1 Pedro 1 (3-4)

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    15-Aug-2015

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Comentario Analtico, Exegtico y Homiltico 1 Pedro Alex Donnelly

1 PEDRO 1:3-4 3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Seor Jesucristo, que segn su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurreccin de Jesucristo de los muertos, 4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros.

I. ANLISISPedro comienza esta carta bendiciendo a Dios, por Su gran salvacin. Describe esta salvacin en trminos de un nuevo nacimiento, que el apstol relaciona con la resurreccin de Cristo (v.3). Esta obra de Dios en la vida de todo creyente, concede la esperanza de gozar una tremenda herencia celestial (v.4). ANLISIS TEXTUAL 1. La Doxologa (v.3a) a. Es Dios b. Es Padre de nuestro Seor Jesucristo 2. El Nuevo Nacimiento (v.3b) a. b. c. d. La Accin nos hizo renacer La Base segn su grande misericordia El Propsito para una esperanza viva El Mecanismo por la resurreccin de Jesucristo de los muertos

3. La Herencia (v.4) a. La Herencia Descrita incorruptible, incontaminada e inmarcesible b. La Herencia Guardada reservada en los cielos para vosotros

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II. EXGESISEstos versculos nos hacen recordar la manera en que Pablo comenzaba sus epstolas (ver 2 Cor 1:3-11; Efe 1:3-14; 2 Tes 1:3-12). Pedro comienza su epstola, ofreciendo a Dios alabanza y accin de gracias por la maravillosa herencia que tienen los creyentes. El reconocimiento que su salvacin ya est en sus manos, les da la valenta para poder afrontar los sufrimientos que estaban pasando Verso 3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Seor Jesucristo Pedro comienza esta carta alabando a Dios el nico y verdadero Dios, quien merece nuestra alabanza y adoracin. Estas palabras son muy parecidas a las que hallamos en las cartas de Pablo ver 2 Cor 1:3 y Efe 1:3. Dios aqu es adorado por ser el Autor de un acto de misericordia en Cristo, por medio del cual se nos concede una esperanza firme de poseer una herencia celestial (I. Howard Marshall). La palabra, Bendito (eulogetos), es la que se usa regularmente para exaltar a Dios, y darle gracias. Era una forma juda de orar (ver Lucas 1:68). El trmino significa, literalmente, hablar bien de (del latn). La NVI, Alabado. NOTA: El mundo generalmente habla mal de Dios; el apstol Pedro nos a un buen ejemplo, de como debemos hablar bien de Dios. Al hablar bien de Dios, le hacemos quedar bien ante los ojos de los inconversos. Los judos bendecan a Dios por ser el Creador, y por ser el que tom a los descendientes de Jacob como Sus hijos, y los redimi de Egipto. Cristianos bendicen a Dios por ser el Padre del Seor Jesucristo (v.3), y por ser el autor de una nueva creacin (v.4). La expresin, Dios y Padre del Seor Jesucristo, vino a ser comnmente usada entre los creyentes (ver Rom 15:6; 2 Cor 1:3; 11:31; Efe 1:3). En dicha frase, cmo debemos interpretar la conjuncin, y (kai)? Algunos opinan que las palabras significan: al Dios de nuestro Seor Jesucristo (en Su humanidad) y al Padre de nuestro Seor Jesucristo (en Su divinidad). Otros prefieren la idea, a Dios, quien es el Padre de nuestro Seor Jesucristo. La adoracin cristiana no est dirigida simplemente a la divinidad, en un sentido general, sino a Aquel Dios a quien el Seor Jess revel, como Su Dios y Padre ( La segunda Persona de la Trinidad, es presentada en tres maneras: Seor el Dueo, Amo y Soberano de todo cuanto existe. Jesu(s) el Salvador de los pecadores. Cristo el Mesas de los judos, el Ungido de Dios. REY SACERDOTE PROFETA

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que segn su grande misericordia Pedro est por hablar de la salvacin que los creyentes tienen en Cristo. Pero antes de hacerlo, y antes de alegrarles con el recuerdo de todas las bendiciones espirituales que tienen en Cristo, Pedro les hace recordar que todo es por pura gracia por la gran misericordia de Dios. No merecen nada de lo que han recibido! Porque antes de conocer al Seor, sus vidas estaban entregadas al pecado (ver 1 Ped 1:14, 18; 4:3). Ver el mismo pensamiento en Efe 2:4-5. La palabra, misericordia, apunta al hecho que el nuevo nacimiento, y todo lo que fluye de ello, no lo recibimos como recompensa de algunas buenas obras que hayamos hecho, sino que se debe al favor de Dios; Su bondad para con nosotros. Segn Pablo, en Efe 2:4, Dios es rico en misericordia. nos hizo renacer Pedro usa el verbo anagennao, que es muy inusual; no se emplea en el griego clsico, ni tampoco en la Septuaginta (LXX). En el NT, solo se halla en esta carta de Pedro (aqu y en el v.23). Es un verbo compuesto, y significa nacer otra vez. El verbo que el NT generalmente usa para el nuevo nacimiento es gennao (ver Juan 1:13; 3:3; etc). El verbo es aoristo, que confirma que el nuevo nacimiento es un evento que ocurre en un momento dado, cuando Dios obra en la vida de una persona, generando una nueva naturaleza por el Espritu Santo. El nuevo nacimiento es obra de Dios. Tal como un beb no puede hacer nada para promover su propia concepcin (sta es obra exclusivamente de los padres!) as es con el ser humano no puede hacer nada para promover su concepcin; es obra de Dios (Juan 1:12-13; Tit 3:5). Pedro usa esta misma imagen de un nacimiento supernatural en 1 Ped 1:23 y 2:2. Jess habl de la importancia del nuevo nacimiento, en Juan 3:3-8. Santiago relaciona el nuevo nacimiento con el poder de la Palabra de Dios (Sant 1:18). Juan describe al creyente como "nacido de Dios" (1 Juan 2:29; 3:9; 4:7; 5:1,4,18) Al haber nacido de nuevo, el creyente tiene una nueva naturaleza, que viene a ser la naturaleza divina (2 Ped 1:4). Esta experiencia se hace necesaria, porque la vieja naturaleza, que heredamos de Satans, est corrompida, y nos jala hacia el pecado. NOTA: El concepto de renacimiento es importante para lo que Pedro va a decir, en el v.4, acerca de la herencia del creyente. Una herencia que se basa en ser verdaderos hijos de Dios, y por ende ser Sus herederos (y coherederos con Cristo). para una esperanza viva Todo el mundo anhela tener alguna esperanza. Sin embargo, como Pablo afirma, en Efe 2:12, antes de conocer al Seor, todo ser humano vive sin esperanza. Toda esperanza humana, que no toma en cuenta a Dios y a la revelacin bblica, es vana, muerte, inservible. Una de las primeras cosas que la persona experimenta, al nacer de nuevo, es la esperanza que Dios le concede (ver Efe 1:18). Esta esperanza tiene que ver con la resurreccin y la vida eterna.

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Los creyentes a quienes Pedro escribe estaban pasando por momento difciles; les haca falta tener esperanza, para poder afrontar las pruebas, presiones y persecuciones que les azotaban. Por eso Pedro comienza esta carta hablando de la tremenda esperanza que el creyente tiene, aun viviendo como extranjero y peregrino en este mundo. La esperanza del creyentes es viva1. No es algo fro, inerte o carente de poder; no es una mera especulacin, o un deseo incierto de tener algo. Ms bien, es algo fuerte y vital; algo fundamental para el bienestar del creyente en esta vida, en medio de todas las luchas que padece. Esta esperanza vitaliza y fortalece la vida del creyente. NOTA: Pedro era alguien que antes de la resurreccin tuvo cierta esperanza acerca de Jess de Nazaret. Sin embargo, la muerte de Cristo acab con esta esperanza humana (comparar Lucas 24:21). Fue por medio de la resurreccin del Seor, que Dios le devolvi la esperanza; y esta esperanza le ayud a vivir y a servir al Seor, en medio de muchas pruebas, a lo largo de los aos. por la resurreccin de Jesucristo de los muertos Pedro relaciona el nacimiento supernatural con la resurreccin de Cristo. El mismo poder que le resucit, est obrando en el creyente (ver Efe 1:19-20). Cristo resucit de la muerte fsica; el creyente ha resucitado de una muerte espiritual (ver Efe 2:1). Pablo relaciona las dos cosas en Efe 2:5, donde dice: nos dio vida juntamente con Cristo. El creyente ha participado (por fe) en la resurreccin de Cristo (Efe 2:6) solo que por el momento, su resurreccin consiste en el nuevo nacimiento (tener una nueva naturaleza) ver Rom 6:4. En el futuro, participar en la resurreccin del cuerpo. Un comentarista opina que estas palabras hacen referencia a la experiencia del mismo apstol Pedro (y los dems apstoles), quienes experimentaron el nuevo nacimiento, como resultado de la resurreccin de Cristo (?). Cuando comenzaron a seguir a Cristo, su esperanza estaba en que Cristo era el Mesas, quien iba a restaurar la nacin de Israel a su verdadera gloria, como cabeza de las naciones. Esta esperanza muri, cuando Cristo fue crucificado (ver Lucas 24:21). Renaci, con la resurreccin de Cristo (ver Hch 1:6), pero tuvo que ser transformada en la esperanza de un reino espiritual (ver Hch 2:32-33, 38). Verso 4 para una herencia La palabra en griego es kleronomia2. En el AT los judos heredaron las promesas dadas por Dios a Abraham, acerca de la Tierra Prometida (Deut 15:4). Despus del Exilio, la "herencia" fue tomada en un sentido mas espiritual. A veces, la "herencia" era Dios mismo (Sal 16:5; 73:25s); a veces era "vida eterna" (Dan 12:13). En el NT, Pablo dice que el creyente es "hijo" de Dios, y por lo tanto "heredero" (Rom 8:17; Gal 4:7). Otros textos que hablan de la herencia del creyente incluyen Hch 20:32; 26:18; Efe 1:11; Col 1:12 NOTA: La palabra herencia apunta al hecho de que las cosas que vamos a recibir de Dios, en la eternidad, la vamos a recibir de gracia, y no como el pago por algunas buenas obras que hayamos hecho (ver Rom 4:4).1 2

La palabra, viva, es uno de los trminos favoritos de Pedro (ver 1 Ped 1:23; 2:4,5). Esta es una palabra compuesta kleros, significa suerte; nemomai, significa distribuir entre personas. Por ende, originalmente una herencia eran parcelas de tierra o de bienes, que se repartan por suertes, entre los hijos.

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Era muy apropiado hablar de esta herencia, al comienzo de la carta. Quiz la gran mayora de los creyentes a los cuales Pedro se dirige, eran personas sencillas esclavos y pobres. Les habr animado mucho escuchar acerca de la herencia que tenan en Cristo, antes de ser desafiados a soportar las pruebas (v.6), y luchar por vivir en santidad (v.14-15). NOTA: En Col 1:5, Pablo da gracias a Dios por la esperanza que el creyente goza en el cielo; una esperanza anunciada en el evangelio. En la Biblia, la herencia del creyente es presentada en diferentes maneras: vida eterna (Marcos 10:17; Tito 3:7) gloria (Rom 8:17) inmortalidad (1 Cor 15:50) el Reino de Cristo (Efe 5:5) la salvacin (Heb 1:14) la Ciudad Santa (Apo 21:2)

incorruptible, incontaminada e inmarcesible Vale la pena estudiar cada palabra que Pedro usa: incorruptible aftharton. La palabra indica algo que no tiene ninguna causa de decaimiento o debilitamiento; por ende, seal algo que no sufre cambios (negativos) 3. En Rom 1:23, Pablo usa esta palabra de Dios, quien(ver tambin 1 Tim 1:17, donde se traduce, eterno?). En 1 Cor 9:25, de la corona que recibiremos. En 1 Cor 15:52, de los cuerpos glorificados de la resurreccin. Pedro usa esta palabra en 1 Ped 1:23, de la palabra de Dios. Muchas herencias (fortunas) se desvaloran, y hasta desaparecen, antes que el heredero pueda comenzar a gozarlas. Eso no pasar con esta herencia divina! Las cosas que este mundo valora, tienden a deshacerse con el tiempo (1 Cor 9:25); por ende, son pasajeras. La herencia que Dios tiene para Sus hijos no tiene esta caracterstica; por ende, es eterna. incorruptible amianton. Significa algo que no es capaz de ser ensuciado o contaminado 4. Este trmino se usa en Heb 7:26, del Seor como Sumo Sacerdote; tambin de la cama matrimonial (Heb 13:4). En Sant 1:27, esta palabra se usa de la verdadera religin 5. inmarcesible amarnaton. Algo que no puede marchitarse6. Esta palabra indica que Pedro est comparando la herencia con una flor. Al no marchitarse, la herencia siempre est en perfectas condiciones - hermosa, brillante, y llena de perfume; como una nueva flor.3

La palabra se deriva del verbo, aftheiro; la forma verbal, sin la partcula negativa (ftheiro( se usa en varios textos del NT (1 Cor 3:17; 15:33; 2 Cor 7:2; 11:3; etc). 4 La forma del verbo, sin la partcula negativa (miaino) se usa de la contaminacin ceremonial (Juan 18:28); de una contaminacin moral, que afecta la conciencia (Tito 1:15: comparar Heb 12:15 y Judas 8). 5 Todas las religiones del mundo contienen corrupciones o contaminaciones; cosas que han llegado a ser parte de la expresin religiosa, pero que reflejan la corrupcin en el corazn de los hombres. Eso no es cierto de la verdadera fe cristiana, bblica. 6 La forma positive del verbo (maraino), se usa del hombre rico, en Sant 1:11, quien se marchita en sus negocios, cuando estos se van a la quiebra.

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Pedro vuelve a usar este trmino, en 1 Ped 5:4, al hablar de la corona incorruptible de gloria, que recibiremos los creyentes. NOTA: Muchas veces Satans nos tienta con cosas terrenales; cosas, que a nuestros ojos, son tan hermosos y deseables. En esos momentos es importante recordar este verso, y tomar en cuenta que todo lo hermoso de este mundo est destinado a marchitarse. Por qu vender nuestras almas por un potaje de esas cosas? reservada en los cielos para vosotros El verbo (tereo) significa guardar7. En algunos contextos, esta palabra se usa en el sentido de vigilar (Mat 27:36, 54; 28:4); en otros, se usa en el sentido de reservar para usar posteriormente (Juan 2:10; 12:7). Tambin se usa en el sentido de proteger o preservar (Juan 17:11-12, 15)8. El verbo es el perfecto, en voz pasiva literalmente, ha sido reservada. Indica algo hecho en el pasado, y que resulta en una condicin permanente. La idea es, Dios ha puesto esa herencia a un lado, para nosotros, en el cielo, y la est vigilando hasta el momento en que nos la va a entregar. Para el pueblo de Israel, la herencia era algo terrenal y material. Para el creyente, la herencia es algo celestial. Como dijo el Seor Jess, la ventaja de tener nuestra herencia en el cielo, es que all no entran ladrones a robar, ni polillas a descomponer; por ende, nuestra herencia est totalmente segura (ver Mat 6:19-20, y Lucas 12:33). En qu consiste esta herencia? En parte, es Dios mismo, y gozar una comunin ntima con l (Sal 16:5). Tambin consiste en las recompensas celestiales, en ser hechos semejantes a Cristo (1 Juan 3:2) El primer pago y anticipo de esta herencia, es el Espritu Santo (Efe 1:13-14). Si la herencia del creyente est en los cielos, entonces tiene el deber de poner su mirada en cosas celestiales, y no en las cosas de la tierra (ver Col 3:1-3). En 1 Cor 9:25, Pablo comenta que la gente de este mundo hace mucho esfuerzo, y se sacrifica tremendamente, por ganar una corona que pronto se marchitar, siendo hecha de plantas naturales. Cunto ms el creyente debe estar dispuesto a luchar y a sacrificarse por obtener aquella herencia que nunca se marchitar. Esta era una palabra muy apropiada para las personas a quienes Pedro estaba escribiendo.

III. HOMILTICA7

En Col 1:5, Pablo habla de la esperanza que os est guardada en los cielos. En ese texto, el verbo guardar es apokeimai, que significa reservar; literalmente, tender (como una cama). Es el mismo verbo que Pablo usa en 2 Tim 4:8 (me est guardada la corona de justicia). 8 En Sal 31:19, leemos de la gran bondad de Dios, que l tiene guardado para los que te temen. En Mat 25:34, el Seor habla de un reino preparado (alistado) para los creyentes, desde antes de la fundacin del mundo.

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Esta vez ofrecemos dos bosquejos de sermones expositivos:

TEMA 1: Los Privilegios del Creyente Introduccin El creyente experimenta muchas luchas en este mundo. Se tiene que privar de muchas cosasy el mundo no lo entiende; piensa que est loco. Pero en realidad, el creyente goza tremendos privilegios. Pedro comienza esta carta dando gracias a Dios por estos privilegios, y lo hace para recordar a los creyentes de estas cosas, para animarles. Cules son los privilegios del creyente? En 1 Ped 1:3-4, Pedro menciona cuatro de ellos: 1. Ha Gozado la Misericordia de Dios (v.3a) 2. Ha Gozado un Nuevo Nacimiento (v.3b) 3. Goza una Esperanza Viva (v.3b) 4. Goza una Tremenda Herencia Conclusin Estas cosas eran ciertas de los lectores. Son ciertas de usted?

TEMA 2: El Nuevo Nacimiento Introduccin 1. La Base del Nuevo Nacimiento (v.3a) 2. El Propsito del Nuevo Nacimiento (v.3b) 3. El Mecanismo del Nuevo Nacimiento (v.3c) 4. El Resultado del Nuevo Nacimiento (v.4) NOTA: Para ver este bosquejo en mayor detalle, ver seccin Estudios de 1 Pedro.

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