gould volver a ladiscusin de una forma ms digna de su talento, porque muchos lectores han observadoque en realidad l y yo estamos de acuerdo en un montn de cosas. Lo que nos divideson las mismas cuestiones metafsicas que he debatido con Steven Weinberg y MichaelRuse: Es la ciencia, por definicin, simplemente una filosofa naturalista aplicada?En tal caso, es el naturalismo esencialmente lo mismo que la razn? O puede elnaturalismo mismo ser puesto en tela de juicio sobre una base racional? Mucho dependede las respuestas a estas preguntas, y por eso debera ser posible tratar acerca de estacuestin sin ofuscarse.David Hull fue franco acerca de la estrecha relacin entre el darwinismo y elnaturalismo metafsico. Su resea The God of the Galapagos apareci en Nature, vol.352, pgs. 485-86 (8 de agosto de 1991). Hull, un profesor de filosofa que ha escritoextensamente acerca de biologa y darwinismo, identifica naturalismo y razn de lamisma manera que el ensayo de Arthur Shapiro en NCSE Reports (vase ms adelante).Hull expresa esto bastante bien:Johnson encuentra dogmtico y cerrado el compromiso de los cientficos con lasexplicaciones totalmente naturalistas, pero los cientficos no tienen eleccin. En elmomento en que permitan hacer referencia a Dios o a fuerzas milagrosas para explicar elprimer origen de la vida o la evolucin de la especie humana, no tienen forma de limitaresta clase de explicacin. Por qu tiene la tierra un campo magntico, por qu losorganismos emplean los levo-aminocidos, por qu las Cajas de Ahorros se encuentrancon tan graves problemas? Ya es bien fcil responder que estos fenmenos forman partetodos del gran plan de Dios, pero en ausencia de algn conocimiento parcialmenteindependiente de Dios y de Sus intenciones, estas explicaciones no son menos vagas quelas usuales parodias del principio de la supervivencia de los ms aptos.Esto, naturalmente, es una caricatura de la racionalidad testa. Los testas no se cruzande brazos y lo atribuyen todo al gran plan de Dios, pero s que reconocen que losintentos de explicar toda la realidad en trminos totalmente naturalistas pueden dejar delado algo importante. As, rechazan los non sequiturs rutinarios del cientificismo queimpregnan la literatura darwinista: Que debido a que la ciencia no puede estudiar unpropsito csmico, el cosmos no puede tener propsito alguno; que debido a que laciencia no puede emitir juicios de valor, los valores han de ser algo puramente subjetivo;que debido a que la ciencia no puede estudiar a Dios, slo pueden haber existido fuerzasmateriales sin propsito en la creacin biolgica, y un largo etctera.Michael Ruse, Arthur Shapiro y el Simposio de Dallas. La cinta con la grabacin de laconferencia de Michael Ruse citada en el texto se puede adquirir en NCSE, P. O. Box9477, Berkeley, CA 94709. Solicitar el programa The New Antievolutionism [El172 173. Nuevo Antievolucionismo], registrado en la reunin de 1993 de la AAAS el 13 defebrero de 1993. El comentario de Arthur Shapiro, Did Michael Ruse Give Away theStore? [Es que Michael Ruse destap el pastel?] apareci en NCSE Reports,primavera de 1993, pgs. 20-21. Shapiro es profesor de zoologa en la Universidad deCalifornia, Davis. El programa de El Nuevo Antievolucionismo fue reseado enel Times Higher Education Supplement, 9 de abril de 1993, en el artculo The Ascent ofMans Ignorance por Michael Ince. Este largo artculo era muy completo en sucobertura del programa, con una sola excepcin: omiti en absoluto mencionar aMichael Ruse, aunque Ruse fue el orador ms destacado. Encuentro en esta omisin unadeliciosa irona. Como Thomas Kuhn nos ensea, un paradigma debilitado sobrevive porsu capacidad de hacer invisibles las anomalas.Arthur Shapiro participa de manera regular en discusiones con construccionistassociales, post-modernistas, tericos del feminismo y semejantes en su campus, y por ello(lo mismo que Ruse), es bien consciente de que los intentos de definir trminos comociencia con la intencin de excluir a los oponentes ideolgicos estn a menudocargados de polmicas presuposiciones filosficas y de retrica autojustificadora. Porotra parte, l desea con razn evitar el relativismo extremado y el oportunismo polticoque caracteriza en estos das a la ideologa izquierdista, as como el anti-intelectualismoy la rigidez asociada con el fundamentalismo religioso. Hay una manera de hacer esto,pero se precisa que los cientficos abandonen su mentalidad de bnker y se vuelvandispuestos a entablar un dilogo con personas que no aceptan el naturalismo cientficocomo la nica forma vlida de comprender la realidad. Para ilustrar el problema: Shapirointent invitarme al campus de Davis para hablar con bilogos, pero la invitacin fuevetada por los colegas del departamento, que teman prestar respetabilidad alcreacionismo. Est extendida la opinin entre los profesores de ciencia yadministradores que aunque en general la libertad de investigacin y expresin es cosabuena, la discusin crtica de las races filosficas del darwinismo es religin, lo queha de quedar rigurosamente excluido de las universidades seculares.El simposio en la Universidad Metodista del Sudoeste en Dallas fue particularmenteimportante a este respecto, porque los naturalistas cientficos que asistieron quedarongratamente sorprendidos ante la calidad acadmica y la cortesa que caracterizaron estaocasin. Los artculos del simposio de Dallas, incluyendo contribuciones de Ruse,Shapiro y mas, sern publicadas durante 1994 por la Foundation for Thought and Ethics[Fundacin para el Pensamiento y la tica]. Aqu tenemos un informe de la conferenciaen los NCSE Reports dado por el participante darwinista K. John Morrow de laUniversidad Texas Tech: Mis sentimientos positivos acerca del simposio superaron amis aprensiones. La operacin estuvo bien organizada, los anfitriones constantementecorteses, la discusin tuvo lugar en un plano intelectual. Los participantes parecangenuinamente comprometidos con establecer sus puntos de vista sobre la base deldiscurso lgico.Invito a los naturalistas cientficos a que asistan a otras conferencias donde se suscitenestas cuestiones, y que vean por s mismos si es posible discutir acerca de la metafsicadel naturalismo cientfico a un nivel intelectual similarmente elevado. 173 174. William Provine and First Things. El artculo en una revista contra el que Provine diosu mordaz respuesta es mi Evolution as Dogma: The Establishment of Naturalism,en First Things, octubre de 1990. Las respuestas de Provine, Gareth Nelson, IrvingKristol, Thomas Jukes y Matthew Burke aparecieron en el nmero de noviembre. Todoel simposio fue reeditado en forma de folleto por la Foundation for Thought and Ethics[Fundacin para el Pensamiento y la tica]. Se pueden solicitar copias a HaughtonPublishing Company, P.O. Box 180218, Dallas, TX 75218-0218 (tel.: 1-214-288 7511).Este parece un buen lugar para insertar un poco de publicidad para First Things, unadestacada revista de la que tengo el honor de ser un frecuente colaborador. Siento unagran deuda de gratitud hacia los editores Richard John Neuhaus, James Neuchterlein yMatthew Burke por el apoyo que me han prestado. Para la suscripcin, envese uncheque por 24 dlares para la suscripcin por un ao (10 nmeros) a First Things, Dept.FT, P.O. Box 3000, Denville, NJ 07834-9847.Reseas de evolucionistas testas. A mi juicio, la mejor de estas es la de William Hasker,Mr. Johnson for the Prosecution, en Christian Scholars Review, vol. 22, pgs. 177-86(diciembre de 1992). Mi respuesta a esta resea y la rplica de Hasker aparecen en elsiguiente nmero del mismo volumen, en las pgs. 297-308. Otra resea que hace frentea las cuestiones de una manera bastante completa es la de Nancey Murphy, PhillipJohnson on Trial: A Critique of His Critique of Darwin, en Perspectives on Scienceand Christian Faith, vol. 45, pgs. 26-36 (marzo de 1993). Para un fogoso debate entreHoward Van Till y yo, vase God and Evolution: An Exchange, en el nmero dejunio/julio de First Things. Van Till se sinti ofendido por mi descripcin de la posicinacomodacionista como naturalismo testa en mi artculo Creator or BlindWatchmaker? en el nmero de enero de 1993 de First Things. No me arrepiento. Parauna crtica ms limitada y ambivalente, vase la resea de Owen Gingerichen Perspectives on Science and Christian Faith, vol. 44, pgs. 140-42 (marzo de 1993).Las citas de Richard Dawkins acerca del relojero ciego proceden del primer captulo desu libro con este ttulo [The Blind Watchmaker]. Yo introduje el concepto de la tesisdel relojero ciego en una conferencia publica en la Universidad de California en Irvinea principios de 1992. Est disponible la cinta de video de esta conferencia, con unanimado perodo de coloquio, con el ttulo de Darwinism on Trial, del catlogo deReasons to Believe, P.O. Box 5978, Pasadena, CA 91117. Tambin hay cintas de videode conferencias disponibles de Access Research Network, P. O. Box 38069, ColoradoSprings, CO 80937-8069. Escriba para solicitar detalles.Hay otras dos publicaciones de 1993 que merecen mencin aqu. Un simposiotitulado Man and Creation: Perspectives on Science and Theology, editado por MichaelBauman, ha sido publicado por Hillsdale College Press. Contiene ensayos mos y devarias otras personas destacadamente involucradas en estas cuestiones, incluyendovarios de mis crticos evolucionistas testas. Esta coleccin con cubiertas blandas esapropiada para su uso en aulas universitarias, y se puede solicitar a Hillsdale College174 175. Press, Hillsdale MI 49242. Luego, la American Scientific Affiliation ha lanzado unanueva edicin de su folleto Teaching Science in a Climate of Controversy, que se trataen el Captulo Diez de este libro. La nueva edicin contiene unos excelentes materialesde enseanza para desarrollar capacidades de pensamiento crtico en los estudiantes deciencia. Se puede pedir al Committee for Integrity in Science Education, AmericanScientific Affiliation, P.O. Box 688, Ipswich, MA 01938-0668.La nave que se hunde. Ruego la indulgencia de los lectores por la metfora quizexcesivamente dramtica del ltimo prrafo. A un escritor se le debera permitir su pocode diversin. La referencia a mecanismos de alta tecnologa de contencin dedesperfectos tiene en la mira a la escuela de pensamiento representada por la obra deStuart KauffmannOrigins of Order (1993). Supongo que esto es lo que tena Gould enmente cuando se refiri a las propiedades de autoorganizacin de las molculas y deotros sistemas fsicos. Si los gobernantes de la ciencia realmente tienen la intencin desaltar a este bote salvavidas, estar bien dispuesto a participar en la discusin queseguir, pero creo que despus de haber medido los riesgos decidirn quedarse en lanave que se est hundiendo, tratando de cerrar las vas de agua.175