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Notas sobre el buen vivir (copiado).

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GUATEMALA: DE LA REPUBLICA BURGUESA CENTRALISTA

1 ASOCIACIN MAYA UKUX BE

CRCULO DE ANLISIS

DOCUMENTO PARA LA REFLEXIN

GUATEMALA DE LA REPBLICA BURGUESA CENTRALISTA A LA REPBLICA FEDERAL

TOJIL 1978

OXLAJUJ BAQTUN

GUATEMALA: DE LA REPUBLICA BURGUESA CENTRALISTA

A LA REPUBLICA FEDERAL

Antes de estudiar alguna de las teoras marxistas de las nacionalidades, es necesario ver primero como se presenta la cuestin nacional en Guatemala. Si de inmediato se interpretan aqu las relaciones indio-ladinas en trminos de nacionalidades, es porque ese en el enfoque correcto de la realidad poltico guatemalteca. En efecto, es urgente que indios y ladinos descolonicen sus relaciones, y por consiguiente, sus interpretaciones tnicas respectivas.

Segn Jos Stalin, se considera nacin a toda comunidad estable, histricamente constituida de idioma, territorio, vida econmica y formacin psquica, cristalizadas en una comunidad de cultura. Segn esta definicin, una nacin est constituida por el conjunto de hombres ligados por una comunidad de destino en una comunidad de carcter. Bajo este punto de vista, se puede decir que Guatemala no es una nacin sino una sociedad, ya que slo es una colectividad institucionalizada que se mantiene unificada por la fuerza coercitiva de las instituciones estatales. Sus habitantes no comparten ni participan de la misma historia y cultura.

El seno de la sociedad guatemalteca coexiste una pluralidad de naciones entre quienes encontramos las naciones tradicionales, pero cuya autonoma y evolucin histrica fue obstaculizada por el hecho colonial (las nacionalidades mayas dominadas); y una nacin potencial surgida por y en el hecho colonial, pero que no se asume as mismo como tal (la nacionalidad ladina dominante). Estas realidades nacionales se encuentran ahora reducidas a la entidad estatal, quien funciona entonces como embudo atragantador de los mismos. Entonces }, bajo ningn concepto Guatemala puede ser considerada como nacin porque es una sociedad multinacional: sus estructuras institucionales y sus fronteras no concuerdan o son literalmente extranjeras a las de sus pueblos componentes.

Tomando en cuenta que el estado es el instrumento de dominacin de la burguesa ladina (y por aadidura de la comunidad ladina), se puede concluir que Guatemala es slo un imperio burgus que domina a una multiplicidad de nacionalidades y que pretende ser nacin nica e invisible. Para que una sociedad pueda ser considerada como nacin, es necesario que tenga un carcter propio (rasgos econmicos, lingsticos culturales singulares), una estructura poltica y administrativa propia (un gobierno y un territorio), adems que haya traslape entre sus fronteras polticas y administrativas con sus caractersticas cultural lingsticas.

1. LA COMUNIDAD LADINA: UNA NACION SIN CONCIENCIA NACIONAL

Cuando se dice que la comunidad ladina es una nacin sin conciencia nacional, se est diciendo que es una comunidad con carcter propio y con estructura estatal propia. Es decir, tiene los elementos necesarios para constituirse en nacin, pero por diversas razones rechaza asumirse como tal. Efectivamente, la comunidad ladina tiene una historia y cultura especficas que la diferencian netamente de las comunidades mayances y la asemejan a las otras naciones latinoamericanas (lengua trasplantada, cultura hbrida, etc.). Tiene tambin montado un aparato estatal operacional, aunque por ahora est controlado por su burguesa.

Sin embargo, la comunidad ladina rechaza asumirse como pueblo autnomo, independientemente de la presencia o ausencia de indios sobre su territorio por diversas razones: psicolgicas, polticas, econmicas.

a. Psicolgicas: porque rechaza el encuentro consigo mismo, la realidad de su identidad colectiva para vivir en la ilusin de ser lo que no es (pueblo hurfano desraizado histricamente, pueblo ninguneado diran los mexicanos).

b. Polticas: porque sus intereses de comunidad dominante la empujan a interpretar la realidad poltica del pas en trminos de raza y cultura para despolitizar la naturaleza de sus pueblos componentes. Esto le sirve para justificar la existencia imaginaria de una sola nacionalidad con hegemona ladina y correspondiente al Estado preexistente.

c. Econmicas: porque su burguesa necesita mantener vigente la mentira de la superioridad racial, cultura y hasta intelectual del ladino para poder explorar y oprimir legtimamente al pueblo indio. As mismo, los intereses de clase de esta burguesa la obligan a favorecer al mximo la centralizacin del aparato estatal, y por aadidura, mantener sometidos a las naciones perifricas. Apoyan al mximo el centralismo estatal porque el otorgamiento de la autonoma a dichas naciones implicara una dislocacin del mercado interno y una descentralizacin

Entonces son los intereses se clase dominante y coloniales los que impiden a la comunidad ladina en general adquirir conciencia nacional autnoma, y por lo tanto, de asumirse como nacin y pueblo. Son tambin esos intereses los que le impiden reconocer a los pueblos mayances como entidades poltica porque eso le equivaldra admitirse como

Nacin colonizadora.

Entonces son los intereses de clase dominante y coloniales los que le impiden a la comunidad ladina en general adquirir conciencia nacional autnoma, y por lo tanto, de asumirse como nacin y pueblo. Son tambin esos intereses los que le impiden reconocer a los pueblos mayences como entidades polticas porque eso le equivaldra admitirse como nacin colonizadora.

En consecuencia, el nico camino que le queda es negarse as misma y negar a las otras: ni es nacin, ni deja serlo. Tambin le queda el camino de absorber las otras formaciones nacionales debido a su visin etnocentrista; las identidades tnicas mayances resultan ser formas retrgradas de identidad nacional, tambin las formaciones nacionales indias resultan (y deben) ser vestigios de tribus en vas de desaparicin.

No obstante las razones anteriores, el curso de la historia y la fuerza de los acontecimientos obligarn a la comunidad ladina asumirse como nacin, y en consecuencia liberar, en teora y prctica, a los pueblos mayances. Entre los acontecimientos objetivos que obligan realizar dicha descolonizacin estn los siguientes:

a. La imposible formacin de una identidad nacionalidad chapina.

b. Las implicaciones nacionalistas del actual proceso revolucionario de Guatemala.

c. Las guerras de liberacin de las memorias nacionales libradas en los pases capitalistas desarrollados.

A.LA IMPOSIBLE FORMACION DE UNA IDENTIDAD NACIONAL

CHAPINA

Con respecto a esto, se puede decir que de hecho, la nacin guatemalteca, no existe ni existir para nadie, ni para los indios, ni para los ladinos, veamos:

Para la oligarqua ladina, la nacin solamente es un espacio econmico que explota para satisfacer sus intereses mercantiles (mano de obra, materias primas, exoneraciones de impuestos, etc.). Su nacionalismo imparcial es inexistente por que le viene sobrando que Guatemala sea o no una autntica nacin. Slo le interesa que es Estado mantenga unificado y pacificado el mercado guatemalteco, y para lo cual, no dudan en apoyar y reforzar el monopolismo y centralismo estatal. Adems, estms interesada en importar y referirse a modelos de desarrollo y sistemas culturales de pases industrializados, que en el desarrollar rasgos especficamente chapines.

Para la pequea burguesa, sobre todo para los intelectuales, la nacin guatemalteca, es un objetivo a realizar, una esperanza futura. Para conseguirlo ellosproponen la integracin de las razas aborgenes a la inexistente nacin guatemalteca, es decir, integrarlos al vaco histrico. Ellos presentan tambin su mestizaje cultural como el modelo de carcter de esa futura nacionalidad.

Pero su nacionalismo etnocntrico es sufrido porque la construccin de dicha nacin no depende de ellos: del malinchismo (entreguismo) de la oligarquay del autonomismo (reivindicaciones nacionales) del pueblo indio.

Mientras que para el proletario ladino, urbano o rural, la nacin guatemalteca, cuyo espacio coincide con el del Estado, slo representa su marco de padecimientos, y por ende, de lucha. Su rechazo o indiferencia a esa pretendida nacin es grande, porque no est satisfecho de pertenecer a una sociedad que slo le ha dado explotacin, represin y marginacin. Su conciencia nacional es inexistente porquese ve excluido del gozo de los bienes materiales y culturales de su propia nacin, as como de las decisiones polticas que conciernen a su destino. Casi todas las manifestaciones de nacionalismo que se encuentran en este estrato social son patolgicas porque son obtenidas por la fuerza y la presin (actos, desfiles, himnos, y poesas obligatorias), o porque permiten la solucin desviada de sus problemas socioeconmicos (machismo, ser mercenarios, etc.).

En fin, la nacin chapina parece existir nicamente para el Estado Burgus, sobre todo cuanto enfrenta perodos de insurreccin popular. No podra ser de otra manera ya que la Burguesa y el Estado solo pueden atenuar la conciencia revolucionaria de las masas invocando la solidaridad nacional y presentndose la expresin de los intereses colectivos e instrumentos legtimos de su defensa.Esto para esconder mejor las contradicciones sociales y nacionales. En base a lo anterior se puede decir que el nacionalismo burgus estatal es una ideologa cuyo contenido es de clase, que lo diferencia netamente del nacionalismo indio.

Paradjicamente, cuando es Estado recurre al argumento de amor a la patria para crear unidad y sumisin del pueblo hacia sus gobernantes, se refiere a la especialidad cultural y conciencia nacional del pueblo indio. Esta prctica revela que el estado ladino teme, en grado sumo, el desarrollo o existencia de una conciencia india autonomista. Revela tambin la carencia de expresin cultural propia y la identificacin profunda de quienes lo controlan y a quienes expresa: la burguesa y la comunidad ladina. A travs del nacionalismo de tipo estatal, se puede ver que la comunidad ladina padece de una indefinicin de carcter, debido a que hasta ahora vive de sus rentas de descendientes de invasores y de intermediaria de la civilizacin Europea: para diferenciarse en y ante el extranjero recurre a lo indio, y para diferenciarse entre y ante el indio, recurre a lo extranjero. Este papel de corredor ha atrofiado a la comunidad ladina, porque no ha tenido tiempo para definirse y para producir una cultura relativamente propia.

Resulta claro entonces que para las capas ladinas, la nacin guatemalteca no existe, o existe a nivel imaginario y espordico. No existe porque cada capa la concibe en funcin de sus intereses econmicos, sociales y tnicos. Se dice que en funcin de sus intereses tnicos porque no la pueden concebir sin que su comunidad de pertenencia sea hegemnica y modelo. Si para los ladinos no existe dicha nacin mucho menos va a existir para los indios, quienes, como se ver, integran parte de otras formaciones nacionales. Adems, se ve tambin que el contenido de la nacionalidad chapina est ms representada por el carcter y las necesidades del aparato estatal (manejo de smbolos patrios, verborrea nacionalista, etc.) que en las caractersticas de sus naciones componentes. Esto revela que Guatemala no es una nacin sino un Estado, y es la burguesa quien tiene el mayor inters en mantener ese estado de cosas, es la que fuerza al Estado a crear, como sea, una nacionalidad guatemalteca o por lo menos aparentar que existe (nacionalidad producto de la mistura de dos razas).

Que la formacin estatal guatemalteca tenga ms de 160 aos de vida nacional independiente, no quiere decir que haya ya una embrionaria identidad nacional chapina. Es cierto que la nacin guatemalteca naci en 1821, pero fue slo una proclamacin nominal que cre un Estado (un aparato administrativo y represivo, un territorio delimitado por los intereses coloniales, etc.) No exista nacionalidad porque dicha entidad estatal no posea ninguno de los atributos de carcter y de historia necesarias a toda nacin (homogeneidad lingstica y cultural, conciencia y sentimientos nacionales, comunidad de vivencias, etc.). Adems, fue slo la burguesa criolla quien le dio origen, marginado as al proletario ladino y a las naciones mayances en las decisiones concernientes a su estructura social nacional. El pueblo indio por su lado, nunca se ha considerado como componente de dicha nacin. Recurdese as la categora de nacin que acordaban a sus respectivas etnias de pertenencia (ver la terminologa de los autores del Ttulo de los Seores de Totonicapn en 1554), as como sus levantamientos de naturaleza nacionalista llevados a cabo en la misma poca en que la patria del criollo adquira su independencia nacional (Atanacio Tzul en 1820 y otros).

No obstante todo lo anterior, la nacin guatemalteca contina hipnotizado a los ladinos porque es la condicin necesaria de su sobrevivencia en tanto que pueblo colonizador. En consecuencia, esta posicin hegemnica condiciona su percepcin de la realidad poltica del pas: en vez de percibir naciones en relaciones de dominacin, apenas se llegan a percibir razas contendientes (raza ladina conquistadora e indomable, raza india vencida), o culturas de estatuas diferente (cultura ladina superior, cultura india inferior). Claro que se equivocan porque a la hora de clasificar, el concepto de raza no funciona (ni en Guatemala ni en ninguna parte del mundo). As, entre los indios hay gente blanca y rubia pero tambin entre los ladinos hay gente cobriza con cara de indio pero que no se identifican con el pueblo indio (caso de Miguel Angel Asturias, etc.). tampoco funciona la diferenciacin de estatutos entre culturas porque la cultura mayence no es una etapa anterior y superada por la cultura ladina. Ambas culturas son la manifestacin actualizada y local de civilizaciones diferentes. Entre ellas puede haber diferencias, interacciones, relaciones de dominacin; pero no evolucin acumulativa y lineal de una hacia la otra.

b. LAS IMPLICACIONES NACIONALISTAS DEL PROCESO REVOLUCIONARIO EN GUATEMALA.

Por parte, el actual proceso revolucionario presiona por el reconocimiento de la autodeterminacin de las nacionalidades mayances, los dirigentes, tarde o temprano, caern en la cuenta de que:

La actual nacin chapina fue engendrada por el mismo sistema capitalista que ahora combaten. A menos que quieran ignorar expresamente que el descubrimiento y conquista de Amrica fueron cofinanciados por las dinastas de aquella poca y burguesa Europa incipiente (quien se encontraba entonces en la etapa de acumulacin primitiva de capital).

La actual revolucin social conlleva en s misma una revolucin nacional, por que no puede destruirse a la burguesa sin destruir previamente su instrumento de combate: el Estado centralista. Solamente que proyecten realizar las actuales estructuras estables para continuar ejerciendo el colonialismo interno y limitarse entonces a socializar los medios de produccin.

Es cierto que ahora, los ladinos revolucionarios son los nicos que constituyen la fuerza y el carcter necesarios para dar origen a una nacin ladina. Y lo pueden hacer porque sus 460 aos de vivencias en estas tierras Mayas constituyen ya una buena base germinadora de nacionalidad, y que puede reforzarse con la voluntad de ser y hacer nacin. Sin embargo, los cambios estructurarles que toda revolucin conlleva, as coma la presencia determinante del pueblo indio en el proceso revolucionario, acompaados de sus reivindicaciones nacionalistas, obligarn a los ladinos en general, a revisar sus tradicionales esquemas de interpretacin y organizacin de la sociedad guatemalteca. Por tradicin, cuando el pueblo indio lucha, lucha por igual contra todas las formas de opresin. No podra realizar una revolucin selectiva donde algunas formas de opresin seran aniquiladas y otras conservadas, donde algunas seran conservadas, donde algunas seran consideradas apremiantes y otras postergables. Para el pueblo indio, la lucha revolucionaria es a la vez social y nacional no slo porque sufre en carne propia ambas formas de opresin (la explotacin y colonizacin), sino tambin porque es la misma burguesa quien las engendra, y porque se resuelven en el mismo marco de lucha (el espacio del Estado guatemalteco). En consecuencia, para l, la cuestin de saber si la lucha de clases es prioritaria o anterior a la lucha nacional es un debate superfluo, es un pasa tiempo de intelectuales ms preocupados por transplantar mecnicamente la teora marxista o de mantenerse fieles a una de sus corrientes, aunque para eso tengan que forzar y deformar la realidad social y nacional del pas.

c. LAS INEVITABLES LUCHAS DE LIBERACIN DE LA(S) NACIN(ES) MAYA(NSES)

Finalmente, la comunidad ladina debe estar advertida de que, independientemente de los dos factores anteriores, la lucha anticolonial de los mayas se dar tarde o temprano en el pas. Porque el orden nacional instaurado por el capitalismo y sus aliados histrico, el Estadonacin centralista, conduce inevitablemente a la dislocacin del poder central. El orden nacional colonial y burgus necesita uniformizar para mejor centralizar, y necesita centralizar para mejor uniformizar. Su lgica es impones su proyecto de sociedad a los pueblos sometidos.

Por eso busca desenraizarlos de su propia historia y desvincularlos de sus antepasados; busca despersonalizarlos en sus diferencias de la etnia y clase dominante (lengua, tradiciones, modos de vida, sistemas de valores); tambin busca deteriorar todas la condiciones que podran alimentar acciones y comportamientos divergentes al modelo estandarizado y dominante. Ante esa uniformacin integral, los pueblos sometidos, consientes de su existencia, especificidad e identidad, slo pueden exigir y luchar por su independencia. Esto es lo que harn inevitablemente los mayas en un futuro prximo.

Claro que la comunidad ladina podr retrasar el advenimiento de dicha lucha, pero no evitarla porque los pueblos avasallados siempre resucitan. Podr retrasarla asilando el pueblo indio, es decir, a fuerza de llevarlo a contracorriente del progreso y desarrollo (evitndole el contacto con el mundo exterior y la escolaridad, etc.). Podr retrasarla tambin controlando su conciencia mediante instrumentos de manipulacin, tal coma la ideologa estatal nacionalista que sustenta la historia oficial del pas. Dicha historia, que no es otra cosa sino el punto de vista de comunidad y clase dominantes, hace ver al indio que la verdad vida nacional comienza desde la llegada del espaol en Amrica y no antes.

Tales polticas de enajenacin nacional, no siempre han tenido ni tendrn resultados concretos porque, o bien los indios ya tienen conciencia de su condicin tnica, o bien regresan a rescatar su identidad. Por eso, han resistido y resistirn, activa o pasivamente, a toda poltica asimilacionistas: el derecho a la diferencia, el derecho a la autonoma.

Y para corroborar estas tesis de lo inevitable en el futuro de las luchas de liberacin de las nacionalidades mayences, basta con ver la crisis que atraviesan los actuales Estado nacional de Europea Occidental. Estos Estados hicieron todo lo posible por reducir la cuestin nacional al hecho estatal, es decir, de eliminar la multiplicidad de nacionalidades dentro de sus fronteras, sin embargo, actualmente estn sufriendo intensamente la presin descentralizadora de sus minoras nacionales. Este es el caso de Inglaterra con los irlandeses, galeses, Escoceses. Francia con los Bretones, Corseos y Occitanos. Espaa con los Vascos, Catalanes, gallegos, etc. En respuesta a esta presin, estos Estados nacionales se han apresurado a minorizar el problema nacional dentro de sus fronteras, o han tenido que negociar con dichas minoras otorgndoles diversos estatus de autonoma. Todo para evitar la dislocacin de sus propias formaciones estatales. De hecho, en Europa Occidental, el Estado unitario e indivisible est en vas de desaparicin. Ya solo es unitario en el plano formal.

2 COMUNIDAD MAYANCE: NACIONALIDADES O NACION SIN ESTADO

La comunidad mayence tiene dos niveles de lectura: un nivel particular tnico que comprender individualmente a cada una de las nacionalidades existentes (Quichs, Kekchs, Mames, etc.) y un nivel general pan tnico o pan indiano que comprende mancomunadamente al conjunto de nacionalidad ascendencia maya. Cuando se dice que la comunidad mayance es un a nacin sin Estado, se est diciendo que ese pueblo, tanto a nivel tnico como pan tnico, est amputado todava de su estructura estatal correspondiente debido a su condicin de comunidad colonizada.

Antes de invasin espaola, la sociedad mayance estaba constituida de varias naciones dinmicas e interdependientes. Eran naciones porque adems de ser comunidades de historia, lengua y cultura, posean gobierno propio (poco importa la forma de gobierno que fuera). Cada nacin dispona tambin de su territorio delimitado geogrfica y lingsticamente. A la llegada de los espaoles, estas naciones fueron expropiadas de sus territorios respectivos, fueron desmanteladas de sus estructuras polticas administrativas, embestidas en cuanto a sus caractersticas culturales y destruidas en su vida econmica. Es decir que dejaron se ser naciones autnomas para convertirse en naciones colonizadas y explotadas.

Por su lado, el invasor espaol lo reconoci a esas naciones como entidades polticas originales y autnomas. Todo lo contrario, las denomin tribus, grupos, ncleos, agrupaciones, etc.; y las englob genricamente bajo el trmino de raza (raza aborigen, raza indiana, raza maya, etc.). Claro que estas denominaciones e interpretaciones coloniales y capitalistas se hicieron con el fin de desmenuzarlas y despolitizarlas. Tambin justificar as su opresin y explotacin. Pero las dominaciones descuartizadoras pueden revelar polticas de dominacin pero no modelan situaciones de hecho. As, en lugar de grupuscularse, los pueblos indios de ahora, no solo se reclaman de sus identidades tnicas particulares, sino tambin de una identidad nacional pan tnica nica. A esta identidad pan indiana la denominan nuestra raza y cuya significacin real es el de nuestro pueblo, nuestra gente, nuestros connacionales, etc. Esto quiere decir que tomaron la denominacin apoltica que le hicieron sus opresores y le dieron contenido poltico. Quiere decir tambin que tienen conciencia y sentimiento de pertenencia nacional pero no a la nacin guatemalteca ni al Estado nacional actual, sino a su propio pueblo, a su propia formacin nacional. La conciencia e identidad nacional pan tnica la forjaron sobre todo en el molde de la colonizacin (la comunidad de destino que les toc vivir en manos del colonizador), mientras que la identidad tnica particular les fue dada por la historia y por sus rasgos especficos de carcter (lengua, arte, prcticas sociales etc.). todo esto es tan evidente que para confirmarlo basta con ver las autodeterminaciones particulares y genricas que utilizan en sus idiomas respectivos, el desarrollo y reconocimiento de signos comunes indicadores de identidad tnica, y la permanencia de la distincin entre indios y ladinos a pesar de las interacciones y aceptaciones sociales que ambas comunidades entretienen.

Como consecuencia de lo anterior, es fcil comprender que la percepcin que los pueblos indios tienen de la nacin guatemalteca es la de una nacin extranjera que los engloba y consiguiente que los oprime y reprime es su nacionalismo. Es una nacin que los obliga a desandianizarse para poder sobrevivir, los niega y excluye de hecho y derecho en tanto que entidades polticas histricamente constituidas. El pueblo mayance tiene su propia visin de la sociedad guatemalteca, la percibe y enjuicia segn como le va en ella. Para l, la nacin guatemalteca, en el sentido de comunidad, no existe. Y si existe, no la considera suya, ni se siente incluido en ella, pero s considera su vctima.

Actualmente, hay varios indios estudiados que abordan tambin al pueblo indio en los mismos trminos que el colonizador y que repiten los mismos errores: escamotear su naturaleza poltica, la lengua, etc.). Estos proceden as, porque han asimilado plenamente la interpretacin colonial burguesa de la realidad guatemalteca, y porque se comportan como buenos productos de la colonizacin. No es nada extrao entonces que a estos intrpretes los encontremos sobre todo en las categoras ms instruidas cientficamente por el colonizador (estudiantes, profesionales, etc.); y en aquellos cuya bonanza ladinos (comerciantes, funcionarios, etc.).

Ese tipo de interpretacin se encuentra tambin en algunos indios revolucionarios que han sufrido su respectiva dosis de influencia en algunas de las corrientes marxistas. Efectivamente, entre las corrientes del marxismo hay algunas que niegan completamente la existencia de la realidad nacional, en consecuencia, niegan la existencia de indios y ladinos. Estas corrientes buscan destruir sistemticamente cualquier manifestacin de las diferencias tnicas entre los hombre, argumentando que son de origen burgus. Para estos ortodoxos la civilizacin maya: el calendario, la lengua quich, la cosmogona kekch, las costumbres en general, etc., son todos originarios por el capitalismo, y por lo tanto, hay que arrasar con ellos. Hay sin embargo otras corrientes del marxismo que no niegan la existencia de diferentes etnias pero que tampoco han pasado de abordar al pueblo indio en trminos de cultura oprimida y de raza discriminada. Claro que pecan todava de parcialidad porque la especificidad cultural slo es un atributo de toda nacionalidad, entonces no se le puede considerar como representante o representado al todo (se tomara a una de las partes por el todo). As mismo, la opresin cultural slo es una faceta de la opresin nacional, y en consecuencia, no se le puede considerar como fenmeno aislado. De la misma manera, la discriminacin racial es un efecto directo del fenmeno colonial, por lo que no puede ser considerada como forma especfica de opresin. Tampoco puede ser utilizada como coartada para escamotear la situacin colonial y negar a los pueblos mayas su condicin de colonizados. Porque la discriminacin solo es la valorizacin de las diferencias reales o imaginarias de tipo social, cultural y biolgico en provecho del ladino, mientras que la colonizacin es el fenmeno global de la explotacin y opresin econmica, poltica, cultural y militar del pueblo indio en manos de la burguesa de la comunidad ladina. Adems, cabe preguntarse, cmo podran resolver la cuestin de la discriminacin racial antes resolver el colonialismo interno?Lo que sucede con los marxistas de Guatemala (y de Latinoamrica), es que an no han admitido sin restricciones la necesidad de la liberacin de los pueblos colonizados. Algunos lo han admitido pero deplorndolo, otros tambin pero en trminos de clculo tctico. Pero nadie ha podido ni querido reconocer que el nacionalismo es la expresin actual de la liberacin de los pueblos avasallados, y por lo tanto que es un fenmeno autntico y positivo. Nadie ha buscado integrar el hecho nacional es una perspectiva socialista y as economizar a las naciones colonizadas, la etapa del nacionalismo. La gran mayora se ha limitado a rechazar las aspiraciones nacionalistas, es decir, a rechazar la realidad y el curso de la historia, para refugiarse en el obrerismo y en el intelectualismo. Otros se han apresurado a calificar al nacionalismo indio de movimiento burgus y racista para esconder mejor su propia ignorancia y racismo. Es este impuse ideolgico de los marxistas pertenecientes a naciones dominantes el que explica que en Guatemala los encontramos abordando la situacin colonial en trminos de discriminacin racial y fechado al inicio de la opresin y represin en el pas solamente desde 1954. O mejor dicho, es su pertenencia nacional el que explica el desarrollo de tales versiones slo consiguen descalificarse porque se solidarizan con la concepcin colonialista y burguesa de la realidad guatemalteca, adems de incurrir en graves errores metodolgicos: toman el efecto por la causa como en el caso del hecho colonial, y perciben e interpretan selectivamente la historia del pas segn sus conveniencias, como el caso de fechar el inicio de la violencia institucionalizada (porque los Gobiernos de Arbenz y Arvalo no significaron nada positivo par el pueblo indio desde el punto de vista nacional, aunque si mnimamente, desde el punto de vista social).

Pareciera que los marxistas ignoraran los siguientes hechos:

a. las naciones no son producto de los cromosomas y/o pensamientos de sus miembros, sino de la historia, es decir, que son unidades polticas constituidas en base a la historia comn de sus miembros. Y que este es el caso de las nacionalidades mayances ya que ellas sumergen sus races en la prehistoria de la humanidad, lo cual contrata con el origen y naturaleza del actual Estado nacin guatemalteco.

b. Las diferencias del color slo han servido de pretexto para el pleno ejercicio de los prejuicios raciales por parte de los colonizadores e imperialistas, y que por los tanto, abordar el hecho tnico por el lado de la discriminacin racial equivale a caer en el mismo esquema de soluciones (al menos de la burguesa reformista).

c. El nacionalismo indio es la expresin del sentimiento y conciencia de pertenencia a una comunidad histricamente constituida pero que ha sido desposedo de su territorio, tierras e instituciones propias, y luego sometida a una dominacin y explotacin integrales. Y que en consecuencia este nacionalismo confronta bsicamente productores nativos contra propietarios extranjeros de medios de produccin.

d. La teora Leninista de las nacionalidades otorga a cada de las naciones, el derecho a la autodeterminacin, es decir, a constituirse en Repblicas Autnomas, el derecho a reconocer Regiones Autnomas dentro de sus fronteras, y el derecho de separarse de toda Formacin estatal que los negare u oprimiere como pueblos.

3. GUATEMALA: HACIA UNA REPUBLICA POPULAR Y FEDERAL.

Actualmente, hay algunas organizaciones revolucionarias que interpretan la comunidad mayance en trminos de pequeas nacionalidades. Es decir que admiten la complejidad tnica y cultural del pas, pero que an no estn claros con respecto al tipo de orden nacional que imperar en la sociedad post-revolucionaria.

Estas organizaciones parecen haber superado la versin colonialista burguesa de la realidad guatemalteca, debido al bloqueo ideolgico que sufren, o mejor dicho, debido a sus intereses coloniales que deben defender, regresan repetidas veces a los anlisis en trminos de discriminacin racial opresin cultural; regresan tambin a las soluciones en trminos de necesaria integracin nacional de las etnias indgenas.

Progresivamente sin embargo, descubrirn que la solucin integracionista, no es la adecuada porque perpeta las relaciones de dominacin instauradas entre amerindios y latinoamericanos desde 1492, es decir, perpeta relaciones de naturaleza capitalista, en consecuencia, perpeta la vigencia de situaciones explosivas.

La interpretacin de la comunidad mayance en trminos de pequeas nacionalidades. Es correcta porque reconoce la dimensin poltica de dicha comunidad que la sociedad guatemalteca est constituida de varias nacionalidades. Pero, la aplicacin mecnica de esta teora a la realidad tnica del pas, puede ser factor de opresin del mismo pueblo indio.

3.1 LA COMUNIDAD LADINA: Una Nacin Naciente Pero Dirigente?

Para que haya pequeas nacionalidades es necesario que haya una o varias grandes nacionalidades. En Guatemala, esa grande y poderosa nacin tendra que ser necesariamente la nacin dirigente y dominante. Ya se dijo que esta nacin todava no podra existir ya que sus miembros an no pueden asumirse como autntica nacin diferente e independiente. Sin embargo, lo importante es estar advertido que esa distincin y la consecuente relacin que se establecera entre esas naciones mantendra las actuales formas de dominacin entre ellas. Es de advertir tambin que es del inters de la comunidad ladina maniobrar para crear y mantener divisiones entre las etnias mayances con el objeto de salvaguardar y mantener su posicin de nacin dominante e integradora.

Y para que eso no suceda, es necesario que los pueblos indios se estructuren en un solo Estado multinacional y poder as presentarse en igualdad de condiciones (demogrficas, polticas, etc.) y defender sus elementales derechos nacionales ante la nacin ladina. As la 2 teoras de las Pequeas Nacionalidades de Lenin es, hasta cierto punto solidaria y complementaria de la Teora de la nacin Dirigente de Stalin porque ambas contribuyen a perpetuar las relaciones coloniales entre naciones:

a. La nacin dirigente defender la tesis de la soberana limitada de las minoras nacionales para legitimar su intervencionismo y hegemona.

b. La nacin dirigente siempre utilizar su posicin y fuerza para justificar la opresin y explotacin de las pequeas nacionalidades (explotacin de sus recursos naturales sobre todo).

Esto es lo que sucede actualmente en la Unin Sovitica. All, la Teora Lenista de las nacionalidades otorga la autonoma poltica, territorial y cultural a las naciones no rusas. Pero, en la prctica, el estado burotecnocrtico ruso es ms centralista y monoltico que la mayora de los estados burgueses debido a que el partido Comunista, apoyndose en la Teora sataliniana de la nacin dirigente, procede de tal manera que fuera de l no existe ninguna otra fuerza social organizada. Esto hace que cualquier institucin del Estado, por multinacional que sea, se encuentra sujetada a ese centralismo con hegemona rusa, y por lo tanto, se encuentra sin poder de decisin. Esto hace que no sea en la unin sovitica donde se encuentra algn modelo de organizacin igualitaria entre naciones porque su socialismo es de tipo burocrtico.

En cambio, en las formaciones socialistas autogestionarias, como el caso de Yugoslavia y Checoslovaquia, s se encuentran modelos de organizacin nacional igualitaria, tal como el modelo federalista. Yugoslavia es un estado federal constituido de seis Repblicas populares y dos Regiones autnomas. Checoslovaquia es un estado federal compuesto de cuatro Repblicas populares. En estas sociedades socialistas, el partido comunista y Estado son los que detienen las palancas del poder: poltica exterior, ejrcito, finanzas, polica. Pero no hay planificacin centralizada, sino autogestionaria, es decir que la planificacin se realiza mediante la concentracin entre empresas organizadas por ramas de la produccin y entre naciones repblicas federales. Es en este tipo de sociedades donde se opera la necesaria distincin entre ciudadana y nacionalidad: se tiene la nacionalidad de la etnia participativa como entidad poltica federada. Claro est que esta distincin no es necesaria para los casos en que las fronteras (geogrficas) del estado se traslapan con la (lingsticas) de la nacin, tal como sucede en el caso de Polonia.

3.2 LA COMUNIDAD MAYANCE: Una nacin Multitnica?

La Teora de las pequeas Nacionalidades considera como nacin a toda comunidad que presenta un carcter histrico propio, y sobre todo, que presente una lengua autnoma y comn entre sus miembros ya que hay consubstancialidad entre lengua y nacin. No puede haber nacionalidad sin idioma propio ni lengua que no implique nacionalidad, es decir que la lengua es a la vez productora de nacionalidad. Ya se dijo que esta caracterizacin de principio del hecho nacional es correcta.

Sin embargo, en Guatemala no puede aplicarse a ciegas esta tesis de la reciprocidad entre lengua y nacin a causa del fenmeno colonial que se vive. No se puede decir a ciencia cierta que como hay 23 lenguas, seguramente debe haber 23 naciones porque el hecho colonial ha favorecido la autonoma y la dialectizacin de los indios mayances. En efecto, los fraccionamientos artificiales y aislamientos municipales, departamentales, causados por la administracin colonial, hicieron que los indios mayas se distanciaran fonolgica, lexical y gramaticalmente unos de otros. Hicieron tambin que empezaran a fragmentarse internamente, es decir, a dialectizarse. Se asevera esto porque los aislamientos favorecen la evolucin autnoma de las lenguas y se sabe que el aislamiento de los pueblos indios entre s, duro ms de 400 aos ya que empez desde la llegada de los espaoles hasta la modernizacin del capitalismo (hasta Justo Rufino Barrios 1871, y Jorge Ubico 1944). Es por eso que ahora la distancia entre el Quich, Tzutuhil y el Kaqchikel es ms pronunciada que antes por falta de interrelacin. Es por eso tambin que el Kaqchikel se haya subdividido en central y el norte y del sur, con el Quich en Sipacapeo, Sacapulteco, Chichicasteco, Etc., hasta fragmentarse en 8 dialectos. Mayor autonoma, por sobre todo mayor dialectizacin fueron las consecuencias de los aislamientos de origen colonial. En virtud de los anteriores la actual fragmentacin lingstica no es el reflejo mecnico de la fragmentacin natural del pueblo maya en nacionalidades, ya que es tambin consecuencia del fenmeno colonial experimentando y no slo de su evolucin histrica natural. Todo lo anterior autoriza para afirmar que la teora de las pequeas Nacionalidades no puede aplicarse mecnicamente al rompecabezas lingstico mayance porque sera institucionalizar en parte los resultados de las relaciones de explotacin y opresin vividas hasta ahora.

Por otro lado, tampoco puede decirse que como lingsticamente el pueblo indio no est unificado, jams podr constituir una sola nacin ya que la lengua no acta siempre como criterio nico y absoluto de nacionalidad. Los indios estiman que en el marco del proyecto de sociedad mayance, es concebible la formacin de una nacionalidad pan tnica pero cuyo contenido principal no sera exclusivamente lingstico y el vivencial seran los dos factores primordiales de dicha nacionalidad.

a. La Comunidad de Lengua: Factor no exclusivo de nacionalidad.

Es evidente que con la actual fragmentacin etnolingstica mayance, es impensable hablar de una sola nacionalidad porque se presentara el problema de la seleccin e imposicin de uno de esos idiomas a los dems. Ante dicha multiplicidad, por muy grande (Quichs, Kekchs, etc.) o pequea que sea (pocomames, poqomches, etc.). Esto es lo que determina la historia y el carcter especfico de cada una de ellas.

Sin embargo, es concebible que, por razones estratgicas, las diversas nacionalidades mayances consientan voluntariamente unificarse en una sola nacionalidad, y por lo tanto consientan tambin a fusionar sus idiomas entre s, tanto como sea posible.

Desde luego, para lograr esto, es necesario crear y obtener su consenso de y entre las diversas nacionalidades porque es la manera de hacer que el destino de la nueva nacin sea el producto de la voluntad consciente y colectiva de todos sus miembros. Si se lograra este consenso entonces se podra hablar de un proyecto de fusin lingstica. Esta fusin tendra por objeto responder en parte a las exigencias unitarias del proyecto de constitucin de una repblica Maya, y en parte, remediar la degeneracin de dichas lenguas causada por la prdida de autonoma poltica de sus comunidades parlantes (dialectizacin, degradacin fonolgica, lexical y sintctica; invasin de extranjerismos, etc.). Esta poltica de fusionamiento podra desarrollarse entonces en dos etapas correspondientes a dos facetas del mismo proceso.

a. Una primera, de naturaleza inmediata y necesaria, que consiste en combatir la dialectizacin interna que han sufrido las 22 23 lenguas reconocidas actualmente .

Cosa que se puede conseguir mediante la transcripcin 8 escrituras), la normalizacin ortogrfica (estandarizacin) y actualizacin del vocabulario de dichos idiomas.

b. Otra segunda, de la naturaleza mediata y opcional, que consiste en fusionar las lenguas ms emparentadas fonolgica, lexical y sintcticamente a las lenguas que gozan actualmente de mayor autonoma y vitalidad.

La primera etapa tendra por funcin garantizar la sobrevivencia de dichos idiomas ya que la dialectizacin es estrictamente de origen colonial. Y la segunda, de construir de cimentar cierta unidad poltica del pueblo mayance (y de costos de traduccin) si sus parlantes los consideran necesaria.

Es claro que esta fusin de lenguas sera a largo plazo y muy relativa porque lo ms seguro es que la heterogeneidad lingstica mayance slo sea reductible a unos cinco idiomas (Quich, Mam, Tojolabal, Chol, Yucateco,) pues quedaran necesariamente varias aquellas que fueran irreductibles entre s por estar muy distanciadas unas de otras. Adems, esta fusin podra resultar innecesaria porque la conciencia de la existencia especificidad e identidad pan indiana existe sin necesidad de unificacin lingstica previa. Y por lo tanto, la fusin de lenguas podra ser considerada como una operacin intil, adems de costosa, y que no es condicin necesaria y absoluta para la constitucin de una nacin mayance.

c. LA COMUNIDAD DE VIVENCIAS : Factor Principal de Nacionalidad.

En cuanto al segundo factor de nacionalidad, se puede decir lo siguiente: el destino comn vivido en manos del extranjero desde 1524 ha modelado en los pueblos indios un nuevo tipo de identidad y de conciencia nacional que se da a nivel genrico traslingsmo que los oblig a reinterpretarse genricamente ante el extranjero como pueblos polticamente distintos pero afrontando todos un destino comn. Este destino comn y las vivencias comunes, hicieron que las identidades nacionales de base lingstica quedaran relegadas a segundo plano en beneficio de una identidad basada en la comunidad de historia. Estos factores crearon tambin vnculos de solidaridad y convivencia entre las diversas etnias, as como borraron para siempre las rivalidades tradicionales existentes entre ellas.

En la formacin de esta identidad pan india, contribuy tambin, y de manera indirecta, la poltica cultural del colonizador que consisti y consiste siempre en cercenar la memoria colectiva de dichos pueblos. Es decir que al forzarlo a desligarse de su pasado y a renegar a sus antepasados, se les forzaba tambin a olvidar sus antagonismos tnicos de origen precolombino si es que lo haban, y a considerarse como miembros de una nueva entidad poltica pan tnico. Esta nueva forma de indianidad se manifiesta hoy en da de mltiples maneras: matrimonios endogmicos mayances pero intertnicos, emigraciones e inmigraciones recprocamente consentidas, generalizacin del uso de signos comunes indicadores de membresa mayance, etc. Por eso, entre las mltiples etnias mayances, no hay ni conflictos, ni rivalidades latentes de naturaleza nacional, lo que hay son conflictos de mojones entre municipalidades o entre finqueros establecidos en dichas comunidades; y que se deben al avorazamiento de tierras por parte de unos, a las delimitaciones jurisdiccionales caprichosas efectuadas por otros, y a la falta generalizado de tierras en esas comunidades. Para verificar esta ausencia de antagonismo tnico entre laos mayas, basta con visitar las zonas fronterizas entre comunidades lingsticas establecidas, y constatar la interrelacin compleja y profunda en que se desarrolla la vida cotidiana de dichos pueblos.

A estos factores vivenciales de nacionalidad mayance, se debe agregar todava la actual poltica de contra insurgencia del ejrcito ladino burgus de Guatemala contra dichas comunidades. En estos ltimos aos, se viene aplicando all, la poltica de aldeas arrasadas o deportadas; la de aldeas y caseros enteros autoacuspandose de subversivos y humillndose ante el resto de la sociedad; la del asesinato sistemtico de ancianos, nios y mujeres, verdaderos ejes de la memoria social de dichos pueblos; la del secuestro y asesinato selectivo genocida y etnocida, hoy exclusivamente dirigida contra el pueblo indio, ha tenido como efecto el de elevar y consolidar an ms la conciencia pan indiana de los mayas porque todos se ven enfrentados a la misma poltica sistemtica de exterminio.

As entonces, se puede decir que ha sido y es sta comunidad de vivencias la que ha fusionado a los pueblos indios en una sola magna nacionalidad. Es ella la que despus de haberse forjado en el yunque de la explotacin, colonizacin, opresin y represin, se cristaliza ahora en una identidad pan tnico, convirtindose as en el factor principal de la nacionalidad mayance.

Al efecto unificador de este factor histrico, se unen tambin los efectos de factores de carcter: la unidad fundamental de cosmogona y la comunidad de lenguas emparentadas. Bajo la diversidad de las formas actuales de expresin lingstica, vestimentaria, artstica, etc.; los pueblos indios estn unificados entre s por una misma concepcin de la vida, por una misma manera de considerar la dimensin espacio y tiempo del universo. Esta unidad cosmognica ha sido mantenida y defendida por la nica institucin pan tnica precolombina todava vigente hoy en da: la organizacin sacerdotal de los AJKIJ. Ellos son lo s que han asegurado y aseguran todava la relacin, efectiva entre las diversas etnias mayances y les han dado cierta hogeneidad cultural, gracias a su funcin religiosa, moral poltica y social. Por eso, ellos han sido, son y sern los ltimos bastiones en la defensa del sistema de la calendarizacin del tiempo, de las lenguas mayances, del culto a los ancestros, de las oraciones a la Madre Tierra, del servicio en las cofradas, porque ellos no pueden aculturarse ni claudicar.

Los pueblos mayas tambin estn unificados entre s por una misma estructura lingstica, sus idiomas proceden del mismo tronco comn, y por lo tanto, cultivan diversos grados de parentesco fontico, lexical y sintctico que los hermanos y asemeja entre s.

En consecuencia, la magna nacin mayance existe no slo por razones histricas, sino tambin por razones de carcter. Esto hace que aunque desaparezca el hecho colonial, y por lo tanto, la discriminacin racial, la nacionalidad mayance continuar existiendo porque ella no slo est unificada por razones negativas (la comunidad de vivencias amargas recientes) sino tambin positivas (la comunidad de elementos de carcter). Esta magna nacin, cuando est dotada su Estado correspondiente, expresin de su autonoma, tendr que ser nica e invisible a nivel poltico administrativo y territorial, pero pluralista y descentralizada a nivel cultural lingstico, mediante el establecimiento de Regiones semiautnomas. Esas regiones no representaran simples espacios internos como sucede en los Estados nacionales, sino verdaderos espacios de historia y cultura cuyos miembros tendran una comunidad de inters que defender y un mnimo de autogobierno. La Repblica Maya ser entonces una magna nacin multitnica , y por lo tanto, tendr un estado multinacional puesto que cada de sus etnias componentes son tambin naciones pero que delegan parte de su autonoma al estado.

Resulta claro entonces, que, de inmediato, Guatemala no slo una repblica federal constituida por los pas maya y Criollo, sino que adems, dentro del pas Maya, coexistiran una pluralidad de regiones definidas y delimitadas sobre base etnolingstica en el territorio de la otra Repblica federada. Esto tendra que ser el caso, por ejemplo; de los chorts y pocomames en Jalapa, chiquimula y Escuintla (Paln, Chinautla, Camotn, Jocotn, san Luis Jilotepeque), as como la comunidad afro americana parlante de Garfuna o arahuaco en izabal. Tambin tendra que ser el caso de las minoras ladinas que quedaran enclavadas en pas indio, a menos que se conformaran con facilidades lingsticas de tipo escolar y administrativo. Por otro lado, sta organizacin federalista de la sociedad, si implica un derecho de residencia oficial para los ladinos, quienes hasta ahora son considerados por el pueblo indio (incluso por ellos mismos) como usurpadores y extranjeros. Implica tambin un doloroso desgarre territorial para el pueblo indio puesto que es l quien hasta ahora tiene el ttulo de propietario legtimo de la totalidad del territorio guatemalteco.

Se dice desgarre territorial porque la solucin federalista implica necesariamente una demarcacin del actual territorio en dos espacios definidos: uno criollo y otro maya. Esta demarcacin plantear problemas de trazo difciles de solucionar ya que se dara la lucha por los mejores suelos y subsuelos, zonas tursticas, salidas al mar, polos de desarrollo establecido, etc. Sin embargo, esto puede evitarse mediante el establecimiento provisional o permanente de instituciones integradas en el plano financiero.

Por todo lo anterior, resulta claro que la Teora de las pequeas nacionalidades debe ser aplicada con reserva de lo contrario, conduce inevitablemente a la oficializacin de cierto divisionismo lingstico de origen colonial, as como el consiguiente debilitamiento poltico de la mancomunidad mayance: todo porque privilegia el factor lingstico como criterio nico y absoluto de nacionalidad. Esta teora es ciertamente un buen y seguro punto de partida del proceso de descolonizacin, pero no su punto de desembocadura porque desconoce por completo el proyecto poltico indio contemporneo. Por lo tanto, slo puede servir de punto de partida.

4. LA SOLUCION FEDERALISTA Y LAS SOLUCIONES INDIANISTAS.

Por otra parte, si se consultan los planteamientos de los nacionalistas indios, se encuentran tambin soluciones pertinentes a la cuestin de las nacionalidades del pas. Estas soluciones, por mismo contenido, expresan rechazo a toda solucin integracionista o asimilacionista, y a todo forneo proyecto de sociedad. En efecto, los nacionalistas mayances rechazan el asimilacionismo porque busca la fusin del pueblo indio en la comunidad ladina y la desaparicin de todos los valores culturales especficos y de su identidad tnica, rechazan tambin el integracionismo porque, a pesar de que busca darles participacin en la vida nacional, sin que pierdan necesariamente sus caractersticas culturales y de que fundan en la comunidad dominante, no les otorga autonoma poltica y territorial. Esto significa que los planteamientos de los indianistas son de ndole separatista, autonomista, secesionista o independentista porque cuestionan el centralismo estatal y no la falta de participacin o integracin en el mismo.

4.1 LAS SOLUCIONES INDIANISTAS.

Segn las circunstancias y las condiciones locales, los indianistas proponen las siguientes soluciones:

a. O bien la reivindicacin del separatismo total, la separacin de la Nacin Maya en virtud del derecho a la autodeterminacin e independencia que asiste a las naciones mayances (Constitucin de una Repblica Maya Independiente).

b. O bien la reivindicacin del derecho al ejercicio absoluto del poder en el actual Estado Nacional guatemalteco, en virtud de los derechos histricos del pueblo indio sobre estas tierras, y del carcter extranjero y usurpador de la comunidad ladina sobre las mismas (Reapropiacin de la Repblica Guatemalteca actual).

c. O bien la reivindicacin del derecho a constituirse y ser reconoce}idos como regiones delimitadas geogrficamente sobre base etnolingstica dentro del actual espacio estatal guatemalteco, en virtud de las caractersticas culturales que los diferencian de la comunidad ladina (Constitucin de Regiones Indias semiautnomas o especies de resguardos y Reservas de cultura mayance).

Independencia total, hegemona total, y autonoma relativa de las soluciones que ideologa y estrategia indianista proponen al hecho colonial guatemalteco. Sin embargo, se estima que ninguno de estos planteamientos es plenamente satisfactorio para los dos pueblos mayoritarios de Guatemala, sobre todo si se les analiza desde una ptica de igualdad y libertad:

a. La solucin separatista es muy difcil, puede conducir por ahora a la creacin de una repblica Maya pequea, dbil, pobre y aislada; adems su obtencin tendra que pasar por una larga guerra de liberacin nacional (vase a los vascos en Espaa, los irlandeses en Inglaterra, etc.). los ladinos la consideraran como una hereja a su dogma del Estado chapn nico e invisible.

b. La solucin hegemonista es ms realizable y hasta podra obtener por la va pacfica a travs de un sistema parlamentarista operante. Pero esa Repblica controlada por los indios reposara siempre sobre bases inestables, es de esperar que el pueblo ladino desarrolle su propia lucha de liberacin, en la medida en que deje de considerarse como extranjero descendiente de invasores. Con respecto a la situacin colonial actual, slo habra una inversin de papeles.

c. La solucin semi autonomista es mucho ms realizable porque no cuestiona radicalmente los intereses coloniales del ladino, pero tampoco satisface las plenas espiraciones libertarias del pueblo indio. Aqu, los pueblos mayas se contentaran con pequeas concesiones que los dejara siempre a merced del intervencionismo y hegemonismo del Estado ladino, as como corran el riesgo de aislarse unos de otros, y por consiguiente de volverse ms manipulables.

As, dadas las condiciones actuales y los niveles de conciencia alcanzadas, ninguna de estas soluciones promete estabilidad poltica durable, puesto que resulta ser inadaptadas a la realidad del pas. Algunas de ellas tales como las soluciones independentistas y hegemonistas podran ser admitibles pero a muy largo plazo, y probablemente, sin cuestionar los intereses de la burguesa.

4.2 LA SOLUCION FEDERALISTA

Los autores de este documento estiman por su lado, que la solucin federal a la cuestin de las nacionalidades es la nica solucin viable y moderada. Ella se opone a la vez al mantenimiento de la hegemona abierta a solapada de la nacin ladina sobre las nacionalidades indias, y a la substitucin de esa hegemona por la de la nacionalidad mayance, la solucin federalista es la nica solucin viable porque adems de significar igualdad de derechos y poderes entre las comunidades india y ladina es la nica que concuerda relativamente con los lineamientos del proyecto poltico indio contemporneo, obliga a los ladinos asumirse y comportarse como nacin pueblo sin necesidad de indianizarse. Adems, es la frmula que da estabilidad poltica porque mantiene la diversidad etnia en la unidad estatal la descentralizacin.

a. La Concordancia entre el Proyecto Poltico Indio y la Solucin Federalista.

La solucin federalista es aceptable para los mayas porque se inscribe dentro de los lineamientos de su proyecto de sociedad. El Proyecto poltico indio contemporneo reconoce la necesidad de la unificacin poltica de todas las nacionalidades mayances con el objeto de construir la repblica popular Maya, en base a la mancomunidad de nacionalidades mayances precolombinas. Esta Repblica, como ya se dijo, estara unificada a nivel cultural lingstico. Esta unificacin estratgica afecta por consiguiente a todos los pueblos mayas cuyas lenguas pertenecen a Belice, Guatemala, Honduras, etc.). es decir, que afecta tambin a los chorts de honduras; a los yucatecos, choles, tojolabales, itzaes, huastecos, tsotziles y tzeltales de Mxico; a los mopanes y keches de Belice, etc. Esta unificacin poltica progresiva y a largo plazo que no necesariamente tiene que ser una unificacin lingstica, es una necesidad estratgica e histrica porque hoy en da, las pequeas naciones originales pero dbiles slo sirven para enriquecer al repertorio folklrico de las naciones dominantes e imperialistas y ser explotados por su industria turstica. As, el proyecto poltico indio es radicalmente diferente del proyecto ladino: el pueblo indio tiene puesto la mira sobre la Federacin de Repblicas Latinas de Centroamrica. Son dos destinos histricos irreconciliables que para poder coexistir necesita pasar por negociaciones razonables y pactos igualitarios.

En esta perspectiva, no hay contradiccin entre la tesis federalista y el proyecto poltico indio, porque la Repblica Popular Maya que ahora reivindica el pueblo indio, solo constituye una primera etapa de ese proceso. Es slo una primera mitad de la formacin nacional mayance porque apenas representara la Repblica Federal Maya del Este (ubicado en Mxico). Es decir, que los mayas de Guatemala consideran que su destino histrico est ms ligado a sus connacionales mayas que cayeron bajo la jurisdiccin de otros Estados, que al pueblo ladino de Guatemala.

Cabe advertir aqu que este proyecto poltico global es y ser de lo ms difcil de implementar porque deber enfrentar los intereses nacionales de los Estados colonialistas y a mencionados, as como los de la clase burguesa en general. Deber enfrentarlos porque son estos quienes explotan ya los recursos del suelo y subsuelo de las tierras mayas, o por lo menos proyectan explotarlos para su beneficio particular. En todo caso, este es el reto de los maya s de ahora y de maana.La solucin Federalista no pasa por la Indianizacin de los Ladinos.

Histricamente, las clases y comunidades capitalistas y dominantes siempre han impuesto soluciones asimilacionistas a las minoras tnicas que se encuentran sobre sus territorios. En Guatemala, esta en la solucin que se ha venido implementando sobre todo desde que se moderniz el capitalismo, y que se manifiesta entre otros, a travs de la poltica idiomtica oficial (lengua de la administracin pblica y de la instruccin escolar, etc.). Hoy en da, debido a la crisis de identidad de la nacin chapina y de seguridad del Estado, se est implementando una falaciosa poltica integracionista del indio: indios en el Consejo de Estado Rabin Ajaw aplaudida y coronadas por autoridades estatales, idealizacin de los rasgos culturales y del color de la piel del indio, etc. Todo con el objeto de apantallar la integracin perfecta del indio en el orden social y nacional vigente, de tener coartadas ante los sealamientos provenientes del extranjero sobre la marginacin del pueblo indio, pero sin modificar la poltica centralista y etnocida instituida.

Es evidente que los socialistas no pueden implementar polticas asimilacionistas, como tampoco pueden representar a jugar polticas de coartadas, ya que sus mismos principios doctrinarios se los impide. Pero si es concebible que impulsen frmulas de bilingismo o multilingismo en el pas, como prueba del respeto a la libertad lingstica y al derecho de autonoma de los pueblos. En efecto, una de las soluciones posibles a la cuestin de las nacionalidades podra ser el de instaurar el bilingismo obligatorio para todos sus habitantes (ladinos o indios), en todos los campos de la vida (desde las ms altas jerarquas hasta las bases). Esto debera ser as en virtud de la doble nacionalidad de que est constituido el pas, y con el objeto de ahorrar la divisin del territorio guatemalteco en dos espacios nacionales.

Pero esta solucin es impracticable porque el etnocentrismo y la etnofobia del ladino hacia el indio no le permitiran aprender y hablar una lengua mayance sin perjuicios. Para eso faltara todava otros 460 aos de descolonizacin. Los ladinos sern siempre monolinges, y talvez bilinges pero ingls y castellano, ruso y castellano; pero no maya castellano. Ante tal realidad, la historia ensea que las naciones monolinges slo pueden coexistir pacficamente en el sistema federalista. No hay otra solucin, porque es estril indianizar a los ladinos quienes consagran toda su vida a demostrar que no son y no quieren ser indios, como aberrante ha sido hasta ahora querer ladinizar a los indios. A este respecto podemos decir entonces que aquellos marxistas que sostuvieron que el indio era un producto del capitalismo y que desaparecera al desaparecer dicho sistema, tendrn que corregir sus planteamientos: porque son las identidades nacionales. Estas permanecen. Las identidades nacionales son los nicos resultados naturales y permanentes de toda la evolucin histrica de la humanidad, y los nicos divisores naturales de la especie humana en grupos de hombres. Porque si no fuera as, ya hubiera sido fcil integrar a los indios, como fcil debera de ser el de indianizar a los ladinos.

Adems de lo anterior la solucin bilingista es tambin poco realizable porque planteara el problema de la seleccin de una lengua nacional mayance en detrimento de las otras. Planteara tambin el problema de la generalizacin del uso del castellano en las distintas comodidades mayas sin la correspondiente generalizacin del uso del castellano en las distintas comunidades mayas sin la correspondiente generalizacin del as lenguas indias en la comunidad ladina. En consecuencia, siendo impracticable el bilingismo, la solucin multilinge es a que convendra ms al pas. Sin embargo, de adoptarse dicha solucin, los ciudadanos del Estado multinacional guatemalteco tendran forzosamente que ser polglotas, parlantes de por lo menos cinco lenguas nacionales. Ya se puede imaginar la reaccin de repudio que tendra un miembro de la Academia Guatemalteca de la lengua, correspondiente de la real Academia Espaola, ante tal solucin. Se le notificara que para ser autnticamente guatemalteco debe aprender y hablar correctamente cuatro o cinco idiomas mayances, adems de su lengua viril y potica. Ya se puede imaginar tambin lo costoso que sera para el Estado imprimir toda su papelera en cinco lenguas, as como preparar y contratar funcionarios quintilinges. Por eso, ni se puede obligar al ladino ser indio, ni se puede obtener que el indio sea ladino, no slo porque son medidas anti tnicas, antinacionales, sino solucin federalista surge como alternativa adecuado ya que se propone establecer relaciones equilibradas y armoniosas entre ambos pueblos, pero respetando sus diferencias de carcter respectivos.

b. La Solucin Federal y la Estabilidad Poltica.

En otro orden de ideas, aunque se generalizara el bilingismo o el multilingismo en el pas esto no sera una solucin durable. Porque rpido se instalara una refriega lingstica segn los caprichos individuales de funcionarios, y una jerarquizacin entre lenguas segn el comportamiento lingstico de las clases dirigentes y la dinmica socioeconmica de base. Es decir que en trminos generales, es estatus y de la posicin social de sus locutores. Esta realidad es la que hara del bilingismo o multilingismo generalizado, una solucin siempre difcil y provisional.

Por otro lado, entre el bilingismo y multilingismo generalizado y el federalismo real, hay tambin frmulas intermediarias tales como la instauracin de regiones lingsticas, de comunidades culturales, etc. Estas frmulas representan una etapa ms avanzada en el reconocimiento de la autonoma de las comunidades tnicas pero todava adolecen de defectos que causan inestabilidad poltica. Estos defectos son ante todo, la dependencia econmica y poltica del centralismo estatal del pas: falta de instituciones propias, falte de poder de decisin, etc.

Para verificar esto que exponemos, basta con observar la permanente pugna en que viven las comunidades obligadas a coexistir en un Estado bilinge o multilinge semifederal (Walones y Flamencos en Blgica, Franco y Anglo parlantes en Canad, etc.). Basta tambin con observar la estabilidad poltica en que viven las sociedades organizadas en trminos de federalismo real, segn sus comunidades componentes (Suiza y Austria en el campo capitalista, Yugoslavia y Chocoslovaquia en el campo socialista).

Esta regla de la ineficacia del bilingismo y multilingismo generalizado o semifederal es tambin vlida para las sociedades socialistas. En ella se constituye tambin cierta estratificacin social y nacional que tiene repercusiones en el uso y valor social de las lenguas de sus comunidades componentes. Por eso es junto mencionar lo errado que est la tesis de Stalin que asevera que no hay lengua de clase sino simplemente utilizacin de clase de la lengua. Su tesis es vlida para situaciones monolinges donde puede haber incluso cambios de infraestructura sin cambios de lengua, pero no para situaciones multilinges donde pueden hacer incluso cambios de infraestructura sin cambios de lengua, pero no para situaciones multilinges donde el orden lingstico imperante es producto de la estratificacin social y nacional imperante. Porque en esas situaciones, la lengua dominante sirve de instrumento de opresin y de defensa de intereses de la clase y comunidad dominante que lo hablan. Este es el caso de Guatemala con el castellano. Aqu, aquellos que sostienen la tesis de la ausencia de carcter de clase de la lengua buscan escamotear la cuestin de las nacionalidades en el pas. Buscan sobre todo salvaguardar de hecho el carcter ladino y ladinizante del estado Guatemalteco bajo la apariencia de salvaguardar la unidad del pas.

Por estas razones la solucin federalista entendida en el sentido de instituciones polticas, culturales y econmicas para cada comunidad y no limitada a la divisin en comunidades culturales o regionales o regiones lingsticas, o a la generacin del bilingismo o multingismo, es la que se impone. Es la nica forma capaz de dar duradera estabilidad poltica ya que equilibrio y armoniza las relaciones entre los pueblos: ni avasallamiento o separatismo total para los indios, ni hegemona o indianizacin para los ladinos.

Todo esto que se expone conduce a concluir que la solucin federalista es la que perfila como viable y aceptable para las comunidades mayoritarias del pas. De adoptarse dicha solucin, Guatemala sera un Estado federal con diversos grados de Gobierno independiente. Estara constituida de dos repblicas, cada una gozando de autonoma legislativa y administrativa en los campos econmicos, cultural y poltico; y compartiendo responsabilidades comunes, tal vez en los campos militar, financiero y de poltica exterior. Los ladinos tendran la nacionalidad criolla y los indios, la nacionalidad maya: y ambos tendran la ciudadana guatemalteca. La unidad del pas estara asegurada por pactos y compromisos libremente consentidos entre ambos pueblos, y nunca ms por la fuerza de uno y el avasallamiento del otro.

Para algunos extraar que la cuestin lingstica aparezca como eje de la cuestin de las nacionalidades. Sin embargo es as porque este factor es a la vez reflejo y componente del problema de la coexistencia en un Estado unitario, de dos comunidades distintas en el plano cultural, social, econmico y poltico.

5. LAS REIVINDICACIONES MAYAS Y EL PROCESO REVOLUCIONARIO.

El objetivo de constituir la Repblica Popular Maya federal a una posible Repblica Criolla, hace que as reivindicaciones nacionalistas del pueblo indio, sean de inmediato y provisionalmente, las siguientes:

a. Modificacin del orden lingstico y cultural imperante en la actualidad, mediante la superacin de la actual poltica asimilacionista solapada. Es necesario normalizar el uso de las lenguas mayances reconocindolas como lenguas nacionales. Y mientras que no se llegue al Federalismo Real, habr que reconocerlas como iguales al castellano en todas las instancias e instituciones estatales, paraestatales, etc. (Universidades, Escuelas, Tribunales, Policas, Ejrcito, etc.).b. Remodelacin de las fronteras departamentales y municipales del Estado guatemalteco en Regiones segn el principio lingstico, y por consiguiente, segn el principio de las nacionalidades. Esta remodelacin de unidades administrativas conllevara necesariamente la redistribucin de las reas de jurisdiccin de algunas entidades estatales actuales, as como la reaccin de otras que tengan como circunscripcin dichos espacios, y que sean a la vez su expresin permanente y sobre quienes de dichas regiones tengan algn control (vicegobernaturas? Vicepresidencias? Etc.).c. Otorgamiento del derecho al autogobierno o autodeterminacin tnico y lingstico para dichas regiones constituida y otorgamiento de facilidades lingsticas de tipo escolar (por lo menos en la educacin primaria) y administrativo (por lo menos a nivel de traductores) para las minoras residentes fuera de sus Regiones de Jurisdiccin, ya sean indios o ladinos.Estos son los planteamientos del pueblo indio y que se inscriben dentro de un claro proceso de descolonizacin. Corresponde ahora a los dirigentes revolucionarios, de cualquier condicin tnica, la responsabilidad de apoyarlos y asumirlos en su justa dimensin, de enmarcados dentro de la perspectiva socialista, o bien de continua ignorndolos, reprimindolos, caricaturizndolos. En todo caso, sea cual fuere su resolucin, el pueblo indio mantendr sus reivindicaciones nacionalistas a pesar de que instale en el pas un modo socialista de organizacin socioeconmica; y desde luego, rechazan desde ahora el calificativo de contrarrevolucionarios que se les pueda hacer para entonces. Porque los indios de produccin, sino tambin a la de las estructuras estatales. Porque tambin consideran que el socialismo no consiste en socializar modos particulares de vida y en estandarizar caracteres nacionales determinados, sino en el conocimiento y expresin libre de dichas diferencias de carcter. El modo de pensamiento socialista del pueblo indio difiere del modo de pensamiento socialista del pueblo ladino.

Lo dicho anteriormente se debe a que actualmente, tal como van las cosas, se observa que los revolucionarios indios simpatizan ms por un socialismo autogestionario porque es el modelo de organizacin que satisface sus aspiraciones autonomistas, mientras que los revolucionarios ladinos, se inclinan ms por un modelo del socialismo centralista y burocrtico porque es el que les permite salvaguardar sus intereses coloniales establecidos. Estas diferencias de concepcin del socialismo en funcin de la condicin tnica hacen que la percepcin del pueblo indio sobre el proceso revolucionario chapin, sea a la vez de confianza y de duda.

De confianza porque los cambios socioeconmicos que se anuncian son ms que pertinentes. De duda porque los consecuentes cambios polticos administrativos y culturales que deberan acompaarlos brillan por su ausencia o se anuncian en sus aspectos marginales e intrascendentes.Adems, aunque los cambios en el dominio nacional se anunciaran correctamente, hay hechos que recomiendan tener siempre reservasen cuanto al orden nacional que imperar despus del triunfo de la revolucin guatemalteca:

a. En chile, el gobierno de Unidad Popular de Allende, tard demasiado tiempo para reconocer las demandas especficas de los indios Mapuches, a pesar que stos haban apoyado vigorosamente su rgimen en los momentos de acceso y consolidacin en el poder.

b. En Nicaragua, la junta Sandinista de Gobierno ignoraba por completo todo lo relativo a los derechos polticos y culturales elementales de las etnias indgenas y negras, a pesar que stas haban combatido tambin a brazo partido contra la dictadura de Somoza hasta su derrocamiento. En efecto, etiquetaron de arranque autonomista sus planteamientos a favor de su propia autodeterminacin porque para ellos, ya tenan preparado el proyecto integracionista clsico: hacer de ellos nicaragenses del pleno derecho.

Estos hechos son los que recomiendan a los indios mayas en general, y a los indios revolucionarios en particular, practicar una credibilidad condicionada en el proceso revolucionario guatemalteco, en lo referente a aspectos nacionalistas. Esta credibilidad slo podr ser afianzada progresivamente por los hechos, hechos que desde luego se escalonan desde el perodo de guerra revolucionaria, y despus del triunfo de la revolucin.

Hoy en da, se considera de ms en ms que a los dirigentes revolucionarios slo les queda reconocer que para el pueblo indio es imposible reducir su lucha solamente las reivindicaciones sociales, y por lo tanto, que su reivindicaciones nacionalistas deben tambin ser incluida y apoyadas. Deben ser apoyadas porque a los ladinos slo les queda apoyar lo que sus aliados indios decidan hacer de su destino nacional histrico, puesto que slo ellos tienen la competencia de decidir en ese dominio. No podran exigirles que acepten la opresin colonial y que rechacen la opresin capitalista porque estaran considerndolo como sub hombre, como prehombre, y les estaran negando calidad humana.

Adems, se considera tambin que los dirigentes revolucionarios debern aceptar que como el hecho colonial es al final de cuentas un fenmeno de origen econmico y poltico, este fenmeno debera desaparecer lgica y automticamente al noms cambiarse el tipo de infraestructura que la origin. Es decir que el hecho colonial (al efecto) no podra perdurar por si slo si el hecho capitalista (la causa) desapareciera realmente. Porque slo se puede medir la desaparicin real de una causa, midiendo la desaparicin total de sus efectos.

En consecuencia, es urgente tomar resolucin tendiente a satisfacer los intereses nacionalistas del pueblo indio, porque de lo contrario, tarde o temprano, se dar la lucha entre socialistas autogestionarios y centralistas. Desde luego, entre los autogestionarlos estarn en primera lnea los indios (buscando la autodeterminacin de su (s) nacin (es), y talvez los obreros (buscando por lo menos la congestin en sus centros de produccin). Con esto se est diciendo que para los indios, la revolucin guatemalteca no debe posponer la cuestin de las nacionalidades a una fecha que nunca llegar, ni enviarla a la bodega del neocolonialismo interno porque esta actitud conduce inevitablemente a la liberacin de la clase social que hablaba y que contina hablando la lengua dominante, pero no a la del pueblo que habla la lengua dominada. Los ejemplos abundan en que por razones de prioridad, exclusividad, jerarqua de la lucha de clases sobre las otras contradicciones, las revoluciones originaron socialismo autoritario y centralista, sper equipado de medios de represin y hospitales psiquitricos, pero incapaces de terminar con el chovismo, el racismo, el etnocidio, etc.

En lo que falta del proceso revolucionario, queda por ver cmo maniobrarn los revolucionarios ladinos ante los planteamientos nacionalistas de los revolucionarios indios. Queda por ver si para ellos, al igual que para los del Ejrcito ladino burgus de Guatemala, el derecho a la diferencia de tipos de calzado y de trajes (tal es el caso del actual Consejo de Estado). Queda por ver todava si aqu en Guatemala, al igual que en otros pases, el proletariado ladino se solidariza tcitamente con la burguesa ladina para mantener sojuzgado al proletariado indio, en los aspectos nacionales. Falta por ver si las organizaciones de corte clasista continuar siendo la tumba de la independencia y del poder de decisin autnomo de las naciones oprimidas.

Si los hechos no favorecen la causa indianista, habra que preguntar a los indios revolucionarios por cunto tiempo ms soportarn estar remolcados por organizaciones cuyas soluciones a la cuestin nacional se formulan siempre desde el punto de vista de la nacin dominante. Falta preguntarles si todava creen que la lucha mayance de liberacin nacional pueda realizarse despus del triunfo de la revolucin social cuando la historia demuestra que ese despus nunca ha existido ni pueda existir. Finalmente, falta preguntar al pueblo indio en general por cunto tiempo ms soportar hacer el papel de bestia de carga que siempre le ha tocado vivir y parece que seguir viviendo. Porque:

En la actual sociedad guatemalteca, el indio es el productor principal de riqueza debido a la mano de obra que presta en las fincas, agroindustrias y por su arte explotado en la industria turstica.

En el actual proceso revolucionario, el indio es el productor principal del cambio hacia el socialismo por su capacidad combativa en las fuerzas de choque de las unidades revolucionarias y por su cuota desmedida de sangre y cadveres en manos de la presin oficialista.

En la futura sociedad socialista, el indio continuar siendo el principal productor de la riqueza porque todas las sociedades socialistas construyen su industrializacin y el bienestar de los habitantes de ciudades sacrificando al campesinado, es decir, sacrificando su nivel de vida en relacin al de los otros sectores. Y en Guatemala, hablar de campesinos es hablar de indios.

Esta ltima es fundamental porque puede ser que los mismos hechos condiciones finalmente al pueblo indio a realizar su propia revolucin. En efecto, se constat ya que la derecha ladino burguesa quiere al indio nicamente como expresin folklrica de pas pero lo persigue y combate en tanto que cultura, nacin y clase. Por el momento, se sta constatando tambin que la izquierda ladino proletaria lo quiere como clase proletaria y proletarizada, y utiliza su potencial revolucionario; pero, por falta de visin histrica y por miopa poltica, lo niega y lo bloquea como nacin con derecho a la autodeterminacin.

Entonces, acorralado y reprimido por los unos, negado y bloqueado por los otros; puede ser que slo le quede la solucin solitaria: hacer su propia revolucin, hacer su propia guerra de liberacin nacional. Porque, por qu Marx acepta trabajar en equipo con Jesucristo pero no con Tojil en la lucha contra el To Sam y sus cmplices.

Notas:

El presente documento, algunos indios lo encontrarn muy atrevido y se opondrn a su contenido. Pero su oposicin es la misma que la de los esclavos de Roma que temblaron y protestaron ante el anuncio de que perderan sus cadenas y su condicin de esclavos.

La mayora de ladinos tambin se opondrn a sus planteamientos, pero esta reaccin es ms normal. Su oposicin es la misma que presenta la burguesa cuando el proletariado le exige que desaparezca como clase dominante y renazca como proletario. Es decir que para que el ladino acepte estos planteamientos, prcticamente tendra que dejar de ser ladino colonizador y transformarse en un nuevo ser social y nacional.

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