Jess, mi Seor - todo cristiano verdadero ve solamente a Jess como su Cabeza, Maestro y Seor. Dios ha dispuesto que Jess reine como Seor hasta el final de los tiempos.

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    16-Feb-2018

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    Jess, mi Seor

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    La gran palabra del Nuevo Testamento se-or (ku/rio, kurios) tena una amplia gama de significados en el siglo primero, y todos de alguna manera recalcaban el mrito, el honor, el respeto y la autoridad. En las Escrituras, la palabra se usa en referencia a Jesucristo, al Espritu Santo, a esposos, a dueos de esclavos y a cualquiera que deba ser tratado con respeto. La amplitud de esta gama de significados es evidente en Sara, que, en el sentido humano, le llam a su esposo Abraham seor (1 Pedro 3.6), y Toms, que, en el sentido divino del mismo, declar delante de las manos y pies perforados de Jess; Seor mo, y Dios mo! (Juan 20.28). La palabra dependa en gran medida de su contexto para su aplicacin especfica.

    La palabra Seor fue usada claramente por los autores inspirados en el contexto especial de la deidad, autoridad y poder supremo de Jess. Pedro dijo: Sepa, pues, ciertsimamente toda la casa de Israel, que a este Jess a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Seor y Cristo (Hechos 2.36). En este contexto, Pedro us la palabra para expresar que Jess no solamente era el Mesas, sino que tambin era Aquel a quien Dios haba coronado como Seor de su iglesia y Aquel a quien todas las familias de la tierra haban de buscar para su salvacin. El ttulo, como Pedro lo us, atribuye a Jess lo que Pedro dijo ms tarde de l ante el concilio: Y en ningn otro hay salvacin; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos (Hechos 4.12).

    El Seoro de Jess tiene que ser considerado desde cuatro puntos de vista diferentes.

    Cuando lo vemos desde su grandioso inicio, lo vemos como a nuestro Seor resucitado. Pablo dijo que Jess fue declarado Hijo de Dios mediante Su resurrec-cin. Escribi que Jess era del linaje de David segn la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, segn el Espritu de santidad, por la resur-reccin de entre los muertos (Romanos 1.3, 4).

    Jess era, es y ser siempre el Hijo de Dios en el sentido de ser el segundo miembro de la Deidad. Sin embargo, Su resurreccin lo declar Hijo de Dios

    en el sentido de Su funcin administrativa en la era cristiana como el Redentor de la humanidad. Por medio de tal evento, se convirti, plena y comple-tamente, en Jesucristo, Seor nuestro. As como Jess tuvo que vivir como hombre y confrontar las tentaciones como hombre para convertirse en nuestro perfecto Salvador (Hebreos 5.8, 9), tambin deba resucitar de entre los muertos con el fin de estar facultado para ser nuestro divino Seor y Cabeza de la iglesia.

    La resurreccin de Jess es la ms grande de las evidencias apologticas. Es un argumento que ni judos ni gentiles podan debatir. Ellos, como todos los dems desde entonces, no pudieron refutar el testimonio de la tumba vaca. La nica explicacin es que se levant de la muerte. Nos vemos obligados a aceptar o rechazar el cristianismo sobre la base de la resurreccin. El cristiano ha acogido la nica religin cuyo Fundador venci la muerte.

    Sin embargo, la resurreccin de Jess es ms que una prueba de Su Mesianismo. Marc el momento histrico de cuando se hizo Seor. Pablo tambin dijo: Porque Cristo para esto muri y resucit, y volvi a vivir, para ser Seor as de los muertos como de los que viven (Romanos 14.9). Dios le dio a Jess la potestad de ser nuestro Seor levantn-dole de entre los muertos. l es nuestro Seor por facultad divina, as como por atribucin divina; se le ha otorgado el Seoro porque se lo ha ganado. Su resurreccin confirma Su derecho al mismo.

    Cuando miramos Su Seoro desde la perspectiva de su grandiosa continuidad, vemos que l es nuestro Seor reinante. Hay una continuidad perenne intrnseca en Su Seoro. Dios lo hizo Seor y lo nombr Rey durante la era cristiana. Pablo dijo que Dios mani-fest Su gran poder en Jess resucitndole de los muertos y sentndole a su diestra en los lugares celestiales (Efesios 1.2023).

    Cuando Dios lo elev a la posicin de autoridad y liderazgo, estableci al mismo Jesucristo como sede de la iglesia, o esfera de Su reino, para la era cristiana. A partir de ese momento y hasta ahora, y desde ese momento hasta el final de los tiempos,

    Sepa, pues, ciertsimamente toda la casa de Israel, que a este Jess a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Seor y Cristo (Hechos 2.36).

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    todo cristiano verdadero ve solamente a Jess como su Cabeza, Maestro y Seor.

    Dios ha dispuesto que Jess reine como Seor hasta el final de los tiempos. En 1 Corintios 15, cuando Pablo describi la consumacin de los tiempos, habl de: el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia (vers. 24). Dijo: preciso es que l [Cristo] reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que ser destruido es la muerte (vers.os 25, 26).

    Cuando pensamos en Su Seoro en trminos de su gran trascendencia, le vemos como a nuestro Seor redentor. La verdadera salvacin del pecado no puede venir de nadie ms. El proceso de hacerse cristiano est cubierto por el Seoro de Cristo. Pablo escribi:

    que si confesares con tu boca que Jess es el Seor, y creyeres en tu corazn que Dios le levant de los muertos, sers salvo. Porque con el corazn se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvacin (Romanos 10.9, 10).

    Los autores del Nuevo Testamento a menudo fueron guiados por el Espritu Santo para descri-bir, mediante resmenes breves, la parte que le corresponda al hombre en la salvacin. Ellos la atribuyeron a la fe (Romanos 5.1), al arrepentimiento (Hechos 11.18), a la confesin (Romanos 10.10; 1 Juan 4.15) y al bautismo (1 Pedro 3.21). Cuando as lo enseaban, estaban siendo inclusivos, no exclusivos. Cuando decan que las personas eran salvas por la fe, no queran decir que furamos salvos mediante una aceptacin mental de Jess, sin obras de fe. Queran decir que considerando la salvacin de un solo pincelazo, con el factor de motivacin fluyendo a lo largo del mismo somos salvos debido a nuestra fe. Pablo hizo tambin lo mismo con el concepto del Seoro de Cristo. Dijo que la esencia de convertirnos en cristianos est en reconocer a Jess como Seor, como el Hijo de Dios y como el Mesas. Describi la confesin que hacemos de Jess como algo que incluye todos los diferentes actos de fe implicados en el acto de venir

    a Cristo tales como la fe, el arrepentimiento y el bautismo en l. Dijo que confesar a Jess como Seor es la nica manera para que una persona pueda ser salva.

    Cuando vemos Su Seoro desde el punto de vista de su gran culminacin, le vemos como al Seor que regresa. Cuando venga de nuevo, vendr como nuestro Se-or, como nuestro Rey victorioso, para compartir Su victoria eterna con nosotros. Nos presentar a nuestro Padre y en ese momento entregar el re-ino de vuelta al Padre. Jess mismo nos ilustr tal ocasin en Mateo 25.3133.

    Jess nuestro Seor es el que nos llevar a la victoria final. A medida que el profeta en la Isla de Patmos escriba Apocalipsis, present a Jess como nuestro gran Rey victorioso y nuestro gran Capitn de la salvacin (Apocalipsis 19.1116; vea Hebreos 2.10). Al final del reinado de este gran Rey y Seor, Este vendr para llevarse a Sus sbditos vivientes. Sus siervos ascendern para recibirle en el aire y estarn siempre con l (1 Tesalonicenses 4.16, 17).

    S, Jess es nuestro Seor resucitado, reinante, redentor y el que viene de nuevo. l es el segundo miembro de la Deidad, sin embargo, se hizo plena y completamente hombre. Habindose identificado totalmente con la raza humana, entreg Su vida para morir en nuestro lugar, quitando de en medio todos los pecados de quienes ponen su fe obediente en l. Despus de morir, se levant de entre las garras de la muerte. Ahora reina como nica Cabeza o Seor de los cristianos. Vive para guiarnos, para amarnos y elevarnos al trono del Padre cuando venga en las nubes, al final de la presente era. Cuando le veamos, caeremos a Sus pies y diremos, al igual que Toms: Seor mo, y Dios mo!.

    Eddie Cloer

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    Por lo cual Dios tambin le exalt hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jess se doble toda rodilla de los que estn en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Seor, para gloria de Dios Padre (Filipenses 2.911).

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