Caidas en El Anciano

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  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 1

    Publicacin Oficial de la Sociedad Andaluza deGeriatra y Gerontologa

    Volumen 2, Nmero 3Diciembre de 2004

    ISSN 1698-3106

    EDITORIAL

    2 Editorial del Presidente de la S.A.G.G.

    REA MDICA

    3 Las cadas en el anciano desde el punto de vista mdico.

    REA DE ENFERMERA

    10 Enfermera ante las cadas en el anciano.

    REA FISIOTERAPIA

    14 La fisioterapia en la prevencin y tratamiento de la fractu-ra de cadera del anciano.

    INFORMACIN DE UTILIDAD

    19 Bases de la Beca de ayuda a la Investigacin en Geriatra,convocada por el Real e Iltre Colegio de Mdicos de Sevi-lla.

    20 Fe de erratas del Vol 2 N 2.20 XLVII Congreso de la S.E.G.G. y XXVI Congreso de la

    SAGG. Mlaga-2005.

    CADAS EN EL ANCIANO

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano2

    COMITE DE REDACCINPresidente

    Carlos Snchez-Lafuente GmarSecretaria de redaccin

    Inmaculada Garca BalaguerVocales

    Javier Bentez RiveroFrancisca Compn Gonzlez

    Juan Gmez AlbaNicasio Marn lvarez

    Antonio Javier Moreno-Guerin BaosCarlos Navarro MorenoRafael Peafiel Marfil

    Catalina Rodrguez PonceManuel Velzquez Clavijo

    Direccin envio originalesCarlos Snchez-Lafuente Gmar

    C/ Cueva de la Pileta 30; 29018 MlagaDireccin electrnica

    A travs de nuestra pgina web: WWW.sagg.orgCorreo electrnico: Bibliotecario@sagg.org

    EDITORIALNicols Maturana Navarrete

    Presidente de la SAGG

    JUNTA DIRECTIVA DE LA S.A.G.G.Presidente

    Nicols Maturana NaverreteVicepresidente rea Gertrica

    Javier Bentez RiveroVicepresidente rea Gerontolgica

    Inmaculada Garca BalaguerSecretario General

    Jose Antonio Lpez TrigoTesorero

    Luis Gngora YudesVocal rea GeritricaAlfonso Prieto Cuesta

    Vocal rea GerontolgicaLeocricia Jimnez Lpez

    BibliotecarioCarlos Snchez-Lafuente Gmar

    VocalesFrancisca Compn Gonzlez (Almera)

    Juan Carlos Duran Alonso (Cdiz)Beln Ostos Lucena (Crdoba)

    Javier Garca Monlle (Granada)Virginia Gutierrez Rojas (Huelva)

    Jose Manuel Marn Carmona (Mlaga)M Isabel Galv Borrs (Sevilla)

    Depsito legal MA-1019-2004. Imprime GRFICAS CALVENTE. Telf./Fax: 952 60 41 96. Mlaga

    Las cadas son un marcador de fragilidad en los ancianos, constituyen uno de los grandes sndromes geritricos, por sumagnitud derivada de su elevada presentacin (la frecuencia de cadas aumenta con la edad, hasta los 85 aos donde, porotra parte, si se producen, son ms reiteradas y con peores consecuencias) y, en ocasiones, sus tremendas complicacio-nes. Citando como ejemplo, por ser la ms significativa, las fracturas de cadera que, hasta hace unos aos, considerba-mos que en su mayora eran patolgicas, actualmente sabemos que el 88% son debidas a cadas, el 8 % a otro tipo deaccidentes y solo un 3% corresponde a las que denominamos patolgicas.

    Son la primera causa de muerte accidental en mayores de 65 aos y constituyen el 75 % de las muertes accidentalesen mayores de 75 aos.

    Como en todo problema mdico y ms an en el anciano, el xito consistira en evitarlas, y dado que sus factores deriesgo, extrnsecos e intrnsecos, estn claramente definidos, no tiene ningn sentido que vayan en aumento.

    Corresponde a las autoridades municipales y sanitarias poner las bases para planificar esta lucha:

    A nivel social potenciando ciudades menos hostiles, no solo por los tirones, fuente importante de cadas. En un juevesgeritrico, en que tratbamos el tema que nos ocupa, contamos con la colaboracin de Don Evaristo Salas, arquitectotcnico que nos brinda con frecuencia su valiosa y desinteresada colaboracin; comenz su exposicin mostrndonos unaamplia gama de imgenes de trampas urbanas en la va pblica, comercios y portales de varios inmuebles. Charlandodespus de la conferencia le agradeca su colaboracin y le comentaba el trabajo extra que le habra supuesto obteneraquellas imgenes y su respuesta fue: aproximadamente media hora y un radio de cien metros en torno al lugar en que nosencontramos (pleno centro de Almera)

    Cuando un anciano va al mdico y le refiere (no siempre si no ha habido lesin) que se ha cado, tiene un alto porcentajede posibilidades de encontrar como respuesta una cada con suerte. Fin de la anamnesis y de la conversacin sobre lacada. En cambio sabemos que es nuestro deber indagar y profundizar, ya que, al menos, los factores intrnsecos son clararesponsabilidad nuestra (el 80% son secundarias a trastornos del equilibrio y de la marcha y el 5% tendr como resultadouna fractura)

    Agradezco y felicito a los compaeros encargados de este monogrfico por el magnifico tratamiento de los distintosapartados y os invito a todos a seguir proponiendo temas de vuestro inters para elaborar los sucesivos

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    LAS CADAS EN EL ANCIANO DESDE EL PUNTO DE VISTA MDICOMarn Carmona, JM; Lpez Trigo, JA.

    Geriatras. Exmo. Ayuntamiento de Mlaga

    INTRODUCCIN. GENERALIDADES SOBRE LASCADAS

    La Organizacin Mundial de la Salud define la cadacomo la consecuencia de cualquier acontecimiento queprecipita al paciente al suelo en contra de su voluntad.Esta precipitacin suele ser repentina e involuntaria. Pue-de ser referida por el paciente o por un testigo.

    Las cadas forman parte de lo que denominamos Gran-des Sndromes Geritricos o Gigantes de la Geriatra. Comotodos ellos, son muy frecuentes ( aunque a menudo noson considerados como problema ), afectan a los mayo-res ms vulnerables, y tienen importantes repercusionessobre la mortalidad y morbilidad de nuestros pacientesmayores. Como veremos, su etiologa es multifactorial yrequieren un abordaje geritrico, tanto en la evaluacinmultidimensional y multidisciplinar del mayor que cae comoen la adopcin de medidas preventivas y rehabilitadoras.

    Quizs sea el Sndrome Geritrico del que ms se co-noce sobre la existencia de factores de riesgo especficosy , por tanto, donde ms rentable resultarn las diferentesestrategias preventivas.

    EPIDEMIOLOGA

    Las cifras de cadas tienden a minusvalorarse. A me-nudo existe cierta pasividad ante el anciano que cae repe-tidamente, tanto en el entorno familiar como en mbitosprofesionales. As se reportan, fundamentalmente, aque-llas que han provocado lesiones fsicas , quedando sinreferenciar las que no han requerido atencin sanitaria ur-gente.

    Los datos de prevalencia de cadas varan en funcinde la edad del paciente, su fragilidad, y su ubicacin ( en-torno familiar o no ). Se considera que una tercera partede los mayores que viven en la comunidad han cado, almenos, una vez al ao. La mitad de los que caen lo hacende forma reiterada. Si consideramos al subgrupo de losmayores de 80 aos que viven en sus domicilios, el 50 %sufren al menos una cada al ao. En algunos estudios laprevalencia es mayor en mujeres, seguramente ligada asu mayor esperanza de vida. En ambientes institucionales( Residencias, hospitales ) la prevalencia de cadas esmayor. As se considera que el 45 % de los mayores ingre-sados en Residencias han cado al menos una vez, y has-ta un 20 % de los mayores hospitalizados por cualquiercausa caen durante el periodo de hospitalizacin.

    Las cadas no suelen aparecer como causa de muerteen los certificados de defuncin en nuestro medio ( portemor a las implicaciones jurdico-administrativas ) por loque es difcil aportar datos fiables de tasas de mortalidad.

    FACTORES QUE ESTABLECEN MAL PRONSTICOEN EL ANCIANO QUE SUFRE UNA CADA

    Son factores de mal pronstico la edad avanzada, lapermanencia durante tiempo prolongado en el suelo, elsexo femenino, la pluripatologa, la polimedicacin, y eldeterioro cognitivo.

    Junto a la mortalidad directa ( con tendencia a dismi-nuir por la mejora en las condiciones de atencin a laslesiones agudas ), las cadas condicionan una granmorbilidad, de forma que hasta un 47 % de los pacienteshospitalizados a causa de una cada requerirn cuidadossociosanitarios continuados.

    REPERCUSIONES y CONSECUENCIAS DE LASCADAS

    Las consecuencias de las cadas en el mayor puedenser fsicas, psicolgicas, sociofamiliares, econmicas, etc,y en mayor o menor medida, aparecen todas imbricadas.Junto a la mortalidad directa inducida por ellas quizs elaspecto ms relevante sea el de la puesta en marcha deuna cascada de complicaciones que determinarn la inca-pacidad funcional del mayor en muchas ocasiones.

    Repasaremos , someramente, las consecuencias msfrecuentes y de mayor impacto funcional.

    a. Consecuencias fsicas :

    - Fracturas:

    Entre un 5-8 % de las personas mayores resi-dentes en la comunidad que caen van a sufriruna fractura. Las cifras son superiores en el me-dio residencial. Por otro lado, en el 90% de lasfracturas de cadera, antebrazo, hmero, y pelvisdel mayor ( las ms frecuentes ) es posible en-contrar el antecedente de cada, generalmentede bajo impacto traumtico.

    El ndice de fracturabilidad aumenta exponencial-mente con la edad y el sexo femenino, de formaque en mayores de 75 aos el 40% de las muje-res que sufren cadas se fracturan frente al 27%de los hombres.

    La fractura de cadera es de las ms frecuentes,y la que acarrea una mayor morbimortalidad. Laincidencia de la misma en nuestro pas es de 130-200 casos/ 100000 habitantes / ao. Ocasionanmortalidad directa en el 15-20% de los casos, yuna elevada morbilidad. Se estima que los ma-yores ingresados en el hospital por fractura decadera generan unas estancias medias dobles

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    que por cualquier otra causa de ingreso y , lo quees ms relevante, en el 30-45 % de los casosquedarn con una dependencia funcional impor-tante para su desenvolvimiento cotidiano. Laslocalizaciones ms frecuentes son lapertrocantrea (50-60% ), cervical (30-45%), ysubtrocantrea (5-10% ).

    Entre sus factores de riesgo aparecen claramen-te definidos la disminucin de la masa sea aso-ciada a la osteoporosis y, lgicamente, las ca-das de repeticin con traumatismos de bajo im-pacto. El ejercicio fsico ha demostrado ser unfactor protector, mientras que la vida sedentariase asocia en mayor medida a la fractura de ca-dera. Otros muchos factores aducidos en diver-sos estudios ( ingesta de alcohol o caf, taba-quismo, frmacos diversos, alteraciones senso-riales o cognitivas,etc.) ejercen su influencia atravs de aumentar el riesgo de osteoporosis ocadas.

    La fractura de antebrazo se suele producir porcadas con la mano extendida, en flexin dorsal.Representa la sexta causa de fractura de las aten-didas en servicios de urgencias.

    Las fracturas plvicas tienen casi siempre un an-tecedente de cada. Ocasionan una mortalidaddel 5% en el primer mes , ligada a las complica-ciones derivadas de la inmovilizacin.

    - Traumatismos craneoenceflicos:

    Son frecuentes en las cadas de los ancianos,por ineficacia de algunos de los mecanismos de-fensivos frente a las cadas ( extensin de losbrazos, por ejemplo ). Por otro lado, la posibili-dad de que ocasionen lesiones graves es muchomayor que en jvenes. Pueden ocasionar desdeconmociones cerebrales a lesiones ocupantes deespacio que requieren intervencin quirrgica (hematoma epidural, subdural agudo o crnico ).Comentario especial merece el hematomasubdural subagudo o crnico, que puede apare-cer ante traumatismos mnimos, y cursar consintomatologa poco especfica ( Sd. confusional,deterioro cognitivo, somnolencia, etc.) y fluctuan-te. El tiempo transcurrido entre la cada y la apa-ricin de la sintomatologa ( 15-30 o ms das )dificulta el diagnstico. Son los ms frecuentesen los pacientes mayores.

    - Lesiones de partes blandas:

    Las lesiones de partes blandas ( contusiones, he-ridas, desgarros musculares, etc.) aparecenaproximadamente en la mitad de las cadas. Alno requerir, generalmente, atencin sanitaria ur-gente suelen pasar desapercibidas, minimizn-dose el impacto funcional que pueden tener alrestringir la movilidad del mayor. Las contusio-nes costales, an sin fractura, son muy doloro-

    sas, modifican la mecnica ventilatoria y pue-den condicionar complicaciones infecciosas res-piratorias graves.

    - Permanencia prolongada en el suelo:

    Aproximadamente el 50% de los mayores quese caen necesitan ayuda para levantarse, y un10% permanecen en el suelo durante largo tiem-po. Los factores de riesgo relacionados con lapermanencia en el suelo son la edad superior a80 aos, la dependencia funcional, disminucinde fuerzas en MMII, trastornos del equilibrio, etc.Lgicamente incidirn en mayores que vivensolos, o con un nivel de supervisin y cuidadossociofamiliares escasos.

    La permanencia en el suelo durante largo tiem-po puede provocar deshidratacin ( ayuno, v-mitos, diarreas, taquipnea, etc ), rabdomiolsis (necrosis muscular, liberacin de mioglobina, ries-go de insuficiencia renal aguda), infecciones (neumona, ITU ). Un comentario especfico me-rece la posible aparicin de hipotermia, ya quees un cuadro de frecuencia superior a lo que pen-samos, y graves complicaciones. Se define poruna temperatura corporal central (rectal) inferiora 35 C. Los mecanismos de control de latermorregulacin estn menoscabados en elmayor. Si unimos factores de riesgo comomalnutricin, disminucin del tejido adiposo, ayu-no, hipoglucemia, etc., la permanencia del ma-yor inmovilizado en el suelo no requiere de tem-peraturas extremas para provocarhipotermia(basta con unos grados por debajo dela temperatura corporal). La clnica cursa con frial-dad, disminucin de fuerza muscular, somnolen-cia, etc. Son frecuentes las complicacionescardiovasculares ( arritmias, fundamentalmente)e infecciosas ( neumonas ).

    - Sndrome de Inmovilidad:

    El inmovilismo es, a menudo, consecuencia di-recta de la cada y sus consecuencias fsicas.En otras ocasiones, como veremos, es provoca-do por las complicaciones psicolgicas, osociofamiliares de las cadas. Solo citaremos , amodo de recordatorio, las ms frecuentes : pr-dida de fuerza y masa muscular, contracturas ar-ticulares, riesgo de lceras por presin, trombo-sis venosa profunda, alteraciones respiratorias,digestivas, etc.

    b. Consecuencias psicolgicas. Sndrome post-cada (Sdme de Kennedy):

    Est bien documentado que prcticamente el25% de los mayores que han sufrido una cadareconocen haber restringido su movilidad y te-ner dificultades para mantener una independen-cia en el desarrollo de las actividades instrumen-tales y ordinarias de la vida diaria. No es posible

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    explicar este fenmeno solo por la aparicin delesiones fsicas. A este cambio de comportamien-to y de actitud del mayor que ha sufrido una ca-da se le denomina sndrome post-cada o sn-drome de Kennedy. Entre sus caractersticasdestacan la restriccin de la movilidad ( alenta-da, en muchas ocasiones, por la familia y profe-sionales sanitarios ) y el miedo a volver a caer.El miedo a caer provoca introversin, prdida derelaciones, cuadros depresivos y , en resumen,declive acelerado del mayor. Son factores de ries-go para desarrollar un sndrome post-cada laedad avanzada, el sexo femenino, las alteracio-nes de movilidad y equilibrio, y el antecedentede cadas con permanencia prolongada en elsuelo. La confianza en las propias posibilidadeses un factor fundamental a recuperar en la reha-bilitacin del mayor que ha cado.

    c. Consecuencias familiares y socioeconmicas

    Las implicaciones que sobre los hbitos de vidade los mayores y sus familias ocasionan las ca-das son fcilmente imaginables. La prdida decapacidad funcional del mayor ha de ser suplidapor los cuidadores familiares, que deben adop-tar un papel para el que , a menudo, no estncapacitados, sensibilizados o dispuestos. La es-casez de recursos sociosanitarios especficospara atender adecuadamente a estos pacientes,y apoyar a sus cuidadores, no ayuda en la solu-cin del problema.

    La familia suele reaccionar ante las cadas desus mayores con ansiedad y desarrollando unaactitud sobreprotectora. Por un lado no se inves-tigan las causas y condicionantes de la cada, ypor otro se menoscaba la confianza del mayorabocndole a la inmovilidad. Es comprensibleque, en este contexto, las cadas de repeticinsean un factor predictor de institucionalizacin.Hasta un 40% de los mayores de 70 aos quecaen sern ingresados en residencias.

    Desde el punto de vista econmico las repercu-siones son muy importantes. Como datos orien-tativos podemos citar que el coste medio de aten-cin hospitalaria aguda a un mayor con fracturade cadera supera ampliamente el milln de pe-setas. Difcilmente cuantificable sera el costo dela dependencia funcional inducida (rehabilitacin,cuidadores, residencias, etc.) pero, en todo caso,de magnitud suficiente como para avalar la adop-cin de programas preventivos generalizados (sies que la mejora en la calidad de vida del pa-ciente no fuera razn suficiente).

    FACTORES DE RIESGO DE CADAS. ETIOLOGA.

    En la gnesis de una cada en un mayor es habitualencontrar diversos factores incriminados en mayor o me-

    nor medida. Por otro lado, no todos los mayores caen porlos mismos motivos, por lo que la investigacin etiolgicaindividualizada es fundamental en la adopcin de medi-das preventivas eficaces.

    De forma operativa podemos clasificar a los factoresde riesgo en intrnsecos y extrnsecos. Los factores intrn-secos hacen referencia a las circunstancias propias delindividuo (envejecimiento, enfermedades concomitantes,tratamientos farmacolgicos) y los extrnsecos al entornodel mayor o la actividad que realizaba en el momento dela cada.

    La suma de factores de riesgo en un mismo individuoaumenta linealmente el riesgo de caer.

    1. Factores intrnsecos :

    a.Cambios producidos por el envejecimiento:

    El envejecimiento condiciona una serie de modi-ficaciones en el organismo que suponen unsustrato abonado para la aparicin de cadas,cuando se suman otros factores.

    Entre las modificaciones por el paso del tiempo,tienen especial relevancia aquellas que afectana los mecanismos de control del equilibrio enesttica y marcha, y a la capacidad de respuestarpida ante el desequilibrio.

    En el mantenimiento del equilibrio intervienen nu-merosas estructuras (vas aferentes, de integra-cin central y eferentes). Las aferencias senso-riales dependen de los sistemas visual,neurosensorial perifrico, y vestbulolaberntico.A nivel visual, junto a la prdida de agudeza,parecen tener mayor importancia la disminucinde la tolerancia al deslumbramiento y la dismi-nucin de la capacidad de adaptacin a la oscu-ridad. La eficacia del sistema neurosensorial pe-rifrico est mermada, y as es frecuente obser-var en el mayor una disminucin de la sensibili-dad tctil, de la sensibilidad propioceptiva (sobretodo en miembros inferiores o situaciones decarga), de la sensibilidad vibratoria, y de la delos mecanorreceptores cervicales. La frecuenteaparicin de angioesclerosis de odo interno, atro-fia de clulas sensoriales, etc., dificultan lasaferencias sensoriales vestibulares perifricas.

    Los mecanismos eferentes correctores de peque-os desequilibrios, a menudo, ven tambin mer-mada su eficacia. La conocida prdida de masamuscular que se produce en el envejecimiento(hasta un 20-40%), y que afecta fundamental-mente a las fibras musculares tipo II o de con-traccin rpida, dificulta la realizacin de movi-mientos rpidos de correccin. Asimismo el tiem-po de reaccin frente a un estmulo se encuen-tran alargado. A nivel osteoarticular frecuente-mente encontramos alteraciones biomecnicasque predisponen a la aparicin de cadas. Existe

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    tendencia a desplazar el centro de gravedadcomo compensacin del aumento de la cifosisdorsal. Las articulaciones de carga ( cadera, ro-dilla, pie ) sufren modificaciones de evidenterepercusin funcional.

    No todas las modificaciones expresadas van aestar presentes en todos los mayores, ni en lamisma intensidad. S es posible identificar ungrupo de ellos, hasta un 15% que presentan loque se denomina marcha senil , fruto de lasmodificaciones reseadas, y fronteriza entre loque consideraramos fisiolgico o patolgico, ycon caractersticas parkinsonianas ( actitud enflexin, bradicinesia, pasos cortos e irregulares,con problemas de inicio y cambio de sentido ).

    b.Procesos patolgicos:

    Son infinidad los procesos patolgicos que, inci-diendo sobre organismos envejecidos, puedencontribuir a causar cadas. Por otro lado, no de-bemos olvidar que las cadas, como el resto delos Sndromes geritricos, son una forma frecuen-te de presentacin atpica de enfermedad en elmayor ( infartos, neumonas, ACVs, etc.).

    A nivel neurolgico numerosos procesos, agu-dos o crnicos, pueden afectar al equilibrio y mar-cha. Entre los ms frecuentemente incriminadosaparecen la enfermedad de Parkinson, acciden-tes vasculocerebrales, cuadros convulsivos, hi-drocefalia a presin normal, etc. Especial men-cin merecen los trastornos cognitivos agudos (Sds. confusionales agudos ) o crnicos estable-cidos ( Demencias ). Las Demencias puedenocasionar cadas por mecanismos diversos, comoson las alteraciones de la percepcinvisuespacial, orientacin, comprensin, desco-nocimiento de las propias limitaciones, actitud devagabundeo, etc.

    Alteraciones psiquitricas frecuentes en el ma-yor, como la depresin, ansiedad, insomnio, etc.aparecen frecuentemente entre las causas de ca-das ( bien por ellas mismas o por los tratamien-tos farmacolgicos con los que se las pretendealiviar.)

    Los problemas cardiovasculares deben ser ex-plorados en todo mayor que ha sufrido una ca-da. La hipotensin ortosttica ( disminucin de20 mmHg de la P. Sistlica y/o de 10mmHg en ladiastlica al pasar de decbito a bipedastacin )aparece entre el 5 y el 25 % de los mayores queviven en la comunidad. Es ms frecuente por lasmaanas. Aparece incriminada en el 3% de lascadas, casi siempre en mayores con predisposi-cin al ortostatismo por padecer enfermedadescon afectacin autonmica ( Diabetes, enf. deParkinson, etc ) o toma de frmacos (hipoten-sores, antidepresivos tricclicos, vasodilatado-res,etc). La cardiopata isqumica, con frecuen-

    cia de presentacin atpica en el mayor, ha deser descartado en caso de cadas. Asimismo loscuadros de arritmias, con o sin prdida de cono-cimiento, precedidas o no de mareos o palpita-ciones (bloqueos de alto grado, enfermedad delseno, bradicardias por drogas como digital obetabloqueantes, etc.).

    La patologa degenerativa articular contribuye ala aparicin de cadas mediante mecanismoscomo el dolor, posturas articulares viciosas, einestabilidad y modificacin de las esttica arti-cular.

    Los trastornos podolgicos son muy frecuentesy una de las patologas ocultas descritas porWilliamson. Las causas de dolor y marcha inse-gura son numerosas (juanetes, metatarsalgias,problemas ungueales,etc), acrecentadas por eluso de calzado inadecuado.

    La patologa gastrointestinal puede contribuir ala aparicin de cadas mediante la bajada de latensin arterial (diarreas, hemorragias, sncopevasovagal postdefecacin, etc.). No es infrecuen-te la aparicin del Sd. Postpandrial. Hasta 1/3 delos mayores presentan una disminucin de laPresin arterial media de 25 mmHg tras la comi-da principal. Pueden aparecer episodiossincopales, fundamentalmente en hipertensosque toman su medicacin hipotensora antes dela comida .

    La incontinencia urinaria (urgencia en el despla-zamiento, dispositivos,etc.) puede predisponer acaer.

    Numerosos trastornos endocrinometablicos apa-recen referidos como factores contribuyentes enlas cadas de los mayores. Entre ellos destacanla deshidratacin, hipoglucemia y trastornostiroideos.

    Procesos infecciosos, como la neumona y lasinfecciones urinarias, a menudo se presentan enel mayor en forma de disminucin de la movili-dad y cadas.

    c.Frmacos:

    Existe una correlacin directa entre el nmerode frmacos que toma un mayor y la predisposi-cin a caer. A partir de cuatro frmacos el riesgose considera alto.

    Junto a los frmacos ya citados (hipotensores,diurticos,antiarrtmicos), son los psicofrmacoslos ms frecuentemente encontrados como res-ponsables. Las benzodiazepinas, fundamental-mente las de vida media larga, son las msincriminadas. Los neurolpticos, principalmentelos clsicos, pueden condicionar cadas por laproduccin de parkinsonismo farmacolgico,efectos anticolinrgicos cardiovasculares, o se-

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    dacin excesiva. Los antidepresivos tricclicospueden tambin presentar efectos secundariosanticolinrgicos. En relacin a lo anterior, la apa-ricin de nuevas molculas antidepresivas(inhibidores de la recaptacin de Serotonina,Venlafexina, etc.), y neurolpticos atpicos(risperidona, olanzapina, quetiapina,etc) han su-puesto un significativo avance en cuanto al nivelde seguridad de uso en pacientes mayores. Dehecho, hoy en da parece poco justificado el usode neurolpticos clsicos o antidepresivostricclicos en mayores.

    Los antinflamatorios no esteroideos (AINEs), am-pliamente utilizados en este segmento de pobla-cin, pueden condicionar cadas por sangradodigestivo, insuficiencia renal, o cuadros confu-sionales.

    Para terminar este apartado, no podemos obviarel papel del alcohol como factor precipitante decadas (implicado en el 2-13% de las cadas).An cuando la capacidad de metabolizacin he-ptica del alcohol se mantiene con la edad, dis-minuye el volumen de distribucin, con lo queante ingestas similares los mayores alcanzanniveles superiores de alcoholemia. Adems laataxia propiciada por la intoxicacin etlica se vepotenciada en casos de deterioro sensorial, opropioceptivo

    2.Factores extrnsecos.

    Hacen referencia a la actividad que desarrollabael mayor en el momento de la cada, y el entornoen el que se desarrollaba la misma.

    La mayora de las cadas acontecen durante lasactividades cotidianas habituales. Slo en un 5%de los casos podemos encontrar actividades pocohabituales (subirse a una silla, hacer deporte,etc.).

    En cuanto al entorno del mayor, son bien conoci-dos los factores que con mayor frecuencia inter-vienen. En la vivienda se citan suelos irregula-res, deslizantes, muy pulidos, alfombras no fijas,iluminacin pobre o deslumbrante, cables u ob-jetos no fijos, escaleras sin pasamanos, escalo-nes altos, cocinas con mobiliario a altura inade-cuada, aseos con suelo resbaladizo, sin aside-ros, sin superficie antideslizante en ducha o ba-era, dormitorios con camas altas y estrechas,etc.

    Al referirnos a los espacios pblicos fcilmenteentenderemos que ,a veces, parecen autnticastrampas para favorecer cadas. La mala conser-vacin de pavimentos y aceras, los obstculosen las mismas, etc., no facilitan especialmentela movilidad peatonal. El transporte pblico noadaptado contribuye ,en numerosas ocasiones,a cadas en mayores (escalerillas excesivamen-te altas, escaso tiempo de subida y bajada , au-sencia de asideros,etc.).

    EVALUACIN DEL ANCIANO QUE SUFRE CADAS

    Ante un mayor que consulta por cadas ser necesariovalorar las consecuencias de las mismas (a corto y largoplazo), e identificar los factores incriminados (intrnsecosy extrnsecos) afn de poder establecer medidas preventi-vas eficaces. An cuando existen factores de riesgo difcil-mente modificables, sabemos que el riesgo de cada au-menta linealmente con la acumulacin de factores, y que laeliminacin de alguno de ellos ser rentable. No debemosde olvidar que el 50% de los mayores que caen lo hacen deforma reiterada. Por tanto, junto a una adecuada atencin alas consecuencias agudas de la cada, la investigacin ycorreccin de factores de riesgo es obligada.

    La evaluacin del mayor que cae debe incluir los si-guientes apartados :

    1.Anamnesis:

    Nos interesa conocer las circunstancias de la cada(nmero, lugar, sintomatologa acompaante, me-canismo de produccin, tiempo de permanencia enel suelo,etc.) y sus repercusiones fsicas, psicolgi-cas, funcionales, etc. En numerosas ocasiones de-beremos apoyarnos en cuidadores o testigos paradocumentar la anamnesis. Es importante conocerlas circunstancias previas del mayor , ya que pue-den orientar la bsqueda etiolgica de factores deriesgo incriminados.

    2.Valoracin geritrica integral:

    Las cadas representan un condicionante de fragili-dad en el mayor. El abordaje de la problemtica delos mayores frgiles exige una aproximacinmultidimensional, en aras a determinar las capaci-dades y dficits de los mismos, y de establecer unplan de tratamiento y seguimiento. Esta valoracinintegral incluye:

    - Valoracin biomdica:

    Junto a la identificacin de posibles consecuen-cia fsicas agudas de la cada, nos interesa in-vestigar factores intrnsecos (efectos del enveje-cimiento, enfermedades, frmacos) que hayanpodido contribuir a la cada. Por tanto es obliga-do evaluar la situacin cardiovascular,neurolgica, musculoesqueltica, sensorial, etc.,as como la historia farmacolgica del paciente,incluyendo posibles automedicaciones(hipnticos, laxantes, antihistamnicos) y consu-mo de alcohol.

    La exploracin fsica se dirigir especialmente alaparato cardiovascular (despistaje de arritmias,hipotensin ortosttica, cardiopata isqumica,etc.), sistema nervioso (ficits focales,parkinsonismos, alteraciones sensitivas,etc.),aparato locomotor (alteraciones articulares, atro-fias musculares, trastornos podolgicos, etc.) yrganos de los sentidos. La valoracin del esta-do nutricional nos orientar sobre la fuerza y masa

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    muscular. La exploracin del equilibrio y la mar-cha la trataremos en un apartado especfico.

    - Valoracin mental:

    Hemos reseado la importancia del deteriorocognitivo y los trastornos afectivos en la gnesisy complicaciones de las cadas. Junto a los da-tos obtenidos en la anamnesis, utilizaremos testso escalas de despistaje. Entre los ms comn-mente utilizados citaremos el Miniexamencognoscitivo de Lobo y la Geriatric DepresinScale de Yesavage (ver mdulo de valoracingeritrica).

    - Valoracin funcional:

    Existen numerosas evidencias de que los pro-blemas de dependencia funcional predisponen ala aparicin de cadas. Como se ha reseado enotros mdulos del curso, y ms extensamenteen el de valoracin geritrica, diferenciamos en-tre actividades instrumentales y bsicas de la vidadiaria. Las primeras son ms complejas, y hacenreferencia a la capacidad del mayor para desen-volverse autnomamente en el entorno en el quevive. La escala de actividades instrumentalesms usada es el ndice de Lawton y Brody, querecoge entre sus tems la capacidad para usar eltransporte, manejar dinero, cocinar, cuidar lacasa,etc. Las actividades bsicas u ordinarias dela vida diaria hacen referencia a la capacidad deautocuidado del mayor y valoran la independen-cia en movilidad, aseo, vestido, evacuacin yalimentacin. Entre las escalas bsicas ms uti-lizadas se encuentran el ndice de Katz, el I. deBarthel y la escala de Cruz Roja. ( Ver mdulode Valoracin Geritrica).

    - Valoracin sociofamiliar:

    Debe incluir datos sobre la vivienda del mayor,cuidador habitual, y otros posibles apoyos socia-les.

    3.Valoracin del equilibrio y la marcha:

    Primordial en la evaluacin del mayor que sufre ca-das de repeticin. Existen numerosas pruebas otests, ms o menos sofisticados. Citaremos algunosde los ms simples. Se pueden realizar en cualquierconsulta de Atencin Primaria, y ayudan tanto adetectar factores de riesgo de cadas como amonitorizar la evolucin y eficacia de las medidaspreventivas establecidas. Lgicamente las pruebasse adaptarn al nivel de movilidad y funcionalidaddel mayor.

    Entre las pruebas que exploran la fuerza muscularen miembros inferiores researemos la de losflexores plantares, extensores de la cadera yabductores. La prueba de los flexores plantares con-siste en colocar al paciente de pie, sobre una solapierna, pidindole que se ponga de puntillas entre 5

    y 10 veces. Se repite con la otra pierna. La fuerzade los extensores de la cadera se explora con elpaciente en decbito prono, pidindole que levanteuna pierna entre 5 y 10 veces. Se repite con la otrapierna. La prueba de los abductores se realiza conel paciente de pies, apoyando suavemente sus ma-nos sobre el respaldo de una silla. Se la pide quelevante lateralmente la pierna, mantenindola du-rante 5 segundos. Si la pelvis bascula hacia el ladoque no apoya indica debilidad muscular importante.

    Entre los tests que informan sobre el mantenimien-to del equilibrio en esttica y marcha citaremos lossiguientes:

    - Test de Romberg : En bipedastacin, con los ojoscerrados durante 30 segundos. Se valoran des-viaciones , rpidas o lentas, hacia los lados.

    - Test de la estacin unipodal : Consiste en man-tener el equilibrio sobre una sola pierna, con laotra flexionada. Se estima un tiempo mnimo depermanencia de 5 segundos. Tiempos inferioresorientan hacia un mayor riesgo de sufrir lesionesdurante la cada.

    - Prueba de alcance funcional: Con los pies fijosen el suelo y el brazo extendido, se mide la dis-tancia hacia delante que el paciente puede al-canzar sin mover los pies. Distancias inferioresa 10 cm son predictoras de cadas.

    - Timed get up and go : Se la pide al paciente quese levante de la silla, camine 3 metros, d lavuelta y se siente de nuevo. Se cronometra eltiempo empleado. Tiempos superiores a 20 se-gundos aconsejan valoraciones ms intensivas.

    - Test de Tinetti de Equilibrio y Marcha: Ha demos-trado su eficacia en la deteccin de mayores enriesgo de caer. Tiene una subescala de equilibrioy otra de marcha. Existe tambin una versinreducida.

    La exploracin de la marcha nos debe permitir co-nocer su velocidad, caractersticas del paso ( longi-tud, frecuencia, simetra, etc.), movimientosacompaantes,etc. Existen patrones de marcha ca-ractersticos de determinados procesos patolgicos( Parkinson, enf. vasculocerebral, mielopatas, etc.).

    4.Exploraciones complementarias:

    No existe un protocolo rutinario cerrado de explora-ciones complementarias a realizar. Las pruebas ven-drn condicionadas por los hallazgos de laanamnesis y la valoracin efectuada. En generalsuele ser til la realizacin de un hemogramacompleto, glucemia, funcin renal, iones, perfiltiroideo, vit. B12, electrocardiograma, etC.

    5.Valoracin del entorno:

    En aras a determinar posibles obstculos ambienta-les y sus posibles correcciones.

  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 9

    5.Plan de Tratamiento y seguimiento:

    La realizacin de una valoracin geritrica exhaus-tiva no es un proceso nicamente diagnstico. Sufin ltimo ser el de establecer un plan de tratamientoy seguimiento a corto y medio plazo, multidisciplinary multidimensional. As deben contemplarse todasaquellas recomendaciones que mejoren los dficitsdetectados en la esfera mdica ( enfermedades agu-das o crnicas, manejo farmacolgico adecuado ),psicolgica ( Sd. poscada ), funcional ( rehabilita-cin en actividades bsicas de la vida diaria, ayu-das tcnicas ) y sociofamiliar ( informacin a fami-liares, telealarma, adaptaciones en el hogar,etc).

    Es importante monitorizar la evolucin del mayorque ha cado, a fn de evaluar la eficacia de lasmedidas adoptadas.

    An cuando, por desgracia, en nuestro medio care-cemos de recursos geritricos especializados, no porello podemos obviar que all donde estn desarro-llados han demostrado su eficacia y eficiencia en lavaloracin y manejo de Sds. Geritricos, y en con-creto del mayor que sufre cadas de repeticin. Laexistencia de diferentes niveles asistenciales ( Uni-dades geritricas de agudos, Media estancia oRehabilitadoras, Hospital de Da,etc) permite ubicaral paciente en el lugar adecuado a sus necesidadesen cada momento. Existen Unidades de Cadas di-rigidas a la valoracin global del mayor que cae , yal establecimiento de medidas preventivas a diver-sos niveles. Entre los criterios de acceso a estasunidades se encuentran las cadas de repeticin, lafragilidad con trastorno de la marcha, los pacientescon Sd. Poscada, etc. Se excluyen a aquellos pa-cientes con Sndrome de inmovilidad crnico, o condeterioros cognitivos severos.

    PREVENCIN

    El objetivo general de las medidas preventivas ser elde minimizar el riesgo de cadas, sin que la movilidad y laindependencia funcional del mayor se vea restringida. Enel caso de que esto no sea posible, se habrn de minimi-zar las consecuencias de las cadas.

    1.Prevencin primaria:

    Medidas tendentes a evitar la aparicin de cadas.Irn dirigidas al conjunto de la poblacin mayor. Seincluyen medidas a dos niveles:

    a. Campaas de educacin para la salud y promo-cin de hbitos saludables. Dirigidas a los mayo-res y a sus familiares y cuidadores. Los equiposcomunitarios de salud y servicios sociales sonlos responsables de poner en marcha programasen este sentido.

    b. Medidas de seguridad en el entorno. Hasta un22% de las cadas ocurren con participacin de-

    terminante de los factores extrnsecos. La elimi-nacin de barreras arquitectnicas en la va p-blica, y la accesibilidad en el transporte son me-didas eficaces de las que no solo se beneficiarnlas personas mayores. Especial importancia tie-ne la realizacin de las modificaciones ambien-tales necesarias en el propio domicilio del ma-yor.

    2.Prevencin secundaria:

    Dirigida al mayor que ha cado en alguna ocasin.Incluir una adecuada valoracin del anciano en arasa identificar los factores de riesgo incriminados, y aestablecer las medidas correctoras multidisciplinaresconsecuentes de forma precoz.

    3.Prevencin terciaria:

    Su objetivo es minimizar las consecuencias funcio-nales de la cada, una vez producida. Entre sus ob-jetivos concretos se incluyen ensear a levantarseal anciano, rehabilitar su estabilidad, reeducar la mar-cha, tratar el Sd. poscada, etc. Las medidasrehabilitadoras especficas sobrepasan el conteni-do de este mdulo. Quizs si sea interesante recor-dar las recomendaciones para que el anciano queha cado en alguna ocasin pudiera levantarse solo,en caso de necesidad. Se debe explicar que intentegirar en el suelo hasta colocarse en decbito prono,apoye las rodillas hasta la posicin de gateo, de for-ma que pueda buscar el apoyo de algn mueble ytrepe hasta levantarse.

    4.Grupos de riesgo:

    An cuando la valoracin e identificacin de facto-res de riesgo ha de ser individualizada, sabemosque las cadas estn causadas por la suma de va-rios factores y , por tanto, es posible identificar gru-pos con especial riesgo de caer. En este sentido po-demos hablar de ancianos de bajo riesgo y de altoriesgo. Entre los primeros se incluyen a los total-mente inmovilizados y a los ms jvenes con buenasalud y movilidad. Entre los de riesgo alto se inclu-yen a los mayores frgiles, los que presentan tras-tornos de equilibrio y marcha (enf. de Parkinson,ACVs, alteraciones sensoriales,etc.), y a los vigoro-sos que viven en entornos ambientales peligrosos.

    BIBLIOGRAFA RECOMENDADA

    1. Evaluacin del Anciano con Cadas de repeticin. Gru-po de trabajo de Cadas de la Sociedad Espaola deGeriatra y Gerontologa. Fundacin Mapfre Medicina.1997.

    2. Evaluacin del Anciano con Cadas de repeticin. Gru-po de Trabajo de cadas de la Sociedad Espaola deGeriatra y Gerontologa. Fundacin Mapfre Medicina.2 Edicin. 2001.

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    3. Guilln Llera,F y cols. Sds y Cuidados en el pacientegeritrico. Masson,1994.

    4. Lzaro del Nogal, M. Coordinadora del Grupo de Tra-bajo de Cadas de la S.E.E.G. Curso de Experto engeriatra. Colegio Oficial de Mdicos de Mlaga. 2001(no publicado).

    5. Manual Merck de Geriatra. 2 Edicin. 2001.

    6. Osteoporosis y Cadas en el anciano. Fahoemo. 1994.

    6. Ribera Casado, JM y cols. Geriatra en Atencin Pri-maria. 2 Edicin.

    ENFERMERA ANTE LAS CADAS EN EL ANCIANOAragn Ramos J; Montilla Rodrguez D; Varo Ruz R.

    Diplomados Universitarios en Enfermera. Residencia asistida de Montequinto.Sevilla

    INTRODUCCIN

    La OMS define la cada como la consecuencia de cual-quier acontecimiento que precipite a la persona al sueloen contra de su voluntad.

    Constituye uno de los sndromes geritricos ms im-portantes por su elevada incidencia y por las repercusio-nes en la calidad de vida del anciano, estimndose que untercio de las personas mayores de 65 aos sufren una ca-da anual y este porcentaje asciende al 50% en los mayo-res de 80 aos.

    Debemos tener en cuenta la multicausalidad de la ca-da para adoptar medidas de prevencin sobre los indivi-duos de riesgo elevado, llegndose a reducir hasta un 40%la incidencia de la misma.

    La mayora de las cadas no producen lesiones o inca-pacidad.

    Cuando se produce una cada en el anciano puedenaparecer consecuencias fsicas (la ms importante fractu-ra de cadera), psicolgicas (sndrome post-cada), y so-ciales (aislamiento y dependencia para las AVD).

    INDICADORES DE ALARMA. RIESGO ELEVADO

    Dentro de la poblacin anciana debemos hacer espe-cial hincapi en aquellos factores de riesgo que van a fa-vorecer la aparicin de la cada, considerados como sig-nos de alarma en la valoracin de enfermera.

    Los principales desencadenantes son:

    Debilidad muscular.

    Dficit de la marcha y equilibrio.

    Deterioro cognitivo (confusin mental).

    Polimedicacin.

    Disminucin de la visin.

    Patologas crnicas (osteoporosis), agudas(hipoglucemia, hipotensin ortosttica...).

    Antecedentes de cadas.

    Derivados del entorno (ambientales) .

    PREVENCIN

    La multicausalidad de las cadas conlleva que la ac-cin preventiva acoja factores ambientales o del entorno yaquellos propios del anciano. La valoracin de enfermeradeber recoger ambos factores para la puesta en marchade las medidas preventivas dirigidas al anciano de riesgo.Entre las que destacamos:

    - Evitar suelos resbaladizos, irregulares o mojados.

    - Buena iluminacin en todas las estancias donde cir-culan los ancianos.

    - Entorno sin obstculos y ordenado (evitar cablessueltos, alfombras,mantener la misma distribu-cin,)

    - Uso de dispositivos de seguridad:

    - Inmovilizadores: como sujeciones de seguridaden ancianos (cinturn abdominal, chaleco de su-jecin y sbanas de fijacin). Dichos mecanis-mos sern usados siempre en situaciones muyconcretas y con el consenso de todo el equipo,para evitar as, el mal uso y/o abuso de las mis-mas (sndrome de inmovilidad, contencin)

    - Barandillas laterales en cama o bajar la cama almximo posible (en los Hospice los colchonesa veces son colocados directamente sobre elsuelo para evitar al riesgo de cadas).

    - Colocar asideros de manos en baos y barandi-llas en escaleras y pasillos.

    - Uso de medidas de apoyo: andadores, bastones,muletas para tener mayor base de sustentacin.

    - Informar sobre prcticas seguras y percepcin delriesgo:

    - Ayudar al anciano a reconocer los peligros comono subir a una silla,.

    - Adecuar el entorno para aquellos que puedenacceder al water durante la noche solos: luz ade-

  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 11

    cuada, bao cercano,.. e incluso el uso de bote-lla o de cua encima de una silla al lado de lacama.

    - Ensear y reforzar la informacin sobre el usodel timbre de llamadas.

    - Si se utilizan sillas de ruedas, hay que dejarlasfrenadas al detenerse.

    - Dejar al alcance de la mano todo lo que el resi-dente pueda necesitar, especialmente elencamado: pauelos, agua, timbre...

    - Durante la realizacin de la higiene, traslado omovilizaciones, no dejar nunca slo al residentecon riesgo.

    - Uso de ropa cmoda, holgada y con el largo ade-cuado. Calzado apropiado con tacn bajo, suelaantideslizante y que recoja el taln.

    - Mantener un buen nivel de forma fsica, medianteejercicio regular como la gimnasia de mantenimien-to y la realizacin de paseos controlados para forta-lecer los msculos. Est demostrado que se redu-cen las cadas entre un 14% y un 27%

    - Cuidados podolgicos.

    - Control del resto de las patologas.

    ACTUACIN FRENTE UNA CADA

    Si tras la aplicacin de las medidas de prevencin seproduce una cada, la actuacin debe ser lo ms rpidaposible y disminuir el tiempo de espera del anciano en elsuelo, para disminuir el riesgo de morbimortalidad. Lasmedidas de actuacin son las siguientes:

    - Valoracin del estado del anciano y posibles lesio-nes.

    - Avisar al mdico o al servicio de urgencia si es pre-ciso.

    - No movilizar o incorporar al anciano si se sospechaque puede presentar una fractura; o en todo casorealizar una movilizacin correcta, utilizando unasbana fuerte a manera de camilla y realizndola almenos entre dos personas, manteniendo las pier-nas del paciente juntas, para tratar de evitar as,ms dao y ms dolor. Es muy aconsejable el colo-car debajo del anciano una tabla de cama, desde laespalda hasta mas all de sus pies, envolviendo aambos con una sbana, impidiendo con esto laflexin de piernas y evitar ms dao como ocasio-nar una ruptura de arteria o vena con los bordes delhueso fracturado, provocando una inmediata prdi-da de sangre o rasgado de tejidos cercanos, convir-tiendo una fractura cerrada en una abierta. Estare-

    mos ante la sospecha de una posible fractura decadera, si la persona no puede caminar, presentaintenso dolor inguinal al mover el miembro inferiorafectado y ste toma una posicin de acortamientoy rotacin externa, deber ser valorada por un m-dico y trasladado a un centro asistencial para verifi-car el diagnstico con una radiografa u otro mtodoque el traumatlogo estime conveniente.

    - Realizar tratamiento de cura y observacin segntipo de lesin producida.

    CONSECUENCIAS DE LAS CADAS

    Cuando se produce una cada van a aparecer unasconsecuencias en el anciano, no slo fsicas sino tambina nivel psicolgico y social.

    A nivel fsico las consecuencias van a ser desde sim-ples lesiones de tejidos blandos como contusiones,hematomas hasta las ms graves como son las fracturas,entre las ms comunes, las de Colles y las fracturas decadera.

    En un estudio realizado en nuestra residencia se mani-fest que un 73% de los ancianos no presentaron lesionesaparentes tras las cadas, un 25% presentaron lesiones detejidos blandos y un 2% present fracturas de cadera yhmero. Tambin se pudo apreciar que un 23% de los an-cianos que se cayeron caminaban solos sin ayuda, un 14%utilizaba andador como dispositivo auxiliar y un 63% su-fran cadas desde la silla de ruedas o cama.

    Respecto a las fracturas hay que tener en cuenta queva a ser un factor de mortalidad importante, al igual queva a ser causa de incapacidad fsica, ya que un alto por-centaje de enfermos que sufren una fractura no van a re-cuperar el nivel funcional que tenan antes. La fractura decadera a su vez puede provocar consecuencias indirectassobre el anciano derivadas de la inmovilidad: aparicin delceras por presin, aumento de riesgo de presentartromboembolismo pulmonar, deshidratacin, alteracin delpatrn miccional etc; consecuencias que podran implicarla calidad de vida del anciano.

    Los planes de cuidados de enfermera especficos yprotocolizados permiten que los ancianos afronten el pro-blema en las mejores condiciones fsicas y psquicas posi-bles.

    A nivel psquico y social. La principal consecuencia anivel psicolgico es el sndrome post-cada. Esto va a pro-vocar una disminucin de la movilidad y prdida de la ca-pacidad para realizar las actividades bsicas de la vidadiaria, primero por el dolor de las contusiones que actacomo elemento limitante de la movilidad y posteriormentepor la ansiedad y miedo a presentar una nueva cada. Tam-bin generan prdida de confianza en s mismo y aisla-miento social.

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano12

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (1800) Ayuda en los autocui-dados.

    (0200) Fomento del ejercicio.(5612) Enseanza: activi-

    dad/ejercicio prescri-to.

    (0226) Terapia de ejercicios:control muscular.

    (0221) Terapia de ejercicios:deambulacin.

    (0222) Terapia de ejercicios:equilibrio.

    (6490) Prevencin de cai-das.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (0206) Movimiento articularactivo.

    (0208) Nivel de movilidad.(0300) Cuidados personales:

    AVD.(2102) Nivel del dolor.(0200) Deambulacin: cami-

    nata.

    TABLA IIDeterioro de la movilidad fsica r/c disminucin de la

    fuerza, presencia de dolor, miedo a una nueva cada m/pdificultad para cambiar de posicin en la cama, cambios en

    la marcha.

    Criterios de resultados: lograr una cadera funcional y estable.

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (6940) Prevencin de ca-das.

    (6580) Sujecin fsica.(6654) Vigilancia: seguridad.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (1911) Control de seguridad:personal.

    (1909) Control de seguridad:prevencin de cadas.

    (1902) Control de riesgo.(1908) Deteccin del riesgo.(1912) Estado de seguridad:

    cadas.(1913) Estado de seguridad:

    lesin fsica.

    TABLA IIIRiesgo de traumatismo r/c falta de educacin para la

    seguridad, dficit fisiolgico o de percepcin.

    Criterios de resultados: no sufrir cadas accidentales nilesiones que puedan evitarse con cuidados de prevencin.

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (6482) Actuacin ambiental:comodidad.

    (1400) Actuacin ante el do-lor.

    (2210) Administracin deanalgsicos.

    (5820) Disminucin de laansiedad.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (1605) Control del dolor.(2100) Nivel de comodidad.(1402) Control de la ansie-

    dad.(1300) Aceptacin: estado

    de salud.

    TABLA IDolor r/c la fractura m/p una comunicacin verbal de

    disconfort

    Criterios de resultados: aliviar el dolor.

    DIAGNSTICOS DE ENFERMERA RELACIONADOSCON LAS CADAS.

    Cuidados enfermeros (Tabla I):

    - Reconocer la presencia de dolor.

    - Manipular con suavidad la extremidad afectada, apo-yndola con almohadas,

    - Administrar analgesia prescrita, colocar al pacienteen posiciones cmodas y funcionales. La alineacincorporal correcta aumenta la comodidad del ancia-no.

    - Ayudar en los cambios frecuentes de posicin quealivian la presin y molestias afines.

    Cuidados enfermeros (Tabla II):

    - Instruir al anciano y ayudarlo en los cambios de po-sicin y actividades de transferencia.

    - Ensear al paciente a practicar ejercicios isomtricosdel cuadriceps y glteos, y de flexin y extensin delas extremidades no afectadas, fortaleciendo as losmsculos necesarios para la marcha.

    - Iniciar la deambulacin con paseos cortos y frecuen-tes, e ir aumentando progresivamente la distanciasegn la tolerancia del paciente a la actividad.

    - Instruir sobre el uso seguro de los dispositivos auxi-liares de la marcha y supervisarlos.

    Cuidados enfermeros (Tabla III):

    - Colocar barandillas en la cama si el paciente estconfuso o desorientado, (siempre que no intente sal-tar por encima). Valorar la indicacin de utilizar sis-temas de seguridad: sbanas de fijacin, cinturonesabdominales etc...

    - Mantener la rodilla en extensin cuando el pacienteest en cama y flexionada a 90 cuando se encuen-tre sentado.

    - Ensear al paciente el uso correcto del andador conapoyo de ambas piernas o sin apoyar la extremidadintervenida segn la fractura.

    - Explicar que la deambulacin exige un calzado quese ajuste al pie, de suela antideslizante y cmodo.

    - Permanecer junto al paciente cuando se levante dela cama y deambule hasta que sea capaz de hacer-lo sin ayuda.

    Cuidados enfermeros (Tabla IV):

    - Valorar la piel del paciente y anotar si existen reasde enrojecimiento.

    - Fomentar el mximo grado de movilidad para evitarperiodos prolongados de presin, enseando ejerci-cios que pueda realizar en la cama o en la silla.

  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 13

    - Realizar cambios posturales de forma peridica (m-nimo cada 2 horas, e incluso menos si la piel delpaciente no tolera ese intervalo de tiempo).

    - Mantener la ropa de la cama seca y sin arrugas.

    - Mantener al paciente limpio y seco, con una adecua-da hidratacin de la piel.

    - Proporcionar colchones especiales, almohadillas, pro-tectores de espuma segn sean necesarios.

    - Colocar proteccin de talones hasta que el pacientemovilice por s slo las extremidades inferiores, re-visando el estado de la piel diariamente.

    - Realizar una valoracin del estado nutricional y eva-luar el aporte de nutrientes oportuno.

    - Aportar ingesta de lquidos suficientes para una co-rrecta hidratacin (2 litros como mnimo si no existecontraindicacin).

    - Identificar al paciente de riesgo.

    Cuidados enfermeros (Tabla V):

    - Evaluar la capacidad del paciente para realizar lasactividades de autocuidado.

    - Consensuar su nivel de participacin a fin de no so-licitar de l mayor participacin de la que es capaz.

    - Crear las condiciones de intimidad y temperatura ade-cuadas para la realizacin de las actividades deautocuidados.

    - Colocar el timbre de llamada en un lugar accesible.

    - Proporcionar los tiles para la alimentacin, aseopersonal y la ayuda necesaria para lavarse y vestir-se.

    - Facilitar botella de miccin.

    Cuidados enfermeros (Tabla VI):

    - Proporcionar al paciente oportunidades para que ex-prese sus dudas y temores.

    - Explicar el proceso de recuperacin post-operatoriay las posibilidades de alcanzar nuevamente el nivelde autonoma para realizar las AVD, previo a la frac-tura.

    - Reforzar las conductas del paciente que demues-tren voluntad de superar la situacin y vencer elmiedo, para que progresivamente aumente la con-fianza en sus capacidades.

    CONCLUSIONES

    La prevencin de las cadas debe ser una prioridad enla atencin del paciente anciano, por sus graves conse-cuencias que merman su calidad de vida hacindolo ms

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (0840) Cambios de posicin.(3500) Control de presiones.(3584) Cuidados de la piel:

    tratamiento tpico.(0940) Cuidados de traccin/

    inmovilizacin.(3540) Prevencin de la

    UPP.(3590) Vigilancia de la piel.(1100) Control de la nutri-

    cin.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (1902) Control de riesgo.(1101) Integridad tisular: piel

    y membranas muco-sas.

    (1908) Deteccin del riesgo.

    TABLA IVRiesgo de deterioro de la integridad cutnea r/c la inmovi-

    lidad fsica.

    Criterios de resultados: el paciente mantendr su integridadcutnea.

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (1801) Ayuda en los autocui-dados: bao/higiene.

    (1804) Ayuda en los autocui-dados: aseo.

    (1802) Ayuda en los autocui-dados: vestido/arre-glo personal.

    (0450) Actuacin ante el es-treimiento.

    (0590) Actuacin ante laevacuacin de la ve-jiga.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (0300) Cuidados personalesAVD.

    (0301) Cuidados personalesAVD: bao.

    (0305) Cuidados personalesAVD: higiene.

    (0310) Cuidados personalesAVD: uso del inodoro.

    (0304) Cuidados personalesAVD: peinado.

    (0302) Cuidados personalesAVD: vestir.

    TABLA VDficit de autocuidado: aseo-higiene, bao, vestido y usodel water r/c con la inmovilidad m/p incapacidad para

    realizar estas actividades.

    Criterios de resultados: el paciente realizar el mayor nmerode tareas de autocuidado de una forma independiente, el

    mayor tiempo posible.

    La NIC establece como inter-venciones para este diagns-tico las siguientes:

    (5240) Asesoramiento.(6480) Control del medio

    ambiente.(5380) Potenciacin de la se-

    guridad.

    La NOC establece como resul-tados para este diagnstico lassiguientes:

    (1404) Control del miedo

    TABLA VITemor r/c miedo a una nueva cada m/p inseguridad en la

    deambulacin.

    Criterios de resultados: el paciente demostrar seguridad en ladeambulacin.

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano14

    LA FISIOTERAPIA EN LA PREVENCIN Y TRATAMIENTODE LA FRACTURA DE CADERA DEL ANCIANO

    Ildefonso J. Collado Barranco IJ*, Navarro Moreno C**, Rivera Gorjn J.**** Fisioteraputa, ** Mdico, *** DUE. Residencia de mayores. Junta de Andaluca. Algeciras (Cdiz)

    FISIOTERAPIA EN LA PREVENCIN

    El abordaje preventivo de la cada en el anciano debeconstituir un elemento fundamental con el objetivo de dis-minuir la elevada frecuencia de fractura de cadera, ascomo sus complicaciones. Tambin es obligado indicar queen personas ancianas la relacin entre traumatismo y frac-tura habitual no est totalmente clara. En las personas deedad avanzada se pueden mezclar diversos factores, comoosteoporosis, anomalas dietticas, consumo de alcohol ytabaco, agentes farmacolgicos, alteraciones neurolgicaso vasculares cerebrales y dficit sensitivos o motores. Dehecho la suma de todos estos factores es la responsablede la importante incidencia de fracturas en este grupo deedad.

    El primer paso en la prevencin es identificar a los an-cianos con riesgo de sufrir cadas. Estos ancianos sernaquellos que presentan los siguientes factores de riesgo:

    - Cadas previas, sin consecuencias fsicas, puedenprovocar la aparicin del sndrome de postcaida. Elmiedo trae consigo una disminucin de la movilidady favorece el sedentarismo en sof o cama con elconsiguiente deterioro funcional.

    - Aparicin de enfermedad aguda o traumatismo, lareduccin de la actividad y la inmovilizacin queprovoca, es una circunstancia para ladescompensacin funcional y aumento del riesgode cadas.

    - Alteraciones de la marcha y equilibrio. Elfisioterapeuta que debe contribuir al mantenimientode una persona en el limite de la dependencia y paraello deber conocer el estado del anciano mediante

    una evaluacin del individuo realizando un anlisisminucioso de la marcha.

    EXPLORACIN DE LA MARCHA

    Esta deber incluir la exploracin general, articular yneurolgica. Adems es conveniente realizar una valora-cin funcional para documentar la repercusin del trastor-no.

    Sintomatologa:

    Los sntomas referidos por los pacientes pueden ser,de forma aislada o combinada, algunos de los siguientes:debilidad de las piernas cansancio fcil o fatigabilidad alcaminar, sensacin de inestabilidad, desviacin a un ladoal caminar, tendencia a tropezar, cadas, lentitud, rigidez,prdida de sensibilidad o sensaciones anmalas en lasextremidades inferiores (pesadez, adormecimiento), calam-bres, dolor, dificultad para levantarse de la silla o para su-bir o bajar escaleras.

    Aclarar el tipo de manifestacin cuando el pacienteexpresa las alteraciones como mareo, no notar las piernaso fallos en las mismas.

    Exploracin neurolgica

    Con objeto de obtener informacin del sistema motor:masa muscular, movilidad, fuerza, tono muscular, reflejososteotendinosos y superficiales; de la sensibilidad: super-ficial y profunda; y de la coordinacin: pruebas cerebelosasy del estado mental. En esta fase debern identificarse lasparlisis amiotrficas, alteraciones de los reflejos y del tonomuscular, los movimientos involuntarios, la prdida de

    dependiente de los dems para realizar las actividades co-tidianas ms elementales.

    El personal sanitario y familiares deben estarconcienciados de que un elevado porcentaje de cadas sonevitables, debindose controlar la multicausalidad quepuede provocarla y desarrollar acciones de prevencin antelos indicadores de alarma.

    BIBLIOGRAFA

    1. Enfermera Mdico-Quirrgica L.S. Brunner D.S.Suddarth, Interamericana

    2. Geriatra en atencin primaria, Edit. Mdica Jims S.L.1999

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    7. Residencias para personas mayores, manual de orien-tacin, S.E.G.G. Barcelona 1995

    8. Atencin integral al enfermo de Alzheimer, Ed. Consul-ting Dovall 1998

    9. Memoria de la Unidad de Servicios Sanitarios 1998,Residencia Asistida de Mayores -Montequinto, Sevilla.

  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 15

    sensibilidad propioceptiva, la ataxia cerebelosa y otrosdatos necesarios para la interpretacin del cuadro clnico.

    Es fundamental realizar una exploracin especfica delequilibrio y la marcha. Para ello se solicita al paciente quecamine libremente, de forma natural, a lo largo de un tra-yecto predeterminado. Es aconsejable disponer de un es-pacio apropiado con longitud, iluminacin y caractersti-cas del suelo idneas para poder apreciar claramente loshechos ms importantes. Una sala o pasillo libre de obst-culos, de 5 a 10 metros de longitud, bien iluminado y consuelo liso no resbaladizo puede ser suficiente. Se le pedi-r al paciente que ejecute el trayecto, varias veces si esnecesario, mientras se aprecian datos fundamentales,como el ritmo, la velocidad, longitud y simetra del paso,elevacin del taln, amplitud de la base de sustentacin,caractersticas del giro, el braceo, la postura del tronco yla presencia de fenmenos patolgicos, como espasticidad,rigidez, taloneo, ataxia, movimientos anormales, inicio dela marcha.

    Exploracin dinmica

    Se completa con un examen de equilibrio y movilidad,que comprende exmenes en relacin con la sedestacin,bipedestacin, la locomocin y el decbito.

    Se observar la accin de sentarse, la posicin senta-da y la capacidad para levantarse.

    En bipedestacin se explorar la capacidad de mante-nerse de forma natural y en situaciones forzadas (dismi-nucin de la base de sustentacin, test de Romberg, testdel empujn).

    A continuacin se proceder a la exploracin de la lo-comocin. El sujeto iniciar la marcha a lo largo de untrayecto predeterminado. Se analizar la velocidad, ca-dencia, simetra y amplitud de los pasos, permanencia deldoble apoyo, postura del tronco y extremidades, equilibriodinmico y braceo.

    La exploracin de los giros aportar informacin adi-cional acerca del mantenimiento del equilibrio, la movili-dad axial y la continuidad del movimiento.

    Por ltimo explorar la capacidad del paciente para ad-quirir los diferentes decbito.

    En los ltimos aos ha aparecido una tendencia a de-sarrollar perfiles de actividad de la movilidad general, in-cluso tareas instrumentales de la vida diaria, algunas deestas son:

    - Test Get Up and Go.

    - Test Get Up and Go cronometrado.

    - Functional reach test.

    - Escala de equilibrio y movilidad de Tinetti.

    - Escala de equilibrio de Berg.

    - Indice de ambulacin de Hauser.

    El fisioterapeuta con ayuda de la exploracin, los testsfuncionales y la informacin del resto de profesionalessanitarios establece un programa de actuacin para iden-tificar y tratar precozmente los trastornos funcionales y cir-cunstancias que pueden desembocar en una cada.

    Los programas de ejercicios debern adaptarse a lascapacidades aerbicas, musculares y articulares del an-ciano, con una intensidad que no debe superar el 70-80%de la frecuencia cardiaca mxima. Estos programas deejercicios pueden prevenir las cadas y las lesiones deri-vadas de estas, fortaleciendo los msculos, aumentandola resistencia, mejorando la postura, movilidad articular ycompetencia cardiovascular y mejorando el estado de alertadel anciano. No obstante el ejercicio aerbico y ejerciciosde baja intensidad, tal como caminar, pueden ser insufi-cientes sobre la fuerza muscular, equilibrio y otros facto-res de riesgo de cadas. Por ello ciertas alteraciones de-ben ser tratadas con tcnicas especificas de fortalecimientomuscular, reeducacin motriz como ejercicios depropiocepcin y coordinacin, ejercicios para la habitua-cin a problemas vestibulares y entrenamiento especificode la marcha a distintas velocidades, en zigzag, cambiosde direccin, modificacin de la frecuencia y longitud delpaso, marcha en escaleras y terrenos ascendentes ydescendentes.

    Es fundamental realizar un programa adaptado acada individuo, para optimizar los resultados y disminuirlos riesgos derivados del ejercicio. Estas actividades per-miten:

    - Retrasar el proceso de involucin debido al enveje-cimiento

    - Mantener y desarrollar las capacidades fsicas y portanto, disminuir la posibilidad de cada.

    - Conservar y mejorar las capacidades funcionalesintroduciendo ejercicios que faciliten las actividadesde la vida diaria.

    Son tambin destacables, como intervenciones preven-tivas para facilitar la marcha, as como para disminuir elriesgo de cadas y sus consecuencias, la reduccin de losfrmacos administrados, especialmente los psicotropos ylas modificaciones del entorno dirigido a eliminar obstcu-los o riesgos (Ej: Mala iluminacin, defectos del pavimen-to, calzado inadecuado, superficies resbaladizas). Tambinlas mejoras funcionales estructurales: barras para agarrar-se, suelo antideslizante, diseo adecuado del mobiliario.Todas estas mejoras facilitan la movilidad, disminuyen ladependencia y previenen las cadas.

    HOSPITALIZACIN

    Una vez producida la fractura, la hospitalizacin cons-tituye un peligro importante en la aparicin fcil y rpidade consecuencias graves, en el plano social, funcional eincluso vital. Es una labor que requiere la participacin deun equipo multidisciplinar.

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano16

    En primer lugar expondremos las medidas fsicas a te-ner en cuenta ante un enfermo encamado de edad avan-zada:

    - Fisioterapia respiratoria: Cuyo fin es conservar lasvas respiratorias libres y mantener las capacidadesrespiratorias, favorece igualmente el retorno veno-so, desempeando un papel de bomba vascular, yel trnsito intestinal por movilizacin abdominal.

    - Postura adecuada: Colocacin de las articulacionesen posicin anatmica evitando la rigidez en posi-cin viciosa. El empleo de un arco para evitar el pieequino, inducido por el peso de las mantas, debeser sistemtico.

    - Cinesiterapia pasiva y activa suave y completa delas articulaciones, respetando las etapas de actua-cin sobre la cadera afecta, tiene efectos trficos,sensitivomotores y vasculares.

    - Masoterapia: Mejora el trofismo cutneo y muscu-lar, provoca una estimulacin sensorial y ayuda almantenimiento del esquema corporal destacandotambin su efecto relacional.

    - Mantenimiento de sus AVD en la medida de lo posi-ble:

    - Aseo, aunque solo sea lavarse la cara y pei-narse.

    - Alimentacin.

    - Moverse en la cama.

    REEDUCACIN POSTOPERATORIA

    Los fisioterapeutas somos conscientes de que lafisioterapia postoperatoria es desechada por gran nmerode cirujanos, pero a nuestros departamentos llegan pa-cientes que, por distintas razones necesitan ayuda para lareintegracin, desgraciadamente no el nmero de pacien-tes que se deberan beneficiar. De hecho son muchos losancianos que realizan vida cama-silln despus de unafractura de cadera y sin haber recibido ningn tipo de tra-tamiento de fisioterapia. De ah la importancia deprotocolizar un tratamiento precoz y adecuado al ancianoque repercuta en un mejor pronstico funcional.

    La reeducacin tras la intervencin quirrgica debe rea-lizarse con gran prudencia, ya que se trata de personasmayores a la vez que, mecnicamente, nos encontramosante un gran brazo de palanca constituido por el miembroinferior en su totalidad.

    Cualquiera que sea el mtodo de osteosintesis escogi-do, lo ms importante en el postoperatorio ser la movili-zacin inmediata del paciente recomendando la posicinde decbito supino con cojn triangular entre las piernaspara que estas permanezcan separadas. A su vez es acon-sejable 2 veces al da permanecer acostado completa-mente a fin de evitar el flexo de cadera por retraccin de lamusculatura flexora de la misma.

    No debemos olvidar la importancia no solo de la aten-cin a la articulacin intervenida, sino tambin la impor-tancia del trabajo de la musculatura del tronco y de lascinturas escapular y plvica y de la motricidad del raquiscervical que desempea un papel de iniciador a los movi-mientos del anciano encamado.

    En cuanto a la cadera operada, en el postoperatorioinmediato se realizar un trabajo muscular periarticularprecoz con objeto de mejorar la vasomotricidad y latroficidad consistente en:

    - Isomtricos de cuadriceps, glteos y trceps sural.

    - Ejercicios de irradiacin de energa mediante con-tracciones sinrgicas del miembro contralateral.

    Asociacin de abducccin y rotacin interna conextensin que favorecer la contraccin de losflexores internos contralaterales (psoas, sartorio,pectineo y adductor medio y menor).

    Combinacin de adduccin y rotacin externa conla extensin lo que provocar la contraccin delos flexores externos contralaterales (Tensor dela fascia lata y glteo medio).

    Solicitacin de adducin y rotacin externa conflexin que contrae el glteo medio, mayor ymenor, fundamental a la estabilizacin lateral dela cadera en carga.

    Asociacin de abduccin y rotacin interna conflexin que provoca la contraccin de la porcininterna del glteo mayor, pelvitrocantereos y eladductor mayor.

    Gracias a la sinergia de imitacin la contraccin deabductores y adductores se consigue mediante la contrac-cin contra resistencia de la musculatura contralateral. Estotambin ocurre para los pelvitrocantereos.

    En el fortalecimiento de la musculatura gltea, espe-cialmente el glteo medio se recomienda la realizacin decontracciones musculares de hasta 6 segundos con objetode trabajar especficamente el papel de esta musculaturaen el equilibrio lateral de la pelvis de gran importancia enla futura bipedestacin y marcha.

    - Cinesiterapia precoz para conservar la elasticidadcapsulo-ligamentosa y la vasomotricidad periarticularde los miembros inferiores.

    - Ejercicios de anteversin-retroversin plvica quepermiten la movilidad de la cadera en flexo-exten-sin. A su vez la contraccin alternativa de los cua-drados lumbares permite la realizacin de abduc-cin y adduccin sin riesgos.

    Adems de la actuacin especifica sobre la cadera in-tervenida el tratamiento de fisioterapia ir encaminado ala reeducacin motora del anciano y depender del estadofuncional del mismo. Esta reeducacin ir progresando alo largo de los siguientes pasos:

  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 17

    1. Adquisicin de la capacidad para elevar la pelvis.

    2. Aprendizaje de los giros: Iniciados por la pelvis opor la cintura escapular.

    3. Reeducacin del equilibrio en sedestacin.

    4. Paso del decbito a la sedestacin previa adopcindel decbito lateral.

    5. Bipedestacin y marcha sin carga. En este periodose continuar con la tonificacin y bsqueda de losarcos articulares de movilidad completa.

    El apoyo de la extremidad solo podr ser autorizadopor el cirujano tratante y depender de las condiciones delpaciente, del tipo de fractura, de los hallazgos quirrgicos,del material de osteosintesis empleado, de la estabiliza-cin lograda y del estado de consolidacin.

    En el inicio del apoyo y progresin en el incremento dela carga la balneoterapia constituye un medio excelentede realizarla cmodamente y de una forma segura para elanciano.

    BIPEDESTACIN

    Las dificultades del anciano a la bipedestacin son de-bidas a un desequilibrio posterior. La patogenia es debidapor una parte a la desorganizacin del esquema motor ypor otra, a un componente psicolgico, con miedo al vacoanterior. La correccin del desequilibrio posterior se logramediante un apoyo anterior, por ejemplo, apoyado sobrela pared o sobre el fisioterapeuta, que permite al sujetoadoptar una posicin de desequilibrio anterior, o tambinmediante un desplazamiento posterior inducido por elfisioterapeuta y contrariado mediante un agarre anteriordel sujeto, por ejemplo, una barandilla.

    Una vez conseguida la bipedestacin se realizar unprograma de ejercicios en apoyo bipodal y ms tarde enapoyo monopodal, este caso si el estado del paciente lopermite, realizndose de la siguiente forma:

    1. Trabajo cintico contra resistencia de la pelvis porcolocacin fija del pie en el suelo:

    - Avance y retroceso de la pelvis contra-resisten-cia manual aplicada respectivamente a nivel dela espina ilaca anterosuperior y la parte inferiorde los glteos.

    - Desplazamiento lateral contra-resistencia aplica-da a nivel de la cresta iliaca.

    - Avance y retroceso de la hemipelvis contra-re-sistencia aplicada a nivel de la espina ilacaanterosuperior y la parte inferior del glteo deforma alternante.

    2. Estabilizacin rtmica de los msculos que actansobre la articulacin coxofemoral.

    3. Estabilizacin dinmica de la cadera operada encarga, demandando movimientos contraresistencia

    del miembro inferior oscilante. Descomposicin delos diferentes pasos contra-resistencia.

    Utilizacin de poleoterapia para el trabajo de las ca-deras en las cuatro cadenas cinticas funcionalesagonistas-antagonistas.

    4. La rotacin cruzada de las cinturas: La inmoviliza-cin ms o menos prolongada consecutiva a unaintervencin quirrgica de la cadera puede inducir auna prdida del giro cruzado de las cinturas pelvianay escapular, provocando una marcha donde el tron-co se desplaza en bloque en torno al miembro infe-rior portante. La reeducacin se realiza con el pa-ciente en decbito lateral contralateral y ms tardedel lado homolateral a la intervencin, instruyendoal paciente para realizar un movimiento hacia de-lante con la cintura escapular, siendo este resistidoy un movimiento a la vez, de la cintura pelvianahacia atrs, provocando una disociacin de las doscinturas. Posteriormente se invierte el sentido delmovimiento efectuado.

    A continuacin en carga, se le pedir que realicemovimientos exagerados con una cintura escapulara la marcha a la vez que el fisioterapeuta resistealternativamente la cintura pelviana por apoyo desus manos sobre ambas EIAS. (espina ilacaanterosuperior).

    Reeducacin del paso de la bipedestacin-sedes-tacin-bipedestacin.

    Esta accin requiere un acondicionamiento muscu-lar adecuado, especialmente glteos y cuadriceps,as como un funcionamiento correcto de los reflejosde enderezamiento.

    MARCHA

    La deambulacin precoz, cuando el estado de la cade-ra lo permita, se iniciar en paralelas y se pasar a conti-nuacin a los bastones o al andador segn la estabilidad yseguridad del anciano. Sin embargo, el criterio en la utili-zacin de estas ayudas debe ser riguroso en la medidaque la prolongacin excesiva en las paralelas o el andadorpuede desembocar en una dependencia y llevar a un es-tancamiento en la evolucin en el proceso de restauracinde la marcha presente antes de la cada.

    Se iniciar en terreno llano y a continuacin se introdu-cirn obstculos propios de la vida cotidiana, subida y ba-jada de escaleras e incluso deambulacin por terreno irre-gular si el estado del paciente y su capacidad funcional lopermiten.

    OTRAS MEDIDAS FISIOTERPICAS

    Tcnicas encaminadas a luchar contra los trastornoscirculatorios generados o agravados por la intervencinquirrgica y el encamamiento:

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano18

    - Masaje depletivo

    - Masaje de drenaje linftico

    - Ejercicios respiratorios con objeto de facilitar el re-torno venoso.

    Cinesiterapia sobre la cicatriz con objeto de evitaradherencias y estmulos nociceptivos procedentes de lava de abordaje en la intervencin.

    Tcnicas de inhibicin de la musculatura espasmadaque interviene en las acciones de la articulacin de la ca-dera. Por ejemplo, el espasmo del psoas, con objeto demantener la cadera en un rango no doloroso de movimien-to, puede provocar un desequilibrio plvico y lumbar conla consiguiente repercusin en la marcha del sujeto y en laaparicin de descompensaciones que pueden provocarpatologas en otros elementos del aparato locomotor.

    Reeducacin de todos los aspectos biomecnicos de lamarcha encaminados a una mayor eficacia funcional y conel menor gasto posible, de gran importancia en el pacienteanciano.

    - Poleoterapia.

    - Balneoterapia.

    PRECAUCIONES ESPECIALES EN CASO DE REEM-PLAZO DE LA ARTICULACIN DE LA CADERA.

    La nueva articulacin tiene un rango de movimientolimitado, por lo que es necesario tomar precauciones es-peciales para evitar su desplazamiento. Estas precaucio-nes son:

    - Evitar cruzar las piernas o los tobillos an cuandose est sentado, parado o acostado.

    - Mantener los pies separados aproximadamente 15cm mientras se permanece sentado.

    - Evitar al sentarse de manera que las rodillas que-den a una altura superior a las caderas.

    - Colocar un cojn entre las piernas para mantener laarticulacin en la alineacin apropiada cuando seest acostado.

    - Evitar inclinarse sobre la cintura.

    - Asiento de inodoro elevado.

    La progresin en el desarrollo de las fases dereeducacin motora tras la intervencin del anciano confractura de cadera es muy variable para cada persona. Enla prctica el fisioterapeuta encuentra al paciente en la

    silla y de ah comienza su trabajo, habindose perdido untiempo que no ha hecho posible la principal premisa en elcampo de la recuperacin funcional, que no es otra que laprecocidad, siempre y cuando no existan contraindicacio-nes al tratamiento fisioterpico.

    Por otro lado las caractersticas del anciano hacen quesu potencial de mejora sea menor y ms lento que en per-sonas jvenes. Esto ltimo debe ser tenido en cuenta enlos centros hospitalarios donde la masificacin reduce lostiempos de tratamiento considerando que se ha estancadola evolucin del paciente. Cuando en nuestro centro ob-servamos como ancianos recuperan la marcha despusde 6 meses hasta un ao despus de haberse producido lafractura. Por ello, no debemos despreciar la capacidad derecuperacin del anciano, de manera que el alta hospita-laria no constituir una solucin ms barata, si no que elcoste se trasladar a otro mbito como puede ser el fami-liar, con las consiguientes repercusiones socioeconmicasy de calidad de vida del anciano.

    BIBLIOGRAFA

    1. Serafina Alcntara, Miguel A. Hernndez, EugeniaOrtega.Fundamentos de Fisioterapia Editorial Sntesis. 1995

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  • GEROSAGG 2004 Vol. 2 Num. 3 Cadas en el anciano 19

    INFORMACIN DE UTILIDAD

    BASES DE LA BECA DE AYUDA A LA INVESTIGACIN SOBRE GERIATRA

    Convocada por la Fundacin del Iltre Colegio de Mdicos de SevillaCon el patrocinio de Caja Sur Obra social y cultural.

    PREMBULO

    La Fundacin del R.I.C.O.M.S con el patrocinio de CajaSurObra Social y Cultural, anuncia la II - Convocatoria de unaBeca predoctoral destinada a la ayuda a la Investigacin mdi-ca en el mbito de la Comunidad Andaluza.

    FINALIDAD

    Esta Beca est creada para estimular e incrementar la la-bor investigadora aportando ayuda econmica a los mdicosbecarios seleccionados, que deben estar integrados o integrar-se en un proyecto de investigacin ya iniciado o que se iniciecon la adjudicacin de la beca.

    BASES QUE REGIRN LAS BECAS

    Condiciones del aspirante a becario:

    1. Poseer la nacionalidad espaola.2. Haber obtenido la Licenciatura en Medicina y Ciruga.3. No estar disfrutando de otra beca.4. Acreditar la aceptacin en el trabajo de investigacin, por

    el Director del Centro donde se vaya a realizar ste.

    Documentacin a presentar:

    1. Escrito de solicitud, en impreso que se solicitara en laFundacin del R.I.C.O.M.S.

    2. Currculum Vitae, incluyendo certificacin acadmicaoficial en la que consten las calificaciones obtenidas, conlas fechas de su obtencin y la titulacin exigida, en ori-ginal o fotocopia debidamente compulsada.

    3. Fotocopia del D.N.I.4. Certificacin de estar colegiado.5. Informe emitido por el Director de la investigacin del

    inters que supone la incorporacin del becario al pro-yecto de investigacin y de la tarea especfica a desarro-llar por el becario.

    6. Aportacin de documentacin que acredite de forma in-equvoca la financiacin para asegurar la realizacin deltrabajo de investigacin propuesto.

    7. Memoria sobre el trabajo de investigacin.8. Certificado del Director de la investigacin en el que se

    haga constar que el Centro donde se realiza esta investi-gacin mdica pertenece a un Centro de investigacinde la Comunidad Andaluza.

    9. El expediente se presentara completo, con toda la docu-mentacin exigida, entre las fechas 1 de Febrero y 31 deMayo 2005.

    Temas del proyecto de investigacin: GERIATRA

    Sobre la Beca:

    1. Se convoca una sola Beca.2. La Beca tendr una duracin de 12 meses.3. La dotacin de dicha beca ser de 9.720 Euros, que se

    abonarn por trimestres vencidos, en los cinco das si-guientes a la preceptiva presentacin trimestral del infor-

    me sobre la investigacin. A esta cantidad se le retendrel valor del seguro mdico y de accidentes; va ya inclui-do la retencin del 10% para gestin y administracin.

    Obligaciones del becario:

    1. Se integrar en el proyecto de investigacin el da uno deJulio de 2005.

    2. Cada tres meses, y en los cinco primeros das del cuartomes, remitir a la Fundacin del R.I.C.O.M.S, informesobre el desarrollo de la investigacin y los resultadosobtenidos, avalado por escrito por el Director de la inves-tigacin. Este requisito es imprescindible para poder se-guir disfrutando de la beca.

    3. Finalizado el perodo de la beca, debe presentar, en unperodo mximo de diez das, informe final de los resul-tados obtenidos, avalado con informe y visto bueno delDirector de la investigacin y del Director del Centro.

    4. En caso de publicacin o mencin del total o parte de lainvestigacin realizada, se har constar la condicin debecario de la Fundacin del R.I.C.O.M.S. con el patroci-nio de CajaSur Obra Social y Cultural.

    5. El becario seleccionado, al aceptar la beca, contrae elcompromiso de renunciar al disfrute de cualquier otra becao remuneracin mientras est disfrutando de la otorgadapor la Fundacin del RICOMS con el patrocinio de CajaSurObra Social y Cultural. Podr percibir remuneracin porcolaboracin limitada a la tarea de docente universitario.La Beca es compatible con bolsas de viajes relacionadascon la actividad mdica del becario.

    Normas generales:

    1. Toda la documentacin se presentar en la Secretara dela Fundacin del R.I.C.O.M.S.

    2. Solo se podr presentar una solicitud de beca por mdi-co.

    3. La seleccin y adjudicacin de la Beca se realizar por unJurado designado por la Fundacin del R.I.C.O.M.S. enel que necesariamente figurar un representante deCajaSur Obra Social y Cultural, que comunicar a losseleccionados la adjudicacin de la Beca.

    4. Las decisiones adoptadas por el Jurado sern irrecurribles.5. La aceptacin de la Beca implica la aceptacin de estas

    bases.6. La Beca podr ser interrumpida, siempre que exista una

    justificacin razonada por parte del interesado y un infor-me del Director de la investigacin que as lo avale. Elplazo de interrupcin no exceder nunca el plazo de vi-gencia de la Beca. Durante el perodo de interrupcin sedejar de percibir la Beca. No es recuperable el tiempode interrupcin.

    7. En caso de interrupcin por maternidad, esta no podrexceder a los cuatro meses. Durante este perodo semantendr la percepcin de la Beca, pero reducida en un25%. No es recuperable el tiempo de interrupcin.

    8. La Beca incluyen seguro mdico y de accidente.9. El becario realizar su labor de investigacin en el Centro

    y bajo el Director que figuren en la solicitud de la Beca.

  • GEROSAGG 2004; Vol. 2 Num.3 Cadas en el anciano20

    INFORMACIN DE UTILIDAD

    XXVI CONGRESO DE LA S.A.G.G.Mlaga 8 al 11 de Junio del 2005

    Carta del PresidenteQueridas/os Amigas/osIniciamos con ilusin una nueva singladura, la de organizar

    el Congreso de nuestras Sociedades, XLVII de la Sociedad Es-paola de Geriatra y Gerontologa y XXVI de la Sociedad Anda-luza de Geriatra y Gerontologa. Esperamos que este proyectoque ahora comienza nos lleve a todos a Mlaga en junio de2005.

    La idea de hacer nuestro encuentro participativo, atractivo,nuevo, vinculante con nuestro compromiso con los mayorescentra nuestro trabajo inicial; trabajo que quisiramos alcanceel respaldo, refrendo e implicacin del mejor activo que tieneuna sociedad cientfica, sus socios. Por ello, desde ahora, teanimamos a participar y colaborar con tus aportaciones, ideas,sugerencias y a que te sientas parte fundamental de la experien-cia que acometemos.

    El tema sobre el que girar el Congreso es la DEMENCIA.Hemos elegido como lema: DEMENCIAS EN GERIATRA: DES-DE EL PRINCIPIO HASTA EL FINAL.

    No cabe duda que si algn proceso es el paradigma de laatencin geritrica es la demencia, por ello, y desde el principio

    hasta el final queremos analizarla desde una doble perspecti-va, por un lado como el Gran Sndrome que es y por otro abor-dando a la persona mayor, y sus necesidades cambiantes, comocentro de nuestro inters.

    La ciudad de Mlaga, la ciudad de la luz, a la que llam elpoeta la Ciudad del Paraso, conjuncin de culturas fenicia,romana, rabe, la ciudad de Picasso, nos abre sus puertas ysu corazn y te quiere invitar a vivirla y sentirla, como hace conlas gentes que la visitan, como un malagueo ms. La Mlagade la modernidad nos acoger en su Palacio de Ferias y Con-gresos, la Mlaga marinera nos envolver con su aroma y suespuma, la Mlaga de las tradiciones festejar nuestra presen-cia.

    Os esperamos en junio de 2005.Jos A. Lpez Trigo

    Presidente del Comit Organizador

    FECHAS DE INTERS:

    - 9 de Febrero 2005Fecha lmite de cuota de inscripcin reducida

    - 14 de Marzo 2005Fecha lmite para el recibo de Comunicaciones

    - 25 de Abril 2005Fecha lmite para garantizar el alojamientoNotificacin sobre la aceptacin de comunicaciones

    - 2 de Mayo 2005Fecha lmite de inscripcin para los autores de comunica-ciones

    - 25 de Mayo 2005Fecha lmite de inscripcin. A partir de esta fecha slo se aceptarn inscripciones ONSITE.

    - Junio 2005, del 8 al 11Celebracin del Congreso

    INFORMACIN, INSCRIPCIONESY RESERVA HOTELERA

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    Este nmero ha sido editado con la colaboracin de . .

    Cualquier cambio al respecto, y toda interrupcin tempo-ral de la labor de investigacin, tendr que ser aprobada

    por la Fundacin del R.I.C.O.M.S., previa fundamentacinadecuada de su conveniencia o necesidad.

    FE DE ERRATAS DEL VOL 2 N 2

    En el nmero anterior (Vol.2, N 2), en la pgina 9, el PREMIO SAGG A LA MEJOR COMUNICACIN DE ENFER-MERA DEL XXV CONGRESO DE LA S.A.G.G., APLICACIN DE UN PROTOCOLO DE RELAJACIN EN ANCIA-NOS HOSPITALIZADOS, se recoga como autores a: Lzaro Ruz, MD; Lpez Montoya, I; Garca Lpez, MC; MarculetaGutirrez, P., debe poner: Garca Castillo, N; Prez Fonoll, MD; Expsito Carretero, M.