Historia de La Niacina

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    18-Oct-2015

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Historia de la Niacina Hablar de la historia de las vitaminas nos conlleva a relatar, no sucintamente, la historia de algunas de ellas, ya que si bien, lejos de ser extrañas las circunstancias que produjeron sus descubrimientos, todas en sí, tienen una correlación que merece ser explicada. Del libro de Marcelo I Fayard: salud y vigor por la alimentación, se encuentra un capitulo que se titula: vitaminas y enfermedades vencidas. Donde encontramos una pequeña reseña acerca del origen de la âniacinaâ, pero relatar partes de este capítulo no nos proporcionara las herramientas necesarias para el discernimiento de la información y su comprensión. Es por eso que realizamos una breve reseña de la historia de la vitamina. En el siglo XVIII, Gaspar Casal, fue el primero en descubrir y definir a la enfermedad de nominada âel mal de la rosaâ llamada así por una manifestación cutánea con presencia de una costra, que al desprenderse dejaba una cicatriz de color rojiza y con características muy brillantes, pero Casal no llego a identificar la enfermedad debido a la carencia de un nutriente, pero la relaciono de manera acertada con la alimentación basada en el maíz, ya que los campesinos pobres de Asturias vivían de una gran dependencia nutritiva del pan de maíz; unos años después el médico italiano Francesco Frapolli, en el año 1771, sugiere un nuevo nombre para denominar al âmal de la rosaâ y la determina como pelagra, debido a las características de las lesiones producidas; el termino pelagra proviene de dos palabras italianas: pele que significa piel y agra que significa áspera, basado en los cambios en la piel de los aquejados de esta dolencia; posteriormente este términos se fue imponiendo en la literatura de los países latinos y anglosajones; sin embargo, durante mucho tiempo se consideró la pelagra como una enfermedad infecciosa o debido a factores genéticos, e inclusive por la exposición de la piel a la luz solar; debido a que estas lesiones, como formaciones costras, se hacen más evidentes en regiones donde las personas están expuestas más a la luz- En 1914 el servicio de salud de los estados unidos, le encargo al doctor de origen húngaro: Joseph Goldberger, el estudio de la pelagra con el objetivo de encontrar el supuesto agente infeccioso que la provocaba, y las observaciones que él obtuvo las redacto en un informe donde planteo una hipótesis; el planteo que la enfermedad de la pelagra es exclusiva de las zonas rurales, e íntimamente ligada a la pobreza y a una dieta barata; por otro lado observo que ni las enfermeras, ni los empleados donde existían pacientes con esa enfermedad estaba contagiados, entonces Goldberger determina que la enfermedad está ligada estrechamente a una dieta deficiente. Ya en los años 1937 el bioquímico Conrad Arnold Elvehjem, especialista en nutrición, y principal contribuyente a la investigación en la era dorada de la nutrición, encontró en la molécula de la levadura y en la carne fresca, una nueva vitamina, denominándola acido nicótico o niacina; y además descubre que en los perros existe una enfermedad muy semejante a la pelagra, denominada lengua negra; este descubrimiento permitió la cura de la pelagra que era uno de los principales problemas de salud en los estados unidos. [footnoteRef:1] [1: Del libro de: Marcelo I Fayard. salud y vigor por la alimentación. Ediciones interamericanas. BroockField Illinois, Cristóbal. Zona del canal de panamá. 1958.]

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