Gobiernos locales y pueblos indigenas

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Reflexiones del seminario regional. Hay un innegable cruce entre los procesos de democratizacin, globalizacin y glocalizacin, entendido este ltimo como el grado de incidencia del mbito local o comunitario en la esfera nacional e internacional. Si bien en las ltimas tres dcadas se han registrado avances importantes en el conocimiento de estos procesos en la regin, tal vez el ms diverso y complejo de analizar sea precisamente el relacionado tanto con la esfera local como con las polticas de descentralizacin.

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  • GOBIERNOS LOCALES y PUEBLOS INDGENAS

    San Cristbal de las Casas, Chiapas-Mxico15-16 de Abril 2010

    (Versin en espaol)

    REFLEXIONESdel Seminario Regional

  • GOBIERNOS LOCALES y PUEBLOS INDGENAS

    San Cristbal de las Casas, Chiapas-Mxico15-16 de Abril 2010

    REFLEXIONESdel Seminario Regional

    (Versin en espaol)

  • Reflexiones del seminaRio Regional sobRe gobieRnos locales y Pueblos indgenas

    Copyright 2011Programa de las Naciones Unidas para el DesarrolloMontes Urales No. 440Col. Lomas de Chapultepec, C.P. 11000, Mxico, D.F.

    Publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el marco del Proyecto 00059515 Sistemas Normativos Indgenas e Intervencin del Estado en Comunidades Indgenas: Participacin Poltica y Social con Perspectiva de Gnero.

    Las opiniones, los anlisis y las recomendaciones aqu expresados no reflejan necesariamente las opiniones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, de su junta ejecutiva o de sus Estados Miembros.

    Ni esta publicacin ni partes de ella pueden ser reproducidas, almacenadas mediante cualquier sistema o transmitidas, en cualquier forma o por cualquier medio, sea ste electrnico, mecnico, de fotocopiado, de grabado o de otro tipo, sin el permiso previo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

    Todos los derechos estn reservados.

    Impreso en Mxico

    Diseo editorial e impresin: arte i diseo. www.arteidiseno.com

    Esta publicacin se hace posible gracias al apoyo de la Direccin de Polticas de Desarrollo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (BDP/DGG).

  • DIRECTORIO

    Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, DRLAC

    Alvaro PintoCoordinadorrea de Prctica de Gobernabilidad Democrtica

    Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Centro Regional para Amrica Latina y el Caribe

    Gerardo BerthinAsesor de Polticas de Gobernabilidad y Descentralizacin

    Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, mxico

    Magdy Martnez-SolimnRepresentante Residente

    Diego AntoniDirector de ProgramaGobernabilidad Democrtica

    Cristina Magaa AbarcaCoordinadora de ProyectoSistemas Normativos Indgenas e Intervencin del Estado en Comunidades Indgenas: Participacin Poltica y Social con Perspectiva de Gnero

    Dafne Gmez GmezAsistente de Investigacin y OperacionesSistemas Normativos Indgenas e Intervencin del Estado en Comunidades Indgenas: Participacin Poltica y Social con Perspectiva de Gnero

  • Responsables de Relatora

    Elsa Barreda PNUD Chiapas

    Paulina TrujilloPNUD Chiapas

    Rebeca KoloffonPNUD Chiapas

    Coordinacin Editorial

    Dafne Gmez GmezPNUD Mxico

    Responsables de la Elaboracin del Documento de Anlisis

    Paloma Bonfil SnchezInvestigadora GIMTRAP

    Gerardo BerthinPNUD Centro Regional para Amrica Latina y el Caribe

    Traduccin y Edicin al Ingls

    Philomena Leila Linehan

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    NDICE

    Prlogo

    I. Introduccin/Antecedentes y Objetivos del Seminario

    II. Principales Hallazgos y Temas

    III. Escenarios Latinoamericanos

    IV. Gobierno Local y Participacin Poltica Indgena: Temas de Discusin

    V. modelos de Gobierno Local de Pueblos Indgenas: Discusin de Casos

    VI. Perspectiva de Gnero en Gobiernos Locales

    VII. La Conflictividad, el PNUD y la Gobernabilidad de los Pueblos Indgenas

    VIII. Hacia la Configuracin de una Agenda en Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas

    ANEXO: Agenda del Seminario

    Acrnimos

  • 7 (Ingls 7)

    La realizacin del seminario Regional sobre Gobiernos Locales y Pueblos Indgenas sur-gi del inters comn y esfuerzo conjunto entre el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de Mxico, el rea de Prac-tica de Gobernabilidad Democrtica, el Centro Regional de Servicios del PNUD en Panam y la Direccin de Polticas de Desarrollo del PNUD (BDP/DGG) para contribuir a un mayor conoci-miento de las distintas iniciativas en la regin en materia de gobiernos locales y pueblos in-dgenas. El eje central del seminario fue conocer, compartir y sistematizar las lecciones aprendidas, avances, obstculos y propuestas en la regin de Amrica Latina.

    Agradecemos a los invitados e invitadas (lderes y lideresas indgenas, investigadores/ras y colegas de las Oficinas de pases de la regin) por haber aceptado participar en este ejercicio de reflexin, del cual se ha obtenido informacin valiosa y relevante.

    Un especial agradecimiento a Lenni Montiel, Representante Residente del PNUD y Coordina-dor Residente de la ONU en Turkmenistn, quien al momento de disear esta iniciativa se des-empeaba como Asesor Principal de Gober-nabilidad Local del Grupo de Gobernabilidad Democrtica de BDP.

    La reflexin sobre la gobernabilidad local cada vez est ms presente en Amrica Latina. Frente a ello debemos fortalecer los canales de reflexin y los espacios de debate sobre las di-versas realidades locales. Esto nos permitir contar con mayores elementos para dar res-puestas a los desafos histricos de la regin, en entornos nacionales marcados por el desen-canto ciudadano hacia la poltica y sus actores, as como por el surgimiento o recrudecimiento de fenmenos sociales que frenan el desarrollo humano: la marginacin, la desigualdad, la dis-criminacin, la inseguridad o el incremento de la violencia.

    En este sentido, hay un innegable cruce entre los procesos de democratizacin, globalizacin y glocalizacin, entendido este ltimo como el grado de incidencia del mbito local o comuni-tario en la esfera nacional e internacional.

    Si bien en las ltimas tres dcadas se han registrado avances importantes en el conoci-miento de estos procesos en la regin, tal vez el ms diverso y complejo de analizar sea preci-samente el relacionado tanto con la esfera local como con las polticas de descentralizacin.

    De ah la importancia de analizar los espa-cios pblicos locales y las polticas y acciones gubernamentales desarrollados en ellos, como una forma de enriquecer la reflexin sobre lo que acontece a nivel nacional o regional.

    Prlogo

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    Sin esta reflexin, difcilmente podremos identificar las condiciones y circunstancias que facilitan -o en su caso impiden- el surgimiento de liderazgos polticos y la formacin de capa-cidades democrticas al interior de los grupos vulnerables o histricamente excluidos.

    Frente a los innegables avances de la demo-cratizacin de la regin, tambin debemos estar conscientes de que a nivel local y comunitario an falta mucho camino por recorrer. Hoy, los gobiernos locales se caracterizan ms por su falta de capacidad que por su eficacia. Las polticas federales o centrales se contraponen o compiten con los programas locales o municipales, ya sea por razones de diseo institucional, por falta de coordinacin entre niveles de gobierno; por competicin poltica o bien, por una ausencia de canales de participacin social y representacin poltica que fomenten la construccin de una ciudadana cada vez ms involucrada en la es-fera pblica.

    La apuesta que las sociedades han hecho en las democracias locales debe verse fortale-cida para que los ciudadanos y ciudadanas estn en posibilidad de cambiar su situacin y conver-tirse en sujetos polticos corresponsables del desarrollo humano de su comunidad.

    Es en el espacio local donde las mujeres y las comunidades indgenas principalmente tienen mayores posibilidades de hacer efectivos sus derechos polticos y colectivos, a travs, por ejemplo, del acceso a los rganos de gobierno local, o del surgimiento de liderazgos polticos que introduzcan en la agenda local, nacional o internacional los temas prioritarios de su grupo o comunidad.

    Tambin es en el espacio local donde las mujeres y las comunidades indgenas tienen mucho ms que decir sobre la eficacia y perti-nencia de las polticas sociales, obras pblicas y servicios municipales de las que son beneficiarias y, en muchas ocasiones, son las interlocutoras naturales con las autoridades. Es finalmente en el mbito local donde se contraponen algunos usos contrarios a los derechos humanos y los universales albedros de participacin poltica.

    La reflexin sobre estos fenmenos, que atra-viesan los temas de gobiernos locales, gobiernos indgenas, desarrollo y gnero, es una tarea obli-gada para quienes queremos contribuir a la construccin y fortalecimiento de la democracia.

    Magdy Martnez-SolimnRepresentante Residente PNUD Mxico

    lvaro PintoCoordinador rea de Prctica

    de Gobernabilidad Democrtica

  • 1Introduccin/ Antecedentes y Objetivos del Seminario

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    A lo largo de la ltima dcada, los pueblos indgenas de Amrica Latina han cobrado una presencia cada vez ms importante en los diversos escenarios polticos nacionales y locales, obligando a los Estados y sociedades a responder de manera especfica a la demanda de inclusin, participacin, ciudadana y recono-cimiento de sus derechos culturales y colectivos. Como un primer resultado, hoy se cuenta con diversos espacios donde los pueblos indgenas pueden ser representados y expresar su deseo de auto-determinacin e incidencia; pero donde se enfrentan a nuevos retos que la diversidad plantea, en la construccin y consolidacin de la gobernabilidad democrtica en la regin.

    La Declaracin Universal de los Derechos de los Pueblos Indgenas, aprobada por la Organi-zacin de las Naciones Unidas en el ao 2007, requiere una constante revisin. Las agencias de Naciones Unidas deben replantear sus estrate-gias y trabajar de manera conjunta para respon-der a los cuestionamientos concernientes a los procesos de inclusin, a travs del reconoci-miento a las demandas hechas por los pueblos indgenas en todo el mundo sobre la aceptacin y promocin de su diversidad.

    Introduccin/Antecedentes

    y Objetivos del Seminario Gerardo Berthin, Asesor de Polticas de Gobernabilidad y Descentralizacin.PNUD. Centro Regional para Amrica Latina y el Caribe.

    En las dos ltimas dcadas se han producido reformas democrticas considerables en toda Amrica Latina y el Caribe. Todos los pases de la regin, con diferentes ritmos y estrategias, estn experimentando una transformacin poltica (en cierta medida ocasionada por la percepcin de un dficit en la gobernabilidad), mejorando la eficacia de la administracin pblica y profun-dizando los procesos democrticos; donde los cambios ms profundos no solamente estn siendo empujados por la descentralizacin y las demandas ciudadanas por un Estado ms efectivo, sino tambin por ideales democrticos que buscan abrir nuevos espacios para acortar la brecha entre lo rural y lo urbano y alcanzar una redistribucin ms equitativa y transparente de los recursos pblicos.

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    En Amrica Latina el gobierno local y sub-nacional, que son los ms cercanos a la gente; estn recibiendo una creciente demanda y pro-puestas de los pueblos indgenas y de sus re-presentantes. Algunos pases como Bolivia y Ecuador pueden ser considerados como labo-ratorios de expresiones y prcticas polticas en el mbito local en pleno desarrollo.

    Diversas experiencias muestran la efervescen-te y creciente gama de formas de participacin poltica de los pueblos indgenas en los gobier-nos locales, como: procesos autonmicos y de auto-determinacin, y/o de resistencia; en con-textos de violencia y/o altos niveles de conflicto dentro de estructuras democrticas instituciona-lizadas; o bajo un orden tradicional y originario de autoridad y gobierno. Estas experiencias, aunque recientes y novedosas, han permitido el surgimiento de nuevos actores polticos y modalidades de ejercicio del poder en lo nacio-nal y en lo local.

    En diferentes pases de Amrica Latina se estn replanteando nuevas formas de formular y gestionar polticas pblicas descentralizadoras diseadas para fortalecer a los gobiernos locales. Por otro lado, se estn fomentando redes con-versacionales verticales y horizontales; promo-viendo y fortaleciendo protocolos de coopera-cin entre actores; recreando un nuevo lenguaje de participacin entre los distintos niveles del Estado y entre el Estado y la ciudadana; y exigiendo mayor transparencia y rendicin de cuentas. Y es una experiencia, aunque no finaliza-da, que debe registrarse, apoyarse y difundirse para entender mejor los espacios de partici-pacin poltica de los pueblos indgenas, y su impacto potencial en los procesos de toma de decisin nacionales y locales.

    Es en este marco que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) organiz el primer Seminario Regional sobre Gobiernos Locales y Pueblos Indgenas, para aprender e intercambiar experiencias con las oficinas locales del PNUD; con el propsito de generar un marco de referencia compartido y establecer una base para la conformacin de nuevas estrategias regionales. Un objetivo del Seminario fue sistematizar las experiencias para sintetizar las lecciones aprendidas.

    El seminario fue promovido y apoyado finan-cieramente por la Direccin de Polticas de Desarrollo (BDP) del PNUD en Nueva York. En Octubre del 2009, Lenni Montiel, que en ese entonces se desempeaba como Asesor Prin-cipal de Polticas del Grupo de Gobernabilidad Democrtica de BDP, sostuvo conversaciones con la Direccin Regional para Amrica Latina en Nueva York, el Asesor de Polticas de Gober-nabilidad y Descentralizacin del PNUD para Amrica Latina y el Caribe, y el Representante Residente del PNUD en Mxico sobre la reali-zacin del Seminario en Chiapas, Mxico.

    Entre Octubre y Diciembre del 2009, Gerardo Berthin, Diego Antoni (Director del Programa de Gobernabilidad Democrtica del PNUD-Mxico), y Pablo Gago (que en ese entonces apoyaba a Lenni Montiel en Nueva York), sostuvieron varias reuniones virtuales para comenzar la organiza-cin del Seminario. Posteriormente en Noviem-bre del 2009 en Sevilla, Espaa, Oscar Torrens, Director de la Oficina del PNUD en Chiapas, Mxico se sumo al comit organizador. En Enero del 2010, cuando Diego Antoni estaba de misin en Hait durante el desastre, la organiza-cin del Seminario fue encargada a un equipo ejemplar de la Oficina del PNUD en Mxico, compuesto por Cristina Magaa y Dafne Gmez. A quienes se les solicit disear el Seminario y organizar la logstica relacionada a la participa-cin de los oficiales de programa del PNUD, contrapartes nacionales y expertos regionales.

  • 13 (Ingls 13)

    El Equipo y el Seminario fueron apoyados por varios colegas, tales como Alvaro Pinto, Coor-dinador del rea de Practica de Gobernabilidad Democrtica DRLAC, Gerardo Noto y Ferran Cabrero, DRLAC; Ana Maria Lpez y Cristina Martin del PNUD-Mxico, y Mauricio Espinosa y Dayana Guillen del Centro Regional del PNUD para Amrica Latina y el Caribe. De igual forma, Christian Jette del PNUD-Bolivia, Jos Eusebio Guoz del PNUD-Guatemala, Marco Estella del PNUD-Colombia, Mario Solari del PNUD-Per, Veronique Gerard y Jorge Servin del PNUD-Paraguay y Jesus Virgilio Rivera del PNUD-Nicaragua, ofrecieron importantes insumos para la agenda y temas para la discusin.

    El Seminario fue sostenido en la ciudad de San Cristbal de las Casas, Chiapas, el 15 y el 16 de abril del 2010 y cont con la asistencia de ms de 40 participantes, incluyendo funcionarios procedentes de las oficinas del PNUD en Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Mxico, Nueva York, Panam, Paraguay, Per y Tailandia; as como acadmicos y expertos invitados que tambin tomaron parte de esta discusin.

    Este fue diseado bajo tres premisas bsicas. Primero, el tema de gobiernos locales/pueblos indgenas, era nuevo y con muy pocos antece-dentes de informacin disponible dentro y fuera del PNUD. De ah, se propuso que fuera un seminario regional interno con algunos invi-tados que enriquecieran la discusin y propor-cionaran al PNUD un mapa desde el que se trazaran y proyectaran polticas, iniciativas y alianzas en el tema.

    Segundo, que el Seminario pudiera servir como un instrumento para permitir el anlisis, intercambio y sistematizacin no slo para en-tender mejor las caractersticas actuales del tema, gobiernos locales-pueblos indgenas, sino tam-bin para conocer ms acerca de los avances y

    desafos. Era importante revisar las distintas formas y modalidades usadas por los gobier-nos locales y pueblos indgenas en la regin y analizar su potenciamiento.

    Y tercero, que en el tema que concierne al Seminario, aun existen varios dilemas por re-solver. De manera preliminar algunos estudios especficos,1 como el de Chiapas, indica que los pueblos indgenas pueden encontrar el tema de gobiernos locales paradjico. Por un lado, durante las dos ltimas dcadas los espacios lo-cales se han ido fortaleciendo, por la dotacin de mayor poder poltico y responsabilidades, recibiendo y movilizando recursos adicionales y tomando mayor responsabilidad en los servicios pblicos. Esto los convierte en un campo frtil para disear e implementar polticas pblicas, y estrategias de democratizacin y desarrollo. Por otro lado, el espacio local constituido cons-titucionalmente, puede ser limitado en lo que respecta a las formas tradicionales de gobierno indgena, ya que tiende a desarticular el sistema original de organizacin y toma de decisiones, debilitando a las instituciones (como la asamblea y el sistema de cargos) que en muchos lugares aun estn vigentes y en algunos casos suplantan las formas y prcticas originales de gobernabilidad.

    Por eso, la metodologa del Seminario tena como objetivo ser un ejercicio de construccin de un marco compartido de abajo hacia arriba, es decir, de lo local, en este caso representado tanto por los contextos nacionales y por las ex-periencias concretas de gobierno local en cada pas, y en lo global considerados como marcos compartidos con los que el PNUD podra prepa-ra nuevas estrategias de participacin indgena en gobiernos y estructuras de representacin a nivel local.

    1. Por ejemplo, ver los dos informes (2006 y 2010) de Desarrollo Humano de los Pueblos Indgenas en Mxico.

    REFERENCIAS

  • 14 (Ingls 14)

    El programa del Seminario fue dividido en cuatro segmentos temticos permitiendo un anlisis sobre el contexto, los casos y experiencias por subregiones; elementos transversales; oportunida-des y desafos (ver Agenda en Anexo). De este modo, se construyeron escenarios intermedios de coincidencias y especificidades sobre las modalidades de participacin e incidencia poltica indge-na a nivel local. Las subregiones representadas fueron: Mxico y Centroamrica (con los casos de Mxico, Guatemala y Nicaragua); Regin Andina (Bolivia, Per y Colombia); y Regin Sur (Paraguay). Se abri espacio para abordar otros temas estratgicos y complementarios, tales como gestin territorial indgena en los territorios comunitarios y su relacin con los gobiernos locales (municipios); gobernabilidad para la reivindicacin territorial y el bienestar de pueblos indgenas; temas de g-nero y los movimientos indgenas femeninos y autoridades locales, y el territorio como espacio de programacin, planificacin y autonoma para los pueblos indgenas.

    Para alcanzar los objetivos del Seminario respecto a la generacin de nuevos conocimientos y la creacin de posibles nuevas estrategias, la agenda dej amplio espacio para la discusin e intercam-bio; y fueron organizadas cuatro mesas temticas de trabajo para producir propuestas concretas en los aspectos identificados como importantes, prioritarios e ilustrativos. Los siguientes temas fueron discutidos:

    Mesa 1: Aspecto Normativo/Jurdico Analiz: la armonizacin legislativa local con la Declaracin Universal de Derechos de los Pueblos Indgenas; reconocimiento a la institucionalidad de los pueblos indgenas; y el marco electoral.

    Mesa 2: Descentralizacin, gestin pblica y programas gubernamentalesAnaliz: gobiernos locales; gobiernos de los pueblos indgenas; gestin territorial indgena; insumos para el anlisis y desafos.

    Mesa 3: Participacin de los pueblos indgenas en los procesos electorales y de toma de decisionesAnaliz: las principales tendencias y desafos en los procesos electorales, vistos adems especficamente desde la perspectiva de los pueblos indgenas.

    Mesa 4: Dilogo y construccin de acuerdosAnaliz: los movimientos indgenas; desplazados y refugiados; y el desarrollo de capacidades para la construccin de acuerdos, entre otros.

  • 15 (Ingls 15)

    Las discusiones de las mesas de trabajo fueron un ejercicio de integracin entre la ex-periencia prctica del PNUD y las propuestas expuestas por los actores invitados, dirigidas para escuchar las diferentes visiones sobre las realidades de los pueblos indgenas.

    Para permitir establecer nuevos escenarios y lneas prioritarias de atencin, las discusiones se articularon desde las experiencias concretas de los pueblos indgenas y la gobernabilidad local, hasta los escenarios nacionales y problemas transversales. La composicin diversa de las mesas de trabajo, enriqueci las discusiones y las propuestas resultantes, al igual que ofreci importantes insumos para este documento.

    El objetivo principal de esta publicacin es do-cumentar las experiencias en gobernabilidad lo-cal y pueblos indgenas en siete pases de Amri-ca Latina (Bolivia, Colombia, Guatemala, Mxico, Nicaragua, Paraguay y Per). Este no califica ni compara las experiencias. Es ms bien un intento por analizar y comprender siete dinmicas dife-rentes dentro de sus respectivos contextos polti-cos, con sus respectivos protagonistas, logros y desafos. Pretende complementar otros esfuer-zos ya realizados y ofrecer una reflexin como insumo para la programacin y las polticas.

    Mediante el examen de estas experiencias, surge un marco bsico para entender el diseo, implementacin, coyunturas crticas y otros ele-mentos necesarios para apoyar la gobernabili-dad local y pueblos indgenas. El documento se concentra en los procesos que permiten identi-ficar lecciones tiles para aqullos que ya estn promoviendo este tipo de actividades o estn contemplando hacerlo. No se juzga la calidad de los procesos, debido a que son obras en construccin, pero se espera que el dilogo sea de ayuda cuando se les examine. Se pone a disposicin de los lectores y lectoras estas de-liberaciones como una contribucin al debate y como una manera de compartir distintas mi-radas y puntos de vista convergentes sobre un tema comn cuya solucin requiere de mucha imaginacin e intercambio de experiencias.

  • 2Principales Hallazgos y Temas

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    Los principales ejes de anlisis, presentados con mayor detalle en el cuerpo de este documento son: (i) la diversidad y la es-pecificidad de los casos nacionales, (ii) las preocu-paciones generales y compartidas, (iii) los fac-tores relevantes en los escenarios nacionales, en el trabajo institucional del PNUD en cada caso y sus implicaciones en el mbito local.

    Dentro de los fines del Seminario, resultaba importante revisar las condiciones regionales en las que se presenta la participacin indgena en los gobiernos locales, dado por la diversidad de las experiencias desde cmo funciona el go-bierno nacional, hasta los obstculos para la autonoma y la gestin a nivel comunitario; que representan grandes retos pero tambin dotan oportunidades para establecer un marco de poltica institucional. Pese a las diferencias, pudo establecerse una agenda compartida, que puede encontrar expresin en lo local, dentro de las fronteras nacionales y en los foros inter-nacionales, en los que se obliga el desempeo del PNUD, sus contrapartes y aliados.

    Result evidente la necesidad de contar con instrumentos que permitan a las oficinas de pas del PNUD y a otros actores, desarrollar estrate-gias nacionales que respondan efectivamente a las condiciones locales caracterizadas entre otras cosas por el nivel de consolidacin de los mo-vimientos indgenas y por su incidencia en los gobiernos locales.

    Principales Hallazgos y Temas

    Se identificaron caractersticas compartidas en la relacin de los gobiernos indgenas locales con las estructuras nacionales de autoridad y representacin poltica. Por ejemplo, los partidos polticos y sus diversas formas de relacionarse con las organizaciones y los movimientos ind-genas, que van desde la colaboracin, hasta la inclusin e incluso a la conformacin de parti-dos indgenas.

    Dentro de los escenarios generales se analiz la importancia y relevancia de la incidencia que los mecanismos internacionales tienen en la regin para promover la apertura de espacios de participacin poltica a las representaciones indgenas en todos los niveles de gobierno. Aun-que no todos los gobiernos latinoamericanos han suscrito o aplican los acuerdos internacio-nales en materia de derechos de los pueblos indgenas establecidos dentro de sus fronteras.

  • 20 (Ingls 20)

    EjES DE ANLISIS

    En este marco, los siguientes temas fueron los ejes centrales del anlisis:

    a. Gobernabilidad

    Primero que nada, fue establecida la necesidad de reconocer que hoy en da la gobernabilidad local en Amrica Latina, adems de ser la ex-presin de los contextos nacionales y las es-tructuras sociales, incluyen diferentes sistemas polticos. Son quizs los factores que ms afectan las condiciones bajo las que funciona el gobier-no indgena a nivel local. Por otro lado, el an-lisis comparativo mostr una disfuncionalidad entre los saberes, tradiciones y costumbres de los pueblos indgenas y de las sociedades en las que viven, lo que significa que los procesos interculturales, no son siempre equitativos ni horizontales y por esto es difcil avanzar en un modelo democrtico amplio e inclusivo como la forma de gobierno que la regin necesita.

    Se mostr la necesidad de registrar y atender la diversidad de esquemas de gobiernos locales dentro de las comunidades indgenas y a las distintas formas en que estos gobiernos res-ponden a las necesidades de sus comunidades; debido a que las estructuras nacionales de poder frecuentemente, acotan y desconocen su auto-ridad y legitimidad.

    De igual forma, fue analizada la importancia de tomar en cuenta la diversidad de las comu-nidades indgenas en trminos de sus distintos niveles de cohesin social. Fue subrayado que esta cohesin social afecta su gobernabilidad local e interaccin con las estructuras socio-pol-ticas como la posibilidad de que sus propuestas y agendas sean solidas y viables. Habr que tomar en cuenta las constantes adaptaciones, ya que si no estn incluidas en ninguna pro-puesta o estrategia del PNUD, resultarn en acciones poco efectivas para la promocin de relaciones incluyentes entre las estructuras socio-poltica nacional y sub-nacional y los pueblos y organizaciones indgenas. Esto es particularmen-te relevante porque algunos pueblos indgenas tienen slidas estructuras organizativas, pero comparten el mismo escenario con otras cuyo tejido social se encuentra bajo un proceso de descomposicin bajo las fuerzas disruptivas de la migracin, la anomia y la integracin desigual.

    Se habl de la necesidad de regionalizar la diversidad como fundamento para las estrategias de accin del PNUD. Lo anterior es especialmen-te importante pues hasta ahora, el grueso de las polticas de reconocimiento de los derechos colectivos y polticos de los pueblos indgenas en los distintos pases de la regin son bsica-mente homogneas en su concepcin y plan-teamientos, por tanto acaban por no reconocer la diversidad interna de los grupos indgenas que viven dentro de las distintas fronteras nacionales.

  • 21 (Ingls 21)

    Se plantearon otros desafos para la gober-nabilidad democrtica (en el sistema de partidos polticos, dentro de las democracias represen-tativas y en las instituciones representativas de gobierno en el mbito nacional y local) que exi-gen mayores demandas en la bsqueda conti-na de nuevas oportunidades y soluciones. Ante la dimensin y complejidad de los problemas nacionales y regionales, es a nivel local donde se constituye cada vez ms un posible espacio de soluciones viables, estructuradas, bien pen-sadas y consensuadas, y que los propios pue-blos indgenas puedan poner en ejercicio con sus propios tipos de gobernabilidad.

    La viabilidad y la importancia del compromiso por lo local est tambin fundamentado por la constatacin de que mientras se incubaron y estallaron las crisis nacionales de gobernabilidad, se registraron paralelamente esfuerzos de go-bernabilidad; mientras al mismo tiempo, los pueblos indgenas han aceptado la propuesta de construir gobernabilidad nacional y local, con sus propias miradas y visin del futuro; esta mirada permite la existencia de lo que se ha denominado una nueva gobernabilidad democrtica, ms incluyente y que haga ms explicito y operativo el reconocimiento jurdico de la diversidad.

    El reconocimiento de la diversidad es indis-pensable, si un nuevo modelo de gobernabilidad democrtica, sea nacional o local, fuera adop-tado debera tomar en cuenta y abrir espacios a los diversos actores polticos y sociales, e in-cluir a los pueblos indgenas. Este nuevo tipo de gobernabilidad democrtica deber enfrentar la lucha entre las fuerzas hegemnicas que se disputan por entrar a, y/o coordinar con, las estructuras de poder y gobierno indgenas. Algunos dilemas estn apareciendo, como en el caso de los pases andinos donde los pue-blos indgenas no son grupos homogneos y existen diferencias polticas y culturales entre los pueblos andinos y aquellos que viven en las tierras bajas. Por otro lado, mientras algunos

    grupos indgenas en Amrica Latina han en-contrado espacios de poder poltico, otros an estn luchando por su reconocimiento como actores polticos legtimos; esto sucede con los pueblos amaznicos y en particular en Paraguay, donde la poblacin indgena constituye el 1.7% de la poblacin del pas. En ese sentido, la go-bernabilidad democrtica local asociada con la autoridad indgena local puede estar vinculada con la idea de comunidades territorializadas, co-munidades indgenas, parroquias, u otras formas de administracin territorial en donde podran florecer las autonomas territoriales indgenas.

    Lo que se observa a nivel regional es que, con excepcin de la experiencia de Ecuador y el pro-ceso actual en Bolivia, donde los indgenas son o han sido la fuerza gobernante del pas, debido a que los gobiernos locales indgenas suelen con frecuencia re-producirse bajo formas nacionales y formales, ms que bajo sus propios mecanis-mos; la participacin poltica indgena suele estar condicionada y acotada por las imposiciones de un modelo democrtico tradicional y por ten-dencias centralizadoras. Un ejercicio intercultural real basado en su propia gobernabilidad de-mocrtica, supondra la administracin de las entidades territoriales indgenas mediante sus formas ancestrales y, en esa medida, ellas con-taran con el derecho y las condiciones para gestionar los recursos de su territorio bajo sus propias normas. Es en este marco que se pre-sentan los desafos para la articulacin entre lo local y lo nacional e incluso, lo regional y lo global, as como para establecer la importancia de dialogar y hacer posible la consolidacin de las instituciones indgenas. De cualquier manera, el ejercicio de gobierno implica contextualizar la moldura institucional occidental, particular-mente en lo referente al manejo de los recursos y a los acuerdos fiscales, ya que es en estos niveles que los gobiernos indgenas siguen obligados a seguir la norma occidental, aunque en otros mbitos es ms fcil buscar otros acuerdos que son ms cercanos a su propia visin.

  • 22 (Ingls 22)

    La gobernabilidad democrtica refiere al go-bierno por las representaciones locales indge-nas que ineludiblemente remite en una nueva relacin entre el Estado y los pueblos indgenas, y en un nuevo estatus jurdico poltico que debe ser considerado si las instituciones del Estado estn por redefinirse. Las variaciones jurdicas deben ser identificadas como algo mucho ms

    que el respaldo de simples declaraciones y ser vistas como aquellas que afectan a toda la es-tructura constitucional. Sin embargo, en el tema de la gobernabilidad democrtica cuando las representaciones indgenas ejercen el poder como autoridad local, an no ha llegado a los ministerios de hacienda por ejemplo, aunque ya est incluido en las constituciones nacionales.

    b. Cosmovisin

    Uno de los temas que llam la atencin fue la identidad cultural de los pueblos indgenas, in-cluyendo las cosmovisiones indgenas y como las relacionan con la gobernabilidad local. Al describir la cosmovisin de los pueblos indgenas en conceptos de desarrollo, participacin y/o polticas pblicas, se generan un sin nmero de dilemas; debido a que el desempeo de cargos pblicos, funciones de gobierno y del ejercicio de autoridad --y la misma gobernabilidad de-mocrtica-- estn ntimamente vinculados a una nueva percepcin tica y socio-poltica. La organizacin social indgena est relacionada con la cosmogona de cada pueblo, con su pers-pectiva de la vida como eje rector de todas las actividades humanas y de los escenarios natu-rales de los que son parte. En la medida en que las relaciones humanas son parte de la vida misma, todo est inter-relacionado.

    Del mismo modo, existen cdigos ticos que forman parte del sustento del sistema de go-bierno, en el que en general, la palabra de una persona es su vnculo y el honor de servir a la comunidad tiene un valor fundamental. Y es a partir de estos cdigos ticos de pertenencia y reciprocidad que se ejerce la legalidad de los intercambios indgenas, ya que la palabra sola es lo que cuenta, ya sea en la firma de un contrato o solucionando un conflicto; sin embargo el siste-ma legal nacional le exija a la autoridad indgena deje registro escrito de estas decisiones.

    El anlisis mostr la importancia y necesidad de documentar la visin poltica, el discurso ti-co y de futuro para el gobierno de los pueblos indgenas y su objetivo poltico de una vida buena, o de buen vivir, basados en cosmovisio-nes que vinculan pensamiento con sentimiento y construyen espacios de toma de decisiones dirigidos a alcanzar el bienestar de la comuni-dad ante los trminos desiguales y alineadores impuestos por los modelos de desarrollo que han negado las identidades y los mecanismos sociales indgenas. En muchos casos, los espacios polticos y de gobierno ocupados por represen-tantes indgenas se han hecho bajo una lgica dominante, como indgenas colonizados y no como una propuesta alterna de gobierno y de-sarrollo, basada en las diferentes identidades de los pueblos indgenas en Amrica Latina.

    Entre las diferencias claras identificadas entre el ejercicio de gobierno no indgena e indgena, se subrayo la vocacin de servicio y la forma en que se respetan los valores de la funcin de gobierno; en las comunidades indgenas esto significa que mientras existan algunas ventajas para quienes gobiernan, estn condicionados a la formalidad del cargo y a una subordinacin a la comunidad. As, la concepcin indgena de gobierno local est basada en la bsqueda de la equidad, el manejo discreto de los conflictos, el equilibrio y el consenso, el valor de acumular prestigio, el desinters de adquirir poder, y la solidaridad.

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    c. Escenarios comunes y particulares en Amrica Latina

    Dentro de los mecanismos de puente y dilogo entre los sistemas indgenas y los sistemas for-males de gobierno a nivel local, se rescat la consulta comunitaria como mecanismo propio que los pueblos indgenas usan para tomar decisiones que afectan a la comunidad y para decidir que acciones tomarn para la construccin y desarrollo de la democracia.

    El trabajo institucional del PNUD con los pue-blos indgenas y los gobiernos nacionales y lo-cales en la regin est marcado por la diversi-dad. Por un lado, han sido identificadas algunas condiciones en la subregin de Mxico y Cen-troamrica, que permiten entradas para apoyar a los procesos de gobierno local indgena. En Guatemala, por ejemplo, los comits cvicos con participacin indgena y principios comunitarios, tienen legitimidad entre la poblacin indgena y se mantienen como una forma alternativa de resistencia ante el Estado y la sociedad nacional. Se han dado casos en los cuales un alcalde ind-gena fue elegido y por ser una representatividad socialmente validada, se han abierto oportunida-des para la participacin comunitaria. Sin embar-go, esto no es generalizado ni ha ocurrido en todos los municipios y/o regin, como en el rea Ixl, donde el comit cvico fue cooptado por los intereses polticos dominantes.

    Otro de los retos de la diversidad es la multi-plicidad lingstica. En Guatemala, son habladas 24 lenguas indgenas, mientras en Mxico son ms de 96. Las implicaciones para la gobernabi-lidad democrtica son varias, particularmente cuando se trata de promover la representatividad indgena ante el Estado. Puede haber alianzas y acuerdos, por ejemplo, para la defensa de la institucionalidad indgena o de la autonoma; sin embargo, estas alianzas no siempre suceden en el mbito micro-local o en las fronteras inte-rtnicas, ya que pueden suscitarse enfrentamien-tos o conflictos. Cuando esto sucede el mejor apoyo debe buscar el reconocimiento de la legi-timidad y representatividad de las instituciones indgenas, como banderas de lucha y conquistas de los pueblos.

    Otro ejemplo es el de los pueblos de las tie-rras bajas en Bolivia que impulsan estrategias para defender su autonoma; hace 28 aos for-maron un movimiento indgena regional que ha tenido incidencia y algunos de los resultados de este han sido: consolidar los territorios ind-genas; preparar la planificacin territorial en sus diferentes niveles; y promover la adminis-tracin de sus propios sistemas. En el 2006 se empez a impulsar la participacin de las muje-res indgenas en la toma de decisiones; el apro-vechamiento sostenible comenz a ser hecho por la renovacin de los recursos naturales; el sistema normativo comenz a ser completa-mente implementado a travs de la confeccin de estatutos para el manejo de los recursos del territorio; fueron capacitados dirigentes tcni-cos locales y comunitarios, y sus capacidades fueron fortalecidas para el mejor gobierno de sus territorios; se estableci relacin e incidencia con instituciones pblicas y privadas en la regin; se implementaron proyectos demostrativos de acuerdo a las potencialidades de cada regin; se cre la Escuela de Proyectos para los Pueblos Indgenas (ESIPIRO); y se aprob la Ley de la Reforma Agraria.

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    En el caso de los pueblos andinos en Bolivia y en particular, el ayllu es una forma tradicional del manejo territorial de la comunidad que inclu-ye la organizacin legislativa de la comunidad para atender sus necesidades educativas y de salud. La estructura del ayllu posibilita un anlisis sobre las realidades y necesidades de los pue-blos indgenas, que a su vez fundamentan las previsiones de las polticas pblicas, a partir de indicadores localizados que permiten generar una lnea base para el gobierno indgena a nivel local. Se trata de una construccin cultural que se expresa en indicadores naturales, csmicos, tcnicos y polticos.

    En varios de los casos expuestos, se mostr que el ejercicio del gobierno indgena local se ha desarrollado en paralelo a la construccin de un discurso poltico, tambin indgena, afir-mando la existencia de territorialidades vigentes, resultado de la historia de los pueblos indgenas y del legado de sus culturas ancestrales. Esto sugiere que las autonomas indgenas son tam-bin histricas, y han existido desde siempre, mientras los territorios ayllus estn conectados y son interdependientes. La complejidad de esta estructura poltica propia, incluye distintos ni-veles y mecanismos de planificacin territorial comunitaria, foros departamentales y cabildos, pero tambin otras formas de organizacin y gestin poltica, fincadas en las realidades del territorio.

    En Bolivia, el discurso poltico del gobierno indgena seala que la funcin de la autoridad indgena y de sus instituciones es garantizar la produccin de alimento y sistematizar la prctica poltica, para activar el modelo del ayllu y ase-gurar la participacin poltica indgena. Esto no excluye las dificultades respectivas, sobre todo, de los sectores indgenas que han sido coloni-zados, por las dirigencias polticas como por los partidos polticos.

    Los casos presentados mostraron que todos los pueblos indgenas del continente cuentan con estructuras sociales, polticas y econmicas propias en distintos grados de consolidacin. Por lo que puede afirmarse que los pueblos ind-genas no tienen una sola manera de hacer pol-tica en al mbito local, y no hay razn para que un abordaje diferenciado no sea fundamentado. En los pases andinos, por ejemplo las culturas quechua y aymara, han desarrollado sus propias propuestas polticas en forma comunitaria, pero cuando fueron planteadas a los gobiernos na-cionales fueron descalificadas e incluso, consi-deradas como ilegales. El objetivo final de las movilizaciones siempre ha sido el reconocimien-to constitucional de las formas comunitarias de gobierno. Y an ante las diversas limitaciones intelectuales, de consciencia e identidad, estos temas deben ser analizados y resueltos, para abrir la posibilidad a un tipo de gobierno con una identidad propia, diversa y diferenciada.

    En el 2008 en Paraguay antes del cambio de gobierno del 2009, la Coordinadora de la Auto-noma de los Pueblos Indgenas CAPI, en alianza y colaboracin con el PNUD, impulsaron una propuesta de polticas pblicas. Que parte de un antecedente histrico de omisin y falta de acciones adecuadas y pertinentes para los pue-blos indgenas, y busca revertir su condicin de exclusin y desigualdad a travs del respeto a la libre autodeterminacin indgena, creando nue-vas instituciones de gobierno, especialmente a nivel local, estableciendo jurisprudencia ind-gena especializada e introduciendo reformas legislativas para reconocer los derechos indge-nas. En esta iniciativa, cada comunidad indgena posee sus propias normas internas, para esta-blecer un marco penal basado en las realidades y estructuras sociales locales, en lo que se de-nomina autonoma dentro de la autonoma, como ejercicio regional de estructuracin de sus propios niveles de desarrollo.

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    As, puede observarse que en los distintos contextos latinoamericanos, las comunidades y los gobiernos indgenas plantean y ejercen nuevas formas de gobierno local, y estas expe-riencias deben ser registradas y la informacin que surja debe ser difundida, para alimentar y nutrir todos los niveles de los procesos de go-bernabilidad democrtica. Una gobernabilidad basada no solo en criterios nacionales, sino tambin locales y culturalmente incluyentes, as como en el conocimiento del territorio. El elemento de la solidaridad fue planteado en el Seminario como otro factor fundamental que permite a los pueblos indgenas nutrir la gober-nabilidad democrtica; tambin se discuti la nocin prevaleciente de justicia y las diferencias que se presentan al interior de los gobiernos indgenas. Las sociedades indgenas tienen una visin integral de la gobernabilidad, que con-trasta con una visin sectorial descentralizada. Articulando estos elementos, se permitira un verdadero reconocimiento de la diversidad in-dgena y de sus formas locales de gobierno.

    Por su parte, la experiencia de gobierno local indgena est cruzada por otros factores de transformacin social y cultural. Por ejemplo, existe una nueva generacin de mujeres indge-nas con mayores niveles de escolaridad y con escenarios y perspectivas de participacin en sus comunidades muy distintas a aquellas de la generacin anterior o a las mujeres sin escola-ridad en general. Esta emergencia de las mujeres como actoras sociales, se ha dado en medio de tensiones entre las estructuras indgenas y las organizaciones de derechos de las mujeres, la relacin no ha sido fcil, pues el debate sobre el significado de la participacin poltica de las mujeres indgenas an no se ha resuelto.

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    d. El trabajo del PNUD

    Reflejando las distintas y diversas manifes-taciones de los pueblos indgenas en los pases de la regin, la experiencia de trabajo del PNUD permite sealar algunos desafos compartidos pero sobre todo, identificar estrategias locales impulsadas para responder a necesidades, co-yunturas y/o a demandas particulares. En Per por ejemplo, antes del conflicto en Bagua que estall el 5 de junio del 2009 por los privilegios otorgados a la industria minera, el gobierno solicit la intervencin internacional, y hasta la fecha recibe el apoyo por parte de la Organiza-cin Internacional del Trabajo y del PNUD. Este ltimo ha fortalecido un canal de comunicacin directa con la poblacin indgena y se ha logrado posicionar e identificar al PNUD como un aliado estratgico, as mismo las autoridades guber-namentales identifican esta iniciativa como una plataforma necesaria para el dilogo con las re-presentaciones indgenas. Esta es una exitosa leccin aprendida.

    En Paraguay, en el caso del aislamiento de una parte del pueblo Mba Guaran, el PNUD impuls el dilogo con representantes de las organizaciones indgenas e impuls el recono-cimiento de sus territorios. Un logro importante fue la firma del acuerdo entre la Secretara del Ambiente y las organizaciones indgenas del pas. En otro ejemplo, en Chiapas-Mxico, el programa de desplazados tiene como primer componente y objetivo principal, establecer jurisdiccin en el tema al menos a nivel estatal, ante su inexis-tencia en las leyes mexicanas y con el propsito de resarcir a la poblacin por el dao territorial y la injusticia sufrida. Un segundo componente es construir puentes de entendimiento y dilogo para un proceso de paz entre las juntas de buen gobierno, que son instancias civiles del movi-miento zapatista y el gobierno nacional. Se des-tac la necesidad de conocer con mayor detalle y reconocer las experiencias regionales de los movimientos sociales indgenas en Amrica Latina, en casos como el del EZLN, en Mxico.

    PRINCIPALES PROPUESTAS

    A continuacin se presentan, con mayor detalle las discusiones y reflexiones que funda-mentaron las propuestas referidas y permitieron adentrarse en la riqueza de la experiencia ob-tenida del vnculo institucional entre el PNUD y las representaciones indgenas de los pases en la regin.

    A partir del anlisis anterior, se abrieron espacios en el Seminario para sesiones de discusin ple-naria en mesas de trabajo, donde se esbozaron propuestas y estrategias para apoyar iniciati-vas en temas de gobernabilidad local y pueblos indgenas. Los resultados cubren un amplio rango de aspectos referidos a las dinmicas y al trabajo interno del PNUD, como a los procesos de incorporacin en la gobernabilidad local de las representaciones indgenas, y su compleja y variada relacin con las administraciones pol-ticas nacionales. Las lneas de accin ms signi-ficativas que resultaron del seminario estn descritas en la seccin VIII Hacia la configura-cin de una Agenda en Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas.

  • 3 Escenarios Latinoamericanos

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    GUATEmALA

    Escenarios Latinoamericanos2

    Guatemala Nicaragua Colombia Per

    En Guatemala conviven 24 pueblos indgenas, (22 Mayas, Garfuna y Xinka), los cuales se-gn los censos oficiales forman el 42% de la poblacin, sin embargo en un sistema de Es-tado que los invisibiliza, como lo muestran las fallas de los censos, las organizaciones indgenas consideran que el porcentaje es mayor, incluso arriba del 60%. El restante de la poblacin est conformado por ladinos y mestizos.

    Guatemala esta viviendo una situacin de post-guerra, el tejido social est lastimado y sigue teniendo una estructura de Estado confi-gurada histricamente de forma monocultural, concentradora, excluyente, discriminadora y ra-cista hacia los pueblos indgenas, quienes por haber resistido polticas de segregacin, asimi-lacin e integracin se les ha permitido preservar sus formas ancestrales de vida y organizacin.

    2. En base a presentaciones por, Otilia Lux de Coti, Jesus Virgilio Rivera, Mario Solari y Marco Stella.

    REFERENCIAS

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    Para asegurar la convivencia democrtica local y nacional de los pueblos indgenas, es imprescindible reconocer sus estructuras de organizacin y caractersticas ancestrales. La organizacin indgena tiene figuras propias de autoridad: mdicos, comadronas, guas espiri-tuales, cabeceras de pueblo, etc.; caracterizadas por una forma de vida de servicio a la comunidad donde se usa un estricto proceso de seleccin para otorgar cada cargo. El Estado seala como actores claves a los alcaldes municipales, que aunque muchos de ellos fungen como eje central de la organizacin local o municipal y son ind-genas, no necesariamente practican las normas y principios indgenas, independientemente de su identidad.

    Como se ha mencionado anteriormente, todos los asuntos de la organizacin indgena estn relacionados con su cosmogona, donde la vida es el eje rector de todas las actividades:

    NICARAGUA

    La descripcin de las Regiones Autnomas de Nicaragua (la RAAN y la RAAS) ser proporcio-nada en la Seccin V.

    El VIII Censo Nacional y el IV Censo de vivien-da revela que las dos Regiones tienen una pobla-cin de 620,640 habitantes, equivalente al 12.07% del total nacional; con una extensin territorial de 60,366 km2, equivalente al 47% del territorio nacional. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadstica y Censos de Nicaragua (INEC), la re-gin es multi-tnica y multi-cultural habitada por pueblos indgenas y comunidades tnicas como son los Miskitos, Sumu-Mayangnas, Rama, Creoles, Garfunas y Mestizos.

    Estas regiones tienen grandes potenciales de recursos naturales destacando los pesqueros, hdricos, forestales y mineros. Segn cifras del Informe de Desarrollo Humano del 2005 Las Regiones Autnomas de la Costa Caribe; Ni-caragua Asume su Diversidad? elaborado por el PNUD, las Regiones Autnomas contribuyen en un 6% al PIB nacional principalmente por la produccin de materia prima (sector primario).3 En el sector primario, la Pesca tiene una parti-cipacin del 42.3%, la Selvicultura del 30.9%, la Ganadera del 21.3% y la Agricultura del 13.2%.

    3. Este sector primario contribuye con ms del 18% al PIB de Nicaragua.

    REFERENCIAS

    todo es vida y todo tiene vida; todo est inter-relacionado. Se toma muy en serio la palabra de una persona y se le da un gran valor y honor, y sirve para constatar todos los asuntos como los contratos, aunque se requiera dejar constancias escritas. Adems, las decisiones que afectan a la comunidad indgena son tomadas consultando a la comunidad entera.

    Los pueblos indgenas deben participar y decidir en los diferentes niveles de jerarqua del Estado; debido a que se les imponen modelos de desarrollo en los que no tienen participacin y predomina una total incomprensin de su forma de vida. Existen vacos en la aplicacin del Convenio 169 de la Organizacin Interna-cional del Trabajo sobre Pueblos Indgenas y Tribales, incluyendo la falta de regulaciones so-bre la explotacin de los recursos, que tomen en cuenta los derechos colectivos que los pue-blos indgenas tienen sobre sus territorios.

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    Contrariamente, a pesar de ser uno de los pases con mayores potenciales en recursos na-turales, se registran las brechas ms grandes de pobreza. Doce de los 25 municipios ms pobres de Nicaragua con bajos ndices de Desarrollo Humano, se encuentran en sta regin.4 De un rango de 0 a 1, la RAAN refleja un ndice de 0.466 y la RAAS un 0.454.5 Una caracterstica es la limitada infraestructura de comunicaciones, energa, red vial y de servicios sociales.

    La Constitucin Poltica de la Repblica de Nicaragua, reconoce la multietnicidad y la pluricultu-ralidad del pas. De igual manera, reconoce los derechos de los pueblos indgenas de las Regiones Autnomas de la Costa Atlntica, al usufructo de sus recursos naturales y a la preservacin de sus culturas y lenguas. La constitucin tambin garantiza la autonoma de las regiones de la Costa At-lntica, y est normada por la Ley 28, Estatuto de Autonoma de las Regiones de la Costa Atlntica de Nicaragua (1987) y su reglamento.6 Las normativas establecen a los Consejos Regionales Autno-mos como la instancia mxima de autoridad del Gobierno Regional Autnomo y a los Coordinado-res de Gobierno como ejecutivos y representantes del Presidente en las regiones autnomas.

    En 1990 fueron elegidos los primeros Consejos Regionales Autnomos y desde entonces se han realizado seis elecciones para renovarlos (1990, 1994, 1998, 2002 2006 y 2010). No obstante, la institucionalidad autonmica an es dbil. A pesar de los diferentes instrumentos legales que regulan el sector pblico, no existen mecanismos fluidos para la coordinacin entre los diferentes niveles de Gobierno: Central, Regional, Municipal y Territorial-Comunal.

    A continuacin se explican estos cuatro niveles de Gobierno con autonoma poltica y admi-nistrativa.

    COMUNITARIO. Legalmente reconocido por la Constitucin Poltica, la Ley 28 (Estatuto de Autonoma de las Regiones de la Costa Atlntica de Nicaragua) y la Ley 445 (Ley del Rgimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indgenas y Comunidades tnicas de las Regiones Autnomas de la Costa Atlntica de Nicaragua y de los Ros Bocay, Coco, Indio y Maz).

    MUNICIPAL. Legalmente reconocido y reglamentado por la Ley 40 y su reforma de Ley 286 (Autonoma Municipal), que establece que los municipios de las Regiones Autnomas se rigen tanto por las Leyes antes mencionadas, y por la Ley de Autonoma Regional.

    REGIONAL. Establecido en la Ley 28 de Autonoma Regional y su Reglamento.

    NACIONAL. La Ley 290 de Organizacin, Jurisdiccin y Procedimientos que el Poder Ejecutivo brinda a los Ministerios y Entes Autnomos la potestad de organizarse y tener presencia en todo el territorio nacional sin reparar en las limitaciones o conflictos que esta potestad pueda tener en las Regiones Autnomas, producto de las legislaciones anteriormente detalladas, todas de las cuales tienen el mismo o mayor rango legal (Ley 28).

    4. El ndice de desarrollo humano mide principalmente el acceso a salud, educacin e ingreso econmico.

    5. Informe de Desarrollo Humano 2005. Las Regiones Autnomas de la Costa Caribe; Nicaragua asume su diversidad? PNUD 2005.

    6. Decreto de la Asamblea Nacional No.3584 aprobado en el 2003.

    REFERENCIAS

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    En Colombia los pueblos indgenas son una minora que representa un 3.5% de la poblacin, segn el Departamento Nacional de Estadstica. Los pueblos indgenas viven en un territorio que cubre entre un 25 y 27% del total del pas; y estn conformados por ms de 90 grupos tnicos que hablan 64 lenguas y habitan en localidades en su mayora, con menos de 500 habitantes.

    Los pueblos indgenas de Colombia estn asentados principalmente, pero no solo, en la Amazona sobre la Costa Pacfica, y en las regio-nes de Choc, Cauca, Nario, Guajira y Sierra Nevada de Santa Martha. Estos son territorios ricos en recursos naturales y han atravesado por procesos complejos, de dispersin, conflicto y migracin forzada. En su mayora son terri-torios fronterizos, lo que implica un contexto poltico muy especial.

    En toda la Costa Pacfica, se practica la extrac-cin minera de manera intensiva y donde se en-cuentran yacimientos de hidrocarburos. En el sur, en la regin Amaznica, hay un importante cre-cimiento de cultivos de coca. Estos cultivos estn administrados por grupos guerrilleros y parami-litares que obligan a las poblaciones indgenas a involucrarse en este proceso, lo que ocasiona la perdida de muchos cultivos tradicionales in-dgenas. Todo esto se liga obviamente al nar-cotrfico, la guerrilla y la ocupacin de los te-rritorios indgenas por las fuerzas del Estado.

    El 85% de las comunidades indgenas en Colombia ahora viven en territorios resguarda-dos por Ley, aunque gran parte de ellos (los registros indican 300,000) viven en condiciones de desplazamiento interno forzado, motivado por la presencia de grupos armados, legales e ilegales. Esta poblacin generalmente migra a las ciudades, y as se urbanizan y desetnizan como parte de este proceso de desarraigo.

    El conflicto armado y el desplazamiento de los pueblos indgenas es una situacin que se presenta pese a que el pas cuenta con un marco constitucional muy avanzado, que data de 1991 y en el que, tericamente, defiende a las minoras tnicas y en particular, a las regiones y territo-rios indgenas. Esto es llamativo pues se trata probablemente, del marco jurdico ms avanzado en la materia en Amrica Latina y posiblemente, en el mundo, ya que varios artculos de la cons-titucin otorgan y reconocen importantes de-rechos dados a las minoras indgenas, y marcan un referente legal en torno a la propiedad de la tierra y al sistema jurdico. Por mandato consti-tucional, los pueblos indgenas son sujetos de derechos colectivos y sus territorios estn res-guardados y administrados bajo un rgimen de propiedad colectiva y enajenable lo que adems posibilita la legislacin y la jurisprudencia an-cestral del territorio. De acuerdo a la Ley, los pueblos indgenas tienen la facultad de elegir sus jueces; as como de ensear su propio idioma.

    PER

    Per cuenta con 72 millones de hectreas de bosques tropicales que ocupan el 60% del terri-torio. En esa extensin, habitan 10 millones de indgenas distribuidos en 1,509 poblaciones in-dgenas. El pas tiene muchos conflictos: habien-do salido de un periodo de violencia, se tienen

    COLOmBIA

    registrados 252 focos de conflicto poltico laten-te. El 46% de los problemas entre los indgenas, el Estado y la sociedad nacional, tienen un origen socio-ambiental y de stos, el 68% son conflictos por recursos mineros. El nmero de conflictos aument entre el 2004 y 2009.

  • 4Gobierno Local y Participacin Poltica Indgena: Temas de Discusin

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    Mientras ahora los pueblos indgenas enfrentan grandes retos, tambin tie-nen oportunidades para participar en la toma de decisiones y en las polticas. El ha-ber sido dotados de autonoma indgena, los faculta para su representacin en todos los r-denes de gobierno, incluyendo el comunitario y permitindoles determinar si las polticas p-blicas han fortalecido sus capacidades y mejo-rado sus niveles de vida. La alternancia poltica democrtica en los ltimos aos en la regin, ha tenido el efecto prctico de renovar el poder de las lites polticas y favorecer una mayor in-clusin de los viejos sectores de la sociedad.

    Las discusiones sobre la participacin indge-na en los gobiernos locales deben enmarcarse en cuatro dimensiones incluyendo algunas de las dificultades para la participacin poltica in-dgena. La primera es la concepcin de la gober-nabilidad, basada en criterios nacionales, que

    Gobierno Local y Participacin Poltica Indgena: Temas de Discusin7 Gobernabilidad como modo de gobernar Territorialidad como espacio para la autonoma indgena Cosmovisin como alternativa en la relacin entre la sociedad y la naturaleza Marco jurdico y estructural para la gobernabilidad democrtica

    perpeta por ignorar la propuesta por los pue-blos y movimientos indgenas de un modelo de gobierno local comunitario y autnomo, bajo distintos tipos de gobierno. La segunda es sobre la importancia de la territorialidad como espacio de realizacin de la autonoma indgena y los tipos de gobierno propuestos por los pueblos indgenas en el marco del Convenio 169 y de los acuerdos internacionales sobre sus derechos. En este contexto se mantuvieron discusiones sobre el territorio y las prcticas de territorializa-cin desde una visin integral no sectorializada y con miras a fortalecer las relaciones demo-crticas entre diferentes pueblos y la diversidad de sus experiencias polticas y organizativas.

    7. En base a presentaciones por, Otilia Lux de Coti, Guillermo Tapia, Blanca Ruth Esponda, Araceli Burguete, Marco Stella, Diego Iturralde, Mara Rosario Saravia Paredes, Paloma Bonfil, Oscar Torrens, Mario Solari, Leonel Cerruto, Jorge Servn y Jesus Virgilio Rivera.

    REFERENCIAS

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    El tercer tema se refiere a la cosmovisin indgena como planteamiento alternativo para contribuir a democratizar las estructuras del Estado, los organismos de gobierno nacionales y locales, orga-nizaciones polticas, sociales y gremiales, y los ncleos comunitarios y familiares, como condicin indispensable para la construccin de un pacto social incluyente y justo. Por ltimo, el cuarto tema es el marco jurdico que concierne todos los aspectos de los derechos de los pueblos indgenas: desde la implementacin efectiva de las normativas internacionales, hasta su inclusin en polticas y prcticas jurdicas en los planos regional y local.

    GOBERNABILIDAD COmO mODO DE GOBERNAR

    La gobernabilidad como condicin necesaria para el ejercicio democrtico de la diversidad, solamente es posible con el dilogo horizontal y la articulacin entre el Estado y los pueblos indgenas. La persistencia de la unilateralidad y la asimetra del poder en la toma de decisiones del Estado, generan tensiones polticas, jurdicas y culturales, ante las que el Estado como forma de presin imponen un orden forzado, incluyen-do medidas represivas como capturar a lderes indgenas y permitir la violacin de las mujeres. Esto ha provocado que los pueblos indgenas defiendan sus derechos y adopten distintas es-trategias de resistencia, movilizacin y oposicin. Esta movilizacin indgena es expresada en di-versas formas en la regin y asumen particula-ridades dependiendo sus diversos contextos socio-histricos y polticos que mantienen en los planos local, regional y global dentro de cada pas.

    En este marco, ha existido una desarticulacin de los saberes, tradiciones y costumbres ind-genas; de los procesos de interculturalidad que obstruyen el avance del modelo democrtico de gobierno en los diferentes contextos nacio-nales. De ah la necesidad de distinguir entre la diversidad de esquemas de gobierno que existen en las diferentes comunidades indgenas y las mltiples formas en que se enfrentan a las es-tructuras nacionales de poder. Del mismo modo, es importante registrar los distintos niveles de cohesin social de las sociedades indgenas de la regin. Por ejemplo, algunos pueblos indgenas son muy organizados, mientras otros tienen un tejido social que se est descomponiendo y estas distintas condiciones plantean distintos retos y problemas en la relacin con el Estado y en trminos de gobernabilidad democrtica, ciu-dadana y gobierno local. Existen diferentes mtodos para armonizar las normas que reco-nocen y protegen los derechos de los pueblos indgenas; por ello es necesario impulsar m-todos polticos, conceptuales y metodolgicos de regionalizacin de la diversidad; toda vez que las polticas hasta ahora impulsadas, se han convertido en homogneas y no reconocen a cabalidad, su diversidad interna.

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    Por lo que respecta a los procesos de partici-pacin poltica de la poblacin indgena, pueden distinguirse dos niveles bsicos: la estructura organizacional y los esquemas preexistentes, tradicionales, de las comunidades y los pueblos indgenas; y como se ha adaptado la participa-cin indgena de cara a las estructuras de poder y gobierno nacional. Esta crisis de gobernabilidad en la regin, lleva a la bsqueda de soluciones a nivel local, paralelamente a la construccin de gobernabilidad global. Los pueblos indgenas tambin deben ser consultados cuando otra propuesta de gobernabilidad sea preparada, una que los incluya y los tome en cuenta, que parta del reconocimiento jurdico de la diversidad, pues sin ello ser imposible impulsar un nuevo modelo de gobernabilidad que incorpore a los diversos actores sociales.

    El nuevo modelo de gobernabilidad deber lidiar tambin con la lucha entre hegemonas que se disputan la intervencin en las comuni-dades y que afectan incluso a los intereses en pugna al interior de las sociedades indgenas (como sucede en los pases Andinos, en donde predomina la cultura Andina, mientras otros grupos luchan por el reconocimiento). En lo que se refiere a la administracin de recursos a nivel local, existen experiencias administrativas impulsadas por los gobiernos municipales y las alcaldas, que han derivado en problemas rela-cionados a la exigencia de adecuar los meca-nismos y estructuras del cabildo indgena a la estructura de gobierno institucional occidental, para el manejo de recursos (incluyendo los pro-cedimientos para la presentacin de propuestas de proyecto, el peso de la burocracia, la falta de transparencia en el ejercicio de los recursos y los muy frecuentes problemas de corrupcin, etc.). La nueva relacin y el nuevo carcter jurdico poltico de un modelo de gobernabilidad demo-crtica, requerira la redefinicin del entramado institucional del Estado para identificar las va-riaciones judiciales y tributarias, as como su relacin con la constitucin.

    Vale la pena preguntarse si la inclusin sig-nifica (i) inclusin o la incorporacin indgena al esquema occidental; o (ii) inclusin/adap-tacin del Estado al gobierno indgena en una relacin horizontal de interculturalidad. Esto es importante pues mientras los Estados nacionales fragmentan el gran territorio indgena, que reba-sa las fronteras nacionales, tambin imponen sus propias formas de gobierno y sus mecanis-mos de administracin de los recursos y el poder.

    A partir de los casos revisados, se evidencia que la relacin entre los Estados Nacionales y los pueblos indgenas esta basada en las practi-cas racistas imperantes, que ejercen contra las comunidades indgenas y sus modelos tradicio-nales de gobierno. Las polticas y las estructuras democrticas nacionales, todava se oponen a las estructuras de gobierno indgena. Una gober-nabilidad democrtica que respeta la diversidad es posible, si genera espacios o reas para en-frentar ese racismo, estableciendo dilogos ho-rizontales y verticales. Las experiencias demues-tran que los pueblos indgenas defienden sus formas de vida porque tienen un proyecto social claro y saben qu tipo de desarrollo quieren; pero esto no siempre es considerado en el mo-delo de desarrollo de los pases.

  • 38 (Ingls 37-38)

    Permitir la participacin poltica de los pue-blos indgenas, bajo un modelo de gobernabi-lidad democrtica implica el reconocimiento de su diversidad. Las instituciones del Estado en pases como Per, Mxico, Colombia y Paraguay, enfrentan el reto de reconocer los derechos de los pueblos indgenas y de su ciudadana indge-na que an es incipiente. Por un lado, las institu-ciones indgenas estn legtimamente represen-tadas, ya que quienes las representan conocen la trayectoria y la lucha de sus pueblos y cuentan con la confianza de sus comunidades. Sin em-bargo deben continuar trabajando sobre: los fundamentos filosficos de la vida en las comu-nidades, impulsar procesos de contralora social y monitorear a los gobiernos y autoridades elec-tos propios y ajenos para asegurar que res-pondan a las comunidades y que cumplan sus compromisos. Hacer esto, resultara en una par-ticipacin poltica indgena activa y propositiva.

    Por otro lado, los preceptos de los sistemas de usos y costumbres y los derechos seculares de los pueblos indgenas an se estn confor-mando, por lo que ocurren frecuentes conflictos entre los diversos modelos de gobernabilidad. Por un lado, pese al reconocimiento constitu-cional y al soporte legal de sus derechos en muchos pases, los modelos indgenas territo-riales aun no son una realidad. Es por ello, que el verdadero ejercicio de gobernabilidad de-mocrtica que incluye a los pueblos indgenas y sus representaciones es todava un trabajo arduo y prolongado; y un reto que aun no ha sido alcanzando.

    En Mxico por ejemplo, a pesar de que hay 2,000 instituciones de gobierno indgena, no hay condiciones para el efectivo reconocimiento del gobierno indgena. En Paraguay, aunque las decisiones polticas se dan en diferentes niveles y contextos, el resultado ha sido la invisibiliza-cin del gobierno indgena. En Bolivia, los pueblos indgenas fueron reconocidos en 1990, cuando protagonizaron movilizaciones en pro de re-formas constitucionales y legales. Sin embargo,

    las malas experiencias de gobierno de los gobier-nos locales indgenas, se evidencian cuando es imposible detener la corrupcin que permea las relaciones, estructuras y recursos polticos en los distintos pases; as como ante el problema aun no resuelto de la rendicin de cuentas por los gobiernos en turno, independientemente de su orden o nivel. Las experiencias exitosas en algunos pases, parecen responder a la eli-minacin de las prcticas corruptas, mejorando la capacitacin y la intervencin de actores de fuera de la comunidad.

    No hay bases para afirmar que no existe un modelo, o varios, de gobierno indgena; por-que en todos los grupos sociales indgenas hay autogobierno; no obstante, es frecuente que no sean considerados propiamente gobierno, desde que la opinin en general es que un go-bierno local debe tener los rasgos de las insti-tuciones occidentales. Esto a su vez, remite al problema de la invisibilidad, porque no se est viendo que las reglas, instituciones, o normas que rigen la vida colectiva de los pueblos y comuni-dades indgenas representan diversas formas de gobierno. Esto debe cambiar y han de bus-carse los mecanismos legales y polticos para que esas estructuras de autoridad, principios y reglas de convivencia puedan ser entendidas como ejercicio de ciudadana y gobierno. Eso impulsara la descolonizacin de los conceptos sobre poltica, participacin y democracia; y permitira una gobernabilidad democrtica in-tercultural. Se trata entonces, de concebir la de-mocracia en un contexto de diversidad cultural y superar el riesgo de homogenizacin que conlleva el reconocimiento; se debe evitar la imposicin de nuevas reglas de asimilacin por entidades nicas. Hasta ahora, la participacin poltica indgena se ha dado en trminos condi-cionados, pero el reto ahora es que las entidades territoriales y las formas de gobierno indgenas sean administradas a travs de sus formas an-cestrales; y las comunidades indgenas puedan ejercer su derecho de administrar los recursos bajo sus propias normas.

  • 39 (Ingls 39)

    PRINCIPALES DESAFOS PARA LA GOBERNABILIDAD

    Al revisarse los casos y las experiencias de los diferentes pases, se seal que en Mxico se plasm una reforma constitucional para el re-conocimiento de los derechos indgenas; no obstante la consulta no incluy a ninguna repre-sentacin indgena importante. Las lecciones aprendidas apuntan a la necesidad de una ruptu-ra de la tradicin de asimilacin de los pueblos indgenas dentro de las estructuras dominantes como va para fortalecer su autonoma; y para legitimar jurdica y pragmticamente, el hecho de que los pueblos indgenas sean sujetos de su propio derecho y actores vlidos en la repre-sentacin de sus intereses en todos los niveles. Tambin se observ que Mxico no cuenta con una poltica institucional para incluir a los pue-blos y representaciones indgenas en el plantea-miento de sus demandas o en reas polticas; es decir la diversidad no es considerada en las estructuras de la democracia formal en el pas ni siquiera para incluir candidaturas indgenas.

    En el estado de Chiapas, Mxico; se realiz una propuesta para convocar a diversos actores polticos incluyendo a representantes legtimos indgenas, quienes tuvieron la oportunidad de conformar distritos electorales en su propia len-gua, dando prioridad a un esquema de identidad; sin embargo, la propuesta no result. De ello se desprende que la efectiva participacin poltica indgena depende de la voluntad de los pueblos y de su relacin con el Estado que, en el caso de Mxico, est impregnada de desigualdad. Lo anterior tiene que ver a su vez, con la existen-cia de mecanismos transparentes de consulta a las comunidades. Se requiere de otros mtodos de legalidad y legitimidad para reforzar la par-ticipacin poltica indgena, por ejemplo, la incorporacin de abogados indgenas en los rganos del poder judicial.

    En Chiapas, en 1994 se acord mantener un dilogo entre las representaciones indgenas, especialmente el EZLN, y el gobierno federal. Los primeros dilogos, se realizaron en San Miguel

    y continuaron en San Andrs, hasta que se rompieron a finales de 1996. En esa dcada los sucesivos actos de violencia en la regin ejecu-tados por grupos paramilitares entrenados por el ejrcito mexicano y por los zapatistas; provo-caron que las poblaciones indgenas iniciaran un proceso de desplazamiento forzoso. El xodo se agudiz despus de 1994 y afect principal-mente a las regiones del norte, centro y Altos de Chiapas.

    Antes del conflicto de 1994, la gobernanza local responda a las formas tradicionales de toma de decisiones a nivel local, y a los mecanis-mos caciquiles del poder poltico en la regin. Un alcalde era nombrado bajo las formas y costumbres locales; el presidente se reuna con concejales territorializados, que ejercan cargos rotativos de servicio a la comunidad y se forma-ba un gobierno comunal de gran importancia. A partir de 1994, el Estado se hizo presente, pero no para reconocer los derechos indgenas, sino para imponer sus propias instituciones y a partir de ese ao, los municipios fueron fortale-cidos resultando el resquebrajamiento del orden holstico antes existente. Actualmente, el gobier-no comunal en Mxico, no cuenta con derechos garantizados y no hay un cumplimiento del Artculo 2 de la Constitucin nacional que es-tablece el derecho a la libre determinacin de los pueblos. En este sentido, siguen pendientes una serie de reformas, debido a que: no ha ha-bido un cumplimiento de los acuerdos de San Andrs y el gobierno no acat los compromisos gubernamentales en el proceso de paz, que aun sigue inconcluso. La gran diferencia entre el presente y con lo que ocurra anteriormente, es que las tensiones que se daban en niveles ms altos, ahora se dan entre los propios pueblos indgenas y desafortunadamente no se ha he-cho nada para que el derecho de participacin sea un proceso plural. La causa de una de las tensiones, es la falla para responder al cuestiona-miento sobre cmo equilibrar el ejercicio de los derechos individuales y los derechos colectivos.

  • 40 (Ingls 40)

    Lo anterior es importante pues la retrica gubernamental plantea una visin centrada en atender la vulnerabilidad de varios sectores de la sociedad chiapaneca, mientras toma como gua el cumplimiento de los Objetivos de Desa-rrollo del Milenio a travs de la denominada Agenda Chiapas ONU y el Plan de Combate a la Pobreza, un programa que busca: trascender el asistencialismo, impulsar la igualdad de opor-tunidades a travs de la gestin y participacin de distintos grupos sociales; y transversalizar la equidad de gnero en todos los niveles del quehacer gubernamental, incluyendo la atencin a las demandas de los pueblos indgenas.

    En Chiapas con la finalidad de armonizar las polticas pblicas en todos los sectores que in-ciden en la ciudadana, se tom la medida de incluir los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la planeacin local, y para este fin se realizaron consultas a nivel estatal, aunque an queda mucho por hacer. Primero se convoc a las auto-ridades legalmente establecidas (ayuntamientos), para permitir que todos sus miembros emitieran una resolucin (con representacin plural). Las organizaciones utilizaron mecanismos de enlace para contactar a las autoridades locales/tradi-cionales para informarles sobre las acciones tomadas por el gobierno, y aunque no mucha gente tomo parte en la consulta, la respuesta fue positiva. Otra accin realizada fue un proceso de sensibilizacin con funcionarios para que ellos pudieran orientar las leyes a la atencin de los ms desfavorecidos; posteriormente se lanz la iniciativa al Congreso del Estado sobre la inclusin de los ODM en la Constitucin Es-tatal, y fue aceptada por unanimidad. Ahora se requiere pasar de la norma general a las regula-ciones, ya que an no hay requerimientos en las polticas reglamentarias donde el presupuesto refleje el funcionamiento de las dependencias de gobierno respecto a los ODM.

    A partir de la poltica pblica gubernamental, su priorizacin de los municipios con menor ndice de Desarrollo Humano en el estado y la transversalizacin del enfoque de gnero, se ha logrado una participacin creciente de las muje-res indgenas que se han agrupado para permitir el trabajo productivo. Sin embargo, estas pro-puestas no han surgido de las bases, segn lo indicado en el Convenio 169 sino vienen a partir del gobierno; lo que todava es un proceso de arriba hacia abajo.

    En Chiapas se ha designado una parte del presupuesto del estado al trabajo en los 28 mu-nicipios con menor ndice de Desarrollo Huma-no (IDH), de los cuales 14 tienen adems, el IDH ms bajo a nivel nacional. En estos municipios se concentra el 85% de la poblacin indgena, y est planeado atender un rezago histrico y mejorar la entrega de los servicios bsicos. Se observa un cambio pues se cuenta con recursos abundantes, que ahora estn siendo canalizados desde el centro; y los presupuestos estn dis-ponibles en los diversos niveles de gobierno. Sin embargo, los resultados muestran que estos esfuerzos institucionales an son insuficientes y que an faltan mucho por hacer para proteger los derechos colectivos, de representacin y de autonoma de los pueblos indgenas.

    En Guatemala, el principal problema de go-bernabilidad es la falta de legitimidad y credibi-lidad del Estado y de los partidos polticos ante la sociedad en general y ante los pueblos ind-genas, especialmente. La sociedad se tambalea y la alta concentracin de polticas y recursos estatales produce una impunidad econmica y poltica que acenta esa desconfianza. No hay un reconocimiento efectivo de los derechos colectivos indgenas y la administracin pbli-ca es insuficiente, pues las instituciones locales no abren la posibilidad de negociar o acordar el impulso de procesos democrticos, que son afectados por conflictos coyunturales.

  • 41 (Ingls 41)

    Podra decirse que la gobernabilidad demo-crtica es impedida por que el pueblo ha perdido la confianza en sus representantes gubernamen-tales. Con base en los Acuerdos de Paz firmados en Guatemala en diciembre de 1996, se convino el fomento de la participacin en todos los niveles empezando por la comunidad; y se ha asegurado que este pacto de participacin co-lectiva tenga proteccin legal. Se consigui la descentralizacin y se crearon organizaciones que, en teora, permiten la participacin poltica desde las bases. El gobierno en turno ha politi-zado estas instituciones descentralizadas, que toman decisiones locales sobre los proyectos; mientras los partidos polticos se quedan con la mejor tajada y dejan a un lado la participacin ciudadana.

    Pese a las dificultades, han existido tres niveles de participacin de base desde 1985, cuando el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural como producto de los Acuerdos de Paz, incor-por la estructura comunitaria. Esta iniciativa crea los Comits de Desarrollo Local, que en asamblea conforman los Comits de Desarrollo Municipal, gobernados por los alcaldes electos. Estos forman el Consejo Departamental, que incluye al gobernador departamental y al repre-sentante del Estado nacional. Aunque an no existe la estructura para las regiones del pas, s existe una para el Consejo Regional.

    Por otro lado, el proceso de consulta comu-nitaria es un mecanismo propio usado por los pueblos indgenas, a travs del que se toman las decisiones que afectan a la comunidad y que retomando los mandatos del Convenio 169, aun requiere ser adecuado, consolidado y vinculado con los consejos locales. Los poderes y espe-cialmente los consejos municipales tienen un compromiso probado con su pueblo y ejercen la consulta colectiva. Hasta ahora los consejos han dirigido las consultas aunque con intereses departamentales y regionales; y debido a que los consejos locales no se han fortalecido sufi-cientemente, el Congreso tendr que tomar medidas al respecto.

    Por su parte, los comits cvicos fundamen-tados en la participacin indgena y en principios comunitarios, se han mantenido a travs del tiempo y se sostienen por un mecanismo de resistencia que le plantea un reto al Estado. In-cluso en Guatemala hubo un alcalde indgena que gan dos periodos y esto le permiti a la comunidad participar, al tiempo que se esta-blecieron acuerdos para una participacin au-tntica de la comunidad. Sin embargo, esto no ha ocurrido en todas las regiones; por ejemplo, en el rea de Ixil el comit cvico fue cooptado por intereses ajenos a la comunidad.

    Mayores detalles sobre Colombia, son pro-porcionados en la Seccin III. Como se ha men-cionado, en el sur, en la parte amaznica, se observa un importante crecimiento en el culti-vo de hoja de coca y est ligado obviamente al narcotrfico, a la guerrilla y a la ocupacin de los territorios por el Estado. El Estado provee programas asistencialistas a la creciente po-blacin indgena en entornos urbanos; y no se permite que otros actores trabajen con ellos. Por el momento, ni siquiera el PNUD est ha-ciendo algo en este tema.

    El presupuesto gubernamental para el manejo de recursos, es manejado por las alcaldas y los recursos que llegan a la alcalda son administra-dos y resguardados por el alcalde. Sin embargo, las autoridades comunitarias (cabildo indgena) rinden cuentas a travs de la estructura occiden-tal y no necesariamente ante la comunidad, como lo establece la gobernanza indgena. El cabildo indgena, bajo otras formas de adminis-tracin y resguardo, tiene entonces que adecuar el manejo de recursos a la estructura occidental: es decir, entregar un proyecto de presupuesto e inversin; seguir una serie de procedimientos que no son propios a las costumbres indgenas; y esto ocurre en un mbito de gobierno donde suele haber poca transparencia y la corrupcin es comn. Otra contradiccin es que la propie-dad del suelo no es conferida en su totalidad a los pueblos indgenas, ya que el subsuelo y sus recursos siguen siendo propiedad del Estado.

  • 42 (Ingls 41-42)

    Este modelo lleva veinte aos operando en Colombia y pese a estas dos dcadas de exclu-sin del gobierno indgena del manejo de los recursos y el poder, se ha logrado garantizar en el marco constitucional a las comunidades indgenas sus derechos sobre el 28% del terri-torio y protegerlos cuando ocurren conflictos sociales, aunque an prevalecen muchas defi-ciencias. Garantizando los territorios indge-nas, se impulsa y fortalece la defensa que los pueblos indgenas hacen de sus derechos.

    Por su parte, las autoridades indgenas en el sur-occidente de Colombia se han enfrentado a una cruel guerra encabezada por traficantes de drogas y guerrillas; y han tomado el mando imponiendo su sistema de usos y costumbres locales, ganando el respeto local como guardia-nes y defensores del territorio; mientras tam-bin toman ventaja de los derechos conferidos por la Constitucin. Entre los pueblos indgenas el poder radica en el respeto.

    En la prctica, a las comunidades indgenas se les ha permitido establecer y preservar sus instituciones internas: la gobernabilidad hacia adentro les deja integrar y reproducir su propia cosmogona, e integrar al sistema de gobierno institucional, la estructura de autoridad y go-bierno de cada comunidad y pueblo. Mientras la gobernabilidad externa reconoce los derechos de la participacin electoral y la administracin de recursos a nivel local, la relacin entre el Es-tado y las comunidades es establecida a travs de mecanismos de coordinacin nacional.

    En cuanto al problema de la participacin electoral, debido a que las leyes establecen la posibilidad de creacin de partidos polticos (ac-tualmente hay dos) los pueblos indgenas de Colombia cuentan con parlamento y represen-tantes propios. No obstante, la baja participacin electoral se debe a los conflictos armados pre-sentes en las regiones indgenas y a los altos niveles de analfabetismo entre la poblacin. Aproximadamente 40 municipios en Colombia tienen alcaldes indgenas.

    En Bolivia, los pueblos indgenas ahora pue-den participar directamente a travs de sus organizaciones. Las minoras tambin estn fa-cultadas para designar un nmero reducido de representantes (siete de 166) en la Asamblea Plurinacional y en las Asambleas Departamen-tales. La lucha indgena hoy gira alrededor de la implementacin plena de la nueva Constitu-cin que promueve el pluralismo y reconoce el derecho de todos los pueblos a la participacin directa en las estructuras del Estado. No obs-tante, los pueblos indgenas enfrentan obstculos impuestos por la izquierda, como por la derecha.

    La reforma agraria boliviana de 1953 impuls una lucha agraria contra las haciendas en las tierras altas y modific el rgimen de la propie-dad de la tierra, provocando al mismo tiempo una fragmentacin del territorio indgena ori-ginal, y estableciendo una diferencia entre la tierra y el territorio. En las tierras bajas, por lo contrario, la reforma agraria facilit la expansin de los latifundios ganaderos y agroindustriales en detrimento de los numerosos pequeos te-rritorios habitados por pueblos indgenas. En algunos casos de reforma agraria, el surgimiento de los sindicatos ha desestructurado el orden territorial y los pueblos indgenas han sido des-pojados de sus tierras. Sin embargo, debe ser reconocido que los movimientos sociales han surgido a partir de estos despojos y desde 1990 los pueblos indgenas se han movilizado desde las tierras bajas para encontrarse con los pueblos de las tierras altas Aymara y Quechua. De estas movilizaciones, surge la Ley de participacin popular, adscrita a la declaracin de las Nacio-nes Unidas sobre los derechos de los pueblos indgenas. Esta ha sido fundamental para im-pulsar procesos de participacin a nivel local (municipal) y contribuir a la disminucin de la pobreza; sin embargo, los avances en la elimi-nacin de la pobreza han sido limitados, pese a la participacin popular. Uno de los grandes problemas de la descentralizacin ha sido la ausencia de cooperacin entre los distintos ni-veles de gobierno.

  • 43 (Ingls 42-43)

    Esto ha causado el cuestionamiento sobre el papel desempeado por la estructura neoli-beral y poltica del pas en busca de nuevas normas de gobierno. Las autoridades indgenas inician los movimientos, marchas y moviliza-ciones en las ciudades y en el campo; esta es la poca de agitacin cuando explotan las guerras del agua y del gas, y la expulsin del presidente de turno.

    En relacin con su nomenclatura, la Nueva Constitucin Poltica del Estado Plurinacional de Bolivia reivindica el trmino pueblos indgenas originarios campesinos, para ampliar los mrgenes de inclusin y asegurar el reconocimiento a todas las formas de auto-identificacin de los pueblos indgenas del pas en sus distintos territorios.

    Bolivia cuenta con leyes reglamentarias en todos los cuerpos de gobierno que tratan con asuntos indgenas, donde el problema ms serio es la aplicacin de estas leyes y; que an hay mucho por hacer en este aspecto, la lucha por el reconocimiento de los derechos contina. As que, an cuando existe un pluralismo jur-dico, poltico, econmico y social, quedan las interrogantes sobre cmo ejercer estos derechos en una sociedad nacional multitnica. Ha habido muchos problemas en trminos del trabajo rea-lizado en modelos de autonoma, pues las fuer-zas opositoras impulsan la autonoma depar-tamental para desalentar los cambios a nivel nacional y esto desafortunadamente ha conta-minado el debate por un gobierno propio.

    El PNUD ha jugado un papel importante en las negociaciones para poner fin al conflicto y en los procesos de facilitacin de acuerdos, en-lazando a los distintos niveles de gobierno y apoyando tanto a las comisiones de la asam-blea legislativa como a las organizaciones ind-genas envueltas en el debate. Tambin se est trabajando en la difusin de la informacin, acompaada de algunos intentos por generar indicadores de desarrollo, bajo una perspectiva culturalmente relevante y lo ms amplios y trans-parentes posible.

    El uso que se les ha dado a las Redes Terri-toriales, ha sido para buscar la promocin del desarrollo econmico. Se puede asumir que las autonomas tendrn mayor economa y con-sistencia, si se entretejen con otros procesos lo cual, ciertamente, requerir un alto grado de coordinacin y cooperacin entre los diversos actores. As, se propone que el trabajo sea hecho tanto en horizontal como en vertical, para coordinar las redes en los diferentes niveles de gobierno para apoyar el desarrollo econmico; esta tarea requiere de instrumentos dirigidos para facilitar a los actores la promocin de las iniciativas que tendrn un impacto en los indica-dores; mientras que el uso de las redes implica el fortalecimiento de la planificacin para tomar en cuenta la cuestin indgena.

    En Per, la reciente norma que transfiere facultades a los gobiernos locales an tiene muchos inconvenientes: por un lado, transfiere recursos ms no capacidades, por lo que los recursos son solamente transferidos para ser administrados. Hoy en da ya existen alcaldes, regidores y autoridades de gobiernos locales indgenas, pero con una participacin muy limi-tada; por otra parte, las normas relacionadas a las estructuras participativas son muy rgidas y no promueven la participacin social indgena.

    Los problemas en el pas Andino que giran en torno a los pueblos indgenas y a los gobier-nos locales, y estn descritos en la Seccin III.

    Por otro lado, puede constatarse que el Es-tado peruano ha dado la espalda a los pueblos amaznicos, regin en la que los gobiernos loca-les son muy dbiles, y aunque se est en proceso de transferencia de poder, ste es muy complejo, ya que se enfrenta a muchos obstculos y ha tenido pocos resultados. Al mismo tiempo, la regionalizacin en los 25 departamentos de la Amazona est en proceso, y no ha arrojado los resultados esperados, de forma que los pueblos indgenas tienen muy poca participacin en los gobiernos locales.

  • 44 (Ingls 43-44)

    A travs de la historia del Per, las regiones con mayor densidad de poblacin indgena (Andes y Amazonas) han tenido procesos muy distintos: en la regin Andina se dio la campesi-nizacin de la poblacin durante el gobierno de Velasco Alvarado (1968-1975) cuando los pue-blos indgenas perdieron su verdadera identidad convirtindose en campesinos; sin embargo, esto no ocurri en la Amazona, donde el go-bierno reconoci su cualidad indgena, fortale-ciendo el sentido de identidad de la poblacin.

    Por otra parte, en la Amazona existe una fuerte concentracin de la actividad minera y prcticamente toda la regin est concesionada bajo condiciones que son muy irregulares y carecen de transparencia. El gobierno, sin esta-blecer un dilogo con las comunidades o sin permitir la participacin de los gobiernos loca-les y regionales en las negociaciones con las empresas mineras, ha venido privilegiando las concesiones a las industrias de extraccin; en junio del 2009 esto origin el conflicto en Bagua, cuando la mayor parte del territorio involucrado se declar en estado de emergencia; y se crimi-naliz la protesta social mediante la modificacin de los cdigos procesal y penal. El conflicto dejo 33 muertos y 200 heridos, y aun hay procesos judiciales sin resolver. Durante el conflicto, la poblacin indgena se fragment y esto se reflej en los constantes cambios de los discursos du-rante las negociaciones, as como en una ausencia de representatividad entre los lderes indgenas.

    Como resultado, la oficina de la Defensora del Pueblo, el PNUD y la ayuda humanitaria de la Iglesia catlica, llamaron a la reflexin del gobierno, para formar mesas de trabajo y per-mitir espacios de dilogo. El gobierno por su par-te, solicit la intervencin y mediacin interna-cional, por lo que hasta hoy se mantienen los apoyos por parte de la OIT y del PNUD, que han establecido comunicacin directa con la pobla-cin indgena y son escuchados debido a que son identificados como aliados de las represen-taciones indgenas, y el gobierno tambin iden-tifica al PNUD como una plataforma de dilogo necesaria. Esto es un buen ejemplo de la forta-leza del Programa en la regin.

    En Paraguay no hay un marco legal que re-conozca a los gobiernos indgenas en ningn distrito o departamento, lo cual no significa que no exista ninguno. El gobierno del Estado sigue siendo centralizado, y muestra capacidades li-mitadas para responder a las demandas de los pueblos indgenas dentro de su territorio. Se ha hecho muy poco en las polticas pblicas o en las respuestas del Estado dirigidas a las demandas de los pueblos indgenas; adems de que las ac-ciones tomadas por quienes ocupan cargos de poder resultan ms personales que instituciona-les. En sus inicios, cuando los gobiernos locales indgenas se vuelven autnomos, haba un total desconocimiento del alcance de los derechos reconocidos de los pueblos indgenas; y exista un gran desfase entre la legislacin vigente en el pas y el sistema de derecho occidental con respecto a las demandas de los pueblos ind-genas de Paraguay y a las leyes concerniente a sus derechos especficos.

  • 45 (Ingls 44-45)

    TERRITORIALIDAD COmO ESPACIO PARA LA AUTONOmA INDGENA

    El territorio es el espacio de realizacin de la autonoma indgena y por tanto, la gobernanza siempre tiene una base territorial. El concepto de las comunidades territorializadas, de las co-munidades indgenas refiere al espacio habitado por las autonomas territoriales.

    Este principio, clarifica que la administracin de las entidades territoriales indgenas debera estar basada en sus formas ancestrales, en el ejercicio de sus derechos civiles colectivos como ciudadanos en pases multitnicos los cuales, para reafirmar sus democracias, deben recono-cer el derecho de los pueblos indgenas a admi-nistrar sus recursos bajo sus propias normas. Debido a que las condiciones no lo permiten, aun existen enormes desafos en la diferenciacin entre lo local y lo nacional. En lo que refiere a la relacin desigual entre las instituciones ind-genas y las occidentales se evala la siguiente pregunta Hasta dnde son permitidas las ins-tituciones indgenas en los escenarios nacionales y hasta dnde son rechazadas? Los procesos adoptados en los distintos pases, muestran que la lnea est siempre marcada de acuerdo al ma-nejo de los recursos, y la operacin de los mar-cos fiscales y jurdicos; pues en estos niveles las estructuras de poder y autoridad indgenas siem-pre se tienen que ajustar a las normas occiden-tales; si los escenarios fueran diferentes, se ha-bra optado por el camino y el proyecto indgena.

    En Bolivia, aunque los procesos de centrali-zacin fiscal han sido casi automticos, esto no quiere decir que no haya casos de autoridades locales con malos manejos y corrupcin. Los sistemas polticos son muy pesados en lo que refiere a los procedimientos: los intereses gana-deros contribuyen en mantener a los pueblos indgenas en condiciones de servidumbre; tam-bin hay predominancia de intereses locales, de dominacin y exclusin sobre los pueblos ind-genas en las reas geogrficas y regiones o territorios, que comparten con otros sectores de la poblacin.

    La experiencia boliviana, muestra que se pueden seguir dos caminos para ayudar a los pueblos indgenas. Un camino es el obtenido durante 1990 cuando varias comunidades de las tierras bajas obtuvieron el reconocimiento constitucional a la propiedad de sus tierras de origen, estos territorios pueden cruzar varios municipios y la intencin es que los pobladores originarios sean dotados del derecho de con-vertirse en gobiernos indgenas autnomos, lo cual implica un proceso largo y complejo. El otro camino ms expedito a seguir, es que los pobla-dores de un determinado municipio realicen un referndum para decidir si pueden convertirse en un gobierno indgena autnomo. Hasta ahora, 12 municipios lo han hecho as, y hoy 11 de ellos ya han designado a las autoridades con base en sus usos y costumbres. En el doceavo municipio el referndum se perdi a pesar de la concen-tracin de poblacin indgena. Esto ser repe-tido y ampliado en el pas en los prximos aos y, como lo establece la Constitucin, los gobier-nos indgenas tendrn acceso a los recursos fiscales anteriormente destinados a los munici-pios. Ahora existen cuatro formas de autonoma en Bolivia con poder legal: nacional, departa-mental, municipal e indgena, y una quinta (re-gional) sin potestad legislativa.

    En la regin Andina es importante desarrollar las capacidades de la poblacin indgena y ar-ticular el desarrollo local territorial con todos los dems niveles de gobierno, esto es porque el desarrollo de la economa local por s mismo no es suficiente para resolver problemas estruc-turales, manejar los recursos y enfrentar los re-tos de la pobreza, entre otros. En la estructura de gobierno local, por ejemplo el rea de salud no depende nicamente de las autoridades y capacidades locales, sino que debe apoyarse con recursos y tomando visiones ms amplias.

  • 46 (Ingls 45)

    En lo que concierne al problema de la terri-torialidad de los pueblos indgenas de la regin, la propiedad de la tierra es crucial y aqu se deben considerar diversos aspectos. Por un lado, de-bido a que el subsuelo y sus recursos son con-siderados propiedad del Estado, la tierra no se confiere integralmente a los pueblos indgenas. En este aspecto, la Organizacin de las Naciones Unidas emiti en 2009 diversas recomendaciones para que los Estados nacionales garanticen en su totalidad los derechos sobre el territorio a los pueblos indgenas que los ocupan; y tambin se recomend que se realicen consultas previas e informadas cuando se pretenda explotar los recursos en sus territorios. Cuando los temas ambientales solamente son tratados desde la perspectiva de la conservacin del territorio y la vulnerabilidad de sus habitantes, todas las dems dimensiones de la gobernabilidad democrtica no estn siendo tomadas en cuenta.

    La territorialidad es muy compleja, especial-mente en lo que se refiere a la divisin territo-rial, que plantea el reto sobre cmo deberan ser estructurados los mecanismos de goberna-bilidad entre quienes se declaran as mismos como indgenas y quienes no aceptan serlo, pues tienen distintos derechos de acceso a los recursos. Algunos se reivindican como campe-sinos y dueos de sus parcelas; con lo que las autoridades originarias no estn de acuerdo porque ellas quieren trabajar de acuerdo a sus propias cosmovisiones. Quiz, por esto, cada territorio debera poder ser capaz de definir su propia forma de organizacin y gobierno.

    Algunas de las propuestas al respecto fueron:

    1. Establecer un rgimen territorializado de usos y costumbres para elegir a las autoridades.

    2. Defender la representacin micro regional territorializada haciendo posible la reconstitucin de los pueblos, reinventando la comunidad con gobiernos territorializados y un sistema de micro-voto.

    3. Promover una reforma electoral para fortalecer la cuota de gnero en los territorios indgenas.

  • 47 (Ingls 46)

    COSmOVISIN COmO UNA ALTERNATIVA EN LA RELACIN ENTRE LA SOCIEDAD y LA NATURALEzA

    Debido a que la vida es el eje rector de las acti-vidades individuales y colectivas, la organizacin indgena est relacionada con la cosmogona de los diversos pueblos: todo es vida y todo tiene vida; todo est inter-relacionado. Como se ha mencionado anteriormente, en las sociedades indgenas se toma muy en serio una promesa porque se le otorga un gran valor y es una cues-tin de honor. Aunque el sistema institucional obliga a la gobernabilidad indgena a dejar cons-tancia escrita de sus funciones, la sola palabra es suficiente para respaldar cualquier asunto, para asentar un contrato, o un compromiso, etc.

    La gobernabilidad y la gobernanza indgenas estn as, vinculadas a la cosmovisin, al pen-samiento y al sentimiento, y en ese sentido los pueblos indgenas en Bolivia considerado como un pas en vas de desarrollo buscan participar en la toma de decisiones a nivel nacional para

    disfrutar su propio estilo de vida y asegurar su propio bienestar; mientras ms desarrollo e his-panizacin habr ms enajenacin de sus valo-res. Bolivia no ha vivido todava un proceso de desarrollo que permita a los pueblos indgenas conservar sus propias estructuras de gobierno; incluso cuando su participacin est aumentan-do existe una visin colonizadora, colonizada y colonizante entre los individuos y los grupos.

    Vale la pena preguntarse si de las personas dependen del modelo, o si el modelo depende de las personas: El modelo debe ser cambiado, o las personas deben ser apoyadas para imple-mentar el modelo? Los pueblos indgenas tienen valores indgenas esenciales que ofrecen venta-jas, dependiendo de que quien ocupe el mando sea ms o menos formal; y de que tenga una re-lacin activa con la comunidad. Los principios del gobierno indgena pueden ser caracterizados por:

    1. El concepto de gobierno local indgena est basado en la bsqueda de la equidad;

    2. El manejo discreto, apropiado y satisfactorio del conflicto simplemente busca recomponer el equilibrio sin expresar opiniones a favor o en contra;

    3. El valor implcito y persistente enfocado en acumular prestigio y un desinters por acumular poder; y

    4. Respeto y solidaridad como principios de gobierno.

    La cosmovisin asociada con la gobernanza parte de la idea de que para que haya orden, tiene que haber caos y por eso para la manera de pensar Quechua-Aymara, el conflicto no es un problema; el problema es cuando no se sabe cmo manejarlo. La lgica del caos orden es producto del pensamiento indgena. Por otro lado, est el tema de las normas establecidas y basadas en acuerdos necesarios (derecho

    consuetudinario), que tambin son lgicas en el derecho comunitario: cada comunidad tiene normas internas que establecen un cdigo penal basado en las realidades locales. Esto es cono-cido como autonoma dentro de la autonoma e implica que las regiones indgenas y los distin-tos niveles territoriales estructuren sus propios grados de desarrollo.

  • 48 (Ingls 47)

    Los pueblos indgenas buscan sus propias estructuras econmicas, polticas y sociales ba-sadas en lo que ellos han conservado, aprendido y reconstruido. Qu insumos tienen el hombre y la mujer indgena que les permitan decidir acerca de su bienestar colectivo?

    Se ha visto que se puede hacer gestin terri-torial a partir de la cosmovisin de las comuni-dades; una caracterstica del gobierno indgena es ocuparse del bienestar del municipio mediante la elaboracin de propuestas sobre cmo de-bera ser su gestin y cmo debera ser confor-mado. La constitucin cultural de Guatemala, no es explicita en trminos de concentracin territorial del pueblo Maya. Debido a que hay una importante movilidad social, en algunos municipios la poblacin es 50% indgena.

    mARCO jURDICO y ESTRUCTURAL PARA LA GOBERNABILIDAD DEmOCRTICA

    En relacin al marco jurdico a favor de los de-rechos de los pueblos indgenas, el existente cuerpo jurdico ha fallado en dar reconocimien-to concreto a sus derechos debido a que no se han establecido los mecanismos regulatorios o porque los gobiernos nacionales no estn com-pletamente conscientes de ello.

    En este aspecto uno de los retos urgentes, es la aplicacin efectiva de los compromisos del Convenio 169, documento esencial para el ejer-cicio de los derechos de identidad, tierra, apro-piacin de aguas, pertenencia, y participacin en todos los rganos de representacin; aun-que este es un punto de partida fundamental, no ha sido posible impulsarlo en todos los Esta-dos nacionales analizados en este documento. Existen vacos en la aplicacin del Convenio 169: por ejemplo, la explotacin de los recursos no es regulada y en varios pases no se toman en cuenta los derechos colectivos de los pueblos indgenas.

    Tres pases analizados (Bolivia, Per y Colom-bia) han reconocido el Convenio 169. En Bolivia se puede decir que el poder y gobierno son ejecutados por organizaciones en los niveles territorial y estatal. En Per no hay mecanismos

    para aplicar lo establecido por el Convenio y los derechos indgenas son negados. Finalmente, en Colombia se han hecho avances legislativos pero son inevitablemente disminuidos debido a que las organizaciones indgenas estn atra-padas en medio de un conflicto armado entre las fuerzas paramilitares y los traficantes de drogas. Sin embargo, Per y Colombia han buscado la asimilacin de la poblacin indgena dentro del Estado nacional y ambos cuentan con mecanis-mos de participacin indgena, aunque condi-cionada. Un eje central es el sistema poltico y los diferentes tipos de gobernabilidad nacional; ya que, por ejemplo, existen otros mecanismos de participacin poltica diferentes al electoral, las autoridades no son siempre designadas como el resultado de votacin/elecciones. El Estado plurinacional de Bolivia reconoce los derechos de sus pueblos Afro-Americanos.

    En vista de lo anterior, se tiene que trabajar en la participacin poltica en las distintas comu-nidades indgenas. El territorio es visto como compartido as como lo es la participacin po-ltica; en otras palabras, los mecanismos que definen la representacin poltica y el ejercicio de gobierno en cada pas.

  • 49 (Ingls 47-48)

    Donde se ha hecho valida la aplicacin de todos los captulos del Convenio 169, se ha construido una base slida en la cual se inicia la reconstruccin intercultural de los Estados latinoamericanos. En la prctica, los trminos del Convenio han permitido a las comunidades indgenas establecer instituciones internas de gobierno dentro del marco de la gobernabilidad nacional. Esta gobernabilidad hacia adentro, les permite integrar su propia cosmogona en su representatividad y en sus funciones de go-bierno, y recuperar las estructuras y sistemas de gobierno de cada comunidad y cultura. Por su parte, la gobernabilidad hacia afuera, reco-noce los derechos de la poblacin indgena a participar a travs del uso de mecanismos de coordinacin, previstos en la ley y, expresados en la representatividad en las estructuras de-mocrticas, como se especifica en el Convenio.

    Por otro lado, esto vincula la gobernabilidad local a la desarticulacin de dos rdenes jurdi-cos paralelos, pues el derecho consuetudinario indgena entra en conflicto con el sistema jurdico occidental el cual, no reconoce ninguno de los sistemas jurdicos indgenas en varios pases considerados. Es por esto que es fundamental crear un cuarto piso en la estructura guber-namental que tome en cuenta la autonoma comunitaria y que desde el Estado reconozca la diversidad social y la urgente necesidad de la inclusin.

    En Bolivia, la autonoma ha sido uno de los ejes ms complicados en la reforma constitucio-nal del pas. Los acuerdos polticos han contri-buido a reconocer cuatro niveles de gobierno con potestades legislativas: nacional, departa-mental, municipal e indgena. Ahora el pas est comenzando a preparar la legislacin, y las pri-meras iniciativas incluyen la declaracin de que en los municipios con alta densidad de poblacin indgena, las personas establezcan su propio gobierno y sea reconocido como tal; esto ser determinado conforme a los usos y costumbres indgenas, y se pueda dar reconocimiento a los

    primeros territorios con pluralismo jurdico que aplique las formas tradicionales de justicia. Debido a que la mitad de los municipios en Boli-via tienen alta proporcin de poblacin indgena, los sistemas de gobierno deben incorporar de manera creciente las dos visiones de gobernan-za: occidental e indgena.

    Todos los pases en Amrica Latina han fir-mado convenios internacionales en derechos indgenas y derechos de las mujeres; sin em-bargo, ningn pas ha seguido efectivamente estos compromisos. Existen diferencias regio-nales y nacionales as como otras variables es-tructurales y barreras construidas alrededor de la subordinacin de clase de los pueblos ind-genas, junto con barreras en las comunidades indgenas relacionadas al gnero y al ambiente; tambin hay obstculos de facto impuestos por las democracias formales de los pases al fallar en ofrecer alternativas para los pueblos indgenas.

    La Declaracin Universal de los Derechos de los Pueblos Indgenas plantea un punto de vista vlido pero no exclusivamente indgena; en ese sentido, al discutir los problemas enfrentados por los gobiernos locales indgenas es impor-tante considerar la apertura a los sectores dentro de las sociedades indgenas, mientras, al mis-mo tiempo aceptar la necesidad de reconstituir y fortalecer la gobernanza comunal a travs del reconocimiento de la diversidad municipal a nivel regional con la creacin de un rgimen multi-nivel.

  • 50 (Ingls 48)

    En este marco los desafos institucionales estn vinculados a la normativa jurdica que enfrenta a la gobernanza indgena en contra de la gobernanza occidental y, por lo que, el marco jurdico desarrollado debera enfocarse en las instituciones de occidente dando paso a las ins-tituciones basadas en los usos y costumbres y en los sistemas de gobierno local.

    En Mxico las leyes de tutela de los derechos indgenas no resultaron en cambios profundos en las relaciones jerrquicas entre las estructuras de gobierno indgenas y los sistemas nacionales; pero an cuando puede pensarse que las insti-tuciones han sido re-estructuradas sin cambiar el balance de poder del Estado con los pueblos indgenas, la realidad es que desde 1990 estas relaciones han sido objeto de un proceso paulatino que ha incluido a todos los sectores indgenas.

    En Colombia los pueblos indgenas solamente han reconocido a la Constitucin como un do-cumento de Estado, desde que ellos por primera vez comenzaron a sentir que eran parte de una estructura que trasciende detrs de su organi-zacin interna. Esto explica los diversos casos exitosos de gobernanza local indgena en el pas.

  • 5Modelos de Gobierno Localde Pueblos Indgenas: Discusin de Casos

  • 53 (Ingls 52-53)

    Este captulo refleja las experiencias de go-biernos locales indgenas en la regin. La participacin mexicana no proporcion de-talles sobre la experiencia especfica de las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas aunque se hace referencia a sus relaciones con los gobiernos locales.

    Modelos de Gobierno Local de Pueblos Indgenas: Discusin de Casos8

    GUATEMALA: Programa Maya NICARAGUA: Territorios Autnomos, la RAAN y la RAAS BOLIVIA: El Ayllu

    - Gestin Territorial Indgena (GTI) y Territorios Comunitarios de Origen (TCO)

    PARAGUAY: Tres casos emblemticos

    GUATEmALA: PROGRAmA mAyA

    El Programa Maya, interagencial (OACNUDH, UNICEF y PNUD), financiados por la Embajada de Noruega se plantea: Contribuir al mejoramiento de la situacin del Pueblo Maya, y de los pueblos Xinka y Garfuna, para alcanzar el pleno ejercicio de sus derechos ante los sistemas de justicia, de educacin y poltica, apoyando de sta manera a la transformacin hacia un Estado Plural con mayor capacidad de desarrollo sostenible y mejores posibilidades de combatir la pobreza en Guatemala.

    8. En base a presentaciones por Jos Eusebio Guoz, Martha Gonzlez de Paco, Christian Jette, Mara Rosario Saravia Paredes y Jorge Servn.

    REFERENCIAS

  • 54 (Ingls 52)

    El PNUD, es responsable de liderar el Componente de Participacin Poltica que coopera con 23 organizaciones de las cuales el 91% son indgenas y estn en 12 departamentos con mayora indgena. El trabajo de las organizaciones contribuye a alcanzar Una democracia ms representativa y legtima en el nivel local y central mediante una mejor formacin y representacin poltica a travs de lderes y lideresas Mayas mejor preparados para ejercer sus legtimos derechos e intereses9.

    Est fundado en:

    Pueblos indgenas con nivel de registro y documentacin oficial, sustan-cialmente incrementados para garantizar el ejercicio de sus derechos civiles, econmicos sociales y polticos.

    Lderes y lideresas indgenas con una representacin mejorada en el sistema poltico a nivel local y central para permitir a sus pueblos optimizar el ejercicio de sus derechos e intereses especficos.

    Fortalecimiento de la organizacin, instituciones y capacidades de incidencia de las autoridades Mayas ancestrales.

    Un dilogo sostenible entre lderes y lideresas Mayas y el Estado.

    La poblacin indgena pueda mejorar el ejercicio de de sus derechos colectivos e individuales en cumplimiento con el Convenio 169.

    Las lecciones aprendidas de este ejercicio de gobernabilidad han demostrado la necesi-dad de definir conceptos como multiculturalis-mo, interculturalismo y pluriculturalismo y como estn, o no, vinculados a la manera en la que los pueblos indgenas sufren despojo, discrimina-cin, cooptacin, asimilacin, paternalismo, pro-teccionismo, explotacin y opresin. Por otro lado, es evidente que la atencin que se ha dado a los pueblos indgenas en las polticas p-blicas debe ser transversalizado y debe superar lo que hasta ahora han sido buenas intenciones y simples discursos. Finalmente, se muestra que se debe considerar la verdadera dimensin de sus conocimientos y saberes indgenas y como pueden ser usados para ayudar a construir una mejor sociedad.

    Existen lecciones aprendidas en el recono-cimiento de las formas de participacin de los pueblos indgenas en las polticas locales, muni-cipales, departamentales, regionales y nacionales. En Guatemala se puede encontrar autoridades indgenas en funciones a las que fueron desig-nados de acuerdo a las normas y principios de su sistema jurdico ancestral, y por sus propias formas de eleccin de representantes; ocupan cargos sin remuneracin, acordados y decididos por consenso de acuerdo a las cosmovisiones particulares de los pueblos y legitimizadas a travs de la historia; esto explica la necesidad de interrelacionarse con una jerarqua de Estado, con un marco jurdico y con las autoridades para encontrar una alternativa a estas dos lgicas, lo que quiere decir, que las dos concepciones diferentes pero tambin complementarias son necesarias para construir una sociedad basada en la equidad e igualdad.

    9. Impacto que busca el Componente 3: Participacin Poltica, bajo responsabilidad del PNUD, en el marco del Programa Maya.

    REFERENCIAS

  • 55 (Ingls 52-53)

    En Guatemala se ha demostrado que: la po-ltica debe ser gestionada nacionalmente en lugar de localmente; se debe crear un marco poltico, social y econmico con pertinencia cultural, un sistema que respete la diversidad de la partici-pacin ciudadana y con acciones operativas, lneas basales e indicadores concretos en los planes y proyectos de desarrollo; se deben im-plementar mega-programas pertinentes, viables y objetivos basados en los valores y principios de los pueblos, donde la autoridad es equiva-lente al servicio desinteresado a la comunidad.

    Si se quiere alcanzar el bienestar, se debe tener en cuenta la diversidad cultural de cada municipio. Los mtodos propuestos por los pue-blos indgenas estn centrados en su visin del territorio y en la convivencia en los municipios con sus propios pueblos y culturas.

    En este punto se deben mencionar las meto-dologas utilizadas. Por un lado, los diagnsticos elaborados son los que dan vida a un proyecto de desarrollo y deben resultar en un cambio en las miradas tradicionales por ejemplo a corto plazo, con visin reduccionista, poca o nula

    participacin, sesgo, sin validacin, etc. Por su importancia, los diagnsticos no deben ser ver-ticales o sujetos a tiempos limites, sino conver-tirse en herramientas efectivas participativas; por ejemplo basadas en como los pueblos in-dgenas ven los periodos de tiempos y a la vida misma. Entonces, se debe redefinir el papel del facilitador(a) para procurar el mejor diagnsti-co posible; debido a que muchos diagnsticos han sido hechos para cada municipio, muchos de ellos ya han sido sobre-diagnosticados con desconocimiento de los pueblos, as que estos deben ser actualizados, combinados, y basados en la participacin comunitaria de abajo hacia arriba. Un diagnstico con estas caractersticas considera la creatividad de los pueblos; segrega la informacin por sexo, ms que simplemente cuantificar hombres o mujeres, para reflejar ms precisamente las relaciones de poder que existen entre los diversos grupos sociales dentro y fuera de las comunidades indgenas concerniente en las relaciones de gnero, edad, salud, educacin, etc. Tambin debera visibilizarse la importancia de la existencia de los bienes naturales y cultu-rales en cada comunidad y su impacto en la gobernabilidad local.

    NICARAGUA: TERRITORIOS AUTNOmOS, LA RAAN y LA RAAS

    En Nicaragua, como en otros pases, el Estado fragmenta los territorios indgenas que cruzan las fronteras nacionales. La costa Caribe Nica-ragense, con el 13% de la poblacin, ocupa el 47% del territorio nacional. Esta zona ha sido invadida por el pueblo mestizo, quienes por motivos ajenos a los pueblos indgenas, fueron desplazados por el conflicto armado, generando tensiones inter-comunitarias. Los grupos tnicos son: los Miskitos en las regiones autnomas norte y sur y extendidos a lo largo de la Costa Atlntica hondurea; los Sumu-Mayangna en la reserva ecolgica; los Afrodescendientes Gar-funa, en el sur del Caribe y sin idioma propio; los Creole en las regiones autnomas; y los Rama ubicados en el sur de Nicaragua.

    La Regin Autnoma del Caribe se divide en dos subregiones: la RAAN (Regin Autnoma del Atlntico Norte) y la RAAS (Regin Autno-ma del Atlntico Sur). La ley nacional establece gobiernos intermedios en estas subregiones y promueve la participacin de todos los pueblos originarios. Los 45 concejales regionales elegi-dos en 15 circunscripciones no necesariamente coinciden con los municipios establecidos en la Constitucin o con los territorios indgenas es-tablecidos por ley (la Ley 445 del Rgimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indgenas y Comunidades Etnicas de las Regiones Autno-mas de la Costa Atlntica de Nicaragua y de los Ros Bocay, Coco, Indio y Maz); y esta es la primera contradiccin en las leyes del pas.

  • 56 (Ingls 53-54)

    Sin embargo la Ley 445 reconoce a los territo-rios indgenas y a los gobiernos territoriales y ahora hay cinco niveles de gobierno en el pas con sus propias representaciones: el Gobierno Comunitario; el Gobierno Territorial; el Gobier-no Municipal; el Gobierno Regional; y el Go-bierno Nacional. El reto para todos los niveles de gobierno es tener una estrecha relacin sin restar autoridad ni invadir competencias entre ellos, y garantizar la participacin genuina de los pueblos indgenas y afrodescendientes en todos los niveles de gobierno. Es decir que no debe haber ninguna estructura de gobierno en ningn nivel sin la presencia y plena represen-tacin de los pueblos indgenas y afrodescen-dientes. Los gobiernos territoriales y comunita-rios ahora estn obligados a tener representantes de cada pueblo.

    Un ejemplo es el pueblo Sumu-Mayangna que tiene un gobierno nacional compuesto por nueve territorios y 60 comunidades (15,516 habi-tantes con 7.69% del territorio nacional) donde las cuestiones democrticas y econmicas re-feridas a todos los sectores de la poblacin son tratadas, fortaleciendo la cohesin social y per-mitindoles implementar planes de desarrollo territorial, comunitario y de bienestar humano.

    La regin Sumu-Mayangna tiene su propia poblacin, estatuto, lengua, y trabajo comunita-rio; el pueblo elige a las autoridades comunales quienes eligen a las autoridades territoriales; las cuales a su vez eligen al gobierno de la nacin. Actualmente la discusin se centra en los me-canismos bajo los que los gobiernos territoriales pueden administrar sus recursos territoriales; la nacin Sumu-Mayangna propone obtener recursos a travs del presupuesto nacional y destinarlos en proyectos de desarrollo, educa-cin, salud, alimentacin y otros.

    BOLIVIA: EL AyLLU

    En Bolivia hay territorios vigentes y formas de ejercicio de autonoma que provienen de las culturas ancestrales. En las tierras altas, los ayllus son territorios unidos e interdependientes y ba-sados en el manejo integral del territorio y en la organizacin legislativa, educativa y de salud, etc. Con el Ayllu como ejemplo, se realiza el diagns-tico local, se toman previsiones y se establecen prioridades a partir de tomar como base los indicadores naturales, csmicos, tcnicos y po-lticos disponibles. La funcin de la autoridad indgena y de sus organizaciones es asegurar la produccin de alimento y desde ah sistematizar la prctica poltica del Ayllu.

    Los mecanismos de gobernanza indgena in-cluyen distintos niveles de planificacin territorial comunitaria expresados en foros departamen-tales y cabildos; la sociedad ancestral tambin tiene formas de organizacin poltica incluyendo la gestin poltica del territorio. Es por eso, que el proyecto poltico indgena, pretende visuali-zar el modelo del Ayllu tomando en cuenta las dificultades para la participacin, dada la per-sistencia del colonialismo interno y externo, el oportunismo y los intereses partidarios.

  • 57 (Ingls 54-55)

    Gestin Territorial Indgena (GTI) y Territorios Comunitarios de Origen (TCO)

    Numerosos pueblos indgenas minoritarios asentados en las tierras bajas han obtenido el reconocimiento de sus TCOs (Territorios Comu-nitarios de Origen) muchos de los que ocupan dos o ms municipios y dos o ms provincias, y a veces se encuentran en ms de un departa-mento. Durante 28 aos los pueblos de las tierras bajas han buscado formas para convertirse en autnomos y han constituido un movimiento indgena activo.

    En las comunidades de Yuracar y Lomero se ha trabajado la GTI (Gestin Territorial Ind-gena). La experiencia de la administracin de la territorialidad indgena en territorios comunita-rios de origen ha resultado en la consolidacin de los territorios indgenas en diferentes niveles de planificacin territorial. Tambin han impul-sado sus propios sistemas de administracin a travs: de la GTI; sistemas normativos integrales, trabajando en los TCOs; y en la elaboracin de reglamentos de trabajo y estatutos para el ma-nejo de los recursos del territorio. En relacin con la equidad de gnero, pese a que la lucha histrica del movimiento siempre ha incluido a la mujer, su participacin no fue reconocida; apenas a partir del 2006 se ha impulsado la participacin de la mujer indgena en las decisiones pblicas y en el gobierno propio.

    En cierto sentido la organizacin territorial propia de gobierno responde a la necesidad de hacer uso sustentable los recursos natura-les renovables, as como de defender un sistema normativo del que surjan los estatutos para el manejo de los recursos del territorio. La go-bernanza local indgena tambin identifica la necesidad de capacitar a tcnicos locales y

    comunitarios de base para la gestin de sus territorios y fortalecer su impacto en las insti-tuciones, pblicas y privadas.

    Para comenzar estos ejercicios de gobernanza indgena, se propone la ejecucin de proyectos demostrativos tomando en cuenta las potencia-lidades de cada regin; en Bolivia la Escuela de Proyectos para los Pueblos Indgenas (ESIPIRO) ha preparado 32 proyectos financiados a travs de los recursos de los hidrocarburos.

    La histrica lucha de los pueblos indgenas por un nuevo pacto constitucional, ha logrado la creacin del modelo de Gestin Territorial Indgena en los TCOs. En 1990, se realiz una Marcha por el Territorio y la Dignidad, debido a que ningn artculo constitucional reflejaba su existencia y la movilizacin result en una nueva Ley de reforma agraria que provoc que fueran establecidos los TCOs.

    Durante la Asamblea Constituyente del 2006 se desarrollaron debates entre las cinco orga-nizaciones indgenas nacionales, de las que ms del 50% de las propuestas indgenas se incorpo-raron en la Nueva Constitucin. En 2010, culmin la elaboracin de los reglamentos y estatutos constitucionales y ahora se est debatiendo sobre la autonoma indgena; sin embargo, su aplica-cin est siendo impedida ya que para que las comunidades adquieran autonoma estas deben contar con ms de 3,000 habitantes.10 Lograr un avance implica permitirles a las comunidades elegir a sus propios alcaldes indgenas; sin em-bargo, esto no garantiza necesariamente una buena gestin de los municipios.

    10. La Ley finalmente aprobada en Julio del 2010 establece que en el territorio deber existir una base poblacional igual o mayor a diez mil (10.000) habitantes en el caso de naciones y pueblos indgenas originarios campesinos de tierras altas, y en el caso de naciones y pueblos indgenas originarios campesinos minoritarios, una base poblacional igual o mayor a mil (1.000) habitantes, segn los datos del ltimo censo oficial.

    REFERENCIAS

  • 58 (Ingls 55-56)

    PARAGUAy: TRES CASOS EmBLEmTICOS

    11. Datos de la Encuesta de Hogares Indgenas, 2008.

    12. II Censo Nacional Indgena de Poblacin y Viviendas 2002. Pueblos Indgenas del Paraguay. Resultados Finales. Direccin General de Estadsticas, Encuestas y Censo. Fernando de la Mora, Paraguay. DGEEC, 2003.

    13. Ver publicacin completa en www.undp.org.py.

    REFERENCIAS

    En Paraguay no hay gobiernos indgenas reco-nocidos en ningn distrito o departamento; sin embargo, existen gobiernos comunales con l-deres y lideresas, polticos y religiosos.

    En Paraguay 1.7% de la poblacin es indgena aproximadamente 108,000 personas de acuer-do a criterios censales en 20 pueblos indgenas.11 Debido a que 91.5% de la poblacin indgena vive en zonas rurales y solo el 8.5% en zonas ur-banas, los problemas que ellos enfrentan son mayormente rurales.

    Justo como en otros pases en la regin, Para-guay cuenta con un marco legal amplio favore-ciendo a sus pueblos indgenas; no obstante, los resultados del ltimo Censo Nacional Ind-gena 2002,12 son desalentadores y muestran un alto grado de exclusin de los servicios bsi-cos. Por ejemplo: slo el 2.5 % de las viviendas tienen acceso a agua corriente, mientras que el promedio nacional es del 40%; 1% tienen bao

    moderno (con pozo ciego); menos del 5% cuenta con recoleccin de basura; y 10% tienen energa elctrica. La misma fuente revela que las y los nios indgenas asisten a la escuela en un pro-medio poco mayor a 2 aos, muy alejado de la media nacional de siete aos.

    Es en este contexto, que la relacin de los pue-blos indgenas y sus autoridades con el PNUD ha sido desarrollada gracias a una combinacin de esfuerzos y voluntades tendientes a contribuir en la reversin de su alto grado de marginacin social, poltica y econmica.

    Las experiencias apuntan la necesidad de establecer lazos de incidencia y gobernabilidad entre los actores, dando especial consideracin a las organizaciones indgenas que han emergido en el pas en los ltimos aos. Pueden ser identi-ficados tres casos emblemticos de los esfuerzos comunitarios en la construccin de la gober-nabilidad indgena:13

    En Bolivia, la experiencia de participacin electoral ha hecho que los pueblos indgenas reflexionen sobre la necesidad de tener sus propios instrumentos polticos, debido a que la cuota de participacin del 50% de candidatos indgenas no ha sido respetada hasta el momen-to, ya que ellos an siguen sin elegir libremente a sus candidatos. En muchos casos ellos partici-pan directamente a travs de sus organizaciones, y en menor medida, a travs de las elecciones. Una de las demandas es que la Constitucin reconozca la participacin de los 36 pueblos originarios del pas en las estructuras del Estado.

    Como se ha mencionado anteriormente esto ha sido impedido tanto por la izquierda como por la derecha a pesar de que sus demandas a la Cons-titucin estn amparadas en el Convenio 169.

    No es fcil para el Estado reconocer la lucha histrica del movimiento indgena; todo logro que han tenido hasta el momento ha sido conse-guido por sus propios sacrificios. Sin embargo, ahora se est desarrollando un debate sobre la legislacin de leyes relacionadas con el movi-miento indgena.

  • 59 (Ingls 56-57)

    REFERENCIAS

    14. Actualmente Federacin por la Autodeterminacin de los Pueblos Indgenas (FAPI).

    15. En 1992, el gobierno cre el rea de reserva de aproximadamente 78,000 hectreas para el Parque Nacional San Rafael, en el que existen diversos propietarios indgenas y no indgenas; por otro lado, en el 2008 el Instituto Paraguayo del Indgena (INDI) emiti una resolucin reconociendo el territorio ancestral Mby Guaran oTekoha Guas como reserva para el Parque Nacional San Rafael..

    16. Gran casa en idioma Guaran.

    REFERENCIAS

    El Caso de los Ayoreo Totobiegosode trata sobre el apoyo brindado a pueblos aislados con quienes el contacto inicial fue hecho a travs de una solicitud al PNUD-Paraguay por la Organizacin Payipie Ichadie Ayoreo Totobiegosode (OPIT) a fines del 2006 para organizar una mesa interinstitucional con el objetivo principal de aunar esfuerzos para proteger y asegurar el Patrimonio Natural y Cultural Ayoreo Totobiegosode (PNCAT) en el departamento del Alto Paraguay. Desde 1993 a la fecha el Estado paraguayo ha garantizado a los pueblos indgenas cerca de 100,000 hectreas de las 550,000 que ellos solicitaron inicialmente. La tarea principal de la mesa interinstitucional era asegurar el resto de la tierra, pero fundamentalmente la zona conocida como rea de la zona ncleo, para salvaguardar los derechos de todos los pueblos indgenas viviendo en aislamiento voluntario, y tratar de contrarrestar la deforestacin y el avance desenfrenado de la ganadera.

    El Caso de la Coordinadora por la Autodeterminacin de los Pueblos Indgenas (CAPI),14 fue resultado de un reclamo legtimo por los pueblos indgenas por sus derechos y, en particular, con el inters de gobernar sus propias comunidades y controlar sus recursos naturales. En el 2008, la dirigencia indgena CAPI se une al PNUD para apoyar la elaboracin de una propuesta de polticas pblicas. Fue en ese ao que Paraguay viva una experiencia histrica cuando el gobierno cambi despus de las elecciones en abril. Para abril del 2009 la propuesta estaba lista y fue entregada a las principales autoridades del pas. Como se indica en el documento, la propuesta fue el resultado de la falta de acciones por remediar la situacin crtica de los pueblos indgenas por parte del Estado, y planeaba hacerlo a travs de la adopcin de las siguientes medidas: respeto a la autodeterminacin; creacin de nuevas instituciones; establecimiento de jurisprudencia indgena especializada y reformas legislativas.

    El caso de una parte del Pueblo Mby Guaran, ubicada al sur del pas entre los departamentos de Itapa y Caazap, hicieron un reclamo por territorio y el ejercicio pleno de sus sistemas de gobierno en sus comunidades, para que ellos pudieran mantener sus propios sistemas de relaciones inter-comunitarias y manejo territorial. El territorio en cuestin es el rea de reserva para el Parque Nacional San Rafael,15 que coincide con el territorio ancestral Mby Guaran conocido como Tekoha Guas16 por los habitantes indgenas. A lo largo de estos ltimos aos, y con la asistencia del PNUD, se han generado discusiones entre la Asociacin de Comunidades Indgenas de Itapa (ACIDI), la organizacin indgena Tek Ym Jee` a Pav y la Secretara del Ambiente (SEAM), con encuentros y desencuentros hasta lograrse un acercamiento con un intercambio de informacin entre las partes sobre las actividades de la SEAM en San Rafael, y la firma de un convenio. El convenio y su anexo,

  • 60 (Ingls 57)

    el Estudio y mapeo comunitario participativo de la ocupacin, uso y conocimiento tradicional del Pueblo Mby Guaran de Itapa y Caazap constituy un hito importante para el pas, puesto que result en la reconciliacin entre una institucin pblica ambiental y los representantes de los pueblos indgenas; este tambin ayud a construir una visin compartida respecto a un territorio que es excepcionalmente rico biolgicamente as como culturalmente.

  • 6Perspectiva de Gnero en Gobiernos Locales

  • 63 (Ingls 61)

    PARTICIPACIN POLTICA DE LAS mUjERES y TRANSVERSALIzACIN DE GNERO

    Perspectiva de Gnero en Gobiernos Locales17

    Participacin Poltica de las Mujeres y Transversalizacin de Gnero Participacin Poltica de las Mujeres Indgenas: PNUD

    Las mujeres indgenas luchan por la partici-pacin equitativa con hombres y mujeres no indgenas. Para la participacin poltica de las mujeres indgenas el enfoque transversal debe ajustar el balance entre ellas y las mujeres no indgenas, y luego el balance entre mujeres y hombres. La perspectiva de gnero de Naciones Unidas debe estar dirigida en los derechos es-pecficos de las mujeres indgenas y la equidad tiene que ser promovida por las propias mujeres. El PNUD debe empezar por mantenerse fiel al principio, contenido en sus documentos y se-guido en la prctica, haciendo una obligacin trabajar con una perspectiva que tome en cuenta el gnero y los intereses de los actores indgenas.

    Esto requiere re conceptualizar los derechos de los pueblos indgenas y de los actores locales mirados desde una perspectiva de gnero en-tendida como dignidad humana, y enfocada en el derecho de las mujeres por la equidad sin impor-tar su situacin. Este enfoque debe contribuir a incentivar a quienes trabajan el tema, apoyen a las mujeres indgenas que viven en poblaciones indgenas e incorporen la perspectiva de gnero en la preparacin de un proyecto.

    17. En base a presentaciones por Paloma Bonfil y Otilia Lux de Coti.

    REFERENCIAS

  • 64 (Ingls 62)

    La accin positiva incluye: proveer infor-macin; impulsar la participacin; desarrollar metodologas participativas; tener una visibili-dad sobre el tema de la participacin dentro y fuera de las fronteras; priorizar el fortalecimiento de la participacin femenina en la toma de de-cisiones; dar seguimiento a los compromisos in-ternacionales asumidos por los Estados; apoyar los liderazgos femeninos existentes; y mediar la relacin entre lderes indgenas en distintos niveles de gobierno. Se deben mejorar las capa-cidades de las organizaciones de base y de las mujeres para permitirles disear proyectos de infraestructura, administracin de recursos, ma-nejo del gasto pblico, rendicin de cuentas, etc.

    El PNUD tiene el mandato de trabajar con la perspectiva de gnero. El enfoque de derechos, gnero, etnia y hacer uso de los grupos inter agnciales y de los grupos locales de gnero; deben asegurar que la visin de las mujeres indgenas sea incluida en la programacin de proyectos del PNUD. Este enfoque sera impul-sado si se garantizara la participacin de las y los actores locales. La transversalizacin deber aplicarse en los contenidos y en todos los pro-cesos involucrados, desde el diseo hasta la evaluacin de las acciones, siempre teniendo presentes los intereses de mujeres y hombres indgenas. Los diagnsticos participativos deben desagregar los resultados, no slo cuantificar hombres y mujeres sino tambin hacer un an-lisis ms detallado por gnero y edad e incluir mbitos como la educacin, salud, y los bienes naturales y culturales.

    La transversalizacin de los enfoques de de-rechos y de gnero tiene que empezar con los actores y actrices y con la re conceptualizacin de los trminos usados. Las experiencias de los pueblos indgenas tambin deben ser sistema-tizadas para dar cuenta de la naturaleza espe-cfica de la participacin de las mujeres en los gobiernos locales: sus actividades, demandas, y necesidades. Esto permitira hacer una determi-nacin del valor de sus experiencias de gober-nanza, y conocer acerca de las oportunidades de

    participacin en los gobiernos indgenas, espe-cialmente para las mujeres y las y los jvenes.

    El sueo del vivir bien y en armona de los pueblos indgenas incluye un deseo por una participacin paritaria y complementaria. De hecho, en algunas culturas indgenas el poder est basado en la dualidad, es decir este es com-partido igualmente por hombres y mujeres; si una mujer o un hombre es elegido como una autoridad, por consiguiente tambin lo es su compaera o compaero, pero esto solo aplica cuando ocupan puestos de poder. La dignidad humana tiene que ser considerada como signi-ficado de equidad. Es evidente que en muchas comunidades la relacin de equilibrio de poder ha sido rota (esta dualidad solo queda en las pa-labras pero no en los hechos, ya que las mujeres no pueden expresar sus opiniones ni decidir); por esto para restablecer la equidad deber ser considerada la dignidad de todos y todas. Por ello, es importante enfatizar en los derechos de las mujeres para terminar con la exclusin.

    Debido a la variedad de los contextos, el enfo-que tiene que ser diferente en cada pas; en todos los casos debern ser claramente entendidos los procesos y saber cmo abordar los problemas. La determinacin del contexto requiere conocer a quienes las autoridades locales indgenas con-sideran lderes y lideresas, y actores y actrices. El gobierno local indgena incluye otros factores de transformacin social y cultural. La emergen-cia de las mujeres como actor social se ha dado en medio de tensiones en la relacin entre las estructuras indgenas y las organizaciones de derechos de las mujeres y, debido a que el de-bate sobre el significado de la participacin poltica de las mujeres indgenas an no ha sido resuelto, ya que no es un asunto fcil.

  • 65 (Ingls 62-63)

    PARTICIPACIN POLTICA DE LAS mUjERES INDGENAS: PNUD

    La participacin poltica de las mujeres indgenas es reconocida como una oportunidad para el PNUD, y la experiencia de trabajo en este rubro incluye la realizacin de un diagnstico compa-rativo de su participacin poltica en seis pases de Latinoamrica: Mxico, Guatemala, Nicaragua, Per, Ecuador y Bolivia. Existe una nueva gene-racin de mujeres indgenas con mayores niveles de escolaridad y que tienen otros escenarios de participacin en sus comunidades. Al mismo tiempo, debido al debate actual sobre el signi-ficado de la participacin poltica de las mujeres indgenas, los vnculos con las organizaciones que impulsan los derechos de las mujeres no han sido fciles.

    Se exploraron las posibilidades de interven-cin del PNUD en estos pases y se hizo evidente la relacin entre el PNUD y las organizaciones de la sociedad civil interesados en el fortaleci-miento del liderazgo de las mujeres indgenas basado en su conocimiento de los procesos de participacin poltica.

    Uno de los hallazgos fue que mientras todos los pases han firmado convenios internacionales en derechos indgenas y de las mujeres, ninguno los ha puesto en prctica o ha alcanzado los compromisos. Existen diferencias regionales y nacionales, as como otras variables estructurales y barreras causadas por: la subordinacin de clase de los pueblos indgenas; obstculos de gnero al interior y al exterior de las poblaciones indgenas; y trabas impuestas por las democra-cias formales cuando los pases fallan en ofrecer alternativas a los pueblos indgenas.

    Este diagnstico fue hecho a travs de cam-paas de informacin, impulso a la participa-cin, desarrollo de metodologas participativas, y destacando la problemtica de participacin dentro y fuera de las fronteras. Se parte de la conviccin de que el PNUD puede tener un pa-pel importante insistiendo en la prioridad del fortalecimiento de la participacin de las muje-res en la toma de decisiones con el propsito de promover los liderazgos femeninos, poner en prctica los compromisos internacionales asu-midos por los Estados, y asistir a las dirigencias indgenas en sus relaciones con los distintos niveles de gobierno.

    La poltica pblica gubernamental y la priori-zacin de sta en los municipios con menor IDH, y la transversalizacin del enfoque de gnero, ha resultado en una mayor participacin de las mujeres indgenas que se agrupan para colocar su esfuerzo y comprometerlo en actividades productivas. Sin embargo, estas son propuestas gubernamentales de arriba hacia abajo en lugar

    de surgir de las bases como lo indica el Convenio 169. La transversalidad es una invitacin para adoptar un enfoque prctico por un pragma-tismo ms tangible, ms que conceptos vagos, y con una posicin clara proveniente de los pue-blos indgenas. La reforma electoral puede incre-mentar la cuota de gnero de los municipios.

  • 7La Conflictividad, el PNUD y la Gobernabilidad de los Pueblos Indgenas

  • 69 (Ingls 67)

    EL PNUD y LOS PUEBLOS INDGENAS

    La Conflictividad, el PNUD y la Gobernabilidad

    de los Pueblos Indgenas18

    El papel del PNUD en las relaciones con los Pueblos Indgenas El trabajo del PNUD en la regin

    - Descentralizacin en el Marco de los Derechos y Autonoma Indgenas- Desplazamiento forzado

    Propuestas, solicitudes y desafos

    Debido a que el Estado tiene muy poca estructura para atender a los pueblos in-dgenas, existen nichos de oportunidad para el PNUD para tener un impacto en la ciuda-dana en pases como Per y Bolivia. En pases donde la estructura del Estado es muy fuerte, como por ejemplo Mxico, los recursos deben ir dirigidos a llenar vacos en esta estructura. Al mismo tiempo, el PNUD puede tener un papel importante para la interlocucin con la socie-dad civil.

    Las Naciones Unidas proveen asistencia tcnica. Los pases de Amrica Latina estn marcando la pauta en materia de derechos in-dgenas. El PNUD ha promovido el dilogo con representantes de las organizaciones indgenas,

    y en el reconocimiento de los territorios indge-nas. Tiene las condiciones para generar dilogos interculturales en los territorios donde las co-munidades pueden definir democrticamente programas y proyectos. Los dilogos intercul-turales, las comunidades y los lderes indgenas deben ser apoyados.

    El lugar ahora ocupado por los pueblos in-dgenas y su empoderamiento poltico en la agenda mundial se debe a la fortaleza del mo-vimiento indgena que ha sido aceptado desde la dcada de 1990. Las luchas por los recursos naturales han sido asumidas por los movimien-tos indgenas y campesinos sin la participacin de gobiernos locales, estatales o nacionales ni de las universidades.

    18. En base a presentaciones por Otilia Lux de Coti, Araceli Burguete Cal y Mayor, Jos Eusebio Guoz, Jesus Virgilio Rivera, Mario Solari, Jorge Servn, Beatriz Fernndez, Fernando Medelln, Leonel Cerruto, Paloma Bonfil, Christian Jette, Marco Stella, Mara Rosario Saravia Paredes y Oscar Torrens.

    REFERENCIAS

  • 70 (Ingls 68)

    Con frecuencia sucede, que las experiencias autnomas de autogobierno comunitario no son pensadas como gobierno local, debido a que la mirada es institucional. Los referentes del estilo de gobierno occidental invisibilizan las experien-cias de los pueblos indgenas quienes tienen sus propias reglas, instituciones, normas, etc. como formas de gobierno. Por este motivo la idea de

    democracia debe ser reconsiderada en trminos de diversidad cultural, ms que con una visin colonizadora. El reconocimiento ha de superar el riesgo de que todo sea homogeneizado impo-niendo nuevas reglas de asimilacin. Por esto, sin que se ignore al autogobierno, el propio con-cepto de gobierno local debe ser repensado y el gobierno indgena debe ser nombrado.

    Cmo el PNUD puede promover actividades con los pueblos indgenas a nivel local a partir de sus cuatro reas de trabajo?

    Se deben comprender perfectamente los temas dado que la situacin es de exclusin, desventaja, y de desequilibrio de poder. Se debe hacer nfasis en la importancia de la consulta, ya que esto no es fcil; tambin es fundamental que se trabaje con las orga-nizaciones indgenas con apoyo de abajo hacia arriba.

    Se deben encontrar formas para comunicarse con los pueblos indgenas; sin em-bargo, esta no es una tarea fcil debido a la fragmentacin y a la ausencia de interlo-cutores que los representen; se debe tener mucho cuidado en el enfoque del trabajo a realizar debido a que el impacto depende en la forma en que se abordan los proyec-tos. El PNUD est comprometido a ayudar a los pueblos indgenas y una de sus direc-trices es encontrar la mejor forma de trabajar con sus comunidades.

    El trabajo desde el PNUD puede servir como puente entre el Foro Permanente para las Cuestiones Indgenas de la ONU y el Programa. El Foro es un grupo inter agencial que trabaja con pueblos indgenas y sus expertos asesoran al Consejo de Derechos Humanos a travs del desarrollo de estudios temticos.

    Las oficinas del PNUD deben emplear personal indgena, ya que su experiencia en estas reas podra ser til. Esto implicara la actualizacin y mejoramiento de la es-tructura organizativa de las Naciones Unidas, que est obsoleta en muchas de estas reas. Como a todas las culturas en el continente, se les deben permitir sus propias estructuras sociales, polticas, y econmicas, por lo que no hay un solo mtodo de hacer poltica y es tiempo de abrir la puerta a la diversidad poltica.

    El objetivo siempre ha sido que las constituciones reconozcan las formas comuni-tarias de gobierno. Para que sea posible la gestin indgena se tiene que abordar y solucionar las muchas limitaciones de intelecto, consciencia, y de identidad.

  • 71 (Ingls 69)

    EL TRABAjO DEL PNUD EN LA REGIN

    Descentralizacin en el marco de los Derechos y Autonoma Indgenas

    La gobernabilidad local tiene sentido cuando es capaz de reconstituir instituciones. La perspec-tiva en la regin ve a la descentralizacin como un regalo desde arriba por lo que es im-portante que el PNUD considere lo que puede ser hecho en cuestiones de gobernabilidad a nivel regional.

    Cmo puede ser construida la descentrali-zacin desde abajo? Dado que las formas de la gobernabilidad indgena son diferentes y presen-tan retos a las estructuras Estatales, la gober-nabilidad indgena pone en cuestin no solo a la descentralizacin que ha ocurrido en algunos pases sino tambin al propio concepto de Esta-do. Comunidades como las mestizas y campe-sinas no tienen la capacidad para demostrar su diversidad en principios de gobernabilidad.

    Muchos ejemplos muestran que la solidari-dad es una caracterstica importante de la orga-nizacin indgena y que los gobiernos indgenas tienen un concepto de justicia significativamente diferente; ellos ven a la gobernabilidad de una forma integral en contraste con una visin sec-torial descentralizada. Los ejercicios de goberna-bilidad indgena desafan a las instituciones exis-tentes; esto tiene una funcin poltica, un sentido poltico de transformacin, y de propuesta.

    La Participacin poltica busca permitir a las voces indgenas tener un impacto detrs de sus propios territorios. Esto no es un asunto interno, sino es ms una cuestin de que las comunida-des indgenas puedan expresar una opinin y que su posicionamiento poltico tenga una in-fluencia en las polticas pblicas. Se deben trans-formar a las sociedades cambiando las leyes y esto tiene que ser hecho sin alterar el entramaje comunitario existente. Para la participacin es

    igualmente imprescindible el dilogo intercultu-ral, es decir, los mecanismos de consulta deben ser apoyados y se deben impulsar los espacios de encuentro donde se puedan alcanzar acuerdos.

    Se han encontrado tambin localidades donde han gobernado y aun gobiernan lderes indge-nas, pero debido a que no necesariamente son reconocidos como representantes indgenas, tienen una capacidad diferente de gobernar.

    Debido a que las autoridades indgenas pue-den tener una ms amplia y mejor visin de cmo alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el PNUD debe trabajar con ellos para evaluar los impactos en su cumplimiento.

    En cuanto a las regulaciones, las recientes leyes transfieren facultades a los gobiernos locales y tienen muchas trampas. Como se ha mencio-nado anteriormente, debido a que transfieren recursos pero no capacidades el resultado es una transferencia de facto de los recursos para ser administrados. Lo mismo sucede con la par-ticipacin: hay alcaldes, regidores y autoridades de gobiernos locales indgenas, pero con una participacin muy limitada. Por otra parte, las normas de conformacin de organizaciones de participacin son muy rgidas y tienden a pro-ducir el efecto contrario.

    El PNUD ha abierto oficinas al interior de algunos pases para emprender un proceso de descentralizacin que ha mostrado buenos re-sultados en procesos de capacitacin; se ha mejorado el manejo de los recursos y, donde ha sido necesario, se han reestructurado las orga-nizaciones. Tambin se ha trabajado en temas de empoderamiento.

  • 72 (Ingls 69-70)

    Sin embargo, la regionalizacin no ha sido suficiente y la transferencia de facultades no da resultados por s misma en un pas centralizado con regiones dbiles. Las regiones que son muy diferentes deben seguir las mismas normas; en la ejecucin de los recursos estas diferencias no son tomadas en cuenta por los inflexibles Mi-nisterios de Economa y Finanzas. Las regiones ahora estn enfrentando a los gobiernos cen-trales y exigiendo mejoras que permitan un debido ejercicio de los recursos.

    Como se ha mencionado en lneas anteriores, el PNUD debe incluir personal indgena que pueda usar su experiencia para tratar los temas concernientes a sus reas. Ellos pueden trabajar con las agencias de las Naciones Unidas en ge-neral y realizar tareas especficas con el PNUD.

    Una alta poblacin indgena no vive en su propio territorio. Algunos ocupan territorios rurales mientras que muchos otros viven cerca de las ciudades donde estn en riesgo de perder su identidad y su reconocimiento como sujeto colectivo; tambin enfrentan los peligros de la inseguridad urbana (crimen, prostitucin, inse-guridad alimentaria, violencia, etc.). Por el mo-mento el PNUD no est tomando acciones en este asunto, mientras el Estado est desarro-llando mecanismos asistencialistas sin permitir que otros trabajen en esto.

    Para permitir la representatividad, la persona elegida debe ser el representante legtimo del pueblo. Debido a que no hay criterios nicos para definir la representatividad, el PNUD debe ayudar a preparar una definicin. Tambin se debe considerar el complejo tema de la fragmen-tacin de los movimientos indgenas.

    Lo que se propone es que el trabajo sea he-cho en los diferentes niveles de gobierno esta-bleciendo redes horizontales y verticales para apoyar el desarrollo econmico; tambin hacen falta instrumentos para facilitar a los actores la vinculacin en la promocin de iniciativas que tienen un impacto en los indicadores. El forta-

    lecimiento puede estar hecho por redes que mejoren la planificacin para el manejo de la cuestin indgena.

    Los temas de desarrollo local deben ser ma-nejados con todos los niveles, dado que, la au-tonoma local no puede enfrentar por s misma los sistemas estructurales. Por ejemplo, reas como salud, educacin, y derechos laborales, no dependen nicamente de las autoridades y capacidades locales. Se sugiere que el trabajo del PNUD sobre pueblos indgenas sea hecho de forma transversal en diferentes reas.

    La agenda debe incluir el tema de la gober-nabilidad democrtica y pueblos indgenas, es-pecficamente en relacin a la problemtica am-biental que solo ha sido tratada desde el punto de vista de la conservacin del territorio y la vulnerabilidad de sus habitantes.

    Asimismo deben ser fortalecidas las capaci-dades de las organizaciones indgenas locales y nacionales, y facilitar informacin sobre casos exitosos de dilogo entre pueblos indgenas y los gobiernos mientras, al mismo tiempo, se prepara un mapeo sobre la cualidad de la administracin local indgena.

    Mientras el PNUD puede hacer posible los espacios de encuentro intercultural en diferen-tes territorios, las comunidades son capaces de definir programas y proyectos democrtica-mente. Es importante que sea dado apoyo a las comunidades y lderes indgenas para permitir dilogos interculturales. El PNUD ha hecho un compromiso con los pueblos indgenas y ha fijado directrices para interactuar con ellos.

  • 73 (Ingls 70-71)

    Existen elementos estructurales en el oriente boliviano y en el Chaco paraguayo que no tocan las constituciones, las elecciones, el PNUD, etc. y hay dos espacios claros de trabajo: (i) con las organizaciones indgenas y (ii) con las institucio-nes del Estado. Adems, el PNUD tiene el manda-to de trabajar con una perspectiva de gnero.

    Con respecto al conflicto en Bolivia, el traba-jo del PNUD jug un papel importante durante las negociaciones para ayudar a terminar con el conflicto y ayud a buscar un acuerdo tratando de encontrar la articulacin de los diferentes niveles de gobierno. Asimismo, apoy a las co-misiones de la asamblea legislativa y a organiza-ciones indgenas que participaron en el debate, tambin trabaj en la promocin de sistemas de informacin. Esta tarea estuvo acompaada por intentos por generar indicadores de desarro-llo, culturalmente relevantes y lo ms amplios y transparentes posible.

    Especficamente el programa RED (Desarrollo Econmico Rural) est en la etapa de formulacin y dirigentes indgenas y comunidades ya estn

    siendo capacitados y, a peticin de los dirigentes indgenas, se est planeando llevar a cabo talleres en las comunidades para promoverlo.

    En el Per la protesta social movilizada por la disputa relacionada a los derechos territoriales ha sido criminalizada, incluso en las reformas hechas a los cdigos penales; y an contina el conflicto. La accin por parte de la oficina de la Defensora del Pueblo Peruano, el PNUD y la ayuda humanitaria de la Iglesia Catlica con-sisti en realizar comunicados buscando una respuesta del gobierno y en la organizacin de talleres y foros para el dilogo.

    En Paraguay, cuando una parte del pueblo Guaran fue aislada, el PNUD impuls el dilogo con representantes de las organizaciones ind-genas y, como resultado, los territorios indgenas fueron reconocidos y se firm un acuerdo entre la Secretara de Ambiente y las organizaciones indgenas.

    Desplazamiento forzado

    Hoy, a ms de 15 aos de los eventos en Chiapas, el tema de los desplazamientos internos per-manece sin solucin y las victimas desplazadas son marginalizadas entre los zapatistas y el Es-tado mexicano. El programa de desplazados tiene como un primer componente y objetivo principal jurisdiccionar el tema de los despla-zados internos, ya que no existe nada en la ley mexicana que le de acceso a la justicia a la pobla-cin desplazada. Se busca que el asunto de las personas desplazadas internamente se ponga en la agenda legislativa, por lo menos a nivel estatal, y el Estado resarza el dao territorial sufrido.

    Un segundo componente del programa es buscar construir puentes de entendimiento y dilogo para conseguir la paz entre las partes, esto entre las juntas de buen gobierno (instancias civiles del movimiento zapatista). Mientras tanto, el Estado no ha llegado a las comunidades des-plazadas que, sin ser zapatistas, no tienen acceso a los servicios del gobierno. El programa trabaja-r en los municipios de Salto de Agua, Yajaln, Tila y Tumbal donde est localizada la pobla-cin desplazada por las guardias blancas y los grupos paramilitares, y tambin en la cabecera municipal de Ocosingo donde se asienta la po-blacin que fue desplazada por los zapatistas.

  • 74 (Ingls 71-72)

    Es considerado un logro que el desplaza-miento forzado haya sido colocado en la agenda del PNUD, ya que por muchos aos este y otros problemas en relacin a este conflicto han sido ignorados. En Chiapas es evidente que, mientras no se le d solucin al conflicto armado en el estado, ser imposible legislar y no podr ser presentada una propuesta legtima. Pese a la negativa del gobierno de reconocer el conflicto armado en el estado que sigue sin resolver, los zapatistas an estn ah y el conflicto contina.

    Para las sub-oficinas en Chiapas y Yucatn ha sido un reto atender un tema tan importante que no haba sido tomado en cuenta anteriormente. Entre sus retos est la coordinacin inter agencial; ninguna agencia est a cargo y cada una opera de acuerdo a su propio mandato: ONUDD atien-de los aspectos legales; UNESCO cultura y edu-cacin; UNICEF nios; y PNUD las cuestiones relacionadas al desarrollo. Debido a que el pro-grama de atencin a las personas desplazadas est encabezado por la agencia de las Naciones Unidas contra las Drogas y Delitos, ha generado controversia en la forma en la que la ONU define el conflicto.

    PROPUESTAS, SOLICITUDES y DESAFOS: Qu MS PuEDE SER hECho?

    Permitir un espacio para el dilogo entre indgenas y actores sociales y las instituciones.

    Fortalecer las operaciones y capacidades de las organizaciones e instituciones indgenas y las formas en las que estas expresan sus propuestas para que puedan ser presentadas con mayor claridad en las mesas de dilogo.

    Informar a los indgenas sobre sus derechos, construir capacidades sociales en los actores indgenas y facilitar la difusin de informacin.

    Facilitar alianzas con las organizaciones indgenas, tener puntos estratgicos, y proveer la participacin efectiva con los recursos asignados.

    Fortalecer las redes sociales indgenas y trabajar con autoridades en las comu-nidades y en las localidades.

    Enfatizar el tipo de contexto de cada pas en el diseo de estrategias nacionales.

    Hacer un mapeo de actores y definir su relacin para dar un mejor apoyo.

    Promover la preparacin de un protocolo para el consentimiento previo libre e informado, ajustado a cada pas, con un proceso de dilogo entre todas las partes relacionadas.

    Estar pendiente de los informes de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos para que los Gobiernos estn al tanto de los estudios sobre Amrica Latina que son preparaos de acuerdo a los estndares de la Corte Interameri-cana de Derechos Humanos.

  • 75 (Ingls 72-73)

    Incentivar la preparacin de un proyecto para apoyar a las mujeres y pueblos indgenas donde se trabaje con personas dedicadas a la promocin del tema de gnero.

    Procurar que todas las actividades internas incluyan la opinin de los pueblos indgenas.

    Dar apoyo prioritario en el desarrollo de capacidades a hombres, mujeres y jvenes, entendindose como: en consulta pblica informada; proveer opor-tunidades de participacin; controlando y monitoreando los recursos pblicos; participacin electoral; y otros. Considerando dos lneas: (i) su propia cos-movisin y (ii) la lgica del Estado.

    Fortalecer los usos y costumbres existentes y recuperar aquellos que han sido perdidos mejorando los sistemas legales de cada comunidad, por ejemplo en los casos de VIF.

    Valorar, reconocer, y articular las formas de organizacin tradicionales para ayudar a las comunidades a definir de la forma ms amplia posible sus propias agendas y su participacin poltica en el Estado.

    Involucrar y ayudar a construir capacidades de las instituciones estatales indgenas y no indgenas para permitirles el consentimiento previo, libe e informado en los grandes proyectos pblicos y privados y en inversiones.

    Establecer mecanismos para asegurar que los recursos pblicos sean destinados a la participacin poltica de las organizaciones indgenas.

    El modelo de desarrollo de estas regiones debe ser decidido por su poblacin indgena y ser adoptado por el gobierno. Adems se deben adoptar experiencias y buenas prcticas de otros pases.

    Apoyar la construccin de una agenda indgena en la poltica pblica. Hoy los lderes indgenas estn buscando un lugar en los diferentes niveles de gobierno local, ya que aun no estn suficientemente representados.

    Fortalecer las capacidades de la poblacin indgena para permitirles clarificar y sistematizar su mensaje para el gobierno: se deben clarificar en trminos occidentales e indgenas conceptos de consulta, territorio, y tierra para que tengan un mismo peso sin que uno sea favorecido sobre otro.

    Mejorar el ndice de Desarrollo Humano asegurando la integracin de los pueblos indgenas al nivel de desarrollo occidental.

    Se debe incluir en la agenda el tema de la gobernabilidad democrtica y pueblos indgenas; en Colombia los temas ambientales slo se han tratado desde el punto de vista de la conservacin del territorio y la vulnerabilidad de sus habitantes.

  • 76 (Ingls 73-74)

    Oficinas de Pas PNUD

    Transversalizar reas de trabajo en temas relacionados a los pueblos indgenas.

    Asegurar que estas acciones sean integradas en territorios donde ya se estn trabajando.

    Facilitar procesos, actuar como puentes, y asegurar la existencia de oportu-nidades para el dilogo entre los gobiernos y las organizaciones indgenas.

    Adems de pedir informacin de las Oficinas de Pas del PNUD, asegurarse tambin que sea recibida para que haya un flujo de informacin dentro del propio PNUD.

    El PNUD debe ayudar en la implementacin de la propuesta de los observatorios, la clave para su xito sera la construccin del sistema desde las realidades locales ms que con lo que se esperara que fuera la implementacin de la Declaracin.

    Contrapartes Nacionales

    Adems de los gobiernos locales, incluir a las organizaciones indgenas, ONGs y autoridades tradicionales.

    A nivel local deben liderar los procesos e implementacin de proyectos.

    RBLAC, Centro Regional, BDP

    Generar iniciativas y abrir espacios de trabajo que difcilmente se pueden establecer a nivel nacional.

    Ayudar a crear una visin regional: aprender sobre las actividades de cada oficina para asegurar sinergias y as avanzar en la eficiencia y efectividad.

  • 8 Hacia la Configuracin de una Agendaen Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas

  • 79 (Ingls 77-78)

    ACCIONES NECESARIAS

    A partir del anlisis presentado anteriormente, realizado en sesiones de discusin plenaria y en mesas de trabajo, se esbozaron propuestas y estrategias para enfrentar las problemticas detectadas. Los resultados cubren un amplio rango de aspectos relacionados a las dinmicas y al trabajo interno del PNUD, as como la mejor forma de incluir a las representaciones indgenas en las estructuras locales de gobierno, y a su compleja y variada relacin con las administraciones polticas nacionales.

    AGENDA EN GOBERNABILIDAD LOCAL y PUEBLOS INDGENAS

    Se tiene que pensar en formas que puedan alcanzar una cohabitacin inclusiva y no discriminatoria que permitan la cohesin social en cabalidad, mientras no desconozcan las vulnerabilidades y apoyen la libertad. Una de las propuestas de accin ms significativas fue la de promover reformas y modificaciones a las legislaciones nacionales para dar reconocimiento efectivo tanto a las estructu-ras indgenas de gobierno como al derecho de los pueblos y representaciones indgenas para

    Hacia la Configuracin de una Agenda en Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas19

    Acciones necesarias Agenda en Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas

    19. En base a presentaciones por Mara Rosario Saravia Paredes, Marco Stella, Jorge Servin, Leonel Cerruto, Diego Iturralde, Guillermo Tapia, Mario Solari, Paloma Bonfil, Fernando Medelln, Otilia Lux de Coti, Blanca Ruth Esponda, Aracely Burguete, Jose Eusebio Guoz y Jesus Virgilio Rivera.

    REFERENCIAS

  • 80 (Ingls 78-79)

    participar en las decisiones nacionales; esto sera parte de un proceso paulatino de descolonizacin de los Estados, sus polticas y prcticas de gobierno. Las acciones que se tomarn en este punto debern incluir:

    Promover una reforma de la Ley de Descentralizacin en Guatemala para permitir a las autoridades indgenas participar en la poltica.

    Establecer el denominado cuarto piso en la estructura poltica-administrativa de gobierno en Mxico que, junto con las instituciones de gobierno a nivel federal, estatal y municipal, reconozca y asigne recursos y espacios de autoridad a las formas comunitarias de gobierno.

    Crear un rgimen normado que reconozca las normas del derecho consuetu-dinario o sistemas normativos (usos y costumbres) en las elecciones para los cargos de autoridades locales en pases y regiones donde an no existan (en Mxico, por ejemplo, es reconocido este sistema en algunas entidades federativas y en otras, no).

    Impulsar a la representacin indgena territorial a nivel micro regional para asegurar la participacin efectiva y gobierno por todos los pueblos indgenas asentados en espacios determinados para impulsar la reconstitucin de los pueblos indgenas y la restauracin del tejido comunitario; esto tendra el efecto de reinventar una comunidad con sus estructuras propias y reconocidas de autoridad, como un regidor territorial, por ejemplo.

    Promover reformas y prcticas electorales de efectiva discriminacin positiva y cuotas para promover la participacin de las mujeres en el gobierno local y municipal e incluir el dilogo entre las lideresas indgenas y las organizaciones y autoridades de sus pueblos; tambin deben ser fortalecidas las capacidades de las organizaciones de base y de las mujeres mismas para permitirles disear sus propios proyectos de infraestructura, administracin de recursos, manejo del gasto pblico, rendicin de cuentas, etc.

    Desarrollar metodologas y marcos conceptuales para permitirle a las comuni-dades indgenas definir los lmites y estructuras de gobierno a nivel micro local configuradas a partir de la auto adscripcin y reconocidas como autoridades capaces de tomar decisiones vinculantes; tambin deben ser identificados los actores polticos indgenas cuya representatividad asegure que los dilogos e intervenciones por los gobiernos y del PNUD, no sean disruptivos del tejido social comunitario, ni generen mayor divisiones en las sociedades indgenas.

    Promover el reconocimiento efectivo de: los procesos de eleccin de las auto-ridades indgenas; sus formas y valores de gobierno como el ejercicio del cargo sin remuneracin y la prestacin del servicio comunitario; y sus mecanismos propios y culturalmente establecidos y protegidos a nivel internacional para la toma de decisiones y resolucin de conflictos como formas legtimas de identidad social de los grupos indgenas para que puedan mantener, en su caso, una relacin horizontal con los gobiernos municipales o instituciones regionales.

  • 81 (Ingls 79-80)

    Desarrollar una relacin viable y mecanismos de coordinacin entre las distintas entidades de gobierno a nivel local y los gobiernos indgenas en un marco de inclusin e igualdad para el ejercicio de sus funciones y la adminis-tracin de los recursos que; asegurar la participacin y representacin de todos los pueblos indgenas en el fortalecimiento de las instituciones del gobierno indgena, desde la asignacin de recursos suficientes para el cumpli-miento de sus funciones y para promover el nombramiento de autoridades indgenas en regiones indgenas.

    Registrar y estudiar las relaciones entre los gobiernos locales indgenas y los sistemas nacionales para reconocer prcticas exitosas que pueden ser adap-tadas a otros escenarios; un ejemplo es la gobernabilidad externa en Colombia que tiene mecanismos para coordinar la relacin entre el Estado y las comuni-dades indgenas. Esto es posible a travs de una ley que prev el estableci-miento de mecanismos de coordinacin nacional y de participacin electoral como el parlamento y los representantes indgenas, as como la creacin de partidos polticos indgenas.

    Apoyar y difundir informacin sobre medidas que han permitido a los pueblos indgenas establecer sus propias instituciones o mecanismos de gobernabilidad hacia adentro donde los elementos culturales que los identifican son integrados y expresados, as como sus modalidades particulares de ejercicio de poder y administracin de recursos y justicia. Esto se combina con una gobernabi-lidad externa que permite el derecho a participar en una democracia formal a ser incluida en las elecciones de gobiernos locales y nacionales, as como el derecho de acceder a los recursos pblicos. En Colombia, por ejemplo, estos mecanismos han permitido la sobrevivencia de las comunidades indgenas an en tiempos del agudo conflicto armado y, hasta cierto punto, les han posibilitado salvaguardar su territorio.

    Impulsar el registro civil y la documentacin oficial entre los pueblos indgenas. Esto es un importante significado de garantizar el ejercicio individual y colectivo de los derechos civiles, econmicos, sociales y polticos, como parte de las medidas para asegurar la gobernabilidad indgena a nivel local.

    Fortalecer las capacidades tcnicas de las estructuras nacionales de administra-cin poltica y de gobierno para reconocer y apoyar a los gobiernos indgenas a nivel local como un mecanismo para garantizar el ejercicio de los derechos de los pueblos indgenas tomando decisiones pertinentes, eficaces y oportunas.

    Impulsar el uso de medidas culturalmente apropiadas y socialmente contextua-lizadas de resolucin de conflictos bajo el supuesto de que las tensiones se deben a las historias e identidades de oposicin de las partes y a las formas estandarizadas de intervencin, que adems de tener muy poco efecto, resultan en una imposicin innecesaria de las sociedades y prioridades indgenas. Se debe tomar nota de la necesidad de permitir a las diferentes comunidades locales y nacionales solucionar los conflictos de acuerdo a sus propias prcticas culturales.

  • 82 (Ingls 80-81)

    Apoyar el fortalecimiento del gobierno local indgena para que las comunidades puedan preparar sus propios proyectos polticos, consoliden los gobiernos territoriales y comunitarios, y mejoren sus relaciones con las administraciones municipales en sus regiones.

    Desarrollar mecanismos para fortalecer las ideas polticas y el discurso sobre la gobernabilidad indgena con un sentido de inclusin, representacin y validacin social para proyectarlos desde los niveles locales a los regionales y nacionales; esto se puede hacer usando diversas experiencias para dar a los pueblos indgenas acceso a las estructuras polticas nacionales, as como incrementar la participacin comunitaria en los asuntos nacionales de los pases de la regin.

    Promover el reconocimiento de los principios ticos y los valores morales que sostienen las funciones del gobierno indgena, as como los mecanismos nacionales y locales de autoridad y participacin en la gobernabilidad; tambin deben ser consideradas las vulnerabilidades especficas de los gobiernos indgenas a nivel local. Sin embargo, esto no obsta que la relacin reafirme los mecanismos incluyentes y no discriminadores que facilitan la coexistencia de los sistemas indgenas y nacionales y se apoye la cohesin social resultante.

    Identificar los principales procesos polticos indgenas y medir sus alcances a partir del conocimiento y experiencia cultural en los que configuran su visin de territorio y pertenencia municipal.

    Desarrollar una visin sobre la gestin municipal a partir de la creacin de un sistema pertinente, poltico, cultural y econmico que respete: la participacin ciudadana, a la sociedad en general y a los pueblos indgenas; la diversidad de las polticas pblicas y las modalidades de intervencin que permitan acciones ms pertinentes y viables con objetivos que hayan sido consensuados, que estn socialmente basados y garanticen la continuidad y sostenibilidad de las acciones de gobierno a travs de la integracin de los valores y principios indgenas, como la construccin del bienestar.

    Impulsar la inclusin de los pueblos indgenas en la definicin de los modelos y acciones de desarrollo nacionales y locales para que estas respondan a las necesidades y prioridades de la poblacin. Esta propuesta puede apoyarse con el registro y difusin de experiencias exitosas en la construccin de agendas polticas indgenas en los pases donde la poblacin indgena ha presentado propuestas que han sido atendidas por los gobiernos. Es decir, se debe impulsar una agenda indgena en las polticas pblicas nacionales.

    Fortalecer las capacidades indgenas de incidencia y liderazgo a nivel local, regional y nacional como estrategia para contrarrestar la exclusin y la falta de representatividad indgena en la toma de decisiones y en el gobierno, e impulsar de manera conjunta e integrada las visiones y conceptos polticos.

  • 83 (Ingls 81)

    Promover la participacin indgena en el gobierno a travs de: desarrollo de metodologas participativas; registro de las experiencias dentro y fuera de las fronteras; impulso a la participacin especfica de las mujeres en la toma de decisiones pblicas; el seguimiento a los compromisos internacionales suscritos por los gobiernos nacionales; promocin de los liderazgos femeninos existentes; y la mediacin entre las dirigencias indgenas y las estructuras nacionales de poder en sus distintos niveles de gobierno.

    Impulsar el dilogo intercultural entre los sistemas de gobierno indgena y el gobierno nacional a travs de mecanismos de consulta, espacios de encuentro y acercamiento entre autoridades indgenas y no indgenas para transformar las estructuras nacionales, discriminadoras, excluyentes y racistas y fortalecer sus estructuras propias y comunitarias de gobierno.

    Evaluar los impactos del gobierno indgena a nivel local en el cumplimiento de los ODM y que con toda seguridad sern fortalecidos a travs de la acep-tacin de las propuestas indgenas para ser alcanzados.

    Sobre cmo resolver las tensiones en las re-giones indgenas, cada nacin debe encontrar sus propias soluciones en lugar de copiar otras, como normalmente sucede. Las causas del con-flicto son distintas en cada cultura y cada una deber decidir sus propias alternativas. Por ejemplo, Cmo se debe resolver el problema de las transnacionales, o el cambio de modelos econmicos y productivos?

    Sera bueno si se pudiera cambiar y conside-rar un nuevo orden internacional, econmico y poltico, porque la relacin entre los pases es injusta y los pueblos indgenas no pueden expor-tar en un mundo de libre mercado. Esto podra ser hecho a travs de reformar las constituciones pero tambin marcarse en los tratados inter-nacionales que superan la legislacin nacional. Se tiene que trabajar con nuevos modelos y visiones en lo global as como en la goberna-bilidad local.

  • ANEXO ANEXO

    Agenda del Seminario

  • 87 (Ingls 85)

    PANELES

    Panel 1: El Contexto. Las Oportunidades y Retos de la Gobernabilidad Local y Pueblos Indgenas en Amrica Latina.

    GUATEMALA, Otilia Lux de CotiFLACMA, Guillermo TapiaESTADO DE CHIAPAS, Blanca Ruth Esponda

    Panel 2: Avances, Desafos y Lecciones. Experiencias en mxico y Centro Amrica Qu se ha hecho? Resultados, Lecciones y Qu ms se puede hacer?

    CHIAPAS, Araceli Burguete Cal y MayorGUATEMALA, Jos Eusebio Guoz NICARAGUA, Jesus Virgilio RiveraBOLIVIA, Christian JettePER, Mario SolariCOLOMBIA, Marco Stella

    ANEXO: Agenda del Seminario

    Paneles Mesas de trabajo

  • 88 (Ingls 86)

    Panel 3: Reflexiones en torno a experiencias y temticas transversales Gestin territorial indgena en los territorios comunitarios de origen.

    BOLIVIA, Mara Rosario Saravia ParedesPARAGUAY, Jorge Servn

    Panel 4: Reflexiones en torno a experiencias y temticas transversales.

    MXICO, Paloma Bonfil SnchezBOLIVIA, Martha Gonzlez de Paco

    Panel 5: Reflexiones en torno a experiencias y temticas transversales.

    CHIAPAS, scar TorrensBOLIVIA, Leonel Cerruto

    Panel 6: El Espacio Sub-Nacional como Plataforma para la Promocin de acciones en Temas de Pueblos Indgenas: Desafos y Oportunidad.

    MXICO, Diego IturraldePNUD-NY, Beatriz FernndezPNUD-Colombia, Fernando Medelln

    mESAS DE TRABAjO

    mesa 1: Aspecto Normativo/jurdico.

    mesa 2: Descentralizacin, gestin pblica y programas gubernamentales.

    mesa 3: Participacin de la poblacin indgena en los procesos electorales y de toma de decisiones.

    mesa 4: Dilogo y construccin de acuerdos.

  • 89 (Ingls 87)

    ACRNImOS

    ACIDI - Asociacin de Comunidades Indgenas de Itapa (Paraguay)

    BDP - Direccin de Polticas de Desarrollo

    CAPI - Coordinadora de la Autonoma de los Pueblos Indgenas (Paraguay)

    ESIPIRO - Escuela de Proyectos para los Pueblos Indgenas (Bolivia)

    EZLN - Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional

    FLACMA - Federacin Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos Locales

    PIB - Producto Interno Bruto

    GTI - Gestin Territorial Indgena

    IDH - ndice de Desarrollo Humano

    VIF - Violencia Intrafamiliar

    OIT - Organizacin Internacional del Trabajo

    INEC - Instituto Nacional de Estadstica y Censos de Nicaragua

    ODM - Objetivos de Desarrollo del Milenio

    OACNUDH - Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

    OPIT - Organizacin Payipie Ichadie Ayoreo Totobiegosode (Paraguay)

    PNCAT - Patrimonio Natural y Cultural Ayoreo Totobiegosode

    RAAN - Regin Autnoma del Atlntico Norte

    RAAS - Regin Autnoma del Atlntico Sur

    RED - Desarrollo Econmico Rural

    DRLAC - Direccin Regional para Amrica Latina y el Caribe

    SEAM - Secretara del Ambiente (Paraguay)

    TCO - Territorios Comunitarios de Origen

    PNUD - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

    UNESCO - Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura

    UNICEF - Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

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