Niños Bajo El Horror

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    17-Jul-2016

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Artculo de Ronald Gamarra

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  • Nlui baio el horror

    i Fuerzas combinadas del ejrcito y de la PNP en la operacin de rescate de 34 menores de edad que estaban en manos del terrorismo.

    Desde los aos ochenta del siglo pasado. Sendero Luminoso -en una de sus facetas ms brbaras-perpetr crmenes diversos con-tra nios, nias y adolescentes (NNA): los asesincomo parte de masacres contra comunidades, por considerarlos "carga"durante sus desplazamientos, por some-terlos a condiciones extremas de desnutricin, por temor a que los delataran si eran rescatados por el ejrcito o a que cuando crecieran tomaran ven-ganza.Tambin les infligi tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, especialmente en los departamentos de Ayacucho, Cusco, Apurmac, Huancavelica y Hunuco, entre los aos 1983-1984 y 1989-1992; en algunos casos, con la intencin de causar temor en las comunidades en las que incursionaba (mutilacin de manos en el distrito de Iguan, corte de orejas en Satipo, etc.) o"como castigo ejemplarizante" en los campamentos.

    El horror no se detuvo all. SL secuestr, explot y retuvo forzosamente a NNA de las zonas ms pobres del pas para utilizarlos en sus acciones armadas o en labores vinculadas a estas. En el caso de las nias y las adolescentes, adems, perpetr actos de violacin sexual en agravio de muchas de ellas. La Comisin de la Verdad y Reconciliacin lo ha documentado ampliamente. Segn su Informe Final, "La aprehensin y la utilizacin de nios y nias en la hostilidades es una prctica genera-lizada y sistemtica que Sendero Luminoso us desde el inicio del conflicto armado hacindose ms aguda entre los aos 1983-1985 y 1987-1990". De acuerdo con la data disponible, ms del 40% de los crmenes de SL contra la infancia se concretaron en actos de reclutamiento forza-do, los que se produjeron mayoritariamente en Ayacucho, Huancavelica, Hunuco y Junn, sien-do campesinos, de extraccin rural y varones el 75% de las vctimas. Los nios, reclutados bajo coaccin, violencia y engaos,"estaban obligados a cumplir con mltiples tareas. As, los menores de 11 aos no participaban directamente en los enfrentamientos, ni en las incursiones. Ms bien.

    al Juez ante el cual se encontraba pendiente de resolver un recurso de hbeas corpus a favor de los nios secuestrados; y tambin, enviaron un informe ante la Fiscala Provincial Penal de Ayacu-cho que conoca de la denuncia interpuesta por la Procuradura del Ministerio de Justicia contra los integrantes de la organizacin terrorista por los delitos de secuestro y exposicin y abandono de personas al peligro.

    En la denuncia presentada ante la Fiscala de la Nacin contra VctorQuispe Palomino y los que re-sulten responsables por los hechos de Sinaycocha

    la reinsercin y atencin de estos nios y nias; y se invoc a las mismas a elaborar una ley de prevencin que proteja a los nios y nias que han sido y que continan en condicin de secues-trados por SL para su reintegracin y reinsercin a la sociedad sin estigmas y libres de violencia.

    Como se ha demostrado recientemente, los remanentes de la organizacin terrorista en el VRAEM no han dejado la prctica infame del secuestro, los trabajos forzados. La trata. La es-clavitud. El crimen contra la infancia. Lamenta-b l e m e n t e ^ ^

    entrega de informacin adicional y actualizada sobre los menores de edad reclutados por SL, las medidas adoptadas para prevenir tal secuestro y los resultados alcanzados. Y s, pues, el mes de octubre est a la vuelta de la esquina. Aquicito noms. Mera coincidencia? Acicate para la ac-cin? Necesidad de mostrar logros? Estrategia que encontr la oportunidad esperada para ser desplegada? Francamente, no importa. La libera-cin de 34 nios vale el esfuerzo. Un xito. Si eso, adems, le sirve al Estado peruano para responder a Ginebra, que as sea.

  • lizada y sistemtica que Sendero Luminoso us desde el inicio del conflicto armado hacindose ms aguda entre los aos 1983-1985 y 1987-1990". De acuerdo con la data disponible, ms del A0% de los crmenes de SL contra la infancia se concretaron en actos de reclutamiento forza-do, los que se produjeron mayoritariamente en Ayacucho, Huancavelica, Hunuco y Junn, sien-do campesinos, de extraccin rural y varones el 75% de las vctimas. Los nios, reclutados bajo coaccin, violencia y engaos,"estaban obligados a cumplir con mltiples tareas. As, los menores de 11 aos no participaban directamente en los enfrentamientos, ni en las incursiones. Ms bien, realizaban otro tipo de labores como: la vigilancia, mensajera, espionaje y la provisin de alimentos y vveres -limpiando y trabajando en la chacra-Otros fueron utilizados como portadores, es decir, trasladaban las banderas y las municiones. (...) La "fuerza principar'enseaba a los nios pioneros, a partir de los 12 aos, el uso y manipulacin de armas, lanzas, hondas y la elaboracin de bombas. Desde esta edad eran entrenados para participar en acciones armadas y en los enfrentamientos".

    Ningn mando -n i siquiera el verdugo mayor, el matarife contumaz- o militante senderista fue acusado o condenado expresamente por estos crmenes contra la infancia. Ni una sola sentencia se detuvo a considerar, con cierto detalle, el pade-cimiento sufrido. En los estrados judiciales nadie habl de ello. Ni jueces ni fiscales le dedicaron una palabra o una frase a semejante crueldad. La canallada permaneci en la impunidad. As fue.

    Estos crmenes fueron denunciados en su oportunidad por los organismos de derechos humanos. Nacional e internacionalmente. Ellos dirigieron comunicaciones a la Comisin Intera-mericana de Derechos Humanos, al Comit de Derechos del Nio de la ONU y a la representante personal del Secretario General de la ONU sobre el tema de nios y conflictos armados, sealan-do la prctica criminal de SL; instaron al Estado peruano a recuperar a los NNA secuestrados; re-mitieron un informe en Derecho"Amicus Curiae"

    huerzas comDinaaas aei ejercito y an lo r n r en ta upt:i