Novena Nuestra Seora Del Perpetuo Socorro

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    28-Jun-2015

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  • 1.
    • NUESTRA SEORA DEL PERPETUO SOCORRO
    Pues del Perpetuo SocorroTierna Madre te aclamamos, Haz, OH Madre!, que sintamosTu perpetua proteccin.

2. Oracin preparatoria para todos los das

  • OH Madre del Perpetuo Socorro! T conoces todos los dolores de mi vida y sobre todo la horrible pena que hoy me trae a Tus Plantas maternales.
  • Adoro la Divina Voluntad y beso resignado la Mano de mi Dios que me prueba; y hoy, como ayer y como siempre, confo en Su Infinito Poder y en Su Misericordia Infinita.
  • Pero l puso en Tu Corazn las riquezas de Su Bondad y en Tus Manos los tesoros de Su Omnipotencia. Por eso acudo a Ti, Madre Ma del Perpetuo Socorro.
  • Seora y Madre ma, las sombras del dolor me envuelven por todas partes, y no s a que puerta llamar para tener algn consuelo en esta amargura que me ahoga. Los hombres, unos me son adversos, otros me persiguen, otros me olvidan, los ms me miran con indiferencia. Los pocos que parecen compadecerse de m se declaran impotentes para remediar mi mal.
  • Slo me quedas T, Madre ma del Perpetuo Socorro. Por eso a Ti acudo lleno de confianza y amor. Eres la Madre de
  • Dios! Eres mi Madre! Jess aprieta Tus Manos para depositar en Ellas Su Misericordia y Su Amor. El primer milagro que obr en Su vida mortal lo obr movido por Tus splicas. No puedes hacer ahora otra splica como aqulla en favor mo?

3.

  • Madre ma del Perpetuo Socorro vengo a pedirte un milagro, y que este milagro sea para gloria de Dios, alabanza
  • Tuya y santificacin de mi alma.(Se hace la peticin).
  • Aqu vendr nueve das seguidos a Tus Plantas. Quedar Tu Maternal Corazn insensible a mis ardientes y humildes
  • splicas? Porque eres buena, porque eres fiel, porque eres segn el plan Divino, Duea de todos los tesoros de Dios,
  • por eso confo en Ti.
  • Sin embargo, que ahora y siempre se haga la voluntad de Dios, as en la tierra como en el Cielo. T, Madre ma,
  • hallars en Tu Maternal Corazn recursos poderosos para que descienda el blsamo del consuelo ah donde siga el dolor purificando mi vida
  • Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en Ti confo!

Rezar a continuacin la oracin del da que corresponda: 4. ORACIONES FINALES

  • Invocaciones para todos los das Oh Madre ma, Perpetuo Socorro de todos los que sufren y de todos los que lloran! Permteme que recostada mi frente abatida sobre Tu Corazn de Madre, te diga mis penas y te exponga mis deseos, porque slo T eres mi esperanza en esta hora tristsima en que me acosan todos los males.
  • Por Tus inefables alegras cuando por un portento de Dios te viste al mismo tiempo Virgen y Madre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu gozo dulcsimo cuando por vez primera se mir Jess en Tus Ojos y te dio el nombre dulcsimo de Madre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por la maternal complacencia de Tu Corazn cuando viste como Tu Hijo acceda a Tus splicas y obraba el primer milagro en las bodas de Can. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por la santa satisfaccin de Tu Espritu cuando contemplabas los milagros de Tu Jess en favor de Sus hermanos y Tus hijos, los hombres. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por tu gozo divino cuando viste como Jess obraba el milagro de los milagros, la Divina Eucarista para vida, sustento y alegra de todos Tus hijos redimidos. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu Mirada de Misericordia. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu nombre de Madre del Perpetuo Socorro, smbolo de poder y de bondad Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por los continuos y estupendos milagros que haces en favor de los que invocan este nombre Tuyo dulcsimo. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que el poder de Jess sea reconocido y celebrado. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que Tu Amor y Misericordia sean de todos glorificados. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que mi corazn, agradecido, te ame y te invoque siempre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que Tu Nombre sea en todo el mundo, conocido, amado y alabado. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!

5. Oracin final para todos los das

  • Oh Mara! Ya que para inspirarme confianza, te quisiste llamar Madre del Perpetuo Socorro, yo(mencionar su nombre) , aunque indigno de ser inscrito en el afortunado nmero de Tus siervos, deseando no obstante participar de los benficos efectos de Tu Misericordia, postrado ante Tu trono te consagro mi entendimiento, para que piense siempre en el amor que mereces; te consagro mi lengua, para que ensalce Tus grandes prerrogativas y propague Tu devocin; te consagro mi corazn, para que despus de Dios, te ame sobre todas las cosas.
  • Recbeme oh Gran Reina!, en el venturoso nmero de Tus siervos; acgeme bajo Tu proteccin; socrreme en todas mis necesidades espirituales y temporales, especialmente en el peligroso trance de mi agona. Oh Madre del Perpetuo Socorro! S que me amas ms de lo que yo puedo amarme a m mismo; por eso, te constituyo Seora y rbitro de mis intereses y de todas mis cosas. Dispon, pues, libremente de m y de cuanto me pertenece conforme Te agrade.
  • Bendceme, oh Madre ma!, y con Tu poderosa intercesin fortalece mi flaqueza, a fin de que, sirvindote fielmente en esta vida, pueda alabarte, amarte y darte gracias en la otra eternamente.

6. Jaculatoria

  • OH Madre, Madre del Perpetuo Socorro, ruega por m!
  • Seas amada, seas alabada, seas invocada, seas eternamente bendita, oh Virgen del Perpetuo Socorro!, mi esperanza, mi amor, mi Madre, mi refugio y mi vida. Amn.

7. DA PRIMERO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Madre de Dios. Ese Nio que descansa en Tus Brazos y que te llama con inefable cario Madre, es Dios, el Hijo de Dios, Tu Verdadero Hijo.. As lo declaran esas letras misteriosas que estn al lado de las mejillas del Divino Infante.
  • Te lo anunci el Arcngel San Gabriel cuando te salud llena de gracia y bendita entre las mujeres. Lo viste por primera vez cuando en la cueva de Beln sali de Tus Pursimas Entraas como un rayo de la Divinidad Tuviste la dicha inefable de llevarlo en Tus Brazos y vivir toda Tu vida en Su compaa. Ni en la cruz quiso que te apartaras de l.
  • Madre de Dios! A cada hora, a cada instante, en todos los climas y bajo todos los siglos, la Santa Iglesia cae rendida a Tus Plantas y proclama este ttulo excelso que es la base de todas Tus grandezas y el fundamento de todos Tus privilegios: Santa Mara, Madre de Dios, ruega por nosotros.
  • Ante la gran Madre de Dios, puede presentarse una ruin y pecadora criatura de este mundo? Las puertas del palacio de los reyes y de los poderosos cerradas estn para los mendigos, pero abiertas estn de par en par las puertas del palacio de Mara para todos los pecadores y desgraciados. Y cuando ms pecadores y desgraciados son con ms piedad y ternura son recibidos.

8.

  • Por eso, oh Madre del Perpetuo Socorro!, de la tierra vengo y sin ms ttulos que mis miserias me he atrevido a presentarme ante Tu solio maternal. Aqu te traigo escrito con lgrimas y con sangre el memorial de todas mis amarguras. Fjate, Seora y Madre ma, en la pena que hoy me trae hasta aqu y vers que todo est perdido, que se han desvanecido todas las esperanzas humanas. Slo me quedas T.
  • Tambin un da la reina Ester, que era tu figura, se present triste y llorosa ante el rey Asuero. "Seor -le dijo- si he hallado gracia en tu presencia, te pido gracia para mi pueblo injustamente condenado a muerte." Y la compasiva reina fue escuchada.
  • Y yo te digo tambin a Ti, Madre de Dios, Seora y Madre ma, ten piedad de m. Estoy condenado al dolor, al hambre, al trabajo y a las garras de las injusticias humanas.
  • Madre del Perpetuo Socorro, nadie Te llam y lo desamparaste. En Ti confo.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

9. DA SEGUNDO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres mi Madre. El Hijo de Dios, que es a la vez Hijo Tuyo, descansa en Tus Brazos. El hijo pecador, que es el hombre, que en el dolor y en el amor fue engendrado al pie de la cruz, reza a Tus Pies. Soy yo! Jess busca Su consuelo y socorro en Tu Corazn y aprieta Tus Manos maternales, y T, en Ellas, lo recibes y lo llevas con amorosa complacencia. Es Tu Hijo! Pero al verme rezando a Tus Plantas, cargado de pecados y abatido bajo el peso de tantos males, me miras a m.y que mirada la Tuya tan dulce y misericordiosa! Slo las madres miran as.. No lo extrao. Tambin yo soy tu hijo!
  • Madre ma, si no tienes brazos donde puedas llevarme, djame que arrime mi frente a Tu Corazn, que entre en l y que all te cuente mis penas y te ofrezca mis plegarias. Los hijos no necesitan emplear muchas palabras para que las madres se den cuenta de los dolores que los matan y de las penas que los ahogan. Mira, Madre ma, a este hijo tuyo, a quien las lgrimas han arrastrado hasta Ti. Mrame y vers en la pupila de mis ojos que estoy triste, que me asfixio entre sombras, que estoy completamente solo, y que sin Ti la vida ser imposible.. Nunca con ms verdad que hoy te he dicho: Madre ma, slo T me puedes salvar.

10.

  • Me oyes? La fe me afirma que s y mi corazn halla en este pensamiento un consuelo inefable. Me oyes, y Tu Corazn maternal se compadece de mis miserias. Ah tienes en Tus Brazos a Tu Hijo y hermano mo Jess; pdele por m. Las oraciones de las madres siempre hallan eco en Su Corazn. Una madre, slo con las lgrimas silenciosas, le pidi que le devolviera al hijo que llevaban a enterrar. y volvi a la vida el muchacho. Otra madre se ech a Sus Pies y le pidi piedad para su pobre hija, que estaba atormentada del demonio. En aquel momento Satans dejaba aquella alma que fieramente atormentaba.
  • Sers T, Madre del Perpetuo Socorro, menos oda que aquellas madres desoladas? Slo pensarlo me parece un crimen. Di, pues, a Tu Hijo: Hijo mo, esta alma est atormentada de muchos males. Un dolor muy grande, sobre todo en estos momentos, tortura su corazn. yela, crala, slvala.
  • Madre ma, estoy en Tus Manos y en las Manos de Jess.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

11. DA TERCERO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Corredentora del mundo. En la magna procesin conmemorativa de la Redencin del linaje humano, avanzan los ngeles con los instrumentos de la Pasin, y en medio, escoltados por todos los siglos y por todos los hombres, amados, aclamados, venerados, avanzan los dos nicos hroes de esta empresa divina: Cristo Jess y T, Madre ma.
  • No vivo entre sombras; camino a la luz de los resplandores de la fe. Por eso, creo y confieso que solo mi Dios y Padre Jesucristo me poda redimir.
  • Creo y confieso que, por glorificarte a Ti y por otros fines altsimos dignos de la Sabidura Divina, te asoci a esta gran obra de la Redencin del mundo.
  • Creo y confieso que, habiendo escogido Jess, la cruz como instrumento de salvacin, no hay para nadie redencin sin cruz.

12.

  • Creo y confieso que mis dolores y penas, las angustias del alma y los tormentos del cuerpo, son los instrumentos benditos que la Providencia Amorosa emplea para purificar mi alma, para expiar mis pecados, para labrar mi corona eterna y para acercarme ms a Jess.
  • Pero tambin creo y confieso que Dios en la vida sabe mezclar y santificar las tristezas y las alegras, y que nos lleva al cielo, a veces derramando lgrimas, a veces cantando himnos de gratitud y de amor.
  • Adoro, Madre ma, los planes divinos sobre m. Permite, sin embargo, que te diga como deca Mi Redentor en el Huerto de Getseman: "Aparta de m este cliz, cura mis dolores, remedia mis penas. Mira que el cliz de mi corazn rebosa de amargura"
  • Madre ma, crame, slvame, y cantar Tus Misericordias por los siglos de los siglos.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

13. DA CUARTO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres por disposicin divina Duea de todos los bienes de Dios y Dispensadora de todas Sus gracias.
  • Cuando la Iglesia te llama Madre de la Divina Gracia proclama que eres Madre de Jess, que es la Gracia y Vida del mundo Cuando te dice Auxilio de los cristianos, confiesa que eres amparo del pueblo cristiano en los momentos ms angustiosos de su historia.
  • Cuando Te llamamos Madre del Perpetuo Socorro, reconocemos y confesamos que eres la Depositaria de todos los bienes de Dios. No lo pudieras ser si Tu Misericordia y Tu Poder no abarcaran todos los momentos de todos los hombres hasta el fin del mundo.
  • Por eso vengo a Tus Plantas y te suplico con todo mi corazn. Si acudo a los Santos, ellos tienen que acudir a Tu Poder Omnipotente, si acudo a Jess, Jess me enva a Ti, porque l mismo Te ha constituido Dispensadora de todos Sus bienes

14.

  • Aqu estoy, aqu me tienes llamando con fe y confianza a las puertas de Tu Misericordia.
  • yeme y exclamar con Tu gran siervo San Alfonso: "Todo lo bueno que de Dios recibimos, lo recibimos por la intercesin de Mara".
  • yeme y mi corazn agradecido repetir con el Santo Pontfice Po X: "Confesemos que es Madre de Misericordia, porque todos los bienes y todas las gracias que Dios concede a los desgraciados hijos de Adn, dispuso la Divina Providencia que pasaran por las Manos de la Virgen Santsima".
  • yeme y suspender mi corazn al pie de Tu Santa Imagen, y mi lengua dir a todos los hombres: "Con la Virgen del Perpetuo Socorro me vinieron todos los bienes. Bendita y glorificada sea, por los siglos de los siglos".
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das

15. DA QUINTO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Reina de todos los ngeles. Por eso, ah tienes a Tu lado a los dos grandes prncipes de la corte celestial. En actitud de religiosa veneracin esperan Tus rdenes, al mismo tiempo que reconocen Tu excelsa autoridad. He ido llamando de puerta en puerta. Todas se me cerraron: la puerta de la riqueza, la puerta de la amistad, la puerta de la gratitud, la puerta de la ciencia, la puerta del poder hasta la puerta de la caridad y de la misericordia
  • Solo una puerta me queda abierta, la puerta donde Tu Perpetuo Socorro aguarda con los infinitos tesoros de Tu Poder y Tu Misericordia.
  • Madre ma, un ngel gui a Tobas en un escabroso viaje y llev a su familia de parte de Dios, la curacin, la felicidad y el amor. Otro ngel descendi sobre la obscura cueva donde el profeta Daniel estaba encerrado, para darle la comida del cuerpo y los consuelos del alma. Ah a Tu lado estn esos dos Arcngeles de la corte del cielo: San Rafael y San Gabriel. Diles que me ayuden y me salven, y al punto se acabaran los amargos dolores que me atormentan.

16.

  • Es Satans el que, por permisin de Dios, me persigue y me acosa como al Santo Job? Son los hombres los que, ingratos e injustos, se ensaan implacables conmigo? Hay momentos, Madre ma, en que la tristeza, el desaliento y la desesperacin me ahogan.
  • Madre ma, si a Ti y a Tu Hijo presentaron esos Arcngeles los instrumentos de dolor, que me traigan a mi el blsamo de Tu Misericordia.
  • Pero que no se haga mi voluntad, sino la voluntad de Dios. Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

17. DA SEXTO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres la Consoladora de todas las penas. Todo en tu cuadro santsimo me habla de la Pasin de Cristo y de Tu propia Pasin. La lanza, la esponja, la cruz y, sobre todo, Tu mirada impregnada de amargura y la actitud angustiosa del Hijo de Tu Alma
  • Ah est todo el Calvario. T y Jess son las dos Vctimas. l derramar en Ti la Sangre de Sus Venas. T, Madre ma, derramars todas las lgrimas del dolor.
  • Y esta Tu dolorosa Pasin dur toda Tu vida. Era Jess Nio, descansaba amoroso en Tu Regazo, y ya la visin de Sus tormentos le amargaba la vida.
  • Tambin para m tiene que haber una cruz; tambin yo tengo que morir en un Glgota.
  • Es verdad de mi fe, porque es la doctrina que brot de los Labios de Jess:

18.

  • "El que quiera venir en pos de Mi, tome su cruz y sgame. Si no hacen penitencia, todos irremisiblemente perecern".
  • Y el apstol San Pablo, inspirado por el Espritu Santo, ha escrito en una de sus cartas: "Todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jess, tendrn que ser perseguidos".
  • Adoro, Madre ma, la Voluntad Divina y te digo lo que te deca Tu gran devoto San Alfonso: "Si quieres que sea perseguido, despreciado y calumniado, si quieres que est enfermo, encarcelado y atormentado., si quieres que padezca tristezas en el alma y hambre y dolores en el cuerpo, hgase la Divina Voluntad".
  • Pero el mismo Jess que nos prueba, quiere que acudamos resignados y llenos de confianza a Ti. Por eso a Ti acudo, Consoladora de los afligidos Por eso llamo a Tus puertas, Alegra de las almas tristes Por eso te llamo a Ti, Esperanza de los desesperados Por eso invoco Tu Nombre, que resume todas las bondades, Madre del Perpetuo Socorro Madre, consulame, amprame y mi corazn te amar eternamente. Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das

19. DA SPTIMO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres la ltima Esperanza del hombre en esta vida. Que cuando todos los nombres se despiertan con el alma sombra y desesperada sin rayo de luz, slo Tu Nombre del Perpetuo Socorro brilla en el fondo del alma como la ltima sonrisa de la Misericordia de Dios.
  • Ese Hijo Divino que llevas en Tus Brazos ha visto los tormentos que le prepara el pueblo judo. Ese pueblo implacable pedir que Su Sangre caiga sobre l. Jess ve con pena como se arranca de Sus Brazos y se aleja. Eso indica la sandalia que cuelga de Su Pie. No ha podido desprenderse del todo, porque Dios nunca abandona completamente al hombre
  • Qu gran leccin nos dan la Justicia y la Misericordia Divinas! Hemos pecado! La Justicia Divina nos condena, nos rechaza Nuestro pecado contra un Dios que ha muerto por nosotros es demasiado grande. No merecemos perdn!. Y huimos ante la Infinita Justicia.

20.

  • Pero no hemos podido separarnos del todo de Dios No nos resolvemos a darle el postrer adis de despedida a Su Madre y nuestra Madre Mara Su Amor y Su Nombre lo llevamos muy metido dentro del alma Slo una dbil correa nos une a Jess: la devocin a Su Madre
  • La Santa Iglesia, ante el lecho de los moribundos, para alcanzar para ellos perdn y gracia en esa hora tremenda, reza: "Acurdate, Seor, que a pesar de los pecados de su juventud, no neg tu fe".
  • Y yo te digo: "Madre ma, dos cosas guardo en mi alma como suprema esperanza: la fe en mi Jess y tu amor, Madre ma del alma".
  • Por eso vengo hoy a Tus Plantas El mundo me rechaza, los hombres me abandonan, la familia se olvida de m, hasta la misma conciencia me persigue. Y, entre tanto, los males me asedian y los dolores me atormentan Mi corazn y mi cuerpo sangran por todos los poros.
  • Madre ma, T eres mi ltima esperanza. A Ti acudo. Necesito un milagro y te lo pido.
  • Te lo pido y lo espero, y mi lengua Te alabar toda la vida. Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

21. DA OCTAVO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que en la noche obscura de la tormenta, T eres la Estrella que brilla en el cielo de la vida, como rayo de luz, como gua de los navegantes.
  • Por eso el artista que pint Tu devota Imagen dibuj sobre Tu Frente una estrella. Desde entonces, la Santa Iglesia, en la Letana, que es la poesa del amor, Te invoca y Te dice: Estrella de la maana, ruega por nosotros.
  • Desde entonces San Bernardo, el heraldo de Tus Grandezas, a todos los que en la nave de Pedro van bogando hacia el Cielo, les dice: "Cuando los envuelvan las nieblas, cuando bramen los vientos, cuando los abismos abran sus fauces inmensas, cuando las olas se levanten como montaas de hirviente espuma, amenazndolos con una muerte cierta, miren esta Estrella, llamen a Mara"
  • Desde entonces, todos los marineros que surcan los mares Te invocan en medio de los horrores de la tempestad. En medio de una loca tempestad apareciste T, Madre del Perpetuo Socorro. Te colgaron de un mstil roto, Te invocaron y se calmaron las olas y renaci la calma.

22.

  • Aqu tienes a Tus Plantas, oh Madre del Perpetuo Socorro!, a un alma que va bogando por el mar de la vida hacia el puerto del Cielo.. y la tormenta me ha sorprendido.
  • Soy un nufrago! Estoy bebiendo las aguas salobres de todas las amarguras humanas Me ahogan ya las olas de las tentaciones del infierno.
  • Los vientos locos del dolor y del hambre me lanzan contra los escollos de la desesperacin.
  • Slo me queda una tabla, a la cual me agarro con desesperadas angustias, Tu Nombre Bendito Slo en el Cielo obscuro, que por todas partes me rodea, veo una estrella: es la que brilla en Tu Frente. La vi de nio como una sonrisa de Tu Amor. La veo ahora como una mirada de Tu Misericordia. Parece que en esta tempestad horrenda que me ahoga me dices: "Ten esperanza; los mos no se hunden jams en los abismos. Naufragan, pero los recogen Mis Brazos amorosos".
  • Lo s, Madre ma; lo creo Lo he experimentado mil veces en mi vida. Slvame una vez ms. Estrella bendita, que luces en la frente de mi Madre del Perpetuo Socorro, guame. Voy a Ti, voy a Dios, voy al Cielo Madre ma gracias! Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

23. DA NOVENO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres de verdad lo que Tu Nombre consolador encierra: Perpetuo Socorro de todos los hombres, y por tanto, Perpetuo Socorro mo
  • Eres Perpetuo Socorro de todos los hombres. Eva, dice San Bernardo, fue la maldicin para todos sus hijos. Desde aquel da aciago, todos los hombres arrastraban desde la cuna, la cadena de la maldicin Divina. Pero, T Madre ma, has sido nuestra bendicin Todos al nacer levantan los ojos a Ti y ven en Ti la Madre querida, que ha de aplastar la cabeza de la infernal serpiente, que quiere inocularnos el veneno de la culpa y de la muerte.
  • Eres Perpetuo Socorro en todos los tiempos Todos los das, desde el primer da del mundo, sale el sol y sus rayos esplndidos comunican al mundo la fecundidad, la belleza y la vida No hay nadie que se esconda de Tu Luz bienhechora Desde que T, oh Madre ma!, fuiste predestinada para ser Madre de Dios y Madre nuestra, Tus Manos benditas han dejado caer sobre el mundo las lluvia de las gracias Divinas Y se apagar el sol en el alto Cielo, y an seguirs T derramando sobre todos los predestinados las alegras de la gloria de Dios.
  • Eres Perpetuo Socorro en todas las edades de la vida El nio te enva besos de amor; el joven te cuenta sus luchas; el hombre de edad madura te consulta sus empresas; las familias crecen, viven y rezan a Tus Plantas; y los ancianos entran confiados a la eternidad, cuando al morir han podido dirigirte una ltima mirada.

24.

  • Eres Perpetuo Socorro en todas las penas. Cuando el cuerpo siente las mordeduras del dolor, cuando la conciencia se agita entre las sombras de los remordimientos, cuando la tristeza se mete en el alma y clava sus garras despiadadas, cuando falta el pan y cuando huye la paz, cuando la familia nos abandona y el mundo nos persigue, cuando todas las criaturas parece que se conjuran contra nosotros, y cuando el infierno mismo nos rodea con sus olas de fuego, an entonces hay un lugar en el mundo donde estamos seguros, donde podemos cantar y bendecir a Dios: Tu Corazn, oh Madre del Perpetuo Socorro!
  • Por eso a Ti acudo, y te llamo y te invoco; te llamar y te invocar hasta que al fin oigas mi angustiosa voz. Nueve das hace que vengo a Tus Plantas a pedirte un milagro porque slo T me puedes salvar de este apurado trance Que no se diga que Tu Perpetuo Socorro no se ha compadecido de mi miseria.
  • Adoro la Voluntad Divina, pero confo en Ti Si es necesario que venga mil veces a Tus Pies, aqu me veras. Resiste, si puedes a mis lgrimas, vuelve de lado Tu Rostro si Tu Corazn no me mira.
  • Oh Madre del Perpetuo Socorro! Para gloria de Tu Nombre, que llena el mundo, y que tantos tristes ha consolado, y a tantos enfermos ha curado, y a tantos hurfanos ha recogido, y a tantas vctimas ha glorificado, mrame y slvame. Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.