Entrevista a Chicho Ibanez Serrador

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    07-Feb-2016

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por Julio Barroso

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  • perfile

    s

  • Vino al mundo seguramente una noche oscura detruenos y relmpagos dentro del teatro un 4 de julio de1935 en Montevideo, (Uruguay), y por sus cuatrocostados mam el mundo artstico ya que desciende dedos familias de artistas. Durante aos aterroriz al pascon sus Historias para no dormir. Con todos ustedes,Chicho Ibez Serrador

    Desde sus primerosmeses de vida acom-pa a sus padres, Pepita Serrador yNarciso Ibez Menta, en giras teatralespor toda Amrica. Chicho vendra aEspaa a la edad de 12 aos junto a su

    madre tras ser testigo de la amarga separacinde sus padres.Su abuelo paterno,Narciso IbezCotanda, se convirti desde entonces en el tutor,maestro y compaa inseparable del pequeoChicho. Era una especie de filsofo popular, bo-hemio y provocativo que contribuira en el desa-rrollo mental del pequeo Chicho. Por otro lado,lecturas a la luz de la luna de autores comoHerman Melville, Julio Verne, Emilio Salgari ha-ran el resto, conformando una de las personali-dades ms fascinantes de la historia de la tele-visin.

    Pero seguramente fueron los cuentos de Poelos que se colaron en ms de una ocasin entrelos sueos de Chicho. Los empez a leer a los 7aos, descubriendo que con ellos se poda cru-zar una frontera hacia un mundo oscuro y sobre-natural, real para la mente de un nio.Y ello fueclave aos despus: En una ocasin una perso-

    na me pregunt, refirindose a una serie que te-na por base precisamente los relatos de Poe:Encuentra usted algn valor positivo en estoscuentos de miedo que nos ofrece a travs de latelevisin? Cree usted sinceramente que la lite-ratura de terror tiene algnmrito?.Contest ques,que crea que los hombres necesitbamos delterror. Nadie es tan impresionable como los ni-os, que en la oscuridad de la noche se asustande los ruidos y murmullos, de las sombras; has-ta del mismo silencio. No, nadie se asusta msque un nio, por eso creo que los hombres a ve-ces necesitamosdel terror para asustarnos y sen-tirnos nios otra vez.

    Chicho comenzara a estudiar Filosofa y LetrasenSalamanca,pero pronto dej sus estudios pa-ra comenzar el que sera el gran viaje de su vida:Egipto. Parti con solo 40 dlares en el bolsillo,sirviendo de camarero de segunda en un barcoturco.Comencaganarme la vida comoguapa-ra espaoles. Por aquel entonces los pocos queviajaban eran casi todos catalanes.Yome apren-da las guas tursticas de memoria y visitaba porprimera vez los sitios el mismo da que los turis-

    tas. Esta es la columna de Ramss III, y estabasealando a Dios sabe qu.As se ganaba lavida a duras penas cuando Egipto entr en con-flicto con Israel. Chicho decidi entonces sacarpartido de la situacin ofrecindose a La Nacin,uno de los diarios ms importantes de BuenosAires, como reportero a pie de guerra. Fue su pri-mer trabajo como periodista, que vivi ms co-mo una aventura de Salgari que como el peligro-so cometido que era en la realidad. Yo no soymuy valiente, pero en las situaciones desespera-das siempre he tenido la impresin dequeno ibaa sucederme nada.Vi como un obs levantaba aunmetro del suelo aun soldadoegipcio.Meacer-qu, el soldado estaba reventado con todas lastripas fuera, gritando, y entonces, an hoy no scmo hoy no podra, lo ayud. Lo mont en elsilln de la bicicleta y me puse a empujarla has-ta que llegamos a una de las tiendas de laMediaLuna Roja y all lo dej. Aquella accin me valiuna condecoracin que an guardo.

    Despus llegaranTnger, los pases de EuropaOriental y Occidental, frica del Norte, India,Tailandia, Camboya, Birmania Residira una

    Chicho Ibez Serrador

    Julio Barroso

    Necesitamos el terrorpara asustarnos y sentirnosnios otra vez