116. Poner bellezas ? colegios, universidades, crceles y organizaciones gu- ... de Paredes, excusndose

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    19-Aug-2018

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La coleccin Un libro por centavos, iniciativa de la Decanatura Cultural, de la Universidad Externado de Colombia, persigue la amplia divulgacin de los poetas ms reconocidos en el mbito nacional e internacional y la promocin de los nuevos valores colombianos del gnero, en ediciones bellas y econmicas, que distri-buye para sus suscriptores la revista El Malpensante y se obsequia en bibliotecas pblicas, casas de cultura, colegios, universidades, crceles y organizaciones gu-bernamentales. En este segundo ciclo de la coleccin, continuaremos con los mismos propsitos e idntico entusiasmo, en la promocin y divulgacin de la poesa colombiana y la-tinoamericana, con la inclusin de poetas considerados clsicos en diferentes idiomas y pases.Este n. 116 Poner bellezas en mi entendimiento, es una antologa de la poesa de Sor Juana Ins de la Cruz, cuya seleccin y cuidado estuvo a cargo de Eduardo Langagne, poeta mexicano miembro del Sistema Na-cional de Creadores de Arte de su pas y autor de la coleccin Un libro por centavos en el nmero 82 con el ttulo Reposo del Guerrero.N. 116Seleccin y prlogoEduardo LangagneCaptura electrnicaRenata Snchez GudioRevisin, correccin y cotejoNayeli de la Cruz de la Rosauniversidad externado de colombiadecanatura cultural2015Poner bellezasen mi entendimientoAntologa poticaSor Juana Ins de la Cruzisbn 978-958-772- Universidad Externado de Colombia, 2015 Calle 12 n. 1-17 este, Bogot - ColombiaTel. (57 1) 342 0288 dextensionc@uexternado.edu.cowww.uexternado.edu.coPrimera edicinSeptiembre de 2015Imagen de cartulaSor Juana, por Mario Alberto Hernndez,acrlico sobre papel, 20 x 10.5 cms., 20 de julio 2015Diseo de cartula y composicinDepartamento de PublicacionesImpresin y encuadernacinNomos ImpresoresImpreso en ColombiaPrinted in ColombiaConsulte nuestros poemarios publicadosdurante 12 aos en www.uexternado.edu.coUniversidad Externado de ColombiaJuan Carlos HenaoRectorMiguel Mndez CamachoDecano CulturalClara Mercedes ArangoCoordinadora General7Coleccin Un libro por CentavoscontenidoPrlogo al lector, de la misma autora [9]Acusa la hidropesa de mucha ciencia [12]Letra para cantar [18]Desea que el parabin de ao nuevo llegue a su Excelenciapor conducto de doa Mara Luisa, su dignsima esposa [20] Romance que escribe a la excelentsima seora condesade Paredes, excusndose de enviar un libro de msica;y muestra cun eminente era en esta arte,como lo prueba en las dems [23]A la misma, envindole un zapato bordado segn estilode Mxico, y un recado de chocolate [31]Laberinto endecaslabo para que la condesa de Galvecelebre el cumpleaos de su esposo [34]Endechas que discurren fantasas tristes de un ausente [36]Letra para un baile regional, llamado el Cardador [41]Contra los hombres, que acusan en las mujereslo que ellos causan [43]Dcimas que acompaaron un retrato enviado a una persona [46]Esmera su respetuoso amor, hablando con el retrato [48]Glosa que explica conceptos de amante [52]Procura desmentir los elogios que a un retrato de la poetisa [54]Censura moral a una rosa [55]Prefiere morir que exponerse a los ultrajes de la vejez [56]Soneto jocoso, a la Rosa [57]8 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Soneto burlesco de consonantes forzados [58]Otro [59]Otro [60]Otro [61]Otro [62]En que satisface un recelo con la retrica del llanto [63]Fantasa contenta con amor decente [64]Cul sea pesar ms molesto en encontradas correspondencias, amar o aborrecer [65]Contina el asunto y aun le expresa con ms viva elegancia [66]Prosigue el mismo asunto, y determina que prevalezcala razn contra el gusto [67]Da medio para amar sin mucha pena [68]Soneto acrstico en alabanza de Martn de Olivas [69]Liras que dan satisfaccin a unos celos [70]9Coleccin Un libro por Centavos Prlogo al lector, de la misma autora, que hizo y envi con la prisa que los traslados, obedeciendo al superior mandato de su singular patrona, la excelentsima seora condesa de Paredes, por si viesen la luz pblica: a que tena tan negados sor Juana sus versos, como lo estaba ella a su custodia, pues en su poder apenas se hall borrador alguno.Esos versos, lector mo, que a tu deleite consagro, y slo tienen de buenos conocer yo que son malos, ni disculprtelos quieroni quiero recomendarlos, porque eso fuera querer hacer de ellos mucho caso. No agradecido te busco:pues no debes, bien mirado,estimar lo que yo nunca juzgu que fuera a tus manos. En tu libertad te pongo, si quisieres censurarlos; pues de que, al cabo, te estsen ella, estoy muy al cabo. No hay cosa ms libre queel entendimiento humano; pues lo que Dios no violenta,por qu yo he de violentarlo?10 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Di cuanto quisieres de ellos,que, cuando ms inhumanome los mordieres, entoncesme quedas ms obligado, pues le debes a mi Musael ms sazonado plato,que es el murmurar, segnun adagio cortesano. Y siempre te sirvo, pueso te agrado, o no te agrado:si te agrado, te diviertes;murmuras, si no te cuadro. Bien pudiera yo decirtepor disculpa, que no ha dadolugar para corregirlosla prisa de los traslados; que van de diversas letras,y que algunas, de muchachos,matan de suerte el sentido,que es cadver el vocablo; y que, cuando los he hecho,ha sido en el corto espacioque ferian al ocio lasprecisiones de mi estado;11Coleccin Un libro por Centavos que tengo poca saludy continuos embarazos,tales, que aun diciendo esto,llevo la pluma trotando. Pero todo eso no sirve,pues pensars que me jactode que quizs fueran buenosa haberlos hecho despacio; y no quiero que tal creas,sino slo que es el darlosa la luz, tan slo porobedecer un mandato. Esto es, si gustas creerlo,que sobre eso no me mato,pues al cabo hars lo quese te pusiere en los cascos. Y adis, que esto no es ms dedarte la muestra del pao:si no te agrada la pieza,no desenvuelvas el fardo.12 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Acusa la hidropesa de mucha ciencia, que teme intil aunpara saber, y nociva para vivir.Finjamos que soy feliz,triste Pensamiento, un rato;quiz podris persuadirme,aunque yo s lo contrario: que pues slo en la aprehensindicen que estriban los daos,si os imaginis dichosono seris tan desdichado. Srvame el entendimientoalguna vez de descanso,y no siempre est el ingeniocon el provecho encontrado. Todo el mundo es opinionesde pareceres tan varios,que lo que el uno que es negro,el otro prueba que es blanco. A unos sirve de atractivolo que otro concibe enfado;y lo que ste por alivio,aqul tiene por trabajo. El que est triste, censuraal alegre de liviano;y el que est alegre, se burlade ver al triste penando.13Coleccin Un libro por Centavos Los dos filsofos griegosbien esta verdad probaron:pues lo que en el uno risa,causaba en el otro llanto. Clebre su oposicinha sido por siglos tantos,sin que cul acert, esthasta agora averiguado; antes, en sus dos banderasel mundo todo alistado,conforme el humor le dicta,sigue cada cual el bando. Uno dice que de risaslo es digno el mundo vario;y otro, que sus infortuniosson slo para llorados. Para todo se halla pruebay razn en que fundarlo;y no hay razn para nada,de haber razn para tanto. Todos son iguales jueces;y siendo iguales y varios,no hay quien pueda decidircul es lo ms acertado.14 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Pues, si no hay quien lo sentencie,por qu pensis vos, errado,que os cometi Dios a vosla decisin de los casos? O por qu, contra vos mismoseveramente inhumano,entre lo amargo y lo dulcequeris elegir lo amargo? Si es mo mi entendimiento,por qu siempre he de encontrarlotan torpe para el alivio,tan agudo para el dao? El discurso es un aceroque sirve por ambos cabos:de dar muerte, por la punta;por el pomo, de resguardo. Si vos, sabiendo el peligro,queris por la punta usarlo,qu culpa tiene el acerodel mal uso de la mano? No es saber, saber hacerdiscursos sutiles vanos;que el saber consiste sloen elegir lo ms sano.15Coleccin Un libro por Centavos Especular las desdichasy examinar los presagios,slo sirve de que el malcrezca con anticiparlo. En los trabajos futuros,la atencin, sutilizando,ms formidable que el riesgosuele fingir el amago. Qu feliz es la ignoranciadel que, indoctamente sabio,halla de lo que padece,en lo que ignora, sagrado! No siempre suben segurosvuelos del ingenio osados,que buscan trono en el fuegoy hallan sepulcro en el llanto. Tambin es vicio, el saber,que, si no se va atajando,cuanto menos se conoce es ms nocivo el estrago; y si el vuelo no le abaten,en sutilezas cebado,por cuidar de lo curiosoolvida lo necesario.16 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Si culta mano no impidecrecer al rbol copado,quita la substancia al frutola locura de los ramos. Si andar a nave ligerano estorba lastre pesado,sirve el vuelo de que seael precipicio ms alto. En amenidad intil,qu importa al florido campo,si no halla fruto el otoo,que ostente flores el mayo? De qu le sirve al ingenioel producir muchos partos,si a la multitud se sigueel malogro de abortarlos? Y a esta desdicha, por fuerzaha de seguirse el fracasode quedar, el que produce,si no muerto, lastimado. El ingenio es como el fuego:que, con la materia ingrato,tanto la consume mscuanto l se ostenta ms claro.17Coleccin Un libro por Centavos Es de su propio seortan rebelado vasallo,que convierte en sus ofensaslas armas de su resguardo. Este psimo ejercicio,este duro afn pesado,a los hijos de los hombresdio Dios para ejercitarlos. Qu loca ambicin nos llevade nosotros olvidados?Si es para vivir tan poco,de qu sirve saber tanto? Oh, si como hay de saber,hubiera algn seminarioo escuela donde a ignorarse ensearan los trabajos! Qu felizmente vivierael que, flojamente cauto,burlara las amenazas del influjo de los astros! Aprendamos a ignorar,Pensamiento, pues hallamos que cuanto aado al discurso, tanto le usurpo a los aos.18 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Letra para cantar.Hiri blandamente el aire con su dulce voz Narcisa, y l le repiti los ecos por bocas de las heridas. De los celestiales ejesel rpido curso fija,y en los elementos cesa la discordia nunca unida. Al dulce imn de su voz quisieran, por asistirla,firmamento ser el mvil, el sol ser estrella fija. Tan bella, sobre canora,que el Amor, dudoso, admira si se deben sus arponesa sus ecos, o a su vista: porque tan confusamente hiere, que no se averigua si est en la voz la hermosura,o en los ojos la armona. Homicidas sus facciones el mortal cambio ejercitan: voces que alternan los ojos, rayos que el labio fulmina.19Coleccin Un libro por Centavos Quin podr vivir seguro,si su hermosura divina con los ojos y las voces duplicadas armas vibra? El mar la admira sirena y, con sus marinas ninfas,le da en lenguas de las aguasalabanzas cristalinas. Pero Fabio, que es el blanco adonde las flechas tira,as le dijo, culpandode superfluas sus heridas: No dupliques las armas,bella homicida, que est ociosa la muerte donde no hay vida!20 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Desea que el cortejo de dar los buenos aos al seor marqusde la Laguna llegue a su Excelencia por medio de laexcelentsima seora doa Mara Luisa, su dignsima esposa.ADVERTENCIA. O el agradecimiento de favorecida y cele-brada, o el conocimiento que tena de las relevantes prendas que a la seora virreina dio el Cielo, o aquel secreto influjo (hasta hoy nadie lo ha podido apurar) de los humores o los astros, que llaman simpata, o todo junto, caus en la poetisa un amar a su Excelencia con ardor tan puro, como en el contexto de todo el libro ir viendo el lector.Pues vuestro esposo, seora,es vuestro esposo, que basta (no digo que sobra, porque no sobra a vuestro amor nada), dadle los aos por m:que vos, deidad soberana, dar vidas podris; mas juzgo que mejor podris quitarlas. (Digo mejor, porque siempre ms el desdn sacro campa,porque las quitis de oficio y las concedis de gracia.)21Coleccin Un libro por Centavos Y dadme a m, en aguinaldo de estas bienvenidas Pascuas,nuevas de que est el infantehallado como en su casa: que si su Excelencia tiene mi eleccin, de tal posada no hayis miedo que saliera,ni aun al tiempo de que salga. Y aunque en los prncipes todos es costumbre tan usadadar por Pascuas libertad a los que en prisin se hallan, yo, que en las dulces cadenasde vuestras luces sagradas, adonde, siendo precisa,es la prisin voluntaria (donde es oro la cadena que adorna a un tiempo y enlaza, y joyeles de diamantes los candados que la guardan), vivo, no quiero, seora, que con piedad inhumana me despojis de las joyascon que se enriquece el alma, 22 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural sino que me tengis presa; que yo, de mi bella gracia, por vos arrojare mi libertad por la ventana. Y a la sonora armona de mis cadenas amadas,cuando otros lloren tormentas,entonarn mis bonanzas: Nadie de m se duelapor verme atada, pues trocar ser reina por ser esclava.23Coleccin Un libro por CentavosRomance que escribe a la excelentsima seora condesa de Paredes, excusndose de enviar un libro de msica;y muestra cun eminente era en esta arte,como lo prueba en las dems.Despus de estimar mi amor, excelsa, bella Mara, el que en la divina vuestra conservis memorias mas; despus de haber admiradoque, en vuestra soberana, no borrada, de mi amor se mantenga la noticia, paso a daros la raznque a no obedecer me obliga vuestro precepto, si es que hay para esto disculpa digna. De la msica un cuaderno peds, y es cosa precisa que me haga a m disonancia que me pidis armonas. A m, seora, conciertos, cuando yo en toda mi vida no he hecho cosa que merezca sonarme bien a m misma?24 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Yo, arte de composiciones, reglas, carcteres, cifras, proporciones, cuantidades, intervalos, puntos, lneas, quebrndome la cabezasobre cmo son las sismas, si son cabales las comas, en qu el tono se divida; si el semitono incantable en nmero impar estriba, a Pitgoras sobre esto revolviendo las cenizas; si el diatesarn ser debe por consonancia tenida,citando una extravaganteen que el papa Juan lo afirma; si el temple en un instrumento, al hacerlo, necesita de hacer participacin de una coma que hay perdida; si el punto de alteracin a la segunda se inclina, ms por que ayude a la letra que por que a las notas sirva;25Coleccin Un libro por Centavos si el modo mayor perfectoen la mxima consista, y si el menor toca al longo;cul es ltera y cul tripla; si la imperfeccin que causaa una nota, otra ms chica, es total, o si es parcial, esencial o advenediza; si la voz que, como vemos, es cuantidad sucesiva,valga slo aquel respectocon que una voz de otra dista; si el diapasn y el diapente el ser perfectos, consista en que ni menos ni mssu composicin admita; si la tinta es a las notas quien todo el valor les quita,siendo as que muchas hay que les da valor la tinta; lo que el armnico mediode sus dos extremos dista, y del geomtrico en qu, y aritmtico, distinga;26 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural si a dos mensuras es toda la msica reducida,la una que mide la voz y la otra que el tiempo mida; si la que toca a la voz, o ya intensa, o ya remisa,subiendo o bajando, el canto llano slo la ejercita, mas la exterior, que le toca al tiempo en que es proferida,mide el comps, y a las notas varios valores asigna; si la proporcin que hay del ut al re no es la misma que del re al mi, ni el fa sol lo mismo que el sol la dista: que aunque es cantidad tan tenueque apenas es percibida, sesquioctava o sesquinona son proporciones distintas; si la enarmnica ser a prctica reducidapuede, o si se queda en ser cognicin intelectiva;27Coleccin Un libro por Centavos si lo cromtico el nombre de los colores recibade las teclas, o lo vario de las voces aadidas? Y en fin, andar recogiendo las inmensas baratijas de calderones, guones,claves, reglas, puntos, cifras, pide otra capacidad mucho mayor que la ma, que aspire en las catedrales a gobernar las capillas. Y ms si es porque en l, labella doa Petronila a la msica, en su voz, nueva aada meloda. Ensear msica a un ngel?Quin habr que no se rade que la rudeza humana las inteligencias rija? Mas si he de hablar la verdad, eslo que yo, algunos das,por divertir mis tristezasdi en tener esa mana,28 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural y empec a hacer un tratado para ver si reduca a mayor facilidad las reglas que andan escritas. En l, si mal no me acuerdo, me parece que deca que es una lnea espiral,no un crculo, la armona; y por razn de su formarevuelta sobre s misma, le intitul Caracol, porque esa revuelta haca. Pero ste est tan informe,que no slo es cosa indignade vuestras manos, mas juzgo que aun le desechan las mas. Por esto no os le remito; mas como el Cielo permita a mi salud ms alientosy algn espacio a mi vida, yo procurar enmendarle,por que teniendo la dicha de ponerse a vuestros pies,me cause gloriosa envidia.29Coleccin Un libro por Centavos De don Martn y don Pedro no podis culpar de omisas las diligencias, que juzgo que aun excedieron de activas. Y mandadme; que no siempreha de ser tal mi desdicha, que queriendo obedeceros, con querer no lo consiga. Y al gran marqus, mi seor,le diris, de parte ma,que aun en tan muertas distanciasconservo memorias vivas; que no olvido de su mano sus mercedes recibidas: que no son ingratos todos los que, al parecer, se olvidan; que si no se lo repito, es por la razn ya dicha de excusar que lo molesta ostente lo agradecida; que no le escribo porque, siendo alhaja tan balda la de mis letras, no intento que de embarazo le sirva;30 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural que el carcter de crecer el nmero a su familia, le tengo impreso en el alma si no sale a las mejillas; y que ya que mi desgracia de estar a sus pies me priva, le servir en pedir slo a Dios la vuestra y su vida.31Coleccin Un libro por CentavosA la misma excelentsima seora, envindole unzapato bordado segn estilo de Mxico,y un recado de chocolate.Tirar el guante, seora, es seal de desafo; conque tirar el zapato ser muestra de rendido. El querer tomar la manoes de atrevimiento indicio; pero abatirse a los pies, demostracin de rendido. Bien es que, en los vuestros, se falsifica este principio,pues se sube en la substancia y se baja en el sonido; que subir a vuestras plantas es intento tan altivo,que aun se ignora en lo elevado la noticia del peligro. Ni del que os temerario circundar el azul giro,ni del que al planeta ardientecera y pluma oponer quiso, pudiera dar la runa escarmentados avisos; que no sirven de ejemplares inferiores precipicios.32 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Pero adnde me remonto?Ya parece que los sigo, pues tan fuera del intento iba torciendo el camino. Digo que el da, seora,de aquel santsimo obispoen quien no fueron milagros los milagros, por continuos, como es da de licor, ste, aunque no muy bendito,pues en seal de su origen lleva el pulvis es escrito, os enva cierto afecto, que viendo que sois prodigio de la beldad, por milagropresume que el santo os hizo. En ir tan corto el regalo, va a su dueo parecido; que al que a los suyos parece, bendice un refrn antiguo. Por aquesto va, seora,tan cobarde y tan sumiso,que pienso que el mismo Amor lo dej por escondido.33Coleccin Un libro por Centavos Hasta el recado tasado va, tan mudo y sin rudo, que van guardando secretolas ruedas del molinillo. Porque quien es, quiere, haciendo de Amor verdadero oficio,pues sois Psiquis en belleza,que no ignoris que hay Cupido; pero no que sepis cul; que fuera necio capricho, entre desaires de corto,hacer alardes de fino. Yo os debo servir, y as ya s que en servir no obligo, ni hago de la deuda obsequioni de la paga servicio. Como no sabis quin soy,a la cortedad me animo, que no hay color en el rostrocuando est callado el pico. As lo pienso tener;porque solamente cifro la vanidad de adoraros en la gloria de serviros.34 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Laberinto endecaslabo para dar los aos la excelentsimaseora condesa de Galve al excelentsimoseor conde, su esposo.(Lese tres veces, empezando la leccin desde el principio,o desde cualesquiera de las dos rdenes de rayas.)Amante, caro, dulce esposo mo, festivo y pronto tus felices aosalegre canta slo mi cario, dichoso porque puede celebrarlos. Ofrendas finas a tu obsequio seanamantes seas de fino holocausto, al pecho rica mi corazn, joya, al cuello dulces cadenas mis brazos. Te enlacen firmes, pues mi amor no ignora, ufano siempre, que son a tu agradovoluntad y ojos las mejores joyas,aceptas solas, las de mis halagos. No altivas sirvan, no, en demostraciones de ilustres fiestas, de altos aparatos, lucidas danzas, clebres festines, costosas galas de regios saraos.35Coleccin Un libro por Centavos Las cortas muestras de el cario acepta, vctimas puras de el afecto casto de mi amor, puesto que te ofrezco, esposadichosa, la que, dueo, te consagro. y suple, porque si mi obsequio humilde para ti, visto, pareciere acaso, pido que, cuerdo, no aprecies la ofrenda escasa y corta, sino mi cuidado. Ansioso quiere con mi propia vida fino mi amor acrecentar tus aos felices, y yo quiero; pero es una, unida, sola, la que anima a entrambos. Eterno vive: vive, y yo en ti viva eterna, para que identificados, parados calmen el Amor y el Tiempo suspensos de que nos miren milagros.36 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Endechas que discurren fantasas tristes de un ausente.Prolija memoria, permite siquiera que por un instante sosieguen mis penas. Afloja el cordel,que, segn aprietas, temo que reviente si das otra vuelta. Mira que si acabas con mi vida, cesade tus tiranas la triste materia. No piedad te pido en aquestas treguas,sino que otra especiede tormento sea. Ni de m presumas que soy tan grosera que la vida slo para vivir quiera. Bien sabes t, como quien est tan cerca, que slo la estimo por sentir con ella,37Coleccin Un libro por Centavos y porque, perdida,perder era fuerza un amor que pide duracin eterna. Por eso te pido que tengas clemencia,no por que yo viva, s por que l no muera. No basta cun vivas se me representan de mi ausente cielolas divinas prendas? No basta acordarme sus caricias tiernas, sus dulces palabras,sus nobles finezas? Y no basta que, industriosa, crezcas con pasadas gloriasmis presentes penas, sino que (ay de m!,mi bien, quin pudiera no hacerte este agravio de temer mi ofensa?), 38 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural sino que, villana,persuadirme intentasque mi agravio es posible que sea? Y para formarlo, con necia agudeza,concuerdas palabras, acciones contextas: sus proposiciones me las interpretas, y lo que en paz dijo,me sirve de guerra. Para qu examinas si habr quien merezca de sus bellos ojos atenciones tiernas; si de otra hermosuraacaso le llevan mritos ms altos, ms dulces ternezas; si de obligaciones la carga molestale obliga en mi agravio a pagar la deuda?39Coleccin Un libro por Centavos Para qu ventilas la cuestin superflua de si es la mudanza hija de la ausencia? Yo ya s que es frgil la naturaleza, y que su constancia sola, es no tenerla. S que la mudanza por puntos, en ella es de su ser propio caduca dolencia. Pero tambin s que ha habido firmeza; que ha habido excepciones de la comn regla. Pues por qu la suya quieres t que sea, siendo ambas posibles, de aqulla y no de sta? Mas ay! que ya escucho que das por respuesta que son ms seguras las cosas adversas.40 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Con estos temores, en confusa guerra, entre muerte y vida me tienes suspensa. Ven a algn partido de una vez, y acepta permitir que viva o dejar que muera.41Coleccin Un libro por CentavosRedondillas para cantar a la msica de un tonoy baile regional, que llaman el Cardador.A Belilla pinto (tengan atencin), porque es de la carda, por el cardador. Del pelo el esquilmo,mejor que Absaln, se vende por oro, con ser de velln. En su frente lisa Amor escribi,y dej las cejas a plana rengln. Los ojos rasgados,de bate que voy,y luego unas niasde lbrenos Dios. Con tener en todo tan grande sazn, slo las mejillas se quedan en flor. mbar es y algalia la respiracin, y as las narices andan al olor.42 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural De los lacticiniosnunca se guard, pues siempre en su cuello se halla requesn. Es tan aseada que, sin prevencin,en sus manos siempre est el almidn. Talle ms estrecho que la condicin de cierta personaque conozco yo. Pie a quien de tan poco sirve el calzador, que aun el polev tiene por rampln. ste, de Belilla no es retrato, no; ni bosquejo, sino no ms de un borrn.43Coleccin Un libro por CentavosArguye de inconsecuentes el gusto y la censura de loshombres, que en las mujeres acusan lo que causan.Hombres necios que acusis a la mujer sin razn, sin ver que sois la ocasin de lo mismo que culpis: si con ansia sin igualsolicitis su desdn,por qu queris que obren bien si las incitis al mal? Combats su resistencia y luego, con gravedad, decs que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer locoal nio que pone el coco y luego le tiene miedo. Queris, con presuncin necia, hallar a la que buscis, para pretendida, Thais,y en la posesin, Lucrecia. Qu humor puede ser ms raro que el que, falto de consejo, l mismo empaa el espejo, y siente que no est claro?44 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Con el favor y el desdntenis condicin igual, quejndoos si os tratan mal, burlndoos si os quieren bien. Opinin, ninguna gana;pues la que ms se recata,si no os admite, es ingrata, y si os admite, es liviana. Siempre tan necios andis que, con desigual nivel,a una culpis por crel y a otra por fcil culpis. Pues cmo ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata, ofende,y la que es fcil, enfada? Mas, entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere, y quejos en hora buena. Dan vuestras amantes penasa sus libertades alas,y despus de hacerlas malas las queris hallar muy buenas.45Coleccin Un libro por Centavos Cul mayor culpa ha tenido en una pasin errada: la que cae de rogada, o el que ruega de cado? O cul es ms de culpar, aunque cualquiera mal haga:la que peca por la paga, o el que paga por pecar? Pues para qu os espantis de la culpa que tenis?Queredlas cual las hacis o hacedlas cual las buscis. Dejad de solicitar, y despus, con ms razn, acusaris la aficin de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundoque lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntis diablo, carne y mundo.46 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Dcimas que acompaaronun retrato enviado a una persona.A tus manos me traslada la que mi original es, que aunque copiada la ves, no la vers retractada:en m toda transformada, te da de su amor la palma;y no te admire la calma y silencio que hay en m, pues mi original por ti pienso que est ms sin alma. De mi venida envidioso queda, en mi fortuna viendo que l es infeliz sintiendo, y yo, sin sentir, dichoso.En signo ms venturoso,estrella ms oportuna me asiste sin duda alguna; pues que, de un pincel nacida, tuve ser con menos vida,pero con mejor fortuna.47Coleccin Un libro por Centavos Mas si por dicha, trocada mi suerte, t me ofendieres, por no ver que no me quieresquiero estar inanimada:porque el de ser desamada ser lance tan violento, que la fuerza del tormento llegue, aun pintada, a sentir: que el dolor sabe infundir almas para el sentimiento. Y si te es, faltarte aqu el alma, cosa importuna, me puedes t infundir una de tantas, como hay en ti:que como el alma te di,y tuyo mi ser se nombra, aunque mirarme te asombra en tan insensible calma, de este cuerpo eres el alma y eres cuerpo de esta sombra.48 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Esmera su respetuoso amor; habla con el retrato;y no calla con l, dos veces dueo.Copia divina, en quien veo desvanecido al pincel, de ver que ha llegado l donde no pudo el deseo;alto, soberano empleode ms que humano talento; exenta de atrevimiento, pues tu beldad increble, como excede a lo posible,no la alcanza el pensamiento. Qu pincel tan soberano fue a copiarte suficiente? Qu numen movi la mente? Qu virtud rigi la mano?No se alabe el arte, vano, que te form, peregrino: pues en tu beldad convino, para formar un portento, fuese humano el instrumento,pero el impulso, divino.49Coleccin Un libro por Centavos Tan espritu te admiro, que cuando deidad te creo, hallo el alma que no veo, y dudo el cuerpo que miro.Todo el discurso retiro, admirada en tu beldad: que muestra con realidad, dejando el sentido en calma, que puede copiarse el alma,que es visible la deidad. Mirando perfeccin tal cual la que en ti llego a ver, apenas puedo creer que puedes tener igual;y a no haber originalde cuya perfeccin rara la que hay en ti se copiara, perdida por tu aficin,segundo Pigmalen,la animacin te impetrara.50 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Toco, por ver si escondido lo viviente en ti parece:posible es que de l carece quien roba todo el sentido?Posible es que no ha sentidoesta mano que le toca, y a que atiendas te provoca a mis rendidos despojos?Que no hay luz en esos ojos,que no hay voz en esa boca? Bien puedo formar querella, cuando me dejas en calma, de que me robas el alma y no te animas con ella;y cuando altivo atropellatu rigor, mi rendimiento, apurando el sufrimiento, tanto tu piedad se aleja, que se me pierde la queja y se me logra el tormento.51Coleccin Un libro por Centavos Tal vez pienso que piadoso respondes a mi aficin; y otras, teme el corazn que te esquivas, desdeoso.Ya alienta el pecho, dichoso,ya, infeliz, al rigor muere;pero, comoquiera, adquiere la dicha de poseer, porque al fin, en mi poder sers lo que yo quisiere. Y aunque ostentes el rigor de tu original, fel, a m me ha dado el pincel lo que no puede el amor.Dichosa vivo al favorque me ofrece un bronce fro: pues aunque muestres desvo, podrs, cuando ms terrible, decir que eres impasible,pero no que no eres mo.52 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Glosa que explica conceptos de amante.Luego que te vi, te am: porque amarte y ver tu cielo bien pudieron ser dos cosas, pero ninguna primero. De mi vida la conquistatuvo trmino en quererte; y por que jams resista,Celia, hasta llegar a verte solamente tuve vista;pero, aunque luego te am, como para que te amara necesario el verte fue, por que vista no faltara, luego que te vi, te am. Pero viendo mi ardimiento,seora, tu tiranaquiso, con rigor sangriento,castigar como osadalo que en m fue rendimiento.Ofendite mi desvelo;mas no porque mi destino, incitado de mi anhelo, ofenderte quiso, sino porque amarte y ver tu cielo.53Coleccin Un libro por Centavos Y el no querer estimar,fue por no dar a entender que yo te pude obligar, como si el agradecer fuera lo mismo que amar:que el mostrarse las hermosasen ocasin oportuna ya obligadas, ya amorosas, aunque casi siempre es una, bien pudieron ser dos cosas. Mas con razn ests dura:pues para tenerme atado en mi amorosa locura, era superfluo tu agrado, sobrndome tu hermosura;y as, justamente, esmeroen tu servicio finezas; pues que tiene el mundo infiero, despus de ti mil bellezas, pero ninguna primero.54 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Procura desmentir los elogios que a un retrato de la poetisainscribi la verdad, que llama pasin.Este, que ves, engao colorido, que del arte ostentando los primores, con falsos silogismos de colores es cauteloso engao del sentido; este en quien la lisonja ha pretendidoexcusar de los aos los horrores y, venciendo del tiempo los rigores, triunfar de la vejez y del olvido, es un vano artificio del cuidado,es una flor al viento delicada,es un resguardo intil para el hado: es una necia diligencia errada, es un afn caduco y, bien mirado, es cadver, es polvo, es sombra, es nada.55Coleccin Un libro por CentavosEn que da moral censura a una rosa,y en ella a sus semejantes.Rosa divina que en gentil cultura eres, con tu fragante sutileza, magisterio purpreo en la belleza, enseanza nevada a la hermosura. Amago de la humana arquitectura,ejemplo de la vana gentileza, en cuyo ser uni naturaleza la cuna alegre y triste sepultura. Cun altiva en tu pompa, presumida,soberbia, el riesgo de morir desdeas, y luego, desmayada y encogida, de tu caduco ser das mustias seas, conque con docta muerte y necia vida, viviendo engaas y muriendo enseas!56 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Escoge antes el morir que exponerse a los ultrajes de la vejez.Mir Celia una rosa que en el prado ostentaba feliz la pompa vana, y con afeites de carmn y grana baaba alegre el rostro delicado; y dijo: Goza, sin temor del hado,el curso breve de tu edad lozana,pues no podr la muerte de maana quitarte lo que hubieres hoy gozado; y aunque llega la muerte presurosa y tu fragante vida se te aleja,no sientas el morir tan bella y moza: mira que la experiencia te aconseja que es fortuna morirte siendo hermosa y no ver el ultraje de ser vieja. 57Coleccin Un libro por CentavosSoneto jocoso, a la Rosa.Seora doa Rosa, hermoso amago de cuantas flores miran sol y luna:cmo, si es dama ya, se est en la cuna, y si es divina, teme humano estrago? Cmo, expuesta del cierzo al rigor vago,teme, humilde, el desdn de la fortuna, mendigando alimentos, importuna, del turbio humor de un cenagoso lago?Bien s que ha de decirme que el respeto le pierdo con mi mal limada prosa.Pues a fe que me he visto en harto aprieto; y advierta vuesarced, seora Rosa, que no le escribo ms este soneto, que porque todo poeta aqu se roza.58 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Para los cinco sonetos burlescos que se siguen,se le dieron a la poetisa los consonantes forzadosde que se componen, en un domstico solaz.Ins, cuando te rien por bellaca, para disculpas no le falta achaque, porque dices que traque y que barraque, con que sabes muy bien tapar la caca. Si coges la parola, no hay urracaque as la gorja de mal ao saque; y con tronidos, ms que un triquitraque, a todo el mundo aturdes cual matraca. Ese bullicio todo lo trabuca,ese embeleso todo lo embeleca;mas aunque eres, Ins, tan mala cuca, sabe mi amor muy bien lo que se peca: y as con tu aficin no se embabuca, aunque eres zancarrn, y yo de Meca.59Coleccin Un libro por CentavosOtro.Aunque eres, Teresilla, tan muchacha, le das quehacer al pobre de Camacho, porque dar tu disimulo un cacho a aquel que se pintare ms sin tacha. De los empleos que tu amor despachaanda el triste cargado como un macho, y tiene tan crecido ya el penacho, que ya no puede entrar si no se agacha. Ests a hacerle burlas ya tan ducha y a salir de ellas bien ests tan hecha, que de lo que tu vientre desembucha, sabes darle a entender, cuando sospecha, que has hecho, por hacer su hacienda mucha, de ajena siembra, suya la cosecha.60 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Otro.Ins, yo con tu amor me refocilo, y vindome querer me regodeo; en mirar tu hermosura me recreo, y cuando ests celosa me reguilo; si a otro miras, de celos me aniquilo,y tiemblo de tu gracia y tu meneo; porque s, Ins, que t con un voleo no dejars humor ni aun para quilo. Cuando ests enojada no resuello,cuando me das picones me refino, cuando sales de casa no reposo; y espero, Ins, que entre esto y entre aquello, tu amor, acompaado de mi vino, d conmigo en la cama o en el coso.61Coleccin Un libro por CentavosOtro.Vaya con Dios, Beatriz, el ser estafa, que eso se te conoce hasta en el tufo; mas no es razn que, siendo yo tu rufo, les sirvas a otros gustos de garrafa. Faste en que tu traza es quien te zafade mi clera, cuando yo ms bufo; pues advierte, Beatriz, que si me atufo te abrir en la cabeza tanta rafa. Dime si es bien que el otro a ti te estafe y, cuando por tu amor echo yo el bofe, te vayas t con ese mequetrefe, y yo me vaya al rollo o a Getafe y sufra que el picao de m mofe en afa, ufo, afe, ofe y efe.62 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Otro.Aunque presumes, Nise, que soy tosco y que, cual palomilla, me chamusco, yo te aseguro que tu luz no busco, porque ya tus engaos reconozco. y as, aunque en tus enredos ms me embosco, muy poco viene a ser lo que me ofusco, porque, si en el color soy algo fusco, soy en la condicin mucho ms hosco. Lo que es de tus picones, no me rasco;antes estoy con ellos ya tan fresco,que te puedo servir de helar un frasco: que a darte nieve slo me enternezco; y as, Nise, no pienses darme chasco, porque yo s muy bien lo que me pesco.63Coleccin Un libro por CentavosEn que satisface un recelo con la retrica del llanto.Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba, como en tu rostro y tus acciones va que con palabras no te persuada, que el corazn me vieses deseaba; y Amor, que mis intentos ayudaba,venci lo que imposible pareca: pues entre el llanto que el dolor verta, el corazn deshecho destilaba. Baste ya de rigores, mi bien, baste;no te atormenten ms celos tiranos, ni el vil recelo tu quietud contraste con sombras necias, con indicios vanos, pues ya en lquido humor viste y tocaste mi corazn deshecho entre tus manos.64 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Que contiene una fantasa contenta con amor decente.Detente, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que ms quiero, bella ilusin por quien alegre muero, dulce ficcin por quien penosa vivo. Si al imn de tus gracias, atractivo,sirve mi pecho de obediente acero,para qu me enamoras lisonjero si has de burlarme luego fugitivo? Mas blasonar no puedes, satisfecho,de que triunfa de m tu tirana:que aunque dejas burlado el lazo estrecho que tu forma fantstica cea, poco importa burlar brazos y pecho si te labra prisin mi fantasa.65Coleccin Un libro por CentavosResuelve la cuestin de cul sea pesar ms molesto en encon-tradas correspondencias, amar o aborrecer.Que no me quiera Fabio, al verse amado, es dolor sin igual en mi sentido; mas que me quiera Silvio, aborrecido, es menor mal, mas no menor enfado. Qu sufrimiento no estar cansadosi siempre le resuenan al odotras la vana arrogancia de un querido el cansado gemir de un desdeado? Si de Silvio me cansa el rendimiento,a Fabio canso con estar rendida; si de ste busco el agradecimiento, a m me busca el otro agradecida: por activa y pasiva es mi tormento, pues padezco en querer y en ser querida. 66 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Contina el asunto y aun le expresa con ms viva elegancia.Feliciano me adora y le aborrezco;Lisardo me aborrece y yo le adoro;por quien no me apetece ingrato, lloro,y al que me llora tierno, no apetezco; a quien ms me desdora, el alma ofrezco;a quien me ofrece vctimas, desdoro; desprecio al que enriquece mi decoro, y al que le hace desprecios, enriquezco. Si con mi ofensa al uno reconvengo,me reconviene el otro a m, ofendido;y a padecer de todos modos vengo, pues ambos atormentan mi sentido: aquste con pedir lo que no tengo, y aqul con no tener lo que le pido.67Coleccin Un libro por CentavosProsigue el mismo asunto, y determinaque prevalezca la razn contra el gusto.Al que ingrato me deja, busco amante; al que amante me sigue, dejo ingrata; constante adoro a quien mi amor maltrata; maltrato a quien mi amor busca constante. Al que trato de amor, hallo diamante,y soy diamante al que de amor me trata; triunfante quiero ver al que me mata, y mato al que me quiere ver triunfante. Si a ste pago, padece mi deseo;si ruego a aqul, mi pundonor enojo: de entrambos modos infeliz me veo. Pero yo, por mejor partido, escojo de quien no quiero, ser violento empleo, que de quien no me quiere, vil despojo.68 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Que da medio para amar sin mucha pena.Yo no puedo tenerte ni dejarte, ni s por qu, al dejarte o al tenerte, se encuentra un no s qu para quererte y muchos s s qu para olvidarte. Pues ni quieres dejarme ni enmendarte,yo templar mi corazn de suerte que la mitad se incline a aborrecerte aunque la otra mitad se incline a amarte. Si ello es fuerza querernos, haya modo,que es morir el estar siempre riendo: no se hable ms en celo ni en sospecha, y quien da la mitad, no quiera el todo; y cuando me la ests all haciendo, sabe que estoy haciendo la desecha.69Coleccin Un libro por CentavosSoneto que escribi la madre Juana a su maestro.Mquinas primas de su ingenio agudoArquimedes, artfice famoso, Raro renombre dieron de ingenioso:Tanto el afn y tanto el arte pudo!Invencin rara, que en el mrmol rudo No sin arte grab, maravilloso, De su mano, su nombre prodigioso, Entretejido en flores el escudo.Oh! As permita el Cielo que se entregue Lince tal mi atencin en imitarte,I en el mar de la Ciencia as se anegue Vajel que, al discurrir por alcanzarte,Alcance que el que a ver la hechura llegue, Sepa tu nombre del primor del Arte.70 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural Liras que dan encarecida satisfacin a unos celos.Pues estoy condenada,Fabio, a la muerte, por decreto tuyo,y la sentencia airadani la apelo, resisto ni la huyo,yeme, que no hay reo tan culpado a quien el confesar le sea negado. Porque te han informado, dices, de que mi pecho te ha ofendido, me has, fiero, condenado.Y pueden, en tu pecho endurecido,ms la noticia incierta, que no es ciencia, que de tantas verdades la experiencia? Si a otros crdito has dado,Fabio, por qu a tus ojos se lo niegas,y, el sentido trocadode la ley, al cordel mi cuello entregas, pues liberal me amplas los rigores y avaro me restringes los favores? Si a otros ojos he visto,mtenme, Fabio, tus airados ojos;si a otro cario asisto, asstanme implacables tus enojos; y si otro amor del tuyo me divierte, t, que has sido mi vida, me des muerte.71Coleccin Un libro por Centavos Si a otro, alegre, he mirado,nunca alegre me mires ni te vea; si le habl con agrado, eterno desagrado en ti posea; y si otro amor inquieta mi sentido, squesme el alma t, que mi alma has sido. Mas, supuesto que muero sin resistir a mi infelice suerte, que me des slo quiero licencia de que escoja yo mi muerte;deja la muerte a mi eleccin medida, pues en la tuya pongo yo la vida: no muera de rigores,Fabio, cuando morir de amores puedo; pues con morir de amores,t acreditado y yo bien puesta quedo:que morir por amor, no de culpada, no es menos muerte, pero es ms honrada. Perdn, en fin, te pido de las muchas ofensas que te he hecho en haberte querido:que ofensas son, pues son a tu despecho; y con razn te ofendes de mi trato, pues que yo, con quererte, te hago ingrato.72 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural PrlogoLa obra potica de sor Juana ha convivido durante casi trescientos cincuenta aos con mltiples generaciones de lectores que la han apreciado (o desairado de acuerdo a sus propias lecturas cerradas y ceidas a cada una de las pocas o movimientos literarios de cada perodo). Los lectores que han dado espacio a la inteligencia de la lectura profunda y abierta, han encontrado la verdadera dimensin de su obra lrica, su enorme calidad expresiva. Se han adems recompensado con la diversidad de sus temas, de sus formas y de la rica profundidad de su reflexin. Sor Juana repre-senta uno de los momentos seeros del idioma espaol en nuestro continente. La justipreciada lectura que podemos hacer ahora nos rene con su profundo conocimiento de las tradiciones de Mxico y de la raz de las costumbres populares y nos ofrece tambin la ruta para su lectura culta. El lector de este volumen podr leer Sonetos, Dcimas, Romances, Silvas y Redondillas que atienden lo mismo asuntos epigramticos que temas de la cotidianidad; todos ellos dan cuenta de la grandeza del pensamiento de la monja mexicana. La seleccin ofrece un panorama potico que puede ser gozado tanto por el lector primerizo como por el lector diestro. Esa es la intencin de esta variedad que ahora el lector tiene ante s para confirmar la grandeza de una de las voces que constituyen la plataforma de la enorme creacin latinoamericana en la lengua comn en la que mayoritariamente se expresa nuestro continente. Despus de encontrarse con esta sor Juana, el lector podr buscar por su cuenta el Primero sueo, altsimo poema de la dcima musa, que por su largueza expresiva ha merecido la seria aten-cin de acadmicos y pblico especializado de todo el mundo. Eduardo Langagne73Coleccin Un libro por CentavosSor Juana Ins de la Cruz naci el 12 de noviembre de 1648 en San Miguel Nepantla, situada a unos 80 kilme-tros de la capital de Mxico. Fue bautizada como Juana Ins de Asbaje y Ramrez de Santillana. A los tres aos aprendi a leer en la Amiga, escuela para nias situada en la poblacin de Amecameca muy cerca de los volcanes Popocatpetl e Iztacchuatl; comenz a estudiar en los libros de su abuelo Pedro Ramrez de Santillana y su tem-prana curiosidad intelectual la llev a escribir a los ocho aos de edad una loa al Santsimo Sacramento compuesta por 360 versos en espaol y nhuatl, lengua que aprendi desde pequea. A los pocos aos ya deseaba ser enviada a la Universidad, lleg a vivir una temporada en la ciudad de Mxico con la hermana de su madre. En 1659, a los once aos, con el bachiller Martn de Olivas, a quien le dedica un Soneto incluido en esta seleccin, estudi latn. Se dice que lo aprendi en 20 lecciones. Entre 1663 y 1665 fue aceptada como dama de compaa de la virreina Leonor de Carreto, marquesa de Mancera. Durante este perodo se hizo conocida en la corte por su sagacidad y erudicin. Tena alrededor de 17 aos cuando fue sometida a un examen pblico para saber si su sabidura era humana o divina. Durante muchos aos, la fama de sor Juana se debi a la amplitud y profundidad de sus conocimientos, ms que a su obra literaria. Despus de su muerte, ocurrida el 17 de abril de 1695, la fama de sor Juana sigui expan-dindose. Son numerosos los poemas y textos en donde se enaltece su obra. Sin embargo, su proximidad estilstica con la poesa de Luis de Gngora y Argote sera vista en su tiempo como un defecto. Durante dos siglos se sostuvo 74 Universidad Externado de Colombia / Decanatura Cultural la idea de que sor Juana fue una mujer admirable por su erudicin e inteligencia, pero que escribi con un estilo hermtico. No obstante, el poeta Amado Nervo publica en 1910 la biografa titulada Juana de Asbaje, y se marca el comienzo de una revaloracin de sor Juana como inmensa poeta. En los aos posteriores, los relevantes trabajos de Alfonso Mndez Plancarte, Octavio Paz, as como Antonio Alatorre y Martha Lilia Tenorio, entre otros, han contri-buido a que en la actualidad la poesa de sor Juana tenga una estimacin acorde a sus enormes mritos literarios.Con informacin de la Enciclopedia de la Literatura en Mxico (www.elem.mx) 1. Postal de viaje, Luz Mary Giraldo 2. Puerto calcinado, Andrea Cote 3. Antologa personal, Fernando Charry Lara 4. Amantes y Si maana despierto, Jorge Gaitn Durn 5. Los poemas de la ofensa, Jaime Jaramillo Escobar 6. Antologa, Mara Mercedes Carranza 7. Morada al sur, Aurelio Arturo 8. Ciudadano de la noche, Juan Manuel Roca 9. Antologa, Eduardo Cote Lamus 10. Orillas como mares, Martha L. Canfield 11. Antologa potica, Jos Asuncin Silva 12. El presente recordado, lvaro Rodrguez Torres 13. Antologa, Len de Greiff 14. Baladas Pequea Antologa, Mario Rivero 15. Antologa, Jorge Isaacs 16. Antologa, Hctor Rojas Herazo 17. Palabras escuchadas en un caf de barrio, Rafael del Castillo 18. Las cenizas del da, David Bonells Rovira 19. Botella papel, Ramn Cote Baraibar 20. Nadie en casa, Piedad Bonnett 21. lbum de los adioses, Federico Daz-Granados 22. Antologa potica, Luis Vidales 23. Luz en lo alto, Juan Felipe Robledo 24. El ojo de Circe, Luca Estrada 25. Libreta de apuntes, Gustavo Adolfo Garcs 26. Santa Librada College and other poems, Jotamario Arbelez 27. Pas intimo. Seleccin, Hernn Vargascarreo 28. Una sonrisa en la oscuridad, William Ospina 29. Poesa en s misma, Lauren Mendinueta 30. Alguien pasa. Antologa, Meira Delmar 31. Los ausentes y otros poemas. Antologa, Eugenio Montejo 32. Signos y espejismos, Renata Durn 33. Aqu estuve y no fue un sueo, John Jairo Junieles 34. Un jardn para Milena. Antologa mnima, Omar Ortiz 35. Al pie de la letra. Antologa, John Galn Casanova 36. Todo lo que era mo, Maruja Vieira 37. La visita que no pas del jardn. Poemas, Elkin Restrepo 38. Jams tantos muertos y otros poemas, Nicols Suescn 39. De la dificultad para atrapar una mosca, Rmulo Bustos Aguirrecoleccin un libro por centavos 40. Voces del tiempo y otros poemas, Tallulah Flores 41. Evangelio del viento. Antologa, Gustavo Tatis Guerra 42. La tierra es nuestro reino. Antologa, Luis Fernando Afanador 43. Quiero escribir, pero me sale espuma. Antologa, Csar Vallejo 44. Msica callada, Jorge Cadavid 45. Qu hago con este fusil?, Luis Carlos Lpez 46. El rbol digital y otros poemas, Armando Romero 47. Fe de erratas. Antologa, Jos Manuel Arango 48. La esbelta sombra, Santiago Mutis Durn 49. Tambor de Jadeo, Jorge Boccanera 50. Por arte de palabras, Luz Helena Cordero Villamizar 51. Los poetas mienten, Juan Gustavo Cobo Borda 52. Suma del tiempo. Seleccin de poemas, Pedro A. Estrada 53. Poemas reunidos, Miguel Iriarte 54. Msica para sordos, Rafael Courtoisie 55. Un da maz, Mery Yolanda Snchez 56. Breviario de Santana, Fernando Herrera Gmez 57. Poeta de vecindario, John Fitzgerald Torres 58. El sol es la nica semilla, Gonzalo Rojas 59. La frontera del reino, Amparo Villamizar Corso 60. Paraso precario, Mara Clemencia Snchez 61. Quiero apenas una cancin, Giovanni Quessep 62. Como quien entierra un tesoro. Poemas escogidos, Orlando Gallo Isaza 63. Las contadas palabras. Antologa, scar Hernndez 64. Yo persigo una forma, Rubn Daro 65. En lo alto del instante, Armando Orozco Tovar 66. La fiesta perpetua. Seleccin, Jos Luis Daz-Granados 67. Amazonia y otros poemas, Juan Carlos Galeano 68. Resplandor del abismo, Orietta Lozano 69. Morada de tu canto, Gonzalo Mallarino Flrez 70. Lenguaje de maderas talladas, Mara Clara Ospina Hernndez 71. Tierra de promisin, Jos Eustasio Rivera 72. Mirndola dormir y otros poemas, Homero Aridjis 73. Herederos del canto circular, Fredy Chikangana, Vito Apshana, Hugo Jamioy 74. La noche casi aurora, Eduardo Gmez 75. Nada es mayor. Antologa, Arturo Camacho Ramrez 76. Cancin de la vida profunda. Antologa, Porfirio Barba Jacob 77. Los das del paraso, Augusto Pinilla 78. Una palabra brilla en mitad de la noche, Catalina Gonzlez Restrepo 79. El tiempo que me escribe. Antologa, Affonso Romano de SantAnna 80. Poemas infantiles y otros poemas, Rafael Pombo 81. Trazo en sesgo la noche, Luisa Fernanda Trujillo Amaya 82. Reposo del Guerrero, Eduardo Langagne 83. Todo nos llega tarde, Julio Flrez 84. El pastor nocturno, Felipe Garca Quintero 85. Piel de nufrago, Xavier Oquendo Troncoso 86. Yo me pregunto si la noche lenta, Juan Pablo Roa Delgado 87. Soledad llena de humo, Juan Carlos Bayona Vargas 88. Antes de despertar, Vctor Lpez Rache 89. Pndulo de arena, Carlos Fajardo Fajardo 90. Dnde qued lo que yo anduve?, Marco Antonio Campos 91. Somos las horas. Antologa potica, Abelardo Leal 92. Dos patrias tengo yo, Jos Mart 93. Visibles ademanes. Antologa, Eugenia Snchez Nieto (Yuyin) 94. Los das son dioses, Robinson Quintero Ossa 95. Oscura msica, Amparo Osorio 96. Como acabados de salir del diluvio, Horacio Benavides 97. Como se inclina la hierba, Manuel Ivn Urbina Santaf 98. En la memoria me confundo, Claramercedes Arango M. 99. Poemas para leer en el bus, Rubn Daro Lotero 100. Memoria del olvido, Manuel Meja Vallejo 101. Vivo sin vivir en m, San Juan de la Cruz 102. Soledades. Antologa, Antonio Machado 103. La risa del saxo y otros poemas, Fernando Linero 104. Poesas, Guillermo Valencia 105. Me duele una mujer en todo el cuerpo I, Antologa femenina 106. Me duele una mujer en todo el cuerpo II, Antologa femenina 107. Cmo era, Dios mo, cmo era?, Juan Ramn Jimnez 108. Mordedura de tiempo, Mara ngeles Prez Lpez 109. Poemas escogidos, Rafael Maya 110. Rimas escogidas, Gustavo Adolfo Bcquer 111. Con los que viajo, sueo. Antologa (1978-2003), Vctor Gaviria 112. Que muero porque no muero, Santa Teresa de Jess 113. Festejar la ausencia. Antologa, Beatriz Vanegas Athas 114. Polvo sern, mas polvo enamorado. Antologa potica, Francisco de Quevedo 115. Antologa potica, Carlos Arturo Torres 116. Poner bellezas en mi entendimiento, Sor Juana Ins de la CruzEditado porel Departamento de Publicacionesde la Universidad Externado de Colombiaen septiembre de 2015Se compuso en caracteresSabon de 10,5 puntosy se imprimisobre papel bulky de 60 gramos, con un tiraje de8.000 ejemplares.Bogot, ColombiaPost tenebras spero lucem

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