Novena a nuestra seora de la dulce espera

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    04-Jul-2015

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  • 1. NOVENA A NUESTRA SEORA DE LA DULCE ESPERA(Fuente: Sonia Arvalo y Cristina Amitrano de Nieto) http://estrellitavidasi.blogspot.com.ar/

2. Oraciones para cada da. 1. Seal de la cruz En el nombre de Padre, del Hijo, y del Espritu Santo. Amn.2. Para arrepentirse de los pecadosTen piedad de m, Seor, por tu bondad,por tu gran compasin, borra mis faltas.Crea en m, Dios mo, un corazn puro,y renueva la firmeza de mi espritu.No me arrojes lejos de tu presencia, Ni retires de m tu Santo Espritu. (Salmo 51, 3.12)3. JaculatoriaNuestra Seora de la Dulce Espera, Ruega por nosotros.4. Seguir la reflexin propia de cada daDA PRIMERO El Seor nos regala la vidaCompartimos la PalabraEl ngel entr en su casa y la salud diciendo: Algrate!, llena de gracia, el Seor est contigo. Al or estas palabras, ella qued desconcertada y se preguntaba qu poda significar ese saludo. Pero el ngel le dijo: No temas, Mara, porque Dios teha favorecido. Concebirs y dars a luz un hijo, y le pondrs por nombre Jess.Mara dijo entonces: Yo soy la servidora del Seor, que se cumpla en m lo que hasdicho. (Lc. 1, 28-31.38) ReflexionamosMara, por su fe, pronunci estas palabras. Y as, a travs de ella, la Vida vino anosotros. Ella, plenamente mujer, se confi a Dios sin reservas, se mostrcompletamente dispuesta a la accin del Espritu Santo y en esta respuesta se entreg para cooperar con la Gracia de DiosOramos Al comenzar este primer da de la novena, te expresamos Madre, nuestro amor.Venimos con confianza a pedirte por nuestras necesidades, haz que te imitemos entu S a Dios. Comprende nuestro pedido, atindelo.A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor. -Por todos los padres y madres que esperan un hijo.-Por todas las familias de nuestro pas. -Por la intencin con que rezamos esta Novena. 3. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria). Que el Seor bendiga nuestra familia y la llene de gracia.DA SEGUNDOEl Seor nos invita a ponernos al servicio de la vida Compartimos la PalabraEn aquellos das, Mara parti y fue sin demora a un pueblo de la montaa deJud. Entr en la casa de Zacaras y salud a Isabel. Apenas sta oy el saludo deMara, el nio salt de alegra en su seno, e Isabel, llena del Espritu Santo,exclam: T eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tuvientre! Quin soy yo, para que la madre de mi Seor venga a visitarme? Apenaso tu saludo, el nio salt de alegra en mi seno. Feliz de ti por haber credo que secumplir todo lo que te fue anunciado de parte del Seor. (Lc. 1, 39-45) Reflexionamos Las palabras de Isabel - "Feliz de ti por haber credo" - se aplican no slo a aquelmomento concreto de la Anunciacin, sino a toda la vida de Mara. En su peregrinar hacia Dios, Mara recorri un camino de fe que transit toda su vida. Y lo hizo demodo heroico. En su obediencia de fe, ella se abandon a Dios y, esperando contra toda esperanza, crey cada da, en medio de las pruebas y contrariedades.OramosMara, Madre de Jess y Madre nuestra, intercede ante tu Hijo y ensanos a amary servir a los dems. Que, siguiendo tu ejemplo de disponibilidad, sepamos aceptarla vida como el don gratuito que Dios nos ha dado. Que podamos recorrer con fe y esperanza los caminos que nos llevan a cumplir la voluntad del Padre.A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor.-Por los que desean recibir la gracia de un hijo. -Por los padres que no tienen trabajo.-Por las madres que estn solas. -Por la intencin con que rezamos esta Novena.Rezamos: Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria). Madre Santsima, bendice nuestro hogar. DA TERCERO Dios hace maravillas con nuestra vida 4. Compartimos la Palabra Mara dijo entonces:Mi alma canta la grandeza del Seor,y mi espritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,porque l mir con bondad la pequeez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarn feliz,porque el todopoderoso ha hecho en m grandes cosas:su Nombre es Santo! (Lc. 1, 46-50)ReflexionamosCuando Isabel salud a la joven pariente que llegaba de Nazaret, Mara respondi con el Magnificat. Este canto de alabanza fue la respuesta de todo su ser a Dios,expresada de forma potica, pero sencilla. Sus palabras estn inspiradas enmuchos textos sagrados del pueblo de Israel y reflejan el gozo de su espritu, lafelicidad que le provoca ser consciente de que en ella se realiza la promesa hecha "en favor de Abraham y su descendencia por siempre".OramosMara, madre de Jess, ensanos a rezar con fe, con apertura de corazn ysencillez, no slo por nuestras necesidades sino tambin por las de todos aquellos que sufren y necesitan de nosotros y de nuestra palabra de esperanza. Que de nuestra boca, como de la tuya, broten palabras de alabanza hacia el Creador yDador de vida. Dios Padre Nuestro, rico en amor y misericordia, que este tiempo de espera se transforme en una oportunidad de crecer en nuestra fe y en nuestra entrega a los dems. Que podamos encontrar momentos de alegra y felicidad y los compartamos con quienes nos rodean. A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor. -Por todos los bebs que crecen y se preparan para nacer.-Por todos los chicos abandonados. -Por las mams adolescentes. -Por la intencin con que rezamos esta Novena.Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra es ensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos:Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Mara, que en la Dulce Espera del Seor nos mostraste un camino de Esperanza, bendice nuestra vida.DA CUARTO "...Y lleg el momento de ser madre" Compartimos la PalabraMientras se encontraban en Beln, le lleg el tiempo de ser madre; y Mara dio a 5. luz a su hijo primognito, lo envolvi en paales y lo recost en un pesebre, porque no haba lugar para ellos en el albergue. (Lc. 2, 6-7)ReflexionamosMara da su consentimiento a la eleccin de Dios, para ser la madre de su Hijo por obra del Espritu Santo. Y toda su existencia est marcada por la certeza de que Dios est a su lado y la acompaa con su providencia benvola. OramosNuestra Seora de la Dulce Espera, aydanos a ser sencillos y pobres de corazn para alimentarnos de tu amor y crecer en fe y esperanza, sabiendo que todo lodebemos esperar de tu Hijo, nuestro Salvador. Aydanos a que, a semejanza tuya, vivamos con la certeza de que Dios est anuestro lado y nos acompaa con su divina providencia. A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra Madre, te lo pedimos Seor. -Por aquellas mams que estn a punto de parir.-Por todos los que tienen en sus manos la vida humana. -Para que todos los nios crezcan en un mundo de paz y amor -Por las intenciones particulares con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria). Madre Santsima, bendice nuestro trabajo de cada da y que lo pongamos alservicio de la vida.DA QUINTO Nuestro hijo, plan de amor de Dios PadreCompartimos la PalabraLos padres de Jess iban todos los aos a Jerusaln en la fiesta de la Pascua. Cuando el nio cumpli doce aos, subieron como de costumbre y, acabada lafiesta, Mara y Jos regresaron, pero Jess permaneci en Jerusaln sin que ellosse dieran cuenta. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un da ydespus comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no loencontraron, volvieron a Jerusaln en busca de l. Al tercer da, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley,escuchndolos y hacindoles preguntas. Y todos los que lo oan estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, sus padres quedaronmaravillados y su madre le dijo: Hijo mo, por qu nos has hecho esto? Piensaque tu padre y yo te buscbamos angustiados. Jess les respondi: Por qu mebuscaban? No saban que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre? Ellosno entendieron lo que les deca. l regres con sus padres a Nazaret y viva sujetoa ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazn. (Lc. 2, 41-51) 6. ReflexionamosDurante los aos de su vida oculta en Nazaret, Jess "viva sujeto" a sus padres(Lc. 2, 51); sujeto a Mara pero tambin sujeto a Jos, su padre terrenal; de ah quela gente considerara a Jess como "el hijo del carpintero" (Mt. 13,55). Cuando el evangelista nos dice que "ellos (Jos y Mara) no entendieron lo que lesdeca", pone de relieve que an su madre viva en la intimidad con el misterio deJess, Hijo de Dios, slo por medio de la fe. Por eso dice la escritura: "Feliz de ti por haber credo" (Lc. 1, 45).OramosJess, concdenos comprender, con la ayuda de tu gracia, las distintas situacionesque se nos van presentando en la vida, especialmente las ms difciles, aquellas enlas que el dolor pone a prueba nuestra fe. Mara, Madre de los vivientes, que acogiste la Vida en nombre de todos y para elbien de todos, guanos en el camino, protege a nuestras familias. Ensanos aestar en las cosas del Padre.A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor.-Por todos los nios. -Por nuestras familias. -Para que en todos los hogares haya compresin y amor. -Por todos los chiquitos enfermos.-Por las intenciones particulares con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Seor Jess, bendice nuestra casa de manera que sigamos los pasos del humildehogar de Nazaret. DA SEXTO Mara, nuestra madre, est atenta a nuestras necesidades Compartimos la PalabraTres das despus se celebraron unas bodas en Can de Galilea, y la madre deJess estaba all. Jess tambin fue invitado con sus discpulos. Y como faltabavino, la madre de Jess le dijo: No tienen vino. Jess le respondi: Mujer, qutenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todava. Pero su madre dijo a los sirvientes: Hagan todo lo que l les diga. (Jn. 2, 1-5)Reflexionamos Mara manifiesta una maternidad nueva, segn el Espritu, cuando va al encuentrode las necesidades del hombre. En Can de Galilea se muestra slo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeo y de poca importancia("no tienen vino"). Pero esto tiene un valor simblico. Mara se ubica entre su Hijo y 7. los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. ComoMadre, se sita "en medio", se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y esportavoz de la voluntad de su Hijo: "Hagan lo que l les diga".OramosMadre del amor hermoso, intercede para que Jess atienda nuestras necesidades.Ensanos a hacer todo lo que l nos dice y a pedir en la oracin el conocimientoque todava nos falta para tener el gusto profundo de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnosgenerosamente, ayudando especialmente a las mams que, en este momentofundamental de sus vidas, se encuentran solas y desamparadas.A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor.-Por las madres que estn solas. -Para que nadie se sienta abandonado o no querido. -Por todos los que trabajan en defensa de la vida. -Por la intencin particular con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Seor, danos tu bendicin.DA SPTIMOTu hijo tambin tiene una misin Compartimos la Palabra Todava estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, queestaban afuera, trataban de hablar con l. Alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos estn ah afuera y quieren hablarte. Jess le respondi: Quin es mi madre y quines son mis hermanos?. Y sealando con la mano a sus discpulos, agreg:Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de miPadre que est en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre (Mt 12, 46-50)Reflexionamos Mara es la primera entre aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. Por eso aquella bendicin pronunciada por Jess se refiere en primer lugar a ella.Mara se convierte, en cierto sentido, en la primera "discpula" de su Hijo y, pormedio de su fe, descubre una nueva maternidad segn el Espritu. Oramos Madre nuestra, Seora de la Dulce Espera, t nos enseas que hallamos nuestraplenitud en la vida haciendo lo que Dios nos pide, construyendo el amor cada da y sirviendo al Seor. Que podamos testimoniar el significado del amor autntico 8. diciendo s a la voluntad de Dios y sirviendo a Jess en nuestros hermanos. Acurdate de las familias que abrieron su corazn a la adopcin; aydalas en la alegra de su generosidad:Que puedan gustar los hermosos nombres de pap y mam. Que, tenindote a vos como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida, puedan dar graciaspor la bendicin recibida.A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra Madre, te lo pedimos, Seor. -Por todos los matrimonios que expresan su amor y su generosidad a travs de la adopcin.-Por los chicos que no tienen un hogar. -Por la intencin particular con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Bendice, Seor, a todas las familias que desean el don de un hijo. DA OCTAVOAmar a Dios sobre todas las cosas Compartimos la PalabraCuando Jess termin de hablar, una mujer levant la voz en medio de la multitudy le dijo: Feliz el seno que te llev y los pechos que te amamantaron! Jess le respondi: Felices ms bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. (Lc. 11, 27-28) Reflexionamos Esta frase constitua una alabanza para Mara como madre de Jess segn la carne. Al evocarla, recordamos el evangelio de la infancia de Jess, en el que Mara est presente como la madre que concibe al Hijo de Dios, lo da a luz y loamamanta: la madre-nodriza a la que alaba una mujer de la multitud... Gracias aesta maternidad, Jess es un verdadero hijo del hombre.Sin embargo, con su respuesta, el mismo Jess quita vigorosamente la atencin de la maternidad entendida slo como vnculo de carne y la sita en aquel misteriosovnculo del Espritu que se da en la escucha y la observancia de la Palabra de Dios. OramosMara, muchachita de Nazaret, t que viviste las dimensiones de lo humano y de lofemenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentosescuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicarlo que Jess nos ense. Pon en nuestra boca tus palabras, tus intenciones y todolo que pueda abrir nuestro corazn al bien y al amor. 9. A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor.-Porque las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dndoles su alimento y su amor.-Para que todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos. -Por los abuelos que colaboran con la educacin cristiana de sus nietos. -Por la intencin con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Bendice, Mara Santsima, a todas las personas mayores que colaboran con el cuidado y la atencin de los nios.DA NOVENO Jess nos da a Mara como MadreJunto a la cruz de Jess, estaba su madre, con su hermana Mara, mujer deCleofs, y Mara Magdalena. Al ver a su madre y cerca de ella al discpulo a quien l amaba, Jess le dijo: Mujer, aqu tienes a tu hijo. Luego dijo al discpulo: Aqutienes a tu madre. Y desde aquel momento, el discpulo la recibi en su casa. (Jn.19, 25-27) Reflexionamos La maternidad de Mara, que se convierte en herencia del hombre, es un don: undon que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruzcomienza aquella especial entrega del hombre a la Madre de Cristo. La entrega esla respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la Madre. Por eso, a travs de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, elhombre se dirige a Mara con veneracin y confianza, como quien se dirige a su madre y busca en su fe el sostn para la propia fe.Oramos Mara Santsima, Madre de Jess y Madre nuestra, sabemos que nos acompaas en el camino de la vida intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades. Danos un corazn fuerte y generoso. Gracias porque cada uno de nosotros somos participes de la vida de Dios.Te pedimos que nos ensees a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la ms dbil e inocente.Inspira y protege especialmente a aquellos que, condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Queellos sepan que "ninguna cosa es imposible para Dios" (Lc. 1,30 37) y se entreguencon confianza a su providencia benvola. Bendcenos y guanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesin y esperamos con fe que Jess nos conceda lo quepedimos. 10. A cada intencin respondemos: Por Mara, nuestra madre, te lo pedimos Seor.-Por los bebs no deseados, sus madres y padres.-Por los nios abandonados. -Por los que sufren. -Para que trabajemos en defensa de la vida humana. -Por la intencin particular con que rezamos esta Novena. Una de las cosas ms importantes que vino a hacer Jess en la tierra esensearnos que Dios es nuestro Padre. Con esa confianza le decimos: Padrenuestro (Ave Mara, Gloria).Bendice, Seor, a cada nio que est por nacer.http://estrellitavidasi.blogspot.com.ar/