Policitas juveniles en republica dominicana

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    25-Jul-2015

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  • POLTICAS DE JUVENTUD EN AMRICA LATINA: EVALUACIN Y DISEO

    SITUACIN DE LOS JVENES DOMINICANOS Y EVALUACIN DE LAS POLTICAS DE JUVENTUD EN LA

    REPBLICA DOMINICANA 1990-1995

    Ramn Tejada Holgun

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    TABLA DE CONTENIDOS I. CARACTERSTICAS DE LA JUVENTUD DOMINICANA

    1. Introduccin 1.1. Definiciones de juventud en repblica dominicana 1.2. La imagen reflejada en el espejo de los adultos 1.3. El mundo de la juventud dominicana actual

    2. Perfil del joven dominicano 2.1. Matrimonio y trabajo como estrategia de supervivencia familiar 2.2. Patrn conyugal de los jvenes dominicanos 2.3. Relaciones sexuales y embarazo 2.4. La formacin de las parejas jvenes 2.5. Educacin: nivel de instruccin y asistencia a centros de enseanza 2.6. La actividad econmica en los jvenes 2.7. Migracin

    2.7.1. Los jvenes y las migraciones internas 2.7.2. Los jvenes y las emigraciones internacionales

    2.8. Bebidas alcohlicas, tabaco y drogas 2.9. Los jvenes, la poltica y la participacin 2.10. Estilos de vida y cultura juvenil

    II. POLTICAS DE JUVENTUD

    1. Introduccin 2. Legislacin 3. Polticas sociales 4. El gasto del gobierno en juventud

    4.1. Becas y viajes de estudio 5. La DGPJ o la ODC ?

    5.1. La DGPJ 5.2. La ODC

    6. Conclusiones y recomendaciones III. BIBLIOGRAFA COMENTADA

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    PRIMERA PARTE: CARACTERSTICAS DE LA JUVENTUD DOMINICANA 1. INTRODUCCIN1 El concepto "juventud" deviene esquivo, escurridizo y polivalente. Sobre su significado es difcil lograr acuerdos entre los diversos investigadores y los ejecutores de polticas. Pero, si difcil es hablar de "la juventud" en general, y de la dominicana, en particular, an ms difcil es estudiar "las polticas de juventud" en el contexto de la situacin de la investigacin en la actualidad y de la forma en que los distinto agentes se encierran en parcelas, evidencindose la existencia de escasa coordinacin entre los mismos: polivalencia del concepto y fragmentacin de las actividades. En primer lugar, porque la limitada disponibilidad de datos bloquea la posibilidad de comparacin entre las diferentes pocas, o la convierte en ms que tortuosa. Aunque es indudable que con paciencia, tiempo y un equipo multidisciplinario, podra llegarse a un buen diagnstico del sector. Es necesario refinar las herramientas de anlisis y estudio para establecer parmetros que nos permitan unificar los diversos criterios de las informaciones dispersas. Los limites temporales y de recursos, nos hacen ser ms modestos, por el momento. Slo deseamos contactar las dificultades del anlisis y la necesidad de asumir el perfil del joven dominicano que realizamos en el presente texto como un pequeo esbozo, una cadena de ideas y planteamientos que pretenden ubicar los aspectos esenciales que debern ser profundizado en estudios posteriores. El segundo obstculo se relaciona con las caractersticas de nuestra nacin: la limitada institucionalidad, la ausencia de polticas concretas y explcita sobre el tema que nos ocupa y la falta de continuidad, monitoreo y coordinacin de las actividades pblicas y privadas. En este contexto la evaluacin de las actividades publicas en favor de la juventudes es algo ms que difcil: "Es necesario resaltar que en la Repblica Dominicana no se cuenta con un sistema centralizado de procesamiento y divulgacin de estadsticas relativas al rea social y ni siquiera existen subsistemas sectoriales"2. La situacin es ms grave precisamente en aquellas dependencias que ms se relacionan con las polticas de juventud (educacin, salud, seguridad social y deportes y recreacin). 1.1. Definiciones de juventud en Repblica Dominicana Es evidente que antes de abordar nuestro tema se necesita delimitar claramente los parmetros que lo definen. Aunque debe subrayarse la polisemia del concepto juventud: Toda poca y grupo social crea su propia imagen de la juventud. Hubo un tiempo, aquella mtica era de los hippies, del mayo francs de 1968, en el que para los inspiradores de las grandes rebeliones juveniles de los 60 la juventud era ms que nada "una visin del mundo", "un estado del espritu", una actitud frente a la vida sin importar la edad. As la juventud se asociaba a los nuevos valores, a la revolucin sexual, a las grandes transformaciones sociales. Quizs esta "manera" de definir la juventud, como muchas de las ideas de los 60, tiene una aureola romntica que fascina, seduce y hasta reconforta. Pero, dan la imagen de que el objeto de estudio es algo voltil, difcil de aprehender. Existen otros criterios, ms operativos:

    1 Este captulo es una profundizacin y ampliacin del texto: La juventud dominicana o la fbula del futuro heredado. Ponencia que presentamos en el foro para ejecutivos de medios de comunicacin social. Santo Domingo, 5 de mayo de 1993.

    2 Santana, Isidoro y Rathe, magdalena (1993): Reforma social: una agenda para combatir la pobreza" Ediciones de la Fundacin Siglo 21, Santo Domingo. p. 12. Este texto parte de una investigacin patrocinada por el BID, su objetivo principal es "identificar los principales problemas sociales y sus posibles soluciones". La visin de los autores sobre las dificultades de recopilacin de informacin cobra, as, mayor relevancia.

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    1. El biolgico: la juventud es la etapa ubicada entre la pubertad y la finalizacin del desarrollo corporal. 2. De naturaleza social, cambiante segn "las sociedades y los grupos a que se le aplique, ya que considera el tiempo de formacin y de ocio previo al desempeo de posiciones sociales independiente"3 3. Una mezcla de los criterios anteriores, considera la juventud como la etapa entre la pubertad y la capacidad social de formar familia. Estas definiciones plantean un serio problema a la hora de poder delimitar claramente quin es joven y quin no y el tipo de poltica a disear a su favor. Esencialmente porque harn depender la definicin de las peculiaridades nacionales, culturales y an regionales. Los demgrafos lo definen en funcin de la edad. Unos sostienen que la juventud empieza a los 15 y termina a los 24, otros extienden el limite hasta los 29. La ventaja de esta ltima definicin es su operatividad, ya que permite hacer un anlisis estadstico de la situacin de un sub-grupo poblacional concreto; adems delimita los beneficiarios de las actividades que se realizan en favor de ese grupo etreo. Los estudios realizados en Dominicana definen la juventud desde el punto de vista demogrfico, pero no existe acuerdo sobre los lmites de edad. Antonio B. Menndez Alarcn utiliza el intervalo de 16 a 28 aos4; para Isidoro Santana, Carmen Gmez y Antonio Tatis el grupo etreo joven comprende de los 15 a los 295. Roberto Cass, y Ramn Tejada Holgun la ubican entre las edades de 15 a 246. Otros estudiosos hablan de la juventud sin especificar con claridad el segmento al cual se refieren7. Es evidente que este abanico de definiciones y delimitaciones etreas afecta la definicin de polticas sobre juventud. En el sector pblico la situacin no es diferente, en el "Plan de Accin 1985", elaborado por el Gobierno Dominicano a travs del Comit Dominicano para el Ao Internacional de la juventud, se eligen los lmite de 15 a 24 aos. En el "Informe Terminal del Proyecto" para la promocin de la participacin de la Juventud en actividades de Desarrollo econmico y Social, se establece que el limite inferior del grupo etreos estar ubicado entre 12 y 14 aos y el lmite superior entre 24 y 26 aos. En otras palabras ni entre los investigadores, ni las instituciones que trabajan con los jvenes existen acuerdos sobre los lmites etreos que definen la juventud.

    3 CEPAL (1985): Situacin y Perspectivas de la Juventud en Amrica Latina. en, Estudios e Informes de la CEPAL. p. 20.

    4 Menndez Alarcn, Antonio (1987), El Universitario Dominicano: Encuesta sobre Actitudes, Costumbres y Expectativas, Instituto Tecnolgico de Santo Domingo -INTEC-, Santo Domingo.

    5 Carmen, Gmez y Tatis, Antonio (1985): "Los Jvenes en Repblica. Dominicana.", Boletn "Poblacin y Desarrollo", ao III, Abril-Diciembre 1985, IEPD-PROFAMILIA. - Santana, Isidoro (1986): Empleo y juventud en Repblica Dominicana. Contenido en INTEC-UNICEF, Juventud: Situacin y Perspectiva en la Repblica Dominicana. Recopilacin de las ponencias presentadas en el Seminario Sobre la Juventud. INTEC, Santo Domingo, 1986.

    6 Cass, Roberto (1988): Juventud y Sociedad en Repblica Dominicana. Contenido en Torres-Rivas, Edelberto, editor, Escpticos, narcisos,rebeldes: 6 estudios sobre la juventud, FLACSO, San Jos, 1988. pp 209-268. Tejada Holgun, Ramn, et. al (1993): Encuesta Nacional de Jvenes de 1992, Centers for Disease Control and Preventions-Instituto de Estudios de Poblacin y Desarrollo (IEPD) de PROFAMILIA, Santo Domingo.

    7 Cfr. Varios de los trabajos contenidos en el texto de UNICEF-INTEC, citado. Tambin: Sili, Rubn (1994): Los jvenes trabajadores en el medio urbano. En: Estudios Sociales, Ao XXVII, Nmero 97, Julio-Septiembre, 1994.

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    1.2. La imagen reflejada en el espejo de los adultos Al margen de las definiciones, el imaginario alimenta ilusiones, fantasas y pesadillas sobre el significado de ser joven. Cuando se dice "juventud" hay quienes piensan en una etapa idlica, potica, que se recuerda con vehemente pasin, con oculto deseo de retornar a ese tiempo en que creemos que el mundo nos pertenece y en el que no hay obstculo que no pueda ser vencido. Hay quienes hablan de la tierna y bella locura de la juventud, del sentido de libertad que hay en ese hermoso ir de all para ac con el nico propsito de buscar placer y satisfaccin, con tiempo para el ocio y el amor, sin ataduras, sin responsabilidad. Pero todo eso no es ms que poesa, literatura. La nostalgia de aquel momento recompone los trozos de vidas destrozado por la marginacin, el escaso estimulo a la realizacin plena de nuestras capacidades, las dificultades para formar una nueva familia y la crueldad de un mundo hecho por y para los adultos. En realidad "los jvenes" no forman un grupo homogneo. Si bien hubo quienes vivieron aquella etapa exentos de limitaciones y deseos insatisfe-cho, para la mayora no fue, ni es, as. La clase social a la que se pertenece, la situacin socioeconmica y poltica de la nacin en que se desarrolla el joven, el nivel educativo y la capacidad intelectual de los padres y las madres, el sexo y la diferencias de condiciones existentes en las zonas rurales y urbanas, sin hablar de los desequilibrios regionales, gravitan de forma determinante en la situacin de la juventud. Adems de la tierna e ilusa idea de que la juventud es la mejor etapa de la vida, el joven debe escuchar constantemente la falacia de que la juventud de hoy es peor que la de ayer. Son, los jvenes, vctimas del prejuicio y el estigma: hubo una poca en que, para los sectores rectores de la vida poltica nacional, ser joven era sinnimo de revoltoso, de rebelde sin causa, ni motivo. En la actualidad la imagen del joven de los barrios pobres es la del drogadicto, el delincuente, el vago irresponsable e imprudente que no desea trabajar, ni estudiar, que suea con emigrar hacia lo Estados Unidos en donde, de seguro se dice, se dedicar al trfico y consumo de narcticos. Durante cierto tiempo la juventud estudiantil dominicana ocup las pginas de los diarios, como parte de la vanguardia de la lucha poltica. Actualmente hablar de la juventud en los medios de prensa es hablar del trfico y consumo de drogas, del asesinato y de los ajustes de cuenta; podramos decir que se le ha satanizado. Al mismo tiempo y contradictoriamente se nos habla de que la juventud es el futuro, de la necesidad de un nuevo y joven liderazgo nacional. Evidentemente que se est hablando de diferentes "tipos" de jvenes: por un lado, se estigmatiza y sataniza a los residentes en los barrios "marginados" y "populares", a los que frente a una sociedad en crisis, "anmica", abandonan los centros de enseanza y se incorporan tempranamente al mercado de trabajo, o suean con un viaje al extranjero, o, unos pocos, se precipitan a la pesadilla fantstica que la comercializacin y el consumo de drogas les promete; y por el otro lado, se piensa en los que han tenido acceso a la educacin, que han podido desarrollar sus capacidades intelectuales e irrumpen en la vida pblica como polticos, jvenes empresario y etctera. 1.3. El mundo de la juventud dominicana actual La juventud no flota en el aire, es resultado de las especificidades de la sociedad en que se desempea. Los roles de la juventud descansan sobre los valores de un mundo adulto, que se le impone y el cual no pueden cambiar a voluntad. La crisis econmica dominicana ha ido creando una gran cantidad de "pobres", segn cifras del PNUD de 1984 a 1989 las personas ubicadas bajo la lnea de pobreza pasaron de un 47% a un 57%, esto significa que en 1989 existan en el pas unos 3 millones 875 mil 734 personas definidas como pobres. En ese mismo perodo se ha observado un acentuado proceso de concentracin del ingreso, segn la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de las Familias (ENIGF) realizada por el Banco Central en el 1984 el coeficiente de Gini fue de 0.43, mientras que para 1989, segn la Encuesta de Gasto Social de la Familia,

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    realizada por el PNUD-Banco Central, se elev a 0.51.8 En efecto, el deterioro de las condiciones de vida de la poblacin dominicana en los ochenta ha sido documentado por la mayora de los estudiosos de los fenmenos econmico.9 Para 1991, utilizando como fuente de datos la Encuesta Demogrfica y Salud de 1991 (ENDESA-91), se calcul que el 33.7% de los hogares dominicanos tienen sus necesidades mayormente insatisfechas, el 38.8% tiene sus necesidades medianamente satisfechas y slo el 28% pertenece al selecto grupo que tiene sus necesidades bsicas mayormente satisfechas. Pero, si bien la crisis econmica empobrece la existencia material de una gran parte de la poblacin dominicana, la crisis de las instituciones polticas, en especial la de los partidos y del sistema electoral, junto a la crisis social y el escaso acceso que tienen los jvenes a una educacin integral, empobrece la existencia espiritual, y esta nos afecta a todos y en especial a las nuevas generaciones.10 En la actualidad la sociedad dominicana va pasando de un modelo econmico a otro. Atrs se deja la poca de la industrializacin por sustitucin de importaciones, del estmulo a la produccin nacional y a la agroexportacin con nfasis en la industria azucarera. Actualmente se ha redefinido nuestra forma de integra-cin al mercado mundial, privilegindose la "produccin" de bienes y servicios que se comercializan en el exterior (Zona Franca y turismo). Tal transformacin ha creado tambin un cambio en las pautas de conducta y los valores de los jvenes. El fenmeno de los "Sanky Panky"11, de los jvenes que venden sus cuerpos sin importar el sexo del comprador, es paralelo al auge del turismo, y de la forma en que una vez se vendieron las playas dominicanas en el exterior. En las zonas aledaas a las Playas ser Sanky Panky o enamorar extranjeras son parte de las estrategias de supervivencia de las familias. Sin querer echarle la culpa de todos los males al nuevo esquema econmico, debemos admitir que el tristemente famoso "ajuste estructural" y esta liberalizacin de la economa se realizaron de forma anrquica, sin previa planificacin y a expensas de la poblacin.12 No hay que hablar de lo lento que ha resultado adecuar el sistema educativo al nuevo esquema de 8 Santana, Isidoro y Rathe, Magdalena (1992): EL impacto distributivo de la Gestin Fiscal en la Repblica Dominicana Ediciones de la Fundacin Siglo 21, Santo Domingo. p. 23.

    9 Cfr. Lozano, Wilfredo (1994): Pobreza, gasto sociales y gobernabilidad: El caso dominicano. Trabajo presentado en el "Seminario sobre Pobreza Urbana y Gobernabilidad Local", celebrado en Mxico, D.F. julio 7-9, 1984. Meca.

    10 Cfr. Brea, Ramonina; Duarte, Isis; Tejada Holgun, Ramn y Bez Clara (1995): Estado de situacin de la democracia dominicana, Pontificia Universidad Catlica Madre y Maestra, Santo Domingo.

    11 A finales de los 70 e inicios de los 80, se intensific el turismo en la Repblica Dominica. Algunos "paquetes turisticos" venda nuestro pas, como "destino sexual", en especial como "paraiso homosexual". Es as como surge en nuestras playas, los Sanky Panky. Estos jvenes no se reconocen a s mismos ni como homsexuales, ni bisexuales, asumen su actividad como un trabajo. Lamentablemente no se han realizado estudios importantes sobre este fenmenos, slo se encuentran algunos reportajes periodisticos. El Sanky Panky es casi siembre un joven de color oscuro, residente en las localidades aledaadas a la playa, que aprende a hablar uno o varios idiomas en su contacto con los turistas, sin saber escribir su propio idioma. Muchas veces su pareja sexual (hombre o mujer) no le retribuye en moneda sus favores, sino que le permite quedarse con l o ella en el hotel, le obsequia ropa o algunos artculos del hogar para su familia.

    12 cfr. entre otros, Lozano, Wilfredo, 1994; Santana, Isidoro y Rathe, Magdalena, 1992; Ceara Hatton, Miguel y Croes Hernndez, Edwin 1993: El gasto pblico social de la Repblica Dominicana en la dcada de los ochenta. Santo Domingo, Centro de Investigacin Econmica para el Caribe y UNICEF, Santo Domingo. Una visin diferente es ofrecida por Dauhajre, Andrs et. al. (1994): Estabilizacin, apertura y dinmica de la desigualdad y la pobreza

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    insercin en la economa mundial. Y de como lo anacronismo de nuestro sistema educativo afecta particularmente a los jvenes. Por otro lado el proceso inflacionario del que se dijo que haba sido superado, y hoy retorna con ms bros, abarata considerablemente el precio de la fuerza de trabajo, reduce considerablemente el salario real. Segn el Centro de Investigaciones Econmicas (CIECA) el salario mnimo nominal de 1995 (RD$ 1040.00) tiene menos poder de compra que el salario de 1970 que era de RD$ 60.0013, ya que eso RD$ 1040.00 equivalen a uno RD$ 41.00 de 1970. 2. PERFIL DEL JOVEN DOMINICANO La reduccin de la Tasa Global que ha sido consistente desde los 60 hasta la fecha, pasando de 7.5 en los 60 a 3.3 en 1988-1991, segn datos de la Encuesta Demogrfica y de Salud (ENDESA-91). Esta reduccin de la TGF y la reduccin de la mortalidad es causa principal del relativo envejecimiento de la poblacin dominicana; aunque es una poblacin que todava puede ser clasificada como joven, aunque en un lento proceso de envejecimiento. Para 1995, segn las Proyecciones de Poblacin del Instituto de Estudios de Poblacin y Desarrollo y la Oficina Nacional de Planificacin, haba 7,9915,321 habitantes, de los cuales 1,549,697 son jvenes de 15 a 24 aos. Este segmento poblacional constituye el 19.6% de la poblacin dominicana. La mayora viven en las zonas urbanas, 58.4%. Existe un porcentaje ligeramente mayor de varones (51.6%) que de mujeres. En trminos relativos y absolutos ha ido aumentando el segmento poblacin con edad suficiente para incorporarse formalmente en al mercado de trabajo. Este aumento trae consigo una mayor demanda de empleo, de educacin (universitaria, secundaria), viviendas, salud, necesidades bsica que deben ser provista a ese segmento poblacional tan importante. 2.1. Matrimonio y trabajo como estrategia de supervivencia familiar Como en la mayora de los pases latinoamericanos y del Caribe, las mujeres dominicanas tienden a formalizar algn tipo de unin desde muy temprana edad. En efecto, segn la Encuesta Nacional de Jvenes (ENJOVEN 92) el 45.1% de las mujeres de 15 a 24 aos ya haba contrado algn tipo de unin. Segn los datos de la Encuesta Demogrfica y de Salud (ENDESA-91) la edad mediana de la primera unin de la mujer es de 19 aos. Existe una relacin directa entre el nivel educativo y el retardo de la edad a la primera unin. En efecto segn los datos de la ENDESA-91,la edad mediana de las mujeres de 25 a 49 aos sin educacin es 16.6, mientras que para la universitarias es 24.8. Asumiendo que las jvenes ms educadas, poseen mayor capacidad de incorporacin al mercado de trabajo y por lo tanto mayores posibilidades de generacin de ingreso, podra sostenerse la hiptesis de que el matrimonio a temprana edad es parte de las estrategias de sobrevivencia de las familias dominicanas. "La unin a muy temprana edad puede estar relacionada, sobre todo a una "estrategia de sobrevivencia" de las familias de menos ingresos, y a la imposibilidad de costear la educacin, ya sea universitaria o tcnica, de todos los miembros jvenes de la familia."14 En el cuadro 1.1 se muestran los porcentajes de jvenes alguna vez casados, los que asisten a centros de enseanzas, los incorporados a la PEA y los que completaron 13 aos de estudios, es decir que finalizaron la secundaria. Se puede observar que a medida que aumenta la edad de la mujer, disminuye sustancialmente el porcentaje que asiste a un centro de enseanza, aumenta

    en la Repblica Dominicana: 1986-1992. Fundacin Economa y Desarrollo, Santo Domingo. Meca.

    13 La tasa oficial de cambio para 1995 es de RD$12.50, por lo tanto los RD$1040.00 son equivalentes a US$83.20. Para 1970 la tasa oficial era de un dlar por cada peso, por lo tanto el salario mnimo de la poca era de US$60.00

    14 Tejada Holgun, et. al., 1993. p. 9.

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    sustancialmente el de unidas o casadas y aumenta su incorporacin a la PEA, aunque en la misma medida de el de unidas o casadas. Los datos permiten elabora la hiptesis que el abandono de la escuela no se relaciona con la finalizacin de los estudios, ya que apenas un 15.5% de las de 20 a 24 aos termin los estudios secundarios. Este cuadro sugiere que muy probablemente el abandono de los estudios se relaciona con la formalizacin de una unin. En el caso de los varones se observa que a medida que aumenta la edad, disminuye el porcentaje de los que asisten a la escuela, aumenta el porcentaje que ha formalizado alguna unin, el porcentaje de incorporados a la PEA llega a niveles mximos y apenas un 9.8% de los de 20 a 24 aos ha completado los estudios secundarios. Lo que podra sugerir que el abandono de las escuelas de los jvenes varones se relaciona con su incorporacin al mercado de trabajo. Es decir con la necesidad de ingresos. Pero los jvenes de 15 a 24 aos que trabajan, no poseen los ingresos necesarios para la formacin de una familia. Alrededor de nueve de cada diez mujeres y siete de cada diez joven de todo el pas que trabajan tenan ingresos de menos de RD$ 1,501.00, al momento de la aplicacin de la Enjoven 92. En el Distrito nacional los ingresos de los varones son mejores que los de las rea rurales, seis y ocho de cada diez, respectivamente, recibe menos de RD$ 1,501.00. La situacin de la mujer es relativamente parecida en ambas rea de residencia. La capacidad de los jvenes de 15 a 24 aos de formar y mantener una familia es, pues, sumamente limitada. Sin embargo, el 45.2% de las mujeres y el 15.1% de los varones ya haba formalizado algn tipo de unin para 1992. CUADRO 1.115 PORCENTAJE DE JVENES SEGN DIVERSAS CARACTERSTICAS POR GRUPOS DE EDAD Y SEXO, REP. DOM. 1992 Mujeres Hombres Total 15 a 19 20 a 24 Total 15 a 19 20 a 24 % que asiste a la escuela

    44.5 60.4 25.2 41.3 56.7 19.6

    % alguna vez casado(a)

    45.1 30.4 62.8 15.0 4.0 31.1

    Incorporados a la PEA

    42.0 33.4 52.3 86.0 81.1 93.1

    % completo de estudios secundarios

    9.4 4.3 15.5 4.7 1.3 9.8

    Fuente: Enjoven 92. Por qu las jvenes se casan y los jvenes se incorporan al mercado de trabajo? Los patrones culturales predominantes asignan a la mujer un conjuntos de "roles" en los que el hogar y la familia son el centro fundamental, mientras que los roles del hombres tienen como foco principal las actividades econmicas fuera del hogar. Es preferible, desde este punto de vista y segn la cultura predominante, que la mujer forme su familia desde muy joven, y el hombre se incorpore a las actividades productiva, para prepararse a cumplir su rol fundamental de proveedor de las necesidades del hogar. Los datos de la Enjoven pareceran corroborar estos argumentos": El 54.9% de las mujeres jvenes (de 15 a 24 aos) y slo el 85% de los hombres de 15 a 24 declararon ser soltero, es decir "nunca unido ni casado". Mientras que el 42% de las mujeres est incorporada a la PEA frente al 85.9% de los varones. "La edad en que una mujer se casa afecta los eventos del resto de sus vidas. Es funcin de otros factores, pero est relacionada ntimamente con su nivel de instruccin; es una relacin que va en dos direcciones:

    15 Tomado de Duarte, Isis y Tejada Holgun, Ramn (1995): Los hogares dominicanos: El mito de la "familia ideal" y los tipos de jefaturas de hogar. IEPD-PROFAMILIA y FNUAP. Santo Domingo.

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    cuanta menos instruccin tenga una mujer, mayores posibilidades tendr de casarse ms temprano; y cuanto ms temprano se case, menos posibilidades tendr de completar la escuela"16 Los estudios realizados han demostrado que existe una relacin directa entre el bienestar de la mujer y el matrimonio o unin a edades mas tardas. 2.2. Patrn conyugal de los jvenes dominicanos En Repblica Dominicana el tipo de unin predominante es la unin libre, como ya ha sido documentados por numerosos estudios17, y no el matrimonio. Los jvenes dominicanos de ambos sexos, tambin, prefieren la unin libre (28.7% de las mujeres y 8.8% de los varones) y no la unin legal o matrimonio (5.8% y 1.5% mujeres y hombres respectivamente). Las uniones libres son de menos duracin que los matrimonios, lo cual afecta considerablemente la estabilidad de las familias18. Esta situacin es confirmada en nuestro pas, podra decirse que con cierto dramatismo, especialmente en el caso de las mujeres. Es preocupante observar que segn la Enjoven 92 el 7.3% de las jvenes de 15 a 19 aos del pas ya ha roto su primera unin. Una proporcin menor de los hombres, el 4.7%, dijo estar separado o divorciado. Esto significa que de las 382 mil 820 mujeres de 15 a 19 que haba en el pas en el 1992, 27 mil 946 ya haban roto alguna unin. Y en el caso de los varones de los 396 mil 4 adolescentes, 18 mil 612 eran separados o divorciados. 2.3. Relaciones sexuales y embarazo Tres hallazgos de la Enjoven relacionados con el uso de anticonceptivos y las relaciones sexuales sugieren la existencia de un grave problema, que posiblemente remita, esencialmente, a las peculiaridades culturales de los dominicanos. A pesar de que 99% los jvenes dominicanos conocen por lo menos un mtodo anticonceptivo moderno, la pastilla diarias, por ejemplo; de que el 65% de las mujeres jvenes y el 56.1% de los varones ha usado algn mtodo anticonceptivo, el 85.5% de las jvenes que han tenido relaciones sexuales han salido embarazadas. El embarazo a edades tempranas es, por cierto, uno de los problemas ms preocupantes en las adolescentes. (26.2% de todas las mujeres de 15 a 19 aos del pas y el 78.5% de las que han tenido relaciones sexuales del mismo grupo etreo han salido embarazadas alguna vez). Las uniones a edades tempranas se ha demostrado que son sumamente inestable y si a esto le aadimos la presencia de un hijo, luego de la ruptura de las uniones el desarrollo de las jvenes se ver seriamente obstaculizado, ya que la tradicin es que sea la mujer quien se encargue de la crianza y cuidado de los hijos. Este es otro de los jinetes del apocalipsis de las adolescentes. Estas jvenes se vern obligadas a una de las tres opciones siguientes: A) Incorporase al mercado de trabajo en actividades poco remuneradas, debido a su poca calificacin y a sus necesidades perentorias. B) A formalizar una nueva unin, que le garantice cierta estabilidad econmica. C) Ha retornar al seno de la familia. En el contexto actual, la segunda opcin parece ser la que un nmero mayor de jvenes elige. 2.4. La formacin de las parejas jvenes. 16 Singh, Susheela y Wulf, Deirdre (1990): Adolescentes de hoy, Padres del Maana: Un perfil de las Amricas, The Alan Guttmacher Institute, New York, 1990.

    17 Cfr. Duarte, Isis y BEz, Clara (1989): Poblacin y Condicin de la Mujer en Repblica Dominicana, Santo Domingo, IEPD-PROFAMILIA.

    18 Cfr. Singh, Susheela y Wulf, Deirdre, 1990.

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    Un hecho sorprendente es que casi la mitad de los hombres y un relativamente bajo porcentaje de mujeres jvenes (14.5%) unidos o casados viven con ambos o algunos de sus padres (Cuadro 1.2). Relacionando este y otros hallazgos podemos argumentar que: En primer lugar, el mayor porcentaje de jvenes varones que vive con sus padres se relaciona a la idea predominante en nuestro pas de que es el hombre quien debe proveer las necesidades de los hogares, determina que cuando estos son muy jvenes o la situacin econmica les impide cumplir el "rol" que se les ha asignado, la familia, principalmente el padre, del esposo o marido tiende a hacerse cargo, de alguna manera, con parte de las responsabilidades del joven, con ms frecuencia que los familiares de su compaera. En el cuadro 1.2 se observa que los varones casados o unidos tienden a vivir con ambos padres, en mayor medida que las mujeres. Este est ligado a la idea anterior. En efecto, es probable que aquellas familias en que los progenitores permanecen unidos tengan mayores posibilidades de auxiliar a sus hijos varones unidos o casados. Es decir, que aquellos varones que poseen un mnimo de recursos y los que sus familias no estn en capacidad de albergar son los que logran formar un hogar aparte. En segundo lugar, en el caso de la mujeres, el menor porcentaje viven con uno o ambos progenitores se asocia a la idea siguiente, en la medida en que la mujer joven tiende a casarse con hombres de ms edad y que el varn forma pareja con mujeres ms jvenes o de su misma edad, las uniones de los varones jvenes necesitara ms del auxilio familiar, que las de las mujeres jvenes. Estos argumento podran explicar el bajo porcentaje de mujeres casada o unidas que viven con ambos o algunos de sus padres y el alto porcentaje que vive solas. Por otro lado, se debe tomar en cuenta la situacin de la vivienda en el pas. Se ha calculado que para el perodo 1990-200, anualmente se necesitarn, alrededor de 70 mil nuevas viviendas19. Son las parejas jvenes las ms afectadas con la situacin de la vivienda. As la formacin de una nueva familia por va del casamiento o unin de las parejas no coincide, necesariamente con la formacin de un nuevo hogar20. CUADRO 1.2 DISTRIBUCIN PORCENTUAL DE JVENES DE 15 A 24 AOS SEGN RESIDENCIA CON SUS PADRES POR SITUACIN CONYUGAL Y SEXO. REP. DOM. 1992 Solteros Unidos y

    casados Divorciados/separados/

    viudos Mujeres Vive con ambos padres 43.2 6.4 32.2 Vive con la madre 21.7 7.0 25.7 Vive con el padre 6.8 1.1 6.0 No vive con alguno 28.3 85.5 36.1 Total 100.0 100.0 100.0 Hombres Vive con ambos padres 48.5 29.2 37.0 Vive con la madre 28.0 12.3 37.0 Vive con el padre 7.2 2.9 3.3 No vive con alguno 16.3 55.6 22.7 Total 100.0 100.0 100.0

    19 IEPD/ONAPLAN (1990): Repblica Dominicana. Proyecciones de necesidades de viviendas por regiones y subregiones. 1980-2000. Santo Domingo.

    20 Duarte, Isis y Tejada Holgun, Ramn, 1995.

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    Fuente: ENJOVEN-92. 2.5. Educacin: nivel de instruccin y asistencia a centros de enseanzas Numerosos estudios21 han planteado la necesidad de revisar nuestro sistema educativo, se argumenta que las escuelas y universidades deben ser adecuadas a los cambios producidos en el mundo moderno y sobre todo a la nueva manera en que se inserta la economa dominicana al mercado mundial. Segn estudiosos del fenmeno educativo, los programas de las escuelas son obsoletos, por lo que la formacin que se les ofrece a nuestros jvenes resulta ineficaz e incapaz de ayudarles en su bsqueda de mejores condiciones de existencia y en su temprana insercin en los mercados laborales. Las cifras elaboradas por el Centro de Investigacin Econmica para el Caribe -CIECA- nos dicen que para 1980 el 13% de todo el gasto pblico estaba destinado a la educacin, sin embargo este porcentaje tiende a bajar en los ltimos diez aos, siendo de 9.8% en 1987 y de 8.5% en 1992. La reduccin del porcentaje del gasto pblico en educacin contrasta con la demanda de educacin de los dominicanos. Para tomar un ejemplo, en el ao lectivo 1970-71 823,249 nios estaban inscrito en la primaria, pero en el 1990-91 la cifra aumenta a 1,215,441 nios. Por otro lado, se ha constatado un grave problema de desercin de los profesores sector oficial, posiblemente motivado por los bajos salario y precarias condiciones de trabajo: "En 1989 desertaron del sector oficial 1,810 profesores y en 1990 2,043. Las vacantes que se producen en el sistema son cubiertas por bachilleres sin ttulo docente"22 Adems, parecera que existe un grave problema de asistencia limitada a las escuelas, colegios y universidades. Este fenmeno afecta ms al sexo masculino y a los residentes fuera del Distrito Nacional, en especial a los habitantes de las zonas rurales. Como puede verse en el cuadro 1.3, el 44.5% de las mujeres y el 41.7% de los hombres asistan a algn tipo de centro de enseanza formal. La situacin de la asistencia escolar en el Distrito Nacional es mucho mejor: el 56% de las mujeres e igual porcentajes de hombres asista a algn centro de enseanza, adems 61.5% y 52.1% de mujeres y hombres haban completado 9 aos o ms de estudios. En el Resto urbano la tasa de asistencia es de 53.0% y 42.7% de mujeres y de hombres, y los que haban completado ms de 9 aos son 46.6% y 32.2% respectivamente. Es en las reas rurales donde se encuentra la situacin ms dramtico: 26.6% y 29.8% de mujeres y hombres asistan a la escuela, colegio o universidad y slo el 25.7% las jvenes y el 16.8% de los varones haba cursado 9 o ms aos de estudios. CUADRO 1.3 DISTRIBUCIN PORCENTUAL DE LOS JVENES DE 15 A 24 AOS SEGN NIVEL DE ESTUDIOS Y TASA DE ASISTENCIA ESCOLAR, POR SEXO Y LUGAR DE RESIDENCIA, REP. DOM. 1992. Mujeres Hombres

    21 Cfr. La serie de trabajos publicados por plan educativo, entre otros: -Ceara Hatton, Miguel; Isa Contreras, Pavel; Knoop, Joachim, (1989) El financiamiento de la Educacin, Plan Educativo 2. -Fernndez, Jorge Max (1989) Sistema Educativo Dominicano, Plan Educativo 3. -Fermn Cairo, Dania (1990): Los jvenes: identidad y expectativas, Plan Educativo 8. -Daz Santana, Miriam, et. al. (1990), "Poblacin y Educacin en la Repblica Dominicana", IEPD-PROFAMILIA, Santo Domingo.

    22 Pimentel Valenzuela, Josefina (1993): El impacto del contexto social y econmico sobre los principales sujetos de la educacin, Plan Decenal Educativo "Consenso" Ao 1, Nmero 1. Santo Domingo, 1993. p. 12.

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    Total

    Pas Dist.

    Nacional Resto

    urbano Resto rural

    Total Pas

    Dist. nacional

    Resto urbano

    Resto rural

    NIVEL EDUCATIVO

    0 - 8 aos 55.8 38.5 53.5 74.3 67.7 47.9 67.5 83.2 9 y ms aos 44.1 61.5 46.5 25.7 32.2 52.1 32.2 16.8 Total 99.9 100.0 100.0 100.0 99.9 100.0 97.7 100.0 % que asiste a la escuela

    44.5 56.0 53.0 26.6 41.7 56.0 42.7 29.8

    *Algunos totales no suman 100% debido a los casos sin informacin o No sabe. Fuente : Enjoven-92. El registro de un nivel educativo ms elevado en el Distrito Nacional era de esperarse, entre otras razones, por las siguientes: 1.- En Santo Domingo se concentran el mayor nmero de universidades y de centro de enseanza de nivel secundario. 2.- El carcter selectivo de las migraciones internas en Repblica Dominicana: "Los migrantes han sido descritos fundamentalmente como adultos jvenes, con una estructura de edad ms envejecida que los nativos, con un mayor nivel educativo relativo -al menos en lo que se refiere a los migrantes a las zonas urbanas-..."23 3.- Y, por otro lado, en la capital dominicana existe ya una fuerte cultura urbana y "moderna". Al mismo tiempo el registro de mayores niveles y asistencia en el resto de las zonas urbanas era de esperarse debido al mayor nmero de centros docentes secundarios y universitarios en las zonas urbanas en general que frente a las rurales. De hecho no existe alguna universidad ubicada en las zonas rurales. En las zonas rurales estn ubicadas el 61.1% de todos los centros docentes, lo que no parece congruente con el bajo porcentaje de asistencia escolar de los jvenes de 15 a 24 aos en las zonas rurales. Pero, cuando se observa el nivel hasta el que imparten los centros docentes en la zona rural, se observa que casi todos slo llegan al nivel primario, es decir hasta el sexto u octavo ao: dos tercios de las escuelas y colegios del nivel primario de todo el pas estn ubicados en el campo, pero slo un cuarto de las escuelas secundarias y poco menos de la mitad de las escuelas para adultos. No existe ni una escuela normal, aquellas que educan para profesores, y slo una escuela de educacin especial. Este aspecto explicara el bajo nivel educativo de los jvenes de las zonas rurales. Los jvenes rurales que desean continuar sus estudios o se trasladan a vivir en las zonas urbanas o se ven obligado a procurar transporte diario o caminar varios kilmetros para poder asistir a la escuela secundaria. CUADRO 1.4 CENTROS DOCENTES SEGN NIVEL DE ENSEANZA Y ZONA GEOGRFICA, 1993.

    Nivel educativo Cifras Absolutas Cifras Relativas Total Urbana Rural Total Urbana Rural Pre-escolar 133 108 25 100.0 81.2 18.8 Primaria 6669 2235 4434 100.0 33.5 66.5 Secundaria 427 323 104 100.0 75.6 24.4 Adultos 841 438 403 100.0 52.1 47.9 Especial 48 47 1 100.0 97.9 2.1

    23 Ariza Castillo, Marina et. al. (1991): "Poblacin, Migraciones Internas y Desarrollo en la Repblica Dominicana 1950-1981", IEPD-PROFAMILIA, Santo Domingo. p. 61.

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    Normal 5 5 0 100.0 100.0 0.0 Total 8123 3123 4967 100.0 38.4 61.6

    Fuente: Catlogo General de Centros Docentes, 1993. SEEBAC. Serie Estadsticas Educativas No. 3 2.6. La actividad econmica de los jvenes. Contrario al prejuicio existente sobre la juventud, los dominicanos tienden a incorporarse a algn tipo de actividad productiva desde muy temprana edad en el caso de los hombre y, en menor medida de las mujeres. Segn la Enjoven 92, el promedio de edad de iniciacin en el trabajo de la PEA juvenil es de 16.3 para las mujeres, y de 12.8 para los hombres. Si se toma en cuenta que 42.0 de las entrevistadas y el 85.9 de los entrevistados estn ya incorporados a la PEA, el promedio de iniciacin laboral cobra aun mayor relevancia. Sobretodo si se comparan los datos de la Enjoven 92 con los recolectados por el Cuestionario de Hogar Ampliado de la Endesa '91 para el total de la PEA dominicana. Los datos de la Enjoven, revelan que en le caso de las jvenes el porcentaje de los activos es 13 puntos menor y en el de los varones es 5 puntos mayor que el detectado en el Ampliado para todos los grupo de edad a nivel nacional. Este datos nos sugiere que un porcentaje apreciable de mujeres se incorpora a la actividad econmica despus de los 24 aos, posiblemente luego de la ruptura de su unin o cuando los hijos pueden necesitan menos del cuidado de la madre. Y, por otro lado, que la edad de la mayor incorporacin de los varones a la PEA se encuentra entre los 15 a 24 aos. Los datos sobre el desempleo pareceran dan un nuevo matiz a la imagen predominante de que al joven dominicano "no le gusta el trabajo"; se confirma, por otro lado que el desempleo afecta ms a la mujer que al hombre. El 29.2 de las incorporadas a la PEA declar estar desocupada, en tanto que slo el 10.5 de los hombres afirm lo mismo al momento de la encuesta. Es importante aclarar, sin embargo, que la pregunta que se utiliz en la Enjoven 92 para indagar la condicin de "ocupados" de los jvenes, se refera a si el joven realizaba algn trabajo o "chiripa". Por lo que las cifras sobre el desempleo no se refieren a la permanencia del empleo (si era un empleo ocasional), ni a la calidad del trabajo. Por eso al analizar la categora ocupacional, puede argumentarse que existe una cierta inestabilidad laboral de los jvenes, principalmente de los varones. Es de suponer que aquellos que declararon ser "Empleado, trabajador por sueldo o salario" tienen una mayor estabilidad y seguridad que los ubicado en otras categoras. Empero un porcentaje ms bajo de hombres (28.1%) que de mujeres (55.9%) laboraba como empleado o empleada. Hay que anotar, empero, la importancia del "cuentapropismo" entre los jvenes de 15 a 24 aos y particularmente en el sexo femenino, el 21% de ella frente al 18.1 de los del sexo masculino. En el caso de los ms jvenes (de 15 a 19 aos) las cifras sobre el "cuentapropismo" parecen sugerir que los jvenes utilizan el sector informal como puerta de entrada al mundo laboral, ante la demanda limitada de mano de obra en el sector formal de la economa, los bajos salarios y las necesidades perentorias insatisfechas de las familias de bajos ingresos. El 16.6% de las mujeres y el 13.5 de los hombres de 15 a 19 aos, realizan algn trabajo "cuenta propia". Estos argumentos podran ser avalado, adems, por los porcentajes que laboran para un familiar con o sin remuneracin (11.5% de mujeres y 19.7% de hombres de 15 a 19 aos). La alta tasa de actividad de los jvenes varones de 15 a 19 aos, evidencia que estamos en presencia de un obstculo al desarrollo personal en todos los planos, tanto en el educativo como en el emocional, ya que son jvenes en termino de la edad pero deben cumplir ciertas responsabilidades de adultos. Adems de que el trabajo no se realiza como complemento de la preparacin del hombre joven, sino que al parecer el joven abandona los centros educativos, para dedicarse a la actividad productiva. La mujer por su parte parece abandonar los estudios para casarse o unirse (Cfr. acpite 2.1) 2.7. Migracin

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    En trminos migratorios la Repblica Dominicana es casi nica en el contexto del Caribe: se constata la existencia de importantes flujos migratorios rural-urbano, pero tambin urbano-rural, rural-rural y urbano-urbano.24 En el caso de las migraciones internacionales es lugar de destino de los migrantes haitiano y al mismo tiempo es origen de un gran flujo migratorio hacia el territorio continental de los Estados Unidos y Puerto Rico; y en los ltimos aos hacia Europa, sobre todo Espaa y los pases bajos. Voluntaria o involuntariamente los jvenes y los nios son protagonistas de los procesos migratorios dominicanos. 2.7.1. Los jvenes y las migraciones internas Segn los resultados del Cuestionario de Hogar Ampliado de la Encuesta Demogrfica y de Salud de 1991 (Endesa-91), el 39.4% de los migrantes internos se traslado de una localidad a otra antes de los 10 aos, 14.7% lo hizo entre los 10 y 14 aos, mientras que el 29.1% tena entre 15 y 24 aos, el 6.5% era mayor de 24 y menor de 30. Los que tenan 30 o ms aos son el 10.2% de todos los migrantes acumulados.25 Las cifras no necesitan motivar el peso de la juventud en las migraciones internas en la Dominicana. S debe observarse un hecho, ms de la mitad de los migrantes son menores de 15 aos, que muy probablemente no participaron en la decisin de migrar. Estos nios y adolescentes fueron sacados del mbito en el que iniciaron a socializarse, en el que despertaron al mundo y trasplantados a un nuevo ambiente. Entre los migrantes recientes el peso de la juventud se ha reducido en trminos relativos, ya que slo el 24.3% de los que se movieron de una localidad a otra en los ltimos 5 aos tena entre 15 y 24 aos al momento de salir del lugar de destino, en comparacin con el 29.1% de los migrantes acumulados. Aunque el grupo de los que tena entre 25 a 29 aos al momento de migrar constituye el 10.6% de los migrantes recientes y el 6.5% de los acumulados.26 La hiptesis de que la mayora de los jvenes y nios que migran probablemente no participan en la decisin, se ve reforzada con la respuesta que ofrecieron los migrantes recientes a la pregunta sobre las razones del traslado: el 40.2% del total de migrantes de todas las edades27 dijo que su motivo fue reunirse con la familia. Por otro lado, se destaca que el 7.5% declar haber migrado para estudiar. 2.7.2. Los jvenes y la emigracin internacional En los ltimos aos, sobre todo a partir de mediados de la dcada de los ochenta se ha incrementado el flujo de emigrantes dominicanos, especialmente a los estados unidos. La principal caracterstica de esta ola migratoria es su naturaleza ilegal. Es difcil calcular exactamente el volumen de esta migracin. La aproximacin ms cercana y realizada en base a los datos ms reciente es la que aqu se resea. Segn estimaciones en base a los datos de "El Cuestionario de Hogar Ampliado de la Endesa-91", viven o han vivido fuera del pas 448 mil personas y 265 mil hogares. Calculando que el tamao promedio de los hogares es de 4.1 personas, el total de dominicanos y dominicanas que han residido fuera del pas es de 682 mil.28

    24 Tejada Holgun, Ramn (1992): Movilidad territorial: un desafo para las ciencias sociales. En "Poblacin y Desarrollo", Revista de PROFAMILIA, No 2, Santo Domingo, 1992. pp. 83-89.

    25 Ramrez, Nelson (1993a): Las migraciones internas en Repblica Dominicana. IEPD-PROFAMILIA, Serie monogrfica no. 2. Santo Domingo. Cfr. Cuadro 2.10, pg 22.

    26 Ramrez, Nelson, 1993a. Cfr. cuadro 4.1, p. 36.

    27 Ramrez, Nelson, 1993a. Cfr. cuadro 4.6, p. 42. El autor no ofrece desagregada por edad la informacin sobre las razones para migrar.

    28 Ramrez, Nelson (1993b): La emigracin Dominicana hacia el Exterior. IEPD-PROFAMILIA, serie monogrfica no. 01, Santo Domingo. p. 38.

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    "El grueso de las personas que emigran son jvenes: 40% sale del pas con 20 a 29 aos de edad, y otro 42% se reparte casi por igual entre los grupos de 10 a 19 y 30 a 39 aos, slo el 11% de los migrantes se traslada a partir de los 40 aos."29 Los que migran no siempre son los ms pobres, ni los menos preparados, ni los desempleados. "Del total de personas que emigraron a partir de los 15 aos de edad, el 54% desempeaba alguna ocupacin y oficio productivo en la poca del traslado"30. El 21.3% era profesional, tcnico, gerente, administrador o afines, mientras slo el 10.2% de PEA dominicana tiene pertenece a esos grupos de ocupacin. Debe destacarse que la imagen del joven que emigra prevaleciente en los medios de comunicacin y la sociedad dominicana es el del "domicanyork" que vende y consume drogas. Se cree que los migrantes en su mayora busca la forma fcil de hacer dinero. Sin embargo se ha establecido que la mayora de los migrantes dominicanos se son dueos o trabajan en bodegas o taxis. 2.8. Bebidas alcohlicas, tabaco y drogas. Las campaas publicitarias que promueven las bebidas alcohlicas estn destinadas esencialmente a los jvenes, los spots presentan a jvenes sanos, fuertes y hermosos que se divierten de los lindo en las playas, los ros, o cualquier otro lugar de diversin consumiendo algn tipo de bebida alcohlicas. Al parecer ests campaas han sido efectivas, dato preocupante, ya que la mayora de los jvenes declararon que tomaban debidas alcohlicas. Y ms preocupante es observar que el 68.4% de las mujeres y 70.7 de los hombres de 15 a 19 aos dijo que ingera bebidas alcohlicas, aunque casi todos dijeron que "no todos los das". Este es un aspecto al que hay que prestarle la atencin debida, ya que en nuestro pas est prohibida la venta de bebidas alcohlicas a los menores de 18 aos, aunque es una disposicin que no se cumple. Se evidenciaron algunas diferencias significativas segn lugar de residencia, grupos de edad y sexo. Las mujeres declararon en ingerir bebidas alcohlicas en menor proporcin que los hombres. un porcentajes ms alto de ellas dijo nunca haber bebido (23.2% frente a 16.2%). Hasta hace poco las campaas publicitaria que promueven las distintas marcas de cigarrillo, estaban dirigidas esencialmente a los adultos. Sin embargo recientemente con la introduccin de una nueva marca se han desatado varias campaas dirigidas a la juventud. Slo nos resta esperar que estas campaas no sean tan efectivas como las que promueven a los rones y cervezas. Ms del 85% de las mujeres que "nunca ha fumado". Los varones han fumado o fuman (19.6%) en mayor proporcin que las mujeres (14.6%). Sobre el consumo de narcticos no se poseen estadsticas precisas. Las diferentes instituciones que trabajan en esta rea sostienen que el consumo de estupefacientes se ha incrementado en los ltimos aos, aunque todava estamos ubicados entre los pases de baja proporcin de consumidores. Estas instituciones dirigen su atencin principalmente hacia los barrios populares, que adems de ser acusados de albergar a las pandillas que se dedican a la venta y consumo de drogas, son permanente focos de protesta por la situacin socioeconmica del pas. Los medios de comunicacin constantemente traen noticias sobre las guerras de pandillas, en barrios como Gualey, luchas que son catalogadas como lucha por el control de territorio para la venta de estupefacientes. La Direccin Nacional de Control de Drogas (DNCD), y la Drugs Enforcement Administration (DEA) han establecido que el pas es usado ms que como lugar de destino, como puente para el contrabando de drogas hacia los Estados Unidos. En recientes declaraciones Thomas Constantini, administrador de la DEA sostuvo que "la Repblica Dominicana y otros pases del Caribe son usados como puentes para llevar narcticos a Estados Unidos"31. Aadi un nuevo ingrediente que afecta la imagen de los dominicanos en los Estados 29 Ramrez, Nelson, 1993b. p. 39.

    30 Ramrez, Nelson, 1993b. p. 25.

    31 Peridico "Hoy", martes 25 de abril de 1996. Primera pgina.

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    Unidos, y particularmente la de los jvenes, ya que estos ltimos son los que son vistos como los que se dedican a la venta de drogas en New York, principalmente: "muchos dominicanos han reunido grandes fortunas, se han convertido en poderosos narcotraficantes en Estados Unidos, lo que implica un grave peligro para la Repblica Dominicana porque al regresar al pas continan sus conexiones con las mafias colombianas, podran seguir sus acciones y amenazar el orden pblico". 2.8. Los jvenes, la poltica y la participacin. Hablar de la crisis de las instituciones dominicanas, de la necesidad de redefinir el sistema poltico, de reorientar los discursos de los partidos y sus representantes, es llover sobre mojado. La juventud dominicana ha sido excluida del sistema poltico, perdonando la metfora topogrfica, condenada a vivir en los intersticios, en los mrgenes. Su presencia en los discursos se limita a los momentos de las campaas, al discurso sobre la aparicin, cual fantasma, de un joven liderazgo, a elaborar coloridas y musicales cuas televisivas y radiales. Pero, qu piensan los jvenes, no los polticos de menor edad, los dominicanos jvenes. Parece que ven todo esto como un espectculo, como un colorido carnaval divertido, pero, en el fondo, trgico. Sus opiniones sobre la mayora de los polticos dominicanos son demoledoras y no pueden ser despachada con la simplona frase de "son cosas de muchachos". La credibilidad y representatividad de estos ha sido seriamente cuestionada por la juventud: Quines les creen?: Slo el 8.2% de los varones y 9.2% de las mujeres opina que la mayora de los polticos dominicanos defienden los intereses nacionales. A Quines representan?: 9 de cada 10 piensan que slo defienden sus intereses personales o los de su grupo. Esta falta de credibilidad en los polticos dominicanos, que tienen los jvenes flota en el aire? Tiene su razn de ser en el desinters de los jvenes en la poltica? O a la inversa, es esta visin del poltico que motiva el desinters de los jvenes? Ms de la mitad de la juventud dominicana cree que es responsabilidad de los jvenes el participar en poltica y sin embargo alrededor del 90% de los varones y hembras dijo que tena poco o ningn inters en la poltica. La despolitizacin actual de la juventud constata con su protagonismo poltico de las dcadas pasadas. Cules factores han contribuido en ese cambio de actitud frente a la poltica? El desencanto de los grandes proyectos sociales, la archifamosa "cada" del muro de Berln, los cambios en los pases del este, los fracasos de los movimientos ms radicales de Amrica Latina y la falta de adecuacin poltica de los principales movimientos. Es evidente que estos aspectos influyen, adems, en la participacin en organizaciones de los jvenes. Si bien, no existen datos sobre los niveles de participacin en asociaciones y grupos de los jvenes de las dcadas anteriores. Sin embargo, de mediados de los 60 a finales de los 70, los jvenes posean una mayor tendencia a la pertenencia a clubes y asociaciones que en la actualidad. Pero, la participacin "social" de la juventud tena motivaciones de orden poltico. "Nunca antes se haba registrado en la historia dominicana un ascenso de masas estudiantiles tan extendido y prolongado como el de esos aos. Una consulta de los diarios de la poca, especialmente de los vespertinos, muestra que la accin masiva de la juventud estudiantil era la noticia ms frecuente y de los ms grandes titulares"32 La participacin juvenil se resuma en una oposicin radical al gobierno del Doctor Joaqun Balaguer. Quien gobern el pas desde 1966 hasta 1978: "Hablar de la juventud organizada en el movimiento clubstico en aquellos momentos era lo mismo que hablar de la juventud opositora al rgimen de Balaguer"33. La relacin 32 De Len, Enrique (1986): El movimiento estudiantil dominicano: consideraciones crticas sobre su pasado, presente y futuro. Contenido en "Juventud: Situacin y Perspectivas en la Repblica Dominicana". Unicef-Intec. Santo Domingo. p. 110.

    33 Villamn, Marcos, et. al. (1986): Formas y alcances de la organizacin juvenil en la Repblica Dominicana. En "Juventud: Situacin y Perspectiva..." ob. cit. p. 81.

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    entre las organizaciones juveniles y partidos poltico determin el sesgo oposicionista de la juventud y la que engendra la semilla de la destruccin de estas organizaciones. En efecto, con el cambio de gobierno de 1978, fecha en que gan el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se le diluye la principal bandera de lucha de las organizaciones juveniles: la salida del doctor Joaqun Balaguer del poder. Por otro lado el PRD era una de la agrupaciones que ms influencia tena en los clubes culturales y otras organizaciones juveniles. Este partido, este partido una vez en el poder, realiz importantes esfuerzos para incorporar en su gobierno a los lderes principales de estas organizaciones. De este modo los clubes y asociaciones se fueron despolitizando y puesto que el principal factor que unificaba a los jvenes en esas agrupaciones era la poltica, fueron desapareciendo o reduciendo su rea de influencia. Tal fue el papel juzgado por la Oficina de Desarrollo de la Comunidad y la Secretara de Estado de Deportes, Educacin Fsica t Recreacin (SEDEFIR). A este proceso slo sobrevivieron aquellos clubes de gran tradicin organizativa y que adems realizaban otras actividades, especialmente deportivas. El caso de las Asociaciones de estudiantes universitarios y secundarios, las primeras funcionaban en la Universidad Autnoma de Santo Domingo y las segundas en las escuelas pblicas, el proceso fue diferente. Esta organizaciones en su mayora estaban orientadas por los partidos de las izquierdas dominicanas. Partidos que en su no supieron adecuarse al cambio que supuso el triunfo del PRD de 1978. De 1966 a 1978 la poltica de estas agrupaciones se dirigi a combatir el gobierno balaguerista, al cual, no sin razn, acusaban de autoritario y absolutista. Con la llegada del PRD al gobiernos hubo una real apertura democrtica que impona nuevas formas y nuevos estilos de intervencin polticas. As, "la crisis que experimenta el movimiento estudiantil es, en gran parte, causada por la incapacidad de las direcciones de las organizaciones estudiantiles de adaptarse a la nueva situacin y a las nuevas modalidades que se han abierto para la participacin poltica de la juventud"34 En la actualidad, se han realizado intentos importante por renovar a los clubes y las asociaciones juveniles, sobretodo en relacin con la lucha contra el trfico y consumo de narcticos. Es todava temprano para evaluar estas experiencias. De todas formas existen importantes indicios, como hemos tratados de resear ms arriba, de que los niveles organizativos actuales de la juventud, son mucho menores que los de las dcadas anteriores. Segn los datos de la Enjoven 92, el nivel de pertenencia a asociaciones, clubes u otro tipo de agrupaciones de los jvenes es relativamente bajo. Slo el 16.7% de las mujeres y el 28.6% de los varones declar que participa en algn tipo de asociacin, agrupacin o club. Las mujeres participan ms en las agrupaciones de carcter religiosas, en las culturales, la social y deportivas. Los varones participan ms en las agrupaciones de deportivas, deportivas y culturales y religiosas. Lamentablemente no se indag sobre la naturaleza de las agrupaciones religiosa, si son de la iglesia catlica o protestantes y que tipo de actividad realizan estos grupos. Sin embargo si se toma en cuenta que, segn la Enjoven, el 47.4% y el 33.9% de las jvenes y los jvenes declararon ser catlicos y slo el 3.4% y el 5.6% respectivamente, declararon ser protestantes o evanglicos, es claro que la gran mayora de los jvenes que dicen participar en una agrupacin religiosa son catlicos. Las distintas religiones poseen una poltica dirigida a atraer a la juventud a la religin. De todas la ms exitosa en trminos de opinin pblica y difusin de sus actividad ha sido la iglesia catlica. Agrupaciones como la Pastoral Juvenil, realizan una serie de actividades de promocin de la religin entre los jvenes, esta es la agrupacin que mayor presencia y fuerza tiene entre los jvenes. Esta institucin es consecuente con los planteamientos de la Iglesia Catlica y se opone rabiosamente a la anticoncepcin, al aborto e inclusive a la educacin sexual laica para los jvenes. Su actividades son esencialmente de promocin y educacin religiosa. Aunque tambin brinda asistencia a jvenes de escaso recursos. 2.10. Estilos de vida y cultura juvenil 34 De Len, Enrique, 1986. p. 109.

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    Es vlido hablar de una cultura o sub-cultura de la juventud, en tanto los jvenes poseen una forma de ver el mundo diferente al adulto, en tanto existen cdigos de comunicacin y un lenguaje propio de la juventud. Sin embargo, debe aclararse que no existe la juventud como ente homogneo, no es lo mismos la juventud rural que la urbana, ni la de clase media que la popular o marginal, aunque se pueda hablar de ciertos elementos que unifica a la juventud sin importar sus distintos estratos. En nuestro pas no se han realizado investigaciones importante sobre los estilos de vida y la cultura de la juventud dominicana. Si es notoria en la msica, la forma de vestir y hablar de la mayora de los jvenes de las zonas urbana la influencia de la cultura norteamericana. Sobre todo que para un sector importante de la juventud, aunque no es el mayoritario, la emigracin a los Estados Unidos, especficamente a New York, es uno de sus objetivos principales. En este aspecto influyen la proliferacin de compaas de telecable, que estn ubicadas en las ms importantes ciudades (Santo Domingo, capital del pas en el sureste, Santiago y Bonao en el Norte, San Francisco en el Nordeste, La Romana en el Este) etc. Adems de la gran cantidad de antenas parablicas. Adems del llamado efecto demostracin, recurdese que ya se ha dicho que 682 mil dominicanos viven o han vivido fuera el pas, principalmente en New York. Un aspecto a destacar es el intento de rescate de las races africanas, que realizan algunas instituciones no gubernamentales, intento que en su momento dej importante frutos, aunque en los ltimos aos ha ido mermando el inters de los jvenes en el Folkclore dominicano. Este rescate dio frutos especialmente en lo musical, con jvenes que fusionaron la msica autctona con el jazz y el Pop norteamericano. De hecho ese es el xito de msicos como Juan Luis Guerra y 4-40, muy popular en los sectores urbanos y de clase media. Si la msica que escuchan nuestros jvenes, las pelculas y los programas televisivos que ven nos dan la pista para analizar su visin del mundo y su cultura, es notorio que cada vez ms la juventud se hace parte de una cultura "universal" fuertemente influenciada por el "American Way of Life". Aspecto que ha sido confirmado por le xito de las grandes cadenas de "Fast Food" como Burger King, Wendy's, Pizza Hut, Domino's Pizza, Baskin Robins y otros. Este ltimo aspecto necesitara ser estudiado con detenimiento. Sobre todo tomando en cuenta que en los setenta se intentaron introducir algunas de estas cadenas, pero finalizaron en fracaso. Probablemente debido a que el recuerdo de la segunda intervencin directa de las tropas estadounidenses (abril de 1965) en territorio dominicano estaba todava muy fresca, y en gran parte de la juventud exista un claro sentimiento de rechazo a los estadounidense. Situacin que se ha visto modificada en los ltimos aos. SEGUNDA PARTE: POLTICAS DE JUVENTUD35 1. INTRODUCCIN: AUSENCIA DE POLTICA EN FAVOR DE LA JUVENTUD Y RESEA DE LOS DOCUMENTOS MS IMPORTANTE DEL GOBIERNO RELACIONADO CON LA JUVENTUD El perfil de joven dominicano desarrollado en la primera parte de este trabajo, sugiere los principales aspectos que una poltica de juventud debe contener. En efecto, en la Repblica Dominicana la juventud confronta los siguiente problemas: los relacionados con la salud reproductiva (embarazo adolescentes, atencin al parto, anticonceptivos, etc.), el matrimonio a temprana edad, acceso a la educacin, calidad de la educacin, el

    35 Para la redaccin de esta segunda parte se realizaron entrevistas con representantes de diversas instituciones gubernamentales, entre ellos, de la Oficina de Desarrollo de la Comunidad, de SEDEFIR, del Consejo Nacional de Prevencin de Drogas y SESPA. La mayora dijo desconocer la existencia de la DGPJ, los que conocan la existencia de dicha institucin declararon no tener noticias sobre las labores que realiza. Ninguno, pudo responder las preguntas sobre las asignaciones monmonetariass de sus programas, ni los costos que conllevara la materializacin de una poltica integrar de adolescentes. Algunos plantearon que su institucin se encontraba en una etapa de inercia, tal es el caso de la SEDEFIR, que slo se dedica a regalar uniformes deportivos y promover mnimanente el deporte en algunos sectores, ms desde un punto de vista propagandstico que sustantivo.

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    empleo juvenil, consumo de alcohol, tabaco y drogas, las migraciones internas e internacionales, la participacin social de los jvenes, y otros. Sin embargo, los jvenes no han sido foco de atencin de las polticas estatales. Si bien se han tomado iniciativas importantes estas han carecido de continuidad y han sido de corta duracin. Muchas de los intentos realizados por un gobierno, han sido olvidados por el gobierno que le ha sucedido. Los documentos reseados a continuacin nos ofrecen una idea sobre la discontinuidad en las acciones gubernamentales. En el 1979 se llevo a cabo el proyecto "Promocin de la participacin de la juventud en actividades de desarrollo econmico y social" (proyecto regional RLA/79/077) con auspicio del PNUD. Los pases involucrados eran Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Mxico y Repblica Dominicana. Entre las actividades e insumo de este proyecto se encuentra: "Elaboracin de una poltica de juventud integrada a los planes de desarrollo". El organismo ejecutor sera la presidencia de la Repblica a travs de la Oficina de Desarrollo a la Comunidad (ODC). El tiempo de duracin del proyecto fue de 1980 a 1982. En el 1982 el director de la ODC y un funcionario de la secretara de relaciones exteriores participaron en la "Reunin intergubernamental de consulta para la creacin de un Centro Latinoamericano y del Caribe de la Juventud, en la misma los representantes dominicanos plantearon que en la primera prioridad del pas era "el mejoramiento institucional y organizacional" de la ODC, y la segunda era la "priorizacin de polticas de juventud". En el 1985, "El Gobierno de Concentracin Nacional", form el Comit Dominicano para el Ao Internacional de la Juventud". Este organismo elabor el "Plan de Accin 1985". En la primera pgina de este documento se dice que el "Plan de Accin" es el primer esfuerzo de planificar una accin integrada desde el sector gubernamental en favor de la juventud. En este documento no se hace referencia a la existencia de antecedentes en el trabajo gubernamental en favor de la juventud, ni se menciona la labor de la ODC en este sentido, a pesar de los trabajos que haba realizado esta institucin. El comit Dominicano para el Ao Internacional de la Juventud y su "Plan de Accin de 1985", constituyen el antecedente directo de "Promocin de la Juventud", que en el 1992 pasara a llamarse Direccin General de Promocin de la Juventud (DGPJ). Uno de los argumentos esgrimidos para justificar la necesidad de crear una institucin como la DGPJ, fue la constatacin de que "nuestro organismos responsables de la formulacin de polticas no consideran en la elaboracin de los planes de desarrollo a la poblacin joven" (p. 4). Ms recientemente, en el 1993, se elabor el documento "Repblica Dominicana: informe nacional sobre poblacin", este documento fue elaborado a propsito de la Conferencia Internacional sobre la Poblacin y el Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994. En este documento se establece que en el pas "no ha existido nunca una poltica de poblacin explcita". En el contexto de esta ausencia de poltica de poblacin se establece "la poblacin joven y adolescente, aunque han sido los ms afectados por la fuerte crisis econmica y social que desde principios de los 80's viene afectando la sociedad dominicana en el pas no existe un programa nico dirigido a mejorar las condiciones de vida de este subgrupo de la poblacin sino que existen algunas instituciones que realizan acciones muy puntuales".36 Entre las "cuestiones que estn surgiendo y los temas prioritarios se destaca "la gravedad de las carencias y necesidades insatisfechas que se manifiestan en las reas de empleo, ingresos, vivienda, educacin, salud, alimentacin y nutricin, seguridad social y otras"37, situacin que efectivamente impacta con mayor gravedad y rigor entre la juventud. Los autores del documento sostienen que la situacin tender a agravarse en los prximos aos ya que los programas de desarrollo son inadecuados o ineficientes y la poblacin dominicana 36 Secretariado Tcnico de la Presidencia (STP)-Oficina Nacional de Planificacin (ONAPLAN) (1993): Repblica Dominicana: informe nacional sobre poblacin. Santo Domingo. p. 22.

    37 STP-ONAPLAN, 1993. p. 30.

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    tiende a incrementarse, especialmente en las edades centrales y avanzadas. Frente a la situacin descrita se propone un "Plan Nacional de Accin para el Futuro". En materia de juventud, se plantea: 1. Desarrollar acciones tendientes a incrementar las opciones educativas, laborales, de salud y recreacin. 2. Ampliar las experiencias educativas desarrolladas por las ONG's en coordinacin con el sector educativo gubernamental en las reas de educacin no sexista, educacin sexual, ocupaciones tcnicas no tradicionales y otras. 3. Trabajar en el desarrollo de acciones que permitan a los y las adolescentes el ejercicio de su sexualidad sin riesgo de embarazos no deseados, enfermedades de transmisin sexual y SIDA.38 En resumen: no existen, ni han existido polticas estables de juventud en la Repblica Dominicana, aunque s se han desarrollado iniciativas importantes, pero limitadas, como ha sido el caso de la formacin de la DGPJ, las actividades con jvenes de la ODC, y las tradicionales acciones de la SEEBAC, SEDEFIR y la SESPA. Esta institucin debido a la ausencia de un apoyo ms decidido de parte de los distintos sectores y a la desidia de algunos de los funcionarios que ha tenido no ha logrado cumplir con sus objetivos. 2. LEGISLACIN La legislacin existente contiene regulaciones sobre los menores y los adolescentes, definiendo estos ltimos como los que tienen entre 13 y 18 aos. Sin embargo, sobre la juventud como totalidad no se ha legislado en la nacin. En esta materia, la ley 14-94, "Cdigo para la proteccin de nios, nias y adolescentes", promulgada el 22 de abril de 1994, es el texto legal ms importante. Otro de los dispositivos legales que involucra a la adolescencia son los artculos del 244 al 254 del Cdigo de Trabajo de la Repblica Dominicana sobre el trabajo de los menores. El Cdigo del Menor, que apenas acaba de cumplir un ao, ha enfrentado la oposicin de diversos y poderosos sectores nacionales, entre ellos la iglesia catlico, por lo que su aplicacin no se ha logrado en su totalidad. Debe destacarse que constituye un importante paso de avance en la consideracin de los menores y adolescente como de los grupos ms "vulnerable" de la sociedad. En los Principios Generales, parte IV, se establece que se debe "Considerar a los nios, nias y adolescentes como objetivo prioritarios en la formulacin y ejecucin de las polticas sociales efectivas" y, adems, se recomienda que "sean destinados de manera preferencial los recursos pblicos a los planes y programas relacionados con la infancia y la juventud". El espritu del Cdigo del Menor est imbuido de las diversas convenciones de las Naciones Unidas sobre la infancia y la "Declaracin Universal de los Derechos del nio" de la cual el pas es signatario; y ofrece respuestas a la situacin del menor y su familia. Baste observar la situacin del Artculo 19, uno de los ms criticados, bajo el argumento que contribuye a la destruccin de la familia dominicana. En el perfil del Joven dominicano se estableci que el tipo de unin predominante entre los jvenes de nuestro pas es la unin libre o consensual; empero, antes de la promulgacin del Cdigo del menor slo era reconocida como familia a aquella basada en el matrimonio legal o religioso. En el Artculo 19, del nuevo cdigo se establece que: "Se entiende por familia, adems de la basada en el matrimonio, la comunidad formada por un padre y una madre, o por uno de ellos y sus descendientes nacidos de una unin consensual o de hecho". Los beneficios para las nias, nios y adolescentes del Cdigo del Menor, son innegables en las reas de atencin en salud, educacin, de los menores en circunstancias especialmente difciles (MCED), de los infractores y como debe la justicia tratarlos, de los menores discapacitados, etc. Sin embargo, su vigencia plena es todava limitada. En realidad los estudiosos de los fenmenos jurdicos y legislativos destacan que en nuestra nacin el problema no es la legislacin y las leyes vigentes, sino la falta de institucionalidad y la crisis del sistema 38 STP-ONAPLAN, 1993. p. 45.

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    judicial dominicano.39 A pesar de que hace un ao de la promulgacin del Cdigo del Menor, todava su plena vigencia est siendo cuestionada. Por otro lado, en el Cdigo de Trabajo de la Repblica Dominicana se regula el trabajo de los menores, en el Artculo 244, se establece: "Los menores de edad disfrutan de los mismos derechos y tienen los mismos deberes que los mayores, en lo que concierne a las leyes de trabajo, sin ms excepciones que las establecidas en el presente Cdigo". Sin embargo, en la Secretara de Trabajo, no se encontr ningn departamento y/o unidad que se dedique a dar seguimiento especfico a la situacin laboral de los menores y los jvenes. Una investigacin realizada sobre la actividad laboral de los menores dan cuenta que en las tiendas de venta de ropas y electrodomsticos, y otras del comercio al por menor, as como en las actividades informales, las disposiciones sobre el trabajo del menor no se respetan40. Sin embargo, haciendo abstraccin de la desconexin existente entre "los hechos" y "las palabras", se puede afirmar que el Cdigo del Menor, es en la actualidad la nica pieza legislativa de importancia que regula la situacin de una parte de la juventud dominicana: los adolescentes. 3. POLTICAS SOCIALES Si la poltica sociales del Estado Dominicano, puede ser evaluada a travs del gasto pblico social en los sectores prioritarios, y en la forma que este gasto beneficia a los sectores ms vulnerables y necesitados, podra concluirse que no existe una efectiva y coherente poltica social. Los investigadores coinciden en que el nuestro es uno de los pases de la regin en el que el gasto pblico social "en las reas que internacionalmente se reconocen como prioritarias para el desarrollo humano"41, es tradicionalmente muy bajo. Segn los clculos de Ceara y Croes, la porcin del gasto pblico que se dirige hacia "las reas y los grupos sociales ms vulnerables" a duras penas llega al 0.8% del PBI, mientras que el promedio internacional es de 3.8%. La baja inversin en los gastos sociales no es un hecho puntual y coyuntural, motivado en la crisis econmica de los ochenta, o provocado por la orientacin del gobernante de turno; por el contrario, constituye una actitud tradicional de los diferentes gobiernos que se han sucedido en los ltimos aos42. En los ltimos aos se han realizados importante intentos de reforma sectorial, en ese contexto se mueve la reforma a la educacin a travs del denominado "Plan decenal" de educacin, y la creacin del Fondo pro-comunidad. Sin embargo, "el abandono tradicional del Estado dominicano a sus responsabilidades sociales unido al deterioro que se acentu desde mediados de los aos ochenta, obligar al pas a realizar un esfuerzo muy especial en materia social para colocarse siquiera a los niveles medios prevalecientes en Amrica Latina"43. Los diferentes intentos de reformas deben incluir, necesariamente, una modificacin sustancial de la poltica gubernamental frente al gasto pblico social. Sin embargo, a mediados de los 80 y principios de los 90, tiende a reducirse la inversin en este rengln. Reduccin que se relaciona directamente con el "nuevo" modelo econmico y con la situacin encontrada por el actual gobernante cuando asumi nueva vez la presidencia de

    39 Brea, Ramonina; Duarte, Isis; Tejada Holgun, Ramn y Bez, Clara, 1995.

    40 Sili, Rubn, 1994.

    41 Ceara Hatton, Miguel y Croes Hernndez, Edwin, 1993. p. 7. Ver, adems, entre otros, Santana, I y Rathe, M., 1992. 42 Ver Ceara y Croes, 1993, y Santana y Rathe 1993.

    43 Santana y Rathe 1993. p. 9

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    la Repblica en 198644. En efecto, en los aos 1979-82, durante el primer gobierno del PRD, el gasto pblico se caracteriz por su expansividad, promediando el 15.6% del PIB, el ms alto de la dcada de los ochenta. Sin embargo, el aumento del gasto pblico choc con una estructura de ingresos pblicos inelstica y basada en la sustitucin de importaciones, por lo que el gasto pblico devino rpidamente en deuda externa e interna, entre otras porque no se realiz una reforma tributaria, acorde con la poltica fiscal que se implementaba. Durante los aos 1983-1986, lmites temporales del segundo gobierno del PRD, se lleva a cabo una poltica econmica que ha sido definido como un hbrido de la poltica de austeridad impulsada el Doctor Balaguer de 1966 a 1970 y la estrategia de liberalizacin de los precios, iniciada durante el gobierno de Antonio Guzmn (1978-1982)45. El objetivo principal de esta poltica de austeridad era honrar los compromisos de la deuda externa, enfrentar el deterioro de las exportaciones y reducir el dficit de la balanza de pagos. A pesar de la diferencias establecidas, el nfasis relativo en los gastos en servicios sociales, principalmente en educacin y salud, no fue modificado substancialmente, comparado con el perodo anterior. Sin embargo en lo que se refiere a la magnitud de los gastos sociales hubo diferencias importantes. Durante el segundo gobierno del PRD, estos gastos cayeron a 4.9% del PBI, "el nivel ms bajo de la dcada"46. Segn los autores se evidencia un retroceso con respecto a los "avances redistributivos" logrados durante la poca de Guzmn. La educacin, primera prioridad durante el gobierno de Guzmn lleg al 2.2% del PBI y el 14.3% del gasto total, la salud, segunda prioridad lleg a 1.1% del PBI y el 7.3% del gasto pblico total. Como se ha visto en los dos perodos anteriores el gasto pblico ha pasado de una fase expansiva a una constrictiva. Durante los aos 1987-1990, retorna a otra fase de expansin, pero esta vez el nfasis del gasto ya no es colocado en la educacin y la salud, sino en vivienda y agua potable. Se asumen que este cambio no es producto de una intencin de privilegiar los gastos sociales, en sentido general, ms bien respondera a objetivos de tipo macroeconmicos de ms amplitud. En realidad se busca expandir al mximo los gastos en construcciones para estimular la estancada economa dominicana. Durante el 1982-1986, primer gobierno del PRD, los gobernantes entienden que la poltica econmica buscaba resolver la incapacidad de pagos; durante el 1986-1990, cuarto gobierno del Doctor balaguer, luego de la cada de la dictadura, entienden que deben enfrentar el desempleo y la paralizacin del aparato productivo. De esta manera el enorme programa de construcciones pretende ser la forma de enfrentar la crisis tal y como ha sido entendida por el gobierno de turno.47 En este contexto es que debe verse el cambio en el nfasis del gasto pblico, privilegindose vivienda y aguas potables; y, adems, que se cambie el nfasis en el gasto corriente por el nfasis en los gastos de capital, esencialmente en las construcciones. Durante 1987-1990 el gasto real per cpita en educacin es casi un 40% del de 1980 y es 27% menor que en 1983-1986, el gasto per cpita en era un 7.5% menor a 1980, pero 12% mayor a 1983-1986. Sin embargo el gasto en vivienda es ms de 6 veces superior a 1980 y en agua y alcantarillado fue 48% ms elevado. "En Resumen, del anlisis del comportamiento del gasto pblico social en la dcada de los ochenta se puede concluir con la existencia de dos episodios de expansin (79-82 y 87-89), ambos seguidos de sendos programas de estabilizacin (84-85 y 90-91)."48

    44 Cfr. Lozano, Wilfredo, 1994.

    45 Lozano, Wilfredo (1989): "Trabajadores, Poder y Populismo". Cepae-Flacso, Santo. Domingo. Mimeo.

    46 Ceara y Croes, 1993. p. 54

    47 Santana y Rathe 1992. Y Ceara y Croes, 1993.

    48 Ceara y Croes, 1993. p. 49.

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    Las distintas polticas econmicas estatales de los ochenta y la dinmica de la economa dominicana ha trado seras consecuencias para la sociedad dominicana. Para Ceara y Croes estas consecuencias son las siguientes: 1. El dficit de los servicios sociales pblicos tiende a crecer sin que pueda ser cubierto a cabalidad por la expansin de la oferta privada "a precios competitivos". Tal como lo indican la cada de la tasa de matriculacin en la educacin primaria, las ciudades llenas de basuras, el aumento de la desnutricin infantil, aunque la mortalidad entre los nios y las embarazadas ha disminuido. 2. Se contacta que al mismo tiempo se han debilitado la direccin y coordinacin sectorial del gobierno, la oferta directa de servicios pblicos y los subsidios al sector privado, todo al mismo tiempo. 3. La falta de mantenimiento ha provocado que se produzcan grandes prdidas y una acelerada depreciacin del capital fsico en el rea social (escuelas, hospitales) y al mismo tiempo el capital humano y el organizativo emigra hacia sectores de baja rentabilidad de los recursos (Taxista, comercio minorista, emigracin). Y como hemos establecido ms arriba no son los menos calificados los que emigran. 4. La estrategia de liberalizacin competitiva exportadora requiere de cierto capital humano y organizativo no acumulado por el pas, sin embargo, existe una "costosa y profunda incongruencia" entre el acelerado nfasis en tal estrategia y la velocidad con que se acumula dicho capital humano y organizativo. La solucin aplicada ha sido erosionar la competitividad de las exportaciones tradicionales y concentrarse en las actividades de exportacin "de bajo valor agregado y poco contenido tecnolgico"49. 4. EL GASTO DEL GOBIERNO EN JUVENTUD La Oficina Nacional de presupuesto slo tiene publicada los presupuestos ejecutados para los aos de 1990 a 1993, el del 1994 se encuentra en preparacin. Tomando en cuenta la informacin disponible hemos elaborados los cuadros 2.1, 2.2. 2.3 y 2.4, en el que se consignan los montos gastados en reas relacionadas con la juventud. Para hacer ms visible las cifras, hemos elaborados los cuadros a precios constante de 1993. Ya que a lo largo de este trabajo se ha hablado de la situacin de los servicios sociales en el pas en este acpite nos limitaremos a desglosar el presupuesto de diversas carteras en funcin de sus aportes a la juventud. Luego de rastrear la ejecucin presupuestal segn las entidades ejecutoras y el concepto del gasto, se estableci que el gasto en juventud se haca a travs de: 1) La Secretara de Estado de Educacin Bellas Artes y Cultos, 2) La Secretara de Estado de Salud Pblica, 3) La presidencia de la Repblica a travs de la Direccin General de Promocin de la Juventud,50 4) Las Fuerzas Armadas, 5) La Secretara de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin, y 6) los aportes de gobierno Central a la Universidad Autnoma de Santo Domingo (UASD). En la SEEBAC, la inversin en juventud se realiza a travs de la Educacin Media, el financiamiento a otras instituciones (la mayora de las cuales son las universidades privadas) y en el fomento a Cultura y Bellas Artes. Los montos aplicados por estos conceptos se han mantenido prcticamente estticos en los primeros aos de los 90, como pueden observarse en el cuadro 2.1. Sin embargo como porcentaje del presupuesto nacional se observa una clara tendencia a bajar: como porcentaje del presupuesto global pas de 1.59% en 1990 a 1.14% en 1992. La SEEBAC administra el mayor porcentaje de pesos dedicado a la juventud, aunque su participacin disminuy en los aos 1991 y 1993 (Cuadro 2.3). Si a este concepto se le agrega lo invertido por el gobierno

    49 Ceara y Croes, 1993. pp. 48-49

    50 Aunque se determin que la ODC, institucin dependiente directamente de la Presidencia de la Repblica, realiza importantes labores, en favor de la juventud, no fue posible localizar los montos asignados para estos programas.

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    en la educacin universitaria, se tiene que la inversin en educacin a inicio de los 90 oscila entre el 75% y el 80%, del total invertido en jvenes. En el caso de la Secretara de Salud Pblica y Asistencia Social (SESPA), slo se identificaron dos actividades, "la de proteccin al menor" y la de "servicios al menor y al anciano". El gasto por este concepto es sumamente limitado y tambin tiende a reducirse como porcentaje del Presupuesto Nacional. Por otro lado, las Fuerzas Armadas, poseen un programa de escuela vocacionales dirigidos a beneficiar a los jvenes, tanto de la poblacin civil como militar. Para este programa de destin en los aos analizados menos del 5% de lo invertido. La efectividad de este programa, as como su cobertura a sido imposible de evaluar debido a que concentramos nuestros esfuerzo en la localizacin de las autoridades de la DGPJ, lamentablemente sin ningn xito. La tercera partida ms importante en el gasto de educacin est destinada a la Secretara de Estado de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin. Sin embargo, las actividades de esta institucin se limitan a la organizacin de los juegos deportivos nacionales, al mantenimiento de las instalaciones deportivas existentes, a la promocin de clubes y asociaciones deportivas, adems de obsequiar tiles y uniformes a los equipos de diferentes disciplina. No siempre los beneficiarios son los jvenes. De todas las instituciones a travs de las cuales se canalizan las inversiones en jvenes, la Direccin General de Promocin de la Juventud, es la que est supuesta a monitorear las actividades que se realizan en el pas en favor de la juventud y a definir nuevas reas de intervencin. Sin embargo, es la que posee el porcentaje ms bajo: menos del 1% en los 4 aos para los que logramos obtener informaciones. Es indudable que las limitaciones presupuestarias afectan las actividades de esta institucin, aunque se desconoce si poseen otras fuentes de financiamiento. CUADRO 2.1 GASTOS DEL GOBIERNO EN BENEFICIO DE LA JUVENTUD SEGN ENTIDAD EJECUTORA, A PRECIOS DE 1993. EN MILES DE PESOS. REPBLICA DOMINICANA, 1990-1993. Entidad ejecutora 1990 1991 1992 1993 SEEBAC 1916925.5 117239.3 199965.2 206431.2 Educacin Media*

    141353.5 86492.3 154503.6 153890.0

    Financiamiento a otras instituciones

    36346.7 21793.7 26741.8 31408.0

    Fomento cultura y bellas artes

    13992.3 8953.2 18719.8 21133.0

    SESPA 14087.8 10260.7 12677.6 19178.4 Proteccin al menor 13973.3 10167.2 1257.3 19037.4 Servicio al menor y al anciano

    114.5 93.5 105.3 141.0

    Presidencia 711.6 907.0 1448.3 1483.9 DGPJ 711.6 907.0 1448.3 1483.9 Fuerzas Armadas 13630.3 9924.0 13660.1 23423.3 Escuelas vocacionales

    13630.3 9924.0 13660.1 23423.3

    SEDEFIR 58385.3 39803.4 52093.7 76400.3 UASD 126209.3 112054.4 131288.7 161588.0 Total en juventud 404716.7 290189.0 411133.6 488505.1 Total general 12091463.4 11160271.3 17614947.1 20380430.7

    *Para los aos 1990, 1991 y 1992, se consideraba que la educacin media comprenda de los 6 a 12 aos de estudios, a partir del 1993 se inicia a partir de los 8 aos de estudios.

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    SEEBAC:Secretara de Estado de Educacin. Bellas Artes y Cultos. SESPA:Secretara de Estado de Salud Pblica y Asistencia Social. DGPJ:Direccin General de Promocin de la Juventud. SEDEFIR:Secretara de Estado de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin. UASD:Universidad Autnoma de Santo Domingo. FUENTE: Elaborado por el autor en base a las informaciones de la Oficina Nacional de Presupuesto. CUADRO 2.1a GASTOS DEL GOBIERNO EN BENEFICIO DE LA JUVENTUD SEGN ENTIDAD EJECUTORA, A PRECIOS DE 1993. EN MILES DE DOLARES51. REPBLICA DOMINICANA, 1990-1993. Entidad ejecutora 1990 1991 1992 1993 SEEBAC 15335.4 93979.1 15997.2 16514.5 Educacin Media*

    11308.3 6919.4 12360.3 12311.2

    Financiamiento a otras instituciones

    2907.7 1743.5 2139.3 2512.6

    Fomento cultura y bellas artes

    1119.4 716.3 1497.6 1690.6

    SESPA 1127.0 749.2 1014.2 1534.3 Proteccin al menor 1117.9 742.3 1005.8 1523.0 Servicio al menor y al anciano

    9.2 6.8 8.4 11.3

    Presidencia 56.9 66.2 115.9 118.7 DGPJ 56.9 66.2 115.9 118.7 Fuerzas Armadas 1090.4 724.6 1092.8 1873.9 Escuelas vocacionales

    1090.4 724.6 1092.8 1873.9

    SEDEFIR 4670.8 2906.2 4167.5 6112.0 UASD 10096.7 8181.5 10503.1 12927.0 Total en juventud 32377.3 22006.8 32890.7 39080.4 Total general 967317.1 814851.6 1409195.8 1630434.5 *Para los aos 1990, 1991 y 1992, se consideraba que la educacin media comprenda de los 6 a 12 aos de estudios, a partir del 1993 se inicia a partir de los 8 aos de estudios. SEEBAC:Secretara de Estado de Educacin. Bellas Artes y Cultos. SESPA:Secretara de Estado de Salud Pblica y Asistencia Social. DGPJ:Direccin General de Promocin de la Juventud. SEDEFIR:Secretara de Estado de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin. UASD:Universidad Autnoma de Santo Domingo. FUENTE: Elaborado por el autor en base a las informaciones de la Oficina Nacional de Presupuesto. CUADRO 2.2 GASTOS DEL GOBIERNO EN BENEFICIO DE LA JUVENTUD SEGN ENTIDAD EJECUTORA (PORCENTAJE DEL PRESUPUESTO GLOBAL). REPBLICA DOMINICANA, 1990-1993.

    51 Se calcul a la tasa actual de RD$12.50, por cada dlar.

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    Entidad ejecutora 1990 1991 1992 1993 SEEBAC 1.59 1.05 1.14 1.01 Educacin Media*

    1.17 0.78 0.88 0.76

    Financiamiento a otras instituciones

    0.30 0.20 0.15 0.15

    Fomento cultura y bellas artes

    0.12 0.08 0.11 0.10

    SESPA 0.12 0.09 0.07 0.09 Proteccin al menor 0.12 0.09 0.07 0.09 Servicio al menor y al anciano

    0.00 0.00 0.00 0.00

    Presidencia 0.01 0.01 0.01 0.01 DGPJ 0.01 0.01 0.01 0.01 Fuerzas Armadas 0.11 0.09 0.08 0.11 Escuelas vocacionales

    0.11 0.09 0.08 0.11

    SEDEFIR 0.48 0.36 0.30 0.37 UASD 1.04 1.00 0.75 0.79 Total en juventud 3.35 2.60 2.33 2.40 *Para los aos 1990, 1991 y 1992, se consideraba que la educacin media comprenda de los 6 a 12 aos de estudios, a partir del 1993 se inicia a partir de los 8 aos de estudios. FUENTE: Elaborado por el autor en base a las informaciones de la Oficina Nacional de Presupuesto. 4.1. Becas y viajes de estudios La mayora de las instituciones estatales dedican una cifra, nada despreciable, cuando se le suma en conjunto, a "Becas y Viajes de Estudios". En el Manual de Clasificacin Presupuestaria, se establece que estas partidas constituyen: "subvenciones a estudiantes y profesionales, pagadas directamente a los interesados, o bien a la institucin educativa que los acoge. Incluye los gastos por conceptos de viticos, pasajes y fletes motivados por el otorgamiento de becas". Por este concepto, se gastaron en las diferentes instituciones, a precios de 1993, 10.5 millones de pesos 1990, 7.6 millones en 1991, 13.6 en el 1992 y 17.9 en el 1993. Es decir ms de 15 veces el presupuesto de la DGPJ. No se pudo establecer cul es el mecanismo que utilizan estas instituciones para seleccionar los beneficiarios, ni si efectivamente son usados en la forma que establece el Manual de Clasificacin Presupuestaria. 5. LA DGPJ O LA ODC? El objetivo ltimo de este trabajo es la evaluacin de las actividades de la Direccin General de Promocin de la Juventud (DGPJ) y de otras instituciones gubernamentales. Lamentablemente la situacin particular por la que atraviesa nuestra nacin no ha permitido tener un contacto directo con las autoridades de la DGPJ. Sin embargo se logr establecer contacto con la Oficina de Desarrollo de la Comunidad (ODC) que antes de la existencia de DGPJ, ya posea programas en favor de la juventud. 5.1. La DGPJ

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    Luego de diversas comunicaciones con la secretara de la DGPJ, esta nos inform que el director no estaba asistiendo, por lo que no haba podido comunicarle nuestro deseo de entrevistarlo y explicarle el proyecto en el que participamos. Se le interrog si exista otra persona que no fuera el director que pudiera recibirnos: respuesta negativa. As lleg nuestro "deadline", y a la carrera procedimos a redactar nuestro informe a sabiendas de que las deficiencias que tendra. Realizamos varios intentos de conocer mejor la DGPJ a travs de instituciones que realizan labores con la juventud. Las instituciones estatales relacionadas con el Consejo Nacional de Lucha contra la drogas dijeron desconocer las actividades de la DGPJ. Diversas ONG'S que trabajan en el rea de la salud sexual y reproductiva nos respondieron de igual manera. En la bsqueda de informacin encontramos el informe de una investigacin desarrollada para ECOCARIBE, S. A., patrocinada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en donde se plantea "la Presidencia de la Repblica, que en la estructura institucional del pas concentra gran parte de las atribuciones del aparato estatal, ejecuta tambin algunas funciones de asistencia social. Mantiene una Direccin de Promocin de la Juventud y otra de la Mujer. Ambas surgieron como iniciativas dotadas de las mejores intenciones, pero la desatencin posterior las ha hecho degenerar, deviniendo cada una en un grupo de empleados con una oficina que realiza actividades como cursos, seminarios, etc."52 Adems de este referencia en el documento "Repblica Dominicana: informe nacional sobre poblacin", elaborado en septiembre de 1993, con el objetivo de ser el documento oficial del pas en la Conferencia Internacional sobre Poblacin y Desarrollo, que se celebr en El Cairo, se plantea que entre los pocos programas dirigidos hacia la juventud se encuentran "los de la DGPJ, que actualmente est impartiendo cursos de formacin tcnica" (P. 30). El surgimiento de esta institucin remite al "Plan de Accin" de 1985, elaborado a propsito de la celebracin del ao internacional de la juventud. Este plan de accin constituye el primer esfuerzo de planificar acciones integradas desde el sector gubernamental en favor de la juventud. En el mismo se propone la creacin de una unidad de trabajo de tipo tcnico-administrativo, que acte como soporte de la ejecucin, seguimiento, evaluacin y adopcin del "Programa de Accin" y las estrategias, de largo alcance, que en mismo se incluyen. Esta fue la base para la creacin de la Direccin de Promocin de la Juventud, adscrita a la presidencia de la Repblica. En el 1993, cambio de nombre y pas a llamarse como hoy se conoce. Entre los aportes ms importantes contenidos en el este documentos se tiene: 1) La constatacin de que "los organismos responsables de la formulacin de polticas no consideran en la elaboracin de sus planes de desarrollo a la poblacin joven"(p.4). 2) Se propone la articulacin de una estrategia nacional relativa a la juventud que incluya: A) Un reparto ms equitativo de los frutos del desarrollo, B) Capacitacin de la juventud en funcin del actual nivel de desarrollo tecnolgico y cientfico, y C) Ampliar la cooperacin internacional. 3) La realizacin de un diagnstico del sector. Un aspecto que llama poderosamente la atencin, y que se relaciona con la falta de continuidad y coordinacin entre las instituciones gubernamentales, es la ausencia de referencia sobre las labores realizadas por la ODC y qu papel puede jugar esta ltima institucin en la formacin de la unidad de trabajo tcnico administrativa, adems de qu pasara con los programas sobre la juventud que posea, al momento, dicha institucin. Este "olvido" sorprende an ms cuando se tiene en cuenta que tanto la ODC, como los encargados del Plan de Accin y, posteriormente, la DGPJ, dependen directamente de la Presidencia de la Repblica. No sabemos la forma en que se van cumpliendo o cumplieron los objetivos del Plan de Accin de 1985, de todas maneras se recomienda que la DGPJ, rescate del olvido este documento y revise los aspecto cumplido y los que faltan por cumplir. La DGPJ tiene una presencia limitada en los medios de comunicacin, y su metodologa de trabajo es poco conocida. No logramos obtener documento para indagar la forma de 52 Santana y Rathe, 1993.

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    reclutamiento de los jvenes que participan en los cursos de formacin tcnica, ni las principales reas geogrficas en las que la DGPJ realiza su labor. 5.2. La ODC El surgimiento de la ODC se enmarca en el contexto de la Alianza para el Progreso. Su base legal es un acuerdo bilateral entre la Agencia Inter-Americana para el Desarrollo (AID) y el Gobierno Dominicano firmado en el 1962, y ratificado en el 1965 mediante la ley 676. En su inicio no tena definida claramente a la juventud como objetivo de sus actividades y estaba circunscrito a una de las provincias del sur del pas. Si bien no logramos obtener la fecha precisa en que inici los trabajos con jvenes, para el 1979 se llevo a cabo el proyecto "Promocin de la participacin de la juventud en actividades de desarrollo econmico y social" (proyecto regional RLA/79/077) con auspicio del PNUD. El organismo ejecutor sera la presidencia de la Repblica a travs de la Oficina de Desarrollo a la Comunidad (ODC). Un documento de 198753, se indica que entre los programas de la ODC se encuentra el de "Juventud y Voluntariado". El principal objetivo del programa es motivar a los jvenes para que se integren al trabajo productivo. Las principales actividades que realiza son las de Rescate de Valores Culturales, Lderes Comunitarios, Fomento de Acciones Ecolgicas, Instalacin de Bibliotecas Rurales a travs de los clubes culturales, Promocin de Clubes Recreativos y Deportivos54. Los otros programas de la ODC eran: Organizaciones Comunitarias, Educacin Familiar, Capacitacin, Infraestructura y Apoyo Financiero. En el seno de algunos de estos programas, tambin se realizan actividades en favor de los jvenes. Por ejemplo, a travs del Programa de Infraestructura se ejecutan programas que de alguna forma reportan beneficios a la juventud, tales como los dirigidos a la construccin y reparacin de escuelas rurales, la construccin de centros comunales, campos deportivos, canchas y parques. Otro proyecto que no est diseado para los jvenes, pero que ha contribuido a la capacitacin y aprendizaje de un oficio de estos es el Proyecto de Desarrollo Rural Integral del municipio de Yamas, que se realiza con el apoyo de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de los moradores de dicho municipio. A travs de este proyecto se han ofrecido 700 cursos sobre: Corte y Confeccin, Sastrera, Floristera, Bordado, Agropecuaria, Cra de Conejos y Aves, Abonos y otros. La ODC, en este marco, tiene un taller de Alfarera del cual han egresado 120 jvenes, en la actualidad 5 de esos jvenes han instalado talleres propios tanto en el municipio como fuera de l. Entre las instituciones con la que la ODC tienen relaciones estrechas estn: la OEA, la ONU, el BID, la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional y diversas ONG'S dominicanas, entre las que se encuentran PROFAMILIA. En resumen, las reas de intervencin de la ODC en materia juvenil se relacionan con la capacitacin y formacin profesional y la promocin de la participacin juvenil. Sus actividades estn estrechamente relacionadas con el Plan de Accin de 1985, que a su vez, se supone, es la base de la DGPJ. 6. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

    53 Castillo, Dolores Antonia (1987): La ODC, sus programas y mtodos de aplicacin. Ponencia en el Seminario Educacin Polivalente. Santo Domingo. Meca.

    54 No est de ms sealar que entre los definicin de la Secretara de Estado de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin (SEDEFIR), tambin se encuentra la de Promocin de Clubes Recreativos y Culturales. Esta es otra muestra de lo necesidad de coordinacin entre las diversas instituciones gubernamentales. Tambin, instituciones como la Fundacin Nacional de Desarrollo de la Juventud Rural (FUNDEJUR), realiza labores similares a las de la ODC, en su conjunto.

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    Tomando en cuenta que no logramos comunicacin con la DGPJ, es posible que parte de las propuestas que realizamos estn contemplada en las actuales actividades de esta institucin. 1. La primera labor es revisin de la estructura de la DGPJ y, si fuere necesario, adecuarla para que pueda ser la institucin rectora de las actividades gubernamentales en el rea de juventud. 1.2. Definir las posibilidades de un contacto ms estrecho entre la ODC, la DGPJ y SEDEFIR, para evitar la duplicacin de esfuerzo y lograr dar una base institucional ms estables y fuerte para las actividades sobre la juventud que realice el Estado Dominicano a travs de estas tres instituciones. 1.3. La DGPJ, debe rescatar los aspectos planteados en el "Plan de Accin de 1985" y las planteadas en el "Plan Nacional de Accin para el Futuro", contenido en "Repblica Dominicana: Informe nacional sobre poblacin", reseado ms arriba. Actualizar el "Plan de Accin" y tratar de que se le d cumplimiento a los planteado en el "Informe nacional sobre poblacin", le ofrece, adems, la oportunidad de exigir un mayor apoyo gubernamental para su rea de accin. 2. Se necesita una mayor coordinacin intersectorial, entre las instituciones estatales que realizan algunas labores en favor de la juventud, SEEBAC, SESPA, SEDEFIR, las escuelas vocacionales de las Fuerzas Armadas, UASD, Oficina de Desarrollo de la Comunidad, Instituto el Consejo Nacional de Prevencin del Uso de Drogas, Instituto Nacional de Formacin Tcnico Profesional (INFOTEP)55 y la DGPJ. El organismo convocante y rector debe ser la DGPJ. 2.1. A travs de esta coordinacin se tratara de evitar la duplicacin de iniciativas, establecer prioridades, y crear en la DGPJ un centro de informacin y estadsticas de la juventud, para esto ltimo se debe contar con la asistencia tcnica de la Oficina Nacional de Estadsticas (ONE), y la Oficina Nacional de Planificacin (ONAPLAN). 2.2. La primera labor en conjunto sera la realizacin de un diagnstico del sector, que permita identificar cules son las regiones en que ms se necesita la intervencin en materia de jvenes sobre todo en materia de educacin, empleo y salud56; a travs del cual se definiran los lmites de edad que comprenden la juventud, dentro de esta categora cules son los grupos ms vulnerables segn regiones y zona de residencia y cules 55 El INFOTEP, es una institucin autnoma que aunque no posee programas especfico para la juventud, se dedica al perfeccionamiento y formacin de la fuerza de trabajo. En este sentido sera de gran importancia involucrar esta institucin en las actividades en el rea de juventud.

    56 El pas est dividido segn regiones de planificacin en tres: Sureste, Cibao y Suroeste; a su vez el Sureste est formado por las subregiones de planificacin Valdesia y Yuma; El Cibao por Cibao Central, Cibao Oriental y Cibao Occidental; mientras que el Suroeste est formado por Enriquillo y el Valle. Se ha establecido que en nuestro pas existen fuertes desequilibrios regionales. As, en el Sureste, que a la regin que pertenece el Distrito Nacional (D.N.), existen la ms elevada proporcin de adultos, el D. N. es el principal lugar de destino de los migrantes, se presentan las mejores condiciones de salud de la poblacin, tienen los niveles ms elevados de escolarizacin y calificacin de la Fuerza de Trabajo, las viviendas de esta regin, en especial en el D. N., es la de mejor calidad, tanto en los materiales usados para su construccin como en lo que a saneamiento bsico se refiere; mientras que en el Suroeste se presenta el exacto reverso de la situacin del Sureste. (Cfr. Cceres Urea, Francisco I. (1995): Algunas manifestaciones de los desequilibrios regionales en la Repblica Dominicana. Ponencia presentada en la V BIENAL DE ARQUITECTURA DE SANTO DOMINGO. Santo Domingo. Meca.)

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    las pueden ser las mejores formas de intervencin; as como estudios sectoriales sobre la calidad de los servicios y las actividades que se realizan en el rea de juventud. 3. La DGPJ, debe involucrar en esas actividades a las ONG'S, que realizan labores en el rea de la juventud y adolescencia, tales como Fundacin de Desarrollo de la Juventud Rural (FUNDEJUR) que posee programas de capacitacin y generacin de ingresos para jvenes, Asociacin Dominicana Pro-Bienestar de la Familia (PROFAMILIA) que trabaja en el rea de educacin sexual para adolescentes; CARE-Dominicana, que inicia actividades con las madres adolescentes en las zonas rurales del pas, y otras. 4. Sobre la forma de intervenir en los principales problemas que afectan a los jvenes, especialmente los relacionados con la educacin, el empleo, la emigracin y la salud, debe entenderse que la situacin juvenil remite a los problemas globales de la sociedad, que impactan ms rudamente en los jvenes. Se hace necesario, en este sentido, reformular la visin del desarrollo vigente en las instituciones estatales. La situacin del mercado de trabajo, que afecta particularmente a los jvenes, no se resuelve con la formacin juvenil, es necesario tomar en cuenta los planteamientos de la CEPAL, sobre la necesidad de una transformacin productiva sustentable, sostenida y con equidad.57 Mientras tanto de las informaciones disponibles hasta el momento, las principales objetivos de una poltica nacional de juventud seran: 4.1. Adecuar el sistema educativo a las necesidades del pas y a la nueva forma en que se inserta el pas en el mercado mundial. Hasta ahora la educacin media y secundaria slo prepara al joven para ingresar a una institucin de estudios superiores. Slo las escuelas normales, el Instituto Superior de Agricultura y el Instituto Politcnico Loyola, instituciones de muy limitada rea de accin, realizan labores de formacin tcnica paralela a los estudios secundarios. Las experiencias de estas instituciones deben generalizarse, de manera que los estudios tcnicos formen parte del currculum de la educacin secundaria. 4.2. Uno de los aspectos ms sentido de los jvenes es el problema del empleo. La incorporacin al mercado de trabajo de estos se hace a travs de la llamada informalidad y en las actividades de menos remuneracin. En este sentido, los jvenes de menos recursos se enfrentan a la situacin de necesitar un mayor perfeccionamiento o de experiencia laboral para poder conseguir mejor remuneracin; pero, necesitan mayores ingresos para poder continuar con sus estudios y capacitacin. Debern realizarse esfuerzos para establecer acuerdos entre las diversas empresas y las escuelas de formacin tcnico profesional para garantizarle empleo a los egresados de las misma y contribuir a reducir de esta manera la emigracin. Estas misma empresas pueden realizar aportes significativos, deducible de los impuestos, a las instituciones educativas dedicadas a la formacin tcnica. 4.2.1. Crear un programa dentro de la DGPJ, en coordinacin con la Secretara de Trabajo, para garantizar el cumplimiento de las leyes laborales dominicanas, especialmente en el comercio al por menor, zonas francas y manufactura, para evitar la explotacin juvenil y para garantizar que el joven trabajador tenga la posibilidad de continuar sus estudios. 4.3. En el marco de la salud deben implementarse programas de atencin a la madre adolescentes, fortalecerse los programas dirigidos a los adolescentes, que recin intentan aplicarse en la SESPA, debe definirse claramente el concepto de adolescente y cules son sus necesidades sobre todo en materia de salud reproductiva y sexualidad, adems de incorporar en las escuelas la educacin sexual en la educacin media; en este sentido hubo una experiencia exitosa en el marco de un acuerdo SEEBAC-PROFAMILIA, que fue abandonada. Por otro lado la SESPA, a travs del Programa de Control de las Enfermedades de Transmisin

    57 CEPAL (1993): Poblacin, equidad y transformacin productiva. Naciones Unidad, Santiago de Chile.

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    Sexual y SIDA (PROCETS) debe profundizar los trabajo que realiza en el rea de los adolescentes y coordinar an ms con la ONG'S para evitar duplicidades. 4.4. Deben realizarse programas especficos de capacitacin para el empleo, educacin en salud reproductiva y sexual, para la mujer joven, para lo cual que puede contar con la asistencia de diversas ONG'S que ya han tenido experiencias en la materia. 5. Los montos que el gobierno destina, a travs de diversas instituciones, al rengln de "Becas y Viajes de estudios", debe pasar a ser parte de la asignacin de la DGPJ, quien destinar el 50% de los mismo para el ofrecimiento de becas en reas prioritarias para la nacin. Para lo cual establecer un mecanismo eficiente y eficaz para determinar los jvenes que por sus mritos en los estudios formales pueden ser beneficiarios. El restante 50% se dedicar para iniciar los trabajo de reformulacin de la DGPJ, la creacin del departamento de estadstica, el de seguimiento de proyectos y las labores de coordinacin. TERCERA PARTE: BIBLIOGRAFA COMENTADA58 Varios autores: Juventud: Situacin y Perspectivas en la Repblica Dominicana. INTEC, Santo Domingo, 1986. 167 p. Recopilacin de las ponencias presentadas en el seminario del mismo nombre, auspiciado por el UNICEF y ejecutado por el INTEC a propsito del ao internacional de la juventud. Las ponencias contenida en el texto son las siguientes: 1) De Osorio, Hayde, Situacin de la Juventud en Amrica latina. Se establece la necesidad de definir el concepto juventud. Se resumen las razones que apoyan la celebracin del ao internacional de la juventud. Se describe el panorama latinoamericano en el que se desenvuelven los 101,438,000 jvenes que para 1985 existan en esta regin. Se resumen los problemas comunes a la juventud latinoamericana. Se comenta la importancia de elaboracin de programas que "satisfagan la necesidad de la infancia y la juventud en los planes generales de desarrollo". Para lo cual se necesita reconsiderar las concepciones del desarrollo, los modelos e imgenes de pas a que aspiramos en la regin" 2) Gmez, Carmen y Tatis, Antonio: La juventud dominicana: Situacin actual y perspectivas para el futuro inmediato. Utilizando las informaciones del censo de 1981, se establecen las caractersticas demogrfica de la poblacin joven dominicana: Fecundidad, migracin; tamao, composicin por sexo y distribucin segn zona de la poblacin joven, la participacin de la juventud en el mercado de trabajo, recreacin, consumo de alcohol, cigarrillos y drogas. Se define la juventud como los jvenes ubicados entre los 15 y los 29 aos. Se constata que la fecundidad de las jvenes de 15 a 29 aos es alta, siendo las de mayor fecundidad la del grupo 20-24 (220.8 hijo por mil mujeres de esa edad). La esperanza de vida de los jvenes es alta y su mortalidad es baja. Se establece que los jvenes son propensos a migrar, sobre todo a territorio norteamericano. Se constata la elevada proporcin de jvenes incorporados a la PEA, el 41.4% de la PEA son jvenes de 15 a 29 aos. Se constata que el nivel de desocupado es igual para toda la PEA, que el nivel del grupo 15 a 29 aos: alrededor de 21%. La participacin de la juventud en el mercado de trabajo a ido creciendo y los niveles de desempleo disminuyendo. Las partes de recreacin apenas consta de una pgina y no ofrece informacin de importancia.

    58 Resumen de las publicaciones ms importante sobre el tema de juventud. Existe una gran cantidad de documentos sobre los adolescente y la sexualidad, y otras tantas ponencias y artculos sobre la juventud, pero, la mayora carece de rigor o son de poca extensin.

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    En la parte de consumo de alcohol, cigarrillo y drogas se resumen una investigacin realizada por el Instituto Dominicano de Estudios Aplicados (IDEA), publicado en 1977 y en funcin de informaciones de prensa. 3) Santana, Isidoro: Empleo y juventud en la Repblica Dominicana. Se analiza brevemente el desempleo en el pas y se trata de establecer las causas de que el desempleo en los jvenes sea mayor que en los de ms edad. Se utilizan los datos de la encuesta de mano de obra urbana y la de mano de obra rural, ambas realizadas en 1980. 4) Suazo, Miguel: La juventud dominicana y su participacin en los servicios de salud. Se habla esencialmente de los problemas de la juventud como trabajador de la salud. Se realiza un breve recuento del problema de la salud en el pas, en especial la falta de cama y de trabajadores de la salud. 5) De Lancer, Vctor Hugo: Educacin, cultura y juventud en Repblica Dominicana. Un enfoque no neutral. Breve trabajo en el que se describe el escenario en el que se desenvuelve el joven dominicano. Se habla de la "narco-delincuencia", la "Fiscoevasin", la falta de institucionalidad, la situacin poltica y la calidad y eficiencia del sistema educativo. Se plantea que la ineficiencia gubernamental impacta en la oferta educativa privada incrementando el presupuesto familiar en educacin. 6) De Moya, E. Antonio: Cultura juvenil y recreacin: el caso de la Repblica Dominicana . El autor analiza esencialmente la dimensin poltica de la participacin juvenil, a partir de dos hechos trascendentales de la historia moderna del pas: La insurreccin cvico-militar de abril de 1965 (Revolucin de Abril), y la revuelta popular de abril de 1984. Observa la "avidez" de participacin social de los jvenes y las limitaciones para esta participacin. Comenta como los jvenes dominicanos han sido estigmatizado, define la poltica recreativa del Estado dominicano como clasista y plantea la necesidad de que ver "el tiempo libre y la recreacin como descanso del trabajo y del estudio, como vehculo de aprendiza cultural y de consecucin de metas sociales grupales y personales". 7) Villamn, Marcos y Cabrera, Hector: Formas y alcances de la organizacin juvenil en la Repblica Dominicana. Este artculo consta de dos partes. En la primera parte se realiza una resea de la participacin de los jvenes y del surgimiento de las primera organizaciones juveniles del pas. Para el autor los clubes en la "Era de Trujillo" se caracterizaban por ser polticos, que significaba ser trujillista (Rafael Leonidas Trujillo gobern el pas de 1930 a 1961, esos 31 aos son conocidos como "Era de Trujillo). Con el ajusticiamiento de Trujillo, en 1961, se inicia un "nuevo despertar", fundndose organizaciones independientes del Estado dominicano, con una fuerte vocacin poltica democrtica. Luego de la "Revolucin de Abril", aplastada por la segunda intervencin armada de las tropas estadounidense en territorio dominicano, proliferan los clubes y organizaciones juveniles. Para esa poca gobernaba el actual presidente Joaqun Balaguer, quien gobern de 1966 a 1978, perodo conocido como los doce aos de Balaguer. La poltica Balaguerista es definida como autoritaria y excluyente. Los clubes se convirtieron en el espacio de encuentro de los jvenes de centroizquierda y de la izquierda, siendo estos antibalaguerista por definicin. La efervescencia de la participacin juvenil llega a su clmax y cada en el 1978, cuando el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), gana las elecciones. Este partido inicia un poltica de cooptacin de los principales lderes juveniles, lo que unido a la inadecuacin de los grupos de izquierda al momento inaugurado con la transicin democrtica de 1978, destruye a los clubes. La segunda parte de esta ponencia es una descripcin de la

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    situacin de la juventud de los "llamados barrios marginados". se habla del desencanto, la frustracin, la ausencia de perspectiva. Se habla de la visin del futuro que poseen estos jvenes "marginados". Segn los autores "no aparece en la percepcin juvenil contradiccin entre su desarrollo personal y el servicio a la sociedad". Pero, la realidad le demuestra lo errneo de esa percepcin. 8) Daz Grulln, Virgilio: Participacin poltica de la Juventud en Repblica Dominicana Ms que nada es un texto de memorias, el autor habla de su experiencia como joven en la poca de Trujillo y narra la participacin poltica de muchos de sus amigos: Fundacin del Partido Socialista Popular, el paso de la clandestinidad a la vida pblica y viceversa. 9) Defillo M., Bernardo A.: La juventud dominicana en el perodo 1961-1965, ensayo sobre su tipologa social. Intenta describir el rol de la juventud entre 1961 y 1965, es decir el momento que va del ajusticiamiento de Trujillo a la Revolucin de Abril. Trata de establecer la existencia de una subcultura de la juventud y de una nueva cultura. Aunque no establece los contenidos de ambos conceptos. 10) De Len, Enrique: El movimiento estudiantil dominicano consideraciones criticas sobre su pasado, presente y futuro. Se analiza la evolucin del movimiento estudiantil dominicano en los ltimo 20 aos (1965-1985). Se pasa del protagonismo de las agrupaciones estudiantiles, especialmente de los grupos organizados en la Universidad Autnoma de Santo Domingo (UASD), nica en la que existe el co-gobierno universitario. Se habla de la lucha del "Movimiento Renovador" quien consigui darle la autonoma a la UASD. De la participacin de los jvenes en las luchas polticas durante los doce aos de Balaguer y se establece que el movimiento estudiantil pasa por una crisis que de alguna manera se relaciona con la crisis de las organizaciones de las izquierdas, que han sido estas ltimas las que han influido en las organizaciones estudiantiles. 11) Brea Franco, Julio: El reto de una generacin. El tema es "el joven y la poltica". Se habla de la necesidad de un liderazgo joven y se estimula a los jvenes a ser parte de esta renovacin. La caracterstica de este liderazgo deben ser: "moral, construido sobre la seriedad, sobre la autenticidad, sobre la genuinidad del compromiso". 12) Snchez Marez, Julio: Juventud y participacin en Repblica Dominicana: el reto a una sociedad. Se asume la juventud como sinnimo de inconformidad y rebelda ante un mundo adulto que se le quiere presentar como terminado, acabado. Se reconstruye parte de la historia dominicana reciente, rastreando la participacin de la juventud en los episodios ms importantes para la construccin de nuestra democracia. La conclusin del autor sobre la participacin de la juventud es la siguiente: "Las formas tradicionales (de participacin) no necesariamente seguirn vigentes ni sern las principales. Se tratar, muy probablemente de un sistema de movimientos juveniles, ms que de un movimiento nico, uniforme, centralizado. La diversificacin estar dada por la diferenciacin de los sectores juveniles. Pero tendrn que ser reto a la sociedad o no ser participacin efectivamente juvenil". Menndez Alarcn, Antonio B.: El universitario dominicano: encuesta sobre actitudes, costumbres y expectativas. INTEC, Santo Domingo, 1987. 168 p.

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    Informe de una investigacin auspiciada por la Direccin de Investigaciones y Publicaciones del Instituto Tecnolgico de Santo Domingo. La investigacin se inici el 1ero. de noviembre de 1985 y finaliz el 15 de noviembre de 1986. El universo de estudio estuvo formado por los jvenes universitarios entre 16 a 28 aos, de las ms importante universidades del pas, ubicadas en Santo Domingo: Universidad Autnoma de Santo Domingo (UASD), Universidad Nacional Pedro Henriquez Urea (UNPHU), Instituto Tecnolgico de Santo Domingo (INTEC), Universidad O & M, Universidad Catlica Madre y Maestra (UCMM) y Universidad APEC (UNAPEC). Se entrevistaron 297 (47.5% de la muestra) varones y 328 (52.5%) hembras. La determinacin de la cuota para cada sexo se hizo en funcin de apreciaciones de funcionarios de dos universidades, ya que no se tena los porcentajes precisos segn sexo de la poblacin universitaria. Los principales hallazgos de este estudios son: 1) No se puede hablar de la juventud como un todo homogneo, menos an de la juventud universitaria. 2) El estrato socioeconmico del joven influye en la seleccin de la universidad que a la que elige ingresar: la UASD (nica universidad estatal) y O & M pueden ser definidas como mayoritariamente de estrato bajo; UNAPEC como de estrato medio y bajo; y la UNPHU, INTEC y UCMM como de estrato alto y medio. 3) Los jvenes evalan negativamente la educacin secundaria y le dan gran importancia a la obtencin de un diploma en estudios superiores, poseen un fuerte sentido de identificacin con la universidad en la que estudian, la mayora quisiera que la formacin universitaria fuera ms especializada. 4) Los valores que los universitarios aspiran encontrar en las personas son la sinceridad, la honestidad y la responsabilidad. Esos son los mismos valores que desearan encontrar en los polticos. 5) Se percibe la existencia de prejuicios racistas contra los negros, especialmente entre los del estrato alto y los de las universidades UNPHU, INTEC y UCMM. 6) Se constat una gran falta de credibilidad y confianza en las instituciones pblicas y polticas dominicanas, en especial de la justicia. 7) El mayor espacio del tiempo libre de los universitarios es ocupado en mirar televisin. El cine y la discoteca son los lugares a que ms asisten los jvenes, en especial los del estrato alto y menor medida los del medio y an en menor medida los del bajo. El tipo de pelculas y programas televisivos que prefieren son de accin y comedia. La msica preferida para bailar es el merengue y el rock-disco, para escuchar la msica romntica y el merengue. El jazz y la msica clsica son escuchadas por los de los estratos alto y medio. Practican muy poco deporte. La cuarta parte de los jvenes juega algn juego de azar. Los del estrato bajo tienden a jugar ms que los del alto. Casi todos los jvenes escuchan la radio todos los das. Los programas preferidos son los musicales y los informativos. El porcentaje que lee peridico es bajo, a mayor estrato mayor porcentaje lee peridicos. Slo una minora lee por lo menos un libro al mes. 8) La principal conclusin del autor es: "Lo que subyace de las tendencias encontradas en este trabajo es un conjunto de subculturas, de modalidades vivenciales, de estilos de vida, que tienden a recortarse segn el estrato socio-econmico, pero no es una tendencia, no una determinacin absoluta y mecnica, pues hemos visto que tambin se perciben ciertas diferencias dentro de un mismo estrato" (p. 151). Cass, Roberto: Juventud y sociedad en Repblica Dominicana. (de la pgina 209 a la 265) Contenido en "Escpticos, narcisos, rebeldes: 6 estudios sobre la juventud. Edelberto Torres-Rivas, editor. FLACSO, San Jos, 1988. 309 p. Se plantean las determinantes de la evolucin demogrfica, el proceso de modernizacin y las migraciones en repblica Dominicana entre en el presente siglo. Contacta que en el pas es predomina la poblacin joven. Identifica el surgimiento de un estrato joven con el predominio de las relaciones capitalistas vinculado a la urbanizacin. Adems, plantea que el "fenmeno juvenil" cobra relieve histrico a travs de su manifestacin poltica. Se analiza la expansin del aparato educativo dominicano y se habla de los niveles de desigualdad que presenta esta expansin en cuando a su impacto en los diversos estratos de a poblacin. El porcentaje que tiene acceso a la educacin superior no trasciende ms all de los estratos socioeconmicos ms altos.

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    Se relaciona el mercado de trabajo, los jvenes y los efectos de la modernizacin. Establece que el desempleo entre los jvenes "ha sido uno de los resortes decisivos para el incremento notable en los ltimos aos de la emigracin hacia los Estados Unidos. Se establecen los cambios en las funciones de la familia, relacionados con el paso de una sociedad rural, sometida a un autoritarismo absoluto y los procesos de modernizacin y urbanizacin. Se establecen diferencia en las funciones de las familias segn aspectos econmicos de las mismas, "mientras ms pobre es la familia, ms se tiende a perder incluso sus funciones de unidad de consumo para pasar a ser ms una unidad de refugio, ligada al hecho fsico de la vivienda" (p. 254). Se analiza el papel de la juventud en los procesos polticos dominicanos, es especial a partir de la segunda parte de la dictadura trujillista y se establecen los cambios evidenciados en la participacin poltica de los jvenes. Se establecen 13 sugerencias para la accin, entre las que se encuentra: evitar la desmoralizacin de los jvenes, recomposicin de una lite juvenil progresista, tratar de unificar los grupos juveniles existente y estimular el surgimiento de nuevos grupos, el diseo de polticas sectoriales de juventud, mejora del sistema educativo en los niveles preuniversitarios y universitarios. Fermn, Dania: Los Jvenes: Identidad y expectativas. Plan Educativo 8, Santo Domingo. 27 p. Documento que recoge la ponencia de la Lcda. Dania Fermn en la 8va sesin de Plan Educativo. Incluye un resumen de la discusin-debate en torno a la ponencia de Fermn. En primer lugar se trata de definir el concepto "Juventud". Luego de resear la visin demogrfica que considera la juventud como el grupo etreo de 15 a 24 aos, especifica que esta es una etapa de transicin en la que la persona espera el tiempo de la madurez "biosicolgica". Se establece que tomando en cuenta el nmero de madre adolescente y los jvenes incorporados al mercado de trabajo se puede concluir que en la Repblica Dominicana la condicin de joven es privilegio de una minora. Se relaciona educacin y juventud y cmo la primera ha dejado de ser un instrumento clsico de movilidad social. Se resumen las opiniones de los jvenes de varios sectores marginado o populares sobre la educacin en base a una investigacin participativa realizada por la autora y sus colaboradores del IDEFJ, entre 1987 y 1989. Se sugiere la implementacin de programas de iniciativa de empleo y formacin para el trabajo; que Plan Educativo trat de llegar a la televisin en especial y a los dems medios para elevar el nivel educativo de los jvenes. La discusin gir en torno a los problemas educativos y la falta de participacin de los jvenes. Garca, Rafael; et. al.: Conducta Sexual del adolescentes dominicano. Instituto de Sexualidad Humana, Santo Domingo, 1992. 50 p. Anlisis de los resultados de una encuesta sobre conocimientos, creencias, actitudes y prcticas sexuales relacionadas con el SIDA. Se aplicaron 1,734 cuestionarios a estudiantes de secundaria de Santo Domingo y Puerto Plata. Se constat que el 37% ya haba tenido relaciones sexuales. La edad media fue de alrededor de 14 aos. El promedio de pareja sexuales fue de 4.1. Alrededor del 39% tuvo su primera relacin con amigos(as), 32% con novios (as), 9% con trabajadoras domsticas, 9% con parientes y 4% con trabajadoras sexuales. Casi todos dijeron saber que el SIDA se transmite a travs del coito, la mitad dijo conocer alguna persona con SIDA, 85% consider el condn como un mtodo efectivo para la transmisin del Sida. Tejada Holgun, Ramn: La fbula del Futuro Heredado. Ponencia presentada en el Foro Sobre Juventud y Medios de Comunicacin, mayo de 1993, 20 p.. Reproducida parcialmente en "Jvenes" no. 2, Santo Domingo, Cajir, Junio de 1993. Se trata de definir el concepto juventud y se establece que para la operatividad del mismo se acepta el concepto demogrfico, de la juventud como el grupo etreo de 15 a 24 aos. Aunque se especifica que la

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    condicin de joven vara de pas a pas y dentro del pas segn la regin o zona de residencia o segn el estrato social. Se busca establecer el impacto de la crisis econmica dominicana, la situacin poltica y el cambio de modelo en la situacin de la juventud. Se resumen algunos de los hallazgos de la Enjoven 92, relacionados con el empleo, la educacin, la salud reproductiva y las actitudes polticas. Tejada Holgun, Ramn, et. al. Informe preliminar de la Encuesta Nacional de Jvenes -ENJOVEN 92-. Instituto de Estudios de Poblacin y Desarrollo (IEPD)-Centers for Disease Control and Prevensions (CDC). Santo Domingo, 1993. 77 p. Se reportan los principales hallazgo de la primera y nica encuesta de carcter nacional realizada sobre el tema de la juventud. Se realizaron muestras separadas para mujeres y hombres, se entrevistaron 1,608 mujeres y 1245 varones de 15 a 24 aos de todo el pas. La encuesta es representativa para todo el pas, Distrito Nacional, Resto Urbano y Resto Rural. Los temas tratados son: a) El estado conyugal; b) Nivel de instruccin; c) Actividad econmica; d) Residencia con los padres; e) Actitudes y opiniones sobre la virilidad, el matrimonio la mujer y la familia y el rol econmico de la mujer casada; f) Bebidas alcohlicas y tabaco; g) Educacin Sexual; h) Experiencia sexual y planificacin familiar; i) Fecundidad y j) Conocimiento y actitudes sobre el Sida. Revista "Estudios Sociales": Cansados de ser Jvenes. Ao XXVII, nmero 97, Julio-septiembre, 1994. Contiene dos trabajos sobre la juventud: a) Sili, Rubn: Los jvenes trabajadores en el medio urbano. b) Serrano, Mario, sj., et. al.: Los jvenes siguen buscando. El primero, "Los jvenes trabajadores en el medio urbano", es un resumen de una investigacin no publicada sobre los menores trabajadores, auspiciada por el UNICEF. No se ofrecen datos sobre los resultados de la encuesta, ni se explica su metodologa. Se relaciona la crisis de los ochenta, la dcada perdida, con la situacin de los menores. Se trata de destacar las condiciones de los menores en "estrategia de sobrevivencia", los cuales se ubican entre los 14 y 18 aos. Se seala que la urbanizacin a colocado a estos jvenes que antes no salan de la zona rural. Se establece que las desigualdades sociales que ha acompaado al proceso de urbanizacin e industrializacin ha hecho ms presente a los jvenes pobres. Se establecen las coordenadas de "los nuevos pobres urbanos" y se habla del drama de los jvenes: "no poder ascender socialmente por falta de capacitacin y no poder capacitarse porque no pueden posponer su vinculacin al trabajo". El segundo artculo, "los jvenes siguen buscando", resume una investigacin realizada para el Centro de Estudios Sociales Padre Juan Montalvo, S. J.. La encuesta fue aplicada a 320 jvenes de 27 grupos juveniles pertenecientes a 5 parroquias de la capital dominicana, para establece un punto de comparacin se aplicaron varias encuesta en la Escuela Nocturna Repblica del Per. La investigacin busca esencialmente determinar cierto tipo de valores y actitudes de los jvenes relacionados con la fe, Dios, la bsqueda de salida individuales o colectivas frente a las crisis, el peso de "lo social" o "lo individual" en la visin del mundo de los jvenes.