Pandilla, Comunidad y Policia.

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    19-Jun-2015

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  • 1. REFLEXIONES SOBRE PROCESO DE PAZ EN LOS CANTONES, SAN LAUREANO Y CABAAS DE CIUDAD DELGADO. 0. INTRODUCCIN 1. LA COMUNIDAD 2. LAS MARAS O PANDILLAS 3. LA POLICA NACIONAL CIVIL 4. LA IGLESIA CATLICA CIUDAD DELGADO, MARZO DE 2013.

2. INTRODUCCIN. Esta es una reflexin cuyo vehculo es un relato desde las partes o actores que tiene este proceso. Cierto da preguntamos a una vecina anciana que es muy observadora, sobre qu opinaba de este proceso que llevamos en la zona y, ella nos dijo: De todo este enredo que tienen, gracias a Dios van saliendo cosas buenas y lo mejor, es que ya no hay muertos. Esas son las cosas contundentes que nos obligan a ser cada da ms acuciosos. Eso nos lleva a asumir la realidad que vivimos con la mayor seriedad y rigurosidad posible. Con todo, ya hemos analizado y escrito sobre nuestra realidad y las interpretaciones que de ella tenemos. Estas son pues, reflexiones sobre nuestro convivir en este contexto en que nos ha tocado estar. Para una mayor claridad hemos separado a los actores, para garantizar la expresin genuina de cada uno de ellos. Aun as, se nota el peso de la radical versin de los actores entre s, siendo parte de este sistema real. La realidad actual es fruto de un proceso de inspiracin autnticamente cristiana. Y como tal, jams vamos a admitir que la violencia y la muerte son la nica solucin posible. La conversin, el perdn y la reconciliacin son parte indisoluble de este proceso. Es en esta misma realidad en la que se define la autenticidad de la fe, no en las discusiones estriles, sino, en el compromiso concreto por la transformacin de la realidad para vivir mejor, como hermanos y hermanas de verdad. No somos ingenuos, ya que hemos definido con seriedad nuestra realidad. Por eso mismo estamos abordando las cosas desde su raz. Estamos conscientes de la necesidad de una polica seria y que se d a respetar. Estamos en un esfuerzo educativo para que nuestra gente tenga la experiencia positiva que implica vivir en el plano de la legalidad, y que vean 3. que eso mismo es una tarea para todo el pas. No podemos seguir caminando con la lgica de la ley del ms fuerte. Esta reflexin, como toda reflexin es parcial y por tanto abierta. La apertura permanente la marca la realidad misma, por ello, nosotros no hablamos de modelo sino de PROCESO; y los procesos no se pueden replicar al pie de la letra; stos nos refieren a la dinmica misma de las personas dentro de su realidad. Del PROCESO podemos extraer valores, principios y sueos. Los logros pueden ser la motivacin para que otros hagan su propio camino: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Dice el trovador. En el plano social, es conveniente considerar que las islas no son viables. Nuestra sostenibilidad como zona de paz nos ha llevado a la urgente necesidad de tener presente nuestro entorno. En ese sentido, la TREGUA es para nosotros una oportunidad; oportunidad para encontrarnos con los dems, para salir del anonimato como tantos otros que hacen cosas positivas. La tregua es una urgencia, es un campanazo para que todos y todas digamos presentes por la paz. 4. I. LA COMUNIDAD. La comunidad es un trmino genrico para representar comunidades, grupos y sectores de una regin determinada, que van convergiendo en una serie de objetivos. Esto mismo nos ensea que la realidad es el escenario de la pluralidad en todo sentido. De esta realidad emergen grupos e individuos que tienen la disposicin aunque sea mnima, de afrontar la problemtica de la delincuencia y la violencia. Para todo esto, el elemento fundamental y estratgico es la COMUNICACIN, que como tal tiene que ser permanente, franca y directa. Dentro de este mar de tareas, el esfuerzo educativo de quienes dirigen y coordinan, se orienta a presentar estas acciones iniciales como parte de un PROCESO. El proceso es la palabra clave que va orientando a que todo lo que se haga, se haga como contribucin al cambio a una realidad mejor para todos y todas. Eso quita tambin, las tentaciones inmediatistas de todas las personas involucradas. La tentacin de las soluciones rpidas queda sin gas. Eso posibilita el comprender con firmeza, que las soluciones reales son parciales y vienen enriquecidas por la participacin de las mayoras. De all surge la exigencia de que cada quin haga lo que le corresponde. Esto mismo traslada RESPONSABILIDAD a todos y todas y fundamentalmente a las familias. RESPONSABILIDAD es tambin palabra clave y fundamental. La comunidad aporta un enorme porcentaje de la verdad real al interior de la realidad social. De all que el mapa de la composicin social, cultural y delincuencial est all. De hecho las maras son parte constitutiva de estas redes sociales, que antes que todo son redes familiares, y de amistades y enemistades que corren en la sangre. 5. De aqu sale QUIN ES QUIN. Para bien o para mal. Aqu se ven los verdaderos liderazgos naturales, aqu es en dnde se ve el peso de cada sector e institucin. Ac la gente toma conciencia de que necesita una buena polica, y de aqu la polica debe darse cuenta de que sin la gente es menos que nada. Al menos con esta gente nuestra. Porque hay que tener en claro que cada grupo poblacional tiene su propio carcter y naturaleza. LA ORGANIZACIN. La organizacin es otra palabra clave. La organizacin de la gente pasa por muchas etapas y segn el momento del proceso. La organizacin se plantea para nosotros en tres aspectos: 1. La organizacin desde s; que se asienta muchas veces desde los grupos naturales o bien localizados. 2. La organizacin en funcin de la alianza estratgica con la PNC. 3. La organizacin formal para la lucha por transformar la realidad social en la que vivimos. 1. La organizacin desde s. La organizacin a la vez que un derecho es una necesidad para la gente que vive en un rea conflictiva. La organizacin da fuerza y confianza y ms an, cuando sta es respaldada por una polica responsable que se hace parte de la comunidad. Como un ejemplo primero, tenemos que en nuestra zona implementamos la misa comunitaria. Estas misas se iban programando all precisamente en las casas en donde haba conflicto, sin que se notase este propsito, ya que tambin se hacen en casas no tan conflictivas. A nosotros nos ayud para que la gente se encontrase en medio de algo positivo. 6. El sacerdote la hizo en esos momentos de puente, visitando algunas familias involucradas en la guerra pandilleril. Se incrementaron los cultos evanglicos pero no tuvieron la consistencia de la accin catlica, por razones que no analizaremos ac, pero que tambin tuvieron su impacto positivo, adems de que la accin policial fue poniendo al descubierto quines actuaban mal y quines no lo hacan. El deporte, la cultura, la iglesia, la escuela, el sector vecinal, todos representaron para nosotros, los espacios vitales para encontrarnos con los jvenes y la gente en general. El deporte y la relacin con la escuela fueron los escenarios ms dinmicos en el contacto con la juventud. En segundo lugar estuvieron los jvenes de la iglesia y los grupos organizados ligados a la iglesia catlica, pero independientes de ella en su funcionamiento. Toda esta dinmica fue generando las condiciones para que la poblacin en su conjunto, volviese a tender sus lazos internos de comunicacin y tambin esa lnea comunicacional con la polica. 2. La organizacin en funcin de la alianza estratgica con la POLICA NACIONAL CIVIL. El tipo de alianza depende fundamentalmente de la polica. Es sta que tiene que mostrar de que garantiza los pasos de los Primeros y primeras valientes que asumen responsabilidad en nombre de todos. Nuestra experiencia inicial en esto fue negativa y, no tuvimos consecuencias fatales porque tambin nos habamos hecho respetar. Pero la PNC nos abandon producto de la falta de visin y la falta de compromiso institucional. Pero gracias a Dios, esto se corrigi y retomamos la marcha. La comunidad consigui una casa para la PNC, la limpi, la acondicion etc. La casita tiene agua y luz y cero costos para la Institucin. 7. Se ha equipado con estufa, ventiladores, refrigeradoras etc. Luego esta realidad de Policas viviendo y conviviendo con la gente se multiplic. Al ser la comunicacin un bien estratgico, se pens en un telfono mvil para la polica; un telfono cuyo Nmero estara en manos de todos y todas, incluida la delincuencia. As nace nuestro 911 COMUNITARIO y nos atrevemos a decir, qu es ms efectivo que el 911 Institucional, ya que el nuestro est nutrido de pueblo, de vivencia, de confianza, de esa esencia de ser una polica que es parte de la comunidad y no una fuerza de ocupacin ajena al territorio. La Comunidad se convierte en corresponsable de la seguridad pblica, pero no de cualquier seguridad, sino que, de aquella que asume que la Seguridad pasa por la resolucin de los problemas socioeconmicos, culturales, educativos, de servicios bsicos, de empleo, en otras palabras de inclusin y participacin en los beneficios y no slo en los trabajos. De ah que para nosotros lo contrario a la INSEGURIDAD no es la SEGURIDAD, sino, LA CONVIVENCIA Y EL DESARROLLO. La comunidad ejerce contralora social de la funcin policial. Y esto se logra por la unin slida entre la jefatura y los liderazgos locales. De aqu depende en mucho el visualizar a los buenos policas y a los malos. Aqu se aplica el refrn que dice: La calle da la honra o bien la deshonra. La comunidad multiplica los ojos y odos de la polica. Dentro de las alegras, fiestas y tambin tristezas al interior de la vida de la comunidad, est presente la polica. En los logros y en las metas no alcanzadas tambin est presente la polica. No por eficacia en la movilidad, sino, simple y llanamente porque son parte de la comunidad. 3. La organizacin formal para ir cambiando nuestra realidad de marginacin y pobreza. 8. Hay un reagruparse para cosas positivas en trminos especficos, pero como teln de fondo se percibe y se va sintiendo un reagrupamiento mayor de todos y todas para cambiar la realidad de miedo y muerte que nos est oprimiendo. Se afianzan los grupos naturales, se formalizan an ms los ya organizados y surgen nuevos grupos y sectores que forman sus ADESCOS para mayor contacto con el gobierno local. Se implementan talleres para que la gente vaya visualizando alternativas de solucin a sus problemas; se potencia la artesana en bamb que realiza una pareja de esposos, se inicia el montaje de pequeas crianzas de aves de patio, se dan algunos apoyos puntuales de ndole econmica, se crea el Fondo Solidario para apoyar con crditos las iniciativas productivas y comerciales de las personas. Se monta un programa de Becas para bachillerato, sabiendo que los jvenes al terminar su noveno grado, ya sin estudio ni trabajo pasan a estar ms de lleno en la pandilla. En concreto, con todo este transmitimos esperanza y ayudamos a ver salidas para la gente. Este ambiente se ve reforzado con la accin solidaria de la PNC. Los agentes estn al tanto de la problemtica en su conjunto. Estn abocados a la resolucin pacfica de los conflictos sin que por ello, dejen de representar la fuerza legal que como polica tienen. Aqu el SERVIR Y PROTEGER asume otra connotacin de proporciones inimaginables. Juntos pues, aterrizamos en la conformacin de nuestro Comit para el Desarrollo Humano C.D.H. que viene a ser el espritu del proceso que vamos empujando entre todos y todas. 9. El C.D.H. Est estructurado de la sig. Manera: Este paso al C.D.H. ms los apoyos solidarios van encaminados a hacer sostenible este proceso. La INVERSIN econmica y la DIRECCIN CLARA Y AMPLIA DEL PROCESO nos pueden llevar a decir que, al menos ac este proceso es irreversible. Aunque sabemos de fondo de que no son posibles las islas en el terreno social. Equipo de Acompaamiento. Coordinador. Secretario. Tesorero. Sec. Educacin formal y no formal. Sec. De Cultura Deporte y Recreacin. Sec. De Iniciativas Econmicas y Sociales. Sec. de Organizacin y Seguridad Ciudadana. 10. II. LAS MARAS Y PANDILLAS. Las maras y pandillas matan, extorsionan, roban, hurtan, violan, intimidan, trafican y consumen drogas. Se posicionan como poder de facto en las comunidades, barrios y colonias. Truncan la vida de los jvenes y sus aspiraciones etc. Todo esto lo sabemos nosotros en carne propia y no necesitamos que nos lo digan y expliquen. Adems, podemos agregar, que las maras tienen sus negocios legales, hechos con dinero sucio, al igual que muchas empresas de gente honorable. Y esto lo decimos con claridad, LA IMPUNIDAD es la que genera este tipo de frutos. Pero, la impunidad no nace con las pandillas, eso es algo estructural que slo se puede corregir desde el Estado y la Sociedad en su conjunto. Las maras y pandillas no son un enemigo externo. Son hijos, son hermanos, son primos, son tos, son padres, y ahora, hasta hay mareros que son abuelos. Las maras son parte constitutiva de nuestro tejido social, nos guste o no. El Padre Ellacura deca: la realidad da que pensar Por eso mismo, deca, la realidad hay que verla con CIENCIA y con AMOR. Por eso mataron al Padre Ellacura, por VER la realidad y por HABLAR de esa VERDAD. Y al igual que Jesucristo, Ellacura sigue vivo y aportando a la redencin de la sociedad salvadorea. Las maras no nacieron como una realidad negativa. En sus inicios, para muchos que venimos de los sectores populares, la mara era nuestro grupo de referencia. Dentro del barrio mi mara, decamos, para referirnos al grupo de mis amigos ms cercanos. La mara de la escuela Normal, la mara de sociologa, la mara de letras, etc. Pero, aos de necesidades bsicas no cubiertas, aos de derechos humanos pisoteados, aos de voluntades burladas, aos de autoritarismos 11. larvados, aos de violencia de todo tipo, aos y aos sin oportunidades. Lo que tenemos ahora es un acumulado de pobreza, tristeza y dolor. Dentro de todo esto, y a pesar de esto mismo, las maras tienen el DEBER MORAL de ver y tratar a la poblacin como seres humanos, como sus hermanos y hermanas. Y la sociedad por mnima decencia tiene este mismo DEBER MORAL. Las polticas NEO LIBERALES, trminos que de por s son acadmicamente cuestionables, sumieron al pas en la vorgine de la EXCLUSIN SOCIAL e hicieron de nosotros testigos presenciales y victimas del pillaje de los seorones. Ante esta realidad tan atroz, est por dems preguntarse por qu las maras transitaron hacia la realidad de las pandillas delincuenciales. Por qu algunas pandillas se aliaron al crimen organizado. Las deportaciones de pandilleros de EE.UU tuvieron su influencia, pero sta no fue tan relevante. Y bien lo saben los que se han centrado en el estudio de este fenmeno o al menos han escrito sobre ste. De alguna manera podemos decir que las pandillas salvadoreas tienen su carcter; ni en EE.UU se han dejado someter a otros poderes. Nos atrevemos a decir, incluso, que los carteles internacionales de droga, no han penetrado con la profundidad e intensidad que quisieran, en buena medida por la presencia de las pandillas en los territorios. Precisamente porque all mandan las pandillas y no los polticos. En el caso de nuestra zona de trabajo y vivienda, la mara o pandilla est prestando una enorme colaboracin para el control y erradicacin de una banda fuerte que opera en nuestra zona. Por qu no. Las maras tambin pueden convertirse en colaboradores como parte que son de la comunidad, en la seguridad de todos y todas. La experiencia nuestra es un claro ejemplo de que con trato digno, humano y respetuoso, estos delincuentes y su base, --que la tienen--, se 12. abren a la COMUNICACIN que desde la polica y la comunidad se tiende hacia ellos y ellas. Decir tambin, que han respondido maravillosamente a las oportunidades sencillas pero directas que hemos ido construyendo. Es ms, ellos han ido proponiendo con creatividad medidas para que las comunidades y dentro de stas, ellos, salgan de la pobreza. Ahora bien, por el solo hecho de ser jvenes y pobres, eso no los convierte automticamente en sospechosos criminales. Ya habamos llegado a eso. Por el solo hecho de ser jvenes de sectores populares te merecas el trato violento de la polica. Por ejemplo a cuntos rockeros no levant la polica por estar tatuados. Y no eran pandilleros, eran rockeros. Las maras y pandillas como grupos tienen derecho a existir y a expresarse. Son grupos sociales como cualquiera. Pero pierden sus derechos individuales cuando delinquen. Y esto debe ser contundente, pero para todos los grupos de cualquier ndole que se pongan al margen de la ley. Aqu hay que desarmar a todo mundo. Los nicos cuerpos armados que consagra la Constitucin nuestra, son el Ejrcito y la Polica. Hay cansancio en las pandillas y no slo por el accionar de la polica, sino tambin, por el rechazo mayoritario de la poblacin, hacia aquellos que son de su misma sangre y que, por la tentacin del Poder y del Dinero fcil, se han vuelto generadores de dolor y sufrimiento para sus mismos hermanos. Las iglesias serias estn teniendo aqu, un papel fundamental de humanizacin. Hay conversin en el pueblo! Cundo habr conversin en los sectores dominantes? En resumen decimos, que a la base de la problemtica de las pandillas y la violencia, subyace la realidad de un tejido social roto, lacerado y casi 13. destruido, producto de un sistema que siempre ha excluido a los ms pobres y que, precisamente su lgica de enriquecimiento est basada en la exclusin de los otros. Nuestro proceso nos ensea que rigurosamente la seguridad pblica, no slo es cuestin de FUERZA. La seguridad pblica tiene que ver con Desarrollo, con Cultura, con Educacin, con la Economa y tambin con la Poltica. Creemos en la necesidad de una polica eficiente, ya que criminalidad siempre vamos a tener. Nuestra seguridad como Comunidad y entre sta, la seguridad de las maras; la vamos construyendo con CONVIVENCIA Y DESARROLLO HUMANO para todos y todas. 14. III. POLICA NACIONAL CIVIL. Aqu conocimos el peor rostro de la PNC. Policas comunes, mal encarados, no hablaban con nadie, primero golpeaban y despus preguntaban; terriblemente alrgicos a los jvenes. Nunca estaban en el lugar preciso y menos en el momento indicado. Eran los gatos tontos siempre burlados por los ratones listos de la delincuencia. Iban de un lado a otro como fantasmas que ni asustan ni alegran a nadie. Siempre llegando tarde en todo. Tuvimos policas proclives con una u otra pandilla y por tanto, ajenos al sufrimiento de la gente. Los jefes policiales nunca llegaron a la zona, y si lo hicieron, quiz muy pocos se dieron cuenta de ello. Y el poco contacto que tuvo con algunos jefes, por cierto en el marco institucional de la iglesia catlica, no pudo ser ms negativo e incluso peligroso para la misma gente. De repente llegaban los policas en gran nmero, ocupaban el lugar, caminaban por todas partes con sus armas, y slo reciban el rechazo y la indiferencia de la gente. Los policas eran un problema ms para la poblacin, eran aprovechados, abusivos y ladrones. En ese tiempo los militares eran la nica fuerza positiva del Estado. Por lo menos saban quines eran las personas buenas y se acercaban a ellos, se comunicaban, y eran estrictos con la delincuencia. Los militares desconfiaban de los policas y trataban de no mezclarse con ellos. Juntos pero no revueltos. Despus de un lapso en que la comunidad mostr su carcter, y se hizo gestin, apareci la polica de nuevo. 15. Lleg el jefe y se present muy respetuosamente con los lderes ligados a la iglesia catlica de quines por cierto vena la gestin. De all arrancaron una serie de reuniones sistemticas para irnos poniendo de acuerdo sobre la problemtica de la zona y el tipo de polica que se requera para ello. La convergencia de criterios y principios fue inmediata. Era simplemente para la PNC, volver a sus fuentes, a su ley orgnica y al espritu que emanaba de los Acuerdos de Paz. Puede la Polica ser diferente de la noche a la maana? Nuestra experiencia dice que s. Y eso depende en gran medida de la jefatura. Es decir, sin buenos jefes no hay buena polica y posteriormente podemos decir lo inverso. De la noche a la maana vimos a los agentes hablando con todo mundo, con buenos, con malos, con indiferentes, con todos. De simples policas pasaron poco a poco a ser personas que adems, eran policas. De esa convivencia emergen las sensibilidades naturales, producto de la empata entre poblacin, polica y liderazgos locales. Es encontrarse con la pobreza y exclusin, con las carencias que lastiman y las necesidades urgentes, que causan tristeza y frustracin. Ese bautismo de realidad, y no de cualquier realidad, sino, de la realidad de los pobres que son tus hermanos, transforman a los policas. Los policas vienen tambin de una realidad de pobreza y penuria en muchos casos, similar a la realidad que le toca vivir en su trabajo como un polica comunitario. Es importante como leccin, el hecho de que la Jefatura debe ejercerse en gran medida en el terreno y en el contacto sistemtico con las comunidades y sus liderazgos. Si bien los agentes se comunican estratgicamente con las comunidades, muchas veces no tienen la capacidad de discernir el cmulo de informacin y desinformacin que reciben. 16. Si la jefatura no est como un lder ms en el proceso, orientando los pasos del personal, los errores que se pueden cometer, complicaran el trabajo en su conjunto. Volver a las fuentes:proteger y garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades de las personas; Art. 1 Esto mismo nos anima a ser una PNC que es tambin agente de cambio. En el captulo III de funciones de la polica, el art. 23, numeral 1 dice Garantizar el cumplimiento de las leyes, reglamentos y ordenanzas. Eso se logra eficazmente siendo parte de la comunidad. La mentalidad y los procesos de corte militarista deben irse superando. Nuestra polica naci civil en lo ms profundo y extenso que tiene el concepto, y por tanto, no es aquello de salir de sus cuarteles para ir a imponer el orden. Nuestra experiencia de polica no contradice en nada el espritu y letra de la ley orgnica y menos el espritu que eman de los Acuerdos de Paz. Entendemos el esquema orgnico de la polica con sus diferentes estructuras. Pero volver a las fuentes facilita y ennoblece el trabajo policial. La actual Jefatura de la PNC y del Ministerio de Seguridad y Justicia, s saben de SEGURIDAD. Independiente de si proceden de la fuerza armada o no. El problema en nuestro pas es que en esas responsabilidades (Direccin de la PNC y del Ministerio de seguridad y justicia), no ha habido gente que tenga un conocimiento serio de lo que significa la SEGURIDAD CIUDADANA, y si lo han tenido, no se ha notado mucho. La seguridad no slo es seguridad armada, legal etc. Seguridad es tambin la educacin, el empleo, el tener vivienda, salud, en otras palabras, el desarrollo armnico de la sociedad; y resulta de que nuestra PNC puede ser y lo es en algunos casos, un actor dinamizador de procesos sociales en el marco de nuestro esfuerzo por construir democracia. 17. El art. 25 referido al cdigo de conducta en los nmeros del 1 al 5, trazan de manera magnifica la naturaleza real de nuestra polica. SERVIR Y PROTEGER no es un slogan ms; son el corazn y la mente de la institucin policial. Los nmeros del 6 al 8 remarcan que la justicia y el estado de derecho estarn por encima del espritu de cuerpo mal entendido y, que tanto dao nos caus en el pasado. El art. 31 en los numerales del 1 al 3, muestra con claridad todo lo anterior y lo hace en el marco de Estatutos de la polica. El numeral 1 de este artculo dice: Respetar los derechos humanos, la Constitucin y las leyes, cualesquiera sean las circunstancias en que haya de cumplir su misin. El polica en antes que todo, un ciudadano con una posicin en el entramado social y por tanto, no puede ser ajeno a la conflictividad que se da en nuestra sociedad. El polica debe ser alguien que trabaje en la resolucin pacfica de los conflictos. Nuestra experiencia concreta dentro de este espritu, nos muestra que unos pocos policas buenos, en alianza con la poblacin y sus organizaciones e instituciones presentes en la zona; caminando juntos, tratando de acompaar a la gente en la resolucin de sus necesidades y problemas, tiene ms efectividad que varios pelotones ocupando un territorio. La poblacin en general, te ofrece en el marco de la confianza y compromiso por mejorar la vida, miles de ojos y odos de control social de aquello que es negativo para la vida armnica de la comunidad. AUTORIDAD Y PODER. La PNC tiene poder en virtud del marco legal, por ser un cuerpo armado del Estado. 18. Los grupos delincuenciales armados tienen poder, pero este es un poder al margen de la ley. La actual polica no slo tiene poder disuasivo, sino que, y sobre todo, tiene AUTORIDAD. La PNC es una realidad surgida del acuerdo nacional, con un espritu democrtico y civilista. Pero es ms, este prestigio lo ha ido acrecentando con su trabajo y por su diferenciacin difana con los antiguos cuerpos represivos. De hecho encuestas profesionales independientes, nos muestran una polica con prestigio en alza. El uniforme representa autoridad y simpata creciente en la poblacin. En ese sentido, las actuaciones negativas del personal, resaltan an ms, porque vienen de una institucin que es querida y respetada. Eso pone de manifiesto en el tema educativo, los vacos en la formacin del personal: 1. Falta conciencia sobre el concepto de Autoridad, en la lnea que tocamos en este apartado. El personal debe tener conciencia que esa autoridad se ha ganado con sangre y sudor de muchos compaeros y compaeras. 2. Falta solidez moral en el personal. El andar como Romeos entre la poblacin, lstima el respeto hacia la institucin y crea conflictos. 3. Ligado a lo anterior, tenemos un buen porcentaje del personal con crisis en sus hogares. Esa inestabilidad familiar impacta tambin sobre su trabajo. 4. Necesitamos con urgencia un Programa serio de Salud Mental, y la atencin del alcoholismo como enfermedad. 19. OTRAS LECCIONES QUE SACAMOS DE NUESTRA EXPERIENCIA. 1. No se necesitan ms policas, sino que, mejores policas. 2. La necesidad de que los mandos estn ms cercanos a los agentes y a la poblacin. 3. Con procesos como ste, que apuntan a la convivencia y al desarrollo vamos a necesitar de menos crceles y menos represin. 4. El telfono comunitario o local, es un 911 efectivo y con cero llamadas falsas, hasta ahora. 5. La generosidad de la gente hace que este esquema, tenga cero costos para la institucin. 6. Se desmontan esquemas cuarteleros, ya que las Delegaciones y Subdelegaciones se convierten en centros de coordinacin y apoyo. 7. Aqu se da plenamente la contralora social. Lo cual hace que nuestra polica est en permanente evaluacin de quin en definitiva son los verdaderos Jefes, la poblacin en general. 8. En la convivencia con la gente, obtenemos un bien estratgico para las tareas de seguridad: La informacin de primera mano. 9. El polica como educador de la poblacin, en relacin a sus derechos y deberes. 10. El polica como un facilitador de la resolucin pacfica de los conflictos en la comunidad. 11. La conciencia en la poblacin y en la polica de que la seguridad es tarea de todos y todas. 12. La PNC no es un cuerpo ajeno a la comunidad, sino qu, parte constitutiva de ella. 20. IV. LA IGLESIA CATLICA Y OTRAS IGLESIAS. La vida de los Padres Carmelitas en la zona tiene un enorme impacto. Su accin socialtiene su fundamento en el Espritu de Jesucristo. De all que su accin sea abierta para todo mundo: Buenos, malos, indiferentes etc. Y en el dilogo franco con otras iglesias, siendo que la misin se centra en la vida de los ms pobres, la sintona es inmediata. Su obra se encamina en la perspectiva de la Reconciliacin Amorosa de los hombres entre s y con su Creador. En ese sentido, su trabajo pastoral anima desde su propia dinmica naturalmente, cualquier esfuerzo de construir paz entre las personas. Ellos como concrecin de Iglesia Catlica en esta zona, son de hecho un modo mstico muy especial de compromiso por la paz. Las iglesias son un aliado estratgico en este proceso. Una aliado cuya contribucin a la sostenibilidad del proceso, en el peor de los escenarios, se convierten en garanta para enrumbar la paz desde abajo, desde la gente. a. Necesitamos construir una reserva moral que nos ayude en la identidad nacional y qu, nos ayude a trascender hacia mayores niveles de solidaridad. Por aqu va una de las tareas de las iglesias serias. b. La gestin de recursos que nos permita apuntalar las iniciativas de la gente, orientadas al desarrollo econmico y social de nuestras comunidades locales; para irle cambiando el rostro a la nacin. c. El proceso de Reconciliacin, ya que efectivamente, el pecado de la violencia pandilleril, ha dejado heridas profundas en la poblacin. 21. Lucas 23,39-43 Nos dice: Uno de los malhechores crucificado, insultndolo le dijo: As que t eres el Cristo? Slvate, pues, y tambin a nosotros. Pero el otro lo reprendi dicindole: No temes a Dios t que ests en el mismo suplicio? Nosotros lo tenemos merecido y pagaremos nuestro crimen. Pero l no ha hecho nada malo. Y aadi: Jess, acurdate de m cuando llegues a tu Reino. Respondi Jess: En verdad te digo que hoy mismo estars conmigo en el paraso. Esta lectura nos muestra la claridad de las iglesias; y tambin nos muestra a todos cmo el justo es vilipendiado por los que se creen que son los mejores y los ms buenos. Aqu aprendemos de Jess crucificado con MALHECHORES, atormentado pero con un corazn abierto para quien quiere transformar su vida. Nos muestra los dos rostros de la delincuencia: Aqu tenemos al que se goza en su maldad, que se cree un dios y nutre su vida del despojo y muerte de sus vctimas. Ese tipo de criminal se burla del justo y marca su propio fin. Pero hay otro criminal, quien acepta su realidad con humildad, vemos su arrepentimiento. Con facilidad pasmosa reconoce al justo y su divinidad y es ms, cree en l y por eso obtiene perdn. Pues a la manera de JESS, tambin nosotros nos abrimos a la presencia del hermano, aun siendo ste un delincuente, pero que quiere dar muestras de su arrepentimiento. La parbola de la oveja perdida es un buen broche de cierre para estas humildes reflexiones. 22. Lucas 15,1-7 La oveja perdida. Todos, publicanos y pecadores, se acercaban a Jess para escucharlo. Los Fariseos, pues, con los maestros de la Ley, murmuraban y criticaban: Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos. Entonces Jess les dijo esta parbola: Si uno de ustedes pierde una oveja de las cien que tiene, no deja las otras noventa y nueve en el campo para ir en busca de la que se perdi, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, muy feliz, la pone sobre los hombros y, al llegar a su casa, rene amigos y vecinos y les dice: algrense conmigo, porque encontr la oveja que se me haba perdido. Yo les declaro que de igual modo habr ms alegra en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse. Inspector Jos Alfonso Mata Portillo. Lic. Edwin Felipe Aldana Aguirre.