Gran safari febr 2015

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    08-Apr-2016

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Revista dedicada a la Pesca y caceria en Mexico

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    50.

    00 M

    XP

    La Mejor Revista Cinegtica de MxicoAo 7 Nmero 5 - 2015

    pesCATierra de Gigantes p.46

    en las montaas del Tian-shan p.26pesCATierra de Gigantes p.46

    ARQUeRAslam Norte p.39Versus 2015 p.40

    esCopeTAAlejandro Lpez p.37el sable p.38

    Cosas que nunca se van a olvidar p. 32

    en las montaas del Tian-shan p.26

    Coues de Los Dos Torreones p.20

    Coues de Los Dos Torreones p.20

    Cosas que nunca se van a olvidar p. 32

    CoNseRVACiNVenado cola blanca Toltecus p.42

    ARQUeRAslam Norte p.39Versus 2015 p.40

    esCopeTAAlejandro Lpez p.37el sable p.38

  • El CEFFSNL entreg la Medalla al Mrito a Gran Safari

    Cuando disfrutbamos de una de las mejores temporadas de caza del venado cola blanca en muchos aos, apareci una noticia lamen-table, que al circular sta edicin de su revista Gran Safari, ya es un hecho pasado, sin embargo no quisimos dejar pasar la oportunidad de recordar a nuestro buen amigo Alejandro Lpez con algunas fotos en competencias en las que asisti, entre muchas en las que, entusiasta participaba y siempre un buen compaero, Hasta luego!

    Ah que buena temporada!, las carreteras de Nuevo Len llenas de ca-mionetas que, claramente, llevan cazadores, los pueblos con mucha ac-tividad y su consiguiente derrama econmica que tanto bien les hace, los ranchos con nueva vida, un monte increble, mucha fauna y unos venadones!, como dice mi amigo Vicente Pea.

    Los torneos vigentes, como el ya tradicional y tan bien organizado por el Club Deportivo de Cazadores Monterrey, donde bajo la presidencia de Germn Villarreal, Omar Trevio y el personal del club hacen que este sea el mejor torneo de caza, as como el torneo Copa de Caza Nuevo Len, organizado por Parques y Vida Silvestre de Nuevo Len, la tienda Browning, la revista Gran Safari, el programa Grandes Trofeos y gracias al apoyo de empresas y organizaciones, han recibido a medicin y regis-tro excelentes ejemplares de venado cola blanca, cazados por damas, jovencitas, jovencitos y caballeros que han salido al monte de Nuevo Len, Coahuila y Tamaulipas.

    Algunos cazadores todava, cautelosos, no registran sus trofeazos en los torneos ni publican sus fotos, incluso nos coment un cazador que el dueo del rancho no permiti mostrar su venadote. Cada quin ten-dr su verdad, pero sera ideal que todos registraran sus venados en los torneos o, al menos, los mostraran para ver la grandeza de nuestra fauna.

    No cabe duda, que el pecar sigue siendo una especie despreciada por los cazadores. Los torneos la consideran para premiacin pero nos falta cultura en cuanto a nuestra participacin en el manejo de los ranchos, ya que debemos cobrar las tasas de aprovechamiento que han sido au-torizadas a las UMAS para su debida conservacin. No los cazamos ni por el llamado a presentar muestras de ciertas partes del animal para su estudio, por la posible transmisin del gusano ltigo que el marrano alzado pudiera pasarles a los pecares y ponerlos en riesgo.

    En febrero se activan las tiradas y competencias de tiro de toda ndole: Escopeteros, rifleros, pistoleros, arqueros, etctera, saltan a los dife-rentes campos de tiro y reas de competencia a dar lo mejor, esperemos que ste ao reciban a ms participantes.

    Asistamos a la Convencin del Safari Club International Captulo Mon-terrey el 13, 14 y 15 de febrero. El da del amor llevemos a la pareja a la Convencin y despus a cenar a un buen restaurant para que comparta nuestra ms querida actividad.Los dejo con su revista

    Hilario Garduo

    Edicin: Hilario Garduo. Diseo Editorial: Jorge David Montemayor./www.dismont.mx

    Diseo Original: Liliana Caamar. Diseo Comercial: Liliana Caamar, Aarn Patricio Garduo, Jorge David Montemayor.

    publicacin Bimestral. Ao 7, Nmero 5

    eDiToRiAL NDiCe

    suscrbase a Gran safariwww.gransafari.com/suscripciones o enve e-mail

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    Enve fotos para la Galera de Fotos o relatos para publicarlos afoto@gransafari.com y colaboraciones@gransafari.com

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    6 iNsTRUCCiN AL CAZADoR/ Presentaron Gua de Campo

    8 eVeNTos/ Gana concurso con Lomos Cuevas de San Jos/ Homero Gutrrez10 sCi-MTY/ Ficha de Campo: Venado del pantano/ Museo de la Fauna12 CoLA BLANCA/ Libro Grandes Venados Mexicanos/ Carlos Villarreal14 MUNDo/ Coyotes y marranos alzados en Matador/ Rick Cumins18 MXiCo/ Reforma Energtica y las UMAS/ Javier Arvalo20 CoLA BLANCA/ Coues de Los Dos Torreones/ Horacio Algaba26 MUNDo/ En las montaas del Tian-Shan/ Alfonso Ruiz31 CoLA BLANCA/ Venada blanca/ Fernando Lpez32 CoLA BLANCA/ Cosas que nunca se van a olvidar/ Francisco de la Garza35 MXiCo/ La cacera Es mejor en familia/ Ricardo Toranzo37 esCopeTA/ Recordando a Alejandro Lpez38 esCopeTA/ El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Caza39 ARQUeRA/ Calendario 2015 Gran Slam Norte y Torneos de Arco40 ARQUeRA/ Versus 2015 en Guadalajara/ Graciela Esquiviaz42 CoNseRVACiN/ Venado cola blanca Toltecus/ Jorge Villarreal46 pesCA/ Presa Vicente Guerrero: Tierra de Gigantes/ Rogelio Villarreal49 Galera de fotos

  • Gua de Campo para el Cazador Responsable de Venado Cola Blanca

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    CAZ

    ADoR

    Presentaron libro en Museo de la Fauna y Ciencias Naturales

    Armando Garca Segovia, Jorge Villarreal Gonzlez y Jess Viejo Gonzlez.

    Gustavo Guajardo, Jorge Villarreal, Patricio Castaeda y Javier Castao.

    Socorro de Villarreal y Jorge Villarreal.

    Concurrida asistencia.

    6

    Con un concurrido evento que se realiz en el Museo de la Fauna y Ciencias Naturales, se llev a cabo la presen-tacin del libro: Gua de Campo para el Cazador Respon-sable de Venado Cola Blanca de la autora del ingeniero Jorge Villarreal Gonzlez, autor de varios libros de fauna

    de Nuevo Len y quin adems funge como Secretario Tcnico del Consejo Estatal de la Flora y la Fauna de Nuevo Len.

    El saln principal del Museo luci lleno por los asistentes, en su mayora cazadores interesados en el tema, amigos y familiares del autor. Durante la presentacin del libro el ingeniero Villarreal fue acompaado por el ingeniero Armando Garca Segovia, presidente del Consejo Estatal de la Flora y la Fauna de Nuevo Len y del doc-tor Jess Viejo Gonzlez, presidente del Safari Club, quienes ofre-cieron sus comentarios acerca de la relevancia de su contenido.

  • Gua de Campo para el Cazador Responsable de Venado Cola Blanca

  • Gana concurso culinario con Lomos Cuevas de san Jose

    VeNT

    os

    por Homero Hildebrando Brando Gutirrez Rodrguez, lobo_gutierres19@hotmail.com

    Vengo de una familia que disfruta mucho la comida y la vida campirana, a los 5 aos de edad descubr mi gusto y pasin por el rancho y la gastronoma, ya que fue donde aprend que las mejores reunio-

    nes siempre van de la mano de una buena comida. A pesar de mi corta edad no perda detalle de la preparacin y elaboracin de aquellos platillos que mi abuela con gusto realizaba para toda la familia.

    Al pasar los aos me fui dando cuenta que mi gusto por la gastronoma era cada vez mayor, tanto as que hasta en las reuniones con mis amigos era yo el encargado de la carne asada, salsas y dems, y para m no haba mejor lugar que el estar cerca del asador o preparando la comida.

    Al llegar la hora de elegir mi carrera y futuro, me di cuenta que desde tiempo atrs la carrera de las artes culinarias me haba elegido desde edad muy temprana. Emprend mi vuelo a la ciudad de Monterrey para realizarme como li-cenciado en artes culinarias en el Instituto Culinario de Mxico Campus Monterrey.

    Gracias a esta institucin pude realizar mis prcticas en diferentes restaurantes del pas, al lado de chefs altamente reconocidos como el chef Alfonso Cadena, propietario del restaurante La Leche en Puerto Vallarta y la chef Martha Cepeda, propietaria del hotel boutique Tierra y Cielo en San Cristbal de las Casas, Chiapas, entre otros.

    En unas vacaciones de invierno regreso a mi tierra natal, Nuevo Laredo, Tamaulipas, en donde la temporada de cace-ra del venado cola blanca ya haba comenzado, mi padrino Homero Sergio Flores Perales me invita a su rancho Cuevas de San Jos, ubicado en Coahuila. Es un rancho reconocido en la regin por sus buenos venados.

    Me llamaba mucho la atencin ver que pocos cazadores ca-zan por la carne, la mayora van por el trofeo. Le comento a mi padrino que estoy por realizar un proyecto para partici-par en el concurso de la universidad llamado Feria Empren-dedora 2014 Cocinando las empresas del futuro y tena en mente preparar una receta con lomos de venado para darle un plus a la cacera y sacarle ms provecho a la carne, a lo que l contest: ahijado, dale para adelante, cuentas con todo mi apoyo. Se lleg el da del concurso de la Feria donde participamos 48 alumnos con diferentes proyectos, se cont con la presencia de gerentes y directivos de sper mercados de la localidad. Mi proyecto de la receta de los lomos de venado afortunadamente fue un xito gracias a su sabor, aroma y textura, obtuve el primer lugar al mejor proyecto de mi generacin y HEB de Monterrey fue uno de los interesados en los Lomos Cuevas de San Jos.

    Homero Flores y Homero Hildebrando Gutirrez, ganador del concurso culinario con receta de lomos de venado.

    Lomos Cuevas de San Jos.

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  • sCi-

    MTY

    DesCRipCiN: Tiene una longitud de hasta 2 m., altura a la cruz 120 cm., peso 100 a 140 Kg. Es el venado ms grande de Sudamrica. El pela-je es largo, marrn rojizo a castao en verano y ms oscuro en invierno; la parte inferior de las patas presen-tan coloracin negra. A diferencia de otras especies de venados, el venado del pantano cuando nace no presenta manchas, con un anillo blanco muy dbil alrededor del ojo y el hocico y los labios de un color negro conspicuo. La cara es plida con las orejas gran-des y alineadas con abundante pelo a manera de peluche en color blanco. La superficie de regin superior de la cola es del mismo color que el de la espalda, mientras que la superficie in-ferior de esta es espesa y en tono caf oscuro o negro. Como otros ungulados adaptados a la vida en las cinagas, las pezuas del venado del pantano estn muy bien desarrolladas y con unos cascos muy largos (de hasta 8 cm. de largo). En sus cascos presenta una membrana para desplazarse con facilidad en los esteros. Los machos tienen un par de astas de alrededor de 60 cm de largo con 4 o 5 puntas en cada lado. Las astas llegan a pesar hasta 2.5 Kg., pueden crecer irregular-

    mente y pueden los machos retenerlas hasta por 21 meses.

    HABiTAT: Selvas cercanas al agua y pantanos.

    DisTRiBUCioN: Sur de Sudamrica (sur de Brasil y Bolivia, sudeste de Per, Paraguay, norte de Argentina y Uruguay)

    CoMpoRTAMieNTo: Descansando y es-condindose durante el da, el venado del pantano emerge en el crepsculo para pastar en los claros inundados, para retirarse de nuevo al amanecer del siguiente da. Debido al hbitat en donde se le encuentra, este venado suele introducirse a los lugares inun-dados. Sin embargo, prefiere caminar en lugares con profundidades de hasta

    60 cm o menos; cuando los cauces es-tn demasiado inundados, se retira a sitios ms altos donde, en ocasiones, tiene contacto con el ganado; lo que acarrea fatales consecuencias para esta especie. Las patas traseras son bien desarrolladas, lo que le permite una habilidad para el salto (lo que le ayuda a moverse con rapidez en los pantanos profundos). Los machos no compiten por privilegios en la repro-duccin. La densidad de poblacin es de 1 venado por cada 4 a 42 km2 apro-ximadamente. Se alimenta de pasto, caas, plantas acuticas y malezas. Vive solitario aunque se llegan a ob-servar grupos de hasta 5 individuos, generalmente un macho adulto con algunas hembras y un macho joven. La hembra tiene una cra por ao y la poca de reproduccin es entre mayo

    CLASE: MamferosORDEN: CetaritiiodactylaFAMILIA: CervidaeGENERO: Blastocerus sp.ESPECIE: Blastocerus dichotomus (Illiger, 1815)

    Venado del pantano(Blastocerus dichotomus)

    SCI:

    MUS

    EO F

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    DE

    FAUN

    A10

  • sCi-MTY

    y septiembre. El periodo de gestacin dura aproximadamente 260 das y el destete ocurre alrededor de los 5 me-ses; la madurez sexual la alcanzan al primer ao de vida, aunque los cerva-tos pueden seguir asociados a la ma-dre depuse de ese lapso.

    Sus principales depredadores son el jaguar (Panthera onca), la anaconda (Eunectes murinus) y, en menor gra-do, los perros domsticos.

    esTATUs: Esta especie est registra-da en la IUCN como especie vulnera-ble debido a la prdida del hbitat

    debido al r iego y a la transformacin de este en pastizales o cosecha, a la contaminacin del agua y a la com-petencia con el ganado, por lo que en las listas de especies ser iamente amenazadas como en la de la IUCN aparece como muy amenazado. Mu-chos lo llaman venado de la Cine-gas, pero hay que tener cuidado de no confundirlo con el barasingha (Cervus duvaucelli), ya que a este ciervo tam-bin suelen llamarlo venado de las Cinegas. Afortunadamente para el venado del pantano, su carne no es muy palatable, lo que en algo ayuda a que no sea tan perseguido. DISTRIBUCION: Sur de Amrica.

    11Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015 11

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  • por Carlos Villarreal Molina

    Resulta en extremo enigmtico como parte de nuestras vidas, la gran pasin y entusiasmo que se genera por la cace-ra de los fascinantes venados cola blanca.

    He sido cazador toda mi vida, a raz de un gran legado familiar que involucra mucha pasin por la cacera, especialmente por los majestuosos venados del Noreste de Mxico. Desde hace varios aos tuve la inquietud de conocer a simple vista a los venados ms grandes que han sido cazados en esta regin de matorrales y abundante fauna silvestre que abarca a los estados de Coahuila, Nuevo Len y Tamaulipas.

    Despus de varios meses en la bsqueda de estos grandiosos ejemplares, infinidad de

    llamadas telefnicas y miles de kilmetros recorridos; gracias al apoyo y confianza de todos los cazadores y dueos de ranchos que participaron en esta obra cinegtica, por fin sale a la luz un libro dedicado a los Grandes Venados Mexicanos (Odocoileus virginianus texanus).

    Esta recopilacin muestra ms de 100 de los ms grandes y autnticos venados cola blanca nativos cazados o capturados en el Noreste de Mxico; logrando captar la gran belleza inherente en cada uno de ellos, as como muchos de sus testimonios e historias de cacera narradas por sus afortunados ca-zadores.

    Esta obra cinegtica, finamente editada en ingls y espaol, es nica en su cla-se y fue realizada en honor a nuestros

    Grandes Venados Mexica-nos, que en opinin de muchos cazadores y conocedores, es la subespecie de venados cola blanca ms hermosa, ms soberbia, ms arrogante y con mayor diversidad gentica de todas las subespecies que habitan en Norteamrica y en todo el Continente, as como la de mayor valor e inters cinegtico dentro de la cacera deportiva en Mxico. Es-tos son slo simplemente algunos de los ms majestuosos e impresionantes ejemplares de los Grandes Venados Mexicanos!

    Para mayores informes comunicarse con el Ing. Carlos Villarreal Molina al celular 862 11 11 900 o al correo electrnico venadosmexi-canos@hotmail.com.

    Grandes Venados MexicanosCoL

    A BL

    ANCA

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  • SAFARI CLUB INTERNACIONAL CAPTULO MONTERREY

    SAFARI CLUB INTERNACIONAL CAPTULO MONTERREY4ta. CONVENCIN ANUAL4ta. CONVENCIN ANUAL

  • Coyotes y marranos alzados en el Matadorpor Rick Cumins. Traduccin: Cynthia

    Garduo.

    Llegamos a la Zona de Manejo de Vida Silvestre (WMA) el Matador, para dos das de caza de marranos alzados. Nos dejaron estacionar mi viejo Airs-tream en la zona de acampada pri-

    mitiva un poco temprano tambin. Eso nos dio tiempo para descansar un poco despus de ms de cuatro horas de carretera y tener el campamento listo para nuestra estancia. Junto conmigo estaban mi sobrino Jeff Cu-mins y nuestro amigo Dale Bourquin. Mi hijo Jason tambin vendra a cazar pero, hace poco cambi de posicin en el trabajo, por lo cual no pudo venir con nosotros. En esta caza fra de febrero, nuestros objetivos eran el Feral Hog y el Coyote. Que, por cierto, tienen ms de un montn de cada uno.

    El Matador WMA es una propiedad estatal ro-busta de ms de 28,000 acres. Se encuentra en el condado de Cottle al norte de Paducah y al Sur de Childress, en el norte central de Texas. Est abierto al pblico durante el ao para pasear y disfrutar del paisaje. Lo cie-rran durante la temporada de caza excepto a los cazadores con permiso. Es una mezcla de llanuras y colinas, con una gran variedad de fauna y vegetacin, tpica de las regio-nes semidesrticas de Panhandle y Oeste de Texas. Hay desde las pequeas ardillas de tierra hasta buras y venado de cola blanca.

    Hay demasiadas especies de aves por lo que, si la observacin de aves es su aficin, este es un lugar que debera visitar. La propiedad est dividida por el Ro Pease y hay varios afluentes que alimentan el ro en la poca de lluvias. Muchos de los caminos estn en muy buena forma pero, si viajas all para cazar, acampar o visitar lugares de inters, considera llevar un vehculo de doble trac-cin ya que la arena es tan profunda y seca, que podra tragarse un neumtico en un abrir y cerrar de ojos! La arena roja del lugar me recuerda mucho a las de la provincia de Limpopo, Sudfrica.

    Los rancheros del lugar son muy agradables y nos dijeron que cazramos todos los ma-rranos y los coyotes que quisiramos, ya que tenan ms de lo que necesitaban para man-tener un hbitat equilibrado. Despus de la reunin de instruccin antes de la caza, nos dividimos en respectivos grupos y partimos. Ya estbamos listos en el campamento y arriba de las camionetas, as que dejamos la Estacin de Guarda parques de inmediato y nos dirigimos al lugar que habamos elegi-do en los mapas topogrficos para cazar la primera tarde. Despus de estacionarnos y decidir quin ira y a donde, nos separamos con planes de reunirnos de nuevo en la ca-mioneta justo despus del anochecer. Era un rea abierta, es decir, cada cazador tena los derechos para cazar todos los 28,000 acres, excepto donde se encontraban las oficinas y entrada.

    Llevaba mi fiel Weatherby Vanguard en 300 Winchester Magnum y no haba caminado veinte metros cuando un coyote vino co-rriendo por el sendero enmontado direc-tamente hacia m. Me sent en las botas y le dej acercarse hasta que viro hacia su izquierda para tomar otro sendero. Nunca supo que yo estaba all, hasta que apret el gatillo. Le dispar justo antes de desa-parecer en el espeso monte, famoso por lo mismo. Todo en ese monte te corta o pica. Result que era un macho adulto con muy bonita piel. Me imagin otro cazador lo ha-ba asustado de su cama de da. Tanto Jeff & Dale vinieron en mi ayuda de inmediato, ya que no tenamos ms de cinco minutos de partir y estaban cerca. Ellos tenan que asegurarse de que no haba tenido un ac-cidente. Llev al coyote a la camioneta y continuaron en sus caceras, despus de agradecer mi suerte.Poco despus, me encontr con un peque-o y bonito farol de un mirador, con vista a un par de docenas de acres con una bre-cha separndolas, y me col a un punto que haba elegido desde arriba. Mientras esta-ba sentado all, me di cuenta de un parche en el pasto a unos noventa metros delante de m. Con doce poderes en mis binocula-res, no poda obtener una visin clara de algo que estaba ah. Despus de observar por un tiempo, una cabeza apareci y mir a su alrededor, era un bura joven con cor-namenta bifurcada que se haba extendido por completo para una siesta bajo el clido sol. Despus de un rato, se levant y tom su camino en el horizonte sin saber de m presencia. Nada ms se present el resto de ese primer da.

    Antes de la luz de la maana siguiente, nos sentamos en una gran superficie plana con un arroyo a un lado. Nos separamos unos pocos cientos de metros de distancia y subi-mos por el lado de un banco a pocos metros de un mirador. Nos imaginamos que segu-ramente que habra marranos movindose

    El aoudad de Jeff del 2004.

    Rick, Dale y el marrano en 2003.

    14

    MUN

    Do14

  • Coyotes y marranos alzados en el Matador

    15Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • MUN

    Do a travs all y estbamos en lo correcto Antes que hubiera luz suficiente para ver, poda orlos resoplando a travs de los arbustos. A medida que el sol ilumin la zona, yo tam-bin pude ver otros cazadores en blinds pop-up a unos dos-cientos metros en frente de m y ms cerca del arroyo. Poco a poco me baj y me dirig hacia donde estaba encaramado Jeff.

    Antes de llegar a l, o que Jeff dispar tres tiros igualmente espaciados, lo cual es una se-al de socorro. Trot tan rpido como pude con la mochila y el rifle hacia su ubicacin. Cuando llegu detrs de l, vi que estaba barriendo la zona con sus prismticos. Me dijo que oa mucho ruido de marranos y cras en la maleza en el otro extremo del campo que estaba viendo, probablemente entre 500 y 600 metros de distancia. Fue un tiro muy largo y el sol de la maana estaba en el fondo a la derecha. No estaba segu-ro de si le haba pegado a alguno, as que caminamos para buscar signos. Jeff estaba disparando el 300 Win. Mag. de su padre, que era idntico al mo y slo tiene tres cartuchos en el cargador ms el que pue-des llevar en la recmara; razn de sus tres tiros espaciados uniformemente ; disparar, recargar, disparar, recargar y disparar. En el momento en que ambos llegamos a la zona en la que estaban los marranos, Dale haba caminado hacia nosotros para ayudarnos. Buscamos signos de algn marrano pegado pero, no tuvimos xito.

    El resto de la maana fuimos en busca de un buen lugar para una emboscada para la caza de la tarde. Dejamos la camioneta y nos fuimos por la ladera a una cresta alta con vista a la planicie. Despus de unos minu-tos revisando la zona, uno de nosotros vio a un coyote a quinientas yardas de distancia, cruzando al trote. Dispar y peg delante de l y todo lo que vimos fue el polvo, ya que huy del lugar.

    Cuando hay varios grupos de caza en un rea es difcil hacer planes y que casi siempre hay que estar dispuestos a cambiarlos. Un Plan B es siempre una buena idea tenerlo y, tal vez, incluso un Plan C. Una vez que tuvimos nuestro mejor plan y respaldo elaborados para

    la caza de la tarde, volvimos al campamento para el desayuno. No hay nada mejor que coci-nar la salchicha (o tocino) y los huevos en un campamento, en el interior o en el exterior.Esa tarde, de nuevo, nos separamos para mejorar nuestras posibilidades de traer a casa el tocino. Escog un lugar en el lado de un largo acantilado, con vista al Ro Pease, debajo de la sombra de un pequeo rbol. El sol clido se senta tan bien que no desper-t por una hora o ms, pero cuando lo hice haba una parvada de pavos en el lecho del ro frente a m. Apuesto a que haba un cen-tenar en ese grupo. Vi algunos venados de cola blanca, venados bura y algunos otros cazadores, pero nunca vi un marrano, tam-poco Dale o Jeff.

    A la maana siguiente fue la ltima cacera de nosotros y tenamos que dejar el parque antes de las 11:00 AM para hacer espacio para el siguiente grupo de cazadores. Una vez ms, dimos con un rea a lo largo de un arroyo donde encontramos muchas seales de marranos y esperamos a que llegaran. Decidimos que las noches de luna llena nos hacan dao, porque a menos que saltaron de sus camas despus de haberles disparado la primera maana, no se movan durante el da. Y, acechando en la espesa maleza no slo era imposible, era peligroso, inclu-so con las muy visibles chamarras de color naranja brillante y gorras que llevbamos puestas.

    Decidimos hacer un largo crculo de vuelta al campamento antes de cargar las cosas. A lo largo de la valla norte de la WMA, haba algunas colinas redondas, tal vez con quince metros de alto y un par de cientos de metros

    de dimetro. Nos estacionamos entre dos y Dale camin por el camino a la siguiente colina. Jeff decidi tomar una siesta mientras que Dale y yo caza-mos, as que camin a unos cien metros de la camioneta, y me sent en la cima de la coli-na redonda, justo en la parte abierta!Me imagin que Dale debe ha-ber asustado a ese marrano color rojo con caf de 300 li-bras, porque vena encarrerado cuando pas por detrs de m a unos ciento cincuenta metros

    a mi izquierda. Estaba justo al otro lado de una vieja cerca de alambre de pas y co-rriendo como si estuviera apurado. Esta vez tuve mi Remington 700, 25-06 conmigo. Segu al marrano con el telescopio, lo vi un metro ms y dispar en el momento que es-taba a unos doscientos metros de m. Le pe-gu a una rama de un rbol muerto en frente de su cara. Explot la rama y se dio la vuelta y volvi corriendo en la direccin de donde vino. Antes de que pudiera recargar y poner la mira, se detuvo y trat de meterse debajo de la vieja cerca, dirigindose hacia m.

    Como se arrastr a travs de la cerca, me pongo en lo que me pareci una buena po-sicin, brazos al aire, dispar a su paleta derecha y cay, rpidamente se levant y entr en la espesa maleza justo en frente y debajo de m. Despus de unos segundos, pude verlo de nuevo, apenas poda distin-guir su silueta a travs de los arbustos, pero l estaba parado, dndome su costado e in-tent un tercer disparo, cay otra vez en sus huellas. Estaba seguro que el tercer disparo lo haba tumbado.

    Jeff y Dale ambos llegaron corriendo a ver a qu diablos le estaba disparando. Trat de sealarlo a travs del arbusto pero no creo que pudieran verlo tirado. Cuando camina-mos hacia l, ya haba expirado. Slo haba un agujero de bala en l. Ese fue el tiro a la paleta derecha sin herida de salida, por lo que todava no estaba seguro si era mi se-gundo o tercer disparo el que hizo el trabajo. Cuando lo destazamos, nos encontramos la pequea ojiva spitzer de 117 granos, haba viajado desde el hombro derecho por toda la columna vertebral, cortando ambas arterias femorales, esto lo desangr completamente

    WMA El Matador (rea de Manejo de Vida Silvestre) en 2003

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  • en su cavidad estomacal, entonces se alo-j en la piel del lado opuesto en su pierna izquierda. Lo pusimos en la cerca, pero no pudimos encontrar otra marca de sangre, ni siquiera dnde estaba cuando le dispar por segunda vez. Ahora a cargarlo!

    Lo pusimos en la bscula en el lugar de los rancheros y pesaba 260 libras, an despus de haber sido desangrado y des-tripado, por lo que los rancheros y todos nosotros estuvimos de acuerdo para esti-mar que haba cazado un marrano de 300 libras. Los rancheros estaban tan felices como yo, porque era uno marrano menos que dae sus cercas y el hbitat.

    Mis compaeros de caza y yo hemos es-tado en varios sorteos de caza que Texas Parks and Wildlife Department realiza y he tenido buena suerte en la mayora de ellos. Desde aoudad en Caprock Canyon State Park, mufln en Lost Maples State Park, pecar en Big Bend y venado de cola blanca con un arma de avancarga en Se-minole Canyon State Park, hemos tenido

    algunas buenas caceras e hicimos algu-nos grandes recuerdos. Espero seguir con suerte y estas caceras durante muchos aos, sin embargo, no hemos corrido con suerte en los ltimos aos. Ser que ms personas se han unido a la diversin?

    Aqu es una historia corta de gracioso Blac-kbuck de Dale tomada en el parque de esta-do del ro Guadalupe. Tambin pidieron que tomamos todos los mamferos que pudimos, porque fueron invadidos con ellos.

    Tir esta joven Blackbuck por primera vez en 200 metros, desde mi caja de la per-siana. Salt hacia arriba, luego cay en la hierba alta, donde yo no poda verlo. Mientras me preparaba para salir de los ciegos, se levant y corri sobre la co-lina, lejos de m, no dando tiempo a un segundo plano. Me acerqu a donde haba cado y slo encontr un poco de sangre de color rojo claro. Yo segu de vuelta a mi ciego y encontr una ramita del tama-o aproximado de un tiro lpiz en dos, lo que cambi la trayectoria de mi bala

    en vuelo. Una hora ms tarde, el mismo Blackbuck corri por Jeff a 150 metros, a toda velocidad. Jeff dispar y saba que tena un golpe. l sigui un poco, luego decidi dejar que el animal tiene tiempo para morir. Pronto todos decidimos que era hora de almuerzo y caminamos hacia Jeff. l nos cont su historia y nos uni a todos en la bsqueda. En el grueso pin-cel de una colina, el Blackbuck herido dos veces salt de detrs de un tronco, justo al lado de Dale. Dale instintivamente le dispar en la parte posterior del cuello, mientras trataba de huir, matndolo ins-tantneamente. Encontramos un agujero de bala en el costado derecho, una herida superficial que era al parecer la ma. Lue-go otro disparo a travs de su hgado y el estmago, lo que habra sido de Jeff funcionamiento tiro. El joven Blackbuck habra muerto en un remate de Jeff, pero le habra tomado un tiempo para hacerlo. Entonces tambin encontramos quema-rropa tiro de Dale en el cuello, por lo tan-to la razn por la que los tres posaron con nuestro trofeo, que Dale se llev a casa.

    MXiCo

    1717Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • por Lic. Javier Arvalo A., prctica pro-fesional en Derecho energtico, presi-

    dente del Consejo energtico Cuenca de Burgos, A.C.

    En el artculo pasado efectuamos un comprimido esbozo de la Reforma Constitucional en materia energti-ca y adelantamos la nueva modali-dad que se presenta a la propiedad

    privada en nuestro Pas, consistente en el uso, goce o afectacin superficial de pre-dios que experimenten el desarrollo de un proyecto energtico y su intrnseca relacin con las UMAS. Ahora nos toca en este se-gundo ocurso, destacar los puntos finos de esta nueva regulacin sobre las tierras.

    Dentro de las Leyes Secundarias en Materia Energtica publicadas en el Diario Oficial de la Federacin el pasado 11 de agosto del 2014 y vigentes a partir del 12 de ese mismo mes y ao, destacan las Leyes de Hidrocarburos y de la Industria Elctrica. Ambos ordenamientos destinan captulos especficos y de muy similar contenido y al-cance a lo que es el uso, goce o afectacin superficial en predios para la realizacin de actividades de la industria de hidrocarbu-ros, as como para prestar el Servicio Pbli-co de Transmisin y Distribucin de Energa Elctrica y para la construccin de plantas de generacin de energa elctrica en aque-llos casos en que, por las caractersticas del proyecto, se requiera de una ubicacin es-pecfica. Bajo esta concepcin se involucra a todo tipo de ductos y tendidos elctricos y el reconocimiento y exploracin superfi-cial de hidrocarburos. De hecho ambas leyes son de utilidad pblica y actividades tales como la exploracin y extraccin de hidro-carburos, como la distribucin y trasmisin de energa elctrica son de inters social y

    orden pblico, teniendo preferencia sobre cualquier otra que implique el aprovecha-miento de la superficie o del subsuelo de los terrenos afectos a aqullas.

    Inmersos en este contexto, sin restar im-portancia a las dems actividades, resul-ta de particular inters la exploracin y explotacin del gas de esquisto o lutita, tambin denominado Gas Shale, que demos-trada est su presencia en la denominada Cuenca de Burgos, donde precisamente se encuentra una gran concentracin de UMAS en nuestro Pas. Con la informacin con que se cuenta a la fecha, an no es posible delimitar una cronologa de despliegue de estas actividades y sus inherentes flujos de inversin, dado diversas cuestiones econ-micas y de seguridad de las inversiones. El programa de inversiones para el ao 2015 de PEMEX en estas actividades est encami-nado, bsicamente, a las de exploracin en el norte de Coahuila y, como consecuencia de las asignaciones que ha efectuado la Se-

    cretaria de Energa a PEMEX resultado de la denominada Ronda Cero, apenas el pasado 13 de agosto del ao en curso, se desprende la continuacin de trabajos en pozos y reas contractuales que ya se desempeaban. Es muy probable que lo primero que llegue a desplegarse, a lo ya existente y en activo, en el sector de hidrocarburos en la Cuenca de Burgos, lo es las inversiones relativas a infraestructura, medularmente lo concer-niente a los ductos. En todo caso, PEMEX, CFE, sus subsidiarias y privados, antes de si-quiera iniciar cualesquier actividad en algn predio tendrn que agotar un procedimiento de negociacin contractual de estricta re-gulacin que ciertamente se encuentra con-cebido para proteger los intereses entre los propietarios o titulares de terrenos, bienes o derechos, incluyendo derechos reales, eji-dales o comunales versus los desarrollado-res de algn proyecto energtico.

    En esencia los procesos de negociacin inician con la debida notificacin al pro-

    MX

    iCo Uso, goce o afectacin superficial

    de predios en materia energtica y su relacin con las Umas

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  • MXiCo

    19Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

    pietario del predio del inters de desarro-llador de usar, gozar, afectar o, en su caso, adquirir tales terrenos, bienes o derechos, debiendo mostrar y describir el proyecto que planea desarrollar y atender las dudas y cuestionamientos del propietario o titu-lar del terreno, bien o derecho de que se trate, de manera que entienda sus alcan-ces, as como las posibles consecuencias y afectaciones que se podran generar por su ejecucin y, en su caso, los beneficios que le representara en lo personal y/o en su comunidad o localidad. La forma o moda-lidad de uso, goce, afectacin, en su caso, adquisicin que se pacte deber ser idnea para el desarrollo del proyecto en cuestin, segn sus caractersticas. Al efecto, podrn emplearse las figuras de arrendamiento, ser-vidumbre voluntaria, ocupacin superficial, ocupacin temporal, compraventa, permuta y cualquier otra que no contravenga tales ordenamientos. Se hace mencin especial de la existencia a ciertas variantes para el caso de terrenos, bienes o derechos sujetos a los regmenes previstos en la Ley Agraria.

    De acuerdo a las distintas formas o moda-lidades de uso, goce, afectacin o, en su caso, adquisicin que se pacte, los titulares de los terrenos, bienes o derechos tendrn derecho a que la contraprestacin cubra, segn sea el caso:

    a) El pago de las afectaciones de bienes o derechos distintos de la tierra, as como la previsin de los daos y perjuicios, que se podran sufrir con motivo del proyecto a desarrollar, calculado en funcin de la actividad habitual de dicha propiedad;

    b) La renta por concepto de ocupacin, ser-vidumbre o uso de la tierra;

    c) Slo tratndose de proyectos que alcan-cen la extraccin comercial de Hidrocar-buros, un porcentaje de los ingresos que correspondan al desarrollador en el pro-yecto en cuestin, despus de haber des-contado los pagos que deban realizarse al Fondo Mexicano del Petrleo para la Es-tabilizacin y el Desarrollo. El porcentaje no podr ser menor al cero punto cinco ni mayor al tres por ciento en el caso del Gas Natural No Asociado, (gas lutitas o shale) y en los dems casos no podr ser menor al cero punto cinco por ciento ni mayor al dos por ciento, en ambos casos en bene-

    ficio de la totalidad de los propietarios o titulares de derechos de que se trate.

    La contraprestacin, as como los dems trminos y condiciones que se pacten debe-rn constar invariablemente en un contrato por escrito, el contrato deber contener, al menos, los derechos y obligaciones de las partes, as como posibles mecanismos de solucin de controversias. La Secretara de Energa con la opinin de la Secretara de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, elaborar Modelos de Contrato, que debern contener los requisitos mnimos a pactar. No obstante de ello, es de convenir y adicionar en los contratos en comento, entre otras muchas previsiones no de menor importan-cia, aquellas relativas a que el desempeo de las actividades energticas involucradas sea de forma sustentable, en armona con la vocacin natural de las tierras, su convi-vencia pacfica con la flora y fauna, respeto y baja incumbencia con las actividades ci-negticas, los planes de manejo y los apro-vechamientos extractivos de que se traten en las correspondientes UMAS, tan slo por mencionar algunas imprescindibles previ-siones a negociar e incluir en el contrato. En cualesquier escenario se torna medular la conduccin de la negociacin de forma puntual y profesional. Una vez que se haya alcanzado acuerdo se deber presentarse por el desarrollador ante el Juez de Distrito en Materia Civil o Tribu-nal Unitario Agrario competente, con el fin de que sea validado, dndole el carcter de cosa juzgada. En caso de no existir un acuer-do entre las partes, transcurridos ciento ochenta das naturales contados a partir de la fecha de inicio de negociacin (recepcin de la notificacin) el desarrollador podr promover ante el Juez de Distrito en Ma-teria Civil o Tribunal Unitario Agrario com-petente la constitucin de la servidumbre legal o solicitar a la Secretara de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano una mediacin que versar sobre las formas o modalidades

    de adquisicin, uso, goce o afectacin de los terrenos, bienes o derechos, as como la contraprestacin que corresponda. Para este ltimo caso, si las partes no alcanzaren un acuerdo, la Secretara de Energa podr solicitar a la Secretara de Desarrollo Agra-rio, Territorial y Urbano que d trmite ante el Ejecutivo Federal para la constitucin de una servidumbre legal por va administrati-va. En todo caso si se constituye una ser-vidumbre legal o administrativa, se tendra slo el derecho a una indemnizacin para los propietarios.

    Todo lo anterior resume una puntal, com-pleja y multifactorial regulacin sobre las tierras en donde se efecten actividades del sector energtico. Obligaciones pre-cisas que tendrn que ser satisfechas por disposicin expresa en estas leyes y sus respectivos reglamentos, previsiones algu-nas dispuestas en los propios ordenamien-tos legales que nos ocupan y muchas otras que debern de incluirse para salvaguardar los derechos de los propietarios y medular-mente hacer puntal nfasis en las clusulas contractuales que permitan e incluso garan-ticen la sana convivencia entre un proyecto energtico y las actividades implcitamente concebidas en las UMAS, el medio ambiente, negociaciones que tendrn que enfocarse a lograr proyectos ganar ganar y evitar que se traduzcan en desafortunadas experien-cias. Proyectos Energticos versus UMAS, nuestra prxima y ltima entrega.

    Buena Empresa.

  • por Horacio Algaba

    No es la primera vez que la bs-queda de una subespecie de ve-nado cola blanca en Mxico me toma ms de un viaje de cacera (la subespecie de Mexicanus

    en Guanajuato y la de Thomasi en Campe-che tambin fueron claros ejemplos de una difcil cacera), sin embargo, puedo decir con toda certeza que, en mi experiencia de caza de cola blanca y en mi bsqueda por alcanzar el premio Hubert Thummler (a los Venados de Mxico), la subespecie de Cola Blanca Coues (Odocoileus Virginianus Couesi) de Sonora, ha sido, hasta ahora, el ms difcil de obtener.

    El ecosistema que ocupa la poblacin de este crvido y sus particulares hbitos, realmente, y en lo personal, presentaron mucha diferencia y dificultad respecto de las dems subespecies de Venado Cola Blanca en Mxico. Pero a los que gustamos de esta prctica sabemos que la dificultad siempre trae mayor reto y por lo mismo Inters.

    Haba escuchado de varios cazadores que esta subespecie no era fcil y no dudo que para algunos no haya presentado mayor complejidad pero, repito, en lo personal, para mi no fue sencilla y siendo que me jacto de promover la paciencia y persisten-cia como la clave del xito en la prctica de

    la cacera, reconozco que particularmente sta, si me hizo, en ms de una ocasin, llegar a la desesperacin, pero sin perder el nimo. Diversos factores motivaron esta situacin: la cantidad de horas dedicadas a la espera de su llegada a comederos na-turales, las inumerables y fatigantes cami-natas (por varios das) al acecho de sta subespecie en lo alto y bajo de las extraor-dinarias serranas y llanuras sonorenses, las inevitables y variadas (y tambin las-timosas) cadas de dichas serranas (por lo inclinado y pedroso del terreno), la ocasio-nal difcil decisin de tiro por la distancia del encuentro (de loma a loma) o por el estado que guarda la canasta de astas en su poca de celo (pues es considerable el nmero de ejemplares que presentan la canasta incompleta, quebrada o astillada,

    En San Pedro de la Cueva, SonoraCola Blanca Couesi de Los Dos TorreonesC

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    CA20

  • en esa poca), la presencia cercana de de-predadores naturales: factores todos que, an y cuando no son ajenos a cualquier cacera, en sta particularmente llegaron a causar el dificil xito, al grado de poner en tela de duda la existencia de buenos ejemplares en la zona en la que cazaba, cuando realmente, como en toda cacera, es solo cuestin de la paciencia y del co-nocimiento de los hbitos de la especie, as como la seleccin de la temporada de caza.

    As las cosas, tanto en febrero como en di-ciembre de 2014, tuve la oportunidad de salir a buscar esta magnfica subespecie del noreste de Mxico, en el gran Estado de Sonora, por todos conocido como uno de los ms importantes de Mxico, no solo por su industria ganadera, minera y de agricul-tura, sino por su gran turismo y actividad cinegtica.

    Como seguramente conocen todos los que han cazado en ste Estado, es de llamar la atencin el que, visitando el aeropuerto de Hermosillo en todos sus pasillos, restau-rant, salas de espera, salas de documenta-cin de equipaje, tiendas, etc., el trnsito de viajeros cazadores es muy activo y se distinguen no slo porque algunos van con la tpica vestimenta de cazador, sino por-que todos transportan las maletas o fundas de sus autorizadas armas, lo que en cua-lesquier otro aeropuerto de nuestro Pas realmente llamara la atencin y probable-mente provocara tensin en el ambiente. En este aeropuerto, lejos de provocar in-quietud de los viajeros, es ya un escenario muy comn, como el que existe (si me per-mite la comparacin, y obviamente en sus respectivas proporciones) en el aeropuerto de Johannesburgo en Sudfrica, en donde tambin el turismo cinegtico, y por ende, el trnsito de cazadores, es realmente in-tenso.

    Esto que comento en el prrafo anterior es realmente digno de comentarse, pues es importante reconocer que, en varios aero-puertos de nuestro Pas, cada vez, ms y mejor, se acepta o justifica (por la gente y autoridades) el trnsito del turismo para la tan infundadamente criticada actividad ci-negtica y eso nos dice algo, que sin duda se va ganando terreno en ese aspecto.

    El Estado de Sonora se caracteriza por su gran influencia de cazadores, tanto na-cionales como extranjeros, en busca del venado Bura Sonorense y del gran Borrego Cimarrn y particularmente, de la subespe-cie nativa de venado Cola Blanca del Es-tado; el Cola Blanca Coues, misma que en esta ocasin, era el objeto de mi bsqueda, pues es una subespecie que no deja de ser uno de los ciervos altamente preciados por cazadores, adems de que es la subespecie mexicana de venado Cola Blanca que ocu-pa la mayor rea geogrfica de distribucin dentro del territorio de Mxico.

    Por su amplia distribucin geogrfica y la dificultad que implica su caza, el Cola Blanca Coues es considerado como una de las subespecies de Cola Blanca ms codi-ciadas en Mxico, se extiende desde Ari-zona, sureste de California, Nuevo Mxico hasta el noroeste de Mxico. Citando a mi buen amigo el Ing. Jorge Villarreal (Coor-dinador General de el Consejo Estatal de Fora y Fauna Silvestre) en sus interesantes estudios (incluida la gua de campo) como en conferencias; el Coues es un venado de mediano tamao (los machos adultos no

    pesan ms de 70 kilogramos), de color gris con algunos retoques de color caf a canela en las patas y con una principal caracterstica distintiva, su desproporcio-nado tamao de orejas y cola. Las astas que ostenta este ciervo son normalmen-te pequeas, cerradas y de picos menos desarrollados, con la tendencia de formar un valo cerrado en la parte frontal de la canasta y como dije antes (y esto ltimo es mi personal opinin) tambin con una aparente fragilidad de sus astas, pues

    mi experiencia fue ver un nmero consi-derable de buenos ejemplares, desafortu-nadamente ostentando muy lastimadas e incompletas astas hacia el final de la tem-porada de celo.

    As las cosas y ya con la emocin desde el aeropuerto al ver tanto tursmo cinegti-co, y con grandes compaeros de cacera, salimos rumbo al este de Hermosillo a esta excelente aventura. En la primera ocasin en Sonora, me acompaaban mis grandes amigos: Alberto Valdes Fisher y Nemesio lvarez, y ya en la segunda ocasin se nos agreg tambien el buen Hugo Chahin, en ambos viajes teniendo como gua, outfit-ter y organizador, a nuestro tambien buen amigo: Francisco Michel, de CAZAFARIS, quien en todo momento, y no obstante el excelente personal (guas) que de su em-presa nos acompanaban, nos atendi de manera personalizada.

    Salimos de Hermosillo rumbo al Municipio de Mazatn (80 kilometros), para des-pus de levantar unos refrescos y tra-dicionales coyotas de piloncillo y cajeta que amenizaron el trayecto, pasamos por

    el autor ha practicado la cacera desde hace 40 aos, ha sido se-

    cretario de la Comisn de Caza del Consejo Consultivo estatal para la

    Flora y Fauna silvestre, colaborador activo del Texas parks and Wildlife

    en la formacin de instructores para cursos de cacera responsable, es

    socio activo del sCi y consejero del captulo Monterrey del sCi.

    CoLA BLANCA21Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • Nakori y Matape Villa Pesquerira, rumbo a San Pedro De La Cueva, para despus de 22 kilmetros llegar al rancho (UMA) de-nominado Los Dos Torreones, propiedad del L.A.E Ramon Paz Cordova, destacado ganadero de la regin (quin cuenta con la condecoracin de Ganadero del ao en ese Estado) y fina persona, quien tambin, de manera muy personal dentro de sus posi-bilidades, se sirvi atendernos como buen anfitrion.

    La UMA Los Dos Torreones tiene una ex-tensin de 4,200 hectreas en rea libre, y est situada en una zona privilegiada de Estado de Sonora, pues es una zona conocida como de transicin, ya que la flora del lugar es muy variada y combina una vegetacin muy interesante, tanto desrtica como tropical, razn por la cual, en el andar de sus llanuras y serranas, es curioso ver desde encinos, mezquites, cactus, nopales y hasta altas palmeras, sin dejar atrs los tpicos cumros, ocotillos y las pitayas que abundan en el lugar. Todo ello haciendo un escenario de gran atrac-tivo para los sentidos. De mencionarse es que precisamente el peculiar y fuerte ruido que causa el movimiento de las grandes hojas de las altas palmeras del lugar, nos indicaba siempre la venida del norte o el inevitable cambio de direccin del viento, provocando con ello buscar el apropiado cambio de estrategia de caza.

    En esta UMA la prctica de la caza es muy variada. Se practica la caza Safari Style, es decir, realizando la caza al acecho, ma-nejando el spotting con binoculares o campeando hacia la presa, caminando por las altas y bajas laderas y bonitas llanuras del lugar y esperando que la presa aparez-ca a nuestro paso en las sierras, o de los escondidos caones que forman estas, o simplemente que aparezca en la sierra o loma vecina, lo cual hace muy interesante el reto del tiro. Tambin es comn que en esta zona se practique la caza denominada High Rack Spotting desde la torre de una camioneta transitando en las brechas y a lo largo de la extensin del predio.

    Con independencia de lo anterior, en la zona no puede faltar la tpica prctica de caza con uso del blind o espiade-ro, solo que en sta UMA, no se utilizan

    artificiales, sino naturales (o hechos de arbustos o ramas naturales), pues este cola blanca parece ser muy sensible a todo lo artificial, por lo que estos es-piaderos o escondites naturales son la mejor opcin y particularmente ubicados en aquellos lugares en donde existiera el elemento vital, el agua. As, la prctica de espiar este ciervo se realiza exlusiva-mente en lo que se denominan aguajes (que nosotros conocemos como veneros u ojos de agua naturales) y en los de-nominados represos o pequeas presas del lugar.

    En mi caso particular (y en dos viajes que hice de caza a Sonora) tuve la oportuni-dad de practicar las tres tcnicas de caza a esta subespecie, camin por muchas horas esas serranas, transit en camioneta to-das sus brechas y utilic por muchas horas tambien espiaderos naturales a la espera de un buen ejemplar y este relato expre-sa la experiencia, desde el punto de vista muy personal, que viv en la bsqueda de ste ciervo.

    Debo reconocer que en mi andar por esas serranas sufr todo tipo de cadas, el suelo es muy pedroso e inclinado, lo que provoca tener que bajar sus pendientes y laderas en zig zag, y an as, sin poder evitar que, en una de aquellas cadas, el telesco-pio de mi rifle se golpeara, provocando su inesperada y necesaria alineacin. No obs-tante las lastimosas cadas, el caminar en la sierra ofrece momentos y paisajes muy gratificantes, sobre todo en lugares que ofrecen este tipo de escenarios que son de una belleza natural digna de contemplar. Por lo que es tambin muy agradable, al recorrer esas serranas, tomar descansos y desde lo alto dedicar tiempo a tratar de de-tectar con los binoculares y sierra abajo o en las lomas vecinas, el movimiento de los ciervos, o de la variada fauna del lugar y toparse en muchos lugares un considerable numero de huellas de los pumas que tam-bin abundan en el lugar.

    Ahora bien, en la prctica de caza en es-piadero natural y en esos lugares que re-fiero (aguajes y represos) fue la que ms

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  • diferencias reflej respecto de lo que, en lo personal, he experimentado histricamen-te en la caza del Cola Blanca, por una sen-cilla razn, el Cola Blanca Coues, al menos en la zona donde yo estaba cazando, por la abundante fuente de comida natural que abunda en esta zona, y como lo dije an-tes, curiosamente parece no verse atrado por comederos artificiales o mecnicos (de distribucin de maz, protena o pellets), por lo que realmente a este venado slo se le puede esperar en donde hay agua y curiosamente, en los horarios en los que normalmente baja de la sierra a tomar de ella, lo cual, salvo excepciones, suele suce-der slo entre las 10 AM y las 3 PM. Siendo sincero, cuando se me inform por mi gua de ste particular hbito de los ciervos del lugar, me fue muy difcil de creer, has-ta que lo pude comprobar en las muchas ocasiones en las que iniciaba la caza en espiadero muy temprano o por la tarde y pude constatar que, son casos de excep-cion, aquellos en los que se puede ver al Coues abrevando al amanecer o antes del crepsculo.

    Los que estamos acostumbrados a la cace-ra de la generalidad de los Cola Blanca, sabemos que las mayores posibilidades de xito en su caza se dan comnmente (y claro que con muchas excepciones) entre las 6 AM y 11 AM, o entre las 4 PM y las 6 PM. Pero como dije antes, a esta sub-especie de Cola Blanca de Sonora solo se le recomienda espiar en los horarios que coment en el prrafo anterior y ste parti-cular y raro hbito (desconocido para mi), y mi incredulidad del mismo, realmente provoc que dedicara muchas horas, de va-rios das, esperando sin ver movimiento de ciervo alguno. Por ello es que comnmente se recomienda por los guias que la tcnica de caza de este ciervo, en esa zona, vare de maana y tarde, por lo que varios de mis compaeros solan utilizar la modalidad del espiadero en la maana y campeo por la tarde.

    Como lo mencion antes, me considero un cazador muy paciente y en la bsqueda de mis presas, puedo presumir de varias estancias en espiadero de 12 horas con-tinuas (de 6 AM a 6 PM), por lo mismo, realmente con todo y las recomendaciones dadas, me resista a cambiar la tcnica de

    cacera en un mismo da, no es mi costum-bre, y por lo mismo, optaba por quedarme en los aguajes y represos el mayor tiempo posible y durante varios das (aunque fue-ra sin xito). Ahora bien, no obstante las prolongadas estancias en las que manej la tcnica de espiar a este ciervo, si tuve muy gratas experiencias con otro tipo de fauna, dignas de contar en ste relato, una de ellas, la de la oportunidad de que un zorrillo que apareci como a 25 metros de mi posicin, tomo camino hacia mi direc-cin hasta llegar a escasos dos metros de mi, provocando en todo su trayecto, real-mente, mi inmovilidad e inquietud respec-to a la reaccin que tomaria el animalito al llegar frente a mi o al verme tan cerca (y es algo que nunca me habia pasado y, sinceramente, ser rociado con su don de defensa, no era una opcin para mi), para mi tranquilidad, al detectarme inmediata-mente decidi cambiar su rumbo, dejndo-me con un susto, pero con una interesan-te y diferente experiencia en el campo y adems, la certeza de lo efectivo que era el espiadero natural en el que me encontra-ba; tambin tuve el encuentro con una ser-piente (culebra) muy rara, misma que sali a escasos 3 metros detrs de mi, y cuyas caractersticas an no defino como cono-cidas, de complexin delgada, de 1 metro y medio aproximadamente de largo, color gris slido en toda su extensin, pero con un (slo uno) muy marcado anillo o collar de color naranja a la altura del cuello y al deslizarse, ese mismo color naranja se no-taba se extenda por todo su vientre. Pude tomarle una fotografa y nadie de los luga-renos pudo conocer su especie, lo que me provoc tambien una grata ancdota con una especie desconocida.

    En 7 das de cacera en mi primer viaje y 6 das de cacera del segundo viaje sin te-ner la oportunidad de tener a distancia de tiro un buen ejemplar de este ciervo, me hicieron suponer (contrario a todas espec-tativas y tasas de aprovechamiento en el lugar) que no era una buena zona de caza, pero las cmaras fotogrficas ubicadas es-tratgicamente en diversas zonas del lugar no mentan, y mostraban la cantidad y bue-na calidad de venados que transitaban los aguajes y represos diariamente, por lo que nos dedicamos a intentar sentar un patrn de conducta que nos ayudara en su bs-

    queda pero, lo increble, era detectar el in-usual hbito de este ciervo de no repetir o regresar al mismo lugar en el transcurso del da, ni tampoco del da siguiente, situacin realmente de sorpresa para nosotros. De-tectamos que estos ciervos tomaban ms bien una tendencia circulatoria, llegando a abrevar a diferentes y muy distantes en-tre si aguajes del amplia rea de sta UMA, desplazndose de una manera irregular en ella, lo que, despus de varios das de caza en el primer y segundo viaje, nos orillaba a tomar la decisin (no acostumbrada ni recomendada) del cambio constante de lu-gares de bsqueda o espera (cosa que no acostumbramos hacer en caceras en Nue-vo Len, en donde la persistencia del lugar siempre da buenos resultados, dado el t-pico regreso que, normalmente el mismo da (y por la tarde) la subespecie texana realiza de manera natural a los lugares que frecuenta).

    Pasaban los das y mis compaeros y yo seguamos con la dificultad para encontrar una presa que valiera la pena, lo que al fi-nal del da y a la hora de la cena nos traa la tpica e interesante pltica y la apasio-nante discusin de lo que pudiera estar su-cediendo, pues nos constaba que en varios aguajes se dejaban ver varias huellas de puma y nos haca suponer que ese factor podra afectar el tpico trnsito del ciervo en el rea, por otro lado, el constante y fuerte viento en los caones de las serra-nas podra ser otro factor que perjudicara y otras diversas e individuales opiniones que, como es costumbre, cada uno de no-sotros sostena para tratar de justificar la ausencia de oportunidades de tiro en una UMA en donde nos constaba existe una gran variedad de buenos ejemplares, lo que se converta en una agradable charla de cacera y lluvia de conocimientos y expe-riencia individual, dentro de un marco de camaradera insustituible entre nosotros y degustando una grata cena que, al brindis del Bacanora KIA que amablemente nos ofreca Ramn Paz (nuestro fino anfitrin y amigo), quien orgullosamente presumien-do la calidad de esa bebida mexicana (mez-cal tpico del lugar, cuya denominacion de origen es ya una realidad comercial en nuestro Pas), y las historias de las anc-dotas que rodean las serranas del rancho, cuyas cuevas alguna vez dieron albergue

    CoLA BLANCA23Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • NUEVA ZELANDA-AFRICA -ARGENTINA - MEXICO NORTE AMERICA - EUROPA - ASIA

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    SIERRA MADRE HUNTING SAFARIS

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    al mismsimo Pancho Villa, hacan de esas noches momentos memorables.

    Al sptimo da del primer viaje, mis companeros Alberto y Nemesio tuvieron finalmente la oportunidad de cobrar sus buenos ejemplares de este ciervo, desa-fortunadamente yo no corr con la misma suerte, y no fue sino hasta el sexto da de mi segundo viaje a Sonora que pude hacerlo. Ese da pas toda la maana en un represo en donde, aproximadamen-te entre las10 AM y 11 AM pude ver dos jvenes ejemplares de 8 y de 10 puntas respectivamente, pero cuya caza y por la edad no consider recomendable. Des-pues de haber dedicado varias horas a la caza de este ejemplar ese da, a la 1 PM tome la decisin de cambiarme de pun-to y me fu a un represo muy pequeo y cerca de donde me encontraba, represo en donde ya el buen Hugo Chahin haba cobrado su especie esa misma maana y en donde das antes, las cmaras fotogr-ficas habian captado un muy buen ejem-plar. As, y con casi la certeza de que a

    esa hora del da ya no vera nada (por el patrn de conducta y costumbres que en prrafos anteriores coment haba mos-trado esta subespecie por la tarde), me toc una grata excepcin, pues a las 5 PM, y a escasos 50 metros de mi posicin, con el viento en contra y del otro lado del espejo de agua, sali de unas espigas que crecen en la parte humeda del coleo del represo, un ejemplar cuya edad y tamao hicieron que no dudara del tiro, pero cuya canasta slo ostentaba 6 puntas, pero to-das ellas con unas medidas inusuales para un Cola Blanca Coues, pues las astas eran largas y abiertas aunque, curiosamente, en el rea de sus guardamontes o defen-sas, tena 4 adicionales y pequeos bro-tes de puntas que, desafortunadamente, no medan ms de una pulgada (y dos de las cules se localizaban bajo el pelo frontal).

    Al calcular la edad del ciervo y ver la lon-gitud y apertura de las astas mayores, y reconociendo que esa caracterstica no es comn en un Coues y al ver que el anima-

    lito no traa la mnima intencin de salir a descubierto a tomar agua (para apreciarlo mejor), es decir, mostrando que se encon-traba slo de paso casual por el lugar, no dud ni 10 segundos en tomar posicin de tiro y con uno de mis rifles preferidos, el BRNO calibre 30-06, tuve la oportunidad de cobrarlo con un tiro con el que cay abatido en el mismo lugar.

    Ya en el manejo de la presa me fue muy agradable escuchar por los guias que, efec-tivamente, la canasta del ciervo cobrado no era comn para un Coues por el prolon-gado tamao de todas sus astas y su aper-tura, logrando como quiera una excelente medicin de 100 2/8 (SCI), que para un cola blanca de esa subespecie y con tan slo 6 puntas, sinceramente, no era nada despeciable; ya con mi buen trofeo y en el ltimo da de mi segundo viaje de intensa cacera, al dia siguiente, en grupo empren-dimos el regreso a Hermosillo, finalizando nuestra difcil, pero muy grata, experien-cia y aventura en las magnficas Sierras y Llanuras de Sonora.

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    Mi expedicin en las montaas de Tian-shan

    A la caza del Marco Polo

    Mi expedicin en las montaas de Tian-shan

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  • por Alfonso Ruiz porras10 de octubre de 2014.

    Desde hace mucho tiempo, pensaba en algn da hacer esta expedicin, se lleg el momento que tanto haba soado en realizar la caza del bo-rrego Marco Polo de Hume (Kirguistn), con un ao de programacin fui preparando esta expe-

    dicin, en checar costos, vuelos, equipo, temperaturas, altura, preparacin, botiqun etc., por lo que empez a pasar el tiempo da a da hasta el da que part 11 de octubre del 2014 sali el vuelo que me llevara al pas de Kirguistn, que se encuentra en Asia o continente asi-tico, que es el continente ms extenso y poblado de la tierra con cerca de 44 millones de km, supone el 8,70% del total de la superficie terrestre y el 29,45 % de las tierras, el idioma nacional es el kirgus, situado al Su-reste de Siberia y donde los pobladores se asentaron a lo largo del ro Yenisi, donde vivieron desde el siglo VI... Kirguistn es un pas situado en Asia central bordeado por Kazajstn.

    El da 14 de octubre estaba aterrizando en el aeropuerto internacional de Biskek (tambin conocida como Bishkek), llegando a las 2.30 am, un vuelo demasiado cansado por tanta espera y cambio de vuelos y horas sin dormir, por fin llegu al pas que tanto haba soado, pero la aventu-ra apenas empezaba, ya que todava tenamos que llegar

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    Mi expedicin en las montaas de Tian-shan

    A la caza del Marco Polo

    Mi expedicin en las montaas de Tian-shan

    27Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • a otro pueblo al sur de Biskek, que estaba como a 400 km. Para de ah, casi 12 horas, subir las montaas hacia el campamento base, por mala organizacin o porque as son lo kirguistanos, nos subimos en un jeep tipo lada ruso muy viejo, que apenas salimos del pueblo y empez a fallar, empezamos a las 3 pm y llegamos al campamento a las 6 am, con temperaturas de -15C, llegamos al campamento base y uno de los jeeps se qued en el camino con par-te de nuestro equipo, por lo que un da perdido de caza, pero por lo menos sacamos los spotings scopes y desde el campamento localizamos hembras de Marco Polo con cras y empez la emocin. Al da siguiente da -16 de octubre de 2014 - por f in empez la travesa, recorrimos varios

    kilmetros en caballos, localizamos algunos animales muy lejos y nada bueno.

    El da 17 cambiamos de estrategia, ahora si hacer cace-ra en spike camp, como a 15 km del campamento base decidimos montar las casas de campaa para hacer cam-pamento, por lo que al llegar a ese punto vi una montaa que me gust y le digo a los guas que en lo que armaban el campamento yo iba a checar el otro lado de esa mon-taa, por lo que al llegar ah estaba como 1km de donde se estaba armando el campamento. Alrededor de las 4 pm dej el caballo unos metros antes y empec a revisar las laderas y cuando camino unos metros ms para alcanzar a

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  • revisar la parte de abajo me sorprendo que dos borregos marco polo de Hume ya me estaban viendo, 436 metros de distancia, pero como estaba vestido de traje blanco no saban que era. Estaba decidido a tirarle al que estaba de lado izquierdo, era el que se vea mas grande, pero cuando me dej caer en la nieve para poder hacer el disparo se acerc mi compaero y me dijo que le disparar al que esta-ba echado de lado izquierdo, pero nunca lo pude ver y de tanto movimiento se levant y empezaron a correr, por lo que no pude realizar el disparo, solo los pude filmar con la cmara, sent una emocin tan fuerte ya que fue todo tan rpido y nunca me iba a imaginar que sin gua y en el lugar que decid revisar me encontrara con tres borregos muy buenos, pero as es la cacera.

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    29Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • MUN

    Do30

    Regrese al spike camp muy emocionado por lo que haba vivido y con una emocin tan diferente que nunca ha-ba sentido. Descansamos para el da siguiente tratar de buscar esos borregos. Da 18 de octubre. Se acercaba el momento, empezamos temprano, vimos un borrego solo, el cual no estaba bueno, seguimos caminando con los ca-ballos por todo el f ilo de la montaa a 4,300 metros de altura con temperatura de -23C, cuando localizamos una manada de doce borregos machos en la parte del arroyo, descendidos de los caballos y los borregos caminaban por lo el arroyo cuando el gua nos dijo que ya no nos poda-mos acercar ms porque ya estaban volteando para nuestro lado y que nos preparramos porque los borregos iban a co-rrer enfrente de nosotros, al otro lado del arroyo empiezo a ver correr a toda la manada y realizo el primer disparo al borrego que iba adelante de la manada, le pego el primero y sigui corriendo, hasta el cuarto disparo vuelvo a pegar y por f in la expedicin se haba completado con xito, muy emocionado no lo poda creer que ya se haba realizado un sueo que con tanto esfuerzo pude llegar hasta las monta-as del Tian Shan y cazar uno de los animales preferidos por muchos cazadores El Marco Polo. Nunca hay que de-

    jar de hacer todo lo que est en tus manos, nunca sabe uno si algn da podrs regresar, una experiencia ms en mi vida que tendr siempre en los recuerdos y en mi memoria y que disfrut al mximo en un pas tan lejano como es Kirguistn. Les comparto algunas de las fotos y los que no han hecho esta expedicin Hganla cuando puedan, no se van a arrepentir.

    No lo poda creer que ya se haba realizado un sue-o que con tanto esfuerzo pude llegar hasta las mon-taas del Tian shan y cazar uno de los animales preferi-dos por muchos cazadores el Marco polo.

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  • CoLA

    BLA

    NCA

    por Francisco de la Garza

    sta vez fuimos de caza mi jefe, mis dos compadres -que son compaeros de cacera- y cada quin con sus respectivos hijos, to-dos menores a los 8 aos.

    La temporada ha estado flojona, mi hijo ya caz su primer venado hace 2 aos cuando tena 6 aos de edad y sabe que tiene que cobrar una mejor pieza, por lo que haba-mos dejado pasar varios animales.

    Esa maana estaba media neblino-sa y fra, era principios del mes de diciembre, para nosotros los paps es tedioso en las maana llevar a los hijos porque es llevar una colcha

    al espiadero, llevar chocolate ca-liente y el almuerzo, pero es parte de lo que nuestros padres hicieron por nosotros y lo que hace bonita la cacera.

    En la maana los venados ya empe-zaban a andar detrs de las venadas pero nada bueno, puro animal chi-co. De pronto una venada que esta-ba comiendo, empez a mirar hacia el monte y mi hijo y yo prstamos atencin buscando entre las ramas y el monte, pero no vimos nada ms, sin embargo la venada no deja a de comer y estar mirando hacia dentro del monte y como a los 10 minutos sali este venado, la primera reac-cin de mi hijo al verlo con lo bi-noculares fue decirme: Esta bueno, quiero tirarle. Hicimos todos los

    El segundo venado de mi geroCosas que nunca se van a olvidar

    El gero con su venado.

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    CoLA BLANCAmovimientos lentos para preparar el rifle y que l estuviera cmodo para el disparo el animal, nos estaba dando la espalda por lo que le dije a mi hijo que esperara, el tira con un 22 Hornet, bala Hornady de 45 gr, por lo que yo tengo la precaucin de no hacer tiros largos para asegurar la pieza.

    El venado de pronto dio la vuelta hacia no-sotros como a 60 metros y le dije a mi hijo que nada ms ponindose de lado le poda disparar. No pasaron ni 30 segundos cuando el venado se puso de lado, mi hijo hizo el disparo y el venado cay en seco, Exce-lente disparo!, le dije, lo felicit, dimos gracias a Dios por este momento y porque todo sali bien. Esperamos unos minutos y bajamos del blind a ver su trofeo. l emo-cionado no dejaba de sonrer, obviamente le habl a su mam para narrarle toda su hazaa. Llamamos a mi jefe y compadres y sus nios para que vinieran y tomarnos fo-tos mientras hijo narraba su historia a sus amiguitos. Definitivamente estas son cosas que nunca se van a olvidar.

    El gero y sus amigos con el venado que caz

    33Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • por Ricardo Toranzo

    Mayo 2014. Me dispuse a cargar el remolque para llevar la cosas al rancho y me pregunta mi esposa que si me podra acompa-

    ar y la verdad me sali una sonrisa discreta por el gusto de que me acom-paara, ya en carretera me pregunta que si estaba lejos el rancho y le dije que eran 206 km de camino, una ida a Laredo, cuando me pregunt: Y hay tiendas?, y solt la carcajada en tono de burla. La verdad me sent contento porque ya lo tomaba ms en son de broma y pasarla mejor en familia.

    Cuando ya llegamos al rancho me pregunt que cul ser a el lugar en el

    que iba a poner el espiadero y le dije que ya haba marcado el lugar en el GPS y que ese lugar estaba muy bien porque haba mucho movimiento de fauna y cul fue mi sorpresa cuan-do ella, s, ella me ayuda a bajar el espiadero y los comederos, me sent muy bien por ver a mi esposa muy emotiva con la cacera y ms cuando me dijo que quera cazar conmigo al

    ver la fauna que existe y la verdad no me la cre en ese momento hasta que semana tras semana desde que em-pez la temporada de jabal y ahora la de venado me ha acompaado y otra sorpresa: Me dej perplejo que se anim a tirarle a un venado!, mis-mo que me haba salido en la brecha muy temprano por la maana, era un venado de 8 puntas, mediano, estaba a 200 metros.

    La cacera es mejor en familia

    Buscando al pecar.

    Ricardo con su esposa y el junior.

    35Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015 35M

    XiCo

  • MX

    iCo

    La verdad me dio un gusto enorme verla con esa adrenalina que flua en su cuerpo por la emocin de ver el venado a travs del lente del r if le y me dijo: Aqu lo estoy viendo pero se mueve mucho la cruz, le respond que era normal que requera respirar con tranquilidad y tomarlo con cal-ma. Cuando decidi dispararle el tiro le pas al venado por arr iba del lomo, en ese momento voltea a verme con esa cara de emocin que nunca voy a olvidar y me pregunta: Le pegu?, cul fue mi respuesta que NO!, que lo haba volado por encima del lomo y me dijo que lo tena centrado pero

    que le temblaba la mano, le dije que era normal, que es as como uno se siente cuando vamos a cazar alguna presa de importancia pero que ya te-na esa experiencia para contar en un futuro.

    La verdad para m fue una expe-r iencia muy emotiva por que vi a mi esposa dispararle a un venado por

    primera vez, ver a mi hijo Jr. de 4 aos agarrar un pecar cazado sin ningn miedo, eso me record a mis hijos mayores cuando salan conmigo de cacera y eso para m no tiene precio! Los recuerdos se quedan para siempre en mi mente y en mi cora-zn, espero que no sea la ltima vez y que perduren como mi matrimo-nio Para siempre.

    Ver a mi hijo Jr. de 4 aos agarrar un peca-r cazado sin ningn miedo, eso me record a mis hijos mayores cuando salan conmigo de cacera y eso para m no tiene precio!

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  • 37Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

    USA National Sporting Clays, San Antonio Texas, 2012, tiradores de ARCYT y Cazadores Monterrey. Gildardo Chvez, Cesar Guerra, Guillermo Putz, Alejan

    Juniors Cup, Sporting Clays, Cazadores Monterrey 2013, Jess Balboa y Alejandro Lpez.

    ARCYT, Tirada a Borrego en Movimiento 2013, Alejandro Lpez y Aldo Flores, 3er lugar, Rodrigo Gonzlez al centro.

    ARCYT, Tirada BETOFE, Colombaire. Juan Carlos Elizondo, Alejandro Lpez y David Garza Madero.

    esCopeTA37Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

    Recordando a Alejandro

  • esCo

    peTA

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    Campo de Tiro El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa, Javier Alcalde Jr., Mara Luisa Reyes ,Karla y Carolina Ahedo.

    Campo de Tiro El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa, Erasto Ramrez.

    Campo de Tiro El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa. Karla Ahedo.

    Campo de Tiro El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa. Karla Y Cazador Negro, ganadores del evento.

    Campo de Tiro El Sable,Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa. Alfredo Prez.

    Campo de Tiro El Sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Casa. Enrique Alcalde.

    el sable, Tirada Karla Ahedo, Recorrido de Caza

  • ARQUeRA

    Gran slam NorteCALeNDARio De ToRNeos De TiRo CoN ARCo 2015

    MODALIDAD 3-D

    Etapa Domingo Club Anfitrin

    1 22 de Febrero Club ARCYT (Monterrey)

    2 22 de Marzo Club CINEGETICO (Laredo)

    3 19 de Abril Club TREBOL (Monclova)

    4 31 de Mayo Club COLMILLO (Allende)

    5 28 de Junio Club CIMARRON (Saltillo)

    6 Julio No Torneo por Vacaciones

    7 30 de Agosto Club CAZADORES MONTERREY

    8 27 de Septiembre Club TEAM CHAPOY (Saltillo)

    (Final Gran Slam Norte en las Cabaas de Monterreal )

    Torneo VERSUS en Guadalajara: 25 al 29 de Marzo 2015, Nacional 3-D,Federacin: 3 al 5 de Julio 2015. Pachuca Hdgo. (2 boletos para mundial 3-D)

    Olimpiada Nacional en N.L.: 24 de Abril al 1 Mayo 2015, Nacional 3-D GRAN SLAMs :

    Andrs Jasso y Mayt Mata.

    Eva Flores.

    Cosme Lozano.

    Jorge Chapoy, Almendra Ochoa e hijos.

    39Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • ARQU

    eRA En Guadalajara, Jalisco

    Todo listo para Versus MX shoot 2015

    por Graciela esquivias Glez

    Ya est todo preparado para el magno evento Versus Mx Shoot 2015, la competencia de Tiro con Arco ms importante de Amrica, que se desarrollar el prximo 25 al 29 de marzo en el Estadio Panamericano de Tiro con Arco en la

    ciudad de Guadalajara, Jalisco.

    A esta contienda se convoca a arqueros, asociaciones es-tatales de Mxico y federaciones internacionales y arque-ros lite de todo el mundo, teniendo como participantes a los mejor rankeados a nivel nacional e internacional, incluyendo a los grandes talentos mexicanos medallistas olmpicos, contando con una bolsa de premio en efectivo.

    En opinin de los visitantes, el torneo est descrito como: Uno de los mejores del mundo por el formato de competencia y por las excelentes instalaciones, teniendo en cuenta que el Estadio Panamericano de Tiro con Arco, de Guadalajara, Jalisco, est catalogado como uno de los 3 mejores del mundo, aunado al excelente clima y la hos-pitalidad que distingue a los mexicanos.En el 2014 se cont con la participacin de deportistas de 11 pases a nivel mundial; Australia, Dinamarca, El Salva-dor, Espaa, Guatemala, Holanda, Italia, Mxico, Puerto Rico, Rusia, Estados Unidos, as como arqueros de toda la repblica mexicana.

    En esta 4ta edicin se pretenden romper rcords, tanto de competidores como de asistencia, tal como se ha logrado ao con ao, contando con la presencia de grandes figu-ras del Tiro con Arco como lo son; Aida Romn, una de las mejores arqueras del mundo, Rene Serrano, Julio Fierro, Mario Cardoso, Gerardo Alvarado, Linda Ochoa, Eduardo

    Aida Roman.

    Jake Kaminsky.

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  • ARQUeRA

    Vlez, entre otros mexicanos y de los extranjeros con-firmados al momento son; Dave Cousins (USA), Roberto Hernndez (El Salvador), Jake Kaminski (USA) , Erika Ans-chutz (USA), Jahna Davis (USA), Reo Wilde (USA), Paige Pearce (USA) y Martin Damsbo (Din)

    El 25 de marzo, en el inicio de este magno evento, se llevar a cabo, despus de la practica oficial, el seminario con los tiradores PRO en donde el pblico podr hacer pre-guntas, el jueves 26 de marzo comienza la clasificatoria y el viernes 27 pasar a las eliminatorias y semifinales, y el domingo se realizarn las finales y premiacin.

    Los tiradores ya se pueden inscribir directamente en la pgina de versus www.versusmxshot.com

    Linda Ochoa.

    Dave Cousin.

    Angel Ramirez.

    Roberto Hernandez. Julio Fierro.

    Eduardo Velez.Alberto Blazquez.

    41Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

  • Venados Cola Blanca Mexicanos

    Venado Cola Blanca de las selvas Lluviosas Odocoileus virginianus

    toltecus (Saussure, 1860)

    Nota del editor: Por su amplia distribucin geogrfica (desde el norte del Canad hasta el Ecuador), la dificultad que implica su caza, su tamao corporal y la gran diver-sidad de formas de sus canastas de astas como trofeo, el venado cola blanca Odocoileus virginianus es sin lugar a dudas la especie de fauna silvestre cinegtica ms

    codiciada y demandada del Continente Americano.

    Se estima que anual-mente participan en

    la caza deportiva del venado cola blanca ms de 10 millo-nes de cazadores de Canad, los Estados Unidos de Norteamrica y Mxico. Lo cual representa un im-portante rengln econmico del turismo cinegtico

    de estos 3 pases de Norteamrica.

    Considerando la im-portancia cinegtica,

    econmica y ecolgica que el venado cola blanca tiene

    para el Continente Americano y en particular para Mxico, le

    hemos pedido a nuestro amigo y colaborador, Ing. Jorge G.

    Villarreal Gonzlez, con ms de 30 aos de experiencias dedicados al

    estudio, el manejo, la conservacin y el aprovechamiento cinegtico de esta especie en Mxico, nos d a conocer a travs de las pginas de esta revista y de manera sucinta, las principales caractersticas, distribucin geogrfica y situa-cin actual de las 14 subespecies de venado cola blanca que han sido registradas para Mxico. En este catorceavo y ltimo artculo de esta serie, damos a conocer la subespecie conocida con el nombre genrico de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas Odocoileus virginianus toltecus.

    CoNs

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  • Venados Cola Blanca Mexicanos

    Venado Cola Blanca de las selvas Lluviosas Odocoileus virginianus

    toltecus (Saussure, 1860)

    CoNseRVACiN43Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

    ing. Jorge G. Villarreal Gonzlezsecretario del Consejo estatal de

    Flora y Faunasilvestre de Nuevo Len, A.C.

    (CeFFsNL)Correo electrnico:

    ceffsnl@prodigy.net.mx

    Descripcin general de la subespecie. Para esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. tol-tecus que es endmica de Mxico, Taylor (1956) no reporta ninguna informacin sobre las medidas fsicas corporales pro-medio de los machos de esta subespe-cie. El autor tampoco ha podido obtener informacin de las medidas fsicas cor-porales de esta subespecie. Mediciones de canastas de astas realizadas por el autor en los municipios de Tierra Blanca y Tres Valles del Estado de Veracruz, que fueron consideradas por el autor como parte del rea geogrfica de distribucin de esta subespecie de Venado Cola Blan-ca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, mostraron puntuaciones del orden de 15 y hasta 45 puntos del sistema de medi-cin del Boone and Crockett Club B&C (sin castigos). Estas canastas de astas que fueron medidas por el autor corres-pondieron a 2 ejemplares, uno de 4 y otro de 6 picos o puntas, cuyas abertu-ras internas fueron del orden de 10 cen-tmetros (4 pulgadas). Todos los picos o puntas de estas canastas de astas fueron delgadas y con longitudes no ma-yores de 8 centmetros (3 pulgadas).

    Al igual que las otras 11 subespecies de venado cola blanca mexicanas, que no corresponden a las subespecies de Venado Cola Blanca de Texas O. v. texa-nus y Venado Cola Blanca de Coues O. v. couesi, para desgracia de Mxico y de esta subespecie de Venado Cola Blan-ca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, algunos seudo cazadores mexicanos que se autodenominan cazadores de grandes trofeos, mostrando su gran ignorancia como cazadores, han difun-dido sin ningn fundamento, la falacia de que el Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, por su menor tamao corporal y menor tamao y masividad de sus canasta de astas,

    no es un buen trofeo de caza depor-tiva, lo cual desde luego es una falacia grave, que todos nosotros como caza-dores deportistas mexicanos y titulares de UMAS orientadas a la produccin de venados cola blanca, debemos de com-batir por todos los medios a nuestro al-cance, para que estos seudo cazadores y malos mexicanos, no sigan daando la verdadera imagen y el valor ecolgico y cinegtico que tienen todas y cada una de las 14 subespecies de venado cola

    blanca mexicanas, que son verdaderos tesoros de la ecologa y la cinegtica mundial.

    Es importante destacar, que esta sub-especie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus es una de las 8 subespecies de venado cola blanca mexicanas endmica de Mxico, lo que le da un valor ecolgico, cinegtico y econmico especial, ya que esta subes-pecie es nica en el mundo.

    Distribucin geogrfica de las 14 subespecies de venado cola blanca Odocoileus virginianus reportadas para Mxico por Halls (1984). Mapa elaborado por J. G. Villarreal G. (2010).

  • CoNs

    eRVA

    CiN

    Distribucin y hbitat natural. Los terrenos naturales del rea geogrfica de distribucin en donde se desarrolla esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus co-rresponden a las regiones fisiogrficas de la Sierra Madre del Sur en Oaxaca y de la Llanura Costera del Golfo Sur en Veracruz. Esta rea geogrfica de dis-tribucin se extiende prcticamente desde la interseccin de los Estados de Puebla, Oaxaca y Veracruz, y a lo largo del lmite de los Estados de Oaxaca con Veracruz, y posiblemente hasta la ca-rretera nmero 185 que va del poblado de Sayula de Alemn, Veracruz y hasta el poblado de Matas Romero Avendao en el Estado de Oaxaca.

    De acuerdo a la informacin reportada por Taylor (1956) y Halls (1984), Vi-llarreal (1999) estim que la principal rea geogrfica de distribucin de esta subespecie de venado cola blanca es del orden de 4 millones de hectreas de ecosistemas naturales y representa el 2.2% de la superficie del territorio mexicano.La mayor parte del rea geogrfica de distribucin de esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Llu-viosas O. v. toltecus corresponde a te-rrenos de topografa plana y semiplana cuyas alturas sobre el nivel del mar van desde los 100 m.s.n.m. y hasta los 250 m.s.n.m. en la parte de la provin-cia fisiogrfica de la Llanura Costera del Golfo Sur, y terrenos de topografa inclinada y quebrada con alturas que varan desde los 250 m.s.n.m. y po-siblemente hasta los 1,200 m.s.n.m. dentro de la regin de la provincia fi-siogrfica de la Sierra Madre del Sur en el Estado de Oaxaca.

    Los climas predominantes del rea geogrfica de distribucin de esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus co-rresponden a los climas tropical con lluvias todo el ao (Af ) y tropical con lluvias todo el verano (Aw). Estos cli-mas tropicales se caracterizan por sus temperaturas medias mensuales supe-riores a los 18C, y de manera especial, por la abundancia de sus precipitacio-

    nes pluviales (lluvias) media anual que alcanza valores que van desde los 800 mm. y hasta los 4,000 mm. Siendo esta una de las regiones geogrficas con mayor precipitacin pluvial en Mxico.

    La vegetacin natural de la principal rea geogrfica de distribucin de esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, correspon-de de acuerdo a la clasificacin de vege-tacin potencial propuesta por Rzedows-ki (1988) a Bosque Tropical Perennifolio.

    status poblacional, manejo y aprove-chamiento. Debido a sus condiciones pre-dominantes de topografa plana y semi-plana, su relativa cercana con las costas del Golfo de Mxico, la abundancia de sus lluvias anuales, y sus excelentes condi-ciones de temperatura durante la mayor parte del ao, prcticamente el 85%, o sea, 3.4 millones de hectreas de los eco-sistemas de Bosque Tropical Perennifolio que originalmente fueron el principal h-bitat natural de la subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, han sido modificadas en su uso original del suelo, por una gran cantidad de desmontes masivos e indiscrimina-dos, que han sido realizados durante los ltimos 50 aos con el objeto de utilizar estas tierras para el desarrollo de la agri-cultura de temporal o de secano, y para el establecimiento de grandes extensiones de praderas de diversos tipos de zacates (por desgracia muchas de estas especies de zacates exticas para Mxico) que son utilizadas para la ganadera principalmen-te de bovinos de carne.

    Pese a este drstico cambio de uso del suelo, la subespecie de Venado Cola Blan-ca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus gracias a su gran adaptacin a todo tipo de hbitats, se ha podido adaptar como ha sucedido con otras de las subespecies de venado cola blanca mexicanas, a estos ecosistemas disturbados en los que logra prosperar, pese a la incansable y despia-dada persecucin que a lo largo del ao y de manera indiscriminada realizan la gran cantidad de cazadores furtivos que existen en esta regin, y que para este fin utilizan las famosas arreadas y otros sistemas de caza que estn prohibidos por

    la Ley General de Vida Silvestre y su Regla-mento para la caza deportiva en Mxico.

    Al igual que en el resto de la Repblica Mexicana, las condiciones de pobreza, ignorancia y necesidad de subsistencia de muchas de las comunidades rurales de esta regin, son los principales causales de la prctica de la caza furtiva y de la libre apropiacin de la fauna silvestre, que desde hace siglos se ha venido rea-lizando de manera continua a lo largo de muchos aos, y de manera indiscriminada sobre machos, hembras y cras de venados cola blanca de esta subespecie y de las otras especies de fauna silvestre que com-parten estos mismos hbitats naturales, lo que da como resultado obvio, que en los terrenos naturales de muchas comu-nidades rurales de esta regin ya no se encuentre presente el Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus. En la actualidad no existe oficialmente regis-trada ninguna Unidad de Manejo para la Conservacin de la Vida Silvestre (UMA) que ofrezca servicios de caza deportiva de esta subespecie venado cola blanca.

    Ojal que en un futuro prximo sean los mismos campesinos y propietarios de pre-dios rurales: ejidatarios, comuneros y pe-queos propietarios, quienes se dediquen a recuperar, conservar, manejar y aprove-char de manera sustentable el Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus y la fauna silvestre de las otras especies silvestres que con ellos comparten sus h-bitats naturales. Logrando con ello que una vez recuperadas las poblaciones silvestres de sus predios rurales puedan ejercer el derecho al aprovechamiento sustentable de estas especies a travs del sistema de Unidades de Manejo para la Conservacin de la Vida Silvestre (UMAS) que prev la Ley General de Vida Silvestre para los pro-pietarios de predios que demuestren que tienen excedentes de poblacin producto de su trabajo de conservacin y buen ma-nejo. Aprovechamiento que puede permitir un beneficio econmico para los propieta-rios de estos predios rurales que trabajan en favor de la recuperacin y conservacin de la fauna silvestre y sus hbitats natu-rales. Aprovechamiento sustentable, que de acuerdo a las experiencias de campo que ha sido posible obtener en UMAS ex-

    44

  • CoNseRVACiN

    tensivas del noreste de Mxico en las que se maneja el Venado Cola Blanca de Texas O. v. texanus, permiten estimar un apro-vechamiento sustentable del orden de 11 mil ejemplares (machos y hembras) de Ve-nado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, a travs de la prestacin de servicios de caza deportiva para al menos 3 mil cazadores deportistas nacionales y extranjeros, y para el aprovechamiento de la carne y despojos de otros 8 mil venados cola blanca de esta misma subespecie, que pueden aprovecharse de manera susten-table para el consumo de los pobladores rurales de esta gran regin ecolgica de Mxico.

    Con respecto a lo anterior, cabe sealar, que a partir del ao 2013 (Viejo, 2012), esta subespecie de Venado Cola Blanca de las Selvas Lluviosas O. v. toltecus, ya est incluida en una de las 7 regiones cineg-ticas en que ha sido subdividido Mxico en el libro de rcords mundiales de caza deportiva del Safari Club International SCI.

    Bibliografa citada.

    Halls, L. K. 1984. White tailed deer, ecology and management. Stackpole Books and Wildlife Management Institute. Pa. U.S.A.

    Rzedowski, J. 1988. Vegetacin de Mxico. Cuarta Reimpresin. Editorial Limusa, S.A. de C.V. Mxico, D. F.

    Taylor, W. p. 1956. The deer of North America, their history and management. Stackpole Books and Wildlife Management Institute. Pa. U.S.A. Villarreal, G., J. G. 1999. Venado Cola Blanca, Manejo y Aprovechamiento Cinegtico. Unin Ganadera Regional de Nuevo Len, Guadalupe, Nuevo Len, Mxico.

    Viejo, G., J. 2012. Nuevas Categoras de Trofeos de Caza de Venados Cola Blanca Mexicanos en el Libro de Records del Safari Club Internacional. XIII Simposio sobre Venados de Mxico Ing. Jorge G. Villarreal Gonzlez. Secretara de Educacin Continua y Tecnologa. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Toluca, Estado de Mxico.

    Villarreal, G., J. G. 1999. Venado Cola Blanca, Manejo y Aprovechamiento Cinegtico. Unin Ganadera Regional de Nuevo Len, Guadalupe, Nuevo Len, Mxico.

    Hembra blanca de venado texano observada en el rea de Mamulique, Nuevo Len. Foto lograda por Fernando Lpez Arias.

    [ Venada blanca ]

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    por Dr. Rogelio Villarreal y los amigos que poseen la pasin

    Si existe un embalse de Lobinas Tro-feo emblemtico en Mxico y que posee todo lo maravilloso y espec-tacular que es este pas en la pesca de Lobina Ese lago es Vicente Guerrero en Tamaulipas.

    Aqu, coexisten felizmente las enormes lobinas con lagartos, catanes, carpas, bagres, tortugas, machetes (threadfin

    shad), sardinas mexicanas, tilapia, ra-nas, serpientes y langostinos. Produ-ciendo un gran y rpido crecimiento para las lobinas, la comida es abundante pro-porcionando una carga calrica superior que impulsa el desarrollo de la verdadera Lobina Trofeo mexicana.

    Situado a 50 kilmetros (31 millas) al noreste de Ciudad Victoria, la capital del estado mexicano de Tamaulipas, fue ter-minado en 1970, con una superficie que abarca ms de 35.000 hectreas (86,486 acres) y un permetro litoral de 270 kil-

    metros (168 millas). La profundidad me-dia es de 30 pies, pero en algunas partes alcanza los 120 pies.

    La presa Vicente Guerrero ofrece un en-torno que incluye brechas, carreteras, caminos, varios arroyos afluentes y la confluencia de tres ros principales (las Adjuntas), todo esto bajo sus aguas. Se le conoce tambin como Las Adjuntas debido a la confluencia de tres ros prin-cipales.

    Quizs, la ms famosa hacienda de Pesca en Mxico y una de las ms bellas, es el Big Bass y constituye un cono mexicano de la pesca de lobina. Est marcado por la presencia de lobinas trofeo y la me-jor hospitalidad mexicana, con un gran servicio y calidad para el pescador. Una moderna carretera conduce a los caza-dores de lobinas trofeo a a esta rstica hacienda de pesca en Mxico. El trayec-to no es nada aburrido y esta lleno de vistas escnicas y recuerdos al pasar por antiguos embalses ms pequeos pero que guardan tambin grandes secretos para el buscador de lobinas trofeo refle-jando, al mismo tiempo; el carisma de la campia mexicana.

    Si es tu primera vez o regresas de nuevo, siempre existe un sentimiento especial cuando se llega aqu - y algo que nunca olvidars; no slo la pesca de esa impo-nente Lobina Trofeo Mexicana, sino tam-bin la hermosa y espaciosa Hacienda Big Bass y su servicio.

    Arribamos al Big Bass y cuando comenza-mos a preparar equipo y seuelos antes del amanecer, la misma pregunta ron-da mi mente: El Lago Vicente Guerrero todava posee el verdadero potencial de Lobinas Trofeo que lo convirti en el ms famoso de los lagos bajos mexicanos en el ltimo cuarto del siglo pasado (1975-2000)?

    presa Vicente Guerrero: Tierra de gigantes

    Victor Concha.

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  • pesCA47Revista Gran Safari / Ao 7 / No. 5 / 2015

    Acompaado del imponente amanecer, Joel Aguilar, administrador de la ha-cienda Big Bass se acerca a mi cabaa y me presenta al Chivirico. El Chivirico es considerado el mejor gua de pesca de la Vicente Guerrero y algunos dicen que es el mejor pescador de lobina en Mxi-co. Extiendo mi mano a Silverio Machuca Snchez, hombre alto, delgado y con el rostro castigado por el sol. El Chivirico despliega un mapa desgastado de la pre-sa y lo pone sobre la mesa apuntando con un dedo: Aqu mdico, tres ros se renen y esta rea me gusta mucho para Lobinas trofeo. Cuatro seuelos son las principales recomendaciones que vienen

    del Chivirico: brushhogs, lagartijas, can-grejos (en Florida) y grandes paletones. La tcnica principal utilizada en esta legendaria tierra de gigantes la llamo Golpe Seco. Armados con un plstico en arreglo florida (salamandra Brushhog o cangrejo) La tcnica requiere golpear el tronco principal de los Mogotes para lla-mar la atencin de las lobinas pegadas a los palos y dejar caer el seuelo hasta el fondo de la presa.

    Los embates son sorpresivos y brutales. El Chivirico dirige su mirada al frente y me dice: Doctor, en ese mogote que est al frente de nosotros, se puede ver una de sus ramas ms delgadas movin-dose... Hay una lobina que se est ta-llando en la base del mogote.

    Pitcho mi seuelo y cae exactamente en el centro del mogote, haciendo contacto previo con el tronco central de la corona. Mi brushhog cae rpidamente al fondo y la lobina lo toma con furia desmedida... La lucha es rpida pero muy fuerte!

    Victor Concha Jr.

    Rogelio Villarreal.

  • pesC

    A

    Vctor Concha, Miembro del Club Lobinas Trofeo, hace contacto con una grande. Su gran crankbait hizo el truco. Un gran trofeo del Lago Guerrero.

    Casi al mismo tiempo, su hijo, Vctor Concha Jr. un joven pero experimenta-do pescador de Lobinas Trofeo, utiliza un cangrejo plstico en Florida. Lleva a cabo un enganche perfecto logrando capturar una impresionante Lobina Tro-feo Mexicana

    Padre e hijo, se hacen acreedores del premio distincin Lobina Trofeo, que se otorga a los pescadores con una Lobina por arriba de las 10 libras o ms durante el Lobinas Trofeo Mexican Fishing Tour.

    Si usted esta buscando una experiencia mexicana real y una gran lobina trofeo es su sueo, la hacienda de pesca Big Bass es el lugar para usted.

    Ya no hay duda en mi mente: La Presa Vicente Guerrero sigue siendo el icono de los embalses de Mxico y la hacien-da Big Bass el tiene el mejor sello de la atencin y el servicio para el Cazador de Lobinas Trofeo en Mxico!

    Big Bass Lake Lodge contacto:Jos Joel Aguilar LunaJjaguilar@lakeguerrero.comOficina: 528183464744 y 528183468066Mvil: 528117284928 www.LakeGuerrero.com

    El grupo de pesca que fuimos al Big Bass.

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  • GALeRA De FoTos

    Alejandro Reyes con Thar del Himalaya cazado con rifle Christensen Arms cal. 7 mm Rem Mag en Nueva Zelanda.

    Oscar Elizondo con venado texano cazado con rifle 7 mm Rem Mag en Rancho El Nido.

    Gonzalo Rodrguez con venado bura cazado con rifle 7 mm Rem Mag en rancho El Venadito en Zaragoza, Coahuila.

    Sarah Rodrguez, acompaada de su pap, con venado texano de 169 78 SCI, cazado con rifle Winchester 70 cal. 270 Win en Rancho La Leona, Progreso Coah.

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  • GA

    LeR

    A De

    FoT

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    Rodolfo Silva con venado texano de 139 SCI, cazado con arco en rancho El Nido de Rubn Serna.

    Alex Reyes, acompaa Armando Ortiz, con chamoa cazado con rifle Christensen Arms cal. 7 mm Rem. Mag. en Nueva Zelanda.

    Mauricio Gonzlez de Cosso Urquiza con venado texano cazado con rifle Maser 270 Win en rancho el 15.

    Ramiro Martnez con venado texano cazado con Sako 75 cal 300 Win Mag en Salinillas, Nuevo Len. Gua Vctor Siller.

    Antonio Tavares, de Espaa. con venado texano cazado con Sako 75 300 Win Mag en Salinillas, Nuevo Len. Gua Vctor Siller.

    Juan Andrs Galn con venado cazado con el 7 muser de su padre, convertido a 270 Win, en rancho el 15.

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