J J Millás 2006

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    06-Jun-2015

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Y l sin enterarse Levante 02.01.2006 Llambamos a Alfredo di Stfano Alfredo Diestfano. Debemos al jugador el descubrimiento de que algunas palabras se decan de un modo y se escriban de otro. El mundo, en fin, comenzaba a mostrar alguna complejidad. Fue tambin la poca de los efectos pticos. Haba muchos juegos dirigidos a demostrar que el ojo engaa, puesto que entre lo que uno ve y lo que ocurre en la realidad hay con frecuencia una distancia insoportable. Recuerdo una moneda en una de cuyas caras haba un pjaro y en la otra una jaula. Hacindola girar, el pjaro se meta dentro de la jaula. Un da descubrimos al padre de un amigo saliendo de un prostbulo. Era un tipo excelente, muy bien considerado por los vecinos, pero llevaba una doble vida. Debi ser por entonces cuando descubrimos la expresin doble vida. Doble moral lleg ms tarde, en la universidad. Significaba hacer lo contrario de aquello en lo que creas o decas creer. A m no me gustaba el ftbol, pero me volvan loco las palabras. Cuando vi en un cromo que Alfredo Diestfano se escriba Alfredo di Estfano comprend que tambin las palabras tenan una vida doble, a veces triple. Luego result que Richard Taylor se deca Teilor y que significaba sastre. Qu curioso que alguien tan famoso tuviera un apellido tan modesto. En mi barrio haba un sastre cojo, un teilor cojo, si ustedes lo prefieren, que no tena ningn glamour. La vida secreta de las palabras, en fin, que adems de escribirse de un modo distinto al que se pronunciaban, tenan ms prestigio en un idioma que en otro. Siempre mir a Di Estfano, que era un dolo hasta para aquellos a los que no nos gustaba el ftbol, como un sujeto con dos vidas. Habra dado cualquier cosa por conocer la otra, pero no la encontr ni en la coleccin de cromos ni en aquella pelcula sobre su existencia titulada La saeta rubia. Ahora, que aparece todos los das en el peridico por sus problemas cardacos, me acuerdo de aquella poca y del hallazgo de que las cosas no son como se pronuncian como uno de mis primeros deslumbramientos literarios. Y l sin enterarse. Que vaya todo bien, viejo.

Escala de valores Levante 03.01.2006 Estoy en una oficina cualquiera, guardando cola frente a una ventanilla para llevar a cabo una gestin. Para entretenerme, observo a las personas, tomo noto de sus reacciones, anoto mentalmente sus palabras. Dos mujeres hablan a mis espaldas. Una de ellas dice de sbito en un tono perfectamente inteligible: -Pero es que sa es tu escala de valores. Haca aos que no escuchaba tal expresin, escala de valores. En mi juventud se usaba mucho. Implicaba que haba valores y que estaban jerarquizados. Podas enumerar diez de esos valores, ordenados del primero al ltimo. Nos gustan los declogos. Hoy, la expresin escala de valores est desgastada por el uso. No significa nada. Slo una persona muy ingenua se atrevera a utilizarla. Disimuladamente, vuelvo la cabeza para localizar a la duea de la voz. Es una chica como de 20 aos. Habla con una mujer de cuarenta y tantos que quiz sea su madre. Dos escalas de valores enfrentadas en el interior de una oficina del Estado, adonde hemos ido para realizar una gestin burocrtica. Al volver la cabeza a su posicin original, me llama la atencin el lema de un cartel de Unicef colgado de la pared. Dice as: Enva una tarjeta, salva una vida. De venta aqu. Intuyo que se trata de tarjetas postales navideas, los beneficios de cuya venta se dedican a la infancia. Probablemente sea verdad que por el precio de una de esas tarjetas se pueda salvar una vida. Sin embargo, la noticia no nos ha movilizado a ninguno de los que hacemos cola. Ello no quiere decir que, si tuviramos la oportunidad de salvar una vida en ese instante, no lo hiciramos, incluso corriendo cierto riesgo. Pero necesitamos, quiz, que sea una vida concreta, con rostro. Eso es lo que pienso. De otro modo, seramos unos monstruos de no comprar cien o doscientas tarjetas cada uno. Pero nadie las compra. Hay una perversidad, bien en el mensaje, bien en la forma en la que lo recibimos. Finalmente, me llega el turno. El funcionario me informa de que me faltan unos requisitos, as que tendr que volver maana. Salgo a la calle, hace una hermosa maana de fro y sol. Durante el resto del da, la expresin escala de valores se repite en mi cabeza, como un estribillo.

El chivo expiatorio Levante 06.01.2006 Una organizacin mafiosa, un jefe de personal, un director de recursos humanos, una empresa de demoscopia, no s, alguien ha calculado que las pausas por dejar de fumar costarn a cada empresa 14 jornadas por empleado y ao. Un peridico de tirada nacional lo llev el otro da como titular principal a su portada. Catorce jornadas son muchas jornadas. Medio mes. Esas criaturas repugnantes, los fumadores, tendrn medio mes ms de vacaciones que el resto del personal. Es o no es para enfadarse? Es o no es para tomar medidas? Venga usted fumado de su casa, por favor, que el trabajo es sagrado y aqu le pagamos por producir, no por echar humo. Dej de fumar hace aos. No se me ocurrira hacer apologa del tabaco, no es bueno para la salud ni para la creatividad ni para los nervios, esa es la verdad. Una vez que logras desengancharte, los beneficios se perciben enseguida: Se afila el olfato, mejora la sinapsis, subes las escaleras sin agobios. Pero llevamos cinco siglos mamando humo y no lo vamos a dejar en cuatro das. Dmonos un poco de tiempo. Y no hagamos, por favor, clculos miserables sobre el tiempo que el fumador detrae de la jornada laboral. S de mucha gente que va a la oficina con catarro, incluso con fiebre (yo mismo lo he hecho en ms de una ocasin), pero todava no he visto ninguna encuesta en la que se calculen los beneficios que obtienen las empresas de estos empleados que cumplen cuando podran estar de baja. Tampoco he visto ningn cmputo acerca de las plusvalas que obtiene el capital de la gente con empleos precarios, con contratos basura, con empleos a tiempo parcial. No seamos mezquinos, pues. Pero, sobre todo, no establezcamos falsas ecuaciones. Fumar no equivale a rendir menos. Hay personas muy virtuosas que no dan un palo al agua. Una cosa es la ley antitabaco y otra la bsqueda de chivos expiatorios. El fumador es un ser tan inocente como usted o como yo. No tiene la culpa del la subida del IPC ni del aumento de la inflacin ni de la cada del consumo. Si su empresa de usted va mal, no eche las culpas a quien no debe. Y buenos beneficios.

Endocrinos El Pas 06.01.2006 As que Putin cierra un grifo en Rusia y provoca un ictus en Ucrania. El mundo est hecho a imagen y semejanza del cuerpo, donde las relaciones diplomticas entre las vsceras son con frecuencia mejorables. El caso es que estamos friendo un huevo y nos quedamos sin gas. Qu hacer? Llamar a la compaa. Qu nos dicen? Que hay un conflicto entre Mosc y Kiev. A lo mejor no sabemos dnde est Kiev, ni Mosc, pero tampoco sabemos de dnde viene la tiroxina, que es una hormona que regula el crecimiento. La ignorancia de la anatoma no te pone a salvo de las enfermedades. Si la hipfisis cierra el grifo, ests listo. Las razones del PP para que no prospere la OPA de Gas Natural contra Endesa parecen de orden glandular ms que econmico, pero es un decir porque uno no tiene ni idea de economa, ni de glndulas. El metabolismo ha alcanzado tal punto de complejidad que muchos estmagos digieren pitanzas que no han pasado por sus bocas. Y por qu tienen que descomponer mis jugos biliares un caviar del que no han disfrutado mis papilas? Porque los conductos estn mal colocados, qu le vamos a hacer. Los intestinos no saben ya para quin trabajan ni el cerebro para quin piensa. Los mdicos dicen "mi paciente ha hecho un infarto" o "una lcera de estmago" como si las lceras y los infartos pertenecieran al mbito de la voluntad. Y quiz sea as, aunque no de la voluntad consciente, porque hay ms de una, incluso ms de dos. Este divorcio se expresa con el dicho popular de que el corazn tiene razones que la razn desconoce. Es evidente que por el alma de Yshenko no pasan las mismas cosas que por el encfalo de Putin, pero los argumentos de uno y las pasiones del otro pueden, llegado el caso, impedir que usted fra un huevo en Guadalajara. Algunos mdicos aseguran que cuando nos duele la cabeza debemos hacernos ver el hgado. Qu relacin hay entre la cabeza y el hgado? Pues la misma que entre Guadalajara y Mosc. Quiere decirse que los analistas polticos deberan estudiar endocrinologa, porque proporciona una visin global del funcionamiento del cuerpo. Adems, a los endocrinos da gusto orles.

Coo! El Pas 13.01.2006 El general Mena se ha pronunciado en Sevilla al mismo tiempo que la gripe aviar en Turqua: aqu mismo como el que dice. Insistir en que son casos aislados, cuando sus portavoces mediticos aseguran lo contrario, es esconder la cabeza debajo del ala. Hay malestar en los cuarteles y en los reservorios virales. Eso no quiere decir que la pandemia est a la vuelta de la esquina, ni lo contrario: las mutaciones genticas son imprevisibles. Uno no es partidario de los virus, pero tampoco de provocarlos. Ante la posibilidad de un golpe de Estado no nos crucemos de brazos, por favor. Quiz no haya modo de solucionar el problema, pero s de retrasarlo, o de aliviar el sntoma: rindmonos, en suma. Fuera estatutos, fuera tribunales constitucionales, y leyes de educacin y partidos polticos y matrimonios homosexuales y poltica exterior. No creemos un caldo de cultivo favorable a la plaga para arrepentirnos despus. Lleva razn Rajoy: algo ha tenido que pasar para llegar a este estado de cosas. Si no hubiera ganado las elecciones la izquierda, por ejemplo, viviramos tan tranquilos, con los generales en Irak, haciendo la guerra, que es lo suyo, y los obispos en la sacrista, que es lo suyo tambin. Pero nos empeamos en votarlos, porque no tenemos arreglo. Y no era suficiente con que volvieran al poder tan slo a las dos legislaturas de haberlo perdido, no, adems tenan que gobernar y tocar las narices, en definitiva, a la gripe espaola (la ms mortfera de todas) con esas mariconadas de la justicia histrica y de la apertura de las fosas de la Guerra Civil. Lo milagroso es que el virus no haya mutado ya con el ruido de sables que hay en los cuarteles y las condiciones higinicas de los humedales. Rndanse, seores del PSOE. Qu les cuesta entregarse al virulento Martnez Pujalte? Uno no es golpista, y condena la gripe venga de donde venga, lo que no le impide preguntarse cmo hemos llegado hasta aqu: quiz en la respuesta est tambin la solucin: hemos llegado hasta aqu porque el golpe de Estado homeoptico de Tejero nos haba hecho creer invulnerables al mal espaol. Pero ya van a las manifestaciones, juntos, los militares y los curas, y ya tienen su brazo PPoltico, que es alargado. Se sienten, coo!

Qu confuso es todo Levante 13.01.2006 Al parecer, el homicida de Correos culpaba a sus compaeros de impedirle librar los das de caza. Las caceras eran su obsesin, han dicho sus vecinos a quien quisiera orlo. Ahora, cuando no tiene remedio, como siempre, nos preguntamos qu controles pasan los vigilantes de seguridad para obtener esa calificacin profesional. Mucho nos tememos que ninguna. Los hemos visto all donde vamos, y los hay gordos y delgados, incluso famlicos, realizando tareas administrativas detrs de los mostradores que hay en los vestbulos de las empresas. La mayora, con toda franqueza, no tienen cara ni msculos de seguratas. Dirn ustedes que tampoco Francisco Hernando tiene cara de presidente del Tribunal Supremo, ni se comporta como tal. Pero es que para llegar a ese puesto hay que haber hecho decenas de oposiciones que le dejan a uno el encfalo como un tarugo. Lo de confundir los idiomas con los bailes regionales es una tontera para lo que poda haber ocurrido. Los vigilantes de seguridad lo tienen ms sencillo. Tan sencillo, que los dos agentes muertos ni siquiera disponan de la autorizacin que expide el Ministerio del Interior, que es como si va usted a la consulta y le atiende un seor disfrazado de mdico, pero que no ha pasado por la facultad. Se da la circunstancia de que el nico que dispona la titulacin de Interior era el homicida. O sea, que haba superado las pruebas, incluso las psicotcnicas. No detect nadie esa tendencia a la mana persecutoria? No hay modo de olfatear un delirio paranoico? Se puede obtener la licencia de armas, y el ttulo de vigilante de seguridad, sin pasar por serios controles fsicos y psquicos? Todo son preguntas. Lo cierto es que la noticia de que las dos vctimas mortales carecan de la autorizacin para ejercer el oficio ha pasado sin pena ni gloria, en letra pequea, como si se tratara de un asunto menor, de carcter administrativo. Pero esa gente se estaba jugando la vida, en un puesto de mucha responsabilidad, sin preparacin ninguna para hacer frente a una emergencia. Claro que a nadie se le iba a ocurrir que el que la provocara fuera precisamente un titulado. Qu confuso es todo.

Hroes Levante 17.01.2006 Qu imagen imborrable, la de Carlos Sainz en el Pars-Dakar, gritando indignado a unos nativos perezosos: Push, push, push, mientras su copiloto, con ms experiencia que l y sabedor de la presencia de las cmaras, intentaba calmarlo. Se haba atascado en una duna y exiga a los negros que le ayudaran a salir del trance con maneras increblemente coloniales. Habramos dado cualquier cosa por ver cmo peda ayuda a los transentes si el coche le hubiera dejado tirado en una avenida de Pars. Y no es una crtica a Carlos Sainz. l ramos nosotros. Qu hacen ah, quietos, esos negros indolentes, cuando se les ha concedido el privilegio de empujar un deportivo europeo? Decid este ao, sobrecogido por la aureola de aventura que le precede, seguir el Pars-Dakar. Al final, empezaron a atraerme ms los detalles perifricos que la carrera. A su paso por Mauritania, un grupo de nativos contemplaba el espectculo desde un rbol, sorprendidos quiz de que esos blancos locos hubieran logrado convertir algo tan cotidiano para ellos como la muerte en un asunto heroico. En frica no necesitas jugarte la vida para perderla; la muerte forma parte del men de cada da. De hecho, los participantes atropellaron a un par de nios, pero no hemos logrado averiguar sus nombres ni la cantidad que han pagado por ellos las aseguradoras. Son datos que no forman parte del quin, cmo, cundo y dnde del periodismo clsico. Nos hemos quedado sin saber a cunto sale el kilo de nio negro. En un programa de TV-1 sobre la carrera, algunos de sus responsables y participantes aseguraban estar muy preocupados por la cultura y el medio ambiente de los lugares por los que pasaban a cien por hora. Lo decan completamente en serio. La organizacin del Pars-Dakar mueve aviones de vigilancia, camiones de abastecimiento, hospitales ambulantes, funerarias. Es una locura, pero no mucho ms grande, la verdad, que el resto de nuestras actividades. Acabo de enterarme de que a Sharon le ponen a Mozart para ayudarle a despertar. Conociendo la biografa de Sharon, y la de Mozart, resulta extraordinario. Lo que hace falta es que sea para bien.

El arroz El Pas 20.01.2006 El buen acosador sabe que los insultos tienen un lmite. Si no se pasa a las manos en el momento justo, el matn pierde prestigio, autoridad, reputacin, influencia. Tal comienza a ser el caso del PP. Por Dios, han llamado a Zapatero cobarde, bobo, terrorista, traidor, loco, esbirro de ETA, triturador de la Constitucin, golpista... A qu esperan para pegarle? No pedimos que le rompan las piernas, pero tampoco le vendra mal una tanda de empujones. En el Congreso hay un patio parecido al de los colegios (el colegio, por lo que vemos, contina siendo una excelente representacin de la vida) donde podran esperarle Acebes, Zaplana y Rajoy un da cualquiera. En principio, se tratara de darle un susto, de pasrselo de mano en mano mientras le mientan a la madre y Martnez Pujalte suelta dos o tres siniestras carcajadas desde la ventana de la clase. Nada de dejarle seales, slo la humillacin de que se vea zarandeado y comprenda quin manda. El PP prepara estos das un homenaje a Fraga, que ha pedido perdn por los errores que pudiera haber cometido durante la democracia, pero no por las barbaridades que perpetr, como sicario de Franco, bajo la dictadura. Lo bueno de las dictaduras es que uno slo es responsable de sus actos ante Dios y ante la historia. Se puede matar y torturar y encarcelar sin problemas de ningn tipo. Cada sistema tiene sus pros y sus contras, pero la gente lista los atraviesa todos sin romperse ni mancharse. Es el caso de Fraga, que habiendo salido de la nada en un coche oficial, logr alcanzar la ms profunda de las miserias morales sin bajarse de l. Pero es que Fraga supo combinar los insultos con los golpes. Cuando se tena que quitar la chaqueta para amedrentar a un contrincante, se la quitaba y le invitaba a salir a la calle. Y si eran ms de uno llamaba a los antidisturbios. Lo que no se puede, una vez que uno ha decidido ir por la vida de matn, es quedarse slo en el registro del insulto, o en el de la porra. Conviene alternarlos, modularlos, armonizarlos. De acuerdo, Zapatero es un cagn, un idiota, un terrorista, un loco, un compaero de viaje de Bin Laden... Pues habr que hacer algo, y ya, que a Rajoy se le est pasando el arroz.

Trastornos alimenticios Levante 24.01.2006 La interpretacin general acerca de esa serpiente del zoo de Tokio que no se ha comido su racin de hmster es que se ha enamorado del ratn. Nos gustan las historias de Navidad incluso en enero, cuando deberamos poner toda la atencin en las rebajas. Lo cierto es que el zoo se ha encontrado, sin comerlo ni beberlo, con una campaa de publicidad fabulosa. No habr padre que se resista a pagar la entrada para mostrar a los nios el extrao y moralizante caso de la serpiente que perdon la vida al roedor y se hizo amiga de l. Lo que no hemos conseguido averiguar es la moraleja de toda esta historia, pues ya hay miles de nios que perdonaran la vida al pollo asado de los domingos a cambio de que le permitieran tenerlo en su habitacin, para jugar con l. Seguramente, el pollo hubiera preferido ser asado a tiempo (no olvidemos lo crueles que son los nios y las serpientes). Quiz el inocente ratn (lo de inocente es otra interpretacin ingenua) hubiera preferido que se lo tragaran el primer da a soportar este sufrimiento diario. Si quieren que les diga la verdad, estoy convencido de que los responsables del zoo han untado al ratn con alguna sustancia repelente para el olfato del reptil. De este modo, podan montar la historia de la amistad entre un bicho de sangre fra y otro de sangre caliente que Walt Disney no tardar en llevar al cine. En las crceles (y el zoo lo es) ocurren, de todos modos, las historias ms raras que quepa imaginar. Recuerdo una pelcula en blanco y negro -El hombre de Alcatraz- en la que un asesino salvaba la vida a un gorrin que descubra congelado en el patio. Con el tiempo, el preso se converta en un ornitlogo mundialmente famoso. La historia estaba basada en un caso real, como la de Aochan y Guhan, que as se llaman, respectivamente, la serpiente y el ratn. Pero si a usted le dan repels los ofidios, podemos ofrecerle la historia de una ballena despistada que apareci en el Tmesis y a la que un grupo de voluntarios intentaron devolver el sentido de la orientacin, en lugar de comrsela. Guardamos unas relaciones rarsimas con la comida, incluso cuando nos la comemos, que es lo suyo. Lo que hace falta es que sea para bien.

Hojear El Pas 27.01.2006 "Un mdico noruego lleva cinco aos publicando datos absurdos", rezaba el otro da un titular de este peridico. Fjense que no deca datos falsos o poco contrastados, sino absurdos, o sea, disparatados, sin sentido. El ltimo era una afirmacin segn la cual la utilizacin habitual de antiinflamatorios reduca el riesgo de padecer cncer de boca. A nadie se le ocurrira, me asegura un mdico amigo, recetar una dosis diaria de antiinflamatorios a un fumador para reducir ese riesgo. Frente a esta clase de noticias, cabe pensar dos cosas: o bien que la frontera entre lo absurdo y lo razonable es ya invisible, o bien que nadie lea los trabajos de este seor. Me inclino por las dos explicaciones: no hay frontera y nadie lee. De hecho, el mdico noruego, de nombre Jon Subdo, fue descubierto porque un da de las pasadas navidades, la directora del Instituto Noruego de Salud Pblica estaba hojeando perezosamente un nmero atrasado de la revista donde apareci el artculo absurdo y vio que citaba una base de datos controlada por ella y a la que el noruego no poda haber tenido acceso. Cay, en fin, por utilizar herramientas ajenas, no por decir tonteras. Si se hubiera inventado la fuente, tampoco habra pasado nada, primero porque no hay nada ms probable que lo absurdo y, segundo, porque no vivimos en una sociedad de lectores, sino de hojeadores. Me piden a veces que hojee libros o revistas y que informe sobre ellos. Cuando digo que para informar necesito leer todo el texto, me miran con piedad, como a un tonto. Nadie lee un libro entero en la actualidad. No hay tiempo, es para ayer, por Dios, brelo por tres o cuatro sitios para hacerte una idea. El problema es que los libros siempre se abren por donde no deben, para engaarte. Por eso tienen tanto xito los antiinflamatorios. Nunca se haban consumido en las cantidades actuales, pese a sus efectos secundarios. Pero es que los efectos secundarios vienen en letra pequea, como las noticias verdaderamente importantes de los peridicos. La de Jon Subdo, sin embargo, inclua una foto a dos columnas en la que apareca sonriente, como un autor de teatro en pleno xito. Era una foto absurda, desde luego, de ah que pareciera razonable.

La diferencia Levante 27.01.2006 Lo mejor del arte es su capacidad para hablar de una cosa cuando finge hablar de otra (o quiz al mismo tiempo que habla de otra). Eso explica que algunos libros en apariencia dirigidos a minoras se conviertan en superventas, o que algunas pelculas pensadas para circuitos reducidos invadan las salas comerciales. No es previsible que los productores de Brokeback Mountain pensaran que podan ganar cuatro Globos de Oro con una historia de vaqueros gays en una sociedad puritana e intolerante, donde se puede aplicar la inyeccin letal a un reo sordo, ciego y paraltico sin que ocurra una conmocin social. En la propia pelcula, uno de los personajes recuerda con espanto el da en que su padre le llev a ver, de nio, para que aprendiera, cmo haba acabado sus das un vecino sospechoso de comportamiento homosexual. Y haba terminado mal, muy mal, pues la gente virtuosa del pueblo (quiz su propio padre) se haban ensaado con l, antes de asesinarlo y arrojarlo a las alimaas del desierto. A priori, en fin, el guin de Brokeback Mountain no tena muchas posibilidades de salir adelante ni de triunfar como lo que est haciendo. Pero es que no es una historia de vaqueros gays, o no es slo eso. Cualquier persona un poco ms evolucionada que Swarzenegger puede haber sentido la soledad de esos dos vaqueros, pues lo que la pelcula muestra es el odio de los biempensantes a la diferencia. Narra una historia, s, pero a travs de esa ancdota cuenta las relaciones del que se siente distinto frente al poder establecido, a la costumbre, a las normas sociales. Curiosamente, las escenas ms desgarradoras de esos dos hombres condenados a ocultar su amor, son aquellas con las que ms fcilmente se puede identificar (y se identifica sin duda) el espectador heterosexual. sa es su virtud. se es su secreto: su capacidad de representacin. Venderla o hablar de ella como una historia de homosexuales es (aunque tambin lo sea) reducirla, hacerla ms pequea, condenarla a ser una mera historia de costumbres. Cuando una pelcula tiene la capacidad de trascender su peripecia argumental, como es el caso, el pblico la consagra como est consagrando la de Ang Lee.

Un respeto Levante 29.01.2006 De tanto or hablar de la mosca Drosophila, ha empezado a parecerme un nombre familiar. Drosophila tiene la sonoridad del nombre de esa cuada que vive en el piso de arriba y a la que pides de vez en cuando un huevo (frito). -Oye, Drosophila, que me he quedado con la nevera vaca. Podras invitarme a cenar? Drosophila es la tpica cuada a la que le puedes dejar el nio mientras vas al hper. En Navidad, se ocupa de asar el cordero y de conseguir los langostinos ms baratos porque tiene un amigo que trabaja en el mercado de abastos. Drosophila es una institucin familiar de la que ninguna sociedad puede prescindir. Es limpia, dispuesta, biempensante y siempre est de buen humor. Cuando tu hermano, que es un cerdo, abandona a Drosophila, ella contina manteniendo la amistad contigo y llevndote los nios al colegio. Todas esas virtudes se concentran en su nombre. Si la mosca Drosophila se hubiera llamado musca cacae o diptera vomitoria, jams la habramos confundido con un ser humano. Hay que llevar mucho cuidado con los nombres que se ponen a las cosas, porque luego pasa lo que pasa. Y lo que pasa es que acabamos de leer una informacin segn la cual una cientfica espaola ha encontrado el nexo entre las causas del cncer. Nos parece muy bien, sobre todo porque la cientfica en cuestin es una chica joven que trabaja en unas condiciones que convierten su hallazgo en un acto heroico. Se llama Mara Domnguez y dirige un pequeo laboratorio en el Instituto de Neurociencias de Alicante. Hasta aqu todo bien, nuestra enhorabuena. Pero si te adentras en la informacin, se te ponen los pelos de punta cuando ves las cosas que hacen en ese laboratorio con la Drosophila, desde provocarle tumores dolorossimos a estimular la aparicin de una metstasis. No nos importara si la mosca sobre la que se investiga tan cruelmente fuera la cojonera, especializada en tocar las pelotas, como todos sabemos. Pero la Drosophila, la Drosophila? Por Dios, si el mismo nombre lo dice. Pronuncias Drosophila y ests viendo a tu cuada volver cargada del mercado. Un respeto con la familia, no?

Arrepentos Levante 31.01.2006 Por fin hemos pescado a Zapatero en un renuncio importante, y gracias a uno de sus socios: durante la negociacin del Estatuto con Artur Mas, y segn este ltimo, se pasaron las horas fumando dentro del despacho. Ah es nada. ZP, te has cado con todo el equipo. El pueblo espaol no reaccion frente a las amenazas de desintegracin de Espaa, ni frente a la afirmacin de que se estaba robando a todos los espaoles un dinero que se iba a entregar a los catalanes. El pueblo espaol es lento de reflejos. Les dijimos por activa y por pasiva que Zapatero era preso de Carod Rovira, que el Estatuto era un plazo de la hipoteca que tena que pagar a cambio del apoyo de los radicales. No nos creyeron (y quiz con razn, puesto que finalmente ha firmado con CiU). De acuerdo, nos equivocamos, la hipoteca era con otro. Pero en lo del Apocalipsis no retrocedemos ni un paso. Creednos, el fin del mundo est cerca. Hay seales de sobra: Mena, Tejero, Monseor Blzquez, la encclica de Benedicto XVI sobre el sexo sin amor. Pero si todo eso no os basta, ah tenis la confesin de que Zapatero fuma en la Moncloa. Acaso no es la Moncloa un centro de trabajo? Qu se puede esperar de un individuo que no cumple las leyes que l mismo impulsa? Ahora s que s. Estamos preparando un referndum con la siguiente pregunta: Considera usted que la Moncloa es un centro de trabajo y que por lo tanto ninguno de sus trabajadores, aunque se trate del mismsimo presidente del Gobierno, debe fumar en su interior? Como tenemos experiencias en mesas petitorias, puesto que nuestras seoras llevan aos presidiendo las de la Cruz Roja, llenaremos las aceras del pas de seoras con abrigos de visn, solicitando la firma de los espaoles de bien. Quiz no logremos parar el Estatuto. Quiz no se rompa Espaa. Quiz el fin de los tiempos no est tan cerca como presumamos, pero Zapatero tendr que salir a fumar a la calle. Eso, si no le obligamos a dimitir por prevaricar de forma tan escandalosa. Nuestro Rajoy no se ha fumado un solo puro en Gnova desde la promulgacin de la ley antitabaco. Slo por eso merecera gobernar. Arrepentos.

Mala leche El Pas 03.02.2006 Rajoy podra haber jugado en estos dos aos de oposicin a la tolerancia, al centrismo, al juego limpio, al saber hacer, lo que le habra proporcionado simpata y votos en sectores distantes del PP. Pero es de esas personas que se preguntan por qu estar bien pudiendo estar mal, conviccin que lleva a todos y cada uno de los actos de su vida diaria. Ha renunciado a un futuro poltico interesante por ser fiel a la lcera de estmago, a la pirosis, a la irritacin gstrica. Cualquier otra persona, en su lugar, pensando que bien vale la Moncloa una sonrisa, habra hecho la vida ms agradable a sus contemporneos. Pero l no, l tiene una fe inquebrantable en el mal sabor de boca, en el prurito, en las digestiones pesadas. Y no nos vayamos a creer que sus eructos obedecen a principios polticos. Si su partido (con otro al frente, l est liquidado) ganara un da las elecciones por una diferencia tal que necesitara, para gobernar, el apoyo de los nacionalistas, hablara cataln en la intimidad de rodillas, y euskera con los brazos en cruz, y gallego a la pata coja, y cedera a estas nacionalidades el 200% del IRPF. Si lo dudan, acudan ustedes a las hemerotecas y comparen lo que deca Aznar antes y despus de ganar por los pelos las elecciones del 96. No se trata, pues, de una cuestin de orden moral, sino de una fidelidad inquebrantable al colon irritable, a la mala leche. Cuando uno cree en la mala leche por encima de la inflacin y del PIB y de la patria, no sobra el apoyo de nadie, sea un general de divisin loco, un teniente coronel golpista de la Guardia Civil o un presidente cutre de la Conferencia Episcopal. El referndum para el que tan acertadamente est pidiendo firmas ahora, desengense ustedes, no es para averiguar si estamos de acuerdo con que llueva, sino para remover un poco la bilis ciudadana, increblemente adormecida. Lo hace porque es un hombre que cree profundamente en la amargura, en la caspa, en las tinieblas, en el crujir y rechinar de dientes. Y el empeo que pone en su fe le honra y nos solaza. No se deje seducir, seor Rajoy, por la bonhoma relajante de Acebes ni por las felices digestiones econmicas de Zaplana. Viva el rencor, la pena, viva el odio.

Habitaciones Levante 07.02.2006 Una mujer pobre, objeto de un reportaje en una publicacin dominical, confiesa al periodista que su mayor deseo, ahora que ya tiene una chabola, sera hacer tabiques, para convertir en habitaciones lo que le parece un espacio informe. En la misma revista, o quiz en la de al lado, veo un reportaje sobre la casa de un actor famoso: ha echado abajo todos los tabiques, creando espacios abiertos. La tendencia actual es la de los espacios abiertos. Las habitaciones empiezan a ser una vulgaridad, cuando no la representacin de una mente estrecha, excesivamente compartimentada, dividida. Las propuestas de las revistas de decoracin pasan por unir lo que antes estaba separado. Hace poco visit la casa de campo de un amigo, construida sobre un antiguo establo. Me dio la impresin de entrar en un auditorio. Casi no haba horizonte sobre el que descansar la vista. No digo que no me gustara, pero me desconcert. -Dnde estn las habitaciones? -pregunt. Estaban escondidas, ocultas. A mi amigo le daba vergenza tener habitaciones. Imagin un test de una sola pregunta para reconocer si uno tiene alma de pobre o de rico: Prefiere usted un piso con tres habitaciones o una habitacin que sea la suma de las tres? Me di cuenta, al responder, de que tengo mentalidad de pobre. Me gustan las habitaciones, incluso las celdas (las de los conventos, no las de las crceles). Me gustan las puertas, que unen y separan a la vez lo privado de lo pblico, incluso lo pblico de lo ntimo. Me pareci un error arquitectnico sacrificar el pasillo, porque tena una carga simblica que no ha sido sustituida por ningn otro invento espacial. Por todo ello, me identifiqu con la respuesta de la mujer pobre, que no est al tanto de las nuevas tendencias decorativas. Comprendo que en los apartamentos de 40 metros, en los que la mayora de la gente se ve obligada a vivir, la cocina y el saln compartan el mismo espacio. Pero donde est una cocina independiente, por favor, que se quite ese engendro. Tirar tabiques no siempre es un sntoma de liberacin. Puede serlo de pnico a la soledad, a la independencia, al aislamiento.

Cristaleros 10.02.2006 La historia de Kndido Azpiazu se ha convertido en un clsico porque parece difcil acumular tanta degradacin, tanta ignominia, tanta brutalidad, pero tambin tanto matonismo, en un solo individuo. Este sujeto, ya lo saben ustedes, asesin framente a un hombre (que para ms inri le haba salvado la vida) y al salir de la crcel puso una cristalera en los bajos del edificio donde vive la viuda de su vctima. Parece la historia de la humanidad resumida en siete lneas. Y es que el mundo est lleno, en efecto, de cristaleros a quienes, con una frecuencia preocupante, aplaudimos, votamos, apoyamos, justificamos, protegemos. Tienen derecho, bla, bla, bla, a rehacer sus vidas, bla, bla, bla, bla. Qu intolerantes son las vctimas, exclaman los pobres, protegidos cobardemente tras la seguridad de que stas jams emplearn sus mtodos. Fjense en la Bachelet, hurfana de un hombre asesinado y ella misma torturada por algunos de los militares de los que luego fue una ministra cabal. Su cristalero viva en el piso de abajo, a veces coincidan en las escaleras. El cristalero cuenta con la decencia de la vctima. Si la vctima fuera como l, se ira con la msica a otra parte. Nosotros mismos, y como consecuencia de aquella Ley de Punto Final a la que otros llaman Transicin, tuvimos que aguantar que en un Parlamento democrtico se sentaran ms de uno y ms de dos cristaleros pertenecientes a una banda armada que haba hecho lo que las bandas armadas: asesinar, extorsionar, torturar, robar... Al ms gritn de aquellos cristaleros le han hecho ahora un hueco en el Senado con el aplauso de sus cmplices, pero tambin de sus vctimas. Un caso de reinsercin ejemplar. Aunque, para cristalero masivo, Dios. Ha producido ms muertos, ms guerras y ms infelicidad a lo largo de la historia que la suma de todas las catstrofes naturales de las que tenemos recuerdo. Y ah est, ah est, en la parroquia de la esquina, a dos pasos de la panadera, felizmente desactivado entre nosotros, pero todava muy virulento en otros mbitos. "Al menos dos mujeres muertas por sus parejas en 24 horas", reza un titular de un da cualquiera. Hay cristaleros a los que hacemos un hueco en la cama.

La rueda Levante 12.02.2006 Bush ha subido los presupuestos de Defensa y Seguridad a costa de los de Justicia, Transporte, Vivienda y Cultura. Tambin han pagado el pato las ayudas mdicas para ancianos y jubilados. No s, resulta un poco incongruente. Es como si decidiramos aumentar los bceps y los trceps a costa del encfalo. - Mira, me he rebanado el cerebro para tener ms fuerza bruta. El caso es que las conquistas realmente importantes del ser humano no provienen del uso de la fuerza bruta, sino del pensamiento. El oso puede quebrarte la caja craneal de un golpe, pero jams podra inventar la rueda. Y la rueda es importante, oiga, no habramos hecho nada sin ella. Bush est en contra de la cultura, que es tanto como estar en contra de la rueda. As que nada, ni justicia, ni vivienda, ni sabidura, ni desarrollo urbano. Tanques, misiles, escopetas, pistolas, todo, en fin, lo que tenga que ver con nuestros instintos ms primarios. Alguien debera decirle que los presupuestos son un invento cultural, por lo que no debera emplearlos en contra de la cultura. A todo esto, Aznar va a Washington y propone crear un puente de prosperidad entre Europa y Estados Unidos. Pero no explica a qu llama prosperidad. De hecho, en un momento dado dice que no puede haber prosperidad sin seguridad, con lo que da la impresin de estar de acuerdo con los presupuestos de Bush en contra del pensamiento. Bush y Aznar llaman prosperidad al crecimiento desmesurado de los bceps. La poca en la que los vimos ms felices fue en los das previos a la invasin de Iraq. Las fiestas se reconocen por las vsperas. Estaban, frente a los bombardeos, ms excitados que un amante de teatro frente a la posibilidad de ver un Shakespeare. Miedo da orlos hablar de prosperidad. Como la semana es muy larga, vino Putin y nos dio una leccin moral sobre la lucha antiterrorista. Se basaba en su propia experiencia, que le pone a uno los pelos de punta. Tambin a Putin le gustan ms los msculos que el cerebro. No es probable que haya empleado la palabra cultura ms de tres veces en su vida. Es como para preocuparse, en fin.

Recelos espaoles 14.02.2006 Hace poco, uno de los arquitectos que haba participado en la construccin de la nueva terminal del aeropuerto de Barajas, escriba a un peridico quejndose de que en los das posteriores a su inauguracin se hubieran resaltado los retrasos, las prdidas de maletas, etc., en vez de la magnificencia arquitectnica de la obra, la mayor de Europa. Quiz llevara razn. Tal vez los desajustes que la prensa enumer fueran pasajeros y no imputables al edificio en s. Pero no nos faltan motivos para temernos lo peor. Somos demasiado aficionado a construir cosas que no funcionan. -De acuerdo, no funciona, pero no me negar su belleza. -La belleza de un reloj consiste en dar la hora exacta. La de un barco, navegar, y as sucesivamente. -Por Dios, qu temperamento ms prctico. Y es que aqu hemos construido auditorios hermossimos sin condiciones acsticas, que es como fabricar un paraguas con agujeros. La lista espaola de disparates arquitectnicos llenara siete guas telefnicas de Pekn, de manera que la gente est a la que salta. Y ha saltado, lgicamente, con la T-4, porque tiene nombre de virus. Hablando de arquitecturas fallidas, fjense en la del cisne, que posee una elegancia insuperable. Sin embargo, ya tenemos, en Grecia e Italia, varios casos de estas aves infectadas por el H5N1, que no es, pese al nombre, una obra pblica, sino el microorganismo de la gripe aviar. Pues no ser tan elegante ni estar tan bien hecho el cisne cuando puede morir como un pato, el arquetipo de la torpeza. O como una gaviota, que se alimenta de basura. En cuanto a que la T-4 es la obra pblica ms grande de Europa, no nos conmueve porque estamos acostumbrados a lo grande. Aqu, siempre que se construye algo -sea un centro comercial o un puentees lo ms grande de Europa. Pobre Europa, cunto tiene que envidiarnos. Quiere decirse que el recelo espaol, por injusto que sea, est justificado. Vean, si no: somos el nico pas del mundo que ha invertido miles de millones de pesetas (perdn por la tristeza) en construir un tren de alta velocidad que va despacio. Otro da hablaremos de los ruidos.

Verosmil El Pas 17.02.2006 Unos vecinos me confiaron a su hijo de ocho aos mientras iban al Carrefour a hacer la compra. Sent al nio frente a la tele y yo me puse en el otro extremo del saln con un libro, fingiendo que lea. De cuando en cuando nos mirbamos de reojo, pues cada uno desconfiaba profundamente del otro. Al fin, para romper esa tensin, fui a la cocina y regres con unas galletas que le ofrec. El nio las tom y empez a desmigarlas, ms que a comerlas, sobre el sof. De sbito, me hizo una pregunta extraordinaria: "T te comes a tu mujer?". Me qued atnito, sin saber qu decir. Que si me coma a mi mujer? Se trataba de una pregunta con connotaciones sexuales o meramente canbal? "En qu sentido balbuce al fin?". "Digo que si te la comes", insisti l. Entonces tuve una iluminacin y respond con otra pregunta: "Tu padre se come a tu madre?". "S, todas las noches". "Ests seguro?" "Seguro. Se la come, pero slo hasta los huesos. Luego coloca el esqueleto a su lado y se duerme. Mientras l duerme, a mi madre le vuelve a crecer la carne. Cada da se la come y cada da le vuelve a crecer". Imagin el esqueleto de mi vecina sobre la cama, con el marido al lado, durmiendo plcidamente mientras los msculos y las vsceras y la piel de su cnyuge se regeneraban, y me qued espantado. Al ver el pnico escrito en mi cara, el nio me jur que l mismo haba visto el esqueleto de su madre un da que entr por sorpresa en el dormitorio del matrimonio. "Mi padre estaba dormido y no se enter", aadi muy serio. Estoy hablando de una familia normal, de clase media, sin ninguna psicopata aparente. l es experto en resistencia de materiales y construye puentes. Ella, que estudi Veterinaria, trabaja en unos laboratorios farmacuticos. Al poco, mis vecinos regresaron del Carrefour. Charlamos un poco, me dieron las gracias y recogieron al nio. Desde entonces, miro a esa familia de otro modo y procuro no coincidir con ninguno de sus miembros en el ascensor. No es que me haya credo la historia, pero se trata, conocindolos, de una invencin tan verosmil que me pone la carne de gallina. Se lo he contado a ustedes porque slo olvido lo que soy capaz de escribir. Disculpen el atrevimiento.

Un mentiroso Levante 19.02.2006 Un tipo, en el restaurante, alababa la silueta de su compaero de mesa. -Ests estupendo, de verdad. Cmo consigues mantenerte? -Por odio a mi mujer responda el interpelado-. Cada da est ms gorda y cada da se lamenta ms de ello. Me he comprado un peso para el cuarto de bao. Cuando salgo de la ducha diciendo que he adelgazado cien gramos, le amargo el da, je,je. El tipo tena pinta de jefe de departamento. Me pareci que llevaba un peluqun, pero no estoy seguro. Hay cabellos que acaban adquiriendo la textura de una prtesis, del mismo modo que hay labios que parecen operados sin haber pasado por el quirfano. El tipo delgado presuma, adems de haber dejado de fumar. Su compaero de mesa le preguntaba cmo. -Tambin gracias a mi mujer responda-. Vi que ella era incapaz de dejarlo, aunque lo deseaba, y me apeteci darle una leccin. Ahora, cada vez que enciende un cigarrillo la miro con lstima y la pobre lo pasa fatal. A veces, se esconde para fumar, pero siempre me las arreglo para sorprenderla. Empec a imaginarme a la esposa del susodicho y me excit: una mujer que fumaba con culpa, que coman sin desearlo Quiz viva tambin a su pesar. Esa mujer y yo, me dije, somos almas gemelas. -Lo mejor aadi el hombre delgado- es que he comenzado a escribir poesas gracias tambin a mi mujer. Un da, habiendo gente en casa, coment que no entenda la poesa, que slo era capaz de leer novelas. Esa noche me puse a ello y me salieron unos versos que present a los juegos florales. Y los gan. Una mujer gorda que fumaba y que no entenda la poesa, como Platn. Aquello era demasiado. Habra dado cualquier cosa por conocerla en ese mismo instante. -Me voy dijo el poeta-, he quedado con ella, con mi mujer, para ir al cine y no soporta que sea puntual, porque ella siempre llega con diez o quince minutos de retraso. Ped la cuenta y le segu. Pero todo era mentira, porque se meti en un cine cualquiera, ms solo que la una, y se pas la pelcula durmiendo.

El caballo de vapor Levante 21.02.2006 Leo con asombro que un clrigo pakistan ha ofrecido un coche y 14.000 euros, por este orden, a quien asesine al caricaturista de Mahoma. Sorprende la vigencia del automvil. Era el premio ms preciado del Un, dos, tres (hasta que apareci el apartamento en Torrevieja) y sigue sindolo en el mbito de las creencias religiosas. Ni hures, ni vrgenes, ni Cristo que lo fund (con perdn): dennos un Seat Toledo y moveremos el mundo. He dicho un Seat Toledo al buen tuntn, pues el clrigo no ha especificado marca alguna. Todos sabemos que no es lo mismo un Twingo (se escribe as?) que un Mercedes. Pero lo importante es el concepto coche; la materializacin resulta secundaria. Parece mentira que a nadie se le haya ocurrido todava fundar una religin basada en la adoracin al profeta Automvil, o al dios Trfico. La marcha de nuestra economa depende, en gran medida, de las ventas medias de automviles. Ninguna otra actividad, excepto la construccin, produce tantos empleos indirectos. Ni tantos muertos de fin de semana. Una industria que proporciona prosperidad econmica y cadveres debera ser admitida en el club de las religiones histricas. Hay nichos de mercado a los que no se presta ninguna atencin. Van a tener que venir los musulmanes a hacernos comprender la importancia de esta industria. El coche lo tena todo, pero quiz le faltaba el toque mstico que acaba de darle el clrigo pakistan. Si usted mata al caricaturista de Mahoma, nosotros le damos un cuatro por cuatro. Cuatro por cuatro no quiere decir, sorprendentemente, diecisis, pero eso es materia para otra columna. Resulta evidente que el Islam no est en la Edad Media. Conocen las ventajas del caballo de vapor. Ahora les falta descubrir el apartamento en Torrevieja, que es una religin menor (una secta si ustedes quieren) de gran penetracin en las clases medias cristianas. El da en el que por matar a un caricaturista te entreguen las llaves de un apartamento en Torrevieja, el Islam y la Cristiandad se habrn encontrado. Tal vez el coche sea el profeta del apartamento, con perdn de los profetas (y de los apartamentos). Lo que hace falta es que sea para bien.

Inversiones El Pas 24.02.2006 Recuerdo que estaba en el sof, con las piernas apoyadas en la mesa, perdido en alguna ensoacin inconfesable, cuando dijeron por la tele que en Asia, vctima de la gripe del pollo, haba muerto una nia. Hace de eso tres, cuatro, siete aos, no s, pero era la primera vez que oa hablar del virus de la gripe aviar y la verdad es que ni se me pas por la cabeza llamar al banco para dar la orden de comprar acciones de Pescanova. "Por Dios, si era evidente que iban a subir como la espuma", me dice un vecino con el que juego al futboln y tomo el verm los domingos por la maana. Hay gente con un olfato especial para establecer este tipo de asociaciones mercantiles, y sin haber olido la Teora del Caos. Una cosa es la teora y otra la prctica. Usted puede saber mucho acerca del caos y no tener ni idea de cmo se practica. Se practica invirtiendo. Estuve escuchando en la radio los comentarios sobre Endesa y la empresa alemana que la quiere engullir. Pero no saqu en claro si debo comprar acciones de Gas Natural o de velas de cera. Mucha gente, en EE UU, se arruin cuando sustituyeron la cmara de gas por la silla elctrica: no vendieron a tiempo. Pero algunos de los que se forraron adquiriendo elctricas tampoco supieron desprenderse de ellas cuando apareci la inyeccin letal, que puso por las nubes las acciones de los laboratorios farmacuticos. La pena de muerte, y la muerte en general, es determinante en los movimientos de la Bolsa. Lo que pasa es que hay que estar muy atento. El otro da, Schwarzenegger no se pudo cargar a un reo, porque un par de mdicos hipocrticos, dos gilipollas, se negaron a colaborar. Se qued con la jeringuilla en la mano, como si fuera un pene flcido. Si el ejemplo cunde, las farmacuticas podran caer en picado. Quiz sea el momento de volver al gas, y a las elctricas. Pero primero tendran que gasear o electrocutar a una nia. La Bolsa parece indescifrable, aunque si le dedicas tiempo acabas comprendiendo sus sutilezas. Las sutilezas de la Bolsa son lo que en otros mbitos llamamos rudimentos. Si escuchas que un pollero ha muerto en Asia y, en lugar de venirte a la cabeza Pescanova, te pones a pensar en los misterios de la vida, ests perdido.

La vida virtual Levante 24.02.2006 En una tele de Catalua han sacado un meteorlogo virtual sin que el gremio se sintiera ofendido. Este curioso hombre del tiempo da las previsiones de lluvias, de nieves, de granizo y anuncia con total naturalidad las temperaturas. Los espectadores estn encantados con l. Y no se ha producido ninguna reaccin corporativa, pese a la amenaza laboral que representa. Por qu? Quiz porque los meteorlogos no estn organizados, pero tal vez tambin porque se considera que el tiempo es una cosa menor. Qu ms da si el frente fro, en vez de entrar por la Cornisa Cantbrica, entra por el Mediterrneo? Craso error: si hay en la actualidad un asunto que nos concierne es el del cambio climtico. Lo que ocurre es que nos excita ms el desmembramiento de Espaa. Vi por la tele un glaciar abierto por la mitad, rompindose con un crujido que le pona a uno los pelos de punta. Ni Espaa cruje as cuando se rompe ni los estatutos de autonoma hacen que crezca el nivel de mar. Deca un cientfico que dentro de 50 aos la mayora de las playas del Cantbrico Oriental habrn desaparecido bajo las aguas por culpa del deshielo. Eso s que es un Apocalipsis y no lo que nos anuncia Rajoy cada maana. Pero estbamos en lo virtual. Hay gremios que no se ofenden por nada. Imagnense que sustituyen a Matas Prats por un locutor virtual. Pondramos el grito en el cielo. Las noticias, diramos, requieren un rostro que d credibilidad a lo que dice. La credibilidad es el parmetro ms utilizado en la cocina de los telediarios. Hay gente que tiene los msculos del rostro colocados de tal manera que te crees todo lo que te cuentan. Y lo que no te cuentan, porque en las noticias es ms importante lo que se queda fuera. De momento, tenemos asociada la credibilidad a la carne, pero eso es un atavismo que ha empezado a quebrar el hombre del tiempo virtual de Catalua. Si hay algo que miente (adems del mundo y el demonio) es la carne. Llevo un ao a pescado y verduras y me he quedado sin colesterol, adems de haber recuperado mi peso. Los locutores de carne y hueso provocan ms colesterol que las grasas saturadas. No nos vendra mal un rgimen de noticias virtuales.

Fetiches Levante 26.02.2006 La llave de la luz, la llave del gas, la cadena del vter: he aqu tres expresiones domsticas que uno escucha millones de veces a lo largo de la vida. La cadena del vter ya no existe, ha sido sustituida por otro mecanismo al que continuamos llamando cadena. Pero las llaves del gas y de la luz continan ah, al alcance de la mano. Bsicamente, son idnticas a las de nuestra infancia. Mis hermanos y yo, fascinados desde siempre por la electricidad, jugbamos todo el rato a que se haga la luz. -Que se haga la luz -decamos al entrar en una habitacin, al tiempo de accionar el interruptor. Y la luz se haca, milagrosamente. Nunca me he acostumbrado a eso. Todava hoy pronuncio esa frase para mis adentros cuando entro en un espacio oscuro. De la llave del gas se hablaba por la noche, en el momento de la retirada. Siempre era mi padre el que haca la pregunta: -Habis cerrado la llave del gas? No es que le diera pereza cerrarla a l, sino que estaba empeado en transmitirnos su obsesin. -Moriris durante la noche -nos amenazaba. Yo entenda por qu haba que encerrar a los perros, pero no al gas. Crec con la idea de que durante esas horas el gas cambiaba de personalidad y se converta en un fluido asesino. No les he dicho nada de esto a mis hijos, para no crearles un trauma, pero cada noche, antes de acostarme, cierro la llave del maldito gas. En realidad, la cierra el padre obsesivo que llevo dentro de m. Mis hermanos me reprochan que no vaya el Da de Difuntos a poner flores al cementerio. Los pobres no se han enterado de que pap est dentro de mi cabeza, y no en la tumba. Teniendo asociadas de este modo las llaves del gas y de la luz, no me extraan los intentos de asociacin entre las empresas que se dedican a una cosa y a la otra. Los padres de sus presidentes tenan, sin duda, manas idnticas a las del mo. La infancia marca mucho. Lo que me llama la atencin es que no intenten poseer asimismo el suministro del agua, para controlar la cadena de vter, otro objeto fetiche de nuestra poca.

Nieve Levante 28.02.2006 Un da, de pequeo, me despert en medio de la noche y me asom a la ventana. La calle estaba nevada. Enfrente de mi casa haba una fuente pblica, de granito. Me fij en las formas que la nieve haba adoptado en cada una de sus partes y no se me escap la perfeccin con que los copos haban cubierto unas, dejando al aire libre otras. El conjunto tena algo de pintura, como si un artista hubiera pasado su pincel por aquel trozo del paisaje urbano al que daba mi dormitorio. Un gato dej unas huellas diminutas sobre la superficie blanca de la acera. La calle, pese a la hora, resplandeca. Parte de aquel fulgor se colaba en la habitacin. Estuve as, embobado frente al espectculo, varios minutos, limpiando con la manga de la chaqueta del pijama, cada poco, el cristal, que se empaaba con mi aliento. Finalmente, el fro me hizo volver a la cama. Pese a la excitacin, volv a dormirme enseguida, agradecido por el privilegio de haber visto la nevada unas horas antes que los dems. En el desayuno, cuando todos pronunciaran frases de asombro, yo contara mi experiencia nocturna. O quiz no: me acusaran de mentir. Tena pocos aos, pero haba aprendido que no es bueno mostrar determinadas singularidades en pblico. Me guardara aquella experiencia para m solo, pues. No necesitaba compartirla para que me hiciera feliz. Estaba, por otra parte, habituado al secreto. Se empieza a escribir porque se tiene un secreto que slo la pgina en blanco escucha sin juzgar, sin censurar, sin rechazar. El caso es que al da siguiente, cuando me despert, fui corriendo a la ventana y no haba nieve. Quiero decir que no haba nevado. Ustedes dirn que fue un sueo, pero no, no fue un sueo. S que estaba despierto cuando lo vi. Fue una de tantas cosas inexplicables que nos pasan a lo largo de la vida y que olvidamos, o negamos, para no complicrnosla. El caso es que de todas formas tuve que guardar el secreto. Y no se lo haba desvelado a nadie hasta hoy que, al levantarme, he visto la calle nevada una vez ms. Por fortuna, no la he visto yo solo: tambin el quiosquero y el panadero y el vecino estaban de acuerdo en que haba nevado.

Falsificacin 03.03.2006 Entr en una tienda de ahumados para comprar un cuarto de kilo de anguila y me atendi una mujer con una bata blanca y un gorrito verde. Si la vida fuese un viaje entre Sevilla y Bilbao, ella estara a la altura de Despeaperros, aunque lo llevaba sin desasosiego aparente. Yo le hablaba ya desde Burgos, quiz desde un poco ms arriba, pero mis amigos dicen que parece que estoy en Burgos todava. La gente es muy amable, sobre todo cuando no tiene otra cosa que hacer. Como si me hubiera ledo el pensamiento, la mujer me pregunt qu edad le echaba. "Pues est usted a la altura de Despeaperros", le dije, "un momento existencial difcil". Me mir con expresin de asombro y se ech a rer. "En el caso de que la vida fuera un viaje entre Sevilla y Bilbao", aad para que me entendiera. "Segn eso", dijo ella, "usted est ya a la altura de Burgos". Le dije que no, que un poco ms arriba y no se lo poda creer. "El secreto", le confes, "no es otro que comer verduras, y frutas". La verdad es que como carne a todas horas, pero las respuestas vegetarianas gozan de un prestigio increble. Como la mujer no paraba de hablar, continu comprando cosas que no haba previsto. Ya entrados en intimidades, me confes que muchos das imaginaba que aquello que haca, vender ahumados, era una representacin teatral. "Es como si ah detrs hubiera una butaca de patio llena de pblico que nos est viendo actuar a usted y a m en este instante". Volv la cabeza y no me cost nada imaginar trescientas o cuatrocientas cabezas pendientes de nuestro dilogo. "Ese es mi secreto para atender bien a la gente, pensar que me miran", aadi. Pagu con la Visa, pero la mujer dijo que mi firma no se pareca a la de la tarjeta. Hace aos que no se parece, aunque nadie se fija en esos detalles. Ella, sin embargo, prefiri anular la compra y pasar el plstico otra vez por la mquina, pidindome que me esforzara en parecer yo. Lo hice, y falsifiqu mi firma de tal modo que result idntica a la ma. Sal a la calle satisfecho, con el orgullo de haber realizado la curiosa hazaa de hacerme pasar por m. Pero a eso es a lo que se dedica uno a partir de Burgos, pens, quiz a partir de Madrid, aunque hay modos y modos de hacerlo.

Tortilla de patatas Levante 04.03.2006 La lectura de titulares de peridico constituye uno de los mejores ejercicios para mantener en forma el msculo de la extraeza, que tiende a atrofiarse cuando no se usa. Fjense en ste: Un tercio de los adolescentes ve la televisin sin ningn criterio. Lo que quiere decir que dos tercios la ven con criterio. Pero ver la tele con criterio constituye una especie de contradiccin en los trminos. Es como decir que un tercio de los alcohlicos bebe con conocimiento de causa. O que un tercio de los heroinmanos elige la cantidad que se pincha. Hay cosas que no pueden ser. Si las dos terceras partes de la poblacin se parara a pensar, antes de manipular el mando a distancia, con qu criterio apretar este botn o este otro, la mitad de los programas no existiran. Pero qu digo la mitad, ni siquiera un tercio (lo ms probable es que ni siquiera existiera la tele). Ver la televisin no constituye un ejercicio filosfico, ni una decisin existencial. Ver la tele, tal como est (y quiz no pueda estar de otra manera) es como beber a morro. Y uno no bebe a morro para disfrutar del caldo, sino para narcotizarse. Parece que no, pero en estas breves lneas ya hemos cultivado un poco la extraeza frente a la realidad, y quedndonos slo en el titular. Si usted es de esas personas a las que les gusta profundizar y lee la noticia entera, la extraeza se puede convertir en estupefaccin, pues los datos se han obtenido de un estudio muy serio cuya procedencia le ahorro. De lo que se trata ahora no es de estar ms informados, sino ms extraados. Mucho se preguntarn la ventaja que le encuentra uno a ser extrao. No tiene ninguna, la verdad. Por el contrario, constituye una fuente de marginacin, de soledad, de aislamiento. As las cosas, no se entiende bien por qu uno querra extraarse continuamente de todo. La nica excusa que se nos ocurre es que esa actitud no se elige. Se nace extrao como se nace cojo, o tuerto, o mediopensionista. Un tercio de los mediopensionistas come sin criterio. Los otros dos tercios se llevan la comida de casa. Yo era mediopensionista, pero mi madre no tena tiempo ni para hacerme una tortilla de patata.

Gente que oye voces Levante 07.03.2006 Tony Blair se ha encomendado al juicio de Dios y de la Historia (por este orden) para justificar la invasin de Iraq. Aqu sabemos muy bien lo que significan ese tipo de apelaciones porque estuvimos 40 aos gobernados por un individuo elegido por Dios (y por la Historia, claro). De hecho, en las monedas de la poca pona: Francisco Franco, Caudillo de Espaa por la Gracia de Dios. Lo peor es que Dios, y sus representantes en la Tierra, estaban de acuerdo con este modo de seleccin poltica. El Vaticano se senta tan identificado con la leyenda de nuestra calderilla que deleg en Franco la tarea de proponer obispos. Mandaba ms en la Iglesia el Generalsimo que el Nuncio. Qu necesidad tenamos de urnas cuando el mismsimo Creador se ocupaba de seleccionar al personal? Pues eso. Para qu continuar incordiando con la guerra de Iraq y su secuela de muertos, mutilados y torturados cuando el que ha movido los hilos de la invasin ha sido un ser superior? Ya Bush, en su da, confes que haba recibido rdenes de arriba. Pero a Bush no nos lo tombamos en serio porque es un tipo pintoresco, con las neuronas hechas polvo debido al alcohol. Se le puede aparecer el mismsimo Mahoma, y quiz se le haya aparecido en alguna ocasin. Pero Blair daba la impresin de tener un temperamento ms cientfico. Poda ser malvado, pragmtico, un punto psicpata si ustedes quieren, pero no imaginbamos que tena visiones. El problema de la gente con visiones es que siempre recibe unas rdenes desastrosas. No se ha dado el caso de que una visin que recomiende hacer un regalo al vecino. La gente que oye voces (pertenezcan a Dios o la Historia) se dedica, indefectiblemente, a matar. Qu curioso. As las cosas, creamos que los fanticos eran ellos y resulta que nosotros tambin invadimos pases y destruimos torres (gemelas o no) por imperativo religioso. Lo acaba de decir Blair, que adems pertenece al partido Laborista. No queremos ni pensar lo que diran los conservadores. El problema del juicio de Dios y de la Historia es que nunca llega. Y a nosotros nos gustara que se liquidaran responsabilidades en un tiempo razonable.

Milagros El Pas 10.03.2006 Un chico y una chica, en la mesa de al lado, discutan acaloradamente. l deca que la vida era una mierda y ella que no, que era un milagro. "T mismo", aada, "eres la demostracin de ese milagro". "Y t", responda l, "la de esa mierda". Al principio, pens que eran hermanos. Quiz hermanos de la misma madre y de distinto padre, pues en algn momento aludieron a los apellidos como una fuente de conflicto. Pero no: haban sido novios y ahora se repartan el ajuar verbal acumulado a lo largo de los ltimos aos. Yo estaba alternativamente de acuerdo con uno o con otro, pues ambos defendan muy bien sus posiciones. A ratos, me daban ganas de decirles que los dos llevaban razn. No os peleis, muchachos, las dos cosas son verdad y mentira a la vez. Intu que a ella le habra gustado escuchar que eran verdad, y a l, que eran mentira. Como si me hubieran odo, empezaron a cambiar los papeles. La joven, con expresin de derrota, dijo: "Me rindo, la vida es una mierda, s, y t eres el ejemplo palpable". El chico recibi sus palabras como un golpe en el hgado. Perdi el color, se qued mudo, y enseguida implor: "No digas eso, por favor; si t dices eso, me hundo. Necesito que creas que la vida es un milagro. De hecho, lo es. No hay ms que estar un rato contigo para darse cuenta. Cmo he podido ser tan burro. Repteme que la vida es un milagro, por favor, reptemelo". La chica se resisti, pero finalmente volvi a sus posiciones iniciales, lo que permiti al joven regresar poco a poco a las suyas. Estuvieron media hora cambiando de lugar. De sbito, ella abandon la cuestin de la vida. Dijo que, ltimamente, en el coche, cuando quera girar a la derecha giraba a la izquierda. "Un da voy a tener un accidente", aadi. "Pues no conduzcas", respondi l. "Lo hara", replic ella, "pero es que cuando no quiero conducir conduzco". El muchacho volvi a quedarse plido. No soportaba ninguna debilidad en su novia. Las quera todas para l. Quiz por eso estaban a punto de romper. Al llegar a casa, telefone a un mdico amigo y le coment, preocupado, el sntoma de la chica. Tem que fuera un tumor cerebral, pero me dijo que no y sent un alivio inexplicable. La vida es un milagro.

Los duelistas Levante 11.03.2006 Siguiendo el fin de semana pasado la convencin del PP trat de imaginar una reunin de dirigentes de Philips cuyas ponencias versaran, sin excepcin, sobre IBM. O un congreso de Seat cuyos participantes solo hablaran de Audi. O una fiesta de Coca Cola en la que se agasajara a los invitados con un vaso de Pepsi. Esto es lo que hicieron los responsables del PP. Increiblemente, el protagonista de la convencin no fue Rajoy, ni siquiera Aznar: fue Zapatero!, a quien le dedicaron un espacio absurdo, slo explicable desde disciplinas que se dedican al estudio del alma. Lo que vimos, en fin, fue una exhibicin de un tipo de pulsiones masculinas muy bien descritas por la literatura (recuerden el caso de Los Duelistas, de Joseph Conrad), aunque con escasos ejemplos en la vida diaria. La convencin del PP, pese a los esfuerzos de Ana Pastor por aportar algn estrgeno, fue un derroche de testosterona dirigido contra Rodrguez Zapatero, un tipo blando, por cierto, preocupado por la igualdad de las mujeres, de los homosexuales; un sujeto sin msculo, sin mentn (comparado al menos con Acebes), que promueve leyes para ayudar a los minusvlidos, a los anciones dependientes, a los inmigrantes... La pregunta es si va a continuar gestionando tan mal la testosterona del PP. No debera derrochar el patrimonio hormonal de su organizacin en quien no debe. Tales desafecciones glandulares se explican en primer curso de psicologa. Es imposible que en un partido con doscientos millones de militantes no haya ningn psiclogo que le explique el significado de que cada vez que abra la boca lo primero que salga de sus labios sea la palabra Zapatero. Lo mejor, con todo, fue la oferta de pacto a condicin de que su adversario renunciara a lo que representa, es decir, si usted se convierte en yo. Qu le pasa con la diferencia? Por qu no puede concebir una negociacin en la que el otro no dimita de su identidad? Zapatero, en fin se encontr con la respuesta hecha: Ni yo merezco que me preste tanta atencin ni los espaoles que les preste tan poca.

Perdonen la tristeza Levante 12.03.2006 Esa nia en coma, maltratada por su padrastro, que hoy paseamos por todos los medios de comunicacin, como mercadera informativa, se pase antes por juzgados en los que no se le prest atencin. Todo el mundo conoca su vida, pero por algn motivo no les pareca un caso atractivo. Qu raro. Recuerda el de cientos de catstrofes anunciadas. El Carmel, por ejemplo. Tuvo que hundirse para que conociramos todo aquel lo de subcontratas que sin embargo era pblico. Las subcontratas son a las catstrofes lo que los rboles al bosque: conviven en una relacin de necesidad. Y bien, la justicia, que an no ha sido privatizada, presenta con frecuencia los sntomas caractersticos de la temporalidad laboral, de la chapuza, del ahorro de costes, del trabajo basura. No sabemos que ocurrir el da que la desregulen. Por otra parte, un ingeniero que particip en las obras de la lnea 9, del metro de Madrid, ha desvelado estos das que dicha ampliacin se efectu con materiales defectuosos. Ha asegurado, sin ningn tipo de matiz, que pudo haber ocurrido una catstrofe. Manuel de Melis, que as se llama el ingeniero en cuestin, ocupaba entonces el puesto de Director General de Infraestructuras. Conoca el problema, pero no lo denunci a la polica. Ahora, tras su peculiar autoinculpacin, tampoco ha sido llamado a declarar. Es ms: los medios de comunicacin ha prestado al caso una atencin similar a la que prestaron a la nia por la que hoy tanto nos preocupamos. Queremos noticias frescas, no meros anticipos. Quiz la cultura de la subcontrata ha llegado tambin a los medios de comunicacin. Queremos informacin barata, que no nos exija grandes desplazamientos, ni grandes inversiones de tiempo y energa. -Oiga, es que el ingeniero de Melis ha dicho que podra haber ocurrido una catstrofe con centenares de muertos y de heridos -Pues que nos avise cuando suceda la catstrofe, como en el Carmel. Desde luego, informativamente hablando, son ms rentables las catstrofes sucedidas que las anunciadas. Pero deberamos pensar tambin la rentabilidad moral de las cosas. Y perdonen la tristeza.

Cultura clnica Levante 14.03.2006 Lo que ms me impresion de mi primer viaje a Mxico fue un cartel del aeropuerto en el que pona: No a la fiebre aftosa. Estaba colocado estratgicamente en todas las esquinas, compitiendo con la publicidad de las marcas de gisqui o de tequila. Yo no saba lo que era la fiebre aftosa, pero s lo que era la faringitis crnica, que padezco desde la adolescencia, as que esa noche so que llegaba a un pas en cuyo aeropuerto haba grandes vallas con esta leyenda: No a la faringitis crnica. ste es mi pas, me dije en sueos. En el control de polica y en la aduana, en vez de exigirte que abrieras la maleta, te pedan que abrieras la boca, para que un otorrino te examinara la garganta. Pero si la tenas mal, como era mi caso, no te metan en la crcel, sino que te recetaban unas pastillas milagrosas. Ya en la calle, a bordo del taxi que me llevaba al hotel (todava dentro del sueo), vi que las avenidas estaban llenas de grandes carteles contra el ardor del estmago y contra las migraas y contra el insomnio. En una plaza, junto a un obelisco, haba un monumento de piedra erigido en honor a las digestiones fciles. Un grupo de manifestantes portaba pancartas en las que se condenaba la artrosis; otro daba vivas a la respiracin pulmonar. El taxista me cont que acababan de detener al cabecilla de una banda que predicaba la respiracin anaerobia. Respiracin anaerobia, imagnese, aadi observndome por el retrovisor. Yo puse cara de espanto, aunque en el sueo, no s por qu, era ms partidario de las branquias que de los pulmones. En el hotel, en vez de conserje, haba un mdico que antes de darte la llave de la habitacin te haca un escner. Era el paraso de un hipocondraco. Me despert con unas dcimas de fiebre porque haba cogido fro con el aire acondicionado del avin. Llam a recepcin y me enviaron a un mdico que me puso en cuarentena, por si se tratara de la fiebre aftosa, a la que ya he dicho que odiaban. Cuando me dieron el alta, tuve que regresar a Espaa sin haber salido prcticamente del hotel. Lo nico que vi de Mxico fueron aquellos carteles contra la fiebre aftosa. De donde se deduce que viajar da cultura, al menos cultura clnica.

La ropa El Pas 17.03.2006 En mi casa, cuando yo era pequeo, los domingos se coma "ropa". Llambamos as a un animal que se alimentaba de la indumentaria de la gente. Si desapareca una prenda, era porque una "ropa" se haba colado en el dormitorio. Como se trataba de un animal muy astuto, no haba manera de cazarlo. De hecho, la "ropa" que comamos nosotros vena del mercado, donde mi madre la compraba a un precio, deca ella, "colosal". A m me gustaba imaginar que las "ropas" se nutran, sobre todo, de las prendas interiores de las mujeres. Con frecuencia, haca incursiones clandestinas en los cajones de mis hermanas y hunda mis aterrorizadas manos en su lencera de espuma, cuyo nico defecto era el de no ser comestible. Por fortuna, la "ropa" converta aquellos tejidos deliciosos en carne como el cordero transformaba la hierba en chuletas. Pasado el tiempo, empez a darme asco comer "ropa". A veces, se me quedaba una hebra de carne del animal entre los dientes y tena la sensacin de que era un trozo del calzoncillo de mi padre, o un nervio de la bragueta de mi hermano. Me di cuenta, adems, de que el da que comamos "ropa" se esfumaba "casualmente" un conejo de los que cribamos en el patio. Yo quera mucho a estos animales, a los que cuidaba y pona nombre. Quiz por eso no me atreva a preguntar qu era de ellos cuando desaparecan. En cualquier caso, una vez que se hizo patente esta correspondencia entre el men de los domingos y la desaparicin de los conejos, vomitaba la comida a espaldas de mi madre, que no me lo habra permitido. Los tiempos eran difciles y la "ropa", muy, muy cara. Un da, de madrugada, me despert mi hermano para despedirse, pues se iba al servicio militar. Ese da comimos "ropa", pero no desapareci ningn conejo, por lo que deduje que nos habamos comido a Jacinto, al que me result imposible vomitar. Para mayor confusin, no volvi de la mili, donde muri manipulando una granada. Aunque de mayor comprend que mi madre se haba inventado la existencia de la "ropa" para que yo no sufriera por la desaparicin de los conejos, siempre sent que en algn plano de la realidad nos comimos, verdaderamente, a mi hermano.

Ofensores y ofendidos Levante 18.03.2006 Francisco Vzquez ser un perfecto embajador de Espaa ante el Vaticano. Tiene la untuosidad de un obispo y puede, como cualquier prelado que se precie, manifestar una idea y practicar otra. La diplomacia vaticana es polidrica. Sus portavoces condenan el aborto a las nueve de la maana y aplauden la pena de muerte a las diez. Gran parte de su xito histrico consiste en tener discursos para todos los gustos. La Iglesia es una gran superficie de peroratas: -Perdn, deseo una perorata capitalista. -Al fondo a la derecha. -Y yo una perorata socialista. -Al fondo a la izquierda. -Yo busco un mensaje agresivo, bravucn, guerracivilista, un mensaje de ultraderecha puro y duro. -Pues sintonice la COPE, que tambin es nuestra. Francisco Vzquez habla como un socialista, pero su lenguaje no verbal es de derechas, o al revs, segn convenga. Se declara demcrata y admirador de Fraga sin cambiar de color (me refiero a Fraga Iribarne, ese individuo felizmente reinsertado tras haber pertenecido al ncleo duro de la banda armada de Franco). Tambin le gusta el Opus, que como todo sabemos es un ejemplo de democracia interna, de antisecta, de racionalidad histrica. Har un papel brillante en Roma. Ya lo ha empezado a hacer. Acaba de declarar, para ganarse las simpatas de la curia, que la ley de matrimonios homosexuales fue una agresin al Vaticano. Aqu tenemos un ejemplo claro de actitud sibilina, monjil, furtiva. Resulta que es el Vaticano el ofendido. La Iglesia lleva siglos persiguiendo a los homosexuales. Los ha calificado de enfermos, de perversos, de malignos. Los ha llevado a la hoguera, ha recomendado para ellos los manicomios, el electroshock y los tratamientos psiquitricos o carcelarios ms duros que quepa imaginar en mente humana. Pero los homosexuales no deben ofenderse por toda esa injusticia histrica. Es la Iglesia la que debe molestarse cuando se les deja de perseguir. Eso es diplomacia vaticana y lo dems son cuentos. Enhorabuena, to.

Universos Levante 19.03.2006 La expresin universo femenino remite a la existencia de un mundo formado, lgicamente, por mujeres, y del que los hombres se sienten, en mayor o menor grado, excluidos. Ocurre lo mismo con (su contraria?) universo masculino, del que las mujeres se excluyen voluntariamente, quiz porque alude a un espacio previsible y turbio, un espacio de letrinas que Torrente, el personaje de Santiago Segura, escenifica a la perfeccin. Los hombres hablan de sus intimidades con coartada, es decir, mientras hacen otra cosa. Las confidencias masculinas ms estremecedoras se perpetran de cara a la pared, mientras las vejigas se vacan (de cerveza, previsiblemente), pero en el momento de cerrar la cremallera, los hombres clausuran el alma y regresan al ftbol. O al tenis, segn su grado de evolucin. Poca gente se atreve, desde la literatura o el cine, a entrar en el llamado universo femenino. Viene todo esto a cuenta de Volver, la pelcula de Pedro Almodvar, formada por una conmovedora constelacin de mujeres. Quiz ustedes hayan visitado alguna vez el planetario, ese curioso mapa del universo, quedndose embrujados ante el modo en que se relacionan los astros. Asistir a la proyeccin de Volver tiene algo de visita al planetario, slo que aqu los astros son cinco mujeres que representan al cosmos femenino. Observar ese universo a una escala comprensible, y desde la oscuridad cmplice de la butaca de patio, proporciona un placer sin lmites, pero tambin una extraa inquietud. Si el movimiento de los astros est regulado por las fuerzas de la gravitacin universal, las mujeres, en las pelculas de Almodvar (y seguramente en la vida), se relacionan alrededor de un secreto. El secreto mueve ese curioso firmamento en el que Penlope Cruz, Carmen Maura, Blanca Portillo, Johana Cobo y Lola Dueas, cada una diferente a la otra, giran para hacer y deshacer el mundo cada da. Las vemos amanecer, anochecer, llover, granizar, nevar, con una precisin absorbente. Las mujeres saben cosas de la vida que los hombres ignoramos (de dnde vienen los nios, por ejemplo). Almodvar, que lleva toda la vida escuchndolas, descubre en Volver algunos de esos misterios al sorprendido espectador.

Lo bueno y lo malo Levante 21.03.2006 rase un autor que llevaba diez aos sin escribir. Pese a ello, los peridicos se acordaban de vez en cuando de l y le proponan entrevistas. Para cundo su prxima novela?, le preguntaban indefectiblemente. No lo s, menta, llevo todos estos aos trabajando en una historia muy complicada. A veces, tena la tentacin de asegurar que estaba escribiendo una obra maestra, pero se contena por miedo a levantar unas expectativas indeseables. Si por fin escribiera y publicara algo, algunos crticos intentaran demostrar que se trataba de una basura por el simple afn de disentir. Se le ocurri entonces la posibilidad de declarar que estaba escribiendo una novela muy mala, la peor del mundo. Tal vez entonces, tambin por llevarle la contraria, la calificaran de obra maestra. Y por qu no escribir una novela mala, pero de una maldad no convencional?, se pregunt Resultara posible perpetrarla sin recurrir a ninguno de los estereotipos de la maldad literaria? Llevaba aos preguntndose tal cosa, harto de una carrera llena de xitos convencionales logrados con obras convencionalmente buenas. Conoca las convenciones sobre lo bueno. Saba cmo escribir una novela buena tpica, pero no una novela mala original. Una novela horrible, pero inslita, si fuera verdad que los extremos se tocan, sera en el fondo una novela buena. Se planteara la sociedad literaria todas estas complejidades si declarara pblicamente que llevaba diez aos trabajando en una mala novela? Novelas malas hay muchas, le diran, para qu queremos una ms. La ma -respondera l- rompe todas las convenciones del gnero malo; se trata de una novela mala genial. Imaginaba la cara de los crticos, de los lectores, de sus padres, de sus hijos? Diran de l que estaba acabado, que se haba vuelto loco. En realidad llevaba diez aos ocioso, sin hacer nada. Le haba abandonado el deseo de escribir, quiz porque no le haba costado demasiado triunfar. Ahora quera fracasar, pero fracasar con xito, porque slo eso le devolvera la pasin por la vida. Esa misma tarde se puso a escribir una novela genial, pero volvi a salirle una obra maestra convencional, as que se tom un somnfero y se meti en la cama.

Cadenas El Pas 24.03.2006 La cadena de la custodia, he ah el problema. Cmo asegurar que no se rompi un solo instante? Es muy difcil estar mirando una mochila durante dos aos seguidos, sin pestaear. Al poco, te empiezan a picar los ojos, se te seca la crnea, se desbordan los conductos lacrimales, comienzas a ver manchas... Caes, al fin, en la tentacin de parpadear y se va al carajo la cadena de la custodia. Luego se lleva la culpa Al Qaeda, cuando es evidente que fue ETA, o sea, el Movimiento de Liberacin Nacional Vasco o el Movimiento Vasco de Liberacin Nacional, no caigo ahora en qu orden colocaba Aznar la Liberacin. Tarde o temprano se rompen todas las cadenas: la del fro, en los productos congelados; la de mando, en los ejrcitos; la de la mentira, en los partidos polticos... Aunque no trasnocho por prescripcin facultativa, el mircoles estuve zapeando hasta las tantas. Curiosamente, los mismos que daban por hecho el cambiazo de la mochila, aseguraban que el comunicado de ETA era el de siempre. Acaso llevaban aos observndolo sin pestaear? No haba posibilidad alguna de que fuera distinto? Significa lo mismo "tregua indefinida" que "alto el fuego permanente"? Lo ms raro, con todo, es que algunos aseguraban que el alto el fuego era "culpa" de Zapatero. Se puede tratar una buena noticia en trminos de culpa? Por qu aquel mal humor? Cuando estaba a punto de irme a la cama, di con un programa sobre la guerra de Irak y comprend que era la misma de hace tres aos. Se contina torturando, sojuzgando y asesinando al pueblo al que tericamente se iba a liberar con mentiras idnticas a la de las armas de destruccin masiva. Ni siquiera un hombre tan dubitativo como el inspector jefe lvarez podra negar esta evidencia. Da igual que cierres los ojos, que mires a otro lado, que interrumpas la cadena de la custodia, la cadena de fro, la cadena de mando, porque por encima de todas esas cadenas permanece, intacta, la cadena de la lgica, segn la cual invadimos un pas y nos pusieron una bomba. El alto el fuego ha dejado muchas cosas antiguas, entre ellas la mochila, pero aquella guerra, pese a Zaplana, contina sucediendo hoy all y aqu, en Bagdad y en Madrid.

La noticia Levante 24.03.2006 Tom un taxi y le ped al conductor que pusiera la radio, para ver si decan algo sobre el alto el fuego. -Qu alto el fuego? -dijo. -El de ETA. -Se ha rendido ETA? Al principio, pens que me estaba tomando el pelo, pero result que no, que viva completamente al margen de la realidad. En momentos en los que todos hablamos de lo mismo, resulta chocante que alguien tenga otras preocupaciones. Este hombre tena toda su atencin puesta en unos anlisis que se acababa de hacer. -Me dola aqu y al final fui al mdico. A lo mejor es algo malo, ya ve usted. Ahora que me voy a jubilar igual tengo algo malo. Quiere or lo de ETA entonces? -No, no prefiero or lo de usted. Est asustado? -Asustado exactamente no. Un poco preocupado, s. Tengo tres chicos. Los dos mayores viven ya su vida, pero el pequeo tiene 13 aos. Vino fuera de tiempo y no lo bamos a tirar a la basura. El caso es que es un chico un poco frgil, muy vulnerable, se dice as. Muy vulnerable, me gusta esta palabra, vulnerable. Se la escuch al psiclogo por primera vez. Quiere decir que le afecta todo. Es un chico normal en los estudios, en las relaciones con la gente, en sus gustos, pero como alguien le diga una mala palabra se queda destrozado. No lo soporta. Tiene una sensibilidad enfermiza. Eso dijo el psiclogo, sensibilidad enfermiza. Yo quiero con locura a ese cro. No es que no quiera a los otros, pero por ste siento una pasin especial. A lo mejor lo he hecho yo as de sensible, no s? El caso es que no puedo morirme mientras no se haga un poco ms fuerte. Abandon el taxi conmovido. La historia de este hombre no saldra, lgicamente, en ningn peridico. Y sin embargo era un noticin, un alto el fuego dentro del fuego cruzado de opiniones, comunicados, tesis, juicios, veredictos, dictmenes. Me propuse no escuchar la radio en dos horas, para disfrutar de la sensacin que me haba dejado. Pero no pude. Estoy enganchado a la realidad como otros al tabaco.

Fantasmagoras Levante 26.03.2006 Asombra, observando las portadas de los peridicos de los ltimos das, el contraste entre la noticia (buena) y la foto (mala). Los titulares hablaban de alto el fuego, de oportunidad para la paz, etc. Pero la foto mostraba una mesa con tres encapuchados. Alrededor de los encapuchados, toda esa parafernalia cutre de las patrias, de todas las patrias. El texto invitaba a la alegra, pero la foto pona los pelos de punta. Daban ganas de decir: o es mentira lo que dicen los titulares o es mentira lo que dice la foto, porque las dos cosas no pueden ser verdad. No vamos a pedir a un terrorista sensibilidad escnica, ni conocimientos decorativos, pero podan haber solicitado el asesoramiento de un experto. Servir el alto el fuego de ese modo es como regalar un pastel de nata envuelto en papel higinico. Ya sabemos que en este caso no regalan nada, que el comunicado es una forma de rendicin, pero tambin hay formas y formas de rendirse. Siempre escribimos. No hacemos otra cosa que escribir. Cuando hablamos, cuando caminamos, cuando comemos, escribimos frases en el aire con los brazos, con el movimiento de las cejas, con la intensidad de la Mirada. Escribimos sin saberlo, sin darnos cuenta. Muchas veces, decimos una cosa con la boca y otra con la escritura corporal. Los expertos llaman a esto lenguaje no verbal. Las fotografas son el lenguaje no verbal de los peridicos. Como se trata de un tipo de lenguaje sin codificar, las fotografas se colocan sin otro objetivo que el de manchar la pgina, para que el ojo descanse del texto. Pero en ese descuido se dicen, inevitablemente, cosas. Qu dicen las capuchas? En este caso, dicen uuuuhhhh, que es la expresin favorita de los fantasmas. Uuuuhhh? No significa nada, pero acojona, con perdn. Al mismo tiempo, muestra toda la capacidad de articulacin de un terrorista. Donde no hay pensamiento, hay ruido. Pero ustedes no se asusten, porque cuando se alcanza la condicin de fantasma, uno es completamente inofensivo. No se fijen las fotos de los etarras, en fin, lean slo el texto en el que expresan su rendicin y crucen los dedos, para que todo salga bien

El miedo y las glndulas Levante 31.03.2006 El cambio de horario provoca miedo. Todas las alteraciones que le atribuyen los mdicos son producto del miedo. Suena el despertador de noche y te incorporas con una punzada en el estmago. Algo no es como ayer y cuando algo no es como ayer nos asustamos. La conquista ms importante de la cultura es la rutina. El hombre invent la agricultura para no tener que andar de ac para all. Queremos amanecer en la misma cama en la que nos hemos acostado y, a ser posible, a la misma hora. Los torturadores saben que no hay tormento ms eficaz que el de las alteraciones del sueo. Hay un cuento de terror famoso nucleado en torno a un despertador que suena a las cuatro de la maana, con independencia de la hora a la que se haya programado. Lo que nos pasa estos das no tiene que ver, en fin, con un problema glandular, sino con un desconcierto mental. Quiz las glndulas se alteren, pero como producto del miedo, no al revs. La gente se pasa el da haciendo clculos. -Hoy son las doce de la semana pasada. -Pero la una de la que viene -responde el compaero pensando en el cambio de horario del otoo. Cerca de mi casa hay un colegio con cuyos alumnos coincido cuando saco a pasear al perro. Los chicos llevan cara de miedo porque se han despertado a una hora que no era. Los chicos quieren romper los horarios, las reglas del juego, quiz los semforos, pero a condicin de que haya, enfrente, una autoridad que intente impedrselo. En el caso del cambio de horario primaveral es la autoridad la que introduce el desorden. Da miedo que la autoridad no se atenga a lo pactado. Nos acostumbraremos al cambio, desde luego. De aqu a un par de semanas ms, nadie hablar de ello. Pero esta noche, cuando a las nueve sea casi de da, un punto de extraeza nos encoger el nimo. Tengamos el valor de nombrarlo: es miedo. La rotura del tiempo resulta insoportable. Ignoramos cunta energa elctrica se ahorra en esta operacin (las autoridades no se ponen de acuerdo), pero es seguro que mueren un montn de neuronas. El pnico mata. Hasta el prximo cambio.

Prstata El Pas 31.03.2006 Dios y Luzbel coincidieron en la consulta del urlogo. Tras recibir malas noticias respecto a sus prstatas, Dios propuso que fueran a tomar un caf. El diablo, que se jactaba de haber inventado la lucha de clases, se resisti por miedo a que aquello daara su reputacin. Pero el Todopoderoso dijo que se lo deba: "No habras podido descubrir la lucha de clases si yo no hubiera concebido previamente las clases". Tras pedir las consumiciones, Dios le pregunt quin le haba recomendado aquel urlogo, y si poda pagarlo. "Le compr el alma al poco de que terminara la carrera", dijo Satn, "a cambio del xito. Durante estos aos han pasado por sus manos las prstatas de los artistas ms famosos, de los escritores con ms prestigio, de los obispos con la mitra ms larga... No me cobra nada con la esperanza de que en un arranque de generosidad le devuelva el alma. Si nos saca adelante, igual se la devuelvo". Dios le agradeci el inters por su salud, pero dijo que haba pocas esperanzas. "Adems", aadi, "estoy cansado de llevar esta doble vida. Predico la bondad, pero ya ves que la gente tortura y mata y se suicida en mi nombre. Al principio me diverta que resultara tan fcil proclamar una cosa y hacer otra, pero ha dejado de hacerme gracia. Tambin t estaras harto si tus seguidores fueran tipos como Bush o Bin Laden. La verdad es que habra dado cualquier cosa por tener entre mis filas a algunos de tus admiradores". "Si te gusta Julio Iglesias", objet el diablo, "no puedes pretender llenar los estadios con aficionados a los Rolling. Tienes que ser un poco coherente". "Hay algo", aadi Dios, "que llevo muy mal, y es la sospecha de que al final t has sido el ms feliz de los dos". "No te creas", respondi el diablo, "cuando me di cuenta de que yo, comparado contigo, era un pedazo de pan, se me vino el mundo abajo. Por ms empeo que pona en hacer bien el mal, t siempre me sacabas una cabeza de ventaja. Por decirlo rpido: yo debera haber inventado las clases sociales, desde luego, pero tambin la Inquisicin, y el Opus y los cilicios de siete puntas". "Total, que somos un par de fracasados", resumi el Creador llamando al camarero. Pag la cuenta el diablo, porque Dios no llevaba suelto.

Pistas Levante 02.04.2006 Un profesor de la Universidad Rey Juan Carlos ha encontrado excrementos de lince ibrico en los alrededores de la localidad de Navas del Rey, cerca de Madrid. La noticia carecera de importancia (un excremento es un excremento) de no ser porque creamos que el animal haba desaparecido de ese entorno. Si hay mierda de lince, dice la lgica, es que hay lince. Algunos estudiosos han negado que los excrementos aportados por el profesor Emilio Virgs sean del felino en cuestin. Pero un examen profundo de las deposiciones ha demostrado que contiene su ADN. Lo sorprendente, en cualquier caso, es el protagonismo de las heces, que algunos peridicos han fotografiado dentro de un tubo de ensayo, para ilustrar el texto. Una vez encontrada la caca, los ecologistas se disponen a buscar al lince, que, como su nombre indica, es muy listo. Quiere decirse que no se deja ver. Inevitablemente, un servidor ha imaginado un mundo en el que lo seres vivos slo se manifestasen por sus deposiciones. -Habis visto al director general? -No, pero no debe andar lejos porque esta caca es suya. No quiero dar nombres, pero hay personas que slo se manifiestan a travs de la caca. O son invisibles o son astutas, como el lince ibrico. El caso es que cuando llegas a donde se suponen que han hecho su ltima declaracin (o deyeccin) slo encuentras una boiga. Los seres humanos hemos perdido la capacidad de leer los excrementos. Mi perro, que no dispone de laboratorios, huele una secrecin y deduce la altura de la hembra, el color del pelo, su disponibilidad venrea y su nmero de telfono. Nosotros, en cambio, no distinguimos ya la diferencia entre la defecacin y el habla. Basta con que alguien cague con un poco de sintaxis para que confundamos sus boigas con un discurso verbal. Algunos lderes radiofnicos y polticos sin pensamiento ponen por la maana un huevo y se retiran. Luego llegan los exegetas o los falsos ecologistas, le hacen el ADN a la mierda y aseguran que est llena de pensamiento. As nos va.

Los muertos y los vivos Levante 04.04.2006 El diccionario dice del trmino fosforescencia: Propiedad de emitir una luz muy dbil que persiste cuando ha desaparecido su causa. En cierto modo, si lo entiendo bien, se refiere a la posibilidad de continuar existiendo cuando ya se ha dejado de existir. Ocurre con las estrellas que han muerto hace millones de aos, aunque luz contina viajando por el espacio, a travs del tiempo, para llegar a los ojos del espectador ingenuo que una noche de verano se tumba boca arriba, sobre la hierba, y contempla el cielo. Este espectador no distingue las estrellas muertas de las vivas. Todas tienen el mismo color, la misma intensidad, la misma forma. A veces, tiene uno la impresin de que la realidad ms inmediata se comporta de un modo semejante. Cmo saber si las personas con las que nos cruzamos existen o no. Todas emiten luz, con independencia de que haya desaparecido o no su causa. Cuando ramos pequeos, en mi barrio, jugbamos a distinguir entre las personas vivas y las muertas. Se trataba de un juego extrao, que luego no he visto en otros barrios, en otras culturas. No tengo ni idea quin lo invent, pero recuerdo que cuando uno crea ver a un muerto en el autobs, en la ferretera, en la iglesia, se lo comunicaba corriendo a los dems. Por lo general, nadie intentaba pasar gato por liebre. Si habas visto a un muerto, habas visto a un muerto. Y tus amigos, lo aceptaban. No logro recordar qu caractersticas tena una persona muerta, puesto que hablaba y se mova como las dems. Pero nosotros sabamos. Un da llegu a contar hasta 10 muertos y gan. El ltimo era un nio de unos seis aos que iba de la mano de su madre (una viuda). Nunca se nos ocurri pensar que nosotros mismos estuvisemos muertos, que continuramos emitiendo luz despus de que hubiese desaparecido su causa. Ahora pienso que s, que quiz estuvisemos muertos entonces y que hubisemos crecido muertos sin saberlo. Nos gustaba mucho el brillo que produca el fsforo. A veces, nos dibujbamos con l rayas en la cara y nos asustbamos en la oscuridad con aquella luz que persista despus de que hubiera desaparecido su causa. Qu raro es todo.

La ley El Pas 07.04.2006 Supongamos que a los 30 aos de edad llama usted al 091 porque han entrado ladrones en su casa. Imaginemos que la polica tarda 30 aos en aparecer, o sea, cuando usted tiene 60. Para esas fechas, el jefe de la banda se ha casado con su hija y le ha dado nietos: un ladrn, por duro que sea, no puede estar atracando 30 aos seguidos a la misma persona sin que se establezcan lazos afectivos. No hablo del sndrome de Estocolmo ni nada parecido, sino del roce que, como todo el mundo sabe, engendra cario. Total, que lo sensato, a estas alturas, sera que la polica no interviniera. Pero supongamos que el da que usted cumple 60 aos se abre violentamente la puerta y aparece la bofia. "Nos han llamado ustedes?". "Hace 30 aos, pero como tardaban tanto en llegar hemos formado una familia. El atracador es ahora mi yerno". "Pues lo tenemos que detener". "No, hombre, no, que dejan a mis nietos sin padre". "La ley es la ley", etctera. La polica hace lo que debe y no se lo podemos reprochar. Despus de todo, acta a instancias del juez, cuyo jefe no caemos ahora quin es (en EE UU, durante una poca, fue Al Capone). El caso es que la Justicia, pretendiendo hacer el bien, hace el mal. Quin se acuerda a estas alturas de que ese yerno suyo intent robarle un da el televisor? Parece que estamos contando una historia fantstica, pero es real como Marbella misma, donde la polica ha tardado 30 aos en llegar. Durante ese tiempo, los ladrones han construido 30.000 viviendas ilegales (1.000 por ao), en las que, sin embargo, vive gente legal, que est pagando hipotecas reglamentarias. Y quien habla de casas, habla de locales comerciales ocupados por sucursales bancarias que proporcionan trabajo genuino a cientos de personas. La confusin ha llegado al punto de que las calles ilcitas se cruzan con las lcitas de tal manera que no se pueden destruir unas sin echar abajo las otras. Vas a detener a un mafioso y resulta que durante este tiempo ha hecho oposiciones y es el prroco, o el jefe de la polica. Qu hacer? Llamar a Gmez de Liao, claro, que al haber estado en los dos lados de la ley se mueve con idntica soltura en ambos. Pareca que no, pero la Rubia tiene cabeza.

La burbuja desciende Levante 09.04.2006 De un lado, la vivienda contina subiendo. De otro, en el Saln Inmobiliario celebrado estos das en Madrid te regalaban un coche si te comprabas un piso. Una de las dos cosas debera ser mentira (si hay demanda, para qu estimularla), pero los expertos aseguran que ambas son ciertas. Hay una tercera va para comprender el fenmeno: que las dos sean irreales. Lo irreal no compite con lo verdadero porque se sita en otra dimensin. Si los precios de la vivienda son irreales, por qu no alentar su adquisicin con el sorteo de un purasangre? Han ledo bien, un purasangre: tal era la promocin de otra de las constructoras presentes en el Saln. Un purasangre es un caballo geomtrico, un teorema orgnico, un cuadrpedo con pedigr cuyos cuartos traseros remiten a un universo moral. Resulta que va usted al Saln Inmobiliario a comprarse un piso de 35 metros (antes los llamaban apartamentos) y le puede tocar un caballo de cien metros. O sobra caballo o falta piso, eso es evidente, pero si los comerciales de la promotora inmobiliaria, que saben de qu va la cosa, han lanzado la oferta es porque la consideran atractiva. Y por qu es atractiva? Porque es irreal. Ni en nuestras fantasas ms delirantes, usted o yo hemos soado con tener un purasangre. A quin est asociado este tipo de animal? A Gil y Gil o al tal Roca, el de Marbella, que se dedicaba, curiosamente a la construccin. A nosotros nos regalan un purasangre y nos crean un problema, oiga, porque lo tienes que llevar todas las semanas al veterinario. Otras constructoras ms sensatas (quiz ms realistas), regalaban, por la compra de un piso, un cheque de un milln de pesetas, o una plaza de garaje. Quiere decirse que el mercado inmobiliario ha empezado a copiar el modelo de los jabones de bao, que te regalan un frasquito de champ. Muy mal les deben ir las cosas para moverse entre los extremos del purasangre y de la promocin droguera. Por decirlo rpido: se estn volviendo locos. Y se estn volviendo locos porque la burbuja ha comenzado a caer hacia la realidad. Otra cosa es lo que dure ese descenso, o si pincha antes de tocar el suelo.

Una extraa asociacin Levante 11.04.2006 El Metro de Madrid cuenta desde hace unos das con una especie de tren fantasma que recorre durante la noche las galeras subterrneas para detectar fallos. No nos interesan tanto los detalles tcnicos de este invento como la imagen que provoca en nuestra imaginacin: mientras la red duerme, una especie de robot solitario inspecciona cada uno de sus rincones. Quiz mientras nosotros permanecemos en la cama, entregados al sueo, un fantasma recorre tambin nuestro cuerpo buscando en su interior peligros potenciales. Lo que ocurre debajo de la realidad, especialmente cuando se va la luz, constituye siempre un misterio entre excitante y amenazador. As es como lo sienten los insomnes cuando, al recorrer la casa a las tres de la maana, comprenden que se trata de una casa diferente a la que habitan durante el da. Lo cierto es que todo lo importante sucede ah, debajo de la piel, o debajo del asfalto. Ese grano que descubrimos en la barbilla al aplicarnos la crema de afeitar es el resultado de una actividad interna. El robot del Metro de Madrid tiene la funcin de detectar el grano antes de que se manifieste. Para ello, se desliza silenciosamente por los rales, con todos sus sensores atentos a cualquier movimiento extrao. Su fiabilidad es tal que la informacin que enva a los ordenadores es el Evangelio. Por cierto que, por los das en los que se inaugur este sistema de deteccin de fallos, salt a la prensa el descubrimiento del Evangelio de Judas. Segn este escrito, ya lo saben ustedes, este apstol era el preferido de Jess. Pero lo que nos importa, porque nos conmovi, fue una cita extrada del texto para la confeccin de un titular. Deca as: Aljate de los otros y te contar los misterios del Reino. De repente, se imagina uno a Judas como un individuo solitario, braceando por debajo de la realidad para saber lo que sucede arriba. La imagen de este Judas subterrneo se confundi en nuestra cabeza con la del tren fantasma del Metro de Madrid. En ambos casos parece cumplirse una ley segn la cual, para conocer la realidad, conviene retirarse de ella y trabajar, si no de noche, en las sombras. Qu extraas asociaciones establece el cerebro y qu miedo da verbalizarlas.

Pansexualismo El Pas 14.04.2006 Ya anunciamos en su momento que, aunque los dirigentes del PP hubieran combatido con ferocidad en las instituciones y en la calle la ley que ampliaba a los homosexuales el derecho a casarse y a formar una familia, no tardaran en beneficiarse de ella. Pero pensbamos que esperaran por lo menos a que se resolviera el recurso que, en contra de esta iniciativa, presentaron ante el Constitucional. Nada de eso: un concejal popular de Orense acaba de contraer matrimonio con su novio en una ceremonia a la que ha asistido el mismsimo presidente del PP gallego. Somos adivinos? No, somos observadores. El PP tambin estuvo en contra de la Constitucin (a la que ahora veneran); del divorcio (al que exprimen); del aborto (al que suponemos que recurrirn como todo hijo de vecino). Son slo tres ejemplos, pero para muestra vale un botn. Tampoco nos ha decepcionado la Conferencia Episcopal, que ha puesto el grito en el cielo (dnde si no), atribuyendo el suceso al "exasperado pansexualismo" que se vive en Espaa. "Exasperado pansexualismo", no se pierdan la expresin porque es de las que marcan poca. Nosotros no sabemos, ni nos importa, cmo son las relaciones venreas entre el concejal de Orense y su cnyuge (que sean exasperadas o serenas es un problema de ellos). Lo que s sabemos es el significado del trmino pansexualismo, que el diccionario de la Academia define de este modo: "Tendencia a encontrar en toda conducta una motivacin sexual". Este es el problema de la Conferencia Episcopal, y de la Iglesia en general, que sus representantes no pueden abrir la boca sin hablar de sexo. Tanto es as que el obispo encargado de condenar el pansexualismo espaol record, acto seguido, que el onanismo contina siendo un pecado mortal que se paga con el infierno. Asegurar con ese desparpajo que una actividad tan natural, inocente y cotidiana como la masturbacin constituye una ofensa gravsima a alguien que slo existe en la cabeza de quienes creen en l, resulta tan pintoresco como negar el movimiento de traslacin de la Tierra. Tambin, por cierto, en su da lo negaron, del mismo modo que el PP pidi firmas contra el divorcio. No somos nadie.

Ni el da ni la hora Levante 16.04.2006 -Cree usted que va a morir en la carretera? Pues, francamente, no lo descarto, pero tampoco lo anticipo. Slo puedo decirle que llevo un dcimo de esa lotera negativa, como todo el mundo que conduce. -Cree usted que va a morir de cncer de pulmn? -le pregunto a un fumador. -No estoy seguro -me responde-, porque soy conductor, de modo que quiz muera en la carretera. Cerca de nosotros hay un ecuatoriano en traje de faena. -Y por qu a los obreros de la construccin no nos preguntan si vamos a morir en la obra? Sabe usted cuantos accidentes laborales hay en Espaa al ao? -Ahora no caigo -digo-, pero cree usted que va a morir en el andamio? -Pues teniendo en cuenta que ni fumo ni conduzco... Lo cierto es que, aunque no conocemos el da ni la hora, nos parece encomiable, a la par que turbador, el esfuerzo de la Direccin General de Trfico por arrebatarle un puado de muertos a la estadstica, que es como arrebatrselo a un dios cruel, sediento de sangre, de sacrificio, de dolor. -Este ao, la Estadstica (con mayscula, puesto que es una divinidad) se ha llevado un 5% menos de seres humanos. -Se refiere usted a la estadstica de los fumadores, de los trabajadores de la construccin, o de la operacin retorno? -En estas fechas tan sealadas slo me puedo referir a la operacin retorno. -Pues que sea enhorabuena. Las autoridades hacen lo que pueden en todas las reas, y nosotros se lo agradecemos, pero de vez en cuando nos podan lanzar algn anuncio alegre, porque esto es un sinvivir. -Cree usted que llegar a fin de mes con un trabajo precario y un sueldo de 900 euros? -Malamente, seor. Por eso mismo he tenido que dejar de fumar y renunciado al coche. -Dos loteras menos. Una cosa por otra.

Bestiario fantstico Levante 17.04.2006 Los medios de comunicacin han difundido un conjunto de fotografas donde aparecen las propiedades de Juan Antonio Roca, el exasesor de urbanismo del Ayuntamiento de Marbella. La mayora de estas propiedades son animales disecados. Jirafas, osos polares y leones, entre otros, formaban parte de ese raro zoo que la polica ha descubierto debajo de su cama. En realidad, todas las riquezas que atesoraba este caballero estaban muertas, aunque en buen estado de conservacin. Entre los cadveres ms interesantes apreciamos un coche de lnea antiguo, con su baca, al que la muerte le sienta mejor que al oso polar. Tambin tena palacetes vacos y un helipuerto fuera de uso, adems de un nmero indeterminado de fincas sin cultivar. Todo el dinero que robaba (presuntamente) se lo entregaba a la muerte, pero la muerte nunca tena bastante porque la muerte es insaciable. Entre las pertenencias disecadas de Juan Antonio Roca, quiz la que ms impresiona es la de Isabel Garca Marcos, una socialista extinta en la que el taxidermista se ha empleado a fondo, sin piedad. Da miedo observarle los labios, excesivamente trabajados, as como los pliegues de la piel. Eso se debe a que, al contrario que al resto de los animales, la disec viva. No hay precedentes de una prctica semejante en los museos de ciencias naturales. El resultado, en cualquier caso, resulta estremecedor. Imagnense que esa ardilla disecada del restaurante de la carretera se sacudiera de repente el polvo y comenzara a abrir o cerrar los ojos y a caminar por el mostrador. Nos quedaramos espantados. Eso es lo que nos ocurra cada vez que apareca en la tele Isabel Garca Marcos. Entonces no sabamos por qu. Ahora s: estaba disecada. Ha sido una suerte coger a este hombre vivo, pues su pasin por lo inerte, por lo vaco, por lo deshabitado es tal que quizs haba encargado ya a su disecador de guardia que empezara a vaciarle. Marbella debera ser declarada ya mismo patrimonio de la humanidad. No es probable que haya habido un caso semejante de bestiario fantstico, llevado a la prctica, en toda la historia de la evolucin.

La luz Levante 18.04.2006 El caso de Joyce Vincent ha sido noticia de milagro. Me refiero a esa mujer cuyo esqueleto acaban de encontrar en el interior de un apartamento, en Alemania, mirando atentamente la televisin, que permaneca encendida. No es el primer caso, ni el ltimo. Mucha gente muere ya viendo las noticias, lo que constituye un modo de equilibrar un poco las cosas: no es justo que slo la palmen al otro lado del televisor. Por cada cien personas que pierden la vida en el interior de las noticias, una al menos debera perderla dentro de los hogares. Joyce Vincent no puede saberlo, pero ha aportado un punto de equilibrio a un mundo desquiciado. El da en el que fallezca el mismo nmero de televidentes que, pongamos por caso, de iraques, podremos empezar una contabilidad funeraria digna de tal nombre. Pero decamos que el caso de esta mujer ha sido noticia de milagro, pues su muerte forma ya parte de la rutina. A ver, viva en una casa de 200 apartamentos, en un hormiguero como el que dice. Yo tuve un hormiguero artificial, de metacrilato, y vea ir y venir las hormigas de ac para all con sus automatismos, sin preocuparse de las bajas que se producan en la colonia. Ahora bien, si apareca una hormiga muerta en medio de una galera, constituyendo un estorbo, la retiraban a una especie de cementerio que haba junto al almacn. Joyce Vincent se muri discretamente, sin molestar a nadie, pero cometi el error de dejar de pagar el alquiler. Por eso la han descubierto. Pero no le podrn hacer la autopsia, porque se ha quedado en los huesos. Nosotros, tal como estn las cosas, llamamos a eso una muerte digna. Lo que ms nos ha llamado la atencin, con todo, es que durante los dos aos que permaneci difunta no se le fuera ni una sola vez la luz (de otro modo, habran encontrado el televisor apagado). A m se me va dos veces al mes. No puede uno morirse tranquilo pensando que la tele se va a apagar antes del juicio final. Si la compaa elctrica de esa mujer era E. On, estoy de acuerdo en que se quede con Endesa. Queremos morir en nuestros apartamentos con la tranquilidad de que no se ir la luz en el momento ms interesante de Frazier, o Los Soprano.

500 El Pas 21.04.2006 Yo no creo en los billetes de 500 euros, pero existir existen. Personas que no suelen mentir juran que se les han aparecido. Despus de todo, somos un pas con tradicin de visiones msticas, quiz por eso aqu brotan ms que en el resto de Europa. Es lo que aseguran al menos las autoridades econmicas, que acaban de informar de que la cuarta parte de los billetes de 500 euros que hay en el universo mundo se manifiestan en Espaa, aureolados por lo general con el resplandor del dinero negro. Lo lgico es que la economa sumergida, que es a todas luces ilegal, trabajara con dinero falso, pero las cosas no son tan sencillas, amigo. A veces, lo normal y lo paranormal se abrazan de tal modo que no hay manera de tirar del hilo. Quiz hayan cambiado las cosas, pero hasta ayer mismo, en los despachos de los notarios, cuando se firmaba una escritura, la parte contratante de la primera parte le pasaba una cantidad de dinero negro por debajo de la mesa a la parte contratante de la segunda parte. El notario, para no dar fe, se iba a hacer pis. Si eso ocurre en los despachos de los notarios, qu no ocurrir en los del hampa, cuyos titulares estn de la prstata. Hacienda no ha proporcionado caracterstica personal alguna acerca de esos billetes de 500 euros, pero estamos por asegurar que, si se analizaran, encontraran en ellos restos de cocana. O de cal. La cal produce ms euforia que la coca. Esnifas una raya y te da por levantar una urbanizacin. Al final todo est relacionado, porque el dinero de la droga se blanquea en la construccin, eso es lo que aseguran los expertos. El caso es que va usted a comprarse un pisito y sin darse cuenta se mete en una red de narcotraficantes. "Si quiere usted el piso, tiene que darnos un milln en dinero negro". "Pero yo no tengo dinero negro, soy un trabajador". "No se preocupe, lo oscurecemos en el despacho del notario". "En el despacho del notario? Entonces es legal?". "Prcticamente s. Puede traernos el milln en billetes de 500 euros con restos de cal o cocana". El que no haya pagado un milln de pesetas en dinero negro al adquirir la casa de sus sueos (y delante de la bragueta del notario) que tire la primera piedra. Uno de cada cuatro billetes de 500 euros circula por Espaa. Uno de cada cuatro delincuentes tambin?

Porque s Levante 21.04.2006 Me gustan los delirios. Las mejores obras de la literatura universal son la descripcin de un delirio (El Quijote, Alicia en el Pas de las Maravillas, La Metamorfosis). Contra lo que podamos creer, el delirio est instalado en la vida cotidiana, convivimos con l. Los profetas, tan abundantes a lo largo de la historia, eran personas delirantes cuyas alucinaciones, por una u otra razn, conectaban con las necesidades de su entorno. El mundo est plagado de edificios, de estatuas, incluso de ciudades, que son un monumento al delirio. Cada da, amasamos la realidad con cantidades ingentes de ensueos. Lo que ocurre estos das con el precio del barril de petrleo, un lquido que sirve para que nos matemos en los coches (y al salir de vacaciones, por cierto) es una locura en la que vivimos ya perfectamente instalados. Si otras culturas cuentan con terroristas suicidas, nosotros tenemos turistas suicidas: personas aparentemente normales que se inmolan al Dios Trfico con el seguro a todo riesgo. Hay grupos sociales ms delirantes que otros. Los nios, por ejemplo, atraviesan la raya de la locura en un suspiro. Hace poco, le pregunt a uno por qu, habiendo dientes de leche, no haba ojos de leche tambin y orejas de leche. A los dos minutos estbamos imaginando ese momento mgico en el que se nos caeran las orejas con las que habamos nacido para dar paso a las nuevas. En cuanto a los ojos, decidimos que no se desprenderan a la vez, por razones obvias. Al final, llegamos a la conclusin de que el cuerpo entero con el que venimos al mundo debera ser de leche, como los dientes, de modo que en torno a los 8 9 aos pudiramos cambiarlo de arriba abajo. El nico problema, segn el nio, es que en lugar de visitarnos el ratoncito Prez, nos visitara la rata Gutirrez, por una cuestin de proporciones Tom Cruise ha anunciado que se comer la placenta y el cordn umbilical de su prximo hijo. Son muy nutritivos, ha asegurado. Eso es lo que se llama un delirio con coartada gastronmica. Pero es que Cruise tiene un temperamento religioso y necesitan que las cosas tengan un porqu, se trate de la salvacin o de las protenas. Hay que atreverse a devorar la placenta porque s.

Oraciones subordinadas Levante 23.04.2006 Coincid en un acto social con una periodista de televisin que me cont la evolucin del medio en los ltimos tiempos: -Hasta hace dos aos -me dijo- en mi programa poda entrevistar a escritores. Se aceptaba que tenan algo que decir, aunque lo dijesen en un cuarto de hora. Hoy es imposible. Un cuarto de hora de televisin es una eternidad. Tienes que cambiar de asunto, de personaje, de enfoque cada quince segundos. Has de darlo todo muy picado. Al principio no entend la expresin muy picado. Cre que se refera a una cuestin relacionada con las cmaras, pero no, muy picado significaba muy picado, o sea, lo que hacemos con la carne para darle forma de hamburguesa. Quiere decirse que la redaccin se rene, decide los contenidos y despus los pasa por la trmix para que el usuario no tenga que esforzarse en masticar. A m me gusta picar mucho el ajo y la cebolla en los sofritos, para que no se noten. Pero un guiso no es un programa de actualidad (aunque los programas de cocina tienen mucho xito). No estoy seguro de que sea tan necesario picarlo todo tanto. Aunque es cierto que un da que estuve en la tele, no hace mucho, el entrevistador me dijo: -Procura no dar respuestas de ms de diez segundos y di frases muy cortas, muy directas, porque la gente, si no, se marcha a otro canal. Comenc la entrevista aterrado, pues a veces, sin querer, me salen oraciones subordinadas. Las oraciones subordinadas estn completamente prohibidas en la tele. No hay nada que perjudique tanto a la audiencia como la subordinacin gramatical. De entre las subordinadas, las condicionales son las ms perseguidas por alguna razn que nadie ha conseguido explicarme. Si ests en la tele y no tienes ms remedio que introducir una oracin subordinada, procura que sea temporal. Verbi gratia (con perdn): Cuando yo me afeito, mi mujer se pone las medias. El caso es que la televisin, en su afn por conquistar un grado de simpleza semejante al de la oligofrenia, se ha puesto muy, muy complicada. Si alguien dice cosas inteligentes (oracin condicional), lo toman por tonto.

El siglo XXI Levante 25.04.2006 Han pasado casi seis aos desde el 31 de enero de 2000, cuando el cambio de siglo. La fecha se consideraba tan importante que las personas ms desgraciadas de este mundo eran aquellas que no tenan con quin celebrarla. No todas las generaciones tienen el privilegio de atravesar una frontera de esta naturaleza, se deca entonces, en medio de los preparativos para un instante mitificado hasta el absurdo. Entre las profecas malas, que son las que gustan, destacaba aquella segn la cual todos los sistemas informticos se volveran locos y pondran el mundo patas arriba. Las cajas fuertes de los bancos se abriran, la informacin de los departamentos oficiales se borrara, los robots se volveran contra sus creadores. No se cumplieron las profecas malas, pero tampoco las buenas, segn las cuales se trataba de un siglo para elegidos. Se haba extendido la idea de que haba, entre un siglo y otro, una especie de filtro que slo lograran atravesar los ms inteligentes, no los ms fuertes. Pues ni los ms inteligentes ni los ms fuertes: los ms idiotas, entre los que me cuento. De hecho, contino publicando mis artculos con la misma tranquilidad que hace seis aos. -Pero el cambio de siglo no implicaba un cambio de tendencias, de personas, de costumbres? -Eso creamos, pero no. Mi permanencia, debo aadir, no tiene ningn mrito. En un mundo en el que sobrevive Bush, sale adelante cualquier bacteria con un par de habilidades. Es ese mi caso. Soy una bacteria y tengo un par de habilidades. Pero soy una bacteria con la autoestima baja, por lo que no me lo acabo de creer. Uno pensaba que el siglo XXI iba a ser exigente de verdad. A veces, intentaba imaginarme al jefe de Recursos Humanos de ese siglo y visualizaba a un tipo que era una hbil mezcla de filsofo existencialista y telogo jesuita, con unos toques de jefe de personal de El Corte Ingls: un genio en suma. Pero nada de eso. Nos hemos colado todos y estamos haciendo un siglo XXI que no tiene nada que envidiar al XX. Aqu paz y despus gloria.

Ojo! El Pas 28.04.2006 Estados Unidos tiene repartidas por el mundo cien mil personas cuya funcin es tomar apuntes. Son espas, la mayora de ellos destacados en lugares que tradicionalmente no representaban ninguna amenaza, pues cada da es ms difcil saber dnde se encuentra el enemigo. Puede ser el marido de tu hermana (cuando no tu hermana misma), el lechero, el vendedor de lotera, el mendigo del metro, la bibliotecaria... En Los tres das del Cndor apareca una oficina de los servicios secretos norteamericanos cuyos empleados -padres de familia absolutamente normales- buscaban mensajes ocultos en las novelas de moda. La vigilancia no es incompatible con la lectura, ni con el matrimonio. Adems, basta con tener un poco desarrollado el sentimiento de persecucin. No es por promocionarme, pero yo sera un espa excelente. Esta maana, sin ir ms lejos, al leer el horscopo de los Tauro, me di cuenta de que perteneca en realidad a los Virgo. Estaban cambiados, pues a aqullos les anunciaba buen estado de nimo, cuando todos sabemos que estn por los suelos, y a stos dificultades psicolgicas, cuando, segn Urano, se encuentran en su mejor momento. Esto quiere decir algo, me dije. Investigu ms a fondo, averiguando qu cargos de la Administracin norteamericana actual son Virgo o Tauro, y llegu a conclusiones estremecedoras que, por prudencia, omito. Si la CIA est interesada en mis anlisis, que me contacte, como siempre, a travs de los anuncios clasificados de EL PAS. Ya saben lo que tienen que poner: "La cecina est cruda". Slo pido que lleguen antes de que me pase lo que a Robert Redford en Los tres das del Cndor. Y, como yo, hay cien mil personas en el mundo. Cien mil pares de ojos, doscientos mil odos, decenas de miles de fosas nasales y un milln de dedos (sin contar, claro est, los de los pies) observan, escuchan, huelen y palpan la realidad para demostrar que nos persiguen. En la mayora de los casos son gente annima, incluso vulgar, pero con un olfato entrenado para detectar mensajes ocultos en las canciones de Bisbal, en los anuncios por palabras o en los envases del Ajax Cloro. Y todava hay gente que se aburre.

Las tardes muertas Levante 02.05.2006 Uno siempre pens que haba ms muertos que vivos, que los muertos eran una especie de ocano, mientras que los vivos apenas superbamos el tamao de una charca. Haba un cierto consuelo en el hecho de que al morir ingresabas por fin en algn tipo de mayora. Pero he echado cuentas y creo que estaba equivocado; es posible que los muertos hayan sido, hasta ahora al menos, minora respecto a los vivos. Quiz en los ltimos tiempos, con el crecimiento desmesurado de la poblacin, hayamos comenzado a igualarnos. Lo nico seguro es que los muertos, siendo muchos o pocos, mandan ms que los vivos. No ha habido cultura en la que no se les consultara a la hora de tomar decisiones importantes. Lo curioso es que respondan. Los muertos casi siempre responden. Tengo un amigo que llevaba 20 aos escribiendo una novela. El ao pasado, por estas fechas, falleci su madre. Tras el funeral, mi amigo se puso a escribir de forma disciplinada y ayer mismo me entreg el original, por si me apeteca leerlo. -Para quin has escrito esta novela? -Para mi madre. Mientras su madre estuvo viva, no la obedeci en nada. Pero la noche de su defuncin se le apareci en sueos y le orden que terminara ese libro al que llevaba media vida dando vueltas. La novela es mala, pero eso no significa nada a los efectos que estamos discutiendo. Aqu hablbamos de la influencia de unos sobre otros y lo que queda demostrado es que los muertos influyen ms en los vivos que al revs. Todo esto me ha hecho pensar en las tardes muertas. No he llevado una contabilidad muy precisa, pero creo que en mi vida hay ms tardes muertas que vivas. Dada mi edad, me sobra perspectiva para saber cules han sido realmente importantes. Y las importantes son las tardes muertas. Ellas han preado a las vivas. Las tardes vivas, sin el consejo de las tardes muertas, habran sido tardes desastrosas, tardes zombis, por entendernos. Qu raro es todo, cada da ms.

Matrimonios El Pas 05.05.2006 Los matrimonios entre las palabras son ms slidos que los del Hollywood actual. Echas un vistazo al peridico y ah estn, envejeciendo juntos, trminos como uranio enriquecido, despliegue militar, memoria frgil, asignatura pendiente, banda armada, seguridad privada, gas natural, guardia civil, pginas amarillas, realidad nacional, inyeccin moral, consejero delegado, comunicado oficial, inflacin anual... Inflacin, por cierto, es bgama, pues se la ve mucho tambin con subyacente. No es el nico caso, pero s uno de los ms activos: hay das en los que aparece copulando con anual en la primera pgina y con subyacente en la segunda, es que no para. En cualquier caso, sera muy de agradecer que todos estos matrimonios hicieran un intercambio de parejas para alumbrar uniones ms estimulantes: militar frgil, guardia amarillo, uranio moral, memoria enriquecida, seguridad civil... Aunque no todos los matrimonios entre palabras son tan convencionales. Ayer encontr un tro: "Proyecto Gran Simio". Estos enlaces de tres palabras, sin ayuda de preposicin o artculo que les ayude a articularse, constituyen rarezas muy interesantes. Proyecto Gran Simio. Sorprende la naturalidad con la que se pronuncia, la sencillez con la que sale de la boca, lo que quiere decir que los tres vocablos se llevan bien. Tal vez no se trate de un tro sexual, sino de una familia. Posiblemente, proyecto sea hijo de simio, que es a su vez cnyuge de gran. Ello explicara la ausencia de conflicto. He aqu, en cualquier caso, un ejemplo de convivencia verbal del que, con la que est cayendo, deberamos tomar nota. Pero no es la nica rareza con la que he tropezado esta semana. As, entre los matrimonios convencionales, de slo dos palabras, descubr uno completamente nuevo, al menos para m. Se trata de "inteligencia seductora". Di con l en la contraportada de La Vanguardia. Inteligencia vena metindose en la cama hasta ahora con voces tales como diablica, emocional, aguda, incluso con militar, pese a la incompatibilidad aparente, pero jams con seductora. Me gusta este nuevo maridaje, inteligencia seductora. Lo que hace falta es que pase de la gramtica a la realidad. Y que sea para bien.

Media conspiracin Levante 07.05.2006 Me encontr en la calle con un amigo de la juventud y nos fuimos a tomar un caf. Me dijo que estaba muy contento porque haba escrito media novela. Le felicit, augurndole una alegra todava mayor cuando la terminara. -No voy a terminarla -dijo-, el proyecto era escribir media novela. No supe qu decir. Normalmente, la gente quiere grabar un disco, no medio; o realizar una escultura, no la mitad; o dirigir una pelcula entera. -Y qu vas a hacer ahora? -pregunt ingenuamente. -Escribir otro medio libro, pero esta vez de ensayo. Voy a hacer medio ensayo sobre la mitad de las cosas. -Lgico -apunt. -De lgico nada. Es slo medio lgico. No entiendo la mana que tiene la gente con las cosas enteras. -Bueno -apunt con prudencia-, se trata de un afn explicable. -Pues los mdicos aseguran que si comiramos la mitad de lo que necesitamos viviramos ms. Si pasar hambre de pan es bueno, por qu no va a ser buena el hambre de novela. He dicho que se trataba de un amigo, pero lo cierto es que mi relacin con l fue siempre un poco complicada. Los dos queramos ser escritores, pero mantenamos puntos de vista muy distintos sobre la literatura. Al terminar los estudios, la vida nos dispers y no haba vuelto a saber nada de l. En un momento de la conversacin comenz a meterse con mi carrera literaria. Me acus de pequeo burgus por escribir novelas enteras y cuentos enteros y artculos enteros. Para no discutir le di la razn y se enfad an ms, porque, segn l, le deba haber dado slo la mitad de la razn. Como es lgico, pagamos a medias y nos despedimos a la mitad, sin darnos la mano, con una especie de hasta luego. Ya en casa, le relat el encuentro a mi mujer y le hizo mucha gracia. Estar medio loco, aadi, cuando era evidente que se trataba de un loco entero, lo que me puso en guardia sobre una conspiracin universal contra la completud. Lo malo es que yo mismo me correg de inmediato, reduciendo el caso a media conspiracin, para no parecer paranoico.

La ruleta rusa Levante 09.05.2006 Cada familia espaola tiene un arma, o dos, en el garaje de su casa. El arma se llama coche. Las familias que no disponen de garaje abandonan el arma en la calle con el gesto cansado con el que el polica se desprende de la sobaquera al entrar en su piso. As que hay armas en todas partes: en las viviendas, en las plazas, en las alamedas, en los stanos de los grandes almacenes... Las autoridades piden que las utilicemos con prudencia, tal es su obligacin, pero no se puede estar jugando a todas horas con una pistola sin que de vez en cuando se dispare. En EE UU, donde la posesin de rifles es tan legal como la de automviles, los rifles organizan de vez en cuando una carnicera porque sa es su vocacin. Sin embargo, no prohben los rifles. All ellos. Nosotros no prohibimos los coches. Nos limitamos a recomendar prudencia en su utilizacin. Ahora, con la mejor de las voluntades, se ha puesto en marcha una campaa dirigida a sensibilizarnos acerca de los accidentes absurdos de cada fin de semana. Se trata de que esas muertes nos escandalicen tanto como cualquier otra. Pero es intil. El coche cumple entre nosotros la misma funcin que las armas en EE UU. Son el smbolo de nuestra riqueza, de nuestra independencia, de nuestro poder sexual. No podemos renunciar a l sin sentirnos un poquitn castrados, como los estadounidenses no pueden renunciar a las pistolas sin perder algo de su virilidad. La vuelta al transporte pblico est bien para los discursos, pero no para el da a da. Por eso, cada maana jugamos a la ruleta rusa con los modelos de traccin a las cuatro ruedas. Nos gusta la ruleta rusa. Hagan campaas a favor del cinturn de seguridad, pero no se pongan oos con los muertos. Lo curioso es que esas armas que guardamos en el garaje estn alimentadas con un lquido precioso, el petrleo, que procede de pases a los que ni entendemos ni nos entienden. Cada ao, nos asombran las muertes que produce la peregrinacin a La Meca. Pero nosotros vamos a La Meca todos los das de la semana, aunque los puentes ms, con las consecuencias que revelan las estadsticas. Es todo muy confuso.

Zoo El Pas 12.05.2006 So que iba de la mano de mi madre a un zoolgico de oraciones gramaticales donde nada ms entrar, a la derecha, dentro de una jaula con los barrotes oxidados, reposaba la siguiente frase: "Me duele la cabeza". Aunque mi madre la repeta mucho, me impresion verla enjaulada, quiz porque no haba comprendido hasta ese instante su autntico significado. De sbito, dentro de mi cabeza apareci otra cabeza dolorida, en una relacin semejante a la de las cajas chinas. La frase, en la jaula, permaneca dormida, de modo que golpe los barrotes para llamar su atencin. Entonces se incorpor con un estremecimiento y comenz a ir de un lado a otro. Al caminar cambiaba las palabras de sitio: la cabeza me duele, duleme la cabeza, me duele la cabeza... Mi madre, temblando, dijo entonces: "Salgamos de aqu, hijo mo". Enseguida advert que las frases estaban distribuidas temticamente. Ahora nos encontrbamos ante una serie de jaulas ocupadas por oraciones absurdas. En la primera haraganeaba la siguiente: "El mejilln no tiene ingles". Mam la observ durante unos segundos con expresin de perplejidad y luego me inst a salir tambin de all como si se tratara de un sitio inconveniente para un nio. "Adems", aadi, "lo que no tiene el mejilln es cabeza". "Entonces es mentira que no tiene ingles?", pregunt. "Ni ingles ni cabeza", respondi irritada, "pero que no tenga ingles es normal". A m me dolan las ingles con la frecuencia con la que a mi madre le dola la cabeza, pero no me pareci el momento de confesarlo. Buscando un lugar menos comprometido, fuimos a dar con el foso de las frases hechas, que se pareca al de los monos en la vida real. Haba cientos de frases correteando de ac para all ante el asombro de los nios. Me dio mucho asco, por razones evidentes, "en boca cerrada no entran moscas", as que tir con fuerza del brazo de mi madre, pero ella se enfad mucho y me pidi que intentara disfrutar de aquellas oraciones vulgares como los dems nios. Argument entonces que me dola la cabeza y ella me observ preocupada como si aquella visita estuviera resultando un error. "No se te puede llevar a ningn sitio", concluy, y me despert.

Rarezas Levante 14.05.2006 Tengo un amigo que, en vez de or voces dentro de su cabeza, escucha de vez en cuando el ruido de una cisterna al vaciarse. El hombre est tranquilamente en su casa, tomndose un yogur, cuando de repente, zas!, alguien tira de la cadena en el interior de su bveda craneal. El ruido es tan intenso que con frecuencia tiene la impresin de que su cabeza es la cisterna. Como es lgico, no muestra ningn inters en visitar las cataratas del Nigara ni ninguna extravagancia natural semejante. Las descargas se producen en cualquier momento del da o de la noche. Si es por la noche, se despierta sobresaltado y no concilia el sueo hasta que el depsito se colma de nuevo. El proceso de llenado es menos agresivo que el de vaciado, pero dura ms. Como estas cosas no suelen ir a mejor, mi amigo ha empeorado. Desde hace algn tiempo, una vez que la cisterna se llena, escucha tambin el ruido de una puerta y el de unos pasos a lo largo de un pasillo. l deduce que pertenecen al usuario del cuarto de bao en el que sucede todo. Parece que despus de tirar de la cadena, el hombre (o quiz la mujer), tras subirse los pantalones o bajarse la falda, abandona el cuarto de bao y se dirige desde l a alguna dependencia del resto de la casa en la que sucede todo. Los pasos dejan de sonar a los treinta o cuarenta segundos de haberse iniciado. A veces son giles y secos, como si los pies que los produjeran fueran calzados con unos zapatos de suela dura, y a veces borrosos, como si esos mismos pies se hubieran calzado unas zapatillas de cuadros. En todo caso, atendiendo al ritmo, parece que se trata siempre de la misma persona. Mi amigo no vive. Ya no le molesta tanto el ruido de la cisterna como el no saber nada del sujeto que se mueve por el interior de su cabeza como Pedro por su casa. Yo le digo que, si tiene paciencia, tal vez la alucinacin contine creciendo y cualquier da de stos escuche hablar a la misma persona que ahora se limita a andar por ella. Pero la verdad es que me da pnico que lo averige porque, no me pregunten por qu, creo que soy yo.

Saberes innatos Levante 16.05.2006 Es comn que los estafadores inviertan en pintura. Cada vez que salta un escndalo (Marbella, Afinsa, Forum Filatlico?) resulta que los delincuentes implicados ocultaban en sus casas, adems de dinero, claro, cuadros de Picasso, de Mir, de Tpies? La verdad es que empieza a molestar esta relacin entre el pillaje y la pintura. Cundo le va a llegar el turno a la literatura? Es hora, en fin, de que sepamos qu libros conservan en sus salones toda esta panda de sinvergenzas, aunque no los lean. Los novelistas nos sentimos muy relegados, francamente. Y los poetas ms, as que vamos a decir muy alto a las mafias en general que si nos hubieran ledo, les habran ido mejor las cosas. Soy un gran lector de novelas policacas, y gracias a ello, he podido cometer ms de un crimen, y ms de dos, con total impunidad. Por qu? Porque me s todos los trucos del oficio. Ahora querrn saber ustedes a quin he matado, pero eso no lo puedo decir porque ira a dar con mis huesos en la crcel, en compaa de gente que slo aprecia la pintura. Tambin, gracias a mis lecturas de John Le Carr, he espiado mucho en mi vida. Me gusta espiar y matar, es mi carcter. A veces, una cosa conduce a la otra. Pero tampoco han logrado llevarme ante los tribunales por espa: me s todas las tcnicas. Si me quieren creer, me creen y, si no, Santas Pascuas. Ahora bien, podra haberme convertido en un espa sutil y en un asesino perfecto contemplando las obras de Mir? Desde luego que no. Este es, pues, mi mensaje a los delincuentes: que lean ms, por favor, y que en el cuarto de bao, junto al cuadro de Picasso, tengan por los menos siete o diez libros con lo que solazarse. Lo que no he logrado, pese a haber ledo tanto (y a los mejores autores) es acumular dinero. Pero dnde se aprende esto? Dirn ustedes que en la facultad de Econmicas, pero no es verdad. Con frecuencia, estos tipos que guardan diez millones de euros debajo de la cama carecen de estudios superiores, incluso inferiores. Y no hay novelas de economa del mismo modo que las hay de crmenes o de espas. Quiz se trate de un saber innato. Qu complicado es todo.

Vamos mejorando Levante 16.05.2006 Inversores modestos, tal es la expresin ms utilizada para referirse a los damnificados de Afinsa y Frum. Quiere decirse que eran, en su mayor parte, gente que haba ahorrado con mucho esfuerzo lo que ahora acaba de perder. Una vez ms, la historia se repite porque la economa de mercado consiste, precisamente, en que los ricos sean cada vez ms ricos y los pobres cada vez ms pobres. Sucedi hace unos aos, de forma legal, en la bolsa. El asunto funciona de este modo: usted tiene un dinerito debajo del colchn, o en la cuenta corriente. Un da, en la boda del hijo del vecino, alguien le dice al odo que esos ahorros estn siendo devorados cruelmente por la inflacin y que debera mover su dinero para que produjeran algo. Usted es un hombre conservador, prudente, pero, cuando no es el vecino, es el cuado el que ridiculiza su postura: -Ese dinero, bien invertido en la bolsa, se habra multiplicado ya por siete. El caso es que usted, para no sentirse un idiota, acaba cediendo a las presiones especuladoras del entorno. En ese instante, por hache o por be, la bolsa se viene abajo y con ella miles de inversores modestos (tambin hay formas legales de arruinarse). Lo de Afinsa y Frum estaba muy bien montado porque sus vendedores hablaban de bienes tangibles, es decir, que, a diferencia de los de la bolsa, se podan tocar. -Usted dispondr en todo momento de su coleccin de sellos. Y los sellos, histricamente, siempre se han revalorizado. La expresin bien tangible era muy tranquilizadora. Y de eso se trataba, de que usted se fuera confiando poco a poco hasta entregar todo su capital a una inversin absurda, porque, digmoslo de una vez, no hay nada ms absurdo que adquirir estampitas con la efigie de la reina de Inglaterra. Estamos en un mundo absurdo, ya lo s, y quiz convenga invertir en disparates. Pero hay disparares y disparates. Si hasta la palabra filatelia suena a perversin sexual. En cuanto a la justicia, ha llegado con diez aos de retraso, lo que no es mal un rcord. En el caso de Marbella tardaron treinta. Vamos mejorando.

Conversin 19.05.2006 En ocasiones especiales, como la del mircoles, mi familia y yo, para no sentirnos desplazados, fingimos que nos gusta el ftbol. As que nos dispusimos a ver el Bara-Arsenal con uncin religiosa (anteayer qued demostrado que, como se ha dicho tantas veces, el ftbol es la religin, y quiz el opio, del siglo XXI). Vino tambin el novio de mi hija mayor, un chico estupendo, muy carioso y complaciente, que, sin necesidad de que se le diera ninguna indicacin, fingi, para crear un poco de controversia, que iba con el Arsenal: todos los dems habamos apostado por el equipo de Rijkaard. A los pocos minutos de que comenzara el encuentro, observ disimuladamente a mi familia y me emocion verla tan unida en torno al televisor (de plasma y pantalla plana). Slo el rezo del rosario, hace aos, creaba vnculos tan slidos. En un momento, con la excusa de ir al bao, me asom a la ventana del patio interior y se me eriz el vello al comprobar el silencio general del bloque, interrumpido nicamente por la voz elctrica del oficiante. Me hizo sentir muy bien saber que yo formaba parte de aquel silencio general, que perteneca a alguien o a algo que estaba ms all de los tabiques de mi casa. Cuando volv, mi yerno, que administra muy bien los tpicos, dijo que, mientras uno de los dos equipos no marcara, el partido resultara aburrido. Por mi parte, cuando el Arsenal se qued con 10 jugadores, asegur que con 10 se juega mejor que con 11 (ventajas de haber ledo a Gonzalo Surez). Mi mujer seal entonces que el Bara estaba haciendo un juego muy esttico, asombrndonos a todos con su aparente erudicin. Cuando el Arsenal marc, mi yerno nos acompa en el sentimiento y abrimos otra cerveza. A los 15 minutos del segundo tiempo, apunt en tono reflexivo que si no se produca un empate enseguida, el partido perdera gas. Despus comenc a prestar atencin a los detalles laterales y comprend, como en una revelacin, por qu llamamos al Bara el equipo azulgrana. Luego todo se enderez de sbito y ganamos. Lo curioso es que la alegra de mi familia y la tristeza de mi yerno parecan verdaderas. Me pregunt si nos habamos convertido.

Mientan ustedes con ms juicio Levante 19.05.2006 En cuanto a Zaplana y las comisiones de Terra Mtica (y tan mtica), hay cosas que saltan a la vista. A m me dicen que Luis Roldn es un chorizo y digo vale, lo lleva escrito en la cara. No podra demostrarlo, pero ya se encargar la realidad de hacerlo, como lo hizo en su da. Me lo dicen de Mario Conde y respondo de acuerdo, no hay ms que verle el nudo de la corbata para comprender que oculta algo, ya se encargar la justicia de pillarle en un renuncio. Pero me dicen que Zaplana es un comisionista y no me lo creo. Por favor, si no hay ms verle para darse cuenta de que es un hombre cuya nica preocupacin es el bien comn. A m, personalmente, me recuerda a Antonio Machado, no slo en lo del torpe alio indumentario, sino en su vuelo potico al hablar, al expresarse, pero, sobre todo, en la forma de mirar a los ojos al interlocutor. Todo ello por no citar sus intereses culturales: me han contado que en Terra Mtica hay una atraccin que se llama Edipo. Con eso est dicho todo. No calumnien, seores. La primera obligacin de la calumnia, como la primera obligacin de una novela, es ser creble. Y a m me dicen que Zaplana ha cobrado comisiones ilegales y qu quieren que les diga, no me lo creo, pese a la vivienda de 500 metros2 que se ha comprado en la zona ms cara de Madrid. Es como lo de que el PP subvencion a Afinsa entre los aos 1998 y 2003. Pero qu maniobras ms zafias. Quin se va a creer eso de un partido cuyo nmero dos (o tres, ahora no caigo) es el mismsimo Eduardo Zaplana? Pues bien, no contentos con estas historietas de tebeo, ahora salen con que Martnez Pujalte (Vicente) present, cuando gobernaba el PP, una enmienda que exclua a Afinsa y a Forum Filatlico del control financiero del Banco de Espaa y de la Comisin Nacional del Mercado de Valores. Me cuentan eso de Fraga, es un decir, y digo vale, un colaborador de la banda armada de Franco es capaz de cualquier cosa. Pero Martnez Pujalte, una persona discreta, trabajadora, educada, honrada a carta cabal, incluso tmida, Martnez Pujalte (Vicente), no, por favor. Si quieren que les creamos, mientan ustedes con ms juicio.

Sin gloria ni pena Levante 21.05.2006 Un seor, en Londres, fue a pedir trabajo a la BBC y lo confundieron con un experto en informtica al que haban citado para entrevistar en directo. Como llegaba con retraso, una azafata le hizo pasar corriendo a la sala de maquillaje y despus lo condujo al plat, donde la conductora del programa empez a hacerle preguntas. El hombre, que no saba nada de informtica, respondi con ambigedades, un poco al estilo del personaje de la pelcula Bienvenido, Mr. Chance, saliendo del paso sin gloria, pero tambin sin pena: no desenton, en fin, del tono medio de las cosas que vemos en la tele. Como el malentendido, cuando se conoci, hizo mucha gracia a los espectadores de la BBC, el buen hombre ha saltado a la fama y contina dando entrevistas sin sustancia, pero sin veneno, a los medios de comunicacin. As va el mundo. El personaje de la pelcula de Peter Sellers citada ms arriba llegaba a presidente de los EE UU a base de no decir nada. Todo es muy raro. Si nos hace gracia este tipo de malentendidos es porque en el fondo intuimos que son la materia prima de la realidad. Visto con perspectiva, el mundo es fruto de una sucesin de mutaciones azarosas. Entendemos por mutacin que vayas a pedir trabajo a la BBC y te confundan con un experto en informtica. O bien que al ir al por el peridico te caiga una teja en la cabeza y pierdas la memoria. O bien que a un pez le salgan pulmones y tenga que emigrar. Cada uno de nosotros, Dios mo, es el producto de una casualidad, o de siete, depende hasta dnde nos remontemos en el rbol genealgico. Sobre el papel, haba muy pocas posibilidades, por ejemplo, de que mis padres se conocieran (cada uno era de un sitio), pero el azar los reuni y tuvieron nueve hijos, otras tantas casualidades, que no han dejado de producir, por su parte, nuevas mutaciones que ha hecho, si no mejor, ms grande el edificio de la realidad. Un da, te agachas para atarte el zapato y en ese instante pasa por tu lado la suerte, a la que no ves. Esto es lo que podramos llamar una mutacin negativa, a las que prestamos poca atencin, pues si el mundo es lo que es por casualidad, tambin es lo que no es por chiripa.

Expertos El Pas 26.05.2006 Un grupo de expertos comentaba en la radio las oscilaciones de la Bolsa. Coincidan en que era tan difcil predecir el futuro burstil (qu palabra) como enumerar las causas de lo que suceda en el presente. A las presiones del director del programa, uno de ellos aadi que todo dependera del estado de nimo del dinero. Esto ocurra a las nueve de la maana, cuando la radio lucha por obtener las mayores cotas de credibilidad, pero los analistas, en lugar de hablar de variables econmicas, hablaban de emociones. Calificaron al dinero de sujeto cobarde, sin personalidad: una especie de alimaa que en las situaciones de pnico hua en cualquier direccin, incluso en la ms contraproducente para sus intereses. El dinero, en fin, estaba asustado. Se iba de la Bolsa porque el "parqu" haba empezado a dar sntomas de cansancio (lo que en trminos clnicos llamamos depresin), pero lo raro -aadan- es que no haba buscado refugio en la renta fija, que es donde se refugia el capital cobarde. Yo iba paseando a mi perro, con los peridicos debajo del brazo, y me tena que pellizcar para admitir que no estaba dormido. Era se el modo de expresarse de unos analistas financieros? Para eso haban hecho una carrera dificilsima y siete masters? Por qu adoptaban el discurso de quienes no entendemos nada de economa ni de la vida en general? Sera normal que en una tertulia de filsofos alguien dijera que no haba odo hablar de Kant? No es probable que se lo consintieran. El director del programa, desesperado ante la falta de concrecin de sus peritos, les implor que aconsejaran a la gente qu hacer con sus ahorros en estos tiempos de tribulacin. No tenemos ni idea, respondieron con increble diligencia todos y cada uno, porque el ladrillo empieza a quemar (la burbuja) y la filatelia est que arde. Se me ocurri entonces que, siempre con el permiso de los neurobilogos, la emisora debera prescindir de los expertos en Bolsa y contratar a un psiclogo que tumbara al dinero en el divn y le invitara a hablar de su infancia, de sus padres, de sus conflictos adolescentes... En realidad, no sabemos nada del dinero. Tal vez de ese modo, los inversores averigen por fin qu hacer con l.

Bid Levante 02.06.2006 Pongamos una palabra cualquiera, la primera que se nos venga a la cabeza: Pauelo, ya est. No la he buscado yo, lo juro, se me ha metido dentro, como un ratn por un agujero, y ha vuelto a salir por la yema de los dedos, al golpear las teclas del ordenador. Lo que quiere decir que las palabras vienen a por nosotros todo el rato. Son el nico invento del hombre al que no es preciso ir a buscar (al contrario, por ejemplo, del dinero). Vas por la calle y no te sale al paso un solo billete de cien euros (ni siquiera una moneda de uno), pero las palabras te atraviesan como agujas de hielo, procedentes de lugares misteriosos. En el tramo que hay de tu casa al quiosco de peridicos, te han asaltado no menos de cincuenta o cien palabras: Caf, nubes, calor, hijos, vacaciones, rbol, dolor, mam, hgado, mdico, anlisis de sangre. Lo curioso, como digo, es que no es necesario buscarlas. Te tienes que esforzar, s, en ganarte la vida, pero las palabras, de momento, son gratis. Cierto que no se te puede ocurrir una palabra que no conozcas previamente. Es muy raro que a alguien sin estudios se le aparezca el trmino hipotenusa, por ejemplo. Pero una vez que habis sido presentados la palabra y t, ella volver, tarde o temprano volver. Quiz en sueos, o el lecho de la muerte. A lo mejor es lo ltimo que dices antes de expirar. Hipotenusa. Siendo as, por qu los escritores se pasan el da buscando palabras? Pues porque vienen de cualquier modo, como si a un albail se le aparecieran mezclados los materiales de construccin. Un conjunto de palabras sueltas no son una oracin. Un conjunto de ladrillos sueltos tampoco son una casa. Hay que colocarlos de manera que den lugar a un cuarto de bao. La ventaja de las palabras, frente a los ladrillos, es que sugieren. Si yo digo el bid tena una mancha de sangre, usted ve un cuarto de bao entero, lo cual es increble porque yo no he dicho que el bid con sangre estuviera en un cuarto de bao. De hecho, me refera a uno que vi hace poco en un vertedero. Las palabras provocan malentendidos todo el rato. Que a cuento de qu vena todo esto? No s, yo haba salido a comprar el peridico y las palabras me asaltaron.

Horscopo El Pas 02.06.2006 Empiezo los peridicos por el final y desde ah avanzo trabajosamente (cada da ms) hacia la primera pgina. He llegado a esta situacin inversa poco a poco, casi sin darme cuenta, lo que no deja de asombrarme. Qu ha provocado este distanciamiento progresivo entre mis intereses y los de los editores? A veces, estoy haraganeando en el horscopo y me ataca un sentimiento de culpa. Dios mo, me digo, si hubiera hecho el camino correcto, ahora estara en el editorial. El problema es que no he dado todava con un editorial que me explicara mejor que el horscopo por qu el precio de la vivienda, un ejemplo al alcance de todos, es completamente irreal. Vivimos con la idea de que la realidad est dirigida por el discurso sesudo de los editoriales, pero el mundo parece construido por el loco que escribe los Ecos de Sociedad, o las necrolgicas. Ah tienen los casos de Afinsa y Frum, perfectamente incompatibles con el tono intelectual de la parte de delante de la prensa, aunque muy explicables desde las historietas delirantes de la parte de atrs. A ningn lector atento de anuncios por palabras puede extraarle que ocurran tales disparates. Lo raro, cranme, es que no haya ms Afinsas. Uno, que no es analista financiero ni nada semejante, ha comprobado que la realidad, tal como la conocemos, no es el producto de un clculo, sino de una alucinacin. A ver, si no, cmo le explicaramos a un marciano que, habiendo en Espaa tres millones de viviendas vacas, continen por las nubes. Estn por las nubes porque vivimos dentro de un sueo especulador. Cada vez que despertamos de ese sueo, la realidad hace un reajuste, para cuadrar los nmeros. Qu diferencia hay entre comprar un sello a un euro y venderlo a mil, y comprar un piso a cien y venderlo a cien mil? Maana mismo, en fin, podra ocurrirle al mercado inmobiliario lo que le ha ocurrido al de los sellos. La realidad, cuando despierta, ataca, como el len, al ciervo ms dbil de la manada. Ah estn Marbella, Gescartera, Afinsa, Frum... Por dnde embestir la prxima vez que suene el despertador? Por las hipotecas? Por los planes de pensiones? Si de verdad quiere usted saberlo, lea los anuncios por palabras. Y las necrolgicas.

Un pedazo de pan Levante 04.06.2005 El otro da, mira qu bien, encontraron en Colombia una rana que se crea extinguida. Fue como coincidir en el ascensor con un vecino al que se crea muerto. O como encontrar una bolsa de galletas en el fondo del armario, cuando estabas convencido de que se haban agotado las existencias. Ya tenemos una rana que llevarnos a la boca, porque lo ms probable es que nos la comamos, si no entera, por partes. Un da, en un bar, confund un anca de rana con una gamba con gabardina y me la com. Todava tengo atravesado su sabor en la conciencia. Fui, de nio, un cazador de ranas. Nos fascinaban esos bichos porque se parecan a los sueos: eran gelatinosos, escurridizos, difciles de interpretar. Muchas veces, te metas una rana en el bolsillo y al llegar a casa, o sea, al abrir los ojos, ya no estaba. Un compaero de colegio que muri en primero de bachillerato se reencarn en una rana. Nos pasbamos la tarde jugando con l ahora ella- y juro que tena sus ojos, su boca, casi su voz. Y le gustaba meterse moscas en la boca, como cuando era nio. Las ancas de rana deberan estar prohibidas. Tal vez la rana que han encontrado en Colombia no estaba extinguida, sino oculta. El mejor modo de librarse del hombre es hacerle creer que no existes. Al menos por ahora, porque cuando acabemos con lo existente empezaremos a comernos lo inexistente. Si yo fuera rata (y no hagan chistes fciles), propondra a mi especie el fingimiento de una extincin masiva. Para poder vivir en paz. Cada vez que entro en un laboratorio siento ms piedad por los roedores. Hay teoras segn las cuales el hombre del Neardental, que era un pedazo de pan en relacin al sapiens, se ha hecho el muerto para que no nos metamos con l. Todo es posible. Phil K. Dick aseguraba, con datos en la mano, que los alemanes ganaron la Segunda Guerra Mundial, aunque nos hicieron creer que la haban perdido para que la victoria resultase ms eficaz. Y eficaz s ha sido: miren cmo est el mundo. Felicito efusivamente a los cientficos que han dado con la rana extinguida, pero a ella le ruego que no confiese, ni bajo tortura, dnde est el resto de su familia.

La plaga Levante 06.06.2006 Cuando la nueva generacin de pesticidas, insuficientemente experimentados, acab con las moscas, la palabra mosca ocup su lugar resultando ms molesta que el insecto desaparecido. Dicho vocablo zumbaba por las habitaciones durante el verano, golpendose contra los cristales de las ventanas, en los que dejaba una mancha de tinta difcil de limpiar. La palabra mosca se posaba tambin en la encimera de la cocina, cerca de los alimentos, y en la frente de los enfermos. Acuda a los cadveres con una diligencia sorprendente, donde depositaban sus larvas. Y slo se poda eliminar por medios mecnicos, pues los qumicos no le afectaban. Las haba de todos los tamaos, aunque las ms molestas pertenecan a la familia tipogrfica Times y se presentaban con un cuerpo 13, en negrita (mosca), lo que las haca ms repugnantes. Cuando la plaga alcanz un punto insufrible, alguien sugiri que se quitaran del alfabeto las letras de que estaba compuesto el trmino mosca. Pero la idea se desech enseguida, habida cuenta de que la desaparicin de la eme, la o, la ese, la ce y la a atacara a la estructura de la lengua. Las palabras caso y cosa, por ejemplo, despareceran por completo, pero otras como mano y boca quedaran gravemente mutiladas. Un presentador de televisin muy aficionado a la expresin por antonomasia llev adelante la campaa que evit lo que sin duda habra sido un desastre lingstico. De modo que nos tuvimos que resignar a la invasin de la palabra mosca, a la que se sum muy pronto la de moscardn, que, aunque tard ms en extinguirse, tambin desapareci, siendo sustituido por su trmino. Hace poco fui al mdico para que me mirara una especie de hormigueo que vena sintiendo en las piernas. El doctor me recet unas pastillas con las que desapareci. Pero ayer estaba observando cmo copulaba una mosca con un moscardn sobre el brazo del sof, cuando volv a sentir el hormigueo. Al ir a rascarme, tropec con la palabra hormigueo subindome por las piernas. Estaba compuesta de itlicas, del cuerpo ocho. Me temo que esto no ha hecho ms que empezar.

Mal asunto El Pas 09.06.2006 Escucho a los detractores de Chvez con la misma distancia que a sus apologistas. No he logrado, lo siento, construir un criterio propio sobre el presidente de Venezuela. En vez de eso, dispongo de la caricatura que l mismo se empea en construir cada vez que abre la boca. Ahora ha decidido acabar con "la dictadura de Hollywood" creando unos estudios cinematogrficos que producirn pelculas sobre los grandes hroes venezolanos. Chvez ha apoyado su decisin en ideas de manual (y de todo a cien) tales como que el cine constituye una forma de dominacin ideolgica, ya que es el vehculo a travs del que se inoculan los modelos de vida estadounidenses. Por eso, ha aadido, los indios, en las pelculas del Oeste, son siempre los malos. Acaba de descubrir Amrica. Conmueve encontrar temperamentos tan inocentes. La pretensin de acabar con Hollywood, o de neutralizarlo, desde un pas sin industria cinematogrfica es un delirio. Promocione usted el cine de su pas, pero no le imponga una tarea tan difcil. Es como si ordenara crear una religin netamente venezolana para competir con el Vaticano. O una novelstica del siglo XIX, para acabar con la tirana de la novela europea de ese siglo. Madame Bovary es un modelo jodido, de acuerdo, a travs del que se inocula el modo de vida francs, pero es improbable que acabara con ella un novelista venezolano de nuestra poca, aun haciendo horas extras. Con todos los respetos, tampoco le aconsejo, seor presidente, que intente inventar las salchichas de Francfort, aunque sea con el noble fin de acabar con la tirana alemana de los productos crnicos. Piense usted en reas menos explotadas, o donde hayan fracasado otros. El socialismo, sin ir ms lejos, est por hacer. Y no debe ser fcil a juzgar por el talento de la gente que lo ha intentado a lo largo de la historia. Te pones a hacer el socialismo y al principio parece sencillo, sobre todo si has ledo a Marta Harneker. Pero despus de los primeros pasos, el manual de instrucciones no sirve para nada. Entonces es cuando un funcionario trepa, listo y con gafas nos convence de que lo primero es acabar con Hollywood, o con la novela francesa del XIX. Mal asunto.

Los tiempos cambian Levante 10.06.2006 Cada vez que compro el peridico me ataca una impresin contradictoria: la de tener entre mis manos un artefacto que es, simultneamente, nuevo y viejo. El peridico de papel con el que desayunamos cada da no es ya un producto de nuestro tiempo, pero contina resistiendo de forma milagrosa, bien es verdad que a costa de regalar vajillas o patinetes. A veces, llega uno a casa con la impresin de que el diario es la coartada moral para vender productos que nada tienen que ver con l. Hace poco, un peridico de circulacin nacional te regalaba un cruasn (un poco seco, la verdad). Yo lo compr un par de veces, para ver qu se senta, y en lugar de leer el peridico y comerme el bollo, lea el bollo y me coma el peridico. Pero yo soy un usuario antiguo de la prensa, un vicioso. Si a las 9 de la maana no me he metido al cuerpo tres o cuatro diarios, estoy fuera de m. Las noticias impresas, aun cuando informan de catstrofes, actan como verdaderos ansiolticos. Quiz debiera decir que actuaban. En la actualidad, paso sus pginas con la impresin de que todo lo que leo es muy antiguo. Lo que me cuenta el peridico a las 8 de la maana me lo ha contado la radio a las 7. Adems, como he adquirido la costumbre de dar un paseo por la Red nada ms levantarme, mi nivel de informacin es incomparablemente mejor que el del diario de papel. Hay primeras pginas que, pese a no tener ms de tres o cuatro horas de vida, parecen del siglo pasado. Todo va a tal velocidad que ayer era el siglo pasado. Muchos das vuelvo a casa, ms que con un peridico, con un cadver debajo del brazo. Y quin se come un cruasn servido por un cadver? Cuando observo los cambios que ha experimentado el mundo en slo 15 aos (el fax, un aparato mgico, ha nacido y muerto en este breve periodo de tiempo), no me cuesta nada imaginar que quiz dentro de diez aos no exista ya el peridico de papel, a menos que sea capaz de reconvertirse. Pero reconvertirse en qu? Tal es el problema y tal es el reto. De momento, la venta de peridicos ha descendido a lo largo de 2005 en EE UU y Europa. Las alarmas comienzan a sonar. Hagan algo.

Un sanatorio Levante 11.06.2006 Popularizar una expresin constituye un modo de legalizar su contenido. Dices vuelos secretos de la CIA y no te imaginas la carga de significado que hay detrs de esas cinco palabras. No ves a la gente secuestrada en su interior, con los ojos tapados. Te dicen que los vuelos secretos de la CIA formaban una red sobre el cielo europeo y ni se te pasa por la cabeza que ese avin que tu hijo seal con el dedo, despus de que lo recogieras del colegio, iba cargado de carne humana maniatada, un poco tumefacta por los golpes. No se te ocurre que quizs all dentro vaya un individuo al que secuestraron en una calle de Berln, o de Madrid, porque era un poco moreno o porque se llamaba Al. Aunque tambin te pueden secuestrar si te llamas Ricardo y eres rubio. Ya no hay pautas de comportamiento. Nunca las hay en el terrorismo, ni siquiera en el terrorismo de Estado. Y no estamos hablando de un Estado o dos, sino de catorce. Unos colaboraron y otros miraron para otro lado. El terrorismo de Estado se ha globalizado para abaratarlo moralmente. Cuestin de sinergias. El caso es que dices crceles secretas de la CIA y tampoco eres consciente del horror que hay en cada una de esas palabras. Crceles secretas de la CIA. Se digiere mejor que un yogur. Vuelos secretos de la CIA, crceles secretas de la CIA. Antes de llegar al estmago se han disuelto. Adems, no nos engaemos, estn contaminadas por la aureola negra del espionaje. Pues bien, estas crceles secretas son stanos perdidos en edificios oscuros de Polonia o Rumana, entre otros pases europeos, en los que se aplican tormentos espantosos a personas que, con frecuencia, dio la casualidad de que pasaban por all. Pero es que aunque no hubieran pasado por casualidad, tampoco son maneras. Deberamos hacer el esfuerzo de espantarnos un poco, en fin, frente a noticias tan poco tranquilizadoras. Despus de todo, usted o yo podemos ser los prximos. A la vista de los casos que han salido a la luz, no hay nadie a salvo de los servicios de inteligencia norteamericanos, que cuentan con la complicidad de gran parte de los pases europeos. Te vas acostumbrando, te vas acostumbrando y al final Guantnamo parece un sanatorio.

Acaban con nosotros Levante 13.06.2006 El otro da, para fastidiar a Bush, se suicidaron tres presos de la prisin de Guantnamo. Menos mal que las autoridades norteamericanas se dieron cuenta en seguida de que se trataba de un acto terrorista. As lo anunci Harry Harris, contralmirante de la famosa prisin ilegal: Los suicidios no fueron un acto de desesperacin. Fueron un acto de guerra. Para quien tuviera dudas, aadi que las muertes haban sido claramente planeadas para daar los intereses de los EE UU. Si estando presos hacen tanto dao al mundo, no queremos imaginar su capacidad de destruccin en libertad. La maldad de esta gente llega al punto de que hay, por lo visto, 18 presos en huelga del hambre, con el dolor que proporciona al mundo libre el hambre. O se suicidan o no comen, tal es el panorama. Es o no es para matarlos? Los terroristas siempre obtienen ventajas de la democracia. Los cadveres de los tres presos aludidos ms arriba fueron tratados con el mximo respeto a su cultura. Y no porque se lo mereciesen, sino porque nosotros somos as, seora. Bush ha ordenado que no se suicide un preso ms. No sabemos cmo podr evitarlo, pero las torturas ensayadas en Abu Grahib fueron muy eficaces. De hecho, en aquella prisin no se suicid nadie. Los matbamos nosotros, que es lo que debe ser. El fallo de Guantnamo es que se les ha tratado demasiado bien. Tienen unas celdas con toda la luz del mundo (a las que los enemigos de la libertad llaman jaulas) y no se les aplica la picana, ni se les sodomiza, ni se les asusta con perros polica. La nica tortura que se aplica en Guantnamo es la privacin sensorial, que consiste en marearte de tal modo que al final no sabes ni quin eres, ni de dnde vienes ni a dnde vas. Pero nos ocurre a todos, por favor. Es un problema filosfico. Siempre se ha dicho que los suicidios proliferan en las sociedades acomodadas. Y esto es lo que pasa en Guantnamo, que los presos viven como ricos y se vuelven flojos. No basta con que la prisin sea ilegal, ni con que lo presos ignoren de qu se les acusa, ni con tenerlos a pan y agua detrs de los barrotes. Hay que endurecer un poco las condiciones de su secuestro. Si no, a base de suicidarse, acaban con nosotros.

Golpe franco El Pas 13.06.2006 Cuando mi mujer me pregunt en qu consista el fuera de juego, me di cuenta de que era endiabladamente difcil de explicar. -Te lo voy a dibujar, dije. -No quiero que me lo dibujes, quiero que me lo expliques. No eres escritor? Pues demustralo. -Est bien, balbuce, supongamos al equipo A y al equipo B. -No me hables de equipos A o B. Hblame del Madrid y el Bara. -Pero el Madrid y el Bara no juegan en el Mundial -Entonces de qu va todo este lo? -Por Dios, presta ms atencin a la realidad. Los equipos del Mundial estn formados por los mejores jugadores de cada pas. -Pues utiliza como ejemplo a la seleccin de Espaa. Y a la de Turqua. -La Seleccin Espaola, aventur, cometer un fuera de juego cuando uno o varios de sus jugadores penetre en las lneas del equipo contrario... Me detuve comprendiendo que haba iniciado una jugada verbal con muy pocas posibilidades de llegar a la lnea de meta. Vea la situacin del fuera de juego dentro de mi cabeza, pero no era capaz de traducirla a una oracin sencilla. Enseguida aparecan las subordinadas dispuestas a zancadillearme. -Me rindo, dije. Vemoslo en el diccionario. El Clave y el de la Real Academia despachaban el asunto calificndolo de "posicin antirreglamentaria de un jugador". As, cualquiera. El Seco tampoco me solucion nada. Acud entonces a la Larousse, que raramente me decepciona. Deca as: "En el ftbol se produce el fuera de juego cuando entre un jugador que no posee la pelota y la lnea de meta contraria se encuentran menos de dos adversarios". Hasta ah, perfecto. Pero aada: "Salvo en casos excepcionales (saques de esquina, fuera de banda, etc.), dicho jugador ser sancionado con un golpe franco en cuanto intervenga en la jugada de manera directa (entrando en posesin de la pelota) o indirecta (influyendo en el desarrollo del juego)". Como no saba explicar qu rayos era un golpe franco, me levant y fui a la cocina a por unos panchitos. Al volver, mi mujer dijo con malicia: "Maana estudiamos el saque de esquina".

Alopecia El Pas 16.06.2006 En la actualidad slo se cultivan 150 especies agrcolas frente a las ms de 7.000 utilizadas por el ser humano a lo largo de su historia. Tenemos menos semen, menos idiomas, menos escarabajos, menos palabras y, ahora, menos vegetales. De modo que lo que no conduce al pensamiento nico, conduce a la dieta nica, al idioma nico, a la novela nica... As las cosas, los editores de ttulos raros se han organizado para defender la bibliodiversidad, pues tambin en el territorio de la cultura escrita hay cada vez menos especies. El mundo no se acaba, pero implosiona como una goma elstica llevada al lmite. En estos momentos, hay menos libreras que entonces, signifique lo que signifique entonces. Y menos piezas dentales, pues las mandbulas son ms pequeas. Dicen los expertos que a lo largo del ltimo siglo ha desaparecido el 75% de los cultivos, lo que constituye una forma exagerada de alopecia. La Tierra se est quedando calva. Los que hayan perdido las tres cuartas partes de su pelo en los ltimos aos entendern perfectamente de qu hablamos. No aprecias la importancia de la melena hasta que te quedas sin ella. En tales circunstancias, quin nos asegura que no se han perdido das de la semana, meses del ao, letras del alfabeto, nmeros primos? Siempre sent que entre el jueves y el viernes faltaba algo, lo mismo que entre el siete y el ocho. Son cosas que no se pueden demostrar, pero que se perciben como ciertas. Un amigo mo notaba un vaco entre l y su hermano mayor. Un da se enter de que su madre haba tenido entre ambos una nia rubia que muri al poco de nacer. Total, que vas a la frutera (en el caso de que no hayan desaparecido, como las libreras) y notas que entre el pimiento y la lechuga falta algo. Falta, para ser exactos, el 75% de lo que debera haber. Por otro lado, la mitad de la poblacin mundial slo se alimenta de trigo y arroz. No es que esos miles de millones de personas hayan perdido el da domingo, que no sirve para nada, es que han perdido las patatas, los pimientos, los tomates, las berenjenas... La mitad de la humanidad, en fin, est a punto de perder a la otra media. Haga usted el favor de ponernos otra cerveza. Gracias.

Urbanismo salvaje Levante 16.06.2006 La noticia, si ustedes me lo permiten, no es que se case Carmencita Franco (ya lo ha hecho otras veces sin que ocurriera nada); el problema es la unin entre las palabras urbanismo y salvaje, un matrimonio mucho ms brutal y estril que cualquiera de los protagonizados hasta el momento por la nieta de aquel dictador repugnante (y perdn por la redundancia) que sembr Espaa de estatuas ecuestres. Ayer mismo tropec en el peridico con este matrimonio verbal: Urbanismo salvaje. Ignoro desde cundo estn unidos. S s que hace treinta o cuarenta aos podas encontrar la palabra urbanismo por un sitio y el trmino salvaje por otro. Cada uno, en su mbito, cumpla una funcin social. Urbanismo tena el prestigio del desarrollo arquitectnico y salvaje posea una reputacin literaria, procedente de las novelas de aventuras. Pero se casaron (no sabemos cundo exactamente, sa es la verdad) y organizaron la de Dios es Cristo. Si tuviramos que buscar una boda con resultados as de catastrficos, tendramos que remitirnos a la del mismo Franco con la misma doa Carmen Polo, donde se unieron el fanatismo militar y el religioso, ocurriendo lo que ocurri (en la boda de la nietsima, en cambio, slo se unen el hambre y las ganas de comer). La boda secreta entre urbanismo y salvaje (entre la especulacin y la falta de escrpulos) se ha traducido, slo entre los aos 1987 y 2005, en un aumento de la superficie ocupada del 40%. Los datos proceden del Observatorio de Sostenibilidad de Espaa, nombre raro donde los haya, pero son fiables. Ello significa que han desaparecido innumerables humedales, charcas o paisajes naturales con sus habitantes correspondientes. Urbanismo salvaje, he ah una asociacin marital a la que convendra prestar ms atencin. En el universo de las palabras, el divorcio es ms difcil que entre los humanos (no pagan por las exclusivas, como en el caso de Carmecita y Ca). De hecho, urbanismo salvaje es un matrimonio muy slido. No hay ms que asomarse a las costas de Valencia, de Murcia, de Andaluca. Y lo que nos queda por ver.

El papel impreso Levante 18.06.2006 En mi barrio haba una fbrica de hielo. De ella salan unos preciados lingotes que se repartan por las casas en un carrito de dos ruedas. El muchacho encargado del reparto llevaba un garfio que manejaba con sorprendente maestra. Le serva para sujetar la barra de hielo sobre el hombro, pero tambin para partirla. La gente le compraba un cuarto de barra, media como mucho, y haba que golpear en el lugar adecuado para que se partiera sin producir esquirlas. Cuando stas saltaban, los cros las atrapbamos en el aire, para metrnoslas en la boca. Mal hecho. El hielo se fabricaba con agua no potable. Serva para enfriar, no para beber. En una ocasin, vimos, en el ncleo de la barra, el rabo de una rata. Todo lo que rodeaba al mundo del hielo era mgico. Muchos aos despus, frente al pelotn de fusilamiento, el coronel Aureliano Buenda haba de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llev a conocer el hielo. Pues eso. Un da, lleg al barrio una nevera elctrica. Una Whestinghouse. Haba colas para verla. Yo era amigo del hijo de los propietarios, por lo que fui de los primeros en rendirle admiracin. No slo mantena los alimentos frescos, sino que fabricaba hielo. Pareca increble que dentro de una casa cupiera una fbrica de hielo, pero era as. Los cros introducamos mondadientes en la cubitera y nos hacamos la ilusin de fabricar polos. Recuerdo, en fin, la llegada de aquel electrodomstico como uno de los sucesos ms excitantes de mi vida. Durante algn tiempo, la fbrica de hielo convivi con la progresiva difusin de neveras elctricas. El propietario de la fbrica, que nunca crey que stas llegaran a popularizarse, continu produciendo hielo a toda pastilla. Y se arruin, claro. A veces me pregunt si las actuales empresas editoras (de libros, de peridicos, de revistas?) no son el equivalente a aquella fbrica. Hoy, cada uno tiene en Internet su propia fbrica de noticias. Y su impresora. Invertir en rotativas es como fabricar hielo cuando ya todo el mundo posee una nevera. Personalmente, tengo la misma sensacin de prdida y de ganancia de entonces. Y tambin una suerte de nostalgia anticipada por el papel impreso.

Viva la catstrofe! El Pas 20.06.2006 Si lo piensas, lo normal debera ser el caos. Quiere decirse que hay pocos cortocircuitos en relacin al nmero de enchufes. Y pocas explosiones de gas en relacin al nmero de bombonas. Hay pocos ictus en relacin al nmero de cerebros y pocos infartos en relacin al nmero de corazones. Hay pocas lceras en relacin al nmero de estmagos y pocos esguinces en relacin al nmero de msculos. Hay poca ceguera en relacin al nmero de ojos y pocas peritonitis en relacin al nmero de peritoneos. Lo normal es que hubiera ms accidentes de automvil y ms inundaciones y ms disgustos familiares y ms suspensos en Lengua y Literatura. Lo normal es que el microondas estallara de vez en cuando y que el secador diera calambre. Son tantas las cosas que tienen que funcionar al mismo tiempo para sacar adelante la civilizacin occidental que parece mentira que no fallen ni los semforos ni el camin de la basura ni el alumbrado pblico... Parece mentira que el cura est en su confesionario, el camarero en su bar, el juez en su audiencia, el periodista en su peridico... Resulta increble que los grifos funcionen, que las cartas lleguen, que la radio se oiga, que los nios nazcan, que los ancianos mueran, que los pjaros vuelen, que los gatos mallen, que los enamorados sufran, que las esquelas se impriman. Es tan frgil, en el fondo, el equilibrio del mundo que me extraa no recibir una carta en la que se me comunique que a partir de maana queda suspendida la sucesin de los das y las noches, excepto para aquellos que puedan pagrsela. Por algn milagro (el mismo que evita la proliferacin de lceras o de trombosis), los fenmenos naturales son gratis todava. Llueve lo mismo para m que para Bill Gates. La realidad, increblemente, contina sin codificar, pese a los beneficios que producira su privatizacin. Y no salgan ahora con aquello de que la realidad, como el ftbol, es un asunto de inters general porque no es cierto. Viene todo esto a cuento de lo difcil que es que entre el baln en la portera del contrario, o en la propia. Dice Martn Girard que un gol es un accidente porque han de coincidir un montn de cosas para que suceda. Y ya hemos visto lo raros que son los accidentes. Tiene, pues, tanto mrito ganar como perder, pero, no nos equivoquemos, gana el que gana. Y las cosas han quedado como sigue: S, 73,90%; no, 20,76; blancos, 5,34. De qu hablamos, si no, cuando hablamos de ftbol?

Duralex Levante 21.06.2006 En EE UU hay un general llamado Formica (como las mesas de cocina de mi adolescencia) que ha hecho un informe homnimo segn el cual los militares estadounidenses en Iraq torturan de forma habitual a sus presos. Esto de la tortura es como lo de la lluvia fina de Aznar. Al principio no te lo crees porque no es posible que nosotros, los representantes de la cultura occidental y del humanismo cristiano y del Ibuprofeno, hagamos esas cosas. Pero luego te ensean unas fotos y dices vale, pero son casos aislados. De acuerdo, s, se ha sodomizado a cros de quince aos. Pero a cuntos cros? Veinte, treinta, cuarenta? Qu son cuarenta nios comparados con la poblacin rabe del mundo? Que se les ha hecho comer caca tambin? Y orinar sobre el Corn? Siempre hay algn militar perverso. Conviene esperar a los informes oficiales. De acuerdo con el informe formal Formica, y perdn por la cacofona, mantenan a los presos en unas celdas construidas de tal forma que no poda estar ni acostados ni levantados. Eso cansa, sobre todo si el nico alimento que recibes es un vaso de agua y un trozo de pan. Pero fatiga an ms si ests completamente desnudo, a temperaturas muy bajas. Y resulta casi insoportable si de vez en cuando te amenazan con un perro. No obstante, los expertos han concluido que ese trato es inadecuado, pero no ilegal. Es lo que tiene la formica, que es muy sufrida. No se notan las manchas. Pasas un pao hmedo y ya est. Ya est de momento, porque la lluvia fina, que deca Aznar, va penetrando, si no en la formica, en los cerebros. A ver si va a ser cierto lo de las torturas generalizadas. Una cosa es bombardear al por mayor, sin ver dnde cae el misil, y otra este encarnizamiento particular, esta minuciosidad sexual (y sin haber ledo a Sade). La tortura al detalle debera ser pecado. Debera estar perseguida por la ley. Dura lex, sed lex, que dice el adagio latino. El problema es que en EE UU no hay ningn juez llamado Duralex como los vasos de mi juventud. Bastante han hecho, de momento, con inventar al general Formica. Ahora, lo que hace falta es un comandante apellidado Ajax Cloro, para que no se noten las manchas de sangre

Otra ronda El Pas 23.06.2006 Antiguamente las conversiones religiosas tenan un prestigio extraordinario. Se miraba a los conversos con tanta admiracin que le daban a uno ganas de convertirse tambin. El problema es que es muy difcil convertirse en lo que ya se es, y nosotros ramos catlicos, la religin verdadera por antonomasia (qu rayos querr decir antonomasia). Emigrar a otras religiones, adems de ser pecado mortal, no reportaba ningn beneficio de imagen. Contra lo que muchos creen, lo que los alquimistas perseguan no era la sustancia capaz de convertirlo todo en oro, sino de convertir las cosas en lo que son, aunque parezca un sinsentido. Imagnense, si no, a un guardia civil convertido en guardia civil, a un arzobispo convertido en arzobispo, a un escritor convertido en escritor, incluso a un gusano convertido en gusano. El resultado, fantstico a todas luces, sera un guardia civil hiperrealista, un arzobispo brutal (en el mejor sentido), un escritor de los pies a la cabeza, y un gusano elegans. Pero no se ha dado con la frmula capaz de convertir a las cosas en lo que son. Por eso mismo, resulta imposible convertirse al catolicismo siendo ya catlico. Y se es el drama de la Conferencia Episcopal, que, al tratarse de una institucin profundamente cristiana, no encuentra el modo de imitar a Cristo. Pero eso se ha acabado. Ahora ya no hay religiones verdaderas, lo que quiere decir que puedes convertirte y reconvertirte a tu gusto en las que quieras. Ah tienen el caso de Nicole Kidman, que tras haber veraneado unos aos en la Cienciologa vuelve ahora al catolicismo, del que era originaria, sin que le pongan problemas de ningn tipo ni en la religin de la que huye ni en la que abraza. Como si dentro de dos aos le apetece incurrir en el budismo o en la Cbala. Las religiones son como estaciones de metro. Yo me bajo en hinduismo, y usted? El trmino conversin slo se utiliza ya para el cambio de moneda. Y tiene su mrito que un dlar se convierta al euro, que es un recin llegado, con lo que de religin verdadera tuvo siempre el dlar. A veces, en la conversin se ganan unos cntimos. Antiguamente se ganaba el cielo. Todo va a menos. Por eso uno admira tanto las monedas no convertibles. Otra ronda, que es el cumple de ste.

Excesos Levante 25.06.2006 La diputada del PP Dolors Nadal acus en sede parlamentaria a Jos Montilla, ministro de Industria, de haberse embolsado mil millones y de haber enviado a sus matones a romper las piernas a los compaeros de su partido. Lo repetimos para que no haya dudas: Jos Montilla, actual ministro de Industria, tiene mil millones que no son suyos y dirige una banda de matones con los que extorsiona a la gente de bien. Conviene aadir, en descargo de Dolors Nadal, que intervino despus de que lo hubieran hecho Zaplana y Acebes, que acusaron a Montilla de no dar la talla como ministro, ni como candidato a la presidencia del Gobierno de la Generalitat ni siquiera como demcrata. Qu iba a hacer la pobre Dolors despus de esto? Pues acusarle de robar mil millones y de tutelar, desde el ministerio, una panda de mafiosos. En el PP, si no superas los insultos del orador anterior, te tachan de flojo y en la siguiente legislatura no te ponen en las listas. Por eso, el modelo a seguir es Vicente Martnez Pujalte, que es el que ms grita, el que ms insulta y el que ms ostentreamente, que dira Jess Gil, se re. La diputada Nadal no haca, en fin, otra cosa que asegurarse el pan de sus hijos, pues fuera del Parlamento, incluso en verano, hace mucho fro. No se lo reprochamos. As que, de acuerdo, Montilla es un ladrn y un facineroso. De hecho, cuando Marn invit a la diputada a retirar sus palabras, duplic sus acusaciones, que no haba formulado, que nosotros sepamos, en el juzgado de guardia. Marn, en uso de sus funciones, orden retirar aquellas barbaridades del Diario de Sesiones hacindole un favor a la seora diputada. Un caballero. Como por casualidad, al da siguiente de esta intervencin parlamentaria, Antonio Hernndez Mancha, ex presidente de Alianza Popular, publicaba un artculo en el que aconsejaba a sus compaeros que bajaran a la realidad. Si usted dice todos los das que Espaa se rompe y no se rompe, usted pierde toda la credibilidad. Si usted dice que el PP ha sido el partido ms eficaz en la lucha contra ETA y a continuacin asegura que el 11M fue obra de ETA, usted est loco. O sea, que a la diputada Nadal le convendra demostrar lo de Montilla. De nada.

Una frase misteriosa Levante 26.06.2006 La bveda palatina -el paladar- est tan lejos de nosotros como la bveda celeste. Slo la percibimos cuando nos sale un grano o cuando la herimos con una corteza de pan. La bveda del paladar tiene el misterio de la bveda celeste, pues no sabemos muy bien qu hay al otro lado de sus paredes. La bveda palatina est al alcance de la punta de la lengua. Podemos acariciarla con ella. Ahora, mientras escribo estas lneas, estoy hacindolo. Slo nos damos cuenta de que es material cuando la tocamos. Pero su dimensin ms importante es la otra, la invisible. Cuando la bveda es invisible, resulta idntica al cielo. En el cuerpo todo est cerca, pero todo est lejos. El tero, por ejemplo, tiene mucho de construccin imaginaria. Hay medios para llegar a l como hay medios para llegar al paladar. Pero lo que transmite es que se encuentra en otra dimensin. El cuerpo. Tengo un amigo al que el estrs le provoca una especie de bola muscular en la cerviz. Y otro al que las preocupaciones le dan dolor de estmago. El cuerpo traduce el miedo en un nmero mayor de pulsaciones. Hay entre el psiquismo y el cuerpo una relacin extraa, puesto que resulta imposible localizar el punto en el que se articulan. De otro lado, una de esas dos partes -el psiquismo- es invisible. No hay autopsia capaz de localizar el aparato psquico, ni siquiera un fragmento de l. Somos dueos de un territorio -la geografa psquica- cuyos accidentes ignoramos. Pero se trata de una geografa esencial. Por lo general, pensamos que es el cuerpo el que contiene al psiquismo, pero quiz sea al revs. Tal vez, el cuerpo fsico se encuentre rodeado del psquico. Es posible que el aura sean sus bordes. Hace poco, Rafael Olalla, un bombero cataln, sufri un accidente muy grave mientras realizaba un servicio. Tuvieron que levantarle la cara y ponerle implantes de titanio. Est aprendiendo a comer de nuevo, y a andar. El otro da, en una entrevista, aseguraba: No me quiero desvincular del cuerpo. Lo deca como si estuviera regresando a l despus de haberlo abandonado. No me quiero desvincular del cuerpo. Qu frase tan misteriosa.

Un milln de euros El Pas 27.06.2006 Se me apareci el diablo y me dio a elegir entre que Espaa llegara a los cuartos de final o que me tocara la lotera. Tuve un movimiento mezquino y le pregunt de qu cantidad estbamos hablando. Me dijo que poda ser un euro o un milln y que no estaba autorizado a dar ms datos. Conociendo al diablo, supuse que me tocara un euro. De otro lado, imagin la decepcin general, incluso la ma, si perdamos contra Francia, sobre todo ahora que los chicos se haban colocado tan bien y que respetaban al entrenador como a un padre. La seleccin, me dije, haba devenido en un ejemplo de comportamiento familiar, aunque faltaba la figura femenina. Los equipos deberan tener un entrenador y una entrenadora para huir del modelo sacerdotal, sobre todo en unos momentos en los que la familia, como acertadamente denuncian Rouco y Rajoy, est tan amenazada por las iniciativas del PSOE. Es obligacin de todos colaborar al mantenimiento de los roles tradicionales con el mismo empeo que ponemos en la difusin de los Rolex de siempre. Le pregunt al diablo qu quera decir la expresin "cuartos de final" porque llevo aos oyendo hablar de los cuartos de final y de los octavos de final sin saber qu rayos significa. En una de stas, me lo pregunta mi mujer y la tenemos. Ya la tuvimos con el fuera de juego, y delante de los nios, que no tienen la culpa del Mundial. Y es que, cuando me enter de que Espaa haba llegado a los octavos de final, interpret errneamente que estaba entre los ocho mejores. Luego, viendo un programa de la Cuatro, advert con pavor que en los octavos de final haba diecisis. El diablo me revel que en los octavos de final haba cuatro grupos de cuatro equipos cada uno. Y que en los cuartos de final habra dos grupos de cuatro. O sea, que, de llegar a los cuartos de final, quedaramos entre los ochos finalistas. No entend la mecnica, pero asent. -Qu prefieres, eso o la lotera?, me apremi. -Que sean los cuartos de final, dije en un arranque de generosidad (convencido de que me tocara un euro, claro). Esa tarde, estbamos viendo un partido del Mundial (no iba a ser de la Liga, no los grabo, no soy un perverso) cuando mi mujer intent explicarme qu eran los octavos de final. La mir con horror y advert que se lo haba explicado el diablo. De qu, si no, iba a saber ella una cosa as. Le dije que ya lo saba y dedujo, por su parte, que yo tambin haba hecho tratos con Satn. No logr averiguar qu le haba propuesto a ella, pero me llam idiota (y, lo que es peor, patriota) cuando le cont lo de la lotera. -Conociendo al diablo, aadi, seguro que era un milln de euros.

Un respeto Levante 27.06.2006 Cuando escucho la expresin voz enlatada me acuerdo de las sardinas en aceite. A veces, hasta me viene a la boca su sabor. Hay gente que cuenta los ciervos que ha abatido o los besos que ha dado. Yo s el nmero de latas de sardinas que he abierto con la respiracin entrecortada por la emocin, como el nio que abre el cajn de la ropa interior de su madre o el buscador de perlas que descerraja una ostra. Jams he encontrado dentro de una lata de sardinas unas bragas, ni siquiera una perla, pero una vez di con un yacimiento de mejillones. Mi madre dijo que se haban equivocado al colocar la etiqueta, pero yo mantuve que las sardinas se haban transformado. Cmo saber lo que ocurre en el interior de un recipiente sellado, en el que no entra el aire, ni la luz, ni el tiempo, ni la humedad, ni la mirada, ni la lluvia? El padre de un compaero del colegio patent una lata de sardinas con mirilla, para que se pudiera ver lo que ocurra dentro. No tuvo ningn xito porque, dada la oscuridad reinante, no se vea nada. Propuso entonces que se untara a las sardinas con alguna materia fosforescente, pero le dijeron que eso poda alterar sus propiedades. La idea de colocar una pequea bombilla con un interruptor que se accionara desde el exterior hizo rer al empleado de la oficina de patentes. Dijo que nadie en su sano juicio comercializara una conserva tan complicada. Que investiguen otros, le falt aadir con esa suficiencia tan espaola. Y as seguimos, sin saber qu ocurre en las profundidades abisales de las conservas de pescado, tan parecidas a las de la conciencia. La expresin voz enlatada sugiere la posibilidad de tomar una voz y envasarla al vaco, para que no pasen los meses ni los aos por ella. Tengo en mi despensa latas de atn que caducarn ms tarde de que terminemos de pagar la hipoteca. No sera fantstico tener tambin latas de voces que no caducaran hasta dentro de 100 aos? Puedo abrir esta lata de voz de voz del bisabuelo?, preguntaran mis bisnietos. Y al levantar la tapadera, saldra mi voz de las profundidades de la lata, pronunciando, desde uno o dos siglos antes: Me he levantado con jaqueca. Lo registrara si en la oficina de patentes fueran ms respetuosos.

Nichos El Pas 30.06.2006 Habamos acudido al cementerio para enterrar a un amigo, lgicamente muerto. Tras escuchar unas palabras de despedida improvisadas por el hijo mayor, los funcionarios alzaron el atad para introducirlo en el nicho. Hubo un movimiento de estupor general al comprobar que no caba. La sepultura era ms pequea que el fretro. Los enterradores bajaron de nuevo la caja y la depositaron en el suelo, sin saber qu hacer. Alguien retir delicadamente a la viuda mientras se trataba de alcanzar una solucin. Como el nicho de la izquierda estaba vaco, el hijo mayor pidi a los enterradores que retiraran el frgil tabique de separacin, pues haba decidido comprarlo para ampliar el espacio dedicado a su padre. Los enterradores dijeron que las cosas no se hacan as. Aunque el nicho apareciera vaco, poda estar reservado, o vendido. Mientras el grupo de deudos ms cercano negociaba, los dems iniciamos una conversacin absurda. As, un compaero de trabajo del muerto compar la situacin de los nichos con la de las viviendas, cada vez eran ms pequeas y ms caras. Alguien, por analoga, se refiri a la "burbuja funeraria" augurando que el da menos pensado nos levantaramos y las tumbas estaran por los suelos. "Como ocurri en Japn", aadi. Un tipo con bigote afirm que no le caba en la cabeza la idea de que un atad no cupiera en un nicho. "Es que las ideas vienen tambin ms grandes que las cabezas", seal yo por decir algo. El ambiente, en fin, empezaba a aflojarse. Al poco lleg el director comercial. Jams se me habra ocurrido que los cementerios tuvieran directores comerciales. Jefes de departamento y de divisin, s, incluso jefes de operaciones, pero directores comerciales... En qu podra consistir una buena poltica comercial funeraria? Necesita ese mercado ms estmulos de los que ya recibe? El director comercial confirm que el nicho, aunque vaco, estaba vendido. "Se lo han quitado de las manos por los pelos", aadi, "la operacin se cerr ayer". Finalmente, la familia, con gran disgusto por parte de la viuda, tuvo que adquirir un atad ms pequeo. Pero no les han devuelto el dinero del grande. Y no saben qu hacer con l.

Una caja de sorpresas Levante 30.06.2006 El taxista dijo que el dopaje masivo iba a terminar con el ciclismo. Le respond que me pareca muy bien, como si terminaba con la nueva cocina. Me haba levantado fatal y no tena humor para conversaciones trascendentes. Pero el hombre, lejos de retirarse, atac de nuevo. -No s -dijo- qu tiene que ver el ciclismo con la nueva cocina. -He dicho la nueva cocina como poda haber dicho la alta costura. Quiero decir que me importan un pito el dopaje y el ciclismo. Hasta el ftbol me importa un pito. Imagnese el dolor de cabeza con el que me he levantado. El taxista me ofreci una pastilla que fue mano de santo. A los dos minutos de tragrmela, me invadi un bienestar inexplicable. Le pregunt la marca, pero no quiso drmela. Me dijo slo que estaba hecha a base de cafena. -Y en un control antidoping -aadi- no dejara rastro. Resuelto el problema del dolor de cabeza y de mi mal humor consecuente, el taxista se pregunt por qu slo hacan el control antidoping a los ganadores. Aventur que quiz los perdedores se metan tambin algo para perder. -De ser as -aadi-, convendra localizar la sustancia y prohibirla. Fjese si el ejemplo cumple entre los jvenes y empiezan a meterse cosas en el cuerpo para perder. El hombre me pareci una caja de sorpresas. Sera horrible, en efecto, estar estimulando desde el deporte la creacin de una sociedad de perdedores. O quiz no tan tremendo. No s. La pastilla que me haba proporcionado bienestar me haca dudar de todo. Continuamos hablando y al poco me confes que l haba hecho una pequea encuesta, sin valor cientfico, entre los perdedores llegando a la conclusin de que la mayora de ellos haba ledo a Sartre en algn momento de su vida. Le confes que yo haba ledo a Sartre y me dijo que lo llevaba escrito en la cara. El existencialismo, aadi, ha hecho mucho dao al deporte. Le dije que yo no era deportista y me dijo que por eso, por haber ledo a Sartre. Cuando llegamos a mi destino, le ped que me devolviera al punto de partida, para continuar disfrutando de su conversacin (y de sus pastillas), pero me dijo que en ese momento se acababa su turno y me dej tirado. Perro mundo.

Famaztella Levante 02.07.2006 Aznar cobraba diez mil euros al mes (es un diezmileurista) por charlar con Murdoch y dejarle notitas sueltas sobre la mesa. Eso es lo que pona en sus facturas. Diez mil euros por la conversacin que tuvimos en un caf de Pars sobre la reproduccin asistida. Y otros diez mil por la notita que te envi recordndote que te tomaras las medicinas. Si a usted o a m nos abre Hacienda una investigacin y nos descubre un taco de facturas con esos conceptos (o con esos concetos), vamos a la crcel, como los de Filesa, por montar una trama de facturas falsas sobre asesoras inexistentes. Pero Aznar tiene una conversacin tan productiva que, en lugar de eso, lo han ascendido. Ahora es consejero y cobra sin necesidad de dar conversacin a nadie ni de dejar notitas. Basta con se reporte una vez al mes, en compaa de otros. Ahora entendemos lo de los pies sobre la mesa, al lado de Bush. Por colocar los pies sobre la mesa, Aznar debe cobrar un ojo de la cara. Hay personas con suerte. Es lo que tiene ser ingenioso, que la gente est dispuesta a cualquier cosa por escucharte. -Saben por qu mi empresa se llama Famaztella, S.L.? Pues porque ese palabro es el resultante de la concentracin de Familia Aznar Botella, je, je. -Y lo de S.L.? -A lo de S.L. no he logrado sacarle punta, ni siquiera s lo que significa, pero mis abogados dijeron que era obligatorio. Famaztella se dedica entre otras cosas a la gestin de los derechos de autor, porque Aznar es autor. Yo llevo escribiendo toda la vida, pero no se me ha ocurrido montar una empresa para gestionar mis derechos. Seguramente no estoy bien asesorado. Claro que mis derechos no son sobre conversaciones ni sobre notas escritas en servilletas de papel. Uno es un autor serio, que se escribe sus libros (los dos que ha publicado Aznar estaban escritos por un negro) y sus artculos y sus conferencias. Adems, carezco de imaginacin para buscar nombres. Famaztella S.L., no me cansara jams

La luna El Pas 04.07.2006 Algo me despert en la mitad de la noche. Abr los ojos y vi la Luna al otro lado de la ventana. Me di cuenta de que tena costuras, como un baln de ftbol, y recib la visin como un mensaje. Al da siguiente fui a una tienda de deportes y ped un baln blanco de primera calidad. Me mostraron uno cuyas costuras, ms que cicatrices, parecan las seales de una operacin de ciruga esttica. Pregunt si lo haba cosido un cirujano plstico, pero me dijeron que no, que era obra de un nio indio o coreano, no estaban seguros. Me lo dieron deshinchado, porque tal era la costumbre, pero me indicaron la cantidad de aire que deba introducir en l y cmo hacerlo. Fue una sorpresa, pues yo crea que los balones nacan inflados. Crea, de hecho, que la inflacin constitua uno de sus rasgos constitutivos, pero no me atrev a protestar por miedo a hacer el ridculo (la tienda estaba llena). Lo infl en lo alto de una montaa, para que el aire estuviera limpio, pues me pareci, al acariciar su piel, que posea cierta textura de pulmn. Adems, en lo alto de las montaas hay menos oxgeno. Se me ocurri que, ante tal escasez, la pelota se movera con un poco de angustia, lo que le dara ms viveza. No me equivoqu. De vuelta a casa, jugu un poco en el pasillo y el baln daba, en efecto, tres botes donde yo haba calculado que dara dos. Nunca antes haba jugado al ftbol, de manera que era como aprender a deletrear o a escribir. Enviaba la pelota contra la pared con la delicadeza del que escribe una frase en el cuaderno de caligrafa. Mi mam me mima, pareca decir el baln cuando regresaba hasta mis pies. Record la infancia de los grandes jugadores brasileos y comprend que, cuando daban patadas a una pelota de trapo en las calles de su barrio, estaban realmente aprendiendo a leer. Un buen partido de ftbol es un recital, una lectura. Cuando Ronaldo se interna en las filas del adversario da sentido al movimiento, crea una sintaxis. Si adems mete gol, cambia de prrafo. A veces me despertaba en medio de la noche. Ahora, en vez de mirarme la Luna, me miraba el baln que haba colocado sobre una silla, al lado de la cama. Estaba deseando moverse en busca de esa pizca de oxgeno que le faltaba. Comprend entonces que haba descubierto un secreto que podra haber sido de gran utilidad para la seleccin de mi pas. No deberan haber jugado con un baln inflado en Alemania y a poca altura respecto al nivel del mar, donde hay un aire que evidentemente nos perjudica. Telefone a la Federacin para decrselo a Luis Aragons, pero no se puso al telfono. Peor para l.

Organizacin Levante 04.07.2006 El dinero negro no se ve, pero nos traspasa. Me recuerda a los neutrinos, esas partculas que atraviesan la materia sin perturbarla. Estamos usted y yo sentados, tomando un caf, y los neutrinos nos atraviesan como balas sin causarnos el mnimo dao. Y cuando nos traen las vueltas de ese caf al que le he invitado yo -permtame- resulta que esos billetes provienen de un almacn de dinero negro desde el que han salido para traspasar el sistema sin que el sistema se entere. Hay un punto de misterio en el dinero negro y en los neutrinos. Llegados a un lmite, ambos se resisten al anlisis. Si con el dinero negro slo se pudieran adquirir sustancias ilegales, lo entenderamos, pero es que lo mismo puede usted comprar con l un piso que un paquete de paales para el beb. Va usted a una joyera, compra a su progenitora un collar por el da de la madre y ese collar es tan bueno como si lo hubiera adquirido con el sudor de su frente. Debera haber un mercado de cosas ocultas al que slo se pudiera acceder con dinero negro. Algo as como lo que ocurre en Cuba con los dlares. Si usted tiene dlares, usted puede comprar, por ejemplo, en las tiendas de los hoteles. Si no, se fastidia. Pero las cosas estn claras. Un dinero sirve para una cosa y el otro para otra. En las crceles espaolas circula una especie de dinero de juguete, expedido por la Direccin general de Instituciones Penitenciarias, con el que los presos pueden comprar los productos del economato. Cada preso tiene asignada una cantidad mxima semanal. Si a usted le gusta fumar Ducados y en el economato no venden Ducados, usted se joroba. Hay un principio de igualdad, en fin, garantizado por la existencia de ese dinero. Eso no quiere decir que no circulen euros, pero de forma clandestina, de forma oscura o negra. Con los euros, usted se compra su morfina o su hachs o su cadena de oro. Cada mercado tiene su moneda. Nadie le vendera una raya de coca con el dinero de juguete. El problema del dinero negro que se genera en lugares como Marbella es que lo mismo sirve para echar en el cepillo de la Iglesia que para pagar a un asesino a sueldo. Y eso confunde al usuario, oiga. No se podra organizar la cosa de otro modo?

Ciruga El Pas 07.07.2006 El Banco de Espaa acaba de asegurar que la vivienda est sobrevalorada entre un 24% y un 32%. Si el Banco de Espaa tuviera alguna credibilidad, todas las operaciones de venta de pisos en marcha se paralizaran, sobre todo porque la banca privada no concedera prstamos hipotecarios respaldados por bienes inexistentes. De otro lado, la gente que ha adquirido, con intenciones especuladoras, un piso en los ltimos aos lo pondra inmediatamente a la venta para quitrselo de encima antes de que la denuncia acerca de su sobrevaloracin llegara a todos los rincones. Nada de eso ha sucedido ni parece que vaya a suceder en los prximos das. Quin miente entonces, el Banco de Espaa o el mercado inmobiliario? Mienten los dos. El mercado inmobiliario porque es su carcter y el Banco de Espaa porque la sobrevaloracin es superior al 30%. No importa. Cuando la ciudadana se instala en el delirio, no hay forma de apearla de l. Hace aos, un gobernante argentino decidi que un peso y un dlar valan lo mismo. Conociendo la situacin de Argentina y de EE UU, el sentido comn deca que eso no poda ser. Era como si se determinara por decreto que cien gramos de carne tuvieran las mismas caloras que cien gramos de alfalfa. Pues no, no tienen las mismas caloras, lo diga quien lo diga. Aos despus, cuando ces el delirio (en las sociedades bipolares, a las situaciones de euforia les sigue una de depresin), hubo que decretar el corralito. El corralito, que actu como representante de la realidad en Argentina, puso las cosas en su sitio al establecer que donde usted crea que tena 100 slo tena 20. Y el 80 restante? El 80 restante desapareci al despertar, pues era un sueo. Un 30% del valor que usted atribuye a su piso es irreal. Una quimera provocada por la ingestin masiva de sustancias especuladoras. Pura euforia. Los economistas del Banco de Espaa, muy prudentes, aseguran que el problema se solucionar con "una absorcin gradual de la sobrevaloracin existente". La imagen procede del mundo de la medicina. Hay, en efecto, tumores que se disuelven en los tejidos sin haber provocado grandes daos. Pero lo normal, como ocurri en Argentina, es acudir a la ciruga.

Usted no es Estado Levante 10.07.2006 Usted no es Estado, le ha dicho Rajoy a un seor que ha ganado las elecciones democrticamente y que gobierna de acuerdo con las providencias tomadas por mayora en el Parlamento. Usted no es Estado, ha insistido Rajoy, lo que me autoriza a colocarme en una situacin extraparlamentaria y a actuar por mi cuenta. Si las condiciones objetivas se lo permitieran, Rajoy dara un golpe de Estado para salvar al Estado. Le ha salido, de sbito, todo su ADN, todo su genotipo y su fenotipo y todos sus caracteres hereditarios secundarios. -Usted no es Estado. Sus palabras han sonado igual que cuando se negaba la condicin de espaol a los rojos. Ustedes no son espaoles, por lo tanto podemos hacer con ustedes lo que nos venga en gana. Y vaya si lo hicieron. Enseguida nos referiremos a eso. De momento, reflexionemos unos instantes ms sobre la gravedad de la afirmacin de Rajoy. Usted no es Estado. Suena tambin como cuando los alemanes decan a los judos: usted no es una persona, usted no es un hombre, usted es un animal y yo puedo hacer con usted lo que me venga en gana. Casualmente, coincidiendo con las declaraciones de Rajoy, el PP se ha negado a condenar el franquismo en el Parlamento Europeo. Piqu ha explicado muy bien por qu: Porque el franquismo, ha dicho, no fue tcnicamente hablando un rgimen fascista, sino de derecha autoritaria. Es verdad que Franco y sus secuaces mataban, robaban, violaban. Es cierto que Franco firmaba las sentencias de muerte despus del caf, para sentirse ms magnnimo. Est documentado que en las comisaras de la poca se aplicaba la picana a los detenidos y se les arrojaba por el hueco de la escalera para fingir su suicidio. Pero todo eso, tcnicamente hablando, no era fascismo. Y por eso no condenamos el franquismo. De hecho, Franco se alz en armas contra un Gobierno legtimamente constituido porque no representaba al Estado. Usted, pese a que tiene los papeles en orden, tampoco es Estado, as que atngase a las consecuencias. Qu pesadilla, no?

Gambusinos Levante 11.07.2006 El H5N1 ha llegado a Espaa en un vuelo en el que no se le esperaba. Y en una poca absurda. Por eso no hemos ido a recibirlo como se mereca. De hecho, nos hemos enterado de su presencia por casualidad, al hacerle la autopsia a un somormujo, un somormujo lavanco, para ms seas, que fue el vehculo en el que el virus viaj hasta Vitoria. Si no hubiramos adquirido la costumbre de hacerle la autopsia a los somormujos, an continuaramos in albis. El caso es que yo digo somormujo y no me viene ninguna imagen a la cabeza, al contrario de cuando digo gorrin, golondrina, cigea, incluso gambusino. Soy capaz de representarme mentalmente a un gambusino, que no existe. En los campamentos de verano, cuando ramos pequeos, siempre haba una primera noche en la que salamos a cazar gambusinos. Se trataba de una aventura de iniciacin, de aprendizaje. El segundo ao, aun sabiendo que los gambusinos no existan, organizbamos de nuevo una cacera apasionante. Nos vuelven locos las quimeras. Volvamos, claro, con el saco vaco, que es lo que hacemos la mayor parte de nuestros das: volver a casa con el saco vaco. Por eso digo que lo de cazar gambusinos tiene algo de aventura de iniciacin. Los expertos aseguran que no corremos ningn peligro, etc. Se basan para ello en el clculo de probabilidades. Es cierto que este clculo, con el somormujo, ha saltado por los aires, pero no queda ms remedio que aferrarse a lo real, y lo real es que las epidemias se mueven por unos patrones que eliminan, casi al 100%, el peligro de contagio en aves de corral. Sera absurdo que las autoridades hubieran utilizado otro discurso. Imagnense a un director general asegurando, en rueda de prensa, que somos continuamente vctimas del azar y que por lo tanto no cabe descartar que el H5N1 asalte de un momento nuestras granjas. En el azar creemos usted y yo. Lo malo es que el azar nos da la razn a usted y a m con ms frecuencia de lo deseable. Dicho esto, entro en internet para familiarizarme con la imagen del somormujo lavanco (qu sonoridad), por si me tropiezo con uno. Buenos das.

El ploro El Pas 14.07.2006 La mxima de que no hay venenos, sino dosis, se puede aplicar indistintamente a las sustancias qumicas y a las obsesiones. Un grado pequeo de obsesin no viene mal, incluso puede resultar beneficioso. En todas las familias debera haber alguien que cerrara la llave del gas dos veces antes de irse a la cama, pues con una no basta (vean, si no, la cantidad de accidentes). Tampoco sobra cultivar unas porciones homeopticas de paranoia. El delirio de persecucin, si no adquiere las proporciones patolgicas del nacionalismo, te empuja hacia delante, o hacia la izquierda (depende de por dnde te persigan). Los escritores lo utilizamos mucho para justificar nuestros fracasos, detrs de los cuales siempre hay una mano negra (el poder poltico, la crtica, los editores, la mediocridad ambiental, etctera) empeada en amargarnos la vida. El fin de semana pasado miles de personas protestaron en Valencia por la persecucin de que es vctima la familia tradicional espaola. Dado que el Libro de Familia es un xito de ventas no superado por el Quijote y la Divina comedia juntos, resulta evidente que la familia goza de muy buena salud. Pero no pasa nada. Imaginar que estamos rodeados de enemigos (como la patria, por cierto) empeados en que nos divorciemos, no hace dao a nadie y estimula la creacin de mecanismos de defensa, por si acaso. De hecho, nos alimentamos de las amenazas irreales tanto como de las reales, incluso ms. Manifestarse a favor de la familia es como manifestarse a favor del hgado o el pncreas, pero si nos llena de adrenalina, de ganas de vivir, de euforia, adelante, manifestmonos. El problema surge cuando el grado de paranoia se dispara. Una joven asistente a la concentracin asegur en la radio que Dios aborrece a los homosexuales porque son asquerosos. A esto nos referimos. Mientras te persigan entidades abstractas como las que persiguen a los escritores, todo est controlado. El problema estalla cuando la culpa de lo que te ocurre la tienen los homosexuales, porque entonces hay que meterlos en la crcel, que es lo que hacan la Iglesia y el Ejrcito (curiosa asociacin) hasta hace poco. Por lo dems, estamos de acuerdo con el Papa. Viva la familia! Y el ploro!

Cambio de formato Levante 16.07.2006 El otro da, una cajera tom a Naom Campbell por una impostora disfrazada de Naom Campbell. Cuando la modelo sac la tarjeta de crdito para pagar, la empleada del establecimiento la acus de habrsela robado a su verdadera duea. Se arm un lo. A lo mejor, piensa uno, ser Naom Cambell todo el tiempo fatiga mucho y de vez en cuando la chica descansa. El problema es que descans cuando no deba, o sea, en una tienda de lujo y en el trance de saldar una factura astronmica. Cuando llega el instante de la verdad, tienes que ser t a tope; en caso contrario no te aceptan la VISA ni la Cuatro B, con las tarjetas no se juega. Tengo comprobado que a m me piden siempre el DNI, para comprobar que el nombre de la tarjeta coincide con el del carn. Ayer mismo, en la cola de una librera, dejaron pasar a los tres clientes que tena delante sin mayores comprobaciones, pero a m me revisaron hasta los dientes. Con esto no quiero decir que tenga cosas en comn con Naom Cambell, sino que tengo problemas de identidad. Las cajeras cazan al vuelo este tipo de conflictos. -No estamos seguros de que usted sea Juan Jos Mills. -Yo tampoco, la verdad. La diferencia entre Naom Campbell y yo es que ella est segura de ser quien es. Por eso defendi su identidad con uas y dientes y al final le tuvieron que pedir perdn. Yo habra dudado. A m me cambian por la noche el DNI y las tarjetas de crdito por las de un individuo llamado, pongamos por caso, Jos Luis Azcrraga y Garrigues y en pocas horas acto como si fuera l. Si existe un sujeto con tales apellidos, debe llevar una vida regalada. A estas alteraciones de la personalidad, en televisin las llaman cambios de formato. Precisamente, al poco de que retiraran de la parrilla una serie titulada Divinos porque tena muy poca audiencia, Antena 3 se ha apresurado a declarar que la recuperar dentro de unos meses, tras revisar el formato. Eso es lo que tenan que hacer con los seres humanos poco dotados para la identidad: formatearnos de nuevo. A lo mejor es lo que tenan que hacer tambin con Naom, o con la cajera, pues a una de las dos le ha fallado el disco duro. Que sea otra cerveza. Gracias.

Reparto de Papeles Levante 18.07.2006 Le un reportaje muy curioso sobre el modo de clonar una tarjeta de crdito. Mientras usted saca 60 euros de su cajero habitual, le estn copiando la tarjeta con un hbil dispositivo colocado sobre el teclado. Despus usted se va sin saber que su tarjeta tiene una hermana gemela un poco insaciable. De modo que mientras usted se gasta sus sesenta euros uno a uno, para que le duren ms, la hermana gemela de su VISA le vaca la cuenta para hacer sabe Dios qu cosas con el dinero robado. Como la vida misma. No es raro que, en el caso de los hermanos gemelos, uno sea ahorrador y el otro dilapidador. En realidad, a los gemelos les encantara ser uno moreno y otro rubio, uno alto y otro bajo, y as sucesivamente. Como eso no puede ser, porque entonces no seran gemelos, son uno tmido y el otro atrevido, por ejemplo. Es lo que pasa con las tarjetas de crdito. Sera absurdo que dos tarjetas de crdito idnticas se comportaran del mismo modo, porque entonces seran una. Ser dos implica una serie de compromisos con uno mismo y con la sociedad. De ah lo que decamos de los gemelos. Sometidos a una indiferenciacin fsica dolorosa, intentan discriminarse al menos psquicamente, lo que implica una divisin del trabajo. -Yo te apruebo la Geografa y t me apruebas la Lengua. -De acuerdo. Lo que no sabemos es quin decide a cul de los dos gemelos le toca ser bueno y a cul malo. Podramos resolver el expediente asegurando que lo decide la vida, pero no es tan sencillo. Debe haber un momento fundacional en el que se asignan los papeles. Quiz ese momento suceda antes de nacer. Hay mucha mitologa acerca de la relacin de los gemelos en el tero. El caso ms celebrado es el del gemelo canbal, o sea, el que se come a su hermano. Pero no se lo crean ustedes, es pura leyenda. De todos modos, las leyendas significan cosas. Todo esto no era para que se ofendieran los gemelos (yo mismo soy gemelo), sino para decirles a ustedes que lleven cuidado con sus tarjetas de crdito. Procuren que no se las clonen. Pero, si se las clonan, procuren quedarse con la mala, que es ms divertida.

Carne argentina Levante 21.07.2006 En Madrid hay apagones todos los das. Yo me voy librando porque vivo en un barrio perifrico y de momento es el centro el que no resiste el tirn de los aires acondicionados. Se queman los generadores, las subestaciones. No sabemos lo que es una subestacin. Es como si nos dijeran que se ha incendiado el anividrio. Pues que cambien el anividrio o la subestacin, pero que los cambien rpido porque la gente est que arde. Saben ustedes lo que ms desespera a la gente? Que los congelados se echan a perder. Las vctimas no piden ya nada para s mismas, sino para sus congelados. De repente, te das cuenta de que vivimos en la cultura del congelado. Cada familia tiene invertidos 600 700 euros en productos tiesos de fro. Voy a mi propia nevera, abro el congelador y observo. Sera un desastre, desde luego, que un apagn me echara a perder todo esto. Hay dos paquetes de carne argentina congelada, y 15 20 bolsas de arroz tres delicias congelado. Hay al menos dos cajas de filetes de merluza congelados. Y hay tambin verduras, legumbres, pastas italianas y una cosa que no s lo que es, pero que parece una medicina. Es lo que he visto en una primera ojeada, sin necesidad de revolver. Un corte de luz sera una ruina econmica, desde luego, pero tambin ecolgica. Cmo me desprendera de todos esos cadveres si se descongelaran de golpe? Qu hacer con un pollo flcido, con un atn blando, con unos guisantes aplastados? Calculo que si en mi calle se fuera la luz durante 40 horas, como en el centro, se extendera por el barrio un olor a descomposicin insoportable. Y despus del olor vienen la peste, el clera y las plagas de Egipto. Y eso que yo no tengo uno de esos arcones congeladores tan de moda. Me han tentado para comprarlo en varias ocasiones, pero siempre he dicho que no porque es el primer paso para convertirte en un asesino mltiple. La tentacin de matar a alguien para amortizar narrativamente el arcn sera demasiado fuerte. Quiz es eso lo que desespera a los vecinos del centro de Madrid, que se les descompone el muerto que toda familia guardaba antes en el armario y que ahora esconde en el arcn. No somos nadie.

Como si nada El Pas 21.07.2006 Ya de vacaciones, Rajoy, saturado de poltica, de declaraciones, de ccteles, de estrategias, de escuelas de verano y de mtines, estuvo unos das sin leer peridicos ni ver la televisin. Paseaba con su mujer, jugaba con sus hijos y fumaba puros frente al mar. Con cada calada se vaciaba un poco de las tensiones propias del curso poltico. Las ideas iban y venan dentro de su cabeza con la monotona de las olas. Al cuarto da era casi feliz y al quinto le atac una especie de nirvana que confundi con una lipotimia. Llam al mdico y ste le respondi que los polticos, sin excepcin, tenan horror vacui. Procura relajarte, es muy saludable ese vrtigo, pues te espera un otoo duro. Por lo dems, pescado y verduras. A los diez das de nirvana, Rajoy no poda ms, de modo que llam a su secretaria, que se present con un montn de carpetas. Lo primero era ver cmo haban quedado las cosas antes de comenzar las vacaciones. A medida que revisaba papeles, recortes de prensa, declaraciones y vdeos, se iba poniendo plido. Pero yo he dicho esto? Yo he insinuado que Zapatero y ETA negociaron, juntos, el modo de sacarnos de la Moncloa? Nosotros hemos dejado caer que el 11-M fue obra del PSOE? Tenemos de verdad tantas ganas de que ETA vuelva como aparentamos al abrir la boca? He dado yo el visto bueno a ese vdeo en el que se afirmaba sin rubor que socialismo era igual a terrorismo? Y cmo es que no han actuado, frente a tales despropsitos, la justicia ni Dios? Vivimos ya en un mundo sin lmites? De verdad se han tragado los ciudadanos la especie de que no pagamos a ETA el precio poltico de reconocerla como el Movimiento Vasco de Liberacin? No concedimos terceros grados? No excarcelamos presos? No abrimos la reunin de Zurich asegurando a los encapuchados que ni pretendamos la derrota de ETA ni contemplbamos un escenario de vencedores y vencidos?, se preguntaba fuera de s el poltico. La secretaria, preocupada, telefone a Acebes y se lo pas. Al poco, Rajoy sali hipnotizado al jardn, se ratific ante la prensa de todo lo dicho antes del verano y la vida continu como si nada, como si nada, la quiero a morir.

El viaje de Zapatero El Pas 23.07.2006 Aquel da nos despertamos con la revelacin de que los intereses de Zapatero coincidan punto por punto con los de ETA. As apareci en los peridicos, que citaban fuentes del PP cuyos lderes confirmaron y amplificaron la noticia a travs de las emisoras de radio, mientras desayunbamos. La revelacin funcion a la manera de un Apocalipsis de bolsillo que alivi la contrariedad de que el mundo, pese a ser el 6-06-06, no se hubiera acabado. El fin del mundo tiene un extraordinario tirn electoral que haba venido explotando en rgimen de monopolio el PP. Lo normal, pues, es que ofreciera algo a cambio. Y ah estaba: Zapatero y ETA eran siameses. Todos pensamos que el Gobierno, tras este descubrimiento escandaloso, se ira al carajo. Inconcebiblemente, no ocurri nada, en parte porque el fin del mundo no es lo que era y en parte porque Espaa no exista. As lo haba asegurado tambin Rajoy unos das antes sin que nadie le prestara atencin. Este hombre, dijo refirindose a Zapatero, ha borrado a Espaa del mapa. Y no la haba borrado de cualquier manera, sino con la minuciosidad de un psicpata, desmembrndola regin a regin y escondiendo sus extremidades en la nevera, para devorarlas poco a poco. No era todo: un columnista, apenas unos das antes de la fecha del fin del mundo, haba escrito que la capacidad de Zapatero para el Mal (as, con mayscula) careca de lmites; otro, que era un tontiloco al que atribua sin embargo poderes especiales para acabar l solo con el Estado de derecho. Uno ms lo compar con Harry Potter, asegurando que viva, junto a su mujer e hijas, rodeado de bhos. Alguien nos advirti de que sus formas suaves ocultaban a un lobo sediento de sangre. Un profesor, no recordamos ahora mismo de qu materia, lo describira como un hombre resentido, simulador, visceral, con obsesiones polticamente inconfesables. Rajoy, solo o en compaa de otros, haba dicho de l una y otra vez que era un inconsistente, un tonto, un intil, un bobo, un incapaz, un acomplejado, un cobarde, un prepotente, un mentiroso, un inestable, un desleal, un perezoso, un pardillo, un irresponsable, un revanchista, un dbil, un arcngel, un sectario, un radical, un chisgarabs, un maniobrero, un indecente, un loco, un hooligan, un propagandista, un visionario, un chapucero, un excntrico, un disimulador, un estafador, un agitador, un fracasado, un triturador constitucional, un malabarista, un mendigo de treguas, un traidor a los muertos Haba asegurado que no tena programa, que no tena equipo, que no tena proyecto, que no tena ideas, que no tena agallas (el buen gusto le impeda aadir que no tena pilila). Pese a tantas y tan graves carencias, se le atribuan empeos heroicos, como el de pretender ganar la Guerra Civil con setenta aos de retraso. El domingo anterior a este martes negro, una caricatura del diario El Mundo mostraba a Zapatero regando una planta (la de la paz) con las aguas fecales procedentes de una manguera que sala de una alcantarilla. La manguera estaba dibujada de tal forma que pareca al mismo tiempo la cola de una rata estratgicamente colocada en el cuerpo del presidente del Gobierno. Se sugera as que reinaba en las cloacas, como uno de los ms clebres enemigos de Batman y de Robin. Este presidente, escriba un catedrtico en Abc, adolece de una inanidad intelectual indisimulable, casi espectacular. lex VidalQuadras, en La Razn, le atribua el empeo de resucitar el clima cainita de la II Repblica. Santos Juli escriba en EL PAS: Hay que mirar muy atrs para encontrar un presidente de pensamiento tan dbil, pero tan rebosante de lo que, a falta de mejor definicin, acostumbramos a llamar instinto de poder. Jos Garca Abad atribua a Felipe Gonzlez la siguiente frase, referida a Zapatero: ste sigue con su idea Que no pasa nada Que no pasa nada Y se nos cae el invento. Est loco. Si tuviramos que hacer una relacin de los calificativos (con frecuencia contradictorios) aplicados a Jos Luis Rodrguez Zapatero desde diferentes sectores y a lo largo de estos dos aos de Gobierno, necesitaramos un volumen de la Espasa. Y ello sin contabilizar los lanzados desde las manifestaciones de la derecha que sali a la calle en varias ocasiones, unas a favor del matrimonio (cuya destruccin, junto a Espaa y el Estado de derecho, era uno de los objetivos de Zapatero); otras, a favor de Dios (que, increblemente, estaba perdiendo la batalla tambin frente a este individuo de formas educadas), y, otras, en contra de su poltica antiterrorista, pues llevbamos ya tres aos sin muertos, dos de los cuales se podan imputar, evidentemente, a su gestin. Asimismo, durante este periodo se haba derogado una norma no escrita, dictada por Aznar y aceptada por las fuerzas polticas y la ciudadana, segn la cual el responsable de un crimen era el criminal. Ahora, si alguien lanzaba un cctel molotov contra un cajero automtico, el responsable era, indefectiblemente, Zapatero. En cuanto a los

comunicados de la banda, gozaban tambin, al contrario de lo que ocurra en otras pocas, de ms credibilidad que los del Gobierno. Si el 11-M se calificaba de miserables a quienes crean a Otegi en vez de al ministro del Interior, ahora los miserables eran quienes crean al ministro del Interior en vez de a Otegi. Lo que decan ETA o Batasuna iba a misa. Y, hablando de misas, hasta los obispos, que no se haban manifestado jams, nunca, por nada, pese a las imperfecciones del mundo, abandonaron ostentreamente (cortesa de Gil y Gil) sus palacios y tomaron las calles con sus gafas de sol para rasgarse las vestiduras frente a las cmaras de la tele. Entre unos y otros, haban convertido a Zapatero en un superhroe inverso, en un canalla, si ustedes quieren, pero un canalla con cualidades sobrenaturales contra el que no haban aparecido un Batman, un Supermn, ni siquiera un Hombre Araa capaz de hacerle frente. Las fuerzas del bien, representadas por Rajoy, Acebes y Zaplana (tres flojos), slo podan rezar el rosario y encargar novenas frente a una poblacin que pareca anestesiada. Tanto era as que Zapatero ni siquiera necesit defenderse de la evidencia de haberse puesto al servicio de ETA. Ms an, orden a su gente que no respondiera a aquella imputacin que, de ser cierta, constituira un delito de colaboracin con banda armada. Cuando la tarde del 6-06-06 Rajoy anunci en el Congreso que daba por rotas las relaciones con el Gobierno de Espaa, Espaa, Espaa, el presidente del Gobierno subi a la tribuna de oradores y le respondi con educacin, con cortesa, con amabilidad, invitndole una y otra vez a sumarse al resto de la Cmara para terminar con la violencia. Por no responder, Zapatero no respondi ni a Esperanza Aguirre, que ese mismo da le ech en cara que an no hubiera pedido perdn por los Gulag de Stalin. Zapatero le poda haber contestado que Manuel Fraga, felizmente reinsertado sin haber pedido perdn por sus crmenes, fue uno de los colaboradores ms activos de la banda armada de Franco antes de presidir el PP. En lugar de eso, call y orden a los suyos tender puentes con el adversario. Al da siguiente, un Jos Blanco lvido, si se me permite la redundancia, peda pblicamente disculpas al PP si se le haba ofendido en algo. Un hombre del que se afirmaba simultneamente que era listo y tonto, grande y pequeo, alto y bajo, ingenuo y malicioso, bondadoso y perverso, vanidoso y humilde, calculador y visceral, etctera, era, literariamente hablando, un mito. Y con la actitud sobrecogida del que espera a un mito le aguardaba yo la maana del domingo 21 de mayo en el helipuerto del palacio de la Moncloa, para acompaarle a Barakaldo, donde dara un mitin. Aunque haban anunciado que las temperaturas a medioda seran altas, ahora haca un fresco que combatamos frotndonos las manos mientras bamos de un lado a otro de la pista. En esto, apareci un coche con los cristales ahumados del que descendi un individuo normalmente constituido, con expresin de sueo. Al darle la mano, observ que se haba dejado al afeitarse tres o cuatro pelillos de difcil acceso debajo de la nariz y que tena un pequeo derrame en el ojo derecho. Costaba creer que se tratara de Jos Luis Rodrguez Zapatero, pues no se adverta en l ningn atributo sobrenatural. O sea, que mucho ruido y pocas nueces. Aunque, para ruido, el que haba dentro del helicptero de las Fuerzas Armadas que nos traslad a Torrejn, donde tomaramos una aeronave. El viaje desde Moncloa a la base area apenas dura 10 minutos, pero resultan inolvidables por el estruendo de las aspas y tambin por el olor a gasolina, que coloca mucho, una cosa por otra. Le pregunt a Zapatero si el helicptero de Bush sera tan agresivo y me dijo que no estaba seguro, pero que crea que no. Luego fingimos mantener una conversacin, pues aunque ni yo le oa a l ni l a m, sonreamos mucho y asentamos sin parar como cuando hablas con alguien cuyo idioma no entiendes y no te atreves a decrselo. De vez en cuando, mirbamos por la ventanilla. Madrid tena el aire caracterstico de un domingo por la maana, sin trfico, sin humo, sin nervios: un mundo de caf con leche y peridicos desplegados sobre las mesas de las primeras terrazas veraniegas. Le pregunt qu iba a decir en Barakaldo, donde los socialistas celebraban el Da de la Rosa, y me dijo que iba a dar un par de titulares. Ya he aprendido a dar titulares aadi con irona. Al principio crea que bastaba con dar ideas. Pero me decan que no, que haba que dar titulares. De modo que l se dedic a lo suyo y yo a lo mo. Pero tuvo ms xito l en lo suyo que yo en lo mo, pues triunf en el mitin, donde la gente se mat a aplaudirle, y logr ser cabecera de todos los telediarios. Yo, en cambio, no di con ningn signo que delatara su alianza con los poderes infernales. Y despus de triunfar, en vez de quedarse a comer con los amigotes, volvi a casa, para pasar el resto del domingo en familia. Todo muy decepcionante, incluido el discurso con el que arrebat los aplausos,

en el que no insult a nadie ni se cag en nada ni ridiculiz a sus adversarios. Record con emocin a los muertos, dijo que los valientes son los que usan la palabra, pues slo el miedo recurre a la fuerza, y tras lanzar un mensaje de esperanza a los asistentes, asegurndoles que lo iban a conseguir, que iban a ver el final de la violencia, anunci que a lo largo del mes de junio acudira al Congreso para anunciar el principio de los contactos con ETA. Todo en un tono muy civilizado, muy reflexivo, asegurando que la frmula para obtener resultados era una combinacin de paciencia democrtica ms valenta. Ya en el avin, durante el viaje de vuelta, decid meter el dedo en una zona de su biografa sobre la que sabemos poco. Rodrguez Zapatero fue diputado por Len durante 20 aos. Eso quiere decir que pasaba prcticamente la mitad de la semana en Madrid, completamente solo, alejado de su familia y sin nadie que le controlara. Era como vivir una vida dentro de otra. Sabemos a lo que se dedicaba en la vida de afuera. Pero en la de dentro? Adnde iba por las tardes, al salir del Congreso? Qu haca al llegar al apartamento o al hotel? Qu libros haba en su mesilla? Qu pensaba cuando se despertaba en medio de la noche y durante una fraccin de segundo no saba si estaba aqu o all? Cmo imaginaba que sera el resto de su vida? Cmo, el resto de la nuestra? La historia de la literatura est llena de individuos que en situaciones semejantes se aficionan al satanismo, al bricolaje, a los burdeles o a la investigacin sobre el movimiento continuo. Convencido an de encontrarme frente a un mito, me dio por imaginar que durante aquellos aos le haba ocurrido algo esencial que explicara, de un lado, la existencia de sus superpoderes, y, de otro, el hecho de que los dedicara a la propagacin del mal. Pero me quit la idea de la cabeza enseguida. Dijo que no le haba ocurrido nada esencial durante aquellos aos. Haba llegado a Madrid, desde Len, con lo esencial puesto. Aadi que paraba siempre en hoteles, porque la idea del apartamento le desagradaba, y que su dedicacin al Parlamento era tal que no le quedaba tiempo para otra cosa. No era un diputado conocido, pero s reconocido, pues echaba muchas horas en el despacho y trabajaba bien, segn los cronistas parlamentarios de la poca. Cuando sala, era, por lo general, de noche, y o bien se iba a cenar con los compaeros o bien se meta en un cine de la Gran Va. Al salir del cine, entraba en el VIPS, tomaba algo y compraba la prensa del da siguiente, con la que se iba al hotel como un nio con zapatos nuevos. Recuerda, el de leer la prensa del da siguiente antes de acostarse, como uno de los grandes placeres de la poca. Intent extraer alguna conclusin sobre esta aficin a sacar unas horas de ventaja a sus contemporneos, pero tampoco me ayud. En vez de alimentar el mito, como Dios manda, se empeaba en destruirlo, comportndose como un sujeto normal. As las cosas, la conversacin comenz a languidecer. Me pareci, sin embargo, que miraba por la ventanilla del avin con expresin nostlgica, como si se acordara de algo perdido o muerto. Se trataba de una expresin que ya le haba visto en el coche oficial. Estuvo de acuerdo conmigo en que echaba de menos aquellos das en los que poda caminar solo por la calle, un placer del que no haba vuelto a disfrutar desde que ganara el congreso de su partido. Tal vez, cuando se asomaba al mundo por la ventanilla, contemplaba una versin de s en la que continuaba siendo un desconocido que compraba la prensa del da siguiente en VIPS. Tal vez se vea saliendo del cine, caminando, Gran Va abajo, hacia uno de los hoteles el Prado, el Suecia, el Carlton, el Ingls que entonces frecuentaba. Tal vez se imaginaba entrando en la habitacin, quitndose la chaqueta y la corbata. Podemos verlo sentado en el borde de la cama, telefoneando a su mujer, para ver cmo estaba todo por Len. Dice que s, que llamaba mucho a su mujer, varias veces al da. Por lo dems, no le molestaba estar solo. Siempre ha apreciado un cierto grado de soledad. El avin de las Fuerzas Armadas en el que viajbamos tena, pese a sus comodidades, un aire un poco cuartelero. Las almendras y la cerveza que nos sirvieron saban a cantina. No se puede ganar una cosa (ni las elecciones) sin perder otra. Se lo coment a Zapatero y me dijo que la vida era as, una curiosa mezcla entre la nostalgia y la esperanza. Cuando naci mi hija mayor, por ejemplo, yo estaba asistiendo al declive de mi partido. Una cosa muere y nace otra. Un primo carnal mo, al que mi padre quera mucho, muri a los nueve aos, cuando yo estaba a punto de nacer. Y mi madre falleci cuando tomaba las riendas del partido. La muerte y la vida van juntas. Siempre es as. Sent mucho lo de mi madre porque nadie, como ella, habra disfrutado tanto de esta poca. Yo era su ojito derecho aadi rindose con un punto de malicia.

Nos despedimos en Moncloa, despus de otra sobredosis de gasolina y ruido, y yo me fui a casa completamente decepcionado. No haba conseguido ver al diablo ni al arcngel ni al brujo ni al psicpata que, de acuerdo con mi documentacin, habitaban sucesiva o simultneamente en el cuerpo de ese hombre. Pero s haba dado titulares, pues tambin los peridicos del da siguiente abrieron con sus palabras en el mitin de Barakaldo. Jos Luis Rodrguez Zapatero lleva dos aos gobernando, pero parece que lleva quince debido a la velocidad diablica (nunca mejor dicho) que ha impreso a su legislatura. Trabaja con la tenacidad de un aficionado al bricolaje y llega con el destornillador a todas partes. A la rapidez con la que cumpli la promesa de traer las tropas de Irak, se sum la creacin de un Consejo de Ministros paritario desde el que ha sacado adelante la ley contra la violencia de gnero, la de igualdad, la de matrimonios homosexuales, la de dependencia, la del tabaco, la de reproduccin asistida stas son algunas de las ms conocidas, porque afectan a la vida cotidiana de grandes colectivos y han acaparado la atencin de los medios. Pero tambin en lo aparentemente pequeo se percibe la actividad del destornillador. As, durante este tiempo se ha suprimido la tartamudez como causa de exclusin en el acceso al empleo pblico; se ha incrementado en un 30% la insercin laboral de personas con discapacidad; se ha aprobado la ley que reconoce la lengua de signos (una antiqusima reivindicacin del colectivo de sordos) y la de asistencia gratuita jurdica a personas con discapacidad. Ha mejorado la ley del divorcio (ya no es necesario que haya un culpable) De entre sus perversas pasiones, la de la igualdad es la que ms le obsesiona y a la que ms tiempo dedica. Lo curioso, con todo, no es que Zapatero d la impresin de gobernar desde hace quince aos, sino que Rajoy parece que lleva treinta aos en la oposicin. Y al da siguiente de haber perdido el ltimo debate sobre el estado de la nacin pareca que llevaba treinta y uno. Ni los propios socialistas comprendan muy bien qu le haba ocurrido al que pasa por ser el mejor orador de la Cmara. La justificacin ms extendida era que Rajoy haba perdido por negarse a hablar de terrorismo. Pero esa justificacin resultaba terrible, pues confirmaba la idea, muy extendida, de que si al PP le quitas ETA se queda sin discurso. El 31 de mayo, segunda jornada del debate sobre el estado de la nacin, consegu un pase especial para moverme a mis anchas por el Congreso. A las nueve en punto me encontraba en la tribuna de invitados. Mir hacia abajo y no vi a nadie, excepto a Zapatero y a Mara Teresa Fernndez de la Vega, recin duchados y planchados los dos. Enseguida apareci Marn y tres o cuatro parlamentarios ms. Poco a poco, la marea subi y a eso de las once haba media entrada. El segundo da del debate carece del morbo del primero, pero es excelente para apreciar el estado de nimo de los grupos. La Cmara tiene la forma de un vaso en cuyo borde superior se encuentra la tribuna de invitados. Lo que se vea al mirar hacia abajo desde ese borde eran los restos del naufragio del grupo parlamentario popular. Los escasos asistentes de esa formacin flotaban a la deriva entre un desolado mar de sillas. Record un verso de Virgilio, en La Eneida: Aparent rari in gurgite vasto (aparecen pocos nufragos en el vasto mar). Al medioda entr en escena Rajoy, braceando penosamente hacia su escao, que se haba convertido en un resto de la embarcacin con el que mantenerse a flote. Mientras el orador de turno hablaba, algunos de los que haban naufragado con l se acercaban nadando al pecio del dirigente popular e intercambiaban algunas palabras antes de regresar a su pedazo de madera. Leyendo los peridicos, te dabas cuenta de que lo nico que haba hecho Zapatero para ganar el debate haba sido poner enfrente de Rajoy un espejo. A cada crtica del dirigente popular, Zapatero le haba respondido recordndole lo que hizo el PP, cuando gobernaba, en esa materia. Finalmente, le dio la puntilla con una frase capica muy apropiada para las vsperas de un Apocalipsis fallido: Es usted, seor Rajoy, un profeta del desastre, pero un desastre como profeta. Punto y aparte. Tras echar una cabezada en mi silla de la tribuna de invitados (un periodista de La Vanguardia me pill y lo public en su crnica), poco antes de la hora de la comida me acerqu a la zona del Gobierno, colndome en el despacho del presidente sin pedir permiso, a ver qu pasaba. No pas nada. Lo encontr tomndose unas almendras con coca-cola en vez de sorprenderlo esnifando una raya de coca. Cog una almendra del platillo, para analizarla ms tarde, y le pregunt sagazmente cmo se encontraba (no lo puedo remediar, soy un tipo incisivo). Me dijo que el debate sobre el estado de la nacin era un poco agotador, como jugar dos partidos de ftbol seguidos, pero se senta en forma. Le

pregunt entonces cmo se explicaba el costalazo de Rajoy y me dijo que un debate de esas caractersticas no se pierde o se gana porque tengas una buena o una mala tarde, sino porque hayas entrenado durante todo el ao. Y Rajoy aadi ha venido sin entrenar. Se pas el primer ao de oposicin hablando del 11-M y lleg al segundo sin respiracin, y muy averiado respecto al Estatuto cataln. Su problema, ahora se ha visto, es que slo tena una oportunidad y se la ha jugado a la desesperada. En poltica las cosas no pasan porque s. La poltica tiene una lgica aplastante. Se ha cado porque se tena que caer. En ese momento le llevaron la comida, y, aunque no me pidi que me marchara, lo hice por iniciativa propia, para aflojar un poco la presin y que se confiara. Tarde o temprano lo descubrira metindose un pico de herona o hablando con Luzbel. Pasaban de las dos de la tarde y a las cuatro comenzaba de nuevo el debate. Pero no me fui lejos. Sal al pasillo y estuve merodeando por los alrededores del despacho, a la espera de alguna seal. Todo el mundo, excepto las secretarias del presidente, que pidieron unos bocadillos, se haba ido a comer. No haba moros en la costa, con perdn. En esto, escuch la voz de Zapatero, a travs de la puerta del despacho que daba al pasillo. Hablaba por telfono con alguien. Pegu el odo, convencido de que le iba a sorprender pactando con Josu Ternera el modo en que el Gobierno entregara las armas a ETA, pero estaba resolviendo un asunto domstico, algo relacionado con sus hijas. Me sorprendi que un tipo empeado en acabar con la familia tuviera aquellas preocupaciones, pero lo cierto es que ya empezaba a dudar de todo. Por la tarde, cuando termin el debate sobre el estado de la nacin, lo acompa a Moncloa. Esa noche daba una entrevista en directo para un programa muy conocido de la televisin catalana. Su equipo estaba preocupado, pues poda ser el remate a dos das demasiado intensos. Pero no pas nada. Zapatero lleg, se dio una ducha, se fotografi con las maquilladoras, habl por el mvil (es un vicioso del mvil), dio la entrevista, y aqu paz y despus gloria. Tras despedirlo a la puerta de su casa, un coche me llev a la ma. En la radio haba una tertulia de periodistas. Escuchndolos, daba la impresin de que quien haba ganado el debate haba sido Rajoy. Como tengo complejo de inferioridad, estuve a punto de dudar de mis sentidos. Al llegar a casa, en vez de acostarme, entr en Internet y revis atentamente los titulares de la prensa de ese da y del anterior, advirtiendo de sbito la falta de apoyos mediticos de Zapatero. Los peridicos de la derecha apoyaban sin excepcin a Rajoy, intentando rebajar la magnitud de su descalabro, cuando no negndola, pero no haba uno slo que aplaudiera la actuacin de Zapatero. Comparado con Aznar, que, adems de manipular sin rubor los medios pblicos, cre con el dinero de todos los espaoles un gigantesco grupo meditico a su servicio, Zapatero se encontraba, desde el punto de vista meditico, desnudo. En parte, por voluntad propia, pues ni siquiera haba intentado utilizar los medios pblicos, como si no los quisiera o no diera importancia a su influencia. Esto puede chocar con una idea muy instalada segn la cual hay una prensa que es mera correa de transmisin de sus iniciativas, pero basta repasar con cierta objetividad los titulares de estos dos aos, as como los artculos de opinin, para comprobar lo que decimos. Hay, desde luego, unos medios que estn ms cerca de los planteamientos del PSOE que de los del PP, pero la figura de Zapatero no goza, ni de lejos, de los favores de los que goz en su da Felipe Gonzlez ni de los que disfrut Aznar. Pens: Zapatero pertenece a una generacin cuyos hermanos mayores forman parte de la del 68, caracterizada por ser una generacin tapn. La generacin del 68 siempre ha mirado con cierta displicencia a la del 80, cuyos componentes no se haban tenido que enfrentar al franquismo, no haban sufrido la clandestinidad, no haban ledo los mismos libros (quiz ni siquiera haban ledo). La gente del 80, desde el punto de vista de la gente del 68, eran unos flojos. No estaban politizados, no eran agresivos, pedan las cosas por favor y, en vez de asesinar a sus hermanos mayores, los haban observado siempre con admiracin. Se me ocurri que quiz la indiferencia, cuando no la hostilidad, con la que Zapatero era tratado en los mismos medios que tanto haban protegido a Gonzlez se explicaba en trminos generacionales, y llam a Jos Andrs Torres Mora para comentrselo. Jos Andrs Torres Mora es socilogo y diputado del PSOE por Mlaga. Pertenece a la generacin de Zapatero y fue su jefe de gabinete desde que accedi a la secretara general del PSOE hasta que gan las elecciones. Su despacho, que se encontraba al lado del de Rodrguez Zapatero, estaba lleno de libros de teora poltica. Si pasabas por all, salas con tres o cuatro manuales de republicanismo debajo del brazo. Torres Mora habla como si hubiera alguien durmiendo, en un murmullo. Al principio ni le

escuchas porque te parece mentira que de unas maneras tan sosegadas pueda salir algo medianamente agudo. Pero si prestas un poco de atencin, resulta que pronuncia una o dos frases afiladas por minuto. Me confirm, desde la sociologa, que las dificultades de Zapatero con los medios se explicaban en clave generacional. La generacin de Felipe Gonzlez aadi tiene un gran relato sobre s misma, un relato pico. Nosotros somos una generacin sin relato. Ms an: nuestra generacin no hace relato, no relata, no escribimos, no hay cosas nuestras. No estuvimos detenidos, no conocimos el mayo del 68, no contribuimos a construir una democracia que aprecibamos, pero en la que no haba sitio para nosotros, pues cuando intentamos irnos de casa, no haba un mercado laboral en el que refugiarnos. No podamos ser ciudadanos porque no se puede ser ciudadano en casa. Se es ciudadano en la calle, en el trabajo, en el gora, en el Parlamento. Sin embargo, y como dijo Zapatero en su da, nuestra lengua materna es la democracia. Por eso entendemos a la generacin de Felipe mejor que ella a la nuestra. Nosotros, para salir adelante, nos hemos tenido que mover en ngulo ciego de la sociedad. Adelantamos a Bono en el congreso del PSOE por ese lado, lo mismo que a Aznar. Ni Bono ni Aznar se lo podan creer, porque ni nos haban visto llegar. Y no necesitamos a los medios como los necesitaron Felipe o Aznar porque nosotros conectamos con el ciudadano gracias a la fuerza que nos da creer en lo que decimos. Esa fuerza nos conecta con el mundo. En ese sentido, Zapatero inaugur una tendencia nueva cuando hizo, desde la oposicin, su primer debate sobre el estado de la nacin. En vez de dirigirse a los periodistas, se dirigi a los ciudadanos. El resultado fue que los peridicos dijeron al da siguiente que haba perdido el debate. A los pocos das, la encuesta del CIS lo dio como ganador. Por qu se equivocaron los medios? Porque estaban en manos de una generacin que no le entenda. Nosotros creemos en las palabras que decimos; esto nuestro no es un experimento de laboratorio, sino una conviccin. En ese sentido, la generacin de Felipe fue una generacin antipoltica, muy pragmtica, pero antipoltica. Les estamos muy agradecidos porque modernizaron Espaa y nos colocaron en Europa. Pusieron las bases para convertir a este pas en lo que es. Pero eran antipolticos en el sentido de que tendan a separar el pensamiento de la accin. Separar el pensamiento de la accin significa que unos piensan y que otros actan, y los que piensan no hablan con los que actan, no hay dilogo. Eso equivale a expulsar el pensamiento democrtico con la coartada de que hay una verdad poltica preexistente al debate. Nosotros creemos que la realidad social es el punto de partida y que el acuerdo es el punto de llegada. Somos una generacin de polticos porque estamos convencidos de que las decisiones mejoran cuanto mayor es la obligacin pblica de explicarlas. Creemos que hay que devolver el poder al demos, al pueblo, y eso los ciudadanos lo perciben sin necesidad de grandes estrategias de comunicacin. Lo que hace fuerte a Zapatero es su apoyo social. Conecta con la gente, no con los medios. De otro lado, nosotros hemos sido con la generacin de nuestros mayores ms generosos que ella con nosotros. Tenemos en el Gobierno a Mara Teresa Fernndez de la Vega, a Rubalcaba, a Solbes. Y tuvimos a Bono Mi siguiente cita con Zapatero era el domingo 4 de junio (estaba empeado en hacerme trabajar los domingos). Le acompaara a Lleida, donde participara en un mitin a favor del s en el referndum sobre el Estatuto cataln. Zapatero estaba ilusionado con ese viaje porque iramos en el AVE de Cascos, un tren de alta velocidad paradjico (va despacio). Cuando viajo de una ciudad a otra, siempre veo las cosas desde el helicptero o desde el avin me dijo. El AVE me permitir verlas al nivel de suelo. Se equivocaba: nada ms entrar en el vagn lo condujeron a un departamento con aspecto de caja fuerte en el que los asientos estaban colocados de espaldas a las ventanillas. Siempre impidiendo que vea usted la realidad le dije. As son las cosas respondi resignado, abriendo un peridico. A m me vena bien aquella especie de caja fuerte porque no le permitira distraerse con el paisaje. Aunque el departamento estaba preparado para cuatro personas, bamos l y yo solos, uno enfrente del otro. Es muy difcil quedarse a solas con un presidente de Gobierno. Ahora es la ma, pens observndole los tobillos, para ver si tena pies de cabra, uno de los sntomas que delatan la presencia del diablo. Pero advert, pese al filtro de los calcetines, que los tena normalmente conformados. Por lo dems, estaba alegre, descansado, bromeando sobre s mismo con aciertos surrealistas.

Hoy me he levantado delgado dijo porque ayer nad mucho y cen poco. Como no haba manera de que se comportara como un mito para darme una satisfaccin y resolverme de paso el reportaje, le pregunt cmo se defenda del proceso de mitificacin al que estaba siendo sometido por sus adversarios, pero tambin por la gente ms cercana a l, que lo adoraba. Me dijo que no corra ningn peligro de creerse las exageraciones de los amigos ni las de los enemigos, que eso les ocurra a los que tenan ms pasin por el poder que por la poltica. Pero mi pasin aadi es la poltica, no el poder. Eso explica tambin su relacin con los medios? le pregunt tras hacerle partcipe de mis conclusiones (y de las de Torres Mora). En parte, s. Los medios son una forma de hacer poltica desde el poder, porque quieren poder, pero no quieren transformar la sociedad. Tienen los medios alguna vocacin transformadora, de cambio? Tiene mucho ms afn de cambio la ciudadana. Por eso, yo trabajo cada da ms pensando en los ciudadanos que en los periodistas, tanto en mi forma de actuar como en la de comunicar. Y esto constituye un acto de fe democrtica. La fe en la democracia informa cada acto de mi vida. La idea es que mandan los ciudadanos. En mi campaa electoral dije varias veces que me propona quitar poder a los poderosos y entregrselo a los ciudadanos, y a eso es a lo que me dedico. El nico poder que tiene el 90% de los ciudadanos es su voto, cada cuatro aos. Los poderosos, en cambio, votan todos los das. Y esta conviccin hay que llevarla a todas partes. Te voy a poner un ejemplo muy claro, el de la energa nuclear, que va a provocar un debate muy importante. En nuestro programa, que coincida con un deseo muy fuerte de la ciudadana, se inclua la reduccin de centrales. Ya hemos cerrado una. Es evidente que hay problemas de energa, y que quiz aumenten por el precio del petrleo. Pues bien, nosotros, en ese contexto, vamos a hacer un calendario de cierre de centrales. Esto va a generar mucha polmica porque la mayora poltica, estoy seguro, va a apostar por la energa nuclear. La energa nuclear es la respuesta sencilla. Yo, sin embargo, creo que hay que hacer crecer las energas alternativas. Y eso, cuando lo haces por conviccin, trasciende, con independencia de lo que digan los medios. Los ciudadanos desconfan con razn de la energa nuclear porque no est resuelta la seguridad ni est resuelto el problema de los residuos. Adems, una cultura que contempla un lmite a la energa nuclear es una cultura que pone freno tambin a los proyectos militares. No slo tenemos Irn como problema. Hay otros pases que van a caer en esa tentacin. Siempre se empieza con fines civiles y de ah se pasa a los militares. Al hablar, inclina el cuerpo hacia m e invade con frecuencia mi burbuja. Cuando algo de lo que dice le entusiasma, me golpea la rodilla, para subrayarlo. En las pausas, echa el cuerpo hacia atrs, hasta alcanzar el lmite del respaldo y desde all me observa como el pintor observa una pincelada de su cuadro. Ms que hablar al interlocutor, lo utiliza como un lienzo sobre el que dibuja apasionadamente sus ideas. Da la impresin de que puede ver el efecto que han producido dentro de su cabeza. Despus de valorar ese efecto, adelanta otra vez los brazos y el cuerpo hacia el oyente, rompe de nuevo su burbuja, le mira francamente a los ojos y vuelve a la carga poniendo ms conviccin o ms matices o ms datos, todo ello en funcin de unos clculos que ha llevado a cabo mientras te observaba. No se advierte en l ninguna afectacin, ninguna reserva, ninguna distancia. A los diez minutos te olvidas de que ests hablando con el presidente del Gobierno. Yo est diciendo ahora procuro cumplir cada da mi compromiso con los ciudadanos porque eso es lo nico que me preocupa. De hecho, el grado de cumplimiento de nuestro programa, cuando termine la legislatura, va a ser espectacular. Ya lo es a dos aos vista. Quiz el grado de reconocimiento de los medios no est a la altura del grado de cumplimiento, pero a m me parece bien que sea as, porque no estamos aqu para que los medios nos halaguen, sino para cumplir el mandato de los ciudadanos. A veces, en el Consejo, algn ministro se queja de que los telediarios de TVE no nos tratan bien. Y yo les digo que hemos ganado las elecciones para esto, para que los telediarios de la televisin pblica sean, al fin, independientes. Si quieres que te traten mejor, hazlo mejor. A m las satisfacciones ms grandes no me las producen los aplausos, sino el hecho de ver a los dems felices. Un hombre en el poder no es un hombre en su destino. Lo que importa es el destino del pas al que sirve. En eso consiste la visin republicana de la vida. La norma es muy sencilla: austeridad con uno mismo y generosidad con los dems.

Al observar que est El Mundo entre los peridicos que acaba de hojear, le pregunto si no le ha molestado la caricatura citada ms arriba, en la que se le tacha de rata de albaal. En absoluto. Estas cosas no me llegan asegura sonriendo. Y cuanto ms alejadas estn de la realidad, menos me llegan. Qu le llega entonces? Qu le emociona? Me emocionan, por ejemplo, los subsaharianos. El problema de la inmigracin ocupa mucho mi pensamiento porque vivo respecto a l en una contradiccin absoluta. S que no podemos dejarles pasar, pero mi deseo sera ofrecerles trabajo a todos. Y tenemos que encontrar frmulas para resolver eso. Tambin me preocupa mucho la generacin de los llamados mileuristas. Por eso, al debate sobre el estado de la nacin llev una serie de medidas dirigidas a estas personas. Un pas tan rico como Espaa ha de tener a esta generacin, que representa el arranque del siglo XXI, absolutamente comprometida con el proyecto poltico del futuro. Dentro de quince aos sern ellos lo que tengan que cambiar el pas, y no ser posible si no les hemos hecho sentir afecto por lo pblico. Hoy tienen poco afecto porque, perteneciendo a una generacin mejor formada que la ma, encuentran dificultades para salir a la vida. Y el problema no es que tengan que esperar cinco o seis aos para acceder a un piso, que lo es y estamos trabajando en ello, el problema es que nosotros no nos podemos permitir el lujo de que las ideas con las que esa generacin va a cambiar el mundo lleguen a la sociedad con cinco o seis aos de retraso. Me gustara que esa generacin estuviese tan politizada como lo estuve yo. Yo senta tanta pasin por la poltica como por mi mujer. Crea tanto en ella como en mi mujer. Yo sent que la democracia del 78 estaba hecha para mi generacin, para m, que voy a pasar, al contrario de mi padre, el 80% de mi vida en democracia. Yo soy la primera generacin que ha disfrutado de Espaa. Tena 16 aos cuando las primeras elecciones. Iba con mi hermano por Len repartiendo propaganda de izquierdas porque tenamos la impresin de habernos ligado a la chica ms guapa del mundo, que era la democracia. Y esa creencia nos salv. Por eso considero tan importante que esta otra generacin sienta tambin afecto por lo pblico, que crea en la poltica, en la democracia. Y lo est consiguiendo? Claro que s. De hecho, en las prximas elecciones el voto joven va a ser decisivo. Por cierto que, hablando de su hermano, con el que reparta propaganda, creo que tanto l como su padre estaban ms a la izquierda que usted. Mi hermano era del PC, y muy activo, y mi padre haba colaborado con el PC en la clandestinidad. Recuerdo que en mi casa haba una multicopista de esas. Cmo se llamaban? Vietnamitas? Eso es, una vietnamita. Pero mi padre ya vot al PSOE en el 77. Marx es un extraordinario pensador y un excelente analista del capitalismo. Pero le falta reflexin sobre la democracia. El monopolio econmico produce efectos negativos. El origen de la izquierda se encuentra en los valores de la Revolucin Francesa, que es una revolucin ciudadana porque se enfrenta a quienes en esos momentos monopolizan el poder: la nobleza y el campesinado. De ah salen todos los valores de la izquierda. Lo malo es que habitualmente se piensa ms en trminos de poder que de democracia. Quienes piensan que al poder se puede llegar de cualquier manera (a travs de la lucha armada, por ejemplo) tambin piensan que se puede ejercer de cualquier manera. Y eso no puede ser. El Muro de Berln fue un argumento excelente para la derecha. Era tan bueno que Berlusconi todava lo utiliz en las ltimas elecciones. Ahora la derecha no tiene fantasmas con los que azuzarnos para ejercitar el poder. Por eso utiliza a Bin Laden. Pero nadie se cree que Bin Laden pueda debilitarnos tanto. No tiene el poder que haba al otro lado del Muro. Lo que da fuerza a un proyecto democrtico es la transparencia, la deliberacin democrtica, el debate. El poder tiene que tener todos los controles del mundo. Cuantos ms controles tenga, mejor. Por eso puse tanto empeo en dar libertad a los medios pblicos Ahora bien, yo creo que los medios deberan aportar ms ideas de cambio. Aportan poco en esa direccin. Y se equivocan, porque un medio de comunicacin puede dar muchas satisfacciones a los suyos, pero carecer de influencia social.

Acaba de hacer frente al debate sobre el estado de la nacin. Dentro de unos das se votar el Estatuto cataln. Adems, ha asegurado que de un momento a otro anunciar en el Parlamento el inicio de los contacto con ETA. No hay una concentracin excesiva de asuntos capitales en muy poco tiempo? La poltica es el control de los tiempos. La poltica es tiempo, mucho ms en una sociedad cuyo volumen de informacin al da es impresionante. Hay que pensar no slo cmo dices las cosas, sino cundo las dices. Siempre hay un margen aleatorio de error, siempre se corre algn riesgo, pero estamos aqu tambin para correr riesgos. Antes de ganar las elecciones, coment con algunas personas que me iba a tocar la tarea de poner fin a ETA, no porque yo tuviera cualidades especiales o porque dispusiera de unos recursos que no hubiera descubierto nadie, sino porque era el tiempo de acabar con ETA. No gan el congreso de mi partido por ser Jos Luis Rodrguez Zapatero, sino porque haba llegado el momento de los Zapateros. Pues bien, ahora ha llegado el momento de desatar este nudo. Si a esa certeza le pones unas gotas de sentido comn y de intuicin (y esto se da por descontado en una persona muy bregada polticamente como yo), lo normal es que las cosas salgan bien. Cuando le recuerdo una idea muy extendida en determinados ambientes segn la cual es ms beneficioso (incluso electoralmente) mantener a ETA como una enfermedad crnica que intentar eliminarla, me dice que ese tipo de anlisis pertenecen a aquellos que aman el poder por encima de la poltica y cuyo deseo es perpetuarse en el poder. Mi experiencia de estos dos aos en el Gobierno aade es que el poder es un buscador incansable de excusas para demorar la solucin de las tareas difciles. Yo no estoy dispuesto a caer en ese vicio. Por eso tomo decisiones cuando creo que es el momento de tomarlas. Evalo los riesgos y mido las consecuencias, desde luego, pero en esta evaluacin jams intervienen clculos electoralistas. No te puedes imaginar hasta qu punto esos clculos pueden retrasar las decisiones importantes. En el problema de ETA, si no hubiera elecciones dentro de dos aos, estaramos todos de acuerdo. Fjate, por ejemplo, en el asunto de las pensiones. Yo llevo 20 aos oyendo que no se pueden subir las pensiones porque el sistema no aguanta. Pues las hemos subido y no slo aguanta, sino que mejora. Si se hubieran cumplido las profecas de los agoreros, el sistema de pensiones habra saltado a mediados de los noventa. Qu ms ha aprendido durante estos dos aos? He aprendido a estimar an ms a la ciudadana comn, en la que hay un verdadero afn de cambio, y a ignorar a los que justifican tanto. Y veo con irona ese aire de superioridad que transmiten algunos como Rajoy: Usted no sabe nada, usted es un insolvente, usted no tiene proyecto, ni equipo ni ideas. Me divierte. Mira, yo no estaba de acuerdo con Aznar, pero Aznar tena un proyecto poltico. Rajoy es como el recuelo del caf. Es un hombre de hace 30 aos, incluso del siglo XIX. No te lo imaginas perfectamente en el casino, pasando la tarde? Cuando llegamos a Lleida, un colaborador se acerca a l y le dice que tiene que bajarse el ltimo del tren. Siempre me tengo que bajar el ltimo o el primero, pero an no he averiguado de qu depende me confa con expresin divertida. A pie de vagn le estn esperando Montilla, Maragall y las autoridades locales. Tras los saludos de rigor, la comitiva se dirige a una sala de la estacin habilitada para un pequeo gape. Antes de llegar a la sala, an en pleno andn, Zapatero ve entre el pblico a un grupo de limpiadoras a las que se acerca, rompiendo el circuito establecido. Son ocho o diez chicas a las que besa y con las que bromea unos instantes antes de preguntar cuntas de ellas son catalanas. Slo hay dos. El resto son inmigrantes. Zapatero registra el dato y contina el recorrido. Dedic gran parte del mitin a los jvenes, a los mileuristas de los que me haba hablado en el tren. Dijo que ellos gobernaran mejor que l porque entenderan su tiempo mejor que l. En contra de la tentacin, tan extendida, de vaticinar que con uno se acaba el mundo, Zapatero asegura siempre que lo mejor est por llegar.

Ese da regresamos a Madrid en avin, desde Zaragoza. Despus de que nos sirvieron las almendras y la cerveza cuarteleras, le dije si pensaba a veces en el da que dejara de gobernar y si no le daba miedo salir mal de La Moncloa, lo que parece que es, hasta ahora, el destino de todos los que han pasado por ella. Lo peor brome no es cmo salen, sino en lo que se convierten despus. Enseguida, cambiando de gesto, como diciendo ahora en serio, aadi: Soy psicolgicamente muy distinto a Aznar o a Felipe Gonzlez. Me veo, una vez que termine esta etapa, tranquilo, trabajando para el Consejo de Estado, ayudando en lo que pueda y, sobre todo, dando algunas clases a los alumnos de Polticas, para decirles la verdad sobre este mundo. No me veo opinando ni intentando dar clases a mi sucesor de cmo se es presidente. Los ex presidentes creen que hay que ensear a ser presidente, lo cual en democracia es absurdo. Hay que aprender a ser presidente, pero no se ensea a serlo. Adems, lo que se aprende sin estudiar no se olvida. Cuando estamos llegando a Madrid, me pregunta si es muy difcil escribir un reportaje. Le miro con desconfianza, dando por supuesto que se trata de una pregunta retrica, pero l pone un gesto de estar a la escucha que me conmueve, de modo que empiezo a mostrarle mi cocina. Cuando llevo un rato hablando, me doy cuenta de lo absurdo de la situacin, pero l contina prestndome una atencin desmesurada. As que le explico cmo reno los materiales, cmo los articulo, cmo intento ponerlos al servicio del sentido Todo ello con una sensacin insoportable de cazador cazado. Zapatero gan el debate sobre el estado de la nacin celebrado los das 30 y 31 de mayo. Segn la encuestas del CIS, a la pregunta de quin cree usted que gan el debate, el 50,2% de los encuestados respondi que Zapatero, frente al 14,3%, que atribuy la victoria a Rajoy. Una goleada que los medios no reflejaron al da siguiente ni de lejos. El 18 de junio, el pueblo cataln dio al Estatuto un s abrumadoramente mayoritario con una participacin escasa, aunque superior a las de otras consultas de este tipo. Y el 29 de junio, por fin, Zapatero anunci en el Congreso el comienzo de las conversaciones con ETA. No le caba en la cabeza, me haba dicho, que hubiera una fuerza poltica que no quisiera participar en este esfuerzo por acabar con la violencia. No poda entenderlo y siempre tuvo la esperanza de recuperar a Rajoy. Por ello demor el anuncio, aunque lo llev a cabo dentro del mes de junio, como haba prometido el da de nuestro primer encuentro, en el mitin de Barakaldo. Para no subrayar la soledad de Rajoy en aquel momento histrico, hizo el anuncio en una comparecencia ante la prensa, en vez de en el hemiciclo, y orden a su gente que no hiciera una sola crtica al jefe de la oposicin ni al PP. Era jueves, da de pleno parlamentario. Qu va usted a hacer ahora? le pregunt al acabar la conferencia de prensa. Irme al pleno a trabajar, es un da cualquiera. Se fue al pleno, se sent en su sitio y logr de este modo impregnar de cotidianidad un hecho histrico. En apenas cinco semanas haba resuelto tres asuntos que poda haber sacado adelante en dos legislaturas sin que nadie se lo reprochara. Jos Luis Rodrguez Zapatero se encuentra en medio de la legislatura y en la mitad de su vida. Le apasiona su trabajo, tiene una vida familiar apacible y un optimismo sin lmites sobre las posibilidades del pas en el que le ha tocado vivir. En los aviones y en los trenes en los que viaja se sigue respirando el mismo ambiente informal que hace dos aos, cuando lleg al poder. La gente del equipo est atenta a sus responsabilidades, pero jams se la ve tensa. Soy me dira para explicarme cmo logra crear esa atmsfera el presidente de la democracia que menos distancia ha marcado con sus subordinados. Soy poco jerrquico, lo que a veces puede parecer anrquico. Nunca he echado a nadie una bronca, jams. Cuando algo no me gusta, me callo. Esa es la mxima reaccin de disgusto que me permito. Es fundamental que la gente se encuentre bien, que sienta que reconoces su trabajo y sabes lo que hace. Me cuentan las cosas tres y cuatro veces, porque yo recibo informacin por vas muy distintas. Jams le he dicho a un colaborador que ya s lo que me quiere contar.

Cuando hace dos aos gan las elecciones, decamos de l que era un enigma. Hoy, en muchos ambientes (tambin fuera de Espaa), es un mito. Entre el enigma y el mito, oculto o protegido por ambos, cabalga un hombre de izquierdas, excepcionalmente dotado para la poltica (que no para el poder) y empeado en cumplir el punto ms importante de su programa electoral: no decepcionar a los votantes. A la hora de cerrar ests lneas, y segn la ltima encuesta del instituto Opina, Zapatero sacaba 20 puntos de ventaja a Rajoy en valoracin ciudadana. Y una parte significativa de los votantes del PP aseguraba preferir que ganara el PSOE. Pero Rajoy continuaba predicando el fin del mundo con una pasin que evidenciaba su deseo de que sucediera, pues slo en un escenario apocalptico poda germinar su mensaje. Continuar

Persecuciones absurdas Levante 23.07.2006 Vi la detencin de Julin Muoz por la tele. El hombre sali de una casa con verja, una casa de ricos, en un cuatro por cuatro (diecisis). Segn unos, sala a desayunar; segn otros, a comprar el peridico. Un coche camuflado de la polica secreta le sigui. Otro coche (suponemos que de la polica tambin) grab al automvil que segua al cuatro por cuatro (diecisis) de Julin Muoz. Todo esto es un poco lioso, pero sucedi como lo cuento. Cuando Julin Muoz haba recorrido una distancia indeterminada, el automvil de la polica se cruz en su camino y lo detuvo con gran aparato propagandstico y cinematogrfico. La carretera qued cortada, como si se estuviese llevando a cabo una accin heroica, pero slo se estaba deteniendo a un chorizo del tres al cuarto, incluso a un supuesto chorizo del tres al cuarto que no hua en un cuatro por cuatro (diecisis). Por qu aquel despliegue? No tenemos ni idea. Si yo hubiera sido el juez o el jefe de la polica (Dios no lo permita), habra dicho a mis subordinados que fuera a casa del chorizo y que lo detuvieran. Cmo? Llamando a la puerta. -Buenas, venimos a detener a Julin Muoz. -Un momentito que ahora le aviso. Pasen y sintense. Como hemos comentado en alguna ocasin, la justicia ha tardado en llegar a Marbella 15 aos. Durante este tiempo se han cometido toda clase de tropelas urbansticas, toda especie de cohechos, todo tipo de corrupciones. Se cometan adems a la vista del pblico. Nos asombamos al balcn y veamos que Marbella era una ciudad sin ley. Y cmo no hay nadie que pare esto?, nos preguntbamos. Ya hemos avisado a la polica, pero debe estar lejos porque tarda mucho en venir, nos respondan. Quince aos, ms o menos, ha tardado en venir. Quiz quieran compensar esa tardanza realizando operaciones espectaculares. Pero nosotros no queremos espectculo, queremos justicia. El espectculo ya lo dar Isabel Pantoja cuando vaya a visitar a su novio. Ustedes limtense a detener y ahrrense las persecuciones a 30 quilmetros por hora, que quedan un poco ridculas. Gracias.

Universidades de verano Levante 25.07.2006 Aznar ha hecho estos das unas gracias sobre la foto de las Azores. No slo no se arrepiente de haber quedado inmortalizado en ella, sino que se vanagloria de que su imagen est ligada a ese instante fundacional en que se decidi invadir un pas a base de mentiras y con resultados catastrficos. Cuando decimos resultados catastrficos, nos estamos refiriendo a los muertos y mutilados civiles, adems de a la destruccin fsica del pas. Tambin podramos sealar la inestabilidad que tal accin criminal llev a esa zona del mundo, que ya era complicada de por s. Pero no pretendemos hacer un anlisis poltico, ni mucho menos, sino sealar que el crimen, pese a lo que creemos, no est mal visto. Est mal visto el menudeo, el asesinato al por menor, el navajazo en la ingle en la esquina de tu calle, el tiro en la nuca. Si asesinas a una persona, pueden convertirte en un monstruo de maldad, y quiz lo seas, pero si asesinas a 20.000 civiles indefensos lo mismo te dan una medalla. Acaso no tenan madre esos muertos? S, pero hemos matado tambin a las madres y a los hermanos, incluso a los cuados, para evitar problemas. Y gracias a eso, lejos de sealarnos con el dedo, nos invitan a acudir a las universidades de verano, donde nos morimos de la risa, ja, ja, ja, por las repercusiones de aquella foto que nos sacamos antes de invadir aquel pas de rabes de mierda. Nadie, a estas alturas, duda que fue una accin criminal. Sin embargo, los autores de la masacre duermen tranquilos. O sea, que si debes seis mil euros a tu banco, tienes un problema. Pero si le debes un milln, el problema es del banco. Con los muertos viene a ocurrir lo mismo. A ms muertos, menos problemas, incluso menos problemas psquicos. Aznar dice que en sus memorias va a hacer una lista de los individuos que le envidian por haber salido en la foto de las Azores. Se lo agradeceremos mucho, para cambiar de acera cuando nos crucemos con ellos. En el mismo peridico en el que le esta noticia vena otra segn la cual el homo antecesor era canbal. No sabemos a quin refera con el homo antecesor, pero no hay que irse tan lejos. Estn aqu, entre nosotros. En las universidades de verano.

Duro destino El Pas 26.07.2006 Como la situacin es un poco difcil de entender, el comunicado del museo la aclara asegurando que se ha llegado al acuerdo de llevar a cabo "la reposicin de las piezas de acero que conforman la escultura Equal-Parallel / Guernica-Bengasi, que se encuentra en paradero desconocido". La verdad es que debera decir: Nos han robado una escultura de 38.000 kilos cuya bsqueda est resultando ms complicada que la de una aguja en un pajar, por lo que hemos decidido realizar una copia exacta, una rplica idntica, un facsmil anlogo. Nada de eso. Vamos a reponer las piezas de acero que forman la escultura etctera, etctera, que se encuentra en paradero desconocido, etctera. Pero a continuacin, ladinamente, aade: "La escultura resultante tendr a todos los efectos la consideracin de original". Pura magia. Nada por aqu, nada por all. Sera usted capaz de adivinar en qu momento la expresin "reposicin de piezas" se ha convertido en "la escultura resultante"? Alguien con esa capacidad para ocultar un hecho evidente -que se va a proceder a la copia de una escultura- puede esconder 38.000 kilos delante de sus narices. O sea, que yo investigara entre los miembros del patronato (es broma, no se envisquen).

Con todo, lo mejor es que ahora vamos a tener dos esculturas, una falsa, pero legal, y otra autntica, pero ilegal. La escultura falsa, pese a su legitimidad, vivir el resto de sus das amenazada por la existencia invisible de su hermana gemela. Duro destino saber que eres original porque lo dice un papel, un acuerdo, un decreto y no porque lo seas de verdad. La escultura robada no tiene papeles, es cierto, pero todo el mundo sabe -quiz ella misma tambin- que es la verdadera. Fantstica metfora en un mundo amenazado por oleadas de sin papeles a los que llamamos ilegales, cuando quiz seamos una copia de ellos.

Complicado El Pas 28.07.2006 He aqu algunas de las combinaciones que se nos ocurren: a) que usted ponga el espermatozoide, su seora de usted el vulo y una mujer de Arkansas, por ejemplo, el tero; b) que usted ponga el deseo, pero que el espermatozoide provenga de un banco, en tal caso, su esposa podra aportar el vulo y el tero; slo el vulo, o slo el tero; c) que su esposa aporte el tero sin haber tenido nada que ver con la formacin del embrin; d) que ni usted haya puesto el espermatozoide ni su esposa el vulo y que el tero se encuentre en Wichita; e) cabe tambin, desde luego, la posibilidad clsica de que entre su seora y usted construyan un embrin que se desarrolle en el tero familiar. El embrin, a su vez, puede haberse formado dentro del cuerpo o en un laboratorio; f) etctera. De momento, creo, los espermatozoides y los vulos (tambin los embriones) son gratis, pero el tero sale por unos 6.000 euros al mes. A esta cantidad hay que aadir los gastos de mantenimiento propios del embarazo, que podran doblar el precio del producto final. Todo esto no es ni bueno ni malo; es raro. Si hace 20 o 30 aos nos hubieran dicho que se podran alquilar teros por catlogo, habramos sonredo con incredulidad. Lo curioso es que en el catlogo no viene la fotografa del tero, sino la de su duea. La gente piensa que la cara es el espejo del tero. Los futuros padres creen que un rostro dulce implica una matriz acogedora, cuando el rostro, de momento, slo es el espejo del alma. Grave error deducir la calidad del tero de las virtudes del alma, pero la biologa y los afectos, en los seres humanos, forman un todo inseparable. As, podra darse el caso de que una mujer que slo hubiera puesto el tero se encaprichara con la criatura que ha crecido en l y estuviera dispuesta a devolver los honorarios percibidos en calidad de alquiler para quedarse con el husped. Tambin hay gente que pone el espermatozoide sin deseo o el vulo sin amor (tales ausencias, aunque no lo parezca, son variantes de la pasin). El caso es que por cada posibilidad orgnica se nos ocurren dos o tres de carcter psicolgico. Las leyes pueden actuar sobre los rganos, pero no sobre los afectos. Quiero decir que todo es muy complicado.

Las formas de morir Levante 30.07.2006 Sadam Hussein prefiere el fusilamiento a la horca, para morir como un hombre de guerra y no como un bandido (dice). Por lo general, se considera que el fusilamiento es ms digno que la horca. La dignidad, en este caso, guarda una relacin proporcional con el sufrimiento. No se trata, pues, de una cuestin de valenta, sino de economa (economa de angustia). A veces me he preguntado qu tipo de muerte elegira yo en un trance parecido. La horca, como la decapitacin, mancha ms al verdugo que a la vctima. Pero no se trata de una muerte agradable, desde luego. La silla elctrica es obra de un perverso. Tiene demasiados prolegmenos, demasiados cables y pocos voltios, pues los condenados tardan siglos en morir. Se ha dado el caso de gente a la que le ha ardido el pelo, pero le ha continuado latiendo el corazn. En cuanto a la cmara de gas, parece tambin mal inventada. Quiz utilizan el gas que no es, pues conocemos relatos de supervivencia espeluznantes. Ahora, en EEUU al menos, tiene mucho predicamento la inyeccin letal. Lo bueno de la inyeccin letal es que la atmsfera en la que mueres recuerda a la de una enfermera. Te matan con una higiene digna de encomio y lo hace un profesional (un sanitario, suponemos). Tambin te puede poner la inyeccin un celador, desde luego, pero seguramente est prohibido. En mi barrio haba un seora que pona inyecciones sin tener ttulo de enfermera. En cierta ocasin se le muri un paciente y fue a la crcel. En el caso que nos ocupa, el celador podra ir a la crcel si el paciente le vive. Para poner inyecciones, como para conducir, hay que tener carn, estar acreditado, poseer una capacitacin. Dirn ustedes que con qu naturalidad hablo de la pena de muerte. No ms que con la que se ejecuta. Si vivimos en un mundo donde matar es normal, tambin debera ser normal que formara parte de nuestras conversaciones. En ese sentido, la peticin de Sadam Hussein se ha colado en el peridico, y en nuestra cabeza, con una naturalidad pasmosa. El horror est siempre al otro lado de la puerta, o al volver la pgina del peridico.

El nombre de las cosas Levante 01.08.2006 La ley de la Memoria Histrica ya no se llamar Ley de la Memoria Histrica, sino Ley de Reconocimiento y Extensin de los Derechos a las Vctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura. Cmo nos referiremos sin embargo a ella? Como Ley de la Memoria Histrica, es decir, la llamaremos como ya se llama. As son las cosas. Si yo les hablo de Francisco Hernando, a lo mejor ustedes no saben a quin me refiero. Pero si digo Paco el pocero, enseguida lo identificarn con ese constructor que ha dado un pelotazo en Sesea. Las cosas no se llaman como quieren ellas, sino como desea su naturaleza. La expresin violencia de gnero, si ustedes se acuerdan, fue muy discutida por las autoridades acadmicas, pero se qued en violencia de gnero. Paco el pocero ha bautizado a la urbanizacin que est levantando en Sesea Residencial Francisco Hernando. Pretende, de este modo, convertir las 13.000 viviendas en un espejo de su grandeza. Cada vez que pasa por delante de aquellos bloques, se ve en ellos. Yo soy as de grande, se dice. Le ocurra lo mismo a Franco cuando pasaba por delante del Valle de los Cados. Franco y Paco el pocero tienen muchas cosas en comn, entre otras, la obsesin por el tamao. A Franco le habra gustado que el Valle de los Cados se hubiera llamado Residencial Francisco Franco, pues haba previsto vivir all despus de muerto, pero sus consejeros carecan de sentido del humor y se qued en Valle de los Cados. Ahora vamos a ver dnde se sita el PP durante la tramitacin de la Ley de la Memoria Histrica. Por las primeras declaraciones de sus dirigentes, no sera raro que se colocaran al lado de Franco, o sea, de Paco el pocero. Aunque tampoco debemos descuidar los movimientos del PSOE en relacin a las investigaciones sobre el Manhattan cutre de Sesea. Hay datos como para sospechar que los concejales del PSOE se dejaron seducir por el constructor franquista. Los hilos de la historia se trenzan a veces de este modo diablico. Una forma de destrenzarlos consiste en llamar a las cosas por su nombre. Si memoria histrica, memoria historica; si Paco el pocero, Paco el pocero; etctera.

La manta y la cabeza Levante 04.08.2006 Yo crec en la cultura del qu dirn. Qu dirn significaba qu dirn los vecinos, los parientes, la portera, el prroco, tu cuada, mam. El qu dirn era un cors social de acero. Muchos pueblos desaparecieron porque sus habitantes, hartos del qu dirn, huyeron a lugares ms poblados, donde podan llevar una vida annima. En Espaa, por culpa del qu dirn, hay muchas personas que son hijas de sus abuelas y hermanas de sus madres. En efecto, si la nia se quedaba embarazada, la madre de la nia se empezaba a colocar en la tripa cojines y almohadones para fingir estar preada. A la nia, por su parte, se le aplicaban fajas que disimularan su estado. Llegado el momento, madre e hija partan de vacaciones y regresaban con un hermoso beb que llamara mam a su abuela y hermana a su madre: una atrocidad sintctica de la que no se recuperaba nadie. El qu dirn es ms propio de la derecha que de la izquierda (aunque hay una izquierda muy puritana, no se crean). El PP no ha prohibido a sus cargos pblicos que casen a homosexuales. Pueden hacerlo, pero en la clandestinidad. Lo que se le reprocha a Gallardn no es que haya cumplido la ley, sino que la haya cumplido a la luz del da, sin tener en cuenta el qu dirn. El qu dirn est en la base de la doble moral. No importa qu perversiones cultives si las cultivas, como los championes, a la sombra. O debajo de la cama. El problema, en fin, no es que Gallardn haya casado a dos homosexuales, sino que se haya enterado todo el mundo. Qu dirn los obispos, los votantes, el prroco, qu dir Bush. El qu dirn es una peste. Lo contrario del qu dirn ha sido, tradicionalmente liarse la manta a la cabeza. Liarse la manta a la cabeza quiere decir empezar a vivir de acuerdo con los principios de uno en vez de con los de la portera. Si en este pas ha habido durante mucho tiempo una moral de porteras, ha sido por el qu dirn. Ya va siendo hora, en fin, de que los hijos llamen madres a sus madres y abuelas a sus abuelas. Y qu dirn los vecinos? Que digan lo que les venga en gana, por favor. Limonos de una vez la manta a la cabeza.

La transmigracin de las vsceras Levante 11.08.2006 Uno de los equipajes abandonados en el aeropuerto del Prat por la huelga contena un rin que se habr echado a perder. Platn crea en la transmigracin de las almas, o metempsicosis. Comparaba al cuerpo con un caballo y al espritu con un jinete que poda cambiar de cabalgadura. La concepcin dualista (y quiz esquizofrnica) del ser humano ha producido mucha filosofa y mucha religin y mucha literatura de misterio, todo ello en el caso de que la filosofa, la religin y la literatura de misterio sean cosas distintas. La metempsicosis ha perdido prestigio a medida que se perda la fe en el alma. Si hiciramos una encuesta, la mayora de la gente respondera que se trata de una enfermedad relacionada con el delirio de persecucin. Ahora creemos en la transmigracin de los riones, aunque lo llamamos trasplante. La transmigracin de los riones tiene, frente a la de las almas, la ventaja de que se puede demostrar. Los filsofos antiguos tenan una concepcin esencialista de la vida. Pensaban que lo que haba que salvar era el espritu porque la materia se descompona enseguida. No tenan neveras y aunque conocan la salazn del pescado, carecan de tcnicas eficaces para la conservacin de las vsceras. El giro copernicano en la historia de la filosofa se produce cuando, en detrimento de la esencia, se carga el acento en la existencia. Curiosamente, ese giro coincide con la aparicin de las primeras industrias del fro. Ah late un pensamiento todava sin verbalizar que viene a resumirse en la ambicin de conservar el pncreas, ya que no hay manera de almacenar el alma. Y bien, en esas estamos. Quiz Platn no se equivoc tanto. l tena la intuicin de que haba algo en el cuerpo capaz de transmigrar. Pero no era el alma, vaya por Dios. Eran el pncreas, el corazn, el hgado, quiz dentro de poco el cerebro. Pero quin se atrevera a fundar una teora filosfica con el nombre de La transmigracin de las vsceras. Nadie. Y sin embargo, es as. Ese rin perdido entre los equipajes del Prat se encontraba en pleno proceso de transmigracin. Pero del mismo modo que hay almas que se malogran, hay rganos que se echan a perder. Nadie es perfecto.

Soluciones imaginativas Levante 13.08.2006 Vi una pintada que deca: Viva la realidad. Iba yo, por cierto, a bordo de un automvil real, conduciendo por una carretera real, escuchando una msica real y dando vueltas en mi cabeza a preocupaciones reales. Me diriga a una casa real donde me aguardaban una esposa y unos hijos reales, un perro real y una comida real tambin. Vena de una oficina real donde me haba estado ganando la vida realmente, rodeado de compaeros y jefes reales desde los pies a la cabeza. No haba en mi vida nada que no fuera real, incluso mis sueos eran reales (aunque quiz no realistas). No acababa de entender muy bien, por tanto, desde qu posicin se poda escribir una pintada as. Viva la realidad. Como si la realidad necesitase de ms estmulos de los que tiene para salir adelante. Evoqu entonces una pintada de mucho xito en mi juventud: Debajo de los adoquines est la playa. Fue uno de los lemas triunfantes de mayo del 68. Pero no era cierto. Debajo de los adoquines no estaba la playa. Tambin se gritaba mucho Viva la imaginacin, como si la realidad no fuese suficientemente imaginativa, lo que tampoco era cierto. La realidad estaba llena de bancos y de urinarios y de policas y de ladrones y de urlogos. La realidad era, si te parabas a pensarlo, la cosa ms imaginativa del mundo. Por no faltarle, no le faltaban ni los pulmones de acero ni las piernas ortopdicas ni los ojos de cristal ni las cuentas bancarias a plazo fijo. La realidad era un derroche de imaginacin. Quiz incluso nos habamos pasado, pues qu necesidad tenamos de una realidad con ricos y pobres y explotadores y explotados. Qu necesidad tenamos de la jornada laboral de 42 horas o de los relojes de fichar. Desde ese punto de vista, quiz no fuera tan ocioso dar vivas a la realidad. Entrevistaban en ese momento por la radio del coche a un poltico que reclam soluciones imaginativas para los incendios de Galicia. Y ah fue donde comprend la sabidura de la pintada. De soluciones imaginativas, nada. Soluciones reales, por favor. Mangueras, coches de bomberos, aviones, helicpteros, etctera. O sea, que de acuerdo. Viva la realidad!

Extraas conclusions Levante 15.08.2006 Segn un estudio recientemente publicado, un caf no debera costar ms que un peridico. Uno habra pensado que la proposicin debera hacerse al revs (un peridico no debera costar ms que un caf), pero lo cierto es que ya hay peridicos gratuitos mientras que el caf contina valiendo un euro. Hay incluso peridicos que te regalan el cruasn para mojar en el caf, mientras que no hay ningn caf que te regale el peridico. Tambin hay peridicos que regalan la taza del caf. Quiz no tarden en regalarte el caf. Llegado ese momento, el desayuno vendr incluido en el precio del peridico. Esta asociacin entre el caf y el peridico, siendo muy antigua, no deja, como vemos, de dar juego. Si me preguntaran de qu prefiero prescindir por las maanas, si del caf o del peridico, me pondran en un dilema. Cmo digerir una cosa sin la otra. Un caf no debera costar ms que un peridico. A partir de cierta edad, por otra parte, conviene sustituir el caf por el t, que hace menos dao y es anticancergeno (el verde). No se ha encontrado sin embargo ningn sustituto para el peridico, aunque muchos das hace ms dao que el caf. Todos estos estudios no vienen a cuento de que la gente se est quitando del caf, sino de que se est quitando del peridico. Los sectores ms jvenes pasan del papel impreso. No sabemos qu hacen mientras se toman un caf o el t (verde), pero desde luego no leen el peridico. Quiz ponen mensajes en el mvil, o revisan los del da anterior. El mvil ha venido a rellenar los tiempos muertos (qu expresin, tiempos muertos) que antes cubra el peridico. No sabemos si el estudio citado al principio de estas lneas ha sido encargado por una marca de caf o por una asociacin de editores de prensa diaria. Tampoco cunto ha obrado la agencia seleccionada por alcanzar una conclusin tan brillante. En cualquier caso, la noticia nos ha dejado un regusto amargo en la punta de la lengua (el que se queda tras mojar el dedo en saliva para pasar la pgina del peridico). Ese regusto se quita con un sorbo del caf que no debera costar ms de lo que cuesta un peridico etctera.

Viva la catstrofe! Levante 19.08.2006 Todo el mundo da por supuesto que los Rolling Stones han cancelado sus cuatro conciertos en Espaa porque son unos chorizos. Y no decimos que no, quiz sean unos chorizos, pero no es la nica posibilidad. Tal vez sean unos ancianos empeados en hacer cosas que no pueden. Se puede ser, desde luego, chorizo y anciano, pero no es obligatorio que ambas cosas coincidan. A la edad de esos chicos, si un da te levantas y no te duele nada es porque ests muerto. Lo lgico es que sufran, sea de la laringe o del estmago. Las posibilidades de que unos ancianos cancelen un concierto (sobre todo un concierto de los suyos, en los que el esqueleto juega un papel fundamental) son muy altas sin necesidad de que sean unos caraduras, unos sinvergenzas, unos tuercebotas, unos desalmados. Por qu entonces no hemos ledo ningn comentario en esa direccin? Por qu preferimos atribuir sus cancelaciones a un instinto de perversin en vez de a los achaques propios de la edad? Y por qu preferimos pensar que en Galicia han ardido ms hectreas de las que han ardido? Tenemos distintas posibilidades, todas igual de documentadas, de demostrables, pero parece que nos atraen ms aquellas que magnifican la catstrofe. Piensa mal y acertars, dice un refrn muy nuestro. Los obispos tienen una emisora de radio para difundir el mensaje de Cristo. Cualquier persona sensata pensara que el programa estrella de esa emisora cristiana debera conducirlo un creyente, pero lo lleva un seor que se acaba de declarar ateo. Por qu? Porque pudiendo estar mal, para qu vamos a estar bien. Es otra de nuestras mximas, junto a la de piensa mal y acertars. Si puedes estar mal, para qu estar bien. Y es que estar bien da a da es muy duro. La felicidad, como la fe, valen para un rato, pero semana a semana resultan agotadoras. Por eso, si los Rolling Stones, que son unos ancianos decrpitos, fallan, preferimos pensar que lo hacen para fastidiar. Y si la Iglesia acta de forma consecuente, sospechamos que hay algo detrs. Si el PP se ha apuntado a la versin ms catastrofista respecto a las hectreas quemadas en Galicia, es porque la catstrofe da votos. Espaa y yo somos as, seora.

Condecoraciones Levante 20.08.2006 A Gnter Grass le han pedido que devuelva el Nobel y el ttulo de hijo adoptivo de Gdansk. Si por algunos fuera, lo colocaran en posicin de firmes, como a los generales deshonrados, y le iran arrancando todas las medallas. He visto esa escena (la de las medallas) en el cine con alguna frecuencia. Cuando la operacin acaba, el militar transmite la impresin de haberse quedado sin identidad. Los militares llevan su identidad pegada a la guerrera, con hilvanes. No son los nicos. En ms de una ocasin, por una cuestin de temperamento, he imaginado esa escena, pero sustituyendo las medallas por vsceras. Fuera el hgado y el intestino grueso y el ploro y el pncreas y el apndice. Devuelva usted el duodeno y el corazn y la pleura. Es probable que muchos militares prefirieran devolver sus vsceras a sus condecoraciones. Dnde, pues, reside la identidad? Si a Kafka le quitaras La metamorfosis, El castillo y El proceso se quedara en nada, lo mismo que si a Flaubert le arrancaras Madame Bovary o La Regenta a Clarn. Si Joyce estuviera vivo y le dieras a elegir entre el estmago y Ulises, entregara el estmago con gusto, y quiz el brazo derecho. Un hgado lo tiene cualquiera, por favor, pero se cuentan con los dedos de una mano las personas que poseen una Cruz al Mrito Militar o un Nobel. Personalmente no dara un euro por una condecoracin militar, pero entregara la oreja derecha (y la izquierda y varios dedos de las manos y de los pies, adems de alguna glndula) por haber escrito El tambor de hojalata. Cada uno tiene sus manas y baja las escaleras como quiere. Tambin dara algn rgano por haber escrito Mediterrneo, la cancin de Serrat. A Grass le han pedido que devuelva el Nobel, pero lo que quieren en realidad es que devuelva El tambor de hojalata. Es ms difcil arrancarle una obra a un escritor que una medalla a un militar, porque la obra tiene unas races ms profundas que la medalla. Pero en el fondo, lo que a la gente le gustara es que Grass dejara de ser Grass, cosa, como estamos viendo estos das, harto difcil. Suerte.

Una mujer excepcional Levante 22.08.2006 Me parece absolutamente injusto que una persona de la vala de Gema Ruiz Cuadrado haya tenido que casarse con un ministro de Fomento (que vaya usted a saber lo que significa) y divorciarse de l para darse a conocer. Ello dice muy poco del mundo en el que vivimos, donde el talento contina teniendo serias dificultades para salir a flote por s mismo. Empezamos a sospechar que Gema Ruiz era genial el invierno pasado, cuando particip en un concurso de TVE titulado Mira quin baila, donde mostr unas dotes de bailarina y actriz que nadie habra sospechado. Al principio, y como es lgico, pensamos que haba sido seleccionada por el morbo que le daba ser la ex de lvarez Cascos, uno de los hombres que con ms ardor (y menos resultados) ha luchado en este pas contra el divorcio. Pero no, result ser una autntica artista capaz de mover el cuerpo en los registros ms variados y con los disfraces, sobre el papel, menos favorecedores que quepa imaginar. Brill con luz propia en un programa de una exigencia esttica (y moral, por cierto) poco comn en nuestras emisoras de televisin. Pero hete aqu (qu rayos significar hete aqu) que el otro da enciendo la tele y cojo en marcha un programa de Tele 5 titulado Dolce Vita. Era el tpico programa basura sobre cotilleos de la jet en el que, mira por dnde, actuaba de contertulia Gema Ruiz Cuadrado. Me dije a m mismo que no poda ser, que una artista de su talla no se poda rebajar a hurgar entre las vsceras de los famosos marbelles y todo eso. Qu ocurri? Que, en lugar de rebajarse ella, logr elevar el programa a una altura intelectual slo comparable con los niveles artsticos a los que ya haba llevado Mira quin baila. Citaba el Cdigo Penal con una naturalidad que pona los pelos de punta. Destac tanto sobre los dems contertulios que nos oblig a preguntarnos qu habra sido de esta mujer excepcional de no haberse dado a conocer pescando el campanu con su ex marido en los ros de Asturias. Tal vez no sera famosa, lo que a ella le dara igual, porque es muy sencilla, aunque para nosotros habra sido un drama. Le sobra sensibilidad para dirigir una galera de arte. O dos.

El descubrimiento de la lentitud Levante 25.08.2006 Ese tren de Palencia tambin descarril por exceso de velocidad. El exceso de velocidad es lo que ms muertes provoca en la carretera y fue asimismo el causante de la tragedia de Valencia. Quiere decirse que corremos mucho, lo que no es raro dada la valoracin social de la prisa. He ledo muchos epitafios en los que se deca, de forma laudatoria, que el muerto haba vivido a 200 por hora, pero ninguno en el que se valorara la lentitud del difunto. Tengo un amigo que tarda en llegar al estanco, que est a la vuelta de la esquina, dos horas, lo que pone de los nervios a su mujer. A m me parece muy meritorio recorrer tan poco espacio en tanto tiempo, pero no logro convencer a nadie. Hay en torno al apresuramiento un consenso absurdo (y criminal, porque adems nos mata). Las instituciones casi estatales, tipo Renfe o metro, deberan llevar cuidado con este asunto. Vale que uno se mate en su propio coche por ir a 200, pero un tren debe circular a la velocidad que marca la ley. Si la ley dice que a 40, a 40, y no a 120, que es lo que marcaba el cuentakilmetros del tren de Villada. Parece mentira que siendo las administraciones tan lentas en unas cosas sean tan rpidas en otras. A m me da igual que el metro tarde medio minuto ms en llegar a mi estacin, pero me encantara que en las ventanillas de Hacienda, pongamos por caso, las colas se disolvieran a la velocidad del rayo. Comprendo que el tren tienda a la velocidad como la burocracia tiende a la lentitud, porque cada animal tiene su naturaleza. Pero debera encontrarse el modo de insuflar a la burocracia algo del nervio de las mquinas de correr. Me convert a la lentitud con un libro titulado El descubrimiento de la lentitud, de Sten Nadolny, que cuenta la historia John Franklin, un explorador del rtico que vivi a caballo entre los siglos XVIII y XIX. Este individuo, debido a un problema cerebral, vea las cosas unas dcimas de segundo ms tarde que el resto de la gente. Tal particularidad, que sobre el papel pareca una desventaja, fue la que enriqueci su vida, haciendo de l uno de los marinos ms importantes de su poca. Lanla y quiz empiecen a apreciar la parsimonia. De nada.

El hbito hace al monje Levante 27.08.2006 Hay culturas en las que a los recin nacidos se les ponen nombres tales como Perro Apestoso, Cubo de la Basura, o Trapo Sucio para alejar a los malos espritus. Se trata de una ingenuidad conmovedora, tpica del pensamiento mgico, que a veces funciona. De hecho, hay gusanos que imitan la forma de una cagada de pjaro, para confundir a sus depredadores (que son sus malos espritus), y los confunden. Es posible que si usted pone a su hijo Cagada de Avestruz, lo proteja de los fantasmas, pero a qu precio. De otro lado, lo lgico es que tampoco se acerquen a alguien con ese nombre los espritus buenos. O es que a los buenos les gustan los trapos sucios, los cubos de la basura y los perros apestosos? Entre nosotros haba un conocido autor teatral que cuando tena un xito se haca el cojo para alejar la envidia, que es el peor de los malos espritus. -Mira, lleva dos aos en cartel con una comedia. -S, pero est cojo. Muchos escritores (por no decir todos) elegiran la cojera a cambio del xito, del mismo modo que muchos animistas, frente a la amenaza de los malos espritus, prefieren llamarse Orn de Hiena. El xito teatral (o de cualquier otro tipo) es una de las formas en la que se presentan los malos espritus, pero an no nos hemos dado cuenta. Ahora bien, lo que queramos decir es que si uno se llama Perro Apestoso puede acabar comportndose como un perro apestoso, del mismo modo que si uno finge ser cojo puede acabar sufriendo una cojera autntica. Tuve de pequeo un insecto palo al que me pasaba las horas observando con una lupa, maravillado de su capacidad para hacerse pasar por lo que no era. Lo creern ustedes o no, pero el insecto palo, con el tiempo, se convirti en un palo. Tard semanas en darme cuenta porque no haba modo de saber cundo deca la verdad. Aunque mi padre mantuvo que alguno de mis hermanos me haba dado el cambiazo para robarme el bicho, yo creo que no, porque estoy convencido de que el hbito hace al monje. De hecho, mi ta Angustias estaba todo el da agobiada, mientras que mi ta Placeres disfrutaba con cualquier cosa. Yo no soy ni muy feliz ni muy desgraciado porque Juan Jos es completamente neutro.

Qu duro es todo! Levante 29.08.2006 En algunos despachos de gente muy seria se ha calculado ya el valor econmico de la historia de Natascha Kampusch, la nia que ha permanecido secuestrada desde los 10 hasta los 18 aos en un zulo practicado debajo de un garaje. Un peridico ha ofrecido doscientos mil euros por ser el primero en entrevistarla. Pero la puja no ha hecho ms que empezar. Habr que ver lo que valen sus memorias para hacernos una idea de lo que ha supuesto su cautiverio. Cada vez hay menos distancia entre los conflictos morales y su reflejo econmico. No comprendemos el valor sentimental de una noticia hasta que no se convierte en euros. Y todas son convertibles. Si usted no puede vender su divorcio a una publicacin, su divorcio es irrelevante desde cualquier punto de vista que se mire. A lo mejor ni le compensa llevarlo a cabo. Pinseselo, no vaya a comenzar el curso con el pie equivocado. En los cayucos llegan todos los das menores secuestrados por el hambre. Son sus propios padres quienes los depositan en las balsas si saber siquiera a qu costa arribarn. Han ledo bien: sus progenitores los conducen hasta la frgil embarcacin, le pagan a Caronte el precio de la travesa y los abandonan a su suerte tras recordarles que deben enviar cuanto antes una remesa de dinero europeo a la familia. Si lo piensas, ah hay una historia. -Qu tal una entrevista con uno de esos nios de diez o doce aos que se juegan la vida para llegar a Canarias? -le preguntas al redactor jefe. -Hay demasiados nios en esa situacin. A ver si encuentras en Internet algo de inters sobre Natascha Kampush, aunque sea mentira. La nia austriaca se ha convertido en una industria. No sabemos si conoce el valor del dinero. Quiz s, porque vea la tele. No habr ejrcito de psiclogos ni de padres ni de policas capaz de frenar la maquinaria econmica que ha empezado a moverse en torno a ella. Hay muy poca oferta de casos como el suyo y muchsima demanda, sorprendentemente. Nios senegaleses tenemos a punta de pala, ya empiezan a cansar. Adems, nadie los ha violado durante la travesa. Qu duro es todo.

Cosas raras El Pas 01.09.2006 Imagine que va usted a Sevilla y no la encuentra. Lo lgico es que dude de usted, no de Sevilla. Una ciudad tan grande no puede desaparecer as como as. Pero suponga que ocurre, pngase en nterin, como dira Gil y Gil. Pngase usted en el nterin de que al llegar a la frontera de Sevilla tiene que pegar un frenazo para no caer al vaco. Pero, coo, dnde est Sevilla, le dice a su mujer, que dormita en el asiento de al lado. La habrs dejado en cualquier parte. Un da pierdes la cabeza. A ver si has cogido el mapa del revs. Mi madre rezaba siete padrenuestros seguidos cuando perda el dedal, pero siempre encontraba otra cosa. De modo que si recurre usted a este mtodo, en vez de Sevilla, podra aparecer Pontevedra, lo que le sumira sin duda en el desconcierto. Quiere decirse que nos gusta que las cosas estn en su lugar, lo que no deja de ser una fantasa loca. Un da, me levant a la tres de la madrugada, en mi propia casa, y el cuarto de bao, que habitualmente est a la derecha del pasillo, se encontraba a la izquierda. Aparent que me pareca normal y cuando se hizo de da haba regresado a su sitio. En otra ocasin, tambin de noche, entr en la habitacin de mi hija y al inclinarme para darle un beso descubr que no era mi hija, era otra que por alguna razn haba ocupado su cama. Hice tambin como que no me haba dado cuenta y espere a ver qu pasaba en el desayuno. Y lo que pas es que apareci mi hija verdadera. El mundo est lleno de misterios a los que no prestamos atencin porque si les prestramos atencin nos volveramos locos. Viene todo esto a cuento de que el otro da entr en Internet y no haba Internet. Busqu desesperadamente las pginas por las que navego habitualmente y no estaba ninguna en su sitio ni fuera de su sitio. Sent el mismo pnico de usted al ver que haba desaparecido Sevilla, pero como tengo experiencia en este tipo de situaciones raras, procur disimular. Hice como que no pasaba nada y al da siguiente me enter, por los peridicos, de que Espaa haba desaparecido, en efecto, del mundo virtual durante dos horas. Se lo ense a mi mujer, para demostrarle que lo de Sevilla es perfectamente posible, pero no quiso escucharme. Es muy incrdula.

Contabilidad negativa Levante 03.09.2006 La entrada en vigor del carn por puntos est produciendo el raro efecto de que por primera vez contamos la gente que no ha muerto, en vez de la que ha fallecido. Acabo de leer en el peridico que durante el verano, y gracias a esta iniciativa, no murieron dos personas al da. Lo que el peridico no puede dar, lgicamente, es el nombre de esas dos personas, porque no lo saben ni ellas. Los lectores conocen mi gusto por esta contabilidad negativa. Logr dejar de fumar no fumando veinte cigarrillos al da. Como saba perfectamente a qu hora me fumaba cada uno, llegado el momento no me fumaba el que me corresponda. Ahora voy a no fumarme el cigarrillo de despus de comer, me deca a m mismo, y en se no fumrmelo pasaba un rato muy agradable. El caso es que al final de la jornada poda asegurar sin ningn gnero de dudas que no me haba fumado 20 cigarrillos. Lo que no s es a dnde iban a parar, no tengo ni idea. Quiz alguien se cogi una bronquitis que me corresponda a m, pero uno no puede ir por la vida con estos escrpulos porque se volvera loco. Dej de fumar hace diez aos, por lo que en todo este tiempo no me he fumado unos 80.000 cigarrillos. Cuando acabe este artculo, voy a no fumarme uno ms, un Camel. El Camel me volva loco, que raro es todo. Durante una poca de mi vida no mat a una persona diaria aproximadamente. Y eso que eran malas personas, pero no acab con ellas, ya ven. Recuerdo especialmente a un jefe de personal, un canalla del que la humanidad podra haber prescindido sin ningn problema. Se llamaba Jess (no dir, por discrecin, su apellido). Pues bien, yo no mat a Jess. Recuerdo que un da me tropec con l en un bar. Iba yo con un amigo al que le dije: Ves a aquel tipo? Lo veo, respondi. Pues a ese tipo no le he matado yo. Mi amigo se qued perplejo, como si no entendiera bien lo que le quera decir. Ayer le llam por telfono y le le esa noticia segn la cual no han muerto dos personas al da desde la invencin del carn por puntos. Lo entiendes ahora? Es como a aquel tipo al que no mat. Hubo un silencio al otro lado de la lnea y al final me dijo que s, pero lo haca por llevarme la razn. Qu vida.

La invasion de los kilos Levante 05.09.2006 Que la obesidad fuera a constituir una de las plagas ms graves de la humanidad no se le ocurri ni al autor del Antiguo Testamento. Entre las siete plagas de Egipto no figura, en efecto, la de las grasas, de la que los mdicos hablan ya como de una peste. Cardilogos de todo el mundo, reunidos recientemente en Barcelona, pronostican lo peor si no cambiamos de hbitos. Cambiar de hbitos significa que pasemos menos tiempo sentados, que dejemos de fumar (incluso en locales de ms de cien metros) y que comamos frutas y verduras. El 20% de los adultos espaoles es obeso, el 40% tiene sobrepeso, el 60% es sedentario. Las encuestas no dicen si los sedentarios coinciden con los gordos, pero sera absurdo que los gordos se pasaran el da caminando mientras los delgados ven la tele. O sea, que s, que coinciden. Recuerdo como si hubiera sucedido ayer la clase de Religin en la que el profesor nos cont las siete plagas de Egipto. Las describi con tal realismo y tal viveza que la mayora de los alumnos pudimos ver cmo las aguas se convertan en sangre y cmo las ranas primero y los mosquitos despus invadan el pas. Cuando los tbanos llenaron el aire, cerramos la boca por miedo a que se nos metieran en el cuerpo. Leyendo las noticias sobre el congreso de cardilogos, no pude evitar asociar aquellas plagas a esta otra, la de los kilos. Los mdicos describieron con tanto entusiasmo negativo la situacin que me fue dado ver cmo los kilos se adueaban cruelmente de los cuerpos, de nuestros cuerpos. Y es verdad: pasas siete meses sin ver a un amigo y cuando te encuentras con l se ha convertido en un gordo. Los mdicos no han calculado cuntos seres humanos se podran fabricar con los kilos sobrantes en EE UU y Europa, pero seguro que saldran varios millones. Aunque lo ms sensato sera devolvrselos a sus legtimos dueos, concentrados en el continente africano. All, la plaga es la ausencia de kilos. Cada da se despiertan ms delgados porque la globalizacin o el capitalismo o la mala suerte, vaya usted a saber, les roba los kilos por la noche. Quiz sea bueno para su corazn, pero es fatal para su estmago. Entre morir de hambre y morir de infarto, elegimos el infarto.

Bajarse en marcha Levante 08.09.2006 En Japn ha nacido un nio, noticia que ha dado la vuelta al mundo porque si algo necesitaban en ese pas es que naciera un nio. Los emperadores mandan mucho, pero desde hace 40 aos slo paran hembras, lo que est muy mal visto, vaya por Dios, entre la gente de su clase. A m me ha dado mucha alegra ver que los telediarios dedicaban grandes espacios al nacimiento de ese varn, hijo, por cierto, de una princesa llamada Kiko, como Kiko Veneno y Kiko Legard y Kiko Gonzlez, que es un compaero de despacho. Luego me pregunt por qu me haba alegrado tanto y no supe responderme. Quiz el locutor me transmiti su entusiasmo, porque la verdad es que a m me la trae floja, con perdn, que en Japn haya nacido un nio. El peridico es un muestrario increble de insectos raros, cada uno con su respectivo alfiler en el trax. Al lado de una noticia segn la cual, pongamos por caso, se ha descubierto en un gusano el gen capaz de explicar el ardor de estmago, aparecen unas declaraciones en las que Bush confiesa que tiene crceles secretas repartidas por todo el mundo. Bush es un tipo con ambicin, quiere crecer, poseer sucursales. Hay gente que empieza con una tienda de ultramarinos y acaba construyendo un Carrefour. Bush comenz torturando en una cueva de cuatro metros cuadrados y ha llenado el universo de franquicias (Torturas, S.A.) apenas en un par de mandatos. No sabe uno de qu alegrarse ms, si del nacimiento del pequeo emperador japons o del xito comercial (y moral) de Bush. No es todo. Resulta que sale a la palestra Natascha Campusch, la nia que etctera, y est ms sana fsica y mentalmente que cualquiera de nosotros. La diferencia es que ella ha permanecido secuestrada durante los ltimos aos por un loco y nosotros por veinte locos, adems del Fondo Monetario Internacional. Por si fuera poco, pese a no tener otra versin del mundo que la que le han proporcionado la tele y la radio (o quiz por eso), ya ha conseguido amasar su primer milln de dlares. Las conclusiones, se mire por donde se mire, son estremecedoras. Y slo voy por la pgina nueve del peridico. Casi que me bajo en marcha.

Bonjour El Pas 08.09.2006 Tengo un amigo paranoico. Es muy religioso en el sentido ms profundo (y etimolgico) del trmino. Cree que todo sucede al servicio de algo, por algo, para algo. Su nacimiento fue el producto de una maquinacin. El cosmos conspir para que su padre y su madre lo engendraran hace cuarenta aos, no sabe con qu objeto, pero est en ello y acabar descubrindolo. Sus padres se han divorciado por algo, su madre se ha vuelto a casar por algo, su padre permanece soltero por algo. Mi amigo tartamudea un poco por algo. Si se le estropea la lavadora, es por algo, lo mismo que si hace fro o calor, si llueve o deja de llover. A veces le duele la cabeza por algo. Ahora est tratando de averiguar por qu, pese a conocer la leyenda paranoica del len que sodomiza al camello en los paquetes de Camel, todava prefiere el Marlboro, en cuyo envase nadie persigue a nadie. De momento ha llegado a la conclusin de que la ley antitabaco forma parte de una conjura cuyo objeto es evitar el descubrimiento de las verdaderas relaciones entre el len y el camello, o quiz entre la nicotina y el PSOE. Todos muy preocupados por la marca de los explosivos del 11-M, pero nadie ha preguntado todava qu fumaban los terroristas. A qu viene todo este furor antitabaco? Qu saben los estanqueros de la ministra de Sanidad para que los persiga de ese modo? Qu teme que digan de ella los camellos (o quiz los leones) si les permite circular sin trabas? Mi amigo paranoico piensa, lgicamente, que Trashorras se llama as por algo (en eso estamos de acuerdo). Asegura que las personas como el traficante asturiano son los nudos de la red invisible sobre la que descansa el mundo. Antes de declarar que el 11-M fue un golpe de Estado diseado por la polica, la banda terrorista ETA y el PSOE (combinacin verosmil donde las haya), Trashorras advirti de que padeca alucinaciones auditivas y visuales caractersticas de los delirios de persecucin. No engaaba a nadie, pues. Desde idnticos presupuestos, Cristo pretenda ser hijo de Dios (otra revelacin perfectamente verosmil), pero ya ven el xito de crtica y pblico que tuvo. La vida es una historia llena de ruido y furia narrada por un loco. Bonjour, folie.

Qu bien! Levante 10.09.2006 Es verdad que lo que sucedi en forma de tragedia se repite en forma de comedia. Gracias a Dios. Si hace 70 aos las dos Espaas se peleaban a tiros, ahora lo hacen a golpes de esquelas, o esquelazos, neologismo que de continuar las cosas as no tardar en recibir las bendiciones de la Academia. Ayer le una esquela que deca: 70 aniversario. Don Fulano de Tal (omitimos el nombre verdadero), asesinado en Madrid por las hordas marxistas por haberse educado en el colegio de los Jesuitas. Descanse en paz. Haba, a su lado, esta otra: 70 aniversario. Don Mengano de Cual (nombre supuesto) muri por Dios y por Espaa vilmente asesinado por las hordas marxistas el 7 de septiembre de 1936. No tengo constancia personal, pero me dicen que tambin los de la Espaa roja estn salpicando la prensa con esquelas conmemorativas de parientes y amigos vilmente asesinados por las tropas fascistas. Cada Espaa, desde su trinchera de papel, dispara esquelas convencionales a la otra. El espectculo, lejos de sobrecoger, provoca una sonrisa y un suspiro de alivio. Continen ustedes dndose esquelazos, porque las esquelas no matan. Adems, hace que el dinero circule, pues he llamado para preguntar por el precio y valen una pasta. Me parece un signo de civilizacin que las dos Espaas, todava en activo, hayan cambiado las pistolas por las palabras, aunque se contine hablando de hordas marxistas, expresin que a estas alturas slo se puede emplear en broma. Las esquelas, en fin, han devenido en chistes, en vietas, que alegran las crispadas pginas de nuestra prensa nacional. Bienvenidas sean. Las dos Espaas. Este verano las veamos insultarse desde los dos extremos de una piscina privada construida sobre suelo pblico (prctica habitual, segn me dicen). Una de las Espaas se manifestaba a favor del uso privado de lo pblico y la otra no. Pero, en vez de dispararse, se insultaban, como en la guerra de Gila. Nos pareci fantstico. Lo que sucedi en forma de tragedia se repite en forma de comedia. Lo mejor de todo es que se repite en forma de comedia mala. No hay, en fin, ningn peligro de que volvamos a las andadas. Qu bien.

La cada Levante 12.09.2006 La piel del estanque se altera a veces por productos llegados desde el fondo. Imposible saber qu ha ocurrido en las profundidades para que una porcin de fango ascienda de repente y permanezca flotando a la deriva sobre la superficie. No siempre llega fango. En ocasiones, si permaneces atento, sube una burbuja de aire que provoca una levsima explosin al contacto con la atmsfera. Resulta imposible averiguar tambin cmo se ha formado esa burbuja. Quiz se trate de una reaccin qumica. O anmica, en el caso de que el estanque tenga alma, que no digo que no. Todo lo que procede de los fondos resulta sorprendente por inesperado. Ahora acaba de llegar a los quioscos una coleccin de mstica en fascculos. Resulta divertido verlos explotar, como burbujas, al alcanzar la superficie. Me gusta imaginar que los quioscos de prensa tienen un stano profundo, una especie de conciencia desde la que proceden esas rarezas. Hace un ao o dos, estaba un da contemplando el escaparate de un quiosco de prensa cuando apareci de sbito la Interpretacin de los sueos, de Freud. Casi me desmayo. Si uno permanece atento a s mismo, tambin ve llegar cosas desde el fondo. A veces, un poco de fango, desde luego, pero tambin fragmentos de sucesos antiguos, en los que estuvimos implicados. Si cierras los ojos, los materiales llegan antes, o se ven mejor. Hacen un ruido curioso al salir a flote, una especie de plop, plop, como el de las burbujas al romperse. En cada burbuja hay una imagen, una informacin, una frase. Oyes plop y ests delante del escaparate de una tienda, hace veinte aos. Oyes otro plop y te ves en la cola del instituto, aguardando tu turno para realizar la matrcula. Uno ms y lo que esta ascendiendo ahora, desde las profundidades del cuerpo de tu mujer, es un hijo tuyo. Un hijo tuyo, qu raro. Sobre la superficie de la realidad flotan muebles que proceden de all abajo. El rubor, que se manifiesta en la piel, viene de la conciencia. A veces, en la epidermis de septiembre aparecen productos de diciembre y, en la del lunes, materiales del domingo. La vida es una cada. Cuando tocamos fondo, un fragmento de nosotros regresa y hace plop.

Priklopil El Pas 15.09.2006 Ese momento en el que Wolfang Priklopil decide hacer un agujero en el suelo del garaje de su casa. Ese instante en el que quiebra la defensa de cemento y obtiene la primera palada de tierra. Ese cuidado con el que desva las conducciones de agua, de gas, de luz, mientras se abre paso hacia lo ms hondo de s mismo... Quiz no sospecha que ha comenzado la construccin de un relato cuyo personaje principal acabara siendo el secundario. Obsrvenle trabajar da y noche en la excavacin de lo que venimos llamando errneamente zulo, porque era la habitacin de una casa de muecas, con su camita, su cmoda, su lavabo, su espejo, su mesa para hacer los deberes... Cada detalle que aada a esa estancia secreta, construida dentro de s, era un nuevo captulo de la novela. Terminada la obra y consumado el secuestro, este hombre, cuyo apellido suena a frmaco contra el Parkinson, empez a alternar dos vidas, una en la superficie de la realidad; la otra, debajo. Mucha gente lleva dos vidas separadas, pero en barrios distintos. Priklopil haba aislado las suyas con materiales especiales. Poda comer con su madre en el saln, sobre la casa de muecas en la que haba instalado a una nia de verdad, sin que se escucharan sus gritos. A ratos, cuidaba del jardn y saludaba amablemente a los vecinos que pasaban por la calle. Luego se cambiaba de ropa, levantaba la trampilla de 150 kilos que separaba el universo de arriba del de abajo y descenda al fondo de su imaginacin para jugar a las muecas. Estuvo ocho aos jugando a las muecas, construyendo un cuento de terror cuyo argumento no daba ms de s. Quiz haba empezado a sentir frente a su existencia el aburrimiento de un autor ante una novela podrida. Mucha gente tiene dentro de s una habitacin secreta en la que suceden escenas que nos pondran los pelos de punta. Es gente normal, como usted y como yo, que ayuda a las ancianas a cruzar la calle y come un da a la semana con sus padres. No sabemos de qu depende la decisin de trasladar esa habitacin desde la conciencia al garaje, desde la fantasa a la realidad. Pero lo cierto es que en ese instante se rompe algo ms que la capa de cemento del suelo.

Una de calamares Levante 19.09.2006 Las autoridades acadmicas francesas han prohibido esas camisetas que llevan estampada una hoja de cannabis. De vez en cuando hay que prohibir algo, para que se vea quin manda. En este caso, sin embargo, debe haber otra causa. Quiz los prohibidores creen de buena fe que el mensaje de esas camisetas, si alguno tienen, resulta pernicioso para la juventud. Aunque de acuerdo con ese criterio habra que prohibir a Sarkozy. Por qu Sarkozy s y la hoja de cannabis no? La segunda es un dibujo que no hace dao a nadie, mientras que el primero es un seor real que cada vez que abre la boca nos pone los pelos de punta. Hay ms cosas que nos ponen los pelos de punta y que tampoco estn prohibidas, pero esto no es una carta a los Reyes Magos. Slo aadir que las sociedades que prohben lo banal y alientan lo grave estn completamente desnortadas. No lo digo por Francia, sino por nosotros en general. Por qu no confiar el trfico de camisetas con la hoja de cannabis a la regulacin del mercado? A los liberales les parece que el trfico de productos de primera necesidad como la vivienda debe regularlos el mercado, pero se reservan el derecho de admisin de las camisetas. Hombre, hombre, eso no est bien. Hay que establecer alguna jerarqua. Y, entre nosotros, lo mismo: se prohbe el consumo de alcohol en la calle, pero la televisin pblica contrata a Carmen Martnez Bordiu, cuya visin coloca ms, en el peor sentido de la palabra, que un canuto y un calimocho juntos. Vale que al contratar tambin a su marido les ha salido el paquete, con perdn, ms barato. Pero es que a esa familia no la queremos ni regalada. Con nuestro dinero no. Por cierto que cuando un chico sea sorprendido bebiendo, pagaremos la multa los padres. A quin multar cuando se sorprende al director de personal de TVE en el acto de contratar a Carmencita? El caso es que el mercado laboral castiga a las mujeres por quedarse embarazadas y el Gobierno las multa por alumbrar hijos aficionados al botelln. As no hay forma de crecer. Slo los hijos irreales no dan problemas, pero tampoco satisfacciones. Una de calamares. Y tres caas.

Desastres empresariales Levante 20.09.2006 Dice Benedicto XVI que cuando el hombre explica el mundo sin Dios, las cuentas no salen. Es cierto. Lo malo es que cuando lo explicas con l, salen peor. El mundo no es una excepcin. Cuando intentas explicar cmo se llega a fin de mes con la hipoteca, no salen las cuentas. Pero sin hipoteca tampoco, porque el alquiler hace ms dao. El dao siempre ataca, si no es por aqu, es por all. Durante una poca de mi vida me interes mucho la contabilidad, no para aprender a manejar el dinero, sino para averiguar cmo se cuadraban los afectos. Me pareca fascinante la invencin del Debe y el Haber y la necesidad empresarial de que el uno se ajustara al otro. Aunque entonces era poeta, consegu trabajo en una oficina donde me pasaba el da haciendo columnas de nmeros que parecan versos. Y siempre consegua que rimaran. A veces hacamos trampas. Eran pecados pequeos, licencias poticas, podramos decir, que en nada afectaban a la marcha de la economa de la empresa. Aos despus, tales licencias recibiran el nombre de contabilidad creativa. Algunos de sus ms conspicuos cultivadores, como Mario Conde o de la Rosa, acabaran en la crcel. Pero toda contabilidad es creativa. Todo el mundo sabe que las cuentas no salen nunca, aunque cortando un poco por aqu o por all acaban entrando en cintura. Cuando llegaba el auditor, que apareca una vez al ao, se le distraa con fuegos artificiales y luego se le llevaba a comer. Si se pona muy pesado, se le abandonaba en el stano, frente a una estantera con cinco mil archivadores, y entraba en razn. Si hubiera una empresa auditora capaz de investigar la Creacin, Dios saldra peor parado que Mario Conde. No hay hoja de clculo ni programa de contabilidad capaz de analizar el universo en trminos de Debe y Haber. No salen, en efecto, las cuentas. La dimensin del fraude, en este caso, alcanza un tamao csmico. Los balances de Frum Filatlico y Afinsa son un modelo de perfeccin frente a los del mundo. Ignoro las relaciones existentes entre la teologa y la contabilidad, pero es mejor que continen separadas. Con Dios o sin Dios, el mundo es un desastre.

Cabreo El Pas 22.09.2006 Tuve un compaero de colegio que cuando se acercaba la fecha de su cumpleaos rezaba a Dios para que nadie en su casa se acordara. Si su deseo se cumpla, al da siguiente echaba en cara a su madre, a su padre, a sus hermanos, el olvido. Con los compaeros estableca estrategias semejantes. Los domingos lo organizaba todo para que no le llamramos y el lunes nos recriminaba que no le hubiramos llamado. Se relacionaba con el mundo desde el agravio. De mayor, cuando muri su madre, procur que nadie se enterara. Pas las semanas siguientes telefoneando a los ingratos que no haban acudido al funeral, para afearles su conducta. Hay personas para las que la queja constituye un extrao blsamo. Lo peor que les puede ocurrir es tener xito. Si les llega, jams les parece bastante en relacin a sus mritos. Son un coazo. Dios, sin ser una persona fsica (aunque s jurdica), pertenece a este arquetipo psicolgico. No le basta con que le atribuyan la creacin del da y de la noche, de los reptiles y las aves, de la aurora boreal y el arco iris. Quiere ms fama. Y en realidad la tiene. De hecho, las religiones causan ms muertos que los nacionalismos. Y las hay a miles: ms que sistemas filosficos, que teoras matemticas, que doctrinas polticas. Pero a Dios, que no comprende otra forma de trato con el universo que el cabreo, no le basta. Por eso se enfada todo el rato. Su necesidad de crisparse es tal que a veces se encoleriza consigo mismo. Benedicto XVI, que conoce y adora al iracundo Dios del Antiguo Testamento, debera saberlo. Puede pedir todas las disculpas que quiera, pero si se ha olvidado del cumpleaos de Al, lo tiene crudo. Esta tendencia al cabreo es lo que hace que Dios se lleve tan bien con regmenes intratables como el de Franco, el de Pinochet, el de Videla o el de los ayatols. Es tambin lo que explica que la Conferencia Episcopal tenga una emisora en permanente estado de crispacin o que a un caricaturista dans que no haca dao a nadie le dieran con el Corn en la cabeza. Es el carcter de los dioses. Mi amigo se cur yendo al psicoanalista, pero quin se imagina a Dios tumbado en el divn, desliando su complejo de omnipotencia ante un porteo.

De nonatos y pstumos Levante 22.09.2006 Entre las expresiones que ms me marcaron de pequeo se encuentra la de hijo pstumo. Tuve un vecino del que mi madre, viniera a cuento o no, afirmaba que era hijo pstumo. El chico tena mi edad y era, lgicamente, hurfano. En algn momento me enter de que haba nacido despus de que muriera su padre, y que por eso precisamente era pstumo. La situacin me habra colmado de perplejidad de no ser porque ya estaba repleto de ella. Soy perplejo por naturaleza, es mi carcter. La cosa ms normal del mundo me produce extraeza. Pero hay extraezas y extraezas. Un hijo pstumo le pone los pelos de punta al ms templado. Pregunt a mi madre si se poda ser hijo pstumo de madre y me dio un bofetn. -Te imaginas a alguien naciendo de una mujer muerta? La verdad es que s me lo imaginaba. Casi poda ver al cro creciendo dentro de la madre fallecida, movindose por sus entraas como por las habitaciones de un casern vaco. Escrib un cuento que escond. Aun lo tengo escondido, para no disgustar a mi madre. El tiempo, por otra parte, me ha dado casi la razn. De vez en cuando nace un nio de una madre en coma. El coma no es la muerte, pero se parece mucho. He escrito un cuento tambin sobre un nio que crece en el interior de una madre en coma. El cro se mueve por las oquedades de la mujer como un fantasma por un palacio casi deshabitado. Lo tengo sin publicar, tambin por miedo a mam. No me haba repuesto de la expresin hijo pstumo cuando escuch la palabra nonato referida a un santo. Pregunt a mi madre qu rayos quera decir y me respondi que un nonato era alguien que no haba nacido. Tampoco result fcil entender cmo se poda ser alguien sin haber nacido, pero mam no cej hasta colmar mi perplejidad. Me dijo que los ricos coman corderos y cochinillos nonatos porque estaban ms tiernos. Es mi deseo publicar una novela pstuma y otra nonata. Lo de la pstuma no presenta mayores problemas: basta con que la deje escrita antes de morir (o de entrar en coma). No he encontrado, sin embargo, solucin a la nonata. Y es en lo que estoy ahora.

Fuera de quicio Levante 24.09.2006 Pues nada, que tambin hay una pgina web donde puedes escuchar las ltimas palabras de los condenados a muerte antes de pasar por caja. Se trata de un servicio de alguna institucin de Texas, donde la pena de muerte ha devenido en deporte olmpico. Al pblico le produce mucha curiosidad saber qu se dice en esos momentos, cuando en esos momentos o se calla uno o pronuncia alguna banalidad. El fenmeno de las ltimas palabras est estudiado a fondo y no parecen las ltimas, sino las de en medio, o sea, las que diramos cualquier jueves de cualquier semana en el autobs, viniendo de la oficina. Cela, en el lecho de muerte, grit Viva Iria Flavia!. Y era un Nobel de literatura, un hombre con imaginacin, poco convencional y todo eso. De modo que imagnense lo que gritara un Nobel de la Paz, obligado a guardar la correccin poltica. Un desastre, en fin, al que no nos resignamos. Tenemos la conviccin de que dos metros antes de la cmara de gas el lenguaje penetrar en el cuerpo del reo y le obligar a pronunciar una revelacin. Pero el lenguaje slo entra para decir tonteras. Seor, perdname mis pecados, implor un reo frente a la mirada atnita, suponemos, de los perversos sexuales que acudan a la ejecucin. Otros reos blasfemaban o se cagaban en tal, pero la pgina web ha eliminado esos testimonios por buen gusto. Llevan razn sus responsables. Un padre de familia interesado en contemplar una cosa tan normal como un tipo atado a una silla llena de cables, por los que le van a meter una tonelada de vatios, no tiene por qu soportar que la vctima empiece a decir cosas feas. Si carece de educacin, que lo ejecuten en privado. No te digo. Te permiten gritar Viva Iria Flavia o Viva Arkansas, pero no Viva la madre que te pari. Desde el punto de vista de la salud mental no hay mucha diferencia entre gritar una cosa u otra, pero las formas son las formas, amigo. Total, que hay ms palabras que significados. El significado, cada vez ms, est fuera de las palabras. Y por eso nosotros estamos, cada vez ms, fuera de quicio. Buenos das.

Un espectculo de feria Levante 26.09.2006 En Brasil vive un tipo capaz de sacarse los globos oculares de la cara casi hasta que se caen al suelo. Hay en internet un vdeo de l realizando esta curiosa hazaa orgnica. A m me ha puesto los pelos de punta. Claudio Paulo Pinto -tal es su nombre- se gana la vida sacndose los ojos en la calle, ante los turistas, que lo contemplan asombrados, y asustados. Me pregunto si Claudio ha odo hablar de Edipo, me imagino que no. Pero si Edipo perteneciera al mundo real y le hubiera tocado vivir en nuestros das, tambin tendra su vdeo en Youtube. -Miren a un tipo que se arranca los ojos por haberse acostado con su madre. -Por haberse acostado con su madre? Vaya tontera. -Es que mat a su padre previamente. -Y qu necesidad tena de matar a su padre para acostarse con su madre? Cada poca tiene sus tabes. El vdeo de Edipo, hoy, se perdera entre los cientos de miles de vdeos de la Red, donde triunfan los que reproducen escenas domsticas. Ayer mismo estuve viendo uno en el que un ama de casa limpiaba un cuarto de bao. Juro que tena una calidad hipntica muy superior a la del de Claudio Paulo Pinto sacndose los globos oculares de sus rbitas. Por cierto, que no se informaba de las relaciones del tal Claudio con sus progenitores. Para m, que soy un antiguo, habra sido interesante saber si este hombre ha matado a su padre y se ha casado con su madre, aunque en la actualidad se considere una perversin menor. Para perversin, la del gasto militar, que en 2006 ser quince veces mayor que el destinado a ayuda internacional. Ocho mil millones de euros dedicaremos en Espaa a la tontera de las armas y 834.000 millones en todo el mundo (no hay calculadora capaz de expresarlo en pesetas). Gastamos ms en pistolas que en alimentacin, ms que en cultura, ms que en vivienda. Es o no es para sacarse los ojos, como hizo Edipo al darse cuenta de su error? Lo sera si sacarse los ojos no hubiera devenido tambin en un espectculo de feria.

Curiosidades 29.09.2006 Me ha dicho el mdico que me pese cada maana. De ese modo, si un da cojo unos gramos, al siguiente pondr los medios para perderlos. No es preciso aadir que se trata de un mdico obsesivo, pero ni los mdicos ni las esposas nos tocan en la lotera. Si estoy con l, me digo, por algo ser. De otro lado, me gusta la idea de corregir el martes los errores del lunes. Lo primero que hago al sentarme frente al ordenador, a primera hora, es repasar las pginas escritas la jornada anterior. Siempre tacho algunas palabras o aado otras. Gracias al mdico obsesivo he empezado a relacionarme con mi cuerpo como si fuera una novela que escribo da a da. Hoy peso 200 gramos ms que ayer por culpa de una cena que ni siquiera me hizo feliz. Pues nada: a tachar esos doscientos gramos a base de frutas y punto (punto y aparte). Tachar kilos es tan difcil como tachar adjetivos. Se les coge cario a los unos y los otros. Aunque sabes que no le vienen bien a la escritura ni al cuerpo, nos cuesta cortar por lo sano, sa es la verdad. Pero quiero insistir en la idea del cuerpo como novela; a veces, como novela de terror. Me hice unos anlisis que me entregaron en un sobre cerrado donde pona la palabra "confidencial". Iba por la calle con aquel sobre debajo del brazo como si fuera un agente de Centro Nacional de Inteligencia. Pero slo era un espa de mi propio cuerpo. Se lo entregu al mdico y fue entonces cuando me recomend que me pesara todos los das, para tachar el mircoles los gramos de ms escritos durante el martes. En eso estoy. Para amortizar la bscula, me peso siempre que paso cerca de ella. Por las noches, no s por qu, peso siempre dos kilos ms que por la maana. Pero son dos kilos que se tachan solos, tambin de forma inexplicable, durante el sueo, como si los gramos se colaran por un sumidero invisible. El otro da me despert de madrugada y estuve una hora sobre el peso, para sorprender al cuerpo en el instante de adelgazar, pero es ms difcil que ver crecer la hierba. He hecho tambin experimentos con algunos libros. Las novelas pesan ms por la noche que por la maana. La poesa, en cambio, siempre pesa igual. Cuestin de metabolismo, supongo.

Los genitales de las elctricas Levante 30.09.2006 Me abro paso entre los vocablos puestos estos das en circulacin para describir lo que ocurre en las empresas de electricidad. No es fcil. Los peridicos califican el suceso de sesmo, de terremoto; de conmocin sin precedentes. Alguien asegura que la locura del sector energtico ha provocado un movimiento de optimismo euforizante (quiz haya optimismos que depriman) en Wall Street. Aunque se trata de una noticia financiera, los cronistas, lejos de utilizar un lenguaje econmico, recurren a las jergas procedentes de la geologa, de la psiquiatra, de las ciencias sociales. No es todo. Si a usted le gustan las referencias onricas, tambin las hay: un experto en bolsa aseguraba ayer que las acciones de esas compaas llevaban dormidas 13 meses. Cabe preguntarse si soaban con esta conmocin, con este sesmo, con este terremoto, con esta bendicin de Dios, pues tambin ms de uno ha recurrido a la teologa para explicarnos la importancia de las fusiones y contrafusiones en marcha. Hace un rato, en la cola del puente areo, mientras un servidor buscaba entre la prensa un anlisis no contaminado por todos estos lenguajes excntricos, un ejecutivo le deca a otro que ya era hora de que las empresas de la construccin le palparan los genitales a las elctricas. Si haban echado ustedes en falta la referencia sexual, ah la tienen. O sea, que tambin es eso: un intercambio sexual entre dos o ms personas jurdicas. A final, todo se resume en una cuestin de huevos, pues la frontera entre la plusvala y el sexo es cada da ms delgada. De todos modos, a uno, que es un ignorante, le gustara que le explicaran las cosas de manera sencilla. Mire usted, esto es algo tan simple como que alguien compra y alguien vende. Ah, vale, alguien compra y alguien vende. Pero no se puede comprar ni vender sin poner en ello un poco de instinto venreo, una pizca de sentimiento patritico (a E.On, que le den, que es alemana), unos gramos de emocin religiosa, una cantidad discreta de locura. En los negocios intervienen todas las facultades del hombre, de ah la necesidad de recurrir a las metforas. Comprende usted? Comprendo y le quedo muy agradecido.

A vueltas con la copia Levante 01.10.2006 Soy una persona autntica, declaraba un poltico en campaa a un periodista. En la comunicacin cotidiana, llamamos falsos a los individuos que no cumplen lo que prometen o que no dicen lo que piensan. Pero, tomada la expresin en su literalidad, un sujeto falso sera una copia de un individuo verdadero. En tal caso, habra personas falsas del mismo modo que hay Levis falsos, Adidas falsas o relojes de marca falsos. El asunto de lo verdadero y lo falso, as como la frgil lnea que separa una cosa de la otra, va cobrando importancia a medida que aumentan las posibilidades de copiar la realidad. Un disco pirata se escucha exactamente igual que uno legal. Recientemente, el Museo Reina Sofa de Madrid decidi reproducir una escultura desaparecida de sus almacenes. La nota de prensa, si no recuerdo mal, deca que en el futuro se considerara a la copia como original. A todos los efectos. No hay mucho ms que aadir. La piratera empieza a llegar a sectores hasta ahora vrgenes. A las personas, por ejemplo. Quiz haya por ah individuos no autnticos en el sentido literal de la palabra; individuos que son copia de otros. De modo que se encuentra usted en la calle con un hermano de su mujer, se detiene a saludarle, toma un caf con l mientras hablan de la familia, etc., y a lo mejor no es el hermano de su mujer, sino una copia que le han sacado ilegalmente. -Pero si era igual de tonto que mi cuado, igual de gordo, igual de pesado. Lo que usted quiera, pero no era su cuado. Yo tengo un libro pirata de Garca Mrquez (Cien aos de soledad)absolutamente idntico al de verdad. Lo compr como curiosidad en una calle de Bogot. Lo le de vuelta, en el avin, sin encontrar nada que delatara su condicin. Al llegar a casa lo coloqu en la estantera junto al verdadero y ahora no s cul es cul. En algunos productos podra darse la circunstancia de que la copia fuera ms verdadera, en un sentido metafsico, que el original. Digo todo esto porque ayer iba por la calle y me vi pasar por la acera de enfrente. De no haber sabido que yo era el original, habra dudado, francamente.

La culpa Levante 03.10.2006 Cuando leemos que las temperaturas de la Tierra son las ms altas de los ltimos doce mil aos, no nos preguntamos cmo lo saben. Eso es porque tenemos una fe sin lmites en la ciencia, incluso en la cienciologa. Seguro que hay en internet una pgina web donde son capaces de decirte qu tiempo tenan tal da como hoy hace sesenta siglos. En aquellas fechas no haba lunes ni martes ni mircoles, pero haba clima y la gente (es un decir, porque tampoco haba gente propiamente dicha) iba a la playa. Como no tenan das de la semana, no sabemos con qu criterio descansaban. Pero a lo que bamos: que no habamos tenido desde aquella poca remota unas temperaturas tan altas como las actuales. Lo ha dicho el peridico. Hace doce mil aos tampoco haba sentimiento de culpa. Ni das de la semana ni sentimiento de culpa. Quiere decirse que la gente no estaba todo el da atribuyndose los efectos del calentamiento global. Tenan calor, desde luego, pero no se arrepentan de l los domingos, no porque no tuvieran domingos, que tampoco, sino porque no tenan remordimientos. A nosotros no nos falta de nada. Tenemos sbados y domingos, y enero y febrero. Y remordimientos. -Nio, no te eches tanto desodorante que contribuyes al calentamiento de la atmsfera. -Qu tiene que ver el calentamiento de la atmsfera con que yo huela de un modo u otro el sbado por la tarde? -Pues que con el spray echas muchos gases a la atmsfera, de modo que se ensancha el agujero de ozono y sucede el efecto invernadero, no s si por este orden. -Y quin dice eso? -La ciencia, o la cienciologa, ahora no caigo. -Entonces va a ser que s. De modo que ya lo saben ustedes. ste es el lunes o el martes o el mircoles ms caluroso desde hace doce mil aos. Y la culpa, a diferencia de entonces, la tiene usted, por el desodorante, o por el coche, o quiz por la estantera de metacrilato. Hace miles de aos que no haca tanto calor. Ni tanta culpa.

Mezclas El Pas 06.10.2006 El primer invento del hombre es el tabique. Viene impuesto por la necesidad de separar el dentro del afuera, lo crudo de lo cocido, la muerte de la vida. Por la conveniencia de distinguir la dicha del dolor, la cordura de la enajenacin, el calor del fro. Por el deber de discriminar al polica del delincuente, al verdugo del reo, al juez del legislador. Por el impulso de diferenciar al secretario del subsecretario, al pobre del rico, al mamfero del ovparo, al vertebrado del invertebrado, al pez del ave. Por el miedo de confundir el da con la noche, la muerte con la vida, los laborables con los festivos, el territorio con el mapa, la gimnasia con la magnesia. Tambin por el gusto de aislar la novela del ensayo, la poesa del teatro, la comedia del drama. Y as sucesivamente, para eso estn los tabiques. Pero no siempre funcionan. El otro da, en EE UU, un tipo del siglo XXI, asesin a cinco nias del XIX. Su mujer declar que era un padre "excepcional". De hecho, acababa de despedir a sus hijos con un beso en el autobs del cole. Dnde estaban los tabiques que deban separar un siglo de otro? Dnde los encargados de discriminar la locura de la razn? Por qu esta confusa mezcla de besos y tiros? Y ah est el caso de Francisco Anguas, el polica de Salvador Puig Antich, un hombre al que le gustaba Truffaut, pero que tambin se deleitaba torturando, dos cosas que deberan ser incompatibles. Por qu no haba un tabique capaz de impedir que un tipo con sensibilidad artstica, amante del cine y la literatura, perteneciera tambin a la Brigada Poltica Social? En el Consejo General del Poder Judicial hay un individuo para el que la unin entre dos homosexuales es lo mismo que el ayuntamiento entre un hombre y un animal (no dijo, sin duda para no delatarse, en qu animal estaba pensando). En principio, cabra atribuir a este seor un grado de cultura ajustado a sus estudios, pero la ignorancia y la sabidura, como la oligofrenia y el talento, se cruzan a veces dentro de la misma cabeza, sin que haya tabique capaz de separarlos. Subes a un roedor a un rascacielos y contina viendo el mundo desde la perspectiva de una rata. Hemos inventado el tabique, s, pero lo hemos inventado mal porque separa poco.

El perro Levante 07.10.2006 "No nos iremos (de Iraq) ni aunque Laura y Barney sean los nicos que me apoyen". La frase es de Bush. Laura es su esposa y Barney su perro, un terrier que sube y baja del avin oficial con tal autoridad que los militares dudan si cuadrarse o no ante l. La frase, pese a su brutalidad, podra ser una broma, pero a las bromas las carga el diablo. Resulta que sin querer (o no) Bush ha puesto a su esposa al mismo nivel que al perro, o viceversa. Laura no se ha quejado. El terrier tampoco. Por ese lado no va a tener complicaciones, pero la frase aparece en un libro de Bob Woodward que acaba de aparecer en EEUU y en el que se analizan los errores de esa invasin de la que Bush no desistir aunque slo se quede con el apoyo de su mujer y su mascota. Se ha olvidado de citar a Dios. Y es que Dios tambin le apoy. No recordamos ahora si se le apareci entero o en forma de alucinacin auditiva, pero Bush asegur que haba arrasado Bagdad siguien rdens directas del Todopoderoso (adems del consejo de Laura y Barney). La diferencia entre Bin Laden y Bush es que el primero slo tiene a Dios. Le faltan un perro y una esposa que le conforten en los momentos de duda. Dios est bien para el primer momento, para el impulso de salida, pero luego te deja tirado porque hay ms locos que dioses y no da abasto el pobre. Ah te las compongas, que yo tengo que provocar ms alucinaciones. No sabemos si Dios ha abandonado a Bin Laden, pero es evidente que ha dejado tirado a Bush. Le quedan la esposa y el perro, menos mal. He visto miles de veces por la televisin el rostro de Laura y el de Barney, adems del de Bush, claro. De los tres, el que ms confianza me produce es el del perro. Quiera Dios que un da de estos, mientras el matrimonio dormita frente a la chimenea de su rancho, Barney tenga un momento de lucidez y aconseje a su amo retirarse de Iraq. Despus de todo, en aquel pas han muerto muchos perros tambin. Ningn terrier, es cierto, pero los perros tienen menos prejuicios raciales que los hombres. Desaparecido Dios completamente de esta guerra, no veo otro ser con capacidad de influencia sobre Bush para poner fin al desaguisado.

Reljense y disfruten Levante 08.10.2006 La cabra tira al monte como TVE al franquismo. Esto es as con independencia de quien gobierne porque estamos hablando de comportamientos atvicos, de impulsos hereditarios, de tendencias innatas. A TVE le gusta el franquismo como a Renfe los bancos de madera. Hay asuntos que estn en la naturaleza de las cosas y contra los que quiz sea mejor no rebelarse. TVE fue franquista con Alfonso Guerra, que censuraba los escotes ideolgicos de los invitados y, si era preciso, los tapaba (que se lo pregunten, si no, a Balbn, el autor de La Clave). Fue franquista y de las JONS con el PP porque en este caso haba una coincidencia emocional, y es franquista con Zapatero porque no sabe ser otra cosa. El franquismo de la TVE actual es ms sociolgico que poltico. Le han dejado libertad para que haga lo que quiera y lo que quiere, la pobre, es tener de estrellas invitadas a Gema Ruiz, la ex del ex ministro ms franquista de Aznar, y a Carmen Martnez Bordi, la nietsima del dictador. Gema y Carmen podran haber sido hermanas, incluso hermanas gemelas. A ambas se les derraman las carnes del vaso corporal como el bizcocho con exceso de levadura se sale por los bordes del molde. No sabemos si por contrato, pero lo cierto es que las dos han aparecido con modelos preparados para que tales excesos de grasas franquistas (tpicos de seoras de mesa petitoria) salten a la vista. Viendo a Carmencita y a Gema agitar el bizcocho sobrante comprende uno toda la sociologa de aquellos aos cutres. La cabra tira al monte y TVE tiene los genes que tiene. Se ha criticado mucho que estas contrataciones franquistas se hayan llevado a cabo bajo el mandato de un gobierno socialista que, a diferencia del de Felipe Gonzlez, es de izquierdas. Pero el nico modo de que no ocurran estas cosas pasa por que Televisin Espaola deje de ser espaola y quiz televisin. Es probable que ni privatizndola perdiera ese carcter cultural que est en sus entretelas. Es como pedirle a una planta que no busque la luz, o a un sapo que no escupa, o a un jardn que no d flores. De modo que reljense y disfruten. Ms se perdi en la guerra.

El tamao de las glndulas Levante 11.10.2006 En el paseo martimo de Las Palmas de Gran Canaria haban puesto una bandera de 300 metros cuadrados que ondeaba a 50 metros de altura y que se vea desde todas partes. La idea era que la gente, al pasar, dijera: -Mira, la bandera. Es lo mismo que si en la plaza Mayor de cualquier ciudad colocas, pongamos por caso, un centollo de plstico de siete pisos de altura. La gente, al pasar, dira: -Mira, el centollo. En la plaza de Coln de Madrid, durante la poca de Aznar, se coloc una bandera espaola de las caractersticas del centollo citado ms arriba y, en efecto, la gente, al pasar, dice: -Mira, la bandera. No sabemos si es mejor que la gente diga Mira, la bandera o Mira, el centollo. La gente tiende a sealar lo obvio. El caso es que la bandera de Gran Canaria ha costado 360.000 euros. Quiere decirse que el metro cuadrado de bandera est muy por debajo del metro cuadrado de la vivienda. En Madrid al menos por 360.000 euros no te puedes comprar un piso de 300 metros cuadrados. Lo que ocurre es que un piso sirve para acoger a una familia mientras que una bandera gigante slo sirve para que la gente diga: Mira, la bandera. El hgado es una glndula muy importante. Pero debe tener el volumen adecuado. Un hgado de 300 metros cbicos matara a su usuario. Slo servira para que la gente, al verlo, dijera: Mira, el hgado. Yo no soy patlogo e ignoro qu extensin debe tener una bandera, pero seguro que 300 metros cuadrados no. Las banderas de ese tamao slo sirven para que la gente discuta por ellas; a veces, para que la gente se mate. La de Gran Canaria se ha cado al suelo por su propio peso ms que por la fuerza de la gravedad. Ha acabado con ella su tamao. Seguramente la volvern a izar, pero tendrn que ponerle unos refuerzos anormales. Es lo que pasa con las banderas anormales, con los centollos anormales y con los hgados anormales. Aunque, como deca el otro, sarna con gusto no pica.

La vieja El Pas 13.10.2006 En una escala de preferencias, lo ideal es que nadie tuviera la bomba atmica. Despus, que slo la tuvieran los pases listos. A continuacin, los pases listos y un pas tonto. En cuarto lugar, los pases listos y dos pases tontos Y as sucesivamente. Si incluyramos las variantes de pobreza y riqueza, el asunto se complicara, pues el rencor de clase funciona en las dos direcciones. Quiere decirse que lo mismo te podran arrojar la bomba por pobre que por rico, cuestin de suerte o de geoestrategia, y perdn por la palabra geoestrategia en un artculo que no es de anlisis poltico. En esta zona del peridico calculamos las cosas por la cuenta de la vieja, cuyo mtodo, pese a su simpleza radical, no falla nunca. La vieja es tambin la inventora de aquella mxima segn la cual si algo malo puede pasar pasa. Total, que el mundo est lleno de tontos listos y de listos tontos. Segn nos han explicado los observadores polticos estos das, el presidente de Corea del Norte lleva alzas en los zapatos y se carda el pelo para parecer ms alto. Lo de la bomba atmica es tambin para disimular la estatura de su nacin, que, siempre segn los expertos, es pobre y tonta como l. En una escala de uno a cien, su rencor de clase es de 80, de ah que se gaste el 80% de su presupuesto en ferretera blica. Los observadores polticos aseguran que si el loco -adems de bajo, tonto y pobre- de Kim Jong Il consigue la bomba atmica, toda la zona quedar desestabilizada, lo que es un modo de decir que hasta ahora gozaba de estabilidad. A m, por la cuenta de la vieja, no me sale. Tendramos que aclarar de qu hablamos cuando hablamos de estabilidad. Otros pases con la bomba atmica son EE UU, Rusia, China, Reino Unido, Francia, India, Pakistn e Israel. No s cmo se vern las cosas desde el punto de vista de un licenciado en Polticas, pero en ese club (como los analistas polticos se empean en denominar al conjunto nuclear) hay ms tontos que listos. Y no es preciso saber ecuaciones de tercer grado para averiguarlo. Quiere decirse que ya estbamos jodidos antes de lo de Kim Jong Il. Lo que s es verdad es que ha parido la abuela. O sea, la vieja una vez ms.

Los das Levante 13.10.2006 A veces, los titulares de prensa no dejan ver la noticia del mismo modo que los rboles impiden ver el bosque. Vean ste (titular) sacado de un peridico cualquiera: El comisario acude al rescate de Tele- 5 para reflotar los martes. De acuerdo, usted sabe que El comisario es una serie de televisin, que Tele5 es una cadena y que el martes es un da de la semana (damos por supuesto que estamos de acuerdo en lo que es una semana). Pero imagine que acaba de venir de Marina DOr, ciudad de vacaciones, o sea, de Marte y que lo primero que lee en el peridico es que el comisario acude al rescate de Tele-5 para reflotar los martes. A m, personalmente, no me cuesta nada imaginar un martes hundido. Se me han ido al cuerno das ms sagrados de la semana, pero no te acostumbras nunca. Piense, si no, que abre usted la puerta del lunes y que donde deba haber un martes no hay nada, slo un vaco csmico, un abismo al otro lado del cual se encuentra la puerta del mircoles. A ver cmo salta de un da a otro sin romperse la crisma. En no recuerdo qu curso de bachillerato tenamos Matemticas los lunes, mircoles y viernes, y Lengua los martes y los jueves. No me pregunten cmo, pero yo me saltaba los das de Matemticas. Para m la semana estaba constituida por martes, jueves, sbado y domingo. Y no haba comisario capaz reflotar los lunes, mircoles y viernes. Por eso tengo de los das un concepto casi fsico. Los siento como lugares en los que puedes entrar o de los que te puedes quedar fuera. Cada noche, a las doce, imagino que cierro la puerta del da que muere y abro la del que empieza a vivir. Si de pequeo odiaba el lunes, ahora me parece el mejor amueblado. Es un da con moqueta en el suelo y cuadros de Matisse en las paredes, un da blando (ventajas de los que trabajamos en casa). El martes es ms hosco, ms desolado, quiz por eso es el que necesitan reflotar los de Tele-5. Pero no es probable que lo consigan con la ayuda de un comisario. Los comisarios estn bien para los domingos por la tarde. Desde aqu les digo que contraten a un novelista. Si puede ser de misterio, mejor. De nada, hombre.

Lengua y literature Levante 15.10.2006 Empiezan a llegar las primeras cifras fiables acerca de los muertos en Iraq desde que se produjera la invasin humanitaria patrocinada por Bush y compaa: 650.000, de los que 600.000 se han ido al otro mundo de forma violenta. Ms de medio milln de cadveres. Ignoramos su traduccin a dlares o a euros, pero en trminos gramaticales equivalen a una coma. Es lo que dijo Bush el otro da, al hacer examen de conciencia. Dentro de unos aos, asegur, cuando los libros de historia cuenten la ocupacin criminal de aquel pas por fuerzas extrajeras, todo ese montn de esqueletos equivaldr a una coma. Podra haber dicho a un sustantivo, a un verbo, a un pronombre, a un adverbio, pero dijo a una coma. Quiso con ello restar importancia a la masacre? Seguramente s. Por eso no eligi tampoco un punto, un guin, un parntesis. Nada, nada, una coma que a lo mejor hasta se puede quitar sin que cambie el sentido del texto. Desde que escuch las palabras de Bush, cuando la televisin saca imgenes de Bagdad, en vez de hombres y mujeres, veo vrgulas. Estn las calles llenas de vrgulas que se mueven de ac para all como los bacilos en una gota de agua vista al microscopio. De vez en cuando estalla cerca de ellas un coche bomba y se van todas las vrgulas al carajo. Si renes 600.000 vrgulas muertas te dan una coma. Tienen que morir al por mayor para ser algo. Un hombre occidental, en cambio, es una frase entera. Qu digo una frase: un prrafo, con palabras llenas de tildes, de diresis; un prrafo con su oracin principal y sus subordinadas, con cada signo ortogrfico colocado en su sitio, con sus haches intercaladas y sus jotas sonoras. Un hombre occidental es mucho hombre y ah est Bush en su rancho tejano para demostrarlo. No sabemos si Bush pasar a la historia de la poltica, pero merecera pasar a los libros de gramtica por esta aportacin tan original. Para que le gente entienda las cosas, hay que buscar ejemplos fciles, imgenes poderosas. La de la coma es ms que poderosa, es brutal, cruel, feroz, sanguinaria, si ustedes quieren, pero eficaz. Ningn nio, sobre todo ningn nio rabe, volver a olvidar qu es una coma.

A trabajar Levante 18.10.2006 A propsito del Nobel de Literatura, Orhan Pamuk, habrn observado ustedes que los medios no dejan de destacar su condicin de turco. Todos los titulares referidos a l comienzan diciendo: El escritor turco No s si cuando lo gana un norteamericano o un portugus se insiste tanto en su origen, creo que no, de otro modo no me habra llamado la atencin. Quiero decir que despus de leer la noticia en distintos peridicos y escucharla en distintas emisoras de radio y televisin, me fui a la cama con la impresin de que le haban dado el premio por turco ms que por escritor. Si alguien no lo remedia, acabaremos pensando que el verdadero mrito de este hombre es ser de all. Y no digo que no sea de all, pero lo importante es su condicin de escritor. A ver si nos aclaramos. Adems, el primer deber de un escritor turco es dejar de ser turco, como la primera obligacin de un poeta blgaro es dejar de ser blgaro, y as sucesivamente. No es fcil, de acuerdo. Si a alguno le resultara imposible, le permitiramos que fuera blgaro, pero slo un poco, y a la manera de Cernuda, que era un espaol sin ganas, un espaol cansado. Resulta tan absurdo ser turco con ganas como cameruns con ganas o conquense con ganas. No s si me explico. Tal vez, para evitar estos malentendidos, deberamos inventar un Nobel otorgado a la nacionalidad. Se le entregara cada ao al mejor espaol, al mejor vasco, al mejor canadiense o al mejor noruego: premios, en fin, a la vasquicidad, a la espaolidad, a la catalanidad, a la germanidad... Lo difcil sera elegir un jurado con criterio, pues ya me dirn cmo se reconoce a un buen holands, a un buen ruso, a un buen austraco. Si tenemos dificultades para reconocer a un buen escritor (la mayora alcanza la gloria tras su muerte), cmo distinguir a un buen finlands. Pero a retos ms importantes se ha enfrentado el ser humano. Vean, si no: Marta Snchez acaba de ser elegida como la espaola mejor calzada a lo largo de 2005. No me pregunten cmo ha llegado el jurado a esta curiosa conclusin, pero lo he ledo en los peridicos como si se tratara de una noticia de verdad. A ver si va a ser ms fcil averiguar quin es el mejor calzado que quin es el mejor francs. No me lo creo, de modo que venga, a trabajar.

Hambre El Pas 20.10.2006 A veces imagino un pulmn que fuera la suma de todos los pulmones, un corazn que fuera la suma de todos los corazones, un hgado que fuera la suma de todos los hgados, un hombre que fuera la suma de todos los hombres y una mujer que fuera la suma de todas las mujeres. Slo habra en el mundo un hombre y una mujer, pero tendran un tamao enorme. Y habra un solo perro, pero un perro gigantesco tambin, pues provendra de la adicin de todos los perros. Y un solo gato, desde luego, y un solo gorrin, pero estamos hablando de un gorrin con un tamao colosal, imagnenselo. En buena lgica, habra tambin una sola bacteria, un nico virus, una sola rosa, slo un clavel, una espina nada ms, una lgrima... Ahora mismo, al tiempo que usted respira, estn respirando miles de millones de seres humanos en todo el mundo. Muchos toman y arrojan el aire en el mismo momento en el que lo toma y lo arroja usted. Los pulmones de unos y de otros son bsicamente idnticos, quiz, en alguna medida difcil de entender, aunque fcil de intuir, sean el mismo. La idea de que todos respiramos con el mismo pulmn es a la vez estimulante e inquietante, como la de que hubiera un solo estmago para el conjunto de la humanidad. Cmo nos las arreglaramos en este caso? No es tan difcil de imaginar. Las abejas, sin ir ms lejos, disponen de un estmago social, adems del propio, en el que guardan la miel comunitaria. Supongamos que tuviramos que compartir el intestino grueso, el bazo, el pncreas, los riones, el tero, los ojos, la lengua... Supongamos que tuviramos que compartir la Tierra, que tuviramos que compartir la atmsfera. Imaginemos que hubiera una sola biosfera para todos. De hecho, hay una sola Tierra, una sola atmsfera, una sola biosfera, lo que es tan espectacular como disponer de un solo estmago, de un solo corazn, de una sola lengua, de un ojo nico, un abdomen indiferenciado. Parece terrorfico, s, pero resulta fantstico tambin que todos los cuerpos sean el mismo cuerpo, que todos los seres humanos seamos el mismo ser humano. Ahora tendramos que deducir que el hambre de aqullos es la nuestra, pero la imaginacin no nos da para tanto.

Revalorizaciones Levante 20.10.2006 Qu fea es la expresin pelotazo inmobiliario, pero qu placer proporciona a sus beneficiarios. El pelotazo inmobiliario consiste en comprar por diez y vender por mil con una diferencia de dos o tres semanas. Lo que sucede entre el da de la compra y el de la venta es que el terreno se ha recalificado. Quiere decirse que alguien lo toca con una varita mgica al tiempo que dice: Desde ahora sers urbanizable. Y todava hay gente que no cree en la magia. Como ya hemos entrado en campaa, los peridicos publican un da s y otro tambin milagros de este tipo. Hay individuos que ganan tres o cuatro millones de euros en lo que usted tarda en llegar a la oficina. No es justo, pero es normal. Unos parientes de Esperanza Aguirre beneficiados por una de estas operaciones milagrosas han dicho que lo suyo es normal, que entra en la lgica del mercado que los terrenos se revaloricen. Piensa uno que si lo suyo es normal, lo de de usted y lo mo es anormal, pues para ganar, trabajando honradamente, los que esos seores ganan en dos das tendramos que reencarnarnos siete veces siete. Lo grave es que los parientes de Esperanza Aguirre llevan razn. Los pelotazos son normales y eso es lo que los hace terribles. Si estuvieran perseguidos, como el terrorismo, su existencia sera ms llevadera. Lejos de eso, se alientan, se promueven, se aplauden. -Oiga, que lo mo es normal, entra dentro del mercado. -Pero usted le compr el terreno por dos duros a un campesino. -Pues eso es lo que le estoy diciendo, eso es el mercado. Para eso hay campesinos, por favor, para eso hay clases sociales y alcaldes corruptos. Los sucesos ms escalofriantes del mundo son normales, y no me refiero slo a los asesinos en serie, que dan de comer a las palomas, sino a los secuestros patrocinados por Bush, a las hipotecas de cuarenta aos (incluso a las de treinta), al nmero de muertos en la carretera. Personalmente entiendo la existencia de los asesinos en serie, lo incomprensible es que no fueran perseguidos. Y eso es lo que duele del pelotazo inmobiliario: su impunidad. O sea, que a ver si nos ponemos las pilas.

Perversiones pblicas Levante 22.10.2006 No hemos reflexionado suficientemente acerca de la crueldad que supone sortear pisos. Me refiero a esa prctica con que los ayuntamientos y comunidades entregan viviendas a la gente ms necesitada. Dado que no hay casas para todos, asignan las que son capaces de construir (pocas) por medio de una tmbola que provoca ms infartos que el colesterol. El acto suele ser pblico y se hace en domingo, para dar al juego un carcter medieval. Entre los asistentes hay parejas de novios, familias, ancianos y gente soltera. Muchas de estas personas no han jugado jams al bingo ni a la lotera ni han apostado en las carreras de caballos. Quiere decirse que es gente sana a la que las circunstancias han llevado a esta perversin. Ah estn, mirando con ansiedad su papeleta y rezando a Dios para que el piso les toque a ellos y no a los otros. Se trata de un juego en el que para que uno gane es preciso que los otros pierdan, es decir, un juego inhumano, feroz, que saca a flote lo peor de cada uno. Pero los ayuntamientos y comunidades lo venden como una funcin humanitaria, filantrpica, benefactora. A m me parece lo mismo que si en un pas con hambre se sortearan bocadillos de jamn. Quiz se sorteen. No hay crueldad ajena al ser humano. Al paso que vamos, pronto aparecern nuevas formas de lotera que aplaudiremos incompresiblemente en la plaza pblica. Se me ocurre, dada la cantidad de mileuristas que forman el mercado laboral, que entre todos ellos se sortee una vez al mes un salario justo. Lo efectuaramos en domingo, por supuesto, para no perder horas de trabajo. Y habra que solicitar una papeleta en la ventanilla de personal de las empresas. Mejor an: habra que adquirirla a un precio mdico, pues las cosas que se regalan carecen de valor. Llegado el da de la tmbola, los mileuristas saldran al patio de su empresa con su billete en la mano y el empresario, disfrazado de capitalista (sombrero de copa, puro, anillo de oro, etc.) dara tres o cuatro vueltas al bombo. Ha sido agraciado con un salario justo para el resto de su vida Fulano de Tal. Aplausos, parabienes y hasta el prximo sorteo. No pasan ms cosas porque Dios no quiere.

Agua mineral Levante 25.10.2006 Hay tantos pozos ilegales como estrellas en el firmamento. Es muy fcil hacerlos y conservarlos de forma clandestina. Los poseedores de estos pozos son modernos drculas que hincan el colmillo en el sistema sanguneo de la Tierra y nos chupan la sangre a usted y a m, a todos. Mientras dormimos la siesta, el nuevo Drcula sale de puntillas al patio de atrs, pone en marcha el motor de su pozo ilegal y obtiene en un instante cuatro o cinco litros del preciado lquido. Ese malestar que sentimos al despertar, esas dificultades para ponernos en marcha de nuevo, se deben a que mientras dormamos nos han vaciado las arterias. El agua subterrnea es el subconsciente colectivo. No pertenece a nadie y pertenece a todos. En el interior de esos yacimientos ocultos se encuentran todos los sueos y pesadillas de la humanidad. Si analizramos una gota de esas aguas profundas con la minuciosidad con la que analizamos una gota de sangre, descubriramos que estamos a punto de entrar en la Edad Media. Nos impresiona mucho el tipo que entierra sus cadveres en el jardn. Qu pasa con el que desentierra un lquido que no es de l? Ayer me deca un taxista que el agua es el petrleo del futuro. Quiere decirse que estamos condenados a matarnos por ella, a invadir pases por ella, a renegar de nuestro padre por ella. Creamos que nada podra sustituir al petrleo como representacin del subconsciente (es oscuro y viene de dentro), pero resulta que tambin el agua cristalina puede realizar esa funcin. De momento la utilizamos para regar campos de golf, pero pronto servir para regar nuestras pasiones. Y mientras unos hacen agujeros en la Tierra, Bush los hace en el cielo. Acaba de declarar que el espacio csmico es suyo, o algo parecido. Bush tiene el inconsciente fuera, en vez de dentro, que es lo normal. Se trata de una rareza clnica poco estudiada, aunque ya vemos que provoca trastornos de carcter gravsimos. Total, que entre los que nos chupan la sangre y los que nos chupan la atmsfera, estamos hechos polvo. Vamos a ver qu pasa. Pngame una garrafa de cinco litros de agua mineral y una botella de oxgeno. Gracias.

Subcolumna El Pas 27.10.2006 Estoy leyendo un libro sobre insectos en el que aparece una mosca llamada "suboscura". Suboscura, fjense, nada de melanogster ni de drosphila ni de ts ts, no: suboscura. Me estremezco al imaginar una mosca suboscura. El prefijo sub proporciona a las palabras una suerte de prestigio inverso, un toque demoniaco, un semblante aciago. Ah estn suburbano, subteniente, subsuelo, subdirector, subsecretario, subjdice, subafluente, subalimentacin, subalterno, subarrendar, subcontrata, suburbio, subconsciente... Dios mo, subconsciente! Se me ocurre de sbito que el hbitat natural de la mosca suboscura sea el subconsciente, tan rico en materiales en descomposicin. Las larvas (o debera decir las sublarvas?) de las moscas suboscuras tienen garantizado el alimento, al menos el alimento onrico. Una vez, hace aos, estbamos en la oficina despus de comer y mi jefe se qued dormido con la boca abierta. Estaba dudando si despertarle o no cuando vi aparecer entre sus labios una mosca. La imagen me persigui durante meses, creo que por su aspereza biolgica. Al llegar a casa me duch y me afeit, confiando en que la limpieza exterior me quitara la pesadumbre interna. Pero no sirvi de nada. Me fui a la cama sin cenar, con mal sabor de boca, como si la mosca de mi jefe se hubiera paseado por mi boca en vez de por la suya. Pas la noche inquieto y tuve pesadillas orgnicas que olvid al despertar. Si hubiera sabido que se trataba de una mosca suboscura, habra considerado un privilegio asistir a su aparicin. Nos perdemos las mejores cosas de la vida por ignorancia. Lo que me pregunto es cmo logr aquel insecto escapar del subconsciente de mi jefe, tan hermtico. Quiz por el ojo de la cerradura. El caso es que esta maana, al levantarme, he visto una mosca, o quiz una submosca, al lado del zapato. Estaba muerta, boca arriba, es invierno. Le he dicho a mi mujer que no s de dnde ha podido salir, pero s lo s. Ha salido de mi subconsciente por el ojo de la cerradura y ha trepado por las vas respiratorias hasta la boca, o hasta la nariz. Se trata, pues, de una suboscura, mi suboscura. He guardado el cadver en el estuche de la pluma estilogrfica.

!Viva el sentido! Levante 27.10.2006 No siempre se me ocurren cosas intiles. A veces, en medio de la noche, me atacan ideas industriales, proyectos que, de llevarse a la prctica, produciran pinges beneficios (acaso hay un beneficio que no sea pinge?) al empresario que se atreviera a llevarlos adelante. La Brigada del Sentido, por ejemplo. Estara compuesta por un grupo de personas especializado, como su nombre indica, en producir sentido. Imaginemos que se encuentra usted un sbado por la tarde en casa, hundido en la miseria porque ha comprendido al fin que su vida es absurda. No tendra ms que llamarnos para resolver el problema. Cmo? se es nuestro secreto, aunque podemos adelantarles que la base del sentido es la misma que la del sinsentido. La Brigada del Sentido podra actuar tambin a requerimiento de instancias gubernamentales. Imaginemos que una realidad nacional descubre de repente que su existencia carece de direccin, de norte. No es que est mal econmicamente, o que le llueva demasiado (o demasiado poco), sino que es incapaz de comprender a dnde se dirige todo ese esfuerzo de crear banderas y ejrcitos e himnos patrios. Lo ms probable es que no haya ningn pas con la capacidad de reflexin suficiente para advertir el terrible vaco que se oculta tras sus smbolos, pero, si lo hubiera, ah estaramos nosotros para rellenar la oquedad, de modo que sus ciudadanos se sintieran orgullosos de ser suecos o marroques o daneses; de ser noruegos, belgas, alemanes; incluso de ser espaoles, andaluces, catalanes o vascos. La Brigada del Sentido tambin actuara en el mbito de las grandes corporaciones multinacionales. Si fuera IBM, por poner un ejemplo, la que cayera en el estado de postracin caracterstico de quienes no saben para qu hacen las cosas, nosotros se lo recordaramos. Y quien dice IBM dice Coca Cola, Adidas, Rolex, Renault, Disney, Telefnica, incluso Repsol YPF, que lleva el desatino en sus entraas. Que ya existe el telfono de la esperanza? Hombre, s, pero no comparen. Nosotros seramos capaces de generar esperanza en cantidades industriales, en serie. Que la idea es absurda? Desde luego, tan absurda como el sentido, de ah sus posibilidades.

Desnudos Levante 29.10.2006 Unos vecinos del barrio de Hortaleza de Madrid han posado desnudos para un calendario. Es su modo de quejarse de la poltica municipal de Gallardn. Pero no es el primer calendario protesta. En los ltimos aos, numerosos colectivos incmodos con la vida o consigo mismos han intentado aliviar su pena de este modo. Da la impresin de que al quitarnos la ropa nos desprendiramos con ella de conflictos que estn en la cabeza. Tampoco es raro si consideramos que al ponrnosla nos llenamos de obligaciones. Imagnense a un general desnudo saliendo de la cama. Seguramente es un tipo amable, barrign, indolente? Pero se coloca el uniforme y las medallas y un no s qu le empuja a dar rdenes. Y quien dice un general dice un subsecretario, un director general, un jefe de negociado, un arquitecto. Si la corbata tiene tanto valor simblico es por la asociacin que hacemos entre ella y la oficina. Deja un general de ser general al arrancarse el uniforme? Quiz no, pero no se le nota. Si me cruzo en la calle con un anciano desnudo, me llamar la atencin, pero no me impresionar. Si me cruzo, en cambio, con un anciano lleno de medallas, cambio de acera. Y si es un director de personal, cambio de acera y de calle. Tengo ms miedo a los directores de personal que a los coroneles (y ya es decir). Total, que la ropa nos constituye y nos desconstituye. Tradicionalmente, los calendarios de desnudos adornaban los talleres mecnicos y las cabinas de los camiones. La clase media los miraba de frente con indulgencia y de reojo con apetito sexual. La clase media es muy rara. Se va adaptando a todo. Ha adoptado el piercing, el tatuaje y la separacin matrimonial sin traumas. Ahora est decidida a asaltar los calendarios. Sea bienvenida a este espacio. Pero para fotografiarse desnudo no es preciso abrazar ninguna causa ecolgica, poltica o religiosa. Uno se puede desnudar porque s, porque le apetece verse y que le vean. Y es que uno necesita que le quieran o que le escuchen sin necesidad de ir disfrazado de administrativo, de general o de ama de casa. nimo, el siguiente paso es Penthouse.

Turismo de grandes almacenes Levante 02.11.2006 Me met en unos grandes almacenes huyendo de la lluvia y me parecieron muy curiosos. Haba de todo lo que necesitaba y de lo que no necesitaba. Como lo que ms gusta es lo que no necesito, acud a la seccin de relojera para echar un vistazo. Vi un cartel en el que haban escrito: Por la compra de un reloj de 600 euros le regalamos un seguro antiatraco de 6 meses. Pregunt a una seorita qu significaba aquello y me dijo que si me robaban el reloj a punta de pistola o de cuchillo me daban uno nuevo. -Pero tantas posibilidades hay de que me atraquen? -pregunt. -A mi hija le robaron ayer a la luz del da el mvil, as que usted ver. Me qued pensativo, francamente. Comprarte un reloj con la idea de que te van atracar da mal rollo. Generalmente no pienso que me va a suceder nada malo. Y no me sucede. Jams me han asaltado. Seguro que si me compraba el reloj comenzaba a sucederme toda clase de catstrofes. Se lo dije a la seorita: -Me comprara el reloj, pero tengo miedo de que me suceda algo malo. -Nosotros se lo aseguramos por seis meses, pero le tienen que atracar, claro. -Y si muero en el atraco le daran un reloj nuevo a mis herederos? -Cabe suponer que s, aunque tendra que consultarlo. Finalmente decid no comprrmelo. Despus de todo me encontraba all para refugiarme de la lluvia. Continu dando vueltas por la seccin y tropec con una zona de relojes de pared. Pregunt a una seorita si tambin esos relojes incluan un seguro antiatraco. Me dijo que s, pero a condicin de que lo llevara en la mueca. Lo dijo de broma, creo, porque me pareci que se aguantaba la risa. Vi otro cartel que deca: Hermetizamos relojes. Me pareci muy fuerte lo de hermetizar relojes, de modo que sal corriendo de la seccin. Me asom a la calle, pero no haba dejado de llover. Compr un paraguas sin seguro antiatracos (y sin hermetizar) y abandon el establecimiento. Llegu a casa sin que me asaltaran. Qu vida.

Misterio El Pas 03.11.2006 Me echaron del ltimo bar a las seis de la maana, pero no me vea con nimos de conducir. Encend un cigarrillo como el que se toma un consom, para templar el cuerpo, y anduve un rato a la deriva. No haba taxis o yo no era capaz de verlos. En esto, pas por delante de una iglesia cuya puerta empuj y cedi. Tena una nave central y dos laterales. En las laterales haba pequeas capillas consagradas a santos o vrgenes de escayola que me intimidaron ligeramente. Encend una vela a san Aurelio porque mi padre se llamaba as, y otra a la Virgen de los Remedios, por mam. Estaba arrepentido de mi vida, como siempre a esas horas, y llor un poco delante de san Cipriano. Unas lgrimas burocrticas, de trmite. En esto, vi un confesionario con una puerta central y dos ventanillas laterales. Tena sobre el asiento un cojn rojo muy blando, como de plumas. Pareca un hogar, de modo que entr, me sent, apoy la cabeza en una de las paredes y me qued dormido. Pas un tiempo indeterminado antes de que me despertara la voz de una mujer que me hablaba desde la ventanilla derecha. Deca que haba deseado mil veces la muerte de su marido, pero que ahora que haba muerto se senta sola y estpida, adems de culpable. Vea mucho la televisin, a veces programas sucios, indecentes, incluso haba llegado a asomarse a una pelcula pornogrfica. Quera consejo y perdn. Le dije que los maridos se mueren con independencia o no de que se desee su muerte. Se mueren ms maridos que esposas, aad absurdamente antes de darle la absolucin. Tras esta rara experiencia, abandon el confesionario y sal a la calle. Haba amanecido; el trfico comenzaba a desperezarse. Mir el reloj y calcul que no me dara tiempo a pasar por casa antes de ir al trabajo. Algunos das iba directamente del bar a la oficina, as era mi vida. Comprend que algo se haba roto aquella madrugada, pero no saba qu. De hecho, hice lo de todos los das y por la noche volv a incurrir en los bares. Al amanecer regres a la iglesia y ocup el confesionario. Al poco, se asom por la ventanilla de la derecha la mujer del da anterior y comenz a hablar. Entonces me pareci que lo que se haba roto comenzaba a arreglarse de forma misteriosa.

Negociaciones Levante 04.11.2006 En su reaparicin para desmentir los rumores de su fallecimiento, Fidel Castro ha recordado al pblico que ya advirti que su recuperacin sera larga y que no estara exenta de riesgos: lo mismo, curiosamente, que venimos diciendo nosotros del llamado proceso de paz o de las negociaciones con ETA, como ustedes prefieran. Pero hay ms paralelismos, pues tanto la enfermedad de Castro como las conversaciones con la banda armada son secretos de Estado en los que la discrecin, se dice, es la virtud fundamental. De este modo, el dictador cubano ha convertido a su enfermedad en una forma de terrorismo, de terrorismo de azar, si ustedes quieren, pero de terrorismo al fin. El cncer de colon (o de estmago, ahora no caemos) se ha aliado con el imperialismo para acabar con los logros de la revolucin. El enemigo no descansa y adems se encuentra en todas partes. Qu vida. Castro ha intentado vencer a la enfermedad a base de ciruga. Ha bajado a su estmago con el bistur en la mano como el que baja de la sierra con el fusil al hombro y ha cortado por aqu o por all. Pero lo cierto es que tiene peor cara ahora que hace un mes. Quiz ha llegado el momento de negociar con la enfermedad contrarrevolucionaria que le aqueja. Castro no ha negociado jams con nadie. Ha encarcelado a sus enemigos, los ha fusilado, los ha arrojado al mar Esto de la negociacin tiene que ser muy duro (y muy nuevo) para l. Adems, el cncer de colon (o de estmago) no habla: se expande. Ha de ser muy difcil, para alguien acostumbrado a que sus deseos sean rdenes, soportar la situacin sin darse un tiro. Nosotros, en cambio, nos pasamos la vida negociando: con Batasuna, con la hipoteca, con la vida. Hay en Espaa miles de viviendas ilegales que son un autntico cncer para el paisaje. Qu hacer? Demolerlas o llegar a un acuerdo? El fiscal coordinador de Urbanismo y Medio Ambiente dice que hay que meter el bistur, pero nosotros no nos lo creemos. Negociarn una vez ms con ellas, porque la realidad no admite otra forma de trato. Fjense en Castro, el pobre.

Preferencias Levante 05.11.2006 Conoc a un gran poeta del que se deca que era frgido y que finga el xtasis que le producan sus versos. Pero lo finga tan bien que todos le creamos. Recuerdo haber ledo sus poemas en estado de trance. Fue el poeta favorito de nuestra juventud. Con frecuencia, nos reunamos en la casa de algn compaero de la facultad o alrededor de la mesa de un bar para leer sus textos en voz alta y comentarlos luego con la religiosidad de un grupo de devotos. Cuesta creer que los escribiera con la frialdad con la que un aparejador dibuja un plano o una calculadora lleva a cabo una ecuacin, pero l mismo lo confes en un diario pstumo que sorprendi a propios y a extraos. Lo ms curioso es que incluso despus de conocer esa declaracin, sus versos continan hacindonos temblar de emocin (no digo de quin se trata porque no quiero compartirlo con nadie). Me he acordado de l tras leer una entrevista con Sylvia Cristel, la actriz que represent a Emmanuelle, el mito ertico de los 70, en la que la actriz francesa confiesa que era frgida. Dios mo, Sylvia Cristel frgida. Como ustedes saben, fue amante de polticos y artistas porque era una llama en la que todos queran abrasarse. Pero era una llama fra. Cristel asegura no haber entendido jams la atraccin que provocaba su cuerpo, que a ella le produca extraeza. Se dejaba hacer por los hombres con un distanciamiento no exento de curiosidad. Por qu querrn tocarme?, se preguntaba. Al parecer confiesa todo esto en unas memorias frgidas que acaban de aparecer en Francia y cuya traduccin esperamos con ansia en Espaa. Cmo podemos equivocarnos tanto? Casi al mismo tiempo que me entero de lo de Sylvia Cristel, leo que Andersen odiaba a los nios, o sea, que tambin era, en algn sentido, frgido. Me pregunto si hay jueces frgidos, magistrados que fingen amar a la Justicia, por la que en realidad no sienten nada. Me pregunto si hay profesores de literatura frgidos, maestros que gimen de placer al hablar de Flaubert, al que quiz detestan. No me pregunto si hay obispos frgidos (que no creen en Dios), porque eso salta a la vista. As las cosas, quiz uno mismo hubiera preferido ser frgido, pero eso no se elige.

Viva el malestar Levante 08.11.2006 Francamente, yo empec a leer como el que comienza a medicarse, porque me encontraba mal. Por eso apoyo la iniciativa extremea de tratar los libros como medicamentos. Un ttulo adecuado a la situacin y a la persona relaja ms que un Valium. Y si hay ttulos que relajan, hay otros que colocan (estoy pensando en los de Castaneda). A medida que cierran las libreras tradicionales, los libros pueden pasar a las farmacias. Podran pasar tambin a los estancos, ya que uno empieza a fumar por las mismas razones por las que empieza a leer: porque quiere ser un hombre, porque quiere impresionar a las chicas, porque le parece interesante jugar con un cigarrillo entre los dedos, o sea, porque se encuentra mal en la situacin presente. El malestar es el motor del progreso. Si nos hubiramos encontrado bien en las cavernas, no habra aparecido la arquitectura. Y si no hubiramos tenido fro, tampoco hubiramos descubierto el modo de hacer fuego. La gente que se encuentra bien ni fuma ni lee ni construye edificios, se limita a estar bien. Entre estar bien y creer que se est bien hay una diferencia. Nosotros, en las sociedades de occidente, creemos que estamos bien, pero estamos fatal. Estamos locos. No hay ms que ver el precio de una vivienda de 40 metros cuadrados para darse cuenta. El mismo hecho de llamar vivienda a un espacio de ese tamao ya indica un desvaro. Leemos poco porque creemos que estamos bien. Pero la primera condicin para estar bien es no tener una hipoteca a 30 aos. Ni soar con un Opel Corsa. Ni pretender comprarse un apartamento en Marina dOr, ciudad de vacaciones. Si furamos conscientes de hasta qu punto estamos mal, pero mal mal de verdad, iramos corriendo a la farmacia a por algn remedio. Y si el farmacutico fuera sensato (o extremeo), en vez de darnos unas pastillas, nos dara un libro. Se empieza a leer a partir de un desacuerdo con el mundo (o con la hipoteca). Cuantas ms contraindicaciones tenga un libro, mejor (en eso se diferencian de los medicamentos). Aplaudimos, en fin, una vez ms la iniciativa de la consejera de Cultura extremea, incluso aunque no receten nuestros libros.

Humillante El Pas 10.11.2006 Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que las medidas de "seguridad" adoptadas a partir de esta semana en los aeropuertos son una locura. Nada es ms inseguro ni humillante que cruzar un arco antimetales descalzo y sujetndote los pantalones ante la mirada irnica o suspicaz de un grupo de uniformados. La seguridad a ese precio es slo precio. El problema es dnde protestar, porque, si lo hemos entendido bien, se trata de una "directiva europea", es decir, no sabemos quin es exactamente el paranoico al que se le ha ocurrido. El interruptor de la luz lo maneja un alemn y el trnsito aeroportuario un belga. Como ven, todo muy tranquilizador. Afirmar que se trata de una "directiva europea" es tanto como atribuir la decisin a Dios, lo que no est mal si pensamos que Dios siempre ha sido partidario, en todas las culturas, de fomentar el miedo, el susto, el castigo, el delirio de persecucin. Pese a la apariencia de laicidad en la que vivimos instalados, nunca hemos sido tan religiosos. Ahora nuestro Dios es Al, puesto que a l se atribuye en ltima instancia esta normativa que ha cado del cielo como la gota fra. No lo he descubierto yo, sino un funcionario de la T-4 madrilea con el que me anim a compartir mi perplejidad. Me pidi que no le echara la culpa al PSOE ni al PP ni a CiU, ni siquiera al tripartito. Me dijo literalmente que la culpa era de Al. De modo que no queramos Dios y tenemos dos tazas. Si de verdad furamos laicos y demcratas, ningn Estado se atrevera a humillarnos con estas prcticas religiosas. De momento tenemos que atravesar el arco medio desnudos, con la tarjeta de embarque en la boca y haciendo equilibrios con las bandejas en las que hemos agrupado obsesivamente los objetos por densidades. Lo de los 100 mililitros, cranme, carece de importancia. El problema ser cuando no nos dejen pasar con toda la masa enceflica. O con cantidades de pensamiento superiores a las permitidas por la directiva europea o por Al. Aunque quiz esas restricciones hayan entrado ya en vigor sin que seamos conscientes de ello. Ninguna sociedad con un pensamiento entero se habra tragado esta imposicin. El fundamentalismo religioso ha ganado la guerra.

Todos tranquilos Levante 11.11.2006 Quienes aseguran que es mejor el bipartidismo que el pentapartidismo tendran que aceptar que, segn est lgica reductora, la situacin ideal es la del partido nico. El pentapartidismo resulta incmodo en la medida en que es ms complejo, pero tambin es ms real. Las personas humanas, salvo excepciones como la de Aznar, somos polidricas. Nos preocupa el calentamiento global, pero abandonamos las pilas usadas en cualquier sitio. No s si lo de las pilas usadas tiene que ver con el cambio climtico, pero esta ignorancia es una muestra ms de nuestra diversidad psicolgica. Tenemos partes sabias y partes necias; partes sensibles y partes insensibles; somos a la vez consecuentes e inconsecuentes, tanto en los niveles domsticos y personales como globales. Fjense en el caso de Sadam Hussein, un asesino mltiple recin condenado a la pena de muerte. Las palabras dicen que si se utilizara la misma vara de medir con todos los asesinos mltiples en activo, algunos polticos tendran que pasar por la horca. Es tan evidente que no vamos a perder un minuto en demostrarlo. Pero, como aseguraba aquel personaje de Lewis Carroll, lo importante no es lo que digan las palabras, sino quin manda. Y quien manda es Bush. El hecho de que importe poco lo que digan las palabras es un problema descomunal que tambin el pentapartidismo alivia. Cuanto menos manda el que manda, ms matices adquiere el vocabulario. Que el pentapartidismo lleva a contradicciones difciles de explicar? Tambin es difcil de explicar la Teora de la Relatividad y no por eso prescindimos de ella. No pasa nada por el hecho de que el que pierde las elecciones encuentre el modo de gobernar, mientras que el que las gana se vaya a la oposicin. La vida est llena de situaciones semejantes. La lotera, segn diversos estudios, tampoco hace felices a quienes toca. Los ciudadanos somos simultneamente activos y pasivos, generosos y avaros, altos y bajos, gordos y delgados. Cuando toda esa complejidad queda reducida en la representacin poltica a republicanos y demcratas, pasa lo que pasa (lo que est pasando queremos decir). O sea, que todos tranquilos.

El agente de la KGB Levante 12.11.2006 Recibo un correo electrnico de una mujer rusa llamada Ekaterina. Dice que es la segunda vez que se dirige a m para enumerarme sus cualidades personales, que son las siguientes: es romntica y femenina, encantadora y dulce. Es fcil de llevar y tiene buen corazn. Se esfuerza siempre en ser natural y detesta la hipocresa y la mentira. Considera que la decencia es la ms importante de las virtudes. Quiere a sus padres mucho y les est muy agradecida. A continuacin me formula las siguientes preguntas: Por qu estoy interesado en una mujer rusa? Qu es lo ms importante para m en las relaciones? Encaja ella en el perfil que busco? Me gustara que hablramos por telfono? He estado alguna vez en Rusia? Tengo planeado visitar Rusia? Estoy interesado en mantener relaciones serias con una mujer rusa? El mensaje quiebra mi ritmo de trabajo. Supongo que lo habrn recibido 200.000 europeos y americanos, entre los que me cuento. Soy un pez dando vueltas alrededor de un anzuelo. Hay a mi alrededor otros 199.000 usuarios de Internet considerando la posibilidad de morder la carnaza. Pero no creo que haya entre ellos uno solo que valore las virtudes de Ekaterina. Eso suponiendo que Ekaterina no sea un espa de la KGB, una menor malvada, o un monje de clausura ruso que ha encontrado el modo de entrar en la red a travs de una grieta abierta en la pared de su celda. Por qu bamos a estar interesados en una mujer rusa? Y por qu no? En las pginas de contactos de los peridicos hay mujeres que dan una gran importancia a su origen. Chica de Cuenca, dicen, o de Segovia. Madurita de Cantabria. Qu complicado es todo. No es la segunda vez que se dirige a m. Ekaterina lleva un mes dndome la lata. Todos los das envo a la papelera de reciclaje un par de correos suyos. Pero qu pasara si yo fuera un anciano solo, pobre, con su pensin de la Seguridad Social y un gato. Creera que Ekaterina es Ekaterina? Picara el anzuelo? Viajara a Rusia para conocer a sus encantadores padres? Entrara a mi edad en esa dimensin de la realidad de la cita a ciegas? Posiblemente s. Las Ekaterinas del universo y los agentes de la KGB tienen un gran futuro.

Plataforma 10 minutos Levante 15.11.2006 Miles de mdicos de la Seguridad Social se han puesto en huelga exigiendo poder dedicar diez minutos a cada paciente. Como ahora les dedican cinco o seis, la huelga se ha notado poco. Qu diferencia hay entre cinco y cero? -Buenos das, doctor. -Buenos das. Usted dir. -Llevo varios das con unas molestias en este lado, aqu, qu hay aqu?, el hgado? -El hgado, s. -Pues va a ser el hgado. Me da como pinchazos. -En algunos momentos determinados del da? -No, va y viene sin pauta alguna. -Bebe usted? -Un vaso de vino en las comidas. -Y hay algn antecedente de enfermedades hepticas en la familia? -Que yo sepa, no. -Ver -aade el mdico-, lo suyo sera que le hiciera una exploracin manual, pero entre que escribo la ficha, se desnuda, le exploro y me contesta al cuestionario, nos vamos ms all de los cinco minutos que tiene asignados. De modo que lo mejor es que se vaya. -Por lo menos, dme una pastilla. -Qu clase de pastilla? -Me gusta el Trankimazn. -Pues tome dos, pero no se lo diga a nadie. Si los mdicos se ponen en huelga para pedir diez minutos, qu hacan hasta ahora? Es como si los escritores reclamaran la capacidad para usar la sintaxis. -Y cmo escriba hasta el momento? -Pues del mismo modo que usted atenda a sus pacientes. Leo que se ha creado una asociacin de mdicos llamada Plataforma 10 minutos, que parece el ttulo de una novela de ciencia ficcin. Todo esto es la realidad? Qu cuentan entonces las novelas?

Granjas de moscas Levante 17.11.2006 La agricultura y la ganadera, ahora prcticamente desaparecidas de nuestro campo de visin, permitieron al hombre establecerse en un sitio y contemplar las puestas de sol desde su silln preferido. Resultaba fantstico disponer de una vaca lechera en la habitacin de al lado y de un campo de trigo a la puerta de casa. Desde esa perspectiva, el andar de un sitio a otro pareca un atraso. La granja es uno de los grandes inventos de la humanidad, pues pone al alcance de tu mano los huevos para el desayuno, las alubias para la comida, el tocino para la cena y el pollo asado (o casi) para los domingos y fiestas de guardar. Por si fuera poco, el granjero y su esposa eran gente sencilla, afable, capaz de darte de comer durante dos semanas a cambio de un poco de conversacin. Resulta asombroso que no existiendo ya la granja propiamente dicha, continuemos disponiendo de todos los beneficios que nos proporcionaba. Los nuevos granjeros son muy raros. Cultivan peces, por ejemplo. Qu es eso?, preguntas al pasar por delante de un edificio grande, hmedo, un poco siniestro. Es una piscifactora, te contestan. Mire usted, un rodaballo criado en esas condiciones tiene que ser un rodaballo triste. Quiz tenga las mismas protenas, incluso el mismo sabor que un rodaballo alegre, pero da aprensin hincarle el diente, igual te transmite la tristeza. Tambin hay piscifactoras abiertas en el mar, a modo de crceles donde las merluzas encerradas ven pasar a las merluzas libres al otro lado de las rejas. Tampoco es muy alentador. Pero la granja ms extraa es la de las moscas. Parece mentira que pudiendo criar vacas o caballos, incluso ovejas, nos haya dado por las moscas. Cuando las moscas se hacen adultas, las sueltan dentro de los invernaderos, para que polinicen con sus patitas, yendo de ac para all, los pimientos, los tomates y las fresas. Y cuesta un ojo de la cara cada mosca, no se crean, porque, si no, tendra que polinizar usted manualmente, lo que resulta agotador. Quiere decirse que el objetivo de las granjas de moscas es bueno, y necesario, pero no me negarn que resulta un poco raro. Granjas de moscas. Si hasta da grima orlo.

Utilidades El Pas 17.11.2006 Anda por ah una Asociacin Profesional de la Usabilidad cuyos promotores exigen el advenimiento de abrelatas sencillos, de teteras funcionales, de mandos a distancia comprensibles y as de forma sucesiva. Se les podra reprochar la invencin del trmino usabilidad, de embarazoso uso, pero ellos mismos se han adelantado a las crticas explicando que lo han alumbrado adrede, para que el pblico comprenda lo molesto que es tener cosas con las que no sabes qu hacer (con "usabilidad" ocurrir lo mismo que con la bicicleta esttica: que acabar en el trastero). El argumento nos parece poco consistente, como si alguien fabricara una rueda cuadrada para hacernos comprender las virtudes de las redondas. Sabemos que lo que define a la rueda es rodar. Confiesen, en fin, que han puesto usabilidad porque se les ha escapado. No pasa nada. Lo que le vemos a la Asociacin Profesional de la Usabilidad, adems de la torpeza lingstica, es poco horizonte, pues relega su mbito de actuacin al mundo de los objetos. Est bien exigir que los cuchillos corten, desde luego, y que los bolgrafos escriban y que las regaderas rieguen. Nada complace ms al usuario de una escalera que sta tenga escalones o, al de un tenedor, que disponga de pas. Es muy de agradecer que los preservativos preserven y que los paraguas puedan abrirse (y cerrarse, por cierto). Y no siempre es as, lo reconocemos, porque tambin los objetos tienen su carcter, su idiosincrasia, por decirlo con una palabra poco usada, y con frecuencia nos hacen la vida imposible o nos dejan sin dedos. Pero quiz una asociacin partidaria de la usabilidad debera preguntarse tambin por qu, llevando veinte siglos creando estupendos sistemas filosficos, tenemos tantas dificultades a la hora de aplicarlos. Por qu, disponiendo de ms teoras econmicas que de dinero, no hemos resuelto an la lacra de la pobreza? Por qu hay democracias que queman al cogerlas por el mango? Por qu hay declogos a los que les sobran diez puntos? Una idea inhbil puede hacer ms dao que un sacacorchos mal concebido. Una paradoja sin instrucciones de uso puede hacer incomprensible la visita de Obiang. No todo es abrir latas. Buenos das.

Sangre y lapsus Levante 22.11.2006 En la antigedad era muy frecuente sangrar por la nariz. Ya no, ignoramos por qu. Lo cierto es que la sangre vena siempre en tu ayuda: en medio de la clase de matemticas, por ejemplo, cuando el profesor estaba a punto de sacarte a la pizarra. A veces, incluso, era el profesor el que sangraba. Evoquemos la escena: de repente alguien sacaba el pauelo del bolsillo, se lo llevaba a la nariz y miraba hacia arriba, para contrarrestar los efectos de la fuerza de la gravedad. Qu tiempos. La nariz sangraba cuando ella quera. Segn unos, se deba a un exceso de presin; segn otros, a un exceso de glbulos rojos. Todos, en fin, lo atribuan a un exceso, aunque lo ms probable es que se debiera a una carencia. El lapsus freudiano se parece a este tipo de hemorragias inesperadas. Est uno hablando tranquilamente y de sbito le sale algo que no quera. El problema del lapsus freudiano es que, en vez de ayudarte a escapar de una pregunta incmoda, provoca ms. Tal le ocurri el otro da a Tony Blair, que baj la guardia en una entrevista y afirm sin querer que la invasin de Irak haba sido un desastre. Inmediatamente, intent contener la hemorragia de verdad que se desprenda de sus palabras. Pero ya era tarde. Se le qued al pobre toda la pechera manchada de una verdad que daba lstima ver. Con todo, lo sorprendente es que la noticia sea que Blair ha reconocido el error. La noticia es que, pese a las evidencias, Aznar y Bush continen en sus trece. Aunque para hemorragia, o lapsus, el del vdeo del PP sobre la inseguridad ciudadana actual. Al parecer, se les escaparon unas imgenes terribles del Gobierno de Aznar. Lo peor, cuando te sangra la nariz, es fingir que no te sangra, sobre todo si ests en un acto pblico. Mariano Rajoy hizo como que no se haba dado cuenta y arruin una conferencia sobre seguridad. Las narices y la conciencia son muy suyas, actan cuando quieren. De ah el dicho no me sale de las narices. De ah tambin la existencia del lapsus freudiano, tan rico en significados. Para las hemorragias, lo mejor es ponerse un poco de hielo en la nuca. Para los lapsus, permanecer en silencio.

Mi escritor favorito Levante 24.11.2006 He seguido con curiosidad un concurso de la tele, llamado Supermodelo 2006, en el que varias chicas muy jvenes se disputaban un trono fantstico cambindose de ropa cada poco. El programa tena algo de documental de la naturaleza, aunque faltaba la voz narradora que explicara los comportamientos de las personas que participaban en l. Admiro la vida de las modelos y la capacidad de dibujar sobre la pasarela todo un alfabeto misterioso. Muchas veces imagino que escriben con sus pies frases que no sabemos interpretar. Una vez fui a la Semana de la Moda, en Pars, y escrib un reportaje que figura entre mis preferidos. Aprend mucho hablando con aquellas mujeres delgadas. Quiz por eso, lo que ms me sorprendi del concurso citado ms arriba era la absoluta falta de cultura de sus participantes. Exhiban un vocabulario y unas construcciones sintcticas que desde mi punto de vista deberan estar reidos con ese mundo de celofn y gasas. Daba la impresin de que los responsables del concurso haban elegido a las chicas ms ignorantes y con peores maneras. Su nivel, se mirara por donde se mirara, resultaba deplorable. Por lo que a m respecta, una modelo ignorante es como un tenista sin brazos. Quiz la fascinacin del programa resida en que era un desfile permanente de tenistas sin brazos, de pianistas sin dedos, de filsofos sin cabeza. Visto as, el espectculo tena algo de barraca de feria. No concursaban personas, sino monstruos. Ayer le una entrevista con Mara Jos Gallego, la ganadora. En un momento dado, la Supermodelo 2006 aseguraba: Ahora me falta algo de cultura, seguir las noticias, saber quin es mi escritor favorite. Quiere decirse que ha empezado la casa por el tejado. En todo caso, se refera a la cultura como a una prtesis con la que dar el pego. Necesito saber quin es mi escritor favorito. La frase no tiene desperdicio. Quizs a estas alturas le hayan dicho ya quin es su escritor favorito y su metal pesado favorito y su cocinero favorito. En otras palabras, la cultura como barniz. Jams cre que se pudiera desfilar sin saber quin era el escritor favorito de una, pero parece que s.

Talio El Pas 24.11.2006 Hoy vamos a hablar de un elemento qumico de la tabla peridica. No pregunten qu es un elemento qumico ni qu es la tabla peridica porque as no hay forma de avanzar. Basta con saber que se trata de un metal maleable y que se corta con un cuchillo porque posee la consistencia al dente del estao. En cuanto a su punto de fusin, sealar que es ms bajo de lo esperado (tampoco pregunten quin esperaba que fuera ms alto), lo que significa que es lquido en un intervalo amplio. Su smbolo es Tl y, su nmero atmico, 81, seguido del plomo. Si se quedan con hambre, aadiremos que al contacto con el aire pierde el brillo metlico que le caracteriza y se empaa, adoptando un gris azulado semejante al plomo. Es o no es un metal interesante? Supongamos que est usted leyendo la pgina de contactos del peridico, donde quiz busca a su media naranja, y que tropieza con un ser humano, hombre o mujer, que adems de pertenecer a la tabla peridica, afirma de s que es maleable, y que se corta con un cuchillo debido a que posee la consistencia dolorosa del estao. Luego aade que su punto de fusin es ms bajo de lo esperado, lo que significa que es lquido en un intervalo amplio, casi nada. Personalmente, ya me habra enamorado. Cmo no hacerlo de una mujer que es lquida en un intervalo amplio? Pero no es todo: imagnese que la persona del anuncio asegura que su nmero atmico es 81 y que al contacto con el aire pierde el brillo que le caracteriza y se empaa, adoptando un gris azulado semejante al del plomo. Dios mo, hay de verdad en el mundo una persona con todas esas cualidades morales?

Pues estamos hablando del talio, que en su versin criminal es un veneno inodoro, incoloro e inspido que ha estado a punto de acabar con un ex agente de la KGB que investigaba el asesinato de una periodista rusa. El mundo es muy difcil de entender, cada da ms, pero a veces, en medio de la oscuridad, surge un relmpago de sentido. As, te enteras de que un ex agente de la KGB ha sido envenenado con talio, te pica la curiosidad, vas a la enciclopedia y resulta que leyendo las virtudes morales del talio adivinas el perfil del hombre o la mujer a los que ests destinado. Qu raro es todo.

Peste de burocracia Levante 26.11.2006 Deca una historiadora en el peridico de ayer que en la actualidad hay las mismas cantidades de miedo que en la Edad Media. Jams se me haba ocurrido pensar en el miedo de esa forma, es decir, como algo exterior a m mismo. Y mensurable. Siempre pens en el miedo en trminos de calidad y de propiedad privada. Mis miedos eran mos porque venan de mi tutano, de mis entretelas, de mi pasado, pero, sobre todo, de mi futuro. Me consuela la idea de que haya en el universo una cantidad equis de miedo como hay una cantidad equis de recursos energticos. Me gusta que el miedo sea un bien escaso, en fin, una energa no renovable. Si ahora hay tanto miedo como en la Edad Media, es porque lo hemos administrado bien, aunque quiz su distribucin no haya sido muy justa. Aade la historiadora (Joanna Bourke es su nombre) que entre 1870 y 1910 se tena pnico al entierro prematuro, a que te enterraran vivo, por lo que se inventaron nuevos mtodos para averiguar si se estaba muerto o no. Aunque nac muchos aos ms tarde de esas fechas, padec ese miedo durante toda la infancia y a lo largo de la juventud. Todava me quedan restos. Hay das en los que salgo de la cama sin saber a ciencia cierta si me he levantado vivo o muerto. Le en la Espasa un procedimiento consistente en acercar la llama de una cerilla al dedo gordo del pie. Si el pie se hincha y estalla, ests vivo. No me he atrevido a aplicarlo, ni a mi dedo ni al de los seres queridos, de modo que sigo con la duda. Lo que se desprende de todo esto es que el miedo, como la riqueza, est muy mal repartido. Esperanza Aguirre no llega a fin de mes y yo s, pero yo llego asustado, mientras que a ella se la vez ms contenta que unas pascuas. Personalmente, estoy dispuesto a cederle parte de mi salario si ella toma algo de mi miedo. Siempre he sido partidario de la igualdad. Si el miedo es un producto global, un fruto objetivo, debera repartirse entre ricos y pobres con criterios ms justos. En tal caso, yo he recibido ya el miedo correspondiente a siete vidas, es decir, que me puedo prejubilar de la Edad Media, incluso de la Contempornea. Pero no s en qu ventanilla se hace. Peste de burocracia.

Alimentos bsicos Levante 29.11.2006 Un amigo mo se pasa alimentando durante un ao al cerdo que se come al ao siguiente. Siempre que voy a verle est cuidando al cerdo. Cuando no lo asea, lo vacuna y, cuando no, le da de comer. Lo alimenta a base de productos naturales, para que d buena carne, pero de vez en cuando no puede evitar la tentacin de darle un puado de pienso, para que engorde. Lo hace casi en contra de sus principios, pues los principios estn para saltrselos; si no, no seran principios, seran finales. Es lo que dice l para justificar las raciones de pienso. Viven, el cerdo y l, muy cerca de Madrid, en una casa con una pequea huerta y un corral donde tambin cra gallinas. Trabajaba de ejecutivo en una editorial hasta que se cans de relacionarse con cosas y personas irreales. Nada ms real que un cerdo, eso es verdad, sobre todo si lo comparamos con un escritor. El cerdo produce jamones y el escritor, libros. Viendo la delicadeza con la que mi amigo prepara la comida del cerdo, comprendo el sabor de su jamn (pese a los piensos), de sus chorizos, de sus morcillas. No es por comparar una cosa con otra, pero cuando leo un libro me pregunto con frecuencia de qu rayos se ha alimentado su autor para que le haya salido tan bien o tan mal. Hay escritores que slo se alimentan de piensos compuestos, es decir, de telediarios y series de televisin. Soy un consumidor de ambas cosas y s de lo que hablo. Una dieta de telediarios y de series, por rigurosos que sean aqullos e imaginativas stas, puede ser desastrosa para la creacin. Una cosa es meterse una serie de vez en cuando (y siempre con el sentimiento de culpa con el que mi amigo da pienso a su cerdo de vez en cuando) y otra muy distinta que constituyan la base de la alimentacin intelectual. El escritor tiene la obligacin de alimentarse de Shakespeare, de Virgilio, de Cervantes, de Rojas, de Truman Capote, de Norman Mailer, por poner cuatro o cinco ejemplos, como el cerdo tiene la obligacin de alimentarse de bellotas. Y no es que quiera comparar a los escritores con los cerdos ni a sus novelas con los jamones, pero algo de novela tiene un jamn y algo de jamn tiene una novela.

Fulgores El Pas 01.12.2006 Instrucciones para tener una experiencia rara: cmprese (mejor a plazos) una cinta de correr y andar y hgale un hueco en el dormitorio. Las hay con diversas prestaciones, en funcin del precio, pero basta con que tenga dos o tres velocidades para aumentar el ritmo una vez que se le hayan calentado los msculos. Sbase a ella, pngala en marcha y comience a caminar. No le preocupe no ir a ningn sitio; es ms, disfrute de la curiosa sensacin de andar sin desplazarse. Acepte el absurdo como parte del juego y extrese del curioso paisaje formado por la cama, el armario empotrado, el tocador, quiz el galn de noche con sus hombros desnudos y una corbata colgndole de cualquier parte, a la manera de una vscera. Cuando lleve diez minutos andando, aumente un poco la velocidad de la cinta y cierre los ojos. Ahora, mientras camina a ciegas, sufrir la experiencia ms rara que quepa imaginar. Notar enseguida que, ms que andar sobre una cinta mvil, se mueve en realidad por el interior de usted mismo. No ver nada, porque no hay nada ms oscuro que un cuerpo ni ms negro que la conciencia, pero enseguida comenzar a percibir sonidos familiares, quiz el ruido de un par de palas golpeando alternativamente a una pelota. Eso quiere decir que ha llegado usted a una playa, quiz la playa de su infancia. A medida que avance, los golpes sonarn ms cerca de sus odos. Quiz tenga suerte y se produzca dentro de usted un fulgor, una especie de fuego fatuo que le permita ver por unos instantes a los jugadores: tal vez su padre y su hermano mayor, tal vez usted mismo y un amigo. Quien habla de la playa, habla del patio del colegio. Las experiencias son de lo ms variado, depende de la concentracin que se ponga en el paseo y de la biografa del usuario de la cinta. Hay personas que cuando llegan a uno de estos lugares prefieren reducir (siempre sin abrir los ojos) la velocidad del aparato y caminar a ritmo de paseo. Hay, por el contrario, quienes echan a correr. Corriendo mucho, si la cinta es muy buena, puedes llegar al tero mismo de tu madre en una sola sesin. Se recomienda volver a la realidad poco a poco. Algunas cintas tienen marcha atrs.

Y eso fue todo Levante 01.12.2006 En la mesa de al lado, dos hombres hablaban de la vida. Uno de ellos deca que no estaba preparado para la edad que haba alcanzado, 65 aos. Hace 20 aos, aadi, cuando firm la hipoteca, di por supuesto que me morira antes de cancelarla, que la heredaran mi mujer y mis hijos. Creo que para vivir tanto tiempo es preciso que sucedan muchas casualidades cada da. Vale que en cuarenta aos de ir a trabajar por el mismo camino no te caiga una teja, o que no caiga cuando pases t. Pero te puede atropellar un coche, darte un infarto, te pueden asesinar por error. Yo he viajado mucho en tren, en avin, en coche. Cada mes llevaba cuatro o cinco boletos de lotera para matarme. Despus estn las enfermedades. Pues nada, a lo largo de estos veinte aos de hipoteca creo que he cogido dos catarros. -Pero la gente vive mucho -le contestaba el otro.

-La gente s, pero yo nunca me consider gente. Me pareca milagroso haber nacido. T te has parado a pensar en la cantidad de coincidencias que se tienen que dar para que uno no nazca?

-No estoy de acuerdo, la gente nace todos los das.

-La gente, la gente? Yo te estoy hablando de m. Te aseguro que todo estaba en contra de que naciera. Pero nac, vale, no se puede hacer nada contra eso. Ahora bien, de nacer a vivir 65 aos, que son los que he cumplido, habiendo cancelado dos hipotecas, hay una distancia. Pero si hay gente que no sobrevive ni a la fecha de caducidad del yogur! La conversacin sigui un rato por estos derroteros absurdos, pero atractivos. El de los 65 aos se acababa de jubilar, lo que le enfrentaba, segn dijo, a una etapa de la vida que ni por lo ms remoto haba pensado vivir. No saba qu hacer. El otro le sugiri que aprendiera ingls. Haba un mtodo de mil palabras. El 85% de la gente, aadi, slo maneja mil palabras. El otro dijo que tal como se estaban poniendo las cosas sobrevivira a las mil palabras.

-Quiz me abra otra hipoteca, pero esta vez de cuarenta aos, a ver qu pasa. Pidieron otro caf y eso fue todo.

Todo en la vida pasa por algo Levante 03.12.2006 Todo en la vida pasa por algo, afirma un actor en una entrevista del peridico. Quiere decir que la realidad est al servicio de un sentido que se nos escapa. Esa mosca que acaba de detenerse en el cristal lo ha hecho por algo. Bush ha llegado a la presidencia de EE UU por algo. La materia orgnica se descompone por algo. La idea de que todo sucede por algo est muy extendida, casi como su contraria: la de que todo es absurdo. Esta ltima se escucha menos. No imagino a un cocinero asegurando que la vida carece de sentido tras dar la receta del pollo al chilindrn. -El pollo al chilindrn es excelente, pero la vida es absurda. La cuestin es sta: Se puede asegurar que la vida es absurda sin cierto desgarro? Quiz no. Este tipo de afirmaciones incluyen un reproche. A quin? No tenemos ni idea. En cambio, la idea de que todo se encuentra al servicio del sentido proporciona al que la dice una imagen como de buena persona. Ah est el prestigio atvico de la religin, de la magia, de la bsqueda de una explicacin superior. Si consumes toda clase de ideas, puedes pensar unas temporadas que todo tiene un sentido (oculto) y, otras, que todo es absurdo (manifiestamente). Muchas ideas de este tipo son productos de consumo estacionales. El invierno invita al recogimiento. Es una buena poca para pensar que todo sucede por algo. Si tienes un conflicto en la oficina, es por algo que quiz no comprendas ahora, pero que manifestar su sentido ms tarde (quiz despus de la muerte). Hay gente que hasta cuando le toca la lotera, que es puro azar, piensa que se lo ha merecido de algn modo, como si hubiera elegido ese dcimo y no otro en funcin de una lgica secreta. Todo en la vida pasa por algo. Todo en la vida es puro azar. Los extremos se tocan. La prueba de que los extremos se tocan es que asegurar que todo pasa por algo y que todo es absurdo viene a ser lo mismo. Constituyen dos enunciados espectaculares. Cmo escapar de esa simetra agobiante? No s, quiz dejando caer que, aunque resultara absurdo que todo estuviera al servicio de algo, podra ser as. De nada.

El ingls en mil palabras Levante 06.12.2006 Recibo cada da decenas de coreos electrnicos no deseados. As se denominan. Yo preferira llamarlos correos electrnicos indeseables, pero el porqu del nombre de las cosas constituye un misterio. Estos mensajes, en su mayora tienen dos caractersticas: vienen en ingls y ofrecen pastillas. Qu clase de ingls? Malo. Qu clase de pastillas? Viagra, Valium, Propecia, Cialis, Soma y Ambien, por este orden. La Viagra y el Valium sabemos para qu sirven. La Propecia, como su nombre indica, es para que te salga el pelo. El Cialis, para tener erecciones como Dios manda. Del Soma no he logrado averiguar nada. En algunas culturas se llama as al elixir de la inmortalidad, de ah que los dioses necesiten tomarlo todos los das con el desayuno, a veces tambin con la cena, depende de lo inmortal que quieras ser. El Soma es tambin un sindicato minero, pero no creo que guarde ninguna relacin con el Soma del anuncio. En cuanto al Ambien, se trata de un somnfero. El prospecto te garantiza siete u ocho horas de sueo seguidas. Un chollo. Nadie duerme esas cantidades en la actualidad. Por lo general, al lado del nombre de cada pastilla, viene un dibujo de la misma. La Viagra parece un platillo volante. El Valium es redondo. La Propecia es hexagonal. El Cialis tiene forma de mejilln y as sucesivamente. Tambin sus colores son distintos. Lo cierto es que da gusto verlas. Tienen algo de pcima milagrosa. De hecho, prometen milagros. Pero lo ms llamativo es que viendo esta publicidad da la impresin de que el ser humano, para ser feliz, slo necesita una ereccin, una buena mata de pelo y una siesta de ocho horas seguidas. Hay otras cosas en la vida, de acuerdo, pero los vendedores de Internet dan por supuesto que no faltan. O que, si faltan, podemos suplir su carencia con lo que ellos nos ofrecen. A m todo esto me deja un poco perplejo, como el mtodo de El Ingls en mil palabras. O sea, la felicidad en seis pastillas. Tienes que usarlas con cierta orden, porque si tomas un Ambien para dormir, al mismo tiempo que un Cialis para la ereccin se te puede caer el pelo, lo que te obligara a aumentar la dosis de Propecia. Todo esto en un ingls muy bsico, ya digo. Personalmente, prefiero quedarme como estoy.

Las horas El Pas 08.12.2006 Hay formas y formas de comprender el mundo. Siempre tenemos la impresin de que los otros se acercan mejor a l que uno. Leo con asombro que sube el precio de la trucha y baja el de las judas verdes. Jams la trucha ha formado parte de mis preocupaciones existenciales. Saba que estaba ah, que era un animal de ro, que le gustaban las aguas fras y cristalinas (me revienta escribir "cristalinas", pero los sinnimos no son mejores); saba en fin que hay gente aficionada a pescarla, pero nunca imagin que un pez tan escurridizo llegara a los titulares de los peridicos. Pues ah est. Sube el precio de la trucha y baja el de las judas verdes. Las judas verdes me resultan ms familiares que la trucha, pero podra vivir tambin sin ellas. En mi infancia se tomaban rehogadas, como las acelgas, y eran capaces de contener y resumir toda la tristeza ambiental de aquellos aos. Las verduras, aunque buenas para la salud, gozan de mala imagen. Ningn restaurante triunfara anunciando un plato de judas verdes de 60 caloras, pongamos por caso. En cambio, ya ven la que ha organizado el Burger King con la hamburguesa de 900 caloras hecha a base de materia fecal. Es muy doloroso que tengamos que alimentarnos de truchas, y de judas verdes, y de hamburguesas. Hay en la necesidad de nutrirse, de comer, algo profundamente humillante, como en la obligacin de ganarse la vida. Por eso el salario mnimo resulta tan triste y tan escaso y tan doliente. Sin duda, conocer la evolucin de los precios es un modo de aproximarse a la realidad, de comprenderla. En noviembre subieron tambin los de las sardinas y los de las acelgas y los del conejo de granja y los de las cebollas. Podramos decir que subi el precio de los bodegones, o de las naturalezas muertas, pues ms que una noticia econmica parece la descripcin de un cuadro clsico. Bajaron los de la merluza. Y los de los mejillones. En cuanto a los alimentos envasados, se pusieron por las nubes el caf soluble y la merluza congelada. A m todo esto no me ayuda a comprender el mundo, ni a comprenderme a m mismo. Pero mientras tomo nota voy matando el tiempo y van pasando las horas. Feliz regreso.

Una cuestin de tiempo Levante 08.12.2006 Han sido noticia de primera pgina las declaraciones del nuevo jefe del Pentgono segn las cuales EE UU no est ganando la guerra de Iraq. La admisin de lo evidente constituy una bomba informativa de tal calibre que el jerarca citado, Robert Gates, se vio inmediatamente compelido a matizar: Tampoco la estamos perdiendo, pero lo que hacemos ahora no es satisfactorio. No queremos ni pensar lo que habra ocurrido si en vez de la palabra guerra hubiera utilizado el trmino invasin. Pero todo esto no es tan nuevo como parece. El reconocimiento por parte de la Iglesia de que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol, y no al revs, produjo en su da una conmocin sin precedentes, ya que muchos particulares haban sido liquidados en la hoguera por afirmar lo contrario. La verdad es muy turbadora. Imagnense que Pinochet reconociera en una rueda de prensa multitudinaria que es, en efecto, un asesino mltiple. O que Acebes admitiera que entre el 11 y el 14 M minti como un bellaco. O que Aznar confesara que se arrastr ante ETA. -Ya lo sabamos. -Nosotros s, pero ellos no. No siempre hay que atribuir mala fe a las mentiras. A veces se dan porque sus usuarios no se enteran. Las declaraciones de Robert Gates constituyen un milagro, como cuando un ciego ve. Fidel Castro, por ejemplo, ignora que es mortal. El mundo entero sabe que se est muriendo a chorros, por todos los orificios de su cuerpo, pero l piensa que lo suyo es como un catarro. Seguramente est preparando un discurso de cinco das para cuando le den el alta. No es raro que el protagonista de una historia sea el nico que no se entere de lo que le pasa. En mi oficina haba un chico y una chica enamorados. Lo sabamos todos menos ellos. Tanto es as que tuvimos que darles la noticia de que se casaban. Todo el mundo saba que EE UU estaba perdiendo la guerra menos EE UU. Ahora ya hay al menos en aquel pas un seor que se ha dado cuenta. A ver si poco a poco van cayendo el resto de las verdades relacionadas con Iraq. Todo es cuestin de tiempo.

A ver si hacen algo Levante 13.12.2006 Los anuncios de televisin aburren a la mitad del pblico y dejan indiferente a la otra media. Desde el punto de vista del espectador, la primera obligacin de un anuncio es divertir, no informar. Ya sabemos que todos los perfumes huelen bien y que todos los automviles excitan y que todo el mundo vuelve a casa por Navidad. Ahora queremos que nos lo cuenten como Dios manda. Ah tienen a Bruce Lee relatndonos desde la tumba una historia lquida fantstica que ha revolucionado el panorama. Un da escuch decir a Carme Riera que Ana Ozores, el personaje de La Regenta, no quera que la hicieran el amor, sino que le contaran un cuento. Fue una revelacin, una cada del caballo. El deseo sexual, como la metfora, siempre habla de otra cosa. El xito de Youtube procede de haberse convertido en una especie de las mil y una noches posmoderna. En dos minutos, a veces en menos, te administran una historieta. La gente no quiere una pastilla de viagra, quiere que le administren un relato. Lo mejor del viagra, como del valium, es el prospecto. A un somnfero le quitas la literatura y se queda en nada. Al primero que se le ocurra hacer una edicin de bolsillo del Vademcum empleado por los mdicos para recetar, se forra. Yo tengo la edicin grande, muy poco manejable, y me paso las tardes enteras en su interior, leyendo las propiedades de los medicamentos. Hay uno que produce saliva artificial. Con eso est dicho todo, pues demuestra que hay personas sin jugos como hay funcionarios sin sentimientos. Fue leerlo y comenzar a segregar saliva, sin necesidad de tomarme la pastilla. Es probable que a usted mismo, al leer, estas lneas, se le llene la boca. Con la televisin pasa lo mismo: a veces divierte ms la descripcin de un programa que el programa. Yo empiezo los peridicos por las pginas de la tele. Pero acaba de salir un estudio segn el cual los anuncios aburren porque todava se empean en informar. Lo que nos sobra es informacin, amigos. Lo que necesitamos urgentemente es que nos cuenten un cuento, si puede ser de Navidad, por las fechas, mejor. El del anisakis est bien, pero dura poco y no asusta ni a los nios. A ver si hacen algo.

Cansancio, perplejidad, pereza Levante 15.12.2006 Cansancio de escuchar a Fraga justificando el golpe militar de Pinochet. Perplejidad frente al hecho de que el decano de un partido poltico califique de pequeos excesos las torturas, los crmenes, las desapariciones de aquel rgimen. En una tertulia de la radio dicen que Fraga est mayor, como si de joven hubiera sido ms compasivo. Fue un cachorro de Franco (el siams del militar chileno), cmplice de sus crmenes, de sus torturas, de sus decretos, de los juicios del Tribunal de Orden Pblico y toda esa basura. Se reinsert sin arrepentirse y a la menor oportunidad le sale el costado golpista. Mientras escucho que quiz Pinochet cometi algunos excesos, veo caer a los muertos que arrojaba vivos desde los helicpteros de las fuerzas armadas. Me recuerdan a los difuntos que se arrojaban al vaco desde las Torres Gemelas. No s cuntos aos hace de la catstrofe y an siguen cayendo dentro de mi cabeza. La humanidad no deja de caer. En los buenos tiempos de Fraga, los detenidos polticos se arrojaban por el hueco de las escaleras, para evitar los interrogatorios. Tampoco ellos han llegado al suelo de nuestro entendimiento. Cmo se pueden justificar tales regmenes? Por qu ni Rajoy ni Acebes ni Zaplana han desautorizado an a su presidente? Mucho se teme uno que las democracias, como los perodos interglaciares, sean meros parntesis en la historia del mundo. Pereza de escuchar a los obispos mencionar las virtudes del finado. El celebrante no era un cura loco, un particular, una pieza excntrica, no, era un obispo, o sea, un representante del Papa, un embajador del Vaticano. El golpe contaba, en fin, con el beneplcito de Dios. La Conferencia Episcopal chilena bendijo una vez ms las torturas, los crmenes, la suspensin temporal de los derechos constitucionales, que dijo el otro con toda la cara. La misma Iglesia que asegura que en Espaa peligran las libertades sigue dando su aliento all a los generales psicpatas. Cansancio, en fin, de repetir lo obvio, de contemplar cmo las cosas se repiten al modo de una mala digestin, a la manera de una pesadilla recurrente. Felices Navidades, o lo que sean.

Regalos El Pas 15.12.2006 Un tipo cualquiera, comprando una merluza en el supermercado de unos grandes almacenes, est ejecutando un acto cultural o econmico, una actividad social o religiosa, un ejercicio poltico o publicitario? Con qu lado de la endiablada naturaleza del hombre se acta en la seccin de pescados de una gran superficie en estas fechas tan sealadas? Para comprar una merluza no hace falta haber ledo a Flaubert, pero sabemos desde qu sector de s mismo actuaba el escritor francs en el momento de escribir Madame Bovary? Desde el cultural, el mstico, el social, el econmico, el militar, el publicitario, el burgus, el sentimental, el gastronmico? Estamos hechos de todas esas piezas y de muchas ms, si consideramos que tambin los anuncios por palabras, las cartas al director y la seccin de contactos sexuales son regiones del alma. En qu porcentaje se moviliza cada una al salir de casa? Ah tenemos a un padre responsable reprochando a su hijo las notas del primer trimestre del curso escolar. El chico slo ha aprobado la Historia y la Lengua, quiz el Latn. El padre, justamente agobiado por el futuro de su vstago (los hijos, cuando suspenden, se convierten en vstagos), le dice que con la Historia y la Lengua no se va a ninguna parte, que la Historia y la Lengua no tienen salidas. Desde dnde efecta tales afirmaciones, desde la Filosofa, desde la Biologa, desde la Resistencia de Materiales (el hombre es ingeniero)? Supongamos que este sujeto que rie a su hijo es el mismo que compraba una merluza en el primer prrafo. Era ms sincero cuando adquira el pescado que ahora? Es compatible la sinceridad con el acto de consumir, de educar, de montar en bicicleta? S que me despeo hacia el sinsentido, pero en diciembre todas las categoras tienden a confundirse. El tipo de la merluza y del hijo poco aficionado a las matemticas est ahora comprando un libro de poesa en la librera de Alcampo, valga la paradoja. Lo hojea con la misma expresin con la que antes comprobaba las agallas del pez. Lo miro y me parece que todos los tipos somos el mismo tipo, especialmente durante estos das tan nostlgicos. Haga usted el favor de envolverme la merluza en celofn, que es para un regalo.

El macho se pierde Levante 17.12.2006 Leo en la sala de espera del urlogo una entrevista con un viticultor al que el reportero pregunta si practica el cultivo ecolgico. S, responde, y respetamos la planta y su entorno. Trabajamos con inhibidores sexuales, para provocar la confusin sexual, a partir de pequeas cpsulas que se colocan en los alambres que sueltan feromonas, que provocan confusin sexual en los insectos y, en lugar de fecundar a la hembra, el macho se pierde. De este modo hay poca cantidad en la puesta de huevos, por lo cual se respeta la especie. Nuestros abonos son orgnicos. El periodista contina la entrevista como si hubiera entendido la respuesta, y como si le pareciera normal lo que acaba de escuchar, pero el lector se dice quieto ah, pero qu acaba de decir este hombre. Se puede confundir sexualmente a los machos soltando cerca de ellos unos polvitos? Puede perderse un macho por el simple hecho de oler una sustancia fabricada en el laboratorio? Ser eso lo que me ocurre a m? Toda esta confusin venrea, todo este desorden glandular, con sus consecuencias de orden sentimental, pueden estar causadas por unas cpsulas que alguien coloca, pongamos por caso, en el suelo del ascensor? Si se hace con las moscas, que son animales de Dios, que no se meten con nadie, por qu no con usted o conmigo, que tenemos adversarios en la oficina, en el taller, en el peridico, en el restaurante y en la comunidad de vecinos? Pasa uno al lado de una cepa y no tiene ni idea del drama que se est desarrollando alrededor de sus hojas. Mira qu uvas tan hermosas, nos decimos. S, pero a qu precio. Cuntos insectos se habrn vuelto locos al no saber qu hacer con su sexualidad. La vida de uno de estos animalillos es de unas 24 horas y no tiene otro objeto que el de fecundar a la hembra. Tanto es as que algunos carecen de estmago porque no les dara tiempo ni a hacer una digestin. Vienen al mundo comidos y bebidos. Si se les desva de la funcin reproductora, su paso por el mundo se convierte en un absurdo atroz. Nuestros abonos son orgnicos, asegura el viticultor sin aclarar a qu se refiere, aunque nos tememos lo peor. Que pase el siguiente, dice la enfermera y el siguiente soy yo. Ahora qu le digo al urlogo.

Tengo que preguntarlo Levante 19.12.2006 En los ltimos das he tirado a la basura veinte o treinta calendarios de 2007. Desembocan en casa como los ros en el mar. Llegan a travs del correo, embutidos en la prensa diaria, mezclados con el pedido del supermercado. Algunos de ellos son calendarios solidarios, as los llaman, recrendose en la rima. Calendarios solidarios. Me desprendo de estos ltimos con un poco de culpa, pues visibilizan alguno de los problemas sociales a los que prestamos poca atencin durante el resto del ao. De un modo u otro el papel nos invade ms de lo que debera en tiempos de escasez de bosques. Todo el mundo tiene una vida de papel en algn armario de su casa. Pero el calendario tradicional, seores, se ha quedado obsoleto. O quiz sea el tiempo el que se ha pasado de moda. Hace aos, esperbamos con ansia el instante en el que nos regalaban nuestro primer reloj. El primer reloj era con frecuencia el ltimo, pues duraban toda la vida y se pasaba a los descendientes. Ahora, una vida dura ms que 20 30 relojes sucesivos. Los adolescentes actuales los detestan. Aseguran que para saber la hora slo hay que mirar el mvil. O levantar la vista, pues en todas las esquinas de todas las ciudades hay un reloj municipal. El paso del tiempo, que en otras pocas era una actividad privada, en la actualidad es competencia de los ayuntamientos. Ello indica hasta qu punto el tiempo ha devenido en algo cutre, propio de espritus funcionariales. El tiempo slo existe en las covachas de las administraciones pblicas, en la caspa de los ministerios menos renovados, en los bolsillos rotos de los pobres. El tiempo se ha acabado, amigos. No otra cosa indica esa proliferacin de calendarios con los que cada da de estas fechas tan sealadas llenamos el cubo de la basura. Hemos entrado en una especie de sinfn en el que el cmputo de los das resulta miserable. Lo evidencia el desprestigio en el que han cado los relojes y los calendarios. Y sin embargo an envejecemos y morimos. Pero lo hacemos como si le ocurriera a otro. Quiz el paso de las horas tenga todava algn significado en las crceles. Tengo que preguntarlo.

Godot El Pas 22.12.2006 Quiz mientras usted lee estas lneas dos hombres que no tienen nada que decirse permanecen sentados frente a frente, con cara de circunstancias, en el palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno. El visitante se llama Rajoy y el anfitrin Zapatero. Como el encuentro ha de durar al menos lo que marca el protocolo, no sera raro que hablaran del tiempo o que Rajoy, por cumplir, exigiera a Zapatero que cambie de arriba abajo su poltica antiterrorista. Hago lo mismo que haras t si te encontraras en mi lugar, le respondera el presidente. Yo hara ms, bobo, afirmara Rajoy, yo habra pagado ya un precio poltico, yo habra reconocido a ETA como el autntico Movimiento de Liberacin Nacional Vasco, yo habra acercado presos, habra provocado excarcelaciones, habra prometido generosidad, habra jurado ante la Biblia que no habra vencedores ni vencidos... A la pregunta de por qu t s y yo no, el lder de la oposicin, con una sonrisa sardnica (qu rayos querr decir sardnica), respondera: porque yo contara con tu apoyo desde la oposicin, muchacho, mientras que t no contars en ningn momento con el mo. Si llegados a este punto Zapatero le tachara de incoherente, el lder del PP, rpido como el rayo, respondera qu dices de coherencia, petimetre, me ests pidiendo que pierda mi retranca gallega, mi irona, mi sentido del humor, mi gusto por la contradiccin, por la extravagancia verbal? Pretendes que defraude a mi electorado, que deje de hacer gracia, que dimita de subir y bajar la escalera al mismo tiempo? Me dejas estupefacto, chico, y no sabes lo peligroso que es un registrador de la propiedad estupefacto. Las conversaciones entre el PP y el PSOE parecen un cruce entre Groucho Marx y el teatro del absurdo. Bajo el auspicio de estos modelos, dos hombres actan hoy en Moncloa con todas las entradas vendidas desde el lunes. Veremos qu pasa, pero si los excesos del teatro del absurdo echaron en su da a los espectadores de las salas, ahora estn expulsando a los ciudadanos de la poltica. A m no me importa que Rajoy y Zapatero se pasen el viernes esperando a Godot. Me revienta que me lo hagan esperar a m, que s que no llega.

La guerra de los pronombres Levante 23.12.2006 No s si se puede tener ms T que Yo, pero la revista Times nos ha puesto el T por las nubes con la ltima eleccin del personaje del ao, que ha resultado, en efecto, ser T. Y por qu? Por utilizar las nuevas tecnologas, por entrar un da y otro en Internet, por navegar por la Red. T eres el personaje del ao, t eres ya un T as de grande. Que se fastidien los polticos, los cantantes, las princesas, los actores de cine, las organizaciones de consumidores, los partidos polticos... Este ao eres T. Dicho as parece que se trata de un T colectivo, un T gigantesco que resultara de la suma de todos los tes del universo mundo. Pero nada de eso. El premio es para tu T individual e intransferible. De manera que hoy me he levantado con un T mucho ms desarrollado que mi Yo. Algunos preferiran que esta curiosa batalla entre pronombres personales la ganara su l, o su l, con mayscula, pues el sueo de la mayora de la gente es que le sealen con el dedo al tiempo que dicen: -Mira, es l, es l. Incluso es l (de nuevo con mayscula). Dios, por poner un ejemplo, tiene ms l que Yo. Y el diablo tambin. Si me apuran, los personajes ms grandes de la historia poseen un l que no les cabe en el cuerpo. Si comparamos, por ejemplo, el Yo de Felipe II con su l, gana sin duda el l. Felipe II tena muy poco YO, como han demostrado todos los estudiosos de su personalidad. Si hubiera sido por su Yo, no habra pasado a la historia ni de broma. Y el monasterio del Escorial?, preguntarn algunos. El monasterio del Escorial lo construy fundamentalmente con su l. No digo que su Yo no interviniera un poco, pero slo en la decoracin. Hace poco, en una entrevista con un psiclogo budista, le que el que se lleva el gato al agua en las reuniones de empresa es el primero que pronuncia el trmino nosotros. Nosotros es muy estimulante, pero muy retrico, porque implica una generosidad de la que todos hablan y en la que nadie cree. El da que la revista Times haga personaje del ao a Nosotros habremos alcanzado un grado de evolucin digno de nuestra especie. Entretanto, conformmonos con poseer un T ms grande que un YO.

Una visita al endocrine Levante 27.12.2006 Muchos peridicos regalan estos das suplementos de regalos para Navidad y Reyes. Por lo general, los regalos vienen organizados de manera temtica (tecnologa, libros, electrodomsticos, chorradas...), pero tambin por precios (hasta 60 euros, de 60 a 200 euros, etc.). Recuerdan un poco, por sus intenciones didcticas, a los libros de texto. As les gusta establecer tambin la distincin entre el regalo prctico y el absurdo, entre el educativo y el brbaro, entre el de compromiso y el sincero. Los catlogos siempre tienen aspiraciones que no les corresponden. Eso se debe a que su autoestima es muy baja, no se quieren, en fin, no se dan valor. Lo que le gustara a un catlogo de libros, por ejemplo, es ser l mismo un libro. De hecho, se editan con un lujo que no corresponde a su funcin. Durante las primeras pginas crees que ests leyendo una novela, o una historia de la letra impresa. Quieren ser lo que no son. Los suplementos de regalos de la prensa caen tambin en este fallo. Los adornan con entrevistas a personajes famosos que cuentan lo que ellos regalan, lo que les regalan y lo que les gustara que les regalasen. Tampoco es raro que incluyan alguna firma que relata cmo fueron sus primeros reyes o su ltimo Pap Noel. No se conforman con ser una mera relacin de los productos porque no tenemos buen concepto de las meras relaciones. A m me parece mentira, pues conozco pocas cosas ms bellas y significativas que la lista de la compra. Tengo una coleccin de listas de la compra. A travs de ella he ido observando el progreso (no slo econmico, aunque tambin) de mis parientes y amigos. Sera absurdo disfrazar una lista de la compra de lo que no es. Pero lo ms alarmante de estos suplementos-catlogo es que no te dicen nada que no supieras. Son repetitivos y previsibles hasta la nusea. Si no sirven para darnos ideas, deberan al menos entretenernos un cuarto de hora. Pues ni eso. Cuando los miembros de una sociedad no saben qu regalar ni qu desean que les regalen y han de acudir a estos catlogos venidos a ms, algo grave sucede en esa sociedad. A m, que me regalen una visita al endocrino. Gracias.

Agona El Pas 29.12.2006 Un mdico de prestigio mundial ha viajado a Cuba para hacer un diagnstico acerca de lo que Fidel Castro no padece. Y no padece cncer. Seguramente tampoco sufre de clculos renales ni de sarcoma de Kaposi ni de hidronefrosis, o rin dilatado, pero eso lo tendrn que determinar otros especialistas de prestigio que quiz viajen a la isla en los prximos das. Qu tiene, pues, que le impide gobernar y pronunciar discursos? Eso no nos lo ha podido revelar el doctor Garca Sabrido porque forma parte del secreto profesional, al que se debe. Quiere decirse que tu mdico de cabecera puede pasarse la cena de Nochevieja relatando a sus amigotes lo que no tienes, pero si cuenta lo que tienes lo enchironan. Personalmente (de qu modo si no), me importa un pito que la gente sepa que tengo genu varo, pero me gustara mantener en secreto que no tengo tuberculosis (estoy releyendo La montaa mgica). Dada la identificacin popular existente entre Castro y el rgimen cubano, tal vez se nos haya querido sealar subliminalmente que la Revolucin goza de buena salud, que no tiene cncer, en fin, aunque sufre de hemorragias intestinales, lo que quiz sea peor. Podemos imaginar una Revolucin con cncer, pero no una revolucin con sangre en las heces, ni siquiera una revolucin con heces. En otras palabras, que los responsables de imagen han metido la pata, sobre todo porque nos hemos enterado al mismo tiempo de que Cuba no tiene mdicos, que era uno de sus mitos. Si todo lo que se dice del comandante fuera predicable de la Revolucin por antonomasia (qu rayos querr decir antonomasia), probablemente Cuba tampoco tenga sistema educativo, pues no parece muy corts ni muy solidario, tal como estn las cosas en la isla, fletar un avin con medicinas, aparatos y personal sanitario para atender a un solo hombre. Y an dice Garca Sabrido con sorpresa que Castro est de muy buen humor. Si con esas atenciones excepcionales estuviera cabreado, sera para matarle. Nos recuerda a aquellos dictadores que movilizan una flota para hacerse traer el caviar del Bltico (en el caso de que el caviar sea de all). O sea, que Fidel est bien, pero la Revolucin se ha ido al carajo.

Perfiles psicolgicos Levante 29.12.2006 Durante los ltimos aos se ha escrito mucho acerca de las relaciones entre Clinton y Monica Lewinsky, pero jams se ha investigado si entre ellos haba amor o slo sexo. De este modo se amputan las noticias, hurtndole al lector lo que ms le importa. Porque si haba amor, por poco que fuese, la separacin tuvo que haber sido desgarradora para ambos. Si hubo amor, por otro lado, el despacho oval, desde donde se dirige el mundo, podra mostrarse sin vergenza al universo. Un amigo mo me envi hace poco desde Washington una postal de esa habitacin que he tenido que ocultar a los nios, para no estimular sus fantasas sexuales. Ve uno aquella mesa, aquella silla, aquellas alfombras y no se imagina a un seor gobernando, sino a un individuo dejndose hacer una felacin por el personal administrativo. A los responsables de prensa de la Casa Blanca les faltaron la sordidez en armona: bastaba con que nos hubieran vendido el asunto como una historia de amor. Viene todo esto a cuento de que el Washington Post, en un reciente anlisis acerca de las personalidades de la becaria y del ex presidente, ha asegurado que Clinton es un hombre listo que hace tonteras, mientras que Monica es una mujer tonta que hace cosas inteligentes. Es lo que pasa con las medicinas (que a veces fastidian el hgado) y con los venenos (que en cantidades adecuadas curan). Quiz los del Washington Post han querido decir que la estupidez, en dosis homeopticas, puede resultar ms eficaz que la inteligencia, pero no estamos seguros, pues no dominamos los juegos de palabras. Lo que nos mosquea es que el papel de listo tonto le toque al hombre mientras que el de la tonta lista le toque a la mujer. Se trata de un reparto excesivamente tradicional. All ellos. No obstante, una vez enganchados a esta lgica, nos habra encantado que definieran el perfil de Bush, pues a primera vista no parece un listo que haga cosas tontas ni un tonto que haga cosas listas. Bush es un presidente unidimensional, de una sola neurona, y hace cosas tontas todo el rato, lo que no sabemos si es bueno para la imagen del despacho oval, aunque resulta nefasto para la marcha del mundo. Y eso que est enamorado de Laura.

Ahorrar costes Levante 31.12.2006 El sistema sanitario ingls ha decidido que en el futuro no tratar las enfermedades autoinfligidas, refirindose, por ejemplo, a la obesidad, ya que a partir de cierta edad cada uno es responsable de su peso (y de su rostro, segn algunos). Entre las enfermedades autoinfligidas se incluyen tambin las derivadas del consumo del tabaco u otras drogas. El asunto parece razonable hasta que uno se pregunta si existen las enfermedades heteroinfligidas. El siguiente paso ser decir que si el cuerpo no reacciona adecuadamente frente a un virus, ser por algo. Algo habr hecho usted para que el sistema inmune no funcione como Dios manda. El sistema sanitario ingls es experto en culpabilizar al usuario, sobre todo desde que pasara por encima de l, con todas sus vrtebras, la Dama de Hierro. Hablar de enfermedades autoinfligidas significa adems negar la existencia del subsconsciente. Nadie se come una hamburguesa de mil caloras por razones ideolgicas. Se come porque no se puede hacer otra cosa. La razn te dice que es un disparate, pero el inconsciente te empuja a ello con la fuerza de un tren de mercancas. Dios mo, no debera comerme esta hamburguesa; Dios mo, no debera fumarme cuatro paquetes de cigarrillos; Dios mo, no debera casarme. Lo cierto es que no se hacen todas estas cosas por placer. El placer se lo lleva esa bestia llamada inconsciente. Creo que era Lacan el que afirmaba que Dios es el inconsciente. De qu hablamos, pues, cuando hablamos de enfermedades autoinfligidas? El cuerpo social tambin tiene inconsciente, tambin tiene Dios. Por eso hay guerras autoinfligidas y calentamiento global autoinfligido y bosques incendiados autoinfligidos. Sadam Husein y Bush son evidentemente enfermedades autoinfligidas, pero no por eso debemos resignarnos a ellas. Al contrario, quiz debamos preguntarnos por qu los votamos o los toleramos del mismo modo que nos preguntamos por qu nos gustan tanto las comidas que provocan colesterol. La teora inglesa del autoinfligimiento es, en fin, un invento neoliberal. Para ahorrar costes.

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